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La reina Victoria Eugenia y las enfermeras de la Cruz Roja

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Transcript of La reina Victoria Eugenia y las enfermeras de la Cruz Roja

Alejandro Barranquero Fernández
La reina Victoria Eugenia y las enfermeras de la Cruz Roja
Antecedentes
Enfermeras de la Cruz Roja
Las Siervas de Maria
La Cruz Roja Española
La Cruz Roja fue creada en 1863 por Jean Henry Dunant y cuatro colegas suizos, con el objetivo de convocar una conferencia internacional para llegar a un acuerdo entre las naciones para conseguir la neutralización de los heridos y enfermos, así como de los sanitarios, en los campos de batalla.

La Cruz Roja Española fue fundada por el Conde Ripalda el 6 de junio de 1864, cuando una Real Orden la reconoció como Sociedad de Utilidad Pública. Veinticinco días después se aprobarían sus primeros estatutos.

Su primera acción internacional la guerra franco-prusiana de 1870.

En España participaron por primera vez durante la III Guerra Carlista en 1872, en Oriquieta, Navarra. Donde debido al carácter neutral de la organización, ésta pudo actuar entre los bandos carlista y alfonsino.
La Reina
Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg
Real Orden 18 de Enero de 1916
Damas enfermeras
Enfermeras profesionales
El 1 de febrero de 1915 se inauguró el primer curso de enfermería al cargo del doctor don Fernando Calatraveño, aprobando cuarenta y dos mujeres, casi todas ellas de la nobleza, aunque no llegaría a completarse, por la reorganización de la Cruz Roja.

En el año 1917 se realizaría el segundo curso, de nuevo, con la dirección de Calatraveño, en el Colegio de la Asunción, realizándose las prácticas en el Hospital del Niño Jesús.

El Cuerpo de Enfermeras de la Cruz Roja estaba formado por mujeres de la alta sociedad pertenecientes a la Familia Real y a la aristocracia que prestaban sus servicios de forma voluntaria, sin percepción económica alguna.

Las Damas Enfermeras recibían diez meses de formación distribuidos en dos cursos de cinco meses y realizaban sus prácticas en dispensarios.

Aprobados los exámenes a las Damas Enfermeras se les hacía entrega de un diploma, un brazal y la insignia, pasando formar parte del escalafón más bajo de las cuatro categorías en que estaba dividido el Cuerpo de Damas Enfermeras:

Jefas - Subjefas - Damas de 1ª clase - Damas de 2ª clase.

El 28 febrero de 1917 se dictó un Real Decreto por el cual se aprobaban las instrucciones generales para la organización y constitución del Cuerpo de Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española y el programa anexo para la enseñanza de estas enfermeras.

El 4 de abril, de ese mismo año, se creaba la medalla con distintivo especial para las Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española.
"La Dama Enfermera de la Cruz Roja no es, ni tiene por qué ni para qué, ser la religiosa que por amor a Dios consagra enteramente su existencia al servicio del prójimo: ni la profesional laica que funda su modo de vivir en el ejercicio de su carrera: es sencillamente la señora que llevada de hidalgos sentimientos patrióticos y de generosos impulsos caritativos, sin abandonar por completo su vida ordinaria social y sus deberes de esposa, madre, hija ó hermana, dedica, transitoria y accidentalmente, horas y aún días tal vez, al voluntario y desinteresado auxilio y consuelo de sus semejantes, ayudando en sus nobles tareas á los que, por diversos motivos, las desempeñan de un modo permanente"."
Hospital de San José y Santa Adela

En agosto de 1918 se abrió en Madrid el Hospital Central de la Cruz Roja, más conocido como Hospital de San José y Santa Adela, dirigido por las Damas de la Cruz Roja y al que se añadió el Cuerpo de Enfermeras profesionales y en el que se estableció la primera Escuela de Enfermeras de la Institución.

Por lo tanto, en 1918 se inició la formación de enfermeras profesionales retribuidas en Madrid, y también harían lo propio en San Sebastián, León, Granada, Valladolid, Melilla y Santa Cruz de Tenerife.

Un año después, en 1919 se impartirían cursos para enfermeras profesionales en Barcelona, Alicante, Cartagena, Huelva, Bilbao, Mataró, Mahón, Oviedo, Pamplona, Santander, Santiago y Vitoria, aumentando en años sucesivos estas enseñanzas en otras Asambleas de la Institución.

Las enfermeras profesionales realizaban los cursos en régimen de internado a diferencia de las Damas Enfermeras, y la duración de los estudios era de dos años, precedidos de un examen de ingreso sobre cultura general, reconocimiento médico y un curso preparatorio de tres meses.

El uniforme de las primeras alumnas, era igual que el de las Damas Enfermeras: traje con blusa y falda larga hasta los tobillos, delantal blanco y cofia con una cruz roja en el centro. También llevaban una capa azul marino para protegerse del frio en las guardias nocturnas en el hospital. Su calzado debía ser blanco y de goma.

Este cuerpo permitió la posibilidad de que amplios sectores de la población femenina pudieran obtener su título como enfermeras o trabajar en los nuevos centros creados para el aprendizaje de esta profesión.

Estas primeras enfermeras tituladas disponían de una profesión que le permitiera ser autosuficiente con su sueldo de treinta pesetas mensuales, sin depender de un hombre, algo único en nuestro país. Además de la posibilidad de ascender en su carrera.
Doña Carmen de Angoloti y Mesa, Duquesa de la Victoria
Real Orden del 13 de julio de 1916
La Reina, interesada por la formación enfermera en la Escuela Nightingale, envió a Londres a Carmen Angoloti con el fin de que aprendiera el funcionamiento de dicha Escuela, para aplicarlo posteriormente a los Hospitales-escuela de la Cruz Roja en España.

La Duquesa de la Victoria no fue nunca Enfermera Profesional, sino que realizó sus estudios de Dama Enfermera de la Cruz Roja en los años 1918-1920, e inmediatamente empezó a prestar sus servicios en el hospital de San José y Santa Adela, de Madrid.

Tras el desastre de Annual, en 1921, la Cruz Roja envió un grupo de enfermeras a cuyo frente iba la Duquesa de la Victoria, con el fin de instalar hospitales de sangre en las zonas en conflicto, de Melilla y Larache.

Permaneció en África hasta la pacificación del territorio, en el año 1925. Y se reintegró a su puesto en el hospital de San José y Santa Adela.

Para la enseñanza de estas enfermeras la Reina Victoria Eugenia insistió en la necesidad de construir un Hospital para impartir la formación y crear un segundo Cuerpo de Enfermeras, el de las enfermeras profesionales o retribuidas, distintas del Cuerpo de Damas Enfermeras.
Las Siervas de María Ministras de los Enfermos, religiosas dedicadas al cuidado de enfermos, preferentemente a domicilio, y cuya fundación se remonta a 1851 en Madrid, solicitaron en 1915, ante el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la aprobación del Programa para la Enseñanza de la Profesión de Enfermera y la creación de un diploma oficial que acreditase dicha formación en España, lo que se llevó a cabo a través de la Real Orden publicada el 21 de mayo de ese mismo año en la Gaceta de Madrid
Aprobación del Titulo de Enfermería
Fragmento del prólogo escrito por el Dr. Calatraveño del libro de Sánchez de Arrojo "El Consultor de la Dama Enfermera" publicado en 1920.
Reorganización de la Cruz Roja
La enfermería española a finales del siglo XIX, tenía una imagen muy negativa, pues estaba vinculada a la imagen de una pobre criada de escasos conocimientos académicos. La asistencia a los enfermeros que se prestaba en los hospitales, se depositaba desde hacía siglos en los religiosos de diferentes órdenes, pero la desamortización de Mendizábal de 1836, provocó el traspasó de estas competencias a los organismos municipales, que utilizaron a mujeres sin conocimientos técnicos y que apenas sabían leer ni escribir.

En la España del siglo XIX, solo había dos profesiones que requirieran algún tipo de instrucción y a las que una mujer podía acceder: la profesión de maestra y la de matrona.
La enfermería antes de su profesionalización
A partir de 1916 la reina consorte entraría a formar parte de la dirección de la organización.
Las cinco primeras alumnas del curso de enfermeria profesional de 1918.
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