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La ciencia como vocación

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Lara Ailén Encinas

on 8 September 2014

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La ciencia como vocación
MAX WEBER
Conferencia/1918
Universidad de Munich
Alemania

Contexto y principales intereses del autor
Weber brinda esta conferencia frente a un auditorio estudiantil, ávido tras la derrota alemana en la guerra.

El autor se focaliza en analizar la burocratización de la educación y de la actividad científica, en el marco de las sociedades modernas caracterizadas por la burocratización de todas las esferas de la vida.
Principales intereses del autor
Weber dedica su mayor atención a la
singulariad de la ciencia moderna
y sus
prácticas
en el seno de la Universidad, procediendo por comparación con la institución norteamericana.
Hace hincapié en 4 níveles problemáticos:
1). Los límites externos de la actividad científica.
2). Sus condiciones internas.
3). Su "destino".
4). La política en el aula.


Se focaliza en juzgar a la educación como una empresa que ya no puede estimular una ética que aliente la iniciativa de los individuos. Y la define como
absorbida por la corriente de desencantamiento del mundo
, en el contexto de una
moralidad regida por el cálculo
.
1). Los límites externos de la actividad científica
Para los alemanes, la carrera científica está cimentada sobre supuestos plutocráticos, en tanto es arriesgado para un científico joven sin bienes de fortuna personal, exponerse a los azares de la profesión académica.
En cambio, los jóvenes de la nación norteamericana, en cuyas universidades prima el mérito burocrático, gozan de un salario desde que inicia su labor académica.
Pero, a diferencia de los norteamericanos, el privatdozent dispone de una seguridad que no depende del tamaño de los cursos.
Weber advierte sobre la tendencia de las universidades alemanas a adoptar los criterios de trabajo de las instituciones norteamericanas (cs. naturales y medicina).
Tales institutos son empresas capitalistas estatales que requieren fondos muy considerables y que se definen por
la separación del trabajador de su medio de producción
.
El ayudante depende de los instrumentos que el Estado pone a su disposición. Depende del director del instituto como un empleado de la fábrica depende de la administración.
La progresiva "americanización" y burocratización de las universidades alemanas es, entonces, un proceso indetenible que pone en cuestión el "espíritu" propio de las instituciones habituadas a organizarse según el prestigio, la honestidad y la antiguedad.

El azar alcanza una importancia decisiva; los reconocimientos y la reputación pasan a un segundo plano y los nombramientos responden a cuestiones contingentes.
El azar
Formación académica y labor docente
El principiante debe tener clara la distinción entre estas dos cosas. Todo joven, que se crea llamado a la profesión académica debe tener conciencia clara de que la tarea tiene una
doble vertiente
.
No le bastará al joven con estar cualificado como sabio, sino que ha de estarlo también como profesor y
estas dos cualidades no se implican recíprocamente
.
2). Condiciones internas de la actividad científica.
Weber refiere a que iniciarse en la carrera académica supone estar bien pertrechado para enfrentar injusticias, pero también entraña disposición para aceptar que la práctica científica ocurre en el curso de una
especialización creciente
.
El individuo termina convenciéndose de que sólo llegará a logros científicos relevantes si se distingue como un
estricto especialista
.
La vocación del hombre científico ve condicionado su estado íntimo por el hecho de que
la ciencia se encuentra en un estado de especialización nunca antes conocido y del que no habrá de salir jamás.
Ley del progreso
Ello sumado a que el contenido de la ciencia en sí está en permanente cambio y revisión, y no pueden tomarse por definitivos aquellos supuestos que han sido alcanzados mediante el método científico.
A diferencia de otras disciplinas, la labor científica está inmersa en la
corriente del progreso
, de tal manera que lo que se produzca hoy será anticuado dentro de 10, 20 o 50 años.
3). El "destino" de la actividad científica
¿Cuáles son entonces las razones para dedicarse a una actividad que no llega nunca a conclusiones definitivas y cuyos descubrimientos están signados por la superación continua?
Su
finalidad práctica
consiste en la posibilidad de orientar nuestro comportamiento práctico en función de las
expectativas que la experiencia científica nos ofrece
.
Pero, además constituye un factor fundamental en el proceso de
intelectualización
y
racionalización
de la vida. El
"desencantamiento del mundo"
.

Se cree que en cualquier momento en que se quiera se puede llegar a saber que no existen, en torno a nuestra vida, poderes ocultos o imprevisibles. Más bien, todo puede ser dominado mediante el cálculo y la previsión.


Se ha excluido lo mágico del mundo
y ya no tenemos que recurrir a otros medios que los técnicos y de previsión.
¿Qué es la
vocación científica
dentro de la vida de toda la humanidad y
cuál es su valor
?
La ciencia no es en la modernidad el camino
"hacia el verdadero ser", "hacia el arte verdadero", "hacia la verdadera naturaleza, "hacia el verdadero Dios", "hacia la felicidad verdadera"
. Por el contrario,
seca de raíz la fe en que existe algo que pueda ser llamado "sentido" del mundo
.
Mientras escritores y novelistas se interrogan acerca del sentido de la muerte, los científicos sólo pueden orientarse hacia la
existencia real mediada por conceptos
, o hacia una
realidad que no se rige por "ilusiones y sombras"
.
4). Política en las aulas
La
universidad no es
, por tanto, para Weber,
un templo desde el cual se enuncian verdades dogmáticas no sujetas a crítica
. Las
tomas de posición política
y el
análisis científico de los fenómenos
y de los partidos políticos son dos cosas bien distntas.
El
verdadero maestro
trata que el auditor se coloque en situación de poder tomar posición, respecto a lo que se expone, a partir de sus propios ideales básicos.
Lo que se le exige al maestro es que tenga la
probidad intelectual
necesaria para comprender que existen
dos tipos de problemas distintos
: la constatación de los hechos, la determinación de los contenidos lógicos; y la respuesta a la pregunta por el valor de la cultura y de sus contenidos concretos.
Pero, la imposibilidad de hacer una defensa "científica" de las posturas prácticas brota de motivos más hondos:
los distintos sistemas de valores existentes libran entre sí una batalla sin solución posible.
Por tanto, en cuanto se sale de la empiria, se cae en el politeísmo.
La modernidad ya es rutina religiosa
. Los numerosos dioses antiguos, desmitificados y convertidos en poderes impersonales, salen de sus tumbas, quieren dominar nuestras vidas y recomienzan entre ellos la lucha eterna.
La modernidad occidental da cuenta de la
coexistencia siempre conflictiva de diversas esferas de valor
, cuya batalla no encuentra solución ni punto de catarsis donde el conflicto se resuelva.
La
sociedad
, por tanto,
no remite a una totalidad armónica y ordenada que se impone sobre las partes
; es más bien un proceso en cuyo transcurso las relaciones van haciéndose más asociativas. Así, la configuración es siempre
contingente
y resulta de encuentros, acomodamientos y pugnas.
Modernidad
como mundo atravesado por la
pérdida definitiva de la unidad
.
Así, el
orden
al que Weber refiere
no alude a ninguna estabilidad sustantiva
ni a la
disponibilidad de dispositivos o fuerzas internas que propendan al equilibrio de la totalidad
. No hay un fondo consistente de valores acordados.
Es ilusorio, entonces, pretender en esto la asistencia de la
ciencia
y de la
institución universitaria
.
La
primera
está incapacitada para decidir "científicamente" la validez de los valores y para ayudar a la elección entre el propio dios y el propio demonio. La
segunda
no constituye un campo de entrenamiento de dirigentes.
En todo caso, lo máximo a lo que la ciencia puede aspirar es a aportar
claridad
, es decir,
a ayudar
(personas e instituciones)
a elegir entre valores
.
La ciencia no es hoy, señala Weber, un don de visionarios y profetas que distribuyen bendiciones y revelaciones, ni parte integrante de meditación de sabios y filósofos sobre el sentido del mundo.
Y si en el mundo ya no existe el profeta que habla acerca del sentido del mundo, o no se cree en su mensaje, es seguro que no se conseguirá regresarlo nuevamente intentando que los profesores,
como pequeños profetas pagados por el Estado
, asuman en las aulas su función.

Interpretar la ciencia y la actividad universitaria de este modo persigue evitar la conversión de la universidad en un órgano dependiente del estado y de los profesores en profetas menores.
Introducción
Ensayo sobre sociología de la religión
Contexto
Llegando a la conclusión de sus escritos sobre sociología de la religión, Weber escribe “La introducción” y el “Excurso”, en este último define lo racional en términos de coherencia lógica y ausencia de contradicción interna. Por otro lado la introducción da cuenta de un modo especifico de razonamiento al interior de las ciencias modernas occidentales.

Bibliografía
Weber, M. (1984). El político y el científico. Madrid: Alianza.
Weber, M. (1984). Ensayos sobre sociología de la religión. Madrid: Taurus.
Aronson, P.; Weisz, E. (2005). Sociedad y religión. Un siglo de controversias en torno a la noción weberiana de racionalización.
Aronson, P. (2004). "Max Weber. Educación, ciencia y universidad". Pensamiento universitario, n 11.
Aronson, P. (2008). "La visión weberiana del conflicto social". Conflicto social. N 0.
Muchas gracias.
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