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Literatura Comparada

Mosaico de puntos de vista sobre la Literatura Comparada de algunos profesores del Posgrado en Letras, UNAM.
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Literatura Comparada

on 14 February 2013

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Transcript of Literatura Comparada

Literatura Comparada "Sin haber sido una decisión consciente, el tema mismo de mi tesis doctoral "La imagen de América Latina en la literatura inglesa" me fue llevando al ámbito de la Literatura Comparada.  Además de hacer el acopio de obras fuente (que resultaron más de trescientas), fue indispensable recurrir a una temática recurrente de la Literatura Comparada, sobre todo en la década de los ochenta: la imagología.  A partir de ahí, además, la tesis tomó un cauce comparatista, pues fue necesario inquirir acerca de temas de historia, filosofía y psicología y establecer un marco para el análisis de obras literarias de diferentes géneros (sobre todo novelas, novelas de aventura y una que otra obra dramática o poema largo)."
-Nair Anaya Ferreira "En la elaboración de la tesis dos pensadores resultaron centrales para mi enfoque, Raymond Williams, importante teórico y crítico marxista de la literatura, y Edward Said, cuyo Orientalismo tenía pocos años de haber sido publicado. Obviamente, la tesis se fue inscribiendo en un ámbito comparatista."
-Nair Anaya Ferreira "Para el Posgrado en Letras, la visión interdisciplinaria y teórica que ofrece la Literatura Comparada es fundamental para que los egresados tengan una formación sólida como críticos académicos, que rebasen el aspecto lírico y descriptivo que muchas veces subyace el análisis literario. Aunque esto no es exclusivo de la Literatura Comparada, sí es una realidad que no todos los tutores tienen este enfoque.  Es decir, creo que continúa existiendo el debate sobre la pertinencia o no de la teoría (dura) dentro del análisis literario."
-Nair Anaya Ferreira "No sé si algunas de las reflexiones que hacemos sobre la Literatura Comparada desde México puedan insertarse en los debates que existen en la academia internacional.  Si consideramos que en Estados Unidos están cerrando muchos departamentos de este campo y que se propone la institución de algo denominado "World Literature" (en inglés), ¿dónde nos ubicamos nosotros?  Quizá en el área de las Letras Modernas o del interés por otras literaturas (por parte de estudiosos serios, académicos o no), desde México siempre se ha tenido una actitud comparatista. No lo sé de cierto."
-Nair Anaya Ferreira "Tiendo a asociar mi primer contacto verdadero con la Literatura Comparada con un curso maravilloso concebido y concertado por Luz Aurora Pimentel, e impartido por Mario Valdés, de la Universidad de Toronto, para profesores y alumnos de posgrado, cuando me acababa de inscribir en esa maestría."
-Ana Elena González Treviño "Fue en el seno de la Literatura Comparada donde surgieron también los estudios culturales, pues ponen en tela de juicio la valoración tradicional, meramente estética de las obras literarias y rompen la división entre la llamada alta cultura y la cultura popular. Desmontar esta jerarquización del conocimiento y sus objetos de estudio abre un vasto campo teórico para investigaciones mucho más relevantes, menos hegemónicas, para cualquier contexto particular."
-Ana Elena González Treviño "En cuanto a la trayectoria de la Literatura Comparada en la UNAM, desde mi punto de vista he percibido todavía una cierta rigidez en cuanto a la inclusión de temas que se consideran no literarios, aun cuando su comprensión sea determinante para la investigación literaria. Yo propondría en ese sentido fortalecer el área de la teoría cultural, que abarca tanto a la literatura como a otras disciplinas, para no cerrar los campos de investigación solamente a la teoría literaria, pues la mera distinción entre una y otra en determinados contextos ya resulta improcedente. Los antiguos diccionarios de teoría literaria ahora son siempre de “teoría literaria y cultural”; borrar el segundo término es una grave omisión. Los estudios culturales han desarrollado una riqueza de pensamiento tal que posibilita la fusión interdisciplinaria, así como un replanteamiento del “terreno común”, la tierra prometida de la Literatura Comparada."
-Ana Elena González Treviño "Creo que mi primer contacto con la Literatura Comparada debió ser entre 1990 y 1992, cuando escuché la conferencia de Luz Aurora Pimentel sobre los avatares de Salomé."
-Julia Constantino "Asimismo, la traducción y la traductología son parte central de mis intereses, además de que he impartido cursos de traducción en el Departamento de Letras Inglesas del Colegio de Letras Modernas desde hace más de diez años. Estos intereses se relacionan, por ejemplo, con la presentación de algunas ponencias y artículos sobre traducción y la asesoría de varias traducciones comentadas."
-Julia Constantino "Creo que la Literatura Comparada es fundamental en los estudios de letras, específicamente en el nivel de posgrado, porque es uno de los pocos espacios académicos donde puede haber un serio y genuino diálogo intercultural que permita establecer una comunicación honesta con las otredades que encarnamos y que nos rodean. Creo, como afirma Martha Nussbaum al hablar de las humanidades en general, que la Literatura Comparada puede ser un factor decisivo para la construcción de un pensamiento crítico y democrático."
-Julia Constantino "En consecuencia, creo que una persona formada en los estudios comparatistas debe poder estar capacitada para trabajar no sólo en la docencia y la investigación propiamente comparatistas, sino también en todo tipo de organismo e institución –y no solamente de tipo cultural− que requiera miradas analíticas, críticas, razonadas e informadas sobre aspectos interculturales."
-Julia Constantino "Creo que es indispensable que se fortalezca la enseñanza, y la presencia, de la Literatura Comparada en la Facultad de Filosofía y Letras y que otro tipo de estudios −como los estudios de género, los estudios poscoloniales, los estudios culturales− sean claramente parte de ella. Me parece que sería un movimiento natural en cuanto al devenir de la Literatura Comparada como estudio que, por sus enfoques, abarca con facilidad las otras áreas, que entonces también reforzarían sus alcances dentro de los estudios literarios. "
-Julia Constantino "El futuro de la Literatura Comparada perfila una labor en consultorías teóricas que deben instrumentarse para actualizar a maestras y maestros en los niveles de estudios profesionales y del posgrado con objeto de impulsar talleres dedicados a la construcción conceptual e interpretativa de textos teóricos y narrativos, cine, ópera, teatro y otros medios audiovisuales. Existe la posibilidad de abrir escenarios comparatistas en los estudios de género, la antropología, la filosofía entre otros.
En mi opinión, además de la tarea docente el egresado de Literatura Comparada puede brindar asesoría sobre aspectos literarios a nivel nacional e internacional; contribuye al descubrimiento de nuevos terrenos de combinación entre disciplinas creando dispositivos de lectura y acercamientos históricos y políticos que ocurren en numerosos espacios culturales. Egresa con un entrenamiento que lo faculta para realizar lecturas complejas y aplicarlas al campo de la interpretación literaria, antropológica y filosófica."
-Gabriel Weisz "Mi primer contacto con el campo de la Literatura Comparada fue a través de un seminario de posgrado sobre cuestiones metodológicas, impartido por la Dra. Luz Aurora Pimentel allá por los años ochenta. Después de revisar textos de autores reconocidos como Paul Van Tieghem, Harry Levin o el mismo Claudio Guillén, se me hizo evidente la falta de rigor teórico de algunas de estas figuras. Por otro lado caí en la cuenta que varios teóricos y críticos que en diferentes momentos he admirado practican el comparativismo sin a veces ni quisiera mencionarlo. Tal es el caso Robert Curtius, Mijaíl Bajtín o Walter Benjamin, ya no digamos comparatistas evidentes como George Steiner o incluso un reseñista literario como Edmund Wilson que podía escribir con soltura sobre Sófocles, Pushkin, Flaubert o Proust.
En las universidades norteamericanas se dio el patrón recurrente de ver en los departamentos de Literatura Comparada el lugar idóneo para cultivar el estudio de la teoría. Eso también se fomentó en nuestro departamento, donde desde un principio se introdujo la figura del tutor."
-Jorge Alcázar "En ese entonces el alumno llevaba dos materias por semestre: un seminario y un curso monográfico, más la tutoría. Y en muchos casos la carga de trabajo de ésta podía ser superior a la de cualquiera de las dos asignaturas. Yo concibo la tutoría como un paquete individualizado que se diseña de acuerdo con los intereses, las necesidades y el tema de tesis del estudiante."
-Jorge Alcázar "Considero que la Literatura Comparada sí es relevante, porque estudiar un campo cerradamente nacional actualmente es un poco démodé, por las propias condiciones de globalización cultural y porque los objetivos iniciales de los que el comparatismo era famoso en el momento de su fundación en el siglo XIX, a saber: crear, desarrollar y fomentar la conciencia "nacional" para dar argumentos y razón de ser a los Estados nacionales, al menos han de replantearse muy seriamente."
-Tatiana Bubnova "En cuanto a oportunidades laborales que ofrece, me pregunto si no se trata de una broma."
-Tatiana Bubnova "Creo que el terreno del comparatismo se está transformando aceleradamente en una especie de Estudios Culturales, campo que se sirve ampliamente de los conceptos de las Ciencias Sociales, Antropología, etc., estudios de los campos como cine, teatro, performance, música, traducción, etc. También provee las enseñanzas teóricas, ya no tan enfocadas como antes en la "literatura", sino más bien desde un "comunicación social", y más aun, pretendiendo formar una "visión del mundo" desde los campos culturales."
-Tatiana Bubnova "Entre los temas que he trabajado de forma comparatista destacan aquellos relacionados con culturas de la memoria (Chile, México, Argentina, Alemania); procesos de rememoración en el cine y textos literarios; ciudad y memoria, así como ciudad, migración y memoria, tomando la Ciudad de México y Berlín en ambos casos como ejemplos; memoria encarnada; experiencia traumática (Shoa, esclavitud, dictadura, guerra sucia, etc.) y políticas públicas del olvido y la memoria, así como memoria familiar, de diversos grupos sociales."
-Ute Seydel "Otros asuntos que me han interesado son los que se vinculan con la literatura de mujeres, particularmente el abordaje de la historia en textos escritos por mujeres; la actualización de mitos clásicos; aspectos de literatura fantástica, vanguardias históricas y su legado, o la adaptación de textos literarios al cine."
-Ute Seydel "Otras formas en las que se ha dado impulso al área de comparada han sido, por ejemplo a través de la Asociación Latinoamericana de Estudios Germanísticos, que tiene en sus congresos siempre una sección de Literatura Comparada, y en donde por cierto también he participado. Colaboré también en Letras Comunicantes, volumen en el que se invitó a profesores visitantes del DAAD en América Latina; yo aún no trabajaba en la UNAM sino en el IPN. Además he participado en diversos eventos con ponencias que se inscriben en líneas de investigación relacionadas con la Literatura Comparada, aunque los congresos no fueran sólo de Literatura Comparada.
Entre las iniciativas de vinculación académica con profesores e instituciones nacionales e internacionales que llegaron a fructificar, están las del ya mencionado grupo de trabajo de profesores visitantes del DAAD, que creo que también ha sido importante, y los congresos  de la Asociación Internacional de Literatura Comparada."
-Ute Seydel "[H]ay pocas perspectivas laborales para los egresados en Literatura Comparada[.]"
-Ute Seydel "Hubo iniciativas que fomentaron el diálogo y la vinculación académica con profesores e instituciones nacionales e internacionales, como la creación de la revista Poligrafías."
-Claudia Ruiz García "[B]uena parte de la crítica literaria se construye a partir de los enfoques necesariamente comparatistas."
-Claudia Ruiz García "Inicialmente me interesaron los asuntos de sexualidad y erotismo en las literaturas de fin de siglo XIX (francófona, hispanoamericana, anglófona), sobre todo lo relativo a representaciones de la mujer. Después, en el doctorado, me enfoqué en el tópico de la androginia (con sus categorías anexas de hermafroditismo, homosexualidad, etc.) en el contexto romántico, lo que me llevó al campo del esoterismo en su vinculación con lo literario. Me di cuenta de lo poco desarrollado que estaba este vínculo, sobre todo en el ámbito hispánico, por lo que consideré conveniente darle más énfasis y desarrollo que a los asuntos de sexualidad y género, mucho más abordados por la academia local. De hecho, el estudio académico de lo esotérico (lo que los franceses denominaron esoterología) es un campo comparatista por excelencia, desgraciadamente poco abordado en nuestro medio por ignorancia o prejuicio, y cuando se le aborda, se hace sin método."
-José Ricardo Chaves "Creo que el perfil comparatista, lejos de fortalecerse en los últimos años, ha tendido a desvanecerse, en buena medida por la creación de un posgrado general en Letras con distintas orientaciones y ya no un Posgrado en Literatura Comparada, como hubo antes. Esto se nota por ejemplo en el uso de lenguas extranjeras en el posgrado que, en el mejor de los casos, se limita al inglés (a no ser que se esté llevando una orientación específica en francés o alemán). Demandar habilidades en otras lenguas en cursos de distintas orientaciones significa la reducción o ausencia de alumnos. En el Instituto de Investigaciones Filológicas la situación ha sido difícil, pues no ha habido una conciencia específica del comparatismo, el que aparece mezclado con los estudios de teoría y poética, y enfocados casi siempre en el siglo XX."
-José Ricardo Chaves "Teóricamente, creo que el futuro globalizador de la cultura actual debería de fortalecer la perspectiva comparatista en literatura, y en este sentido soy optimista, aunque por otra parte, ante la reducción del campo humanista por visiones tecnocráticas, hay un serio riesgo de que pierda apoyos institucionales."
-José Ricardo Chaves "A mediados de los años sesenta, Margarita Quijano veía la posibilidad de establecer un convenio con la Fundación Rockefeller para fortalecer ciertas áreas de letras y de teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, pero Francisco Larroyo, el entonces director de la Facultad, opinaba que, en el caso de la Literatura Comparada, eran gestiones innecesarias y que México no necesitaba de un posgrado de esa naturaleza. A pesar de ello Margarita –quien tenía la virtud de la tenacidad para no dejarse desanimar por este tipo de opiniones– continuó peleando por el convenio, y en 1966 finalmente consiguió el apoyo. Se crearon así el llamado teatro Wagner, que hoy día sigue funcionando como parte del área de Literatura y Arte Dramático, y el primer laboratorio de lenguas, que se ubicó a un lado del teatro y sirvió al área de Letras Modernas Inglesas, y más tarde, al Centro de Estudios de Lenguas Extranjeras (CELE). Hoy el laboratorio ya no se encuentra ahí, pues migró junto con el Centro cuando éste se independizó de la Facultad.
Más allá de este apoyo en infraestructura, se recibió por parte de la Fundación Rockefeller la donación de un acervo pequeño pero selecto de libros sobre Literatura Comparada. Era, para su tiempo, una selección interesante y muy buena, que comprendía estudios de orientación comparatista, de teoría de la Literatura Comparada, además de teatro griego, entre otras cosas. El acervo durante un tiempo se ubicó en un salón de seminarios en donde ahora están las coordinaciones de posgrado, pero por desgracia, cuando fue integrado a la Biblioteca Samuel Ramos, empezó su fragmentación y la pérdida de muchas obras. Ocasionalmente todavía se pueden encontrar algunos de esos libros con la leyenda “Donado por la Fundación Rockefeller”.
Margarita Quijano logró, además, otro acuerdo que establecía que, si se creaba un programa de Literatura Comparada, habría recursos para organizar intercambios que incluirían que los estudiantes y maestros de aquí se fueran a alguna universidad norteamericana y que de allá mandaran maestros de Literatura Comparada para fortalecer el programa. Este fue, precisamente, el acuerdo al que el Dr. Larroyo se negó suscribir. No obstante, ésta podría considerarse la primera etapa que impulsó la creación del área de Literatura Comparada en la Facultad, a principios de los sesenta. Yo entonces era estudiante y estaba en mi tercer año de la carrera.
Puedo decir que también yo llegué en esta etapa a la Literatura Comparada, por Margarita Quijano, durante mis estudios de licenciatura. Ella entonces ya impartía un seminario de Literatura Comparada y hacía estudios comparativos sumamente interesantes entre los griegos y O’Neill, Camus o Sartre, por ejemplo. Esto resultó estimulante, y me llevó a darle a mi tesis –aunque era de letras inglesas– un giro comparatista, porque versaba sobre el existencialismo en el teatro, un asunto que implicaba analizar el teatro de Sartre y Camus, y confrontarlo con el de Beckett, Adamov, Pinter y todos los autores del teatro del absurdo. Implicó, también, ver los principios dramáticos aplicados en el teatro existencialista y los implicados en el teatro del absurdo. Desde luego, el pretexto para que fuera de letras inglesas era Beckett, el menos inglés de los escritores de la literatura inglesa. Ahí estaban Albee, Pinter, Ionesco, Genette y Adamov; Sartre y Camus. Abordé la filosofía de Kierkegaard y La Náusea de Sartre. Era, en suma, un cruce del drama con la filosofía. Después me fui a hacer la maestría a Inglaterra y más tarde quise realizar un doctorado en Literatura Comparada, pues sentí la inquietud de profundizar en aquella área."
-Luz Aurora Pimentel "Mientras yo estudiaba en Inglaterra, a principios de los setenta, el Dr. Óscar Zorrilla creó el Centro de Investigaciones en Letras Modernas y Arte Dramático (CILMAD), que –sin incluir a las clásicas– agrupaba todas las literaturas extranjeras. Esa fue la semilla para la posterior creación del Colegio de Letras Modernas. Anteriormente, cada carrera constituía un departamento separado e independiente, con sus respectivos jefes: Mariana Oeste de Bopp en letras alemanas; Marianina Montalvo en italianas; Juvencio López Vázquez en francesas; Margarita Quijano y Enriqueta González Padilla en letras inglesas. La creación de este Colegio tuvo dos virtudes: la primera fue que se unificaron en 1974 los planes de estudio en uno solo, del que fue en su mayor parte responsable intelectual Colin White. Y la segunda, que los jefes de departamento respondían ante una sola coordinación que los vinculaba, inicialmente con el mismo Óscar Zorrilla al frente."
-Luz Aurora Pimentel "Lo primero que se tenía que hacer era sentar las bases y definir los objetivos académicos del programa, de modo que se conformó un equipo de profesores para el proyecto. En este grupo participaron Federico Patán, Flora Botton, Cecilia Tercero, Angelina Muñiz y Dieter Rall, coordinados por el Dr. Zorrilla. La serie de reuniones que tuvieron se extendió por un largo periodo de tiempo, pues había que empezar desde lo más fundamental, que era documentarse sobre los diversos programas de literatura comparada en otras universidades, y luego discutir cuál sería la orientación que regiría esta disciplina en la Facultad, que ahora se encontraba bajo la dirección de Abelardo Villegas.
La propuesta de posgrado se presentó formalmente ya en la administración del Dr. José Pascual Buxó pero no fue aprobado por el Consejo Técnico. En 1982 regresé de Harvard y asumí la coordinación del posgrado en letras inglesas; el Dr. Pascual Buxó me pidió volver al proyecto de un posgrado en Literatura Comparada. Sumé mis esfuerzos a los de mis colegas que habían trabajado en la elaboración del programa, con la convicción de que debíamos lograr la aprobación del proyecto."
-Luz Aurora Pimentel "[F]ue Dieter Rall quien dijo que, ya que éramos letras modernas y teníamos inglés, italiano, francés y alemán en nuestros cursos, podríamos integrarnos de alguna manera si hacíamos literatura comparada."
-Federico Patán "Cuando Luz Aurora Pimentel volvió de su doctorado fuera del país y se enteró de nuestro intento fallido de crear un posgrado en literatura comparada, nos llamó y nos convenció de pelearlo. Así que retomamos el trabajo: afinamos el inicial programa que habíamos proyectado para la maestría y diseñamos también un doctorado en literatura comparada. Hablamos con quienes se ocupaban de la maestría en letras y los convencimos de que podían enfocar algunas de sus tesis desde esta perspectiva. No me acuerdo exactamente cuánto tardamos en armar la propuesta, pero lo hicimos con tal cuidado y convicción, que finalmente fue aceptada y Luz Aurora quedó, si no recuerdo mal, como cabeza del proyecto."
-Federico Patán "Pronto hubo en nuestro posgrado también profesores visitantes famosos que vinieron a dar cursos de literatura comparada. Recuerdo por ejemplo a Mario Valdés de Canadá o Lois Parkinson-Zamora de Houston."
-Federico Patán "[P]arto de Kawabata en Japón, para luego observar cómo se relaciona, en qué se parece y en qué se diferencia su obra de cualquier otra novela, como La muerte de Ivan Ilich. He comprobado que la literatura comparada la ejerzo no sólo en los cursos de literatura comparada sino que la practico también en cualquier materia que estoy dando."
-Federico Patán "Con el fin de crear un órgano que tuviera resonancia más allá de las aulas, se nos ocurrió en esos años también editar una revista de posgrado, Poligrafías, dedicada exclusivamente a la literatura comparada. Hubo otras tantas reuniones en este sentido. Luz Aurora Pimentel sugirió que debíamos internacionalizarnos para que lo hecho aquí en literatura comparada tuviera eco fuera del país. No nos pareció mala idea, de modo que siempre procuramos combinar el material que nos venía del extranjero con el de los profesores de literatura comparada de aquí. Recuerdo que recibimos ensayos que estaban en el límite entre literatura comparada y literatura universal y que costaba mucho decidir si se publicaban o no. Si revisáramos los índices de Poligrafías, incluso los dictámenes que hacíamos de los artículos que recibíamos, podríamos reconocer cuáles eran nuestros criterios de entonces y qué esperábamos que fuera la literatura comparada. Ha sido difícil asegurar la continuidad de la revista, pero ahora que se hace electrónicamente seguramente eso mejorará."
-Federico Patán "Otra forma que se nos presentó para difundir los estudios de literatura comparada fue por televisión. No sé cómo en aquel entonces la Facultad de Filosofía y Letras y Televisa tenían un acuerdo para hacer programas educativos y culturales en el turno de la mañana. Hacían programas de muy distinto orden, y en ese marco fuimos invitados algunos de nosotros para hablar de la literatura comparada. Recuerdo que a mí me invitaron a comentar sobre mi primer libro de ensayos, que acababa de aparecer publicado en esos años, así como sobre mi primera novela."
-Federico Patán "Sin ser realmente consultados, se determinaron los cambios que llevarían a la creación de un solo posgrado, en el que las especialidades quedaban diluidas. Esto se oponía a la estructura que habíamos propuesto y que había funcionado muy bien hasta entonces. Ahora se puede uno recibir todavía en maestría de literatura comparada pero dentro de lo que es una estructura de maestría en letras. En cambio, con el anterior sistema teníamos total independencia, no teníamos nada que ver con letras modernas ni con letras hispánicas. Pienso que perdimos presencia debido a criterios administrativos y burocráticos que no consideraron lo académico."
-Federico Patán "Me parece que recuperar la literatura comparada como algo aparte de las otras formas de estudiar a la literatura ayudaría mucho a crear una imagen más sustanciosa para el posgrado en letras, riqueza que se perdió. Para precisar el perfil de los estudios de literatura comparada de la Facultad habría que revisar las tesis que se han hecho. Podría ayudar también el recuperar materiales impresos con los dictámenes de la revista, los programas de las materias y publicar un folleto con esa información. Hacer mesas redondas con los profesores importantes –Pimentel, Rall, Muñiz-. También ayudaría mucho hacer un congreso al año sobre literatura comparada; que vinieran profesores visitantes y dieran cursos de seis meses o un año; que se enriqueciera la galería de materias, porque creo que no hay muchas materias dedicadas a la literatura comparada ahora, y así se convencería a más alumnos de inscribirse a esta área y hacer sus tesis, aunque no sean del área, desde una perspectiva comparatista. Creo que es un modo muy inteligente de abordar la literatura."
-Federico Patán "Ante la necesidad de robustecer el área de Letras Alemanas, me invitó a dar clases en la Facultad y a mi, que venía del Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras (CELE), me pareció atractivo tener la oportunidad de impartir algunos cursos sobre las corrientes en las que me había formado y que eran relativamente emergentes para la época, como la pragmática lingüística, la estética de la recepción, el análisis del discurso, o los estudios de orientación traductológica. El repertorio teórico que ofrecimos recibió una buena acogida y generó nuevas inquietudes en un ámbito en el que lo común era realizar aproximaciones a la literatura desde una perspectiva estructuralista e historiográfica, principalmente. Recuerdo que el primer curso que preparé fue sobre teoría de la recepción, un enfoque que nunca se había dado en la Facultad. También ofrecí cursos de teoría de la traducción y, un poco después, de imagología, es decir, sobre corrientes de la literatura comparada y teorías literarias que eran relativamente novedosas incluso en Europa."
-Dietrich Rall "Fue precisamente en los ochenta cuando varios profesores con intereses afines nos comenzamos a reunir de manera más constante y formal para hablar de estos temas: entre otros estaba por supuesto Óscar Zorilla, pero también de francesas se sumaron Flora Botton y Laura López Morales; Federico Patán y Angelina Muñiz venían de inglesas – aunque Angelina también se ocupaba de otros temas; y yo, de alemanas. De nuestras charlas derivó la iniciativa de crear en el posgrado un área especializada, de orientación comparatista. Concebíamos la disciplina de manera similar a como lo hacían por ejemplo las introducciones a la literatura comparada de Ulrich Weisstein y de Claudio Guillén. A grandes rasgos, incluíamos la tematología, la teoría de la recepción, la imagología, la traducción, la imagen del otro, y los estudios de influencias–del tipo de “los alemanes en la literatura francesa”, o “los inglesas en la literatura francesa”–. Una vez que tuvimos claros nuestros fundamentos teóricos comunes, nos acercamos a José Pascual Buxó, quien era coordinador del posgrado en aquel entonces, y le compartimos nuestras intenciones de formalizar un campo de estudios comparatistas en el posgrado. Para realizar nuestro proyecto, estudiamos, discutimos y elaboramos planes de los programas que impartiríamos, siempre buscando que cumplieran con el reglamento de posgrado de la UNAM; hablábamos de literatura comparada con otros colegas, y cada uno hacía el ejercicio de explicar a los alumnos su enfoque; con todo ello, fuimos despertando conciencia y el interés sobre este campo de investigación en nuestra comunidad académica."
-Dietrich Rall "La opinión que prevalecía entonces sobre lo que significaba la teoría comparada era que debía incluir necesariamente dos literaturas en dos lenguas distintas. Detrás de este enfoque es fácil identificar la noción de “literaturas nacionales” creada en Europa en el siglo XIX. A esta orientación, también en el siglo XIX, se opuso otra corriente de pensamiento que reconocía que siempre ha existido un contacto entre los países, por lo que –a manera de ejemplo– no se puede pensar el Romanticismo alemán sin el inglés o el francés, ni viceversa. A partir de eso, y siguiendo con el ejemplo, lo que hacíamos aquí era estudiar el romanticismo español o el latinoamericano comparándolos con el alemán o el inglés. La idea era, repito, comparar literaturas de dos tradiciones y lenguas diferentes. En ese momento no pensábamos que la comparada podría incluir, digamos, estudios entre la literatura argentina y la mexicana. Esa perspectiva ya se ha flexibilizado ahora, de modo que se puede comparar dos historias literarias dentro de una misma lengua, pues se trata de dos maneras de hacer literatura."
-Dietrich Rall "Recuerdo que discutíamos justamente sobre nociones como “influencia” e “imitación” en literatura; la primera de ellas heredada también del s. XIX, preguntaba por quién había sido el primero en introducir algún tema, quién se podía considerar ser el “original”, y de ahí derivaba cómo influyó en otros y cómo éstos dependían de la versión inicial. Un caso efectivo y recurrente en ese sentido era el estudio de influencia que han tenido los clásicos griegos en las diversas tradiciones literarias a lo largo de la historia. De ahí surgió, de forma natural, otra de las inquietudes comparatistas, la tematología, desde la cual se podían estudiar por ejemplo ecos de Ifigenia o de Fausto en diversas obras, como formas de imitación, apropiación y reelaboración de tramas, asuntos y tópicos. Pero en realidad, como se trata de procesos de comunicación, siempre hay intertextualidad, intercambios, continuaciones de discursos anteriores, apropiaciones y transformaciones de géneros establecidos, contagios entre disciplinas, etc. Así, aunque es indiscutible que ciertas obras hayan determinado de forma evidente a otras, en general la idea de influencia parecía explicarse con cada vez mayor justicia a partir de la teorización acerca del fenómeno de la recepción como acto creativo y en constante transformación. Por otra parte el interés por las influencias se vio desplazado por otra noción que cobró importancia: la intertextualidad, que proponía un método menos especulativo y a cambio más inmanente y concreto de comparación entre diversas obras literarias."
-Dietrich Rall "Mucho de lo que, con el apoyo de estudios clásicos de literatura, como los de Weisstein o de René Wellek, habíamos discutido acerca de nuestras inquietudes comparatistas en aquel grupo, se vio concretado por Angelina Muñiz en un ensayo titulado “Notas de investigación sobre la literatura comparada”, que publicó en 1989, y que de alguna forma sirvió de primera base orientadora para nuestros alumnos."
-Dietrich Rall "Ya a los alumnos que se decidían a entrar al programa, les exigíamos la presentación de una propuesta con algún tema posible a trabajar en sus tesis, mismo que en las tutorías se iba concretando, según el tema y las tradiciones literarias que fueran a trabajar. Las primeras sesiones de tutoría eran decisivas, pues los aspirantes al posgrado rara vez llegaban con ideas muy claras. Ahora es diferente, porque quien entra por lo menos sabe preparar un proyecto de investigación, enfocarlo y estructurarlo de acuerdo con las hipótesis generales. En ese aspecto creo que las exigencias se han vuelto mayores. Y en definitiva, si se quiere ir a estudiar un posgrado al extranjero son cosas que se deben poder hacer, y está bien que aquí también se exijan."
-Dietrich Rall "De ese proceso que duró casi una década recuerdo cosas sueltas; por ejemplo, que en aquellos primeros años Federico Patán, Cecilia Tercero, Horacio López Suárez y yo nos animamos a dar un seminario en posgrado sobre el tema del Don Juan. Federico hablaba del Don Juan de Byron; Cecilia, del de Goethe; Horacio se centraba en los de Zorrilla y Tirso; y yo me enfocaba en el de Molière. Esa fue una de las primeras iniciativas colectivas genuinamente comparatistas en las que yo participé.
Por lo demás, recuerdo que hacíamos reuniones informales en las que cada quien compartía sus lecturas teóricas en torno a la literatura comparada. Fue precisamente en esa época, a comienzos de los ochenta, que comencé a ser consciente de lo que implicaba el comparatismo. Aunque también reconocí, como varios de mis colegas, que mis investigaciones siempre se habían orientado intuitivamente en esta dirección. Era como decir que se ha sido feminista toda la vida antes de que le dijeran a una que existía tal cosa."
-Flora Botton "Sobre la planta docente que integraba el posgrado en literatura comparada, no recuerdo si al principio el profesorado era exclusivamente de la Facultad, pero sí en su gran mayoría, a juzgar incluso por la lista de quienes habíamos iniciado este proyecto. Y pienso que era natural, porque aun a la fecha es difícil imaginar que, por ejemplo, para las letras inglesas viniera mucha gente del Instituto de Investigaciones Filológicas. Si acaso, la mayoría de las propuestas de cursos de orientación comparatista que provenían de gente del Instituto, venían de investigadores vinculados al Seminario de Poéticas, un departamento que hace algunos años apenas adquirió la categoría de Centro. Y ahora que lo pienso, el posgrado en comparada no sólo se nutrió de colaboraciones del Instituto de Filológicas, pues también había profesores e investigadores de otras dependencias."
-Dietrich Rall "La literatura francesa era la literatura francesa, y uno se orientaba por una inquietud determinada en torno a un autor, dentro de la obra del autor, a partir de ciertas líneas temáticas o determinadas características estilísticas, pero en universos generalmente cerrados. Viéndolo desde la perspectiva actual, se hacía de una manera muy endogámica, autosuficiente y finalmente parcial."
-Laura López Morales "A mi regreso a la Facultad en 1987, época en la que estaba Arturo Azuela como director, me acerqué a la dirección para explicarle a la gente lo importante que me parecía abrir un seminario de literatura francófona, con su correspondiente biblioteca especializada, pero creo que no me entendieron, y yo misma tampoco sabía todavía qué debíamos hacer con tanto libro. Pero como veía inoperante el refundir este acervo en la biblioteca de la Facultad, pregunté a Federico Patán, con quien compartía el cubículo, si tenía inconveniente en que creara la biblioteca especializada ahí. Por fortuna él apoyó esta iniciativa. Entonces empecé a traer cajas y cajas de libros… nunca cupieron aquí, de modo que una parte sí se bajó a la biblioteca. Dejé aquí lo que más se usa en los cursos de licenciatura."
-Laura López Morales "Si bien la literatura comparada en los años ochenta se orientaba al estudio de dos tradiciones literarias en lenguas diferentes, para mí el comparar a dos autores latinoamericanos era tan comparatismo como contrastar a Shakespeare y Cervantes. Nunca me ha parecido que hubiera una diferencia esencial. Y llevándolo más lejos, creo que es difícil estudiar literatura sin hacer comparatismo. Al menos en lo que a mí respecta, no recuerdo haber leído nunca un libro sin que me hiciera pensar en otro autor, en otra obra. Por otra parte, no estoy segura de que literatura comparada se pueda definir como una especialidad, pues de hecho es lo contrario: la entrada a la interdisciplinariedad y la comunicación con otras ramas de las humanidades en general. Mi vena es la lectura y el estudio de lo que leo, obviamente hay un trasfondo teórico, pero para mí la teoría no es un fin, sino un medio."
-Flora Botton "Más allá de mis intereses personales, y volviendo a los estudios de las letras francesas en la UNAM, creo que ayudó a su enriquecimiento la apertura de la cátedra extraordinaria Roland Barthes, creada en 1986 con la ayuda de Marc Cheymol. Recuerdo que a Cheymol lo había conocido muchos años atrás cuando, in illo tempore, fungía como lector -decir, como profesor pagado por la embajada de Francia-, impartiendo varias clases aquí que fueron memorables. En ese tiempo él desarrolló sin duda un enorme apego a la UNAM, de modo que años después, cuando volvió a México ya como funcionario de la embajada de Francia, contribuyó de manera importante y generosa a la negociación entre la Facultad y la Embajada de Francia para la creación de dicha cátedra, de la que quedé yo como responsable. Al principio, las invitaciones de académicos franceses eran patrocinadas por la embajada francesa, y así logramos que viniera en dos ocasiones Philippe Rochette , alumno de Barthes (¿), para hablar sobre la obra de su maestro. En realidad, eso no tenía que ver directamente con la francofonía, pero sí con perspectivas te tipo semiótico y cultural que habrían de enriquecer los ejercicios comparatistas. Por otro lado, también logramos organizar, junto con la embajada, encuentros diversos con escritores franceses que veían invitados para dar a conocer su obra; aunque de alguna manera esto fue modificando la idea original que se tenía con dicha cátedra, que era la de fomentar actividades académicas como cursos, seminarios o conferencias, que tuvieran que ver más estrechamente con las disciplinas cultivadas por el propio Barthes, como la semiótica y la lingüística, entre otras, y en las que por cierto él siempre se mostró muy sensible a las cuestiones comparatistas."
-Laura López Morales "Como ya he aludido en algunos de los casos hasta ahora relatados, mi otro caballito de batalla dentro del campo de la literatura comparada ha sido la traducción. De hecho, fue para el Compendio de literatura comparadade Pierre Brunel e Yves Chevrel, editado primero en francés en 1989 y cinco años después en su traducción al español, que me pidieron un artículo sobre la traducción abordado desde una perspectiva sociológica, y partiendo de mi contexto inmediato, e mexicano. Recuerdo que presenté un panorama general sin centrarme en reflexiones teóricas demasiado profundas, de modo que hoy mucho de lo que ahí escribí parece rebasado o incluso obvio, pero en su momento sí se volvió un texto de referencia."
-Flora Botton "Otro momento especialmente sensible para apoyar a la Facultad, durante los años noventa, fue el bicentenario de la Revolución Francesa. La embajada tenía grandes presupuestos para todo tipo de actividades y contaba con un consejero cultural maravilloso: André Larousse. Yo pude participar de muchas de estas actividades al encontrarme en plena cruzada por la francofonía, además de que en esos años fui nombrada presidenta de la Asociación Mexicana de Maestros de Francés. Recuerdo que en este contexto se organizó el Primer Coloquio Latinoamericano de Escritores Francófonos, en el que estuvieron presentes dieciséis escritores. Entre los que me acuerdo por haber estado juntos en la mesa de clausura en el MUNAL, están J.M.G. Le Clézio, Édouard Glissant, Octavio Paz, Nicolas Bouvier, Jacques Chevrier y Nicole Brossard."
-Laura López Morales "Pero siento en general que falta comunicación entre los que nos dedicamos a esto. Como comenté anteriormente, en el Colegio de Letras Modernas teníamos hace años reuniones semanales en las que todos hablábamos de lo que estábamos haciendo: cada sesión alguien leía lo que hacía, el proyecto en el que estaba, la tesis que escribía. Todos sabíamos qué hacían los demás e intercambiábamos ideas, había crítica. Y aunque algo similar siguen haciendo en el Centro de Poéticas, la cosa se ha diluido; y en nuestro seminario de traducción, aunque procuramos que todos lean las traducciones y todo mundo opine, vemos que esto ya sólo sucede en un marco mucho muy acotado."
-Flora Botton "Creo que algo que deberíamos resolver hoy en día, no sólo para los de literatura comparada sino en general, serían los problemas de comunicación que hay entre todos nosotros, y además encontrar nuevas formas de integrar en el diálogo a la gente que nosotros mismos hemos formado. El afán por parte de la UNAM de sistematizar la información que generamos, tal vez podría transformarse en una red que nos ayudara al menos a ponernos al día de lo que hacen los demás, si no es que incluso nos permita recuperar el contacto e incentivar el intercambio. No dudo que esa información se podría capitalizar, por lo menos, para decir “¡oigan, miren la productividad que tenemos en este campo!”, y para ayudar a difundirla de forma más eficaz."
-Flora Botton "Fue en esos años también que, un buen día, Luz Aurora Pimentel me dijo: “Oye, ¿por qué no das un curso en el posgrado?” Esto fue cuando ella estaba armando la maestría en literatura comparada. Así fue como me involucré también con esa especialidad del posgrado, y aunque no siempre me mantuve impartiendo cursos, sí organicé seminarios durante muchos años, invitando a gente de diferentes lugares como de Quebec o de las Antillas, y que también beneficiaron indirectamente al campo francófono en el posgrado en comparada.
Así fue como empecé a hacer proselitismo a favor de estas literaturas francófonas, aquí prácticamente desconocidas, con los alumnos tanto de licenciatura como de posgrado, y aunque tuve eco y diálogo con los propios colegas, a la fecha, después de veinticinco años, sigo siendo la única especializada en esta área."
-Laura López Morales "Quiero que los alumnos que pasen por mis aulas tengan la conciencia –basada inevitablemente en la comparatística– de que, en materia de francofonía, cada vez es más cierto y más inevitable que las jerarquías verticales comunes entre periferia y centro han sido reemplazadas por una visión más transversal, horizontal; y de que el modelo francés no puede ser el único. Les enseño a establecer intercambios, comunicaciones, que en realidad ya existen, entre quebequenses y, por ejemplo, belgas; entre africanos y antillanos. En el caso de la literatura antillana, la raíz africana hace muy presente la relación comparatista. Pero estos intercambios también se dan entre africanos, quebequenses y magrebíes. De forma curiosa, el diálogo entre magrebíes y africanos ahora es más frecuente. Pero estos movimientos, estos juegos de espejo, estos diálogos se dan casi sin que uno lo note y aunque no se le ponga la pomposa etiqueta de “literatura comparada”."
-Laura López Morales
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