Introducing
Your new presentation assistant.
Refine, enhance, and tailor your content, source relevant images, and edit visuals quicker than ever before.
Trending searches
Fernando Nañez Delgadillo
Pico della Mirandola se propone encontrar qué es lo que hace al hombre, (al ser humano), la cúspide del orbe, el mayor milagro y portento, en definitiva lo que lo hace digno. En efecto, el Gran Diseñador, Aquél que con infinita sabiduría ordenó el cosmos y todo cuanto existe, no quiso que su obra fuese vana, sino que alguno entendiera la gran racionalidad de esta; fue entonces cuando fue creado para ello el hombre.
Picco della Mirandola recalca el elemento que constituye el fundamento de la dignidad humana: la razón. Es pues en virtud de esta razón que el hombre se asemeja a Dios.
La naturaleza ha dado a cada ser existente una forma normativa de comportarse, la cual llamamos
naturaleza, sin embargo la naturaleza humana por su capacidad autodeterminativa carece de definición. Es
necesario por ende un proceso basado en el segundo elemento que constituye la grandeza humana y por el
cual cada hombre según la propia razón debe llegar a ser persona: la Libertad. Es por medio de los actos
libres que el hombre crea su propia naturaleza. Siendo el ser humano un espíritu encarnado, este puede
dirigirse y configurarse por medio de sus actos a la semejanza de los ideales más nobles, excelsos y grandes
que ha conocido el género humano, eligiendo así el espíritu, o por el contrario asemejarse a las bestias, seres
inferiores dominados por sus propios instintos.
«Ser dotado de razón, consciente de sí mismo y poseedor de una identidad propia»
Rationalis naturae individua substantia («substancia individual de naturaleza racional»)
Es la definición clásica de Boecio que se caracteriza por tres notas: la sustancialidad, la individualidad y la racionalidad. En este sentido persona no es un nombre genérico ya que indica un «quién» y no un «qué»
«persona significa lo más perfecto de toda la naturaleza, es decir, el subsistente de naturaleza racional»
La distinción entre persona y naturaleza es la del todo y la parte, pues la naturaleza lo es de la persona, que es la que realmente subsiste. Ser persona es ser abierto a la trascendencia, a un más allá del mundo, es decir a Dios.
El personalismo es una corriente filosófica que pone el énfasis en la persona. Considera al hombre como un ser relacional, esencialmente social y comunitario, un ser libre, trascendente y con un valor en sí mismo que le impide convertirse en un objeto como tal. Un ser moral, capaz de amar, de actuar en función de una actualización de sus potencias y finalmente de definirse a sí mismo considerando siempre la naturaleza que lo determina.
A Kant se le considera precursor del Personalismo por sus aportes en torno a la concepción de persona como valor absoluto, distinguiéndola radicalmente de las cosas u objetos. Estas intuiciones han servido para colocar cimientos a la propuesta filosófica y cultural del Personalismo.
Fórmula de la humanidad (FU): “Actúa en modo de tratar la humanidad, así en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y jamás como un mero medio”.
LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
El hombre, único ser existente en el cosmos capaz de conocer y comprender su entorno, encuentra en este acto aquello que lo especifica cómo ser humano. Es la razón fundada en el intelecto aquello que hace al hombre ser hombre. Esta capacidad exclusiva de la naturaleza humana es aquella que lo hace capaz de obrar en conciencia y libertad, facultades que manifiestan la espiritualidad humana y que hacen al hombre responsable de su actuar, constituyendo las bases de su dignidad natural.
Es una facultad o capacidad de producir actos que se llaman volición.
La volición es la tendencia consciente que se dirige a un objeto presentado por la razón como bueno.
Esto implica una facultad que se llama libertad.
La libertad es una característica de algunos actos volitivos, se distinguen los siguientes tipos de libertad:
Libertad física (libertas a coactione): cuando se obra sin límites externos, según la propia estructura ontológica, especialmente se sufre cuando la libertad es restringida por otra voluntad.
"I don't only talk a big game, I walk it. And ethics is not about never doing anything wrong, it's about making choices. And I'm not gonna let you make my choice for me."
Libertad ética : la libertad, en sentido positivo, del dominio de la razón sobre las pasiones, no es innata, se debe alcanzar por medio de las virtudes
Libertad de elección (libertas a necessitate): capacidad del hombre para hacer una cosa u otra, cuando subsisten ya todas las condiciones requeridas para obrar. Esta libertad permite la autodeterminación del hombre y es condición de posibilidad de la vida moral.
La libertad no se debe definir como simple indeterminación, su sentido más profundo y positivo se explicita en las siguientes pruebas que la pretenden mostrar como hecho evidente.
Prueba fenomenológica:
i. La deliberación: es la fase de conocimiento de lo que se quiere realizar o alcanzar.
ii. El juicio práctico: se valoran los pros y contras, es necesario que sea un juicio de valor, es decir, válido en este momento concreto.
iii. La elección: en la elección confluyen tanto el aspecto cognoscitivo como el volitivo, además de una experiencia psicológica que precede (se siente el peso de las decisiones), acompaña (decisión personal a favor de una de las partes) y sigue (responsabilidad de los actos realizados) la elección.
Prueba moral: se afirma el concepto de libertad en la responsabilidad del hombre, pues él es capaz de asumir el valor y consecuencias de los propios actos, es autor de los mismos y, por lo tanto, debe ser libre.
Libertad humana verdadera, pero limitada y situada
Como conclusión se debe decir que el hombre es verdaderamente libre, sin embargo, su libertad está limitada por su propia naturaleza y condicionada por los diversos factores que influyen en el espacio y tiempo en el que el individuo concreto vive y actúa.
En este sentido la libertad humana se estudia como la capacidad del hombre de llegar a ser, de construirse, de establecer un proyecto de sus ideales y poder alcanzarlos. Se parte de la base del ser pero se va más allá, hacia el deber ser. Se entiende como la capacidad del hombre de transformarse y perfeccionarse a través de sus actos.
El mayor acto de libertad se encuentra en el amor, nadie ama si no es verdaderamente libre para amar, y nadie es libre si no ama. El amor es libertad, el egoísmo esclaviza a las personas a sí mismas. El amor es donación, promueve la existencia del otro con total desinterés, por ello el verdadero amor hace a la persona profundamente libre. Ese amor debe ser incondicionado, desinteresado y fiel. El amor es el signo de la madurez humana y el ambiente donde madura la libertad. El amor va unido a la experiencia -tan necesaria en el hombre- de ser amado.
Al nivel del ser el valor de la persona y su dignidad viene del ser humano (dignidad ontológica). Al nivel del actuar su dignidad viene del comportarse como persona (dignidad y valor moral). Por ello la persona debe buscar la verdad en el reconocimiento de los límites pero en el mismo reconocimiento de la capacidad del hombre de conocer la verdad. Por otra parte, todas las personas pueden hacer la experiencia moral (acciones buenas o malas). Es decir, existe la capacidad de ver cosas que deben ser evitadas y otras que deben ser hechas.
La dignidad ontológica: valor absoluto e intrínseco del hombre que se le da simplemente por el hecho de ser persona
La dignidad ética o moral:
La dignidad nos menciona que si haces cosas buenas tu dignidad aumenta y si haces cosas malas tu dignidad disminuye
La ética se pregunta sobre el modo de vivir y de obrar del ser humano
Involuntarias
Acciones del Hombre
(actiones hominis)
Acciones del Humanas
(actus humanus).
voluntarias
Libre albedrío
Acto humano: es la acción que realiza el hombre en cuanto se adhiere voluntariamente a un bien presentado por el intelecto y ordenado a un fin determinado. Presupone, por tanto, el uso de las facultades superiores del hombre que se traducen en la elección y adhesión libre a un bien.
Tendencias innatas y tendencias adquiridas
Las tendencias innatas son las que se poseen por naturaleza, es decir, los instintos.
Las tendencias adquiridas dependen del ejercicio o de la educación, es decir, hábitos.
Las tendencias sensibles son: la nutrición, la propia conservación, la reproducción, etc.
El instinto es una tendencia compleja (naturaleza): en el instinto interviene el sentimiento y el conocimiento, sin embargo, es un conocimiento sensible ya que no se entiende el fin al cual se dirige la acción.
El instinto en el hombre: en el hombre el instinto no se presenta de modo rígido ni determinante, ya que en él es innato el fondo (comer) pero no la forma (modo de comer). El hombre para alcanzar el fin al que tiende debe encontrar las acciones más adecuadas con la ayuda de su inteligencia.
Los hábitos son adquiridos por la educación y la repetición de actos. El hábito es una tendencia adquirida o la modificación de una tendencia innata. En sentido propio el hábito es una cualidad permanente que ayuda a una persona a obrar en su acción natural. Si el hábito es moralmente bueno, es una virtud, si es moralmente malo, es un vicio.
El consecuencialismo sostiene que la moralidad de una acción depende sólo de sus consecuencias (el fin justifica los medios)
La deontología también es la teoría en ética normativa según la cual existen ciertas acciones que se deben realizar, y otras que no se deben realizar, más allá de las consecuencias positivas o negativas que puedan traer.
La ética de las virtudes es la corriente de estudio de la ética que parte en que esta surge de rasgos internos de la persona, las virtudes, en contraposición a la posición de la deontología —la ética surge de reglas— y del consecuencialismo —la ética depende del resultado del acto.
La diferencia entre estos tres enfoques yace más en la forma en que se abordan los dilemas éticos que en las conclusiones a las que se llega.
Es una forma de ética normativa que es reconducible al utilitarismo clásico. Según el
consecuencialismo la moralidad de un acto depende de sus consecuencias omnicomprensivas.
Las tesis basilares del mismo son:
a. El agente debe elegir el acto que, desde una perspectiva impersonal, previsiblemente procurará beneficios compresivamente superiores a aquellos procurables por los actos alternativos. (Principio consecuencialista).
b. El valor de los actos moralmente buenos –aquellos que satisfacen (a)- es instrumental de
carácter.
c. Las consecuencias más benéficas son aquellas que optimizan BNR (bienes naturales
relevantes).
Una primera objeción es que el consecuencialismo es demasiado exigente y arduo para que sea
verdaderamente puesto en práctica, esto llevado al extremo, comportaría que una persona prefiera
actuar en bien de los extraños en vez del bien de su propia familia, siempre y cuando, lo primero
produzca mayores beneficios omnicomprensivos. Se necesita una ulterior explicación de los (BNR).
Esto manifiesta lagunas en relación al (BNR) y a la tesis (3). Una segunda objeción, es que si siguen
los principios consecuencialistas, esto llevaría a cometer actos que son retenidos moralmente malos
por el sentido moral común. Esto pone duda sobre la teoría. Por ello el consecuencialismo debe
especificar mejor (BNR) y su tesis número (3).
Esta ética normativa debe especificar y justificar su tesis de los bienes naturales relevantes porque las
otras dos tesis basilares dependen de esta. Al no evidenciar los BNR cae no sólo en contradicción con
las convicciones morales más comunes además de que llega a conclusiones opuestas a sus propios
principios. Esto indica que la teoría del deber consecuencialista no sea auto-explicativa sino que se
debe encuadrar siempre en una determinada teoría del valor cerrada y anti-realística.
Kant presenta su pensamiento ético en las siguientes obras: (i) Fundación de la metafísica de las
costumbres; (ii) Crítica de la razón práctica; (iii) Metafísica de las costumbres.
Para Kant la moral se debe fundar en el imperativo categórico que pueden ser: (i) Imperativo de pericia; (ii) Imperativo prudencial; (iii) Imperativo categórico. El más adapto para expresar la ley moral es el imperativo categórico (Haz x!), porque sólo este último cumple el carácter incondicionado del deber moral.
La formulación del imperativo categórico es cuádruple:
a. Fórmula de la ley universal de la naturaleza (FLUN): “Actúa como si la máxima de tu acción debiese llegar a ser por medio de tu voluntad una ley universal de la naturaleza”.
b. Fórmula de la humanidad (FU): “Actúa en modo de tratar la humanidad, así en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y jamás como un mero medio”.
c. Fórmula de la autonomía (FA): “la idea de la voluntad de todo ser racional como voluntad universalmente legisladora”.
d. Fórmula del reino de los fines (FRF): “Actúa según las máximas de un miembro
universalmente legislador de un reino de los fines simplemente posible”.
Trabajo Final
Principios del actuar humano: intelecto y voluntad
Los principios del actuar humano provienen de sus capacidades racionales, es decir, de sus facultades espirituales: la inteligencia y la voluntad. Debido a su forma sustancial el hombre es un ser corpóreoespiritual y, por tanto, recibe su mayor dignidad ontológica por medio de las facultades que prescinden de la materia en cuanto a su naturaleza.
• La naturaleza es un proceso hacia su plenitud, hacia su bien perfecto. Este bien perfecto recibía en la filosofía griega el nombre de eudaimonía (significa para nosotros la felicidad, el bien perfecto y la plenitud) y nosotros lo llamamos felicidad. La inclinación natural del hombre al bien definitivo aparece como el deseo natural de ser feliz.
• Placer: satisfacción pasajera, originada por la posesión de un bien particular.
• Felicidad: obtención estable y perpetua del bien totalmente perfecto, amable por sí mismo, que sacia todas las exigencias de la naturaleza humana y colma todos sus deseos.
La felicidad consiste en la perfección de la naturaleza de un determinado ente, en este caso, la felicidad del hombre es su perfección en cuanto hombre, es decir en cuanto un animal racional. En este sentido, consiste en la perfección de sus facultades superiores. La felicidad en este sentido consiste en las virtudes, ya que éstas últimas son las actualizaciones de la racionalidad del hombre.
Así la excelencia del hombre consiste en ejercitar la virtud más perfecta: la sabiduría.
La felicidad consiste en estructurar la propia vida al ejercicio de la racionalidad. Es así por la operación propia del hombre en cuanto hombre, o sea, la racionalidad. Los criterios de la felicidad es que sea: fin en sí mismo, autosuficiente y perfección.
La razón práctica son los primeros principios que nos ordenan al actuar, estos principios que
pertenecen al intelecto presuponen la adhesión a la verdad, que en última instancia nos porta a una reflexión metafísica de la realidad, ya que se quiere adherir al verdadero bien, se debe reflexionar sobre cuál es el verdadero bien del hombre.
Algunos han puesto un binomio insalvable entre la vida contemplativa y la vida activa como si fueran necesariamente contrapuestas. Esto es contra-intuitivo porque toda contemplación va acompañada de una determinada acción y viceversa. Es cierto, que algunos dan preponderancia a un tipo de vida sobre el otro, pero nadie puede pasar toda la vida en contemplación o en acción. El contemplativo actúa también en la vida práctica, y el que está inmerso en la vida activa está llamado a reflexionar, a buscar la verdad de las cosas, a contemplar.
Para ser feliz es necesario un conjunto de bienes primarios como la salud y una sana satisfacción de las necesidades básicas, sin esto no se puede ser feliz. Sin embargo, en su esencia la felicidad depende de la perfección de la naturaleza de un determinado ser. En el caso del hombre esto se da por medio de la operación más perfecta de la facultad más perfecta. La facultad más perfecta es su intelecto y su operación más perfecta es la contemplación. Ahora bien tiene que ser la contemplación del objeto más perfecto, que en última instancia es Dios. Ello presupone por otra parte, la perfección de las virtudes morales.
Por medio de su intelecto el hombre es capaz de percibir un bien intelectual, que engloba en el orden de su fin último, es capaz de aprehender bienes no sólo materiales y concretos sino que es capaz de ordenarlos y jerarquizarlos. A este conocimiento intelectivo se sigue una facultad tendencial espiritual, o sea, la voluntad. Esta última se adhiere al bien que le es presentado por el intelecto y guía todas las demás potencias en orden al fin último.
1. ONTOLÓGICO: Es una propiedad del ente en cuanto tal. (Por si mismo)
2. MORAL: Es propio del hombre y de sus acciones libres. (por su uso e intencionalidad)
Naturaleza Humana: Espíritu: intelecto y voluntad / Encarnado: parte corpórea animal
Los principios del actuar humano provienen de sus capacidades racionales, es decir, de sus facultades espirituales: la inteligencia y la voluntad. Debido a su forma sustancial el hombre es un ser corpóreoespiritual y, por tanto, recibe su mayor dignidad ontológica por medio de las facultades que prescinden de la materia en cuanto a su naturaleza.
La naturaleza es la misma esencia constitutiva de un ente en cuanto que es también el principio de sus operaciones específicas.
En cuanto a la naturaleza humana, ésta conforma al hombre como un ser corporal y espiritual a la vez, es decir, en primer lugar, es una constitución entitativa –es decir, un modo de ser determinado- que comporta una perfección y bondad muy superior a la que tienen los entes puramente materiales.
Pero la naturaleza es también una constitución operativa: un principio de operaciones que especifica un modo de obrar propio y característico.
En la naturaleza se comprende que se encuentra un telos.(fin, objetivo, propósito)
Aristóteles considera que la naturaleza no está inicialmente en el hombre de manera definitiva, sino como posibilidad de que debe actualizarse mediante las acciones. Las acciones humanas provocan el perfeccionamiento o degradación de su naturaleza. Este perfeccionamiento último es el bien del hombre
Corresponde a la razón hacerse cargo de las legítimas exigencias de la naturaleza, y proponerlas como fines morales. La razón que conoce sin error los fines que el hombre debe buscar con sus actos, se denomina Recta Razón. Ella es la guía natural de la buena voluntad, y por eso puede decirse que:
El bien moral es el bien conveniente a la naturaleza humana según el juicio de la recta razón.
En el lenguaje se atribuye el “bien” a distintas cosas (una manzana, un artefacto, un hombre “buenos”), esto muestra que el bien es un concepto que se predica de modo análogo. Ahora bien para descubrir la naturaleza del bien es necesario responder a la pregunta qué hace que una cosa sea buena o menos. A ello se debe responder que una cosa es buena en cuanto tiene la perfección de su propia naturaleza. Un hombre se dice bueno en cuanto a que es bueno como creatura racional, es decir, según el nivel de perfección tanto de sus virtudes morales, como de aquellas intelectuales.
Se trata del bien considerado en sí mismo (honesto); en cuanto procura cierta utilidad o beneficio (útil); o en cuanto ofrece un determinado reposo o descanso (deleitable). La primacía del bien se encuentra en aquél que es honesto, es decir un fin en sí mismo.
Bien deleitable: es el bien considerado en cuanto el reposo en la cosa que se ha conseguido.
Es el bien considerado en cuanto a la utilidad que nos ofrece.
Es el bien considerado en cuanto a su bondad en sí mismo.
El bien común se refiere a las condiciones generales y particulares que permiten a los hombres en sociedad cumplir el fin último al que están llamados, en este caso la perfección de los hombres en cuanto hombres. Se trata de buscar el bien propio y no particular de todos los hombres.
En el medio está la virtud
Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.
Los hábitos se pueden distinguir, de manera general, en bueno o malos. Los primeros disponen a un acto apropiado a la naturaleza humana (virtudes), los segundos a uno inapropiado (vicios).
La vida moral del hombre depende de la perfección de sus facultades superiores, es decir, del intelecto y la voluntad. Se trata de buscar el mayor desarrollo del conocimiento de la verdad y de la adhesión al bien, esto se refiere no a cualquier tipo de verdad o bien, sino sobre todo al conocimiento y a la adhesión de la verdad y el bien más perfecto, es decir, de las realidades más altas. Sin embargo, el hombre no posee un conocimiento innato de la verdad ni mucho menos una inclinación súper-espontánea por la que se adhiere inmediatamente al bien. El hombre no está totalmente determinado y, por ello, debe buscar, metiendo en acto sus facultades, alcanzar la virtud. Las virtudes moderan las distintas tendencias y pasiones que pueden afectar nuestro comportamiento moral, de allí la importancia en la educación y trabajo constante para formarse en la virtud.
El medio, cuando se trata de una cosa, es el punto que se encuentra a igual distancia de las dos extremidades, el cual es uno y el mismo en todos los casos. Pero cuando se trata del hombre, cuando se trata de nosotros, el medio es lo que no peca, ni por exceso, ni por defecto; y esta medida igual está muy distante de ser una ni la misma para todos los hombres.
Con los actos sucede absolutamente lo mismo que con las pasiones: pueden pecar por exceso o por defecto, o encontrar un justo medio. Ahora bien, la virtud se manifiesta en las pasiones y en los actos; y para las pasiones y los actos el exceso en más es una falta; el exceso en menos es igualmente reprensible; el medio únicamente es digno de alabanza, porque el sólo está en la exacta y debida medida; y estas dos condiciones constituyen el privilegio de la virtud. Y así, la virtud es una especie de medio, puesto que el medio es el fin que ella busca sin cesar.
Virtudes : son hábitos operativos buenos que perfeccionan los deseos del hombre: el deseo sensitivo (placeres) y el ánimo sensitivo y su voluntad.
Prudencia/Sabiduría
la inteligencia misma
Justicia
Libertad
Reprimiendo contrarias a la razón
(placeres)
El bien de la Razón...
Ordena
Templanza
Pasiones
Fortificando las que ayudan a conseguir el bien
(ímpetu o ánimo)
Fortaleza
Prudencia (phronesis): es la virtud intelectual que perfecciona la razón práctica, consintiéndonos de determinar, tomar y llevar a cumplimiento decisiones virtuosas.
En latín se la denomina la RECTA RAZÓN (recta ratio agibilium). El rol propio de la sabiduría es el de:
Elegir(conciencia) y ejecutar (libertad)actos exteriores con fines virtuosos en situaciones concretas.
Se pueden distinguir ocho constitutivos de la sabiduría: el recuerdo de la experiencia acumulada; la recta valoración de la situación; la docilidad; la sagacidad en el encontrar el acto justo; el buen razonamiento; la providencia; la circunspección; la cautela. Las primeras cinco se refieren al aspecto deliberativo de la sabiduría, las últimas tres al aspecto preceptivo u ordenativo.
Justicia: la definición clásica es la voluntad constante y perpetua de dar a cada quien su propio “ius”, es decir, lo que le corresponde de derecho.
“Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum unicuique tribuens”
TRES TIPOS
Justicia conmutativa: es aquella que establece la corrección entre las relaciones sociales entre dos personas privadas.
Justicia distributiva: es aquella que garantiza la repartición de bienes y honores entre los miembros de una comunidad política.
Justicia legal: es aquella que vela por el cumplimiento eficaz de las leyes que se han promulgado en defensa del bien del individuo y de la sociedad.
Corresponde a la razón hacerse cargo de las legítimas exigencias de la naturaleza, y proponerlas como fines morales. La razón que conoce sin error los fines que el hombre debe buscar con sus actos, se denomina Recta Razón. Ella es la guía natural de la buena voluntad, y por eso puede decirse que:
El bien moral es el bien conveniente a la naturaleza humana según el juicio de la recta razón.
Templanza: es la virtud moral cardinal que dispone el deseo sensitivo a tender al bien de la razón, ordenándolo y moderándolo en relación a los placeres derivados del tacto –los placeres del comer, beber, del ejercicio de la sexualidad. Las virtudes constitutivas de la templanza dependen de las funciones de la misma: la templanza huye de los actos intemperantes (pudor); y es atraída por aquellos temperantes (probidad).
1.- Comer- Abstinencia
2.-Beber Alcohol- sobriedad
3.- Uso de drogas- salubridad
4.- Relaciones Sexuales- Castidad
5.- Actos próximos a las relaciones sexuales - Prudencia
Fortaleza: es una virtud moral y cardinal que ordena el ánimo sensitivo y, en particular, las pasiones irascibles del temor y la audacia. La fortaleza tiene dos actos:
1. afrontar/agredir de frente a los peligros;
2. capacidad de resistir, sufrir. La fortaleza tiene que ver con los peligros potencialmente letales, y es justificable sólo si es por una causa noble.
La reflexión sobre las virtudes pone en evidencia la importancia de la educación
4 Estancia del Sello
Las Artes
(El Parnaso)
3 Estancia del Sello
Filosofía
(Escuela de Atenas)
Estancia del Sello (Bóveda)
Las virtudes Cardinales
Rafael - Teología
Rafael - Virtudes Teologales y la Ley (Estancia del Sello, Vaticano, 1511)
El lugar donde se levantó era un olivar sagrado
dedicado a la diosa de la sabiduría, Atenea,
en las afueras de Atenas.
Había abrigado ritos religiosos desde la edad del bronce,
y allí Academo, que daría nombre al lugar, había dedicado culto a los Dióscuros Cástor y Pólux.
Otras manifestaciones religiosas atenienses en este sitio estaban relacionadas con el culto a Prometeo y a Dioniso.
(La reminiscencia)
El Liceo es el nombre de un gimnasio situado en las cercanías del templo de Apolo Licio, en Atenas. Conocido sobre todo por ser el centro de enseñanza donde Aristóteles impartía cátedra, razón por la que el término se aplicó a su escuela filosófica: la escuela peripatética (por acostumbrar a dar las clases paseando en un pórtico cubierto llamado perípatos
Escuelas Monasticas: Actividad de los Monjes
(Ora et Labora) Vida consagrada a la Contemplación
trabajo manual y el Estudio.
La orden Benedictina:
El origen de la Orden benedictina se encuentra en las fundaciones hechas por Benito de Nursia en la localidad de Subiaco. Allí surgieron los primeros doce monasterios propiamente benedictinos, dirigidos cada uno por un propio abad, el cual tenía a su cargo su propia iglesia para la recitación del oficio litúrgico en comunidad. A la cabeza de los doce cenobios se encontraba Benito, quien además se encargaba de la formación de los futuros monjes. Más tarde, se fundaron los monasterios de Montecasino y de Terracina, ambos autónomos de los surgidos en Subiaco. Al morir Benito, en 547, deja 14 monasterios masculinos y uno femenino en Piumarola, donde se supone residía su hermana Escolástica
Bibliotecas en las catedrales. Formación de los futuros sacerdotes.
Tales escuelas comenzaron a ser establecidas a partir del siglo VI. El colapso del imperio occidental obligó a la Iglesia a hacerse cargo de esta formación, que estaba reservada en principio para los futuros clérigos. Antes del siglo VI, no se conoce ninguna escuela destinada a formar hombres de la Iglesia. Desde el siglo VI, la Iglesia ya mostró preocupación por asegurar la educación de los clérigos en las parroquias y diócesis.
Lugar de enseñanza de las artes liberales.
Artes que sólo los hombres libres tenían tiempo para ejercer.
Quadrivium significa «cuatro caminos»; agrupaba las disciplinas relacionadas con las matemáticas, según la máxima Ar. numerat, Geo. ponderat, As. colit astra, Mus. canit. («la aritmética numera, la geometría pondera, la astronomía cultiva los astros, la música canta»); Arquitas (428 a. C. - 347 a. C.) sostuvo que la matemática estaba constituida también por tales disciplinas. Se estudiaba así la aritmética (numerus -«los números»-), geometría (angulus -«los ángulos»-), astronomía (astra -«los astros»-) y música (tonus -«los cantos»-)
Trivium significa en latín «tres vías o caminos»; agrupaba las disciplinas relacionadas con la elocuencia, según la máxima Gram. loquitur, Dia. vera docet, Rhet. verba colorat («la gramática ayuda a hablar, la dialéctica ayuda a buscar la verdad, la retórica colorea las palabras»). Así comprendían la gramática (lingua -«la lengua»-), dialéctica (ratio -«la razón»-) y retórica (tropus -«las figuras»-).
Universidad de Bolonia (Italia) en 1088, que recibe el título de Universidad en 1317;
Universidad de Oxford (Inglaterra) en 1096;
Universidad de París (Francia) en 1150, que recibe el título de Universidad en 1256;
Universidad de Módena (Italia) en 1175;
Universidad de Vicenza (Italia) en 1204;
Universidad de Cambridge (Inglaterra) alrededor de 1208;
Universidad de Palencia (España) en 1208, precursora de la Universidad de Valladolid;
Universidad de Salamanca (España) en 1218 (su origen fueron unas Escuelas de la Catedral cuya existencia puede rastrearse ya en 1130, y es la primera de Europa que ostentó el título de Universidad por el edicto de 1253 de Alfonso X de Castilla y León)
Método sistemático de pensamiento crítico empleado en la universidad medieval para determinar los hechos y certidumbres que podemos conocer a pesar de la información que perciben nuestros cinco sentidos.
La gramática es el estudio de las reglas y principios que gobiernan el uso de las lenguas y la organización de las palabras dentro de unas oraciones y otro tipo de constituyentes sintácticos.
Sujeto-> Verbo -> Predicado
S->M->P
Inventio: Tema y contenido del discurso
Dispositio: ordenar los elementos de la inventio
ESTRUCTURA: EXORDIO/ARGUMENTACIÓN/ PERORACIÓN
Elocutio: estilo para decir la estructura (Hablar bonito)
Memoria: Retención de la estructuración
Actio: decir el discurso.
1.- Exordio: Es la introducción. Debe ser rápida, estar centrada sobre el tema y atraer desde el principio la atención del auditorio con alguna anécdota, chiste o frase impactante.
2.- Narración: Es la exposición detallada de la causa. Debe ser clara y sencilla.
3.- Confirmación: en la que se rechazan los argumentos del contrario. Los argumentos se
deben presentar en una gradación, de menos a más. También deben estar organizados por sus características: no se pueden mezclar argumentos de tipo psicológico con argumentos jurídicos por ejemplo.
4.- Peroración: Parte final o conclusión, que trata de inclinar a jueces y auditorio a favor de la propia causa. Debe ser breve, enérgica e impactante.
Objeto: El objeto de un acto es aquello que se realiza en lo inmediato e independientemente de las circunstancias. No se debe confundir con el fin.
Fin: Es el resultado final que el agente (es decir, quien realiza la acción) desea obtener por medio de su acción.
Circunstancias: Se definen como accidentes (lugar, modo, medios empleados, cantidad, relación, tiempo, etc.) que envuelven al acto humano moral. Pueden no estar presentes, pero pueden agregar mayor o menor maldad o bondad a los actos.
Quién: es la cualidad o condición de la persona que realiza la acción.
Qué cosa: se refiere a la cantidad o cualidad del objeto.
Dónde: es el lugar donde se realiza la acción.
Con qué medios: se refiere a los medios, sean lícitos o ilícitos, usados para ejecutar la acción.
Cómo: es el modo moral con que se realiza el acto; determina con qué grado de advertencia o deliberación se actúa.
Cuándo: designa la cualidad de tiempo o la duración de la acción.
Ejemplo: Un hombre rompe el parabrisas de un automóvil para sustraer una laptop que estaba en el asiento, la vende para comprar droga, ya que es un adicto.
Ejemplo: Imelda Marcos, acumuló centenares de pares de zapatos cuando fue primera dama, en el periodo presidencial de su esposo gran parte de la población filipina se hundía en la pobreza extrema debido a la crisis económica.
Ejemplo: Una refresquera accidentalmente introdujo cantidades de cloro al refresco de lima-limón. Usted es el director de la empresa.
Ejemplo: La ropa de su prestigiosa marca cuya producción se la confía a un tercero es producida en el congo por niños de 9 años. (Implicaciones en la empresa)
El principio de doble efecto es un "principio de razonamiento práctico que sirve para determinar la licitud o ilicitud de una acción que produce o puede producir dos efectos, de los cuales uno es bueno y el otro es malo.
A las anteriores condiciones se puede añadir un prerrequisito: que no existan acciones mejores, es decir, que no sean posibles alternativas que provoquen menos daños que los que se provocarán con el acto que alcanzará un buen resultado y daños colaterales.
La condición del principio es la de un dilema estrictamente binario, es decir, que no haya posibilidad de una tercera opción (tertium non datur); por ejemplo que la opción que se ofrezca sea entre la acción que suponga un mal y la omisión que suponga otro mal distinto (lo que oblige a evaluar cuál de los dos males es menor).
Por cooperación al mal se entiende una acción u omisión que de algún modo hace posible o facilita que otra persona cometa una acción éticamente mala
3.1 Dignidad de la persona y estatuto ontológico del embrión
3.2 Nociones erróneas sobre vida humana: mecanicismo y vitalismo
3.3 Principios de bioética
3.4 Generación de vida humana: reproducción asistida y eugenesia
3.5 Cultura de la muerta: aborto y eutanasia
3.6 Ecología humana y cuidado de la vida
3.7 Transhumanismo
El materialismo es la idea que postula que la materia es lo primario y que la conciencia existe como consecuencia de un estado altamente organizado de ésta, lo que produce un cambio cualitativo.
En cuanto a la relación del pensamiento humano y el mundo que nos rodea y la cognoscibilidad de ese mundo, el materialismo afirma que el mundo es material y que existe objetivamente, independientemente de la conciencia. Según esta concepción, la conciencia y el pensamiento se desarrollan a partir de un nivel superior de organización de la materia, en un proceso de reflejo de la realidad objetiva.
El materialismo también sostiene que la materia no ha sido creada de la nada, sino que existe en la eternidad y que el mundo y sus regularidades son cognoscibles por el humano, ya que es posible demostrar la exactitud de ese modo de concebir un proceso natural, reproduciéndolo nosotros mismos, creándolo como resultado de sus mismas condiciones y además poniéndolo al servicio de nuestros propios fines, dando al traste con la “cosa en sí, inasequible”.
2016
2017
2018
2019