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Copy of mario

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Israel Serrato L

on 4 November 2013

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LA ESENCIA
Estoy convencido de que mi personalidad es la suma de los rasgos relevantes de todas aquellas personas que lograron impactar en mi vida…… soy mi padre, mi madre, el abuelo Federico, la Abuela Consuelo, el tío Carlos, el tío Tavo, la Profesora Cristina, Arqueles Vela, Adalberto García de Mendoza, Memo Schöening, Miguel Ávalos, el filósofo indígena de Veracruz, mis compañeros del internado, Mohammed Gammoudi, soy mi esposa, soy mis hijos, soy mis nietos, soy mi hermano, soy alguno de los rockeros, alguno de los poetas románticos, soy hasta algunos que no existieron como el Quijote, en fin soy quien influyó en mi personalidad.
blah
blah
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blxh bxxh
a ah b lah
blah blah
... because the Internet is a mess!
ROBERTO ANTONIO CANSECO
MI AUTOBIOGRAFIA



Tengo un gusto enorme de presentar la narración de vida de un ser sencillamente extraordinario,
un personaje que ha tocada y permeado la vida de muchas personas (incluyendo la mía) con sus enseñanzas y ejemplo de superación y supervivencia.
El presente escrito fue motivado por una de esas enfermedades que nunca nos atrevemos a pronunciar por temor y dolor, sin embargo, para el autor ha sido su mayor impulso para dejar su huella en las futuras generaciones.
A través de la recopilación de pequeños esbozos sobre sus ancestros, raíces y orígenes, el autor narra sus experiencias personales y profesionales más relevantes, relatando detalles del recorrido de su vida, saltando frecuentemente del presente al pasado como si no le alcanzara la vida; y en esos saltos tratando de transmitir mensajes positivos y experiencias de como sí es posible resolver situaciones por muy difíciles que parezcan; y si no es posible resolverlas, como aprender a vivir con ellas, comprender que no estamos solos, que siempre hay personas que te dan la mano en lo espiritual y hasta en lo material, pero en especial, su mensaje primordial es cultivar los valores universales a través de la familia como fuente principal de ellos. Su familia (esposa, hijos y nietas) son sin duda su motor de lucha incansable.
Finalmente reseña como ha aprendido a tratar su enfermedad combinando la ciencia con la fe y en sus propias palabras que: “Lo que Dios hace por ti es a través de tus propias acciones, no se deben esperar milagros, la vida es hermosa y hay que disfrutarla”.
Adentrarse en la vida de Roberto Antonio Canseco es un viaje que muchos deberíamos tomar, pues sin duda, dejará un legado de actitudes y valores por compartir.

Xochitlpitzahuatl Ortega



Generoso legado en sus diferentes facetas, que vienen a resumirse en una sola verdad, trasmitir el amor a la familia, a nuestras raíces, conocer de dónde venimos, el ambiente en que nos formamos y hacia dónde vamos, la importancia de la superación personal, acorde a los valores positivos, valores interiores que nos distinguen como personas, el entender que no importa de dónde empecemos a escalar, demostrar que las barreras y limitaciones para progresar solo residen en nuestra mente que con esfuerzo, dedicación y reconocer cual es nuestro lugar en el mundo, podemos alcanzar nuestros más caros objetivos. Nos habla sobre el valor personal y la calidez humana ante la adversidad y más que enfrentar la situación con valentía, lo más valioso es proyectar sus experiencias en la vida diaria, profesional y en el tratamiento de una enfermedad terminal, con la esperanza de poder ayudar a las personas que las quieran tomar, en especial a la familia. Ejemplo de una vida llena de bondad, sencillez, entereza, entrega y fe.
Trascendencia maravillosa, queda plasmada en esas líneas plenas de amor en el ir y venir de su tiempo.

Martha Sánchez Casados
¿QUE REPRESENTA ESTA AUTOBIOGRAFIA?
El ir y venir
de mi tiempo

Una mañana helada muy temprano sale de su casa la madre corriendo con su hijo en brazos envuelto en una cobija pidiendo que la ayuden a llevarlo al doctor, un camionero se apiada y la lleva al médico más cercano que estaba a cien kilómetros del pueblo transitando caminos de terracería dando tumbos y la madre sin hablar abrazando fuertemente a su hijo que sudaba por la alta temperatura y casi no podía respirar, el camión de redilas llegó a la carretera y enfiló un poco mas apresuradamente hacia Cárdenas,

PROLOGO
después de tres horas de angustioso viaje llegaron a la ciudad y preguntaron por el domicilio del doctor, les informaron que estaba pasando las vías del ferrocarril, se bajó el chofer y tocó la puerta del consultorio y rápidamente al ver la cara de angustia de la madre el doctor Amonario atendió al niño, le examinó la garganta y con el estetoscopio le auscultó los pulmones y le dijo a la madre su niño tiene bronconeumonía, de milagro llegó vivo, dele estos medicamentos y manténgalo arropado y en cama durante tres días, la madre dio las gracias al doctor y enfilaron hacia el pueblo.

Dr Amonario
Camión de Caletilla
Iba la madre tomando de la mano al niño cuesta arriba casi jalándolo, el niño llorando porque no quería ir a la escuela, la abuela desde su puesto de raspas animando al niño gritándole te va a gustar chiquito, la escuela es buena, la madre lo deja a las puertas de la escuela, al niño lo recibe la maestra y lo introduce al salón, el niño con el brazo extendido clamando por la madre, ella se aleja con lágrimas en los ojos, es su primer desprendimiento de aquel ser que tanto quiere, la escuela resultó ser interesante, allí se encontró con otros niños que igual que el estaban llorando, la maestra los llevó al patio de la escuela lleno de árboles frutales y formados junto con otros niños ya mas grandes escucharon entonar el himno nacional y vieron pasar frente de si a la escolta que llevaba la bandera nacional, todos los
niños nuevos se embebieron de la ceremonia y dejaron de pensar en sus mamás, luego pasaron al salón y la maestra en el pizarrón empezó a hacer caligrafía con gises de colores, les dijo a los niños que repitieran lo mismo en sus cuadernos , haciendo varias planas, en eso sonó la campana del recreo y les dijo la maestra que podían salir al patio, todos en desbandada salieron dejando en sus pupitres la mochila, el niño corrió a casa de su madrina que estaba atrás de la escuela, la madrina estaba haciendo bocoles y le dio al niño que los engulló con mucha hambre en eso sonó la campana y el niño corrió a la escuela y llegó a tiempo a sentarse en su pupitre y la maestra empezó a escribir los números en el pizarrón y luego más cosas que hicieron que el tiempo pasara volando, cuando menos acordaron los niños, ya era la hora de salida, las cinco de la tarde, salieron todos corriendo cuando sonó la campana y ya estaba la madre afuera esperando al niño, que corrió a los brazos de ella, contento porque ella allí estaba y porque le gustó la escuela.
En segundo año el profesor Luna era muy enojón y a todo mundo castigaba por indisciplina ó por no hacer la tarea con reglazos en la mano, así que pronto aprendimos que se tenía que hacer la tarea a tiempo y portarse bien en el salón, en tercero me tocó el profe Genaro que tenía labio leporino, pero era buen maestro fue donde saque más bajas calificaciones en matemáticas y se me hizo el año más difícil, tal vez porque creía que la virgen de Guadalupe me iba a ayudar en los exámenes y le rezaba a una fruta que se llama guadalupana para que me ayudara en lugar de estudiar, pronto me di cuenta que eso no daba resultado y que lo mejor es ponerse a hacer las tareas y estudiar.

En cuarto año el profesor Blas nos dio clase, pero además nos daba educación física, con él aprendí a correr y a saltar, también a jugar voli bol, pero lo más fabuloso era la clase de botánica ya que se realizaba en el río, en “la toma” que es un lugar del río donde hay un peñasco en medio del río y a sus pies una poza de aguas muy transparentes llena de peces y en sus alrededores plantas de las más variadas especies en donde aprendimos a distinguir los diferentes tipos de hojas, al final de la clase nos metíamos al rio, allí aprendí a nadar ya en forma pues antes solamente sabía flotar y nadar de perrito.
Hoy me acompañaron mi esposa y Billy a realizarme los estudios en el CREO, me sacaron sangre y me inyectaron estroncio radiactivo, luego nos fuimos a tomar un rico cafecito con “pie” de manzana en el Mc Donald estuvimos platicando de cómo deberíamos planear nuestra vida en familia y en lo personal, me pareció una idea excelente de aprovechar el “momentum” de mi enfermedad, de esto estoy seguro de que saldremos fortalecidos y nuestra vida larga ó corta será mucho mejor llena de éxitos y satisfacciones, les sugerí la utilización de la metodología de la planeación estratégica, de manera simple, pero siguiendo sus pasos, como son el desarrollo de la misión y visión familiar, desglosarla en todos sus aspectos y analizar todos los ámbitos desde la parte personal, de salud, psicológica, espiritual, moral, relación con todos los miembros de la familia, desarrollo personal intelectual y profesional, status económico, material (bienes), previsión para el futuro, etc.


Nos entusiasmó la idea y dijimos que la íbamos a compartir con Carre y Andrea, luego regresamos al hospital para que me hagan la prueba de cáncer en los huesos en el analizador que es un aparato en donde te ponen acostado y te va recorriendo con una pantalla de cabeza a pies para sacar las placas o fotografías del esqueleto, por lo que pude ver de algunas placas y por los síntomas casi estoy seguro ( soy bueno para hacer diagnósticos de causas de problemas) de que tengo cáncer en las rodillas y posiblemente en la columna, pero habrá que esperar al diagnóstico del especialista, mañana iré por la mañana nuevamente al hospital para la prueba de tomografía, nos dijeron que tenía que llevar un litro de jugo sin pulpa allí lo van a preparar, por la tarde pasaremos por los resultados, hoy viene Rosita desde Tampico; ya nos dieron los resultados y aunque no se los hemos llevado al médico, por lo alto del antígeno y por los síntomas, el diagnostico se confirma, otra vez fue un drama de la abuelita, pero por ella y por ustedes he decidido darle la batalla a este mal y como iniciaremos el proceso de planeación, mi meta en ese sentido y se lo comenté a mi esposa cuando limpiábamos la alberca, es durar cuando menos diez años manteniendo una calidad de vida aceptable y en ese sentido desde este momento inicio la batalla, va por todos ustedes.
Quinto año fue un excelente año de muchos conocimientos de matemáticas, geografía, botánica e historia con la profe Cristina, aprendimos que el secreto de evitar los reglazos en las manos y los azotes con vara de membrillo en las sentaderas, es hacer la tarea antes de salir de la escuela y entonces ahora si a jugar beisbol ó ir al rio a nadar, confieso que en algunas ocasiones me hice la pinta con algunos de mis compañeros el “Siete cueros”, la “Colaira”, el “Moco verde” y el “Fierro oxidado”, a mi me decían “Bolillo”, para hacer algunas exploraciones por la orilla del río, cosa que estuvo mal pues nos pusimos en peligro, afortunadamente no nos pasó nada, en ese año me enseñé a bucear y como el río era de aguas cristalinas y
transparentes podía ver los peces que en su mayoría eran bagres y mojarras de muy buen tamaño, también había muchísimas sardinas que se arremolinaban alrededor de uno y en ocasiones nos mordían, pero bueno siempre regresábamos al pueblo antes del anochecer, ya cuando el sol se iba metiendo tras las montañas, con los pelos parados y tiesos, con la mochila colgando y bueno a aceptar el regaño de la madre, que con justa razón nos reclamaba la hora de llegar y las condiciones, pero para calmar un poquito a la madre, le decía y le demostraba que ya había hecho la tarea y bueno como toda madre que ante pone a todo el amor por sus hijos al final me decía ándele vamos a cenar y engullía con un hambre feroz unas ricas enfrijoladas.
Pasé a sexto año con muy buenas calificaciones, la profe Cristina nos siguió dando clase, “Moco verde” y yo éramos los mas aguzados del salón y siempre estábamos en competencia por el primer lugar, pero “Perico” era el mejor en historia, se sabía la vida de los personajes y muchos pasajes en los que habían participado, se sabía la vida de Félix Maria Calleja y con eso nos apantallaba.
Cuando estábamos en quinto veíamos a los de sexto con admiración y muy grandulones y bueno con un poco de temor y respeto pues nos hacían travesuras, ahora que estoy en sexto, me siento fuerte y poderoso y bueno nos respetan los alumnos de los grupos inferiores, ahora ya sé nadar muy bien y me tiro clavados del trampolín que es un lugar cerca del pueblo donde hay un tablón como a cinco metros de altura desde donde nos aventamos casi todos unos de pie y otros de clavado, yo de clavado pues aprendí bien de ver a mi primo Pilín que era muy bueno para nadar y para los clavados, recuerdo que se lanzaba de un árbol, el brazo más alto y venia destrozando ramas hasta que caía al agua en medio de un tiradero de palos y ramas, esto solamente él lo hacía y mi tío Pepe.
Hoy 9 de octubre vamos con buena vibra a que me hagan los estudios de tomografía profunda, anoche llegaron Carlos Roberto y Andrea con las niñas, a Carre lo noté apesadumbrado, mi chiquito, el sabe cuánto lo quiero, pero tiene que hacer un esfuerzo por mejorar su vida, ¡si puede! es muy inteligente y Andrea le tiene que ayudar y tienen que llegar a ser una familia feliz y exitosa, estoy seguro que lo lograrán.
Ayer temprano me acompañó Billy y mi esposa al centro médico para realizar la prueba de tomografía profunda, Carre se levantó para despedirme y desearme que me vaya bien y se quedó con las niñas, Rosita está aquí y también se quedó; llegamos justo a tiempo a las siete de la mañana e inmediatamente me prepararon un jugo suponemos que con laxante para limpiar los intestinos, una hora me lo estuve tomando, un vaso cada quince minutos pero al final no me hizo el efecto laxante, les decía a la gorda y a Billy que ni la cicuta que me dieron en el internado me hizo efecto, ya más adelante les contaré, pasé a la prueba y me dijeron que pasara a un cuarto para que me quitara la ropa y me quedara solamente con calzoncillo, me puse la bata y les toque la puerta, entré y vi el aparato que es una especie de dona con una plancha en medio en donde me acostaron me explicaron en qué consistiría la prueba, me dijo la enfermera técnica que me inyectarían una substancia radiactiva (ya van con esta dos veces, ya soy biónico) y que me iban a pasar lentamente por el centro del aparato, que tendría la mano izquierda libre para comunicarles cualquier malestar como náuseas, ganas de vomitar, dolor ó ardor, después de las indicaciones se salió la enfermera del cuarto donde estaba y se fue al cuarto de control, en donde se protegió de las radiaciones junto con el otro técnico y a través de un micrófono me dijo que la prueba iba a iniciar, en el aparato empezó a girar un arillo en la parte que parece dona y la plancha poco a poco se fue acercando al centro de la dona y yo acostado en ella parecía que me iba tragando, hubo acercamientos muy precisos al cerebro, al pecho y a la parte del estómago y vejiga, que en este punto se detuvo mas el aparato y fue cuando con máxima potencia empezó a girar el arillo de la dona y empecé a sentir un calor interior en mis órganos
como si estuviera adentro de un microondas, me aguanté el calor, por que dije
que tenía que aguantar, finalmente con la emoción que dan las pruebas de deporte extremo, también pensé en la Laiza, la perrita pastor alemán que cuando la llevaba al veterinario me veía con ojos de impotencia y resignación, y pensé, pero nosotros los seres humanos podemos controlar nuestras emociones y en este caso estar tranquilos y no se puede decir disfrutar pero si no desesperarse, procuré evitar las nauseas, aguantar el calor y no hacerle caso al cosquilleo ó ardor en el brazo en la parte donde me estaban inyectando la substancia radiactiva, a cada momento me daba la enfermera desde su cabina indicaciones de respire profundamente, suelte el aire, respire profundamente, suelte el aire a la vez que ponían a trabajar el aparato a su máxima intensidad, paró el aparato y entró la enfermera, me preguntó que como estaba, si no me sentía mal, me acarició el brazo y me dijo que iba a continuar la prueba y que en cinco minutos más terminaría, los cinco minutos se me hicieron eternos pues fue cuando mas sentí el calor, nauseas, estómago revuelto y ganas de orinar, pero me concentré para terminar dignamente la prueba, finalmente escuché la voz de la enfermera que decía que la prueba había terminado y bueno respiré profundo y me sentí como el atleta al que le dicen prueba superada, me vestí y la enfermera amablemente me acompañó a la recepción en donde se encontraba la gordita y Billy, la verdad yo me sentía desestabilizado y me fui directamente al baño pero nada, entonces ya nos fuimos pero le dije a Billy al salir del estacionamiento, párate hijo que quiero ir al baño, ya fui y oriné poquito, ya nos fuimos y al pasar por el parque Tangamanga me dieron ganas otra vez y le dije a Billy que se metiera a buscar un baño y allí ya pude hacer bien, todo el efecto del jugo apenas hasta ese momento se dio, les digo que soy de estómago duro, ya la gordita me acompañó a caminar un rato y mientras veía a la gente pasar corriendo y haciendo ejercicio y dije que iba a retomar ese camino como parte de mi plan de vida.

Hoy es domingo y dijo Billy que empezaríamos la reunión de planeación familiar, espero que si ya que hay una fiestecita de los gemelos y quiere la gorda llevar a las niñas, pero con que empecemos con la tarea de pensar en la misión y la visión de la familia estaría bien, ya van a dar las nueve voy a ir a despertar a la gorda para tomar café.
Pues si se fueron a la fiesta, son las cinco y media y no creo que regresen, pero le dije a Andrea que pensara en la misión y en la visión de la familia, para iniciar mañana, en este momento están llegando, pero solamente Carre, Billy y Andrea, la gorda se quedó con las niñas pues están muy contentas jugando.
El lunes fuimos a llevarle al doctor los resultados de los análisis, Billy la gorda y Rosita, hicimos antesala un ratito, estábamos nerviosos, yo creo que ellos más que yo, finalmente pasamos la gorda y yo y el médico puso las placas en una pantalla y empezó a analizarlas en voz alta, se refirió primero al esqueleto y dijo que no había contaminación y luego se refirió a las diapositivas de la prueba de tomografía profunda en donde se ven todos los órganos y fue revisándolos uno por uno, primero vio la vejiga y dijo que estaba bien, luego vio el páncreas, los intestinos, el vaso, el estómago y en todos encontró normalidad, veía a mi esposa con una sonrisa de alivio, vio los resultados de orina, sangre, todo bien, solamente el resultado de la prueba de antígeno prostático que igual que la prueba anterior salió con resultados sumamente altos, y el doctor concluyó su análisis diciendo que si bien no había desbordamiento del cáncer hacia otras partes del organismo, el resultado tan alto del antígeno denotaba una gran irregularidad de la próstata que lo hacía suponer que tenía desarrollo de cáncer por lo que recomendaba una cirugía parcial de esa glándula y analizar sus tejidos para determinar el grado de peligrosidad del mal y bueno hasta allí quedó el asunto ese día, lo que queda es tomar la decisión de operarme ó no.
En sexto año ya andaba queriendo andar de noviecillo, me gustaba una que se llamaba Magdalena, de grandes ojos negros, hija de don Primo y que vivía con sus abuelos por allá arriba, un día fue su cumpleaños y le llevamos mañanitas, yo me sentía emocionado de llegar a su casa y verla, era muy coqueta, en la escuela me veía y se daba vueltas, me sonreía y corría, pero como era muy tímido un muchacho más grande me la ganó, lástima, esta fue una lección que me hizo pensar que para lograr lo que uno quiere, cualquier cosa que sea hay que luchar con todas las fuerzas, haciendo a un lado complejos e inhibiciones.
En sexto año ya andaba queriendo andar de noviecillo, me gustaba una que se llamaba Magdalena, de grandes ojos negros, hija de don Primo y que vivía con sus abuelos por allá arriba, un día fue su cumpleaños y le llevamos mañanitas, yo me sentía emocionado de llegar a su casa y verla, era muy coqueta, en la escuela me veía y se daba vueltas, me sonreía y corría, pero como era muy tímido un muchacho más grande me la ganó, lástima, esta fue una lección que me hizo pensar que para lograr lo que uno quiere, cualquier cosa que sea hay que luchar con todas las fuerzas, haciendo a un lado complejos e inhibiciones.
En ese año en temporada de zafra todos los niños íbamos a trabajar a la parcela escolar que estaba en el plan, recuerdo que eran alrededor de dos hectáreas y se cultivaba la caña de azúcar, todos los días a las cinco de la mañana partíamos a la parcela a pie con nuestros machetes, solamente Nacho iba montado en su mula porque era el encargado de recoger los lonches, cada uno de nosotros escogía un surco e íbamos cortando con nuestro machete la caña, hasta el ras del suelo y ya cuando teníamos cortados tres ó cuatro surcos juntábamos la caña en montones y cargada al hombro la subíamos a un guayín tirado por bueyes, había unos muchachos muy rápidos como David el Mansito que mientras yo terminaba de cortar la caña de un surco, él ya llevaba medio mas, así seguíamos desde las seis de la mañana hasta como a las once que llegaba Nacho con el lonche, entonces corríamos a encontrarlo y sin bajarse de la mula casi le arrebatábamos el que nos correspondía, lo identificábamos por la bolsa y la servilleta en que venía envuelto, generalmente el lonche consistía en taquitos de revoltillo, de frijoles negros, de calabazas, de chayote ó de palmito y nopales y una botella de soda llena de café con leche y con un tapón de elote, el lonche que me hacia mi mamá era avena y pan, pero a la hora de almorzar compartíamos nuestros lonches, por cierto casi nadie quería del mío, luego después de descansar un poco continuábamos con nuestra tarea hasta las seis de la tarde y ya luego regresábamos al pueblo con el sol a nuestras espaldas metiéndose atrás de los cerros, a veces nos encontrábamos alguna víbora que corría a esconderse ó al rio que estaba muy cerca y también encontrábamos tarántulas negras de panza anaranjada, nunca nos mordió ninguno de estos bichos y había algunos muchachos que agarraban a la tarántula y se la hacían pasear por el brazo yo nunca fui capaz de hacerlo; este trabajo lo hacíamos en vacaciones de fin de año, la caña recolectada se molía y se transformaba en piloncillo y de la ganancia obtenida se tenían recursos económicos para el mantenimiento de la escuela.

En ese año en temporada de zafra todos los niños íbamos a trabajar a la parcela escolar que estaba en el plan, recuerdo que eran alrededor de dos hectáreas y se cultivaba la caña de azúcar, todos los días a las cinco de la mañana partíamos a la parcela a pie con nuestros machetes, solamente Nacho iba montado en su mula porque era el encargado de recoger los lonches, cada uno de nosotros escogía un surco e íbamos cortando con nuestro machete la caña, hasta el ras del suelo y ya cuando teníamos cortados tres ó cuatro surcos juntábamos la caña en montones y cargada al hombro la subíamos a un guayín tirado por bueyes, había unos muchachos muy rápidos como David el Mansito que mientras yo terminaba de cortar la caña de un surco, él ya llevaba medio mas, así seguíamos desde las seis de la mañana hasta como a las once que llegaba Nacho con el lonche, entonces corríamos a encontrarlo y sin bajarse de la mula casi le arrebatábamos el que nos correspondía, lo identificábamos por la bolsa y la servilleta en que venía envuelto, generalmente el lonche consistía en taquitos de revoltillo, de frijoles negros, de calabazas, de chayote ó de palmito y nopales y una botella de soda llena de café con leche y con un tapón de elote, el lonche que me hacia mi mamá era avena y pan, pero a la hora de almorzar compartíamos nuestros lonches, por cierto casi nadie quería del mío, luego después de descansar un poco continuábamos con nuestra tarea hasta las seis de la tarde y ya luego regresábamos al pueblo con el sol a nuestras espaldas metiéndose atrás de los cerros, a veces nos encontrábamos alguna víbora que corría a esconderse ó al rio que estaba muy cerca y también encontrábamos tarántulas negras de panza anaranjada, nunca nos mordió ninguno de estos bichos y había algunos muchachos que agarraban a la tarántula y se la hacían pasear por el brazo yo nunca fui capaz de hacerlo; este trabajo lo hacíamos en vacaciones de fin de año, la caña recolectada se molía y se transformaba en piloncillo y de la ganancia obtenida se tenían recursos económicos para el mantenimiento de la escuela.
Decidimos escuchar otras opiniones y fuimos con un médico recomendado por Anita la sobrina de mi esposa, el diagnóstico fue el mismo que el del médico anterior, nos convenció y finalmente tomamos la decisión de operarme, el doctor me decía que ya en ese momento, yo le comenté que tenía que dejar arreglados algunos asuntos en la universidad, que necesitaba tomarme unos tres días y me comentó que no, que era más urgente la operación que cualquier otra cosa y en ese momento tomó el celular y me programó en un hospital ( la Bene) para iniciar los preparativos para la operación al día siguiente a las once de la mañana para pasar al quirófano a las tres y media de la tarde y bueno, al día siguiente le dije a Billy que me acompañara temprano a la universidad para dejarles el auto e informarle al rector, fui a mi oficina vi a Jaime y le di algunas indicaciones y ya nos regresamos a casita, le pedí a Billy unos libros para leer en el hospital durante los dos día que iba a estar allí, uno fue “Por quién doblan las campanas” de Ernest Heminway y otro fue de poesías del gran poeta chileno Pablo Neruda, nos fuimos al hospital y empezaron los preparativos para la operación, pruebas de presión arterial, temperatura, pruebas de cardiología e inyección de suero en la vena, así fue y finalmente me veo trasladado en una camilla hasta el quirófano con tan solo una bata con cuadritos cafés y un gorro azul, me pasaron de una camilla a otra y a otra y después a la plancha de operaciones, luego llegó el anestesiólogo y me dijo que me iba a anestesiar localmente, que me pusiera en posición fetal, de lado ( como engarruñadito) y me puso una inyección en la columna vertebral, en ese momento pensé en la que le pusieron a la gorda, que fue muy dolorosa por que no le encontraban el hueco entre las vértebras y la lastimaron mucho, de tal forma que duró varios años con la molestia, pero no, no fue así, me dolió un poco pero nada exagerado, ya me dijeron que estirara las piernas y boca arriba me empezaron a preparar para la operación, se escuchaba al médico dar instrucciones a las enfermeras, que le acercara los instrumentos, que prendiera el aparato, que le conectara el agua y a mí me pusieron una especie de cortina para que no viera la operación, el anestesiólogo se puso a un lado de mi cabeza, observando mis reacciones y yo con los músculos de la cara tensos, ni siquiera me atrevía a parpadear, solamente escuchaba el ruido de la herramienta, una especie de sumbido de taladro, ¡rrrrmmmmmmm!, ¡rrrrmmmmmmm!, ¡rrrrmmmmmmm! una vez y otra vez, las indicaciones del médico a las enfermeras que de que le dieran tal aparato, ó herramienta que le pusieran más agua al recipiente, le pregunté después de un rato al anestesiólogo que como iba la operación y me dijo que ya estaba a punto de terminar, yo no estaba sintiendo nada doloroso, si acaso un cosquilleo en el interior de mi cuerpo como causado por un taladro, pero muy leve, que pienso que a lo mejor era causado por mi imaginación al escuchar el ruido del aparato; finalmente me quitaron la cortina, di un respiro profundo con una gran exhalación de alivio y me pasaron a una camilla en la cual fui trasladado a la sala de recuperación en donde duré varias horas hasta que pude mover los dedos de los pies, ya afuera estaban esperando ansiosamente la gorda, Carre, Billy, Rosita, Jorge, Tere, las niñas, alcancé a ver algunos familiares como a Ricardo, tal vez Anita, no sé pues iba acostado , lo que si vi fue que Karla Daniela iba atrás de la camilla junto con Billy ó Carre, no estoy seguro, subiendo por la rampa con una cara de alegría y no saben cómo me fortaleció ver esa carita sonriente.
La cirugía realmente no la sentí, pero que tal después, crisis por la sonda tapada con coágulos en varias ocasiones de día y de noche, succión de coágulos con la jeringa, durante los dos días siguientes, el doctor nos dio el resultado del análisis que no fue sorpresa pues ya lo esperábamos, un cáncer muy agresivo afortunadamente solamente alojado en la próstata, finalmente me dieron de alta y Billy fue a pagar de su dinero que nos prestó y ya regresamos a casita.
En sexto formaba parte de la banda de guerra junto con Nacho, Monche, el Fierro Oxidado, Perico, Toño, el Pato, Chayo Bola, el viejo Erasmo, el Mono, el Pelón y otros niños que ahorita no recuerdo su nombre, Raúl era el instructor un joven muy moreno que venía de la capital de San Luis y que tocaba muy bien el tambor, la corneta y hasta el clarín, todas las tardes teníamos escoleta que es la sesión de práctica en donde el instructor Raúl con mucha disciplina nos enseñaba a redoblar con el tambor y a sacar sonidos de la corneta, cosa que se nos hacía muy difícil porque teníamos que utilizar toda la fuerza de los pulmones y los cachetes se nos inflaban como globos, todas las tardes practicábamos al salir de la escuela, como hasta las seis de la tarde ya sea frente a la casa grande ó frente al salón ejidal, también nos enseñó a marchar con los tambores y cornetas tocando alguna marcha ó en posición de descanso, lo hacíamos con mucha gallardía como si fuéramos militares de verdad, meses más tarde cuando ya podíamos tocar algunas marchas, nos llevaba el instructor marchando y tocando hasta el trampolín que era un lugar en el río que estaba como a dos kilómetros del pueblo, una vez que llegábamos y tocábamos algunas marchas, nos desnudábamos y nos lanzábamos al agua a nadar y a lanzarnos desde el trampolín que estaba construido de troncos de palma y un gran tablón, tenía como cinco metros de alto y no había uno que no se lanzara ya sea de pié ó de clavado, yo me lanzaba de clavado, en algunas ocasiones Raúl nos ponía a competir por ejemplo a quien orinaba más lejos, nos ponía alineados y cuando contaba hasta tres, teníamos que orinar y ganaba quien lanzara más lejos la orina, ya cuando el sol empezaba a meterse tras las montañas salían las víboras de agua y aún así nos lanzábamos del trampolín, las víboras nadaban rápidamente para no ser atropelladas por los clavadistas, ya obscureciendo oíamos la vos del instructor que decía ¡ya vámonos muchachos!, nos salíamos y nos sacudíamos el agua como perritos, nos poníamos la ropa y emprendíamos el regreso marchando en posición de descanso, pero al entrar al pueblo siempre tocábamos alguna marcha, así fueron muchos días hasta que ya tocábamos muy bien; esperábamos con ansiedad las fiestas patrias ya que en esos días la banda de guerra jugaba un papel muy importante, nos íbamos a dormir desde la noche anterior a la casa grande que es una construcción a la usanza de las casas de campo de los hacendados norteamericanos del sur con muchas recámaras, una gran sala con chimenea y una escalera para bajar al sótano en donde se encontraba la cocina con ocho estufas de carbón , por la parte de debajo de la terraza pasaba la acequia que llevaba el agua hacia la planta de energía eléctrica y cuando no se utilizaba el agua se dejaba caer en una hermosa cascada, ya desde como a las ocho de la noche nos reuníamos allí para dormir según eso, pero era un escándalo que retumbaba por toda la casa y se nos iba en risas y correr por el piso de madera que crujía como si se fuera a romper, hasta que llegaba Raúl el instructor a callarnos, el ocupaba una habitación aledaña a la sala con su esposa, entonces nos acostábamos en el suelo y nos echábamos encima nuestras cobijas, para soportar el fresco de la madrugada, una vez dormidos me levantaba a amarrarles a algunos las agujetas de sus zapatos, uno con el otro, pues nos acostábamos con todo y zapatos y por las mañana como a las cinco cuando llegaba Raúl a despertarnos imagínense cómo iban a rodar al suelo y yo muriéndome de la risa.

Casa Grande
Antes de que saliera el sol ya estábamos formados y comenzábamos a tocar “levante” con mucha emoción pues era la señal para que el pueblo se levantara y sobre todo los niños de la escuela para acudir a la ceremonia de izar de la bandera, ya para esa hora nuestra banda se encontraba frente al hasta bandera y las autoridades del pueblo procedían a izar la bandera acompañada de el himno nacional tocado por nuestra banda de guerra, delante de todos los alumnos, profesores y padres de familia, luego nos íbamos a desayunar para regresar como a las diez de la mañana a encabezar el gran desfile que iniciaba frente a la escuela, llegaba hasta la puerta de entrada del pueblo regresaba, pasaba por el centro, recorría la parte alta del pueblo, casi hasta llegar al panteón y regresaba nuevamente a la escuela, el desfile como les decía lo encabezaba la banda de guerra, pero delante de la banda iba la escolta formada por los niños mas aplicados de la escuela que portaban con orgullo la bandera nacional, después de la banda había carros alegóricos con personajes de la independencia como el cura Hidalgo, Morelos, Aldama, Vicente Guerrero y la Corregidora, luego los alumnos de la escuela desde sexto a primer año, todos bañados y con uniforme blanco, atrás venían los de la policía rural montando sus caballos y con sus rifles, luego los charros y chinas poblanas también montando sus caballos, toda la gente del pueblo salía a admirar el desfile y aplaudía, gritaba vivas a México y lanzaba serpentinas y confeti en el momento de pasar la comitiva frente a ellos.
La abuelita Consuelo tenía un puesto de raspas a un lado de la escuela a un lado de un huamichil y cada vez que pasaba la banda de guerra tocando, gritaba ¡ese mi hijo va a ser presidente!, ya después de dejar el equipo iba con la abuela y me invitaba un rico raspado de vainilla con leche Nestlé ó un rico ponche con huevo, pepsi cola y cinzano.

Raúl el instructor sabía hacer frutas cristalizadas y junto con su esposa las vendían, tuvieron un bebé y lo querían mucho, Raúl jugaba mucho con él y lo lanzaba hacia arriba y lo cachaba en el aire, hasta que un día lo lanzó muy alto y no pudo cogerlo y el bebé murió del golpe, Raúl estaba inconsolable, recuerdo que lo velaron y al tercer día fue el sepelio, llevaban el ataúd del angelito cargado en hombros turnándose, la banda de guerra formada por nosotros tocando solamente el tambor con redoble lento y el instructor Raúl tocando con el clarín la marcha de “silencio”, mucha gente acompañó el cortejo fúnebre, fue un día muy triste estaba nublado, y soplaba un viento helado, Raúl y su esposa después de esto abandonaron el pueblo, nunca supimos a donde se fueron y la banda quedó sin instructor.
Nosotros seguimos nuestra vida normal, todos los días íbamos a la escuela y yo todos los días a la hora del recreo iba a casa de mi madrina Beatriz a comer bocolitos recién salidos del comal, en época de calor todos los niños nos enfermábamos de mal de ojo, por el mosquito y nos amanecían los ojos pegados por las lagañas, y nuestras madres nos limpiaban con agua caliente para ir a la escuela, pero llegando la profe Cristina nos ponía con la cabeza mirando hacia el techo y pasaba con un limón agrio poniéndonos gotas en los ojos, vaya que ardía, pero era la manera de combatir el mal de ojos en aquel tiempo no había medicinas en el pueblo, también había plaga de piojos, sobre todo en las niñas en sus largas y negras cabelleras y la profe preparaba una cubeta como de 20 litros con agua y creolina y hacia que las niñas una por una metiera la cabellera y con un trapeador las zarandeaba para que cayeran los piojos. En ocasiones llegaba una brigada de médicos y enfermeras a vacunarnos y sentíamos un terror que hasta corríamos con la intención de escaparnos, pero finalmente nos atrapaban y bueno a sufrir la aplicación de la vacuna.
Pero bueno ya pasando esos sustos continuábamos con nuestra vida normal de chamacos traviesos pero estudiosos unos por evitar los reglazos y otros como yo por convencimiento de que el estudio me ayudaría a salir de la pobreza, tenía la idea de ser bombero, no sé por qué y que ya una vez siéndolo les podía ayudar a mis padres, Don Roberto como todo mundo le llamaba fue un señor muy empeñoso puso primero un billar y no le resultó, después puso una tienda y quebró pues la gente no le pagaba, luego se dedicó al cultivo de la caña de azúcar, recuerdo que lo acompañaba a la labor de la tierra, en una ocasión estaba yo sentado en una piedra mientras mi padre estaba azadoneando, de repente me dice, no te muevas, estate quieto y cogió una piedra grande y la lanzó hacia donde yo estaba sentado, pasó sobre mi cabeza, me agaché, volteé hacia mis espaldas y vi un tigrillo que iba saltando entre el monte, asustado por la piedra que le tiró mi papa, el tigrillo ya estaba en posición de saltar a atacarme, el tigrillo estaba como del tamaño de un perro mediano, menudo susto que nos llevamos, ya atardeciendo nos regresamos a la casa, teníamos que cruzar el río caminando descalzos, esta fue la primera vez que mi papá me salvó la vida, la segunda fue una noche que estaba estudiando en la casa a la luz de un quinqué, recuerdo que tenía la enciclopedia en mis manos en eso entra mi papá, me arrebata la enciclopedia y la lanza contra una víbora que se acercaba amenazadoramente hacia debajo de la mesa, mi enciclopedia quedó deshecha, pero si le atinó a la víbora y medio la atontó y luego la mató con un machete, la casa era de palma, con los troncos se construían las paredes y con las hojas el techo, el piso era de tierra muy bien aplanada, las paredes estaban revocadas con barro y paja y pintadas de blanco con cal, tenía un tapanco de otate en donde se guardaba el maíz que se cosechaba, pero por eso había tlacuaches y en las noches se oía como se lo comían, también se desprendían en las noches unos gusanos muy raros que tenían luz en su cuerpo y aparecían en ocasiones tarántulas negras de panza anaranjada y las quemábamos con petróleo,
la cocina era de paredes de carrizo y checheve, con una estufa hecha de barro y se cocinaba con leña en ollas de barro y cazuelas, las tortillas mi mamá las hacía en el comal, para esto se tenía que hacer el nixtamal y muy temprano llevarlo al molino, tenía mi papá dos vacas que estaban en el patio y se asomaban con sus grandes ojos a la cocina por entre los carrizos, también tenía una carreta de dos ruedas grandes de madera con un aro metálico para que no se desgastaran al rodar, esa carreta siempre la ponía mi papá debajo del framboyán que estaba enfrente de la casa, el patio de la casa estaba bastante grande como mil metros cuadrados y al fondo se encontraba el “wáter” con su fosa séptica, recuerdo que en esa casa no había arboles solamente pasto en el patio y la cerca estaba hecha de otates, estaba al lado de la casa de mi madrina Beatríz, una casa de piedra con techo de lámina, en ese tiempo era de las casas más modernas pues la mayoría eran de palma como la nuestra, tenía árboles frutales, ciruelos, granadas, mandarinas, mamey, toronja, limones, guayaba, chayote y mango, en el mango dejé mis primeros dientes y del ciruelo me lanzaba a volar pues me creía invencible, me lanzaba de clavado a un montón de arena, desde unas ramas que estaban como a tres metros de altura, también me lanzaba de barranquitos al pasto, nunca me pasó nada pues sabía caer muy bien, muelleando con las manos, también me lanzaba de los columpios que estaban en el parque, hasta que un día caí en una caca de vaca, desde entonces me di cuenta que no podía volar, como en ese tiempo aprendía a nadar y sobre todo a bucear, la sensación era muy parecida a volar y me soñaba lanzándome de la azotea del salón ejidal y que podía sostenerme en el aire y sortear los cables de energía eléctrica, también aprendía a lanzarme clavados del trampolín y hacía figuras en el aire, como el ángel, canguritos, maromas y me lanzaba de espaldas, mi zambullida no era hasta el fondo del rio, aprendí a casi salir de inmediato a la superficie arqueando el cuerpo, mi meta era lanzarme del peñasco de la toma que tenía como unos cinco metros de altura y caía uno a la posa de unos ocho metros de diámetro y unos cuatro de profundidad, esto solo lo hacían los grandes pues era peligroso ya que tenías que lanzarte muy tendido para librar las rocas y caer en el agua, como les digo esa era mi meta y me decía un día lo lograré, estos muchachos, jóvenes como de 18 años eran grandes atletas y causaban admiración entre los niños como yo.

Debí haber estado como en cuarto año cuando azotó el ciclón Hilda en 1955 que ocasionó que se desbordaran los ríos que pasan por el pueblo inundando todo el plan donde se cultiva la caña de azúcar y dejando incomunicado al pueblo por muchos días, recuerdo que la gente de la Venable no podía pasar por víveres pues el puente de palma se había caído y el río estaba completamente desbordado, entonces esos jóvenes atletas arriesgando su vida construyeron un puente colgante lanzándose unos a las aguas del caudaloso río con un cable enredado en el cuerpo y otros sosteniéndolo del extremo opuesto, así pasaron una y otra vez hasta que construyeron el puente colgante de mecate y tablones y así pudieron pasar las personas al pueblo de Damián Carmona a comprar víveres y nosotros los chiquillos asombrados de las hazañas de estos jóvenes, pero mi abuelo Federico no se quedaba atrás, pues resulta que Tampico estaba inundado, el río Panuco se había desbordado y toda la parte baja del puerto se encontraba bajo las aguas y allá vivía mi prima Yola que mandó un mensaje con una persona pidiendo auxilio pues se encontraba atrapada junto con su esposo y su hijo en un segundo piso y todo estaba rodeado por las aguas, entonces el abuelo dijo yo voy a rescatarla y atravesó por el cerro, por el cañón de Crucitas que era la única parte por donde se podía salir, nadie sabe cómo llegó a Tampico que está a más de doscientos kilómetros del pueblo y las vías del tren estaban destrozadas así como las carreteras, pero él llegó y rescató a Yola y a su familia en una lancha por el balcón del segundo piso, a los pocos días fue llegando con ellos caminando por el cañón de Crucitas todos enlodados y fue recibido como un héroe, mientras en el pueblo se escaseaban los víveres, recuerdo que acompañaba a mi mamá y a mi papá a hacer cola en la bodega del ejido para que nos dieran algo de maíz y frijol, hasta que se agotó, pero luego nos aventaban desde aviones y helicópteros cajas con mercancía que caían en paracaídas y corría la gente a tratar de obtener algo, no había control y unos se quedaban sin nada, pero luego algún apiadado les compartía, pasó el tiempo como unos quince días y luego poco a poco fue bajando el nivel del agua hasta que se restableció la comunicación y poco a poco el pueblo volvió a la normalidad, pero allí quedan en mi memoria y en la de muchos las hazañas de esos jóvenes y del abuelo.
En ese año nació la abuelita Rosa, debió haber tenido un mes de vida, yo creo que por eso es como un ciclón.

La vida transcurría normalmente en el pueblo, los niños íbamos a la escuela todo el día y ya por la tarde nos íbamos a jugar, a mi me gustaba jugar beisbol, hacíamos una pelota de trapo y los bates, pulíamos algún palo hasta que quedaba con la forma del bate y jugábamos en la calle, las niñas a los encantados y a la roña, en sexto entré a la banda de guerra y ya practicaba menos el beisbol.
La tranquilidad se rompía cuando de repente aparecía un “perro del mal” (con rabia) y todos corríamos a escondernos a nuestras casas y ya cuando se escuchaban los balazos era seña que ya lo habían matado, ó cuando hacían tañer la campana de la escuela de manera frenética que era señal de que había sucedido algo malo como un incendio ó un ahogado, como el día que se cayó Laurita a la acequia, Laurita era una niña de uno ó dos años y la arrastró la corriente, desde su casa, pasó por debajo de la casa grande y como a quinientos metros se precipito por la cascada y dando tumbos pasó por debajo del puente de la carretera que va al Aguacate, siguió por el canal como otros mil metros hasta que llegó al río, muchas gentes fueron a buscarla y después de varias horas la encontró Luis un camionero rio abajo suspendida por los calzoncitos de un carrizo, viva, en cambio Don Hilario no tuvo la misma suerte, se encargaba de abrir y cerrar la compuerta de la acequia para desviar el agua ya sea hacia el canal que llevaba el agua a la planta de energía eléctrica con la que se movía el dinamo ó hacia la cascada cuando no se estaba produciendo energía eléctrica, se cayó hacia la cascada, parece ser que quedó atorado y murió ahogado, como él había muy seguido personas ahogadas y luego pasaban con el cuerpo todo inflado en un camión de plataforma por el pueblo hasta llevar el cadáver a sus familiares, había una señora, Doña Cirila a la que acudían cuando esto sucedía para que a través de sus poderes ayudara a localizar al ahogado, según eso era muy acertada, se velaba al difunto dos ó tres noches dependiendo del grado de descomposición del cuerpo y de que si llegaban pronto ó no los familiares que estaban fuera del pueblo, eran noches terroríficas para nosotros los niños pues se escuchaba en todo el pueblos los llantos de las plañideras y familiares y los lamentos de dolor, los perros aullaban nerviosos y los niños se escondían debajo de las cobijas, luego se llegaba el día del sepelio y el cortejo fúnebre atravesaba por el centro del pueblo primero iba el ataúd cargado en hombros por sus familiares más cercanos ó amigos, luego una banda de música e la cual destacaban las notas del violín, enseguida los deudos y amigos y por último curiosos del pueblo. Una vez se incendio la bagacera del molino de piloncillo número uno, el que estaba más cerca del pueblo en la parte baja atrás de la planta de energía eléctrica y del taller del ingenio, sonaron la campana y no necesitaron informarle a la gente que sucedía pues las llamas como de diez metros de altura se alcanzaban a ver desde el pueblo, era un verdadero infierno pues el patio donde se encontraba la bagacera era como de cinco mil metros cuadrados y resultaba imposible apagar el incendio a cubetazos, por lo que algunas personas arriesgando su vida hicieron una zanja para impedir que el fuego llegara a la molienda, no recuerdo bien pero creo que el molino se salvó¸ en temporada de zafra la campana sonaba con frecuencia pues se acostumbraba quemar la caña de azúcar para después cortarla y trasladarla a las moliendas para elaborar el piloncillo y entonces por descuido la lumbre se pasaba a la vegetación de los cerros, Damián Carmona es un pueblo rodeado de cerros que en aquel tiempo tenían mucha vegetación con árboles muy frondosos como el cedro, la ceiba y hubo una ocasión que todos los cerros tenían lumbre y se veía en la noche como si hubiera una gran feria, pero llegó el momento en que la lumbre llegó a las orillas del pueblo incendiando a las casas que allí se encontraban, que como les comentaba eran de palma y los techos se incendiaban con las partículas encendidas que les caían y entonces sí la gente del pueblo hacían una fila desde la parte de la acequia más próxima y con cubetas a mano cadena hacían llegar el agua a los que se encontraban frente al fuego y trataban de sofocar el incendio, a pesar de que esas quemazones eran muy frecuentes, la gente nunca se preocupó por controlar la quema de caña a tal grado qué treinta años después los cerros quedaron completamente pelones sin vegetación, en una ocasión de tanto calor generado por las quemazones y por la propia temperatura del verano nos fuimos todo el pueblo por la noche a meternos al río, yo creo que la temperatura estaba cerca de los cincuenta grados centígrados y nos pasamos la noche metidos hasta el cuello en el río, sorteando los troncos quemados que arrastraba la corriente.

Ya en casa inicié la recuperación, fueron días complicados pues había taponamiento de la vía urinaria por tanto coágulo que se desprendió de la cirugía a tal grado que pensamos en regresar con el médico para que me colocara una sonda, pero como la inserción es muy dolorosa, hice todo lo posible para evitarla, haciendo uso de mis conocimientos de física, para provocar la dilatación de la vía urinaria y ¡pum!, resultó y arrojé los coágulos que me taponaban de manera explosiva y evité ir con el médico, a partir de ese día la recuperación transcurrió de manera normal, a los pocos días fuimos con el médico, me hizo una inspección con resonancia magnética y encontró que la operación había sido todo un éxito, se le vio la cara de satisfacción por haber hecho un buen trabajo, me dio diez días de reposo y ya nos regresamos nuevamente a casita, en esos días me la pasé leyendo en cama y en el jardín aprovechando el solecito, con mi sombrero yucateco y mis lentes, para evitar insolarme, en ese ínterin fuimos al Seguro Social y nos dieron la primera dosis de medicina especializada, por cierto que de otra manera hubiera representado un gasto excesivo que lesionaría el bolsillo, todo este tiempo recibí llamadas de apoyo, de solidaridad y de buenos deseos de muchos familiares tanto de parte de la gorda como míos, llamó Martha, Juan Carlos, Chacha, Yola, Jorge y Tere vinieron a visitarme en dos ocasiones y me compraron una medicina naturista que me estoy tomando y que Jorge también pues en esos días tubo un problema similar pero que afortunadamente con esa medicina se normalizó, habló también Vicke, Amancio, Agueda, Doña María, Jorge Ramos, me visitaron Gustavo y su esposa, también Carlos el rector, junto con Luis el director de vinculación y Alberto el director de gestión universitaria.
Después de los diez días de reposo, me fui a trabajar y todos los compañeros de trabajo me recibieron muy bien, con mucho cariño, uno de esos días al regresar a la casa me encontré con una persona que no conocía y entonces la gorda y Rosita me lo presentaron, era Don Beto un señor de casi setenta y nueve años de edad, que no los representa, con una fortaleza increíble, de apariencia muy humilde en el amplio sentido de la palabra, alto de pelo blanco, hermano religioso del grupo de oración de renovación carismática, con el cual tuvimos toda la familia una sesión de espiritualidad, que nos abrió nuevas expectativas, nos sorprendió la sabiduría de Don Beto y decidimos invitarlo nuevamente y a los quince días fue la gorda y Rosita por él, debo decirles que fue un día magnífico de espiritualidad, como diría Karla Daniela fue nuestro mejor día, ya que a todos nos cimbró con sus consejos y en especial al final cuando realizó la ceremonia de “imponer las manos” que consistió en poner ambas manos sobre mi cabeza rogándole a Dios Nuestro Señor que me ayude con mi enfermedad, me pidió que me concentrara en la ceremonia, que no pensara en nada mas, empezó a orar y en un determinado momento empezó a hablar posiblemente en latín con mucha fluidez, al final me hizo la señal de la cruz en la frente con aceite de oliva, fue en verdad impresionante, le comenté que daría una parte de lo que me resta de vida con tal de que Carre y su familia fueran una familia muy feliz, sobre todo las niñas, Don Beto dijo que no era necesario prometer nada, pero yo sí lo deseo de todo corazón, en verdad fue impresionante y nuestro mejor día en cuanto a espiritualidad.
Hoy a un mes de la cirugía me toca la segunda inyección especial, a ver cómo me va, la gorda me la va a poner en el vientre, que Dios nos bendiga a todos.
¿Saben cuál fue mi peor oso en la primaría?, el día que llegó el inspector de educación, cada año llegaba un inspector a verificar la calidad educativa, yo estaba en sexto año y todos estábamos nerviosos cuando se presentó el inspector en el salón y después de que nos lo presentó la profe Cristina se puso a hacernos preguntas, teníamos un gran mapa de la República Mexicana en una de las paredes y de repente me señala a mí con un gran dedo índice ó así me lo imaginé y me dice ¡a ver tú! ¿Cuál es ese país que está en el mapa? Yo le contesté después de haber leído la leyenda que estaba en la parte superior….. ¡Estados Unidos de Norte América! Y casi me mata, me dijo, ¡muchachito!, ¿no sabes cómo se llama el país donde vives?, ¡no saben geografía!, yo sentí que me puse rojo, rojo y me hundí en el pupitre y la maestra me echó una mirada fulminante, pues que creen, yo era uno de los mejores alumnos y créanme si sabía, lo que sucedió es que me puse muy nervioso, me imagino que como todos los compañeros, pero bueno después de ese oso, hice conciencia de que debemos controlar los nervios, en todo lo que hagamos, pero no crean que fue el único oso, en realidad ya había hecho otro en segundo año, en el concurso de lectura, yo era de los mejores y a la hora de estar concursando cuando la maestra nos dio la lectura y viendo el reloj nos dio la señal de iniciar, me trabé y gritaba desesperado ¡no veo!¡no veo! Y que creen que pasaba, pues que me había puesto el libro muy cerca de los ojos y veía todo borroso, ¡burro!, y entonces la maestra se dio cuenta y me retiró el libro haciendo que extendiera los brazos hasta aproximadamente una distancia de veinticinco centímetros y a pesar del tiempo perdido, fui de los niños que leyeron mas palabras por minuto, ¡uff! fue buen susto.

En sexto año seguíamos con nuestra vida normal de ir a la escuela, jugar por las tardes beisbol, a los quemados, a los encantados y esperábamos con ansia las vacaciones para disfrutar del río, en semana santa a disfrutar del río en su máximo esplendor, con las posas llenas y a la pesca con arpón, para esto buceábamos en las posas más profundas y con un arpón hecho de tubo ó de carrizo con un hule como resortera, lanzábamos a los peces el arpón hecho de alambre, los perseguíamos por toda la posa y les lanzábamos el arpón y con suerte les dábamos, pero resultaba muy difícil, lo mejor era atraparlos en su cueva y allí era más fácil pescarlos, a veces nos poníamos anteojos para bucear pero la mayoría de los niños no teníamos para comprarlos y así con los ojos expuestos al agua buceábamos, al final salíamos con los ojos muy rojos, como “tulinches” pero con una buena cantidad de bagres en el arpón, en invierno el río llevaba poco agua y en dos ocasiones que recuerdo el río se secó, se veían las piedras redondas del lecho, de manera impresionante, una gran cantidad de peces muertos, un olor nauseabundo y solamente sobrevivían los que por suerte habían quedado en alguna posa que era la única parte donde había agua, allí íbamos a pescar, pero como había gran cantidad de peces, lo hacíamos con la mano y nos llenábamos las bolsas del pantalón con sardinas que después nos llevábamos a la casa para que nos las hicieran fritas en el comal, ahora sé que hacíamos mal pues esos peces eran los únicos sobrevivientes de la sequía y la única oportunidad de volver a poblar el río una vez que llegaran las lluvias, tal vez la justificación fue en su momento que también los humanos en esa temporada pasábamos hambre pues como no había cosecha ni de maíz, frijol, caña, prácticamente no había que comer, en una ocasión andando en la exploración del río encontramos un esqueleto humano, seguramente de
un ahogado que nunca encontraron, cogimos la calavera y andábamos jugando con ella, al final no supe quien se quedó con ella ó si la abandonamos en algún lugar del rio. Me gustaba explorar el río a veces acompañado, a veces solo, en una ocasión nos fuimos desde “la toma” que es un lugar que está cerca de la presa, río arriba que se caracteriza por tener una posa al pié de una gran roca casi en el centro del río, tal vez fue con Monche, Nacho y la “Colaira” al que también le apodábamos el “Siete cueros”, nadamos, caminamos, escalamos por el cañón rio arriba, encontrando paisajes hermosos llenos de vegetación, posas profundas con agua muy transparente y repletas de peces en su mayoría bagres muy grandes y gordos, así como sardinas, así llegamos hasta el Aguacate que es un pueblo donde tiene una molienda de piloncillo mi madrina Beatriz, que le heredó mi tío Pedro, la administra mi abuelito Federico, del cual luego les contaré, como les decía llegamos hasta el Aguacate en frente de “la peña” que es una serranía que tiene en el frente una gran parte sin vegetación como que sufrió un gran desgajamiento y en el cual habitan innumerables animales, de los cuales también luego les contaré, en nuestro trayecto también encontramos escarabajos extraños como grandes grillos de un verde muy intenso, víboras de agua (al menos eso pensamos) que estaban asoleándose en la orilla del río, esqueletos de animales pequeños como conejos, vimos por primera vez un armadillo que corrió hacia la vegetación cuando nos vio, huellas de animales grandes como de tigrillo ó puma que se acercaban al río para tomar agua y unos pájaros muy grandes de color gris como grullas, seguimos caminando rio arriba pasamos una gran posa con una pequeña caída de agua que hacía mucha espuma dentro de la posa y los peces como que jugaban a subir y vaya que si lo lograban se subían por la cascada moviendo su cuerpo con mucha velocidad y lograban llegar a la parte alta y enseguida seguían nadando rio arriba, seguimos caminando dentro del río pues encontramos una parte muy bajita por donde pasaban los camiones y guayines rumbo a los cañaverales que estaban del otro lado, allí encontramos la cueva de un ermitaño que tenía muchos años de vivir en soledad el cual era muy nombrado en el pueblo por su excentricidad ya que no carecía de recursos económicos, simplemente estaba allí por el placer de vivir en soledad y disfrutar de la naturaleza, prácticamente él era el dueño de esa parte del rió con lugares muy hermosos pues toda esa parte del río que recorrimos es un gran cañón bordeado de altas paredes de rocas y con árboles que hacen equilibrio es sus laderas agarrados del suelo con grandes raíces y de los cuales penden grandes lianas, nadamos, caminamos y trepamos rocas admirando la vegetación, el rio, los peces, las aves que no conocíamos por no haberlas visto en la parte del rio a donde acostumbrábamos ir a nadar como la toma, la ladrillera, el dos, el capulín y el veintiuno,
escuchamos un extraño ruido a lo lejos, nos imaginábamos que era como un gran escape de vapor, nos paramos un momento temerosos y por fin decidimos continuar, cada vez que nos acercábamos el ruido se escuchaba más fuerte, hasta que después de una curva que hacía el río llegamos a un lugar en donde nos quedamos asombrados por el espectáculo de una gran cascada que caía como desde unos veinticinco metros como una gran cola de caballo y levantaba al chocar con las rocas del lecho del rio una gran estela de agua o brisa, era tan grande el estruendo del choque del agua con las rocas que no podíamos escucharnos ni aún que gritáramos, nos quedamos atónitos contemplando esa maravilla de la naturaleza por mucho tiempo sentados en las piedras frente a la cascada, recibiendo la brisa que nos humedecía nuestros cuerpos cubiertos por un pequeño traje de baño, hasta ese momento nos dimos cuenta de lo quemados que estábamos por el sol, no nos habíamos dado cuenta de lo tarde que era hasta que vimos que el sol ya no penetraba en el cañón y nos dio un poco de miedo, así que decidimos regresar, pero pensábamos que se nos iba a hacer de noche pues el recorrido había sido como de tres horas y yo creo que cuando llegamos a la gran cascada eran como a las cinco de la tarde por lo que llegaríamos a “la toma” de donde partimos ya de noche como a las ocho, así que aun que estábamos cansados emprendimos el regreso entre corriendo y nadando, hasta que llegamos a la parte donde estaba la cueva del ermitaño y donde estaba el paso de camiones y guayines y decidimos tomar el camino por donde bajaban, que por cierto estaba muy empinado y pensamos que un camión sin frenos no se escaparía de estrellarse contra los arboles o caer estrepitosamente en algún barranco ya que tenía curvas y también comentamos el gran esfuerzo que debía hacer la yunta de bueyes al subir con el guayín cargado de caña, al fin llegamos a la parte alta, caminamos hacia el pueblo del aguacate, lo vimos a lo lejos y hasta ese momento pensamos que íbamos en traje de baño, así que lo pasamos corriendo y los perros nos ladraban y sentíamos como un gran escalofrío en el cuerpo y que la piel se nos ponía chinita, finalmente pasamos ya pardeando la tarde y seguimos caminando lo más aprisa que podíamos pues el sol ya estaba a punto de meterse tras las montañas, ya solamente se asomaba la mitad, caminamos y caminamos como unos ocho kilómetros hasta que llegamos al pueblo de ”La Venable” y tomamos el camino hacia “la toma” llegamos allí yo creo que como a las siete y media ya obscuro, rápidamente nos vestimos y nos pusimos nuestros zapatos y corriendo emprendimos el regreso a nuestras casas, ya nuestros padres estaban preocupados por que no sabían dónde estábamos, que si hubieran sabido que nos habíamos ido a explorar mas se hubieran preocupado y a lo mejor ya hubieran ido a buscarnos al río, pues siempre había ahogados, pero bueno llegamos con los pelos tiesos y tostados por el sol a nuestras casas, recibimos un gran regaño, supongo que a todos nos dieron de cenar por lo menos a mí un gran plato con en tomatadas y frijoles negros y ya después me fui a la cama, me acosté boca arriba con los brazos hacia atrás debajo de la cabeza recordando los paisajes y los momentos emocionantes del recorrido, no supe cuando me venció el sueño.

La gorda me puso la segunda inyección en el vientre, con mucho temor pues fue con una jeringa especial que no conocíamos y ella en su vida de enfermera nunca había visto, pero todo salió bien.
He seguido tomando las medicinas y además una medicina naturista que se llama “enebro” y otra que es un elixir de “hongo michoacano”, que me trajeron Jorge y Tere además cápsulas de víbora de cascabel que me regaló un compañero de trabajo y agua de guanábana que dicen que es la mejor medicina contra el cáncer, pero ¿saben cuál es la mejor medicina?, tener una actitud muy positiva, mucha entereza y muchos deseos de vivir, pero sobre todo tener fe en que Dios nos permita cumplir con nuestra misión en esta vida, que es dejar una familia con sólidos principios y preparada para el éxito en el cumplimiento de sus objetivos, que no le tema al fracaso y que sepa utilizar sus experiencias para triunfar.

Ha seguido viniendo Don Beto y sus pláticas han sido muy enriquecedoras para toda la familia, en la sesión anterior “le impuso las manos” a Carre y deseamos todos que resuelva sus problemas, Billy cerró la sesión con un extraordinario y emotivo discurso, dando gracias a Dios por que a través de Don Beto nos está ayudando, pero hay que recordar que nosotros tenemos que hacer el principal esfuerzo por ayudarnos a nosotros mismos y a los demás miembros de la familia. La tercera vez que vino Don Beto solamente estuvimos la gorda y yo pues aparentemente Carre y Andrea tenían algo que hacer, me dio la impresión de que fue un pretexto pues como que no es fácil asumir compromisos de mejora pero seguiremos insistiendo ya que cuando hablamos de planeación de vida en la última reunión de planeación familiar anotamos que nos hacía falta reforzar nuestra vida espiritual, entre otras cosas y en ese momento nos pareció, al menos a mí, que era uno más de los temas a mejorar, pero después de las pláticas con Don Beto he caído en la cuenta de que es la parte fundamental que hay que mejorar, ya que es el fundamento de cualquier acción de mejora y la piedra angular para alcanzar el éxito en nuestras vidas; la espiritualidad la entiendo como cultivar las virtudes y valores universales, que son el principal fundamento de las religiones, principalmente la católica, si logramos esa solides espiritual, nuestras vidas estarán orientadas al éxito. La falta de valores en las generaciones actuales es la principal causa de los males que aquejan a la sociedad, desintegración familiar, egoísmo, jóvenes que viven el presente como si no fuera a haber futuro, hipotecando sus vidas, desaprovechando las oportunidades de educarse para ser mejores, violencia social, inseguridad, etc. Deseo con toda mi fuerza que retomemos el camino para bien de nuestros descendientes, Don Beto con sus palabras simples y francas nos ha recordado cuán importante es la espiritualidad, por eso no dejaremos que Carre y Andrea pierdan esta oportunidad de mejorar sus vidas para bien de ellos y sus niñas, no importa la religión que se profese, las virtudes y valores son universales y nos acercan al prototipo del hombre perfecto, que es en esencia lo que las religiones desean de los seres humanos.
A casi dos meses de la cirugía ayer me llevé un susto pues oriné un poco de sangre, pensé en llamar al doctor, pero decidí esperar un poco más para ver si se vuelve a repetir, por lo pronto hoy no ha sucedido y me siento bien, por cierto con mucha hambre y estoy engordando rápidamente ya llevo recorridos dos ojillos del cinturón, si sigo así al rato voy a ser una bola, voy a preguntarle al doctor a ver si ya puedo hacer ejercicio, sobre todo caminar, vamos a seguir observando el comportamiento del organismo, por lo pronto hoy en la comida de navidad de la Universidad bailé con Leonor, Paty T.(convertida en un mango) , Xochitl y me sentí muy bien.
Hoy recibí una excelente noticia, pues la semana pasada, buscando fotografías en los álbumes de mi Mamá, encontré una foto de un entrañable amigo, paisano y compañero de internado en la ciudad de México y se la envié por e-mail, esperando que tuviera tiempo de verla, pues es un hombre muy ocupado, él es el director de ingeniería de Pemex, la empresa petrolera del país, que espero que cuando lean esto aún exista pues cada vez los yacimientos petrolíferos están más agotados, se dice que el petróleo se acabará en unos diez años, espero que ustedes contribuyan a encontrar fuentes alternativas de energía ó que cuando menos no gasten tanto combustible derivado del petróleo,

les transcribo las comunicaciones vía e-mail con mi amigo Erwin Adolfo Otto Fritz De la Orta:
“Qué gran sorpresa recibir tu correo!!!! Me dio mucho gusto que me contactaras, espero que sigamos comunicándonos. Con respecto a la foto me acuerdo de que ilusión teníamos en nuestra juventud. Ojalá siempre sigamos siendo los mismos.”
Tu hermano,
Erwin.

“Que enorme gusto que hayas contestado el correo, en el correo anterior te envié una foto donde estamos en la molienda de mi primo Pilín, no sé si te llegó, por eso te la envío nuevamente.
Y créeme que mas gusto me da que me consideres tu hermano, desde luego es una grata consideración de tu parte.
Cuando te digo que tengo los días contados es que si tengo los días contados, me acaban de detectar cáncer en la próstata y muy agresivo, afortunadamente no se ha desbordado y estoy en un tratamiento para su control, además estoy tomando las cosas con mucha entereza y con mucha fuerza de voluntad para durar muchos años más, siento que aún me queda mucho por hacer, es por eso que estoy buscando fotos y videos para hacer una especie de libro que contenga en esencia mi historia y el contexto donde sucedió cada etapa, con la finalidad de que mis nietas conozcan quien fue su abuelo, ya que en la mayoría de las familias se va perdiendo esa historia de nuestros antecesores y se pierden los valores y la esencia de la familia.
En cuanto a tu deseo de que siempre seamos los mismos, estoy seguro que así es aunque nuestro cuerpo esconda lo que éramos en nuestra juventud y tengamos que usar mascaras para sobrevivir en esta sociedad, conservamos nuestro espíritu y los valores heredados de nuestros padres y los adquiridos en nuestra vida.”
Recibe un fuerte abrazo
Tu hermano
Roberto (Tito)


“Cuando leí tu primer correo intuí que algo te pasaba. Sin embargo, quiero decirte dos cosas: la primera es que el avance en medicina ahora es enorme y que estoy seguro que con el tratamiento que te den te curarás. La segunda, se relaciona con la entereza con la que has actuado cuando te enfrentaste a tantos problemas y triunfaste precisamente por esa razón. No me queda la menor duda que también en esta ocasión triunfarás. Así mismo, estoy también seguro que con el amor de tu familia y el apoyo de las personas que te queremos transitarás a ser más llevadero el tratamiento. Tú sabes que la buena actitud es la base para cualquier resolución de problemas.
Por otro lado, me puse a buscar fotografías y encontré una en donde estamos ambos, pero la gravé con el equipo que tenemos y salió muy obscura, así que la llevaré el sábado cuando tenga tiempo a un lugar especializado para mandártela.
Te deseo lo mejor y te recuerdo que pronto pasará esta situación.”
Tu hermano,
Erwin.

No es maravilloso que alguien que no es de tu familia se considere, tu hermano, como diría Don Beto “Bendito sea Dios”
Martha mi prima también me ha enviado mensajes alentadores, ¡Que hermosos días en Nuevo Laredo!, con los tíos Carlos, Alicia y las primas Alicia, Georgina, Martha y Emma, desde luego con “Sam” el perro pastor alemán, les transcribo nuestra comunicación:
“Gracias Martha por tus deseos, ustedes como familia son un ejemplo para nosotros y en especial Alan para mí.
Me da gusto que tu hijo se vaya recuperando y tú estés bien.
Te envío una foto reciente con Rosa en Real de Catorce
Tu primo que te quiere Roberto “

“Hola, que bueno que estas en casa como dice un himno NO HAY SITIO BAJO EL CIELO, MAS DULCE QUE EL HOGAR, HOGAR .MI DULCE HOGAR... Es un himno religioso es muy hermoso, yo lo aprendí de mi suegra. Me parece se llama hogar de mis recuerdos .esta en internet, ahora prepárate para una pronta recuperación. Hay un sitio en internet SHIRLEYS WELLNESS CAFE, está muy interesante, ameno e ilustrativo, aprende uno mucho sobre la nutrición adecuada, dime si lo encuentras, te va a interesar. A mí me habían quitado unos pólipos del intestino, mandaron analizar los tejidos y me acaban de decir que estoy bien, pero que cuide mi nutrición. Antier salió mi hijo del hospital se va recobrando despacio. Confío en Dios, que recobre su salud, es una gran persona, sin vicios, cariñoso, trabajador honesto, con altos valores morales, en fin el hijo del que puedes estar orgulloso. Y lo digo no porque sea su madre, sino porque así es el... UN ABRAZO MUY FUERTE. ACOMPAÑADO DE LOS MEJORES DESEOS PARA QUE ESTES BIEN, ACUERDATE DE QUE TIENES UNA HERMOSA FAMILIA.ELLOS SON NUESTRO SOPORTE, CUANDO SOPLA FUERTE EL VIENTO.
Saludos a Rosa y a todos tus seres queridos Tu Prima que te quiere Martha”
Reconfortantes, alentadores mensajes que les agradezco mucho.

Don José Canseco mi abuelito paterno era un hombre alto, delgado,recuerdo cuando vivían en Cárdenas cerca de la vía del tren, recuerdo cuando íbamos a visitarlos que el tren pasaba muy cerca por un puente, haciendo mucho estruendo por el continuo apoyar las ruedas de acero de los furgones en las vías al pasar y el largo silbido de vapor. Según comentaba la abuela tenían una hacienda que en la época de la revolución se las expropiaron. Mi abuela Consuelo estudió en la ciudad de México en el colegio de las Viscainas, un colegio de niñas bien, dice que fue compañera de Doña Sara García, artista muy famosa del siglo pasado, cuyos papeles más recordados fueron como abuelita, es más, el chocolate abuelita tiene su imagen; Mi padre recibió una educación como niño rico, aprendió a tocar el piano y de jovencito vestía traje y carrete, tenía mucha atracción con el sexo femenino, dicen que hasta lo correteaban de jovencito.

Mi abuelo decidió emigrar hacia la huasteca y fue a dar al Ingenio de Rascón (hoy Damián Carmona) en donde puso una gran tienda y un billar, primero vivieron atrás de las oficinas del ejido y ya con el tiempo hicieron su casa en la parte alta del pueblo, en contra esquina de los papás de mi gorda, esa casa la construyeron entre todos los hijos, mi papá, mi tio Tavo, mi tío Pepe, recuerdo que iba a ver como armaban las paredes con troncos de palma, haciendo cortes en “V” en los extremos para ensamblarlas y luego hacer la estructura del techo para detener las hojas de palma, tenía una especie de “hall” e donde había muebles rústicos de mimbre para recibir a las personas con paredes de checheve y otate y a unos metros una cocina con un gran bracero en donde la abuelita Consuelo se daba gusto en cocinar, cocinaba muy sabroso en especial el revoltillo de huevo, ¡hum….. Como ningún otro! de hecho era la cocinera elegida para los grandes banquetes, yo creo que aprendió a cocinar en ese colegio de las Viscainas y también era muy buena enfermera por lo que ella atendía los partos en el pueblo y en los ranchos y pueblos de los alrededores, como el Huizache, el Huamúchil y el Aguacate, en muchas ocasiones la acompañé, el pueblo más lejano es el Aguacate que está como a diez kilómetros y nos íbamos caminando cargando el maletín con instrumentos médicos y medicinas, yo le ayudaba con las bolsas de ixtle, en el camino de ida , por la mañana, íbamos platicando, cantando, jugando y contemplando la naturaleza, mi abuelita Consuelo era muy alegre y hablaba hasta por los codos, ya llegábamos al pueblo, a la casa del enfermo ó parturienta, yo mientras la abuela atendía me quedaba en el patio de la casa, generalmente con muchos árboles frutales como plátano, mango, guayaba, ciruela, granada, mamey, toronja y naranja y también tenían muchos animales como gallinas, guajolotes y cerdos, una vez terminada la consulta ó el servicio le pagaban generalmente con frutas y animales, así que de regreso ya por la tarde, regresábamos a nuestro pueblo con las bolsas llenas de frutas y algunas gallinas, hacíamos muchos descansos pues si pesaban las bolsas, pero finalmente llegábamos muy contentos con nuestro cargamento, de tal suerte que en casa de los abuelos siempre había gallinas y cóconas.

El abuelo hizo un pozo muy profundo con sus propias manos, debió haber tenido como unos ocho metros de profundidad pero desafortunadamente no encontró agua, así que tenían que ir a la acequia con latas montadas en el burro para aprovisionarse de agua, también iban al pozo que estaba como a unas tres ó cuatro calles.
El abuelo José tenía una bicicleta estándar y le gustaba andar en ella en la cancha de boly bol que estaba a un costado de la escuela en el parque, a veces me paseaba en el cuadro y también lo acompañaba a ver a sus cañas, mientras el azadoneaba, yo me dedicaba a contemplar el río y ya luego nos regresábamos.

El abuelo Federico era un personaje en el pueblo, todas las tarde se reunía con sus amigos en la tienda de Manuel Toy, un chino que se había avecindado en el pueblo, se dedicaban a jugar dominó y a discutir temas de política, recuerdo que había una frase muy famosa en todo el pueblo, “ no me explico Federico”, que decía Don Amando cada vez que no entendía algo, todos los chiquillos decían esta frase; don Federico siempre andaba vestido de traje y usaba un sombrero “panamá”, lentes redondos, reloj de bolsillo; cuando montaba a caballo para ir a la molienda que administraba siempre vestía con traje de montar, botas y su pistola calibre cuarenta y cinco plateada, un día llegó todo golpeado y con una gran herida en la pierna pues el caballo lo se espantó y lo tiró, él nos comentaba que le salió un perro muy grande del tamaño de un toro, cuando venía por la tarde de la molienda, bueno eso me decía a mí; yo le tenía mucho respeto pues a la hora del desayuno siempre me estaba corrigiendo mi manera de comer, que si hacía burbujas en la avena, que si no tomaba los cubiertos como debía de ser, pero bueno gracias a él, tengo algunas normas de urbanidad, tengo que reconocer que era una persona muy educada, leía mucho y era un autodidacta. Un sábado por la tarde estaba en el centro del pueblo en la tienda de mi prima Yola, viendo la gran cantidad de gente que andaba de compras ó paseando cuando de repente sale un hombre con un enorme cuchillo y se lo encaja a una mujer, levantándole el rebozo, en el pecho y la deja tirada muerta frente a la tienda de Manuel Toy, el hombre corrió hacia la parte alta del pueblo queriendo escapar y los policías iban tras de él corriendo y tirándole piedras pues no tenían armas, uno de ellos le atinó una pedrada y cayó el hombre, allí lo atraparon y se lo llevaron a la cárcel, dicen que estaba embrujado por la señora y que por eso la había atacado; por ese tiempo había mucha gente que no era del pueblo pues se acostumbraba llevar “enganches” de gente que ayudaban en el corte de caña y vivían en las galeras que están en la parte baja del pueblo a un lado de la planta de luz, allí vivían con sus familias, hacían de comer en braceros y lavaban su ropa llena de ceniza a la orilla del río, esa noche yo me sentía muy inquieto por la impresión de lo que había presenciado y mi mamá me acostó en la recámara del abuelo, no podía conciliar el sueño, finalmente me dormí cuando de repente oigo que se levanta el abuelo en pijamas, toma su pistola y sale al patio disparando, resulta que había entrado un ladrón y le había robado el reloj de bolsillo que había dejado en el buró, no pude conciliar el sueño y veía gentes que andaban en las vigas del techo de la casa, pero era solo mi imaginación, al otro día fuimos a investigar en las galeras pero no encontramos nada, también acompañé al abuelo a revisar a la gente que tomaba el autobús ( ¿muy valiente, no?, después de atole, bueno, estaba chiquillo).

Tenía muchos amigos y todos los días nos juntábamos a jugar, hasta que un día decidimos hacer un club en el patio de la casa de Toño, que vivía a un lado de la escuela, allí con una gran mesa vieja de comedor construimos nuestro club que estaba camuflado con ramas y como piso habíamos puesto zacate seco, dibujé un escudo de los “halcones negros” y se lo pusimos al frente, por las tardes salíamos en bola a jugar, también nos gustaba montar a los cochinos que tenía Doña Elvira la mamá de Toño, que por cierto eran enormes hagan de cuenta un hipopótamo bebé y nos daban unas santas arrastradas y trompeadas, pero allí andábamos, nos íbamos a unos sembradíos que están a la orilla del río por la bajada que está rumbo al Huizache a recolectar chile piquín y ya nos lo llevábamos al club lo poníamos en vinagre y nos hacíamos tacos de chile con sal, picosos peo sabrosos. Teníamos nuestras resorteras con rama de árbol, tirantes de hule y cuero en la parte posterior, nosotros las fabricábamos, las usábamos para tiro al blanco, no para matar animales como los demás niños, después de fundado nuestro club se formaron otros dos más el de los de arriba y el de los de abajo, los de arriba eran malillos y siempre nos andaban asediando pues eran más grandes que nosotros, hasta que un día decidimos enfrentarnos para ponerles un hasta aquí, pero para eso les pusimos algunas malas palabras en una pared de una tienda y que nos pesca el comandante don Pedro de la policía y parte de la revolcada que nos dieron los de arriba, Don Pedro el comandante nos acusó con nuestros padres y en la escuela, mi abuelo Federico me dio una santa regañada y mi mamá me cinturoneó y al otro día la profe Cristina me puso a llenar el pizarrón con la frase “no vuelvo a poner malas palabras en las paredes de las casas” y en la libreta hasta completar mil frases, ¿por qué a mí?, pues yo era el capitán de la banda, después de eso destruimos el club ya que habíamos equivocado el camino, ya que en vez de hacer cosas buenas nos dejamos llevar por la agresión de los otros muchachos.
Por fin llegó el fin de cursos y teníamos que presentar los exámenes finales, los sinodales eran las gentes más importantes e instruidas del pueblo: Don Bruno, Don Esteban, Don Lino, Don Amando y mi abuelo Federico, la profe Cristina nos iba nombrando uno a uno y pasábamos ante los sinodales y nos hacían preguntas de historia, geografía, botánica, gramática, civismo y nos pasaban al pizarrón a resolver problemas de matemáticas, tales como fracciones, regla de tres y raíz cuadrada, cuando me tocó pasar a mí, estaba muy nervioso por qué la personalidad del abuelo imponía con sus bigotes arriscados al estilo porfiriano y sus lentes redondos, pero finalmente me controlé y pude contestar todas las preguntas y resolver los problemas de matemáticas, me saqué puros nueves y dieces; llegó el día de la ceremonia de entrega de certificados, en el salón del ejido y al día siguiente ya no había escuela y los que tenían dinero ya estaban preparándose para partir a sus nuevas escuelas unos a la normal de Tamatán en ciudad Victoria, otros a la Industrial , yo estaba muy triste pues mis papás no tenían dinero para enviarme a estudiar y ni modo me tuve que quedar y para no perder el tiempo me pusieron a repetir el sexto año, pasó el tiempo y yo seguía estudiando un día llegó mi primo Pilín de Estados Unidos, pues se había ido unos meses a trabajar allá, pero como pasó ilegalmente lo descubrieron y lo regresaron los gringos por Nuevo Laredo, allí pasó a ver a el tío Carlos y la tía Alicia, se quedó unos días con ellos y les platicó de que yo tenía deseos de estudiar y el tío Carlos le dijo que me enviaran con ellos, así que el día que llegó Pilín al rancho, fue lo primero que nos dijo y ese mismo día mis papás decidieron que me fuera a Nuevo Laredo, Pilín a pesar de lo cansado del viaje me fue a dejar al día siguiente, iba muy contento pues al fin iba a continuar estudiando, no sabía ni qué pero yo iba a seguir estudiando.
Eran tiempos de cambio, Fidel Castro en 1956 había
desembarcado en Cuba con un grupo de revolucionarios, entre ellos Ernesto “Che” Guevara,
el primero de enero de 1959 triunfa la revolución Cubana, habían derrocado al dictador Fulgencio Batista y habían echado fuera de la isla a los gringos y esos vientos de cambio, esas ideas de revolución, de no pensar que siempre uno será pobre, me llevaron a decidir ir a buscar estudio para tener mejores oportunidades.

Cuando llegamos a la casa de mis tíos nos recibieron muy bien, las primas Cucu, Georgina, Martha, Emma la ahijada de mis tíos, mi tíos Carlos y Alicia y el “Sam” un perro pastor alemán que estaba sacando la lengua, sentado y moviendo su cola, me sentía extraño pues yo no conocía a nadie, al menos en ese momento no me acordaba que ellos habían estado un tiempo en el rancho, ya después me acordé de que Martha cantaba canciones de Jorge Negrete y yo le hacía la competencia cantando las de Pedro Infante, por cierto un día que estaba cantando “tú solo tú”, ¡zaz! que me da un pistoletazo en la cabeza, ¡por eso me acordé!.

Al día siguiente me llevaron a la secundaria a inscribirme, en vísperas de las fiestas patrias, ya de manera extemporánea, ya que ya habían iniciado las clases, pero afortunadamente me aceptaron, al día siguiente me fui solo a la escuela caminando pues estaba cerca de la casa y de regreso me siguieron los alumnos de tercero y al cruzar las vías del tren me alcanzaron con unas tijeras y me trasquilaron, no me escapé de la novatada, me tuve que ir a rapar y al día siguiente con pena y todo me fui a clases, pero bueno no era el único ya que todos andaban pelones, estaba en el grupo de primero “c” y me daba pena con las alumnas del primero “b” ya que soltaban una sonrisita burlona.
A los pocos días fue el quince de septiembre y los alumnos de la secundaria teníamos que desfilar, Marthita estaba un año adelante que yo y me dijo que al término del desfile nos íbamos a ver en una determinada parte del centro al terminar el desfile, pues se terminó el desfile fui al lugar de la cita y nada, ¡no estaba! Y dije ¡ahora que hago¡ pues no sabía ni siquiera la dirección de la casa, en aquel tiempo vivíamos en la calle de Gutierrez en la colonia Hidalgo, pero yo no lo sabía, así que me puse a preguntar a los pocos niños y niñas que por allí aún andaban con sus papás, que si conocían a Marthita, hasta que por fin una niña llamada Coco me dijo que sí la conocía, le dije que yo era su primo y que andaba perdido, le pedí de favor que me llevara a la casa y ella les dijo a sus papás, así que me llevaron en una camioneta guayín hasta casa de mis tíos, que ya estaban preocupados ellos y Marthita (eso creo) por qué no llegaba, mis tíos les agradecieron a los señores por qué me habían llevado y mi prima también le agradeció con un saludo y un guiño de ojo a su amiga.
Poco a poco me fui ambientando en la secundaria, era una manera de ser muy diferente a la que yo estaba acostumbrado en el rancho, la forma de ser de los muchachos y muchachas, ellas eran muy aventadas, alocadas y andaban en grupos como palomitas y los muchachos un tanto cuanto agresivos, poco dedicados a estudiar más bien a andar tras de las muchachas, a jugar básquet bol y a andar en los carros que les compraban sus papás, luego me aprendí las marcas y los modelos, los de clase social más baja usaban por ejemplo el Ford 49, luego los de mediana clase social usaban el chevrolet 50, 51 y los más pudientes como Chapa Johnson el Chevy ó el Ford Futura, el Oldsmovile de vidrios eléctricos el Chevy estaba precioso, deportivo, con el motor en la parte de atrás, en fin había mucha facilidad de tener carros recientes pues Nuevo Laredo es frontera con Estados Unidos, mi tío Carlos era un amante de los carros y tenía cuando vivíamos en la calle Gutiérrez un Studebecker café, en el garaje, descompuesto, un Chevrolet 49 y una camioneta International modelo 50 que servía para tirar la basura, cuando mi tío Carlos me enseñó a manejar fue el Chevrolet y en una esquina lo “embarré” contra un poste, de castigo me puso a quitar la puerta y a darle una hoja lateada, mi tío era muy ordenado y tenía en el garaje a la usanza norteamericana sus herramientas colgadas en un tablero en el cual estaba la figura del martillo, del desarmador, de las pinzas, etc. A parte tenía una caja de herramientas con todos los juegos de llaves inglesas y españolas, los tornillos, tuercas y arandelas clasificadas y en frascos, a él le gustaba darle mantenimiento a los coches y yo fungía como su ayudante, lo recuerdo metido debajo de un carro pidiéndome las herramientas, estirando la mano como un médico a sus ayudantes pidiendo las ¡pinzas, tijeras, bisturí!, al principio las pedía, después me dijo que tenía que adivinar cual herramienta iba a necesitar, así que me las tuve que aprender y estar muy atento a lo que estaba haciendo, fue un excelente aprendizaje, lo hacía muy bien y por eso me prestaba los automóviles, por cierto me gustaba ir a tirar la basura en la camioneta International amarilla y casi siempre me acompañaba Marthita recuerdo con unos pantalones negros muy ajustados como se usaban en esa época y a veces llevábamos al Sam, un perro pastor alemán muy inteligente y que por mucho tiempo fue mi compañero, todos los días iba a un restaurante a comprarle las “gandallas” y luego se las cocía y el Sam estaba listo para devorarlas, un día venía con mi bolsa de “gandallas” y en frente de la casa de Juan Ramón y Chacha un perro de la calle me las arrebató y con los dientes me rasgó el pantalón, ese día llegué más triste que espantado a la casa.

A la hora del receso nos íbamos todos a comer “hamburgers” en la plaza que está frente a la aduana, estaban riquísimas, como nunca he probado unas, en esa plaza eran los pleitos y a veces salían a relucir las navajas por eso es que el profesor Peña de química, cuando alguien se iba a pelear él los llamaba y hacía un ring con las mesas del laboratorio y allí se peleaban y el profesor Peña actuaba de réferi, ya cuando uno le estaba ganando al otro, los separaba y los hacía que se dieran la mano, de esta manera el profesor Peña evitó que los pleitos llegaran a mayores.
Así pasó el primer año en la escuela, siempre obtuve buenas calificaciones, estudiaba arriba del nogal que estaba en la parte trasera de la casa, me la pasaba comiendo nueces, fue mi primera navidad fuera de casa, un tanto cuanto diferente pues mientras que allá el árbol era de lo más parecido a un pino, por ejemplo de una rama de ciruelo, llena de algodoncitos simulando nieve y se acostumbraba salir en procesión de la iglesia, por la tarde, hasta recorrer una parte del pueblo con faroles de papel, con una vela dentro y cantando villancicos, en casa de los tíos el árbol era de pino, con esferas y luces, se reunía toda la familia y había una gran cena que preparaba mi tía Alicia, se brindaba con sidra, había música norteamericana y todos estaban muy felices, la tía siempre se acordaba de enviar tarjetas de felicitación a toda la familia y no podía faltarle a su amiga Esperanza Iza, las tarjetas eran gringas y decían “Merry Christmas”, la casa estaba iluminada con foquitos navideños y todas las casas de los vecinos también, así que ni tiempo para recordar que no estaba con mis papás y mi hermanito Jorge, pues me sentía en familia, a la hora de abrir los regalos hubo también para mí y para Emma, recuerdo que el regalo fue un pantalón cremita gringo de la tienda JCPenney que me quedó de maravilla, para mis primas Cucu, Georgina y Martha había grandes cajas de regalos, yo creo que ropa, nunca me fijé, yo estaba muy contento y agradecido con mi regalo y después de que me bailara Georgina, me fui a dormir muy contento.

A mi tío Carlos le gustaba mucho la cacería, tenía un rifle calibre 22, una escopeta y una pistola, los fines de semana salíamos a cazar, nos íbamos en la camioneta International, al desierto a buscar coyotes, liebres y codornices, mi tío con sus botas, sombrero, pantalón caqui y chamarra, yo con mi blue jean y mi yompa, durábamos muchas horas persiguiendo liebre y tratando de matar con la escopeta codornices, generalmente nunca matábamos nada, lo que sí hacíamos una buena lumbre y desayunábamos huevos con jamón que nunca faltaron en esos días de cacería, recuerdo que en una ocasión llegamos a la casa con una liebre, mi tío la llevaba orgullosamente asida de las orejas, mi tía la cocinó, los coyotes ni sus luces.
Ya para el segundo año me había ambientado en la secundaria, tenía amigos, con los que más me juntaba fueron Juan Ramón Morales, hermano de Chacha compañera y amiga de Martha, Carlos García hermano de la profesora Glafira, Chapa Johnson el del carro deportivo y una gran casa con dos armaduras de caballeros en el hall y Horacio que tocaba excelentemente bien la guitarra, canciones de rock de Elvis Presley, Paul Anka, Ricky Nelson , y otros.
Llegaron las fiestas navideñas, no las pasamos Billy, la Gorda y yo, ya que Carre, Andrea y las niñas se la pasaron con la familia de Andrea, compramos comida ya hecha, entre otras cosas romeritos, pierna de cerdo, un rico bacalao y un buen vino tinto de Mendoza, Argentina, dos días después fui a dejar a Bita como le dicen ahora las niñas a la Gorda al rancho para que pasara unos días con sus papás, me regresé y me encontré que Lety la sobrina de Bita me había conseguido que me hicieran la prueba del antígeno el día 28 y la cita con el médico el día 6 de enero, pues fui a que me hicieran la prueba y me dijeron que el día 6 pasara por los resultados media hora de la cita con el médico y que creen no tuvieron los resultados, así que de todas formas fui a la cita me acompañó Bita y el médico me vio bien, pero no pudo concluir si iba mejorando ó empeorando pues le hacían falta los resultados de la prueba del antígeno prostático, le comenté que estaba tomando una serie de medicamentos de medicina alternativa que me habían recomendado y me dijo lo mismo que el médico que me realizó la cirugía, que los suspendiera ya que no había ningún sustento médico que demostrara su efectividad, pues bueno los suspendí desde ese momento, eso fue un jueves y al lunes siguiente Lety nos hizo el favor de recoger los resultados de la prueba y cuando los vimos no lo podíamos creer, de tener un valor de antígeno de quinientos sesenta y tantos, los resultados fueron de 1.87 ng/ml, es decir dentro de los parámetros normales, ya que el rango normal para mi edad es de 0 a 4 ng/ml, ¿no les parece que el resultado es extraordinario?, la verdad no sabemos si fue por el medicamento recetado por los médicos, ó por las medicinas alternativas, ó por la fe en Dios, ó por la mezcla de todo, pero allí están los resultados, Bita y yo estamos seguros que es por la fe en Dios, A Carre le dio mucho gusto y lloró de la emoción y Billy me abrazó muy cariñosamente, , a Karlita y Camila también les dio mucho gusto y Bita aún por la noche aún estaba emocionada, fuimos a Catedral a darle gracias al Señor, ¡Bendito sea Dios!.
Dos semanas después de la buena noticia invitamos a Don Beto a la casa para compartirle nuestra alegría y agradecerle por haber sido la mano de Dios Nuestro Señor que nos trajo este milagro, lo llevé a su casa y en el camino fuimos disfrutando una hermosa luna llena como pocas veces se ve en este mes de enero, obra del Señor.

Estamos hoy a 21 de enero, el día 17 fue mi cumpleaños número 65 y vinieron a la casa todos los profesores que trabajan conmigo estuvieron muy contentos y yo muy agradecido por su compañía.
Volviendo a mi estancia en Nuevo Laredo de la casa de Gutiérrez nos mudamos a la de Lincoln muy cerca de la rivera del rio bravo, de la alberca Camécuaro, del parque Viveros y del parque de beis bol, allí convivíamos Martha, Emma y yo con jovencitos de otras familias como Alejandro y la Plumita, que le decíamos así por qué estaba muy delgada, pero bueno así la quise, salíamos por la tarde a pasear en bicicleta, le dábamos toda la vuelta al parque y allí echábamos novio, hasta que un día mi tío Carlos nos pescó y nos metió a cinturonazos, allí Martha conoció a Alan, muchacho que provenía de una familia muy conocida y admirada en todo Nuevo Laredo por su creatividad y vida muy ascética, Alan manejaba la maquinita que paseaba a los niños en el parque, yo recuerdo que en el patio de la casa de la familia de Alan había un helicóptero que ellos habían construido, también eran famosos por el nombre de sus camiones de mudanzas, se llamaban mudanzas Osaxasca ó algo parecido.
Continuábamos estudiando en la secundaria, ya para ese entonces era un muchacho desinhibido, ya sabía manejar y muchas veces mi tío Carlos me prestaba el chevrolet 49 para ir a la escuela y por supuesto mis bonos subieron con las muchachas y por eso mi novia era una de las más bonitas de tercero A, me acuerdo de su nombre se llama Mague, una muchachita güerita media pecosa de ojos azules que por cierto cuando llevaba el coche si andaba conmigo, pero cuando llevaba la bicicleta ni me quería ver, a pesar de que la bicicleta era única, no había otra igual en la ciudad, tenía frenos de balata, su luz generada por un dinamo una buena canastilla , asiento trasero y un mecanismo para estacionarla, de origen japonés, yo me sentía muy orgulloso de la bici, pero no le gustaba a Mague; en esa bici me iba de mañana antes de las siete a la escuela desde Lincoln hasta por la aduana donde se encontraba la secundaria en verano ó en invierno, por cierto que en esa temporada invernal en una ocasión que se me hizo tarde y por ir muy rápido al dar la vuelta en una calle, derrapé en el pavimento cubierto de hielo y fui a dar al suelo y la bicicleta y los libros por otro lado, pero bueno afortunadamente no pasó nada, solamente fue el susto y unos cuantos raspones. Pertenecía al equipo de básquet y jugábamos en el gimnasio Escuadrón 201 de la escuela, que tenía cancha de duela y estaba completamente techado y con gradería de madera, también era miembro de la banda de guerra que estaba formada por alumnos de la prepa y yo era la mascota, siempre desfilábamos en las fiestas patrias y también en Laredo Texas el día de George Washington en febrero, recuerdo que era un desfile muy bonito con carros alegóricos, bandas de músicos, muchachos de colegios y bastoneras, teníamos mucha relación con el Martin High School, nos invitaban a jugar básquet, por cierto que nos daban unas zarandeadas los gringos por su mayor estatura, pero nosotros nos desquitábamos invitando a bailar a las gringas en el gimnasio de la secundaria, la música era baladas de rock and roll y vaya que nos divertíamos; también en el gimnasio teníamos otros eventos por ejemplo teníamos la clase de música y dentro de esta un gran coro de la secundaria en donde el maestro había seleccionado a las mejores voces para cantar canciones mexicanas como
Los fines de semana nos levaba mi tío Carlos a pasear, a veces íbamos a Sabinas Hidalgo al balneario, que por cierto en una de esas ocasiones no nos queríamos regresar y mi tío dijo si se lanza Tito del trampolín de diez metros, nos quedamos y todas las primas a coro gritaron ¡que se lance! ¡Que se lance! y allá voy hacia arriba, la alberca se veía chiquita, parecía que no le iba a atinar, le estuve pensando y las primas a coro gritando ¡lánzate! ¡Lánzate!, finalmente me lancé un clavado con las manos entrelazadas, después de unos segundos choque con el agua y sentí que me habían dado un puñetazo en la cara, pero me lancé, a veces íbamos a la presa Falcón por Laredo y muchas veces al kilómetro 26 a jugar bádminton, que es un lugar desértico con muchos mezquites pequeños, que ahora recapitulando no encuentro la razón de por qué era un lugar de paseo para muchas familias si ni siquiera había una sombra de árbol donde guarecerse del sol, pero a pesar de eso nos la pasábamos muy bien, llevábamos sándwiches y agua de kool aid.

Como vivíamos cerca del rio Bravo, muchas veces fui a pasear en bicicleta por la rivera entre sauces, me llevaba al “Sam” que se sentía muy feliz de andar libre y corría atrás de cualquier animal que se movía, para eso tenía una bicicleta “balona”, allí veía como pescadores mexicanos con redes pescaban catán que es un pez con escamas muy duras y que decían que los gringos habían puesto en el río para que cuando pasaran los indocumentados los mordieran, según esto es un pez caníbal.
Georgina pertenecía a un club de motociclistas de Laredo Texas, al club de Johnny Gregory y con frecuencia iban los gringos a la casa por Georgina en sus motos Harley Davison e Indian, mi tío los corría a manguerazos de agua, pero Georgina finalmente salía a pasear en moto y luego andaba con los chamorros quemados al rozarlos con el mofle de la moto.
Estando en tercer año, cuando tenía entre 15 y 16 años me tocó en suerte ir a una cacería que organizó mi tío Carlos a La Concha, en el municipio de Peñón Blanco en Durango, fuimos como doce personas, recuerdo a Javier Chapa, compañero de la aduana del tío Carlos, el “Gringo” novillero famoso en Nuevo Laredo, su nombre era Antonio Canales y su hermano Chuy que estaba en la secundaria conmigo, la excursión la hicimos en una camioneta pick up con una lona, acondicionada con asientos de automóvil, atornillados al piso, llevábamos muchos víveres, casas de campaña, sleeping bags y cada uno llevaba su rifle, desde 22, 22 hornet, 30-30 y 30-06, el viaje no se me hizo largo tal vez por la emoción de la excursión, llegamos a La Concha por la tarde a la casa de los papás de Ema la ahijada de mi tío Carlos , nos recibieron con unos ricos frijolitos con queso que comimos con lo que yo creí que eran tortillas, pero eran de queso asadero, riquísimas, la cena la acompañamos con un café endulzado con miel, luego nos fuimos todos a quedarnos en el casco de la hacienda, ya derruido, pero en el patio central pusimos nuestros sleeping bags y a dormir, bueno al menos eso creíamos Chuy y Yo, pero los mayores empezaron a tomar sotol, un licor del maíz y al poco rato estaban disparándole a los murciélagos que estaban volando en círculos al derredor de nosotros y nos caían pedazos de techo, total que pasamos una mala noche, a pesar de que lo lugareños fueron a pedirles de favor a mis compañeros que dejaran de disparar.
Al día siguiente fuimos a desayunar a casa de los papás de Ema, todos iban bien crudos a excepción de Chuy y Yo, nos dieron de desayunar frijolitos, revoltillo, asadero y café con miel, el postre fue una reja de tunas “taponas” y otro de “cardonas”, comimos tantas que no nos podíamos parar, después de buen rato nos pusimos a tirarles a las auras que estaban paradas en el barranco por donde pasa el río, después mi tío Carlos se fue a buscar al “Checho” un viejo amigo suyo para que le consiguiera caballos y perros e invitarlo para que fuera nuestro guía, toda la tarde se nos fue en preparar víveres, equipaje y dejar los caballos listos, bien comidos, amarrados al pié de la hacienda y al día siguiente muy temprano, saliendo el sol partimos hacia la sierra, íbamos todos a caballo, un par de mulas con el equipaje y los víveres, unos diez perros, todos íbamos bien armados, enfilamos hacia la sierra una vez que cruzamos el lecho del río, también llevábamos nuestras buenas chamarras pues iniciaba el invierno, los perros adelante ladrando y jugueteando entre sí, la vereda estaba a la orilla del barranco, todos iban muy contentos, yo emocionado y preocupado pues los barrancos eran profundos y el caballo que me tocó, por estar tuerto a cada momento se subía a los grandes peñascos, tal vez por miedo a desbarrancarse y hacía un escándalo al quererse bajar del peñasco, relinchando desesperado pues quedaba montado de panza con las patas al aire, finalmente con trabajos seguí a la fila de cazadores hasta terminar el peligroso sendero, llegamos a un valle como a unos quince kilómetros del pueblo y dejamos los caballos amarrados a unos mezquites, estaba el ambiente frío y empezamos a buscar huellas de venado, no se veían pero si encontramos muchas víboras de cascabel a las cuales el Checho que iba por delante las iba matando con el machete, de vez en cuando aparecía alguna liebre y algunos empezaron a afinar su puntería, pero a ninguna le dieron, los perros corrían atrás de ellas, nos regresamos a donde habíamos dejado los caballos, hicimos una fogata y nos dispusimos a desayunar, mientras unos juntaban palos secos, otros abrían latas de frijoles y picaban chiles verdes, una vez que las brazas estaban en su punto empezamos a freír huevos, calentar café en una olla de aluminio y a calentar tortillas de harina en un comal y desayunamos muy sabroso, después de la caminata, posterior a ese primer intento de cacería montamos a caballo y seguimos internándonos en la serranía, vimos el atardecer y antes de caer la noche acampamos debajo de unos mezquites, hicimos una fogata y cenamos galletas con café, algunos llevaban sus casas de campaña y otros dormimos en nuestros sleeping bags, había luna llena y se escuchaba a lo lejos el aullido de coyote ó posiblemente lobo, el Checho dijo que era aullido de lobo, los perros contestaban el aullido y fue una noche emocionante y de mucho frio, al día siguiente partimos muy temprano después de desayunar un rico cafecito, fueron varios días de recorrer la planicie y dormíamos aquí y allá debajo de los árboles, afortunadamente no llovió, solamente hacía frío, ya al medio día se sentía un poco de calor, mi caballo en la planicie se portaba de maravilla, las mulas nos seguían como en caravana, como en tres días no encontramos rastro de venado, solamente liebres y víboras, de vez en cuando codorniz, pero nuestras balas estaban destinadas a cazar venados así que no les hacíamos caso, seguimos caminando a veces nos bajábamos del caballo y tratábamos de encontrar huellas de venados sobre todo en los arroyuelos que bajaban de las partes altas, pero nada, solamente había huellas de coyote y de otros animales, Checho identificó unas huellas de venado y dijo que eran recientes que nos abriéramos en semicírculo hacia donde se veía que iba el venado, todos llevábamos el arma lista y caminamos sigilosamente, los perros iban olfateando el suelo, de pronto se vio como se movían unos matorrales y los perros corrieron ladrando hacia ellos, todos cortamos cartucho y de pronto aparece el venado ante Chuy y yo, nosotros llevábamos pistolas calibre 22 y venía corriendo hacia nosotros, lo tengo presente con sus ojos desorbitados, se nos abalanzó y no nos dio tiempo de dispararle, nos caímos, pues prácticamente nos embistió y ya se imaginarán la rechifla de los demás cazadores, solamente el tío Carlos nos comprendió y nos consolaba diciendo ¡ya, ya!, muchachos no pasó nada, a la próxima…., como a la cuarta ó quinta noche acampamos en una cueva que estaba en una ladera de un cerro, ya era tarde el sol estaba próximo a ocultarse tras el horizonte, amarramos los caballos y subimos a la cueva, encendimos la fogata, ya prácticamente obscuro y de pronto escuchamos un gran ruido adentro de la cueva y eran cientos de murciélagos que salían revoloteando, la verdad se me erizaron los pelos del miedo, no se a los demás, algunos les tiraron balazos, después de eso se pusieron a hacer de cenar, esta vez sardina con galletas saladas y frijoles con tortilla de harina y chiles verdes asados, de tomar fue un té de yerbaníz, que es una yerba que según el Checho y mi tío Carlos era muy buena para el dolor de estómago, pues ya en algunos la dieta de esos días había hecho estragos .

Continuamos adentrándonos en la serranía, según esto estábamos cerca de donde nació Pancho Villa, como a unos 30 ó 40 kilómetros de la Concha,
íbamos en una llanura, montando nuestros caballos, cuando de pronto vimos a lo lejos un venado que al vernos se quedó como estático y todos desde arriba de nuestros caballos, disparamos nuestras armas, fue tal el estruendo que los caballos se espantaron y no quedó un solo jinete en su montura, los caballos y las mulas salieron corriendo despavoridos y los perros se lanzaron hacia donde estaba el venado, llegamos posteriormente nosotros y vimos un rastro de sangre, lo seguimos como un kilómetro, hasta que se nos perdió el rastro de sangre en un arroyo, los perros siguieron buscando y jamás regresaron, ¿lo encontrarían muerto?, nunca lo supimos.

Los siguientes días tuvimos más suerte, como que ya estábamos en el lugar donde acostumbraban pastar los venados, cayó el primero y ese día fue una gran comilona, pues asamos la carne y comimos hasta reventar, por allí debe de estar una fotografía donde estoy devorando una pierna, seguimos con suerte y los tres últimos día matamos dos venados, los cuales enviamos con Checho ó uno de sus ayudantes ya no recuerdo bien, al pueblo para que se los comieran, después de esto regresamos al pueblo satisfechos por la exitosa cacería todavía llevando un último venado, el cual después de un día de caminata, asamos su carne al pié de la hacienda invitando a medio pueblo y desde luego fue acompañado con cerveza.

Al día siguiente nos fuimos muy temprano a bañar a la alberca del profe, una alberca natural en donde brotaba a borbollones agua caliente y todos a excepción de mi tío Carlos, Chuy y yo no tomamos sotol.

Nos fuimos a despedir de los compadres de mi tío, del Checho y ante la vista de muchas personas del pueblo que salieron a despedirnos partimos hacia Nuevo Laredo, casi todos eufóricos tal vez por el sotol ó la combinación con el éxito de la cacería, todos iban en la parte trasera de la camioneta, mi tío Carlos manejando y Chuy y yo acompañándolo en la cabina.

De regreso venía reflexionando sobre la aventura de esos quince días en La Concha, fue emocionante el estar tanto tiempo en contacto con la naturaleza, la convivencia con diferentes personas, el experimentar la supervivencia, lo que no me gustó fue el contribuir en acabar con la vida de un animal indefenso, desde entonces jamás he vuelto a cazar.
Llegó el momento de partir, en mis adentros pensaba que ojalá y me dejaran continuar con ellos la preparatoria pero no, ya estaba decidido que debía partir, entonces traté de buscar una beca pues estaba condenado a regresar al pueblo y de nada hubiera servido estar esos tres años lejos de mis padres y mi hermano Jorge, que ya para ese entonces habían emigrado a Tampico en busca de mejores oportunidades, fue así como me animé a preguntar a algunos maestros de la secundaria sobre cómo conseguir una beca y el profesor Cordero de biología, me comentó que había becas para estudiar para maestro en la escuela Normal de la Ciudad de México y pensé que si que era una oportunidad para continuar estudiando, recordé que como era de los mejores estudiantes el periódico Laredo Times había publicado una pequeña biografía mía con una fotografía y había declarado en ese entonces mi intención de ser maestro, entonces dije ¡va! Y me apunté para obtener la beca, que fue fácil ya que tenía muy buen promedio y casi nadie las solicitaba, así que partí muy agradecido con mis tíos y primas hacia Damián Carmona mientras se llegaba la fecha de presentarme en México para inscribirme en la Normal, fueron unos tres meses de ensueño pues llegué a la casa de mi madrina Beatriz, aún se encontraba allí mi mamá y mi hermano Jorge, solamente mi papá se encontraba en Tampico y me trataban de maravilla, empecé a ir a la primaria a enseñarles a los alumnos de sexto año la regla de tres (sobre todo a las niñas), ya era un adolescente de 16 años y había algunas bonitas como Aurora y Rosa y luego, luego nos echamos el ojo, y como me invitaba a participar la maestra en los bailables de la escuela, se peleaban por qué bailara con ellas, así que un bailable acompañaba a una y otro bailable a la otra.

Pasaron rápido los tres meses y finalmente partí a la Ciudad de México, llegué a casa de mi tía Amparo, hermana de mi papá, allí pasé mi primer temblor de tierra me tocó cruzando la alameda de Santa María después de haber dejado en la escuela a mis sobrinitas, la verdad me desconcertó mucho el temblor pues me sentí mareado y pensé que era el efecto de no haber desayunado, pero al ver que la gente corría gritando, que algunas personas salían de sus departamentos aún con ropas de dormir, que los carros chocaban unos con otros en el estacionamiento, no tuve mas remedio que abrazarme de una palmera hasta que pasó el temblor, duré poco con mi tía Amparo, estaba la casa de mis tías Devora y Flérida y me dijeron que me fuera a vivir con ellas y la verdad no lo pensé pues el lugar para vivir fue la biblioteca de mi abuelo Federico con tres paredes con estantería con infinidad de libros, calculo que contenían más de 500 libros de diferentes temas, predominando los libros de filosofía, poemas, geografía,( uno que otro de sexo) e historia, del “Quijote”, había como 5 diferentes versiones, hasta una formada de recortes del periódico “Excélsior”, todas perfectamente encuadernadas con pastas guindas, con vivos dorados y un separador de listón rojo, también estaba el escritorio de cortina que usaba el abuelo con una calavera que movía las quijadas y un cuadro de Porfirio Díaz y otro del káiser alemán Guillermo II,


El abuelo Federico fue un gran autodidacta, se decía que tenía una cultura universitaria aún sin haber cursado estudios en la universidad y en verdad que sorprendía con sus conocimientos, en especial de geografía universal, pareciera que hubiese estado en París, Madrid, etc. y en el pueblo fue una persona muy destacada y mucha gente recurría a él en busca de conocimiento, de allí el dicho de “no me explico, Federico”. Decidí desechar la beca que me había ganado en Nuevo Laredo porque no quería ser profesor, no por que fuese malo estudiar esa carrera, si no porque pensaba que podía con otra carrera más larga de corte universitario, así que en pláticas con mis amigos los Vargas que vivían en la planta baja de la casa, me recomendaron que fuera a buscar trabajo en una empresa donde algunos de ellos estaban trabajando, era una fábrica de sacapuntas, fui y me aceptaron, el trabajo era a destajo, es decir me pagaban por lo que hacía, se trataba de atornillar la cuchillita al sacapuntas de plástico, pagaban a 8 centavos cada sacapuntas, empecé haciendo 500 al día, pero al poco tiempo ya estaba haciendo 1800 y con ese dinero ya me podía pagar los gastos de la prepa, ir al cine y hasta ir a una nevería con la novia, pues resulta que de tanto ir al trabajo con Lulú Vargas, terminamos siendo novios, no estaba mal, pero era presumidilla y todo terminó con un beso que le di cuando íbamos parados agarrados del pasamanos del camión y me dijo “!qué te pasa¡” y allí terminó todo, pero bueno en realidad por lo que yo estaba en México, era por estudiar, así que seguí estudiando en la prepa nocturna, una prepa muy especial de la Universidad Autónoma de México, la Preparatoria Mascarones, que se llamaba así por el edificio que en su fachada tenía máscaras de angelitos cachetones, iba en el turno vespertino, ya que por la mañana trabajaba, en general todos mis compañeros trabajaban y eran mayores de edad a excepción de tres ó cuatro entre los que nos encontrábamos Georgia y Yo. Salía de Gardi la compañía donde trabajaba y rápidamente me bañaba y me ponía ropa decente para ir a la prepa, recuerdo que me ponía las corbatas anchas del abuelo, me gustaban las floreadas y vistosas y una chamarra muy ligera color azul cielo hecha en Palma de Mallorca, España, única en su diseño, como a mí siempre me han gustado las cosas, diferentes, era de Joaquín el novio Español de la Cúcu, con el cual se casó por correspondencia y mandó su ropa por anticipado, pero jamás pudo entrar al país, ya que en ese tiempo, México no tenía relaciones con España desde1939, ya que no estaba de acuerdo con el régimen del general Francisco Franco, finalmente la Cúcu terminó divorciándose de Joaquín, así las cosas yo me quedé con algunas prenda de Joaquín como la chamarra y unas camisas muy bonitas de cuello como de ala de gaviota, así que iba muy elegante a la prepa y Georgia se enamoró de mí.

En la prepa tuve excelentes maestros uno de ellos fue Arqueles Vela nos daba la clase de historia de la literatura universal, para que se den una idea de la clase de maestro, Georgia y Yo nos la pasábamos echándonos ojos en las clases, pero en la clase de Arqueles, no, nos embelesaba su plática acerca de la evolución de la literatura, desde la época de las cavernas, los poemas del Mío Cid, el Quijote, Romeo y Julieta, Los bandidos de Río Frio, el Zarco, el Popol Vuh, en fin no queríamos que la clase terminara, Arqueles además tenía una personalidad diferente, de pelo largo entrecano, con pantalón vaquero, camisa de franela a cuadros, paliacate y botas tipo veracruzanas, en aquel tiempo debió haber tenido unos 55 años, profesor de literatura en la preparatoria y director de la escuela secundaria anexa a la normal, bohemio, escritor, miembro de una corriente literaria efímera en México, llamada Estridentismo, escribió cuentos cortos como el de La señorita etcétera, el Café de Nadie,
he aquí un fragmento:
“—Ya es muy tarde ¿o muy temprano?
—Es muy tarde o muy temprano, según...
— ¿A dónde vamos? Acuérdate que no puedo llegar tarde.
—A un hotel. En los hoteles siempre es temprano.
—Entonces, mejor al Café de Nadie. ¿Lo conoces?
—No.
—Es encantador. Nunca hay nadie. Nadie lo espía a uno, ni lo molesta.
—Al Café de Nadie, ¿eh?
— ¿A dónde?
— ¡Ah! Es verdad... Yo le digo. A la derecha.”,



Luzbela y un libro de Historia de la Literatura Universal, sin embargo fue más reconocido en el extranjero que en su propio país, México, pero tuve la fortuna de que fuera mi maestro y de hecho parte de mi personalidad se la debo a este personaje, a quien declaro que es uno de mis maestros memorables junto con la profesora Ma. Cristina Guzmán , y el Dr. Adalberto García de Mendoza, a Arqueles le debo mucho del desarrollo de mi inteligencia emocional el espíritu romántico a la profesora Cristina el espíritu investigador y a Adalberto García de Mendoza, otro personaje, el fue mi maestro de Lógica y con él aprendí los silogismos, Que son una forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones como premisas y otra como conclusión, siendo la última una inferencia necesariamente deductiva de las otras dos. Fue formulado por primera vez por Aristóteles, en su obra lógica recopilada como El Organon, de sus libros conocidos como Primeros Analíticos, (en griego Proto Analytika, en latín –idioma en el que se reconoció la obra en Europa Occidental-, Analytica Priora).
Un ejemplo es un juicio en BARBARA:

“Todos los hombres son mortales
Yo soy hombre
Por lo tanto soy mortal”
A él le debo mucho de mi capacidad de razonamiento.
MASCARA DE ARQUES VELA
ESCULTURA DR. ADALBERTO
Tuve otros maestros en la prepa también buenos como el ingeniero González, hermano de “la calaca González” uno de los mejores jugadores del equipo UNAM de esa época, el ingeniero González siempre vestía muy elegante con trajes de casimir inglés y yo pensaba cuando sea más grande voy a vestir como él.

Continuaba viviendo con las tías en la casa de la privada de Sor Juana en la colonia Santa María la Rivera, por esa época las cosas no iban bien en la molienda de mi tío Pedro que administró por mucho tiempo mi abuelito Federico y por tanto mi Madrina Beatriz ya no podía enviar con puntualidad dinero para pagar la renta de la casa y para el sustento de las Tías, por lo que la situación económica era difícil. Manuel Ticó antiguo novio de mi tía Débora llevaba el caso de la casa pues había un requerimiento de rentas vencidas y como comía allí, ayudaba con algo de dinero, el era profesor en la escuela secundaria número uno que estaba en San Cosme cerca de la preparatoria donde estudié, tipo simpático dicharachero de algunos sesenta años, siempre hablando de la fiesta brava y con un dicho “al trabajo fecundo y creador”, finalmente resultó un pillo pues se encontró que no depositaba el dinero de las rentas en una cuenta que según él había abierto en la Nacional Financiera y jamás defendió la demanda, por lo que finalmente terminó con un desalojo, fue una desilusión para mi tía Débora. Sin embargo en el ínterin viví momentos felices y enriquecedores en cuanto a formación, felices porque por las tardes en los fines de semana acompañaba a la tía Débora a cantar mientras ella tocaba el piano y vaya que lo tocaba a nivel de excelencia, pues ella estudió piano en el Conservatorio Nacional de Música, (a lo mejor conoció al Doctor Adalberto García de Mendoza, pues era muy estricta como él, al enseñar a tocar el piano), le gustaba tocar música clásica y típica mexicana como

La tía Flérida tenía un amigo de la acción católica , cuyo padre era Don José Nieto que conocí cuando me llevaba mi madrina Beatriz a México, de niño, en aquel entonces Don José fabricaba barquillos para nieve, con el tiempo dejó de hacerlos y en la época en que viví con mis tías, se dedicaba a vender fruta, que todos los días traía del mercado de la Merced, estaba solo pues parece ser que el hijo había muerto ó había desaparecido, por las mañanas pasaba a la casa a dejar algunas frutas a las Tías y un día se compadecieron de él pues vivía solo y era un señor grande como de setenta y cinco años, así que por un tiempo convivimos con el señor, el cual contaba historias de la revolución mexicana y decía que había sido villista, de los “Dorados” y que finalmente se separó de Villa pues por andar buscando un tesoro que habían dejado por Torreón en el desierto, lo querían fusilar, así que se escapó, yo no le creía sus historias hasta que un día buscando fotografías de Pancho Villa y sus Dorados , descubrí a Don José en la foto y posteriormente me confirmó que si era él, todas las noches me contaba historias de la revolución.
Estoy en la Cd.de México, vine a continuar los trámites de dos nuevos programas educativos para la Universidad, todo va por buen camino yo creo que vamos a abrir en septiembre de este año (2011) , me encuentro en el restaurant de Sanborn´s de plaza Galerías cerca de la torre de PEMEX y cerca de la primera casa en que vivimos Bita y yo de recién casados, estoy a la espera de mi queridísimo hermano Erwin pues quedamos de vernos aquí, en cuanto a salud me siento muy bien de hecho todos estos meses, desde enero hasta abril después de mi exitosa evaluación me he sentido muy bien a excepción de algunos bochornos, que según leí es efecto secundario de la medicina, el lunes voy a que me hagan el análisis de el antígeno prostático por segunda vez, si como me siento es reflejo de mi estado de salud, seguro voy a salir bien, además tengo muchos deseos de salir bien, aun tengo que hacer mucho por mi familia , también estoy esperando a Lalo un compañero de trabajo y luego de comer nos regresamos a San Luis, probablemente mañana ó el domingo salga con Bita y las niñas a la huasteca a una fiesta familiar, ya estamos de vacaciones de semana santa.
Nos divertimos mucho pues a las niñas les gustó mucho la cascada de la Aurora, afortunadamente aún hay lugares que se han conservado casi vírgenes, y con una vegetación exuberante.

Antier 28 de abril del 2011 fuimos a recoger los resultados de los análisis de antígeno prostático y ¡sorpresa!, el valor fue de 0.93, mejorando el 1.85 de la vez anterior, nos dio mucho gusto, le llevamos los resultados al médico especialista y confirmó que estaban muy bien, sin embargo mencionó que debería hacerme en análisis de el hígado para ver si no había problemas de células cancerígenas ó afectación por el medicamento, pensé ¡ya Chole, me los voy a hacer, pero deja disfrutar de estos pequeños éxitos!, le pregunté que si podía caminar ó correr y me dijo que si, de hecho ya llevo varios días que salgo a caminar, en días pasados corrí un poco ya que había un incendio en la sierra de Álvarez y el humo llegaba inclusive hasta la casa y casi no podía respirar, pues venía caminando por la carretera a Rio Verde a la altura de donde crían borregos, como a dos kilómetros de la casa y tuve que correr, últimamente ha habido muchos incendios tal vez por el calor ó por que los vacacionistas dejan fogatas encendidas y se han quemado muchas hectáreas de bosque, es una verdadera lástima que estemos acabando con la naturaleza; hace unos días estaba viendo la conferencia de Al Gore sobre el calentamiento global y sus efectos en la naturaleza y al ver estos incendios tan cercanos, el terremoto y tsunami en Japón, no puedo dejar de pensar en que las advertencias de esta persona tienen fundamento y hay que actuar hoy con determinación para no continuar deteriorando a nuestro planeta, hace muchos años denuncié la quema de caña en el pueblo como una práctica sin control, que estaba acabando con la vegetación de las montañas, hablé con el jefe del Comisariado Ejidal y me prometió que iba a hacer algo, pero que en realidad quien tenía la culpa de esto eran los que hacían las carreteras (vil mentira), hablé con el Cura del pueblo y en el sermón les dijo a los feligreses que cuidaran su entorno,


También escribí un artículo que se publicó en la revista de la Universidad, se llama “Progreso que le hiciste a mi pueblo”, éste es un fragmento del artículo:

“pero como el ingenio les hacía toda la labor del campo se volvieron gordos y flojos, cambiaron las prácticas del corte de la caña, antes solo se cortaba a machete y ahora primero se quema para eliminar el follaje y concentrar la miel, pero esto ha ocasionado que grandes incendios zafra tras zafra hayan acabado con la exuberante vegetación, los animales que antes había han desaparecido o por los menos se han internado en las zonas boscosas más alejadas del pueblo, antes el tigrillo atravesaba por el pueblo, ahora ni las víboras.”
Como dice Bita, fueron granitos de arena. En este momento acabo de llegar de correr.
Como siempre a lo largo de la historia, los hombres se han estado peleando entre sí, por diferentes motivos, esta es otra manera de
deteriorar nuestro mundo, en estos últimos tiempos ha habido guerras sangrientas que han acabado con la vida de miles de personas como la guerra de Vietnam, la guerra de Afganistán, la guerra de Irak, con represalias terribles como el ataque a las torres gemelas de Nueva York
y al metro de Madrid en España, luchas internas en países, donde el pueblo ya no quiere a sus tiranos gobernantes como en el norte de África.
Sin embargo hay luces de esperanza, hoy beatificaron a Juan Pablo II,

un hombre bueno que dejó huella y nos invita a seguirla y acaban de anunciar la muerte del terrorista más peligroso de todos los tiempos y posible autor intelectual del atentado a las torres gemelas.

(Como eran en los 80´s cuando visité a Sprout Waldron en Muncy PA.)
(Como fueron destruidas el 11 de septiembre del 2001)
Continué yendo a la preparatoria, eran fascinantes las clases de Historia de la Literatura Universal con Arqueles Vela, las de Lógica con Adalberto García de Mendoza, las de Química con el Ing. González, por cierto en Lógica me saqué un seis por andar defendiendo a unas compañeras muy burras que habían desesperado al profesor Adalberto y las estaba regañando muy feo delante de todo el grupo, entonces yo le reclamé al profesor su acción y días después cuando dio las calificaciones me apareció un horroroso seis, siendo que era de los mejores alumnos de su clase, pero quien me lo manda por andar defendiendo a las muchachas, que por cierto ni siquiera eran bonitas.

Estaba a punto de terminar la prepa y llegaba el momento de tomar la decisión sobre qué carrera estudiar, en ese tiempo tenía en mi mente dos opciones: Arquitectura ó Ingeniería Química, me decidí por la segunda, sin embargo debo decirles que me costó trabajo decidir, ya que por habilidades me inclinaba mas por la arquitectura, sin embargo en ese tiempo ya había muchos arquitectos y la competencia en el campo laboral iba a ser más dura, además que la carrera era más cara que la de ingeniería química, que en ese tiempo era una carrera muy prestigiada y con muchas posibilidades de empleo y además era bueno también para la química, por lo que puse todos esos aspectos en la balanza y fue así como decidí.



Le pregunté al Director de la Prepa por una beca y me comentó que por la temporada no había becas disponibles, pero que me recomendaba ir a ver al Director de un internado militarizado en donde aceptaban a estudiantes de provincia de escasos recursos y que estudiaran en el Politécnico ó en la Universidad Nacional Autónoma de México; una tarde fui a ver al Director del internado del PDMU sec.B le expliqué mi situación de estudiante de provincia con escasos recursos económicos, pero con un gran deseo de estudiar, lo convencí y me aceptó en principio como medio interno es decir solamente con derecho a comida, pero con las obligaciones de realizar todas las actividades militares tales como levantarme a marchar todos los días a las cinco de la mañana, los domingos ir a marchar, aprender defensa personal y hacer ejercicio en el parque del monumento a la Madre en la calle de Sullivan y todos los jueves por la noche ir a pasar revista al internado, todo ese tiempo continuaba viviendo con mis tías y procuraba hacerme notar en los ejercicios militares y en los ejercicios de “tumbling” hasta que uno de esos domingos, el Director del internado Comandante Clemente Herrera Monrroy (el Pachas), me dijo “te has ganado el internado”, no se imaginan lo contento que estaba, que no paraba de echar brincos y gritar de júbilo, saliendo de la práctica me fui a darles la noticia a mis tías y el lunes siguiente fui a que “el Pachas” me asignara cuadra y cama, la cuadra es la habitación y me toco la cuadra “de en medio” que compartía como con otros veinticinco muchachos, en total éramos alrededor de cien los internos, ya prácticamente los conocía a todos después de convivir con ellos a la hora de los alimentos,

(Estoy en el comedor del Penta)
En las prácticas militares y en el juego de básquet, había gente de toda la republica, oaxaqueños, veracruzanos, nayaritas, sonorenses, chihuahuenses, californianos, morelenses, guanajuatenses, potosinos, etc. pero los que predominaban mas eran los sinaloenses. Alegres, cantadores, que llenaban las noches de nostalgia recordando su terruño y la novia lejana con canciones como “ a la orilla de un palmar”, “un viejo amor”, al son de la guitarra, noches fabulosas llenas de sentimiento en donde a lo mas escuchábamos los domingos por la noche las canciones populares mexicanas de “la hora nacional”.

Hoy acaba de morir la tía Fleri, el último baluarte de la familia Casados, como el último de los santuarios de la vegetación de la huasteca, recuerdo el cuento que me compuso “Yo tengo un payasito que es muy gracioso, la cuerda el otro día se le rompió……”, era la persona más buena e inocente que he conocido, irá al cielo y estará al lado de sus hermanas , hermanos y sus papás, sobre todo con su papá, como fueron sus últimos clamores, igual que mi madre antes de morir, “Papa, Papá, Papá…, descanse en paz. Gracias por tu ejemplo de bondad y fortaleza humana.
Gaby y Martha le escribieron unos versos:
Estos son los de Gaby:
Reflejan la esencia de la familia Casados

“Papá, mamá, Nacha, Débora y yo; Héctor, Bertha, Gloria, Zoila, Evelia, Celia y Cotato”. Cuando mi “madrina” Beatriz (o mi tía Ticha, como algunos de ustedes la recordarán) cantaba esta canción, Flérida y el cuate aún no habían nacido. Llegaron después, a completar una > relación que mi tía Fleri siempre comenzaba diciendo: “Éramos doce…” Y es lo único que puedo recordar hoy, y esa frase ha girado en mi cabeza desde que se la escuché por primera vez; porque también mi hijo la recuerda siempre. Pero lo mejor de todo, es que siempre la digo con una sonrisa. Porque así es la imagen que tengo grabada de mi tía Flérida: con una sonrisa, con una pregunta inocente, con un comentario gracioso. Mi tía Flérida, la de las mañanitas en el piano, la de los cuentos, la que disfrutaba con las cosas más sencillas, aún en medio del dolor o de la pobreza. La Fleri de los ahogos, del diazepán, del exquisito arroz batido o del postre de Leche Nido con azúcar… la Fleri que llegaba a mi casa con Débora y con sus hijos a transformar la tarde en una fiesta. Y eso, queridos míos, no nos lo puede quitar nadie: lo que cada uno de nosotros atesora de las nada fáciles pero siempre célebres “Casados”.
En estos tiempos modernos, ya no es común encontrar un grupo familiar tan numeroso y solidario; donde los jóvenes y los niños que éramos entonces podíamos aprender del pasado gracias a sus anécdotas contadas una y otra vez. Una familia que tenía un centro de reunión: el minúsculo departamento de la calle de Tenochtitlán, a donde llegábamos los que venían de vacaciones, los que querían estudiar, los que venían a hacer un trámite… o los que venían a morir. Ahí, a donde sabíamos que siempre habría un catre y un pedazo de pan. Cuando se fueron, algo se desintegró entre los que nos quedamos aquí, pero así debía ser. Sin embargo, saber que estaban ahí, en algún lugar, nos hacía sentir aún los “chicos”. Ahora, ya sin poder evadirlo, somos los “grandes”.


Cuando murió mi tía Celia, reflexionaba lo siguiente:
Para nosotros, todas las Casados siguen estando ahí. Cada una en su lugar en la mesa. Cada una con su peculiar estilo de cocinar, de hablar, de reír. Una parte de ellas sobrevive en todas nuestras conversaciones, en nuestros recuerdos, en lo que atesoramos como nuestra herencia y nuestra historia. Poco a poco nos han ido dejando, pero pueblan nuestros sueños, nuestros dichos y nuestras anécdotas. Sólo nos queda agradecer que nos haya tocado ser parte de esta familia, y que cada generación, gracias a sus esfuerzos, haya ido avanzando en el camino del bienestar y de la conciencia. Y nunca olvidar que en medio de la escasez siempre hubo tiempo para una canción; que a pesar del quehacer, siempre hubo una caricia; y que ninguna de ellas se ha ido sin el orgullo de ver crecer a los suyos en esa secreta competencia de “mejorar la raza” que sólo ellas comprendían. A veces quisiéramos recordarlo todo, y guardar cada momento como ellas lo hicieron con sus fotografías, sus recortes de periódico, los documentos de los hijos, las tarjetas de felicitación que les enviamos… Pero nos queda algo mucho más valioso. Aunque su apellido desaparezca, como siempre lo lamentaron, la estirpe de las Casados vive en nuestra sangre, en nuestras recetas y en nuestro corazón. Queridísimos Débora, Beatriz, Héctor, Bertha, Gloria, Zoila, Evelia, Celia, Alicia, Flérida… gracias. Los vamos a extrañar ahora más que nunca. Un retrato de familia que perdura en nuestras lágrimas y en nuestras oraciones, pero también en nuestras sonrisas y nuestros suspiros.


Adiós, Señorita Débora, con todas las etapas de tu noviazgo y tus tacones cubanos; con tu boca muy roja y tu lunar pintado..
Adiós, Beatriz, madrina de todos, con tus bocoles y tu mecedora para tomar el fresco.
Adiós, Héctor, el vate, con tus libros y tu enorme sabiduría y elocuencia.
Adiós, Bertha, la que “era muy simpática antes de quedarse sorda”, con tu eterno aparato, con la revista Siempre y con tus poemas.
Adiós, Gloria, eterno apoyo, memoria de la familia, con tus canciones, con tus declamaciones, discreta acompañante incondicional.
Adiós, Zoila, el “Guaco”, con tu voz susurrante y tus frijoles negros, con tu permanente y tu enorme amor de madre.
Adiós, Evelia, con tus funciones de box los sábados y tus manitas agrietadas de lavar y lavar.
Adiós, Celia, que guardabas como oro las tarjetas de felicitación y tu amor por la familia.
Adiós, Alicia, con tus chistes, con el “patatús” y tu enorme vocación de viajera.
Y ahora… Adiós, Fleri, con tu eterna capacidad de asombro y con esa maravillosa frase de tus últimos días: “¿quién eres tú que estás tan bonita?”
Gracias por formar esta familia… gracias por pasar por este mundo.
Gracias por su herencia. Porque éramos doce…. Pero ahora somos cientos.
Cerca, muy cerca, con todo nuestro amor.

Y estos son los pensamientos de Martha:
Más que Un Cuento
febrero-07-07
Mamá, voy a contar un cuento,
el que tu siempre me narrabas,
lo tengo en mi corazón, por cierto,
Al igual que tu lo aprisionabas.
Ese cuento con que soñabas,
haciéndote vivir de nuevo,
ansiosa yo lo escuchaba,
Sin saber que era tu consuelo.
Era una familia amorosa,,
donde ellas eran como notas de salterio,
viviendo envueltas en versos y prosas,
descifrando de la vida sus misterios,
Tan grandes aquellos patios y casas,
las cocinas con sus fogones,
los algibes, los cuartos y las salas,
las bibliotecas enormes.
Solo mujeres en la cocina,
el abuelo no las visitaba,
muy derecho con camisa almidonada,
en sala o comedor su lectura disfrutaba.
El piano que nunca estaba callado,
surgiendo de él las notas más hermosas
los deberes, las lecturas, el bordado,
y las muchachas más bondadosas.
El violín, la mandolina, las bellas melodías,
para mi Madre el baile ansiado,
el recital o poesía,
con amigos, en reunión,todo supervisado.


Los regaños y los castigos,
los paseos, las plazas y los cines,
los novios y los amigos,
y las pláticas afines.
Entre penas y alegrías,
las bodas y las fiestas refulgiendo,
la nueva chiquillería,
entre ellas, nosotros apareciendo.
Para cada cosa nombrada,
había una historia elegida,
plácida nos las contabas,
Llevándolas en el alma prendidas.
Oyendo la plática bienhechora,
ahí estaba yo viviendo,
increíble ,igual antes que ahora
son las mismas que estoy trasmitiendo.

Hacia playas desconocidas,
así van las vidas fluyendo,
las de ellas, las de nosotros unidas,
volverán algún día renaciendo

Cuántas, cuántas cosas hermosas,
me platicó mi Madre de la vida de mis Tías.

Con todo mi cariño
Para mi inolvidable Madre Alicia.
Para mis queridas Tías:
Débora, Beatriz, Zoila, Bertha, Gloria, Evelia,
Celia y Flérida.

Martha
Continúan los seguimientos encontrados, en días pasados fuimos a Tampico, llevamos a las niñas a la playa empezaban a sentirse los efectos de una perturbación tropical, las olas estaban un poco crecidas pero aún se nos podíamos meter y refrescarnos algo pues ha seguido haciendo mucho calor a pesar de que ya es temporada de lluvias. De regreso nos trajimos las cenizas de mi tía Evelia, se vino con nosotros Rosita y su hijo Gerardo Daniel y las depositamos en la tumba de mi Mamá, ahora las cuatitas van a tener mucho que platicar.
En cuanto a mí, pues ha sido una excelente noticia que los resultados de los análisis han sido muy satisfactorios ya que en lo que se refiere al antígeno prostático está en 0.406 resultado muy cercano al límite inferior del rango normal y en cuanto a los indicadores de cómo está el hígado, todos están dentro de los rangos normales, ¡gracias a Dios!, las niñas me felicitaron, Bita, Carre, Billy , Andrea y Rosita que aún está aquí; Karlita me cantó una canción de los Beatles en inglés que se llama “Stand by me”, esto fue maravilloso, son las cosas que me animan a seguir viviendo…….., gracias chiquita.
Y llegó el día de la novatada, que de hecho fue por la noche, una noche de invierno en donde a los nuevos nos hicieron desfilar en paños menores en el patio y los viejos nos aventaban cubetadas de agua, después de un rato nos trasladaron al comedor que previamente habían despejado de las mesas y sillas y vinieron pruebas como el “ja, já no me dolió” que consistía en parejas darse de cachetadas y cada vez uno tenía que decir ja, já no me dolió y cada vez aumentaban de intensidad las cachetadas hasta que uno se enfurecía y hasta ese momento paraban el juego y prácticamente nos tenían que detener para no seguir golpeando al contrario, luego seguía el “juego del palillo que consistía en coger un palillo con la boca y el contrario tenía que irlo mordiendo poco a poco hasta casi estar boca con boca y bueno se sentía feo el estar casi besando al contrario, posteriormente y ante la algarabía de los internos más viejos se desarrollaba la prueba del “nalgódromo” que consistía en recorrer de extremo a extremo el comedor que medía aproximadamente unos veinte metros, en paños menores, sentados, con las manos en la nuca, impulsándose con las “pompas” en un piso mojado con jabón y por último la horrible prueba de la “cicuta” que consistía en tomar sin parar un “pote” de un brebaje hecho de avena con sal, chile, purga, cerveza y quien sabe que cosas más, pocos lo aguantaban y lo vomitaban, en mi caso como soy de estómago duro, me lo tomé de un solo trago y no me hizo efecto, pero hubieran visto como casi se les salían los ojos, los gestos y el color verdoso que tomaban la mayoría de los novatos, finalmente terminó el suplicio y ya nos fuimos a dormir y encontramos las sábanas hechas nudo, solamente estaba la cobija militar y bueno pensamos ya esto se acabó, pero que creen en la madrugada, los más viejos recorrían todas las camas de los novatos y nos echaban agua fría, así que no pudimos dormir y estábamos muertos de frío. Al día siguiente muy temprano nos fuimos a la escuela, yo ya estaba en la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de México, eran los primeros días, aún recuerdo el examen de admisión que se realizó en el Estadio Azteca, miles de aspirantes a las diferentes Facultades, pero pocos fueron admitidos, recuerdo cuando me llegó el telegrama donde me informaban que había sido aceptado, fue una noticia maravillosa, brincaba y gritaba de gusto.
Todas las mañanas a las cinco nos levantaban a hacer ejercicios militares, recorríamos las calles de la colonia Santa María la Rivera con el mosquetón al hombro, marchando con gallardía y al termino de los ejercicios corríamos a paso veloz en formación de cuatro columnas y llegábamos a bañarnos como al cuarto para las seis con agua fría ya sea en verano ó en invierno, luego desayunábamos rápidamente y salíamos disparados a la escuela, yo me ponía mis jeans, playera de color amarillo, huaraches y mis lentes estilo John Lennon el líder de los Beatles, tomaba el autobús a Ciudad Universitaria y después de hora y media llegaba a la facultad para tomar las clases, los grupos de primer año eran muy numerosos hasta de ciento veinte alumnos y las sillas no eran suficientes así que algunos se sentaban en los escalones del salón pues eran salones tipo auditorio, estudiábamos de ocho de la mañana a diez de la noche, teníamos que comer en Ciudad Universitaria, a veces en el restaurant de la Facultad de Ingeniería, a veces en el de Química, generalmente pedía bísquets con fresa y mantequilla que me sabían deliciosos y a veces íbamos a las tortas a la parada de autobuses, en ocasiones algunos compañeros de grupo me invitaban a un restaurant que estaba por el parque de Chimalistac a comer unas deliciosas papas a la francesa, , transcurrían los días y yo seguía mi rutina de marchar, bañarme con agua fría y tomar clases en la Facultad, que por cierto la primera clase era de matemáticas con el “Peñóñeme” un profesor que nos atemorizaba con su frase de “peñóñeme jovencito, eso está mal, muy mal” ó “pase al pizarrón a demostrar su ineptitud” ó después de pasar al pizarrón, si no podíamos resolver el problema “pásele a sentarse en la fila de huevos podridos” y casi todo mundo íbamos a parar allí, pero por otra parte el efecto era positivo pues para no pasar esas vergüenzas,
procurábamos hacer las tareas y practicar, en general las clases eran fascinantes pues transitábamos por el mundo de la química inorgánica recorriendo el micro mundo de los átomos y la geometría espectacular de la química orgánica, además de que tuvimos la suerte de conocer a Linus Pauling Premio Nobel de Química, las jornadas de estudio eran de todo el día y aparte había que estudiar en casa, para lo cual sacábamos en calidad de préstamo los libros de la biblioteca, que generalmente eran en inglés, pero no todo era estudio, en ese tiempo yo seguía con Georgia la novia que tenía desde la prepa, y como ella estudiaba en la Facultad de Economía que estaba al extremo opuesto de la explanada central, al salir de clase iba por ella y ya nos íbamos en autobús a dejarla a su casa, que estaba en el centro de la ciudad, cerca del zócalo, luego que la dejaba me iba caminando hasta el internado del “Penta” que estaba como a unos siete kilómetros, llegaba a cenar, ya todo frío pues las cocineras ya se habían ido a dormir y encargaba que me dejaran la charola con un pote de café con leche, frijoles de la olla y bolillos, que con el hambre todo me sabía muy rico, luego descansaba un rato y me ponía a estudiar ó a hacer la tarea, “Cayito” el mozo del aseo luego me iba a ver y me decía “no estudies tanto, muchacho, te puedes volver loco”, yo nada más me reía y seguía estudiando rodeado de un montón de libros y libretas de apuntes,, al día siguiente otra vez a marchar muy temprano y después del baño con agua fría y desayunar, volvía a salir rumbo a la escuela con mis jeans y playera, esa era la rutina de entre semana, la disciplina militar, la escuela e ir por la novia,
que por cierto ya no duramos mucho pues ella quería que los fines de semana fuera por ella para pasear, pero yo no podía, primero por falta de dinero y después por las actividades en el internado, ya que nos levantábamos los domingos muy temprano y nos íbamos todos formados en batallón hasta el monumento a la Madre que está en la calle de Sullivan y después de hacer los honores a la bandera con el Comandante General Jorge Jiménez Dr. Jorge Jiménez Cantú, fundador del “Penta” un tipazo por cierto, en aquel tiempo un hombre fornido como de unos cincuenta años de edad, siempre con su perro labrador blanco, realizábamos ejercicios militares y luego jugábamos el “juego de bandera” una especie de futbol americano, muy rudo y nos dábamos unas buenas revolcadas cuando nos lanzábamos a atrapar al contrario que llevaba la insignia, que generalmente era un trapo rojo, después de unas dos horas regresábamos al internado y nos preparábamos para jugar básquet bol y armábamos los equipos y a jugar toda la tarde, desde luego comíamos, pero era más el deseo de jugar que otra cosa. La verdad llegó el momento en que me aburrió la disciplina militar y vi la manera de evitarla por la convocatoria a participar en la prueba pentathlón que consistía en cinco pruebas: lucha grecorromana, natación, tiro con pistola veintidós, salto de longitud y carrera a campo traviesa, para participar había que ganarse el lugar por lo que todas las mañanas en lugar de marchar, los que estábamos interesados en formar parte del equipo, salíamos a hacer gimnasia y luego terminábamos corriendo, luego los fines de semana nos íbamos al “plan sexenal”, que es un deportivo al aire libre que cuenta con alberca olímpica, pista de atletismo, campo de beisbol, gimnasio, etc.
En ese tiempo 1967 estábamos en vísperas de las olimpiadas y se desarrollaban los juegos preolímpicos que servían para seleccionar a los atletas mexicanos y participaban atletas de otros países para ir midiendo sus capacidades y los efectos de la altura, recuerdo atletas alemanes que corrían con tanque de oxígeno, me quedé en el equipo representativo de la sección “B” que era el internado donde yo estaba en la categoría de peso gallo, es decir de 58 kg. De peso, Erwin Fritz un paisano en peso completo, el “gato” Roberto Espinoza en peso welter, Rigoberto Yépiz en peso ligero y “la chiva” Andrés Soto en peso mosca, todos los días a las cinco de la mañana salíamos a correr recuerdo que como uno de mis ídolos era Mohammed Gammoudi, yo trataba de imitar su estilo para correr y así iba corriendo transformado en Gammoudi cuando de pronto pasa junto a mi Filiberto Álvarez y me dice:
“Gammoudi, aquí va tu Ron Clark”,
y así nos fuimos corriendo, a veces uno adelante, a veces otro atrás, hasta que llegamos al internado, en la foto se ve a Juan Máximo Martínez, atleta mexicano (#615) en el cual los mexicanos teníamos grandes esperanzas de que ganara una medalla en las olimpiadas de 1968, nos dio el “Pachas” dinero para nuestros uniformes, que consistían en pants azules, short azul marino, camiseta roja y tenis, y en ese tiempo la Canadá había sacado un modelo de tenis para pista tipo ”launch” blancos con tres franjas a los lados con los colores de la bandera y decidimos comprarlos en lugar de los pants y nos sentíamos soñados con nuestros tenis olímpicos.

En el ínterin se llegó la fecha del aniversario de la fundación del internado y para festejarlo se organizó un baile y resulta que uno de los egresados que trabajaba en Motorola había tenido la oportunidad de hacer un viaje de trabajo a Francia propuso que en vez de contratar a una orquesta él ponía el sonido, desde luego que de la empresa Motorola, empresa fabricante, aceptamos pero además nos propuso entrenarnos en un nuevo estilo de baile que según él iba a impresionar a las muchachas, así que todos los fines de semana iba a enseñarnos ese baile novedoso, era el “a-go gó” que en ese tiempo 1967, no se conocía en México llegó el día del baile una noche antes habíamos adornado las paredes con siluetas de deportistas ejecutando diversas pruebas, ya que estábamos en vísperas de las olimpiadas durante el día limpiamos muy bien todas las cuadras (dormitorios) desarmamos las camas y las metimos al almacén de deportes y por la tarde planchamos nuestras mejores galas, yo como no tenía traje me conseguí un saco azul claro y también una corbata azul marino y mi pantalón de mezclilla; llegó la noche y empezaron a llegar las muchachas, algunos compañeros que habían ido por sus novias, empezó el baile con ese ritmo novedoso que desconcertó a las muchachas y no se atrevían a salir a bailar, poco a poco fueron pasando a la pista y después de ver como bailábamos empezaron a imitarnos y al rato ya todo mundo estaba ejecutando el nuevo ritmo, pero yo no tenía novia en ese entonces y ya prácticamente no había bailadoras, así que me dedique cuadra por cuadra a buscar alguna muchacha que estuviera libre y nada, hasta que llegué a la cuadra más oscura y distinguí a un grupo de jovencitas que estaban sentadas y allá voy, dije pues bueno, aunque esté feísima, le extendí mi mano y la llevé a donde había luz y sorpresa era una muchacha preciosa, morena clara de ojos verdes y un cuerpazo, se llamaba Alicia iba con un vestido blanco vaporoso, toda la noche bailé con ella hasta que me dijo que ya tenía que irse porque sus papás la estaban esperando a esa hora; al día siguiente a después de cenar vinieron los comentarios de quien había bailado con la muchacha más guapa y todos dijeron que “ el muñeco” ( ó sea yo) se había llevado las palmas también chulearon a Rosita la novia del “gato” Jorge Espinosa y a la “yegüita” novia del “caballo”, pero finalmente la decisión de fue que Alicia era la más guapa.


Continué saliendo con Alicia que además de ser bonita, estudiaba en la Escuela de Deporte y practicaba el atletismo con el club “venados”, que entrenaba en el “plan sexenal” y por cierto uno de los entrenadores era el sargento Pedraza futuro medallista olímpico , entrené con él carrera y salto de longitud y luego terminando los entrenamientos me iba un rato al pasto con Alicia, salíamos a diferentes lugares y como le gustaba el fut bol americano y era fanática de los “burros blancos” del politécnico me tenía que sentar del lado de los del Poli, siendo universitario, así que no podía echarle porras al equipo de “los Pumas” de la universidad y me sentía completamente inhibido, seguí saliendo con ella hasta que un día me invitó a su casa y sorpresa estaba el “chuyeco” que había sido su novio antes que yo y le empezó a rogar que volviera con él, la vi confundida y le dije Alicia te dejo, si te decides por mí búscame y me salí y que creen jamás me buscó y se casó con el “chuyeco” y que bueno porque no me hubiera esperado tanto tiempo ó hubiera hecho que truncara mi carrera. Al poco tiempo de casada el “chuyeco” murió en un accidente automovilístico en la carretera a Cuernavaca y como no le guardo rencor le dedico esta canción, “la historia de Tommy” “Laura y Tommy se amaban, siempre le quiso regalar flores, besos, eternamente su corazón , un día domingo un anunció leyó y en su auto quiso correr a Laura quiso llamar, no la encontró y a su madre llamó….dile que la quiero y Tommy después en una curva volcó…..”
Llegó la fecha de la prueba Penthatlón, tuve que bajar algunos kilos por que yo era peso gallo natural, así que tenía que ir al vapor y después de una semana de ir todos los días logré dar el peso en la ceremonia de pesaje un día antes ,el día de la prueba de lucha olímpica, me sentía muy débil por la pérdida brusca de peso y la primera lucha la perdí, después luche nuevamente y la gané y la lucha final por el primer lugar me tocó contra un preolímpico que acababa de llegar de Turquía en su proceso de preparación para las olimpiadas inició la lucha , me sentía muy fuerte y logré ponerlo en peligro en dos ocasiones animado por los gritos de apoyo de mis compañeros, estuve a punto de vencerlo pero al fin luchador experimentado logró zafarse de la llave y se arrastró hasta llegar a tener medio cuerpo afuera de la lona entonces el juez determinó que la lucha iniciara de nuevo y por lo tanto mi contrincante debería de colocarse en cuclillas en cuatro puntos al centro de la lona y yo sujetándolo por la cintura atrás de él, el juez dio el silbatazo de inicio y con una hábil maniobra mi contrincante logró zafarse y con una fulminante llave logro ponerme de espaldas a la lona y allí terminó todo, así que quedé en segundo lugar, con mucho coraje pues estuve a punto de vencer; al día siguiente fue la prueba de tiro con pistola calibre 22 yo estaba tembloroso por la lucha de ayer por la tarde así que mi desempeño fue bajo, casi no le atiné al blanco además de que no habíamos practicado tiro , luego siguió la prueba de salto de longitud, que se desarrolló en las pistas del comité olímpico, la pista era de “tartán” un material sintético recuerdo que ese día estaban observándonos los del equipo olímpico de baloncesto, unos gigantones y estaban burlándose de nosotros y a mí me dio coraje así que cuando me tocó mi turno para la prueba, corrí con todas mis ganas y con toda mi concentración,
de tal forma que cuando llego al “take off”, salí volando y alcance a dar un paso en el aire de tal forma que fue un impulso
adicional y salté lo que nunca había saltado y esa marca duró siete años para que fuera superada por otro atleta del Penta, al día siguiente fue la prueba de natación, en la alberca del plan sexenal, cien metros estilo libre y como sabía nadar muy bien gracias a que de niño me la pasaba en el río allá en Damián Carmona, llegué en segundo lugar y por último llegó la prueba más esperada, la carrera de campo traviesa, que se desarrolló en el kilómetro trece de la carretera a Toluca, donde estaban las caballerizas del Penta, un lugar apropiado para la prueba con caminos de terracería, subidas, bajadas, lodazales y obstáculos, había gran ambiente y éramos como quinientos participantes del distrito federal y de varios lugares de la república, había música y ambulancias de la “cruz roja”, y como Erwin y yo éramos de la huasteca potosina nos pusieron un huapango para animarnos así que cada vuelta que pasábamos por donde estaba el sonido y los compañeros de la sección “B” oíamos el “querreque” y las porras , íbamos a la cabeza de los competidores, hasta como a la cuarta vuelta, pero en la medida que avanzaba la carrera nos empezamos a cansar, Erwin se quedó atrás y yo seguí solo y ya para llegar a la meta faltando como ochocientos metros empezó el “Alacrán” a atacar y se fue acercando rápidamente y nos rebasó de tal forma que llegó en primer lugar con un gran tranco, yo llegué en un buen lugar, dentro de los diez primeros lugares así terminó la prueba pentatlón hubo algunos competidores que se desmayaron del esfuerzo y otros a los que les dieron oxígeno ya que la prueba fue muy extenuante; Obtuvimos el primer lugar por equipos y el primer lugar individual se lo llevó “Rigo” Yépiz, ya que fue el más constante durante todas las pruebas, lástima pude haber sacado el primer lugar, pero la prueba en donde saqué muy baja puntuación fue la de tiro, y la verdad reconozco que “Rigo” fue un gran campeón.


También formé parte de la selección de baloncesto y participábamos en los equipos de reservas del Distrito Federal competíamos contra equipos como el de la Universidad Lasalle, Marina, Seguro Social, SAHOP, entre otros, generalmente los miembros de los equipos de baloncesto son muy altos, y yo era de las excepciones ya que compensaba la falta de estatura con un excelente resorte y un buen tiro de larga distancia, mi puesto dentro del equipo era el de organizar las jugadas y siempre fui buen canastero, me podía “colar” y alcanzaba el aro, mi apodo entre otros era “cangurillo” Toda esta actividad deportiva me valió para que me nombraran Control Deportivo, de tal forma que yo organizaba todas las actividades deportivas del internado y tenía un lugar para guardar todos los implementos deportivos así que era un lugar del cual podía disponer y vaya que si lo usaba, para estudiar y además para comernos el jamón que nos robábamos, déjenme explicarles, cómo y para qué, primero el para qué: lo utilizábamos para alimentarnos mejor los del equipo de la prueba Pentathlón, pues nuestra dieta extraordinaria consistía en un poco mas de frijoles, un huevo y un bolillo mas, insuficiente para llegar con energía a las competencias, les confieso que también nos metíamos de madrugada a la cocina y guisábamos algunos alimentos que les enviaban sus papás a algunos de los miembros del equipo, como a “Rigo” y al “Gato” que les enviaban “machaca”, y la guisábamos con huevo, deliciosa, y luego nos la íbamos a comer al almacén donde tenía todo lo de deportes, aquí viene el cómo: lo del jamón también era emocionante, ya sabíamos el día y la hora en que llegaba el jamón, estaba alguno de nosotros al pendiente de que llegara el jamón, en ese momento le gritábamos al guardia en turno para que dejara el puesto de control y se dirigiera al interior del internado, entonces otro miembro del equipo ocupaba rápidamente su lugar y recibía la barra de jamón, juego que ya se había retirado el chofer, lanzaba la barra de jamón hacia la ventana del segundo piso en donde la recibía otro compañero, corría y se la entregaba a otro que bajaba por una de las escaleras y la metía al cuarto de deportes, todo con la velocidad del rayo así teníamos jamón para alimentarnos extra, varios días., ya alguno compraba los chilitos verdes en vinagre, otro el pan “bimbo” otro los tomates y la cebolla y otro los refrescos, de esta manera completábamos nuestra dieta de deportistas.
Pero no todo era estudiar y hacer deporte, en algunas ocasiones los domingos, nos íbamos a la alameda de Santa María la Rivera a escuchar la audición, que en esos tiempos eran canciones típicas de México, en especial las de la orquesta típica de Tata Nacho. Había compañeros que tocaban algún instrumento, la guitarra, el acordeón, el violín y hasta una flauta, cantábamos acompañados de la música con esos instrumentos y luego los fines de semana íbamos a dar serenata a las novias, primero afinábamos en el kiosco de la alameda como a las dos ó tres de la mañana y envueltos en cobijas para aminorar el frio emprendíamos el recorrido algunas salían al balcón a agradecer la serenata, en otras no corríamos con la misma suerte en más de una ocasión nos echaron agua y hasta una maseta, un día me tocó llevarle serenata a Lulú que vivía en una privada, entramos a la privada, vivía en la casa de al fondo y estábamos cantando esperando que saliera por el balcón y nada que salía, entonces vimos que un coche se metía a la privada y era Lulú y su familia que venían llegando de una fiesta, entonces mis compañeros corrieron pues les dio pena y yo me quedé como estatua esperando que se bajaran del automóvil y me dijeron ¡pásale Roberto dile a tus amigos que sigan cantando adentro de la casa! Y bueno me fui a la esquina a convencerlos de que lo hicieran, no querían, estaban apenados, finalmente los convencí, pasamos a la sala y empezamos a cantar “Al di la” una canción italiana que estaba de moda con Emilio Pericoli, que tiene tonos muy altos y yo la estaba cantando solo pues los demás no se la sabían, acompañado del violín, todo iba muy bien hasta que llegó el final
“Al di la;
Del limiti del mondo,
Ci sei tu
Al di la
Della volta infinita,
Al di la della vita.
Ci sei tu,
Al di la,
Ci sei tu per me.
La la la la la ...
La la la ...
la, la la la la
Al di laaaaaaa “ y aquí en esta parte desentoné y sentí que el suelo se me hundía, pero bueno la familia fue muy amable y nos ofreció cafecito a todos y ya me quedé un rato con la Lulú, noches románticas sin duda.

Durante mi estancia en el internado del Penta me tocó participar en varios desfiles del diez
y seis de septiembre, este era un desfile militar en donde marchábamos con nuestro uniforme gris, casco, botas y el máuser,

recuerdo que la gente nos aplaudía muchísimo al pasar, sobre todo en Paseo de la Reforma, los desfiles del veinte de noviembre eran desfiles deportivos y allí desfilábamos con playera blanca con el escudo del Penta, pantalón gris y botas y durante todo el trayecto hacíamos pirámides humanas y las muchachas nos aclamaban, pero más cuando hacíamos valla a personajes importantes, por ejemplo
nos tocó hacerle valla al presidente de USA, Kennedy y a su esposa Jacqeline, me tocó muy cerca de la entrada al palacio de gobierno en el Zócalo y la gente se arremolinaba para ver a los personajes y nos empujaban, por lo que teníamos que estar muy firmes para que no nos derribaran y en uno de esos empujones una muchacha metió en la bolsa de mi camisa un recado con su nombre, era una cita para vernos, terminando la valla regresamos al internado, me bañé y arreglé lo mejor que pude y allá voy a la cita, que fue un fracaso pues la muchacha nunca llegó yo me equivoqué de cine, ni modo, pero como esta había muchas muchachas aventadas, que bueno que no caí con ninguna de estas.

Durante mi estancia en el internado del Penta me tocó participar en varios desfiles
del diez y seis de septiembre, este era un desfile militar en donde marchábamos con nuestro uniforme gris, casco, botas y el máuser, recuerdo que la gente nos aplaudía muchísimo al pasar, sobre todo en Paseo de la Reforma, los desfiles del veinte de noviembre eran desfiles deportivos y allí desfilábamos con playera blanca con el escudo del Penta, pantalón gris y botas y durante todo el trayecto hacíamos pirámides humanas y las muchachas nos aclamaban, pero más cuando hacíamos valla a personajes importantes, por ejemplo nos tocó hacerle valla al presidente de USA, Kennedy y a su esposa Jacqeline, me tocó muy cerca de la entrada al palacio de gobierno en el Zócalo y la gente se arremolinaba para ver a los personajes y nos empujaban, por lo que teníamos que estar muy firmes para que no nos derribaran y en uno de esos empujones una muchacha metió en la bolsa de mi camisa un recado con su nombre, era una cita para vernos, terminando la valla regresamos al internado, me bañé y arreglé lo mejor que pude y allá voy a la cita, que fue un fracaso pues la muchacha nunca llegó yo me equivoqué de cine, ni modo, pero como esta había muchas muchachas aventadas, que bueno que no caí con ninguna de estas.

Sigo estando muy bien, el último resultado fue mejor que el anterior y el médico me dijo que podía correr, así que aproveché el festejo de aniversario de la Universidad y me inscribí en la carrera de cinco kilómetros y trotando la aguanté muy bien y hasta pude ganarle a más de un alumnos y llegue en cuarto lugar, por cierto me dieron una medalla.
En 1968 en vísperas de las olimpiadas se llevó a cabo un movimiento estudiantil que derivó en una masacre de estudiantes por que el gobierno pensó que era un proceso de infiltración de países comunistas y ordenó el 2 de octubre la intervención del ejército en una manifestación que se llevaba a cabo en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco, en donde hubo una masacre de estudiantes y vecinos de los multifamiliares, niños, mujeres, ancianos que cayeron muertos por las balas del ejército que dispararon sus armas de manera inmisericorde, ese día salí tarde de Procter, la empresa donde trabajaba y ya en ese entonces vivía en el edificio Colima de Tlaltelolco y fui por un libro que tenía que entregar a la biblioteca de la facultad de Química donde estudiaba, desde el camión se veía como luces encima de la iglesia de Santiago de la plaza de las tres culturas y se escuchaba como que había una gran fiesta, me bajé y cuando iba por uno de los pasillos de pronto vi que venían corriendo muchas personas como en estampida y para que no me atropellaran me regresé y corrí con ellos hacia la salida, atrás venían soldados ametrallando a las personas, alcancé a llegar a prolongación de Paseo de la Reforma y me quedé tirado pegado al camellón y tapado por los arbustos junto con muchas personas eso fue como a las seis de la tarde, levantábamos eventualmente la cabeza y alcanzamos a ver como los soldados aventaban dentro de los camiones urbanos y ambulancias de la cruz roja, cadáveres de personas, personas heridas y luego se las llevaban a quien sabe dónde, pasaron muchas horas y se escuchaba el continuo tabletear de las ametralladoras y los gritos de la gente, cerca de las doce cuando ya se escuchaba muy espaciado el sonido de las ametralladoras,
nos animamos a levantarnos y corrimos hacia Peralvillo y enardecidos por lo que estaba pasando quemamos una gasolinera, éramos estudiantes, amas de casa, padres de familia, abuelos y algunos niños, luego me acordé que por allí vivían mis tías Débora y Flérida y corrí hacia el departamento con la intención de refugiarme con ellas, pero sorpresa, no se encontraban y ya pasaban de las doce de la noche y después de un rato llegaron todas agitadas, comentando que no podían pasar por Tlatelolco y que ellas venían por la calle lateral junto con otras personas y que las que venían atrás de ellas cayeron muertas y que como pudieron corrieron para escaparse del tiroteo, milagrosamente se salvaron pues ya en ese tiempo eran personas mayores que por lo mismo se les dificultaba correr, y más que llevaban a Juan Carlos y Berthita que en ese tiempo eran unos niños , al fin llegaron entramos todos al departamento, hasta allá se escuchó toda la noche y casi hasta el amanecer el sonido de las balas y el eventual tabletear de las ametralladoras, al día siguiente me levanté temprano para ir al departamento que rentaba en el edificio Colima y fue impresionante ver los cientos de zapatos tirados en el pasto, había desde zapatos altos de mujer, zapatos de hombre, de niño y tenis, que de manera inexplicable se encontraban sin desabrochar las agujetas, pasé a un lado del edificio Chihuahua y vi que en el frente estaba un agujero como de bala de cañón a la altura del cuarto piso y todo el frente a la altura del primer piso descascarado por el efecto de las balas, no había personas caminando por los andadores, solamente yo, de pronto me detuvieron unos soldados y sin preguntar me pusieron contra la pared con las manos en alto y las piernas separadas y me revisaron de pies a cabeza, seguramente en busca de algún arma, ya que vieron que no llevaba armas me preguntaron que qué estaba haciendo allí y les contesté que iba por ropa para irme a trabajar y ya me dejaron pasar y así fue durante varios días, seguí yendo a trabajar y a la escuela,
pero esta era un caos y no había clases, fue traumático este suceso, allí en Tlatelolco perdí compañeros del internado, uno de Veracruz quedó muerto en una alcantarilla con un tiro en la frente y los ojos saltados, otros desaparecidos, jamás se encontraron sus cuerpos, posiblemente los cremaron junto con muchos otros en el campo militar número uno, otros fueron encarcelados, entonces decidí dejar la escuela y me fui a casa de mis papás que en ese tiempo vivían en Tampico. Ocho días después el ambiente de la ciudad de México cambió por completo pues se inauguraron las Olimpiadas, dejó de llover y hasta salió el sol, las calles estaban limpias y pareciera que los habitantes de la ciudad habían olvidado los sangrientos sucesos ó no se dieron cuenta de la magnitud del genocidio y hasta pareciera que este terrible acto del gobierno de Díaz Ordaz fue aceptado y por algunos políticos aplaudido, fue entonces que llegó el día de la inauguración del evento Olímpico en el estadio de Ciudad Universitaria, diez días después del trágico suceso,
(Queta Basilio subiendo la escalinata para encender el pebetero olímpico)
días gloriosos para la juventud del mundo en contraste con la gran tragedia que sufrió la juventud mexicana, sin embargo quedan en mi, recuerdos de gestas deportivas heroicas, que marcaron de cierta forma mi personalidad, como la hazaña de John Stephen Akwani en la marathón, más que la de Abebe Bikila ó el triunfador Mamo Wolde que son mis ídolos, es la valentía y el coraje de llegar a la meta, con la pierna lesionada, aún en último lugar. 123 3 fotos
Tardé algunos días en emprender mi viaje a Tampico, mientras arreglaba en la Secretaría de Educación Pública mi proceso de revalidación de estudios, pues decidí cambiarme a ingeniería industrial ya que durante el tiempo que trabajé en Procter & Gamble mis actividades estaban relacionadas con el departamento de ingeniería industrial y me gustaron mucho las actividades en el departamento de product research en donde colaboraba en las pruebas de mejora de los productos, por ejemplo me encargaba de probar el comportamiento del jabón camay en ambientes, controlando la humedad y la temperatura simulando las condiciones de diferentes zonas de la república, para esto me la pasaba encerrado en un cuarto especial con un higrómetro de matraca para ver las condiciones de humedad y apuntando los datos tanto de humedad y temperatura y haciendo anotaciones acerca de los cambios en el producto tales como pérdida de olor y resequedad, así como la decoloración de las tintas del empaque, otras pruebas eran con diferentes tipos de productos que ensuciaban ropa tales como grasas, mole, aguacate, para ver el comportamiento de los detergentes y probar con diferentes tipos de formulaciones para ver si limpiaban mejor, esta actividad era muy importante pues de allí salían las recomendaciones para mejorar las fórmulas de los productos, pero lo que más me gustó fue participar en el “club de métodos” en donde formábamos equipos de trabajo con personas de diferentes departamentos y en donde cada equipo definía en que iba a ahorrar ó mejorar un determinado proceso y cual sería su meta económica en el año,
entonces había una competencia entre equipos para ver quien lograba su meta, mi equipo estaba formado por gente de producción, ingeniería y almacén y decidimos hacer un ahorro de tres millones de pesos en empaque de detergentes, ya que en la búsqueda de que ahorrar encontramos que en el almacén de materia prima se encontraba un lote de cartón corrugado obsoleto de un detergente que se había dejado de producir en la planta y se había cambiado su elaboración a la planta de Venezuela, este detergente era el “Ace” del cual recuerdo su “eslogan”, salía en la televisión una ama de casa cantando: “Ace lavando y yo descansando”, y entonces propuse al equipo que le tapáramos la leyenda original a la caja con cinta engomada y encima de la cinta pusiéramos el nombre del producto actual con un sello, así las cajas se podían utilizar para empacar el nuevo producto que se llamó “Rápido”, la propuesta fue aceptada por el comité evaluador y al término del año obtuvimos el ahorro propuesto, así que nos hicimos acreedores a un premio simbólico que consistió en una agenda con el nombre de la empresa y que en la pasta tenía una llave para destapar corcho latas de refresco con la leyenda “IF” como un símbolo de la actitud que abre las puertas de la mejora, “si se puede”, “siempre hay una manera de hacer mejor las cosas”,
se llevaba el registro de los avances de los equipos en un gran pizarrón y cada equipo estaba representado por un automóvil de carreras y cada semana se registraba el avance del proyecto de tal manera que en el pizarrón se veía de una manera muy representativa como se iban moviendo los automóviles, al final cada equipo realizó una presentación de sus resultados de manera simbólica, recuerdo que la mejor fue la de un equipo comandado por un venezolano que elaboró un aparato de vasos comunicantes en donde de un lado tenía un líquido de color rojo y al pasar al otro vaso se iba transformando en verde, la verdad muy espectacular; el verdadero premio se vio reflejado en el sueldo ya que de esta me gané un incremento y desde luego el reconocimiento de los compañeros a todos los miembros del equipo,


Este ejercicio marcó mi forma de ver mi participación profesional en las actividades de la empresa, siempre tratando de encontrar mejoras y no solo dedicarme a las actividades normales,; recuerdo las palabras de Memo Schöening que era mi jefe, los primeros días de trabajo, en donde mi actitud era de timidez y temor, me decía “¡destápate Roberto, lánzate a hacer las cosas con energía y determinación, sin miedo!” y bueno, seguí su consejo, por cierto uno de los mejores consejos que he escuchado para el desarrollo de mi vida profesional.

Formaba parte del equipo Jorgito Rabner un judío que era gerente del almacén de materia prima, el cual todos los días al término de la jornada se dedicaba a correr por todo el perímetro de la planta y ya en confianza le pregunté que por que lo hacía y me dijo que en fecha próxima se casaría y que quería llegar al matrimonio en las mejores condiciones físicas, no tardó mucho en hacernos llegar la invitación a su boda, la cual se realizó en la sinagoga más lujosa de la colonia Polanco; en aquel tiempo debía haber tenido veintiún ó veintidós años, me vestí lo mejor que pude y me fui a la ceremonia junto con otros compañeros de trabajo, llegamos al templo en donde Jorgito Rabner se casaba con una hija del doctor Zimerman, afamado cardiólogo, la boda fue muy diferente a como los católicos estamos acostumbrados, la pareja estaba en el altar frente al rabino el cual rezaba supongo que en israelí y al terminar lanzó unas copas de cristal al suelo las cuales fueron rotas por el novio con los zapatos y de esta manera se terminó la ceremonia,



inmediatamente pasamos por una gran puerta lateral al salón de eventos en donde había una gran cantidad de mesas redondas, nos fuimos a sentar en donde nos habían reservado, inmediatamente se llenó el salón con gran cantidad de invitados, alrededor de doscientos, en su mayoría judíos, empezó la música obviamente judía y empezaron a bailar danzas en conjunto al ritmo de “abba naguila” y otras canciones de las cuales desconozco su nombre, pero todas de un ritmo frenético, en donde las muchachas judías lucían sus hermosos cuerpos, entonces enardecido por el ritmo, les dije a mis compañeros de mesa que iba a invitar a bailar a una linda judía, apenas hice el intento de pararme, me detuvieron, diciéndome, no Roberto las judías solamente bailan con judíos y bueno, no tuve más remedio que sentarme, lástima, que tal si sí hubieran aceptado mi invitación, entonces vinieron los meseros y nos dejaron unos exóticos platillos, fue la primera y única vez que probé caviar, durante la comida un grupo de músicos de origen ruso tocaron instrumentos tradicionales como el serrote para cortar árboles, después cantó Eddie Fisher, artista norteamericano de renombre internacional y posteriormente inició el baile con una gran orquesta y bueno después de deleitarnos viendo a las bellezas judías, nos retiramos a nuestras casas, “sniff”, lástima que no pude bailar con una judía.

Procter & Gamble fue una escuela, donde aprendí como debe de ser la actitud en el trabajo, dando lo mejor de sí, tratando de hacer cada vez mejor las cosas y tener la intención decidida a dar el mejor esfuerzo, “¡destápate Roberto!” es el consejo, que como una consigna quedó muy grabada en mi mente y me acompañó en toda mi vida profesional.

Renuncié a Procter después del movimiento del 68, saqué un diplomado en Instalación y Montaje de de plantas químicas que dio personal de Bufete Industrial en la Facultad, al terminar me ofrecieron trabajo para ir al “bolsón de Mapimí ” a formar parte del equipo para la construcción de la planta de óxido de magnesio, un buen reto, en un lugar maravilloso, pero pensé que si me ponía a trabajar no iba a continuar mis estudios por lo que decidí mejor por continuar mis estudios y me fui al Tec.de Cd. Madero Tamaulipas, a empezar de nuevo, tuve que empeñar todos los libros que había comprado con el dinero de la beca que me daba Anderson Clayton para sobrevivir algunos días que duré en México y al fin partí, triste, pero con la firme decisión de terminar una carrera profesional, ya no ingeniería química, ahora ingeniería industrial, por la influencia de Procter, sin embargo añoré siempre la ingeniería y la Facultad de Química, siempre soñé con terminar la carrera, pues el estudio de la química me hizo comprender mejor los fenómenos de la naturaleza, aprendí a mirar hacia el interior de las cosas y encontré mucha similitud de lo microscópico con lo macroscópico, sin embargo el atractivo que encontré en la ingeniería industrial fue que se me hizo más humana, más universal y de mayor aplicación y no me equivoqué.

Así que partí un invierno hacia Tampico, una noche fría, iba hecho bolita en el asiento del autobús pues no tenía aire acondicionado, amaneció ya casi llegando a Tampico y el sol salió, las espigas del pasto a la orilla de la carretera estaban cubiertas de rocío y brillaban las gotas que se iban acumulando, “navidad en el trópico es ver las gotas de rocío formándose en las espigas del pastizal de la pradera y brillando con la luz del sol…….”, llegué a la casa de mis papás y mi hermano Jorge, nos abrazamos efusivamente, la casa estaba en la colonia Martok atrás del hotel Camino Real, el domingo siguiente fuimos a misa, iba con un pantalón azul y mi chaleco de la UNAM, la misa la oficiaba el arzobispo Zimansky, al terminar la misa, yo creo que por la novedad, me imaginaba que todas las muchachas se me quedaban mirando, a lo mejor sí.
Así inició mi vida con mis padres después de doce ó trece años de vivir lejos de ellos y estar acostumbrado a la libertad y a ser autosuficiente. Inmediatamente fui al Tec. de Madero a inscribirme a la carrera de ingeniería industrial, ya que había decidido cambiar de carrera por la influencia de mi trabajo en Procter % Gamble, pero sorpresa me revalidaron muy pocas materias, así que prácticamente tuve que iniciar desde el tercer semestre, llevando materias adicionales del primero y segundo, lo cual dificultaba el asistir a todas ya que había empalme de algunas materias, pero el mayor problema era a la hora de los exámenes ya que algunos eran al mismo tiempo, así que corría a uno y luego al otro para alcanzar a contestar, afortunadamente en todos logré sacar buenas calificaciones.
En 1969 hubo un acontecimiento sorprendente que fue
como el acelerador de la ciencia y la tecnología, la llegada del hombre a la luna,

Neil Armstrong mencionó esta frase histórica: “Es un pequeño paso para un hombre y un gran salto para la humanidad”, recuerdo que la vi por televisión en casa de mi primo Héctor en una visita a la Cd. De México estábamos muy emocionados.
Se nos antojaba una hazaña increible.

En este año hubo un festival de música y arte de Woodstock ,
el festival de rock más famoso e importante de la historia.
Woodstock se convirtió en el icono de una generación de estadounidenses hastiada de las guerras y que pregonaba la paz y el amor como forma de vida y mostraban su rechazo al sistema, por lo tanto, gran parte de la gente que concurrió a dicho festival era hippie . Este festival fue un movimiento que se desarrolló en los Estados Unidos a fines de la década de los 60´s, en la cual los que concurrían llevaban melena y amuletos, las chicas faldas de colores; sus símbolos eran la bandera del arco iris, y el llamado símbolo de la paz.
Este festival generó un cambio en las sociedades de todo el mundo, con un claro rechazo a las guerras y al sistema establecido

Ya una vez regularizado llevaba una vida de estudiante más tranquila, me inscribí al club de atletismo y busqué trabajo en Petróleos Mexicanos, aprovechando que una compañera era hija dé el Líder Sindical “La Quina” el cual me consiguió trabajo en el muelle de carga de petróleo a buques tanques, de obrero “pelón”, es decir sin las prestaciones de los sindicalizados. Así transcurrió mi vida estudiante en el Tec. siempre sacando buenas calificaciones, trabajando y practicando deporte, que por cierto formé parte de la selección de atletismo y corría medio fondo, tres y cinco kilómetros, también el relevo de cinco por mil quinientos y cuatrocientos metros; en carreras de medio fondo corría en diferentes eventos por ejemplo en la carrera de la laguna “del carpintero”, en la carrera de la universidad autónoma de Tamaulipas, en la carrera de la playa, en todas quedaba entre los tres primeros lugares, en el relevo de cinco por mil quinientos metros siempre resultábamos ganadores en la carrera de la feria regional de Tampico;


me tocó ir a los inter tecnológicos en la ciudad de Mérida fui a correr los cuatrocientos metros planos y el relevo de cuatro por cuatrocientos, en la prueba de cuatrocientos metros planos clasifiqué a la final y quedé en cuarto lugar, una prueba muy dura pues había excelentes corredores y entre ellos un preolímpico, en el relevo de cuatro por cuatrocientos quedamos en segundo lugar, el primer lugar lo ganó el equipo de Saltillo, la final estuvo muy reñida; en esos juegos inter tecnológicos duramos una semana en Mérida, nos hospedaron en un hotel y convivimos con muchachos de diferentes partes de la república, la comida como era de esperarse era al estilo de Yucatán, por cierto un día antes de la final de cuatrocientos metros los “yucas” nos invitaron a comer y nos dieron arroz al estilo “moro” con pollo y salsa de chile habanero, la cual nos causó estragos terribles en el estómago y nos debilitó, pero aún así logramos pasar a la final Jesús y yo, por cierto que durante esa semana nos hicimos novios de algunas yucatecas, en mi caso yo tenía dos Mirgia Lidia y otra muchacha de Belice de la cual en este momento no recuerdo su nombre, pero las dos se iban conmigo en el autobús del Tec al estadio, Mirgia Lidia estaba “re tocadisco”, pero bueno me echaron muchas porras y resulta que en las semifinales me caí al cruzar la meta ¡y allí estaban ellas!, me dio un poco de pena, pero todo sucedió por qué no estaba acostumbrado a correr con zapatos de picos para atletismo, pero bueno pasé una vergüencilla, ¡a pero pasé a la final!
Las novias me seguían escribiendo a Tampico, pero ya saben la distancia enfría el corazón y pronto dejamos de contestar las cartas y allí terminó todo.
Continué mi vida normal de estudiante, trabajador y atleta, en Pemex mi jefe de cuadrilla era un señor alto, flaco que le apodaban “la Vitola” aludiendo a la artista cómica, era muy buena gente conmigo pues me daba oportunidad de ir a mis clases y cuando me veía trabajar barriendo la arena de los pasillos, me decía:”muchacho, no trabaje tanto, métase debajo de las escaleras a verles las piernas a las secretarias”, a punto de terminar la carrera me gané por promedio la oportunidad de hacer mis prácticas profesionales en la Kodak, en Guadalajara, me fui con escasos recursos y Fede mi primo me consiguió hospedaje en el centro en casa de una familia sinaloense, estaba a unas dos cuadras de catedral y todas las mañanas me despertaban los sonidos de sus campanas, la señora era muy decente, pero su hija era muy tremenda, se metía por mi recámara “en chones” dizque al baño nada más para inquietarme, pero no caí en la trampa. Tomaba el camión hacia la planta enfrente del teatro Degollado, me tocó realizar la práctica en el departamento de empaque en donde realicé la documentación del proceso de construcción de las cajas para empaque de los rollos de película, la planta era muy grande y moderna, había más de mil trabajadores, en el departamento de mantenimiento había como trescientas personas y era un departamento muy importante, para que se den una idea, cuando se rompía un termómetro y se escapaba el mercurio sonaba la alarma en toda la planta y todo el departamento de mantenimiento se dedicaba a localizar las gotas de mercurio ya que podían dañar el proceso de elaboración de la película, todos los día había “break” a las diez de la mañana y todos los trabajadores acudían a la cafetería para tomar algún alimento, era tan eficiente el servicio que en diez minutos ya habíamos comprado y comido el alimento. A la hora de la comida se juntaba todo el personal, ya se imaginarán la algarabía de más de trescientas personas, ya que había tres turnos, me tocaba sentarme con puras mujeres, ó ellas se sentaban conmigo y puras chuleadas y bromas de ellas, que papacito, vente conmigo, sé mi novio, etc., etc., etc., la verdad me ponían nervioso pues había algunas de buen ver, pero no debía enredarme con ninguna pues tenía la intención de pedir trabajo formal en la compañía, cosa que finalmente no se dio pues se me ocurrió decirle a mi jefe que era potosino y como que había animadversión hacia los potosinos, porqué no les dije que era de Tamaulipas, pues si venía del Tec. dé Madero, ni modo.
Ya para entonces era novio de la gorda (Bita) y nos escribíamos seguido.
Pero no les he contado cómo nos hicimos novios, resulta que yo tenía una novia que se llamaba Socorro Osti y un día estando con ella sentados en el umbral de la puerta de su tienda en pleno “abacho- becho”, va pasando una muchachota con un cuerpazo, de andar saleroso, vestida con una minifalda, con calcetas blancas con los libros pegados al pecho, y la vi de reojo, Socorro se dio cuenta y me dijo si quieres te la presento, se llama Rosa Ramos, le dije ¿ha, si? y molesta se metió a su casa, sin decirme adiós, me fui caminando a casa de mi madrina Beatríz, ya que me quedaba con ella y en el camino recordé que esa muchachota ya la había visto antes en el pueblo y que había sido reina de las fiestas patrias y que en esas fiestas, en el jaripeo estaba sentada en su trono arriba de un camión de redilas y estaba repartiendo besos a los que ganaban en el jaripeo, entonces mi primo Héctor y yo nos animamos a montar una vaquilla, para ver si nos daba un beso la reina, previamente nos tomamos un tequila, el primero en montar fue Héctor y la vaquilla le dio una arrastrada y como se fue de lado, lo re pegó a los alambres de púas de tal forma que le dio una santa raspada, en cuanto a mí no me fue tan mal pues al tercero ó cuarto respingo la vaquilla me lanzó al aire y caí “de costalazo”, así que raspados, adoloridos y empolvados fuimos a que nos diera el beso la reina ¡y si nos lo dio!, pasó el tiempo y ya no la volví a ver hasta ese día que pasó frente a Socorro y yo, estábamos en vísperas de año nuevo y en el pueblo el último día del año se hace un gran baile y fui con Socorro, andábamos bailando, de pronto quedamos muy cerca de Rosa que andaba bailando con alguien y Socorro me dijo ¿quieres bailar con ella? Y que creen ¡cambiamos de pareja!, entonces sentí que todos los demás no existían y entonces bailé con esa preciosa muchacha,

hasta que llegó Amancio su hermano y se la llevó a bailar, pero desde esa noche supimos que éramos el uno para el otro, me fui nuevamente a Tampico pasadas las fiestas de fin de año, por supuesto que terminé con Socorro, de hecho ella se enojó, pero yo me sentía contento de haber bailado con esa preciosa muchacha, nos escribimos y luego ella se fue a estudiar a Tampico y allá nos seguimos viendo, recuerdo que iba por ella a su escuela y de allí nos íbamos caminando hasta la casa donde vivía, lloviera, hiciera frío, ó hiciera norte, no nos importaba, luego los fines de semana iba a verla hasta Altamira a casa de su hermana, por cierto que no era bien visto por los lugareños pues mas de alguno quería andar con ella y una noche, cuando ya me iba a tomar el camión que pasaba por la carretera, mas ó menos como a un kilómetro de distancia de la casa de su hermana, me estaban esperando un grupo de esos tipos y pretendieron golpearme, entonces corrí por la arena lo más rápidamente que pude y como practicaba atletismo, tenía mucha condición física y no me alcanzaron, llegué a la carretera y veía a lo lejos como se iban acercando y el autobús no pasaba, entonces pasó una camioneta de redilas cargada con tomates y le pedía al chofer que me hiciera favor de llevarme, me subí atrás en la caja, justo a tiempo cuando estos tipos cruzaban la carretera y lanzaron piedras, pero ya la camioneta había arrancado y las piedras ya no nos alcanzaron, ¡ufff que susto!, al poco tiempo terminé mi carrera, presenté mi examen profesional y conseguí trabajo en una empresa de Ciudad Madero que se llamaba Química del Mar en donde se hacía óxido de magnesio refractario, mi trabajo era de supervisor en el tercer turno y como en ese entonces mis papás se habían cambiado a Congregación Anáhuac, un pueblo que está del otro lado del río Pánuco, en donde para llegar se tenía que tomar una lancha y era muy peligroso tomarla por la noche ya que entraba a trabajar como a las once de la noche, decidí rentar un departamentito con otros compañeros de la escuela en Ciudad Madero, además por que las lugareñas, costeñas, prietotas, muy bien formadas eran muy aventadas y coquetas y sentía que podía enredarme con alguna de ellas y sentí que eso me iba a afectar en mi futuro, así que puse tierra de por medio.
El trabajo en la planta como describirlo, era más bien un reto a la hombría, más que un reto profesional ya que durante la noche, como responsable del turno tenía que resolver todos los problemas que se presentaban en la operación como por ejemplo cuando había norte se tenían que cerrar las bombas que alimentaban de agua de mar a la planta, ya que el agua de mar era la materia prima para extraer el óxido de magnesio, haciéndola reaccionar con ácido sulfúrico, para luego posteriormente reducirla a óxido de magnesio, pero cuando había norte el agua de mar se enturbiaba con lodo del lecho del río Pánuco, así que había que cerrar las bombas, para eso me tenía que amarrar a un trascabo, que es una máquina muy pesada, para que las olas del embravecido mar no me tumbaran, las olas pasaban por encima del malecón al chofer y a mí, en todo el cuerpo, una vez que llegábamos al cuarto de bombas, después de recorrer el malecón aproximadamente unos quinientos metros, me desamarraba y corría a meterme al cuarto de bombas para cerrar las compuertas que eran válvulas de globo con un volante como de medio metro y entonces tenía que darles a las dos válvulas doscientas vueltas para que cerraran, una vez hecho esto volvía al trascabo y amarrado nos regresábamos a la planta. Otra experiencia difícil, fue cuando se fue la corriente eléctrica y se paró el motor de la rastras de un tanque de lixiviación, estos tanques medían 30 metros de diámetro y tenían cinco metros de profundidad,
las rastras en su parte más baja llegan a estar como a tres metros de profundidad, entonces como a las tres de la mañana sonó la alarma de emergencia y fuimos corriendo a ver qué había sucedido, vimos que la rastra no se movía y esto podía ocasionar una catástrofe ya que el óxido de magnesio que se encontraba en suspensión se podía sedimentar y hacerse una pasta muy dura que luego para removerla se utilizaban cuadrillas de trabajadores con pico y pala para romper y sacar a pedazos ese gran pastel de óxido de magnesio que se había formado, entonces les pregunté uno a uno a los miembros de mi cuadrilla, que eran como quince trabajadores que quien sabía nadar para que se metiera a revisar la rastra, cabe aclarar que para esta maniobra se contrataba a un buzo pero en esos momentos no se encontraba, ahí que ante la negativa de meterse de mis trabajadores, me tuve que meter, así que me quité la ropa y en calzoncillos empecé a meterme poco a poco agarrado de la estructura metálica de la rastra y poco a poco me fui sumergiendo, hasta llegar a la parte dañada que después de varias sumergidas en el óxido de magnesio, que es literalmente la magnesia de Phillips, corroboré que solamente uno de los brazos había sufrido un doblez ligero pero no estaba roto, así que al regresar la energía eléctrica podía arrancar el motor sin riesgo de que la rastra sufriera más daño, no tardó en llegar la energía eléctrica afortunadamente y como el óxido de magnesio no se había sedimentado mucho, la rastra funcionó normalmente, pero yo salí cubierto de una pasta blanca que era muy difícil de quitar me bañaba y volvía a salir, hasta el tercer día se me quitó, nadie me felicitó por esto, pero bueno era parte de mi trabajo,
sin embargo después de esta experiencia, se me ocurrió que para evitar la maniobra de extraer a pico y pala el óxido de magnesio sedimentado después de una avería de rastra, debería de hacer una balsa en donde cargara una bomba y a chorro del mismo óxido de magnesio, mantener agitado todo el tanque, le vendí la idea a mi jefe y me dejó hacerla y la usamos en otra ocasión que se pararon las rastras de uno de los tanques y ahí si todos mis trabajadores querían estar en la balsa, pero que creen, sucedió una desgracia pues uno de los dos trabajadores que andaban en ella, por andar jugando, se cayó al óxido de magnesio, se agarró del cable de corriente de cuatrocientos cuarenta volts y se estaba electrocutando, afortunadamente cortamos rápidamente el suministro de corriente a la bomba y pudimos sacarlo aún con vida, fue un milagro, pero me ocasionó un problema con el sindicato, un día que salía de mi turno a las seis de la mañana, pasando por una cantina cercana a la planta, escuché que me llamaba alguien, ¡inge,inge! Volteé y vi a una persona que no conocía y me dijo que pasara, pase al interior de la cantina y allí había más personas en una mesa tomando cerveza, me dijeron que eran del sindicato y que querían hablar conmigo, me invitaron una cerveza y les dije que muchas gracias pero que no tomaba, me dijeron ¡bueno aunque sea le invitamos un refresco, pero siéntese! ya en tono agresivo, me senté y el líder sindical sacó una pistola y la puso sobre la mesa y empezó a decirme que tenía noticias de trataba mal a la gente, que la traía en calzoncillos y descalzos por la planta y que les exigía mucho,
yo les comenté que solamente cumplía con mi deber, que la planta tenía muchos puntos inseguros, en especial en las tuberías y que a cada rato había rotura de las mismas y que para que no mojaran su ropa, por eso en esas ocasiones andaban en “chones” y descalzos, y que además a quien tenían que reclamarle era a la gente de recursos humanos ya que no proporcionaban equipo de seguridad, entonces el líder tocando la pistola que tenía en la mesa me dijo ¡pues bueno inge, ya sabremos si le reclamamos ó no a la gente de recursos humanos, pero eso sí si sabemos que usted presiona a la gente, se las va a ver con nosotros! ¡Igualmente si sabemos de sus inventitos, que le quitan el trabajo a nuestra gente!, salí enojado de la cantinucha, pero no me asusté y seguí con mi trabajo normalmente; todos los días salía a las seis de la mañana y llegaba al departamento a dormir con un ventilador puesto pues hacía mucho calor, pero me daba tiempo para ir a ver a mi amor (Bita), por cierto que un sábado fue a verla su hermano Amancio y pues que quería ir a la playa y allá vamos en pleno solazo, anduvimos un buen rato en el mar y de regreso las arenas estaban ardientes y no podían dar un paso así que les fui poniendo una toalla, otra toalla, para que pisaran hasta llegar a la sombra y ya por la noche nos fuimos a bailar al Hotel Camino Real. Trabajo retador, cerca de Bita, pero yo no estaba conforme pues nada tenía que ver según yo en esos tiempos con la ingeniería industrial, así que todos los días me ponía a ver el periódico Universal de la ciudad de México, con la idea de buscar un trabajo de ingeniero industrial, ya que Tampico no había, en aquel tiempo solamente había puras plantas químicas, un día vi un anuncio pequeñito que decía “se solicita ingeniero industrial sin experiencia” y dije ese soy yo, así que un sábado, me fui a México a intentar una entrevista, pregunté donde estaba la fábrica de motores Reliance,
llegué y le pregunté al vigilante que si no había una persona de Recursos Humanos que me pudiera atender, me dijo: “ no joven, no vienen los sábados”, le insistí, le dije: “ sabe que vengo desde Tampico, para solicitar el puesto que está anunciado en el periódico”, me dijo: “pues vuelva el lunes, le dije que no podía porque estaba trabajando”, se conmovió y me dijo que solamente se encontraba el director general, entonces le dije que me anunciara con él a ver si me podía atender, me dijo: “¡hay joven, pues bueno lo voy a intentar!” Entonces escuché que le estaba marcando por teléfono y le dijo: “¡inge, aquí hay un joven que quiere hablar con usted acerca de un trabajo anunciado en el periódico!, como ve, ¿lo paso?”, colgó el vigilante y me dijo que si me iba a recibir, abrió el portón, me dijo donde estaban las oficinas, atravesé el patio, con pasto muy bien cuidado y en medio una escultura de un caballo relinchando hecho de desperdicio de las partes de los motores, entré a la oficina y por primera vez vi al ingeniero Miguel Ávalos, que fuera posteriormente mi “gurú” en cuestiones profesionales durante muchos años, me recibió en la puerta de su oficina, me dijo: “¡pasa! !siéntate!”, yo estaba impresionado de la oficina, nunca había visto una así, con muebles de cuero, cuadros modernistas y plantas, Miguel Ávalos un hombre maduro, bien vestido a pesar de ser sábado, muy amable me empezó a preguntar que cual puesto estaba solicitando, le dije que el de ingeniero industrial y me preguntó que si estaba trabajando y en donde entonces le comenté que trabajaba en una planta química a escasos metros del mar y que mi puesto era supervisor de producción en el tercer turno, entonces me dice “¿Por qué quieres cambiar de trabajo?”, y le contesté “por que estudié para ingeniero industrial y no estoy trabajando como ingeniero industrial”,
él me contestó: “ ¿alguien te marco como a las reses en la frente con dos “íes” de ingeniero industrial?”, le contesté: “ ¡no!,” él comentó: “¿entonces por qué te quieres limitar tu camino? ¡tú debes ser ingeniero en el amplio sentido de la palabra!” y continuó…”¿Por qué quieres venir a vivir a la selva de asfalto?, ¡en lugar de disfrutar de la vida en un paraíso tropical a la orilla de la playa abanicado por dos morenas!”, le contesté que no me importaba eso, con tal de experimentar la ingeniería industrial, insistí, insistí en que me contratara, le comenté de mis escasos logros profesionales y le traté de demostrar empuje y determinación, al cabo de un rato me dijo que en atención a mi insistencia iba a recomendar mi contratación pero me dijo…”!no quiero que me vayas a reclamar un día por haberte contratado y por ello haber dejado de disfrutar día a día las maravillas de la naturaleza y a cambio vivir siempre en tensión en “la selva de asfalto”!”, no le hice caso a esas palabras, simplemente me quedé en que iba a recomendar mi contratación, me sentí lleno de alegría y después de estrecharle la mano y decirle que el martes me presentaba, me regresé a Tampico, el domingo vi a Bita y le comenté mi decisión, no sé lo que pasó en ese momento, por su mente, tal vez que me iba a perder, pero me despidió muy amorosa, deseándome mucha suerte…..y llegó el lunes y fui a renunciar, para eso había arreglado con las Tías que de manera provisional me recibieran en su casa lo que les agradezco muchísimo, dormí en un catrecito, bueno casi no dormí porque estaba emocionado con mi posible nuevo trabajo, así que me levanté muy temprano, me puse el traje de la graduación, mi único traje, tomé el metro y llegué a Reliance, directo a recursos humanos, ya no recuerdo que pasó pero no hubo problema para que yo firmara contrato, probablemente ya había dejado instrucciones el ing. Avalos (hombre con capacidad para decidir, un caballero, respetado y con agallas, de esos hoy, hay pocos).
Esta es una semblanza:
Miguel Avalos Sr.
MBA Mechanical and Chemical Engineering.
Personal Features: philosopher, optimistic, leadership, enduring
Hobbies: bird watching, traveling, anthropology
Career: Founder of Air Design, 50 years of international experience
in the chemical an automotive industries as Director for fortune
500 Companies such as Procter and Gamble, Celanese, Chrysler,
Massey Ferguson and John Deere, Banamex

Durante un año trabajé en esa empresa como ingeniero de métodos, ganando muy poquito dinero, pero eso no me importaba pues estaba feliz en el departamento de ingeniería industrial, participando en el desarrollo de métodos y procedimientos, en fin aprendiendo mucho, pero al año renunció Miguel Avalos y la verdad lo sentí mucho pues por él había conseguido el empleo, continué trabajando y un día me dijo el gerente de manufactura que si no conocía a alguien como yo que quisiera trabajar y se me ocurrió decirle que una compañera de escuela que era mi novia podría estar interesada, eran puras mentiras de que Yolanda era mi novia, entonces el gerente me dijo que sería muy bueno que trabajara junto con mi novia, le hable a Yola y le dije de la oportunidad, pero que la condición era de que fingiera ser mi novia y me dijo ¿cómo voy a fingir?, le comenté que en público de vez en cuando me diera un beso y dijo ¡pues bueno acepto, con tal de conseguir el trabajo! Y así empezó a trabajar y ya saben de vez en cuando me daba mi beso, hasta que un día uno de los accionistas llega un sábado en el que estábamos trabajando y le dice a Yolanda ¡hazme un café!, Yolanda se sorprendió y le dijo señor, perdóneme pero yo no soy secretaria y el Sr Gottfried le dijo, ¡muchacha, no te estoy preguntando si eres secretaria ó no, te estoy ordenando que me prepares un café!, Yolanda ante el requerimiento autoritario le dijo ¡pues no se lo voy a preparar!, y el Sr.Gottfried enojado le contestó ¡ pues ahora en este momento te voy a llevar al cine!, toda esta escena sucedía delante de Alberto Enríquez y yo, entonces una vez que se fue el Sr Gottfried muy enojado, por cierto y que dejó a Yolanda llorando de coraje, decidimos renunciar los tres e hicimos una carta externándole nuestro desacuerdo y al final una palabrota, pero se lo merecía, se la dejamos en su escritorio y luego nos fuimos a festejar nuestra decisión, para ese entonces Miguel Avalos ya me había llamado para concursar por un puesto en la compañía que ahora dirigía, pues recientemente se había cambiado y me habló por teléfono y me dijo Roberto hay una vacante en el departamento de ingeniería industrial ven y gánatelo, así lo hice y me gané el puesto de ingeniero industrial junior en la empresa Iamex de Massey Ferguson, en esa empresa fue cuando mas desarrollé conocimientos de ingeniería industrial, realicé análisis de alternativas de inversión de hecho todas las adquisiciones de nuevos equipos, me tocó justificarlas tales como prensas hidráulicas, tornos, plantas de soldar y pantógrafos y como los procesos de fabricación de los implementos se hacían sin un orden específico, en especial el ensamble, diseñé líneas de ensamble con estaciones de trabajo definidas y con el herramental y dispositivos necesarios, al área de soldadura la doté de un sistema de extracción de humos para evitar la contaminación.
El ambiente laboral era excelente gracias a la administración con mucho sentido humano de Miguel Avalos, el siempre dijo que las personas al estar más a gusto en su trabajo, eran más productivas, cuando recién ingresó a la compañía lo primero que hizo fue llamar a todo el personal y les dijo: “Desde ahora tienen ustedes un aumento en su sueldo” de ya no me acuerdo que porcentaje, medida que fue muy criticada por los ejecutivos de Massey, pero después de esto IAMEX incrementó su productividad y se realizaron grandes cosas, nuevos productos, mayor penetración en el mercado con la creación de una cadena de distribuidores, la planta creció y se realizaron nuevas inversiones.
En cuanto a mi desarrollo profesional ascendí a jefe del departamento de ingeniería industrial y estaba desatado con mejoras al proceso y manejé varios proyectos muy interesantes tales como el diseño y creación de prototipos de los implementos para el tractor ruso T-25 que el Gobierno estaba promoviendo a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el diseño de la planta para “el pacto andino” en un lugar de los Andes, el estudio de la nueva localización de la planta y mejoras a algunos equipos, por ejemplo un día soñé que el pantógrafo tenía un brazo con el doble de sopletes de corte y llegué a comentarlo a mi jefe, en eso entra a la oficina el nuevo director general, pues para variar Miguel Avalos ya se había ido a otra empresa, y me dijo adelante Roberto realiza la adaptación, ¿tienes idea de cómo cuánto costará?, le comenté que como cincuenta mil pesos, y me dijo ¡cuenta con ellos! realicé las adaptaciones y el equipo funcionó, pero los operadores no lo quisieron pues generaba mucho calor y un día amaneció el equipo destruido por el choque “accidental” de un montacargas; estos fueron mis primeros enfrentamientos con la resistencia al cambio, así mismo empecé a no creer tanto en algunas teorías aprendidas en la escuela, por ejemplo descubrí que la teoría de Taylor sobre la división del trabajo en algunas ocasiones ó en algunos entornos no siempre funciona, fue el caso de las líneas de ensamble, que se habían diseñado, a pesar de que el trabajo se había aligerado, el trabajador no se sentía identificado con el producto, de tal forma que le resultaba aburrido atornillar unos cuantos tornillos, ó colocar determinada pieza y un día pasando por la línea de ensamble de arados, para investigar por qué la productividad de la línea había bajado, me dijo Don Isaías, uno de los trabajadores más antiguo y viejo, me dijo ¡oiga inge, la verdad es que me siento muy aburrido de estar solo colocando tornillos! ¿no podríamos volver a hacer el arado en equipo?, lo pensé, lo pensé y un día leyendo una revista de “Industrial Engineering” me encontré un caso de éxito de una compañía armadora de automóviles, la Volvo, en donde habían encontrado que el ensamblaje del automóvil por “células de producción” en lugar de líneas de ensamble, había hecho que mejorara la productividad, después de esa lectura dije ¡adiós líneas de ensamble, adiós teoría Tayloriana! Y volvimos al ensamble por grupos de trabajo, Don Isaías estaba muy contento y la productividad subió, no mucho pero subió.

Posteriormente me nombraron jefe de ingeniería de la planta donde manejaba el departamento de mantenimiento y nuevos proyectos, para ese entonces mi jefe el gerente de ingeniería de manufactura, el ingeniero Rolando Olvera se había ido a Perú a dirigir la planta que se creó derivada del proyecto del pacto Andino, ¡que envidia!, pero por otra parte que bueno que no me fui pues en ese entonces decidí casarme con Bita.

En ese entonces acostumbraba ir a tomar café a Sanborn´s del ángel en paseo de la Reforma con Raúl Santos, un compañero de escuela, que fue mi mejor amigo y una de esas tardes que paseábamos por paseo de la Reforma, le dije que había decidido casarme y que fuera nuestro padrino de anillos y aceptó, Pablito Martínez otro compañero de escuela aceptó ser el padrino de pastel, entonces por el mes de octubre fui a ver a Bita a Villa Hidalgo, pues estaba de visita en casa de Amancio su hermano, que era maestro en ese pueblo, esa noche había baile y fuimos a bailar y allí le propuse matrimonio ¡y aceptó! (aunque ella dice que fue en Tampico), así que en noviembre fui a Damián Carmona a pedir su mano, llegué, toqué la puerta, salió Don Santiago, le dije ¡buenas tardes! Y me contestó ¡que negocio trae!, le contesté con mucha determinación ¡vengo a pedir la mano de su hija Rosa! Y me dijo ¿ha sí?, ¡pues aquí se acostumbra que venga acompañado de sus padres y algunos testigos!, de alguna forma previendo esto había invitado a mi papá y a Pablo Martínez que se encontraban en casa de mi abuelita consuelo y habíamos comprado una botella de vino para celebrar y que creen ¡ya estaban celebrando!, entonces le dije a Don Santiago en un momento vuelvo con la comitiva, fui por mi papá y Pablito y ya estaban un poco tomados y pues ni modo, así me los llevé, con la botella en la mano, toqué la puerta y salé Don Santiago y ve a mi papá exclama ¡compadre, que gusto verlo!, ¡pásele!, ¡resulta que eran compadres!, ¡bendito sea el Señor!, ya pasamos a la sala y puso mi papá la botella de vino en la mesa de centro y como era muy bueno mi padre para los discursos empezó diciendo “tengo el honor de pedir la mano de tan hermosa y casta señorita, hija de tan apreciable y digno caballero, etc.etc. etc.” y Don Santiago estaba muy complacido con tanta deferencia, por parte de mi padre, que empezó a recordarle los viejos tiempos y entonces vinieron las copas de vino y después de un buen rato de plática y vino el momento crucial de la ceremonia y dice mi padre, ¿entonces compadre, que opina de la petición? Y Don Santiago después de una larga pausa dijo ¡Pues…. Lo que diga mi mujer! y Yo le pregunté ¿y dónde está su mujer?, y Don Santiago contestó ¡está en Monterrey!, dije ¡No , no puede ser, yo tengo que trabajar mañana, ya no me puedo quedar!, ¿podemos hablarle por teléfono, para que nos de su palabra?, dijo Don Santiago púes hay que ir a Valles a hablarle por teléfono…. Y a Valles fuimos toda la comitiva, llegamos al café “El Farolito” y mientras nos comunicábamos, nos tomamos un rico café con leche, por fin nos comunicamos y nos contestó uno de los hermanos de Bita y nos dijo que Doña María ya había salido para Damián y que tal vez ya fuera llegando, así que nos regresamos a Damián y Doña María ya estaba en la casa y nuevamente nos sentamos en la sala y yo le pregunté a Doña María que cual era su opinión y dijo “Pues lo que diga Chago” y Don Chago ya entonado ¡dijo que sí!,(¡tanto para eso!, bueno eso pensé en ese momento, pero después del tiempo, les doy la razón) brindamos y recontra brindamos, Pablito fue por otra botella y al final me tuve que llevar a mi papá y a Pablito casi a rastras a casa de mi abuelita Consuelo, después fui a ver a Bita que todo este tiempo se había mantenido al margen en algún lugar de su casa y muy contentos nos abrazamos y nos besamos, por la noche viajé a México y al otro día fui a trabajar, muy contento porque ya me habían “dado” a Bita.
Nos casamos en Damián Carmona, hicimos invitaciones para la familia y para algunos amigos les pusimos una nota que decía “no habrá recepción”, Bita se fue a comprar su vestido de novia a Tampico yo me compré un traje negro aterciopelado con una camisa color de rosa con holanes y un moño negro, llegó el día de la boda como la casa de los papás de Bita están en el extremo opuesto a la iglesia, tenía que conseguir en que trasladarnos y pensé que eso iba a ser fácil, pues en la familia más de uno tenía automóvil, pero que creen no fue así, nadie me lo quiso prestar, así que tenía que buscar rápidamente pues ya era ese día la boda al medio día, así que me acordé que Emiliano que vivía adelante del Aguacate como a unos doce kilómetros, tenía un Buick negro muy bonito, pues me fui caminando hasta allá y le dije a Emiliano que me prestara su automóvil, me dijo que sí y me lo llevé, antes pasé al rio a darle una buena lavada y lo llevé a casa de mis suegros, le encomendé a mi papá que el manejara y llevara a la novia y a los suegros a la iglesia, yo mientras tanto me fui a casa de mi madrina Beatriz a cambiarme y ya anteriormente le había dicho a Héctor Nájera que llevara su grabadora que era de esas de cinta, para que tocara en la iglesia “un sueño imposible”, la hora se acercaba, la gente empezaba a llegar, más que por devoción, por curiosidad, yo estaba parado a la puerta de la iglesia esperando a la novia y nada que llegaba, después de un buen rato fueron llegando, yo estaba muy nervioso sin saber que pasaba (en ese tiempo no había celulares), pensé que a lo mejor ya se había arrepentido la novia ó que la habían secuestrado pues mas de alguno estaba enamorado de ella y se corría el rumor de que iban a impedir la boda, pero nada de eso pasó, resulta que como mi papá no sabía manejar el carro automático, se le “mató” en medio del pueblo y ya se imaginarán la vergüenza que pasaron, gente empujándolo, con un colgadero de latas, hasta que al fin arrancó, finalmente inició la misa, nos casamos y nos fuimos a casa de mis suegros donde según nosotros la comida iba a ser para la familia y para algunos invitados, pero cuál sería la sorpresa que casi medio pueblo estaba allí y había que darles de comer, así que mi suegra se puso a cocinar rápidamente y se mandaron comprar muchos cartones de cerveza, y todo esto a pesar de que habíamos dicho que no iba a haber recepción, pero en los pueblos se acostumbra que cuando hay boda, todo el pueblo va,
Bita y yo nos escapamos, Héctor Nájera nos dio llevó a Valles y de allí tomamos un autobús de tercera pues como eran vísperas de navidad no había boletos así que nos fuimos apretaditos en los asiento de hasta atrás, pero muy acurrucados y contentos, llegamos a San Luis a buscar una habitación de hotel y que creen, no había ninguna disponible, así que pensamos pues vámonos a México, y tuvimos suerte pues si encontramos boletos, así que al día siguiente amanecimos en la capital y nos fuimos directo a nuestro recién construido departamento, pero que creen, aparentemente todo estaba bien, los muebles ya nos los habían entregado, la estufa, el refrigerador, la sala, pero al entrar a la recámara nupcial, solamente estaba el colchón, ¡no nos habían entregado la cama!, pero estábamos tan cansados que así dormimos ese día.


Así empezamos nuestra vida de casados, durante el día me iba a trabajar a Iamex,
mientras Bita se quedaba en casa esperándome, ya por la tarde llegaba y nos íbamos caminando hasta paseo de la Reforma que nos quedaba muy cerca, nos tomábamos un café en Sanborn´s del ángel y comentábamos lo ocurrido durante el día, que si los gatos habían pasado por la azotea, que si me habían aceptado la mejora en el trabajo, que si la chilena la había ido a visitar, en fin lo cotidiano, después caminábamos por paseo de la Reforma hasta casi llegar al bosque de Chapultepec lentamente, ya de noche, tomados de la mano y posteriormente nos regresábamos a nuestro departamento a cenar y luego a dormir, lo de los gatos es porque colindaba nuestro departamento con el colegio Franco Inglés y en sus terrenos había cientos de gatos, los cuales por la noche algunos de ellos se subían a la azotea de nuestro departamento y era un escándalo sobre todo en época de celo. Fue una hermosa época de mucho amor, realizaciones en el trabajo aprendizaje y muchos descubrimientos de nosotros mismos, pero en este momento quiero referirme al presente, hoy hace un año me detectaron cáncer y sigo vivo, mejor que nunca, gracias al medicamento, pero más que nada gracias a Dios y al cariño de mi familia, no olvido las bendiciones de Don Beto, que en la época emocionalmente más crítica nos ayudó con sus oraciones. Ya tengo otra nietecita, se llama Aitana Valentina y tiene el color de mis ojos.

Mañana inicia una nueva vida laboral, me retiro de la Universidad para pensionarme, pero voy a seguir colaborando con algunas actividades, cursos, etc. y me dedicaré a otras actividades que siempre deseé hacer como pintar ó tocar algún instrumento musical y a hacer ejercicio como hasta ahora lo he hecho, el 17 de este mes cumplo sesenta y seis años de edad, me siento fuerte y haré lo posible por vivir muchos años más para tratar de seguir apoyando a mis hijos en su consolidación y desarrollo personal y profesional para que puedan guiar muy bien a sus hijas e hijos ( faltan los de Billy), mi objetivo de vida es llegar muy bien a los quince años de Karla Daniela.
Continué trabajando en Iamex, Raúl Santos me vendió su ford Falcon Futura y fue nuestro primer automóvil, era un carro de colección, americano, pocos se veían en México.
entonces renuncié a Iamex, pero que creen en esos días recibo
otra oferta de trabajo de un “head hunter” para trabajar en una empresa de San Luis Potosí, así que antes de presentar mi renuncia fui a San Luis Potosí y llegué a Allis-Chalmers, en donde me entrevistó el gerente, después de pasear por la planta y preguntarme sobre algunos temas de planeación y control de la producción, mantenimiento, conocimiento de procesos y manejo de personal, me ofreció la gerencia de la planta de “Combinadas” que era el nuevo producto de la empresa ya que su giro en México era la fabricación de montacargas, las condiciones económicas eran atractivas, al menos mejores que las que me ofrecía Miguel Ávalos, así como las prestaciones, por ejemplo me ofrecían una membrecía al club “La Lonja”, un club de abolengo en San Luis Potosí, gastos de hotel mientras no tuviera casa, para toda la familia y gastos de traslado de muebles y enseres domésticos, muy atractivo todo, así que firmé el contrato, llegué a México muy feliz y se lo comenté a Bita, recuerdo que para esto fuimos a tomarnos un cafecito a Sanborn´s, y allí me comentó que si estaba bien pero que no se había sentido bien con las personas de San Luis, que la sociedad era muy cerrada y que a pesar de que eran muy católicos fue el lugar donde más asedio sexual había sufrido, no así en Monterrey ó Tampico donde era mas de esperarse, ¡Bita tenía muy buen cuerpo! y por eso atraía, así que en ese momento tomamos la decisión de no irnos a San Luis y volvió a decirme que si no funcionaba el trabajo en Industrias Kuick que así se llamaba la empresa, entonces mientras conseguía otro se iba a Damián Carmona, así que con pena fui a renunciar, ya que había firmado contrato y me incorporé al equipo de Miguel Ávalos.


Fueron seis años de experiencias enriquecedoras, mi primera gerencia, el trabajar nuevamente con Miguel Ávalos que recuerdo si primer consejo: “Dirige la planta como quieras, desde donde quieras, si quieres desde Acapulco, lo único que quiero son resultados”, consejo maravilloso ya que me quitó complejos, inhibiciones, es decir gané mucha seguridad, confianza en mí mismo y la verdad me la vivía en la planta a veces hasta las tres de la mañana me encontraba revisando los procesos de fabricación, siempre tratando de garantizar resultados ya fueran de calidad ó de tiempos de entrega, el siguiente consejo fue “aprovecha el momentum” que con esto me quería decir que cuando quisiera decidir algo lo decidiera en ese instante, que no dejara las cosas para después, ya que se pierde la energía del instante en que se piensa hacer algo, excelente consejo que apliqué en toda mi vida profesional tratando de no acumular pendientes y actuar al instante, un acuerdo ó un compromiso es un “pacto de caballeros”, pero “caballeros de la mesa redonda”, es decir que se tiene que cumplir con el compromiso y si es imposible hacerlo, hay que avisar con suficiente anticipación de otra forma a las personas hay que tratarlas con el respeto que se merecen, como seres humanos, dignos de consideración y de esta manera las relaciones “laborales” siempre serán cordiales. Un dicho que me ayudó a comprender a algunos compañeros de trabajo y sobre todo a evitar su interferencia en mis actividades fue “Estorbo, luego existo” parodiando la célebre frase de Descartes “Pienso, luego existo” que en Latín es “Cogito ergo sum” que es una traducción del planteamiento original de Descartes en francés: “Je pense, donc je suis”, encontrado en su famoso Discurso del método (1637),
como ven nada que ver una frase con la otra, ¡como me fue útil!, pero el consejo más maravilloso, la esencia de la ingeniería industrial, pero más allá la esencia de la evolución y el desarrollo: “ lo enemigo de lo bueno, es lo perfecto” quiere decir que “siempre hay una mejor manera de hacer las cosas”, esta frase, este consejo detonó en muchas ocasiones, el avance, el progreso, el desarrollo, en infinidad de acciones que emprendí, en palabras sencillas lo que Miguel Ávalos me quiso decir fue que no me detuviera por no tener el método, el proceso, la respuesta, la acción perfecta, que continuara, ya que la perfección se iría logrando en el camino, es decir que más bien la perfección debería de tomarse como una aspiración, como algo a alcanzar. Recuerdo que en una ocasión estábamos comentando sobre un gran pedido de silos para almacenamiento de granos para una empresa de Gobierno y yo le comenté a Miguel Ávalos que la capacidad de la planta no daba para tantos y él me contestó “Roberto, la capacidad de planta es infinita, es mas es un mito”, vamos a tomar el pedido y vamos a entregar a tiempo, y así fue, ya que solamente fabricamos unos cuantos silos y los demás los importamos, pasamos sobre la frontera con Estados Unidos quince tráileres repletos de silos y cumplimos el pedido antes de tiempo, con eso quedó demostrado el concepto de que lo finito está en nuestras mentes, que podemos emprender grandes cosas y que el límite nosotros lo ponemos, “Guárdate el as bajo la manga” busca respuestas inteligentes, no digas más de lo necesario y espera el momento oportuno para hablar, y fue así como en una junta de consejo, cuando nos estaban recriminando los accionistas la caída de los silos de la planta de PRONASE en Cortazar Guanajuato,
Miguel Ávalos me hacía señas de que me tranquilizara y que no dijera nada y después de un buen rato de recriminación de los accionistas, Miguel Ávalos habló y dijo “los silos
se cayeron por que los trabajadores de mantenimiento de PRONASE les quitaron los bafles que reparten uniformemente los granos a los cuatro primeros silos y el grano se cargó a un lado del silo y como hay mucho viento en la zona el silo del frente se venció y arrastró a los ocho restantes en un efecto de “dominó”, uno de los accionistas dijo !Miguel, puedes demostrarlo! Y Miguel sacó fotografías que evidenciaban lo que había expresado y dijo “Con estas evidencias, les voy a demostrar su culpabilidad, y a sus jefes además voy a convencerlos de que nos den el gran pedido de Tierra Blanca Veracruz” y así fue, les cobramos la reparación de los silos de Cortazar Guanajuato y les vendimos los silos de Tierra Blanca Veracruz y los accionistas adoraron a Miguel Ávalos. Después de recordar estos excelentes consejos, reconozco a Miguel Ávalos Zevada como el más grande “gurú” de mi vida profesional-


Duré en esa empresa seis años, fueron años de muchos retos, siempre he dicho que allí hice mi “maestría” en Ingeniería mecánica pues intervine mucho en las mejoras de diseño de los productos, fui en dos ocasiones a USA por transferencia de tecnología la primera ocasión fui con doce distribuidores de Massey Ferguson que Miguel Ávalos había invitado para que fueran distribuidores de nuestros equipos, aprovechando que comercializaban tractores y sus implementos y los centros de distribución estaban estratégicamente ubicados en las regiones agrícolas más productivas del país, esta fue una excelente estrategia de comercialización, pues bien volamos a Dallas Texas y aterrizamos en el aeropuerto de Dallas-Fort Worth como a las dos de la mañana, con un frío intenso, recuerdo que nos llevaron hasta la zona de renta de automóviles en un autobusito manejado por una estudiante universitaria, ¡a esas horas de la madrugada!, allí empecé a ver la diferencia de cultura entre ese país y el nuestro, allí todo mundo trabaja, por eso su nivel de vida es superior al nuestro, rentamos unos automóviles, y hacía tanto frío que al querer accionar los limpiaparabrisas de uno de ellos, se rompió pues estaba completamente congelado y mis orejas también, yo creo que si alguien me las hubiera torcido estas se hubieran caído, manejamos toda la madrugada hasta el amanecer hasta llegar a un pueblo que se llama Salinas en el estado de Kansas, el pueblo estaba cubierto de nieve, apenas llegamos al hotel muy de mañana, ya nos estaban esperando los gringos para llevarnos a la planta en donde los distribuidores de Massey tomarían un curso de ventas, en el cual estaban inscritos muchos distribuidores de diferentes partes de la Unión Americana,
todos ellos iban muy abrigados con chamarras envidiables, pantalones vaqueros y gorras para invierno, nosotros no íbamos tan bien abrigados, no porque no pudiéramos en especia lo comento por que los distribuidores de Massey eran las personas más influyentes en su región y con mucho poder adquisitivo, más bien por la falta de costumbre de estar en climas tan extremosos, primero nos invitaron a desayunar a todos los participantes un desayuno tipo americano consistente de café, hot cakes y huevos estrellados con tocino, que para el hambre que traíamos, no nos satisfizo, pero todavía no venía lo peor, Miguel Ávalos me dijo tú te vas a ir a la planta mientras tomamos el curso de ventas para que veas los procesos de fabricación y pues allá voy guiado por un gringo, la planta muy grande con calentadores eléctricos por todos lados para combatir el frío y allí en la planta se acabó de romper el paradigma del concepto de mujer como el sexo débil y el hombre macho fuerte, pues había mujeres en el departamento de mantenimiento con sus cinturones cargados de herramientas, casco, lentes de seguridad, botas, actividad que en nuestro país solamente estaba destinada a hombres rudos (estoy hablando de principios de los ochentas), el acabose fue ver mujeres manejando montacargas y dije ¡ya!, ¡ya! este es otro mundo y digo que todavía no venía lo peor pues me dice el gringo, vamos a ver el producto terminado y salimos al patio, la nieve me llegaba casi a las rodillas y yo con mis zapatitos de ciudad, pues que creen, se me hicieron como los de “Aladino”, se llegó la hora de la comida y nos llevaron en un autobús a comer y que creen la que lo manejaba era una viejita ¡como de setenta años!, pero lo más impresionante sucedió cuando a mitad del camino al restaurante el camión falló y entonces se baja la viejita en medio de la tormenta de nieve, abre el cofre del motor y se mete de cabeza, levantando “las patitas”, no faltó un gringo que se acomidiera y le dijo a la señora que la ayudaba y la viejita solamente sacó una mano para hacerle señas de que no, arregló la falla y proseguimos el viaje, en serio esto que les cuento es verdad sin exageración y ¡wow, recontra wow! esta es la actitud de la gente que hace la diferencia entre el éxito y el fracaso personal, entre un país rico y uno pobre; Llegamos al restaurante, un Kentucky Fried Chicken ó algo parecido, ¡con lo que me gustan los pollos! Y empezó el concurso de comer pollos un gringo se comió siete pollos háganme favor, y fue el campeón.


Volamos posteriormente a Birmingham Alabama para ver una fábrica de silos galvanizados y las mecanizaciones de una granja avícola, y al llegar por la mañana a la granja nos dijeron que por favor no hiciéramos ruido pues los pollos estaban durmiendo, fuimos a la planta de alimentos y subimos por una escalera marina a un gran silo como de diez metros de altura, con un frío tremendo y yo sin guantes, llegué con las manos congeladas pero llegué, ya por la tarde nos fuimos al hotel, nos habíamos hospedado en un Holiday Inn y ya por la tarde se nos ocurrió y a un bar de un hotel cercano el Ramada Inn llegamos y había muchísima gente la mayoría gente vestida como vaqueros con su sombrero, camisa a cuadros, jeans y botas, las mujeres con vestido, normales, algunas con rasgos indígenas, muchas parejas bebiendo en el bar en espera de un show, nosotros los mexicanos, nos sentamos todos en bola y pedimos cerveza, finalmente llegó el cantante vestido como Elvis Presley y empezó a cantar “Rock and Roll”, la verdad medio malo el cantante y algunos de nosotros imprudentemente le empezaron a criticar, el cantante estaba medio molesto, pero siguió con su show, los gringos que estaban en la barra volteaban a vernos y quien sabe que cosas se decían entre ellos, el colmo fue cuando uno de los integrantes de la comitiva separa a sacar a bailar a una gringa y que creen cuando se para la señora estaba altísima y el mexicanito chaparrito, así que solamente bailó una pieza y que la deja en la pista, esto enardeció a los gringos y que se abalanzan sobre nosotros, salimos corriendo del bar, ya por la noche, cada quien por donde pudo y los gringos atrás de nosotros, yo me escondí atrás del mostrador de un Mc Donald´s y los demás quien sabe dónde, finalmente llegamos al hotel sanos y salvos, pero que imprudencia cometimos, mexicanos en Alabama cuna de la discriminación racial, sin embargo fue una experiencia que me ayudó en el futuro a ser prudente, respetar la forma de ser de las personas, la idiosincrasia de los pueblos, no por nada hay un dicho popular que dice “al pueblo que fueres, haz lo que vieres”.


Posteriormente hice otro viaje a Estados Unidos, en esta ocasión a visitar en principio la planta de Sprout Waldron en Muncy, Pensilvania un pueblecito en uno de los estados del norte del país, a tres horas de la ciudad de Nueva York, allá me iba a estar esperando Sebastián un vendedor que había viajado con días de anticipación para recibir un curso sobre ventas, mi misión consistía en traerme toda la tecnología para la fabricación de equipos agroindustriales tales como molinos de martillos, elevadores de cangilones, transportadores helicoidales, zarandas, extrusores, peletizadoras, etc. así que me la pasé en la planta viendo los procesos de fabricación y haciendo apuntes de detalles importantes y reuniendo planos de fabricación, había un gringo que me vacilaba con el grito de Speedy González “Yepa, yepa”, otros por mi abrigo largo y el pelo relamido me decían “Al Pacino” un actor de cine de esa época que hacía papeles de gangster, pero no me molestaba, ni siquiera el apodo que los del departamento de dibujo me habían puesto…”Silverado”, que quiere decir bandido, ya que pensaban que me estaba llevando toda la tecnología de fabricación y tenían razón.
La planta de Sprout Waldron se veía muy productiva, con mucha actividad, y se los comenté a algunos de los gringos y me dijeron que si quería conocer una planta realmente productiva y eficaz tenía que conocer la planta de Crewe en Virginia y volamos hacia allá Sebastián y yo, llegamos al aeropuerto de Richmond después de hacer una escala en Washington, que por cierto está muy cerca de “La casa Blanca” y al ir aterrizando se veía el Capitolio y el obelisco monumento a Washington, después de aterrizar en Richmond, tomamos un automóvil y llegamos a un pueblo pequeño cerca del mar, en donde se encontraba la planta, nos hospedamos en un hotel y al siguiente día fuimos a la planta, preguntamos por el gerente y nos llevaron a su oficina en donde se encontraba una persona como de unos cincuenta años, con gorra de beisbolista, camisa a cuadros, pantalón de mezclilla, botas, tocando un bangio, que es un instrumento típico del sur de Estados Unidos, nos recibió Bob y nos invitó a conocer la planta, lo primero que vimos fue a un grupo de señoras ya de la tercera edad que en una mesa estaban organizando unas tarjetas de reloj checador de donde extraían datos para el cálculo de los costos de producción por orden de trabajo, luego nos introducimos al área de producción y vimos trabajadores organizados en grupos sin importar raza ó color pues había negros, polacos, mexicanos, sudamericanos, de todo, cuando pasaba Bob por cada grupo lo saludaban muy efusivamente con un “! hello Bob, how are you !”, se veía que lo querían y lo respetaban, pero a su vez no se sentía el temor al jefe, cada grupo se encargaba de realizar una etapa del proceso y al terminar el líder entregaba al siguiente grupo el producto y si estaba bien, el líder del nuevo grupo lo recibía y entonces cada líder checaba su tarjeta, uno de terminación de la orden y el otro de inicio, si había problemas de calidad no se recibía el producto y se procedía a arreglar, de esta manera no había un supervisor y tampoco un inspector ó auditor de calidad, el material fluía rápidamente y esta forma de trabajar hacía que la planta fuera eficiente y efectiva, yo creo que el secreto era tratar bien a las personas, partir de la confianza y no de la desconfianza, de esta visita aprendí esto que les comento y marcó mi estilo de dirección.
Al terminar la jornada llegó una señora con como de la edad de Bob, de muy buen cuerpo, con jeans azules, chamarra de cuero con letras de la Harley Davison y después de presentárnosla Bob partió con ella llevándola en la parte trasera de su motocicleta y dijo que se iban a recorrer la playa, ¡que envidia! (pudo haber sido su esposa).
Después de recorrer otras plantas regresé a México en un vuelo accidentado pues no llegué a tiempo al aeropuerto de Dallas Fort Worth y me tuve que regresar en un vuelo cargado de indocumentados, ¡ni hablar!
Llegué a la planta cambiar todos los diseños de los equipos que fabricábamos y desde luego esto favoreció la venta ya que los diseños abarataron el costo y entonces ganamos pedidos muy importantes como el de la planta de Nutrimex,

una empresa del Gobierno en la cual el Presidente de la República López Portillo pretendía que se fabricara alimento para consumo humano tal como pastas para sopas, alimentos para el desayuno, papillas para bebés, azúcar vitaminada para combatir la pelagra, harina para tortilla vitaminada, etc. etc. como ven una planta muy versátil, para esto contratamos a unos expertos gringos en el diseño de plantas para alimentos y los instalamos en unas oficinas lujosas en la “zona rosa”, la verdad no duraron mucho pues el comentario que hicieron en más de una ocasión es de que los del Gobierno estaban locos y un día en vísperas de navidad desaparecieron los dos gringos y dejaron un recado en sus escritorios que ni los buscaran y quien creen que se quedó con toda la responsabilidad, ¡pues yo!, así que aparte de manejar la planta, controlar las instalaciones, ahora tenía que supervisar el diseño de los equipos y la compra de los equipos importados y como estaba “chavo” pues le entré y así es que me la pasaba en la planta hasta la madrugada y viajando mínimo dos veces por semana a diferentes partes de la república y por tanto descuidé al menos por dos años a mi familia, la Bita me decía ya “Rober” deja esa compañía, trabajas demasiado y casi no te vemos y yo no quería pues me emocionaba tanta actividad y tanta responsabilidad, pero todo por su propio peso cae, así que llegó el día en que sentía que se me dificultaba la respiración, eso me sucedía cada vez con mayor frecuencia, se me nublaba la vista, veía puntitos negros y se me aceleraba el corazón,
llegó a tal grado este malestar que un día en el periférico, en pleno trafico sentí que me iba a desmayar, apenas alcancé a salirme y fui a la clínica que me correspondía para que me atendieran, pero fue tan larga la espera que cuando me tocó el turno, ya me había recuperado y me fui a la casa, así pasaron muchos días en que me iba a checar la presión a diario, hasta que pensé que lo mejor era que me tomaran un electrocardiograma y así fue, ya que salió el resultado, el doctor me dijo en son de broma que regresara en unos diez años, que lo que necesitaba era cambiarme a un trabajo más tranquilo, así que empecé a buscar a través de “head hunters” y en el periódico y encontré que se solicitaba un gerente de manufactura en una compañía bicicletera, Bimex y que me lanzo, por suerte el director de recursos humanos era un conocido de Massey Ferguson, así que inmediatamente me puso en contacto
con el que iba a ser mi jefe, hicimos buenas migas, legustó mi experiencia y mi personalidad, pero no contaba con que había que realizar todo un proceso de selección y que además había candidatos internos al puesto, así que tuve que realizar una entrevista con la jefe de recursos humanos, que me trató muy mal y luego me mando a realizar un examen psicométrico en donde sentí que me había ido muy bien, sin embargo los resultados fueron sorprendentemente malos, me retrataban como una persona sin ambiciones, falto de personalidad, con bajo coeficiente intelectual, bueno, lo peor, entonces voy a la entrevista formal con el que iba a ser mi jefe y después de platicar sobre diversos temas relacionados con el puesto, me dijo que tenía el estudio psicométrico y se rió y me dijo no te preocupes yo sé cómo se las gasta Ivonne (así se llamaba la jefe de recursos humanos), tú tienes ya el puesto. Pero que creen la guerra aún no había terminado, había pasado como un mes cuando llega Ivonne a mi oficina y me dice: Roberto se te están levantando en armas en el taller de herramientas te lo comento para que tomes las medidas pertinentes, entonces le pregunté que si el jefe del departamento estaba involucrado y me dijo que sí y que si quería en ese momento podía despedirlo, le contesté que quería hablar con él y lo mandó llamar, le dije a Ivonne que nos dejara solos y entonces le dije a Fernando que sabía que él estaba encabezando el movimiento y que entendía que el era el candidato interno para ocupar el puesto que yo tenía, pero que yo no tenía la culpa de que no lo hubieran seleccionado y que podía correrlo en ese momento, peo que no lo iba a hacer porque era una persona valiosa para la empresa y quería que trabajáramos juntos, me pidió disculpas por su comportamiento y me prometió que iba a colaborar ampliamente conmigo, Fernando era un ingeniero en aquel tiempo como de sesenta años. Pasaron cuatro años en que ocupé el puesto de gerente de ingeniería de manufactura realizando mejoras a los procesos con los ingenieros de procesos, por cierto contraté a Octavio un químico de unos cincuenta años que había estudiado en Alemania, pero que por su edad no podía conseguir empleo, lo admití para que manejara todos los procesos de acabados, entre ellos arrancar el nuevo proceso de pintura que desde antes de que yo tomara el puesto lo habían instalado pero no lo operaban por que no podían poner a punto los parámetros y Octavio como en tres meses lo echó a volar junto con un ingeniero alemán proveedor de pintura, alcohólico, pero un genio, así que fue un éxito la contratación de Octavio.


Durante cuatro años realicé con mi grupo de trabajo diversas mejoras a los procesos, uno de ellos fue el cambio del proceso de soldadura de cuadros que era manual y lo transformamos a robotizado, para ello adquirimos robots para soldar, también realizamos ahorros importantes como el cambio de gas acetileno por butano para soldar los cuadros con soldadura autógena, para este cambio me asesoré de personal del Instituto Mexicano del Petróleo y corrí con mucha suerte pues el ingeniero que me dio toda la información sobre los diferentes gases había sido maestro mío en la Facultad de Química, desde luego todo se facilitó por el apoyo de mi queridísimo hermano Erwin, pero bueno ya sabía que gas podría sustituir al acetileno, pero el problema era diseñar la boquilla adecuada para adaptarla al soplete, así que me puse a investigar y después de consultar a gente de empresas especializadas y no encontrar nada, se me ocurrió preguntarles a nuestros socios de Inglaterra, la empresa Raleigh y sorpresa allí estaban utilizando el gas propano, muy parecido al butano que yo había seleccionado y me enviaron dibujos de las boquillas que utilizaban, mandé fabricar un par de ellas y las probamos con mucho éxito, así que pronto cambiamos de acetileno a butano obteniendo una reducción de costos millonaria, ya que el litro de acetileno en ese tiempo costaba seis veces más que el del butano.
Era aún gerente de ingeniería de manufactura cuando iniciamos el proyecto “PIC AERO 88” cuyo objetivo a alcanzar era ser competitivos internacionalmente, para esto iniciamos reuniones de concientización con todo el personal en donde tratábamos de convencer los de mejorar la calidad del producto, es decir primero generar un cambio de actitud en las personas y posteriormente apoyarlo con un sistema que apoyara la calidad del producto, tuvimos muchas reuniones masivas con todo el personal incluyendo a los obreros y no se lograba el cambio, hasta que un día dijo uno de los vendedores que en la frontera norte estaban vendiendo bicicletas japonesas muy baratas y sugerí que se comprara una, se compró y en una de esas juntas masivas pedimos que la pasearan por el pasillo de la gran sala de juntas y comentamos “!esta es la bicicleta que le va a quitar el mercado a la nuestra si no mejoramos la calidad y por lo tanto vamos a poner en peligro nuestros empleos! “, y todo mundo se arremolinó para curiosearla, entonces empezó a mejorar la calidad, hubo aceptación del sistema de aseguramiento de calidad y con esto aprendí que hay que impactar a las personas para generar un cambio. Al poco tiempo iniciamos nuestras primeras exportaciones, cincuenta mil bicicletas a Nueva York, hasta que un día tuvimos una demanda millonaria pues a un gringo al andar paseando en su bicicleta en Central Park se le zafó un pedal y sufrió un accidente, y adiós a la exportación a USA.
Carlos Slim un exitoso empresario de esta época, de hecho uno de los hombres más ricos del mundo compró la mayor parte de las acciones y envió su grupo de avanzada a tomar las riendas de la empresa, lo primero que hizo fue despedir al director general y así uno a uno de los directores, entre ellos a mi jefe que ocupaba el puesto de director técnico, el grupo de avanzada estaba formado por su brazo derecho Wilfrido González, un hombre con una personalidad muy curiosa pues usaba pelo largo, camisa y pantalón vaquero y para rematar botas, pero era un hombre que había adquirido mucho prestigio en la dirección de corporativos de empresas, un grupo multidisciplinario muy experimentado en diversas disciplinas generalmente ex directivos de diversas empresas de Slim y una bola de muchachitos recién egresados de escuelas de prestigio, poco a poco fueron acabando con los directores, hasta que le tocó a mi jefe, los puestos iban siendo ocupados por personas del grupo de Slim, así fue como la dirección general fue ocupada por su cuñado (que no sabía nada de bicicletas, ya que como buen libanés su especialidad eran las telas para vestidos, cortinas, etc.).
Ante tal revolución ya se imaginarán como estábamos de preocupados los gerentes y empezaron a llamarnos para entrevista, hasta llegó el momento que me llamaron a mí y allá voy a la sala de juntas de la dirección general, tranquilo y seguro por mis logros, llegué y estaban sentados en la gran mesa ovalada cinco ó seis grandes dinosaurios, directivos de empresas del grupo y me empezaron a preguntar acerca de mi trabajo, de mis logros y yo estaba muy entusiasmado comentando todo eso, pero sus rostros denotaban poco interés, así que en un momento de receso les pregunté que por que no había ido con ellos el director de Nacobre una de las empresas del grupo y me dice uno de ellos ¿ conoces a Abel Vaca Atala? y le contesté ¡ sí, sí lo conozco, él era director una de las empresas donde trabajé! Y por cierto había un chascarrillo que se decía sobre su nombre: “no es lo mismo Abel Vaca Atala, que átala la vaca Abel” (Con todo respeto, Ing. Vaca) y que se escucha un coro de carcajadas, a algunos hasta se les salieron las lágrimas de la risa, y así terminó mi entrevista, pensé “ya la regué” y me dijeron: muchas gracias Roberto luego te veremos, así que me fui a mi oficina y a los minutos de haber llegado, me llama por teléfono la secretaria del director general y pensé pues bueno, ya ni modo voy a que me despidan, llegué, me dice la secretaria que pasé, paso y el director general me dice, siéntate Roberto, ya sentado me dice Roberto, tienes un minuto para decidir si tomar la dirección de operaciones, entonces me invadió una sensación de alegría y pánico pues el ofrecimiento era por la dirección que ocupaba mi jefe, mas la dirección de las cinco plantas, ¡wow y recontra wow!, ¡toda la operación!, entonces rápidamente pensé, si digo que no, probablemente me corran y si digo que sí, probablemente pueda con la responsabilidad y entonces dije ¡por supuesto!, ¡sí acepto!, salí de la oficina y no me la acababa de gusto y susto, ya me estaban esperando mis compañeros con sus preguntas ¡que pasó!, ¡cuéntanos !,¿te corrieron?, y solamente les contesté !pronto sabrán la noticia!.
Tomé posesión de la dirección de operaciones y desde luego del automóvil último modelo que me correspondía como parte de las prestaciones, llegué ese día feliz a la casa, por la noche con el Chevrolet Cutlass y le dio mucho gusto a la Bita, luego salimos a pasear con el excelente sonido del radio “clarión” y como me habían recomendado no llevarlo al trabajo para que no se fueran a ofender los del sindicato, pues ya se imaginarán quien lo gozó.

Quiero hacer un alto aquí para regresarme al presente, pues estos días han significado un cambio en mi vida, pues por fin a partir del día último del año pasado (2011) dejé de trabajar en la Universidad, para iniciar mi trámite de pensión y digo por fin pues desde que me detectaron la enfermedad, hace un año y cuatro meses decidí hacerlo, pero el rector no me dejaba que renunciara, hasta que por fin lo convencí, pero con la condición de que siguiera colaborando de manera eventual con la Universidad, cumplí sesenta y seis años el diez y siete de enero y mis compañeros de trabajo me lo festejaron en la Universidad y con toda la familia fuimos a comer fuera al día siguiente, hoy primero de marzo recibí mi primer pago de pensión, pero lo más importante es que sigo haciendo ejercicio
y estoy muy bien de salud, ¡Bendito sea el Señor! como diría Don Beto.

Pues bien al siguiente día de nombramiento como director de operaciones, me enfrenté a la, realidad cinco plantas de manufactura, una de ellas en Toluca y cuatro en el Distrito federal, las cuatro en la misma colonia, 275 empleados desde gerentes de planta superintendentes, supervisores , gerentes departamentales, empleados y mil cien obreros en temporadas de alta producción, y lo peor siempre supervisado por el grupo de avanzada de Slim que estaba formado por un gran dinosaurio ex director de una de las más grandes empresas del grupo, un asesor para inventarios y un asesor para organización, excelente profesionista pero sanguinario para hacer “optimización” de personal, imagínense como era que le apodaban “cuchillo”, con la ayuda de Salvador realizamos la optimización de personal con la consigna de “enriquecer las funciones” de tal forma que fusionamos gerencias, cambiamos el concepto de control de calidad a aseguramiento de calidad haciendo un sistema que por medio del cual los trabajadores de producción eran responsables de la calidad y por lo tanto reducimos el número de inspectores, también el número de mecánicos de mantenimiento y mecánicos aparatistas, pero lo más drástico fue reducir el número de obreros de mil cien a solo cuatrocientos que eran los de planta, la verdad sentía que íbamos a tronar, por lo ajustado que quedó la organización.
Por otra parte también empezamos con Pedro Domit, otro de los asesores a hacer reducción de inventarios y con Carlos Toriello y su pléyade de estrellas realizamos optimizaciones en la planeación y control de producción (al menos lo intentaron, porque en algunos casos no estaba de acuerdo); estábamos en la temporada baja de producción y las ventas no pintaban bien, pero las gentes de ventas hicieron un gran esfuerzo y de pronto nos llamó a junta el director general para preguntarnos que si aún podíamos reaccionar para cumplir con los pedidos y yo le dije que sí, a pesar de los recortes de personal, a pesar de lo bajo de los inventarios, me acordé de el concepto de “capacidad de planta infinita” de Miguel Avalos y con Salvador empecé a planear como hacerle para cumplir con la demanda,lo primero que hicimos fue buscar apoyo de algunas empresas del grupo de Slim, así que hicimos convenio con DM Nacional para pintura, una fábrica de cinturones de seguridad para automóviles para pintura también y con Prolesa en San Juan del Río para ensamble de bicicleta infantil y en un viaje que hicimos a esa planta Salvador y yo, le comenté Oye Salvador y que tal si contratamos los servicios de Windsor y me dice con cara de admiración, ¡pero es la competencia! , y le contesté ¡por esa razón, porque tiene equipo de producción de alta tecnología y porque está pasando por un momento financiero muy malo! ¡ de esta manera hacemos que trabajen para nosotros y ya no sería competencia me dice Salvador:
¡tienes razón!, mañana pasamos a visitarlos, allí tengo un buen amigo que está como gerente de producción, y en pocos días Windsor estaba trabajando para nosotros fabricando la bicicleta tricarga.

Pero los inventarios estaban muy bajos y no podríamos dar abasto a las necesidades de producción, así que empezamos a negociar con proveedores nacionales entregas justo a tiempo y nos comunicamos con los proveedores extranjeros de Taiwán y Japón para colocar pedidos siempre y cuando nos garantizaran entregas en menos de veinte días y solicitamos a los agentes aduanales que agilizaran los trámites, hasta llegamos a utilizar el avión para algunos componentes como pedales y asientos ( es mas alto el costo de no tener), entonces era un ir y venir de trailers entre las plantas de la empresa y las contratadas, logramos capacitar en tiempo récord a obreros para las líneas de ensamble de la planta del Distrito Federal, les llamamos “los parchís” como un grupo musical muy popular de la época y se logró el entrenamiento de los obreros de la planta de San Juan del Río a través de videos y cumplimos con los pedidos en el tiempo especificado, la operación fue todo un éxito pues por primera vez después de muchos años la empresa tuvo utilidades, recuerdo que como cotizaba en la bolsa de valores, salió un reportaje en el periódico “el financiero” que decía por fin tuvo utilidades Bimex. El siguiente año pensé en un modelo revolucionario de bicicleta muy aerodinámico con el cuadro hecho de tubos con forma oval, para esto le pedí al diseñador francés de Air Design, la empresa de mis amigos los Avalos, que realizara el dibujo del prototipo, le llamamos G-1,
se lo presentéa René el director de la empresa, un libanés muy conocedor de telas pero nada de bicicletas y lo que me dijo fue Roberto yo de bicicletas no sé nada y prefiero quedarme con los modelos tradicionales, y con esto ¡perdimos la oportunidad de ser los primeros en el mercado con este diseño! diez años después la competencia empezó a sacar modelos de bicicleta con ese concepto de tubo ovalado y tuvieron un exitazo, de tal forma que desbancaron a la empresa en donde trabajé de ser la número uno en el mercado a ser la número tres ó cuatro, con esto quiero que les quede claro que hay que analizar las oportunidades y tomar decisiones bien pensadas, para tener éxito en lo que emprendamos, decía Salvador mi asesor: “hay eventos que de pronto suceden, que hay que tomar en cuenta en la planeación estratégica de los negocios, que de cuya interpretación depende el éxito o el fracaso de los negocios” ¡y este fue uno de esos casos!. Los gerentes trabajaban muy a gusto conmigo a pesar de la presión y había mucha motivación por el éxito.

Fernando que era aquel jefe de taller que se quería sublevar y que posteriormente lo nombré gerente de la planta de maquinados, por lo que estaba muy agradecido usaba unos lentes de “fondo de botella” y para ver se tenía que pegar al papel, así que un día le dije a René que era el director general que por que no le pagaba la empresa una operación de un ojo y me dijo René que si, entonces fui a llevarle la noticia a Fernando y le dio muchísimo gusto, le dije que solamente un ojo, para evitar riesgos y que posteriormente veríamos la operación del otro ojo, Fernando siempre fue un excelente colaborador por que se le trató como un ser humano, se le escuchó y se le entendió, el mensaje es que debemos de administrar tomando en cuenta a las personas, una administración con sentido humano, fíjense el efecto positivo después de que no me quería, trabajó muy bien conmigo y cuando me fui a otra empresa continuó colaborando, posteriormente se retiró puso una ferretería y me invitaba a colaborar con él. Tuve que dar de baja a dos amigos que no entendieron la seriedad de las funciones a Jesús y al tocayo Roberto, les conseguí su liquidación al cien por ciento y después los invité a trabajaren la nueva empresa, Jesús como contratista de mantenimiento junto con Fernando y a Roberto lo contraté como gerente de planta de una de las tres plantas que me tocaba dirigir del corporativo mueblero López Morton,
una de las plantas se llamaba Muebles Británicos, la otra Muebles Europeos y la última Tapicería S.A de C.V. mi puesto era director de operaciones y cada planta tenía un gerente, cada tres meses teníamos junta de consejo en las oficinas de Polanco y los resultados iban bien, dos de las tres plantas ya tenían utilidades, Muebles Británicos ,y Tapicería , Muebles Europeos no porque en ella trabajaban de manera muy artesanal y la mayoría de los trabajadores eran viejitos muy meticulosos, pero muy lentos, eso si los muebles eran unas obras de arte, pero desafortunadamente la operación era muy costosa y no se podía reflejar en el precio de venta, por la competencia en el mercado, pero el accionista principal estaba contento, hasta convenció al consejo de invertir en maquinaria para la planta de Muebles Británicos, todo , iba muy bien, la relación con Don Luis era excelente, hasta que un día nos llaman por teléfono de San Luis para darnos la noticia de que había fallecido la abuelita Consuelo, estábamos en plena junta de consejo cuando recibí la llamada telefónica y pensé que tenía que llevar a mi padre al sepelio pues apenas si podríamos llegar, así que hablé con Don Luis que me disculpara, que tenía que retirarme, que toda la información la tenían los gerentes, le expliqué el motivo y me dijo “ayer enterré a mi hermana y aquí estoy, así que tu sabes lo que haces” y entonces tomé la decisión de irme pues tenía que llevar a mi papá al sepelio de su madre y me salí de las oficinas del corporativo, dejando a mis gerentes con la consigna de que presentaran la información al consejo, legamos justo en el momento que iban a sepultar a la abuelita, pero mi padre estuvo presente, los día que siguieron fueron muy difíciles en la relación con Don Luis, así que decidí retirarme y allí terminó la relación de trabajo, el mensaje es que a algunos empresarios no les interesan los asuntos personales y hay que medir las consecuencias de las acciones que son diferentes a lo que ellos esperarían, sin embargo no me arrepiento ya que le di a mi padre la satisfacción de darle el último adiós a su madre.


Posteriormente mi vida profesional dio un cambio, pues inicié un negocio con un compadre que consistía en la importación de equipo agroindustrial, para lo cual le propuse al compadre que consiguiéramos la representación de la empresa Blount, que se encontraba en Nebraska USA, para lo cual hicimos un viaje a Grand Island, la ciudad donde se encontraba la planta y la negociación duró tres días y nos regresamos el compadre y yo muy contentos a México, así iniciamos nuestras operaciones, empezamos a vender equipo agroindustrial, principalmente a Bodegas Rurales Conasupo, una empresa de gobierno, vendíamos muy poco ya que el sistema de almacenamiento de grano era muy rudimentario a base de una cama de tarimas de madera y una cubierta de lona, entonces decidimos concursar por una licitación de cientos de tarimas de madera y el compadre decía ¡pero como si no sabemos hacer tarimas y ni sabemos dónde comprar la madera¡, convencí al compadre de que participáramos en la licitación con un precio muy competitivo, pensando en armar las tarimas en cada centro de acopio, en lugar de transportar las tarimas ya armadas, trasportaríamos solamente sus componentes, de esta manera el costo del transporte se abarataría, por otra parte buscaríamos aserraderos cerca de las zonas de entrega para abatir el costo del flete, entonces empezamos a hacer contacto con aserraderos Oaxaca, de Puebla y de Michoacán, en Oaxaca no encontramos quien nos vendiera madera de pino, ya que tenían prohibido sacar madera por la alta sobre explotación de los bosques, en Puebla la madera estaba muy cara y en Michoacán encontramos un ejido el el Oro, pueblo cerca de la sierra con grandes cantidades de pinos, que si se interesaron y el precio estaba muy barato, además de contar los campesinos con trailers para transportación, entonces con esos datos cotizamos y ganamos, sin embargo no nos querían adjudicar el pedido, por ser desconocidos para la empresa y por los intereses creados, nos dimos cuenta que ganamos en la ceremonia de apertura de la oferta económica y como la adjudicación fue a otra empresa les comentamos que nos íbamos a inconformar y como en esa época ya habían aparecido los teléfonos celulares, por cierto muy grandes, del tamaño de un ladrillo, le dije a mi compadre, delante del comprador, ¡ préstame el celular para hablar en este momento a la Contraloría de la Nación para inconformarme ¡ hice como que estaba llamando y entonces el comprador, nos dice, ¡no, no llamen, que les parece si les damos una parte del pedido¡ y nos dieron un pedido de cerca de quince mil tarimas, que puestas en fila abarcarían aproximadamente quince kilómetros, salimos de las oficinas de la empresa muy contentos después de haber firmado el contrato y estando afuera no nos aguantamos la risa por haber engañado al comprador con el celular.
Para construir las tarimas diseñé unos dispositivos para que fuera muy fácil el armado, compramos unas clavadoras neumáticas con su respectivo compresor y me trasladé a los centros de acopio para contratar a las personas que iban a construir las tarimas, antes habíamos cerrado el trato con los campesinos del aserradero de El Oro en Michoacán y empezaron a enviar trailers y mas trailers a los centros de acopio estado de México, también nos compramos un camión “torton”, todo iba muy bien hasta que de pronto los trailers no llegaban con la frecuencia requerida, ó llegaban con solamente un tipo de componente, entonces me trasladé a México para ver qué pasaba y me encontré con la desagradable sorpresa de que el socio estaba disponiendo del dinero del anticipo para asuntos personales, me retiré de la sociedad y allí acabó mi sueño de tener un negocio propio, les comento esta etapa de mi vida porque es muy importante seleccionar a la ó las personas con las cuales se va a hacer un negocio en sociedad no todas son honestas, no todas son trabajadoras, Esta fue una etapa muy difícil en lo familiar pues me quedé sin dinero ya que tuve que pagar los sueldos de los trabajadores con mi tarjeta de crédito y para conseguir trabajo en la empresa estaba difícil pues era una época de recesión y aunado a esto tenía dos años de estar desconectado del medio, así que nos la vimos difícil, la Bita se fue a San Luis a tratar de levantar el negocio que habíamos iniciado con mis papás, Carre y Billy se quedaron uno en prepa y el otro en la secundaria, mientras que yo me iba a Cuernavaca a trabajar en Air Design,

empresa de la familia Avalos, los muchachos fueron muy valientes pues se quedaron solos y fueron muy responsables pues no dejaron de asistir a la escuela, yo trataba de ir a verlos por las noches y me conformaba con verlos que estaban dormidos, mientras trabajaba en la planta que estaba en construcción, dormía en casa de campaña y los trabajadores en cajas de cartón que habían acondicionado como ataúdes para protegerse de los “zancudos” que había por miles y de otra forma no hubieran podido dormir. Fueron noches de suspenso pues la planta estaba a la orilla de un “apancle” ó arroyo, rodeada de arrozales y cañaverales y ya de madrugada se metían animales al interior de la planta desde tlacuaches, tejones, cangrejos, alacranes, etc. en mi tienda se recargaba un animalito como tejón que nunca pude ver pues aún no había energía eléctrica, la noche estaba llena de ruidos extraños, de animales, el crujir de las láminas de la planta y ruidos de goteras, ¡muy emocionante!, Bita me iba a ver de vez en cuando desde San Luis Potosí en un Volkswagen blanco, Esta etapa fue muy dolorosa, nos dejó heridas, la familia se disgregó, vendimos la casa de Bosques
(la casa de Bosques años después de que la vendimos, con modificaciones en la puerta de la cochera)
que tanto queríamos, en donde crecieron nuestros hijos, donde hicimos excelentes amistades, de esta etapa no quiero hablar mucho porque me siento tristeza, lo único que les puedo decir es que fuimos muy felices, que la Bita les cuente.
Esta separación duró como un año hasta que hicimos reunión de familia para decidir si nos quedábamos en Cuernavaca, nos regresábamos a México ó nos íbamos a San Luis y ganó San Luis, así que renuncié y mis hijos y yo nos fuimos a San Luis Potosí a reunirnos con la Bita, con esto pareciera que iniciábamos la recuperación, pero aún no habíamos tocado fondo pues aunque yo me había conseguido la representación de dos empresas de Wilfrido González una de productos químicos y otra de cursos de capacitación gerencial, como aún continuaba la recesión no había podido vender nada, así que mientras tanto me dedicaba a ayudarle a Bita en el negocio y procuraba enviar mi currículum vitae a las empresas y no había nada interesante, hasta que un día me llega un telegrama a casa de mis papás de una persona con la que había trabajando diez años atrás en donde me decía que uno de los accionistas de aquella empresa, Industrias Kuick tenía una oferta de trabajo para mi, inmediatamente me trasladé a México y me entrevisté con el ing. Mauricio Merikanskas, que por cierto le dio mucho gusto verme, me dijo ¡Roberto, hace tiempo que he estado buscándote, personas honestas, leales como tú, son las que necesito en mis empresas!, te ofrezco trabajo en esta empresa, en la nueva que estoy arrancando, en donde tú quieras, y le dije ,se lo agradezco mucho, me gustaría trabajar en aquella empresa donde fui gerente de planta, en Industrias Kuick, me dijo: “ahora se llama Sistema,
precisamente estoy buscando un gerente general, la empresa está muy sana”, pero cuéntame que has aprendido, que sabes de PLC´s, que sabes de la tecnología laser, yo le contesté de eso no sé nada, en todo este tiempo me he dedicado a administrar recursos, tecnológicos y humanos y me dijo pues bueno ¡ya tienes el puesto!, ¿cuándo puedes empezar?, le dije empezando el año, estábamos en el mes de noviembre y dijo está bien yo te estaré presentando a los empleados ese día, me regresé a San Luis muy contento a darles la buena noticia a Bita, a Carre y a Billy. En mis momentos de desesperación había pensado, si el diablo me ofreciera trabajo, se lo aceptaría y que creen a Mauricio los trabajadores le decían “el diablo”,



Me trasladé a México y me presenté como habíamos quedado el día dos de enero y esperé en la sala de recepción al ingeniero Merikanskas, mientras tanto platicando con el señor Acevedo y tomando una taza de café, de pronto aparece Rosita con el teléfono en la mano y me dice: es el ingeniero, tomo el teléfono y me dice “Roberto, estoy en Miami, no pude estar para tu presentación, preséntate tu solo”, así que le dije a Rosita que reuniera a todos los jefes de departamento en la sala de juntas de la gerencia y les dije “ mi nombre es Roberto Canseco, hace muchos años cuando esta empresa se llamaba Industrias Kuick, ocupaba el puesto de gerente de planta, algunos de ustedes ya me conocen, el señor Acevedo, Nacho Longinos, Arturo, Rosita y algunos obreros, hoy vengo a ocupar el puesto de gerente general y espero que juntos colaboremos en mejorar esta empresa” , después baje a la planta y los trabajadores que me conocían me recibieron con mucho gusto, los veía más viejos, al señor Acevedo, a Nacho, a Rosita, en fin a todos, luego fui al baño y al pasar frente al espejo, me vi y pensé los años no pasan en balde, poco a poco me fui acostumbrando a sus semblantes y poco a poco fui descubriendo que la empresa no estaba tan sana como me había dicho el accionista, así que el primer reto fue sacar para la nómina pues Mauricio me había dicho que no me iba a financiar nada, así que empecé a ver la cartera vencida y tratar de recuperar pagos, pero no era así de fácil, ya que para que el cliente pagara había que resolver su insatisfacción que tenía que ver en algunos casos con la calidad del producto y en otros casos con el mal servicio, poco a poco y uno a uno fui resolviendo las situaciones, había casos sencillos, pero la mayoría eran complicados como el caso de las trescientas bazookas vendidas a Conasupo que estaban repartidas casi por toda la república a las cuales había que repararles la transmisión,
el caso de la mecanización de una empacadora de azúcar de un consorcio azucarero que fue un exitazo pues a pesar de que el equipo ya estaba entregado a entera satisfacción, no nos querían pagar, entonces un día le dije al señor Acevedo que era un hombre de mucha personalidad , siempre muy bien vestido, parecía abogado de categoría, que me acompañara a las oficinas del consorcio azucarero que estaba en un edificio de lujo de las Lomas, en una zona de oficinas, en el camino le comenté al señor Acevedo la estrategia, que consistía en que me iba a presentar con el director de la empresa y que le iba a cobrar por los equipos entregados y que en caso de que no accediera, lo iba a presentar como mi abogado, entonces llegamos a la oficina, me anuncié con el director general de la empresa que era un español, me pasó a su oficina su secretaria y después de presentarme le comenté que la razón de estar ahí, era obtener el pago por los equipos entregados, el español me dijo que no me iba a pagar pues habíamos tardado mucho en entregarlos y le dije que tenía razón en que habíamos demorado la entrega pero que ya había pasado un tiempo razonable para que efectuara el pago, y como se negó a pagar, le comenté que iba acompañado del abogado de la empresa y que le dijera a su secretaria que lo invitara a pasar, pasó el señor Acevedo, conforme a lo planeado presentándose como miembro del despacho de abogados de la empresa, entonces le dije al español que repitiera lo que me había dicho acerca del no pago y como se impresionó con la presencia del señor Acevedo, dijo: “bueno, hoy no puedo pagar, pero el día de mañana pueden pasar por su cheque, no es necesario que ustedes vengan, envíen a su gente de cobranzas”, cuando salimos del edificio el señor Acevedo y yo no cabíamos en sí de contentos, de la gran obra de teatro montada y chocamos las manos con una expresión de júbilo….. Al día siguiente nos pagaron.
Todos los lunes teníamos junta de ventas y eran puras promesas de los vendedores y como me trasladaba el fin de semana a San Luis, me regresaba el lunes a la una de la mañana, llegaba a la casa en México a las seis, me bañaba y llegaba a la junta a las ocho de la mañana todo “fumigado” por el viaje, me la pasaba tomando café escuchando las promesas de venta, hasta que llegó el día que me desesperé de la falta de resultados y di de baja a los vendedores, solamente dejé a Nacho Longinos y puse a vender a algunos de los ingenieros de diseño, pues una de las razones de no cerrar las ventas era que los vendedores no sabían las características técnicas de los productos, siempre a la hora de cerrar, tomaban el teléfono para preguntar por ejemplo: ¿ los baleros son auto lubricados ó hay que ponerles grasa?, ¿los motores son a prueba de explosión?, etc. etc., esto causaba una mala impresión y generaba desconfianza, ya con los ingenieros no había ese problema, pero había otro, pues nuestros productos estaban más caros que los de la competencia y la calidad no era la mejor, entonces empecé a ver esta situación con el gerente de ingeniería, un novel egresado de la maestría de ingeniería mecánica del Tec. de Monterrey y empecé a cuestionar la robustez de los diseños y me comentaba que de esta manera les daba un amplio margen de seguridad, y le dije que por qué no usaba los diseños de los equipos que yo había traído de Estados Unidos diez años atrás y me dijo que nunca los había visto, los buscamos Nacho y yo en el archivo muerto y allí estaban completos los planos y los procedimientos de diseño, pero este ingeniero insistía en diseñar con ese amplio margen de seguridad y terminé despidiéndolo y en su lugar puse a un estudiante de ingeniería que sabía “autocad” un software de dibujo y con eso hacía el trabajo de diez y entonces abaratamos los productos usando los diseños ya comprobados de los gringos, las ventas empezaron a subir. Pero aún no eran suficientes ya que debíamos mucho al Seguro Social y a proveedores, así que siguiendo las indicaciones de Mauricio, de que orientara mi administración a ventas, me dediqué a vender, ya que la planta estaba controlada , fue así como empecé a salir al interior de la república a visitar clientes así fue como en Mérida vendí dos volcadores hidráulicos que no fabricamos en la planta pues ya se habían extraviado los planos, pero los a Molinos Azteca, que investigando encontramos que eran los mejores fabricando volcadores, también le vendimos a la planta de Olivetti en la zona industrial cerca de Apizaco Tlaxcala un transportador aéreo de cadena para sus líneas de ensamble el más grande fabricado en América Latina, vaya que fue una aventura tecnológica pues no contábamos con la tecnología para fabricarlos pues los gringos solamente nos vendieron los componentes del transportador y nos enviaron después de mucho insistir un plano general, así que pusimos a trabajar todo nuestro ingenio y conocimientos y fue un éxito, esto fue en la época que estaba de moda el mito del “chupa cabras” un monstruo que atacaba a los animales y a la gente y los descuartizaba y a nosotros solamente nos permitían trabajar en la planta de Olivetti en el tercer turno y allí nos amanecía, y digo nos amanecía pues durante la mayor parte del tiempo de la instalación yo me la pasaba con los muchachos, revisando detalles y haciendo pruebas de funcionamiento, entonces como les comento, nos amanecía, terminaba el tercer turno y salían corriendo las obreras hacia los camiones con el temor de que las atacara el chupa cabras,
gritando de miedo, a nosotros nos daba risa, pero no se crean también nos daba temor pues mientras llegaba el personal del primer turno en la planta no había trabajadores, solamente nosotros, y a mas de alguno se nos “enchinaba el cuero”, porque era una leyenda muy difundida en toda América, finalmente llegó el día de la entrega, probamos el transportador en presencia del director de planta, un italiano muy meticuloso que se la pasaba recogiendo chicles del piso con una pléyade de trabajadores detrás de él, el gerente de ingeniería y el gerente de compras, el transportador funcionó de maravilla, así que a los pocos día cobramos el finiquito.
A mitad del camino entre Apizaco y el Distrito Federal está el pueblo de Calpulálpan, en una zona donde se cultiva la cebada, un día pasando por ese pueblo vimos una gran bodega de almacenamiento de cebada y paramos para tratar de vender la mecanización de dicha bodega y nos atendió el dueño, un rico lugareño que era el principal acaparador de la semilla, le cotizamos, aceptó la oferta e iniciamos la mecanización, también allí íbamos seguido para ver el avance de obra y por que el dueño siempre nos recibía con unas ricas carnitas, elotes asados, cerveza y pulque, en el restaurante de su propiedad al lado de la bodega, esta fue una pequeña mecanización en relación a las que acostumbrábamos hacer pero lo comento por que fue muy satisfactorio convencer al dueño de la bodega y que se animara a invertir es su bodega, que por cierto quedó excelente y el señor ahorró mucha mano de obra, el dueño no era cualquier persona Don Celerino era un señor muy influyente en la región, dueño de una flotilla de trailers rojos, la bodega y amigo del gobernador de Tlaxcala de esa época, de hecho Marco Tulio el gobernador, acostumbraba llegar en su avioneta a comer al restaurante de Don Celerino, con frecuencia y en algunas ocasiones llevó a su esposa, la actriz Silvia Pinal.
En lo personal iba con mucha frecuencia a ver el avance de la obra y a comer carnitas y elote, me llevaba el auto que me había asignado la empresa, un chévrolet automático y en uno de esos viajes me encargaron un costal de cohetes y pasé a comprarlos y emprendí el regreso, los puse en el asiento trasero, ya que en la cajuela llevaba pulque para los trabajadores de la planta pues también me habían encargado cincuenta litros, a medio camino ya de bajada, por la carretera libre el auto se quedó sin frenos y cada vez tomaba más velocidad, traté de conservar la calma y lo primero que hice fue tirar por la ventana el costal de cohetes y traté de buscar un lugar para salirme de la carretera, pero no había, además el terreno estaba muy húmedo pues había llovido en días anteriores, de pronto a lo lejos vi una curva y de frente el desfiladero y el auto iba ya a mucha velocidad, así que lo único que podía hacer era recargar el auto a la pared de la montaña y se detenía un poco pero no lo suficiente, de pronto vi un lodazal largo a la orilla de la carretera y que me lanzo a el y por fin se detuvo el vehículo, justo a tiempo unos metros antes de llegar a la curva y al desfiladero, allí me quedé en el lodazal dentro del auto, tratando de calmarme, empezó a llover y decidí salir del auto para pedir auxilio hasta que un señor de una camioneta pick up se apiadó de mí y me llevó al pueblo más cercano, pregunte por un taller y ya atardeciendo fuimos con un volkswagen por el auto y lo amarramos con un mecate muy largo, de tal manera que se bamboleaba mucho el vehículo , estaba lloviendo torrencialmente y de pronto un par de vehículos nos quisieron rebasar en curva y los dos se fueron a un desfiladero, fue impresionante verlos y uno de los mecánicos dijo. ¡Hay que apresurarnos porque si vienen los de la federal nos van a involucrar! Así que aceleramos y llegamos al pueblo, inmediatamente metimos al chévrolet al taller y yo partí para el Distrito Federal en un autobús, a los pocos días regresé por el automóvil, al que se le habían roto las mangueras de los frenos, el carro se lo regresé a Mauricio y le pedí que me lo cambiara y me asignó un topáz, el pulque se los entregué a los obreros y se lo tomaron en un partido de futbol al cual fui invitado, yo tomé poquito pues no me gusta el pulque y aún mas que vi como lo fermentan, con mucha insalubridad, dicen que le ponen una “muñeca”, que es un calcetín en donde ponen un excremento de animal ó humano, dicen que el de la abuelita es el mejor, pero no pude comprobar que así fuera, según los investigadores del proceso de elaboración del pulque, esto es un mito, esperemos que así sea.
En una ocasión, llegando de Tlaxcala como a las ocho de la noche, al tocar el claxon para que me abriera el vigilante la puerta de la empresa, de pronto me tocó en el vidrio una mujer que se veía desesperada, bajé el vidrio y me dijo que por favor la dejara entrar a la empresa, pues la habían asaltado y no sabía dónde estaba, la dejé pasar y le presté el teléfono para que se comunicara con sus familiares, le comenté que estaba en la delegación Ixtapalapa y me comentó que la habían asaltado en Vallejo, al extremo opuesto de la ciudad y le dije que le iba a dar dinero para el taxi, así fue y entonces lo tomó y con mucho temor se fue a su casa, este fue uno de los avisos de que ya la ciudad de México se estaba poniendo muy insegura, pues ya nos habían asaltado dos veces con metralleta, la última ocasión dejaron muy golpeado al contador casi al llegar a la empresa.
Ganamos un pedido de cuatrocientas puertas para los cuartos de máquina de el nuevo edificio de los laboratorios Schering Plough, con estándares de calidad muy altos por ser para un laboratorio de medicamentos, por ejemplo la pintura tenía que ser con solvente base agua y en México no se conseguía, así que tuvimos que importarla de USA, pero lo más difícil fue su aplicación, se escurría mucho y tardaba mucho en secarse, así que construí un horno de secado con lámparas infrarrojas y unos dispositivos (dollys) para montar las puertas, que corrían en unas vías que pasaban primero por la zona de pintura con un equipo “airless”, luego a la zona del horno y por último a la zona de secado y empaque, en un proceso contínuo; También mejoramos el sistema de soldadura de las puertas pues los canadienses no nos aceptaban los defectos del sistema de soldadura por puntos, así que investigué que pegamento había en el mercado y me encontré un pegamento que había sido utilizado en los alerones del transbordador espacial, que aguantaba temperaturas arriba de los 200°C, hice las pruebas, las sometía la aprobación de los canadienses y fue aceptado el proceso, lo único que pusieron de objeción fueron los olores de los solventes, así que teníamos que dejar que los solventes se evaporaran para posteriormente empacar las puertas y enviarlas al laboratorio que está en Xochimilco, por cierto un súper laboratorio de primer nivel, este pedido fue un éxito tecnológico.
Continué con mi administración del negocio orientado a las ventas, pero sin dejar de descuidar todos los sucesos derivados de años de mala administración, desde luego que Mauricio no estaba enterado de lo mal que andaba esa empresa, tal vez porque estaba más compenetrado en lograr la certificación ISO de calidad de otra de sus empresas, la estrella de todas ya que era una empresa catalogada como ALTEX (altamente exportadora) ya que exportaba componentes electrónicos a China y a otros países de oriente y finalmente cumplió con su consigna de no apoyarme para sacar adelante a la empresa, después me enteré de que en administraciones anteriores si apoyaba a la gerencia para la nómina, así que no es que no estuviera enterado, más bien creo que ya estaba cansado de apoyar pues había una deuda millonaria de la empresa que yo dirigía a la empresa ALTEX, conclusión, me engañó con eso de que era una empresa sana, bajo nivel de ventas, graves problemas de servicio al cliente, deudas a proveedores de más de ciento cincuenta días, falta de pago al IMSS, ambiente laboral muy tenso y descompuesto, falta de motivación de los empleados y obreros, vendedores que no salían a vender, malversación de fondos, corruptela, así que fue un buen reto dirigir esa empresa, traté de vender, de reparar equipo entregado con defectos, cobrar saldos, pagar a proveedores, al IMSS, que en más de una ocasión nos quiso embargar, hasta que llegó en momento que le dije a Mauricio no puedo hacer nada mas, entonces me dijo ¡Que recomiendas Roberto!, le contesté ¡Declare la empresa en quiebra y cambiemos de giro!, ¡a ver a ver que se te ocurre!, al declararla en quiebra ya no paga, sobre todo al IMSS, y cambia a un giro en donde ya no tenga que cargar con el desprestigio de la mala calidad del producto!, ¡eso está bien pero que nuevo giro! expresó Mauricio, entonces le recordé que hacía diez años una de sus empresas fabricaba entre otras cosas cortinas metálicas para puertas de negocios, que podríamos exportar, ¡me gusta la idea! dijo Mauricio, solamente mi duda es que si el tren de laminación aún funciona, pues tiene como diez años que está abandonado en el campo de futbol de otra de las empresas, si logras rescatarlo lo hacemos, fui a ver el tren de laminación, afortunadamente se veía completo, eso sí muy oxidado, tuvimos una reunión la siguiente semana y les comenté que si me atrevía a repararlo y el accionista me dijo, mientras lo reparas yo voy a buscar contacto en Estados Unidos, duró un año la reparación pero valió la pena pues quedó mejorado el tren de laminación, muy automatizado con control lógico programable (PLC), electroválvulas nuevas, etc. y lo más importante que nos quitamos la dependencia de un operador que a cada rato chantajeaba a la empresa con exigencias de incremento de sueldo, faltista, etc.
Vino un gringo para transferirnos la tecnología de fabricar cortinas con estándares
norteamericanos, hice una nueva distribución (layout) de la planta, e iniciamos la fabricación de cortinas para exportación.
La materia prima la importamos de USA bajo un sistema PITEX que es una especie de importación temporal en el cual entre otras cosas, se tiene que llevar el registro de todos los desperdicios de la materia prima y declararlos a Hacienda; los gringos nos enviaron una máquina para hacer resortes y vino el momento de los primeros embarques a Phoenix Arizona, tuvimos que diseñar los empaques para el producto terminado, el primer embarque partió hacia la frontera en una plataforma descubierta, con la presencia de los accionistas mexicanos y los nuevos socios gringos, todos estábamos felices hasta que después de una hora aproximadamente nos habla la empresa transportista que la carga se había caído en un lugar en las afueras de la ciudad y allá fuimos y era un verdadero desastre, toda la carga estaba en el suelo, llevamos gente y como pudimos llevamos la carga a un estacionamiento para trailers y allí empezamos a verificar los daños y a cargar nuevamente el producto no dañado, esto nos llevó a rediseñar el empaque, hasta que tuvimos un empaque seguro, para eso pasaron nueve embarques y tres percances, pero finalmente encontramos la forma segura de proteger la carga, esta experiencia nos hizo ver la importancia que tiene el empaque en los productos.
Así mismo empezamos a desarrollar otros productos como plataformas de carga hidráulicas, neumáticas y eléctricas, para camiones, puertas especiales para camiones repartidores y puertas contra incendio.

Con esto la empresa tomó un nuevo rumbo y Mauricio estaba muy contento y desde luego yo también, pero empezó a invadirme la nostalgia por la familia y pensé en renunciar a finales del año, por lo que le informé a Mauricio y empecé a preparar mi salida, tratando de dejar todo en orden, era el mes de agosto y por un lado la inseguridad estaba en su máximo apogeo y eso me hacía pensar mucho en regresarme a San Luis, además aproximadamente dos meses antes mi primo Juan Carlos me había comentado que estaba involucrado en el proyecto de creación de una Universidad con características muy particulares en San Luis Potosí, de momento no le di importancia, hasta que pensé en regresarme, entonces le dije que me interesaba participar en el proyecto, así que un día me llama a la empresa y me dijo que había una persona que me quería ver, que fuera a las oficinas de la Coordinación de Universidades, donde trabajaba, me di una escapada y me encontré con la sorpresa de quien quería verme era el ingeniero Armando Rubio, antiguo maestro del tecnológico, al verlo nos dio mucho gusto a ambos pues yo había sido uno de sus mejores alumnos y me dijo que el iba a ser el rector de esa universidad y me invitó a colaborar con él, así que ni lo pensé y acepté, nos comentó que iba a hacer una fiesta en San Luis para celebrar su nombramiento y allá fuimos Juan Carlos y Nora, Bita y yo, volvió a hacerme el ofrecimiento y le ratifiqué que sí aceptaba, pero que creen, del plato a la boca se cae la sopa, resulta que finalmente no lo nombran a él, los empresarios de San Luis nombraron a otra persona, así que tuve que empezar el proceso de entrevistas y finalmente logré que me aceptara esta otra persona, le comenté que pensaba renunciar en diciembre y me dijo que hiciera lo posible por incorporarme a la universidad en septiembre, en eso estábamos, cuando un domingo muy contento porque ya me habían aceptado en la universidad, me voy a Tepito un barrio muy peligroso, a buscar pilas para el reloj que me había dejado mi Papá, no había caminado más que unas cuantas cuadras antes de llegar a la zona de tianguis, cuando cuatro tipos me asaltan, uno de ellos con cuchillo en mano, me quitan lo poco de dinero que llevaba, me golpean y me dejan tirado a media calle, a medio día, delante de la gente y nadie hizo nada por mí, afortunadamente solo me golpearon, di gracias a Dios por eso y como pude me levanté y me fui a la casa, con una mezcla de dolor y alivio porque estaba vivo y pensé, ni un día más me quedo en la ciudad de México, así que al día siguiente fui a la empresa todo golpeado a renunciar, Mauricio estaba en Miami, y pedí que me comunicaran con él le expliqué lo sucedido y me comprendió, me dijo que a él en días pasados lo habían tratado de secuestrar frente a otra de sus empresas y que gracias a los vigilantes, no se lo llevaron, así que lo sentía mucho pero que respetaba mi decisión, traté de dejar los asuntos lo mejor que pude y al siguiente día partí para San Luis, adolorido pero contento porque ya me iba a reunir con la familia y tenía trabajo.
Así que llegué a San Luis en el cumpleaños de la Bita, adolorido y todo, festejamos, al día siguiente me incorporé a la universidad, empezamos a trabajar en una sala de juntas de la cámara nacional de la industria de transformación (Canacintra) dos directores y el rector, posteriormente iniciamos en proceso de inscripción de alumnos en el teatro alameda allí incorporamos a los primeros cincuenta y siete alumnos y contratamos a los primeros maestros, un dieciséis de septiembre estábamos por la tarde terminando de contratar a la que sería la primera plantilla de profesores y arrancamos con las actividades de la universidad al día siguiente, que por cierto no había electricidad aún y contratamos unas plantas de diesel generadoras de energía eléctrica, y así empezamos a trabajar entre tolvaneras pues aún estaba en construcción la escuela, llegó el día de la inauguración con la presencia del gobernador y me tocó tomar la bandera de manos del ejército y con mucha gallardía marché y la coloqué en la urna, que desde entonces aloja a la bandera nacional, vinieron tiempos difíciles pues como aún no teníamos electricidad, no podíamos conectar la maquinaria de los laboratorios y talleres y los muchachos se empezaron a desesperar, esto aunado a la noticia de que no iba a haber continuidad de estudios a las licenciaturas como inicialmente se les había comentado, los muchachos protestaron tomando las instalaciones y haciendo un paro de labores, el enojo se incrementó al hablar con ellos una persona de la Coordinación General que está en la ciudad de México y sin consideración y tacto les dijo que no había continuidad de estudios, que quien así se los había planteado había cometido un error. Y eso era una mentira pues desde su creación las universidades tecnológicas se plantearon con continuidad de estudios a las licenciaturas como se planteó en el “libro azul” documento normativo de la creación de las universidades tecnológicas. Intervino la secretaria de educación prometió algunas cosas a los alumnos , como becas y me tocó participar en la negociación con los líderes estudiantiles, finalmente terminó el paro y todo mundo feliz volvió a sus actividades normales, Jorge González y yo durante esas horas más allá de la jornada normal en donde nos poníamos a pensar en cómo mejorar a la universidad, iniciamos el sistema de calidad, de hecho los primeros indicadores aún persisten después de casi catorce años de su creación y hoy la universidad está certificada en la norma ISO 9001- 2000, de hecho llevamos ya más de diez años con esta certificación, fuimos la primera universidad del estado certificada y la primera universidad del subsistema de universidades; pero no conformes con la certificación de los procesos decidimos buscar la acreditación de cada uno de los elementos que intervienen en el procesos educativo de acuerdo a estándares internacionales de calidad, así que buscamos esa acreditación con el consejo de acreditación de la enseñanza de la ingeniería (CACEI) y con el consejo de acreditación en la enseñanza de la contaduría y administración (CACECA), así como con los comités interinstitucionales para la evaluación de la educación superior (CIEES), logrando la acreditación de todos los programas educativos por primera vez en el año 2005, lo cual nos daba más certeza de que el proceso educativo cumplía con estándares de calidad, reconocidos internacionalmente, hasta la fecha se ha mantenido la acreditación.
Fueron catorce años casi quince de una actividad que no consideré trabajo, más bien una actividad que me dio muchas satisfacciones ya que contribuí en la formación de personas con conocimientos, habilidades y actitudes que les permitieron contribuir al desarrollo económico y social de sus familias, cientos de jóvenes que hoy son exitosos en su vida profesional y en lo social, sin embargo los casos que mas me satisfacen son los de aquellos muchachos que les dimos una oportunidad que quizás en otra escuela, es mas en otra dirección no se la hubieran dado, como es el caso de una muchachita que estaba completamente desorientada que resultó embarazada, que por lo mismo reprobó, a ella le conseguí que la recibieran en la universidad tecnológica de Aguascalientes, con trabajos logró terminar y se regresó a hacer su estadía en San Luis, al pasar el tiempo me la encontré en la terminal de autobuses y le pregunté que como le iba y me dijo que tenía el puesto de supervisora en una empresa importante, me dio mucho gusto de que esa muchachita desorientada que tiempo atrás traía problemas emocionales muy fuertes, con abortos, varios “novios”, que por cierto el último hizo un drama en la universidad amenazando pegarse en la cabeza con un ladrillo si la muchachita lo dejaba, en fin la muchachita andaba muy mal, pero gracias a la oportunidad que se le dio hoy es una persona de bien, el caso de Felipe de Jesús que había reprobado todas sus materias y que por tanto ya no podía continuar en la universidad, todos los días me esperaba en el , estacionamiento para suplicarme que le diera otra oportunidad, finalmente se la di, realizó su estadía en una empresa francesa en donde fue seleccionado para ir a Japón a traer la tecnología para la fabricación de un nuevo producto,
al cabo de un tiempo invitamos a Felipe de Jesús a que les comentara su experiencia a los alumnos y me dijo que estaba a punto de ser nombrado gerente de esa línea de ensamble, casos como este en cuanto a los alumnos y fomentar el desarrollo de los profesores ya sea con oportunidades de nuevos puestos ó conseguirles becas para sus posgrados, son los que me llenan de satisfacción, podría contarles que hice tal ó cual mejora, que participé en el diseño de tal plan de estudios, pero no hay nada como la satisfacción de haber hecho algo por el desarrollo de las personas.

Llegó el momento de la despedida de la universidad, no porque no pudiera continuar, si no más bien por evitar riesgos en cuanto a que el gobierno cambiara las condiciones de la jubilación, finalmente el rector aceptó my solicitud y el 31 de diciembre del dos mil once fue mi último día como director académico de la universidad, hubo un desayuno para celebrar el acontecimiento,
también me festejaron mis sesenta y seis años.

En cuanto a mi salud me encuentro bien, he estado tomando el medicamento y una dieta recomendada por Martha, que es un crusli de una mezcla de queso cotagge con aceite de linaza (crusli de la doctora Budwig), nueces, amaranto, semilla de girasol, almendras, piñón, salvado, coco, miel de abeja al natural y trocitos de papaya, de tomar, té verde y recientemente una bebida de extracto de amaranto riquísima, pero lo más importante es que he estado haciendo ejercicio diariamente, me voy a caminar al parque tangamanga, por cierto estoy aprendiendo a caminar con técnica y las veces que he llevado a la Bita a la huasteca, he trotado cinco kilómetros desde la curva del tabaco hasta la entrada del pueblo , también participé en la carrera de aniversario de la universidad antes de retirarme y no me fue tan mal pues quedé en cuarto lugar de los empleados; mi lugar preferido para hacer ejercicio es el laguito que está en medio del parque tangamanga, allí doy cuatro ó cinco
vueltas a veces caminando, a veces trotando, es muy reconfortante ver a los patos de diferentes especies, a las garzas, al águila que está al acecho, a las ardillas, a las lagartijas y las supercarreteras de hormigas que van por alimento en una coordinación extraordinaria de tal forma que no chocan entre sí, espero y hago todo lo posible por disfrutar de la naturaleza, y con esto ayudarme para vivir mucho tiempo más pues siento que aún hay mucho por hacer y disfrutar, la Bita, los hijos, los nietos.

Ayer fuimos a ver al doctor que me operó y nos comentó a Bita y a mí que el medicamento hay que irlo dosificando pues si se suministra indiscriminadamente se corre el riesgo que a los tres años ya no funcione pues las células malas se vuelven inmunes y entonces se pueden expandir, por lo que el doctor propone realizar un bloqueo androgénico que consistirá en suspender el tratamiento por tres meses para dejar que se vuelvan a regenerar las células no tan dañinas, pero que a la vez no dejen que proliferen las células más agresivas, el indicador va a ser el antígeno prostático si al cabo de los tres meses sube el valor como a 10 mg. Entonces se continúa con el tratamiento, si no sube y se mantiene en el rango normal entonces sigue la suspensión del medicamento, si continúa en el rango normal los siguientes tres meses, sigue sin aplicarse el medicamento, en dado caso que aún con el tratamiento el antígeno sube, entonces hay que cambiar a un medicamento ó tratamiento más severo, pero existe una ligera probabilidad de que suspendido el medicamento el antígeno se conserve dentro del rango normal, y yo estaré luchando por que esté dentro de esta ligera posibilidad ya que hasta ahora mi reacción al medicamento y a la operación han sido según el doctor y yo así lo considero, extraordinarios, así que seguiré luchando por sobrevivir siguiendo las instrucciones del doctor, haciendo ejercicio, comiendo sanamente tratando de evitar las carnes rojas, comiendo otro tipo de carnes (aunque no me guste el pollo), alimentos vegetarianos y el famoso crusli de la doctora Budwig aunque el doctor considere que científicamente no se han comprobado sus beneficios, pero más que nada conservando una actitud positiva, con muchas ganas de vivir, cosa que a veces se hace difícil pues prácticamente te dicen los doctores que estás sentenciado a morir, sin embargo ¡voy a hacer algo extraordinario!.
Compramos una jeep patriot, no era el auto que deseaba, pues siempre he querido un jeep clásico, sin embargo compramos la camioneta por que le gusto a Bita y me convenció de que la compráramos y para ello le vendimos la camioneta x-trail a Billy; nunca nos imaginamos la odisea que íbamos a pasar, el día del padre partimos en la patriot rumbo a Damián Carmona Karla Daniela, Cami y Arantxa, íbamos muy contentos por Bita, escuchando música, era el medio día cuando pasamos por el crucero de Cárdenas-Rayón cuando de pronto vi por el retrovisor como un auto se le puso en frente a una camioneta que llevaba frutas y abarrotes, de tal forma que se tuvo que orillar, esto me hizo sospechar de un atraco y le imprimí más velocidad a la camioneta, no había pasado ni media hora cuando dos vehículos nos rebasan y se paran frente a nosotros obligándonos a detener el nuestro, se bajan de los tres vehículos como doce hombres armados y con violencia nos ordenan que nos pasáramos al asiento trasero de la camioneta a Karlita y a mí, Karlita por el miedo intenta correr y uno de los hombres le grita que se detenga, amagándola con la ametralladora, le digo al maleante que la deje, que yo la iba a tranquilizar y ya la subí conmigo y las otras niñas al asiento trasero, entonces se suben dos maleantes a manejar la camioneta siendo escoltada por los otros tres vehículos, rumbo a Tamasopo, en el transcurso del recorrido de donde nos asaltaron a Tamasopo, traté de conservar la calma y empecé a platicar con los maleantes para tratar de suavizar la situación, las niñas dejaron de llorar y se tranquilizaron, les pedía a los maleantes que nos bajaran en cualquier lado y en un lugar donde se pudo comunicar uno de ellos con el jefe que iba en el vehículo de adelante le preguntó que si nos bajaban en el crucero de Tamasopo y como que le dijo que sí, me lo comunicó ya me sentí más tranquilo, llegamos al crucero y se siguieron de frente, en ese momento les pregunté que qué pasaba y uno de los maleantes me dijo que el jefe quería hablar conmigo a solas, entonces se metieron por un camino de terracería y se internaron en la sierra como unos cinco kilómetros de pronto en un claro se detienen, se bajan de los vehículos y hacen un círculo los doce hombres armados, me ordenan que me baje y que las niñas se queden dentro de la camioneta, me llevaron al centro del círculo formado por los maleantes, entonces aparece el jefe, un hombre joven como de unos veintiséis años, en camiseta, de sombrero, completamente tatuado de brazos y pecho, con aretes y “piercings”, con un acento sudamericano el cual empezó a amenazarme con matarme y con la culata del arma como si me fuera a pegar, las niñas en la camioneta observando la escena y Karla Daniela gritando que quería estar conmigo, me amenazaron con descuartizarme y tirar los restos en el monte, traté de conservar la calma y le decía al maleante que nos dejaran libres, que no los iba a denunciar, que lo hiciera por las niñas, finalmente el jefe les da la orden de que me suban a la camioneta y nos lleven a la carretera y nos dejaron en el crucero de Tamasopo, me ordenan que baje la maleta y después a las niñas, entonces rápidamente pensé en primero bajar a las niñas, abrí las puertas y las jalé, ya debajo de la camioneta les dije que corrieran a la tienda mas cercana y el maleante amenazante me dijo que si me atrevía a denunciarlos a los policías municipales que estaban enfrente que inmediatamente ellos les informaban y regresaban a matarme, así que lo que hice fui a intentar comunicarme por teléfono con la Bita pero no había línea, así que tomé un taxi hasta Damián Carmona y allí terminó la odisea, gracias a Dios que salimos ilesos.
Al día siguiente Jorge el hermano de Bita nos llevó a Valles y estando allá me dijo que si quería ir a ver el jeep que nos había comentado, lo vimos y nos gustó mucho, así que lo compramos, por la tarde estábamos regresando a San Luis en nuestro jeep, esto nos hizo sentir contentos.
Dice Bita que la inocencia de Ari nos salvó la vida, pues no mostró temor, asimismo Cami, es cierto, junto con la actitud valiente de Karla Daniela y la serenidad mía, Dios nos ayudó.
Durante el mes de agosto se realizaron las olimpiadas en Londres (2012) y fue un acontecimiento que enmarcó sucesos extraordinarios en diferentes ámbitos, en lo social, cultural y deportivo. los cuales son señales de cambio de mentalidad hacia la excelencia (retomar el camino), al rompimiento de paradigmas y barreras socio-culturales y en especial nos enseñó este evento como sí los mexicanos tenemos todo para triunfar, desde luego con dedicación y entrega para lo que queremos lograr, y desde luego todo es más fácil estando unidos.
(El agente 007 en el palacio de Buckinham, acompañando a la reina Isabel para asistir a las olimpiadas).
(“La reina Isabel” lanzándose en paracaídas al estadio olímpico)
(Recordando a John Lennon en la ceremonia de clausura de las olimpiadas de Londres 2012)
(Oscar Pistorius primer atleta paraolímpico que compite en olimpiadas normales)

Ya tenemos los estudios en el gammagrama sale una manchita en una costilla que espero sea resultado de las dos caídas sufridas recientemente, el antígeno fue de 2.09 superior al anterior. Pero dentro del rango normal y en cuanto al estudio de resonancia magnética se detectó un punto que hay que ver con detenimiento, aunque está dentro de la situación normal, también se detectó desgaste en los huesos de las rodillas, clavícula y quijada, que considero normal por mi edad, se nota abombamiento en las regiones intervertebrales, seguramente resultado de la caída que sufrí al estar poniendo la instalación eléctrica en una parte de la casa y liquido derramado en la unión de las piernas con el coxis, sin embargo no siento ninguna molestia aguda, así que sigo haciendo ejercicio con cierta mesura, por ejemplo camino en lugar de trotar,
trato de no cargar cosas pesadas, también sigo comiendo el “muesli” de la doctora Budwig y voy a volver a tomar los jugos como lo recomienda la terapia Gerson.
En estos días Bita me va a acompañar con especialista para que con base en los diagnósticos recomiende algún tratamiento, también vamos a presentarle los estudios al doctor que me está tratando par escuchar su opinión. Estamos pensando Bita y yo en realizar un viaje a Cuba, para tener una tercer opinión ya que es sabido que en Cuba la medicina está muy avanzada en especial en la cura del cáncer, por lo que a través de los contactos de Billy, conseguimos un especialista y estoy por enviarle los resultados de los exámenes para que me cotice y ver si vale la pena hacer una visita de carácter médico a ese país, porque desde luego hacer una visita en viaje de placer si nos gustaría realizarla, así que vamos a hacer lo posible por realizarla, antes de que muera Fidel Castro.
Como ven, la vida sigue adelante, estoy muy contento porque Carre acaba de conseguir nuevamente empleo en la industria como él deseaba, retomó nuevamente sus estudios, y si no fuera posible por alguna circunstancia ajena al esfuerzo, lo que realmente deben buscar Carre y Andrea es la felicidad propia y de sus hijas, así que a luchar por eso, finalmente es lo esencial en la vida. Billy es coordinador académico en una universidad privada, tiene una novia que lo quiere, las peques van juntas a un colegio y Bita y yo iniciamos la construcción de una casa en el terreno de al lado, pensando tener una vida cómoda nuestros próximos años y con una escalera de caracol de donde bajen las peques en sus quince años.
¡Albricias!, ya me contestó el médico cubano y comenta que ve bien los resultados y también fuimos hoy con el especialista y también su diagnóstico fue positivo y cree que estoy en posibilidades de operarme para extirpar por completo el mal, pero eso debe decidirlo el urólogo, y propone otras dos opciones más que son: radioterapia para “matar” el mal, ó continuar con la hormonoterapia, ahora vamos a ver que comenta el urólogo.
El médico cubano me solicitó un estudio de funcionamiento hepático, se lo envié y su diagnóstico fue que estaba bien y que continuara con el tratamiento hormonal y que me va a recetar un tratamiento de medicina alternativa, estoy en espera de su propuesta, tarda mucho en contestar y me desespero, voy a comunicarme con otro médico cubano en estos días, por lo pronto nos hemos divertido con el jeep y continúo haciendo ejercicio y disfrutando de la naturaleza, vean como las ardillas se dejan acariciar y los patos corren por comida, ¡es fantástico!

Antes de terminar el año fuimos a Tampico par consultar otro médico y tener otra opinión mientras los cubanos contestan y la opinión del médico tampiqueño coincide con la del urólogo que estoy consultando en el sentido que el tratamiento hormonal es el adecuado y que debo seguir con él, para garantizar unos 10 ó 12 años de supervivencia y posteriormente continuar con otro tratamiento más agresivo, me recomienda que siga haciendo ejercicio para contrarrestar los efectos del medicamento, después de todo esto lo que aprendí es que una gran parte del éxito del tratamiento depende de lo que yo haga por mí, así que haré mi mejor esfuerzo.
El tratamiento que estoy armando para combatir el cáncer es holístico nacido de las recomendaciones de los médicos nacionales y cubanos que he consultado, la información que me ha proporcionado Marthita, Angelina la madrina de Billy y las investigaciones que he realizado, así que consiste en: Tratamiento base: Control hormonal intermitente con chequeo frecuente.
Este tratamiento es el principal, ya que mediante el control hormonal se elimina la generación de testosterona, la cual es el principal alimento de las células cancerígenas y por tanto puede morir el tumor ó al menos dejar de crecer.

Tratamiento alternativo:
Reforzamiento del sistema inmunológico:
ya sea con TRANSFERON de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional ó TRANSFERFACTOR PLUS y RIOVIDA de la compañía 4Life.


Ambos medicamentos ayudan a la generación de células NK (natural killer) que atacan las células infectadas o cancerígenas, el Transferón es de origen humano y el Transferfactor plus es de origen animal, por lo que prefiero usar el medicamento de origen humano, además de que está registrado ante las autoridades de salud como medicamento y el otro no, es decir es un suplemento alimenticio, cabe aclarar que este último es el que me recomendó un médico cubano que está haciendo su maestría en Miami.


 Bicarbonato de Sodio.
El cual genera alcalinidad que permite la entrada de oxígeno a las células cancerígenas y éste ayuda a que mueran.
 Muesli de la Dra. Budwig. (base de mi alimentación).
Es una masa con superficie activa rica en electrones (la mezcla de queso cottagge ó quark con aceite de linaza) que fortalece el sistema inmunológico.
 Licuado de sábila, manzana y miel.
Recomendado por Angelina que tiene evidencias de mejoría de un conocido con cáncer de próstata al ingerirlo de manera permanente
 Jugos de zanahoria y verduras.
Ayudan a desintoxicar el organismo, fortaleciendo el sistema inmunológico y ayudando al cuerpo humano a recuperar la capacidad de auto curarse.
 Dieta 80% vegetariana y 20% carnes de pescado, pollo.
Idem anterior.
 Toxina de alacrán cubano (aún no lo consigo)
Posee propiedades antitumorales, analgésicas y antiinflamatorias
 Ejercicio: caminar ó trotar diariamente.
Esto con la finalidad de oxigenar el organismo y activar los pulmones, hígado y riñones que son los responsables de la desintoxicación del cuerpo.
 Hidroterapia: Baño caliente salino cada semana (aún no lo hago).
Para eliminar toxinas por capilaridad.
 Control emocional: Evitar el estrés, preocupaciones e ira.
Para no generar estados de acides, ya que este estado es propicio para que viva el cáncer y otras enfermedades.


Todo esto que les comento se escribe fácilmente,
sin embargo ha sido un trabajo arduo de investigación, comunicación con médicos nacionales y cubanos, confrontar sus recomendaciones, en algunos casos causando molestias a las personas como el caso de un médico de Querétaro que se dice distribuidor de la toxina del alacrán:

To: drgracia_escozul_queretaro@hotmail.com
Subject: RE: ESCOZUL
Date: Thu, 7 Feb 2013 21:39:26 -0600

Dr. Francisco Gracia, gracias por tomarse la
molestia de contestarme, vivo en San Luis Potosí y quiero visitarlo en corto tiempo.
Efectivamente hay mucha información que confunde, al respecto del Escozul y quise comunicarme al correo que menciona en su página pero me lo rechaza, puede confirmármelo, el que marque es: bordier@unimed.gtm.sld.cu ó si hay algún teléfono se lo voy a agradecer. Atentamente Roberto Canseco”

“From: drgracia_escozul_queretaro@hotmail.com
To: rcanseco46@hotmail.com
Subject: RE: ESCOZUL
Date: Fri, 8 Feb 2013 09:01:22 -0600

SR, CANSECO SI UD CREE EN ESTE PRODUCTO DE ESCOZUL QUE RECETO TOMELO DE OTRA MANERA BUSQUELO CON LOS DEMAS QUE SE ENCUENTRAN EN EL INTERNET.
SALUDOS. TENGO MAS DE 5000 PACIENTES ESPERO ME ENTIENDA.”

“From: rcanseco46@hotmail.com
To: drgracia_escozul_queretaro@hotmail.com
Subject: RE: ESCOZUL
Date: Fri, 8 Feb 2013 09:46:02 -0600

Dr. Gracia, no es con el afán de molestarlo, pero entienda que es mi salud y necesito estar seguro del producto, la duda surge porque el correo que usted pone de Alex Bordier no funciona, mi sugerencia es que ponga el actual.

Yo pienso visitarlo próximamente para llevarle mis estudios y me pueda formular la dosis.”


“De: roberto antonio canseco casado (rcanseco46@hotmail.com)
Enviado: viernes, 08 de febrero de 2013 10:54:27 a.m.
Para: Dr. Francisco Gracia Ruiz Qro (drgracia_escozul_queretaro@hotmail.com)

Gracias Doctor por su información.
No fue mi intención molestarlo, próximamente lo estaré visitando, para hacer cita con Ud. con que anticipación debo de hacerla?
Saludos
R.Canseco”

“From: drgracia_escozul_queretaro@hotmail.com
To: rcanseco46@hotmail.com
Subject: RE: ESCOZUL
Date: Fri, 8 Feb 2013 10:27:36 -0600

ALEXANDER LO BORRO PORQUE NO QUIERE CONTESTAR POR PROBLEMAS CON EL MINISTERIO DE SALUD, YA QUE ELLOS LO PRODUCEN CON EL NOMBRE DE VIDATOX EN GOTAS UNICAMENTE, Y LA FORMULA NO ES COMPLETA CUANDO LO PATENTARON PRECISAMENTE PORQUE SE LO IBAN A QUITAR. DE UD DEPENDE SI QUIERE O NO TOMARLO.
O KLO MISMO PREGUNTELES A LOS DEMAS GUADALAJARA POLANCO ETC.”

Ó este otro caso:
“Dra. Carmen, le agradezco su información, valoraré el uso del producto Vidatox 30CH.
Ahora si no le causa molestia le pregunto lo siguiente:
Es adecuado el tratamiento de control hormonal?
y como tratamiento alternativo:
el fortalecimiento del sistema inmunológico con transfer factor plus ó como alternativa el TRANSFERON producto que ha desarrollado el Instituto Politécnico Nacional
y el Vidatox ó el Escozul?
Espero ansiosamente su respuesta, créame que si bien me interesa el tener una buena calidad de vida por muchos años (tengo unas nietas preciosas y quiero apoyarlas en su educación), me entusiasma tener relación con hermanos latinoamericanos, hace poco por motivos de trabajo fui a Argentina y me trataron maravillosamente bien y el pueblo Cubano por su historia reciente siempre ha sido motivo de admiración e inspiración, por tanto me encantaría escribir en mis memorias que los médicos cubanos contribuyeron con sus conocimientos a mejorar mi salud.
Espero visitarlos algún día (antes de que muera Fidel).
Reciba un afectuoso saludo desde México
Roberto A. Canseco Casado

“De: Carmen (carmen.morales@infomed.sld.cu)
Enviado: jueves, 28 de febrero de 2013 07:11:03 a.m.
Para: roberto antonio canseco casado (rcanseco46@hotmail.com)
Estimado Roberto A. Canseco Casado:
Dentro de los protocolos de tratamiento aquí en Cuba, está indicado el tratamiento
hormonal para los tumores de próstata mientras tengan buena respuesta. Existe una etapa ulterior en que ya no responden al tratamiento hormonal llamados tumores hormonorefractarios. También aquí se usa terapia inmunológica a base fundamentalmente de anticuerpos monoclonales cuando ya los tumores no responden a la hormonoterapia. No tengo información del producto al que Ud. se refiere TRANSFERON ni de que sea aplicado en nuestro país.
El Vidatox 30CH es un producto no tóxico y puede contribuir a mejorar el funcionamiento de su organismo.
Como le expliqué antes, el Escozul no es un producto de LABIOFAM, no tengo información que su procedencia por lo que no puedo opinar respecto a su seguridad y efecto.
Quedo a su disposición y por supuesto que será muy bienvenido si decide visitarnos.
Mis mejores deseos para ud y su linda familia.
Saludos
Dra. Carmen”

“From: roberto antonio canseco casado
Sent: Wednesday, March 13, 2013 12:09 AM
To: Dra. Carmen Morales
Subject: RE: Respuesta a Solicitud de información

Doctora le envío información sobre el TRANSFERON

Reciba un abrazo fuerte desde México

Roberto A. Canseco”

“Estimado Señor Roberto Antonio Canseco:
Le agradezco mucho la información que me ha hecho llegar.
Claro que conozco el Factor de transferencia, solo que Transferon es un nombre comercial no familiar para mí. En cualquier caso revisando su mecanismo de acción, debo expresarle que si bien no creo que provoque ningún daño al paciente que lo consuma, en el caso de los tumores de próstata no tendría gran beneficio. Recuerde que no se tratan con quimioterapia convencional sino con hormonas.
Lo que le comentaba del tratamiento con anticuerpos monoclonales, es contra el Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF, siglas en inglés) porque este es un tumor de origen epitelial y lo que se trata es de bloquear los receptores a esta molécula y así inhibir el crecimiento tumoral.
Quedo a su disposición para cualquier necesidad que se presente.
Saludos cordiales
Dra. Carmen”

Parece ser que se molestó la Dra. Tal vez porque un neófito (ya no tanto) ha investigado sobre medicamentos novedosos de última generación, si bien en Cuba la medicina está muy avanzada, en México existen centros de investigación y médicos vanguardistas y personas con deseos de vivir
Hoy por primera vez, hace unos minuto me tomé el TRANSFERON (factor de transferencia, extracto dializable de leucocitos) de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, con esto inicio el tratamiento para fortalecer el sistema inmunológico apoyando en la creación de células que defienden el organismo y así evitar ó disminuir la metástasis. Cabe aclarar que al menos la doctora cubana que estoy consultando dice que si bien no me perjudica ingerir este medicamento, no me ayuda y lo que ella dice que están utilizando en cuba después de que ya no funciona el control hormonal, es tratar al paciente con anticuerpos monoclonales que controlan el factor de crecimiento epidérmico, ya que el tumor de próstata es de origen epitelial (conjunto de células que constituyen el revestimiento interno de las cavidades, órganos huecos, conductos del cuerpo ) y lo que se trata es de bloquear los receptores a esta molécula y así inhibir el crecimiento tumoral. Bueno, la opinión de la doctora es correcta, pues va en la línea de reducir el tumor, sin embargo quiero probar primero cortarle los suministros de medicamento a las células cancerígenas y tratar de que se quede sin medios de vida y por tanto muera, si no funciona me iré a la propuesta de la doctora cubana.
Luego me remuerde la conciencia, por no haber tratado la enfermedad de mi papá de esta manera, el tenía cáncer de próstata también, pero los médicos diagnosticaron ya invasión y que no había nada que hacer, yo les pedí ayuda y me concedieron darle radiaciones y este tratamiento no le causó efecto en su mal, pero si le bajó las defensas, de tal forma que murió de neumonía, si hubiera sabido todo lo que ahora sé, le habría abierto otras posibilidades de supervivencia, como dice mi prima Martha, otras veredas, que gracias principalmente a ella se han abierto para mí; el mensaje es que :

¡Nunca pero nunca! Hay que confiar en el diagnóstico de un solo médico, siempre hay que consultar otros.

Hay que investigar sobre el mal y tomar decisiones.

Hay que investigar sobre los tratamientos ó medicamentos de frontera.

Nadie está más interesado en tus males que tú.

Hay que combinar la medicina tradicional y la alternativa con responsabilidad y conocimiento.

Nunca te cierres ó te aísles, siempre habrá una mano amiga.

Comparte tus investigaciones y recibirás en recompensa más información, ó en el último de los casos agradecimiento.

Conserva un pensamiento positivo.

Dios obrará en ti a través de lo que hagas por ti mismo.

Confía en Dios y agradécele que te da la oportunidad de revalorar tu vida, ya que no es lo mismo saber que tienes un plazo perentorio (según los médicos) a no saber cuándo vas a morir.

Sin embargo lo mejor que se puede hacer
es prevenir la enfermedad, la Sociedad Americana contra el Cáncer ha publicado las siguientes recomendaciones que se encuentran en la dirección:

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.3322/caac.20140/full

Por favor háganle caso a estas recomendaciones:
en adición al chequeo médico frecuente, es por su tranquilidad y la de su familia, el cáncer es la enfermedad de nuestro tiempo y estas recomendaciones pueden ser su salvación.

RECOMENDACIONES DE LA SOCIEDAD AMERICANA CONTRA EL CÁNCER SOBRE ELECCIONES PERSONALES

Logre y mantenga un peso saludable durante toda su vida.
• Consérvese tan delgado(a) como le sea posible sin llegar a pesar menos de lo que debe pesar.
• Evite el aumento excesivo de peso a cualquier edad. Para quienes estén con sobrepeso o padezcan de obesidad, perder incluso una pequeña cantidad de peso conlleva beneficios a la salud y es un buen punto de partida.
• Realice una actividad física de manera habitual y limite el consumo de bebidas y alimentos altamente calóricos como medidas cruciales que le ayuden a mantener un peso saludable.
Manténgase físicamente activo(a).
• Adultos: deben hacer al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa por semana (o una combinación de ambas), preferiblemente repartidos a través de la semana.
• Niños y adolescentes: deben hacer al menos 1 hora de actividad física de
intensidad moderada o vigorosa todos los días, con al menos 3 días a la semana con actividad vigorosa.
• Limite las conductas sedentarias como el permanecer sentados, acostados, viendo TV y otras formas de recreación que se centran en ver alguna pantalla.
• Realizar alguna actividad física adicional a las actividades habituales,
independientemente cuál sea el nivel de actividad, puede brindar muchos beneficios para la salud.
Consuma una dieta saludable con énfasis en los alimentos de origen vegetal.
• Consuma alimentos y bebidas en cantidades que le ayuden a lograr y a mantener un peso saludable.
• Limite su consumo de carnes rojas o procesadas (embutidos).
• Consuma por lo menos una cantidad equivalente a 2½ de frutas y verduras al día.
• Elija productos de granos enteros (integrales), en vez de productos de granos refinados.
Si bebe alcohol, limite su consumo.
• Las mujeres deberán limitar su consumo a no más de una bebida por día, mientras que los hombres a no más de dos bebidas por día.
Logre y mantenga un peso saludable durante toda su vida
• Consérvese tan delgado(a) como le sea posible sin llegar a pesar menos de lo que debe pesar.
• Evite el aumento excesivo de peso a cualquier edad. Para quienes estén con sobrepeso o padezcan de obesidad, perder incluso una pequeña cantidad de peso conlleva
beneficios a la salud y es un buen punto de partida.
• Realice una actividad física de manera habitual y limite el consumo de bebidas y alimentos altamente calóricos como medidas cruciales que le ayuden a mantener un peso saludable.
Peso corporal y riesgo de cáncer


En los Estados Unidos, se considera que el exceso de peso corporal contribuye con hasta 1 de cada 5 muertes relacionadas con cáncer. Tener sobrepeso o padecer obesidad está asociado claramente con un riesgo mayor para los siguientes tipos de cáncer:
• Seno (entre mujeres que han pasado por la menopausia)
• Colon y recto
• Endometrio (recubrimiento del útero)
• Esófago
• Riñón
• Páncreas
Tener sobrepeso o padecer obesidad propicia también el aumento del riego de otros
cánceres:
• Vesícula biliar
• Hígado
• Linfoma no Hodgkin.
• Mieloma múltiple
• Cuello uterino
• Ovario
• Formas agresivas de cáncer de próstata
Además, tener demasiada grasa en la región del abdomen se ha asociado con un aumento en el riesgo de cáncer colorrectal, y está relacionado a un probable riesgo mayor para el
cáncer de páncreas, de endometrio (recubrimiento del útero) y de seno (en mujeres posmenopáusicas).
Algunos estudios han reportado un vínculo entre la pérdida de peso y un menor riesgo para el cáncer de seno tras la menopausia. El riesgo para algunos otros tipos de cáncer puede que también se reduzca debido a la pérdida de peso. Mientras aun hay mucho por aprender en este tema, se exhorta a que las personas con sobrepeso o que padecen de obesidad tomen medidas para perder peso.
Lograr y mantener un peso saludable
El peso saludable en una persona depende de su estatura, por lo que las recomendaciones para un peso sano son a menudo expresadas en términos del índice de masa corporal (IMC o BMI por sus siglas en inglés). El IMC es un número que se calcula tomando en cuenta su peso y estatura. En general, cuanto mayor sea el número, más grasa corporal tiene una persona (aunque hay excepciones).
A menudo, el IMC se usa como un recurso de detección para ayudar a decidir si su peso pudiera ponerle en riesgo de problemas de salud, tal como enfermedades del corazón,
diabetes y cáncer. Las personas deben esforzarse en mantener un peso saludable de acuerdo a los datos de la tabla a continuación.
Para la mayoría de los adultos, los expertos consideran que el IMC dentro de un rango entre 18.5 y 24.9 es saludable, un IMC entre 25 y 29.9 indica sobrepeso, y un IMC de 30 o más indica obesidad.

La manera de lograr un peso corporal saludable consiste en balancear la energía que consume (lo que come y lo que bebe) con la energía que gasta (actividad física). El exceso de grasa corporal puede reducirse al disminuir el número de calorías que consume y al aumentar la actividad física.
Puede reducir el número de calorías que consume al comer cantidades menores de comida (disminuir el tamaño de las porciones), limitar los bocadillos entre comidas y limitar el consumo de alimentos y bebidas con un alto contenido de calorías, grasa y/o azúcares agregados, los cuales suelen tener un bajo contenido nutricional. Los alimentos fritos, las galletas, repostería, dulces, helados y bebidas gaseosas azucaradas deben ser reemplazados por frutas y verduras, granos integrales, habas y bebidas de bajo contenido
calórico.
Sea físicamente activo(a)
• Los adultos deben hacer al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa por semana (o una combinación de ambas), preferiblemente repartidos a través de la semana.
• Los niños y adolescentes deben
• Realizar alguna actividad física adicional a las actividades habituales,
Independientemente cuál sea el nivel de la actividad, puede brindar muchos
beneficios para la salud.
Beneficios de la actividad física
Puede que la actividad física reduzca el riesgo de varios tipos de cáncer:
• Seno
• Colon
• Endometrio (recubrimiento del útero)
• Próstata (en sus etapas avanzadas)
El riesgo para otros tipos de cáncer también puede que disminuya, aunque la evidencia de esto es limitada.
Un estilo de vida físicamente activo puede que también disminuya el riesgo en una persona de desarrollar otros problemas de salud, como enfermedades del corazón, hipertensión arterial (presión alta), diabetes y osteoporosis (adelgazamiento de los huesos).
Ser físicamente activo(a) también es útil para prevenir el aumento de peso y la obesidad, lo cual a su vez reduce el riesgo de desarrollar los tipos de cáncer asociados con un exceso de peso corporal.
Tipos de actividad
Las actividades habituales son aquellas que se hacen normalmente como parte de la rutina diaria. Estas actividades incluyen aquellas hechas en el trabajo (como caminar desde el estacionamiento hasta la oficina), en la casa (como subir las escaleras), así como aquellas que son parte de la vida cotidiana (como vestirse y y bañarse). Los actividades habituales son por lo general breves y de baja intensidad.
Por otra parte, las actividades intencionales son aquellas que se llevan a cabo de manera adicional a las actividades habituales. Estas actividades a menudo son planeadas y se realizan durante el tiempo de recreación como una actividad programada periódicamente
o sesiones de ejercicio (entrenamiento), como un recorrido que se hace corriendo o en bicicleta. Es posible optar por actividades que involucren un esfuerzo mayor de actividad física durante el día, así como tomar decisiones sobre el estilo de vida para agregar o reemplazar otras actividades rutinarias, como caminar o usar el transporte público, o usar la bicicleta en lugar de conducir como medio de transporte.
Las actividades habituales e intencionales pueden ser agrupadas por su nivel de intensidad:
• Las actividades ligeras incluyen los quehaceres en casa, ir de compras o jardinería.
• Las actividades moderadas son aquellas que requieren de un esfuerzo similar al
necesario cuando se camina enérgicamente.
• Las actividades vigorosas normalmente hacen uso de los grupos de músculos mayores, lo que resulta en que el corazón lata con mayor rapidez, que la respiración
se haga más profunda y rápida, y que el cuerpo comience a transpirar.

Cantidad recomendada de actividad
Los adultos deberán hacer por lo menos 150 minutos a la semana de actividad moderada o 75 minutos a la semana de actividad vigorosa, o una combinación equivalente, adicional a las actividades cotidianas durante el día.
Al combinar entre los distintos tipos de actividad, 1 minuto de actividad vigorosa puede ser realizado en lugar de 2 minutos de actividad moderada. Por ejemplo, 150 minutos de actividad moderada, así como 75 minutos de actividad vigorosa, o bien, una combinación de 100 minutos de actividad moderada junto con 25 minutos de actividad vigorosa equivalen a la misma cantidad de ejercicio.
Se ha demostrado que este nivel de actividad brinda beneficios evidentes a la salud, incluyendo una disminución del riesgo de morir a una edad prematura, así como menos probabilidades de desarrollar y morir por ciertos tipos de cáncer. Realizar una cantidad mayor de actividad física puede incluso ser mejor en reducir el riesgo de cáncer.
No hay certeza si la actividad diaria ofrece el mayor beneficio si se lleva a cabo todo durante una misma sesión continua o si se hace en varias sesiones breves y separadas durante el día, pero ejercitarse en sesiones separadas de al menos entre 20 y 30 minutos cada una se considera razonable
Para las personas que no son activas o que recién comienzan un programa de actividad
física, los niveles menores de actividad a los antes descritos pueden aún ser benéficos para su salud, especialmente para el corazón.
La cantidad e intensidad de actividad podrá entonces incrementarse lenta y paulatinamente. La mayoría de los niños y adultos jóvenes pueden realizar actividades físicas y/o vigorosas con seguridad sin necesidad de
consultarlo con el médico. Pero lo hombres mayores de 40 años, las mujeres mayores de 50 años y las personas con enfermedades crónicas o con factores de riesgo cardiacos deberán consultar con su médico antes de comenzar algún programa de actividad vigorosa.
Se deberá animar a que los niños y adolescentes se ejerciten diariamente al hacer una actividad física de moderada a vigorosa por lo menos una hora al día. Las actividades deberán ser apropiadas a la edad, amenas y variadas, incluyendo deportes y acondicionamiento físico en la escuela, en casa y en la comunidad. Para ayudar a alcanzar las metas relacionadas con la actividad, las escuelas deben brindar a los niños programas de educación física, al igual que recesos escolares con actividades, así como
limitar el "tiempo de pantalla" (ver TV, jugar videojuegos o pasar tiempo en Internet, redes sociales u otras actividades frente a la computadora).
Limitar el tiempo de estar sentados
Existe evidencia en aumento que indica que la cantidad de tiempo estando sentados es
importante, independientemente de su nivel de actividad física. El tiempo que se pasa sentado incrementa el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, así como de morir a una edad más joven.
Los cambios en el estilo de vida y los avances tecnológicos han ocasionado que la gente sea menos activa y que pase más tiempo sentada diariamente. Esto es cierto tanto en el lugar de trabajo como en el hogar, debido a un incremento en el tiempo que se dedica a ver TV, a usar la computadora o a estar frente a cualquier otro tipo de pantalla. Limitar la cantidad de tiempo estando sentados, como se sugiere en la tabla a continuación, puede que contribuya a mantener un peso corporal saludable, así como a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Coma sanamente con un énfasis en los alimentos de origen vegetal
Consuma alimentos y bebidas en cantidades que le ayuden a lograr y a mantener un peso saludable.
• Lea las etiquetas nutricionales de los alimentos para estar más consciente de las calorías y el tamaño de las porciones. Tenga en cuenta que "bajo en grasa" y "sin grasa" no significa "bajo en calorías" necesariamente.
• Consuma porciones más pequeñas de los alimentos de alto contenido calórico.
• Escoja verduras, frutas y otros alimentos bajos en calorías en lugar de los alimentos con un alto contenido calórico como las papas a la francesa, papas fritas, helados, pastelillos y dulces, entre otros.
• Limite su consumo de bebidas endulzadas con azúcar, como las bebidas gaseosas azucaradas, las bebidas energéticas y las bebidas con saborizantes de frutas.
• Cuando coma fuera de casa, tenga particular cuidado de optar por alimentos con un bajo contenido de calorías, grasa y azúcar agregada, y también evite las porciones grandes.
Limite su consumo de carnes rojas o procesadas (embutidos).
• Limite su consumo de carnes procesadas como tocino, fiambres, salchichas o perros calientes.
• Opte por pescado, aves o habas en lugar de las carnes rojas (res, cerdo y cordero).
• Al comer carne roja, escoja cortes sin grasa y coma porciones más pequeñas.
• Prepare las carnes, aves y pescado cocinando al horno, a la plancha, con agua
hirviente o use otros métodos de cocción en lugar de freír o asar al carbón.
Consuma por lo menos una cantidad equivalente a 2½ de frutas y verduras al día.
• Incluya frutas y verduras en cada comida, y opte por éstas al comer bocadillos y meriendas.
• Procure comer una variedad de frutas y verduras cada día.
• Enfatice en las frutas y verduras enteras; si bebe jugos, asegúrese que sean de frutas o
verduras al 100% (sin azúcar agregada, ni saborizantes).
• Limite la cantidad de salsas cremosas, aderezos y dips sobre las frutas y verduras.
Elija productos de granos enteros (integrales), en vez de productos de granos refinados.
• Escoja los panes, pastas y cereales de granos enteros o integrales (como los hechos con base de cebada y avena) en lugar de los panes, cereales y pastas hechos de granos refinados; asimismo, consuma arroz integral en vez de arroz blanco.
• Limite su consumo de alimentos con carbohidratos refinados, incluyendo repostería, dulces y cereales azucarados entre otros alimentos con un alto contenido de azúcar.

Los estudios que reportan que un mayor consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de cáncer han incitado a los investigadores a tratar de determinar cuáles nutrientes en
específico son los responsables de tal efecto. Pero muchos estudios no han determinado que los complementos que contienen ciertos nutrientes (como los suplementos vitamínicos) reduzcan el riesgo de cáncer, e incluso hay algunos que sugieren que puede que sean perjudiciales. Esto es complicado debido a que los investigadores deben tratar de escoger la mejor manera de administrar un complemento, incluyendo la dosis precisa, el perfil adecuado de la persona a quien se prescribe y el tiempo que lo tomará, lo cual no siempre se sabe.
Los estudios sobre complementos nutricionales (suplementos) para reducir el riesgo de cáncer no han sido del todo desalentadores, pero en su mayor parte, la investigación no respalda su uso con el objetivo de reducir el riesgo de cáncer.
Probablemente los alimentos y nutrientes tienen pequeños efectos sobre la salud que se acumulan al ser consumidos en conjunto, y puede que interactúen en formas complejas que no se han comprendido bien. La mejor recomendación en este momento es comer alimentos enteros como parte de una dieta balanceada de acuerdo a como se indica en esta guía, con un énfasis especial en controlar el consumo calórico para ayudar a lograr y mantener un peso saludable.
Si bebe alcohol, limite su consumo
Las personas que toman bebidas con alcohol deben limitar su consumo a no más de dos por día para los hombres y una por día para las mujeres. El límite recomendado es menor para las mujeres debido a que al ser sus cuerpos más pequeños, digieren el alcohol más lentamente.
Una bebida con alcohol se define como 355 ml (12 oz) de cerveza, 150 ml (5 oz) de vino, o 50 ml (1½ oz) de licores destilados (bebidas "fuertes") con una graduación de 80. En términos de riesgo de cáncer, lo que importa es la cantidad consumida de alcohol y no tanto el tipo de la bebida.
Estos límites diarios no significa que se pueda beber cantidades mayores durante menos días de la semana, debido a que esto podría provocar problemas sociales y a la salud, entre otros.
El consumo de alcohol es una causa reconocida como un factor de riesgo para los siguientes tipos de cáncer:
• Boca
• Faringe (garganta)
• Laringe (caja sonora de la voz)
• Esófago
• Hígado
• Colon y recto
• Seno

Además, el alcohol puede que aumente el riesgo de cáncer de páncreas.
El alcohol también interactúa con el consumo de tabaco al aumentar el riesgo de cáncer en boca, laringe y esófago de forma
multiplicada en comparación con el efecto de ya sea beber alcohol solamente o de fumar solamente.
La recomendación para limitar el consumo de alcohol es complicada debido a que un consumo de bajo a moderado se ha asociado con un riesgo menor de enfermedades del corazón. A pesar de los efectos sobre el corazón, la American Heart Association (asociación estadounidense sobre afecciones del corazón) declara que no existe una razón convincente para que los adultos que no beban alcohol comiencen a beber con el objetivo de reducir su riesgo de enfermedad del corazón, pues dicho riesgo puede reducirse mediante otras vías (como no fumar, una alimentación balanceada, mantener un peso saludable y conservar un estilo de vida físicamente activo).
Algunos grupos de personas no deben beber alcohol en lo absoluto. Entre estos se incluye:
• Niños y adolecentes.
• Personas de cualquier edad que no puedan limitar la cantidad que beben o que tengan un historial de alcoholismo en la familia.
• Mujeres que están embarazadas o que puedan quedar embarazadas.
• Personas que requerirán conducir un vehículo u operar maquinaria.
• Personas que llevarán a cabo alguna actividad que demande su atención, destreza y coordinación.
• Personas que estén tomando medicamentos recetados o de venta libre los cuales puede que tengan alguna reacción con el alcohol.
Aditivos en los alimentos, seguridad y
alimentos orgánicos
Las secciones anteriores recomiendan opciones alimentarias que podrían reducir el riesgo de cáncer en una persona. Mucha gente también se ha interesado en otros aspectos del consumo de alimentos y su impacto potencial sobre el riesgo de cáncer.
Aditivos y contaminantes en los alimentos
Muchas sustancias son añadidas a los alimentos para prolongar su tiempo de vida de estantería y almacenamiento, así como para resaltar su color, sabor y textura. El posible papel de los aditivos en los alimentos sobre el riesgo de cáncer es un tema de gran interés público.
Los aditivos nuevos para alimentos deben ser aprobados por la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA, siglas en inglés) de los EE.UU. antes de que se permita su uso en el suministro alimenticio, mediante pruebas en animales de laboratorio como parte de este proceso para determinar cualquier efecto que tengan sobre el cáncer. Los aditivos por lo general están presentes en cantidades muy pequeñas en los alimentos, y algunos son nutritivos que pueden tener efectos benéficos (por ejemplo, a veces la vitamina C y la
vitamina E se añaden como un conservador para algunos alimentos).
Otros compuestos encuentran su acceso al suministro alimenticio a través de su uso en la agricultura, criaderos de animales de granja o procesamiento de los alimentos, incluso cuando su uso no esté directamente intencionado para el consumo humano. Entre algunos
ejemplos se encuentra el uso de hormonas y anticuerpos en criaderos de animales de granja, pequeñas cantidades de pesticidas y herbicidas en alimentos vegetales y compuestos como el bisfenol A (BPA) o ftalatos que ingresan a los alimentos a través de su envasado o empaque. Algunos de estos compuestos no están reconocidos como causantes directos de cáncer, pero puede que influyan en el riesgo de cáncer de otras maneras, como por ejemplo, al actuar como sustancias similares a las hormonas en el cuerpo.
La contaminación inadvertida de los alimentos puede también resultar en una exposición a sustancias químicas que son causa de preocupación y que puede que esté relacionada al riesgo de cáncer. Entre algunos ejemplos se incluye la presencia de metales pesados como cadmio o mercurio. Estos metales puede que ingresen al suministro alimenticio si se acumulan en la cadena alimenticia, tal como a través del pescado, o puede que
ingresen a través de la contaminación o por su presencia natural en la tierra o en el agua.

Para muchos otros compuestos para los cuales los efectos sobre el riesgo de cáncer no se ha determinado, puede que haya otras buenas razones para limitar la exposición a éstos.
Pero a los niveles en que estas sustancias están presentes en el suministro alimenticio, reducir el riesgo de cáncer no es probable que sea una razón que lo justifique.
Procesamiento de los alimentos
El procesamiento de los alimentos puede que también los altere en formas que podrían afectar el riesgo de cáncer. Un ejemplo lo conforma el refinado de los granos, lo cual reduce en gran proporción la cantidad de fibra y otros compuestos que pueden reducir el riesgo de cáncer.
El procesamiento de la carne, al agregarle conservadores como sal o nitrito de sodio para prevenir el crecimiento bacterial, o ahumar la carne para conservar o resaltar su color y sabor, puede que añada compuestos que podrían incrementar el potencial de que estos alimentos sean causantes de cáncer. Hay estudios que han vinculado los consumos de grandes cantidades de carnes procesadas con un aumento del riesgo de cáncer colorrectal.
Puede que esto se deba a los nitritos, los cuales son añadidos a muchas carnes frías, fiambres, jamones y salchichas entre otras carnes procesadas (embutidos).
Algunos tipos de procesamiento de los alimentos, como el congelado y enlatado de las frutas y verduras, pueden conservar las vitaminas y otros componentes que puede que reduzcan el riesgo de cáncer. La cocción o el tratamiento con calor de las verduras (como es el caso para el enlatado de los alimentos) desprende las barreras celulares vegetales, con lo cual puede que permita que los compuestos útiles de estos alimentos puedan ser digeridos más fácilmente. Pero algunos de estos métodos puede que también reduzcan el contenido de algunas vitaminas sensibles al calor, como la vitamina C o algunas vitaminas B.

Alimentos irradiados
La radiación a los productos alimenticios conforma una manera de limitar el riesgo de contaminación bacterial y envenenamiento de los alimentos. En los Estados Unidos, algunos alimentos, como las especias, son irradiados de forma rutinaria. Las carnes y otros alimentos irradiados también están ampliamente disponibles. Debido a que se sabe
que la radiación es causante de cáncer, se ha generado una preocupación de que la irradiación a los alimentos puede presentar un riesgo de cáncer. Sin embargo, la radiación no permanece en los alimentos que han sido irradiados.

Alimentos orgánicos
La preocupación sobre los posibles efectos que los aditivos en los alimentos tienen sobre la salud, incluyendo el cáncer, es una razón por la que mucha gente en la actualidad se ha interesado en los alimentos orgánicos. Los alimentos orgánicos a menudo son vistos como una alternativa favorable a los alimentos que son obtenidos por métodos convencionales en los que se hace uso de sustancias químicas como pesticidas y
herbicidas, así como hormonas y antibióticos. Estos compuestos no pueden usarse en los alimentos que hayan sido etiquetados como "orgánico". De acuerdo a la definición por el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA, siglas en inglés), los alimentos orgánicos también excluyen los alimentos genéticamente modificados o los alimentos que hayan sido irradiados.
Ya sea que los alimentos orgánicos conlleven un menor riesgo de cáncer debido a que son menos propensos a estar contaminados por compuestos que podrían ser causantes de cáncer es algo que se desconoce en gran medida.
Varios estudios han analizado el contenido nutricional de las frutas y verduras orgánicas en comparación con el de las que se obtuvieron de forma convencional, y mientras que
algunos estudios sugieren un mayor contenido nutricional de los productos orgánicos, otros sugieren que no hay diferencia alguna entre ambos tipos. Se desconoce si las diferencias nutricionales que se observaron resultarían en algún beneficio a la salud, como el de una disminución en el riesgo de cáncer.
Los vegetales, las frutas y los granos integrales deben formar parte central en la dieta de una persona, independientemente de que sean productos orgánicos o convencionales.

Factores de la alimentación y la actividad
física que afectan el riesgo para ciertos tipos
de cáncer

Cáncer de vejiga
Los factores de riesgo principales para el cáncer de vejiga son el hábito de fumar y la exposición a ciertos químicos industriales. Los estudios recientes han sugerido que el consumo de grandes cantidades de carne asada al carbón puede que también eleve el riesgo del cáncer de vejiga.
Algunas investigaciones sugieren que tomar más líquidos y comer más verduras puede reducir el riesgo del cáncer de vejiga.

Cáncer de seno
El riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de seno aumenta por varios factores que no se pueden controlar o que no pueden cambiarse fácilmente:
• Tener la primera menstruación antes de los 12 años de edad.
• No tener hijos o tener su primer hijo después de los 30 años de edad.
• Tener la menopausia a una edad tardía.
• Antecedentes familiares de cáncer de seno
Otros factores de riesgo bien sabidos incluyen el uso de terapia hormonal menopáusica y exposición de los senos a radiación, especialmente a una edad joven.
Tanto un peso corporal aumentado como subir de peso en la edad adulta están asociados con un riesgo mayor del cáncer de seno después de la menopausia. El consumo de bebidas con alcohol también incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de seno. Incluso el consumo a niveles bajos se ha asociado con un incremento en el riesgo.
Muchos estudios han mostrado que la actividad física de moderada a vigorosa se ha asociado a un riesgo menor de desarrollar cáncer de seno. Una dieta que sea rica en verduras, frutas, aves, pescado y productos lácteos que sean bajos en grasa también se ha asociado a una reducción del riesgo para el cáncer de seno en algunos estudios. Pero aún
no hay certeza sobre cuáles verduras, frutas u otros alimentos en particular pueden reducir este riesgo.
La mayoría de los estudios no han encontrado que la disminución en el consumo de grasa imponga un efecto considerable en el riesgo de desarrollar cáncer de seno.
Actualmente, la mejor recomendación sobre dieta y actividad física para posiblemente reducir el riesgo de cáncer de seno consiste en:
• Realizar una actividad física intencional de forma consistente.
• Reducir el peso ganado durante toda su vida, limitando sus calorías y ejercitándose regularmente.
• Limitar o eliminar su consumo de bebidas que contengan alcohol.

Cáncer colorrectal
El riesgo de llegar a tener cáncer colorrectal es más alto para las personas con parientes que hayan tenido cáncer colorrectal o pólipos. Puede que el riesgo aumente con el uso prolongado de los productos del tabaco y con el consumo excesivo de alcohol. Varios estudios han reportado un mayor riesgo de cáncer colorrectal debido a un aumento en el consumo de bebidas con alcohol, especialmente entre los hombres.
La mayoría de los estudios reportan que el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de cáncer colorrectal tanto en los hombres como en las mujeres, aunque esta asociación parece ser mayor entre los hombres. Tener más grasa abdominal (es decir, en el área del estómago acrecentando la cintura), también se ha asociado con el cáncer colorrectal.
En general, una alimentación con un alto contenido de frutas, verduras y granos integrales (y con un bajo contenido de carnes rojas y procesadas) se ha asociado con una
disminución del riesgo del cáncer colorrectal, aunque no ha quedado precisamente claro cuáles factores son importantes. Muchos estudios han encontrado una relación entre el
consumo de carnes rojas y procesadas, y el riesgo de cáncer colorrectal.
Los estudios muestran una disminución del riesgo de cáncer colorrectal y pólipos al incrementar los niveles de actividad física. La actividad moderada de forma habitual disminuye el riesgo, pero la actividad vigorosa puede tener un beneficio incluso mayor.
En años recientes, algunos estudios de gran escala han sugerido que puede que el consumo de fibra, especialmente de granos integrales, disminuya el riesgo de cáncer colorrectal. Se sigue realizando investigación sobre este asunto.
Algunos estudios han reportado que el calcio, la vitamina D o una combinación de ambos puede ayudar a proteger contra el cáncer colorrectal. Pero debido al posible aumento del riesgo de cáncer de próstata entre hombres con un consumo alto de calcio, la Sociedad Americana Contra El Cáncer no recomienda aumentar el consumo de calcio específicamente con la intención de reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
Por ahora, la mejor recomendación sobre dieta y actividad física para posiblemente
reducir el riesgo de cáncer de colorrectal consiste en:
• Aumentar la intensidad y cantidad de la actividad física.
• Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas.
• Obtener los niveles recomendados de calcio y vitamina D.
• Comer más frutas y verduras.
• Evitar la obesidad y el aumento de peso alrededor de la sección media del cuerpo.
• Evitar el consumo excesivo de alcohol.
Además, es muy importante que siga las guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para las pruebas periódicas de detección del cáncer del colon, porque la detección y extirpación de los pólipos en el colon puede prevenir el cáncer colorrectal.

Cáncer de endometrio (recubrimiento uterino)
Existe fuerte evidencia de una relación entre tener sobrepeso o padecer obesidad y el tener un mayor riesgo de cáncer endometrial (cáncer del recubrimiento del útero).
Algunas investigaciones también han reportado un vínculo entre tener más grasa en la región del abdomen (alrededor de la cintura) y el cáncer de endometrio. Se cree que la asociación con el peso se debe al aumento en los niveles de estrógeno que a menudo ocurre entre las mujeres con sobrepeso.
Los estudios también han observado un menor riesgo de cáncer endometrial con niveles elevados de actividad física, aunque en algunos estudios esto se ha limitado a mujeres que tienen sobrepeso o que no hayan todavía pasado por la menopausia. Las mujeres que pasan más tiempo sentadas (independientemente del nivel general de actividad física) también presentan un vínculo a un riesgo mayor.
El consumo de alimentos vegetales y fibra puede aminorar el riesgo, aunque algunos estudios no han observado esto. También hay contradicción entre varias investigaciones sobre dicho riesgo y el consumo de carnes rojas, grasas saturadas, grasas animales y
alcohol.
Actualmente, el mejor consejo sobre alimentación y actividad física para posiblemente reducir el riesgo de cáncer endometrial es lograr y mantener un peso saludable y ejercitarse de forma habitual.

Cáncer de riñón
Las causas del cáncer de riñón no están claras, pero los factores de riesgo mejores conocidos que se pueden cambiar son la obesidad y fumar. Los estudios que investigan las asociaciones entre las partes específicas de la alimentación y el cáncer del riñón no muestran resultados claros. Un reducido número de investigaciones ha observado una
posible relación entre la actividad física y una disminución del riesgo del cáncer de riñón.
El mejor consejo para posiblemente reducir el riesgo del cáncer de riñón es mantener un peso saludable y evitar el consumo de productos del tabaco.

Cáncer de pulmón
Más del 85% de los casos de cáncer de pulmón son resultado del tabaquismo, pero otros factores, como la exposición al radón, también se han relacionado con esta enfermedad.
Se ha demostrado en muchos estudios que el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es menor tanto en los fumadores como en los no-fumadores que comen al menos cinco porciones de frutas y verduras todos los días. Aunque una alimentación saludable puede reducir el riesgo del cáncer de pulmón, los riesgos que conlleva el consumo de productos
del tabaco son altos. El uso de altas dosis de betacaroteno y/o complementos de vitamina A ha mostrado que aumenta (y que no disminuye) el riesgo del cáncer de pulmón entre los fumadores (remítase a la anotación sobre betacaroteno en la sección de "Preguntas comunes sobre la alimentación y el cáncer").
Las mejores recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer del pulmón son evitar el uso del tabaco y la exposición al humo de segunda mano y al radón.

Cancer de boca, garganta y esófago
El tabaco (incluidos los cigarrillos, el tabaco de mascar y el rapé) y el alcohol, especialmente cuando se consumen en conjunto, aumentan el riesgo de cáncer de boca, laringe, faringe (garganta) y esófago.
La obesidad aumenta el riesgo de cáncer de la parte inferior del esófago y donde el esófago se conecta con el estómago (probablemente debido al aumento de reflujo ácido).
Las bebidas y los alimentos muy calientes pude que también incrementen el riesgo de cáncer en boca y esófago, probablemente como resultado del daño ocasionado por el calor.
Una alimentación con un alto contenido de frutas y verduras puede reducir el riesgo de cáncer de boca y esófago.
El mejor consejo para posiblemente reducir el riesgo de estos tipos de cáncer consiste en:
• Evitar el consumo de cualquier tipo de tabaco.
• Restringir el consumo de alcohol.
• Evitar la obesidad.
• Consumir por lo menos una cantidad equivalente a 2½ de frutas y verduras al día.
Cáncer de ovario
No se conocen bien las causas del cáncer ovárico. El historial familiar es un factor de riesgo, pero solamente alrededor del 10% de los casos de cáncer ovárico son hereditarios.
No hay factores de riesgo claramente demostrados para el cáncer de ovario. Algunos estudios han observado que puede que la obesidad aumente el riesgo para el cáncer ovárico, así como una dieta con un alto contenido de grasa (especialmente grasa
saturada). No hay certeza del papel que desempeña la actividad física con el riesgo del cáncer de ovario. Los estudios sobre verduras, frutas, carnes, productos lácteos y alcohol no muestran relaciones que sean determinantes.
Algunos estudios han encontrado un posible papel entre comer alimentos de soja y beber té (especialmente té verde), y una reducción del riesgo del cáncer ovárico, pero no todas las investigaciones han llegado a esta conclusión.
Actualmente, no ha quedado claro cómo la alimentación y la actividad física podrían estar relacionadas con el riesgo del cáncer de ovario, por lo que no es posible hacer recomendaciones de forma contundente.


Cáncer de páncreas
El hábito de fumar, la diabetes tipo 2 y los problemas de tolerancia a la glucosa
(a veces referido como "prediabetes") aumentan el riesgo del cáncer pancreático.
Varios estudios han observado una relación entre el sobrepeso o la obesidad y el presentar un riesgo mayor del cáncer de páncreas. Algunas investigaciones también han reportado un vínculo entre tener más grasa en la región del abdomen (alrededor de la cintura) y el cáncer de páncreas, especialmente entre las mujeres.
Algunos estudios han sugerido que el riesgo del cáncer pancreático puede que se reduzca con un mayor nivel de actividad física, especialmente si forma parte del trabajo de una persona. Por otro lado, una alimentación con un alto contenido de carnes rojas y procesadas, y con un bajo contenido de frutas y verduras ha sido asociada por algunos estudios con un riesgo aumentado de esta enfermedad. Se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos.
Pocos estudios se han concentrado en ver los posibles vínculos entre alimentos
específicos o consumo de bebidas con alcohol, y el riesgo del cáncer de páncreas.
El mejor consejo para posiblemente reducir el riesgo del cáncer pancreático es evitar el tabaquismo y mantener un peso saludable. Ser físicamente activo(a) y seguir las otras recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer relacionadas a una alimentación saludable pueden también ser útiles contra este riesgo.

Cáncer de próstata
El cáncer de próstata está relacionado con la edad, el historial familiar y las hormonas sexuales masculinas, pero la forma en cómo la alimentación y la actividad podrían afectar es algo que no ha quedado claro.
En años recientes, los investigadores han observado que puede que sea importante
distinguir entre los casos de cáncer de próstata de tipo agresivo (propensos a crecer y a propagarse rápidamente) y aquellos que son menos propensos a causar problemas.
Por ejemplo, algunos estudios han reportado que los hombres que tienen sobrepeso puede que presenten un menor riesgo general para el cáncer de próstata, pero también tienen un riesgo mayor de morir por esta enfermedad en caso de que llegaran a desarrollarla. Tener sobrepeso también se ha asociado a un pronóstico menos favorable entre hombres que son diagnosticados y se someten a tratamiento contra este tipo de cáncer.
Hay estudios que reportan que los hombres que se ejercitan de forma habitual presentan un riesgo ligeramente menor para el cáncer de próstata. La actividad vigorosa puede que tenga un mayor efecto, especialmente sobre el riesgo de cáncer de próstata en etapa avanzada.
En algunos estudios se ha sugerido que una alimentación con un alto contenido de ciertas verduras (incluyendo tomates, vegetales crucíferos, soja, frijoles y otras legumbres) o pescado puede estar asociada con un riesgo menor de cáncer de próstata, especialmente para los de etapa avanzada. Entre los vegetales crucíferos se incluye el brócoli, la coliflor y el repollo (col).
Hasta el momento los estudios no han observado un beneficio de tomar complementos que contengan nutrientes antioxidantes como los que contienen vitamina E o selenio. De hecho, un estudio reciente a gran escala reportó que los complementos de vitamina E podrían en realidad elevar ligeramente el riesgo de cáncer de próstata.
Varios estudios han observado que la alimentación con un alto contenido de calcio puede que eleve el riesgo de cáncer de próstata. Puede que los productos lácteos también aumenten este riesgo.
Por ahora, la mejor recomendación sobre dieta y actividad física para posiblemente reducir el riesgo de cáncer de próstata consiste en:
• Consumir diariamente una variedad diversa de frutas y verduras que sea equivalente 2½ tazas.
• Mantenerse físicamente activo(a).
• Mantener un peso saludable.
Puede que también sea prudente limitar el consumo de complementos de calcio y de evitar una alimentación con un alto contenido de este mineral. Pero debido a que puede que el calcio y el consumo de productos lácteos disminuya el riesgo de cáncer colorrectal, la Sociedad Americana Contra El Cáncer no cuenta con recomendaciones específicas
sobre el consumo de calcio y productos lácteos como medida para reducir el riesgo de cáncer.


Cáncer de estómago
El número de casos de cáncer del estómago en la mayor parte del mundo está disminuyendo. Aunque el cáncer del estómago ocurre pocas veces en los Estados Unidos, la tasa de casos de cáncer en la primera parte del estómago (cardia) ha aumentado en los últimos años. Esto puede deberse, al menos en una parte, al aumento en el reflujo
gástrico, lo que ha sido asociado con la obesidad.
Muchos estudios han reportado que un alto consumo de frutas y verduras frescas está asociado con un riesgo menor de cáncer del estómago, mientras que un alto consumo de sal, alimentos conservados en sal y posiblemente carnes procesadas está relacionado con un riesgo mayor.
No hay muchos estudios que han analizado los posibles efectos del tamaño corporal o la obesidad con respecto al cáncer de estómago, pero la mayoría ha observado un riesgo aumentado con un mayor peso corporal. También hay pocos estudios que han analizado los efectos de la actividad física sobre el cáncer de estómago, pero parece ser que se ha
asociado con un riesgo menor.
Por ahora, el mejor consejo para posiblemente reducir el riesgo del cáncer de estómago consiste en:
• Consumir diariamente una cantidad de frutas y verduras equivalente a 2½ tazas.
• Reducir el consumo de carnes procesadas, sal y alimentos conservados con sal.
• Mantenerse físicamente activo.
• Mantener un peso saludable.

La Bita se molestó porque no fui a un evento religioso y preferí quedarme a escribir esto, sin embargo
considero que esto que estoy escribiendo, aprovechando que tengo inspiración, puede ser de ayuda a mis prójimos (empezando por los más próximos) y esto es parte de lo que Dios a través de su hijo Jesucristo predicó.
En días pasados fui a la Universidad y saludé al rector, me preguntó que como iba con el escrito y le comenté que estaba a punto de terminarlo pues ya había recorrido mi vida hasta el momento actual y que no encontraba nada relevante y me dijo ¡cómo no! Escribe sobre lo que hiciste en la Universidad durante catorce años, no le comenté, pero a lo largo de esta historia he narrado algunos acontecimientos que me parecieron interesantes, lo que puedo agregar es que cualquier actividad laboral hay que realizarla con mucho entusiasmo, encontrarle el lado positivo, dar lo mejor de sí; y si te toca dirigir personas, dirígelas con un trato digno, como personas que son enséñales el camino, acompáñalas, dales el ejemplo, bátete con ellos, prepáralas, promuévelas, aliéntalas, Reconócelas convive con ellos, en cuanto al trabajo no te limites a hacer lo mínimo, siempre da mucho mas, busca siempre la mejora, se creativo e innovador y cuando te retires dejarás una estela de cariño y satisfacción por los logros.

Y bueno, la vida continua, falta ver los resultados del Transferón, conseguir el veneno del alacrán para tener completo todo el tratamiento holístico, sin embargo quiero decirles que lo que más me incentiva a luchar por alargar mi vida, es estar con todos ustedes.
San Luis Potosí, Abril 2013
“Perjura” ,
“Amapola”
, el vals “Alejandra”
“Mazurka” de Chopin,
Serenata de Schubert,
La jota Aragonesa.
el caminante del mayab,
también lo utilizábamos para hacer murales por ejemplo hicimos con el profesor Durón el espectacular del símbolo de la estación del buen vecino “The good neighbor station”, una estación de radio, que ganó el primer lugar entre los espectaculares hechos en Laredo Texas y Nuevo Laredo, era una pintura de dos manos entrelazadas en señal de saludo.

alevantate,
la negra noche
y el himno nacional norteamericano,
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