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Edad Media

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En Espiral

on 20 March 2014

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Transcript of Edad Media

Invasiones Bárbaras
Alta Edad Media (siglo V-X)
Arte

Edad Media
Antigüedad Tardía
La Antigüedad tardía es el periodo de transición entre Edad Antigua y la Edad Media; las dos primeras divisiones de la periodización tradicional del tiempo histórico que se suelen aplicar a la Historia de la civilización occidental. Cronológicamente cubriría el periodo que va desde la crisis del siglo III, que marca el comienzo de la descomposición de la Antigüedad clásica, hasta la expansión musulmana y la constitución del Imperio carolingio (finales del siglo VIII), procesos que representaron el asentamiento definitivo del mundo medieval.
Aunque se han propuesto varias fechas para el inicio de la Edad Media, de las cuales la más extendida es la del año 476, lo cierto es que no podemos ubicar su inicio de una forma tan exacta ya que la Edad Media no nace, sino que "se hace" a consecuencia de todo un largo y lento proceso que se extiende por espacio de cinco siglos y que provoca cambios enormes a todos los niveles de una forma muy profunda que incluso repercutirán hasta nuestros días.
Podemos considerar que ese proceso empieza con la crisis del siglo III, vinculada a los problemas de reproducción inherentes al modo de producción esclavista, que necesitaba una expansión imperial continua que ya no se producía tras la fijación del limes (límites fronterizos) romano.
Posiblemente también confluyeran factores climáticos para la sucesión de malas cosechas y epidemias; y de un modo mucho más evidente las primeras invasiones germánicas y sublevaciones campesinas (bagaudas), en un periodo en que se suceden muchos breves y trágicos mandatos imperiales.
Los campesinos formaron tropas que se enfrentaron con éxito a los ejércitos romanos. Su origen son las luchas de indígenas campesinos, libres o serviles, afectados por la crisis contra los grandes propietarios, entre los que estaba parte del episcopado urbano.
Prefirieron vivir libremente con el nombre de esclavos, que ser esclavos manteniendo sólo el nombre de libres.
También influyeron las reformas de Diocleciano: difuminación de las diferencias entre los esclavos, cada vez más escasos, y los colonos, campesinos libres, pero sujetos a condiciones cada vez mayores de servidumbre, que pierden la libertad de cambiar de domicilio, teniendo que trabajar siempre la misma tierra; herencia obligatoria de cargos públicos -antes disputados en reñidas elecciones- y oficios artesanales, sometidos a colegiación -precedente de los gremios-, todo para evitar la evasión fiscal y la despoblación de las ciudades, cuyo papel de centro de consumo y de comercio y de articulación de las zonas rurales cada vez es menos importante.
Otro cambio decisivo fue la implantación del cristianismo como nueva religión oficial por el Edicto de Tesalónica de Teodosio I el Grande (380) precedido por el Edicto de Milán (313) con el que Constantino I el Grande recompensó a los hasta entonces subversivos por su providencialista ayuda en la Batalla del Puente Milvio (312) donde tuvo visiones de la cruz que después pintaría en los escudos de sus soldados.
Ningún evento concreto determinó por sí mismo el fin de la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media: ni los sucesivos saqueos de Roma por los pueblo bárbaros, ni la pavorosa irrupción de los hunos de Atila, ni el derrocamiento de Rómulo Augústulo (último emperador romano de Occidente, por Odoacro -476-); fueron sucesos que sus contemporáneos consideraran iniciadores de una nueva época.
La culminación a finales del siglo V de una serie de procesos de larga duración, entre ellos la grave dislocación económica, las invasiones y el asentamiento de los pueblos germanos en el Imperio romano, hizo cambiar la faz de Europa. Durante los siguientes 300 años, la Europa Occidental mantuvo un período de unidad cultural, inusual para este continente, instalada sobre la compleja y elaborada cultura del Imperio romano, que nunca llegó a perderse por completo, y el asentamiento del cristianismo.
Nunca llegó a olvidarse la herencia clásica grecorromana, y la lengua latina, sometida a transformación (latín medieval), continuó siendo la lengua de cultura en toda Europa occidental, incluso más allá de la Edad Media. El derecho romano y múltiples instituciones continuaron vivas, adaptándose de uno u otro modo. Lo que se operó durante ese amplio periodo de transición (que puede darse por culminado para el año 800, con la coronación de Carlomagno) fue una suerte de fusión con las aportaciones de otras civilizaciones y formaciones sociales, en especial la germánica y la religión cristiana. En los siglos siguientes, aún en la Alta Edad Media, serán otras aportaciones las que se añadan, destacadamente el Islam.
http://www.educaixa.com/-/lecciones-de-crisis-la-crisis-imperial
Video sobre la crisis imperial
Invasiones bárbaras, invasiones germánicas, época de las invasiones o periodo de las grandes migraciones son distintas denominaciones historiográficas para el periodo histórico caracterizado por las migraciones masivas de pueblos denominados bárbaros por el Imperio romano (la mayor parte de ellos, los pueblos germánicos, aunque hubo otros), que llegaron a invadir grandes extensiones del Imperio romano, ocupándolas violentamente, y que fueron la causa directa de la caída del Imperio Romano de Occidente.
Tuvieron lugar aproximadamente entre el siglo III y siglo VIII y afectaron a la práctica totalidad de Europa y la cuenca del Mediterráneo, marcando la transición entre la Edad Antigua y la Edad Media que se conoce con el nombre de Antigüedad tardía.
Suele hablarse de varias fases en esas invasiones, correspondiendo el protagonismo de las primeras a los pueblos germánicos (del siglo III al siglo VI), mientras que las últimas corresponden a los vikingos y los magiares, así como a los árabes (protagonistas de la invasión musulmana del siglo VII y VIII, que incorporó a su civilización la ribera sur del Mediterráneo).
Durante la decadencia del Imperio romano, fueron muchos los pueblos bárbaros (extranjeros) que, aprovechando las disidencias internas, se aproximaron a sus fronteras y se establecieron en ellas, presionando en forma permanente para entrar. Los bárbaros lograron penetrar lentamente entre los siglos I y IV y establecerse en el interior del territorio imperial romano.
Entre los pueblos germanos invasores encontramos a los
godos
, divididos en
visigodos
en Occidente y los
ostrogodos
en Oriente. Los
francos
, los
suevos
, los
burgundios
, los
anglos
, los
sajones
y los
jutos
, los
vándalos
, los
frisones
, los
alanos
(iranios) y los
alamanes
constituían el resto de los pueblos.
Los
vándalos
(pueblo germano) arrasaron las Galias (Francia, Bélgica, Suiza), pasaron por Hispania (Península Ibérica), se dirigieron al norte de África, conquistaron Cartago (Túnez), y desde su puerto se dedicaron a la piratería, asolando el Mediterráneo.
Los vándalos fueron un pueblo germano de Europa central. Su lengua pertenece a la rama germánica oriental que habitaban las regiones del Báltico.

A principios del siglo V d.C. cruzó la Galia y la Península Ibérica, se instaló brevemente en el valle del Guadalquivir, pasó el estrecho de Gibraltar y, comandado por Genserico, creó un reino en el norte de África, centrado en la actual Túnez y que, finalmente, fue destruido por los bizantinos el año 534.
Genserico (389 – 477), rey de vándalos y alanos entre 428 y 477. Fue pieza clave en los conflictos ocurridos en el siglo V en el Imperio romano de Occidente, y durante sus casi cincuenta años de reinado elevó a una tribu germánica relativamente insignificante a la categoría de potencia mediterránea.
Vándalos: "Los hábiles"
Los godos eran uno de los grupos pertenecientes a los pueblos germánicos orientales y una de las muchas tribus del otro lado de la frontera oriental a las que los romanos llamaban bárbaras o germánicas. Probablemente su origen esté en Götaland, lo que es hoy el sur de Suecia.
Los visigodos fueron la rama de los pueblos godos, pertenecientes a los pueblos germánicos orientales.
Los visigodos surgieron de grupos góticos anteriores que habían invadido el Imperio Romano a partir de 376 y habían derrotado a los romanos en la batalla de Adrianópolis en 378. Los visigodos invadieron Italia bajo Alarico I y saquearon Roma en el año 410. Se establecieron en el sur de la Galia como federados del imperio romano, y tras la derrota de Vouillé en 507 pasaron a establecerse en Hispania hasta que fueron derrotados por los árabes en la batalla de Guadalete en 711 y su reino fue sometido y desapareció.
Recorrido de Alarico I
Alarico I (gótico 'rey de todos'), nacido en la isla de Peuce (Tracia -Balcanes-), en el delta del Danubio en el año 370 y fallecido en Cosenza (Calabria, Italia) en el año 410, fue rey de los visigodos (395–410) de la dinastía baltinga ("los corruptos").
Los ostrogodos fueron un pueblo germánico procedente de la división que sufrieron los godos en el siglo IV.

Los godos que se establecieron al este del río Dniéster (frontera entre Ucrania y Moldavia), en las tierras alrededor del mar Negro (lo que hoy es parte de la actual Ucrania y Bielorrusia).

Estuvieron sometidos a los hunos desde 375, en que vencen al rey Hermanarico, hasta la batalla de Nedao, ocurrida en 454, cuando recobraron su independencia y los ostrogodos como pasaron a denominarse, se establecieron como un pueblo federado de Roma.
Posteriormente se les unieron otros godos que habían huido de sus tierras a la llegada de los hunos. En el año 474 fue elegido rey Teodorico, el más conocido de los monarcas ostrogodos. Hubo varios períodos de guerras y treguas entre él y el emperador bizantino Zenón. En el año 488, Teodorico invadió Italia y en 493 derrotó y dio muerte en Adda a Odoacro, rey de los hérulos (tribu de los hunos).
Godos: "Los góticos"
Los francos fueron una comunidad de pueblos procedentes de Baja Renania (Alemania) y de los territorios situados inmediatamente al este del Rin, que al igual que muchas otras tribus germánicas occidentales entró a formar parte del Imperio romano, asentándose en el Limes (Bélgica y norte de Francia actuales). Las poderosas y duraderas dinastías establecidas por los francos reinaron en una zona que abarca la mayor parte de los actuales países de Francia, Bélgica y Países Bajos, así como la región de Franconia en Alemania.
Entre los años 355 y 358, el emperador Juliano intentó dominar las vías fluviales del Rin bajo el control de los francos, y una vez más volvió a pacificarlos. Roma les concedió una parte considerable de la Gallia Belgica, momento a partir del cual pasaron a ser foederati del Imperio romano (cualquier tribu que, habiendo suscrito un tratado (foedus), no era considerada colonia romana ni se le había concedido la ciudadanía romana, pero de la que se esperaba que proporcionara un contingente de soldados cuando Roma lo necesitara), De este modo, los francos se convirtieron en el primer pueblo germánico que se asentó de manera permanente dentro de territorio romano.
Clodoveo I (en francés Clovis) fue el rey de todos los francos del año 481 al 511. El nombre Clodoveo proviene del franco (antiguo bajo-alemán) Hlodowig, compuesto por las raíces hlod ("reconocido, famoso, ilustre") y wig ("combate"), quiere decir "Ilustre en el combate" o "Ilustre en la batalla", el equivalente en español moderno sería Luis, nombre de la mayoría de los reyes de Francia, y en alemán Ludwig, también latinizado como Ludovico.
Francos: "Los libres"
Los suevos fueron un pueblo germánico procedente del norte de Europa. Su asentamiento primitivo se encuentra en la zona del mar Báltico. En el año 406 los suevos traspasaron el limes del Imperio Romano de Occidente y poco después fundaron el reino suevo en la provincia romana de la Gallaecia, en el noroeste de Hispania. En el 585 el reino fue conquistado por el rey visigodo Leovigildo que lo incorporó al reino visigodo de Toledo.
Dirigidos por su rey Hermerico, en diciembre de 406 cruzaron el Rin, penetrando en el Imperio Romano de Occidente. Durante dos años se movieron por las Galias, dedicándose al saqueo y al pillaje. En 409, penetraron en Hispania. Estos pueblos asolaron el norte de la península, hasta que en 411 suevos y vándalos se asentaron en la provincia de Gallaecia, firmando un pacto (foedus) con el emperador Honorio por el que el territorio se convertía en federado de Roma estableciendo su centro político en Bracara Augusta (actual Braga, en Portugal). Pronto surgieron desavenencias con los vándalos, los cuales se dirigieron a la Bética y posteriormente pasaron al África romana.
Hermerico (?-441) fue rey de los suevos entre 409 y 438, primer soberano del reino que este pueblo bárbaro creó en la península Ibérica, que duró desde 411 a 585.
Gallaecia fue originalmente el nombre con el que los romanos identificaron al territorio situado en el extremo noroccidental de la península Ibérica.
Suevos: "Los crueles"
Los burgundios fueron una tribu germánica oriental originaria de Escandinavia, que a partir del año 200 inició una migración masiva hacia Europa central, seguida por los vándalos, hacia Pomerania (actuales Polonia y noreste de Alemania). Luego se instaló en la Galia, entre los francos y los alamanes, a orillas del Rin. La tribu estableció su capital en «Borbetomagus» (actual Worms, Alemania) y arrebató "Mogontiacum» (Maguncia, Alemania) a los romanos.
Actualmente se cree que los los burgundios procederían de la isla de Bornholm, ya que hacia el año 300, la población había desaparecido en gran parte de la isla. La mayoría de sus cementerios habían dejado de ser utilizados, y los que aún se utilizaban tenían pocos enterramientos. El nombre de la isla, en noruego antiguo, es «Burgundarholmr» («isla de los burgundios») lo que corrobora tal procedencia.
A principios del siglo V, los burgundios se instalaron pacíficamente en la zona del valle del Ródano, en un área entre las actuales Suiza, Francia e Italia, que por ellos acabaría tomando el nombre de Burgundia (y más adelante evolucionaría a la actual Borgoña).
Gundahario (385-436) es el nombre de un semi-legendario rey de los burgundios de principios del siglo V, que gobernó desde 413 a 436.
Fue el primer rey burgundio en cruzar el Rin y fundó el reino de Burgundia en el año 413 en la Galia Este, entre el Rin y los Alpes. Luchó contra los romanos y se convirtió en su aliado contra los suevos, los alamanes y los hunos.
Gundahario murió durante una batalla en contra de Atila en el año 436. Esta derrota supuso el final del reino en la orilla izquierda del Rin, con Worms como capital (es el origen de la leyenda del Cantar de los Nibelungos).
Burgundios:
"Los de buenos modales"
Los anglos fueron uno de los pueblos germánicos procedentes de la Europa septentrional que ocuparon los territorios anteriormente pertenecientes al Imperio romano de Occidente. Se establecieron en la actual Inglaterra y junto con los sajones darían lugar a los anglosajones.
Los anglos se habían asentado desde tiempos muy antiguos en la zona septentrional de la actual Alemania, concretamente en la región alrededor de Angeln.


En los siglos V y VI d.C., emigraron conjuntamente con los sajones y los jutos a las Islas Británicas aprovechando la retirada del Imperio romano de esos territorios. Sin embargo, la población autóctona (los britones) ofreció una dura resistencia. Se conservan muy pocas crónicas escritas de esta oscura época, que dio lugar a la leyenda del Rey Arturo.
Los britanos o britones fueron los pueblos nativos que habitaron la isla de Gran Bretaña (Albión), los cuales podían ser descritos como celtas insulares antes de que su lengua y culturas fueran reemplazadas por las de los invasores anglosajones.
La invasión romana de Britania (efímera con Julio César y definitiva con Claudio) y consiguiente romanización a partir del siglo I supuso la adopción del latín y la civilización romana por los britanos del sur de la isla de Gran Bretaña, incluido el cristianismo a partir del siglo IV. La anarquía propia del final del Imperio romano de Occidente tuvo graves consecuencias para estas comunidades, que fueron expulsadas de la isla en el siglo V y sustituidas por los paganos del norte (pictos y escotos) y por los también paganos invasores germánicos (anglos, sajones y jutos).
Tras lo que sería la salida definitiva de las últimas legiones romanas de Britania en el año 407 d.C., los celtas romanizados (britanos) se vieron acosados por las tribus del norte, principalmente los pictos (picto: "luchador).
Los pictos eran una confederación de tribus que habitaban el norte y centro de Escocia desde al menos los tiempos del Imperio romano hasta el siglo X. Pictia o Pictavia (Pictland en inglés) se convirtió en el reino de Alba (Escocia) durante el siglo X, con lo que los pictos se convirtieron a su vez en Albannach o escoceses.
Dichas tribus iniciaron un avance hacia el sur al que los britanos sólo podían oponer una desesperada e inefectiva resistencia, agudizada por el hecho de que el campesinado y las clases más bajas de la sociedad volvían rápidamente a una cultura totalmente celta que jamás habían abandonado, con poca identificación de los valores culturales que los romanizados representaban. Ante la desesperada situación, los britanos trataron de buscar ayuda en el general romano Aecio, que no pudo hacer nada debido a la muy delicada situación del imperio en el continente.
Los sajones habían estado acosando las costas oriental y meridional de Britania durante siglos, lo que llevó a la construcción de una serie de fuertes costeros llamados litora Saxonica o costa sajona, y muchos sajones y otros pueblos pudieron asentarse en estas zonas como granjeros mucho antes del fin del dominio romano en Britania. Según la tradición inglesa, sin embargo, los sajones (y otras tribus) entraron por vez primera en Britania en masa como parte de un acuerdo para proteger a los britones de las incursiones de los pictos, población autóctona sin influencia romana, los irlandeses y otros.
En todo caso, la llegada de los sajones y los problemas políticos relativos al desmembramiento de la Bretaña romana en numerosos reinos confluyeron en un período sombrío, que la historiografía inglesa registró bajo el nombre de Dark Age (literalmente, "era oscura"). Un despoblamiento masivo, ligado a las calamidades de la guerra y a las epidemias, parece haber favorecido igualmente la germanización de la antigua provincia romana en el siglo V.
Fue sin duda desde el siglo VI que los sajones conformaron cuatro reinos al sur de la isla:
Sajones del Este: crearon el reino de Essex.
Sajones del Sur: liderados por Aelle, fundaron el reino de Sussex.
Sajones del Oeste: al mando de Cerdic, crearon el reino de Wessex.
Sajones medios: crearon la provincia de Middlessex, más efímera, puesto que fue anexada a la tierra de los anglos.
Sajones:
"Los armados"
Anglos: "Los que pescan"
Los jutos fueron un pueblo germánico, uno de los tres pueblos germánicos más poderosos de la época. Se cree originario de la zona meridional de Jutlandia en la actual Dinamarca,
Tras desplazarse, en una migración en la que participó la mayoría del pueblo juto, hacia las bocas del Rin, participaron junto a anglos, sajones y frisios en las invasiones germánicas a Inglaterra que se produjeron a partir del año 430. Se establecieron en Hampshire, Kent y en la isla de Wight (reino de Kent).
En obras literarias clásicas como
Beowulf
, se menciona su origen.
Beowulf
, adaptado al español como Beovulfo, es un poema épico anglosajón anónimo. Cuenta con 3182 versos.
Tiene dos grandes partes: la primera sucede durante la juventud del héroe gauta que da nombre al poema, y narra cómo acude en ayuda de los daneses o jutos, quienes sufrían los ataques de un jotun gigantesco –Grendel–, y tras matar a éste, se enfrenta a su terrible madre; en la segunda parte, Beowulf ya es el rey de los gautas y pelea hasta la muerte con un feroz dragón.
Su importancia como epopeya es equiparable a la del
Cantar de los Nibelungos
sajón, el
Cantar de mío Cid
español, la
Canción de Roldán
francesa o el
Lebor Gabála Érenn
(Libro de las Conquistas de Irlanda).
Jutos: "Los gigantes"
Anglos, Sajones y Jutos
Los Hunos
Hunos: "Los que azotan"
Los hunos fueron una confederación de tribus euroasiáticas, pueblos de los más diversos orígenes unidos por una aristocracia que hablaba una lengua túrquica. Los hunos aparecieron en Europa en el siglo IV, y alcanzaron su apogeo bajo el mando de Atila.
Atila (395 - 453) fue el último y más poderoso caudillo de los hunos, tribu procedente probablemente de Asia, aunque sus orígenes exactos son desconocidos. Atila gobernó el mayor imperio europeo de su tiempo, desde el 434 hasta su muerte en 453. Conocido en Occidente como "El azote de Dios". Sus posesiones se extendían desde la Europa Central hasta el mar Negro, y desde el río Danubio hasta el mar Báltico. Durante su reinado fue uno de los más acérrimos enemigos del Imperio romano, que en esta etapa final del mismo estaba dividido en dos: El Imperio Oriental con capital en Constantinopla, hoy Estambul, y el Imperio Occidental, con capital en Roma y más tarde en Rávena.
El imperio de los hunos se desmembró y se extinguió tras la muerte de Atila. Los hunos fueron un pueblo nómada de cazadores y ganaderos de los que no se conservan registros escritos propios por lo que los datos que conocemos provienen sobre todo de fuentes romanas. A pesar de todo, Atila se convirtió en una figura legendaria de la historia de Europa, y en gran parte de la Europa Occidental se le recuerda como el paradigma de la crueldad, la destrucción y la rapiña.
Arte Paleocristiano
(siglos III-V)
El arte paleocristiano cubre el período desde el siglo III (antes de éste no han sobrevivido muestras de arte cristiano), hasta el inicio del arte Bizantino (siglo V). Durante este período las obras de arte cristianas adoptaron las distintas técnicas romanas de pintura, mosaico, talla y trabajo de los metales.
Catacumbas
Hasta el año 315, el arte escultórico de los cristianos se centró en la excavación de las catacumbas y el reforzamiento de sus estructuras. Éstas eran cementerios romanos, excavados, en un principio, en los jardines de algunas casas de patricias cristianos. Más tarde en el siglo V, y ante el aumento de creyentes, estos cementerios se hicieron insuficientes adquiriendo terrenos en las afueras de las urbes donde surgen los cementerios públicos, en los que se excavan sucesivos pisos formando las características catacumbas que ahora conocemos.
El cementerio o catacumba se organiza en varias partes: estrechas galerías (ambulacrum) con nichos longitudinales (loculi) en las paredes para el enterramiento de los cadáveres. En algunos enterramientos se destacaba la notabilidad de la persona enterrada, cobijando su tumba bajo un arco semicircular (arcosolium).
En el siglo IV en el cruce de las galerías o en los finales de las mismas se abrieron unos ensanchamientos (cubiculum) para la realización de algunas ceremonias litúrgicas. Las catacumbas se completaban al exterior con una edificación al aire libre, a modo de templete (cella memoriae) indicativa de un resto de reliquias que gozaban de especial veneración. Entre las catacumbas más importantes destacan las de San Calixto en Santa María de Trastevere, Santa Constanza y Santa Inés en Sant'Agnese in Agone, todas ellas en Roma, aunque también las hubo en Nápoles, Alejandría y Asia Menor.
Historia de las catacumbas
Sant'Agnese fuori le Mura & Mausoleo di Santa Constanza, Rome
Catacombs of San Callisto, Rome
Estructura
En las catacumbas podemos distinguir varias partes: un trazado laberíntico de galerías denominado "criptas", las cuales a veces se ensanchan formando una especie de cámaras poligonales llamadas "cubículos", donde se enterraban los muertos por martirio. Es frecuente que estos cubículos estén decorados con pintura mural al fresco.
Las fosas de enterramiento excavadas en las paredes de las catacumbas podían ser de dos tipos: rectangulares, denominadas loculi o semicirculares, llamadas arcosolio.
Decoración e iconografía
La decoración se concentra en los cubículos y la técnica utilizada es la pintura al fresco. Su iconografía evolucionó a lo largo del tiempo. Al principio, con fuerte influencia del helenismo eran temas del mundo animal o vegetal con significado místico: la paloma (el alma), el pavo real (la eternidad), la vid o la espiga (eucarísticos). También el pez, contiene las iniciales del Salvador: Iexus Khristos Theu Yos Soter (Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador), relacionada con el rito del bautismo.
Más tarde, en el siglo III, surgen temas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Entre estos últimos se encuentra la imagen de Jesucristo o de la Virgen, pero como ya nadie recordaba sus fisonomías, ni los Evangelios las precisaban, debido a la ley mosaica de no representar imágenes, se toman modelos del mundo clásico greco-romano.
Fresco de las catacumbas de San Gennaro,
Nápoles, Italia,
La Virgen María en las catacumbas de Priscila, Roma.
Pez y pan eucarísticos, pintura sobre la pared de la cripta de Lucina, en la catacumba de San Calixto, Roma.
Pintura de un bautizo presente en la catacumba de San Calixto.
Basílicas
El término basílica proviene del latín
basilica
que a su vez deriva del griego
basiliké
que significa 'regia o real', y viene a ser una elipsis de la expresión completa (basiliké oikía) que quiere decir «casa real». Una basílica era un suntuoso edificio público que en Grecia y Roma solía destinarse al tribunal, y que en las ciudades romanas ocupaba un lugar preferente en el foro.
En el foro estaban localizados los elementos más importantes de la ciudad: el templo, donde se rendía culto a los dioses y, a partir de Octavio Augusto, al emperador; la basílica, donde se impartía justicia, además de ser el centro de la vida económica; los comicios, que tenían funciones tanto electorales como legislativas, bajo el control del senado; el tesoro (aerarium); la curia, con funciones legislativas; y el archivo (tabularium). El foro constituía el centro de la ciudad y de la vida pública romana.
Foro romano
Más adelante, los cristianos aprovecharon la forma basilical y, en muchos casos, los propios edificios romanos para utilizarlos como recinto religioso oficial para la celebración de la liturgia. Después de que el Imperio romano se volviese oficialmente cristiano, el término se usó también para referirse a iglesias, generalmente grandes o importantes, a las que se habían otorgado ritos especiales y privilegios en materia de culto. En este sentido se utiliza hoy la denominación, tanto desde el punto de vista arquitectónico, como religioso.
Basílica romana
Tras el edicto de Milán de 313 promulgado por Constantino el Grande el Imperio romano acepta oficialmente la religión cristiana. A partir de entonces los cristianos utilizan la tipología arquitectónica basilical para la construcción de los nuevos templos.
Se entiende por basílica cristiana propiamente dicha en sentido arquitectónico toda planta rectangular con uno o más ábsides en el testero y con naves a lo largo separadas por columnas (o pilastras), sobre las cuales se apoyan sus correspondientes arcos o arquitrabes de tipo romano. Las referidas naves (tres por lo común) terminan en el ábside. En el ábside se coloca el altar y en torno a él se disponen los oficiantes. Delante, en el presbiterio, se sitúan los presbíteros, mientras que los fieles ocupan el resto de la nave o naves.
La distribución interior de las basílicas en los primeros siglos de la paz, es como sigue:
el atrio, con su entrada, su peristilo y su fuente en medio, precedido a veces de un pórtico o vestíbulo exterior
el nárthex o vestíbulo interior
tres puertas correspondientes a las tres naves
las tres naves, separadas por columnas y, a veces, por verjas y cortinajes
el coro de los cantores
el ábside o presbiterio elevado con dos o tres gradas con su arco de triunfo sobre la entrada y su único altar en medio y situado sobre la cripta o sepultura de un mártir (confessio o ciborio.
los ábsides laterales o nichos para servir de sacristías, donde se colocaban las vestiduras y diferentes objetos sagrados
Archibasílica de San Juan de Letrán
siglo III
Antigua Basílica de San Pedro
La antigua Basílica de San Pedro era el edificio que se erigía en el lugar donde ahora se halla la Basílica de San Pedro de Roma, actual Estado de la Ciudad del Vaticano. También se conoce al edificio desaparecido como Basílica constantiniana, por haber sido mandada construir por el emperador Constantino I.
Desde la época de la crucifixión y sepultura de san Pedro en el año 64, se ha creído que en este lugar se halla la su tumba y un pequeño santurario. La construcción de una basílica sobre el lugar comenzó bajo las órdenes del emperador romano Constantino I, entre 326 y 333, y se necesitaron 30 años para completarla.
Basílica de Santa María la Mayor
360 a. C.
Basílica de San Pablo Extramuros
Siglo III
Basílica de San Lorenzo Extramuros
380
Basílica de San Sebastián de las Catacumbas
Siglo IV
Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén
Siglo III
Características
Se limitan a evocar un pequeño número de figuras y de diversos objetos.
La variedad de colores es limitada.
Es una pintura, que más que figurar, sugiere.
Las figuras se dirigen al espectador.
A partir del s. IV podremos encontrarnos algunas representaciones.
Desde un punto de vista formal es habitual la jerarquización de las figuras (siendo las figuras más importantes las más grandes), la perspectiva inversa (las figuras que están detrás tienen mayor tamaño), la desproporción, el interés en el gesto y, excepcionalmente, el desnudo, que iría desapareciendo poco a poco.
Uso de catacumbas, que derivaría en panteones públicos.
Arte bizantino
En 395 Teodosio dividió entre sus hijos Arcadio y Honorio el Imperio romano; dejando a Arcadio el Imperio de oriente. Este hecho va a dar origen al que será el Imperio bizantino, que tiene ya como capital a Constantinopla, ciudad fundada por el emperador Constantino. Debido a su privilegiada situación y a la caída del Imperio romano de occidente en poder de los bárbaros, pronto será la capital cultural por excelencia en el mundo occidental. Así nace el arte bizantino como confluencia de los estilos griegos, helenísticos, romanos y orientales.
Arquitectura bizantina
El Imperio Bizantino se puede dividir en tres etapas:
1ª Edad de oro:
Es la época de esplendor del Imperio, con arquitecturas tan fantásticas como San Apolinar y San Vital de Rávena.
Es la época de Justiniano (siglo IV). Es cuando se realizan las más grandiosas obras arquitectónicas que ponen de relieve los caracteres técnicos y materiales, así como el sentido constructivo.
2ª Edad de oro:
Se incorpora la planta centralizada como elemento principal. Estamos en los siglos IX al XIII. Es el momento en el que Bizancio se aleja más de Occidente. La iglesia se separa de la de Roma. Se produce un proceso de orientalización, naciendo la iglesia ortodoxa, que no va a reconocer la autoridad del Papa.
3ª Edad de oro:
Destaca por su expansión. Se vincula al gobierno de los Paleólogos (dinastía griega) durante el siglo XIV y hasta la caída de Constantinopla.
PRIMERA EDAD DE ORO
Características de la arquitectura
La arquitectura emplea los mismos elementos que el arte romano, con el agregado de las arquitecturas de otras civilizaciones, como las orientales y centroeuropeas. Aunque su principal influencia es romana.

Elementos constructivos fundamentales
Empleo de pechinas: estructuras sustentantes de forma triangular que permiten el paso de una planta cuadrada a una circular.
Se mantienen los arcos.

En las columnas destaca el desarrollo del capitel y de incorpora el cimacio, que es una especie de pirámide truncada que permite una mayor altura. Se perfora la superficie haciendo los tallados con la menor cantidad de trazados posibles.

Materiales: pobres, piedras porosas (toba y ladrillo), sobre todo en el exterior. Para los interiores es más esplendorosa.
Capitel
Cimacio
Segunda Edad de Oro
En esta etapa se dan tres tipos de Iglesias 1.- la denominada como cruz griega y 2.-la construida con dos octógonos con cruz inscrita.3.- rectangular con cruz inscrita

En todas se da la planta cuadrangular u octogonal y o rectangular, una cruz inscrita y una cúpula central coronando el edificio. Esto se debe fundamentalmente a que pretenden que el templo sea un compendio del mundo creado por Dios, por eso se denominan iglesias microcosmos. La cúpula simboliza el cielo, el cuadrado representa la tierra y la cruz es la forma geométrica que sirve para comunicar el cielo con la tierra, el simbolismo religioso no puede ser mas explícito.
Santa Sofía de Novgorod
Santa Sofía de Novgorod
Catedral de Atenas
Monasterio de Daphni
Monasterio de Houssios
Basílica de San Marcos de Venecia
Basílica de San Marcos de Venecia
Santa Sofía de Kiev
Santa Sofía en Kiev
Tercera etapa
Escultura:
Iconografía cristiana clara, aunque no hay mucha.
De pequeño tamaño y bulto redondo.
Se rechazaban las representaciones humanas.
Mosaicos:
Emplean piedras preciosas para dar mayor realismo a las obras.
Materiales: cerámica vidriada para los ojos.
Las teselas bizantinas se colocan inclinadas (las romanas no) para que la luz rebote de distintas formas.
Los fondos son siempre dorados, para darle un carácter etéreo.
Altar derecho de la Basílica de Santa Sofía
Cristo Pantocrator
Mosaicos del Mausoleo de Galla Placidia
Primera Edad de Oro Bizantina: 527 - 726. La época dorada de este arte coincide con la época de Justiniano.

Segunda Edad de Oro Bizantina: 913 - 1204, momento en que los cruzados destruyen Constantinopla.

Tercera Edad de Oro Bizantina: 1261 - 1453, cuando los turcos toman Constantinopla.
Virgen y el Niño
Arte islámico
El arte islámico durante la Edad Media, además de la producción arquitectónica (las demás artes plásticas tienen un desarrollo menor al no permitirse la representación de figuras) cubre una amplia variedad de artesanías incluyendo manuscritos ilustrados, textil, cerámica, trabajo en metales y cristal. Son la muestra de la cultura material islámica en el Próximo Oriente, España Islámica (Arte de Al-Andalus), y África del Norte. Puede deslindarse una temprana etapa formativa (600-900) y el desarrollo de estilos regionales del siglo X en adelante.
Inicios del arte islámico ( siglos del VII al IX )
Islam Masjid nabawi o Mezquita del Profeta (saw) Medina Arabia Saudita.
Gran Mezquita de Medina
Se construyó en 622 con ocasión de la Hégira de Mahoma y sus compañeros de La Meca a Medina. Algunos días después de haber empezado la construcción de la mezquita de Quba, Mahoma empezó la construcción de una segunda mezquita en Medina, hoy conocida por el nombre de Masjid al-Nabawi, o mezquita del profeta. El emplazamiento de la mezquita se escogió por el lugar en el que se llevó a cabo la primera oración del viernes en Medina.1 En efecto, al retomar su camino hacia Medina, dejó a cargo de su camello, Qoçoua, la tarea de determinar el lugar de llegada para lo que le dejó la brida suelta. Así, tras numerosos desvíos, se detuvo en un amplio terreno vacío y se arrodilló. En ese terreno se edificó la mezquita de Medina
Mezquita de los Omeyas
Situada en la ciudad vieja de Damasco, después de la conquista árabe, la mezquita fue construida por el califa omeya Walid I en el año 705, tras diez años de construcción, sobre la catedral bizantina dedicada a Juan el Bautista desde la época del emperador romano Constantino I. Tiene una capilla que dice contener la cabeza de san Juan Bautista, considerado como profeta, tanto por el cristianismo como por el islamismo. Este edificio, habría ocupado un anterior templo romano dedicado a Jupiter Damascenus,
Cúpula de la Roca
La Cúpula de la Roca o el Domo de la Roca es un monumento islámico situado en Jerusalén. Los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la Cúpula es el punto desde el cual Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios, acompañado por el ángel Gabriel. En honor a dicho episodio de la vida de Mahoma, fue construido el edificio entre los años 687 y 691 por el noveno califa, Abd al-Malik.
Los judíos afirman que ese lugar fue donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por orden de Yahveh, donde Jacob vio la escalera al cielo, según los relatos del Génesis. El Islam recoge también la tradición del sacrificio de Abraham, aunque en la versión islámica el hijo no era Isaac sino el primogénito, Ismael. Otras tradiciones judías dicen que es el punto donde se puso la primera piedra para construir el mundo. Allí fue erigido el Santo Santuario, la parte más sagrada del templo de Jerusalén.
Castillos del desierto
Los castillos fueron construidos entre los siglos VII y VIII, sobre todo entre 660 y 750, bajo los califas de la dinastía omeya, que hizo de Damasco su capital en 661. La mayoría de los castillos se encuentra en la antigua ruta entre Medina y Kufa. El término Qasr que se coloca delante de todos ellos hace referencia a una obra fortificada. En inglés, qasr se traduce como castillo; en español, al qasr se convirtió en alcázar; aunque en Extremo Oriente suele aplicarse al revés: qasr al. En la época omeya (en el siglo VIII), en oriente, qasr, en árabe, denomina a una residencia del soberano lejos de la ciudad.
Arte hispano-musulmán, andalusí o hispano-árabe
La invasión árabe del reino visigodo (711) significó, en el ámbito artístico y cultural, un cambio de orientación de los modelos, pero también un sincretismo del que la civilización árabe es característica; destacadamente, la reutilización de elementos de iglesias visigodas que se transformaron en mezquitas, lo que implicó la adopción y transformación del arco de herradura.
En la época del arte califal la principal obra fue la Mezquita de Córdoba, en el arte taifa el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, en el arte almohade la Giralda de Sevilla y en el arte nazarí la Alhambra de Granada.
La Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, antes «Santa María Madre de Dios», es el nombre eclesiástico de la Catedral de Córdoba, o antigua Mezquita de Córdoba. Se comenzó a construir en el 785 en el lugar que ocupaba la basílica visigótica de San Vicente Mártir.
Palacio de la Aljafería
Giralda de Sevilla
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