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Persona Humana

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by

Antonio Aguilar

on 17 September 2015

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Transcript of Persona Humana

El hombre, como bien lo dijo Aristóteles, es un ser social por naturaleza; es decir, necesita vivir en sociedad para así poder satisfacer sus necesidades.
LA CLAVE DE LA ÉTICA:

LA PERSONA HUMANA

La más célebre definición de la persona es la formulada por Boecio:

"
Sustancia individual de
naturaleza racional"
.


El término persona proviene del latín persona, y éste probablemente del etrusco phersona («máscara» del actor, personaje);según el DRAE- procede del griego prósôpon.
El concepto de persona es principalmente filosófico, que expresa la singularidad de cada individuo de la especie humana, en contraposición al concepto filosófico de "naturaleza" que expresa lo común que hay en ellos.
El concepto más común de «persona» es el de "
ser dotado de razón, consciente de sí mismo y poseedor de una identidad propia",
su significación puede tratarse desde diferentes perspectivas.
Desde la
óptica sociológica
puede definirse persona como un ser sociable que vive y se desarrolla en sociedad, pero al mismo tiempo nunca deja de actuar con un carácter individual. Es decir somos "yo" y "nosotros" al mismo tiempo. Por eso algunos pensadores como Aristóteles definen al hombre como "animal sociable" y por tanto su naturaleza es ser social.

La constitución del hombre se divide en
dos
: en
un cuerpo físico
sujeto a las leyes biológicas de todos los seres vivos (
nacimiento, nutrición, crecimiento, reproducción y muerte
). Y
un alma
, principio de movimiento de todo ser vivo, qué es diferente al de los demás seres vivos ya que está dotado de
inteligencia y voluntad
. La inteligencia, es la potencia espiritual del hombre de conocer la verdad, y la voluntad, la potencia espiritual del hombre de buscar o tender al bien.
"En virtud de su
dignidad
, todos los hombres, porque son personas, es decir, estén dotados de razón y voluntad libre, y provistos de una responsabilidad personal, están presionados, por su naturaleza misma, y obligados, por obligación moral, a buscar la verdad. Están obligados también a adherirse a la verdad tan pronto como la conocen y a reglamentar toda su vida según las exigencias de esta verdad".
Tiene Cuerpo y Alma
El hombre es un ser
consciente, racional y libre
, y, por eso mismo, es también un ser social, que sólo en la compañía de sus semejantes encuentra las condiciones necesarias para el desarrollo de su conciencia, racionalidad y libertad, características que lo distinguen de los otros animales. Y precisamente por ser consciente, racional y libre, el hombre posee derechos inalienables y deberes morales, mientras el animal sólo tiene instintos y hábitos.
Contexto fisiológico:
Si nos atenemos a la fisiología, se puede identificar a la persona como un ser o individuo de la especie humana; como un hombre o mujer dotado/a de un conjunto de características físicas únicas que le permite diferenciarse de los demás.

Contexto psicológico
:
Desde el punto de vista psicológico, persona designa a un ser concreto, abarcando tanto sus aspectos físicos como psíquicos para definir su carácter singular y único. Percibe e interpreta el estado de ánimo, el carácter y la forma de actuar de las personas, además estudia las cualidades y facultades que tiene la persona, como la razón, los sentimientos y los valores que lo distingue de los demás seres.
Persona jurídica (o persona moral) es un sujeto de derechos y obligaciones que existe, pero no como individuo, sino como institución y que es creada por una o más personas físicas para cumplir un objetivo social que puede ser con o sin ánimo de lucro.


Persona jurídica (o persona moral)
es un sujeto de derechos y obligaciones que existe, pero no como individuo, sino como institución y que es creada por una o más personas físicas para cumplir un objetivo social que puede ser con o sin ánimo de lucro.



Sujeto, en filosofía
, hace referencia a un ser que es «actor de sus actos», en el sentido de que su comportamiento o conducta no son meramente «reactivas», sino que aporta un plus de originalidad que responde a lo que solemos entender por decisión o voluntad.



. IGUALDAD
"Pero ningún grupo humano se puede engreír de poseer sobre otros una superioridad de naturaleza, ni de ejercer ninguna discriminación que afecte a los derechos fundamentales de la persona"

La Igualdad es otra característica de la persona que proviene de la dignidad humana. Todos los hombres y mujeres del mundo son, por el simple hecho de ser personas, iguales.

Persona Humana
Características humanas de la persona
La persona:
Es espiritual
Es un ser libre y responsable.
La persona:
Es un Ser Social en cuanto Ama
PROPIEDADES DE LA PERSONA
1
. DIGNIDAD





"Creando al hombre <<varón y mujer>>, Dios da la dignidad personal de igual modo al hombre y a la mujer, enriqueciéndolos con los derechos inalienables y con las responsabilidades que son propias de la persona humana".
Pasando ya al estudio concreto de esos derechos inherentes a la persona humana, primero se encuentra la Definición.
Deriva del latín dignitas, del adjetivo dignus, cuya forma arcaica dec nos revela su origen del verbo decet: decente. Es la actitud de respeto a sí mismo y a los otros, por el reconocimiento que toda criatura humana posee características que la elevan por encima de los otros seres. El respeto a esa dignidad es la garantía suprema del orden social..
En pocas palabras es el respeto que se tiene en sí mismo y en los demás. Es una estima que se tiene la persona por tener inteligencia y voluntad y que además tiene esa misma estima o respeto para con los demás seres de su misma especie.
La naturaleza de la dignidad humana consiste en conseguir el fin último del hombre; en buscar los medios más eficaces y adecuados para lograr el bien de la persona misma y el bien de las demás personas.
.Del latín libertas, de liber: libre.
La libertad es la capacidad del ser racional y consciente
de autodeterminarse, ante la multiplicidad de alternativas de opción que se le ofrecen, en cada situación concreta. En este sentido, es un dato inmediato de la conciencia y se identifica con el libre albedrío: todos experimentamos que podemos ser un principio absoluto de acción, actuando o dejando de actuar, actuando de esta o de aquella manera. Es una facultad exclusiva del ser racional, capaz de interiorizar el mundo bajo una gran variedad de aspectos.
La libertad es la parte de la voluntad (elemento constitutivo de las personas humanas) de poder elegir entre uno o más bienes. Es la elección del bien que perfecciona, eso es una verdadera libertad: con responsabilidad
La Libertad
Libertad y Justicia.
La libertad, junto con la justicia constituyen los objetivos más altos de la doctrina social de la iglesia: atender a las exigencias de la justicia mediante el uso responsable de la libertad,

Libertad y Justicia
La libertad, junto con la justicia constituyen los objetivos más altos de la doctrina social de la iglesia: atender a las exigencias de la justicia mediante el uso responsable de la libertad.
Clases de Justicia: legal, distributiva, conmutativa (salarios), social (nivel de vida).

Del latín aequalitas
"Igualdad no significa en absoluto identidad: significa que todos somos diferente
pero que todos tenemos derecho al mismo respeto".
Al igual que la libertad y la dignidad, la Igualdad proviene de la ley natural. No importa la cultura, raza, país de origen, religión ni ninguna otra característica cualitativa que tenga el hombre. Todos los seres humanos son iguales ante la ley por el simple hecho de ser personas y el estado tiene la obligación de proteger y hacer valer esto. "
necesidades, que según Abraham Maslow se dividen en:
básicas
(alimentación, vivienda, descanso, ocio),
psicológicas

(seguridad y afecto),
sociales
(trabajo, derechos y responsabilidades),
ecológicas
(calidad del aire, del agua, medio ambiente) y de
autorrealización,
alcanzando el equilibrio en todas las esferas de la unidad bio-psico-social-espiritual (educación formal e informal -adquisición de habilidades y destrezas- entre otras).
Necesidades de la persona humana
La persona es un ser inteligente
Es un ser trascendente:
situacional, estructural
:
inteligencia, razón y mente
Es eminentemente dialógica.
Amor Filial
Amor Eros
Amor Ágape
La pregunta sobre ¿quién es el hombre? ha preocupado desde antiguo a los
filósofos, y para descubrirlo hay que ir repasando el pensamiento de algunos de ellos, desde Platón a Santo Tomás, desde Descartes a Heidegger, desde
Kant a Zubiri y desde estos a Max Scheler y esto porque efectiva y curiosamente el hombre es un ser tan complejo y misterioso que no resulta fácil la unanimidad en la descripción completa de su realidad.

Kant ha sido quien con mayor agudeza ha señalado la tarea propia de una
antropología filosófica. En su curso de lógica expresamente distingue dos
clases de filosofías:
una filosofía en el sentido académico
y una
filosofía en el
sentido cósmico
(in sensu cosmico), a esta última la caracteriza como la
“ciencia de los fines últimos de la razón humana”
o como la
“ciencia de las
máximas supremas del uso de nuestra razón”.
Según Kant, se puede delimitar el campo de esta filosofía de sentido universal mediante estas cuatro preguntas:
1.- ¿Qué puedo saber?

2.- ¿Qué debo hacer?

3.- ¿Qué me cabe esperar?

4.-¿Qué es el hombre?
. A la primera pregunta responde
la metafísica
, a la segunda
la moral
, a la tercera
la religión
y a la
cuarta
la antropología
. Y añade Kant: En el fondo, todas estas disciplinas se podrían refundir en
la antropología
, porque las tres primeras cuestiones revierten en la última”.
( Buber M: ¿Qué es el hombre? 1954. México).
Podríamos definir entonces lo que se entiende por
Antropología Filosófica:
“El estudio sistemático del hombre por sus causas últimas y principios
esenciales del ser y obrar humanos”
. Estudia al hombre en su globalidad, esto nos dice que es el hombre en su sentido más profundo y radical. El llevar a cabo este estudio no es precisamente una realidad sencilla, ni clara, ni ordenada; pues se trata de la persona humana que a la larga es la realización plena del ser humano”.
Metodología de la Antropología Filosófica

A. Por la vía cosmológica:
El planteamiento, clásico, estudia al hombre
en sus dimensiones vitales comparándolo con los otros seres vivos y
se le considera como un
Animal Racional.

B. El planteamiento moderno:
estudia al hombre como un
espíritu
encarnado.
A esta vía se le llama también,
vía de la conciencia
, que
estudia al hombre en su carácter singular de persona.(
Ontológico
).
Algunos autores proponen para el estudio de la realidad humana,
varios planos de estudio diferentes.

􀂾
El plano de la Exterioridad,
estudia al hombre del modo
experimental, como un objeto del mundo material, a través de la
Genética, la Sociología, la Etnografía, la Fisiología, etc.

􀂾
El plano de la Interioridad
, accediendo al hombre desde adentro,
usando el método llamado Fenomenológico de Husserl y Scheler, se
analiza el obrar humano mediante la descripción de los fenómenos
vitales de su actuar.
􀂾
El plano Metafísico:
La aproximación a la realidad humana no se
puede reducir a la perspectiva de la ciencia experimental( cientificismo).
Este plano toma los datos experimentales y los lee desde el punto de vista metafísico(filosófico) para el conocimiento verdadero de lo que es el ser humano,
Decimos entonces que la
Antropología Filosófica,
estudia lo que hace al hombre, diferente del resto de los animales. La naturaleza y los efectos del
hombre no son meramente materiales, es decir, cualitativamente diferente del resto de los seres vivos.
Existe unanimidad en lo biológico o zoológico, unanimidad también en lo fisiológico humano que estudia la medicina.
Pero no existe unanimidad en las
filosofías del hombre.
Los filósofos se sienten desorientados, inseguros, que acentúan unas dimensiones del ser humano y descuidan otras, ofreciendo una representación del ser humano deformada, reduccionista e incompleta.
Sin embargo a pesar de que todo lo que estas ciencias nos dicen, es verdad, es posible emprender estudios de la
Antropología Filosófica
, que presente, si no todo lo que es el hombre exhaustivamente, porque
cada hombre es un ser irrepetible y único,
pero si se alcanzan a conocer aquellas dimensiones
últimas que forman la estructura de todo ser humano, la
contextura ontológica o metafísica
y fundamental que le constituye en
razón de persona.
Avanzar por este camino del conocimiento de la
realidad esencial del hombre
es, pues difícil pero posible, apasionante y urgente. La grave crisis del
hombre de hoy, al menos en el mundo occidental, es fundamentalmente una crisis de identidad y de sentido, es decir una ignorancia o deformación de la
realidad última del hombre, por una moda reduccionista de lo que verdaderamente es el ser humano. ( García Cuadrado José A; 2001 España).
Debemos tener todo esto muy en cuenta, pues de lo que se piense del hombre depende lo que se piense de la familia, de la sociedad, de la Economía, de la Política, del Derecho, de todas las ciencias humanas. Lo que si es necesario en cualquier caso, es acercarse al estudio del hombre con amor a él; pues sobre la tierra y después de Dios, nada hay más sagrado que el
hombre y nada merece tanto, es decir respeto y tanta ayuda, como a él.
La vida sensitiva.
Descubrir la verdad sobre el hombre
suspende el ánimo y causa admiración.
Sin embargo, ese descubrimiento no
puede ser repentino: exige un largo
familiarizarse con su modo de ser y de
actuar.
Para comenzar este recorrido podemos partir de la consideración del
hombre como ser vivo
.
. Esta perspectiva nos tiene que llevar a comprender lo que
tenemos los seres humanos de común y de diverso con los animales,
y nos puede dar luces para
introducirnos en el porqué el hombre actúa del modo en que lo hace. Estudiar al hombre como viviente y las facultades con que ejerce ese vivir, son los
objetos de las siguientes consideraciones.
“Cuando observo con cuidado los curiosos hábitos de los perros, me veo obligado a concluir que el hombre es un animal superior. Cuando observo los curiosos hábitos del hombre, le confieso, amigo mío, que me quedo intrigado.”

Ezra Pound.
En primer lugar procuraremos con brevedad saber
que es un ser vivo.
Empezamos por afirmaciones sencillas, casi perogrulladas.
Los seres vivos se diferencian de los inertes en que tienen vida.
Esto se puede explicitar desde cinco características.

1. Vivir es, ante todo moverse uno mismo, automoverse.
Vivo es aquello que tiene dentro de sí mismo el principio de su
movimiento.

2. Otra característica de la vida es la unidad: todos los seres vivos
cada uno, son uno, no así la piedra, si la partimos sigue siendo piedra.
3.
La tercera es la inmanencia
,
esta palabra procede del latín in-
manere, que significa permanecer en. Inmanente es lo que se
guarda y queda dentro. Todo viviente lleva a cabo actividades
cuyo efecto quedan dentro del sujeto. Por ejemplo: nutrirse,
crecer, llorar, dormir, son operaciones inmanentes. Las piedras en
cambio no tienen dentro.

4. La impropiamente llamada

autorrealización
. Lo vivo se
distiende a lo largo del tiempo, hacia una plenitud de desarrollo y
hacia la muerte. Ningún viviente está acabado al nacimiento, sino
que necesita un proceso (crecer, reproducirse y morir). Vivir es crecer.

5.
La vida tiene un ritmo cíclico y armónico
; es decir su
movimiento se repite, vuelve una y otro vez a empezar y se va
desplegando a base de movimientos repetidos. Se puede hablar de
un ciclo de vida.
La escala de la vida puede dividirse en tres grados, marcados por
grandes diferencias:

La vida vegetativa
, propia de las plantas y todos los animales
superiores a ellas. Tiene tres funciones principales: nutrición,
el crecimiento y la reproducción.

La vida sensitiva
, que distingue a los animales de las plantas,
esta vida consiste en tener un sistema perceptivo que ayuda a
realizar las funciones vegetativas, mediante la captación de
diversos estímulos, lo presente lo distante, lo futuro. Estos
estímulos provocan respuestas. Lo conocido queda impreso en
los sentidos externos, para luego a la imaginación y después a
la memoria.
La vida intelectiva es la propia del hombre.

En ella se rompe la necesidad del circuito estímulo-respuesta. Es el grado de inmanencia más perfecto y por lo tanto de vida. Por encima de los animales están los seres que se mueven en orden a un fin que ellos mismos se fijan,

cosa que es imposible de hacer si no es por medio de la razón y el intelecto.
A estas alturas de nuestra reflexión podemos decir que la crisis de la ética
es el test más evidente de la crisis de la antropología, quizá debido a su vez al rechazo de un pensamiento verdaderamente metafísico.
Separar estos tres aspectos,
el ético, el antropológico y el metafísico
, es un error gravísimo que la historia de la cultura contemporánea está demostrando trágicamente hoy en día.

(José A. Sayés: Antropología y Moral, 1997).
Definiciones sobre ¿Qué es el hombre?
las hay diversas:

Según
Aristóteles,

el hombre es un Animal Racional
(zoon-logikon).
Si bien, esta definición, muestra acertadamente la doble composición
del ser humano, los dos elementos que entran en su constitución:
lo corporal y lo espiritual
, en plena y completa unidad.
Sin embargo no parece oportuno utilizar esta definición en
nuestros días porque puede llevar a equívocos:
El hombre no es un animal, por elevado que éste sea, y tampoco sólo
reducirlo a lo racional, porque también equivocaría, ya que su realidad es demasiado compleja para encerrarla en cualquier definición escueta.
Del hombre se ha dicho de todo, se han dado todo
tipo de definiciones.

Para Unamuno es el “bípedo inplume de la leyenda”.
El homo sapiens de Linneo, el mono desnudo, un animal simbólico,
un ser moral, un bejuco frágil que piensa, es persona, imagen de Dios,
es un fin en sí mismo, es una persona, etc.

(Segundo Gutiérrez C: Dios ciencia y azar, BAC 2003).
Lo importante es que es un ser personal, una persona humana que no es pura biología, pura materia, ya que posee junto al cuerpo un alma espiritual, unidos esencialmente, una unidad completa. Aquí llegamos al momento de demostrar filosóficamente estas afirmaciones antropológicas relativas a la naturaleza corpórea-espiritual del hombre ,lo cual se puede hacer por la doble vía de la descripción
fenomenológica y la fundamentación ontológica o metafísica
.

La
primera vía la fenomenológica
, tiene elementos positivos, pero no basta por sí sola para dar razón de la persona humana, de su esencia. Es necesario que estos datos o elementos sean interpretados por la luz de la metafísica.
Fenomenología de la persona humana

Para una descripción de las dimensiones fundamentales del comportamiento
humano Sayés nos propone cuatro dimensiones:

1. La conciencia humana:

El dato fundamental y primario de la persona humana, es el de su
autoconciencia,
que el hombre vive en todo acto de
pensar
,
decidir
y
obrar
(
Inteligencia
,
libertad
y
voluntad
). El hombre puede decir yo.
El hombre realiza su historia por medio de la libertad. En esto se diferencia de las demás criaturas terrestres: en que su vida no le es dada como hecha, sino que se le da como tarea y quehacer, como proyecto que tiene que realizar personalmente.
Los animales tienen biología, el hombre tiene biografía.
2. La relación con el mundo:
El hombre no vive su autoconciencia en una desnuda realidad de puro
espíritu. El hombre en todo caso es un
espíritu encarnado
,
un espíritu hecho
cuerpo y el cuerpo no es simplemente la posesión de un espacio de materia,
sino una relación con el mundo y con los demás.

El cuerpo aparece así como plasmación y
lenguaje del espíritu
, el cual lo
utiliza como expresión de sí mismo, como
lenguaje de comunicación
con los
otros y con el mundo.

Nace así la escritura, el arte, y la simbología, como expresión de los
sentimientos interiores que el hombre quiere plasmar con su cuerpo.
No es pues el cuerpo, puro material biológico que el hombre pudiera
instrumentalizar como pura cosa. No, el cuerpo es la persona misma.

El cuerpo no es algo que se tiene, sino algo que se es, el cuerpo es esa parte
inseparable del alma espiritual, que conforman la persona humana.
Por ejemplo
la sexualidad
es una dimensión que configura al cuerpo y por
ello mismo a la totalidad de la persona humana. En el amor conyugal se
entrega no sólo el cuerpo, sino la totalidad de la persona.
3. Relación con el otro:

Otra dimensión inequívoca de la existencia humana es la relación con el otro. El hombre es un yo, particularmente, en relación con un tú dentro del
horizonte del amor. El otro se le presenta al hombre, no como un pedazo del mundo material que puede instrumentalizar, sino como un ser de igual
dignidad que la suya, de tal modo que le debe un respeto incondicional, no pudiendo reducirlo a condición de medio o instrumento de sus fines.
4. Relación con Dios:
El hombre piensa en un futuro ilimitado, su tendencia al infinito, es en el
fondo una tendencia y una búsqueda de Dios mismo.
Para que el hombre pudiera prescindir del problema de Dios, sería necesario
anular en él, toda conciencia de finitud, todo atisbo de limitación, toda
experiencia de muerte; mientras piense en estas cosas, seguirá hablando de
Dios.
Lo trágico del hombre a diferencia de los animales, es que sabe que un día
ha de morir.
En resumen podemos decir que el hombre tiene autoconciencia, que se
expresa en su cuerpo, que percibe en el otro un ser de igual dignidad, y que
experimenta su finitud, se pregunta por la existencia de Dios, es algo que
nadie puede negar.
Pero la fenomenología no explica al hombre en su condición ontológica, es
decir en sus elementos esenciales. Con la pura fenomenología no podemos
saber si Dios existe de hecho o si el alma humana es también una realidad.
Para llegar a la verdad última del hombre, se impone pues la metafísica para
conocer su ser, su esencia misma. Sólo así podremos hablar de lo que el
hombre es.

Ontología de la Persona Humana
Entramos ahora a estudiar la ontología de la persona humana, es decir el
estudio de su

esencia,

de los factores últimos que componen su esencia. Sólo
así sabremos que es el hombre y no sólo como actúa, como se relaciona. etc.

Es necesario conocer la naturaleza del hombre si pretendemos decir que es
un valor trascendente que nunca puede ser utilizado como medio de nuestras
acciones y fundar así la moral en el mismo hombre. (Sayés. A, 1997)
Las acciones que hemos visto anteriormente descritas, algunas son
claramente corporales, como puede ser la relación sexual. Otras en cambio,
son de claro signo espiritual.

Es evidente que el hombre es, tiene cuerpo, puesto que es algo que podemos
constatar con los sentidos. En cambio no es evidente que tenga alma; y por
ello, a la existencia del alma sólo podemos llegar por la vía de la
demostración.
Sobre la existencia del alma
Es bien claro que no vemos la existencia de nuestra alma, por lo que al igual
que en el tema de la existencia de Dios tenemos que recurrir a una
prueba de
tipo filosófico
, partiendo del hecho de que hay en el hombre, acciones
espirituales, que por ser irreductibles a la materia, exigen un principio
espiritual que las cause.
La materia es extensa, tiene partes y se encuentra en el espacio. Si existen en
el hombre manifestaciones que no sean extensas, que no tengan partes, que no sean sensibles, que superen el espacio, diremos que son espirituales y, como tales, sólo podrán venir de un principio espiritual, que es el alma. Ahora bien, si existe el alma y el alma no puede derivarse de la materia, sólo puede
explicarse por la creación directa de Dios.
Esta es la prueba
.
Toda la argumentación va a descansar por lo tanto, en demostrar que existe en
el hombre dimensiones espirituales que proceden en consecuencia, de un alma
espiritual.
Se exponen siete pruebas que son: el conocimiento intelectual, el lenguaje
simbólico, la libertad, el progreso, el arte, la ética y la religión; siete
actividades del hombre que el animal no posee en absoluto.
Las actividades del alma
a) El conocimiento intelectual:
El hombre tiene un conocimiento por el que percibe las manifestaciones
sensibles de las cosas, pero al mismo tiempo trasciende dicho conocimiento en
cuanto que percibe con su inteligencia la realidad en cuanto a tal y dice; ahí
hay una realidad.
Este tipo de conocimiento va más allá de lo sensible y lo trasciende.
Es un conocimiento abstracto (abstrae de la materia) o espiritual, es la base de
todo conocimiento intelectual y es a partir de la captación de lo real en cuanto
real como el hombre forma los demás conceptos abstractos. Conceptos como
ser, bondad, verdad, belleza, persona y vida no tienen nada de material; el
hombre a sí mismo es capaz de captarse a sí mismo, es capaz de ensimismarse,
algo que la materia o incluso el animal no puede decir: yo, y porque puede
decir yo soy una realidad.
b) El lenguaje simbólico
Una consecuencia clara de este conocimiento intelectual es el lenguaje
simbólico, es decir, el utilizar el símbolo de una palabra para designar con ella
una realidad concreta. La palabra es materia, pero su significado es espiritual:
un animal no capta nunca el significado de una palabra como”verdad”.
El lenguaje simbólico nace del hecho de que el hombre conoce las cosas en su
realidad y busca un símbolo o nombre que las represente.
Los animales no han desarrollado un lenguaje simbólico, no han puesto
nombre a las cosas, porque no las conocen como tales.
c) La libertad
El hecho de la libertad es algo espiritual en el hombre. En efecto, la libertad
significa, autodeterminación, ausencia por lo tanto de determinación interna
como externa. El hombre no está, pues determinado ni por lo que considera el
bien moral ni por el placer. Esto es justamente la libertad.
d) Progreso
El progreso es otra de las manifestaciones espirituales del hombre. El
animal no ha progresado en absoluto a lo largo de la historia.
e) Arte

El hombre pudo pintar un bisonte en el interior de una caverna, porque tuvo
el concepto de un bisonte y esto es un fenómeno espiritual.

f) Ética
La ética supone en el hombre la existencia de la conciencia, es decir, el
convencimiento de que se debe actuar de acuerdo con el bien moral. Esto
significa captar el bien en cuanto bien, y ello es un acto espiritual.

g) Religión
Los animales carecen de religión, es un hecho incuestionable. Y ello es así
porque el fenómeno de religión es hecho radicalmente espiritual. Supone en el
hombre una tendencia al infinito que sólo surge tras la constatación de que las
cosas de este mundo no le satisfacen plenamente.
El hombre puede llegar a un conocimiento de Dios como creador de todo. Este
conocimiento indudablemente es espiritual. (Sayes. A: Antropología y Moral,
1997).
El principio de causalidad
El principio de causalidad es válido universalmente, pues se basa en una
exigencia metafísica, cuya negación conduce al absurdo: todo lo que no tiene
en sí la causa, o bien de su ser o bien de su configuración externa, la tiene en
otro.

Pues bien, si el alma no puede provenir de la materia, y tampoco de la nada, es
preciso apelar a una causa: Dios. Y es justamente ello lo que explica que el
hombre tenga una originalidad única e irrepetible, que sea un misterio que
sólo se comprende como imagen y semejanza de Dios.

Y esa simpleza y esta espiritualidad que posee el alma es lo que garantiza su
inmortalidad.. No puede descomponerse lo que carece de partes. La muerte
puede afectar y afecta al elemento material del hombre pero no al alma.
La inmortalidad es una propiedad esencial del alma humana.

Concluyamos diciendo, que no basta decir que el hombre es la suma de
cuerpo y alma, pues eso es naturaleza, sino un sujeto gestor de una naturaleza
corpóreo-espiritual.
(Sayés. J.A: 1997).
Es así como se puede comprender el verdadero significado de la ley natural,
la cual se refiere a “la naturaleza de la persona humana”, que es la persona
misma en la unidad de cuerpo y alma; en la unidad de sus inclinaciones de
orden espiritual y biológico, que existe como un todo en cuanto a persona.

Por todo esto, se hace
necesaria una bioética
fundamentada en la correcta
antropología
, que por lo mismo exige el
respeto a la vida humana
y a la
dignidad de la persona
, así como a fundar la moral en el mismo hombre, en la persona humana.

LA NATURALEZA DE LA PERSONA HUMANA
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