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Segunda Parte Historiografía Latinoamericana del siglo XIX

Segunda Parte
by

liliana regalado

on 31 May 2017

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Transcript of Segunda Parte Historiografía Latinoamericana del siglo XIX

Historiografía Latinoamericana del siglo XIX
Segunda Parte
Agregando características y representantes a la historiografía del s. XIX
Un caso particular
El debate Bello - Chacón-Lastarria
Estableciendo las bases de la disciplina histórica
Sentando las bases de la historiografía moderna


Se buscó hacer compatible la tradición en medio de un proceso de cambio.

Sentar las bases de una historiografía científica.

Aplicar el conocimiento histórico a la educación y la formación de ciudadanía.
Las obras de esta época serán consideradas clásicas e iniciadoras de las historiografías nacionales.

La existencia de estas historiografías nacionales y nacionalistas determinó que, en muchos casos, sus narraciones entraran en pugna en torno a temas específicos.
También hubo interés por la historia y los problemas latinoamericanos.
Tal fue el caso de los historiadores y la intelectualidad en Cuba quienes se mostraron interesados por los asuntos de su patria y de Latinoamérica vistos en perspectiva histórica.

Ejemplo de ello será la postura de José Martí quien aún a fines del siglo XIX no sólo escribió varios artículos sobre historia latinoamericana sino que también los llevó a colación en otros trabajos y en su oratoria.
Justo Apu Sahuaraura Inca (1775-1883)
Canónigo cuzqueño, descendiente de
Descendiente de los

incas. Fue cura en Antabamba y Aymaraes.

Se mostró abiertamente a favor de la causa emancipadora en época del movimiento protagonizado por Mateo Pumacahua.
Escribió
Recuerdos de la Monarquía Peruana
o bosquejo de la historia de los incas (1838) obra publicada en París en 1850 en versión abreviada y de manera completa en versión facsimilar el a
ño 2002 en Lima.
Hizo un recuento sintético de la conquista y colonización para concentrarse en la historia de los soberanos incas. Incluyó diecisiete acuarelas con los retratos de los incas.
Al inicio de su obra criticó a la colonización de la manera siguiente:
Una ambición desmedida adquirida por noticias vagas de las
casi increíbles riquezas de los soberanos y señores naturales del imperio, reinos y provincias de la vasta monarquía del Perú, incitó á tres hombres codiciosos á apoderarse del mismo imperio de su soberano, vasallos y riquezas con el sagrado nombre de la religión de Jesucristo crucificado, dando el aspecto de conquista á una invasión descarada, sangrienta y feroz.
Estableció una continuidad entre la época incaica, la conquista española, los descendientes de los incas durante el virreinato y el comienzo del período republicano.

Hizo correcciones al Inca Garcilaso cuya obra se encontraba en boga en el siglo XVIII y XIX entre la intelectualidad peruana y la dirigencia de raigambre indígena.
También escribió:
Compendio de las principales noticias del Inca Garcilaso
.
Ruyna del Ymperio por los Españoles. Govierno político y civil del Ynca
.
Entrada de los Españoles al Cuzco
.
Sucsecion de los soberanos Yncas….
documento conocido como Literatura Incásica
El caso de Chile
El inicio de los estudios históricos modernos se dio en la década de 1840 ligado a las figuras de
Claudio Gay y Andrés Bello.
En la segunda mitad del siglo jóvenes historiadores enfrentaron ese primer modo de desarrollar el trabajo histórico.
Desde 1842 durante la gestión de Bulnes hubo soporte oficial para la historiografía.
Claudio Gay (1800-1873)
Inicio del proceso
Naturalista que llegó a Chile en 1828. Inicialmente se desempeñó como docente de geografía en el nivel escolar a la vez que hacía un reconocimiento del territorio chileno lo que finalmente lo llevó a suscribir un contrato con el gobierno para realizar un periplo científico que le permitiera hacer un catastro y dar cuenta de los recursos naturales.
P
ublicó en ocho volúmenes
Historia política de Chile
que en 1884 fue criticada por Barros Arana como:

"Un tejido más o menos completo y ordenado de los hechos, pero concebido con escaso estudio de las fuentes históricas sembrado de graves y frecuentes errores y falto en su conjunto y en sus accidentes de todo ello que pueda darnos a conocer la vida, las ideas y el carácter del tiempo pasado."
La mirada de Claudio Gay acerca de Chile es etnocéntrica y observa a las poblaciones nativas, su cultura y sociedad como exóticas identificándolas de manera genérica como araucanos.

Concede gran importancia a la observación directa, a la experimentación y confrontación de los datos para hacer la historia física de Chile .

Identifica a los estudios históricos con historia política.
Para Gay la historia de Chile es corta lo que permite encontrar en las manifestaciones cotidianas la representación de la historia nacional.
Se propuso sentar una base sobre la que se pudiera construir una historia de Chile en concordancia con las necesidades de la época y acrecentar el conocimiento del pasado chileno a través de la recopilación de documentos.
Andrés Bello (1781-1865)
Vivió en Chile desde 1829 hasta 1865. Estuvo en su país natal hasta 1810 y luego se trasladó a Inglaterra y de ahí a Chile.
Varios estudios reconocen que sus trabajos filológicos escritos durante su estancia en Londres lo familiarizaron con el método crítico que más adelante propuso para la investigación histórica.
Su interés por la historia se dejó ver temprano en su vida cuando en 1810, escribió
Resumen de la historia de Venezuela .

Aunque no era historiador dejó claramente sentado que los estudios históricos debían concentrar sus esfuerzos en la recopilación documental, la crítica de fuentes y la exposición imparcial de los hechos.
Tanto Bello como Gay pensaban que no había en Chile un conocimiento histórico riguroso y que resultaba indispensable no sólo establecer los hechos sino también darles una correcta ubicación cronológica (método analítico en el sentido que se le confería en la Antigüedad clásica) a través de un esquema simplemente descriptivo.

Cualquier interpretación que no contase con esa base corría el riesgo de resultar dogmática al imponer ideas preconcebidas sobre los hechos.
Dos jóvenes historiadores contemporáneos a Bello: José Victorino Lastarria y Jacinto Chacón consideraban:
Que el relato histórico debía ser más bien interpretativo para:
intentar descubrir la orientación del curso histórico y
demostrar conjeturas a través de especulaciones filosóficas (que en la época se denominaba historia filosófica).
La discusión metodológica entre Andrés Bello y Lastarria-Chacón se desarrolló entre 1844 y 1848 y significó el enfrentamiento entre una historia narrativa y otra filosófica.
El desarrollo de la disciplina en la región iba camino hacia el que podría llamarse «ejercicio profesional de la historia», no en el sentido de una dedicación exclusiva a la tarea de investigar el pasado sino a hacerlo de manera metódica y reflexiva a partir de la convicción de que se trataba de una actividad científica que requería cumplir con determinadas exigencias.
En

Chile

Diego Barros Arana
, Benjamín Vicuña
Mackenna y
Miguel Luis Amunátegui
desarrollarán este tipo de historiografía eentendiendo de que debía constituirse en una suerte de fuerza vital para el desarrollo nacional .
En

México

destacan las figuras de

José Luis Mora y Joaquín García Icazbalceta.

El primero fue un político e historiador al que se considera impulsor de la historiografía decimonónica de su y, el segundo, llama la atención por su aporte no solo a la historia sino a otras disciplinas que entonces se consideraban afines.
En el

Perú

fueron importantes

José Toribio Polo un hombre de archivos que reclamaba una
historia nacional que debía ser civil y política pero incluir aspectos

eclesiásticos, etnográficos, geográficos y literarios.
Manuel de Mendiburu

estadista y diplomático colaborador de la Revista Peruana aportando trabajos sobre fiestas y costumbres coloniales. Compuso una voluminosa historia general en el formato de diccionario histórico-biográfico.
También

Mariano Felipe Paz Soldán y Manuel Gonzales de la Rosa.
En
Bolivia

un aporte importante

lo

ofreció el

erudito y bibliógrafo

Gabriel René Moreno
quien en 1879 publicó su
Biblioteca Boliviana

y también
Biblioteca Peruana.
En la última parte del siglo
Barros Arana, Vicuña Mackenna y Amunátegui

s
erán las figuras más significativas de aquella época en Chile.
Representan una suerte de cambio en medio de un contexto político en el que destacaba la búsqueda de definiciones doctrinarias de los dos sectores importantes entonces: liberales y conservadores con el propósito de que resultaran relevantes para la situación de entonces Ambos sectores coincidían en su rechazo al periodo colonial.
La preocupación central de los liberales y los conservadores del siglo XIX en Chile fue el autoritarismo gubernamental y produjo un debate en torno a un sistema político altamente centralizado, con una presidencia muy fuerte o un republicanismo participativo con facultades distribuidas por igual entre los poderes ejecutivo y legislativo.
Barros Arana, Vicuña Mackenna y Amunátegui se propusieron salvar el abismo que separaba a liberales y conservadores.
Armados con abundante documentación, objetividad científica, y lógica inductiva, demostraron que el liberalismo y el respeto a la tradición no eran antagónicos.
Diego Barros Arana
(1830-1907) historiador y educador destaca por su monumental
Historia General de Chile
obra en la que, entre otras cosas, muestra una suerte de salida parcial al debate metodológico.
“La historia filosófica es la última fase del «arte histórico» en el sentido de que requiere tener como base otras fases como: estudio minucioso y atento de los documentos y de los hechos, establecimiento definitivo de la verdad «despojándola de fábulas y de invenciones»
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