Introducing
Your new presentation assistant.
Refine, enhance, and tailor your content, source relevant images, and edit visuals quicker than ever before.
Trending searches
Eduardo Pflucker
Los cambios propiciados por la Primera Guerra Mundial y su relación con la Segunda guerra Mundial.
¿Qué pasos debo seguir?
1. Recabar información.
2. Seleccionar información pertinente.
3. Identificar y estudiar los distintos factores que darán origen al fenómeno que queremos analizar.
4. Hacer una síntesis de lo estudiado.
Para 1914 se hacía necesario redefinir la correlación de fuerzas entre las potencias europeas.
Alemania se unifica tras la victoria prusiana sobre las fuerzas francesas (1870-1871), desarrollando rápidamente una potente industria, en busca de mercados (colonias).
El imperialismo confronta el nacionalismo de las potencias, al nacionalismo de los territorios dominados o que pretenden dominar.
El fin de la guerra trajo consigo nuevos problemas: destrucción de viejos imperios, ascenso de nuevas potencias, revoluciones y nacionalismo...
En Versalles Francia ajusta cuentas con Alemania.
Se responsabilizó a Alemania por la guerra y se le obligó a pagar los costos de la misma con dinero y territorios. Se limitó su ejército.
La guerra y sus miserias empujó al imperio ruso a una revolución nunca vista: la revolución socialista.
Rusia era el eslabón más atrasado de la Europa capitalista:
La guerra sometió a la sociedad rusa a una presión insoportable:
La clase obrera rusa terminó unilateralmente con la guerra y comenzó la construcción de una economía no capitalista.
En lo inmediato se convirtió en un ejemplo para los obreros de Europa sobre lo que podía hacer un gobierno de la clase obrera.
El ingreso de los Estados Unidos a la guerra significó su ascenso al nivel de las potencias mundiales.
Su capacidad productiva fue decisiva para la victoria de la entente.
Durante la década de 1920 la economía estadounidense creció en forma nunca vista.
EE.UU. se convirtió en el gran prestamista de Europa.
Se convirtió en el garante de hecho de la paz de Versalles.
Hacia finales de la década de 1920 la especulación financiera llegó a su límite.
El "crack" de 1929 y la "gran depresión" que le siguió no solo afectaría a los EE.UU.: estaría detrás de un empeoramiento general de la vida de las personas en todo el mundo.
Muy particularmente en Europa y, dentro de ella, en Alemania.
La polarización de la situación social creó condiciones para una radicalización de la vida política en el mundo, particularmente en Europa.
En simetría al avance de las posturas socialistas y comunistas, surgen movimientos ultranacionalistas, anticomunistas y autoritarios: el fascismo.
Italia estuvo al borde de la revolución socialista desde 1919 hasta 1923.
Ante esta situación surge el movimiento fascista, encabezado por Benito Mussolini: un partido construido como un "cuerpo de choque" para enfrentar al movimiento obrero.
Entre 1919 y 1933, Alemania estuvo dos veces al borde de la revolución obrera, y dos veces amenazada por la dictadura ultranacionalista.
En esta situación nació el partido nacional socialista alemán (partido nazi), tras la figura carismática de Hitler, quien incorporó un fuerte elemento racista y anti-judío a la prédica nacionalista, anticomunista y autoritaria.
Fascismo monárquico
España, que se mantuvo neutral en la Gran guerra, fue otro de los estados que sucumbió a las consecuencias de la guerra.
El 31 el Rey abdicó y se conformó la "segunda república", presionada por un importante ascenso obrero (anarquista y comunista), y una fuerte reacción monárquica.
En 1936, Francisco Franco, general del ejército, se levantó contra el gobierno republicano, y tras una cruenta guerra civil, impuso un régimen fascista.
La primera guerra mundial y su impacto se constituyen en los factores inmediatos del estallido de la segunda guerra mundial.
El nacimiento del primer estado obrero de la historia (el estado soviético ruso), despertó la simpatía de millones de obreros que se organizaron en los partidos comunistas y se lanzaron al torrente revolucionario.
Sectores de la burguesía mundial, espantada por el ascenso de la clase obrera, apostó por salidas autoritarias y violentas: el fascismo. Sobre todo en aquellos países como Alemania, que vivían una verdadera catástrofe.
La colisión de ambos movimientos se hizo inevitable.
La Gran Guerra no resolvió el problema del "reparto del mundo".
A la necesidad de revancha alemana se sumaron el ascenso de los Estados Unidos y las pretensiones expansionistas japonesas.
El "crack" del 29 incrementó las tensiones entre las potencias imperialistas, arrastradas por la proponderancia estadounidense al hoyo de la crisis económica.