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Juan López Baldomá

on 9 February 2014

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PROBLEMAS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO Y AMÉRICA LATINA
La educación, el desarrollo y pobreza, comprendemos que los tres términos, no son palabras o conceptos aislados, por el contrario, el vínculo de convergencia entre ellos, radica propiamente, en que, si bien, la desigualdad, es sinónimo de inequidad, hoy en día, realmente hace referencia a la falta de Oportunidades de acceso a una Educación, como motor de cambio, lo cual genera necesariamente, aumento de pobreza, o falta de los elementos esenciales, para acceder a una vida de calidad.

Para redondear la idea respecto del vínculo de unión de los tres conceptos, hoy por hoy dejemos establecido de antemano, que La Educación, es el medio de movilidad social más efectivo que toda persona, que busca y aprovecha las OPORTUNIDADES. Ello permitirá la disminución de la POBREZA y consecuentemente, el acceso a una verdadera VIDA DE CALIDAD, como fin último.

Introducción
2.Educación, Pobreza y Desigualdad
2.1 RELEVANCIA Y EXTENSIÓN DE LA PROBLEMÁTICA EN AMÉRICA LATINA.
En América Latina el abandono escolar, explica la gran mayoría del fracaso para completar tanto la primaria como la secundaria misma que concluida se considera internacionalmente como el pasaporte para escapar de la pobreza pero solo uno de cada dos jóvenes de América Latina completa este nivel, la mayoría de estos abandona la escuela, porque lo que aprenden no es relevante para desarrollarse social y económicamente.

América Latina sufre de una severa inequidad, el estatus socio-económico de los alumnos, y es uno de los determinantes claves de los logros educativos en la región, los cuales, ingresan a la escuela más tarde, repinten más grados y abandonan la escuela antes y no les va también en las pruebas de aprendizaje, esto es preocupante, ya que la educación va a determinar el rango y la calidad de oportunidades que las personas encuentren a lo largo de su vida.

Ante las afirmaciones y datos anteriores, podemos establecer, que la educación tiene un rol preponderante en el desarrollo de un país. Una sociedad más educada tiende a ser más productiva, a exhibir mayor crecimiento y a mostrar un mayor nivel de desarrollo. La educación es vista como un mecanismo de movilidad social, que entre otras consecuencias, permite mejorar el bienestar de las personas, a través de su impacto sobre la productividad laboral explica los niveles de ingresos de una población, lo que se traduce en una herramienta efectiva para superar la pobreza y reducir las desigualdades en la distribución del ingreso.

La educación pública, tienen el roll de garantizar el acceso a todos los niños, niñas y jóvenes a una educación de calidad y a su vez nivelar las diferencias con las que llegan los estudiantes a las escuelas. De esta manera asegura que todos tengan las mismas oportunidades de acceder a un nivel mínimo de educación que les permita interactuar y participar activamente en la sociedad y acceder a un nivel de vida digno.

A continuación, presentaremos, datos, gráficas y estadísticas respecto de la extensión y desarrollo educativo, que los países de México y América Latina, tienen según datos de la UNESCO.


2.2 ANALISIS COMPARATIVO DEL DESARROLLO EDUCATIVO EN LOS NIVELES DE VIDA DE AMÉRICA LATINA
Fuente: Base de datos del Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS)
.
La mayoría de los niños ingresan a la enseñanza primaria en algún momento. Sin embargo, la tasa neta de ingreso al primer grado en 2008 fue de sólo un 72%. La tasa neta de ingreso al primer grado es una forma de medir el ingreso oportuno a la escuela.
Las oportunidades de un niño para completar la educación primaria y avanzar a otros niveles educativos se ven afectadas por el acceso tardío a la enseñanza primaria y la repetición.


El acceso a la educación primaria

La tasa de conclusión de la enseñanza primaria mide el porcentaje de adultos que ha completado este nivel educativo.

Para el grupo más joven (15–19), siete de 23 países tienen tasas de conclusión mayores al 95%. La tasa media de conclusión en el grupo de entre 15 y 19 años de edad es del 90,1% en toda la región. Esta cifra desciende al 88,7% en el grupo de entre 20 y 24 años de edad, y al 85,5% para aquellas personas que tienen entre 25 y 29 años. Las cifras revelan que ha habido un claro avance en la conclusión de la enseñanza primaria en la región, aunque no suficiente para alcanzar el Objetivo 1

A pesar de las deficiencias, se debe destacar que en los países con tasas bajas de conclusión de la enseñanza primaria en el grupo de mayor edad, se han logrado importantes incrementos: en Guatemala aumentó en un 18,8%; en Bolivia subió en un 18,5%; y en Honduras se elevó en un 16,1%.



•Conclusión de la enseñanza primaria

•El acceso a la enseñanza secundaria

La tasa neta de matrícula en la educación secundaria es un indicador del acceso a este nivel educacional.
Los niveles recientes en la región, que van desde el 39,9% (Guatemala) al 95,6% (Montserrat), y en promedio son del 72,8%. En toda la región, entre 2000 y 2008, el incremento medio en la tasa de matrícula secundaria fue del 7,2%.
Se ha producido una tendencia ascendente en el acceso a la enseñanza secundaria en la mayoría de los países sobre los cuales hay información. Los mayores incrementos ocurrieron en Guatemala (48,5%) y la República Dominicana (47,2%). En cuatro países se nota una tendencia descendente importante.


Las tasas de conclusión de la educación secundaria para los tres grupos etarios son las siguientes: un 51,8% para el grupo de entre 20 y 24 años; un 48% para el grupo de entre 25 y 29 años; y un 42,6% para el grupo de entre 30 y 34 años.

Los países que poseen las tasas más bajas de conclusión en el grupo de mayor edad han experimentado un progreso significativo entre los integrantes más jóvenes de su población. Las cifras actuales son las siguientes: Dominica, el 69,3%; Honduras, el 42,5%; México, un 47,1%; Paraguay, el 38,9%;

Nicaragua, el 35,6%; República Dominicana, un 53,3%; y Surinam, el 29,7%.
Si se promedia la diferencia entre las tasas de conclusión del grupo más joven y el grupo de mayor edad de los distintos países, se concluye que las tasas de terminación en este nivel educativo han aumentado –en promedio– en un 25,7%.




•Conclusión de la educación secundaria

•El rezago educativo de México en el contexto internacional

En relación con la situación del rezago educativo en México, en comparación con otros países de nivel mayor o desarrollo comparable, los indicadores del país recabados por organismos internacionales muestran que se encuentra en las últimas posiciones en ese aspecto.

Así, por ejemplo, en un estudio llevado a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2012, de los 34 países que la integran, en términos de rezago educativo de su población adulta entre 25 y 64 años, hay solamente tres por abajo del 50% de población escolarizada con al menos la secundaria superior (lo que en México vendría a ser la educación media superior) como nivel mínimo.

Dentro de estos tres países, México ocupa el primer lugar (pero el antepenúltimo lugar dentro de los países miembros de la OCDE), solamente por encima de Turquía y Portugal. De acuerdo con la OCDE, México tendría hasta 64% de su población (más de dos tercios) solamente con secundaria terminada o menos.

Respecto del otro país latinoamericano que pertenece a ese organismo multilateral, Chile (posición 24 dentro de los países de la OCDE y con 29% de su población entre 25 y 64 años sin secundaria superior o bachillerato) está a siete lugares por adelante de nuestro país y en un nivel similar al de países desarrollados como Francia, Reino Unido, Australia o Bélgica. Chile más que duplica las cifras de México en cuanto a sus porcentajes de población escolarizada que cuenta con al menos la enseñanza secundaria.

En el caso de América Latina, México (con 31.1% de su población con al menos segundo de secundaria) se encuentra por debajo de los niveles alcanzados por países como Argentina (42.1%), Chile (51.6%), Colombia (38%), Perú (47%), Puerto Rico (77.7%) o Venezuela (41.3%), y más cerca de los países de Centroamérica que fluctúan entre 10.6% de Guatemala y 25.1% de El Salvador.
FUENTE SITEAL, bases de datos, tomados de
http://www.siteal.iipe-oei.org/base_de_datos/consulta?i=13#

•Componentes y factores asociados al rezago educativo acumulado en México

México: porcentajes de rezago educativo de la población de 15 años y más entre 1970 y 2010
•Componentes y factores asociados al rezago educativo acumulado en México

La distribución de la población en rezago educativo por entidad federativa guarda una estrecha relación con la distribución de la población en general. De tal forma, el mayor volumen de población en situación de rezago se concentra en entidades como el Estado de México, Distrito Federal, Veracruz y Jalisco. En el otro extremo, entidades como Baja California Sur, Colima, Campeche, Nayarit y Tlaxcala concentran, cada una, menos de 5% del rezago nacional.

Por su parte, las tasas de rezago por entidad federativa presentan un panorama muy contrastante. Pueden distinguirse tres grupos, tomando como punto de referencia la media nacional:

• Entidades de bajo rezago (seis o más puntos por debajo de la media nacional): Distrito Federal, Nuevo León, Quintana Roo, Sonora, Coahuila, Baja California, Baja California Sur y el Estado de México. En éstas se ubica 27.7% del rezago.
• Entidades de rezago intermedio (cinco puntos menos o más de la media nacional): Tamaulipas, Aguascalientes, Morelos, Querétaro, Colima Tlaxcala, Tabasco, Sinaloa, Nayarit, Chihuahua, Jalisco, Campeche Durango, Hidalgo, San Luis Potosí y Yucatán. Concentran 31.8% de las personas en situación de rezago.
• Entidades de rezago alto (seis o más puntos por encima de la media nacional): Puebla, Zacatecas, Guanajuato, Veracruz, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Chiapas. Concentran 40.6% del rezago nacional.





Gráfica 10. México: porcentaje de rezago respecto a la población total en rezago de 15 años y más por entidad federativa, 2010

Fuente: INEGI, XIII Censo de Población y Vivienda 2010, Ags., México.

La pobreza es un tema muy complejo pues no solo a la reducción del bienestar individual y colectivo al privarse de algunos bienes y servicios así también como las limitaciones a las necesidades más básicas tales como vivienda, salud, educación.

Uno de los métodos más utilizados para medir la pobreza es calcular los ingresos que tienen las familias y ver si con ellos son capaces de acceder al consumo de bienes y servicios primarios para satisfacer necesidades más elementales.

Aun así sería bueno que los países incrementara sus tasas de crecimiento económico para conseguir un avance en los logros de los objetivos según la declaración del milenio es necesario crecer el PBI en la región en 2.8% para llegar a los objetivos.
Ahora volteemos nuestras miradas hacia América Latina y veamos los niveles de pobreza de la gran mayoría de las naciones que la conforman, para lo cual hemos elaborado el grafica o tabla que aparece al comienzo de esta entrada y en el que hemos recogido los últimos datos de pobreza disponibles dentro la base de datos de CEPAL.


Como se puede apreciar, Uruguay y Chile son los países con los menores niveles de pobreza en la región, estando incluso a la par de los países desarrollados. Algo que no sorprende pues sus PBI Per-Cápita también se sitúan dentro de los primeros puestos a nivel regional.

Por otro lado están Colombia, Ecuador y México, con cifras de pobreza bordeando los 30 puntos porcentuales. Nótese que México, a nivel regional, es la segunda economía más grande y además posee el cuarto PBI Per-Cápita más alto. Y a pesar de esto, mantiene un nivel de pobreza considerablemente alto, lo cual explica en parte – y recalcamos esto, solo en parte – los altos índices de violencia en ese país.

POBREZA EN AMÉRICA LATINA 2012



CONCLUSIÓN
Lo que podemos concluir sobre este tema es que América Latina necesita un nuevo enfoque de la educación.
Las políticas tradicionales, basadas principalmente en la extensión de la cobertura a más alumnos, son actualmente inadecuadas frente a los cambios sociales y económicos que están ocurriendo en la región.

La importancia en la expansión de la cobertura escolar no ha sido capaz de generar niveles satisfactorios de calidad ni de promover la equidad económica y social. Además, el actual sistema ha demostrado ser insuficientes a las demandas de los cambiantes mercados laborales.

En la mayor parte de la región, la buena educación sigue estando concentrada en las clases altas y media alta y es impartida por colegios privados eminentemente caros. Más aún, mucho de lo que es aprendido en la escuela tiene una aplicación limitada en el mundo de trabajo moderno.

Estas deficiencias tienen un impacto muy negativo en los sectores pobres que dependen de la educación para la movilidad social y que no tienen otra opción que asistir a las escuelas públicas y someterse a los contenidos temáticos que el Estado les marque.

Como queremos repuntar en cuestión educativa y por ende económica si no tenemos una estabilidad integral, para poder dar alumnos competitivos necesitamos alumnos bien alimentados, sanos, y sobre todo con una estabilidad emocional ¿quién es el encargado de satisfacer estas necesidades? ¿Desde dónde se genera el cambio?


BIBLIOGRAFÍA
OCDE, Education at a Glance 2012: OECD Indicators, ECD Publishing, 2012, en http://dx.doi.org/10.1787/eag-2012-en, p. 35.
Rama German, educación participación y estilos del desarrollo en américa latina, buenos aires 1984
El SITEAL es un programa que desarrollan en forma conjunta el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación Buenos Aires (IIPE UNESCO, Sede Regional Buenos Aires) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Este programa comenzó a funcionar a principios del año 2003 y cada año publica estudios que analizan diferentes aspectos de la educación en América Latina, además proporciona bases de datos con información sobre estadísticas educativas. En http://www.siteal.iipe-oei.org/
Instituto de Estadística de la UNESCO, Compendio mundial de la educación 2011. Comparación de las estadísticas de educación en el mundo. Enfoque en la educación secundaria tomado el 15 de septiembre de 2012 de: http://www.uis.unesco.org, 2011, pp. 262 y ss.
Pobreza, educación y salarios en América Latina, Fernando Borraz, José María Cabrera, Alejandro Cid, Serie Avances de Investigación nº 43 Madrid, agosto de 2010
Pobreza en América Latina: Nuevos escenarios y desafíos de políticas para el hábitat urbano, Santiago de Chile, octubre de 2000.
Desarrollo de indicadores en educación en américa latina y el caribe, Ana Mari Acorvan OREALC - UNESCO, 1999

II.1. Diagnóstico: persisten altos niveles de exclusión, privación de derechos sociales y desigualdad entre personas y regiones de nuestro país un país fragmentado y desigual
Uno de cada cuatro participantes de la Consulta Ciudadana consideró que la prioridad del Gobierno de la República debe ser combatir la pobreza y apoyar a los sectores más vulnerables de la población. Actualmente, la pobreza ocupa en México una amplia extensión social y territorial.

Según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) correspondientes a 2010, el 46.2% de la población se encontraba en condiciones de pobreza. Lo anterior significa que casi la mitad de la población mexicana no dispone de ingresos suficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades, y no ejerce al menos uno de los siguientes derechos sociales: educación, acceso a los servicios de salud, a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, a servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación.

Los niveles de pobreza en México se han mantenido altos, a pesar de un creciente gasto social y de la implementación de un diverso mosaico de políticas públicas de los tres órdenes de gobierno.

Hoy, la pobreza además tiene otros rostros y modalidades vinculadas a los nuevos patrones de consumo sustentados en bienes y servicios cada vez más sofisticados. Las formas de exclusión también han variado y se extienden a productos y servicios no convencionales, como es el caso de las tecnologías vinculadas con la Sociedad del Conocimiento y la información. Éstas compiten en importancia, en segmentos de la población cada vez más amplios, con el consumo de alimentos, la vivienda, el cuidado de la salud y otros rubros fundamentales.

Un derecho social fundamental, establecido en el Artículo Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad.


El hambre es la expresión más lacerante de la pobreza extrema. Cuando afecta a los niños pequeños genera daños físicos e intelectuales irreversibles que los condenan a repetir el mismo ciclo de pobreza que sufrieron sus padres.

Por otro lado, la distribución del ingreso del país representa un reto para el desarrollo nacional y la equidad social. En la última década, México fue la segunda nación más desigual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) después de Chile y la doceava en América Latina, de acuerdo con cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010, se observa que la relación de ingresos entre el 10% de la población más rica y el 10% más pobre fue de 25 a 1. En términos de desigualdad, también destaca que el 44% de la clase trabajadora del país percibe ingresos por debajo de dos salarios mínimos mensuales, a 2010 el 31.8% de los mexicanos no contaba con acceso a algún esquema de salud y
60.7% de la población no tenía seguridad social.

La desigualdad también se presenta en términos de regiones. La concentración de los núcleos de crecimiento demográfico en las ciudades es un reflejo del relativo estancamiento económico que presenta el campo. Mientras que el 65% de las personas ubicadas en áreas rurales es pobre, la proporción disminuye al 40.5% en las zonas urbanas.

Por otro lado, los recursos públicos destinados a atender los problemas de pobreza y desigualdad, en algunos casos, no están adecuadamente dirigidos: la mitad de estos recursos se destinan al segmento superior de la escala de ingresos y sólo el 10% de dichos fondos se asignan al 20% más pobre de la población. Desigualdad y discriminación La discriminación que día a día sufren las mujeres, los 6.7 millones que hablan alguna lengua indígena, los más de 5.7 millones que viven con alguna discapacidad, las niñas y niños además de las personas de edad avanzada, entre otros, ha dado lugar a una situación de indefensión, de abandono y de incapacidad para exigir sus derechos, satisfacer sus necesidades o para hacer frente a los problemas cotidianos.

La discriminación, intolerancia y exclusión social que enfrentan estos sectores de la población mexicana constituyen uno de los mayores desafíos para la presente Administración. De ahí el imperativo de generar políticas públicas para corregir desigualdades, dar poder a quienes no lo tienen y crear una auténtica sociedad de derechos y de igualdad de oportunidades. El 30% de los participantes de la Consulta Ciudadana consideró que la prioridad para mejorar la calidad de vida en México debe ser la igualdad de oportunidades.

Es fundamental atender el creciente número de jóvenes que no estudian y no trabajan, además de diseñar intervenciones específicas de política pública enfocadas a mejorar su calidad de vida y sus oportunidades.

En caso contrario, se corre el riesgo de desaprovechar el bono demográfico del que goza el país, que representa una oportunidad histórica para la transformación económica de México.

Este Plan tiene como uno de sus ejes transversales la igualdad sustantiva de género, porque sin la participación plena de las mujeres, quienes representan la mitad de la población, en todos los ámbitos de la vida nacional, México será una democracia incompleta y enfrentará fuertes barreras en su desarrollo económico, político y social. Los retos en esta materia son aún muchos y muy complejos.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2012, 18.4 millones de mujeres formaban parte de la población ocupada en el país; su tasa de participación laboral es de 42.9%, casi dos veces menor a la de los hombres. A pesar de que la participación femenina en la economía ha crecido aceleradamente en los últimos 40 años, en su mayoría se siguen desempeñando en puestos de menor jerarquía, en trabajos precarios que carecen de seguridad social, y en actividades propias de los roles asignados a su género, es decir, en el sector de servicios como vendedoras, profesoras,
enfermeras y cuidadoras de niños. Asimismo, en México se observan grandes diferencias de género en cuanto al trabajo remunerado: 49.5% de las mujeres ocupadas ganan menos de dos salarios mínimos en comparación con el 34.7% de los hombres. Según el Índice de Discriminación Salarial de 2012, las mujeres ganan en promedio 5% menos que los hombres. Sin embargo, en algunas ocupaciones la brecha de percepciones es mucho mayor.
Cuatro de cada 10 hogares en México tienen jefatura femenina, lo que refleja el aumento de su presencia en la economía y el mercado laboral.

En México hay 68 pueblos indígenas cuyas comunidades tienen rasgos culturales comunes como el uso de lenguas originarias y formas propias de organización. Los esfuerzos dirigidos a atender las carencias de dichas poblaciones en ocasiones han resultado ser poco efectivos debido a las barreras culturales y lingüísticas, además de una acción pública que no ha sido culturalmente pertinente. Lo anterior se ha traducido en una barrera adicional que dificulta su movilidad social.
Estos pueblos históricamente han reclamado el derecho a la vida y al bienestar social, así como a construir una conciencia colectiva partiendo del respeto a la diversidad cultural. Como quedó claro a través de consultar a comunidades indígenas en el marco de las consultas del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, una política adecuada para la acción indígena debe ser concebida desde la interculturalidad y el diálogo entre todos los pueblos originarios, donde la diversidad sea motivo de armonía, respeto, igualdad y justicia, y en la que se escuchen las necesidades de este sector de la población. De lo contrario, se corre el riesgo de implementar políticas de tutelaje y asistencialismo que poco ayuden al desarrollo integral de los pueblos indígenas.

PLAN DE ACCIÓN: INTEGRAR UNA SOCIEDAD CON EQUIDAD, COHESIÓN SOCIAL E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES
Un México Incluyente plantea una política social de nueva generación. Es decir, una política enfocada en alcanzar una sociedad de derechos ciudadanos y humanos plenos. En este sentido, se proponen políticas sociales que giran en torno al ciudadano, ubicándolo como un agente de cambio, protagonista de su propia superación a través de su organización y participación activa.

La prioridad será integrar una sociedad con equidad, cohesión social e igualdad de oportunidades.
Un México Incluyente busca consolidar plataformas de movilidad social que contribuyan a cerrar las brechas existentes entre diferentes grupos sociales y regiones del país. En este sentido, se plantea guiar la acción del gobierno en torno a cinco objetivos que se describen a continuación.
En primer lugar, se busca garantizar el ejercicio efectivo de los derechos sociales para toda la población. Esto implica asegurar una alimentación y nutrición adecuada de los individuos en condición de extrema pobreza o con carencia alimentaria severa. Es decir, un México sin hambre. Asimismo, el ejercicio efectivo de los derechos sociales implica fortalecer el desarrollo de capacidades en los hogares con carencias para contribuir a mejorar su calidad de vida e incrementar su capacidad productiva.
En segundo término, se propone transitar hacia una sociedad equitativa e incluyente. Para lograrlo, se plantea generar esquemas de desarrollo comunitario con un mayor grado de participación social. Asimismo, se busca articular políticas que atiendan de manera específica cada etapa del ciclo de vida de la población. Necesitamos hacer de México un país para todas las generaciones. Se buscará garantizar los derechos de la infancia a través de un mejor diseño institucional y programático, además del incremento de la inversión en el bienestar de los más pequeños de acuerdo con el principio del interés superior del niño establecido en la legislación nacional e internacional.
En materia de salubridad, el objetivo es asegurar el acceso a los servicios de salud. En otras palabras, se busca llevar a la práctica este derecho constitucional. Para ello, se propone fortalecer la rectoría de la Secretaría de Salud y promover la integración funcional a lo largo de todas las instituciones que la integran. Asimismo, se plantea reforzar la regulación de los establecimientos de atención médica, aplicar estándares de calidad rigurosos, privilegiar el enfoque de prevención y promoción de una vida saludable, así como renovar la planeación y gestión de los recursos disponibles.
El acceso a la seguridad social para evitar que problemas inesperados de salud o que movimientos de la economía puedan interrumpir historias de desarrollo personal. Una seguridad social incluyente permitirá que la ciudadanía viva tranquila y enfoque sus esfuerzos al desarrollo personal y a la construcción de un México más productivo. Al mismo tiempo, un Sistema de Seguridad Social más incluyente deberá incrementar los incentivos de las empresas para contratar trabajadores formales, ya que disminuirá el costo relativo del empleo formal.

Por otro lado, un México Incluyente tendrá como objetivo proveer un entorno adecuado para el desarrollo de una vida digna. Para ello, se plantea dar impulso a soluciones de vivienda dignas, así como al mejoramiento de espacios públicos. En específico, la Política Nacional de Vivienda consiste en un nuevo modelo enfocado a promover el desarrollo ordenado y sustentable del sector; a mejorar y regularizar la vivienda urbana, así como a construir y mejorar la vivienda rural. Esta Política implica: i) lograr una mayor y mejor coordinación interinstitucional; ii) transitar hacia un modelo de desarrollo urbano sustentable e inteligente; iii) reducir de manera responsable el rezago en vivienda; y iv) procurar una vivienda digna para los mexicanos. Por tanto, se plantea impulsar acciones de lotificación, construcción, ampliación y mejora de hogares, y se propone orientar los créditos y subsidios del Gobierno de la República hacia proyectos que fomenten el crecimiento urbano ordenado.



Presenta el grupo 521
Quinto trimestre Turno matutino
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