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fiebre del oro, fiebre de la plata

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by

marina aguilera

on 19 August 2015

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Transcript of fiebre del oro, fiebre de la plata

La fiebre el oro. La fiebre de la plata
Retornaban los dioses con las armas secretas
Durante su primer viaje, había presenciado Colon una formidable erupción volcánica. Fue como un presagio de todo lo que vendría después en las inmensas tierras nuevas iban a interrumpir la ruta occidental hacia el Asia.
Las bulas del Papa habían hecho una apostólica concesión del África a la corona del Portugal, y a la corona de Castilla habían otorgado las tierras “desconocidas”: América había sido donada a la reina Isabel.
Había de todo entre los indígenas de América: astrónomos y caníbales, ingenieros y salvajes de la edad de piedra. Pero ninguna de las culturas nativas conocía el hierro ni el arado, ni el vidrio ni la pólvora, ni empleaba la rueda.
Como unos puercos hambrientos ansían el oro
A tiros de arcabuz, golpes de espada y soplos de peste, avanzaban los implacables y escasos conquistadores de América. Lo contaron las voces de los vencidos.
Los enviados regalaron a los españoles collares de oro y banderas de plumas de quetzal. Los españoles estaban deleitándose.
Hubo guerra, y finalmente Cortés, que había perdido Tenochtitlán, la reconquisto en 1521. La ciudad, devastada, incendiada y cubierta de cadáveres, cayó.
La horca y el tormento no fueron suficientes: los tesoros arrebatados no colmaban nunca las exigencias de la imaginación.
Pedro Alvarado y sus hombre se abatieron sobre Guatemala y eran tantos los indios que mataron, que se hizo un río con su sangre.
Esplendores del Potosí: el ciclo de la plata
Dicen que hasta las herraduras de los caballos eran de plata en la época del auge de la ciudad de Potosí.
De plata eran los altares de las iglesias.
Las calles fueron despedradas y totalmente cubiertas con barras de plata.
En Potosì la plata ofreció motivo a la tragedia y a la fiesta, derramo sangra y el vino, encendió la codicia.
Potosí contaba con 120.000 habitantes según el censo de 1573. Solo veintiocho años habían transcurrido desde que la cuidad brotara entre las cenizas y ya tenía la misma cantidad de habitantes que Londres y superaba a Sevilla, Madrid, Roma o París.
La historia de Potosí no había nacido con los españoles.
El signo de la cruz en las empuñaduras de las espadas
El mundo era entonces el mar Mediterráneo con sus costas de ambigua proyecciones hacia África y Oriente.
América no solo carecía de nombre. Los noruegos no sabían que la habían descubierto hacia largo tiempo, el propio Colon murió, después de sus viajes, todavía convencido de que había llegado al Asia por la espalda.

Eduardo Galeano
1492
1492
Recuperación de granada
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla abatieron el último reducto de la religión musulmana en suelo español.
Guerra Santa.
Nación de España.
Indios vendidos como esclavos en Sevilla y murieron miserablemente.
La esclavización de los indios fue formalmente prohibida en el siglo XVI.
A los indígenas les mostró las espadas. Ellos no las conocían, las tomaban por el filo y se cortaban.
Mientras tanto el Almirante buscaba oro y vio que algunos de los indígenas traían un pedazo colgado en un agujero que tenían en la nariz y por señas pudo entender que yendo al sur o volviendo a la isla por el sur, había un rey que habitaba allí que tenia grandes vasos de ello y tenía mucho oro
En su tercer viaje, Colon, seguía creyendo que andaba por el mar de China.
Una sola bolsa de pimienta valía más que la vida de un hombre.
El poder europeo se extendía para abrazar al mundo.
Las tierras vírgenes encendían la codicia de los capitanes.
El propio Cortés había hipotecado todos sus bienes personales para equipar la expedición a México.
Las expediciones no eras costeadas por el Estado.
Nació el mito de Eldorado, el monarca bañado en oro que los indígenas inventaron para alejar a los intrusos.
el Papa Alejandro VI convirtió a la reina Isabel en dueña y señora del Nuevo Mundo.
Un puñado de caballeros, doscientos infantes y unos cuantos perros especialmente adiestrados para el ataque diezmaron a los indios.
Hernán Cortes revelo para España en 1519 la fabulosa magnitud del tesoro azteca de Moctezuma y quince años después llego a Sevilla el gigantesco rescate, un aposento lleno de oro y dos de plata, que Francisco Pizarro hizo pagar al Inca Atahualpa antes de estrangularlo.
1519
El espejismo del “cerro que manaba plata” se hizo realidad en 1545, con el descubrimiento de Potosí. Había si oro y plata en grandes cantidades, acumulados en la meseta de México y en el altiplano andino.
1545
TRATADO DE TORDESILLAS:
permitió a Portugal ocupar territorios americanos más allá de la linea divisoria trazada por el Papa
1494
Martín Alfonso de Sousa fundó las primeras poblaciones portuguesas en Brasil, expulsando a los franceses.
1530
Retornaban a España los sobrevivientes de la expedición de Hernando de Magallanes que habían unido por primera vez ambos océanos y habían verificado que el mundo era redondo.
1522
Moctezuma creyó que era el dios Quetzalcóatl quien volvía. El dios Quetzalcóatl había venido por el este y por el oeste se había ido: era blanco y barbudo.
Los dioses vengativos que ahora regresaban para saldar cuentas con su pueblos traían armaduras, lustrosos caparazones que devolvian los dardos y la piedras.
El indio Huallpa corría tras las huellas de una llama fugitiva y se vio obligado a pasar la noche en el cerro. Para no morirse de frió , hizo, fuego. La fogata alumbro una hebra blanca y brillante. Era plata pura. Se desencadeno la avalancha española; fluyó la riqueza. El emperador Carlos V dio prontas señales de gratitud otorgando a Potosí el titulo de villa imperial.
1545
España tenía la vaca, pero otros tomaban la leche.
Entre 1545 y 1558 se descubrieron las fértiles minas de plata de Potosí, en la actual Bolivia, y la Zacatecas y Guanajuato en México; el proceso de amalgama con mercurio, que hizo posible la explotación de plata de ley más baja, empezó a aplicarse en ese mismo periodo.
El rush de la plata eclipso rápidamente a la minería de oro. A mediados del siglo XVII la plata abarcaba más del 99% de las exportaciones minerales de América hispánica. Entre 1503 y 1660, llegaron al puerto de Sevilla 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata.
La Corona estaba hipotecada. Cedía por adelantado casi todos los cargamentos de plata a los banqueros alemanes, genoveses, flamenco y españoles.
En 1543, un 65% del total de las rentas reales se destinaba al pago de las anualidades de los títulos de deuda.
Sucesivos tratados comerciales, firmados a partir de las derrotas militares de los españoles en Europa, otorgaron conexiones que estimularon el tráfico marítimo entre el puerto de Cádiz.
Cada año entre ochocientas y mil naves descargaban en España los productos industrializados por otros.
La distribución de funciones entre el caballo y el jinete
El saqueo, interno y externo, fue el medio más importante para la acumulación primitiva de capitales, desde la Edad Media, hizo posible la aparición de una etapa histórica en la evolución económica mundial.
Las colonias americanas habían sido descubiertas, conquistadas y colonizadas dentro del proceso de la expansión del capital comercial. Ni España ni Portugal recibieron los beneficios del arrollador avance del mercantilismo capitalista, aunque fueron sus colonias las que, en media substancial, proporcionaron oro y la plata que nutrieron esa expansión.
Europa necesitaba oro y plata. Los medios de pago de circulaciones se multiplicaban sin cesar y era preciso alimentar los movimientos del capitalismo a la hora del parto: los burgueses se apoderaban de las ciudades y fundaban bancos, producían e intercambiaban mercancías, conquistaban mercados nuevos.
Pero no todo el excedente se evadía hacia Europa. La economía colonial también financiaba el despilfarro de los mercaderes, los dueños de las minas y los grandes propietarios de tierras, quien se repartían el usufructo de la mano de obra indígena y negra bajo la mirada celosa y omnipotente de la Corona y su principal asociada, la Iglesia.
Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940), ganador del premio Stig Dagerman.
Sus libros más conocidos, Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971).

VIDA...
Es un escritor y periodista uruguayo.Esta considerado como uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana.
Para el año 1973, cuando ocurrió el golpe de estado, Galeano fue arrestado y obligado a dejar Uruguay, esto a causa de su libro Las Venas de América Latina que fue censurado por los gobiernos militares derechistas de Uruguay.
Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Niega ser un historiador.
Ruinas del Potosí: El ciclo de la plata
Potosí brinda el ejemplo más claro de esta caída hacia el vacio. Las minas de plata de Guanajuato y Zacatecas, en México, vivieron su auge posteriormente. En los siglos XVI y XVII, el cerro rico de Potosí fue el centro de la vida colonial americana: a su alrededor giraban de un modo u otro, la economía chilena, que le proporcionaba trigo, carne, seca, pieles y vinos; la ganadería y las artesanías de Córdoba y Tucumán.
Nada pudo hacer el señor de la Vera Cruz contra la decadencia de Potosí. La extenuación de la plata había sido interpretada como castigo divino por las atrocidades y los pecados de los mineros.
Junto con Potosí cayo, Sucre. Esta ciudad del valle, de clima agradable, que antes se había llamado Charcas, La plata y Chuquisaca sucesivamente, disfruto buena parte de la riqueza que mandaba de las veras del rico cerro de Potosí.
Los capitales no se acumulaban, sino que se derrochaban. Se practicaba el viejo dicho: Padre Mercader, Hijo caballero, nieto pordiosero.
El derramamiento de la sangre y de las lágrimas: y sin embargo, el Papa había resuelto que los indios tenían alma
En 1581, Felipe II había afirmado, ante la ausencia de Guadalajara, que ya un tercio de los indígenas de América habían sido aniquilados, y que los que aun vivían se veía obligados a pagar los tributos por los muertos. El monarca dijo, además, que los indios eran comprados y vendidos.
Aquella violenta marea de codicia, horror y bravura no se abatió sobre estas comarcas sino el precio del genocidio nativo: las investigaciones recientes mejor fundadas atribuyen al México precolombino una población que oscila entre los 25 y 30 millones, y se estima que había una cantidad semejante de indios en la región andina; América Central y las Antillas contaban entre diez y trece millones de habitantes.
No faltaban las justificaciones ideológicas. La sangría del Nuevo Mundo se convertía en un acto de caridad o una razón de fe.
En el siglo XVII, el padre Gregorio García sostenía que los indios eran de ascendencia judía, porque al igual que los judíos “eran perezosos, no creen en los milagros de Jesucristo y no están agradecidos a los españoles por todo el bien que han hecho”.
A los conquistadores y colonizadores se les “encomendaban” indígenas para que lo catequizaran.
La nostalgia peleadora de Túpac Amaru
Cuando los españoles irrumpieron en América, estaba en su apogeo el imperio teocrático de los incas, que extendían su poder sobre lo que hoy llamamos Perú, Bolivia, Ecuador, abarcaba parte de Colombia y de Chile y llegaba hasta el norte argentino y la selva brasileña.
Estas sociedades han dejado numerosos testimonios de su grandeza, a pesar de todo el largo tiempo de las devastaciones: monumentos religiosos que nada envidian a las pirámides egipcias.
La Conquista rompió las bases de aquellas civilizaciones. Peores consecuencias que la sangre y el fuego de la guerra tuvo la implantación de una economía minera.

En 1781, Túpac Amaru puso sitio al Cuzco.
Este cacique mestizo, directo descendiente de los emperadores incas, encabezó el movimiento mesiánico y revolucionario de mayor envergadura.
Túpac Amaru fue sometido a suplicio, junto con su esposa, sus hijos y sus principales partidarios, en la plaza del Wacaypata, en el Cuzco. Le cortaron al Lengua.
La semana santa de los indios termina sin resurrección
Hasta la revolución de1952, que devolvió a los indios bolivianos el pisoteado derecho a la dignidad, los pongos comían las sobras de la comida del perro, a cuyo costado dormían, y se hinchaban para dirigir la palabra a cualquier persona de piel blanca.
Los turistas adoraban fotografiar a los indígenas del altiplano vestidos con sus ropas típicas. Pero ignoran que la actual vestimenta indígena fue impuesta por Carlos III a fines del siglo XVIII.
Villa rica de Ouro Preto: La Potosí de oro
Durante dos siglos, el suelo de Brasil había negado los metales.
Los Bandeirantes de San Pablo advirtieron que en los lechos y los bancos de varios ríos y riachuelos contenían trazas de oro aluvial en pequeñas cantidades visibles.
A lo largo del S XVIII Brasil supero el volumen total del oro que España había extraído de sus colonias en dos siglos.
Las fortunas se hacían y deshacían en un abrir y cerrar de ojos.
Los mineros despreciaban el cultivo de la tierra y la región padeció epidemias de hambre en plena prosperidad.
Los millonarios tuvieron que comer gatos, perros, ratas, hormigas.

Contribución del oro de Brasil al progreso de Inglaterra.
El oro había empezado a fluir cuando Portugal firmó el tratado de Metheuen en 1703 con Inglaterra.
Inglaterra y Holanda atrapaban por medios ilícitos más de la mitad del metal que correspondía al impuesto que decía recibir de Brasil la corona portuguesa.
Nada quedó en Brasil del impulso dinámico del oro.
A fines del S XVIII, aunque todavía no se habían agotado los diamantes, el país estaba postrado.
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