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Tratado sobre los principios del conocimiento humano

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Claudia Peña

on 15 June 2015

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Transcript of Tratado sobre los principios del conocimiento humano

Importanncia y contenido del tratado
Cuerpo principal de la obra
El espíritu, mente, alma, yo [myself]
"Puedo abstraer; si puede llamarse propiamente abstracción lo que se refiere únicamente a concebir separados aquellos objetos que pueden realmente existir o ser efectivamente percibidos o imaginar que no se extiende más allá de la posibilidad de una existencia o percepción real" (sec. 5).
Sobre las ideas abstractas
Tratado sobre los principios del conocimiento humano
Además de las ideas existen los espíritus (sec.2), que las perciben, conocen, imaginan, recuerdan, etc., puesto que la existencia de una idea consiste en ser percibida. Nada existe fuera de las ideas y los espíritus, el llamado mundo físico consiste en ser percibido (sec.3). Esto es tan evidente que basta abrir los ojos para advertirlo (sec. 6).
Primera parte de la obra ( sec 1 -33)
Se enuncian y fundamentan los principios esenciales de la filosofía berkeleyana.
Dedicatoria, prólogo e introducción.
El tratado es la obra más importante y sistemática de Berkeley.

Se publicó en Dublin en mayo de 1710 como parte de un "Tratado sobre los principios del conocimiento humano, donde se investigan las causas principales de los errores y las dificultades de las ciencias y el fundamento de escepticismo, ateísmo e irreligión".
Filósofo, teólogo y obispo irlandés.

Nació el 12 de marzo de 1685 en Dysert. Falleció el 14 de enero de 1753 en Cloyne.

A los 25 años publica su obra capital: "Principies of Human Knowledge".
George Berkeley
No está dividida en partes o capítulos, sino en secciones numeradas del 1-156.

La parte principal, "De los principios del conocimiento humano", puede dividirse en tres partes.

Toda su obra está marcada por cuatro facetas en su pensamiento: nominalismo, inmaterialismo, espiritualismo y teísmo. Las cuatro aparecen desde un principio y se encuentran íntimamente conectadas.
Tratado sobre los principios del conocimiento humano
Este ser es el que percibe y actúa; esencialmente activo.

Las actividades del espíritu son esencialmente dos: entendimiento y voluntad (sec.27).
Espíritu
Tratado sobre los principios del conocimiento humano
La filosofía de Berkeley tuvo escasa aceptación entre sus contemporáneos, a pesar de sus esfuerzos por hacerla más popular y accesible en Los tres diálogos entre Hylas y Philonus (1713).
Primera parte (1-33)
Segunda parte (34-84)
Contesta las objeciones que pudieran dirigirse contra los principios expuestos en la primera.
El autor expone los "nuevos principios" que constituyen en núcleo central de su obra y de la totalidad de su filosofía.
Tercera parte (85-156)
Se extraen las consecuencias de los principios.
La dedicatoria y el prólogo no ofrecen interés filosófico, mientras que la introducción es de suma importancia para el estudio del nominalismo berkeleyano.
Introducción
Dividida en 25 secciones dedicadas a polemizar con los sostenedores de las ideas abstractas y en especial a criticar a Locke.
Ordenadas de la siguiente manera
1-5: Exordio y planteamiento general del problema

6-10: Análisis de la pretendida facultad que tiene el hombre de abstraer ideas, y razones que hay para rechazar la pretención

11-17: Crítica de los argumentos de Locke en favor de las ideas abstractas. Se sostienen (sec.12) que todas las ideas son realmente particulares y que pueden tornarse generales por la función que desempeñan

18-20: Estudio lenguaje, como fuente de la abstracción

21-25: Exposición de las ventajas que podrían obtenerse del uso correcto del lenguaje.
Se señala en primer término (sec.1) el objeto del conocimiento -que corresponde al contenido de la conciencia- constituido por el conjunto de ideas formadas por la percepción, o debidas a la memoria o la imaginación.
Idea
Para entender a Berkey hay que olvidarse de otras acepciones y atenerse a la que él asigna.
Para Berkeley una idea es cualquier objeto percibido por los sentidos, o recordado o imaginado.
Las ideas son siempre individuales,
concretas y percibidas también por
una mente individual y concreta.
Entiendo por idea cualquier cosa sensible o imaginable
Hay dos clases de ideas: de los sentidos y la imaginación.
"ese est percipi", ideas
"percipere, espíritus
Una cosa indivisible e inextensa que piensa, actúa y percibe.
"ni nuestros pensamientos, ni nuestras pasiones, ni las ideas formadas por la imaginación existen sin (whithout) la mente (...) no pueden existir más que en una mente que las perciba" (sec. 3).
Berkeley no niega la existencia de los objetos físicos ni afirma que sean una mera creación del sujeto (idealismo). Niega tan solo a teoría filosófica que afirma la existencia de la materia o la substancia corpórea que sostiene las cualidades sensibles que percibimos.
Sólo existen las ideas y el espíritu que las percibe
No hay pues ningún sustrato (sec. 7) u original (sec.8) de las ideas; ellas agotan su existencia en la percepción.
Sobre las cualidades primarias y secundarias
Basado en la distinción entre cualidades primarias (extensión, la figura, el movimiento, el reposo, la solidez y el número) y secundarias (facultades sensibles como el color, el sonido los sabores, etc.)(sec. 9); y por las mismas razones que se admite la subjetividad de las segundas (sec.10), Berkeley prueba la subjetividad de las primeras (secs. 14 y 15).
La afirmación de que el espíritu es el único ente activo, lleva a la conclusión de que el mundo material está desprovisto de poder y que todos los cambios de la naturaleza son el resultado de la voluntad del espíritu (secs. 25-27).
Tener una idea es lo mismo que percibirla
Por tanto, donde exista color, figura u otras cualidades semejantes debe haber percepción de ellas.No puede haber una sustancia no pensante o substrato.
La materia
Locke sostenía que las primeras son copias o imágenes de las cosas que existen fuera de la mente, en una sustancia no pensante que llaman materia.
Se analiza el significad de la expresión substancia material y se llega a la conclusión de que carece de sentido (sec.17) o implica una contradicción (sec.24).
Concebir cuerpos externos fuera de una mente significa concebir cuerpos que no son concebidos, lo cual implica una contradicción.
Después de definir al espíritu (sec.27), distingue entre las ideas que provocamos por placer (sec.28) o por voluntad (sec.29), señala la diferencia entre ambas (sec. 30). Concluye que las ideas que son ajenas a nuestra voluntad, y que no tienen su origen en otras ideas pues estas son inactivas (sec.25) , deberán ser producidas por una voluntad o Espíritu supremo (sec.29).


El espíritu es un ser simple, indivisible y activo; en tanto percibe ideas llamadas entendimiento y cuando las produce, u opera de otro modo sobre ellas, se llama voluntad.

Las ideas, en cambio, tienen cualidades opuestas: son complejas, divisibles e inertes.

Percibimos o tenemos una idea de las cosas sensible, en cambio no podemos tener una idea de los espíritus; sólo podemos tener una noción de ellos.
Caracterización del espíritu y la idea
Segunda parte objeciones (34-84)
Sobre las objeciones que pueden hacerse en contra de los principios.
Segunda objeción (sec. 41)
Se anula la distinción entre la percepción y la imaginación; entre quemarse realmente e imaginarse que se quema.
Tercera objeción (secs. 42-44)
Vemos cosas a cierta distancia de nosotros, a varias millas por ejemplo. Es absurdo creer que esas cosas están en nuestro propios pensamientos.

Respuesta: ¿No percibimos en los sueños cosas a gran distancia?
La distancia no es percibida por la vista sino sugeridas por ciertas sensaciones.
Respuesta: No, por las razones dadas en la respuesta anterior.Por otra parte, el dolor real, lo mismo que la imaginación de un dolor, no puede producirse sino en un sujeto que lo percibe.
Cuarta objeción ( secs. 45-48)
Si ser es ser percibido, las cosas se crean y destruyen a cada instante.
Quinta objeción (sec. 49)
Si la extensión y la figura sólo existen en la mente serán un modo o atributo de esta y por lo tanto la mente será extensa.
Primera objeción (secs. 34-40)

Se transforma la realidad en mera ilusión.

Respuesta: La distinción entre ideas de los sentidos e ideas de la imaginación anulan la objeción.
Sexta objeción (sec. 50)
El proceso de la filosofía natural se basa en la existencia efectiva de la materia, ajena a todo espíritu que la perciba.
séptima objeción ( secs. 51-53)
Según los principios no podríamos decir que el fuego calienta o el agua enfría sino que un espíritu calienta, lo cual es ridículo.
Octava objeción ( secs. 54-55)
La creencia en la materia es universal.
Novena objeción ( secs. 56-57)
Debe explicarse la creencia común en la materia.
Respuesta: las cosas tienen realidad no cuando son percibidas por mi espíritu, sino por cualquier espíritu.
respuesta: La extensión la figura y todas las cualidades sensibles no existen como modos de la mente sino como ideas.
Respuesta: la filosofía natural se ocupa de ideas, como la figura, el movimiento, etc., y no de abstracciones como la llamada sustancia material.
Respuesta: En efecto lo es, pues debemos pensar con los doctos y hablar con vulgo.
Respuesta: Esta objeción no tienen valor, puesto que gran número de prejuicios y falsas opiniones rechazadas por los hombres que reflexionan, son aceptadas por el vulgo que constituye lla mayoría de la humanidad.
Al advertir los hombres que perciben ideas que no dependen de su voluntad, creen que esas ideas tienen una existencia independiente de la mente.
Décima objeción ( secs. 58-59)
Los principios contradicen algunas verdades de las matemáticas y la filosofía natural, como el movimiento de la tierra, por ejemplo.
Undécima objeción ( secs. 60-61)
¿Qué sentido y qué valor tienen la organización y regularidad que encontramos en la naturaleza si todo se reduce a ideas y estas pueden ser sustituidas, a voluntad, por Dios?
Duodécima objeción (secs. 67-72)
La materia podría existir como causa ocasional de las ideas.

Respuesta: Es tan absurdo suponer accidentes sin una substancia, como suponer una substancia sin accidentes.
Decimotercera objeción ( secs. 77-78)
Carecemos de un sentido apropiado para captar la materia.
Decimocuarta objeción (sec. 79)
No implica una contradicción afirmar que la materia existe.
Decimoquinta objeción (secs. 80-81)
Nada puede objetarse si definimos la materia en términos negativos como algo "desconocido" que no fuera ni substancia ni accidente, ni espíritu, ni idea.
Decimosexta objeción (secs. 82-84)
Aunque la razón no pudiera demostrar la existencia de la materia, debemos creer en ella como cristianos, pues las Sagradas Escrituras la suponen al aludir a las montañas, los ríos, las ciudades, los cuerpos humanos, etc.
Respuesta: No se niega en ninguna parte el movimiento de la tierra y además principios de la filosofía natural, sólo se los interpreta en su verdadero sentido.
Respuesta: La regularidad de la naturaleza es necesaria para que podamos anticipar ciertos fenómenos y es una expresión de la constante presencia y poder de Dios.
Además esa materia no podría existir ni en la mente ni en el espacio y su descripción se aproxima a la descripción de la nada.
Un nuevo sentido sólo puede proporcionarnos nuevas ideas.
Respuesta: Sí, implica una contradicción, salvo que se usen las palabras con su significado arbitrario y, en tal caso, puede decirse cualquier cosa.
Respuesta: Ese "algo desconocido" no podría distinguirse de lo que llamamos "nada".
Respuesta: La diferencia entre cosas e ideas ya ha sido clara en las secs. 29,30, 33 y 36: en cuanto a la materia abstracta nada encontramos en las S.E que pueda justificarla.
Tercera parte (secs. 85- 156)
Consecuencias y aplicaciones de los principios.
Para Berkeley la correcta interpretación y aplicación de los principios nos servirán:

a) Refutar el escepticismo, pues este se basa en la "noción absurda" de que existen cosas reales fuera de la mente y en la distinción entre "cosas" e "ideas" (secs. 86-91)

b) Rechazar el ateísmo, la idolatría y el fatalismo que tienen también como fundamento la creencia en la realidad de la materia o de cuerpos no percibidos por un espíritu (secs. 92-96)
c) Liberar al pensamiento de las perniciosas ideas abtractas , que todo lo dificultan y que han sido el origen de tantas disputas inútiles (secs. 97-100)

d) Aclarar los conceptos de la filosofía natural desechando las abstracciones inútiles y mostrando que ella no es más que una interpretación de las ideas de los sentidos ( secs. 101-117)

e) Simplificar las matemáticas eliminando las ideas abstractas y la creencia de la infinita divisibilidad de la extensión (secs. 119-134)

f) Sostener la fe en la inmortalidad del alma (secs. 135-144)

g) Sostener nuestra fe en Dios a quien conocemos con más certeza y facilidad que al prójimo (secs. 146-156).
Los números no son ideas abstractas
Infinita divisibilidad de las cosas finitas
Lo práctico de lo matemático como lo único necesario
El espíritu
Las ideas son conceptuales
Inmortalidad del alma
La existencia de Dios
El ateísmo
El ateísmo práctico
Objetivo final
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