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Reglamentación de visitas

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by

Claudia Castro

on 16 October 2014

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Transcript of Reglamentación de visitas

Según la misma doctrina -aplicable en nuestro medio- para que las visitas puedan cumplir cabalmente su cometido, deben realizarse:
SITUACIONES IDENTIFICADAS POR LA JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL QUE AMERITAN LA SEPARACIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE SU ENTORNO FAMILIAR
PROCESO JUDICIAL
Presentado a:
Angela Diana Fuminaya Daza

Presentado por:
Luis Valero Padilla
Sharon Gonzalez Escorcia
Claudia Castro Ahumada
Reglamentación de visitas
Antecedentes...
LA FAMILIA EN LA CONSTITUCIÓN DE 1991
ETIMIOLOGÍA
Y SIGNIFICADO
Proviene del latín visitāre y según el diccionario de la Real Academia Española algunas acepciones son:
* Ir a ver a alguien en su casa por cortesía, atención, amistad o cualquier otro motivo.

* Dicho del juez superior o de otra autoridad: Informarse personalmente, o por medio de alguien enviado en su nombre, del proceder de los ministros inferiores o empleados, y del estado de las causas y asuntos del servicio en los distritos de su jurisdicción.

* Examinar los oficios públicos, y en ellos los instrumentos o géneros que respectivamente tocan a cada uno, para ver si están fieles o según ley u ordenanza.

* Informarse personalmente de algo.

* Acudir con frecuencia a un lugar con objeto determinado.
¿Qué dice la ley?
Plenamente consciente de la precariedad de la protección de la familia consagrada en los artículos 23 y 50 de la Constitución de 1886, la Subcomisión 0405 estuvo de acuerdo en que, se estudiaran disposiciones que expresamente se refirieran a la familia.

Se toma como referencia: el ordinal 3 del Artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948.
Prevalece el propósito de consagrar una protección constitucional de la familia.
Referirse al derecho que le asiste a todo ciudadano a tener una familia, a la inviolabilidad de esa familia y a la protección de las funciones básicas que cumple la familia.

Que tal protección no se agotara en un tipo determinado de familia estructurada a partir de vínculos religiosas y/o legales, sino que se extendería también a aquellas relaciones que, sin consideración a la naturaleza o a la fuente del vínculo, cumplen con las funciones básicas de la familia.
Luego se señala que el tema era estrictamente supra-constitucional por cuanto de la familia depende el género humano, entonces:

El Estado tiene la obligación de establecer normas acerca de la creación de familia.

Normas para que los particulares ejerzan su responsabilidad social frente a ellas.
Luego en la Asamblea Nacional Constituyente, hubo plena conciencia de la importancia de la familia hasta el punto tal de que:
La familia es el núcleo, principio o elemento fundamental de la sociedad.

Se reconoce a ella este lugar de privilegio dentro de la escala social porque todos deberíamos nacer, vivir y morir dentro de una familia.
Se reconoce la importancia a la unidad familiar y su contribución a la paz social.
Especial énfasis en:

La necesidad de mantener la armonía y la unidad familiar, fundamento de la convivencia social y de la paz.

El respeto recíproco entre los integrantes de una familia será la mejor pauta para el respeto recíproco entre todos los integrantes de la sociedad.
En todo lo anterior está presente la idea de que la familia es el ambiente y el paradigma de relación social primaria más adecuada para el desarrollo humano, por lo cual el Estado debe brindarle toda su protección. Estas ideas, fueron incorporadas en el texto final del artículo 42 vigente.
EL DERECHO CONSTITUCIONAL PREVALENTE DEL NIÑO A TENER UNA FAMILIA Y NO SER SEPARADO DE ELLA
Artículo 44. Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.
La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.
ARTICULO 22. Código de infancia y adolescencia.
Derecho a tener una familia y a no ser separado de ella. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a tener y crecer en el seno de la familia, a ser acogidos y no ser expulsados de ella.

Los niños, las niñas y los adolescentes sólo podrán ser separados de la familia cuando esta no garantice las condiciones para la realización y el ejercicio de sus derechos conforme a lo previsto en este código. En ningún caso la condición económica de la familia podrá dar lugar a la separación.
EL DERECHO DE VISITA:
Régimen y Naturaleza
LA VISITA
El derecho de visitas de los niños, niñas y adolescentes por su naturaleza y finalidad, es un derecho familiar del cual son titulares conjuntos tanto los padres como los hijos.

"La visita debe estar encaminada a cultivar el afecto, la unidad y solidez de las relaciones familiares."
DEBER DE LOS PADRES SEPARADOS

Velar por el cuidado permanente de su descendencia, y ante la separación física, material de la pareja, los hijos quedan al cuidado directo de uno solo de aquellos, sin embargo, el padre que no ejerce este cuidado directo, tiene el derecho de visitar a los hijos y de ser visitados por ellos en forma permanente.
Quiere decir lo anterior que la reglamentación de visitas es un derecho de los niños, las niñas y los adolescentes, absolutamente exigible frente al padre que las impide o frente aquel que simplemente no las ejerce.
La Corte le recuerda a los jueces su inmensa responsabilidad y cuidado cuando aprueben un régimen de visitas:
De él depende en muy alto grado la recuperación y fortalecimiento de la unidad familiar o su desaparición total, en desmedro de los intereses de la prole, la institución misma y la sociedad civil.
Medio eficaz de seguir cultivando el afecto de los hijos y con ello mantener la unidad familiar en circunstancias de deterioro de las relaciones de los progenitores lo es, en grado sumo, el derecho de visita y su regulación, comoquiera que:
El otorgamiento de la tenencia de los hijos menores a uno de los cónyuges o a un tercero no priva al otro -o a ambos, en el segundo caso- del derecho de mantener comunicación con aquéllos, el cual se manifiesta especialmente en el llamado derecho de visita. Tal derecho consiste en términos generales en la posibilidad de tener entrevistas periódicas con los hijos.
Comprende también el derecho de mantener correspondencia postal o comunicación telefónica con ellos, la que no puede ser controlada o interferida sino por motivos serios y legítimos, en salvaguarda del interés del menor.
Fuera de ello, el cónyuge que no ejerce la guarda -en tanto conserve la patria potestad- tiene derecho a vigilar la educación de los menores, derecho que se trasunta especialmente en la facultad -ejercitable en todo momento- de solicitar el cambio de la tenencia, ya que para conferir ésta es elemento de importancia primordial el interés de los propios hijos.
Cuando los niños(as) son menores de 2 años, ¿El padre o la madre que no tiene la custodia puede llevárselos de la casa por varios días?
RTA/: La Ley no determina una edad mínima para visitar a los hijos, el padre o la madre que no ostenta la custodia podrá llevar al niño o niña por un tiempo determinado, independientemente de la edad que tenga; teniendo en cuenta siempre, en primer lugar, el bienestar del niño(a).

Las visitas se fijan teniendo en cuenta las necesidades del niño(a) y la capacidad del padre o madre de cuidarle, protegerle y acompañarle durante el término de la visita.
¿Qué documentos deben presentarse para la solicitud de la fijación o regulación de visitas?
Deberá presentarse el registro civil de nacimiento del niño(a), copia de la cédula del solicitante, pruebas de los hechos fundamento de las pretensiones, entre otras.
¿Cómo se regulan las visitas?
Las visitas se regulan de acuerdo con las necesidades del hijo(a) y a la capacidad del padre o madre de brindarle la atención, cuidado y protección requerida durante el término que duren.
¿Yo como abuelo(a) tengo derecho a ver a mi nieto(a) así el papá del niño(a) no me permita tener contacto con él?
Los familiares cercanos al niño(a), por ejemplo, el abuelo o la abuela, no tienen legitimidad para reclamar regulación de visitas; pero, el padre o la madre que no tiene la custodia si puede solicitar a la autoridad competente se permita al niño(a) relacionarse con su familia paterna o materna, según el caso.
¿Los padres que abusan sexualmente de sus hijos siguen teniendo derecho a la visita?
De acuerdo al artículo 44 de la CP, los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás, imponiendo no sólo a la familia, sino a la sociedad y al Estado la obligación de asistir y proteger al niño, con la finalidad de permitir el pleno ejercicio y la eficacia de sus derechos.
(i) La protección reforzada de los derechos de los niños y la garantía de un ambiente de convivencia armónico e integral tendiente a la evolución del libre desarrollo de su personalidad, (ii) amparo a la niñez frente a riesgos prohibidos; (iii) ponderación y equilibrio entre los derechos de los niños y los de sus progenitores, (iv) la necesidad de esgrimir razones poderosas para justificar la intervención del Estado en las relaciones paterno y materno filiales (Sentencia T-887 de 2009).
EL DERECHO DE CADA UNO DE LOS PADRES A LAS VISITAS
El legislador desde la expedición del Código Civil en cuyo artículo 256 se dijo: "Al padre o madre de cuyo cuidado personal se sacaren los hijos, no por eso se prohibirá visitarlos con la frecuencia y libertad que él juzgare convenientes".
Los padres por el hecho de serlo asumen frente a sus hijos una serie de derechos y obligaciones, los cuales se derivan de la llamada autoridad paterna y de la patria potestad. Estos derechos deben ejercerlos conjuntamente los padres, y a falta de uno de ellos le corresponderá al otro.
Excepcionalmente, los derechos que conforman la autoridad paterna pueden ser ejercidos por un pariente o por un tercero, según las circunstancias del caso y con ciertos límites. No así la patria potestad, reservada a los padres. En ese conjunto de derechos que conforman la autoridad paterna, está el cuidado personal del hijo, que consiste, según la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia en "el oficio o función, mediante la cual se tiene poder para criar, educar, orientar, conducir, formar hábitos y disciplinar la conducta, siempre con la mira puesta en el filio, en el educando, en el incapaz de obrar o de autorregular en forma independiente su comportamiento.
Este cuidado personal hace parte integral de los derechos fundamentales del niño, consagrados en el artículo 44 de la Constitución. Por tal razón, esta Sala sostiene que, en principio, esos derechos, en especial el del cuidado personal, no pueden delegarse en terceros, ya que ellos nacen de la especialísima relación que surge entre padres e hijos.
No son sólo los derechos de los hijos menores los que están en juego al momento de fijarse una reglamentación de visitas: también los de cada uno los padres, derechos que deben ser respetados mutuamente. Así, el padre que tiene la custodia y cuidado del menor debe ceñirse no sólo a los horarios y condiciones establecidas en el respectivo régimen, sino a lograr que se mantenga una relación afectiva con el otro padre y demás miembros de la familia. La Corte Suprema de Justicia, en sentencia del 25 de Octubre de 1984, con ponencia del doctor Hernando Tapias Rocha, estableció las características que debe tener todo régimen de visitas.
En dicho fallo, la Corte Suprema señaló como objetivo fundamental del régimen de visitas "el mayor acercamiento posible entre padre e hijo, de modo que su relación no sea desnaturalizada, y se eviten las decisiones que tiendan a cercenarlo... requiere de modo principalísimo que no se desnaturalice la relación con los padres.
Así las cosas, cada uno de los padres tiene derecho a mantener una relación estable y libre de condicionamientos frente a sus hijos; y tiene, además la facultad de desarrollar su relación afectiva como la considere pertinente, siempre y cuando no lesione los intereses prevalentes del menor. Por esta razón, cada uno de los cónyuges debe respetar la imagen del otro frente a sus hijos, no debe aprovecharse de su situación de privilegio, frente a aquel que no tiene la tenencia del menor, para degradarlo y menospreciarlo, olvidando que su función es buscar el desarrollo integral de los hijos.
Esto significa que las visitas no son sólo un mecanismo para proteger al menor, sino que le permiten a cada uno de los padres, desarrollar y ejercer sus derechos, es decir, son un dispositivo que facilita el acercamiento y la convivencia entre padres e hijos. Por tanto, sólo a través de esta figura se logra mantener la unidad familiar, que la Constitución consagra como derecho fundamental de los niños.
DERECHOS DE LOS ADOLESCENTES PRIVADOS DE LIBERTAD
Según articulo 188 #10 del CIA
Mantener correspondencia y comunicación con sus familiares y amigos, y recibir visitas por lo menos una vez a la semana.
En el hogar del progenitor, o en el lugar que él indique.

No deben llevarse a cabo en el domicilio del otro (someter al que ejerce el derecho de visita a violencias inadmisibles y quitar a la relación el grado de espontaneidad necesario para que el visitante cultive con eficacia el afecto de sus hijos).
Algo similar ocurre con la regulación concreta del derecho de visita la cual debe hacerse siempre.
Procurando mayor acercamiento posible entre padre e hijo (relación no sea desnaturalizada.

Establecido de modo que contemple ambos intereses (no se desnaturalice la relación con el padre).
Objeto: Estrechar las relaciones familiares.

Fijación: Tiene como directriz el interés de los menores (mantener un contacto natural con sus progenitores, por lo que es necesario extremar los recaudos que conduzcan a soluciones que impliquen sortear todo obstáculo que se oponga a la fluidez y espontaneidad de aquellas relaciones.
Las visitas no deben ser perjudiciales para los menores, pero tampoco han de desarrollarse de manera que lesionen la dignidad de quien las pide.
Sólo por causas graves que hagan que el contacto con los menores pueda poner en peligro su seguridad o su salud física o moral pueden los padres ser privados de este derecho.
Así, se ha decidido que ni siquiera la pérdida de la patria potestad es suficiente para excluir el derecho de visita, cuando aquélla se debe al abandono del menor; mucho menos la sola culpa en el divorcio o la simple negativa del hijo menor.
La naturaleza y finalidad de la visita como derecho familiar:

Son titulares conjuntos tanto los padres como los hijos). Cuyo ejercicio ha de estar enderezado a cultivar el afecto, la unidad y solidez de las relaciones familiares.
Sentencia No. T-523/92
Sentencia T-012/12
Analizando el contenido del artículo 44 de la Constitución, la jurisprudencia de la Corte Constitucional ha insistido en la importancia de la familia para el desarrollo integral y armónico de la infancia.

De allí que la relación entre sus miembros contribuye, en principio, a crear un ambiente de amor y cuidado indispensable para alcanzar dicho objetivo.
La Corte destacó la importancia de mantener los vínculos familiares aún a pesar de encontrarse los miembros de la familia separados por distintas circunstancias.

En múltiples oportunidades se ha protegido el derecho constitucional fundamental a tener una familia y no ser separado de ella en el caso de quienes se hayan recluidos en establecimientos carcelarios.

Sobre el mismo tema, pueden consultarse las sentencias T-274 de 2005, T-1275 de 2005, T-566 de 2007 y T-515 de 2008…) , implica al mismo tiempo amenazar seriamente los derechos fundamentales de los niños.
El Principio 6to de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre de 1959): La niñez requiere cariño y comprensión, y que cuando sea posible, deberá crecer bajo el cuidado y responsabilidad de sus padres, en una atmósfera de afecto y de seguridad material y moral.

De acuerdo a este principio, la sociedad y las autoridades tienen el deber de proporcionar un especial cuidado a los niños y niñas desprovistos de familia, y a los que carecen de medios adecuados de sustento.
La “Declaración de las Naciones Unidas sobre los Principios Sociales y Jurídicos Relativos a la Protección y el Bienestar de los Niños, con Particular Referencia a la Adopción y la Colocación en Hogares de Guarda, en los Planos Nacional e Internacional”, dispone que los Estados deberán conferir una alta prioridad al bienestar familiar e infantil (Art. 1), y que el bienestar de los niños depende del bienestar de su familia (Art. 2).
El legislador, previó un mecanismo que le permite al niño, niña o adolescente, mantener y seguir desarrollando las relaciones afectivas con sus progenitores, así como recibir de éstos el cuidado y amor que demandan a través de un proceso judicial llamado reglamentación de visitas.
La reglamentación o regulación de visitas, es un proceso judicial por medio del cual se busca mantener un equilibrio entre los padres separados para ejercer sobre sus hijos los derechos derivados de la autoridad paterna.
En síntesis, la reglamentación de visitas permite al niño, niña o adolescente conservar el afecto de sus padres y familiares y a éstos de continuar en el acompañamiento del proceso de desarrollo integral del menor de edad; por lo tanto, ha de tenerse en cuenta que la prevalencia de los derechos de los niños exige que la conducta de sus padre y familiares esté dirigida a su protección integral y a garantizarle el espacio de convivencia.
¿QUIEN ES COMPETENTE PARA REGLAMENTAR LA VISITA?
SEGÚN EL ART. 86 #5 DEL CÓDIGO DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (LEY 1098 DE 2006) EL COMISARIO DE FAMILIA TIENE COMO FUNCIÓN:
Definir provisionalmente sobre la custodia y cuidado personal, la cuota de alimentos y reglamentación de visitas, la suspensión de la vida en común de los cónyuges o compañeros permanentes y fijar las cauciones de comportamiento conyugal, en las situaciones de violencia intrafamiliar.
Existiendo otros medios a los que puede acudir, en determinado momento, un progenitor cuando el otro decide influir en su hijo buscando desvanecer su figura, la acción de tutela es improcedente, por existir un medio idóneo para lograr que sea modificado o suspenda el régimen de visitas, y si la situación es grave lograr la suspensión de la patria potestad. La corte ha considerado que, a pesar de la existencia de otro mecanismo de defensa, se debe y puede proteger el derecho de uno y otro progenitor a entablar y mantener sin obstáculos, las relaciones afectivas con sus hijos.
El juez de tutela, en razón de la autonomía de los jueces, no puede declarar la suspensión del régimen de visitas, ni el otorgamiento de la tenencia y cuidado de los hijos a cualquiera de los padres; Entonces, ¿QUIEN PUEDE? pues es al juez de familia a quien compete decidir sobre el ejercicio de ese derecho, estos funcionarios cuentan con un equipo interdisciplinario que les presta asesoría, grupo con que no cuenta el juez de tutela.
Sentencia T-572 de 2009
Concepto
En principio, las visitas pueden ser acordadas por los padres según las circunstancias concretas del caso, con aprobación del funcionario correspondiente (COMISARIO DE FAMILIA) o, en su defecto, fijadas por el juez de familia, después de un estudio detallado de la conveniencia, tanto para niño, niña o adolescente, como para cada uno de sus padres.
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