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La Vida Pública de Jesús

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luis neyra gutierrez

on 17 September 2012

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Transcript of La Vida Pública de Jesús

La Vida Pública de Jesús Introducción.
El Bautismo de Jesús.
La Tentación de Jesús.
El Anuncio del Reino de Dios.
Milagros de Jesús signos de su divinidad.
Las Parábolas.
Resumen. Introducción “El que me sigue no camina a oscuras”, dice el Señor (Jn 8,12).

Con estas palabras Cristo nos encomienda que imitemos su vida y sus costumbres si queremos estar iluminados y libres de toda ceguera interior. Por eso, nuestro mayor afán debe consistir en reflexionar sobre la vida de Jesús, es importante conocerlo y familiarizarnos con los aspectos más resaltantes de su vida, para eso contamos con los evangelios y en la oración encontraremos también ese nexo necesario para seguir nuestras vidas, imitándolo y actuando por la vida como el lo haría. EL BAUTISMO DE JESÚS El comienzo de la vida pública de Jesús es su bautismo por Juan en el Jordán (Cf. Hch 1, 22). Juan proclamaba "un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (Lc 3, 3). Una multitud de pecadores, publicanos y soldados (Cf. Lc 3, 10-14), fariseos y saduceos (Cf. Mt 3, 7) y prostitutas (Cf. Mt 21, 32) viene a hacerse bautizar por él.
"Entonces aparece Jesús". El Bautista duda. Jesús insiste y recibe el bautismo. Entonces el Espíritu Santo, en forma de paloma, viene sobre Jesús, y la voz del cielo proclama que él es "mi Hijo amado" (Mt 3, 13-17). Es la manifestación ("Epifanía") de Jesús como Mesías de Israel e Hijo de Dios. LA TENTACIÓN DE JESÚS El bautismo de Jesús es, por su parte, la aceptación y la inauguración de su misión de Siervo doliente. Se deja contar entre los pecadores (Cf. Is 53, 12); es ya "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29).
Es decir, se somete enteramente a la voluntad de su Padre: por amor acepta el bautismo de muerte para la remisión de nuestros pecados (Cf. Mt 26, 39).
A esta aceptación responde la voz del Padre que pone toda su complacencia en su Hijo (Cf. Lc 3, 22; Is 42, 1). El Espíritu que Jesús posee en plenitud desde su concepción viene a "posarse" sobre él (Jn 1, 32-33; Cf. Is11, 2). De él manará este Espíritu para toda la humanidad.
En su bautismo, "se abrieron los cielos" (Cf.Mt 3, 16) que el pecado de Adán había cerrado; y las aguas fueron santificadas por el descenso de Jesús y del Espíritu como preludio de la nueva creación. Los Evangelios hablan de un tiempo de soledad de Jesús en el desierto inmediatamente después de su bautismo por Juan: "Impulsado por el Espíritu" al desierto, Jesús permanece allí sin comer durante cuarenta días; vive entre los animales y los ángeles le servían (Cf. Mc1, 12-13).
Las tentaciones se dan tras cuarenta días y cuarenta noches de oración y ayuno. Siente hambre, se agota, experimenta las limitaciones del cuerpo, la mente también es influida por el cansancio y el hambre y la soledad. El sentido de las tentaciones
Es cierto que las tentaciones tienen un sentido de ejemplo para que los hombres venzan las provocaciones al mal. Muchos ven en las tentaciones las tres concupiscencias: el desorden de la sensualidad y la carne, la llamada de la soberbia y del orgullo, y la inquietud por el dinero y el poder.

Los evangelistas indican el sentido salvífico de este acontecimiento misterioso. Jesús es el nuevo Adán que permaneció fiel allí donde el primero sucumbió a la tentación.

Cristo se revela como el Siervo de Dios totalmente obediente a la voluntad divina. La victoria de Jesús en el desierto sobre el Tentador es un anticipo de la victoria de la Pasión, suprema obediencia de su amor filial al Padre EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS Después de que Juan fue preso, Jesús marchó a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creced en la Buena Nueva” (Mc 1, 15)

Cristo, por tanto, para hacer la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el Reino de los cielos (LG 3). Pues bien, la voluntad del Padre es "elevar a los hombres a la participación de la vida divina" (LG 2). Lo hace reuniendo a los hombres en torno a su Hijo, Jesucristo. Esta reunión es la Iglesia, que es sobre la tierra "el germen y el comienzo de este Reino“(LG 5) Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza (Cf. Mc 4, 33-34).
Por medio de ellas invita al banquete del Reino(Cf. Mt 22, 1-14), pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo (Cf. Mt 13, 44-45); las palabras no bastan, hacen falta obras (Cf. Mt 21, 28-32). Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoges la palabra como un suelo duro o como una buena tierra (Cf. Mt 13, 3-9)? ¿Qué haces con los talentos recibidos (Cf. Mt 25, 14-30)? Jesús y la
presencia del Reino en este mundo están secretamente en el corazón de las parábolas. Es preciso entrar en el Reino, es decir, hacerse discípulo de Cristo para "conocer los Misterios
del Reino de los cielos" (Mt 13, 11). Para los que están "fuera" (Mc 4, 11), la enseñanza de las parábolas es algo enigmático (Cf. Mt 13, 10-15). Todos los exegetas están de acuerdo, que la predicación de Jesús, es el anuncio del Reino de Dios, es la salvación de Dios que llega ya definitivamente y está tiene 2 dimensiones, por una parte nos arranca del pecado y de la muerte, y por otra nos da la filiación divina.

Uno pertenece al Reino de Dios cuando vive en Gracia, cuando ha sido liberado del pecado y vive la filiación divina.
Jesucristo identifica el Reino de Dios con su propia persona, a veces pide dejarlo todo por causa del Reino y otras veces dice dejarlo todo por mi causa, es lo mismo uno pertenece al Reino de Dios cuando acepta a Cristo y vive de Cristo. MILAGROS DE JESÚS SIGNOS DE SU DIVINIDAD
Sabía Jesús que muy pocas personas creerían en Él por sus palabras , es así como su palabra fue acompañada por numerosos milagros, prodigios y signos (Hch 2,22). De esta manera Jesucristo manifiesta por sus milagros que es el Enviado, el hijo de Dios vivo que vino a la tierra a redimir a los hombres (Lc7, 18-23).
Realizó muchos milagros durante su vida pública. Manifestando su amor para todos los hombres: pobres y ricos, sabios e ignorantes, amigo y enemigos, honrados y ladrones, virtuosos y pecadores.
Entre los milagros que Jesús realizó en la tierra tenemos:

Devolviendo la vista.
Haciendo caminar a los paralíticos.
Dándoles la voz a los mudos.
Limpiando y purificando a los leprosos.
Resucitando a los muertos.

Teniendo en cuenta que el milagro más grande de Amor es el que se mantiene presente día a día, la Eucarística, se hizo pan de vida para quedarse con nosotros por siempre (Cf. Jn 6). Aunque muchas veces los ojos del cuerpo no lo vean, sabemos que está presente, por eso es tan importante la fe , pues el mismo Jesús solo actúa cuando los corazones de los hombres son movidos por la fe.
LAS PARÁBOLAS Durante los 3 años de predicación, Jesús usó un lenguaje especial para dar al pueblo de Israel el mensaje que el Padre les había mandado: Mostrar la Buena nueva del Reino.

Las parábolas son comparaciones entre las cosas que el veía e historias que contaba, cuyo mensaje era directo y único.
En la biblia se puede encontrar diferente tipos de comparaciones entre el Reino de Dios y diversas parábolas. Por ejemplo:

La semilla que deja en el campo y la palabra de Dios en nuestras almas. Si la tierra es buena y se dan los cuidados respectivos, la semilla dará fruto (Mt 13, 3-9).
La parábola de los talentos (Mt 25, 14-30). Podemos darnos cuenta que cuando Dios crea al hombre le da cualidades y dones que deberá poner a su disposición y hacer fructificar para que cuando Dios este frente a ellos no estén con las manos vacías.
La parábola del hijo prodigo (Lc 15, 11-32). Nos muestra el testimonio del amor misericordioso de Dios, que perdona todo si en nuestro corazón hay un verdadero arrepentimiento por haberlo ofendido.
La parábola del buen samaritano (Lc 10, 29-37), que muestra que el camino más corto para amar a Dios es el del amor al prójimo.
RESÚMEN

"La vida entera de Cristo fue una continua enseñanza: su silencio, sus milagros, sus gestos, su oración, su amor al hombre, su predilección por los pequeños y los pobres, la aceptación total del sacrificio en la cruz por la salvación del mundo, su resurrección, son la actuación de su palabra y el cumplimiento de la revelación“ (CT 9).

Los discípulos de Cristo deben asemejarse a él hasta que él crezca y se forme en ellos (Cf. Ga 4, 19). "Por eso somos integrados en los misterios de su vida: con él estamos identificados, muertos y resucitados hasta que reinemos con él (LG 7).

Por su sumisión a María y a José, así como por su humilde trabajo durante largos años en Nazaret, Jesús nos da el ejemplo de la santidad en la vida cotidiana de la familia y del trabajo.


Frases para meditar nuestro camino a imitar a Cristo "Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del demonio, tanto más cerca del alma está Dios." (Padre Pio de Pietrelcina)

"Tengamos bien esculpido en nuestra mente lo que dice el divino Maestro: en nuestra paciencia poseeremos nuestra alma." (Padre Pio de Pietrelcina)

"Meditad en la palabra de Dios y ella adquirirá el poder de destruir vuestras naturales inclinaciones hacia lo material." (Padre Pio de Pietrelcina)
Frases para meditar nuestro camino a imitar a Cristo
Dios no me ha llamado a tener éxito. Él me llamó a ser fiel. (Madre Teresa de Calcuta)
El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. (Madre Teresa de Calcuta)
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