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STOP TORTURA-EDH

Presentación de los casos de la Maratón para centros escolares
by

Ana García Mañas

on 25 September 2014

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Transcript of STOP TORTURA-EDH

Definición
Unos “cabezas rapadas” golpean a una persona llamándola “maricón”
¿Qué es la tortura?
¿Es o no es tortura?
STOP
TORTURA
Tu jefe te machaca psicológicamente en el trabajo y te dice que no sirves para nada
Un grupo de vecinos propinan una paliza a un vagabundo que merodea por el barrio porque sospechan que es el autor de varios robos cometidos últimamente.
TORTURA
¿Qué mecanismos crees que pueden hacer que unas personas torturen a otras?
¿Cómo crees que podemos
detener la tortura?
Agentes antidisturbios golpean a manifestantes después de una concentración frente al Congreso.
Varios agentes de policía aplican descargas eléctricas a un hombre sospechoso de un atentado terrorista
Lee la entrevista a Adolfo Scilingo...
¿Piensas que hay un determinado perfil de personalidad del torturador/a o crees que cualquier persona podría encontrarse en esta situación si los factores situacionales fueran propicios?
¿Ves alguna relación entre el experimento sobre la obediencia de Milgram y lo que le sucedió a estos oficiales?
¿Con qué otros procesos de la psicología social lo puedes relacionar?
Las personas detenidas tienen acceso a un abogado desde el primer momento.
Hay abogados presentes durante los interrogatorios.
Hay médicos disponibles para examinar a las personas detenidas.
Las personas detenidas pueden ponerse en contacto con sus familias.
Las confesiones obtenidas mediante tortura no pueden nunca utilizarse como prueba.
Toda persona implicada en actos de tortura comparece ante la justicia.

¿Te sentirías a salvo si fueras detenido/a por la policía?
¿Crees que se te trataría de manera justa, ofreciéndote acceso a un/a abogado/a y que se informaría a tu familia o amigos?”
Amnistía Internacional llevó a cabo en el año 2013 un estudio en el que participaron 21 países y 30.000 personas.
El 44% dijo no sentirse a salvo de la tortura y tener miedo en el caso de ser arrestadas.
Esto supone que 132.000 personas no se sentirían seguras.
Mexico
Claudia Medina Tamariz
Marruecos
Ali Aarras
y Sáhara Occidental
Uzbekistán
Dilorom Abdukadirova
Nigeria
Mosses Akatubaga
Filipinas
Alfreda Disbarro

"todo acto por el cual se inflija
intencionadamente
a una persona dolores o sufrimientos
graves
, ya sean
físicos o mentales
, con el fin de obtener de ella o de un tercero
información o una confesión, de castigarla
por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de
intimidar o coaccionar
a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de
discriminación
, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un
funcionario público
u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento
o aquiescencia”
¿En qué países se tortura?

¿En qué casos se tortura?

¿En qué lugares se tortura?



¿Qué consecuencias tiene la tortura?
¿Qué personas torturan?
¿A qué personas se tortura?
¿Por qué se tortura?
¿Quién está a favor de la tortura?


En 2012, soldados de la infantería de Marina irrumpieron en la casa de Claudia Medina en la ciudad de Veracruz. Le ataron las manos y le vendaron los ojos antes de meterla en una camioneta y llevarla a la base naval local.

La acusaron de pertenecer a una banda criminal violenta, acusación que ella negó. Según el testimonio de Claudia, le aplicaron descargas eléctricas y luego le propinaron golpes y patadas.

La obligaron a firmar una declaración que no le permitieron leer.

Moses, de 16 años, aguardaba los resultados de sus exámenes de secundaria cuando su vida cambió para siempre. El 27 de noviembre de 2005, el ejército nigeriano detuvo a Moses, que entonces tenía 16 años, y lo acusó de robar tres teléfonos y otros artículos relacionados con la comunicación.

Según el relato de Moses, los soldados le dispararon en la mano, y lo golpearon en la cabeza y en la espalda durante su detención. Inicialmente permaneció recluido en el cuartel del ejército, donde, según afirma, los soldados le mostraron un cadáver. Al no poder él identificarlo, los soldados empezaron a golpearle. Moses dijo a un defensor de los derechos humanos que los policías lo habían golpeado brutalmente con machetes y porras, lo habían atado y lo habían dejado colgado durante varias horas en salas de interrogatorio, y le habían arrancado las uñas de las manos y de los pies con unos alicates, todo ello para obligarlo a firmar dos confesiones.
Tras ocho años en prisión, Moses fue condenado a muerte por ahorcamiento. En la actualidad, sólo ve a su familia dos veces al mes, mientras espera en el pabellón de los condenados a muerte.

En 2006, las autoridades de España investigaron a Ali Aarrass por terrorismo: no encontraron ninguna prueba en su contra. En 2010, Ali fue extraditado a Marruecos.

En Marruecos le propinaron golpes en las plantas de los pies, le aplicaron descargas eléctricas, lo mantuvieron colgado de las muñecas durante largos periodos y le quemaron el cuerpo con cigarrillos.

Lo condenaron a 15 años de prisión, que tras el recurso presentado se redujeron a 12. Su declaración de culpabilidad se basó exclusivamente en las declaraciones que le extrajeron bajo tortura.

El 3 de octubre 2013, Alfreda Disbarro estaba en un cibercafé y se le acercaron dos policías. La acusaron de traficar con drogas. Alfreda negó la acusación, y vació voluntariamente sus bolsillos para demostrarlo. Sin previo aviso, el auxiliar no oficial la apuntó con un arma mientras uno de los policías la golpeaba con el puño en el pecho. La esposaron y la llevaron a la Unidad Antidroga.
A su llegada, Alfreda fue cacheada por un auxiliar no oficial de la policía. Le ataron las manos a la espalda y la llevaron a una sala con otros cinco detenidos. Dos horas después, un policía de alta graduación llevó a Alfreda a una cocina. En un intento de obligarla admitir su culpabilidad, la sujetó contra la pared. Le propinó varios puñetazos en el estómago y en la cara, la golpeó con un palo, le metió los dedos en los ojos, la obligó a comerse un trapo de fregar, y le golpeó la cabeza contra la pared. Uno de los agentes que habían detenido a Alfreda tomó el relevo, y la golpeó con los puños y con un palo de madera.
Le dijeron que firmara un papel en blanco; además, la fotografiaron con el dinero y la bolsa de droga. Después la llevaron a un centro de detención de mujeres. En los días siguientes a las palizas tenía tanto dolor que no podía comer, le costaba respirar y no paraba de vomitar.

En 2005 Dilorom se unió a miles de personas más en una protesta para manifestar su preocupación por la situación económica. Había oído que acudiría el presidente. Las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, en su mayoría pacíficos, y mataron a cientos de personas.

Dilorom huyó a Australia en febrero de 2006. Desesperada por reunirse con su familia, en enero de 2010 regresó a Uzbekistán. En 2010 fue detenida y acusada de intentar derrocar el orden constitucional y de salir ilegalmente de Uzbekistán.
Su juicio se celebró en 2010. Sus familiares dijeron que se la veía demacrada y que tenía contusiones en la cara.
Tras un juicio injusto, Dilorom fue declarada culpable y condenada a diez años y dos meses de prisión.

En 2012, tras un juicio celebrado a puerta cerrada en la Prisión para Mujeres de Tashkent, la condena de Dilorom se amplió en otros ocho años, tras haber sido acusada de haber violado las normas de la prisión. En la actualidad, Dilorom permanece en prisión, donde su familia teme que vuelva a ser sometida a malos tratos.
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