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Robert M. Gagné nació el 21 de agosto de 1916 en North Andover, Massachussets. Durante sus primeros años, se interesó en el comportamiento humano; y durante sus años de instituto decidió dedicarse a la psicología como profesión. En su discurso de graduación, dijo que esta ciencia debería utilizarse para aliviar el sufrimiento de las personas.
Por otro lado, un aprendizaje puede producirse cuando la situación va acompañada de una fuerte carga emocional.
En este caso, interpretamos que lo que nos ocurre es importante, y generamos nuevo conocimiento para poder enfrentarnos a situaciones similares de la mejor manera posible en el futuro.
Para aprender es imprescindible que exista motivación, sea del tipo que sea, con el fin de que la información sea atendida y procesado. En caso contrario no se registraría la información ni se generaría conocimiento.
Los cinco tipos de aprendizaje descritos por Robert M. Gagné son los siguientes:
A continuación veremos en qué consiste cada uno de ellos.
Habilidades motoras
Las habilidades motoras son uno de los primeros tipos de aprendizajes que realizamos, y también de los más comunes. Capacidades como andar, conducir o realizar cualquier tipo de deporte pertenecen a esta categoría. Por otra parte, muchos otros aprendizajes (como escribir o hablar) también tienen parte de habilidad motora.
Información verbal
El segundo tipo de aprendizaje tiene que ver con la memorización de datos verbales, como por ejemplo información sobre lugares o hechos históricos, nombres, recuerdos…
Gran parte del sistema educativo se basa en generar nuevos conocimientos de este tipo.
Habilidades intelectuales
Las habilidades intelectuales incluyen todos aquellos procesos en los que es necesario utilizar nuestra inteligencia para resolver un problema, interpretar la realidad, o crear o comprender símbolos. Por ejemplo, la lectura o las matemáticas están basadas completamente en este tipo de conocimiento.
Las destrezas y estrategias cognitivas tienen que ver con la capacidad de elegir la conducta que más se adapte a una situación concreta que estamos viviendo, dentro de un repertorio de posibles maneras de actuar.
También tiene que ver con la forma en la que interpretamos la información que recibimos.
Las actitudes son estados mentales que determinan la forma en la que nos comportamos hacia una situación, un objeto o una persona.
Se trata de la predisposición que tenemos a actuar de una u otra manera, e incluyen también las creencias que tenemos sobre cualquier elemento que nos rodea.
Primera fase: Motivación
La primera fase en el proceso de aprender es la fase de motivación. En esta fase básicamente se establece un objetivo, orientando la atención hacia él.
De este modo sabemos hacia qué debemos dirigir nuestras acciones.
Se utilizan procesos de atención y percepción selectiva cuando un cambio en algún estímulo atrae la atención y nos hace focalizarnos física y cognitivamente en él.
Si bien las fases anteriores se basan principalmente en la fijación de la atención y la intención de atender, durante la tercera fase se produce la adquisición y codificación de la información, recopilando los estímulos y trabajando con ellos.
Esta tercera fase es la principal en el proceso de aprendizaje dado que es el momento en que se adquiere el conocimiento
Tras la adquisición de la información se procede a almacenarlo en la memoria, teniendo que vigilar la posible interferencia con otros conocimientos siendo favorecida dicha retención por estos.
Una vez retenida la información el aprendizaje permanece en la memoria hasta que algún tipo de estímulo desencadena la necesidad de recuperarla. En esta situación nace el recuerdo de la información almacenada tras un procesamiento de las necesidades que surgen del estímulo o demanda.
En esta fase del proceso de aprendizaje se construye una asociación entre el conocimiento adquirido y recuperado y las diferentes situaciones en las cuales podría demandarse dicho conocimiento.
Esta generalización permite establecer conductas adaptativas ante estímulos novedosos de los que no tenemos información. Puede ser entendida como una de las principales metas del proceso de aprendizaje, ya que es aquí donde se nota la utilidad de lo aprendido al llevarlo más allá del contexto inicial.
La séptima fase del proceso de aprendizaje es la de desempeño.
En esta fase el individuo transforma el conocimiento aprendido en acción, realizando una conducta en respuesta a la estimulación externa o interna.
La comparación entre los resultados de la actuación derivada del uso del aprendizaje y las expectativas que se tuvieran respecto a dichos resultados son la última fase del proceso.
Si los resultados son los esperables o mejores, se fortalecerá el aprendizaje, mientras que en caso contrario se intentará modificar o se descartará en esa situación en favor de otras alternativas.
BRUNER...