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Historia de la Literatura

Tercero Medio ETP
by

Francisca Tornini Delmonte

on 10 November 2015

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Transcript of Historia de la Literatura

Historia de la Literatura
Francisca Tornini Delmonte
Concepto
A lo largo de la historia ha habido varias
definiciones, pero aún no hay consenso, salvo características comunes:
1. Creación artística
2. Connotación o plurisignificación
3. Creación de mundos
4. Importancia de la forma
5. Literatura como comunicación
Periodización
- No se conoce el primer texto literario: no hay
registros.
- Invención de la escritura: Mesopotamia, 3.000 a.C.,
aprox.
- Primer texto literario (registro): "Epopeya de Gilgamesh" (Sumeria, 2.000 a.C., aprox.)
- Texto más antiguo (no literario): "Código de Hammurabi" (Babilonia, 1.700 a.C., aprox.)
- Se inicia la Literatura: Egipto, Mesopotamia, India,
Palestina, China, etc.
Edad Antigua o Clásica
- S. X a.C. al s. V d.C.
- Mayor apogeo: civilización grecorromana.
Grecia
- Desarrollo de la sátira, historiografía y epopeya.
- Poesía: intimidad, crítica y ataques personales,
valoración de la identidad romana.
- Catulo, Virgilio ("La Eneida"), Ovidio ("Las Metamorfosis").
- Horacio, tópicos: "carpe diem" (aprovecha el día), "beatus ille" (dichoso aquel), "aurea mediocritas" (la
dorada medianía) y "odi profanum vulgum"
(desprecio de la masa iletrada).
- Prosa: oratoria, historia, novela.
- Cicerón, Julio César, Tito Livio, Petronio,
Apuleyo.
- Teatro: popular (cómico e improvisado) y culto
(predominantemente trágico). Representaban fábulas.
- Plauto, Terencio.
Roma
Edad Media
- S. V al s. XV
- Textos literarios europeos: caballería, intelectualismo, críticas a la sociedad, muerte.
Edad Moderna
- S. XVI al s. XIX.
- Literatura renacentista, literatura del siglo XVII y literatura ilustrada.
- Predominan temas bélicos, por la cantidad de
conflictos armados durante la Edad Media.

1. Epopeya: guerra, personajes héroes nacionales, transmisión oral, anónimo, en versos, público popular.
Ej.: "Cantar de los Nibelungos", "Cantar del mío Cid", "La canción de Roldán".

2. Narración caballeresca: guerra, aventuras y amor,
personajes caballeros y damas, transmisión escrita, en
versos y luego en prosa, público noble.
Ej.: Ciclos artúricos, "Tristán e Isolda", "Amadís
de Gaula".
- Trovador: noble - obras líricas.

- Clérigo: erudito - prosa y versos con fines didácticos.

- Juglar: personaje popular - cantares de gesta y lírica.

- Peregrino: personaje popular -
cantares de gesta, lírica y cuentos.
Difusión medieval
- Surge a partir de la figura del trovador.
- Tema principal: amor cortés, es decir, amor como purificación.
Mujer casada, de clase social superior,
belleza única y no corresponde al amor del trovador, quien goza de este sufrimiento.
- Deriva en "Dolce stil nuovo", que toma elementos del franciscanismo y del pensamiento aristotélico. Tópico de la
"donna angelicata": Dante Alighieri y Guido Cavalcanti.
- Clase intelectual (surgimiento de las
universidades): clérigos y estudiantes.

- Obras poéticas sobre religión, moral, filosofía, alabanza a placeres mundanos (amor, vino, fiestas), crítica a la sociedad y sus instituciones.

- Ej.: "Carmina Burana" (cancionero).

- Goliardos españoles: tunas.
- Ámbito eclesiástico.
- Juan Ruiz o Arcipreste de Hita, "El libro del buen amor".
- Cuentos moralizantes, burla, entretención.
- Ej.: Don Juan Manuel con el "Conde Lucanor"; Chaucer
con los "Cuentos de Canterbury"; Boccaccio con el
"Decamerón".
Géneros caballerescos
Lírica trovadoresca en Provenza (s. XII)
Goliardos
Mester de Clerecía
Humanismo
- Siglo XIV.
- Comienzan cambios
que inspiran el
movimiento llamado
"Humanismo".
- Mirada a la cultura
clásica.
- Antropocentrismo.
- Autores más
representativos:
Alighieri, Petrarca y
Boccaccio.
- Primeras narraciones: transmisión oral - poesía.

- Epopeya: hazañas de un héroe por la patria (guerras o
viajes). Personajes nobles; valores: fortaleza y sabiduría;
lenguaje sublime.
- Homero: "La Odisea" y "La Ilíada".
- Lírica: subgéneros como la
elegía (moral), yambo (satírico),
oda (íntimo) y lírica coral (canto
con música y danza).
- Safo, Anacreonte y Píndaro.
- Teatro: origen en "ditirambos"; la tragedia perseguía la
catarsis y la comedia, la carcajada.
- Esquilo, Sófocles, Eurípides.
- Prosa: fábulas, filosofía e historiografía.
- Esopo, Platón, Aristóteles.
Literatura
renacentista
- Modelos ideales: el caballero, el intelectual, el
gobernante, el cristiano, la mujer.
- Se busca la perfección a través de la inteligencia y el desarrollo de habilidades (simetría, equilibrio, sencillez).
- Temas recurrentes: amor, naturaleza ("locus amoenus" o "beatus ille"), mitología clásica, comportamiento humano.
- Representantes: Ludovico Ariosto, con "Orlando furioso" (versos); Nicolás Maquiavelo, con "El Príncipe"
(tratado); Garcilaso de la Vega (género lírico); Erasmo de
Rotterdam, con "Elogio a la locura".
- Subgéneros de la novela: novela pastoril (Virgilio y
Boccaccio - "locus amoenus"), libros de caballería
(literatura caballeresca medieval), novela
picaresca, con "El lazarillo de Tormes".
Barroco
- A fines del s. XVI el Renacimiento
cae en decadencia y surge el
Barroco.
- Pesimismo y desengaño sobre los
ideales renacentistas.
- Continúan los mismos temas,
pero despojados de la perfección
añorada. Además abarcan el
tema del paso del tiempo, los defectos humanos,
la religión como salvación y los goces de la vida.
- Miguel de Cervantes: elemento de transición
entre el Renacimiento y el Barroco.
Literatura
del s. XVII
- Influencia del Clasisismo francés y Barroco ingles y
español.
- Temas: amor, moral, religión, sátira, crítica social.
- William Shakespeare: poeta, dramaturgo y actor del llamado "Teatro Isabelino".
- "Romeo y Julieta", "El rey Lear", "Hamlet", "Otelo", "Macbeth", "Sueño de una noche de verano", "El mercader de Venecia", "Mucho ruido y pocas nueces", "La fierecilla domada", etc.
- Teatro dirigido a élites (patrocinado por la corte real):
tragedia y comedia (Molière, con "Tartufo", "Don Juan", "El
médico a palos", "El avaro", "El burgués gentilhombre",
"El enfermo imaginario", etc.)
Literatura ilustrada
- S. XVIII al s. XIX en Francia, Inglaterra y Alemania.
- Mayor importancia a la racionalidad; surge la burguesía.
- "Siglo de las luces" o "Ilustración": racionalismo (razón como
base del conocimiento y como herramienta de dominio).
- Incremento del desarrollo de la ciencia (empirismo).
- Primera enciclopedia; prosa de ideas (ensayo, teatro y novela).
- Temas: ciencia, tecnología, teoría literaria, política y sociedades.
- Personajes importantes: Montesquieu, Voltaire, Diderot y Rousseau.
- Surge la novela epistolar y autobiográfica y subgéneros como la
novela de viajes y aventuras, novela sentimental y novela erótica.
- Autores representativos: Jonathan Swift ("Los viajes de Gulliver"),
Daniel Defoe ("Robinson Crusoe").
- Da paso al Romanticismo (Edad Contemporánea) como
reacción al racionalismo.
PARTE I: Leyes 1 a 50

Ley 1: Si uno ha acusado y ha embrujado a otro y no puede justificarse, es pasible de muerte.
Ley 2: Si uno embrujó a otro y no puede justificarse, el embrujado irá al río, se arrojará; si el río lo ahoga, el que lo ha embrujado heredará su casa; si el río lo absuelve y lo devuelve salvo, el brujo es pasible de muerte y el embrujado tomará su casa.
Ley 3: Si uno en un proceso ha dado testimonio de cargo y no ha probado la palabra que dijo, si este proceso es por un crimen que podría acarrear la muerte, este hombre es pasible de muerte.
Ley 4: Si se ha prestado un testimonio semejante en un proceso de trigo y plata, recibirá la pena de este proceso.
Ley 5: Si un juez ha sentenciado en un proceso y dado un documento sellado (una tablilla) con su sentencia, y luego cambió su decisión, este juez será convicto de haber cambiado la sentencia que había dictado y pagará hasta 12 veces el reclamo que motivó el proceso y públicamente se le expulsará de su lugar en el tribunal y no participará más con los jueces en un proceso.
Código de Hammurabi
LOS DIOSES DECIDEN EN ASAMBLEA. EL RETORNO DE ODISEO
Cuéntame, Musa, la historia del hombre de muchos senderos, que anduvo errante muy mucho después de Troya sagrada asolar; vio muchas ciudades de hombres y conoció su talante, y dolores sufrió sin cuento en el mar tratando de asegurar la vida y el retorno de sus compañeros.
Mas no consiguió salvarlos, con mucho quererlo, pues de su propia insensatez sucumbieron víctimas, ¡locas! de Hiperión Helios las vacas comieron, y en tal punto acabó para ellos el día del retorno. Diosa, hija de Zeus, también a nosotros, cuéntanos algún pasaje de estos sucesos.
Homero: "La Odisea"
Canta, oh diosa, la cólera del Pélida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves cumplíase la voluntad de Zeus desde que se separaron disputando el Átrida, rey de hombres, y el divino Aquiles.
¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la contienda para que pelearan? El hijo de Leto y de Zeus. Airado con el rey, suscitó en el ejército maligna peste, y los hombres perecían por el ultraje que el Átrida infiriera al sacerdote Crises. Éste, deseando redimir a su hija, se había presentado en las veleras naves aqueas con un inmenso rescate y las ínfulas de Apolo, el que hiere de lejos, que pendían de áureo cetro, en la mano; y a todos los aqueos, y particularmente a los dos Átridas, caudillos de pueblos, así les suplicaba:
¡Átridas y demás aqueos de hermosas grebas! Los dioses, que poseen olímpicos palacios, os permitan destruir la ciudad de Príamo y regresar felizmente a la patria! Poned en libertad a mi hija y recibid el rescate, venerando al hijo de Zeus, a Apolo, el que hiere de lejos.
Homero: "La Ilíada"
Se han puesto la luna y las Pléyades;
ya es media noche;
las horas avanzan,
pero yo duermo sola.
Safo: poemas
EL CORO DE LOS ANCIANOS
Heme aquí, Clitemnestra, sumiso a tu potestad. Conviene honrar a la esposa del príncipe cuando éste ha dejado el trono vacío. Bien hayas recibido nuevas felices, o, sin que te hayan llegado, dispongas estos sacrificios en la esperanza de recibirlas, con alegría te oiré, y no te haré reconvención alguna si callas.
CLITEMNESTRA
Como se ha dicho, ¡nazca la aurora feliz de la noche materna! Escucha, y una alegría tendrás mayor que tu esperanza: los argivos son dueños de la ciudad de Príamo.
EL CORO DE LOS ANCIANOS
¿Qué dices? Unas palabras has dicho, y apenas las creo.
CLITEMNESTRA
Digo que Troya es de los argivos. ¿No lo dije claro?
EL CORO DE LOS ANCIANOS
La alegría me colma y excita mis lágrimas.
Esquilo: "La Orestíada"
En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa, porque ante todos decía que era la más veloz. Por eso, constantemente se reía de la lenta tortuga.
-¡Miren la tortuga! ¡Eh, tortuga, no corras tanto que te vas a cansar de ir tan de prisa! -decía la liebre riéndose de la tortuga.
Un día, conversando entre ellas, a la tortuga se le ocurrió de pronto hacerle una rara apuesta a la liebre.
-Estoy segura de poder ganarte una carrera -le dijo.
-¿A mí? -preguntó, asombrada, la liebre.
-Pues sí, a ti. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera.
La liebre, muy divertida, aceptó.
Todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. Se señaló cuál iba a ser el camino y la llegada. Una vez estuvo listo, comenzó la carrera entre grandes aplausos.
Confiada en su ligereza, la liebre dejó partir a la tortuga y se quedó remoloneando. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lerda criatura!
Luego, empezó a correr, corría veloz como el viento mientras la tortuga iba despacio, pero, eso sí, sin parar. Enseguida, la liebre se adelantó muchísimo. Se detuvo al lado del camino y se sentó a descansar.
Cuando la tortuga pasó por su lado, la liebre aprovechó para burlarse de ella una vez más. Le dejó ventaja y nuevamente emprendió su veloz marcha.
Varias veces repitió lo mismo, pero, a pesar de sus risas, la tortuga siguió caminando sin detenerse. Confiada en su velocidad, la liebre se tumbó bajo un árbol y ahí se quedó dormida.
Mientras tanto, pasito a pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió su camino hasta llegar a la meta. Cuando la liebre se despertó, corrió con todas sus fuerzas pero ya era demasiado tarde, la tortuga había ganado la carrera.
Aquel día fue muy triste para la liebre y aprendió una lección que no olvidaría jamás: No hay que burlarse jamás de los demás. También de esto debemos aprender que la pereza y el exceso de confianza pueden hacernos no alcanzar nuestros objetivos.
Esopo: "La liebre y la tortuga"
Tú, el mayor ratero de los baños públicos,
Vibenio padre, y el bujarrón de tu hijo
(pues, si el padre tiene la mano derecha más corrompida,
el hijo el culo más insaciable),
¿por qué no marcháis al exilio
a alguna maldita costa, supuesto que los robos del padre
son notorios para el pueblo y tú, su hijo,
no puedes vender ni por un as tus peludas nalgas?
Catulo: "Una pareja depravada"
Dichoso aquél que vive, lejos de los negocios,
como la antigua grey de los mortales;
y, con sus propios bueyes, labra el campo paterno,
libre del interés y de la usura.

No le despierta el fiero toque de la trompeta,
ni le aterra la mar embravecida;
y esquiva el foro público, y el umbral altanero
de las aristocráticas mansiones.

Enlaza, sabiamente, los elevados álamos
con el pujante brote de las vides;
o, en apartado valle, vigila los rebaños
de las reses que mugen y campean;

o poda con su hoz las inútiles ramas,
trasplantando las más reverdecidas;
o pone en limpios cántaros las estrujadas mieles,
o trasquila a las tímidas ovejas. [...]
Horacio: tópicos
LIBRO PRIMERO.
I.
Canto asunto marcial; al héroe canto
Que, de Troya lanzado, a Italia vino;
Que ora en mar, ora en tierra, sufrió tanto
De Juno rencorosa y del destino;
Que en guerras luego padeció quebranto,
Conquistador en el país latino,
Hasta fundar, en fin, con alto ejemplo,
Muro a sus armas, y a sus dioses templo.
Virgilio: "La Eneida"
INFIERNO
CANTO I
A mitad del camino de la vida, en una selva oscura me encontraba porque mi ruta había extraviado. ¡Cuán dura cosa es decir cuál era esta salvaje selva, áspera y fuerte que me vuelve el temor al pensamiento! Es tan amarga casi cual la muerte; mas por tratar del bien que allí encontré, de otras cosas diré que me ocurrieron.
Yo no sé repetir cómo entré en ella pues tan dormido me hallaba en el punto que abandoné la senda verdadera.
Mas cuando hube llegado al pie de un monte, allí donde aquel valle terminaba que el corazón habíame aterrado, hacia lo alto miré, y vi que su cima ya vestían los rayos del planeta que lleva recto por cualquier camino.
Entonces se calmó aquel miedo un poco, que en el lago del alma había entrado la noche que pasé con tanta angustia.
Y como quien con aliento anhelante, ya salido del piélago a la orilla, se vuelve y mira al agua
peligrosa, tal mi ánimo, huyendo todavía, se volvió por mirar de nuevo el sitio que a los que viven traspasar no deja.
Repuesto un poco el cuerpo fatigado, seguí el camino por la yerma loma, siempre afirmando el pie de más abajo.
Dante Alighieri: "La Divina Comedia"
PRIMERA AVENTURA: Lo que soñaba Kriemhilde.

Muchas cosas maravillosas narran las sagas de tiempos antiguos,
De héroes loables de gran temeridad,
De alegría y de fiestas, de llantos y lamentos.
De la lucha de héroes valientes ahora escucharéis narrar maravillas.

Creció en Burgundia una niña tan noble
Que en todos los países no podría haber alguna más bella.
Kriemhild se llamaba y se hizo mujer muy hermosa.
Por ella muchos caballeros perdieron su vida y su cuerpo.
"Cantar de los Nibelungos"
1. EL CID, CAMINO DEL DESTIERRO, LLEGA A BURGOS
Mío Cid Ruy Díaz entró en Burgos
En su compañía sesenta pendones;
salían a verlo mujeres y varones,
burgueses y burguesas están en las ventanas,
llorando con los ojos muy grande dolor tenían.
De sus bocas todos decían una razón:
¡Dios, que buen vasallo si tuviese buen señor!
"Mío Cid"
LA INFANCIA DE TRISTÁN
Señores, ¿os gustaría escuchar una hermosa historia de amor y de muerte? Es de Tristán y de la reina Isolda. Sabréis del goce y del dolor con que se amaron y cómo murieron, en el mismo día, él por ella, ella por él.
"Tristán e Isolda"
CONSEJOS DE DON AMOR:
Condiciones que ha de tener la mujer para ser bella (coplas 429- 435)

Si leyeres a Ovidio que por mí fue educado,
hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado,
y muy buenas maneras para el enamorado;
Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado.

Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas cosas tendrás primero que aprender
para que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente, mira qué mujer escoger.

Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta pero tampoco enana;
si pudieras, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.

Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillo no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.

Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claras y rientes;
las orejas pequeñas, delgadas; para mientes (fíjate)
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.

La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos.

La su boca pequeña, así, de buena guisa (clase)
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa,
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa! (provee de lo necesario).
Arcipreste de Hita: "Libro del Buen Amor"
Las damas, héroes, armas, el decoro,
amor, audaces obras ahora canto
del tiempo en que pasó de África el moro
cruzando el mar, y a Francia sumió en llanto,
siguiendo el juvenil furor a coro
de Agramante su rey, que henchido, y cuánto,
quiso vengar la muerte de Troyano
en Carlomagno, emperador romano.
Ariosto: "Orlando furioso"
CAPÍTULO XV
DE LAS COSAS POR LAS QUE LOS HOMBRES, Y ESPECIALMENTE LOS PRÍNCIPES, SON ALABADOS O CENSURADOS
Conviene ahora ver cómo debe conducirse un príncipe con sus amigos y con sus súbditos. Muchos escribieron ya sobre esto, y, al tratarlo yo con posterioridad, no incurriré en defecto de presunción, pues no hablaré más que con arreglo a lo que sobre esto dijeron ellos. Siendo mi fin hacer indicaciones útiles para quienes las comprendan, he tenido por más conducente a este fin seguir en el asunto la verdad real, y no los desvaríos de la imaginación, porque muchos concibieron repúblicas y principados, que jamás vieron, y que sólo existían en su fantasía acalorada. Hay tanta distancia entre saber cómo viven los hombres, y cómo debieran vivir, que el que para gobernarlos aprende el estudio de lo que se hace, para deducir lo que sería más noble y más justo hacer, aprende más a crear su ruina que a reservarse de ella, puesto que un príncipe que a toda costa quiere ser bueno, cuando de hecho está rodeado de gentes que no lo son no puede menos que caminar hacia un desastre. Por ende, es necesario que un príncipe que desee mantenerse en su reino, aprenda a no ser bueno en ciertos casos, y a servirse o no servirse de su bondad, según que las circunstancias lo exijan.
Maquiavelo: "El Príncipe"
SONETO XI
Hermosas ninfas, que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas,

agora estéis labrando embebecidas
o tejiendo las telas delicadas,
agora unas con otras apartadas
contándoos los amores y las vidas:

dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando,

que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá despacio consolarme.
Garcilaso de la Vega
TRATADO PRIMERO
Cuenta Lázaro su vida, y cuyo hijo fue pues sepa V.M. ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre, y fue desta manera. Mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda de una aceña, que está ribera de aquel río, en la cual fue molinero más de quince años; y estando mi madre una noche en la aceña, preñada de mí, tomóle el parto y parióme allí: de manera que con verdad puedo decir nacido en el río. Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de los que allí a moler venían, por lo que fue preso, y confesó y no negó y padeció persecución por justicia. Espero en Dios que está en la Gloria, pues el Evangelio los llama bienaventurados. En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre, que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho, con cargo de acemilero de un caballero que allá fue, y con su señor, como leal criado, feneció su vida.
"Lazarillo de Tormes"
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
Miguel de Cervantes:
"Don Quijote de la Mancha"
"¡He aquí la excelente estupidez del mundo; que, cuando nos hallamos a mal con la Fortuna, lo cual acontece con frecuencia por nuestra propia falta, hacemos culpables de nuestras desgracias al sol, a la luna y a las estrellas; como si fuésemos villanos por necesidad, locos por compulsión celeste; pícaros, ladrones y traidores por el predominio de las esferas; beodos, embusteros y adúlteros por la obediencia forzosa al influjo planetario, y como si siempre que somos malvados fuese por empeño de la voluntad divina! ¡Admirable subterfugio del hombre putañero, cargar a cuenta de un astro su caprina condición! Mi padre se unió con mi madre bajo la cola del Dragón y la Osa Mayor presidió mi nacimiento; de lo que se sigue que yo sea taimado y lujurioso. ¡Bah! Hubiera sido lo que soy, aunque la estrella más virginal hubiese parpadeado en el firmamento cuando me bastardearon."
William Shakespeare: "El rey Lear"
ESCENA PRIMERA
BARTOLO. ¡Válgate Dios, y qué durillo está este tronco El hacha se mella toda, y él no se parte... (Corta leña de un árbol inmediato al foro; deja después el hacha arrimada al tronco, se adelanta hacia el proscenio, siéntase en un peñasco, saca piedra y eslabón, enciende un cigarro y se pone a fumar.) ¡Mucho trabajo es éste!... Y como hoy aprieta el calor, me fatigo y me rindo y no puedo más... Dejémoslo y será lo mejor, que ahí se quedará para cuando vuelva. Ahora vendrá bien un rato de descanso y un cigarrillo, que esta triste vida otro la ha de heredar... Allí viene mi mujer. ¿Qué traerá de bueno?
MARTINA. (Sale por el lado derecho). Holgazán, ¿qué haces ahí sentado, fumando sin trabajar? ¿Sabes que tienes que acabar de partir esa leña y llevarla al lugar, y ya es cerca de mediodía?
BARTOLO. Anda, que si no es hoy será mañana.
MARTINA. Mira qué respuesta.
BARTOLO. Perdóname, mujer. Estoy cansado, y me senté un rato a fumar un cigarro.
MARTINA. ¡Y que yo aguante a un marido tan poltrón y desidioso! Levántate y trabaja.
Moliere: El médico a palos
Primera Parte
Un viaje a Liliput
Capítulo 1
Mi padre tenía una pequeña hacienda en Nottinghamshire. De cinco hijos, yo era el tercero. Me mandó al Colegio Emanuel, de Cambridge, teniendo yo catorce años, y allí residí tres, seriamente aplicado a mis estudios; pero como mi sostenimiento, aun siendo mi pensión muy corta, representaba una carga demasiado grande para una tan reducida fortuna, entré de aprendiz con míster James Bates, eminente cirujano de Londres, con quien estuve cuatro años, y con pequeñas cantidades que mi padre me enviaba de vez en cuando fuí aprendiendo navegación y otras partes de las Matemáticas, útiles a quien ha de viajar, pues siempre creí que, más tarde o más temprano, viajar sería mi suerte. Cuando dejé a míster Bates, volví al lado de mi padre; allí, con su ayuda, la de mi tío Juan y la de algún otro pariente, conseguí cuarenta libras y la promesa de treinta al año para mi sostenimiento en Leida. En este último punto estudié Física dos años y siete meses, seguro de que me sería útil en largas travesías.
Jonathan Swift:
"Los viajes de Gulliver"
Nací en 1632, en la ciudad de York, de una buena familia, aunque no de la región, pues mi padre era un extranjero de Bremen que, inicialmente, se asentó en Hull. Allí consiguió hacerse con una considerable fortuna como comerciante y, más tarde, abandonó sus negocios y se fue a vivir a York, donde se casó con mi madre, que pertenecía a la familia Robinson, una de las buenas familias del condado de la cual obtuve mi nombre, Robinson Kreutznaer. Mas, por la habitual alteración de las palabras que se hace en Inglaterra, ahora nos llaman y nosotros también nos llamamos y escribimos nuestro nombre Crusoe; y así me han llamado siempre mis compañeros.
Tenía dos hermanos mayores, uno de ellos fue coronel de un regimiento de infantería inglesa en Flandes, que antes había estado bajo el mando del célebre coronel Lockhart, y murió en la batalla de Dunkerque contra los españoles.
Lo que fue de mi segundo hermano, nunca lo he sabido al igual que mi padre y mi madre tampoco supieron lo que fue de mí.
Daniel Defoe:
"Robinson Crusoe"
Full transcript