Introducing
Your new presentation assistant.
Refine, enhance, and tailor your content, source relevant images, and edit visuals quicker than ever before.
Trending searches
Presentado por Patricia Carrasco A.
Es una novela romántica y costumbrista de la autoría del cubano Cirilo Villaverde, y es considerada como una de las más representativas de la cubanía, tanto por sus temas como por su argumento; asimismo, se puede considerar la primera novela cubana.
Pinar del Río, 28 de octubre de 1812 - Nueva York, 23 de octubre de 1894
Patriota y novelista cubano
Conspirador por la independencia de Cuba, situación que lo llevo a refugiarse en Edtados Unidos
Titulado con un bachiller en leyes, abandonó su trabajo como abogado para dedicarse al magisterio y literatura
Romántica
Realista
Romántica
Argumento
Estilo
Cecilia Váldes o La Loma del Ángel
Línea de tiempo
1812
1828
1830
1831
1830
1829
1830
1823
El realismo se caracteriza por las descripciones minuciosas. Cirilo Villaverde tiene un estilo realista en su obra "Cecilia Váldes", a continuación los siguientes ejemplos.
También gran cantidad de intertexto biblico sobre todo por la influencia cristiana de la época.
La cubana danza sin duda que se inventó para hacerse la corte los enamorados. En sí el baile es muy sencillo, los movimientos cómodos y fáciles, siendo su objeto primordial la aproximación de los sexos, en un país donde las costumbres moriscas tienden a su separación; en una palabra, la comunión de las almas. Porque el caballero lleva a la dama casi siempre como en vilo, pues que mientras con el brazo derecho la rodea el talle, con la mano izquierda la comprime la suya blandamente. No es aquello bailar, puesto que el cuerpo sigue meramente los compases; es mecerse como en sueños, al son de una música gemidora y voluptuosa, es conversar íntimamente dos personas queridas, es acariciarse dos seres que se atraen mutuamente, y que el tiempo, el espacio, el estado, la costumbre ha mantenido alejados.
Negros
En esta última se hallaba una mesa de regular tamaño, ya vestida y preparada con cubiertos como para hasta diez personas; algunos refrescos y manjares, agua de Loja, limonada, vinos dulces, confituras, panetelas cubiertas, suspiros, merengues, un jamón adornado con lazos de cintas y papel picado, y un gran pescado, nadando casi en una salsa espesa de fuerte condimento.
La cena se principió entre doce y una de la madrugada, y consistía en pavo fiambre, jamón de Westfalia, queso, gigote excelente, ropa-vieja, dulces secos, conservas, vinos generosos de España y extranjeros, chocolate suculento, café y frutas de todos los países en comercio con la isla de Cuba.
Blancos
Vestía traje de punto ilusión sobre viso de raso blanco, mangas cortas con ahuecadores, que las hacían parecer dos globos pequeños, banda de cinta ancha encarnada a través del pecho, guantes de seda largos hasta el codo, tres sartas de brillantes corales al cuello, y una pluma blanca de marabú con flores naturales, las que, con el pelo hecho un rodete bajo y un orden de rizos de sien a sien, por detrás, daban a su cabeza el aire de una gorra antigua de terciopelo negro, que es lo que ella o su peluquero se había propuesto contrahacer. La compañera iba vestida y peinada con poco más o menos como ella, pero no siendo ni con mucho tan esbelta y bella, no atrajo tanto la atención
Con esto se apresuró Cecilia a hacer lumbre en el fogón, debajo del cobertizo en el patio, valiéndose de la usual pajuela y de unos pocos carbones. Así, en minutos quedó listo el baño y puesto en un lebrillo grande. Enseguida procedió a darle el baño a la abuela con no menos fe y cariñosa humildad que la mujer que le lavó los
pies a Jesucristo en casa de Simón.
"El refrán no viene al caso; más si lo dices para afirmar que no te gusta la canela, peor para ti,
Pancho, porque eso quiere decir que no te gusta el carbón, género mucho más inferior."
Dolores y Tirso eran hermanos uterinos. La primera, nacida en la Habana, salió negra, porque a esa raza pertenecía su padre; el segundo, nacido después en el ingenio La Tinaja, salió mulato, porque su padre, fuera el que fuese, era de la raza blanca. De aquí provenía el que ellos no se viesen como tales hermanos y que María de Regla quisiese más a Tirso, que mejoraba su condición, que a Dolores, la cual perpetuaba el odioso color, causa aparente y principal, creía ella, de su inacabable esclavitud. Pero aún en este particular estaba María de Regla condenada a ver defraudadas sus más risueñas ilusiones de madre. Tirso, su preferido, no la quería, más se avergonzaba de haber nacido de negra, enfermera del ingenio por añadidura. Al contrario Dolores, adoraba en su madre.