Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

El Sueño del Pongo

No description
by

Anyeline Castillo Gutierrez

on 18 November 2013

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of El Sueño del Pongo

El Sueño del Pongo
El gran señor, patrón de la hacienda, no pudo contener la risa cuando el hombrecito lo saludó
Eres gente u otra cosa jajaja
Un hombrecito se dirigía a la casa de su patrón, Como era siervo iba a cumplir el turno de pongo, de sirviente,
en la gran residencia.
Después de maltratar el patrón al pongo, ordenaba que recen el Padre Nuestro a sus indios:
Pero... una tarde a la hora del Ave María, cuando el corredor estaba colmado de toda la gente de la hacienda, cuando el patrón empezó a mirar al pongo con sus densos ojos, ese, ese hombrecito, habló muy claramente. Su rostro seguía un poco espantado
Habla... si puedes
Nuestro Gran Padre San Francisco nos examinó con sus ojos que alcanzan y miden no sabemos hasta qué distancia. A ti y a mí nos examinaba, pesando, creo, el corazón de cada uno y lo que éramos y lo que somos. Como hombre rico y grande, tú enfrentabas esos ojos, padre mío.

Entonces, después nuestro padre dijo con su boca: "De todos los ángeles el más hermoso que venga. A ese que lo acompañe otro pequeño Que el ángel pequeño traiga una copa de oro, y la copa de oro llena de la miel de la chancaca más transparente
Arrodillándose, el pongo besó las manos al patrón y, todo agachado, siguió al mandón hasta la cocina.

Al anochecer cuando los siervos se reunían para rezar el Ave María,, el patrón martirizaba siempre al pongo, delante de toda la servidumbre
Lo empujaba de la cabeza y lo obligaba a que se arrodillara y, así, cuando ya estaba hincado, le daba golpes suaves en la cara.
Creo que eres perro.
¡Ladra! Ponte en
cuatro patas

El pongo se levantaba a pocos, y no podía rezar porque no estaba en el lugar que le correspondía ni ese lugar correspondía a nadie.
¿Qué? ¿Tú eres quien ha hablado u otro?
Gran señor, dame tu licencia, padrecito mío, quiero hablarte
Es a ti a quién quiero hablarte
¿Conmigo? ¿Tú? Cuenta todo, indio
Padre mío, señor mío, corazón mío, soñé anoche que habíamos muerto los dos, juntos; juntos habíamos muerto
¿Y después? ¡Habla
!
Como éramos hombres muertos, señor mío, aparecimos desnudos los dos juntos, desnudos ante nuestro gran padre San Francisco.
continua
"el Ángel mas hermoso : cubre a este caballero con la miel que está en la copa de oro
Así tenía
que ser
Y así, el ángel excelso, levantando la miel con sus manos, enlució tu cuerpecito todo, desde la cabeza hasta las uñas de los pies
.
Así tenía
que ser
Cuando tú brillabas en el cielo, nuestro Gran Padre San Francisco volvió a ordenar
"Que de todos los ángeles del cielo venga el que menos vale, el más ordinario. Que ese ángel traiga en un tarro de gasolina excremento humano"
¡Continúa! ¿O todo concluye allí?...
Y entonces el padre le ordenó al ángel: embadurna el cuerpo de este hombrecito con el excremento que hay en esa lata que has traído; todo el cuerpo, de cualquier manera; cúbrelo como puedas. ¡Rápido!".
No, padrecito mío, señor mío. Cuando nos vimos juntos, los dos, ante nuestro Gran Padre San Francisco, él volvió a mirarnos, nuevamente, un largo rato.Luego dijo: "Todo cuando los ángeles debían hacer con ustedes ya está hecho. Ahora ¡lámanse el uno al otro! Despacio, por mucho tiempo".
El viejo ángel rejuveneció a esa misma hora; sus alas recuperaron su color negro, su gran fuerza.
Full transcript