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La Ley del estimulo

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Daniel Torres

on 12 December 2015

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Transcript of La Ley del estimulo

CM

El problema número uno en la educación actual es el fracaso para motivar a los aprendices… moverlos de la inacción a la acción.
Mientras más tiempo enseño, más me convenzo de que el CM de una persona —su coeficiente de motivación— es más importante que su CI (coeficiente de inteligencia).
He visto estudiantes que al llegar a su graduación están altamente calificados para ser completamente inútiles. Su problema no es la falta de habilidad. Nosotros verificamos que tenían habilidad antes de admitirlos como estudiantes. No, su problema era la falta de aplicación. No había nada que captara y dirigiera su habilidad y energía. No estaban motivados para aplicarse.
La ley de la motivación es esta: La enseñanza tiende a ser más eficaz cuando el estudiante está apropiadamente motivado.
Subraye la palabra apropiadamente en esta definición, porque nos dice que también existe la motivación inapropiada —motivación ilegítima que puede traer resultados devastadores.

La Ley del estimulo
Una forma de esta última es lo que yo llamo la motivación del caramelo:Cuando yo era director de jóvenes en una iglesia en Illinois, había un muchacho en el departamento de adolescentes que había aprendido seiscientos versículos a la perfección. Hasta lo llevamos a un programa de radio cristiano y le hicimos una prueba en el aire.
Después supimos que aparentemente todos los domingos alguien estaba robando dinero de la ofrenda del departamento de jóvenes. Se nombró a un comité para que investigara, y —¡ya lo adivinó!— el culpable era el muchacho que sabía los seiscientos versículos.
Lo llamé a mi oficina y le repetí un versículo de las Escrituras (el cual, a propósito, me dijo que no repetí bien). Le dije:
—¿Ves alguna relación entre este versículo de las Escrituras y tus robos de la ofrenda?
—No —dijo primero.
Y luego:
—Bueno, tal vez sí.
—¿Cuál crees que sea la relación?
—Que me descubrieron —dijo.
Así que hacer cosas buenas no garantiza buenos resultados. Todo está determinado por las razones de la motivación.
Otra motivación inapropiada es la culpa. Esta es otra razón por la cual muchas personas memorizan la Biblia: No puedo ser un cristiano de primera clase si no memorizo estos versículos. Por cierto, esta probablemente sea una de las motivaciones más comunes que algunos comunicadores cristianos usan. Van amontonando más y más culpa sobre las personas, y estas siguen colocándose en formación, y salivando al toque del timbre. Pero todo por razones equivocadas.
No obstante, otra motivación inapropiada incluye el engaño —intencional o no intencional. Si yo le digo que conozco una fórmula para el éxito y lo convenzo de que si la prueba inmediatamente, esta revolucionará su vida por completo, es probable que usted la pruebe… pero solo una vez. Es mejor que funcione la primera vez, o esa será la última cosa que usted querrá escuchar de mí.
Estoy guiando personas a Cristo que están descubriendo que tienen problemas que nunca supieron que tenían. Como el individuo que no sabía que su matrimonio necesitaba ayuda hasta que vino a Jesucristo y comenzó a estudiar las Escrituras, y Dios le dijo: «Quiero que ames a tu esposa como Cristo amó a la iglesia». Entonces supo: Es una experiencia completamente nueva. Así que tenga cuidado con lo que usted le dice a las personas como medio de motivación.
Conciencia de la necesidad

Existen dos niveles de motivación. El primero es la motivación extrínseca —la motivación externa. El segundo es más significante —motivación intrínseca, que viene de adentro.
Su tarea en toda motivación extrínseca es desencadenar la motivación intrínseca. Usted quisiera meterse dentro del estudiante, hurgar por allí, encontrar su botón rojo y oprimirlo. Pero no puede. Tiene que trabajar desde el exterior para lograr que algo suceda en el interior.
Podemos ver algo de cómo Dios realiza esta motivación interna en un versículo de la Biblia que sospecho ya ha memorizado —Romanos 12:1.
Comienza diciendo: «Así que…» y cada vez que usted vea un así que en las Escrituras, querrá saber a qué se refiere. Pablo continúa: «por las misericordias de Dios». ¿Qué misericordias? Las misericordias que ha acabado de detallar en los once capítulos anteriores. Así que a base de la misericordia de Dios, a base de lo que Dios ha hecho, Pablo dice: «os ruego que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo».
Mi profunda convicción es que una de las razones por la cual en la comunidad evangélica los creyentes no se comprometen de manera más profunda al discipulado es que le pedimos a las personas que hagan cosas para Dios. Sin embargo, Dios nunca le pide hacer algo para Él hasta no informarle por completo lo que Él ha hecho por usted. Cuando por fin ya usted está asido por todo lo que Él ha hecho a su favor, la reacción más lógica, razonable, inteligente y natural es entregarle todo lo que usted tiene —su mente, sus emociones, su voluntad— a Su señorío. Ahora está internamente motivado y en camino a la madurez.
Tenemos demasiados padres y maestros que creen que su tarea principal es criar a un niño bueno o una niña buena. Pero su tarea es criar a un buen hombre o a una buena mujer —es decir, una persona con iniciativa cuya motivación viene de adentro. Tenemos demasiadas personas que a la edad de cuarenta y seis años siguen siendo niños y niñas buenos.
Como maestro —como motivador— usted quiere ayudar a sus estudiantes a que lleguen a ser personas con iniciativa. Usted quiere que ellos hagan lo que hacen, no porque se les pida o porque se les tuerza el brazo, sino porque ellos mismos han decidido hacerlo.
LA LEY DEL ESTÍMULO
Dentro de la caja que aparece al pie de la página están todos los secretos de la motivación. ¿Me cree? La caja está cerrada con llave, pero afortunadamente tengo las llaves, así que miremos el contenido.
La primera cosa que saco es una pequeña bolsa de papel llena de piedras interesantes. Un niño de siete años de edad empleó tres horas de un sábado por la mañana para recolectarlas. Nadie le pidió que lo hiciera. No era una tarea para alguna asignatura. Pero por alguna razón él decidió hacer esto. ¿Por qué cree que lo hizo?
La segunda cosa que tomo de la caja es un libro muy gastado sobre los cuidados del bebé, con todo tipo de manchas y con páginas que se le están cayendo. Mi esposa y yo criamos cuatro hijos con este libro. Nadie le dio a mi esposa la tarea de leerlo, sin embargo ella acudía a él una y otra vez. ¿Por qué cree que lo hizo?Lo siguiente es un paquete de tarjetas con versículos de las Escrituras para memorizar. ¿Alguna vez comenzó un programa para memorizar versículos de la Biblia? Si así fue, ¿por qué lo hizo? Y si comenzó, ¿alguna vez lo dejó? ¿Por qué?Creo que he leído todo lo que hay escrito sobre el tema de cómo motivar a las personas. Pero nunca encontré un método exitoso que no esté representado por las cosas en esa caja: Conceptos como propiedad, curiosidad, satisfacción de necesidades, utilidad, desafío, reconocimiento, aprobación.

Hendricks, H. (2003). Enseñando para cambiar vidas. (Elizabeth Fraguela, Trans., Alberto Samuel Valdés and Janet Lourdes Ramirez, Eds.) (p. 110). Miami, FL: Editorial Unilit.

Una de las mejores maneras de provocar esta elección es ayudar al estudiante a tomar conciencia de su necesidad.Por varios años enseñé un curso sobre consejería. Después de la clase, un estudiante vino y me dijo:
—Profe, ¿tiene algo un poco más desafiante?
—Sí —le dije—. Creo que puedo buscar algo.
Llamé a un amigo que trabaja para el centro de delincuencia juvenil en Dallas y le dije:
—Tengo un estudiante que necesita una lección.
—Ya capté la situación —me dijo.
Así que envié al estudiante. Lo pusieron en una celda con un muchacho de catorce años de edad acusado de veintiséis infracciones serias. El estado de Texas estaba esperando que creciera para encarcelarlo permanentemente.
El muchacho estaba sentado con los pies apoyados en el marco de la ventana cuando mi estudiante fue llevado a su celda, y se escuchó el sonido de la puerta cerrarse detrás de él.
El muchacho volteó y dijo:
«Todos los días me traen a alguien con un cuento diferente. ¿Cuál es el tuyo?»
—Profe —me dijo luego el estudiante— eso me trajo abajo allí mismo.
Regresó a la clase dispuesto a aprender más.
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