Introducing
Your new presentation assistant.
Refine, enhance, and tailor your content, source relevant images, and edit visuals quicker than ever before.
Trending searches
El equipo...
Nacar, Juan M.
Levy, Aaron I.
Juan Amos Comenio
Juan Amós Comenio: Nacido en Moravia, en la actual Checoslovaquia en el año 1.592, fue un reformador, predicador y maestro. Debió exiliarse 1.618 por la persecución a los reformadores y nunca más pudo volver a su patria. Murió en 1.670 en Ámsterdam.
Constituyó el objeto de su vida, analizar los problemas de la sociedad (todas sus capas sociales) de su tiempo y proponer opciones. Conminaba a las nuevas generaciones a profundizar en la vida interna y fomentar el crecimiento espiritual (En su obra: El laberinto del mundo y el paraíso del corazón)
En materia de Educación, propuso cambiar los asuntos humanos para lo que se educaba.
Hizo además una reflexión sobre la posición y tareas del cristianismo en el mundo, en su obra (Centrum Securitatis).
Su legado estuvo marcado por el amor a la verdad, la exaltación de la libertad y la disciplina, un llamado a la no violencia, el cuidado de la lengua natal y la mejor educación de la juventud.
En 1632 se publica su obra Didáctica Magna, donde expresa su pensamiento pedagógico. En esta obra vuelca sus reflexiones y orientaciones entorno a los procesos de enseñanza, basada en las consideraciones de las relaciones de los hombres en el mundo y su relación con la sociedad, la naturaleza y Dios.
En esta obra, volcó su análisis de la organización escolar de la educación de los niños en las escuelas de educación básica elemental, media y superior en la didáctica Checa donde explicitó su “Ideal Pansófico” lo que entre otras cosas, abarcaba, no solo una selección de métodos de conocimientos del mundo, sino también sobre la perfección moral, sentimental, y religiosa de todos.
El Ideal Pansófico surge como un paradigma científico que pretende aunar religión y razón, aspirando a extender y ordenar el conocimiento, para a partir de él, organizar la política, la economía y el gobierno.
El mismo puede expresarse en los siguientes postulados: Universalidad de la enseñanza, “hay que enseñar todo a todos” (Globalismo, enseñar a todos, y totalmente (de lo general a lo particular y según el orden cósmico), en todas las Comunidades, plazas y aldeas de cualquier reino cristiano, con igualdad de derechos (sin distinción de sexo, religión, capa social etc.), dando por supuesto condiciones de educabilidad infinitas.
También plantea la importancia de la enseñanza de la lengua nacional.
Resaltó la importancia de la formación de los niños y jóvenes, en cuanto a la reforma de las costumbres, educación en la piedad e instrucción en todo aquello que hace relación a esta vida y a la futura con brevedad, agrado y solidez.
Comenio consideraba la naturaleza como expresión de la Divinidad, y su método se fundamentó en el orden de ésta, efectuando las recomendaciones de que hay un solo y único método para enseñar las Ciencias, hay un solo y único método para enseñar las Artes y hay un solo y único método para enseñar las Lenguas. Proponía además que en cada escuela se siga el mismo orden y procedimiento en todos los ejercicios.
Otra novedad del método fue la Globalidad y Frontalidad, iniciando la denominada enseñanza tradicional caracterizada por un docente que expone frente a los alumnos que escuchan y obedecen, y es el responsable último de la atención de los alumnos.
Como una de sus limitación se puede plantear que el artificio universal (Constituido por normas generales y absolutas para gobernar la clase), dejó a un lado sus particularidades, singularidades y, por lo tanto el valor de la cotidianeidad en la situación didáctica.
Relegó el valor del conocimiento de la vida del aula para el logro de una comprensión más acaba y compleja, base necesaria para la intervención didáctica.
¿Que debatimos hoy en la Didáctica?
- Steiman Jorge
La primacia de la escuela nueva y con ella la importancia dada al alumno/a como centro de la actividad del aula hacen relevante los estudios acerca de la psicología y especialmente la psicología del aprendizaje.
Según Cousinet Roger en "La escuela nueva", "Recordemos ante todo, en el lenguaje de la educación nueva, se llaman métodos activos los instrumentos de trabajo que se ponen en manos de los alumnos, a fin de que puedan servirse de ellos para aprender, en oposición a los métodos didácticos, instrumentos de los que se sirve el maestro para enseñar"
Los años 70 marcaron el dominio del tecnisismo. La didáctica se esfuma como tal, para dar lugar a la teoría del planeamiento, a la teoría de la conducción del aprendizaje y a la teoría de la evaluación. La base normativa llega a un punto de exservación y las utopias democráticas escolanovistas mueren en una didáctica que ahora se presentan como políticamente neutra e ideológicamente aseptica. Avolio de Cols
A partir de los años 80 se marca definitivamente la ruptura del paradigma normativo y se asume transitoriamente, el carácter de crisis en la disciplina y de pérdida de objeto de estudio. Se abandona la prescripción para investigar y teorizar desde otra lógica. Empiezan a convivir el interés práctico, interpretar y comprender la vida del aula con el interés emancipatorio (Habermas,1972), que reafirma el carácter de ciencia social de la didáctica.
Entonces según Camilloni, Alicia, la didáctica es una disciplina en busca de la identidad.
Algunos diálogos con la epistemología
Puede explicarse epistemológicamente el cambio en el objeto de estudio de la didáctica:
No solo puede tratarse de un nuevo paradigma o de nuevos programas de investigación sino también como dice Laudan, podríamos responder que la didáctica a cambiado, porque los problemas del aula han cambiado, porque las respuestas empíricas y conceptuales a los problemas del aula han cambiado.
La didáctica es concebida hoy como una teoría de acción práctica y como tal es una ciencia social. La didáctica, teoría acerca de las prácticas de enseñanza, en consecuencia, teoria acerca de cierto tipo de intervención en las prácticas sociales de los sujetos, sigue de todos modos sin poder enamorar a los docentes?
Como afirma Litwin E., ha sido importante observar que las miradas que los estudiosos del campo construyeron, impactaron en la didáctica y plantearon la necesidad de recuperar la preocupación por la eseñanza en sus dimensiones filosóficas, políticas, ideológicas y pedagógicas.
El desafio que parece plantearse en la actualidad, radica fundamentalmente en evitar una mayor fragmentación del campo para generar espacios de trabajo cooperativos.
Nadie puede negar el desarrollo teórico de la investigación de la didáctica específica, pero debe advertirse el riego de avanzar en una línea que genere un sinnumero de teorías diafragmáticas. (Davini,1996)
LA BUENA ENSEÑANZA
La palabra “Buena” en relación a la enseñanza , se diferencia del término exitosa que se le daba antaño , donde a la actividad se la calificaba así dependiendo de los resultados en relación con los objetivos planteados. Dada esta aclaración, y centrándonos nuevamente en la palabra “buena”, tiene tanta fuerza moral como epistemológica; preguntar qué es buena enseñanza en el sentido moral equivale a preguntar qué acciones docentes pueden justificarse basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones de principio por parte de los estudiantes.
Preguntar que es buena enseñanza en el sentido epistemológico es preguntar si lo que se enseña es racionalmente justificable y , en última instancia , digno de que el estudiante lo conozca , lo crea o lo entienda.
Esta significación de la buena enseñanza implica la recuperación de la ética y los valores en lasa parcticas de la enseñanza.
Uno de los temas mas relevantes de las investigaciones psicológicas se refiere a los problemas de la comprensión por campo disciplinario. Pero estos investigados por la psicología del aprendizaje, además requieren de investigaciones en el aula que incorporen esta dimensión de análisis y la entramen con otros problemas de enseñar. Resulta imposible que la psicología se haga cargo de la problemática y compleja relación entre contenidos disciplinares , currículos escolares y enseñanza.
Por su parte , David Perkins, señala que debemos analizar, por campo disciplinar los patrones de mal entendimiento que se plantean entre docentes y alumnos y que provocan “sobrevivientes” en el salón de clases.
Para que la enseñanza sea comprensiva, entendemos que debería favorecer el desarrollo de procesos reflexivos, el reconocimiento de analogías y contradicciones y permanentemente recurrir al nivel de análisis epistemológico.
La preocupación por la comprensividad reconoce además que el conocimiento se genera de manera superficial, sin una comprensión autentica. Se olvida, no se puede aplicar o se ritualiza. Las buenas propuestas de enseñanza , por lo general , refieren a tratamientos metodológicos que superan en el marco de cada disciplina los patrones de mal entendimiento.
En la Escuela
La enseñanza tal como la conocemos, debe ser entendida como una construcción social, pues los rasgos de la escuela impusieron a la enseñanza características particulares.
Según Trilla (1999) , detalla los siguientes rasgos en el contexto escolar:
A) La escuela es un espacio social especializado, recortado y separado del ámbito social mas amplio. Desde adentro el ámbito escolar se caracteriza por una distribución precisa de los espacios, para distintas personas y actividades. Actualmente las tecnologías han permitido extender los muros de la escuela y trasladarla hasta donde el alumno se encuentra.
B) Se enseña de modo descontextualizado. Los saberes se trasmiten en un ámbito artificial , fuera del ámbito en el que esos conocimientos se producen y se utilizan.
En la Escuela
C)La escuela segmenta el tiempo en ciclos , periodos , jornadas , horas de clases , momentos. No se enseña todo el tiempo ni en cualquier momento.
D) Se organiza la tarea pedagógica, delineando los roles del docente y alumno. Teniendo en cuenta que el docente no es la única fuente de conocimiento en el aula, el docente también aprende de sus alumnos… estos intentos evidencian la separación entre ambos roles que caracteriza a la escuela y la distingue de otras situaciones formativas como grupos de estudio, congresos, debates, etc.
E) En la escuela la enseñanza se desarrolla en situación colectiva, se enseña a muchos al mismo tiempo.
F) El surgimiento de la escuela va acompañado por una estandarización de los contenidos para su trasmisión, lo que se enseña en la escuela viene determinado por los textos curriculares siendo el docente el que adapta esa propuesta curriculara al contexto local y situación particular.
G) La enseñanza en la escuela esta vinculada a la evaluación y acreditación de los aprendizajes como asi también certifica la posesión de saberes ante diversas agencias sociales por medio de diplomas
H) La enseñanza en la escuela se encuadra en prácticas pedagógicas uniformes, por lo general es un modelo que se aplica a nivel mundial y sin implicancia cultural. Pero no por esto dejamos de entender que cada escuela genera una cultura institucional, un sistema de ideales y valores que otorga sentido a las formas de pensar y de actuar.
EL ROL DOCENTE
La enseñanza es, finalmente, la acción de un docente, a la vez sujeto biográfico y actor social. Es acción situada, porque transcurre en un contexto histórico, social, cultural, institucional.
Se inscribe en muchos tiempos a la vez: el tiempo del propio docente, el tiempo del grupo, el tiempo de la escuela.
¿Pero qué características particulares presenta la acción del profesor?
En primer lugar, la enseñanza está orientada al logro de finalidades pedagógicas. La intencionalidad está en la base de las acciones del docente y se vinculan a la idea de transmisión de saberes considerados relevantes en el marco de un proyecto educativo.
El docente es un actor social, y pensarlo como tal supone el reconocimiento de intenciones que dan sentido y dirección a su reflexiones y decisiones relativas a qué y cómo enseñar.
La intenciones pedagógicas del docente se expresan de diversas maneras. Entre ellas en las formulaciones que aparecen en sus planificaciones acerca de los propósitos que persigue, así como en aquellas que plantean lo que espera de sus alumnos, habitualmente denominadas objetivos.
Qué resulta imprescindible enseñar, cómo hacerlo, qué textos usar, cómo evaluar son preguntas que no se pueden reducir a un plano técnico, sino que deja traslucir el carácter profundamente ético y político de la educación y nos desplaza, así, hacia el terreno de lo normativo. Hablar de enseñanza es ineludiblemente entrar en consideración acerca de que es lo apropiado, lo justo, lo correcto en cada situación particular.
Parte de la tarea de la enseñanza tiene que ver con buscar indicios y saber aprovechar la ocasión en el encuentro pedagógico con el alumno.
En segundo lugar, enseñar es una acción orientada hacia otros y realizadas con el otro; es decir, que la enseñanza requiere de un proceso de comunicación. En la escuela, esta interacción se da en el seno de un grupo de alumnos; cada grupo es único. La grupalidad da lugar a procesos y fenómenos que requieren análisis e intervención por parte del docente.
En un sentido más amplio, la enseñanza, como actividad pedagógica, se funda en una particular disposición al sujeto-alumno.
La acción pedagógica es una forma de influencia que se orienta en una dirección determinada, hacia lo que se supone que es el bien para el alumno. Es una preocupación por la persona que aprende y por lo que puede llegar a ser.
Las actitudes que deberían caracterizar al educador, confianza, aprecio, empatía, autenticidad, tolerancia, humor, sensibilidad, son expresiones a la que se apela a menudo para dar cuenta de las virtudes que están en la base de una buena relación pedagógica. Debemos encarar la enseñanza como una forma de diálogo que requiera comprensión mutua, respeto, disposición a escuchar y a poner a prueba las propias limitaciones y prejuicios.
La enseñanza involucra, pues, un encuentro humano. Porque enseñar es, en definitiva, participar en el proceso de formación de otra persona. Los docentes saben del mágico momento en que la intención pedagógica se encuentra con el deseo, la motivación, la voluntad y el proyecto del otro.
En tercer lugar, enseñar es, desempeñar un papel de mediador entre los estudiantes y determinados saberes. El vínculo que el docente entabla con el alumno está marcado por el interés de facilitar su acceso a determinados objetos culturales. La tarea distintiva del enseñante es impulsar de modo sistemático esta apropiación, instrumentando situaciones que promuevan procesos de aprendizajes y construcción de sugnificados por parte del estudiante.
Por eso, la actividad de enseñanza ubica al docente en una condición bifronte: está de cara al alumno pero también ocupa una particular posición en relación con el saber.
Como es sabido, en la escuela se enseña conocimientos, lenguajes, destrezas, actitudes, normas, modos de hacer que una sociedad produce y considera valioso. Y los docentes son los encargados de hacer asequibles a los alumnos unos saberes que fueron construidos por otros actores en otros contextos sociales y en relación con propósitos particulares.
La relación del profesor con el saber es personal pero se nutre de significado cuyo origen es social.
Por otra parte, algunos autores han señalado que el profesor tiene un conocimiento particular de aquello que enseña. Según Shulman, hay una forma especial de conocimiento que es de incumbencia propia del docente.
Su biografía personal, (la del docente), escolar y profesional aporta la matriz experiencial sobre la cual el docente construye una serie de sentidos en torno a esos objetos de saber.
En cuarto lugar, la enseñanza enfrenta al docente a un flujo constante de situaciones inéditas, complejas, que tienen lugar en escenario relativamente insiertos. La enseñanza es una actividad de naturaleza práctica. Práctico es el carácter propio de aquellas circunstancias que exigen reflexión y deliberación porque no se resuelven fácilmente mediante la aplicación de un patrón general de acción derivado del conocimiento teórico.
La enseñanza se presenta como una profesión en la que los sujetos deben tomar decisiones de manera rápida en el marco de situaciones poco definidas.
Las instancias de planificación, si bien no están exentas de una dosis de incertidumbre, ofrecen mayores posibilidades de sopesar y elegir alternativa, estimar y plantear hipótesis.
Por su parte, la evaluación debe permitir analizar y comprender el proceso realizado por cada alumno; al mismo tiempo, debe permitir estimar los resultados alcanzados, determinar el grado de cumplimiento de las metas curriculares. Es importante ser rigurosos, sistemáticos y explícitos en lo que respecta a la estrategia adoptada y los criterios de evaluación.
En quinto lugar, los docentes disponen de importante acervo de conocimientos, creencias y teoría personales a través de las cuales interpretan y atribuyen sentido a la situaciones cotidianas. En primera instancia, lo que los profesores piensan y conocen es relevante para comprender sus decisiones y acciones en clase.
En segundo termino, los saberes de los docentes son plurales y heterogéneos. A su vez, estos saberes provienen de diferentes fuentes y se adquieren a través del tiempo mediante un proceso en el que convergen factores de orden biográfico, social y cultural.
De aquí se desprende, que sea posible distinguir entre saberes personales del docente, saberes de la formación escolar, saberes propios de la formación profesional, saberes disciplinares, saberes curriculares y saberes procedentes de la propia experiencia profesional.
La buena enseñanza es una compleja alquimia de estrategia y pericia técnica, imaginación artística, interacción y diálogo con el otro, deliberación y juicio conforme a los valores. El profesor debe disponer de una variedad de saberes y competencias que le permitan obrar adecuadamente en diferentes circunstancias.
En sexto lugar, la enseñanza implica la puesta en práctica de una gama de actividades que se refieren a ámbitos diversos y que se llevan a cabo en momentos y escenarios diferentes. Enseñar es también pensar, valorar, anticipar, imaginar, es decir, hablar acerca de ella y ser capaz de comunicar a otro las propias intenciones, las valoraciones y decisiones.
En cada momento, el docente está involucrado en tareas muy disímiles entre sí, que requieren la puesta en juego de competencias específicas.
La tarea exige del docente un esfuerzo de relacionar la enseñanza, el currículo y el contenido y acerca de los logros alcanzados y obstáculos enfrentados en situaciones similares, acerca del tiempo, el espacio y los recursos, ponderando estos elementos, sintetizándolos y proyectándolos hacia el futuro. A su vez, cuando se planifica en el marco de un equipo de trabajo, también requiere deliberación y construcción de consenso entre pares. Finalmente, puesto que el docente es un actor institucional, la programación responde a la necesidad de hacer públicas las propias decisiones pedagógicas a través de una actividad de comunicación.
En contraste con ello, el encuentro con el alumno requiere del docente otro tipo de capacidades: mantener una atención "flotante" hacia los distintos planos de la clase; manejar los tiempos, organizar los recursos, ajustar la ayuda pedagógica en función de las necesidades del alumno, aprovechar las contribuciones de los alumnos y las posibilidades que una actividad ofrece en beneficio de los propósitos planteados, ser sensible a lo emergente e interpretar los indicios no verbales; éstos, entre otros, son saberes propios del momento interactivo que nos muetra que ser un "buen docente" no es sólo ser un "buen diseñador".
El escenario privilegiado de la enseñanza es el salón de clase, pero por supuesto no es el único. La interacción puede tener lugar en el aula, en la biblioteca, en el laboratorio o el patio.
PRÁCTICAS DE LA ENSEÑANZA
Los trabajos de los profesores, sus actividades y sus formas y estrategias de enseñanza pueden ser leídos, interpretados y comprendidos desde la teoría educativa que tiene como objeto de estudio las prácticas de la enseñanza. Nos referimos a la disciplina académica de la didáctica.
La enseñanza es una actividad, un hacer, un intento, una práctica.
La enseñanza es una actividad que busca generar un andamiaje, una guía/tutela o sostén que el docente ofrece y luego retira para favorecer el aprendizaje de sus alumnos.
PRÁCTICAS DE LA ENSEÑANZA
Las ayudas que brinda la enseñanza (los contenidos) para resolver los problemas planteados a los aprendices, son soluciones moldeadas por la sociedad y la cultura.
Como sotiene Angel Pérez Gómez, la enseñanza es una actividad práctica que propone gobernar los intercambios educativos para orientar en un sentido sostenido y determinado las influencia sociales que se ejercen sobre las nuevas generaciones. Esta promoción del aprendizaje es sistémica.
La situción de enseñar y aprender supone la interacción de un aprendiz, de un docente, de contenidos culturales y de problemas en un contexto determinado. Todos estos factores deben estar presentes para que exista enseñanza.
Estos 4 (cuatro) factores existen siempre en una particular interrelación y por el período en que el aprendiz tarda en resolver el problema; llegado ese momento, la relación entre los factores se redefine.
A continuación se muestra la gráfica que muestra la relación de los 4 factores:
PRÁCTICAS QUE FAVORECEN LA COMPRENSIÓN DEL CONOCIMIENTO
Como declara Morin, los buenos profesores realizan en forma cabal la misión de transmisión en la enseñanza, misión que supone al mismo tiempo, de manera contínua y permanente, envolver de manera invisible enseñanza, conocimiento, arte, amor y fé (en la cultura y en las inmensas posibilidades del ser humano)
El poder de cambio para con sus discípulos que tiene el maestro en su labor no se consiste en enseñar solo contenidos conceptuales, importante es saber que el maestro puede llegar mucho más lejos, puede transformar negras sombras confinadas de un gris panorama en blancas aves surcando.
Eduardo Galeano
El acto de enseñar y el acto de aprender...
Paulo Freire
El acto de enseñar y el acto de aprender...
Bibliografía
OCHOA MONDRAGON, Hugo. (2004). "Saber y Pasión: Los buenos profesores". Novedades Educativas N°158
ARAUJO, Sonia. (2008). Docencia y enseñanza: una introducción a la didáctica. Bernal: Universidad Nacional de Quilmes.(Cuadernos universitarios;13)
CAMILLONI de, Alicia R. W. (2007). Biblioteca de Cuestiones de educación: El saber didáctico. Paidos. Buenos Aires
GVIRTZ, Silvina y PALAMIDESSI, Mariano. El ABC de la tarea docente: Curriculum y enzeñanza. Aique
BASABE, Laura y COLS, Estela. (2007). El saber didáctico: Cap.6: La enseñanza. Paidós. Buenos Aires
CAMILLONI, Alicia/DAVINI, Maria Cristina/EDELSTEIN, Gloria/LITWIN, edith. (1996). Corrientes Didácticas Contemporáneas, Cap. 4:El campo de la didáctica: la búsqueda de una nueva agenda. Paidós. Buenos Aires.
STEIMAN, Jorge (2004). ¿Qué debatimos hoy en la didáctica?. Las prácticas de enseñanza en la educación superior. Bs. As., Colección Cuadernos de Cátedra, UNSAM, Baudino Ediciones