Introducing
Your new presentation assistant.
Refine, enhance, and tailor your content, source relevant images, and edit visuals quicker than ever before.
Trending searches
DESENSIBILIZACIÓN SISTEMATICA
La desensibilización sistemática (DS) es una técnica dirigida a reducir las respuestas de ansiedad y las conductas motoras de evitación ante determinados estímulos. Se trata de una de las técnicas pioneras en modificación de conducta, propuesta por Wolpe en los años cincuenta (Labrador, 2008)
El supuesto de este procedimiento es que existen determinados estímulos que generan, de forma automática, respuestas de ansiedad en la persona, y pretende que esos mismos estímulos provoquen, también de manera automática, respuestas incompatibles con la ansiedad. De esta forma se impide el desarrollo de la ansiedad y la puesta en marcha de la evitación.
Al momento de trasladar el procedimiento a los seres humanos, Wolpe se encontró con dos problemas: por un lado, la elección de la respuesta antagónica con la ansiedad y, por otro, los problemas prácticos que suponía pedir a las personas con fobias que se expusieras directamente a los estímulos temidos.
Labrador (2008) menciona que Wolpe basándose en los trabajos de Watson y Rayner en 1958 llevó a cabo una serie de investigaciones sobre neurosis inducida en gatos. Siguiendo los mismos principios Wolpe utilizó con éxito, la ingestión de comida (como respuesta antagónica de la ansiedad) mientras acercaba progresivamente al gato a los estímulos temidos.
Para afrontar el segundo problema, optó por presentar a los pacientes los estímulos ansiógenos en imaginación, quedando así definido el procedimiento estándar de aplicación de la técnica, cuyos componentes básicos son la utilización de la relajación como respuesta incompatible con la ansiedad y la exposición graduada (en imaginación) al estímulo provocador del miedo (Labrador 2008).
Para resolver el primer problema, Wolpe, inspirándose en los trabajos de Jacobson en 1938 sobre la relajación muscular, optó por la aplicación de esta como respuesta fisiológicamente incompatible con la ansiedad.
La DS tal y como fue propuesta y desarrollada por Wolpe está basada en los principios del condicionamiento clásico, de tal forma que la intensidad de una respuesta condicionada como la ansiedad podía ser reducida estableciendo una respuesta incompatible con la misma, frente al estímulo condicionado por ejemplo una serpiente; es decir, la presentación de un estímulo ansiogénico (EC) cuando no puede producirse la respuesta de ansiedad (RC) facilitaría la ruptura de la asociación estímulo-ansiedad (Ángeles, Díaz & Villalobos, 2012).
Lo anterior nos hace referencia a la forma de revertir el condicionamiento clásico y fue denominada contra-condicionamiento por inhibición recíproca.
Este concepto de inhibición recíproca procedía del concepto fisiológico de Sherrington propuesto en 1961, donde establecía que no pueden darse simultáneamente dos estados fisiológicos incompatibles: relajación y ansiedad (Ángeles et al., 2012).
La idea básica de la Desensibilización Sistemática consiste en enseñar al paciente a relajar los músculos voluntarios durante una confrontación imaginaria con el estímulo del miedo (Wolitzky-Taylor, Horowitz, Powers & Telch, 2010)
Debido a la importancia de la exposición, se comenzó a considerar que la ansiedad puede desaparecer incluso si no hay relajación y que la respuesta incompatible no es imprescindible para que desaparezca la ansiedad (Tryon, 2005). Esto es cierto, pero existen varios argumentos que prueban la ventaja de introducir una respuesta de relajación en los procedimientos de DS
tal y como demuestran los estudios de Rescorla y Wagner (1972), cuanto mayor sea el número de estímulos condicionados (ECs) presentados, mejores efectos tendrá la extinción. En esta línea, la DS presenta una ventaja añadida respecto de otros procedimientos de exposición, pues introduce un estímulo ansiógeno adicional, la “relajación”, que no está presente de forma central en otras terapias de exposición. El mecanismo por el cual la introducción de la relajación contribuye a la extinción de la fobia puede comprenderse desde el punto de vista de la Teoría de Marcos Relacionales
De acuerdo con los últimos avances en el estudio del condicionamiento, se sabe que la extinción no borra la memoria ni el aprendizaje previo, sino que crea un nuevo aprendizaje que interfiere con el original (Vurbic y Bouton, 2014). Para favorecer que este nuevo aprendizaje tenga efectos a largo plazo, es bien conocido que la terapia debe enseñar al paciente una respuesta alternativa.
La introducción de una respuesta incompatible a la ansiedad basada en la relajación, podría estar cumpliendo este papel y potenciar a largo plazo los efectos de la inhibición recíproca.
La DS fue planteada a su vez sobre el concepto de contracondicionamiento expuesto por Guthrie (1952). El objetivo es asociar la respuesta incompatible con la ansiedad al estímulo ansiógeno para que la presentación de este estímulo pase a desencadenar respuestas de relajación en vez de ansiedad (Labrador y Crespo, 2008). Además, tal y como se expone en Tryon (2005), en este proceso resulta fundamental reducir el nivel de las respuestas emocionales para reducir la evitación al estímulo fóbico.
El tratamiento consta de tres componentes distintos: a) entrenamiento en la relajación progresiva de la musculatura; b) construcción de una jerarquía de miedos; y c) la desensibilización propiamente dicha que consistirá en repetidas presentaciones imaginarias del estímulo de miedo de forma gradual mientras el paciente se encuentra en una relajación muscular progresiva (Wolitzky-Taylor et al., 2010).
Por lo tanto se dará comienzo con una respuesta incompatible con la ansiedad, en este caso la relajación es la ideal, puede utilizarse cualquier otra respuesta que resulte incompatible con la ansiedad (meditación, hipnosis, estados emocionales positivos, auto-instrucción asertivo, etc.) (Ángeles et al., 2012).
Como se ha hecho mención la clave está en elegir una respuesta que sea utilizada de forma rápida y fácil mientras se evocan los estímulos ansiógenos. Por ello dentro de los procedimientos más utilizados en la DS se encuentra el Entrenamiento en Relajación Progresiva de Jacobson, que nos ayuda a identificar los músculos en tensión para conseguir llevarlos hasta el estado de relajación, de esta manera el paciente tiene que discriminar de los niveles de tensión y relajación de los distintos grupos musculares a través de ejercicios de tensión/distensión (García, Burgos, Paz, Santa Cruz, Echeverría & Muñoz., 2011).
El siguiente paso de la aplicación será la elaboración de una jerarquía de exposición que nos ayude a ordenar los pasos que se irán dando en el acercamiento y manejo del estímulo o situación temida. Para ello es importante contemplar desde los más fáciles hasta lo más difíciles, esto nos sirve para la graduación de intensidad de los ítems, y para poder medirlo se utiliza una escala de ansiedad subjetiva de 0 a 100 “USAs”, considerando que un valor mayor que 25 USAs equivale a ansiedad (Ángeles et al., 2012).
Estos ítems deben ser concretos y cercanos a la realidad del sujeto. Nuestra jerarquía de ansiedad suele tener entre 10 y 15 ítems, por ello es aconsejable que la escala comience con un ítem neutro o muy débil, y termine con el máximo de 100 (Ángeles et al., 2012).
Un punto importante en la aplicación de esta técnica es que implica la exposición del estímulo temido en imaginación (Wolitzky-Taylor et al., 2010) y por ello la capacidad imaginativa del paciente es necesaria para poder detectar posibles problemas que pudiesen inferir con el desarrollo de la técnica.
La sesión de desensibilización comienza con el paciente sentado en un lugar cómodo y desarrollando la respuesta de relajación para el la cual ya fue previamente entrenado, una vez indicada su señal se presenta el primer ítem de la jerarquía y se le pide que lo imagine con el mayor realismo posible.
Una vez entrenado el paciente en relajación, elaborado la jerarquía de ansiedad y evaluado la capacidad imaginativa del paciente, se comienza con las sesiones de desensibilización (Ángeles et al., 2012).
Se comienza por acordar una señal que el paciente realizará para indicar que está relajado o por lo contrario si se siente con ansiedad.
REFERENCIAS