Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

History of political theory - Hannah Arendt

Introducción a las Ciencias Sociales - Maestría en Ciencia Política
by

Enrique Huerta Cuevas

on 19 October 2015

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of History of political theory - Hannah Arendt

HISTORY OF POLITICAL THEORY

HANNAH ARENDT


1955

La política se basa en el hecho de la pluralidad de los hombres (...) la política trata del estar juntos, y los unos con los otros, de los diversos:

"La ausencia de profundidad de sentido no es otra cosa que la falta de sentido para la profundidad en la que la política está anclada" (Arendt, 2008: 131).

La filosofía tiene dos --tres-- buenos motivos para no encontrar nunca el lugar donde surge la política:

La creencia de que hay en el hombre algo político que pertenece a su esencia. El hombre es apolítico, la política nace en el entre-los-hombres, completamente fuera del hombre. La política surge en el entre y se establece como relación.

La representación monoteísta de Dios, a cuya imagen y semejanza debe de haber sido creado el hombre. A partir de aquí sólo puede haber el hombre creado a semejanza de la soledad de Dios.

A través de la representación de la historia universal "la pluralidad de los hombres se diluye en un individuo humano que también se denomina humanidad"

Arendt (2008: 132-133).
"La política organiza de antemano a los absolutamente diversos en consideración a una igualdad relativa y para diferenciarlos de los relativamente diversos" (Arendt, 2008: 134).

Los prejuicios, que nos son comunes a todos, representan algo político en el sentido más amplio de la palabra, pero estos prejuicios no son juicios, los prejuicios se anticipan, van demasiado lejos, confunden con política aquello que acabaría con la política (Arendt, 2008: 134).

"La política siempre ha tenido que ver con la aclaración y disipación de los prejuicios, lo que no quiere decir que consista en educarnos para eliminarlos, ni que los que se esfuerzan en dilucidarlos estén en sí mismos libres de ellos" (Arendt, 2008: 137).

Los prejuicios no tienen una evidencia tal, no dependen de un vínculo personal, cuentan fácilmente con el asentimiento de los demás. No hay propiamente ninguna forma de sociedad que no se base más o menos en los prejuicios. "Cuanto más libre está un hombre de prejuicios menos apropiado es para lo puramente social (...) el pensamiento político se basa esencialmente en la capacidad de juzgar" (Arendt, 2008: 138).

¿Qué significa juzgar?

Alude al subsumir clasificatorio de lo singular y particular bajo algo general y universal, al medir, acreditar y decidir lo concreto mediante crterios regulativos. El juicio no es más que la aptitud para clasificar correcta y adecuadamente lo particular según lo general que por común acuerdo le corresponde (Arendt, 2008: 139-140).
El punto central de la política es la preocupación por el mundo y no por el hombre:

De la misma manera en que no se cambia al mundo cambiando a los hombres, tampoco se cambia una organización o una asociación empezando a influir sobre sus miembros. "Siemrpe que se juntan los hombres surge entre ellos un espacio que los reúne y a la vez los separa" (Arendt, 2008: 142).

"Donde quiera que los hombres coincidan se abre paso entre ellos un mundo y es en ese espacio-entre donde tienen lugar todos los asuntos humanos" (Arendt, 2008: 143).

"El espacio entre los hombres, que es el mundo, no puede existir sin ellos, por lo que un mudo sin hombres, a diferencia de un universo sin hombres o una naturaelza sin hombres, sería en sí mismo una contradicción" (Arendt, 2008: 143).

¿Cuál es el sentido de la política?

La libertad. Para los Antiguos la política y la libertad eran idénticas, ahora, en las condiciones modernas --modernas posibilidades de aniquilación--, una y otra han debido separarse por completo (Arendt, 2008: 145).

¿Son compatibles la política y la conservación de la vida?

La pregunta "secretamente expresa la esperanza de que los hombres serán razonables y abolirán de alguna manera la política antes de que ésta los elimine a todos" (Arendt, 2008: 145).
"Si es verdad que la política es algo necesario para la subsistencia de la humanidad, entonces ha empezado de hecho a autoliquidarse, ya que su sentido se ha vuelto bruscamente falto de sentido" (Arendt, 2008: 146).

"Cada nuevo comienzo es por naturaleza un milagro. En ese sentido, a la trascendencia religiosa de la fe en los milagros corresponde la trascendencia comprobable en la realidad de todo comienzo con relación a la conexión interna de los procesos que interrumpe" (Arendt, 2008: 147-148).

¿Qué es el proceso histórico?

"No es el resultado de la acción conjunta de los hombres, sino del desarrollo y confluencia de fuerzas extra, sobre o infrahumanas, esto es, en las que el hombre que actúa es excluido de la historia" (Arendt, 2008: 148).

El propio hombre quien, de un modo maravilloso y misterioso, está dotado para hacer milagros. "Este don es lo que en el habla habitual llamamos la acción. A la acción le es peculiar poner en marcha procesos cuyo automatismo parece muy similar al de los procesos naturales, y le es peculiar sentar un nuevo comienzo, empezar algo nuevo, tomar la iniciativa o, hablando kantianamente, comenzar por sí mismo una cadena" (Arendt, 2008: 149).

El milagro de la libertad yace en este poder comenzar que a su vez estriba en el factum de que todo hombre, en cuanto que por nacimiento viene al mundo --que ya estaba antes y continuará después--, es él mismo un nuevo comienzo" (Arendt, 2008: 149).
Es la libertad, y en ningún otro espacio, donde tenemos el derecho de esperar milagros:

"No porque creamos en ellos sino porque los hombres, en la medida en que pueden actuar, son capaces de llevar a acabo lo improbable e imprevisible y de llevarlo a cabo continuamente, lo sepan o no" (Arendt, 2008: 150).

¿Cuál es la misión y fin de la política?

Asegurar la vida en su sentido más amplio (Arendt, 2008: 151)

El "politikon" aristotélico hacía referencia simplemente "a que es una particularidad del hombre vivir en una polis" (Arendt, 2008: 151).

La política no se encuentra donde quiera que los hombres convivan (Arendt, 2008: 152).

¿Cuál es el centro de lo político?

Lo político se centra en la libertad, comprendida negativamente como no ser dominado y no dominar, y positivamente como un espacio sólo establecible por muchos, en el que cada cual se mueve entre iguales (Arendt, 2008: 153).

¿Qué se requiere para el establecimiento de la libertad?

No es necesaria una democracia igualitaria "sino una esfera restringida, delimitada oligárquica o aristocráticamente, en el que al menos unos pocos o los mejores se relacionan los unos con los otros como iguales entre iguales" (Arendt, 2008: 154).
Lo decisivo de esta libertad política es su vínculo a un espacio:

"Quien abandone su polis o es desterrado pierde no sólo su hogar o su patria sino también el único espacio en el que podía ser libre" (Arendt, 2008: 154).

"La valentía es la primera de todas las virtudes políticas y todavía hoy forma parte de las pocas vitudes cardianales de la política, ya que únicamente podemos acceder al mundo público común a todos nosotros, que es el espacio propiamente político, si nos alejamos de nuestra existencia privada y de la pertenencia a la familia a la que está unida nuestra vida" (Arendt, 2008: 157).

"Hablar es una espacie de acción, y la propia ruina puede llegar a ser una hazaña si en pleno hundimiento se le enfrentan palabras. Ésta es la convicción fundamental en que se basa la tragedia griega y su drama, aquello de lo que tratan" (Arendt, 2008: 160).

"La libertad de expresión, que fue determinante para la organización de la polis, se diferencia de la libertad de sentar un nuevo comienzo, propia de la acción, en que aquella necesita en mucho mayor medida de la presencia de otros (...) ejercer la libertad y comenzar algo nuevo e inaudito sea la libertad de hablar con muchos y así darse cuenta de que el mundo es la totalidad de estos muchos, no era ni es de ninguna manera el fin de la política; es más bien el contenido auténtico y el sentido de lo político mismo" (Arendt, 2008: 161 y 163).

Coacción y violencia son medios para proteger, fundar o ampliar el espacio político pero, como tales, no son precisamente políticos ellos mismos. "Se trata de fenómenos que pertenecen sólo marginalmente a lo político" (Arendt, 2008: 164).
¿Cuál es el espacio de la libertad máxima?

La Universidad. La libertad académica de cátedra trajo al mundo un nuevo concepto de libertad, esta libertad de los pocos es de naturaleza completamente política. "El espacio libre de la academia debía ser un sustituto plenamente válido de la plaza del mercado, el ágora, el espacio libre central de la polis" (Arendt, 2008: 165).

Debían --estos pocos-- quedar liberados de la política y debían abandonar el espacio de lo propiamente político para poder entrar en el espacio de lo "académico" . "Del mismo modo que la liberación de la labor y de la preocupación por la vida eran presupuesto necesario para la libertad de lo político, la liberación de la política lo era para la libertad de lo académico" (Arendt, 2008: 165).

La fundación de la Academia, precisamente porque no pretendía educar para la política, fue extraordinariamente significativa para lo que hoy entendemos por libertad; "al mundo de las opiniones engañosas y al hablar mentiroso debía oponerse un contra-mundo de la verdad y del hablar adecuado a ella; al arte de la retórica, la ciencia de la dialéctica" (Arendt, 2008: 166).

¿Cómo es posible medir el grado de libertad de un organismo político?

Según la libertad académica y religiosa que tolere, esto es "según la extensión del espacio no político que contiene y sostiene" (Arendt, 2008: 169).

¿Cuál es la función del gobierno?

Proteger la libre productividad de la sociedad y la seguridad del individuo en su ámbito privado (Arendt, 2008: 174).
La pregunta por el sentido de la política se refiere hoy en día a si estos medios públicos de violncia tienen un fin o no; la interrogante surge del siemple hecho de que la violencia, que debería proteger la vida o libertad, ha llegado a ser tan poderosa que amenaza no únicamente a la libertad sino a la vida (Arendt, 2008: 178).

¿A qué se debe este colosal crecimiento de los medios de la violencia?

Al hecho de que el espacio público-político se ha convertido en la brutal realidad de un lugar de violencia. El progreso técnico ha podido derivar en un progreso de las posibilidades de aniquilación recíproca, "el poder potencial inherente a todos los asuntos humanos se ha traducido en un espacio dominado por la violencia" (Arendt, 2008: 178).

"Allí donde la violencia, que es propiamente un fenómeno individual o concerniente a pocos, se une con el poder, que sólo es posible entre muchos, se da un crecimineto inmenso del potencial de violencia que, si bien impulsado por el poder de un espacio organizado, crece y se despliega siempre a costa de dicho poder" (Arendt, 2008: 179).

¿Qué significa no-ser libre?

Estar sometido a la violencia, e incluso más originariamete estar sometido a la cruda necesidad de la vida (Arendt, 2008: 179-180).

"La idea de que siempre y en todas partes donde hay hombres hay política es ella misma un prejuicio, y el ideal socialista de una condición humana final sin Estado, lo que en Marx significa sin política, no es de ninguna manera utópico; es sólo escalofriante" (Arendt, 2008: 183).
En toda producción existe algo violento:

"La guerra ya no tiene una meta y su finalidad ya no es un tratado de paz entre los gobiernos combatientes sino una victoria que comporte la aniquilación como Estado --o incluso física-- del adversario" (Arendt, 2008: 188).

"La guerra deja de ser un medio de la política y empeiza, en tanto guerra de aniquilación, a traspasar los límites impuestos a lo político y con ello a destruirlo" (Arendt, 2008: 189).

La guerra total persigue aniquilar el mundo surgido entre los hombres (Arendt, 2008: 191).

"Para nosotros la guerra no es la continuación por otros medios de la política sino, a la inversa, la negociación y los tratados son siempre una continuación de la guerra por otros medios: los de la astucia y el engaño" (Arendt, 2008: 194).

Hay un espacio de la libertad: es libre quien tiene acceso a él y no quien queda excluído del mismo. El derecho a ser admitido, o sea la libertad, era un bien para el individuo (Arendt, 2008: 198).

Si es aniquilado un pueblo no muere únicamente un pueblo o un Estado o mucha gente, sino una parte del mundo; la aniquilación no lo es solamente del mundo sino que afecta también al aniquilador: "la política en la medida en que se convierte en destructiva y ocasiona la ruina de éste, se destruye y aniquila a sí misma" (Arendt, 2008: 203).
El tratado y la alianza, como concepciones centrales de lo político, no sólo son históricamente de origen romano sino esencialmente extraños al ser griego (Arendt, 2008: 204).

¿Qué implicaba la Lex Romana?

Consensus omnium, es decir un vínculo duradero. "Una ley es algo que une a los hombres entre sí y que tiene lugar no mediante una acción violenta o un dictado sino a través de un acuerdo y un convenio mutuos" (Arendt, 2008: 205-206).

La ley es algo que instaura relaciones entre los hombres, unas relaciones que no son ni del derecho natural, ni de los mandamientos, que se imponen desde fuera a todos los hombres por igual, y un acuerdo tal sólo puede tener lugar si el interés de ambas partes está asegurado (Arendt, 2008: 206-207).

La ley --aunque abarca el espacio en que los hombres viven cuando renuncian a la violencia-- tiene en sí misma algo violento. Ha surgido de la producción. "La ley produce el espacio de lo político y contiene por lo tanto lo que de violento y violentador tiene todo producir" (Arendt, 2007: 207-208).

¿Qué implicaba la Societas romana?

No supone una soiedad, más bien un sistema de alianzas infinitamente ampliable (Arendt, 2008: 212).

"Toda realción establecida por la acción, al involucrar a hombres que a su vez actúen en una red de relaciones y referencias, desencadena nuevas relaciones, transforma decisivamente la constelación de referencias ya existentes y siempre llega más lejos y pone en relación y movimiento más de lo que el agente en cuestión había podido prever" (Arendt, 2008: 212)
El concepto de política exterior, y por tanto la noción de un orden político fuera de las fronteras del propio pueblo o Estado, es de origen exclusivamente romano. "Esta politización del espacio entre los pueblos da inicio al mundo occidental; es más, sólo ella genera el mundo occidental qua mundo" (Arednt, 2008: 215).

"Cada ley crea un espacio en el que entra en vigor y este espacio es el mundo en el que podemos movernos en libertad. Lo que queda fuera de él no tiene ley y, hablando con exactitud, no tiene mundo" (Arendt, 2008: 215).

"Y si hoy las guerras son de aniquilación, entonces ha desaparecido lo específicamente político de la política exterior (...) pues destruye el mundo y engendra el desierto" (Arendt, 2008: 215).

"Pero si este mundo de relaciones se convierte en desierto, la ley del desierto ocupa el lugar de las leyes de la acción política (...) y este desierto entre hombres desencadena procesos desertizadores, fruto de la misma desmesura inherente a la libre acción humana que establece relaciones" (Arendt, 2008: 215-216).

¿Por qué las metas, los fines y el sentido no son la misma cosa?

Los fines siempre son fijos y relativamente asequibles; las metas, sin embargo, son líneas de orientación, directrices que varían constantemente su configuración al entrar en contacto con los otros; el sentido, finalmente, siempre está concentrado en sí mismo, y el sentido de una actividad sólo puede mantenerse mientras dure esa activdad (Arendt, 2008: 218).
A estas tres dimensiones de toda acción política se le añade una cuarta:

El principio. Sin ser nunca el impulso inemdiato de la acción, es lo que propiamente la pone en marcha, se trata de convicciones fundamentales como el honor, la virtud, la gloria, justicia, libertad, etc., que han tenido un rol principal en el curso de la acción política (Arendt, 2008: 219).

"Lo que era un principio de la acción en un periodo, puede convertirse en meta a que orientarse en otro o también en fin que perseguir" (Arendt, 2008; 219).

La pregunta por los principios de la acción ya no alienta nuestro pensamiento sobre la política desde que la cuestión sobre las formas de gobierno, y por la mejor forma de convivencia humana, ha caído en el sielencio" (Arendt, 2008: 221).

¿Quién podría negar que hemos invertido la sentencia de Kant? "No puede permitise que en una guerra suceda lo que haría imposible la subsiguiente paz"; en definitiva hoy "vivimos en una paz que no permite que suceda nada que haga imposible una guerra" (Arendt, 2008: 222 y 224).

¿Cuál fue el error de Nietzsche?

Nietzsche fue el primero en advertir que vivios en un mundo-desierto; no obstante creyó que el desierto estaba en nosotros mismos. "El peligro está en llegar a ser verdaderos habitantes del desierto y sentirse en él como en casa (...) el totalitarismo es la forma política más adecuada para vivir en el desierto" (Arendt, 2008: 225-226).
Full transcript