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Los siete saberes

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susana dominguez martinez

on 22 March 2014

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Transcript of Los siete saberes

Las ceguera del conocimiento:
el error y la ilusión

Relación con mi tema de investigación
(autorregulación del aprendizaje)
El trabajo docente no está definido por teorías únicas e inamovibles.
Las mejores prácticas obligan al docente a la actitud autocrítica constante de su quehacer.
La educación centrada en la condición humana.
La ética de la comprensión para la humanización.
La introspección como arma contra el egocentrismo.
La educación que fortalece la triada individuo-sociedad-especie, a través de la humanización.
Edgar Morín
Los siete saberes necesarios para la educación del futuro
Sentidos
Conocimiento
Funcionamiento interior
98%
entrada y salida
de información
2%
El talón de Aquiles del conocimiento
Errores intelectuales
Cegueras paradigmáticas
Errores mentales
e ilusiones
Self-deception
Egocentrismo
Auto-justificación
Proyección hacia el otro de la causa del mal
Deformación de recuerdos por proyecciones o confusiones inconcientes
Selección de recuerdos
Remembranza
Talón de Aquiles del conocimiento.
Imprinting y normalización.
Noología.
Lo inesperado.
Incertidumbre del conocimiento.
Teorías
Ideologías
Doctrinas
Resiste a teorías enemigas o argumentos adversos
Teorías encerradas en sí mismas, invulnerables a críticas
Sistemas de ideas llevadas a la acción
Racionalidad
Se cierra al debate de ideas.
No es autocrítica.
Racionalización
Error
Ilusión
Constructiva:
Teorías coherentes.
Compatibilidad de ideas.
Acuerdo entre afirmaciones y elementos empíricos
Crítica:
Se ejerce sobre errores de creencias, doctrinas y teorías.

Errores de la razón
Paradigma
Verdad
Error
Dilucida
Revela
Ciega
Oculta
Paradigma
Estereotipos cognitivos
Conformismos cognitivos e intelectuales
(marca de las primeras experiencias)
Cultura familiar, escolar, universitaria o de desempeño profesional
Paradigmas
Imprinting
y normalización
Creencias oficiales
Doctrinas reinantes
Verdades establecidas
Ideas recibidas sin examen
Creencias no discutidas
Rechazos de evidencias
Imprinting
Normalización
(elimina lo que ha de discutirse)
Noología
Diálogo
Prueba
(mitos, ideas)
Control
Noosfera
Enajenación
Control
Individuo
Sociedad
La incertidumbre del conocimiento
Conocimiento simplista
Conocimiento complejo
Incertidumbre
Lo inesperado...

« Por primera vez, el hombre ha comprendido realmente que es un habitante del planeta, y tal vez piensa y actúa de una nueva manera, no sólo
como individuo, familia o género, Estado o grupo de Estados,
sino también como planetario.
Vernadski
IV CAPÍTULO
ENSEÑAR LA IDENTIDAD TERRENAL


.
Hemos entrado en la era planetaria desde el siglo XVI y estamos, desde finales del siglo XX en la fase de la mundialización.
La mundialización, como fase actual de la era planetaria, significa’ primero, como lo dijo el geógrafo Jacques Lévy: « El surgimiento de un objeto nuevo: el mundo como tal. Pero entre más atrapados estamos por el mundo, más difícil nos es atraparlo.
Estamos en la época de las telecomunicaciones, de la información, de la Internet, estamos sumergidos por la complejidad del mundo y las innumerables informaciones sobre el mundo ahogan nuestras posibilidades de inteligibilidad.


Necesitamos, desde ahora, concebir la insostenible complejidad del mundo en el sentido en que hay que considerar tanto la unidad como la diversidad del proceso planetario, sus complementariedades y también sus antagonismos. El planeta no es un sistema global sino un torbellino en movimiento, desprovisto de centro organizador.
El Islam, en Asia y África, es la religión más extendida de la Tierra.
El Imperio Otomano, que desde Asia se desplegó por la Europa Oriental, aniquiló a Bizancio y amenazó a Viena, se vuelve una gran potencia de Europa.
El Imperio de los Incas y el Imperio Azteca reinan en las Américas, Cuzco y Tenochtitlán exceden en población a las monumentales y esplendorosas Madrid, Lisboa, París, Londres, capitales de jóvenes y pequeñas naciones del Oeste europeo.
La historia humana comenzó con una diáspora planetaria sobre todos los continentes; luego entró, a partir de los tiempos modernos, en la era planetaria de la comunicación entre los fragmentos de la diáspora humana.

Ha producido una extraordinaria diversidad de lenguas, de culturas, de destinos, fuente de innovaciones y de creaciones en todos los campos. El tesoro de la humanidad está en su diversidad creadora, pero la fuente de su creatividad está en su unidad generadora.
1. LA ERA PLANETARIA

A partir de 1492, son estas jóvenes y pequeñas naciones las que se lanzan a la conquista del Globo y a través de la aventura, la guerra, la muerte suscitan la era planetaria que desde entonces comunica los cinco continentes para lo mejor y para lo peor.
La dominación del Occidente Europeo sobre el resto del mundo provoca catástrofes de civilización, en las Américas especialmente, destrucciones culturales irremediables, esclavitudes terribles.
Por esta razón, la era planetaria se abre y se desarrolla en y por la violencia, la destrucción, la esclavitud, la explotación feroz de las Américas y del África. Los bacilos y los virus de Eurasia rodaron por las Américas.
Los europeos implantan en sus tierras el maíz, la papa, el fríjol, el tomate, la yuca, la patata dulce, el cacao, el tabaco traídos de América.

Ellos llevan a América los corderos, bovinos, caballos, cereales, viñedos, olivos y las plantas tropicales, arroz, ñame, café, caña de azúcar.
En la segunda mitad del siglo XIX, 21 millones de Europeos atravesaron el Atlántico hacia las dos Américas.
También se produjeron flujos migratorios en Asia, donde los Chinos se instalan como comerciantes en Siam, en Java y en la Península Malasia, se embarcan para California, Colombia-Británica, Nueva Gales del Sur, Polinesia, mientras que los Indúes se asientan en Natal y en África Oriental.

La planetarización engendra en el siglo XX dos guerras mundiales, dos crisis económicas mundiales y,
En 1989, la generalización de la economía liberal llamada mundialización.

La economía mundial es cada vez más un todo interdependiente
Fueron necesarios tres años a Magallanes para dar la vuelta al mundo por mar (1519-1522).
Se necesitaron sólo 80 días para que un intrépido viajero del siglo XIX utilizando carreteras, ferrocarril y navegación a vapor diera la vuelta a la tierra.
A finales del siglo XX, el jet logra el bucle en 24 horas.
Y más aún, todo se presenta de manera instantánea de un punto a otro del planeta por televisión, teléfono, fax, Internet... El mundo se vuelve cada vez más un todo.
Esto se presenta no sólo con las naciones y los pueblos sino también con los individuos.
Ahora, cada individuo recibe o consume las informaciones y las substancias provenientes de todo el universo.
En un siglo Europa pasó de 190 a 423 millones de habitantes; el globo de 900 millones a mil seiscientos millones de habitantes.
Mientras que el Europeo se encuentra en este circuito planetario de confort, un gran número de Africanos, Asiáticos y Suramericanos se encuentran en un circuito planetario de miseria.

Sufren en su vida cotidiana las consecuencias del mercado mundial.
De esta manera, para lo mejor y para lo peor cada humano, rico o pobre, del Sur o del Norte, del Este o del Oeste lleva en sí, sin saberlo, el planeta entero.

La mundialización es a la vez evidente, subconsciente y omnipresente.

La mundialización es realidad unificadora,
Los antagonismos entre naciones, entre religiones, entre laicismo y religión, entre modernidad y tradición, entre democracia y dictadura, entre ricos y pobres, entre Oriente y Occidente, entre Norte y Sur se alimentan entre sí; mezclando los intereses estratégicos y económicos antagónicos de las grandes potencias y de las multinacionales dedicadas a la obtención de beneficios.

La unificación mundializante está cada vez más acompañada por su propio negativo, suscitado por contra efecto: la balcanización.

El despliegue técnico industrial sobre el Globo tiende a suprimir las diversidades humanas, étnicas y culturales.
Es necesaria una noción más rica y compleja del desarrollo: material, intelectual, afectivo, moral...
El siglo XX no ha dejado la edad de hierro planetaria, se ha hundido en ella.
El siglo XX ha creado y a la vez parcelado un tejido planetario único.

El siglo XX fue de la alianza de dos barbaries, hay que reconocer su herencia.

Esta herencia es doble, al mismo tiempo herencia de muerte y de nacimiento.
2. EL LEGADO DEL SIGLO XX


La Herencia de Muerte:
La primera es la de la posibilidad de la muerte global de toda la humanidad a causa del arma nuclear.
La segunda es la de la posibilidad de la muerte ecológica.
Los poderes de auto-destrucción, latentes en cada uno de nosotros, se han activado.
El triunfo de la democracia definitivamente no estaba asegurado en ninguna parte; hemos visto que el desarrollo industrial podía causar estragos culturales y poluciones mortíferas;
hemos visto que la civilización del bienestar podía producir al mismo tiempo malestar.
Si la modernidad se define como fe incondicional en el progreso, en la técnica, en la ciencia, en el desarrollo económico, entonces esta modernidad está muerta.
La Muerte de la modernidad

Si es cierto que el género humano, cuya dialógica cerebro vs mente no es cerrada, posee los recursos para crear, entonces podemos avizorar para el tercer milenio la posibilidad de una nueva creación.
Y la educación, que es a la vez transmisión de lo viejo y apertura de la mente para acoger lo nuevo, está en el corazón de esta nueva misión
La esperanza

El siglo XX ha dejado como herencia en el ocaso contracorrientes regeneradoras.

A menudo, en la historia, corrientes dominantes han suscitado contracorrientes que pueden desarrollarse y cambiar el curso de los acontecimientos:
• La contracorriente ecológica.
• La contracorriente cualitativa se apega a la calidad de la vida.
• La contracorriente de resistencia a la vida prosaica.
• La contracorriente de resistencia a la primacía del consumo estandarizado.
• La contracorriente, de emancipación con respecto de la tiranía omnipresente del dinero.
• La contracorriente, como reacción al desencadenamiento de la violencia alimenta éticas de pacificación de las almas y de las mentes.
Una de las condiciones fundamentales para una evolución positiva sería que las fuerzas emancipadoras inherentes a la ciencia y a la técnica pudieran superar las fuerzas de muerte y esclavitud.

Los humanos esclavizan a las máquinas que esclavizan la energía, pero al mismo tiempo son esclavizados por ellas.
De igual manera, podemos confiar en las posibilidades cerebrales del ser humano que están aún inexploradas en gran parte; la mente humana podría desarrollar aptitudes aún desconocidas en la inteligencia, la comprensión, la creatividad.
Como las posibilidades sociales están relacionadas con las posibilidades cerebrales, nadie puede asegurar que nuestras sociedades hayan agotado sus posibilidades de mejoramiento y de transformación y que hayamos llegado al fin de la Historia.
Es necesario aprender a «estar-ahí » en el Planeta, quiere decir: aprender a vivir, a compartir, a comunicarse, a comulgar; es aquello que sólo aprendemos en y por las culturas singulares.
Ser habitantes de la Tierra. Dedicarnos no sólo a dominar sino a acondicionar, mejorar, comprender.
3. LA IDENTIDAD Y LA CONCIENCIA TERRENAL

Debemos inscribir en nosotros:

1. La conciencia antropológica que reconoce nuestra unidad en nuestra diversidad.

2. La conciencia ecológica, conciencia de habitar con todos los seres mortales una misma esfera viviente (biósfera); alimentar la aspiración a la convivencia sobre la Tierra.

3. La conciencia cívica terrenal, es decir de la responsabilidad y de la solidaridad para los hijos de la Tierra.

4. La conciencia espiritual de la humana condición que viene del ejercicio complejo del pensamiento y que permite a la vez criticarnos mutuamente, auto-criticarnos y comprendernos.
Ligar de manera concéntrica nuestras patrias familiares, regionales, nacionales e integrarlas en el universo concreto de la patria terrenal.
Todas las culturas tienen sus virtudes, sus experiencias, sus sabidurías al mismo tiempo sus carencias y sus ignorancias.
Es necesario el reencuentro con el pasado que un grupo humano encuentre la energía para enfrentar su presente y preparar su futuro.

Es necesario:
Los Estados pueden jugar un papel decisivo con la condición de aceptar, en su propio beneficio, el abandono de su soberanía absoluta sobre todos los grandes problemas de interés común,

Sobre todo los problemas de vida o de muerte que sobrepasan su competencia aislada.
La unidad, el mestizaje y la diversidad deben desarrollarse en contra de la homogeneización y el hermetismo.
El mestizaje no es solamente una creación de nuevas diversidades a partir del encuentro; Introduce la complejidad en el corazón de la identidad mestiza (cultural o racial).
El doble imperativo antropológico se impone: salvar la unidad humana y salvar la diversidad humana.
« Los dioses nos dan muchas sorpresas:
lo esperado no se cumple y para lo inesperado, un dios abre la puerta. »
Eurípides
El fin del siglo XX ha sido propicio, sin embargo, para comprender la incertidumbre irremediable de la historia humana.
CAPÍTULO V
ENFRENTAR LAS INCERTIDUMBRES
Las civilizaciones tradicionales vivían con la certeza de un tiempo cíclico cuyo funcionamiento debía asegurarse por medio de sacrificios, a veces humanos.
La civilización moderna ha vivido con la certeza del progreso histórico.
. Como decía Patocka: « El devenir es ahora cuestionado y lo será para siempre ». El futuro se llama incertidumbre.

El surgimiento de lo nuevo no se puede predecir, sino no sería nuevo.
Así ha sucedido con todos los inventos técnicos, el de la yunta, el de la brújula, la imprenta, la máquina de vapor, el cine, hasta el computador; así fue con el capitalismo en las ciudades-Estado del Renacimiento;

Igualmente, con todas las grandes religiones universales que nacieron de una predicación singular con Sidharta, Moisés, Jesús, Mohamed, Luther; también con todas las grandes ideologías universales provenientes de algunas mentes marginales.
Toda evolución es el logro de una desviación cuyo desarrollo transforma el sistema donde ella misma ha nacido: ella desorganiza el sistema reorganizándolo.
La historia no constituye una evolución lineal. Ella conoce turbulencias, bifurcaciones, desviaciones, fases inmóviles, estadios, periodos de latencia seguidos de virulencias como en el cristianismo el cual incubó dos siglos antes de sumergir el Imperio Romano; procesos epidémicos extremadamente rápidos como la difusión del Islam
La Historia es un complejo de orden, de desorden y de organización.

Obedece a determinismos y azares donde surgen sin cesar el « ruido y el furor ». Tiene siempre dos caras opuestas: civilización y barbarie, creación y destrucción, génesis y muerte...
La aventura incierta de la humanidad no hace más que perseguir en su esfera la aventura incierta del cosmos que nació de un accidente impensable para nosotros y que continúa en un devenir de creaciones y de destrucciones.
3. UN MUNDO INCIERTO

Es por eso que la educación del futuro debe volver sobre las incertidumbres ligadas al conocimiento ya que existe:

Un principio de incertidumbre Cerebro-mental.
Un principio de incertidumbre lógica.
Un principio de incertidumbre racional.
Un principio de incertidumbre sicológica.

4.1 La incertidumbre de lo real

La realidad no es evidentemente legible. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, la cual pueden traducir de manera errónea.
Nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad
Es por eso que la educación del futuro debe volver sobre las incertidumbres ligadas al conocimiento ya que existe:

• Un principio de incertidumbre Cerebro-mental
• Un principio de incertidumbre lógica.
• Un principio de incertidumbre racional.
• Un principio de incertidumbre sicológica:
4.1 La incertidumbre de lo real

La realidad no es evidentemente legible. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, la cual pueden traducir de manera errónea.
Nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad.
4.2 La incertidumbre del conocimiento.
El conocimiento es una aventura incierta que conlleva en sí misma y permanentemente el riesgo de ilusión y de error.

4.3 Las incertidumbres y la ecología de la acción.
Se tiene, a veces, la impresión de que la acción simplifica debido a que en una alternativa se decide, se elije.
Ahora bien, la acción es decisión, elección y también es apuesta. En la noción de apuesta existe la conciencia de riesgo y de incertidumbre. Aquí interviene la noción de ecología de la acción.

La ecología de la acción es, en suma,
tener en cuenta su propia complejidad, es decir riesgo, azar, iniciativa, decisión, inesperado, imprevisto, conciencia de desviaciones y transformaciones.
5. LA IMPREDECIBILIDAD A LARGO PLAZO

En realidad, se pueden considerar o calcular a corto plazo los efectos de una acción, pero sus efectos a largo plazo son impredecibles.
Así, las consecuencias en cadena de la Revolución Francesa (1789) fueron todas inesperadas.
5.1 La apuesta y la estrategia

En efecto, hay dos vías para enfrentar la incertidumbre de la acción:
La primera es la plena conciencia de la apuesta que conlleva la decisión;
la segunda el recurso a la estrategia.

Finalmente, tenemos que considerar las dificultades de una estrategia al servicio de una finalidad compleja como la que indica el lema « libertad, igualdad, fraternidad »

Estos tres términos complementarios son al mismo tiempo antagónicos; la libertad tiende a destruir la igualdad; ésta, si es impuesta, tiende a destruir la libertad ;

por último, la fraternidad no puede ser ni decretada ni impuesta sino incitada. Según las condiciones históricas, una estrategia deberá favorecer la libertad o la igualdad o la fraternidad sin oponerse nunca a los otros dos términos.

Morin verificó que comunicación no implica comprensión.

Por eso la educación tiene que abordar la comprensión de manera directa y en dos sentidos:

A. La comprensión interpersonal e intergrupal.

B. La comprensión a escala planetaria.

La comprensión siempre está amenazada por los códigos éticos de los demás (sus costumbres, sus ritos, sus opciones políticas). De ahí, que los grandes enemigos de la comprensión sean el egoísmo, el etnocentrismo y el sociocentrismo.
VI Enseñar la comprensión
“Enseñar la comprensión significa enseñar a no reducir al ser humano a una o varias de sus cualidades que son múltiples y complejas”. No podemos “etiquetar” las personas, ellas están más allá de la “etiqueta”.

Al respecto Morin propone la posibilidad de mejorar la comprensión mediante:

A. La apertura empática hacia los demás. Y

B. La tolerancia hacia las ideas y formas diferentes, en la medida en que no atente a la dignidad humana.

La educación del futuro deberá asumir un compromiso sin requiebres con la democracia, porque sólo en la democracia abierta se puede realizar la comprensión a escala planetaria entre pueblos y culturas


Morin clama por una ética válida para todo el género humano como una exigencia de nuestro tiempo, además de las éticas particulares.

Retoma el bucle individúo-sociedad-especie como base para el establecimiento de una ética de futuro y confirma que en el bucle individuo-sociedad se origina el deber ético de enseñar la democracia como consenso y aceptación de reglas democráticas.

Aclara, a su vez, que el bucle en mención requiere alimentarse de diversidades y antagonismos; o sea, que el contenido ético de la democracia afecta todos los niveles y que el respeto a la diversidad significa que la democracia no se identifica con la dictadura de las mayorías.

Termina diciendo que el bucle individuo-especie sustenta la necesidad de enseñar la ciudadanía terrestre; porque la humanidad ya no es una noción abstracta y distante, ya se ha convertido en algo concreto y próximo que interactúa y tiene obligaciones planetarias.

VII La ética del género Humano
Muchas gracias
por su atención
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