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Desarrolla Tu Cerebro. Joe Dispenza

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Anabell Perez

on 4 September 2015

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Transcript of Desarrolla Tu Cerebro. Joe Dispenza

La mente humana, manejadora de las emociones, influye, poderosamente, en el cuerpo.

Todo pensamiento, sea propulsor de bienestar o malestar, tiene consecuencias en el organismo, siendo capaz de cambiar el proceso natural del cuerpo, ya que todo pensamiento va acompañado de alguna emoción con un significado en específico, y este a su vez provoca un choque sináptico y neuroquímico generando un efecto cuantificable en el organismo, segregando miles de sustancias derivadas de aquello a lo que el pensamiento está dirigiendo la atención, produciendo enzimas que antes no existían, secretando hormonas y jugos gástricos, modificando el sistema inmunológico, acelerando el ritmo cardiaco, alterando la capacidad de los pulmones y el flujo sanguíneo, y todo por un único pensamiento
Es decir, lo único constante dentro del organismo es el cambio, y es que el cerebro tiene la capacidad de permutar, modificar, o eliminar patrones neuronales ya establecidos anteriormente por la genética, la conducta o los estilos de pensamiento, sin embargo, diferentes zonas del cerebro se ven estimuladas de forma repetida por cada uno de los elementos tanto externos como internos que la abordan, y ya que el cerebro tiene neuroplastisidad, es capaz de adaptarse y dejar huella en el tiempo de la modificación y la eficacia de la transferencia de la información. Pensando puedes cambiar tu cerebro, literalmente.
Todo este proceso sucede de manera instintiva, la actividad electromagnética del cerebro responde a cada pensamiento, sean conscientes o inconscientes, como una orden ineludible, es decir, cuando pienso siento y cuando siento segrego; por lo cual es el cerebro el órgano generador de este proceso dinámico, no obstante, el director y creador de los factores que desencadenan el proceso es la persona que lo piensa “TU”.
Joe Dispenza
La ciencia para cambiar la mente
Desarrolle su cerebro
CAPITULO 1
Los comienzos
ASI DE PODEROSO ERES
Cuando el proceso se consolida tiene repercusión en el “yo” de forma perceptible, física y conductual, entonces, ¿Qué pasaría si se direcciona de manera diaria y repetidamente el pensamiento a situaciones que generan malestar?, ¿se modificaría la neuroquímica comenzando a codificar lo anormal como normal, generando aquello conceptualizado como enfermedad? ¿Se estaría entrenando el cuerpo para la enfermedad?
Mismo proceso sucede con el dolor, el hecho de centrar la atención en un dolor corporal hace que exista, ya que los circuitos neuronales que lo perciben se activan eléctricamente; si se concentra la atención en algo distinto al dolor los circuitos que lo procesan y las sensaciones corporales pueden interrumpirse de inmediato y la molestia desaparece, sin embargo, cuando se vuelca de nuevo la dirección ante el dolor, los circuitos vuelven a activarse, lo que ocasiona que el malestar regrese.
Por tanto el cerebro no es inactivo, debe olvidarse la idea de es un órgano estático rígido e inmutable, las neuronas cambian por los pensamientos, las células y neuronas se modifican en consecuencia a los pensamientos y experiencias.
Siendo distinto lo que se elige vivir y el porque de la elección de lo que se está viviendo en particular. El elemento que permite modificar de manera voluntaria el pensamiento es el lóbulo frontal, es la región cerebral que más tarde apareció en el proceso evolutivo, lo que allí esta es lo que define la forma de relacionarse con el mundo y de percibir la realidad, es el que controla y regula zonas más primitivas del cerebro, capaz de soñar y de conducir en la cotidianidad, el asiento de la conciencia, y la región cerebral que más se adapta a los cambios.
Esto depende de a cuales estímulos y cuales pensamientos se les dé mayor atención y por tanto mayor fuerza de patrón neuronal, ya que mediante la conexión sináptica al cambiar el estado de conciencia y atención se cambia el proceso de pensamiento y por tanto la realidad, redireccionando el sistema de impulsos cerebrales que modifican la corriente eléctrica a lo largo del cerebro, cambiando la forma de percibir, interpretar, sentir y actuar ante estímulos determinados, y todo ello cambiando el foco de atención.
Es la atención la clave del flujo eléctrico que se encuentran en el interior de la cabeza, lo que significa que es el
cuándo
y el
donde
se direcciona lo que define la neurología y el verdadero rumbo del estado físico y emocional actual.

Por tanto, así como se pude evocar las vivencias más ocultas y vivirlas a plenitud solo con recordar, se puede vivir como verdad angustias futuras que aún no existen, hasta que la mente las conjura, y puede que nunca lo hagan, todo depende de donde se centre la atención.
Si estos circuitos se activan de manera repetida, la conexión entre ellos puede llegar a hacerse cada vez más fuerte, por esta razón el hecho de prestar atención al dolor de manera cotidiana hace más proclive a la perfección neurológica del dolor agudo.
A nivel neurológico se cambia ante el más minúsculo estimulo, las neuronas son patrones en movimientos que se agitan en una red dinámica conectándose y desconectadose sin cesar. Siendo los sentidos a través de las diversas experiencias los que escriben la historia por medio del patrón mental, la responsabilidad del humano como director de este proceso es hacerlo de forma sana, teniendo las herramientas para conducirse.
Si bien es cierto que buena parte de la esencia como ser humano viene dado por la genética, se puede contribuir a la evolución a través del perfeccionamiento de los actos. Nuevas conductas traerá nuevas experiencias y nuevos pensamientos que pueden ser codificando en los genes, formando nuevos patrones neuronales que permanecerán en el tiempo.
Gracias a este lóbulo se puede ir más allá de los comportamientos pre programados, es decir, a la historia, es el que permite la adaptación a través de la toma de decisiones, el uso de la consciencia, admitiendo el proceso de entender y aprender de los errores y modificando el comportamiento.
En conclusión:
El pensamiento Importa
Los pensamientos, literalmente, se convierte en materia.
"El único terreno que estamos superando es nuestra visión limitada de nosotros mismos"
EL SER HUMANO ES UN PROYECTO EN CURSO
Cambiar es superar el entorno, cambiando algo de si mismos, donde, la realidad es un modelo sensorial de reconocimiento que puede ser modificado, por tanto el cambio y la evolución están relacionados con romper con el habito de adherirse a malos patrones creando cambios sustanciales en el circuito neuronal para desarrollar el cerebro y así mejorar tu calidad de vida.

Todo esto gracias al lóbulo frontal y a la neuroplasticidad neuronal


Joe Dispenza
Superar los obstáculos, las circunstancias o el medio en general, demanda realizar alguna acción sin dejar que los pensamientos preestablecidos se interpongan a la hora de conseguir el objetivo, y ello requiere de
voluntad
.
Los procesos mentales producen mejoría médica todo cambia, si cambia la forma de pensar
, de allí se genera la curación espontánea, la cual es la mejora o cura inesperada de una enfermedad que normalmente sigue otro curso clínico, siendo usado frecuentemente en casos de enfermedades crónicas o graves, es decir, es cuando un individuo se decide a curarse y no permite que las creencias se interpongan.
CAPITULO 2
Sobre la espalda de un gigante
"La mente sobre la materia"...
Para que esto suceda lo único que se debe hacer es tomar la decisión de realizar verdaderos cambios, renunciando a la forma de pensar insana con la cual se ha venido codificando el patrón de pensamiento.
Por consiguiente no se está predeterminado a las enfermedades ni se está a la merced del entorno, solo a la disposición de entregar el poder a la mente dándole dirección. De aquí la importancia de estudiar la relación mente y cuerpo, ya que es muy posible que la mente sane de cualquier enfermedad si se le otorga la orientación necesaria.

Para lo cual la sociedad necesita comprender las causas, funcionamientos y efectos de un acontecimiento espontáneo, y así dejar de asignar a la experiencia un contexto sobrenatural.
Lo cual lleva a preguntar ¿puede haber explicación plausible para la sanaciones espontáneas? La fortaleza de las creencias convencionales hace pensar lo contrario, sin embargo, arriesgarse a la búsqueda de un método para conocer los cómo y los porqué de las experiencias espontáneas les daría un significado científico y no místico.
Los cuatro pilares de la sanación
No hay nada místico en la mente superior
, la sanación espontánea se da en personas con un sinfín de características diferentes, no obstante, guardan algo en común: un orden o inteligencia superior habita en el interior, sea cual sea el nombre con el que se le identifique maneja la misma razón de ser; dar vida a cada instante y si se logra acceder a ella puede trabajar en pro de la salud de cada individuo.

Es la inteligencia la que organiza y regula las funciones del cuerpo, todo cuanto ocurre dentro es orquestado sin que el individuo se dé cuenta, porque a pesar de desconocer los procesos internos, no significan que no operen sistemáticamente, la mente y el cuerpo están en un eterno ahora.
"Los pensamientos son reales: los pensamientos afectan al cuerpo de manera directa"
Para tomar un nuevo rumbo de vida es imprescindible reinventarse. Para ello es necesario:

• Salir de la rutina, reflexionar y acercarse a la nueva persona que se pretende ser.
• Pensarse dentro de una nueva vida, cual es el nuevo rumbo con las principales características que se pretenden adoptar.
• Recolectar información sobre las costumbres, y el actuar de personas que son lo que se pretende ser.
• Reformatear el pensamiento para desarrollar nuevas ideas acerca de en qué persona se quiere convertir.
• Empezar a construir una nueva representación de cómo expresarse.
“Somos capaces de prestar tanta atención a algo que podemos perder la noción del espacio y tiempo relativos”
Se ha constatado que existen diferencias notorias entre todas las personas que manifiestan haber experimentado una curación espontánea: religión, edad, sexo, identidad sexual, ritmo sexual, raza, credo cultural, nivel de educación, profesión, posición económica, hábitos alimenticios o de ejercicios, por nombrar algunas
“Una inteligencia superior innata nos da vida y puede sanar el cuerpo”
Entre las coincidencias más destacadas de las personas que manifiestan curación espontánea se tiene que:

• Todo aquel que experimento una curación espontánea, creía en una inteligencia superior interna, la cual podía ser instruida para empezar a trabajar.
• No hay nada místico en la mente superior; es la inteligencia la que regula todas las funciones del universo interno.
• Una conciencia elevada manifiesta una voluntad que es mayor a la voluntad propia.
• Hay una inteligencia que siempre está operando constantemente en el interior y supera la capacidad consciente.
El humano es un ser consciente que solo presta atención a aquello que le parece importante, es un aspecto del “yo” objetivo e incondicional lo que permite que el corazón bombee sangre, las células se codifiquen y descodifiquen, haya la segregación de enzimas, y todo sin que se dé orden.
Debe existir una inteligencia superior que haga todo el trabajo.

La inteligencia transciende redes culturales, posiciones sociales, situaciones económicas y creencias religiosas. Da la vida se piense o no, prestando poder y permitiendo querer, creer, discernir, es decir, el poder para ser lo que se quiera, y expresar la vida de la manera que se prefiera.

Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre todas las células, tejidos, órganos, y sistemas de cuerpo porque creo al cuerpo a partir de dos células individuales. Si el poder hace al cuerpo, ¿no es el poder el que mantiene el cuerpo sano?

Las enfermedades significan que, hasta cierto punto, ha perdido contacto o se ha distanciado en parte de su conexión con este poder interior. Tal vez el pensamiento, de alguna manera, había dirigido esta inteligencia hacia la enfermedad, alejándola de la salud.

Las capacidades de esta inteligencia innata, mente subconsciente o naturaleza espiritual, son muchos mayores que la de cualquier píldora, tratamiento o terapia, y está allí, esperando dirección para poder actuar a voluntad. El cuerpo está montado sobre la espalda de un gigante, y está paseando gratis.
La manera en la que se piensa afecta tanto el cuerpo como la vida. Para entender este proceder debe estudiarse la relación existente entre pensamiento y cuerpo físico; la psiconeuroinmulogía ha demostrado científicamente esta relación:
• El pensamiento produce una reacción bioquímica en el cerebro. Entonces, el cerebro libera señales químicas que se transmiten al cuerpo, donde actúan como los mensajeros del pensamiento. Los pensamientos que producen los químicos en el cerebro permiten que el cuerpo se sienta exactamente del modo en que se está pensando. Así, cada pensamiento produce un químico correspondiente a un sentimiento o sensación en el cuerpo. En esencia, cuando se tienen pensamiento felices, inspiradores o positivos, el cerebro elabora químicos que generan emociones y sensaciones tales como: felicidad, o alegría.
Esto sucede porque los pensamientos conscientes, de forma repetida lo suficientemente a menudo, se convierten en pensamientos inconscientes y van codificando el “yo”. Eso en lo que se piensa y la energía o intensidad de estos pensamientos influyen de manera directa en la salud, en las decisiones que se toma y por tanto en la calidad de vida.

De esto se deduce que, para transformar la salud física, es necesario ocuparse de las actitudes: conjunto de pensamientos que están agrupados en secuencias habituales. Las actitudes crean un estado de ser que está directamente relacionado con el cuerpo. Así, una persona que quiere mejorar su salud debe cambiar todos sus patrones de pensamientos y estos nuevos patrones o actitudes finalmente cambiaran su estado de ser.
En efecto, la mayoría de los pensamientos son ideas construidas y que luego se terminan tomando como realidad. Creer simplemente se convierte en una costumbre. Estos modos inconscientes de pensar se convierten en el método inconsciente de ser y afectan la vida de forma directa, igual que los pensamientos conscientes.

Así como los pensamientos emiten reacciones bioquímicas que arrastran a una conducta, el pensamiento repetitivo e inconsciente produce patrones automáticos adquiridos de comportamiento que son casi involuntarios. Estos patrones de conducta son hábitos, y casi con seguridad, se instalan neurológicamente en el cerebro.
Se necesita conciencia y esfuerzo para romper el ciclo de un proceso de pensamiento que se ha vuelto inconsciente:

• Se debe salir de la rutina para poder mirar la propia vida, y poder reflexionar sobre sí mismo. Es la manera de darse cuenta de los guiones inconscientes.
• Observar los pensamientos sin responder ante ellos, y así evitar que generen reacciones químicas automáticas que producen la conducta habitual.
• Aprender a separar los programas de pensamiento. Cuando se haga, se podrá tener dominio voluntario sobre ellos, y así ejercer control sobre los pensamientos, cambiando neurológicamente.

Según la neurociencia si los pensamientos producen reacciones químicas en el cerebro, tendría sentido, que ellos tuvieran algún efecto en el cuerpo físico, al cambiar el estado interno. No solo los pensamientos gravitan en cómo se vive, sino que ellos se convierten en materia dentro del cuerpo.
“Podemos reiventarnos”
A medida que se exploran las posibilidades de una mejor manera de ser también se aprenden nuevas formas de pensar, interrumpiendo el flujo de pensamiento repetitivo en el cual se había ocupado la mayor parte del tiempo de vigilia. Al soltar los hábitos familiares y cómodos de pensamiento se llega a un concepto más desarrollado de en cual persona se podría convertir; reemplazando una antigua idea de sí mismo por un nuevo ideal, más grande y sano.
En este sentido, en 1995 en el Journal of Neurophysiology publico un artículo que demostraba los efectos que el ensayo mental, solo, había tenido en el desarrollo de redes neuronales en el cerebro. Las redes neuronales son grupos individuales de neuronas, o células nerviosas, que trabajan juntas y de manera independiente en un cerebro en funcionamiento. Son el último modelo de la neurociencia para explicar de qué manera aprende y recuerda el ser humano.

También puede utilizarse para explicar cómo cambia el cerebro con cada nueva experiencia, como se generan los distintos tipos de recuerdos, como se desarrollan las habilidades, como se llevan a cabo las acciones y conductas conscientes e inconscientes, y hasta como se procesan todas las formas de información sensorial. Las redes neuronales son el concepto actual en neurociencia que explica cómo se cambia a nivel celular.
Conectar las células nerviosas entre sí en mayor medida es un concepto de la neurociencia llamado aprendizaje de Hebb el cual describe un mecanismo básico de plasticidad sináptica en el que el valor de una conexión sináptica se incrementa si las neuronas de ambos lados de dicha sinapsis se activan repetidas veces de forma simultánea, en resumen, "Las células nerviosas, se conectan entre sí"

A voluntad, los pensamientos podían rastrearse y localizarse en el cerebro. Es interesante destacar que los circuitos se fortalecen y se desarrollan en la misma área del cerebro simplemente con pensar. Con el esfuerzo mental apropiado, el cerebro no conoce la diferencia entre el esfuerzo mental y físico.

Por lo cual, para sanar el cuerpo es necesario reinventarse, convertirse en otra persona dejando la forma de ser habitual, con nuevos hábitos, rompiendo con la costumbre de ser sí mismo.
Tener esperanzas y deseos no es la solución para sanar un cuerpo enfermo. Para sanar se necesita cambiar la mente para siempre y crear de manera intencional los resultado deseados. Esto significa romper con los programas habituales, actividades sociales, hábitos televisivos, etc. porque de continuar la rutina normal se seguiría siendo la misma persona, con la misma manifestación de enfermedad.

Cada individuo debe alcanzar un estado de decisión absoluta, de voluntad, pasión interior y completa concentración. SOLO SE DEBE TOMAR LA DECISIÓN.

Donde la conciencia cotidiana normalmente se involucra en tres cosas:

• Se tiene la conciencia de que se está en un cuerpo. El cerebro recibe feedback acerca de qué está sucediendo dentro del cuerpo y que estímulos están recibiendo desde el entorno; describiendo lo que se siente en el cuerpo en términos de sensaciones físicas.
• Conciencia del entorno, el espacio que rodea al individuo es la conexión con la realidad exterior.
• Sentido del paso del tiempo, se estructura la vida dentro del concepto del periodo.

Es sentarse y comenzar a reinventarse, dándole más importancia a esto, que al resto de las cosas, dedicando tiempo, esfuerzo y practicando a convertirse en un observador objetivo de los antiguos pensamientos familiares. Para lo cual es imperativo luchar con las creencias limitantes, la falta de confianza, y los miedos, negando las propias voces familiares internas y externas de otras personas, en especial cuando instan a la preocupación y a la atención del resultado clínico de la afección.
Este nivel mental no es fácil de alcanzar, la mente cuando no esta entrenada puede llegar a ser muy divagante, pero con rutinas sanas y nuevos patrones de pensamiento es posible. Cuanto más se ejercite el prestar atención al pensamiento más fácil se hace el proceso y mejor se siente la cercanía con el futuro. El sentir tranquilidad y calma suaviza por un sentido de claridad, y surge un nuevo “yo”.
Entre las coincidencias encontradas se destaca, el experimentar durante los largos periodos de introspección destinados a la reinventacion colocar la atención en el momento presente y en el propósito de que algo sucedería, se pierde por completo la noción del cuerpo, el tiempo y el espacio. Nada es real, excepto los pensamientos.
Sin embargo, cuando se está concentrado interiormente mediante una serie de contemplación reflexiva sobre sí mismo, y cuando se realiza el ensayo mental, basado en las nuevas posibilidades de quien se quiere ser, se logra que la atención se separe completamente del cuerpo y de su entorno. Durante estas reflexiones no hay preocupaciones, o sentimientos de dolor, solo ocurre una disociación de la sensación del cuerpo y la conexión con el entorno, en ocasiones, hasta olvidarse de sí mismos.
El cerebro humano, mediante el lóbulo frontal, tiene la capacidad de bajarle volumen a los estímulos del cuerpo y del entorno, incluso apagarlos por completos, igual que a la conciencia del tiempo. Las últimas investigaciones en la tecnología del escáner cerebral funcional han demostrado que, cuando la gente se enfoca y se concentra, los circuitos cerebrales relacionados con el tiempo, el espacio y los sentimientos/movimientos/percepciones sensoriales del cuerpo, literalmente se acallan.
En otras palabras, lo único real en esos momentos, es la conciencia de lo que se está pensando. Se realiza una conversión en una no-persona, una no-cosa, en un no-tiempo. Abandonando la asociación presente con ser un “alguien”, un “usted”, o “yo”, y transformarse en un “nadie”.
Como seres humanos, se tiene el privilegio de hacer que el pensamiento sea más real que cualquier otra cosa, y cuando se consigue, el cerebro registra esas impresiones en los profundos pliegues de los tejidos. El dominio de esta habilidad es lo que permite empezar a “reinstalar” el cerebro y así, cambiar la vida.
La nueva frontera en la investigación cerebral
Algunos de los descubrimientos recientes relacionan el modo en el que el cerebro posibilita el pensamiento y como este pueden conducir a conocimientos que logra ser aplicado para crear nuevos resultados positivos en el cuerpo y en la vida.
Alrededor de hace veinte años, se enseñaba que el cerebro estaba “instalado” rígidamente en el cuerpo, lo que significa que se nace con conexión de células nerviosas cerebrales que predeterminan a manifestar rasgos y hábitos heredados, y ciertamente, todos los seres humanos tienen porciones del cerebro iguales, compartiendo las mimas estructuras y funciones físicas. Siendo esta la postura científica más respetada.
Sin embargo, investigaciones recientes están verificando que el cerebro no está “instalado” rígidamente, por el contrario, a cualquier edad se puede adquirir nuevos conocimientos, procesarlos y formular nuevos pensamientos, y que este proceso dejara nuevas huellas en el cerebro, es decir, se desarrollan nuevas conexiones sinápticas, se aprende. Registrando nuevas experiencias a través de las vías sensoriales, las cuales le transmiten al cerebro una enorme cantidad de información relacionada con lo que sé está viendo, oliendo, gustando, oyendo y sintiendo.
En respuesta, las neuronas cerebrales se organizan en redes de conexiones que reflejan la experiencia, liberando químicos que disparan sentimientos específicos. Cada nuevo suceso produce un sentimiento o sensación, y el sentimiento ayuda a reconocer la experiencia. El proceso de formar recuerdos es lo que sostiene esas nuevas conexiones neuronales a largo plazo; la memoria, entonces es tan solo el proceso de mantener las nuevas conexiones sinápticas que se forman durante el aprendizaje.
Por otro lado, estudios recientes revelan que un cerebro adulto normal y sano puede generar nuevas células, contrario a las creencias de que se nace con un número determinado de conexiones inamovibles. A este proceso se le denomina Neurogenesis; la cual sugiere que cuando las células nerviosas maduras se deterioran en el hipocampo, son capaces de reparase y regenerarse, naturalmente. Donde no solo ciertas partes dañadas del cerebro pueden restaurarse, sino que nuevos estudios apuntan que un cerebro adulto completamente maduro también puede producir nuevas células nerviosas adicionales.

Pensar puede generar cambios anatómicos al cerebro
En la actualidad, la ciencia investiga la manera que los pensamientos repetitivos fortalecen estas conexiones neurológicas y afectan el modo en que funciona el cerebro. Donde el ensayo mental –pensar reiteradamente en hacer algo sin involucrar físicamente el cuerpo- no solo crea cambios en el cerebro, sino que puede modificar el cuerpo, a esto se le denomina plasticidad, siendo la capacidad de reformarse, remodelarse y reorganizarse a lo largo de la vida de las persona.
La mente, la materia y más
El cerebro es el órgano de la inteligencia, pero es solo un órgano. En otras palabras, el cerebro no puede cambiarse a sí mismo sin un operador. Siendo el órgano del sistema nervioso central con la mayor cantidad de células nerviosas o neuronas agrupadas. Cuando las neuronas se reúnen en gran número, se tiene la inteligencia. Las neuronas son extremadamente pequeñas; entre unas treinta mil y cincuenta mil cabrían en la punta de un alfiler.

En una parte del cerebro llamado neocortex, el hogar de la conciencia, cada célula nerviosa tiene la posibilidad de vincularse con otras cuarenta o cincuenta mil células y en otra área conocida como cerebelo, cada neurona tiene el potencial de conectarse con hasta un millón de neuronas distintas. Por lo cual el cerebro está compuesto por unos cien mil millones de neuronas que se conectan en una miríada de patrones tridimensionales. Las diversas combinaciones de estos miles de millones de neuronas que se relacionan entre si y se enciente en secuencias exclusivas, constituyen lo que los científicos denominan redes neuronales.

Tomando la conciencia como en lo que habita y ocupa la biocomputadora llamada cerebro. Es como la corrriente electrica que hace funcionar; la cual permite pensar y al mismo tiempo observar el pensamiento. Normalmente se piensa en la conciencia como la percpcion del “yo” y del mundo externo. Sin embargo, hay otro tipo de inteligencia dentro del ser humano, que constantemente da la vida, denominada inteligencia innata siendo la expresion en un cuerpo de la inteligencia universal.
Cuando se aprende algo o se tiene alguna experiencia, las células nerviosas se agrupan y forman nuevas conexiones y eso literalmente cambia. Dado que el cerebro humano admite tantas conexiones posibles entre las neuronas, y dado que las neuronas pueden comunicarse directamente entre sí, el cerebro puede procesar el pensamiento, aprender cosas nuevas, recordar experiencias, realizar acciones, manifestar conductas y especular acerca de distintas posibilidades. Es la unidad de procesamiento central, el CPU, del cuerpo.
Estos son los aspectos de la salud y la vida que se da por sentado día a día, los sistemas que controlan el corazón, digiere los alimentos, filtran la sangre, regeneran las células y hasta organizan el ADN. Es preciso que una conciencia mayor, ilimitada, sea responsable de todas las funciones.

Como seres humanos, se posee ambos elementos de la conciencia. Se existe porque se está conectado con la fuerza de vida, que es una conciencia objetiva, se posee libre albedrio para elegir la vida que desea. En resumen, el cerebro es el órgano con la mayor cantidad de neuronas organizadas juntas. Donde se ubica el mayor número de neuronas, allí existen los mayores niveles de inteligencia. La conciencia usa el cerebro para procesar el aprendizaje y las experiencias en impulsos electroquímicos llamados pensamientos. La mente, entonces, es el producto del cerebro en acción.
La conciencia subjetiva puede existir tanto en el cuerpo como independiente de el. Cuando la gente tiene una experiencia extracorporal durante la que conserva la conciencia por completo, y al mismo tiempo, puede ver su cuerpo tendido en la cama, es la conciencia subjetiva la que percibe la experiencia, independientemente del cuerpo. Por ende, la conciencia subjetiva no es el cuerpo, pero lo utiliza. Es la unidad autoconsciente.

Por otra parte, el ser humano posee la conciencia objetiva o subconsciente: es un sistema de percepción separado de la mente consciente; es subconsciente, pero inteligente y atento. También esta separado del cerebro pensante, pero funciona mediante las otras partes del cerebro para mantener el cuerpo en orden. Con la conciencia objetiva se va dirigiendo la orquesta, el cerebro procesa millones de funciones automáticas por segundo.
Cuando se puede usar la mente consciente junto con la subconsciente, se está en condiciones de modificar el hardware e instalar una nueva versión del sistema operativo. En ese momento es que se fusiona la conciencia, y el cerebro puede “reinstalarse”
CAPITULO 3
LAS NEURONAS Y EL SISTEMA NERVIOSO:

El cerebro está compuesto un 65% de agua. En términos de material sólido, las células más numerosas en el cerebro son los gliales, termino proveniente del griego glía, que significa “pegamento”. En general, las células gliales tienen una función de soporte en el cerebro, tanto estructural como funcionalmente, pero también cumplen con una cantidad de propósitos que lo científicos aun no comprende.

Además de agua y celulas gliales, el cerebro esta compuesto principalmente por células nerviosas llamadas neuronas, o celulas cerebrales. En muchos sentidos, las neuronas son las células mas especializadas y el tipo de tejido mas sensible de todos los sistemas biológicos. Procesan la información y la pasan a otras neuronas y así inician acciones especificas en otras partes del cerebro y del cuerpo. Lo mas importante, es que las neuronas son las únicas células del cuerpo que se comunican directamente entre si; envían mensajes de un lado al otro bajo la forma de señales o impulsos electroquímicos.
VIAJANDO POR LA AUTOPISTA DE LA INFORMACIÓN ORIGINAL
Las neuronas no solo son lo mas importante de las células que constituyen el cerebro, sino que también son el componente fundamental del sistema nervioso: la instrinsica red de estructuras, compuestas por el cerebro, la medula espinal, y los nervios, controla y coordina todas las funciones del cuerpo. La manera exclusiva que tiene las celulas nerviosas de comunicarse es lo que hace el sistema nervioso tan especializado y diferente de cualquier otro sistema corporal.

El método general de comunicación entre las neuronas es igual en todos los seres humanos. Sin embargo, las células nerviosas están originadas en redes o patrones que delinean la conducta individual. Estas redes neuronales son diferencias exclusivas que todos poseen.
El agua entre nuestros oídos
Alrededor de 65% y el 80% del contenido de la biocomputadora humana es agua. La consistencia de un cerebro vivo es similar, en algunas áreas, a la de un huevo pasado por agua, mientras en otras son densas y gomosas como un huevo duro. El agua es esencial para los medios eléctricos de intercambio de información del cerebro. El contenido acuoso del cerebro amplifica la conductividad eléctrica y permite que las corrientes eléctricas se diseminen con rapidez a lo largo del cráneo de un modo parejo y continuo. Este proceso se diseminación es posibilitado en gran medida por el agua.

El agua del cerebro actúa como un conductor para posibilitar las cargas eléctricas, conduciéndolas y suministrando agua en el medio perfecto para que estas partículas cargadas se diseminen con rapidez y libertad por el entorno interior y exterior de la célula nerviosa.
CAPITULO 4
NUESTROS TRES CEREBRO Y MAS
Parte vital del salto evolutivo del cerebro de hace doscientos cincuenta mil años, es la formación de pliegues, la cual aumentó de manera gradual hasta alcanzar el nivel actual. El pliegue del cerebro sobre sí mismo fue la adaptación que les brindo a los primeros individuos, cruciales ventajas sobre otras especies de su medio ambiente. Al incrementar el potencial de los primeros seres humanos para desarrollar la inteligencia y la capacidad para aprender, sin comprometer al cuerpo de ninguna otra manera, la formación de pliegues dio un margen evolutivo que mejoro la posibilidad de supervivencia de la especie.
Por último, habiendo surgido hace unos tres millones de años, el cerebro nuevo –con su componente más importante, el neocórtex (neo significa nuevo o modificado) o corteza cerebral- se moldeó alrededor de los dos primeros cerebros. Esto convierte a la cobertura exterior en la capa más reciente y la zona del cerebro más avanzada de las que han evolucionado en primates y humanos. Como asiento de la percepción consciente, el cerebro nuevo alberga el libre albedrio, el pensamiento, la capacidad de aprender, razonar y racionar.
¡MUCHAS GRACIAS GRAN CEREBRO!
Hace unos doscientos cincuenta mil años, la mayoría de los mamíferos alcanzaron el punto máximo de su evolución en cuanto a la complejidad y masa de su cerebro. Hace tan solo doscientos cincuenta años a trescientos mil años, cuando el cerebro de los mamíferos alcanzó su cenit en tamaño y eficiencia, la evolución del ser humano se separó de la de los otros mamíferos de varias maneras bastantes impredecibles. Para empezar, los primeros humanos deben haber avanzado una meseta en el desarrollo del cerebro, como lo hicieron otros mamíferos durante el mismo periodo. En cambio, el neocórtex humano sufrió un enorme salto en su masa y complejidad general en un corto periodo de tiempo.
Recientes descubrimientos evidencian que, cuando el mesencéfalo humano alcanzo su nivel actual de complejidad evolutiva, los antepasados de esa época experimentaron un aumento del 20% en la masa real del neocórtex, que es el área del cerebro humano encargado del pensamiento o razonamiento. Esta súbita aceleración en el volumen y densidad de la masa cerebral parece haber ocurrido de manera espontánea e inexplicable, en oposición al curso normal y lineal de la evolución, ese rápido incremento de la materia gris en un 20% es responsable de la superioridad del cerebro humano. ¿Que es lo que causo este explosivo desarrollo cerebral, que dio un neocórtex mucho mayor y más denso que el de cualquier otra especie?, sigue siendo un misterio.
Donde, la solución de la naturaleza ante la necesidad de contar con un cerebro mayor sin el correspondiente aumento del tamaño del cráneo fue simple; el cerebro se plegó en sí mismo, de modo que el 98% del neocórtex quedo oculto dentro de estos pliegues. El nuevo plegado oculta la mayor parte de su materia gris y de su sustancia. Este diseño, que en gran medida se asemeja a una nuez, es una manera eficaz de guardar material en un espacio menor.
El ser humano guarda el curso completo de la evolución dentro del cráneo. En esencia, el cerebro humano consta de tres subcerebros separados; los cuales equivalen a tres computadoras biológicas interconectadas. Cada una posee su propia inteligencia, su propia subjetividad individual, su propio sentido del tiempo y del espacio, su propia memoria y además sus propias funciones.

Los nombres originales asignados a las tres subestructuras fueron: arquipalio o cerebro reptil; que está constituido por el tronco cerebral junto con el cerebelo o metencefalo, paleopalio formado por el mesencéfalo, cerebro mamífero o cerebro límbico y neopalio, el cerebro nuevo, neocórtex, corteza cerebral o prosencefalo. A los efectos de la simplicidad, el primer cerebro es el mesencéfalo al cerebro medio como segundo cerebro, y al neocórtex como tercer cerebro o cerebro nuevo.
Lo que primero evoluciono, hace más de quinientos millones de años, fue el tronco cerebral, la intersección donde la medula espinal se conecta con la base del cerebro. Esta zona, la más primitiva del cerebro constituye la mayor parte del material cerebral en los reptiles.

Unido directamente detrás del tronco cerebral, se encuentra el cerebelo, que evoluciono entre unos trecientos y quinientos millones de años atrás. Esta parte del primer cerebro es responsable de la coordinación, de la propiocepción (la percepción inconsciente del movimiento) y del movimiento corporal, tanto el grueso como el fino. Además según se ha comprobado, cumple un papel dinámico en las conductas emociones complejas. Las neuronas del cerebro son las células nerviosas más densamente conectadas de todo cerebro. Esta elevada interconectividad le permite al cerebelo controlar muchas funciones sin se tenga que poner una atención consciente.
El mesencéfalo apareció en algún momento entre trescientos y ciento cincuenta millones de años. A este segundo cerebro a veces se lo denomina cerebro mamífero, porque está más evolucionado en estos animales. El mesencéfalo, que envuelve al tronco cerebral, experimento su mayor aumento en complejidad y desarrollo en los últimos tres millones de años y alcanzó la cima de su evolución hace unos doscientos cincuenta mil años. Esta área alberga el sistema nervioso autónomo, involuntario.
Mesencéfalo
El neocórtex da el intelecto para crear nuevas ideas, desarrollar nuevas conductas y habilidades, e inventar nuevas herramientas y tecnologías. Dado su enorme tamaño, reúne volúmenes de información aprendida o recordada, es decir información conocida, y de manera natural crea nuevos modelos, ideas y arquetipos para explorar o inventar, tanto en el mundo físico como en la imaginación. Así, no se está limitado a evolucionar de manera lineal, por el contrario, se puede cambiar el curso de la especie, incluso con una nueva teoría o invención.
CAPITULO 5
INSTALADO POR LA NATURALEZA, MODIFICABLE POR EL ENTORNO

Comparado con muchas otras disciplinas, la neurociencia, se encuentra en su infancia, con apenas poco más de cien años. Sin embargo, eso no significa que los científicos y filósofos no hayan estado pensando en la naturaleza del cerebro, de la mente y del pensamiento durante mucho más tiempo
El mesencéfalo es la central eléctrica del cerebro, que regula la supervivencia y el neocórtex es el cerebro creativo, que piensa y razona. Pero bajo las circunstancias normales durante el embarazo, parece que el programa genético ejerce una muy fuerte influencia en el crecimiento y desarrollo neurológico antes del nacimiento. Luego de nacer, la genética y el entorno interactúan mientras el cerebro del bebe sigue desarrollándose.
El entorno externo e interno de una mujer embarazada, juega un papel importante en el desarrollo del cerebro fetal. Cuando una mujer embarazada vive bajo condiciones sumamente estresantes, en el llamado modo de supervivencia, es más probable que él bebe tenga una circunferencia craneana relativamente más pequeña, que posea menos conexiones sinápticas en el neocórtex, e incluso un neocórtex relativamente más pequeño y un encéfalo más grande.
DESDE LA CONCEPCIÓN HASTA EL SEGUNDO TRIMESTRE
Solo cuatro semanas después de la concepción, el embrión humano ya está produciendo más de ocho mil células nerviosas nuevas a cada segundo. Esto es cerca de medio millón de neuronas por minuto durante el primer mes de vida. A lo largo de las siguientes semanas, las neuronas empiezan a abrirse camino hacia el cerebro que se está desarrollado, donde se organizaran en lugares específicos. Más avanzado el embarazo, hay dos aumentos acelerados de crecimiento bien diferenciados en el cerebro fetal. La primera aceleración del crecimiento se extiende desde el segundo trimestre de embarazo hasta entrado el tercer trimestre. Durante este periodo, el cerebro genera unas doscientas cincuenta mil neuronas por minuto.
Mientras estas ramas entre las neuronas empiezan a conectarse entre sí a una velocidad asombrosa el cerebro descarga tendencias y propensiones generales que han funcionado o fueron experimentadas por las generaciones anteriores. La herencia genética del bebe guía la formación del patrón tridimensional del tejido neurológico que se convierte en su primer patrón neuronal individual. Una inteligencia innata empieza a formar la arquitectura del cerebro, que sostendrá las funciones de este último, de la mente y de la conciencia.
TERCER TRIMESTRE
La instalación inicial del cerebro se establece firmemente durante esta segunda explosión de crecimiento neurológico. En este periodo, el bebe posee más células nerviosas y conexiones sinápticas de las que tendrá en toda su vida normal de adulto. En esencia, estas son la materia prima con la que el niño empezará el proceso de aprendizaje y cambio que durará toda la vida. La cantidad y la salud de las conexiones sinápticas son más importantes que el número total de células nerviosas. Según lo que ahora se entiende la densidad y la complejidad de las conexiones de las dendritas “instalan” al cerebro para un mayor desarrollo, un aprendizaje intelectual y practico más rico, aptitudes más rápidas y memoria duradera.
El cerebro en desarrollo debe organizarse más estrictamente en redes de neuronas que serán responsables de tareas específicas. Algunas semanas antes del nacimiento, bajo el control genético, las neuronas que maduran en el niño empiezan a competir con otras vecinas para formar circuitos de redes neuronales que están modificadas para manejar funciones específicas. Los grupos neuronales se juntan lo más rápido posible para formar una red neuronal en una determinada área son los que permanecerán y construirán el patrón necesario de conexiones sinápticas. Esto significa que algunas neuronas morirán. Mientras unas neuronas se agrupan para desarrollar estos importantes patrones, las neuronas que no compitieron con la suficiente rapidez mueren. A esta supervivencia del más apto neurológicamente se la denomina darwinismo neuronal.
Dado que la organización de las redes neuronales empieza durante el embarazo (y el entorno externo tiene poco que ver con este proceso automático), es fácil ver que el mecanismo genético inherente trabaja en la configuración del cerebro en crecimiento.
DESDE EL NACIMIENTO HASTA LOS DOS AÑOS
Después del nacimiento, el desarrollo del cerebro es configurado no solo por la genética, sino también por el aporte del entorno. En cuanto el bebe empieza a tener experiencias, sus sentidos reúnen información vital de lo que lo rodea. El estímulo de la información sensorial que recibe repetidamente provocara que el cerebro desarrolle fuertes conexiones sinápticas. El niño prestara especial atención a la voz de la madre, conectándose con la familiaridad de la voz que estuvo oyendo durante los nueve meses en el vientre. Dado que el niño está constantemente expuesto a la misma información sensorial, visual y auditiva, empezará a identificar el rostro de su madre a la voz de esta. De tal manera, el niño inicia a hacer asociaciones fundamentales para reconocer su principal medio de supervivencia.
Las nuevas conexiones sinápticas empiezan a construir un registro neurológico de sus experiencias provenientes del entorno. Mediante este proceso, las conexiones de células nerviosas en el cerebro del niño comienzan a formar patrones específicos para crear importantes redes neuronales, permitiendo que el cerebro organice sus numerosas funciones y almacene, recupere, procese la información de manera eficiente. A esto se le llama aprendizaje, y el cerebro está aprendiendo a la mayor velocidad que podrá alcanzar en su vida.
LA PRIMERA ETAPA DE LA NIÑEZ
Desde la pubertad hasta los veinticinco años aproximadamente
En su mayor parte, los cambios químicos y hormonales pertinentes provocaran modificaciones estructurales en el cerebro independientemente del entorno.
En esta etapa final, se aplica un orden jerárquico en la maduración del cerebro humano. Las primeras áreas que terminan de desarrollarse son las cortezas sensoriales y motoras, que involucran la vista, el oído, el tacto, y el movimiento. Los lóbulos parietales, entonces, terminan su rápida carrera evolutiva trazando algunos de los patrones finales del lenguaje y la orientación espacial. La última zona del cerebro en completar su desarrollo es la corteza prefrontal, el área responsable de todas las funciones ejecutivas, como prestar atención, formular intenciones y actuar de acuerdo con ellas, planificar el futuro y regular la conducta. Esta es la parte del cerebro con más plasticidad, lo cual significa que tiene la mayor capacidad para hacer nuevas conexiones y desinstalar conexiones antiguas. Esta área, que es la que se formó recientemente, es lo que se usa para aprender, recordar y operar cambios.
La finalización del desarrollo del lóbulo frontal alrededor de los veinticinco años, es el último y necesario ingrediente para que el cerebro alcance la madurez. Esta etapa de especialización del cerebro es lo que establece la adultez. Durante la pubertad se tiene fuerte deseos sexuales, poderosas emociones, conductas impulsivas, obsesiones adultas y elevados niveles de energía. Sin embargo, el control de estos elementos no se produce hasta bien pasados los veinte años o a veces más tarde, porque es el lóbulo frontal el que controla y restringe los impulsos y las emociones.
Con esta compresión básica acerca del modo como la herencia genética y las primeras experiencias le dan forma al cerebro en desarrollo en el ser humano, como individuo, por lo cual se puede indagar en otros dos interrogantes importantes en la tarea de entender la capacidad del cerebro:
LAS CUALIDADES QUE NOS HACEN HUMANOS
Los miembros de cualquier especie comparten características similares físicas mentales y de conducta a causa de la química y estructura anatómica comparables del sistema cerebral.
Las cualidades genéticas de largo plazo derivadas de la herencia humana, aseguran que todos los individuos normales y sanos nazcan prácticamente con la misma química cerebral y los mismos sistemas funcionales. Dado que todas las personas comparten una identidad estructural cerebral, también comparten mismas funciones. Cada individuo hereda modelos básicos concordantes de expresión física, emocional y mental que hacen parte de la raza humana. Es el derecho de nacimiento universal.

En este sentido, el cerebro es la memoria del pasado, configurado por la adaptación de la especie a su medio ambiente durante millones de años. Cada uno de los tres cerebros brinda su propio conjunto de rasgos genéticos a largo plazo, desarrollado en respuesta a las presiones ambientales.
A lo largo de la evolución posterior de la especie humana, el neocórtex ha registrado la totalidad de la experiencia adquirida, alrededor de sucesos que ha codificado en el esquema neurológico. Donde todo lo que se ha aprendido contribuyo a la supervivencia y fortaleza de la especie, configurando la estructura y función del cerebro actual. Cada ser humano hereda recuerdos genéticos cifrados dentro del sistema nervioso, a largo plazo que son, en esencia, la plataforma de aprendizaje desde donde el ser funciona como individuo contemporáneo.
Rasgos que nos hacen individuos
Cada ser humano hereda una combinación exclusiva del material genético (incluyendo alguna codificación genética de los padres y posiblemente de generaciones anteriores). Así, la expresión de genes a corto plazo hace único a cada uno. Dadas las complejidades de las variables genéticas, las probabilidades de que los mismos padres produzcan un duplicado de un individuo (excepto el caso de gemelos) son casi imposibles.
Tal es el caso para todas las especies que intercambian el ADN y suman la exclusiva constitución genética de cada individuo al conjunto colectivo de genes, es decir, se hereda genes específicos de ambos padres. Todos los músculos, órganos internos, tejidos, huesos, dientes y órganos sensoriales reproducen células sobre la base de la información genética combinada que se hereda. Sin embargo, la expresión individual no radica en la manera en que hay similitudes físicas con algún padre, sino en los sutiles patrones de conexión de las células nerviosas.
El cerebro de cada ser humano tiene una configuración de patrones exclusiva, según las instrucciones del ADN de los progenitores más cercanos. Cada uno de los padres, habiendo tenido ciertas experiencias, adquirido aptitudes y rasgos de personalidad particulares con determinadas emociones, almacenan esta información en su cerebro en patrones de conexiones sinápticas o redes neuronales. O sea los padres pasan parte de su temperamento y propensiones exclusivas en la forma de una codificación genética de corto plazo.
Antes del nacimiento, los genes empiezan a dar ordenes para configurar patrones iniciales de acuerdo con los cuales se conectan entre si las células nerviosas y el cerebro del bebe sigue las instrucciones genéticas exclusivamente combinadas para establecer patrones de conexiones sinapticas preconectadas.

Mediante este proceso, las neuronas empiezan a reunirse y organizarse para reflejar algunas porciones de los modelos genéticos combinados, y estos modelos se convierten en una estructura completamente única, permitiendo que exprese una composición distintiva de rasgos de corto plazo.
La jerarquía de la organización cerebral
De ser humano a ser humano, hasta los comportamientos individuales que se ubican en distintas parcelas son sorprendemente similares. Los comportamientos son colecciones especializadas de redes neuronales. Son tanto universales como individuales. Lo universal es que todos los seres humanos tienen, en esencia, casi las mismas regiones de la corteza, trazadas por centros de procesamiento de datos. Lo individual es lo inherente a las diversas personalidades, y como procesar, refinar y modificar en los sectores modulares y en el neocórtex la información que llega, en comparación con otra persona.
Los módulos neurológicos son sumamente interactivos e interdependientes, no fijos ni regidos como alguna vez se pensó, porque, debido a su misma naturaleza, las células nerviosas pueden conectarse y desconectar de otras neuronas. Donde las neuronas y las redes neuronales pueden modificar su geografía, las subregiones de la corteza cerebral incluyen tanto zonas modulares fijas como zonas modulares variables. La maleabilidad de estas zonas depende, en su mayor parte, de la capacidad de aprender y de prestar atención.
El cerebro es un órgano sumamente interactivo
Naturaleza versus entorno

¿Qué determina el destino: la herencia o el ambiente?
Además de lo que ha configurado y moldeado al cerebro durante su tiempo de vida, los factores ambientales también abarcan parte de la experiencia de individual que se registran. Estudios recientes demuestran el impacto del entorno y señalan que las experiencias de los primeros años de desarrollo moldean de manera significativa.

En la primera década de la vida, los humanos forman conexiones sinápticas a partir de las experiencias ganadas mediante el aprendizaje y las lecciones normales del desarrollo. Las primeras experiencias también configuran la formación de redes neuronales.

Entonces, el modo como el cerebro está configurado es una combinación de rasgos genéticos (de corto y largo plazo) y de experiencias aprendidas a lo largo de la vida. El cerebro evoluciona no por naturaleza o por el entorno sino por una notable interacción de ambos procesos
El cerebro conectado; el cerebro plástico
Tanto la información genética como las experiencias están codificadas en conexiones configuradas en el cerebro.
Por lo tanto, la configuración genética de largo plazo y la configuración derivada de las experiencias especificas de la vida, son dos maneras de alcanzar el mismo resultado. Aprender habilita cambiar; la evolución permite transmutar los genes. El aprendizaje se produce cuando la naturaleza es alimentada; la evolución sucede cuando aquello que fue alimentado es devuelto. Es este el ciclo de la vida.

Cada vez que se aprende algo nuevo, el cerebro procesa la información mediante los sentidos y realiza conexiones sinápticas que codifican en las neuronas el recuerdo de lo que se aprendió. Esto es importante porque muestra enfáticamente que se posee la capacidad de adapatación a los estímulos de las influencias externas y modificar la conducta en consecuencia. El termino que se utiliza para referirse a esta característica de aprendizaje es
neuroplasticidad
. A su opuesto el autor lo denomina
neurorigidez
Selección e instrucción


NEUROPLASTICIDAD: DE QUÉ MANERA EL CONOCIMIENTO Y LA EXPERIENCIA CAMBIAN O DESARROLLAN EL CEREBRO
Hebb para tratar el aprendizaje
La importancia de la memoria episódica
Las células gliales son parte importante de la neuroplasticidad, desempeñando un papel primordial en la plasticidad neuronal adulta, ya que no solo aumenta la velocidad de la transmisión neurológica, sino que también ayudan a formar conexiones sinápticas. Este proceso es clave para el aprendizaje, para el cambio de conductas y para el almacenamiento de la memoria a largo plazo.
Dado que hay muchas más conexiones posibles entre las neuronas que neuronas mismas, y dado que los astrocitos siempre están presentes cuando se hacen nuevos circuitos, es razonable que la naturaleza haya suministrado una superabundancia de astrocitos, de modo que se pueda aprender a un ritmo acelerado. En esencia, quien se es en términos del “yo” es solo la acumulación de todas las conexiones sinápticas. Por lo tanto, cuando se agrega nuevos circuitos sinápticos al “yo” mediante el aprendizaje, el ser cambia, literalmente.
Cuando dos neuronas son vecinas inactivas que no están vinculadas de ninguna otra manera más que su ubicación, y una de las neuronas, llámese A se activa, se trasmite una respuesta electroquímica por todo el cerebro. Esto afecta a la neurona vecina, llámese B, que está inactiva, y resulta más fácil hacer una nueva conexión sináptica entre ellas.

Si dos neuronas vecinas se disparan al mismo tiempo en varias ocasiones las células y sinapsis entre ellas cambia bioquímicamente. Su estado químico alterado implica que, cuando una se dispare la otra se dispara con fuerza.
Con el correr del tiempo, la conexión entre ellas se torna tan fuertes que se encienten simultáneamente en una respuesta compartida, en lugar de en secuencia o azar. Tienden a agruparse en una relación más duradera y enriquecida y en el futuro, se encienden en tándem con mucha más facilidad que antes. Al final, las neuronas que se encienden juntas se conectaran entre sí.
Para que dicho proceso ocurra se debe encender una neurona o un grupo de ellas que ya estén conectadas sinápticamente en el cerebro. Entonces, si una neurona está sola y sin estimulo, le será más fácil hacer nuevas conexiones sinápticas con el grupo de neuronas de al lado que ya está encendido.
La teoría de Hebb afirma que es mucho más fácil hacer una nueva conexión en el cerebro encendiendo con unos pocos circuitos existentes; una vez que estos se activan, se puede sumar una nueva puntada al tapiz viviente de las conexiones. Se debe tener algo establecido conocido (señal fuerte) para poder aprender algo desconocido (señal débil). La asociación es la manera como se realiza este proceso. Cuando se aprende por asociación, se basa en lo que se aprendió, se recuerda y el cerebro se conecta. Al encender circuitos existentes, se relacionan estrechamente con el nuevo tema que se está intentando aprender.
El factor genético: en resumidas cuentas…
“Neuronas que se encienden juntas, se conectan entre sí”
CAPITULO 6
La herencia genética no es la meta final, sino solo el deposito inicial del capital neurológico. A fin de evolucionar se debe poder incrementar y modificar lo que fue dado en un principio. La capacidad de expresar la individualidad proviene de sumar las propias conexiones sinapticas en respuesta al entorno y utilizar la plasticidad del cerebro. Ambos aspectos juegan un papel crucial en la formacion de conexiones.
A pesar de los rasgos de largo plazo que se compartan, cada ser humano es un individuo, unico en su genero. Los compartimiendo cerebrales al nivel celular son el lugar donde se da la neuroplasticidad, ayudando a tener identidades mas individualizadas. Lo que hace verdaderamente unico al ser es la manera como se conectan los grupos separados de redes neuronales y las conexiones sinapticas especificas que los componen. Le teoría de Hebb señala que la cantidad de conexiones, y los patrones neuronales explican de que modo se expresa la mente como un “yo” individual en el neocórtex
La salida de la trampa genética
La salida para escapar de las propensiones genéticas es el aprender continuamente nueva información y tener nuevas experiencias. Así es como se “actualiza” el cerebro.
Hay dos maneras de hacer nuevas conexiones sinápticas en el cerebro. La primera es aprender cosas nuevas; la segunda es tener nuevas experiencias. Cada vez que se adquiere un conocimiento o información nueva, se crea una conexión sináptica nueva. Cuando se abraza una nueva experiencia, el cerebro también la registra como un patrón de circuitos neuronales nuevo. Aprender es hacer nuevas conexiones sinápticas; recordar es mantener o sostener esas nuevas conexiones neurológicas.
Donde sí se centra la atención en ideas nuevas y se guardan mentalmente en su lugar, durante el tiempo suficiente, se codifica sinápticamente este conocimiento en el neocórtex. El propósito de esta acción es la de poder aplicar, analizar y comprender los nuevos conceptos. El conocimiento que se aprenda y recuerda modifica los nuevos conceptos y transforma los circuitos existentes del cerebro quedando configurado en sus estructuras.
El poder de la atención
El ingrediente clave para hacer las conexiones neuronales a partir de datos semánticos y para recordar datos, es la atención focalizada. Cuando mentalmente se presta atención a lo que se está aprendiendo, el cerebro puede ubicar precisamente la información en la cual se está enfocando. En cambio, cuando no se presta completa atención a lo que se está haciendo en el momento presente, el cerebro activa un manojo de otras redes sinápticas que pueden distraer de la intención original. Sin concentración focalizada no se generan conexiones cerebrales y no se almacenan recuerdos.
Más todavía, cuanto más fuerte es la concentración de una persona, más fuerte son las señales que se envían a las neuronas relacionas en el cerebro, lo cual conduce a un nivel de encendido más pronunciado. La atención crea una estimulación más elevada, que excede el umbral normal de encendido neuronal y por lo tanto incita a unirse a nuevos equipos de neuronas.
El éxito evolutivo se basa en la capacidad de aprender de las experiencias y luego adaptar, cambiar o modificar la conducta en la siguiente oportunidad similar. Lo que se aprenda mediante la experiencia, moldea los suaves tejidos neuroplasticos del cerebro. A medida que se abraza las experiencias enriquecidas y novedosas que generan nuevas conexiones sinápticas, el potencial para el crecimiento cerebral se desarrolla exponencialmente, porque se parte de una corteza cerebral más grande.

Un mayor volumen cerebral permite un mayor número de neuronas, que es igual a un mayor número de conexiones potenciales y una mayor propensión al aprendizaje. Las experiencias diversificadas dejan en el neocórtex nuevos mapas de ruta a los que luego se podrá acceder bajo la forma de recuerdos más fuertes y más duradero. Y cuanto más rica sea la nueva experiencia o cuanta más experiencia tenga el cerebro en una cosa, más se interconectaran, modificaran, enriquecerán e intricaran las redes neuronales cerebrales.
El conocimiento y las experiencias unidos
El conocimiento y la experiencia funcionan de diversas maneras; cuando se adquiere nuevos conocimientos y se memoriza esa información novedosa, se tiene la capacidad de estar más preparado para una nueva experiencia. Sin conocimientos, se ingresa en una experiencia sin la compresión de como interactuar en medio de ella.
Se adquiere conocimientos para poder demostrar lo que se ha aprendido. Aprender cosas nuevas, prepara para una nueva experiencia, y cuanto más conocimientos se tenga, mejor preparado se estará. El conocimiento y la experiencia funcionan juntos para formar las mejores y más refinadas conexiones neuronales del cerebro. En el proceso, se aprovecha la plasticidad. Si bien un agente externo puede agregar nuevos circuitos a una computadora, solo el cerebro puede crear nuevos patrones de conexiones por sí mismo.
De la experiencia y el conocimiento a la sabiduría
Intelecto es conocimiento aprendido y sabiduría es conocimiento experimentado. Cuando una experiencia sensorial se conecta con un recuerdo episódico, se puede entender el concepto de sabiduría: es tener una experiencia que se comprende en todo su significado, porque se tuvo la experiencia y se aprendió de la novedad de la misma. Este concepto se considera propio de la evolución.
Entonces, el conocimiento puede describirse como las experiencias y la sabiduría de otra persona que ésta puede comunicar. Cuando se toma la compresión semántica comunicada por otra persona y se internaliza mediante el análisis, la reflexión, la contemplación y la propia citica; se empieza a hacer conexiones sinápticas en el cerebro. Estas conexiones recién configuradas serán una red de tejidos neurológicos a la espera de ser activados por la experiencia de vivir con ese nuevo conocimiento.
Una vez que se pueda tomar esa información intelectual y volverla propia mostrando al entorno lo que se aprendió, y modificando la conducta, se tendrá un verdadero ejemplo de una nueva experiencia, con nuevas emociones que producen nueva sabiduría.

El conocimiento es el precursor de la experiencia.
Cuando se aprende nueva información y es aplicada a lo que se aprende mediante la modificación de la conducta, se crea una experiencia nueva y más rica.
Dado que las emociones son el producto final de la experiencia, el resultado de las acciones intencionales debería ser una nueva experiencia con una nueva emoción.
Cuando de manera consciente se comprende cómo se ha creado esa nueva experiencia basada en el recuerdo de lo se aprende y se hizo abrazando la sabiduría.
Este gráfico es una interpretación de cómo se desarrollan los seres humanos.
La sabiduría es la comprensión consciente de cómo se puede crear una experiencia en voluntad. También puede surgir cuando se aprende de una experiencia no deseable, al comprender lo que se hizo para producir ese resultado, de modo que ya no se vuelva a recrear el hecho. La evolución es la sabiduría que proviene de comprender las sensaciones que se han creado, sobre la base de lo que se aprendió, se mostró y luego se experimentó
Aprender y Recordar
Aprender: la ley de la asociación
El modo en el que se aprende, se memoriza la información y se unen las neuronas para formar conexiones más fuertes por la ley de asociación. La teoría de Hebb ayuda a explicar cómo se produce el aprendizaje asociativo. Cuando se dispara al mismo tiempo entradas débiles (información nueva que se intenta aprender) y fuertes (información familiar y conocida que ya está configurada en el cerebro como una red neuronal), la conexión más débil se fortalecerá por el encendido de la conexión más fuerte.
Cuando se está aprendiendo, se usan los recuerdos y experiencias anteriores, (conexión sináptica ya configurada), para construir o proyectar un nuevo concepto. Si se está aprendiendo un nuevo trozo de información, pero no se tiene la idea del significado de una palabra, es porque no se aprendió; no se tiene circuitos sinápticos relacionados con ese trozo de información. Pero es posible asociar otros trozos de información relacionados con esa nueva palabra en la forma de otras redes neuronales y, al hacerlo, se encenderá la suficiente actividad de redes neuronales para provocar que grupos de neuronas se activen eléctricamente. Una vez que son estimulados, se puede agregar una nueva palabra en la forma de una conexión sináptica al conjunto existente de circuitos que ya están encendidos. Es más fácil hacer una conexión nueva con circuitos que están excitados eléctricamente.
Todo un concepto que es desconocido puede integrarse con facilidad en las redes neuronales preexistentes cuando se usa la ley de asociación.

Cuando se encienden distintas redes neuronales de información conocida en el cerebro, es más fácil hacer nuevas conexiones sinápticas.
Recordar: la ley de la repetición
Si se aprende por asociación se recuerda por repetición. Al principio, se necesita una tremenda cantidad de percepción consciente para usar la concentración focalizada y redirigir el pensamiento habitual. Pero a medida que se sigue haciendo, una y otra vez, las neuronas empiezan a unirse entre sí. Si se puede pensar, actuar, manifestar o experimentar una cosa repetidamente sin que la mente divague por distintos pensamientos, el cerebro hará conexiones sinápticas más fuertes e intrincadas para posibilitar ese nuevo nivel mental.
Una vez que se ha comprometido la percepción consciente en un pensamiento o una experiencia y repetidamente se piensa en ello, continuamente se manifiesta y reiteradamente se pone en acto las neuronas, empiezan a encenderse, a tratar de engancharse entre sí, e intentan formar una relación más duradera y a largo plazo. Luego de encenderse repetidamente, las neuronas empiezan a liberar químicos a nivel sináptico, lo que les permite agruparse y crear un conjunto más fuerte de conexiones.
Estos químicos neurotroficos –en particular el denominado factor de crecimiento neuronal- provocan que las sinapsis entre las neuronas formen relaciones a largo plazo. Igual que el fertilizante de un jardinero, estos químicos predisponen a las conexiones de dendritas a proliferar, a generar conexiones adicionales más ricas entre sí, y entonces, a conectarse mutuamente para formar lazos duraderos, mas “instalados”, lo que fuera que se esté aprendiendo se torna más automático, más común, más natural, más fácil y más propio de un proceso inconsciente. Ya sea que se esté manejando un auto, escribiendo a máquina, andando en bicicleta, tejiendo o haciendo cualquier otra actividad, cuanto más se repite la acción y más se refuerza un pensamiento, más fuerte será la conexión neurológica.
La atención es crucial en este proceso. Siempre que se le presta atención a lo que se está aprendiendo y luego se repite en el pensamiento que se formula una y otra vez, el neocórtex puede empezar a configurar nuevas conexiones en nuevas redes, de modo que se pueda tener un mapa duradero que sea accesible en el futuro. Sin embargo, si se dirige la mente hacia otra cosa en el momento en que se intenta desarrollar nuevas conexiones, el cerebro no puede empezar a ubicar y configurar nuevas conexiones, porque la mente abandono la escena y se fue a un patrón neuronal diferente.
Tal como ocurre con cualquier relación, las neuronas deben comunicarse, al principio, o encenderse juntas, para poder desarrollar una relación más sostenida. Al final, pueden encenderse con solo estar unas al lado de las otras. Ahora, se está fortaleciendo una red neuronal que está conectada con ese pensamiento, acción, habilidad, idea, sensación, o concepto. Cualquiera que sea lo que ocupe el momento, la acción consciente empieza a tornarse más simple, más fácil, más natural, familiar, rutinaria, automática y subconsciente, hasta que se torna inconsciente.
Las redes neuronales, entonces, son un grupo de neuronas que se encienden juntas y luego se conectan entre si cuando se aprende nueva información por asociación y recordar lo que se aprendió por repetición. El resultado final de asociar un nuevo concepto, idea, proceso de pensamiento, recuerdo, habilidad, conducta o acción con los datos conocidos y repetirlos una y otra vez, formará una nueva comunidad de conexiones sinápticas neuronales relacionadas o una nueva red neuronal en el cerebro.
Cada vez que se activa una nueva red neuronal, en esencia se produce un nuevo nivel mental. Si la mente es el cerebro en acción o el cerebro encendido entonces las nuevas redes neuronales generan nuevos niveles mentales. Y lo más importante es que una red neuronal entera puede escanear hectáreas de superficie neurológica para conectar distintos compartimientos, módulos, subregiones, subestructuras e incluso, lóbulos para que se enciendan en infinitas combinaciones posibles.
Procesador de cerebro dual
O como la información se convierte en rutina
Procesador de cerebro dual
O como la información se convierte en rutina
El cerebro esta configurado para aprender con cosas nuevas, tanto al nivel microscópico de las neuronas y conexiones sinápticas (aprendizaje hebbiano), como a nivel macroscópico. Los dos hemisferios del neocórtex no son imágenes en espejo uno del otro.El lóbulo frontal derecho es mas grande que el izquierdo. El lóbulo occipital izquierdo es mas grande que el derecho. Esta doble asimetria es ampliamente conocida como torsion yakoveliana.
También hay asimetría en la bioquímica de los hemisferios. Por ejemplo el hemisferio izquierdo tiene abundancia de un neurotransmisor llamado dopamina mientras que el derecho tiene mas norepinefrina.Por lo cual las dos estructuras difieren en formación y en química.
Hacer conocido lo desconocido
Es importante entender que se esta hablando de distintos grados de actividad dentro de los circuitos neuronales. Las actividades generales de los hemisferios derecho e izquierdo, observadas en el modelo novedad-rutina, muestran tendencias o patrones definidos que se correlaciónan con una mente activa. Es decir, cada individuo tiene su propia capacidad de procesar información y de aprender, sobre la base de la dificultad que la tarea pueda ofrecer a cada uno. Es por eso por lo que el movimiento de la actividad desde la corteza derecha a la izquierda en el procesamiento de lo novedoso en rutinario, puede ocurrir en minutos, horas o años, según la complejidad de la tarea y la habilidad de la persona involucrada.
Dada la naturaleza de la dualidad anatómica, el ser humano tiene un cerebro que estructuralmente esta configurado para aprender nuevas tareas y perfeccionarlas. Hacer conocido lo desconocido es el mandato que esta preprogramado dentro del hadware macroscópico y microscópico del cerebro.
CAPITULO 7
PONER EN PRÁCTICA EL CONOCIMIENTO Y LA EXPERIENCIA
El mayor descubrimiento de mi generación es que el hombre puede alterar su vida con sólo alterar su actitud mental.William James
"Hoy soy distinto porque seguí, a pesar de las muchas razones que tuve para detenerme". Joe Dispenza
Presentado:
Cuando dos neuronas conectadas en una intersección sináptica se encienden de manera repetida, al mismo tiempo en varias ocasiones (ya sea por aprendizaje de nuevos conocimientos o por la experiencia), las células y la sinapsis entre ellas cambian químicamente, de modo que, cuando una se enciende, sirve de disparador más fuerte para que la otra se encienda también.
Las neuronas que antes no tenían ninguno estimulo ahora se asocian, y en el futuro se encenderán en el tádem con mucha mayor facilidad que antes. Este principio “se encienden juntas, se conectan entre sí” es aprendizaje hebbiano, y el cambio químico en las células nerviosas y sinapsis se denomina potenciación a largo plazo (LPT).
La potenciación a largo plazo significa que las células nerviosas desarrollaron a nivel sináptico una relación muy duradera. Es la forma como las redes neuronales del cerebro tienden a “pegarse entre sí” e “instalarse”.

Es decir, al aprender información nueva, se combinan distintos niveles mentales para crear un nuevo nivel mental. El aprendizaje se produce cuando se encienden diferentes redes neuronales relacionadas con conceptos similares, todas juntas y al unisono, para construir una compresión mas amplia. Al usar lo que se sabe como bloques de construcción, diversas redes neuronales se disparan, luego se activan, y después, empiezan a encenderse en un patrón holistico. Una vez que esos circuitos se encienden, se puede hacer una nueva conexión sináptica con el grupo de neuronas que se activaron.
La totalidad de los diversos circuitos en combinación con un nuevo circuito adicional empieza a crear para el individuo, un nuevo modelo de comprensión. Cuanto mas se produce el mismo nivel mental, mas fácil sera recordar lo que se aprende, y debido al incremento en la fuerza de la sinapsis, esa nueva información se configura en el cerebro. La repetida activación de la sinápsis permite que las neuronas se enciendan con mas presteza y facilidad.
Es así como se aprende y se recuerda.
Si las terminales postsinápticas (extremo receptor; información ya configurada) de una neuronas se encienden porque otras neuronas que se están conectando con la misma celula nerviosa están influyendo en ella, las terminales presinápticas (extremo emisor; información nueva) fácilmente pueden hacer una nueva conexión con un circuito que está eletroquimicamente estimulado. La célula nerviosa presináptica que está intentando hacer la conexión se verá disparada por los circuitos existentes que ya están encendidos. Como resultado, será más fácil para la célula nerviosa presináptica crear una unión con otra célula nerviosa que está activada. Este modelo explica como se usa lo que se sabe (células nerviosa protsinápticas) en un intento por hacer una nueva conexión (células nerviosas presinápticas) y aprender lo que no se sabe.
Una dendrita con varias espinas de dendritas que reciben señales fuertes, emitidas desde las terminales presinápticas hacia las postsinápticas. Una dendrita que muestra una señal fuerte ayudando a una débil en el espacio sináptico.
El fuerte ayuda al débil
La clave es encender el cerebro y las adecuadas conexiones sinápticas para que puedan trabajar atrayendo y ayudando a encender las neuronas necesarias. Una vez que una neurona o red neuronal existente se activa, la neurona que está tratando de conectarse con los circuitos existentes, se orientara rápidamente al lugar donde hay actividad electroquímica y de inmediato quedara adherida.
Cuando se hace asociación de experiencias que son episódicas por naturaleza, los sentidos relacionan entre sí, al menos, dos trozos de información independientes, a fin de extraer sentido de lo que se ha procesado. En esencia, la asociación de las experiencias episódicas es el modo como la mayoría de las especies, a lo largo de la evolución natural, aprendió y modifico su conducta.
Ser conscientes de que los recuerdos que se están formando
Una de las razones por las que los recueros episódicos permanecen con el individuo durante tanto tiempo –se puede recordar mucho después de la experiencia- es que los sentidos participaron íntimamente en su formación.

Cuando se asocia o se identifica una experiencia sensorial con los recuerdos pasados, ese acto de identificación es, en sí mismo y por sí mismo, un hecho que forma un nuevo recuerdo. Se sabe que cualquier experiencia del mundo exterior en la que se involucre los sentidos causará un cambio en la química interna, porque una inundación de información sensorial llega al cerebro, produciendo nuevas reacciones químicas, que a su vez, alteran la neuroquímica corporal.

Por lo tanto, cuando se asocia lo que se experimenta ahora como un momento novedoso con lo que ya ha sido sinápticamente configurado en la mente y en el cerebro, mediante la respuesta del cuerpo, este acto de asociación es el acontecimiento preciso que convierte a la conexión en un recuerdo. En cierto sentido, se recuerda la reconexión en el momento; cuanto más fuerte son los estímulos sensoriales iniciales (y, por lo tanto, los componentes emocionales de la experiencia), mas oportunidad se tendrá de recordar el hecho y la formación del recuerdo.
Destacando que, no solo se forman recuerdos vividos y a largo plazo cuando se experimenta o se presencia un hecho histórico dramático, sino que cada vez que se identifica algún cambio en el estado químico interno por influjo de cualquier estimulo del entorno, se genera un recuerdo episódico. Cuando se unen las causas externas y los efectos internos, se crea un momento neurológico de conexión denominado recuerdo episódico. Se registra un momento basado en la emoción, esto sucede porque una vez que los sentidos se involucran en un hecho, cuanto más novedosa es la experiencia, mas fuerte será la señal para el cerebro. Cuanto más fuerte es la señal, más probabilidades hay de que el recuerdo quede almacenado a largo plazo.
Una vez que la signatura química de la red neuronal quedo registrada y establecida como un recuerdo episódico, cada vez que se encienda esa red neuronal para evocar el recuerdo de la experiencia habrá una sensación conectada con ese evento. Porque todos los recueros incluyen una sensación (o sensaciones) que es la signatura química registrada alguna experiencia pasada.
La fuerza de la señal está determinada por la manera en la que traspasa el umbral familiar del sistema nervioso y bombardea al cerebro con abundancia de información nueva, es la combinación novedosa de información sensorial acumulativa. La liberación de neurotransmisores químicos en los espacios sinápticos de esa específica red neuronal en formación, produce las sensaciones asociadas con esa experiencia. Esto es lo que hace que las conexiones sinápticas duren en la forma de red neuronal.
La misma red neuronal relacionada con una experiencia anterior, activada producirá un nivel mental, con su participación de químicos, que hará que el cuerpo se sienta igual que cuando la experiencia sucedió en verdad. Dado que los recuerdos están hechos de eventos pasados siempre vinculado con emociones (las emociones son el producto final de la experiencia), y en principio, están unidos a sucesos relacionados con personas y cosas en determinados momentos y lugares; los recuerdos episódicos están llenos de recuerdos episódicos que a su vez están llenos de sensaciones de asociaciones anteriores que tienen que ver con experiencias externas conocidas.
A menos que se reciba algún tipo de sensación placentera-excitación sexual, seguridad, distracción de otras experiencias dolorosas, etc.-, no se permanecería en una relación con otra persona durante mucho tiempo.

Las neuronas, en verdad, no son diferentes del ser humano en este sentido. Son seres activados químicamente. Una vez que se encienden repetidamente una serie de conexiones neuronales (ley de repetición), llega un momento en que las neuronas individuales del cerebro liberan un químico que hace que esas conexiones se “instalen”. El potenciador sináptico químico que interviene se llama factor de crecimiento neuronal. Cuando es liberado, no viaja en el mismo sentido que el impulso nervioso, sino en sentido opuesto, desde el extremo más lejano de la dendrita receptora y cruza la brecha sináptica hacia las extensiones de los axones similares.
Químicos milagrosos
El factor de crecimiento neuronal cruza el espacio sináptico en sentido opuesto al del flujo de transmisiones nerviosas.
Los químicos neurotrofinas permiten que las neuronas solitarias se unan ayudando a las células menos activadas, con señales débiles, que golpean a la puerta de las que ya están activas y tiene señales fuertes, reciban un refuerzo.
Otro nombre para las moléculas del factor de crecimiento neuronal en neurotrofinas. Estos químicos milagrosos realmente ayudan a las neuronas a formar nuevas conexiones sinápticas y a sobrevivir. Las neurotrofinas son como el fertilizante que hace que un árbol neuronal que recibe una señal de otro árbol neuronal libere una fuerte poción que provocará que se formen nuevas ramas del árbol nervioso transmisor, a fin de hacer conexiones nuevas y más sofisticadas entre ellos.
Cuando el factor de crecimiento neuronal se mueve en sentido opuesto al impulso nervioso, fomenta el crecimiento de terminales adicionales en el otro margen, en la extensión del axón. Como resultado, entre las neuronas se construyen conexiones más largas, grandes y numerosas, para un transporte de la información más fácil y más holístico.
Potencial en acción, es otro nombre para las células nerviosas que se enciende. Cuando hay potencial de acción entre dos neuronas que provoca que se enciendan, estas moléculas nadaran contra la corriente desde la terminal postsináptica, esto sucede porque la célula más fuerte que ya está encendida está intentando recibir un nuevo mensaje para ayudar a la célula más débil a que sienta atraída a ella y haga la conexión. Por lo tanto, la célula más activa enviara ayuda en la forma de un químico similar a un fertilizante, que aumentara el crecimiento celular generando ramas de dendritas adicionales, y también unirá sinápticamente las nuevas conexiones en una relación duradera. En consecuencia, esto ayudara a que incluso la célula más débil a hacer conexiones adicionales con la más fuerte, de ser necesario.
Química y repetición
Solo hay dos maneras de generar el factor de crecimiento neuronal en el cerebro: cuando se aprende y memoriza la nueva información por repetición, y cuando se tiene experiencia novedosas. La acción repetida de aprender conocimiento semánticos mediante la atención y la conciencia, inicia una señal lo bastante fuerte como para hacer que datos intelectuales nuevos que nunca antes se experimentó formen conexiones sinápticas duraderas y más numerosas.

El ingrediente clave es la atención focalizada. Al prestarle total atención a una tarea, se produce una señal lo suficientemente fuerte como para formar esa nueva conexión sináptica. Al hacerlo, se ha creado un recuerdo mas refinado. Cuantas mas sean las conexiones sinápticas que se forman en el cerebro, mayor será la mente que trabaja a ese nivel. Cuando se encienda una red neuronal particular, se tendrá una maquinaria mas rica para procesar un nivel mental mas elevado. Por lo tanto, se puede percibir más información del entorno, lleva a cabo una habilidad con mayor comodidad o aprender con mas facilidad, porque se presta atención a los estímulos para hacer mas conexiones.
La formación de redes neuronales
Cada vez que se piensa se enciende repetidamente en el cerebro circuitos particulares generando un recuerdo mas duradero. Al pensar repetidamente en ese acontecimiento, se asocia con otros recuerdos, tanto derivados de experiencias como de conocimientos que ya se había adquirido. Este proceso resulta natural porque, en la evolución, para todas las especies es esencial recordar a fin de modificar cualquier conducta anterior.

Por lo tanto, cuando se utiliza la ley de asociación al aprender nuevos concepto y se acopla con la ley de repetición, se forma aquello a lo que se refiere como red neuronal. Ya sea que se este desarrollando nuevos conceptos en la mente, aprendiendo nueva información, viviendo nuevas experiencias, repitiendo las mismas experiencias o practicando una habilidad, el proceso de asociar lo que se sabe para entender lo que no se sabe y luego repetir el proceso de pensamiento una y otra vez, hará que las neuronas se configuren juntas como una comunidad neuronal.
El producto final de esta actividad es una nueva red neuronal
La importancia de la repetición
Si se modifica el hardware existente cada vez que se hace una nueva conexión y se logra mantener esa modificación durante el tiempo suficiente, ahora se puede encender una serie de conexiones neuronales completamente nueva, incluso cuando solo se hayan formado una o dos conexiones sinápticas nuevas. Si se puede encender estos nuevos circuitos para activar al cerebro en una secuencia, patrón y combinación nuevos, en esencia, se habrá creado un nuevo nivel mental.

Una vez que el cerebro quedan huellas permanentes de un pensamiento o experiencia, solo se necesitará un estimulo conocido del entorno o un pensamiento del pasado para activar estas redes, permitiendo encenderse automáticamente al unisono. Su activación crea un recuerdo asociativo que ahora se relaciona con una experiencia particular o con un conjunto de conocimientos aprendidos.
Se recuerda a esa persona, lugar, cosa, momento o hecho y se empieza a procesar una serie de pensamientos automáticos, configurados en el cerebro, que están asociados a las experiencias pasadas y relacionadas con cada una de esas cosas. Esos pensamientos son automáticos porque, como dice la ley de la repetición, han formado una red neuronal que funciona sin que la mente consciente se involucre demasiado.

Los pensamientos no necesariamente tienen que ser ciertos, correctos, sanos, precioso o siquiera constructivos, pero se piensa que lo son porque se ha configurado allí en primer lugar. Cuanto mas a menudo se enciendan esas redes neuronales establecidas, mas fuertes se harán las conexiones sinápticas.
Como el entorno modela nuestro pensamiento
Cuando se experimentan distintos estímulos del mundo exterior, todos los datos sensoriales que el cerebro y la mente provocan en numerosas redes neuronales diferentes crean representaciones internas conscientes de lo que está en el mundo exterior. Esto permite reconocer todo lo que en el entorno podría llegar a resultar conocido. Diariamente, el bombardeo de datos sensoriales diversos, activa los circuitos del cerebro para que se piense concordantemente con lo que se encuentra en el entorno inmediato.
El entorno hace pensar
Redes neuronales y programas automáticos
Cuando se esta procesando los mismos pensamientos repetidamente, la mente que se crea a partir de esa misma estimulación proveniente de exactamente las mismas redes neuronales se tornará automática, inconsciente, rutinaria, familiar, común y más usual. Las redes neuronales que forman a partir de repetidos pensamientos, acciones, conductas, sensaciones, emociones, habilidades y experiencias condicionadas, ahora están grabas en el hardware del cerebro y se convierten en una respuesta inconsciente, generada sin ningún esfuerzo, a partir del estimulo del entorno. Cuanto mas se piensa repetitivamente y se siente inconscientemente, mas inconsciente se vuelve el comportamiento.

En esencia, cuando se responde a los estímulos diarios del entorno que ya se conoce por interacciones anteriores, se está usando los mismos circuitos para definirlos en el mundo. Se esta pensando a partir de asociaciones pasadas y no desde el momento presente. Las experiencias en las que se estuvo involucrado previamente están codificadas en el cerebro, y por lo tanto, tienen una sensación asociada con el recuerdo.
Si se logra aceptar que el pensamiento inconsciente crea sensaciones inconscientes, derivadas de la interacción con el entorno mediante la activación de distintas redes neuronales “instaladas”, se puede ver que no se va mas allá de las sensaciones. Por lo cual, es lógico pensar, que si la mayor parte del tiempo se mantiene en el mismo entorno (donde no pasa nada nuevo o donde no hay ningún cambio), los estímulos repetidos producirán, en consecuencia, la reactivación de redes neuronales asociativas que se tornaran mas desarrolladas, fortalecidas y refinadas. Como resultado de esa falta de novedad en el entorno y la experiencia el cambio se hace difícil.
Con sólo apretar el interruptor
Cuando se responde a cualquier estímulo, una red neuronal en el cerebro es activada por uno de los órganos sensoriales y automáticamente ejecuta los pensamientos y recuerdos asociativos conectados a esa época de la vida. En otras palabras, los hechos relacionados con las personas y cosas en un determinado periodo y lugar, están todos asociados con esa red neuronal de una experiencia pasada, con ese recuerdo episódico. Recordar conscientemente ese momento, porque la conciencia se movió a esa área del cerebro donde todo un conjunto de circuitos estuvo adormecido durante años y lo encendió. Una vez que la conciencia se trasladó a ese grupo de neuronas, provocó que se encendiera un patrón de redes neuronales en un orden, secuencia y combinación específicos. Cuando el cerebro se enciende para crear la mente, ese recuerdo vuelve de manera consciente.
El desarrollo de la personalidad
La personalidad es un conjunto de recuerdos, conductas, valores, creencias, percepciones y actitudes, que o bien son proyectadas en el mundo, o bien se esconden del mundo. La personalidad se forma de la misma manera que el neocórtex. Se hereda predisposiciones genéticas en la forma de patrones sinápticos, incluidos aquellos que estructuran el núcleo de la personalidad, en la vida uterina y en la primera infancia. Se es propenso a heredar de los padres pensamientos, acciones, rasgos y actitudes basados en emociones, porque se reciben sus recuerdos como experiencias repetidas o dominadas, todas las cuales tienen sensaciones asociadas. Sin embargo, el entorno también está actuando en el individuo de manera constante, como un medio por el que se forma la personalidad, la identidad, la imagen de sí mismo, que es en esencia quien es el “yo”.
Las leyes de asociación y repetición funcionan en el desarrollo temprano y a lo largo de la vida. Actúan juntas para formar en el neocórtex de redes neuronales que delinean el yo de la personalidad, sobre la base de la redes neuronales que se heredan, de todas las experiencias sensoriales y del conocimiento que se ha adquirido a lo largo de la vida. Este es el “yo” autobiográfico; la identidad en el conjunto exclusivo de redes neuronales, con una conexión sináptica especifica que es tan individual como los rasgos de la cara.

Todo depende de que circuitos se usen
Entonces, el “yo” se convierte en la combinación de patrones específicos de conexiones neurológicas que quedaron en el neocórtex (alimentado por otras regiones del cerebro) como recuerdos adquiridos del pasado. La acumulación de toda una vida de información almacenada como recuerdos se ensambla en una mezcla de diversas combinaciones sinápticas para formar un “yo”. Se puede encender distintos patrones de redes neuronales en innumerables combinaciones diferentes, lo que de ese modo permite procesar una mirada de pensamientos, conductas, rasgos de la personalidad, opiniones, gustos y habilidades únicas, por nombrar solo algunos.
El problema radica en el hecho de que este esquema mental, por definición, delinea la única manera en que se puede pensar dentro de los parámetros del modo como se ha llegado a configurar. Dentro de la caja de la personalidad, hay un número finito de distintas “mentes” que se puede predeciblemente producir a voluntad.
Hacer cambios
Cuando se enciende un patrón especifico de combinaciones neuronales que se ha desarrollado con el correr del tiempo en la personalidad, la manera común que se tiene de encender el sistema individual de conexiones se convierte en la plantilla de la persona que se es neurológicamente. Se puede referir a esta plantilla como la caja de la personalidad. No es una caja o compartimiento literalmente en el neocórtex, sino la disposición más común de configuraciones sinápticas neuronales que la mente usa dentro de la miríada de circuitos sinápticos que define la identidad. Es el límite de la manera en que la mente llega a conectarse neurológicamente.
El “yo”, solo puede encender habitualmente los patrones neuronales conocidos para procesar pensamientos individuales. Cuando la combinación de las redes neuronales se ha vuelto habitual, se convertirá en el modo más natural de pensar, sentir, recordar, compartir, hablar, absorber conocimientos y poner en práctica diversas aptitudes, sobre la base la propia filosofía o experiencia. Pensar fuera de la caja significaría encender distintos grupos de conexiones sinápticas en una combinación y orden diferentes, que no están tan “instalados” como los que se usan más comúnmente. Si la mente es el cerebro en acción, entonces crear un nuevo esquema mental significaría reorganizar la manera en que se usa los circuitos existentes.
Pensar dentro de la caja es hacer que la mente se encienda de la manera más común en que se activa el propio patrón de circuitos neuronales, sobre la base de lo que se sabe y se recuerda. Pensar fuera de la caja, entonces, es obligar al cerebro a disparar patrones sinápticos en distintos órdenes y disposiciones para crear un nuevo nivel mental, sobre la base de lo que no se conoce.

Para lograr esta proeza, se debe romper los hábitos neuronales del pensamiento común que se ha convertido en los circuitos permanentes y duraderos que se ha reforzado diariamente. Se debe detener la manera más natural de pensar. Esto provocará que el cerebro se reconfigure de manera diferente de su habito neurológico de encendido y genere nuevas secuencias de circuitos y nuevas huellas. Esta es, por definición, la compresión de la neuroplasticidad.
CAPITULO 8
LA QUÍMICA DE LA SUPERVIVENCIA
Todo ser humano experimenta miedo, ansiedad, depresión, hambre, deseo sexual, dolor, enojo, agresión. Si bien se puede expresar externamente de distintas maneras, los científicos ahora pueden observar, mediante escaneo funcionales del cerebro, como se producen en general estos estados mentales dentro de la estructura del cerebral. Dicho esto, el modo el porqué y el grado en que se expresa, se experimenta o se perciben estás emociones crea una propia personalidad distintiva o un “yo” individual.

Cómo
funciona
el cerebro y como se
procesa
nueva información en los seres humanos son cosas distintas. Hasta el advenimiento de los escanogramas cerebrales hace unos pocos años, los científicos no tenían como observar el cerebro en funcionamiento, ocupado realmente en producir la mente. Ahora puede hacerse.
La respuesta rutinaria
El entorno dicta la mayoría de las respuestas. La rutina –que es natural, fácil, familiar, automática, una segunda naturaleza- es dominada por la reacción ante los estímulos que se reciben del entorno. Con el correr del tiempo, los circuitos neuronales se refuerzan hasta tal grado –en principio por asociación y luego por repetición- que en verdad quedan “instalados”. De muchas maneras, ya no se está realmente “pensando” cuando se actúa basado en lo que está en las redes neuronales programadas.

Se actúa inconscientemente la mayor parte del tiempo porque, después de que las redes neuronales quedan “instadas”, se es menos consciente de la actividad. A menudo solo se necesita un pensamiento o un pequeño estimulo del entorno para iniciar un conjunto programado de respuestas y conductas. Cuando ese programa está en funcionamiento, las acciones se tornan automáticas, rutinarias y –lo más importante- inconscientes. Ya no se tiene que pensar conscientemente con algún nivel de atención acerca de cómo actuar, sentir, que decir e incluso que pensar.
Si la personalidad es la suma total de las redes neuronales automáticas que se ha heredado y desarrollados, y esas redes funcionan como programas de computación, entonces, cuando se instala un pensamiento habitual esos programas funcionarán sin ningún esfuerzo consciente. Se ha dejado de pensar conscientemente y se está respondiendo con un conjunto preprogramado de acciones y conductas “instaladas”
Una de las cosas maravillosas que tiene el cerebro es su capacidad de tomar el mando. En un sentido, estas rutinas son una eficiencia y pericia. Los seres humanos son maestros en realizar múltiples tareas, no obstante ¿esto no resulta una desventaja, si se considera que durante la primera media hora de cada día se pasa por esas experiencias de forma inconsciente? No, ya que lo que mantiene a las personas atrapadas en el mismo esquema mental son las redes más comúnmente encendidas, y por lo tanto, más predeterminadas y automáticas, son el resultado del propio pensamiento. Estas son las secuencias, combinaciones y patrones de neuronas que más se enciende.
Esa misma vida siempre
Todos los días, se realizan acciones repetitivas. Cientos de veces por día se ejecutan conductas que necesitan muy poca o ninguna concentración. En algún momento aprenderlas requirió de la atención, pero después de haberlas memorizado y haber adquirido habilidad para realizarlas, se tuvo otra cosa en que pensar.
La vida dentro de la caja
Se debe considerar por un momento el concepto de comodidad. Si la caja de la personalidad contiene la identidad personal, y la identidad personal esta constituida por las acciones, creencias, percepciones y valores que conforman esencialmente a la persona que se es, entonces cualquier cosa que no sea parte del ser habitual, automático, natural y fácil, es una fuente de incomodidad. Es determinante identificar la experiencia que se desea involucrar, sobre la base de en qué medida se puede predecir la familiaridad de las sensaciones que la experiencia disparan.
Los limites mismos son las sensaciones; dado que se recuerda las experiencias y se asociación con emociones. Lo que se guarda dentro de la caja y lo que se deja afuera se basa fundamentalmente en: ¿lo que entra es algo que se siente como familiar, rutinario, predecible, o cómodo?
Pensar fuera de la caja, entonces, es obligar al cerebro a encender patrones sinápticos en órdenes y disposiciones distintos de lo usual. La caja de la identidad personal se ha vuelto natural para la persona porque sea entrenado al cerebro a pensar de acuerdo en la forma en la cual se configurado neurológicamente. En lugar de hacer nuevas conexiones, se basa en lo que se ha configurado en el cerebro como información pasada familiarmente conocida. Lo que ha sido configurado neurológicamente, por lo tanto, hace pensar y sentir algo equivalente- y no superior- al modo en que se está configurado.
Modo de supervivencia
Con el tiempo, a través de la repetición y asociación, las redes neuronales que contribuyeron a mantenerse vivo –lo que continuamente se llama respuesta de lucha o huir- se ha encendido durante cientos de miles de años.

Esas respuestas instintivas están casi tan “instaladas” como cualquier otra cosa en el cerebro. De hecho, están almacenadas con el sistema límbico o mesencéfalo, debajo del neocórtex. Este sistema involuntario es lo que posibilita que la mente maneje el cuerpo, el cerebro y todo el ser sin la percepción consciente. Es lo que mantiene al orden interno “independiente” de la mente consciente.
Cuando la neocórtex no está aprendiendo o procesando datos para un razonamiento y pensamiento superiores, se mueve hacia su naturaleza inherente y se involucra en mecanismos orientados a evaluar constantemente el entorno exterior, reuniendo información importante para determinar que estímulos de afuera podrían ser potencialmente peligrosos o amenazantes. La regla simple es: cuando el ser se siente amenazado, el cuerpo está primero.
Si el neocórtex funciona en el modo de supervivencia, evalúa conscientemente el entorno con todos los órganos sensoriales. Examina todas las situaciones potenciales, en ese momento, para decidir si se mantendrá la continuidad química en el cuerpo. Sobre la base de este reflejo primitivo, se tiende a moverse hacia lo que es cómodo y agradable y alejarse de lo doloroso e incómodo. El cuerpo tiene mayores posibilidades de sobrevivir en una situación cómoda que en una incómoda.
En la evolución, esta reacción se conectaba en la mayoría de los mamíferos cuando se debía enfrentar situaciones desafiantes relacionadas con el calor o el frio, el dolor o el placer, el desgaste de energía o la conservación, estar en la cinta del orden jerárquico o en lo más bajo de la escala grupal.

Tener la atención en el entorno y en el cuerpo en todo momento, es una buena definición de modo de supervivencia. Es anticiparse a un tiempo futuro sobre la base del recuerdo de un tiempo pasado. En todas las especies que tienen neocórtex, este mira, escucha, huele, siente y saborea con el fin de asociar aquello a lo que ahora le está prestando atención con algún pasado de lo que reconoce como familiar y conocido.
Por lo tanto, si no se está viviendo en el momento actual, sino en un estado mental anticipatorio, en cierto sentido, se está proyectando la mentalidad del modo de supervivencia. Cuando se experimenta ese estado mental defensivo, en esencia se está preparado para reaccionar con un cierto conjunto de respuestas primitivas que incluyen cualquier cosa para proteger el “yo” al que se identifica como el cuerpo.
Detectar un patrón
El neocórtex busca patrones de estímulos familiares para saber que anticipar y en que medida necesita estar preparado para lo que podría ocurrir. Consecuentemente, siempre está usando lo que en términos científicos se denomina reconocimiento de patrones: se usan las redes neuronales de la memoria asociativa para hacer coincidir lo que se aprende y se experimenta con algún estimulo del mundo exterior. Cuando cualquiera de los sentidos o todos ellos reciben un estimulo del entorno, esa inducción activará un recuerdo asociativo configurado a partir de experiencias pasadas como una red neuronal en el neocórtex.
Cuando se experimenta algún cambio en el entorno, el cuerpo responde de inmediato y si hay concordancia entre el estimulo externo y la representación interna y se reconoce como familiar, el neocórtex puede decidir que el cuerpo está a salvo. Entonces el cuerpo puede relajarse y su atencion puede pasar al siguiente potencial futuro proveniente del mundo exterior.
Lo desconocido puede hacernos sentir incómodos
Cuando no es posible asociar algo con una red neuronal que se haya desarrollado por herencia, aprendizaje, o recuerdo, a menudo se siente angustia. Esta angustia está ligada a la idea de comodidad. El cerebro y el cuerpo están “instalados” para lograr la homeostasis o equilibrio interno. En la supervivencia, lo desconocido siempre amenaza a ese equilibrio y cuando se ve comprometido surge la incomodidad. En el modo de supervivencia se está “instalado” para desear y lograr confort, familiaridad y previsibilidad.

Entonces, además de iniciar una respuesta de “luchar o huir” cuando se percibe una amenaza pasada conocida, también se puede ingresar en ese modo cuando hay una ruptura en la continuidad en una circunstancia familiar.
Por lo tanto, si se le teme a la aventura de lo desconocido, es muy probable que se viva en un estado mental que replica el modo de supervivencia. En este modo, no se pude predecir qué sensaciones producirá la experiencia (porque se carece de recuerdos pasados relación con ella que ya han sido experimentado como un conjunto de sensaciones), y se evitara involucrar esa experiencia.

Ahora bien, si esa persona aprende acerca de la experiencia extracorporales mediante la lectura de algunos libros, quizás puede empezar a hacer conexiones sinápticas lo suficientemente importantes como para formar una nueva red neuronal, de modo que, si eso vuelve a ocurrir, estará más preparado para la experiencia, sin sentir una amenaza a su supervivencia. Podrá entonces entregarse a la experiencia desconocida.
El conocimiento elimina el miedo relativo a la supervivencia
La supervivencia en los tiempos modernos
Cuando se reacciona ante el mundo exterior, cualquiera que sea el estímulo, se responde de la misma manera y con los mismos sistemas neurológicos. Cuando se ven amenazados y se está en modo de supervivencia, reacciona con un conjunto de circuito relacionado con los hábitos, conductas, actitudes y recuerdos pasados que fueron configurados o bien genéticamente o bien por las propias experiencias.
La supervivencia adopta muchas formas con el neocórtex; dada la vida complicada del hombre contemporáneo, el significado de supervivencia se ha transformado. A diferencia de otras formas de vida, cuyas principales preocupaciones son las de comida, refugio, la protección contra los predadores, el nacimiento, y estar a salvo de los elementos de la naturaleza, las preocupaciones han sido modificadas porque no he adaptado de un modo diferente, como resultado de los avances de la sociedad. La subsistencia todavía es un problema para el ser humano; sin embargo se ha vuelto mucho más complicada.
De esta manera, la interpretación de las amenazas o factores estresantes externos ha cambiado para satisfacer las exigencias de las situaciones de la vida actual. Sin embargo, a nivel más simple, la supervivencia sigue siendo la supervivencia, y la reacción ante las presiones o los peligros externos siempre será la misma.
Una buena regla general es que la supervivencia suele significar lo siguiente
• Evitar el dolor y la depresión para la inmediata supervivencia del cuerpo y sus descendientes.
• Procreación sexual para la continuidad de la especie.
• Dominio a través del poder y del control del entorno, para garantizar la mayor oportunidad evolutiva.
El neocórtex más grande y con costumbres sociales más complicadas, solo se ha modificado estas tres respuestas de supervivencia primitivas para disimular rasgos animales. No obstante, cuando se modifica la conducta para adaptarse a las condiciones humanas más elementales, la mayor parte de los motivos gira en torno a estos factores.
Los pensamientos tienen peso
La neurología y la química del estrés
Vivir con estrés es vivir en el modo de supervivencia
El estrés es el estado en que el cuerpo sale del equilibrio homeostático normal. Cuando se reacciona ante algo, el cuerpo produce numerosos cambios químicos que alteran el orden fisiológico y químico normal. Un factor de estrés es algo que perturba el normal equilibrio químico del cuerpo y la respuesta al estrés es lo que hace el cuerpo para restablecer el equilibrio homeostático normal.
Es importante que el modo de reaccionar ante el entorno o de pensar en respuesta a algunos momentos pasados o futuros que pueden resultar estresantes, sea el responsable de la mayor parte de las enfermedades sufridas, sean físicas o emocionales. Cuando de manera crónica se está en el modo de alto nivel de estrés, o cuando se está excesivamente alerta buscando factores estresantes que pueden afectar en algún momento en el futuro, todo el tiempo se genera la respuesta de emergencia del cuerpo ante el estrés. Si se está demasiado alerta siempre o en el modo de emergencia, el cuerpo no tiene ni el tiempo ni los recursos necesarios para repararse y regenerarse.
Sin embargo, el cuerpo tiene inteligencia innata y una capacidad para ayudar a sanarse. Se responde al estrés por dos caminos, el primero se llama respuesta neurológica y el segundo respuesta química. Cuando se involucra constantemente en la respuesta antes el estrés, esa inteligencia se acalla. Además, el cuerpo esta permanente en el estado de intentar seguirle el ritmo a la situación, pero no lo consigue.
El sistema del cuerpo se agota hasta el punto que colapsa; en otros términos: el cuerpo se lesiona, se enferma, se sobrecarga.
Respuesta neurológica: la vía rápida
2. El sistema nervioso automático pasa la información directamente por la medula espinal y los nervios raquídeos a los nervios periféricos, que son los que están conecta más fácil y directamente con las glándulas suprarrenales.
1. La primera respuesta es la inmediata. En ella, el sistema nervioso automático se enciende en respuesta a algo, real o imaginario en el entorno.
Proceso neurológico de respuesta al estrés:
3. Una vez que este rayo de información llega a las glándulas suprarrenales, se produce adrenalina (también conocida como epinefrina), que va directamente al corriente sanguíneo.
Esta primera respuesta –inmediata- se lleva a cabo en un instante. Se da un golpe suprarrenal, lo que resulta en una alteración radical en la constitución química, además de una cantidad de otras respuestas fisiológicas. El cuerpo apaga o reduce las funciones que son esenciales, como la digestión, y la sangre se desvía a órganos internos a músculos, a fin de prepararlos para la actividad. Se está en un estado de atención y energía, para lucha o huida. Esto sucede en segundos.
Respuesta química: La vía lenta
1. Cuando se tiene una reacción ante un factor de estrés (es decir, un pensamiento que anticipa la presencia del estrés o un recuerdo de un estresor), el cerebro enciende diversas redes neuronales a través de varios sistemas.
2. Esas redes neuronales envían una señal a una parte del mesencéfalo denominada hipotálamo (el hipotálamo es una especie de fábrica que recibe materias primarias químicas y las ensambla para producir péptidos, siendo estos últimos los mensajeros químicos que indican al cuerpo que debe activarse)
3. En respuesta al estrés, el péptido que se fabrica en el hipotálamo (llamado hormona liberadora de corticrofina), es liberado y envía un mensaje químico a la glándula pituitaria
4. Cuando la pituitaria recibe la señal del hipotálamo, produce otro péptido, llamado hormona adrenocorticotropica o corticotrofina; el nuevo mensaje químico ahora es “aceptable” para los receptores que se ubican en las células de las glándulas suprarrenales del cuerpo.
Al igual que la respuesta neurológica al estrés, la respuesta química puede dispararse por un pensamiento interno o por una reacción ante el entorno. Esto proceso ocurre de la siguiente manera:
5. El mensaje químico desde la pituitaria viaja a las glándulas suprarrenales y estimula a sus células para que produzca diversos químicos llamados glucocorticoides, que luego modifican el orden interno del cuerpo (estas son hormonas esteroides segregadas por las glándulas suprarrenales de un modo similar a como los son las testosterona y el estrógeno, fabricado en las glándulas sexuales)
En el cuerpo ocurren cambios fisiológicos similares en respuesta a la presencia de estos químicos que están siendo liberados. Los químicos de la vía lenta se hacen mediante el eje formado por el hipotálamo, la pituitaria y la glándula suprarrenal y su acción puede llevar algunos minutos y horas.
Hipotalamo-Pituitaria-Suprarrenal
Definición de Estrés
Siempre que se este en presencia de un factor de estrés o que se anticipe estar en presencia de uno, y cambie cualquiera de los niveles normales (presión arterial, ritmo cardiaco, dilatación de pupilas, equilibrio químico, etc.) se esta experimentado estrés.
Sobre la base de la homeostasis y del deseo innato del cuerpo por regresar al estado de orden, el cuerpo siempre reaccionará en respuesta a ese estrés liberando grandes cantidades de adrenalina y glucocorticoides. Todos los cambios en el equilibrio químico del cuerpo durante la respuesta al estrés se deben a la emisión de adrenalina y glucocorticoides desde las glándulas suprarrenales.
Los seres humanos comparten respuesta con muchas otras formas de vida, pero debido al cerebro, con su enorme banco de memoria y por la estructura social desarrollada, experimenta tipos muy distintos de estímulos, entornos y respuestas conductuales que inducen el estrés.

Como seres humanos se esta sujeto a tres categorías de estrés:
• Estrés físico, el cual involucra acontecimientos como accidentes de auto, lesiones debidas a un esfuerzo excesivo, y exposición a condiciones ambientales adversas.
• Estrés químico, es una creciente preocupación para muchas personas en la actualidad. En el entorno se está expuesto a una gran cantidad de toxinas, alérgenos (incluidos ciertos alimentos), contaminantes.
• Estrés emocional o psicológico, incluye preocupaciones relacionadas con el tiempo, el dinero, la carrera profesional y la pérdida de un ser querido.
Algo que es importante recordar es que cuando se está expuesto a cualquiera de estas tres categorías de estrés, el cuerpo responde a cada tiempo de la misma exacta manera que una reacción autónoma.
Estrés agudo o estrés crónico
En situaciones de estrés agudo, el cuerpo entra en alarma, y cuando termina el debate entre luchar y huir, regresa a su equilibrio homeostático, por lo general en cuestión de horas. Los efectos de un estrés agudo suele terminar un lapso breve, y el cuerpo está en condiciones de regresar a un estado más relajado, saliendo de la alarma de emergencia y pasando en la tarea rutinaria del restablecimiento celular, la reparación y la reproducción. La mayoría de los mamíferos tienen cuerpos magníficamente diseñados para las emergencias físicas a corto plazo.
Los seres humanos tienden a vivir en situaciones estresantes crónicas. Diariamente se está sujeto a continuos factores de estrés (físicos, químicos y emocionales o psicológicos), momento a momento. Debido a las costumbres desarrolladas, luchar o huir no es aceptable socialmente. En cambio, la preocupación es anticipada, razonada, reprimida, y compromete a distintas situaciones.
Con miles de billones de conexiones sinápticas, son buenos en la capacidad para recordar que se puede encender la respuesta al estrés sin que el factor de estrés físicamente presente. En otras palabras, con solo pensar en el factor de estrés se crea la misma respuesta al estrés; esto es que empieza a crear el resultado dañino llamado estrés crónico.
El mayor daño que sufre el ser humano deriva del estrés emocional, donde el estrés emocional produce estrés físico. Este estrés físico ahora produce estrés químico (duele y el cuerpo envía una alarma que produce una respuesta suprarrenal). Ese estrés químico, a su vez, produce un estrés físico permanente. (Cuando se está en el modo de emergencia, se minimizan la reparación vital y los recursos de sanación, es entonces cuando las enfermedades se vuelven crónicas). La consistente preocupación por este dolor físico produce estrés psicológico. Es probable que se vea esto en continua espiral.
Que cada persona tenga una respuesta particular ante el estrés en términos de los efectos no debería sorprender, dado que todo individuo están “instalados” de un modo único por la herencia genética, la experiencia y el aprendizaje. Los seres humanos tienden a exhibir efectos típicos del estrés en el cuerpo, sin embargo; entre ellos se puede citar las oleadas de adrenalina que al final agotan al cuerpo y alteran la secreción ácida en el tracto digestivo, limitando la capacidad de disolver nutrientes esenciales como las proteínas y así absorberlos. El cuerpo se contrae, los músculos se tensan, las articulaciones se endurecen, produciendo dolor, y la energía vital se agota en el sistema.
Hay otra manera de considerar el estrés: como el resultado de percibir que ya no se tiene control sobre los elementos del entorno, porque no se puede predecir el resultado deseado.
Estrés emocional o psicológico
El estrés de lo anticipado
Se puede experimentar estrés incluso antes de que ocurra el acontecimiento por el que se puede estresar. Los seres humanos activan respuestas al estrés al anticipar diversas situaciones psicológicas y sociales complejas que ingresaran en la consciencia.
En cierto sentido, lo que al ser humano le da ventaja evolutiva es la capacidad de predecir lo que podría pasar. Lo que reduce esa ventaja es que a veces no se logra predecir apropiadamente el correcto resultado. Lo que se origina entonces, es un aumento en la ansiedad, depresión, fobias, insomnio, neurosis y un montón de otras enfermedades que no eran necesarias.
Cuando el cuerpo se prepara para un factor de estrés altera el equilibrio interno, pero a menudo no se puede controlar el resultado, y o bien se está demasiado preparado para lo que se considera una eventualidad (que luego no se materializa), o bien sorprende otro factor de estrés no se anticipó. De cualquier modo, estar siempre vigilante, y orientado al exterior, puede tener un alto costo; el estrés crónico, el proceso repetido de mantener activada todo el tiempo la respuesta al estrés, es lo que en verdad produce el daño. El cuerpo no está diseñado para el estrés a largo plazo. Cuando la respuesta está permanentemente activa se produce la enfermedad.
Pudiendo activar la respuesta al estrés pensando en una situación pasada o futura, y esa puede ser una respuesta fisiológica al estrés, como si no se estuviera enfrentando a circunstancias de la vida real. Solo se necesita un pensamiento extraviado acerca de la posibilidad de un factor de estrés en el futuro, para cambiar el grado de acidez en las secreciones estomacales. Sin haber movido un musculo, se puede hacer que el páncreas elabore hormonas, se alteran las glándulas suprarrenales, el corazón bombee más rápido, el torrente sanguíneo se dirija a las piernas, cambie el ritmo respiratorio e incluso se esté más predispuesto a una infección. Los seres humanos son entidades poderosas, por lo cual se puede simplemente formular un pensamiento acerca de ese factor de estrés y terminar preparados fisiológicamente para enfrentarlo, como si el evento en verdad estuviera sucediendo.
El vivir en estrés, es como vivir siempre esperando el fin del mes, la fecha de pago y nunca lograr hacer una diferencia, pero al final, debe resolverse a como dé lugar. Cuando el cuerpo llega al punto en que su suministro de energía está tan agotado que no puede realizar tareas vitales como luchar contra los invasores, se enferma. Los altos niveles de hidrocortisona colapsan el sistema inmune, y el sistema ya debilitado recibe una doble dosis de golpes: por la enfermedad misma y por el estrés generado por estar enfermos. Cuando se involucra en una reacción al estrés, los sistemas corporales responsables de la reparación y generación se ven comprometidos; si se está bajo estrés repetidamente, tomara más tiempo sanar, porque ese proceso no es un elemento de alta prioridad.
Efectos adicionales del estrés
Cuando se debe atender a una emergencia y la demora es inadmisible, el resultado de toda reparación celular regenerativa a largo plazo que estuviera por producirse queda interrumpido. La respuesta al estrés hace que se movilice la energía hacia los músculos, para usarlos en la respuesta de “luchar o huir”. Hasta la digestión puede esperar: en un lento proceso y necesita que se gaste en él demasiada energía. Se debe movilizar ¡ahora!
El corazón del asunto
Cuando se vive a merced de predadores furtivos los seres humanos se benefician del sistema cardiovascular, respondiendo cuando se detecta por primera vez un factor estresor. Cuando la presión arterial y el ritmo cardiaco se elevaron para que las reservas de energía vital fueran a las piernas y a los brazos, eso es algo bueno. Pero cuando aumenta la presión arterial y el ritmo cardiaco cuando se está manejando, no es algo bueno. El sistema cardiovascular, con lo maravilloso que es, no fue diseñado para ese tipo de estrés emocional o psicológico repetido.
De seguir viviendo en estrés crónico, la adrenalina le indicara al corazón que lata más rápido, y a la presión arterial, que aumente; pero no se hace nada en respuesta al estrés, no se lucha ni se huye. Como resultado, se entrena al corazón para que mantenga ese ritmo acelerado. Es como subir el termostato y mantener la temperatura a ese nivel todo el tiempo.
Si el estrés agudo produce un aumento rápido de la presión arterial en un periodo corto, el estrés crónico hará que la presión arterial suba y permanezca así crónicamente. La hipertensión resultante hace que la sangre circule de una manera más turbulenta y “presurizada” por todo el sistema vascular. Cuando la sangre fluye, llega a moles de arterias bifurcadas que continuamente se dividen en arteriolas cada vez más pequeñas para abastecer a los tejidos y, finalmente, a las células individuales.
Así que tal vez conviene más usar la cabeza cuando enfrentar ese tipo de factores de estrés diarios, que pueden llegar a dominar la vida si se lo permite. La respuesta al estrés deteriora las funciones cognitivas básicas, cuando se está en el modo de estrés crónico, la mayor parte del flujo sanguíneo que llega al cerebro se desvía al rombencefalo y al mesencéfalo, y se aleja del prosencefalo, que es el centro cognitivo más elevado. Se reacciona de manera inconsciente, en lugar de planificar las acciones conscientemente.
Se suele decir que en momentos de estrés agudo algunos utilizan la cabeza y otros la pierden, la mayoría, bajo influencias de la respuesta al estrés no puede pensar claramente.
La novedad, el estrés y el hipocampo
Los químicos del estrés, como los glucocorticoides, que son liberados cuando se tiene una reacción emocional en respuesta al entorno o durante el estrés a largo plazo, hacen colapsar las neuronas en el hipocampo. Algo típico de la conducta como seres humanos, es que cuando se está estresado, se recurre a hacer las cosas que resultan más familiares: buscando rutinas o lo cotidianas. No obstante, para muchos, la rutina y lo corriente significa estar estresado y responder emocionalmente; comportarse de esa manera produce más químicos de estrés, lo que dañara más al hipocampo, y lo que hará anhelar las experiencias habituales y evitar las novedosas.
Sin embargo, a pesar de lo que se ha dicho, el cerebro puede regenerarse y producir nuevas células. En efecto, la neurogenesis (producción de neuronas nuevas) tiene lugar, de un modo muy activo, en el hipocampo. La regeneración en el hipocampo implica que, cuando se deja vivir en el modo de la supervivencia, se puede tener la oportunidad. Es muy probable que, si se repara la máquina que es esencial para elaborar nuevos recuerdos, los sentidos de la situación deberían volver. El órgano diseñado para crear nuevos recuerdo deberían ahora incitar a la motivación a tener nuevas experiencias, en lugar de anhelar lo familiar y rutinario.
Cuando no podemos, digerir el estrés
El estrés crónico tiene otro efecto perjudicial. Aumenta los niveles de azúcar en la sangre al alterar los productos del páncreas, el hígado y el mecanismo de almacenamiento en las células grasas. Cuando se aumenta rápidamente los niveles de azúcar como resultado del estrés crónico, se hace descender los niveles de insulina. La diabetes inicial de adultos, igual que la obesidad, puede producirse.
¿Qué ocurre con la digestión?, ya sea por ulceras, acidez, constipación o el síndrome del colon irritable, la razón principal es que, cuando se está estresado, el cuerpo desplaza la sangre desde el trato digestivo hacia las extremidades. Aunque se esté ingiriendo alimentos sanos, se está en el estado mental incorrecto. Eso, combinado con la falta de un adecuado suministro de sangre en los órganos de la digestión y asimilación, significa que no se está descomponiendo la comida correctamente. Digerir el alimento inapropiada e ineficazmente: la comida está allí, pero el cuerpo no tiene la energía ni el suministro sanguíneo suficiente para digerirla de un modo adecuado. Por lo cual es importante tomar un respiro o dos antes de la próxima comida, para poder pasar el sistema nervioso simpático o al parasimpático.
El estrés duele
El estrés crónico es el responsable de muchos de los dolores y molestias que se experimentan. Las células musculares están bañadas en adrenalina para producir una respuesta de “lucha o huir”; la adrenalina en pequeñas cantidades actúa como energía liquida para todo el cuerpo, en especial los músculos. Cuando no se utiliza, se deposita en los tejidos, y eso provoca tensión, endurecimiento, contradicción y dolor en los músculos. Por lo cual no es de sorprender que entre el setenta y cinco y el noventa por cierto de los estadounidenses asistan a los consultorios médicos por desórdenes relaciones al estrés.
La frecuencia importa
El estrés es inevitable. La clave es limitar las clases de estrés que experimenta el cuerpo:
• El estrés agudo ocurre y se tiene tiempo de recuperación, por tanto es menos nocivo para el cuerpo.

• El estrés crónico no le da al cuerpo tiempo de recuperación, es entonces cuando el cuerpo empieza a sacar energía de otros procesos vitales. Si el sistema de protección externa trabaja de más, como siempre hace en el modo de supervivencia, el sistema de protección interna tampoco puede funcionar. Ambos están sacando energía de la misma fuente.
Algo que se debe tener presente acerca de la homeostasis es que no maneja términos absolutos. En otras palabras, con el tiempo, lo que se considera un nivel normal cambiará. Si continuamente se eleva el nivel de los químicos el estrés en el cuerpo, el mecanismo homeostático se volverá a calibrar en un nuevo nivel normal que es superior al anterior. Si se activa repetidamente la respuesta al estrés o si no se puede desactivar por largos periodos de tiempo, el cuerpo se recalibra en un nuevo nivel interno de homeostasis. Este nuevo equilibrio interno ahora se convierte en el cuerpo cuando vive del equilibrio químico. Es como fijar el termostato interno en el nivel más alto, y desde ese nivel funcionar todo el tiempo.
Obviamente, cada vez se necesitara más y más niveles de estos químicos propios de la respuesta al estrés para llegar al estado elevado de la atención y energía necesario en una respuesta al estrés. Cada vez que se tiene una reacción al estrés a partir de un estímulo del entorno, el cerebro empieza a asociar este cambio químico interno, con una causa en el mundo exterior. Por lo tanto, se tiende a relacionar personas, lugares, cosas, momentos y acontecimientos con el impacto suprarrenal, la ráfaga química, el punto alto que hace sentir vida.
Nuestra dosis bioquímica
Neurotransmisores
Péptidos: las signaturas químicas de la emoción
Sistema nervioso autónomo
Una vez que el cuerpo es activado por la adrenalina, se empieza a producir químicos que influyen en otras funciones. Al mismo tiempo, las neuronas y los neurotransmisores transfieren el mensaje de un problema potencial al hipotálamo, que entonces elaboró el péptido químico llamado CRH- hormona liberadora de corticotropina- y lo envió a la glándula pituitaria.
Los químicos que llegan y actúan como llaves se denominan ligados, este termino derivado de la raíz latina ligare, que significa “ligar, atar”. Hay tres tipos ligados: neurotransmisores, péptidos y hormonas.
Los receptores son moléculas grandes vibrantes. Cada célula tiene miles de receptores, y a su vez las células tienen millones de ellos que funcionan como sensores. Están esperando a que lleguen los químicos adecuados. La analogía es que estos receptores basados en proteínas son como el ojo de la cerradura, y los químicos que llegan son las llaves. Solo una lleva entrará bien en una cerradura determinada.
Alguna vez se pensó que los neurotransmisores eran los mayores contribuyentes en la producción de los químicos que influyen en el cuerpo y el cerebro. Ahora se sabe que son los péptidos, los más comunes de los ligados, constituyendo el noventa y cinco por ciento de su cantidad total. Los péptidos tienen un papel crucial en la regulación de diversos procesos vitales, junto con los receptores, controlan gran parte del destino celular y, en consecuencia, de la vida. Son los químicos que más influyen en la conexión entre la mente y el cuerpo. Constituyen el segundo tipo de comunicación química que se utiliza y posibilita el envió de mensajes entre el cerebro y el cuerpo.
La pituitaria, entonces, mezcla instantáneamente una cantidad de péptido denominado ACTH – corticotrofina- que será liberado en el torrente sanguíneo. El ACTH viajó de inmediato a las glándulas suprarrenales –donde los sitios receptores de sus células vuelven a buscar las coincidencias entre el mensaje y códigos de barras- y obedeció la indicación de producir glucocorticoides (hormonas del estrés), siendo la hidrocortisona (cortisol) la más común. Usando el sistema nervioso simpático y del eje glandular hipotálamo-pituitaria-suprarrenales, se obtienen resultados más rápidos.
Ambas hormonas -la adrenalina y la hidrocortisona- son responsables de la mayoría de los químicos producidos durante la reacción del estrés. Si el estrés se torna crónico, los glucocortioides influyen en la producción de noradrenalina (hormona del estrés hermana de la adrenalina), que se comunica con la amígdala. Esta, entonces produce más CRH y el ciclo vuelve a empezar.
La espiral de realimentación
Dado que el cuerpo quiere mantener una condición homeostática, con el tiempo llegará a exigir más cantidad de los químicos producidos durante la respuesta al estrés. El hipotálamo le indica a la pituitaria que produzca los químicos que intervienen en la respuesta al estrés. Estos químicos hacen su efecto, lo que provoca que las células, une vez más, le envíen sus pedidos al cerebro.
Durante la respuesta de “lucha o huir” los péptidos que se producen en el cerebro activan el cuerpo; cuando este toma el control del proceso, surge una espiral de retroalimentación. Si se percibe en una amenaza o un factor de estrés, el mesencéfalo activa el cuerpo para que responda, y hace que el cuerpo produzca los químicos de la reacción del estrés.
Llegando el punto en que los químicos del estrés finalmente son liberados en el cuerpo, parece como si este último ahora tuviera el control y se encargara del pensamiento y seguirá indicándole al cerebro que produzca más químicos. Este es el ciclo de la química que sigue produciendo el mismo estado químico del cuerpo. Mientras el cerebro y el cuerpo estén involucrados en esta espiral de realimentación, se estará metido en una continuidad química. Para la mayoría de las personas, lamentablemente, ese juego de feria de diversiones no se parece tanto a una plácida vuelta al mundo como a unas tazas giratorias de agitación y ansiedad. Dado que las actitudes están tan influidas y determinas por estos químicos, y el cerebro y el cuerpo están atrapados en este baile.
Es necesario generar cambios en la actitud
CAPITULO 9
LA QUÍMICA DE LAS ADICCIÓN EMOCIONAL

Cuando se entiende la química de la adicción a los pensamientos, se puede evolucionar.
En consecuencia, casi todos los pensamientos tienen una base emocional, y cuando se les recuerda, también se asocia las emociones que quedaron almacenadas en ellos. Cuando se recoge recuerdos combinados relacionados con personas, lugares, cosa épocas y acontecimientos, cada uno con su propia asociación emocional, se está encendiendo las redes neuronales independientes conectadas a cada uno de ellos.
Cuando se recoge recuerdos combinados relacionados con personas, lugares, cosa épocas y acontecimientos, cada uno con su propia asociación emocional, se está encendiendo las redes neuronales independientes conectadas a cada uno de ellos. Una vez activado, ese esquema mental produce una plétora de químicos, tanto en el espacio sináptico como en el hipotálamo, ubicado en el mesencéfalo, que estimulan tanto al cerebro, como al resto del cuerpo.
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