Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

los derechos humanos en las contituciones de 1857 y 1917.

No description
by

iscela lopez

on 28 October 2014

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of los derechos humanos en las contituciones de 1857 y 1917.

Constitución Mexicana 1857
los derechos humanos en la constitucion de 1857.
Tras la revolución de Ayutla y el derrocamiento de Antonio Lopez Santa Anna, se hizo notoria la necesidad de una nueva ley fundamental, en la que se reconocieran de manera clara los derechos individuales del hombre, dado que anteriormente los derechos de los habitantes del territorio mexicano habían sido violados y dejados a un lado por el autoritarismo en que había vivido el país durante mucho tiempo.
El presidente Don Juan Alvarez Convoco a un congreso constituyente el 16 de octubre de 1855, apegándose a los postulados vertidos en el Plan de Ayutla, este poder constituyente contaría con un año para expedir una nueva constitucional.
El Congreso Constituyente se reunió del 17 de febrero de 1856 al y para el 5 de febrero de 1857 sería promulgada. El Constituyente trabajó con la intención de reconocer plenamente los Derechos del Hombre dentro del Texto Constitucional
El Título I, “De los Derechos del Hombre” Sección I de la Constitución de 1857, reflejó la importancia que se les daba por parte de los miembros del constituyente, principalmente los de ideología liberal, este catalogo de garantías que constó de 29 artículos, fue considerado uno de los más completos para la época, aunque no se incluyera dentro de éste reconocimiento la libertad religiosa, debido las discusiones acaloradas y divididas en la sesiones del Constituyente de 1856 y 1857.


El Artículo 1º de la Constitución es una declaración de reconocimiento a los Derechos del Hombre pues fue redactado de la siguiente manera: “El pueblo mexicano reconoce que, los derechos del hombre son la base y el objeto de las instituciones sociales. En consecuencia declara, que todas las leyes y todas las autoridades del país, deben respetar y sostener las garantías que otorga la presente Constitución.

Estudiosos del Derecho Constitucional como Emilio O. Rabasa, Ignacio Burgoa Orihuela y Paulino Machorro Narváez señalan que el artículo 1º de la Constitución de 1857 es un claro reflejo de la ideología política que se vivía en ese momento, que era el liberalismo romántico, basado en el Jusnaturalismo, que anhelaba reconocer sobre todas las cosas los Derechos de cada individuo, que habían sido dados en su momento por el creador todopoderoso. Puede ser fácil para muchos criticar esta concepción sobre los que ahora son llamados Garantías Individuales o Derechos Humanos.


Pero debemos de observar que las ideas vertidas en este artículo son el resultado de la situación que había vivido el país durante años, al haber tenido que soportar la feroz dictadura santannista, es por eso que para varios de los constituyentes de 1857 fue necesario reconocer de esta manera los Derechos del Hombre, como lo habían hecho la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América y la declaración francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
Los Artículos 2 al 11 garantizaron los derechos referentes a la libertad en una gran variedad de formas.

El artículo 2° reconoció la libertad humana o libertad física de las personas al prohibir la esclavitud, siguiendo la senda establecida por Miguel Hidalgo, en su bando del 6 de diciembre de 1810, pese a tener la presión de que en nuestra frontera norte se encontraban los Estados Unidos de América en los cuales aún existía la esclavitud en sus estados del sur, en palabras de Paulino Machorro Narváez: "Y, por tanto, el artículo 2 de la Constitución mexicana fue un reto valiente al poder económico, militar y político más grande del mundo."

El artículo 3° consagró la libertad de enseñanza, además de acotar la necesidad de reglamentar las profesiones que necesitan de título para su ejercicio, para evitar el ejercicio indebido o la usurpación de profesiones.

El 4° y el 5° preceptos constitucionales reconocieron los derechos referentes al trabajo, la libertad para ejercer la profesión, oficio o trabajo que más deseara siempre y cuando no fuera en contra de la Ley, la sociedad, o se ordenara por sentencia judicial, se garantizaba la "justa retribución" al trabajo realizado, prohibía tanto la renuncia a la libertad para poder ejercer una profesión u oficio, como los convenios que obligaran a las personas al destierro.
Los artículos 6° y 7° consagraron las libertades básicas de manifestación de las ideas y de imprenta, acotándolas a que siempre y cuando con estas no se fuera en contra de la moral, los derechos de terceros, que provocaran delitos o perturben el orden público. En el caso específico de la libertad de imprenta o como establece el artículo 7º “la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquiera materia”.

El artículo 8º decretó la inviolabilidad del derecho de petición ejercido por escrito y de manera pacífica y respetuosa, obligando con ello a la autoridad que se le hizo la petición a dar seguimiento mediante acuerdo escrito y dando a conocer el resultado al peticionario, el mismo artículo establecía el límite de que el derecho de petición en materia política solo podía ser ejercido por los ciudadanos mexicanos.

El artículo 9º garantizaba el derecho de asociación y reunión con fines lícitos y pacíficos, no reconociendo este derecho a las reuniones armadas.
El artículo 10 garantizó el derecho a la posesión y potación de armas, con la salvedad de las prohibidas por la ley y de establecer penas a quien las portara indebidamente.


El artículo 11 consagró la libertad de transito, de entrada y salida de México sin la necesidad de algún documento que ampare a la persona, estableciendo la salvedad de no perjudicar las facultades de las autoridades administrativas y judiciales en lo referente a los asuntos de responsabilidad civil o criminal.


Los artículos 12 y 13 de la Constitución de 1857 exaltaron el principio de Igualdad entre los mexicanos, pues el artículo 12 estableció la abolición de los títulos nobiliarios, prerrogativas y honores hereditarios, subrayando que: Solo el pueblo legítimamente representado, puede decretar recompensas en honor de quines hayan prestado o prestaren servicios eminentes á la patria o a la humanidad.”


Y el artículo 13 que prohibió las leyes privativas y los tribunales especiales, además de desaparecer los privilegios del clero y el ejercitó en esta materia al establecer: “Ninguna persona ni corporación puede tener fieros ni gozar emolumentos que no sean compensación de un servicio público, y estén fijados por la ley. Subsiste el fuero de guerra solamente para los delitos y faltas que tengan exacta concesión con la disciplina militar. La ley fijará con toda claridad los casos de esta excepción.” Éste fue uno de los grandes logros de la Constitución de 1857 que en verdad exaltó la igualdad y eliminó privilegios.



El artículo 15 hizo hincapié en la garantía de que nunca se celebrarían tratados para la extradición de reos de carácter político, ni para aquellos reos del orden común que hubieran tenido la condición de esclavos en el país donde cometieron el delito, reafirmando con ello lo establecido por el artículo 2º de esta misma Constitución, también se prohibió la celebración de cualquier convenio o tratado que alterara o socavará las garantías y derechos que otorgaba la Constitución de 1857.


El artículo 16 estableció la garantía de que nadie podía ser molestado en su persona, familia, papeles y posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de una autoridad competente, que se encuentre fundado y motivado en la ley.



El artículo 17 garantizó que nadie podía ser preso por deudas de carácter puramente civil, ni se podía hacer uso de la violencia para reclamar un derecho. Estableciendo también la disposición de los tribunales para administrar justicia de manera gratuita, con esto se abolieron las denominadas costas judiciales.
El Artículo 18 estableció la garantía de imponer la pena de prisión solo a los delitos que merezcan pena corporal, al acusado no se le podía poner en prisión durante el tiempo que durara el juicio, establecía la posibilidad de hacer frente al proceso estando en libertad mediante el pago de una fianza, respaldando el principio de derecho que establece: “Toda persona es inocente, hasta que en un juicio se demuestre lo contrario.” El artículo en cuestión también señalaba que no se podía prolongar la prisión por falta de pago de honorarios o por algún motivo de dinero.


El artículo 19 consagró el termino de tres días para determinar la situación jurídica de las personas acusadas por un delito, si que quede justificada su detención por un auto motivado de prisión, estableciéndose responsabilidad a las autoridades que excedieran ese plazo, además de garantizar que no se maltrataría a las personas detenidas, ni se les pediría alguna contribución de tipo económico dentro de las prisiones, estableciendo la obligatoriedad de la ley y las autoridades para castigar esas conductas.


El artículo 20 estableció las garantías que tiene todo acusado dentro de un juicio criminal, debiendo dársele a conocer la causas del procedimiento; sus acusadores; la obligación que existe por parte del juez de tomarle su declaración preparatoria dentro de la siguientes cuarenta y ocho horas después de ser puesto a disposición de un juez; el derecho que tiene el acusado a ser careado con los testigos que declaran en su contra; el que se faciliten todos los medios necesarios para demostrar su inocencia, y que se le oiga su defensa por sí, por persona de su confianza o por ambos, y en caso de que el acusado no tenga quien lo defienda, establece la obligación del Estado de presentarle una lista de defensores de oficio para que elija el que más le convenga.



El artículo 21 garantizó que la imposición de penas es facultad exclusiva de la autoridad judicial y que la autoridad administrativa o política solo podía imponer multas que no rebasaran los quinientos pesos, ni ordenar la reclusión de una persona por más de un mes, conforme a los casos que determine la ley.
El artículo 22 fue uno de los grandes avances en cuanto a garantizar los Derechos del Hombre, pues prohibió la tortura, el tormento de cualquier especie, cualquier tipo de penas infamantes, excesivas o trascendentales que atentaban contra la integridad humana.

El artículo 23 abolió la pena de muerte en materia política y reservándola a los delitos como la traición a la patria en guerra extranjera, al salteador de caminos, al parricida, al homicida con premeditación, alevosía o ventaja, a los delitos del orden militar y de piratería, estableciendo que la ley daría las definiciones de estos delitos; dejando a cargo del poder administrativo, mejor conocido actualmente como el ejecutivo el establecimiento de un nuevo sistema penitenciario.


El artículo 24 consagró las garantía de que los juicios criminales no tendrían más de tres instancias, el principio “non bis in idem”, de no ser juzgado dos veces por el mismo delito, sea la persona absuelta o condenada, se abolió también la practica de absolver de la instancia.


El artículo 25 estableció la inviolabilidad de la correspondencia, ordenando penas severas a quien violara esta garantía.
El artículo 28 estableció la libertad de comercio dentro del territorio de la República, prohibiendo los monopolios y aboliendo prohibiciones que se dieran con el pretexto de proteger la industria. Establecía la excepción en lo referente a la acuñación de moneda, el correo y lo relativo a lo que hoy en día conocemos como patentes y marcas.


El artículo 29 estableció los requisitos necesarios y las reglas a seguir en caso de que se presentara la necesidad de suspender por un tiempo determinado las garantías otorgadas por la constitución, gran parte de la redacción y espíritu de este artículo sobrevivió en la constitución de 1917,

con este título I de la Constitución de 1857 se había logrado por primera vez consagrar los Derechos del Hombre en un apartado especial de una Ley fundamental del México Independiente, pero esto no quedo en una simple declaración de derechos, también se estableció un juicio para defender los derechos del hombre, y este fue el juicio de amparo.



Del artículo 14 al artículo 26 se consagraron las garantías de seguridad jurídica de las personas, lo que fue considerado un gran avance en materia judicial y de ejecución de las leyes para su momento, lo que dio certeza a los ciudadanos que habían vivido en la incertidumbre durante la dictadura de Santa Anna.


El artículo 14 específicamente versó sobre la irretroactividad de la Ley, y la garantía de que nadie podía ser juzgado ni sentenciado, por leyes que no hayan sido dadas con anterioridad al hecho y exactamente aplicables a él, ni por tribunales que no estuvieran previamente establecidos al hecho.
Full transcript