Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

ASPECTO ECONÓMICO DEL GOBIERNO DE ANDRES AVELINO CACERES

No description
by

flavia rosas

on 1 December 2014

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of ASPECTO ECONÓMICO DEL GOBIERNO DE ANDRES AVELINO CACERES

ASPECTO ECONÓMICO GOBIERNO DE ANDRES AVELINO CACERES
 La existencia de grandes cantidades de billete fiscal o papel moneda emitido desde 1878 con la garantía del Estado y que por entonces estaban muy devaluados.

 La falta de recursos para cubrir las necesidades de la Nación.

 La existencia de una cuantiosa deuda externa que tenía quebrado el crédito del Perú en el extranjero.
LOS PROBLEMAS MÁS URGENTES ERAN
El gobierno de Cáceres encaró este problema de la siguiente manera:
En 1884 el billete fiscal en circulación ascendía a

más de 120 millones en soles e incas; este billete se hallaba enormemente devaluado.
Desaparición del billete fiscal
En 1886, el primer año del gobierno de Cáceres, reapareció la moneda metálica de plata, aunque se mantuvo el curso del billete fiscal cuya conversión en metálico se dispuso; para entonces un sol plata equivalía a 21.8 soles en billetes.
Una de las medidas fue autorizar que hasta un 20 % del impuesto de aduanas fueran pagados en billetes, lo que solo estimuló la ola especulativa.
Mientras tanto, el billete se fue depreciando mucho más; a fines de 1887 un sol plata valía de 28 a 35 soles en billetes. Vista la desconfianza general, a principios de 1888 el gobierno ordenó que
todas las oficinas públicas recibieran entradas sólo en metálico.
Los billetes fiscales
dejaron así de circular oficialmente y en 1889 se permitió que fueran canjeados con títulos de la deuda pública interna, medida que solo benefició a los grandes especuladores, más no a la gran masa de la población que de un momento a otro se vio en posesión de billetes que ya no valían nada.
Reorganización hacendaria
Anteriormente, los ingresos del Estado provenían

mayoritariamente del guano y el salitre, pero estos ya eran cosa del pasado. Ahora, las

rentas de las aduanas se convirtieron en la principal fuente de recursos.
Para hacer frente a los gastos del presupuesto la política económica del gobierno siguió dos caminos paralelos: hacer economías y crear nuevos impuestos.
Los egresos de la Nación se redujeron a seis millones y medio de soles, con igual suma de gastos.
Se crearon los impuestos al consumo del alcohol y el tabaco, el estanco del opio y el
impuesto del papel sellado.
Descentralización fiscal
Para una mejor recaudación e inversión de las rentas del Estado, se estableció la descentralización fiscal, esto es, que las rentas del Estado fueron divididas en generales, para los gastos del Estado, y en departamentales, destinadas a satisfacer las necesidades del departamento
Para recaudar y vigilar
inversión de las rentas de cada departamento se crearon Juntas Departamentales, formadas por representantes del gobierno y de las Municipalidades.
Sin embargo, los resultados de esta descentralización no respondieron a las expectativas del gobierno.
Uno de los impuestos que generaron más descontento en la población andina fue el
de la contribución personal, que recordaba al tributo indígena colonial abolido
por Ramón Castilla
Cancelación de la deuda externa. El Contrato Grace
Después de la guerra Chile el Perú quedó con una cuantiosa deuda externa proveniente de los empréstitos de 1869, 1870 y 1872, que llegaba a la enorme suma de 51 millones de libras esterlinas, lo cual resultaba imposible de pagar.Los acreedores amenazaban con requisar al Perú sus exportaciones, si es que no se avenía a transar un acuerdo, por lo que urgía una salida. Por otro lado, el estado de deterioro de los ferrocarriles y la necesidad de fuertes capitales para restaurarlos y construir otros era de suma urgencia.
A fines de 1886, el irlandés Michael P. Grace, en nombre de extranjeros reunidos en un "Comité Inglés de Tenedores de Bonos de la Deuda Externa del Perú", presentó al gobierno de Cáceres el proyecto de un convenio para cancelar la deuda.
La propuesta era que el Estado peruano cediera a los acreedores toda su maquinaria ferroviaria y las vías férreas, pero aún más: la entrega de tres
millones de toneladas de guano (que al final se redujeron a dos), la cesión de dos millones de hectáreas en la selva central, el libre uso de los muelles a los que llegaban los ferrocarriles, incluida la libre navegación por el lago Titicaca, y 33 anualidades de
80.000 libras esterlinas.
Lo primero que podría parecer desventajoso para el interés de la nación peruana era la entrega de los ferrocarriles, pero al estar estos inconclusos o deteriorados, la idea se tornaba viable, pues los acreedores se comprometían a
ponerlos en servicio, así como ampliar algunas líneas, para lo cual realizarían las inversiones necesarias. No obstante, hubo un amplio debate en el Perú si era pertinente aceptar el contrato, y en el Congreso se fue prorrogando su aprobación,
hasta que el gobierno hizo vacar a los congresistas recalcitrantes y nombrar a otros, logrando así la aprobación en octubre de 1889.
Los bonistas ingleses crearon la compañía The Peruvian Corporation para la explotación de los ferrocarriles durante 66 años, según lo estipulado en el contrato. Además, se comprometían a concluir los
tramos ferroviarios de Chicla-La Oroya (ferrocarril central) y Juliaca-Santa Rosa (ferrocarril del sur), y a construir 70 kilómetros más de cualquier otro ferrocarril.
NICOLÁS DE PIEROLA
PRIMER GOBIERNO (1879-1881) A.E.
Dreyfus debía adquirir el guano de las islas y adelantar un pago al gobierno de 2 millones de
soles.
Por varios años debería pagar al Perú 700 mil soles mensuales y se
encargaría de pagar la deuda externa.
El 7 de enero de 1880, Piérola firmó un contrato con la Casa Dreyfus. El contrato se dio para negociar directamente el guano a los demás países.
Por varios años debería pagar al Perú 700 mil soles mensuales y se encargaría de pagar la deuda externa.
Es por eso que se adoptó temporalmente la libra esterlina como moneda vigente para los
gastos públicos.
El comercio exterior resultaba casi imposible debido a la ocupación de Tarapacá, se dio una crisis monetaria y una gran falta de pago en la deuda pública, dejaron de transitar los billetes, siendo reemplazados por la moneda de metal.
La nueva moneda se llamó “Inca”, la cual se dividió en 5 pesetas,10 reales, 20 medios reales y 100 centavos.
El 8 de enero de 1880 se estableció un nuevo impuesto a las rentas y se eximió a los empleados públicos y jubilados del Estado.
Además, se fijaron impuestos sobre

el azúcar, algodón, lanas y cuero.
“Mediante un decreto (12 de abril de 1880) se congeló el precio de todo artículo de primera necesidad, incluidos los alimentos, y se prohibió su exportación.
Además,se dio garantías para el transporte y provisión de víveres.”
NICOLAS DE PIEROLA
SEGUNDO GOBIERNO (1895-1899)
Piérola se ocupó de lograr la estabilidad principalmente al régimen monetario.
Se produjo la acuñación de la “libra peruana”, la nueva moneda peruana que fue estrenada junto con “el Sol de plata”, el cual dio solvencia y liquidez al sistema monetario.
Esta medida estimuló la actividad financiera privada, elevó el nivel de la población (especialmente la clase media), etc.
Además, Piérola impulsó el desarrollo comercial e industrial del Perú, empezando por desarrollar en la costa
norte la industria del petróleo y la generación de nuevos bancos en Lima, tales como “Banco Internacional del Perú” en 1895 y el “Banco Popular del Perú” durante 1896; estos bancos siguen vigentes en la actualidad, el último como Interbank.
También fue estimulada las Compañías de Seguros.
Se creó una fuerte inversión nacional y extranjera en el aparato productivo.
El comercio progresó y salió adelante.
Además, se reformó el Sistema Tributario, es decir, se fundó la Asociación Recaudadora de Impuestos para reformar la recaudación fiscal.
Se eliminó la "contribución personal" de los indios y se estableció el “Estanco de la sal” con la finalidad de recaudar fondos y financiar la recuperación de Tacna y Arica.
Según Piérola los peruanos debían aprender de lo que había ocurrido con la idealista bonanza del guano para que el Perú tenga un desarrollo económico sano.
Se trató de evitar préstamos externos y se arriesgó por promover el ahorro interno.
Resurgieron las grandes haciendas de caña y la industria de la misma en la costa norte, pues allí fueron destruidas por ocupantes chilenos durante la guerra.
También, en la selva Piérola impulsó el desarrollo de la explotación del caucho, el cual tenía una gran demanda en el mercado, pues era necesario para la fabricación de neumáticos y otros productos.
ASPECTOS ECONOMICOS DEL GOBIERNO DE CACERES Y PIEROLA
GRACIAS ESO ES TODO
POR FLAVIA ROSAS
10 "K"
COLEGIO PRESCOTT
Full transcript