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Los dones y frutos del Espíritu Santo

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Paola M. Herrera Fernández

on 5 February 2014

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Transcript of Los dones y frutos del Espíritu Santo

Los dones y frutos del Espíritu Santo
Don del Consejo
Don de Piedad
Frutos del Espíritu Santo
Los Dones del Espíritu Santo
Los cristianos reciben los siete dones del Espíritu Santo en el Bautismo. Estos dones nos inclinan a obedecer las inspiraciones del Espíritu Santo en todo lo que hacemos. Nos ayudan a ir por la vida equipados con las virtudes necesarias que hacen que todo sea más significativo.
Los Dones del Espíritu Santo son:

El don de la Sabiduría
La sabiduría ocupa el primer lugar entre los siete dones del Espíritu Santo. Tener el don de la sabiduría nos permite ver las cosas de acuerdo a como Dios las ve. La sabiduría nos dirige a la hora de juzgar todo de acuerdo a la perspectiva divina.
Don del Entendimiento
La comprensión es el regalo que nos da una mejor y más profundamente visión de los misterios de la fe cristiana. Nos ayuda a tener un conocimiento más claro de las enseñanzas y las verdades de la iglesia.
El don del consejo nos da la intuición de hacer lo correcto en circunstancias difíciles. Esto nos permite practicar y perfeccionar la virtud de la prudencia, o saber qué hacer y qué evitar en diferentes situaciones.
Don de la Fortaleza
La fortaleza es el don de la fuerza, la perseverancia y el coraje que nos permite obedecer y seguir la voluntad de Dios en todo momento.
Don de la Ciencia
Es una facilidad para distinguir entre lo verdadero y falso , mediante este don el cristiano sabe distinguir con perfecta claridad lo que le lleva a Dios y lo que le separa de El.
Sana nuestro corazón de todo tipo de dureza y lo abre a la ternura para con Dios como Padre y para con los hermanos como hijos del mismo Padre. Este don nos mueve y nos facilita el amor filial a nuestra Madre del cielo, la devoción a los Ángeles y Santos.
Don de Temor de Dios
Es un temor cariñoso, que nos inspira miedo a ofender a Dios, por ser El un Padre tan generoso y lleno de bondad hacia nosotros, y también porque sabemos que Dios no dejara ni un solo pecado sin castigar.
¿Qué son los frutos de Espíritu Santo?
Cuando la persona corresponde a la vida del Espíritu en ella, produce actos de exquisita virtud, que pueden compararse a los frutos de un árbol. "No todos los actos que proceden de la gracia de Dios en nosotros, tienen razón de frutos, sino, únicamente los más sazonados y exquisitos que llevan consigo cierta suavidad y dulzura"
¿Cuantos son los frutos del Espíritu Santo?
En la Catequesis, la Iglesia nos ofrece una lista de doce, en la que están los nueve que cita San Pablo en los Gálatas (caridad, gozo, paz, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, continencia) y otros tres más (paciencia, modestia y castidad).
1. Caridad o amor:
Significa afecto o benevolencia, amado, ágape; es la actitud de Dios hacia la humanidad el cual puede ser conocido sobre la base de sus acciones: Nos dio a su hijo único para salvarnos. Es el amor que valora y estima, desprendido, dispuesto a servir. Es el amor perfecto no fingido de Dios.
Los frutos del Espíritu Santo son:
2. Alegría o gozo:
Es el gusto, deleite y fruición profunda y espiritual, que nace de la conciencia que se tiene de la amistad con Dios. Cuando este fruto se manifiesta, la persona es alegre y optimista.
3. La Paz:
Este fruto describe relaciones armónicas entre personas, entre naciones, entre Dios y el hombre.
4. La Paciencia:
Como fruto del Espíritu por la paciencia, la persona acepta hasta el heroísmo los sufrimientos y males. No son para ella una carga Insoportable, sino, que los asimila de una manera positiva y los maneja de tal manera que no son destructivos ni para ellas ni para los que lo rodean, sino, que los usa como instrumentos para la construcción del Reino de Dios.
5. La Benignidad:
Significa utilidad, gracia, ternura, compasión, bondad. Es una disposición bondadosa de corazón hacia otros.
6. La Bondad:
Posee este fruto aquel que sabe ver lo bueno que hay en cada ser humano. Sin ser ingenuo, se fija más en lo positivo de las personas y de la vida que en lo negativo. Al actuar así, como en los demás frutos, siente la consolación del Espíritu.
7. La Fe:
Cuando decimos fe, podemos entender tres cosas:
1. La fe, como la virtud derramada por el Espíritu en nuestro espíritu.
2. La fe carismática.
3. La fe que equivale a fidelidad.
8. La Mansedumbre:
Este fruto, consiste en una moderación y dominio de la ira que no hace daño, sino que, al revés, va acompañado de la consolación del Espíritu. A la mansedumbre se opone la agresividad, la indignación violenta, el griterío airado, la blasfemia, la injuria, la riña, la violencia, el rencor, el deseo de venganza y la venganza misma.
9. Longanimidad:
El acto virtuoso, acompañado de consolación del Espíritu, en el que nos sentimos animados para tender a algo bueno que está muy distante de nosotros, o sea, cuya consecución se hará en mucho tiempo.
10. Modestia:

La modestia nos lleva a guardar el debido decoro en los gestos y movimientos corporales, el debido orden en el arreglo del cuerpo y del vestido. La persona modesta, tiene en su comportamiento, en su vestido y en su hablar, una decencia que le hacen fortalecer la vida cristiana de los demás, no debilitarla. Su amor a Jesucristo, le hace estremecer ante la idea de actuar de cómplice del diablo, de ser ocasión de pecado para otro.
11º Continencia:
La continencia mantiene el orden en el interior del hombre, y como indica su nombre, contiene en los justos límites la concupiscencia, no sólo en lo que se refiere a los placeres sensuales, sino también en lo que concierne al comer, al beber, al dormir, al divertirse y en los otros placeres de la vida material.
12. Castidad:
La castidad es la victoria conseguida sobre la carne y que hace del cristiano templo vivo del Espíritu Santo. El alma casta, ya sea virgen o casada
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