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INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA BALÍSTICA

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Mario Murrieta

on 14 December 2013

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Transcript of INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA BALÍSTICA

BALÍSTICA

1.- INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA BALÍSTICA

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Cuando hoy en día surge una investigación relacionada con la utilización de armas de fuego todos sabemos, más o menos, que no hay dos armas que dejen idénticas marcas en la munición empleada. Y que, mediante el estudio de las lesiones dejadas en el proyectil cuando éste se desliza por el ánima del cañón, o las producidas en la vaina, por la rampa de alimentación, las paredes de la recámara, la culata de cierre, la aguja percutora, el extractor y el expulsor, se puede llegar a deducir el arma que realizó el disparo.

Esto que a nosotros nos parece una simpleza, fue para nuestros antecesores un largo camino a recorrer hasta dar con los procedimientos técnicos que permitieran afirmar con rigor científico qué arma fue la empleada para realizar los disparos.

El primer intento con éxito del que se tiene constancia, al descubrirse al autor de un crimen realizado con un arma de fuego, data de los comienzos del siglo XIX.
El profesor
BALTHAZARD
se dio cuenta que existían una serie de marcas en el culote de la vaina y que éstas eran producidas al incidir sobre él la aguja percutora en el momento del disparo. También la recámara producía lesiones en el culote del cartucho e incluso la uña extractora y el expulsor dejaba marcas características en la vaina, las cuales podrían servir para identificar un arma. Pero estas investigaciones tuvieron que ser abandonadas debido al comienzo de la I Guerra Mundial.

CHARLES E. WAITE,
uno de los más grandes pioneros de la balística forense, empezó a visitar las fábricas de armas más importantes de los EE.UU. y posteriormente las europeas, solicitando los datos exactos de las características de las armas que fabricaban. Esta idea le surgió a raíz de asistir -en su condición de funcionario del Ministerio Público del estado de Nueva York- como ayudante del Presidente de la Comisión de Investigación por el Gobernador estatal; esta comisión se encargo de revisar la sentencia dictada por un tribunal del condado de Orleans, quedando muy impresionado por los acontecimientos y prometiéndose que intentaría conseguir un método fiable y que permitiera identificar un arma mediante el examen de un cartucho.
En 1898 Un médico forense berlinés, el
DR. PAUL JESERICH
, asistía en calidad de experto al tribunal de la ciudad alemana de
NEURUPPIN
en un caso de asesinato.

Durante el proceso le mostraron a
JESERICH
un proyectil extraído del cuerpo de la víctima, y el revolver propiedad del acusado.
JESERICH
era partidario de la teoría que afirmaba que el proyectil al recorrer el ánima del cañón y rozar con las estrías de éste a gran presión, sufría una serie de lesiones y por lo tanto si se realizaba otro disparo con el arma del criminal, el deslizamiento por el ánima del cañón produciría unas lesiones en la bala iguales a las que tenía la extraída del cuerpo de la víctima, siempre y cuando el arma empleada fuera la misma.

Con esta idea realizo un disparo de prueba, fotografió las dos balas, amplió las fotos y sorpresa, se dio cuenta de que las lesiones dejadas por las estrías y los campos del ánima del cañón en la 
"bala testigo"
(1) eran idénticas a las que tenía la 
"bala dubitada"
(2).

En el siglo XX, otros investigadores fueron creando nuevos métodos de investigación que, de forma paulatina, irían dando a conocer en sus asesoramientos a los tribunales de justicia.
RICHARD KOCKEL
, siendo director del Instituto Forense de Leipzig (Alemania), efectuó las primeras pruebas del "desarrollo" del cuerpo de un proyectil realizando negativos de éste en láminas de cera y óxido de cinc.
WAITE
pidió a
MAX POSER
que le fabricara un microscopio dotado con un soporte para mantener sujeto el proyectil, y con una escala de medición que permitiera medir las lesiones más insignificantes que existieran en él.

Se le unieron el físico
JOHN H. FISHER
y el químico y gran especialista en microfotografía
PHILIPP O. GRAVELLE
.

Gracias a esta unión nació en Nueva York el primer instituto de balística forense del mundo, E
L BUREAU OF FORENSIC BALLISTICS.


FISHER
aportó a la investigación dos grandes inventos trascendentales en la balística forense:

Un aparato que servía para ver con todo detalle el interior del cañón de un arma de fuego (
ASÍ NACÍA EL HELIXÓMETRO
).

Un nuevo microscopio calibrador con una mayor precisión que permitía medir los campos intermedios, las estrías, y la orientación de las mismas.

En
1925
, a
GRAVELLE
se le ocurrió la idea que daría a la balística uno de los fundamentos científicos mas importantes, unió dos microscopios mediante un dispositivo óptico por el cual se podían observar dos proyectiles juntos en una sola imagen y lograr que ambos giraran para que se pudieran comparar viendo las coincidencias y diferencias que hubiera en ellos.
A finales de 1923, después de cuatro años de viajes e intenso trabajo, descubrió que no había ni un solo modelo que fuera exactamente igual a otro, había diferencias en los calibres, en el número y orientación de las estrías, (
orientadas a izquierda 'levógiro' o a derecha 'dextrógiro'
) y sus ángulos de torsión podían ser distintos.

Realizó un catálogo técnico de la mayoría de las armas existentes en aquella época, pero hacía falta encontrar unos
"caracteres individualizantes"
que permitieran distinguir armas del mismo tipo, marca y modelo.

Teniendo en cuenta que el proyectil al pasar por el ánima del cañón sufre dos tipos de lesiones:

Las primeras causadas por las estrías del anima, que en el proyectil se convertirán en campos, y las

segundas causadas por los campos del ánima del cañón, que darán como resultado las estrías en el proyectil, podemos  decir que el proyectil, después de recorrer el anima del  cañón, se convierte en el negativo de éste.

Aquí estaba la solución.
Con la ayuda del desarrollo de nuevas técnicas y avances tecnológicos e instrumentos más sofisticados han ido centrándose en la actualidad en el estudio de las marcas de herramientas y se ha denominado
TOOLMARK
. Estas marcas son únicas y reproducibles, confirmándose este principio durante décadas con numerosos estudios.

Los sistemas más novedosos tecnológicamente hacen posible, en la actualidad, el examen digital balístico utilizando incluso imágenes en dos dimensiones de proyectiles y casquillos, este sistema permite escanear mediante un láser a través de un interferómetro de aplicaciones específicas y generar imágenes de alta resolución en tres dimensiones, las cuales permiten ser examinadas con mayor precisión y las garantías necesarias que requiere una evidencia física para un informe en menor tiempo y con menor margen de error, este sistema permite analizarlas por medio de colorización topográfica sensible, movimiento de las fuentes de luz, la orientación…

Al equipo de
WAITE
se unió el doctor
CALVIN GODDARD
que, siguiendo el camino iniciado por el profesor
BALTHAZARD
, comenzó a observar el culote de las vainas disparadas, encontrando que las lesiones producidas por las máquinas empleadas en la fabricación de la aguja percutora o del bloque de cierre del arma que había realizado el disparo, coincidían con las lesiones que aparecían en el culote de la vaina empleada.

 El doctor
GODDARD
colaboró en los importantes avances dentro del campo de la balística, como la base de datos de balística más completa de su tiempo, y el establecimiento del primer laboratorio independiente de criminalística forense en los Estados Unidos.

Contribuyó en la investigación de numerosos casos en todo el país colaborando con la policía, entre otros, en la primavera de 1927, en un proceso controvertido y no exento de irregularidades, de
Sacco-Vanzetti
(el robo de Massachusetts); dio a conocer sus observaciones, realizando con ellas un dictamen modélico en la historia de la Balística Forense.

En 1929, en la investigación de la Masacre del día de San Valentín (en Chicago) el caso referente al asesinato de los miembros de una banda por hombres uniformados como policías de Chicago.

Las investigaciones han ido evolucionando y, teniendo en cuenta las aportaciones iniciales y principios de la criminalística,
los cuales establecen que todo instrumento mecánico o físico al incidir con presión sobre una superficie, la más dura deja sobre la más blanda su impronta o huella de clase y de identidad lo que permite identificar también la herramienta en particular.

En el año 1835, y en la ciudad de Londres no había cuerpo de policía, tan solo un pequeño grupo de "ayudantes" reclutados por
HEMRY FIELDING
(
JUEZ DE PAZ DE WESMINSTER
), a los que se les conocía como los
BOW STREET RUNNERS
, y que se dedicaban a investigar los crímenes utilizando métodos poco ortodoxos, e incluso alguna vez que otra no muy legales.

HENRY GODDARD
, uno de estos "peculiares investigadores", al observar una bala extraída del cuerpo de una víctima de un asesinato, se percató de la existencia de una llamativa protuberancia o abultamiento en la misma.

Dado que por aquélla época las armas de fuego eran de avancarga y los tiradores habitualmente hacían mediante un molde o turquesa sus propios proyectiles, nuestro avezado investigador pensó que si encontraba el molde encontraría al asesino.

Con ésta idea,
GODDARD
se lanzó a registrar las casas de los sospechosos, y cuando procedía al registro de la vivienda de uno de ellos, al examinar el molde con el que fabricaba las balas de plomo el morador de la misma, el investigador pudo observar que en el interior de la turquesa había una pequeña hendidura.

Utilizando este molde procedió a fabricar un nuevo proyectil (testigo), y este proyectil obtenido lo comparo con el que se extrajo anteriormente del cuerpo de la victima (dubitado), comprobando que los abultamientos de ambos proyectiles eran idénticos sin lugar a dudas, lo que hizo que posteriormente el asesino confesara su crimen.
La balística forense desde sus inicios ha ido evolucionando y continúa sin detenerse; debe su desarrollo, en gran medida, a la aplicación de los avances tecnológicos y a los nuevos instrumentos, así como a los hombres que han logrado encontrar una aplicación útil para el análisis, descubrimiento y comparación de nuevas evidencias de forma más fiable.
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