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Victimización y víctimas

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on 25 April 2015

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Victimizacíon
Definición de víctima
Tipos de Víctimas
Según la directiva del parlamento europeo 2012/29/UE una víctima es:

La persona física que ha padecido un daño o perjuicio, en especial lesiones físicas o mentales. Daños emocionales o un perjuicio económico, directamente causado por una infracción penal.

Los familiares de una persona cuya muerte ha sido causada por un delito y que haya sufrido un daño por perjuicio por la muerte de dicha persona.
Naciones Unidas manifiesta que se entenderán por víctimas las personas que individual o colectivamente hayan sufrido daños , inclusive lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, perdida financiera o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales como consecuencia de acciones u omisiones que violen la legislación penal vigente de los Estados Miembros, incluida la que prescribe el abuso de poder.
El criterio que se va a seguir en las Naciones Unidas lo podernos resumir en dos grandes grupos de víctimas:

"Víctimas de delitos" Se identifica. con aquellas personas que, individual o colectivamente, hayan sufrido daño, incluidas lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales como consecuencia de acciones u omisiones que violen la legislación penal vigente en los estados miembros, incluida la que prescribe el abuso de poder.

"Víctimas de abuso de poder" Se identifica, igualmente con aquellos individuos o colectivos que hayan sufrido daños, incluidas lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales como consecuencia de acciones u omisiones que aunque no lleguen a constituir violaciones del derecho penal nacional, sí violen normas internacionalmente reconocidas relacionadas a los derechos humanos.

Mendelsohn distingue entre (García Pablos, 1988):

Víctima enteramente inocente: aquella que no ha hecho nada para desatar el hecho criminal.
Víctima por ignorancia: aquella que sin quererlo, facilita de alguna manera la actuación criminal.
Víctima provocadora: aquella que incita con su conducta la comisión y ocurrencia del hecho delictivo.
Víctima voluntaria: aquella que colabora con el infractor o victimario (véase por ejemplo el caso de la eutanasia).
Víctima agresora: aquella que por un lado puede acusar falsamente (simuladora); o inventar la ocurrencia del hecho delictivo y su rol de víctima (imaginaria).

Neuman (1984) realiza una tipología totalmente diferente, en la que no se tiene en cuenta la actitud o implicación de la víctima en la ocurrencia del hecho delictivo. Sin entrar a desarrollar en profundidad esta tipología si resulta de interés resaltar que distingue por su parte entre víctimas individuales, víctimas familiares, víctimas colectivas y víctimas de la sociedad o del sistema social.
Por último Landrove (1998) apunta como las tipologías más extendidas en la actualidad:
Víctimas no participantes:
Víctimas participantes:
Víctimas especialmente vulnerables:
Víctimas Familiares:
Víctimas simbólicas:
Víctimas colectivas:
Víctimas falsas:
Víctimas no participantes:

Denominadas “enteramente inocentes” en la clasificación de Mendelsohn. La relación entre víctima-victimario no es de gran importancia; todos los miembros de la sociedad poseen la potencialidad de convertirse en víctimas. Se puede hacer una doble distinción entre víctimas accidentales, que se topan con el victimario en el transcurso de su conducta delictiva; y víctimas indiscriminadas, en las que no habría ningún tipo de vínculo especial con el victimario, como suele ocurrir en algunos atentados terroristas.
Víctimas participantes:

Intervienen o desempeñan cierto papel en la ocurrencia del hecho criminal, bien sea de forma voluntaria o involuntaria; personas que de alguna manera puedan haber dado pie a la provocación del delito, bien omitiendo precauciones elementales o incitando a su comisión: o bien personas que han planeado de antemano su propia victimización (eutanasia).
Víctimas especialmente vulnerables:

Puede ocurrir que determinadas personas, debido a muy diferentes circunstancias, ofrezcan cierta predisposición a convertirse en víctimas; se puede hablar de ciertos factores de predisposición que bien podrían ser de índole personal o social (edad, raza, estado físico, estado metal y/o psíquico, determinadas profesiones como las de los Cuerpos de Seguridad…).
Víctimas Familiares:

Esta tipología hace referencia a aquellas víctimas que pertenecen al mismo grupo familiar que el victimario; véase el maltrato a la esposa, las agresiones sexuales etc.; las víctimas suelen ser mujeres, niños y ancianos indefensos.
Víctimas simbólicas:

El victimario elige a la víctima individual con la finalidad de atacar una serie de valores, ideología etc. Un ejemplo representativo de este tipo de víctima constituye el asesinato de Martin Luther King.
Víctimas Colectivas:

Esta denominación hace referencia a evidenciar que no siempre en la comisión de un delito hablamos únicamente de víctima individual y victimario, sino que determinados colectivos, la comunidad etc., pueden convertirse en víctimas.
Víctimas falsas:

Individuos que por diferentes razones denuncian una situación de delito en su persona que nunca ha ocurrido; esta situación bien puede darse de forma consciente por la persona (víctima simuladora), bien por una creencia errónea de que ha sido objeto de tal .
Victimización
¿Qué entendemos por victimización?

Podríamos decir que la victimización es el proceso por el que una persona se convierte en víctima.

De forma general, se puede hablar de tres tipos de victimización diferentes:
Victimización primaria:
Victimización secundaria:
Victimización terciaria:
Victimización primaria:

Hace referencia a la ofensa en sí que ha sufrido la persona, desencadenada por un hecho delictivo. Landrove (1988) apunta que la victimización primaria refleja la experiencia individual de la víctima y de las diversas consecuencias perjudiciales primarias producidas por el delito, de índole física, económica, psicológica o social.
La victimización secundaria:

Hace referencia a la inserción de la víctima en el aparato jurídico-penal del Estado y al mal funcionamiento y coordinación de servicios sociales. Se pide la participación de estas víctimas como testigos en pruebas o procedimientos judiciales que suponen una importante fuente de estrés, tales como, ruedas de reconocimiento, careos o juicios en los que temen la confrontación directa con el agresor; sin considerar en la mayoría de las ocasiones las consecuencias psicológicas, sociales, etc., que puede ocasionarles.
Victimización Terciaria
:

Hace referencia al proceso por el que la sociedad ve a la víctima (Esbec, 2000); se produce un proceso que hemos mencionado ya con anterioridad, el “labelling approach”, por el que “etiquetamos” a una persona con el rol de víctima.

Esta segunda victimización que sufre la persona, se debe en parte a la falta de preparación y/o sensibilización del personal que atiende a las víctimas, por lo que se puede modificar y mejorar, para poder crear así, modelos de sensibilización y capacitación de los diferentes cuerpos que han de mantener un contacto necesario para con dichas personas.

Recordemos en este punto las propuestas recogidas anteriormente del Comité de Ministros del Consejo de Europa de 1985, con la finalidad de proteger a las víctimas, y estrechamente relacionadas con el intento de soslayar esta segunda victimización.

http://www.javeriana.edu.co/juridicas/menu_lat/documents/RECOMENDACION85-11.pdf
RELACIÓN AUTOR-VÍCTIMA

En la compleja relación del autor del delito con la víctima, se pueden establecer tres posibilidades:

La víctima pertenece al grupo familiar del autor del delito.

La víctima es conocida.

La víctima es desconocida.

En el primer caso, autor y víctima pertenecen al mismo grupo familiar (ejemplos: homicidio de un familiar, el delito de incesto). En el segundo caso, la relación de conocimiento significa que la víctima es conocida por el autor por diversos motivos, entre ellos cercanía domiciliaria, de trabajo, o porque el autor conoce las costumbres de la víctima. Y en el tercer caso la víctima es desconocida para el autor del delito (ejemplo: el robo).
Todos los datos relacionados con la víctima del delito adquieren un significativo valor para el diagnóstico victimológico, la comprensión del hecho delictivo y de las características del autor de la conducta violenta. Casos, por ejemplo, muy claros cuando la víctima es un niño, un anciano; cuando un grupo delictivo agrede a personas o víctimas indefensas.
Victimización infantil y juvenil
La victimización de menores es una realidad a la que tenemos que enfrentarnos
como sociedad y que puede llegar a suponer graves consecuencias negativas
para el desarrollo de aquellos miembros más vulnerables: niños, niñas y
adolescentes.
Existen una serie de falsas creencias o creencias erróneas sobre la violencia dirigida a menores, que influyen en la concepción que podemos tener de niños, niñas y jóvenes como víctimas y que determinan la forma en que afrontamos este problema (Finkelhor, 2008; Finkelhor y Dziuba-Leatherman, 1994).

Estas creencias se refieren, principalmente, al hecho de que:

la victimización de menores es poco frecuente.

la violencia afecta menos a niños, niñas y jóvenes que a adultos.

la violencia más frecuente es aquella que se da entre menores.
Hay que tener en cuenta la existencia de tres hechos importantes a lo largo de la historia de la violencia y el maltrato de menores, que conformarán las bases de la línea de estudio que, posteriormente, será definida como victimología del desarrollo:
El reciente reconocimiento profesional de la victimización infantil y sus efectos.
Caso Mary Ellen Wilson primer caso documentado de maltrato infantil finales del S XIX.
Ambroise Tardieu (1860) Primeros informes de maltrato infantil
Henry Kempe (1962) artículo “The battered child síndrome” primera aparición del término “maltrato precursor dela creación de leyes protectora de la infancia".
El cambio en la consideración del niño o la niña como propiedad y posesión del adulto.
La construcción de la infancia como un periodo de la vida diferenciado y con derechos propios ha sido el resultado de una evolución lenta y progresiva sobre lo que es y lo que tiene que ser un niño o una niña, sus características particulares y sus necesidades específicas.
La consideración de los hijos como propiedad y posesión de los padres, de otras personas o incluso de instituciones, ha llevado a justificar las agresiones hacia la infancia como método aceptable de disciplina.
La evolución de los derechos de los niños culmina en el siglo XX con el desarrollo de diversas legislaciones, tanto a nivel nacional como internacional, que incluyen el concepto de maltrato y su tratamiento como problema. Entre ellas destaca, por su relevancia en el tema que tratamos, la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 20 de noviembre de 1989.
DEFINICIÓN:
El National Center on Child Abuse and Neglect (1981) considera que «un niño o niña maltratado es aquel al que se le ha dañado el bienestar físico o mental, o existe la amenaza de hacerlo, con actos u omisiones de sus padres u otras personas responsables de su atención»
Finkelhor y Korbin (1988) definen el maltrato infantil como «el daño causado a un niño que resulta de una acción humana proscrita, cercana y evitable».
La victimización hace referencia a un conjunto más amplio de acontecimientos que el maltrato, siendo esta una de las posibles formas de victimización.
CARACTERÍSTICAS:

Acción u omisión de conducta.
La víctima es menor de 18 años.
La conducta es realizada por individuos, grupos de individuos, instituciones y/o normas y reglas sociales.
Conducta intencionada.
La conducta produce consecuencias físicas y/o psicológicas que reducen el bienestar del menor e interfieren en su óptimo desarrollo. Estas consecuencias pueden ser a corto y/o largo plazo, reales y/o potenciales.
TIPOLOGÍA
Una de las clasificaciones más utilizada, y que proviene de la bibliografía sobre maltrato infantil, es aquella que organiza los tipos de victimización en torno a dos grandes dimensiones: activa-pasiva y física-emocional (Arrubarrena y De Paúl, 1999).
victimización activa o maltrato activo: implica una acción del victimario (física o psicológica), que causa un daño al menor o lo coloca en situación de grave riesgo de sufrirlo.

victimización pasiva-negligencia: se refiere a la omisión de acciones necesarias para el bienestar del menor.
Victimización
Activa
Pasiva
Física
Emocional
Abuso físico
Abuso Sexual
Abuso emocional
Abandono físico
(o negligencia física)
Abandono emocional
(o negligencia emocional)
Victimización TIC
Estudios recientes incluyen una nueva categoría, dentro del abuso sexual sin contacto físico, como es la exposición involuntaria a material sexual en Internet (Mitchell, Finkelhor y Wolak, 2001).
En este caso no existiría un agresor directo, sino que el menor, por sí solo, al utilizar Internet para chatear, buscar información o jugar, es expuesto de forma involuntaria a un material con escenas sexuales explicitas. Sabina, Wolak y Finkelhor (2008).
Es evidente que el uso de las nuevas tecnologías, destacando la utilización de Internet como herramienta escolar y de juego y el uso de teléfonos móviles, es una realidad para nuestra juventud, aunque es importante advertir sobre sus riesgos y los peligros potenciales que implica un mal uso de estos recursos.
«online grooming»
El que a través de Internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de trece años y proponga concertar un encuentro con fines sexuales.
El reciente
“sexting”
, compuesto por las palabras inglesas
«sex»
y
«texting»
, en referencia al uso de teléfonos móviles con cámaras incorporadas para producir y distribuir imágenes de uno mismo, o de otros, en una postura o actitud provocativa que manifiestan una clara intención sexual (Agustina, 2010) y que puede comportar graves consecuencias para el estado emocional y el desarrollo del menor implicado.
Ciberacoso (ciber-bullyn)
Se puede definir como una agresión psicológica, sostenida y repetida en el tiempo, perpetrada por uno o vario individuos contra otros, utilizando para ello las nuevas tecnologías.
El ciberacoso produce un efecto devastador en sus víctimas, socavando su bienestar e invadiendo espacios muy necesarios para el menor como su descanso o el tiempo de estudio.
Consecuencias de la Victimización
El trastorno de estrés postraumático se origina tras haber sufrido u observado un acontecimiento altamente traumático (atentado violación, asalto, secuestro, accidente..), en el que esté en juego la vida de las personas.
Se caracteriza por:

La reexperimentación persistente del acontecimiento, a través de imágenes y pensamientos intrusivos y recurrentes, flashbacks y alucinaciones, respuestas fisiológicas ante estímulos que recuerdan el acontecimiento, sueños y pesadillas, entre otros.

La evitación conductual y cognitiva de aquellos estímulos asociados al acontecimiento traumático y/o el embotamiento-paralización de la reactividad general del individuo.

La hiperactivación psicofisiológica, con dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad y ataques de ira, un estado de alerta constante y respuestas exageradas de sobresalto, entre otros.
Niños y niñas suelen presentar síntomas ligeramente diferentes a los que manifiestan los adultos, especialmente los preescolares, como son:

Conductas regresivas y somatizaciones.
Una mayor dependencia del adulto.
Dificultades para conciliar el sueño.
Trastornos de la alimentación.
Conductas agresivas.
Irritabilidad, rabietas, conductas oposicionistas y destructivas.
Pesadillas y terrores nocturnos.
Sentimiento de culpa, así como la representación repetitiva del acontecimiento traumático mediante juegos y dibujos (Tareen, Garralda y Hodes, 2007).
Aunque el diagnóstico de trastorno por estrés postraumático suele describir con mucha precisión los síntomas que experimenta una persona que ha sufrido un acontecimiento traumático puntual, con una duración limitada, este no permite incluir la gravedad de las consecuencias psicológicas que resultan de la experiencia de un acontecimiento traumático prolongado y repetido, como suelen ser las experiencias de victimización en la infancia.
El impacto que sobre niños, niñas y jóvenes tienen las experiencias de victimización es mucho mayor que sus efectos inmediatos y visibles. Afecta no solo al menor y a las relaciones con su familia, sino también a la sociedad en su conjunto (Finkelhor y Hashima, 2001).

Concepto de víctimas y factores de victimización
“Familiares”, el cónyuge, la persona que convive con la víctima y mantienen con ella una relación personal íntima y comprometida, en un hogar común, de forma estable y continua. Son familiares en línea directa, los hermanos y las personas a cargo de la víctima .
VÍCTIMAS, DEFINICIÓN Y TIPOS:
1. Víctima desde el punto de vista del derecho penal.
2. Víctima desde el punto de vista del conflicto.
3. Víctima desde el punto de vista de Justicia Restaurativa.
7
4
5
1
2
3
6
RESTAURATIVA
JURÍDICO
CONFLICTO
VICTIMA 1

1) Víctima jurídica + víctima del conflicto + víctima restaurativa:

Víctima a la que se le ha afectado un bien jurídico, que tiene interés y capacidad de condicionar el resultado de la gestión del conflicto y necesita restaurar el daño causado y reestablecer el equilibrio roto como consecuencia del acto ilícito.

VICTIMA 2

VICTIMA 4 y 5

VICTIMA 6 y 7

VICTIMA 3

2) Víctima jurídica + víctima del conflicto:

Víctima a la que se la ha afectado un bien jurídico, que tiene interés y capacidad de condicionar el resultado de la gestión del conflicto pero no considera que haya nada que reparar.
3) Víctima restaurativa + víctima del conflicto:

Víctima que tiene interés y capacidad de condicionar el resultado de la gestión del conflicto y considera que hay algún daño que reparar pero no ha sido reconocida penalmente.
4) Víctima jurídica + víctima restaurativa:

Víctima a la que se le ha afectado un bien jurídico, que considera que hay un daño que reparar.

5) Víctima jurídica:

Víctima a la que se la ha afectado un bien jurídico pero que no tiene interés ni capacidad de condicionar el resultado de la gestión del conflicto ni considera que haya un daño que reparar.
6) Víctima del conflicto:

Víctima que tiene interés y capacidad de condicionar el resultado pero no está reconocida penalmente ni considera que haya un daño que reparar.

7) Víctima restaurativa:

Víctima que trasciende de lo jurídico y se sitúa en la comunidad. Esta víctima va a tener más que ver con el propio victimario y cómo ha afectado su acción a la comunidad.
1. Víctima desde el punto de vista del derecho penal.
2. Víctima desde el punto de vista del conflicto.
3. Víctima desde el punto de vista de Justicia Restaurativa.
NOSOTROS PROPONEMOS LA SIGUIENTE CLASIFICACIÓN:
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