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Evolución del Canón de belleza 1900-2010

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pamela Cg

on 28 August 2013

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Transcript of Evolución del Canón de belleza 1900-2010

Evolución del Canón de belleza 1900-2010
1900
Nació la mujer con forma de “S”, las que ajustaron la falda para resaltar la figura, los peinados se subieron sobre la cabeza y los sombreros se adornaban con plumas. Para este momento las mujeres comienzan a crear un nuevo ideal de mujer. La nueva imagen era la de una mujer trabajadora, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio de los hombres. Esta nueva tendencia era representada por vestidos que se alejaron gradualmente del decorado haciendo mucho más simple su confección.
En esta época, la mujer encuentra dos modelos a seguir, Por una parte se encuentra la glamurosa mujer sensual, desinhibida y dueña de sí misma, que no necesita de los hombres para desenvolverse en el mundo, y de la cual éstos se van a enamorar. Por otra parte, se encuentra una inocente, tímida, buena y, no muy agraciada.
En esta época, el modelo masculino es más marcado, fuerte, seguro de sí mismo, pero de rasgos agraciados y hermosos.
La cara inversa de la medalla y en cierto sentido muy similar al rol femenino, se encuentra en las películas de Charles Chaplin, donde se presenta la imagen de un hombre desvalido y que en muchos casos debe luchar contra otro masculino prepotente y poderoso física y económicamente por el amor de una mujer
Principios del siglo XX

Qué se lleva: El canon de belleza femenina lo marcan las caricaturas del dibujante Charles Gibson. La Gibson Girl es el ejemplo a seguir por las jovencitas de la época: sumisión y obediencia complementado con pechos altos, caderas anchas y nalgas prominentes.
Modelo de mujer ideal: Las Chicas Gibson.
Agnès Souret fue Miss Francia en 1920.
1920-1929
Los hombres de esta década siguen manteniendo las características principales de la década anterior, por lo menos hasta la llegada y masificación del sonido (1926), que produce entre otros la desaparición de pantalla de actores de buena presencia, masculinos pero de voces femeninamente agudas. De ese modo, se agrega a los atributos masculinos un cierto tono de voz grave, sensual y deseable.
En esa época el prototipo de hombre sobre los demás era Rodolfo Valentino.
En el caso del modelo femenino, hay un cambio crucial, la mujer común, en principio identificada con la protagonista buena e inocente, debió enfrentarse al menos indirectamente con la guerra y la cruel realidad que ésta trajo a los hogares. Con el transcurrir de la década, poco a poco se va haciendo menos inocente, es más audaz y desinhibida, incluso se hace un poco más mala.
Imágenes en las que podemos observar que el canon de la belleza femenina distaba mucho en la primera mitad del siglo XX al canon actual.

Margaret Gorman fue la primera Miss America (EEUU), en 1921.
1930-1939…
En esta década se dan dos momentos claramente diferenciados, antes y después del 33. Los primeros años, hasta 1933, se trata de la culminación de los excesos de los años 20, un período donde se observa el mayor libertinaje sexual en la historia hasta ese momento. Este cambio de visión de la sexualidad y de los roles masculinos y femeninos se debió a la utilización de un código de censura.
hasta 1933 el rol femenino cobró aún más protagonismo, la mujer tradicional había ido acercándose cada vez más a la vampiresa, sin embargo, aquí nos encontramos con una mujer que no sería amada, sino que idolatrada e incluso temida por los hombre, los que mansos y sumisos se deberían arrodillar y sacrificar en la adoración de la diosa. Es sin duda, la manifestación del ideal onírico de los hombres de esa época, una suerte de amor masoquista por una mujer inalcanzable.
Fue la década de la lencería. La modista francesa Coco Chanel agregó al armario de las mujeres una prenda que hasta el momento había sido exclusivo de los caballeros: los pantalones.
El modelo femenino recatado, puro, virgen y bondadoso continúa presente. El modelo masculino de este momento es tahúr, vividor, aventurero, hombre macho recio, no agraciado físicamente.
El modelo femenino que se recalcaba en las heroínas era el de las mujeres normales, las hijas de cualquier vecino, alguien con quien coquetear. La atracción sexual se recalcaba en la apariencia y belleza física y no en los comportamientos seductores o prosexuales. Una de las representantes del modelo inocente femenino de este período seguirá siendo top y vigente hasta la década de los 60: Elizabeth Taylor. Otros modelos a seguir en esta década fueron las actrices como Greta Garbo y Marlene Dietrich, mujeres de hombros anchos y caderas delicadas, altas y delgadas. En este período el punto erótico cambió desde las piernas hasta la espalda, la que era resaltada por destacados escotes y que provocaba más de una pasión en el ámbito masculino. En este momento la mujer estaba envuelta en un halo de encanto, sensualidad y misterio. Los hombres perecían frente a esta belleza madura de movimientos felinos y mirada dormida y la mujer sacaba provecho de su cuerpo y no lo ocultaba por prejuicios moralistas.

Sin embargo, junto con estas mujeres comunes y normales, coexistió un modelo en donde se mezclaba la belleza física con la actitud (Ingrid Bergman, Rita Hayworth, Vivian Leigh…).

Jeanne Juilla fue Miss Francia y Miss Europa en 1931.
Ester Toivonen, de Finlandia, fue Miss Europa en 1934.
Alicia Navarro fue Miss Tenerife, Miss Canarias, Miss España y Miss Europa en 1935.
1970-1979…
Masculino En esta década surgen dos modelos masculinos con evidentes diferencias, uno un tanto feminizado y unisex, resabio de fines de los sesenta (tipo: Timothy Bottoms o Ryan O`Neill).
Por otro lado, se observa al macho man, una especie de latin lover con patillas, bigotes, cadenas de oro, pelo en pecho y demás elementos, que estrafalariamente expelían testosterona (tipo Buró Reynolds). Enamoraban a las mujeres con su manera de ser y su femenina humanidad, eran lo que las mujeres andaban buscando. Los segundos eran unos rompe corazones que conquistaban a las mujeres.

Femenino: En el caso del modelo femenino, las mujeres, todas adolescentemente desprovistas de grandes atributos físicos, eran inocentes, pero que sin embargo intentaban ayudar activamente a sus compañeros a alcanzar sus corazones. Se trataba de mujeres que empezaban a asistir a las universidades y a acceder a puestos laborales cada vez más prestigiosos.

Años 1930-40
Modelo de mujer ideal: Elizabeth Taylor, Greta Garbo, Marlene Dietrich…
1940-1949…
Se produce un resurgimiento de los modelos femeninos anteriores a 1933, por un lado, la mujer buena e inocente, por otro las vampiresas o las diosas.
La mujer buena y fuerte estaba perdiendo terreno y protagonismo y pasa a ser inocente de estos hombres que han vuelto de la cruda guerra. Los hombres acentúan el estereotipo de rudos y feos, Gable y Bogart siguen siendo los dos más reconocidos.
1950-1959…
En estos años los hombres rudos empiezan a extinguirse a favor de hombres estéticamente más bellos (Tony Curtis, Gregory Peck), salvo la excepción de galanes hermosos pero peligrosos y salvajes, donde el peligro es el que las atrae (James Dean).
En cuanto al rol de la mujer, en esta década se siente una fuerte atracción erótica por diosas del amor más grandes por un lado y más pequeñas y reales por otro. Las amazonas y las infantiles respectivamente.
En el primer caso, las más grandes y representativas de todas las amazonas fue Marilyn Monroe. Se trataba de mujeres seductoras y exuberantes corporalmente.
Por otra parte, lo contrario también era verdad, una nueva exótica atracción de la figura aniñada, la diosa del amor más pequeña que las reales. Hayley Mills en “Tigre bay”, Tuesday Weld, Susan Strassberg. Se trataba de niñas o mujeres muy jóvenes de cuerpos extremadamente delgados, algunas llegando incluso a la anorexia, que habían tenido un desarrollo precoz de sus físicos, pero seguían siendo unas niñas.
De estos dos modelos femeninos tan opuestos, surgen similitudes extraordinarias donde muestran que el rol femenino está sexualizado en su inocencia.
La belleza física exigida para las mujeres, el ideal de belleza femenino, es en el caso de las amazonas, el de mujeres de gran volumen y proporcionadas, bastante más rellenas que las actuales. El otro ideal de belleza, el de la niña con cuerpo de mujer era menos aceptado y publicitado socialmente debido a sus connotaciones pedofílicas.
La infantil, pero no tan erotizada Autrey Hepburn, representa la otra imagen.
Años 1950-60
Qué se lleva: La exuberancia femenina se apodera de las pantallas. Curvas marcadas, voluptuosidad, piernas infinitas, huesos bien forrados, cabellos rubios… Pero a su vez, los cuerpos pequeños y delgados –niñas con cuerpo de mujer- tipo Lolita, también causaban furor, aunque era menos público debido a sus connotaciones pedofílicas.
Modelo de mujer ideal: Marilyn Monroe, Sara Montiel… y en el lado opuesto, Hayley Mills, Audrey Hepburn o Sue Lyon en Lolita.
1960-1969…
En el caso del estereotipo masculino, vemos que los hombres con las relaciones de pareja son aquellos buenos mozos, seguros de ser rebeldes, pero sin el aire vividor y tahúr de los Gable o Bogart. Siguen siendo capaces de saber lo correcto y adecuado para ellos y para sus mujeres.
La mujer es por tanto considerada una marioneta ante los varones. El modelo femenino de las grandes mujeres curvilíneas, tipo amazonas comienza a ganar protagonismo (sin embargo siempre han existido). Se mantiene el modelo femenino de niñita erotizada, quizás el mejor modelo es el que hizo Kubrick en su propia novela: “Lolita”.
En 1980-1989…
Masculino: En el caso del rol masculino, este vuelve a transformarse en machos individualistas. Existen dos alternativas de hombres exitosos: el que triunfa entre los varones y el que lo hace con las mujeres. En el primer caso se trata de varones que pueden hacerlo todo exitosamente, en ellos el look masculino cambia rotundamente, es el turno de los musculosos y de pocas palabras, los Stallone y Schwarzenegger (muchos querían ser “Rambo” o “Terminator”), que siguen la línea de Wayne y Lancaster. En el segundo caso, resaltan las varoniles actitudes de los galanes tipo Michael Douglas y Mickey Rourke, quién logró imponer su barba de tres días como la imagen del hombre de los 80.
Femenino:En el caso de las mujeres, éstas mantienen una muy delgada línea pero con más pechos que en la década anterior. Sin embargo, el mayor requisito de su belleza femenina es el color de pelo: deben ser rubias (Bo Berek, Kim Basinger, Melanie Griffith).
El rol femenino va logrando una mayor preponderancia en las pantallas, si en la década anterior muchas eran universitarias, en los 80 se trata de mujeres profesionales que no tienen tiempo para el romance.
La mujer físicamente perfecta e ideal es llamada “mujer diez”, como una película con ese mismo nombre.
Los cuerpos femeninos se van adelgazando y estilizando, y los pechos cada vez van cobrando más protagonismo y espacio en el cuerpo de las mujeres. Las redondeces empiezan a ser despreciadas y las mujeres ansían lucir bellas en sus bikinis.
Modelo de mujer ideal: Ursula Anderss, Bo Derek, Farrah Fawcett, Kim Basinger…
Años 1990
Las mujeres siguen evolucionando en delgadez y pechos grandes y la cirugía estética ayuda a moldear los cuerpos de las que se quedaron en el camino. Grandes o enormes pechos, cuerpos delgadísimos, labios y pómulos prominentes… Asimismo, las mujeres se quedan físicamente estancadas en los treinta y tantos, gracias a las operaciones que estiran la piel para hacer desaparecer las arrugas. Destacan los cabellos oxigenados, las pieles morenas y las prendas que dejan bien poco para la imaginación.
Modelo de mujer ideal: Pamela Anderson, Claudia Shiffer…
1990 y los 2000
Sin embargo el canon de belleza tocó su punto más álgido entre los años 1990 y los 2000, donde las modelos casi enfermas, casi o definitivamente anoréxicas, desfilaban cuales cadáveres encima de las pasarelas. (Desgraciadamente todavía ocurre esto en varias pasarelas del mundo)
Es por ello que al tratarse de un referente en la juventud, se ha tratado de establecer un IMC (Índice de Masa Corporal) mínimo para poder desfilar. No cabe duda que el canon de belleza viene supeditado tanto por la publicidad como por la moda y las revistas femeninas. En la pasada edición de Cibeles Madrid Fashion Week por ejemplo, tres modelos quedaron eliminadas de las pasarelas por no cubrir las expectativas de IMC. Lo cual me parece fenomenal.
Además, hay que tener en cuenta que las modelos de las pasarelas no son más que maniquís en las cuales se pretende que veamos como queda una prenda en el cuerpo a la hora de movernos, andar, gesticular etc. por ello creo que si las modelos que los llevan no saben lucirlos de la manera necesaria, no cumplen los requisitos para poder desfilar. Su trabajo es mostrar la prenda en el cuerpo y su cuerpo debe ser sano y lógico. Tengamos en cuenta que en cuerpos de 40kg con una medida de 1.85cm, un vestido jamás podrá quedar perfecto.
Nuevo milenio
Qué se lleva: Si creíamos que las mujeres ya no podían estar más delgadas y operadas, estábamos equivocados. Una nueva generación de modelos esqueléticas (empujadas por las grandes firmas y diseñadores de moda) ha plantado un canon de belleza femenina demencial e insano. Señal de que la sociedad está perdiendo la chaveta. Vemos desfilar en pasarelas y posar para revistas a auténticos esqueletos con pulso bajo el pellejo, cuerpos tan delgados que parecen sacados de un campo de concentración nazi.
FIN
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