Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

APLICACIÓN DE PRINCIPIOS DE LA CONDUCTA

No description
by

Adriana Sibaja

on 24 May 2014

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of APLICACIÓN DE PRINCIPIOS DE LA CONDUCTA

EL ANÁLISIS CONDUCTUAL EN NIÑOS Y JOVENES
La modificación de conducta implica
La aplicación sistemática de los principios y las técnicas de aprendizaje para evaluar y mejorar los comportamientos encubiertos y manifiestos de las personas y facilitar así un funcionamiento favorable”.

Modificación de Conducta
Es el intento de cambiar el comportamiento humano y las emociones de manera benéfica con base en las leyes del aprendizaje" (EYSENCK). El objetivo es cambiar hábitos que se consideran inadaptados o indeseables.

La conducta humana además de ser aprendida, es el resultado de su interacción constante del ser humano con su entorno.

Se entiende la conducta humana
(las acciones que realiza un ser humano) como fruto del aprendizaje. El niño al nacer, no sabe hacer casi nada y "lo que hacemos" de mayores es lo que hemos aprendido a hacer. Se aprenden tanto las acciones que poseen un valor adaptativo, como aquellas conductas que son claramente desadaptativas, como muchas conductas de evitación (miedos), conductas agresivas, etc.

Se trabaja con el método científico experimental, tanto para ampliar los conocimientos acerca de la conducta y su desarrollo, como para modificarla.

En este sentido, cualquier intervención puede ser considerada un experimento.

La mayor parte de las conductas o acciones pueden ser modificadas a través de la aplicación de los principios psicológicos, especialmente los del aprendizaje.

La Modificación de Conducta subraya el carácter medible o evaluable que tiene la conducta. Esta no se reduce a la conducta manifiesta, puesto que también es posible y evaluable las actividades encubiertas -p.e los pensamientos que
median en una conducta-.

APLICACIÓN DE PRINCIPIOS DE LA CONDUCTA
DECISIONES PARA EL CAMBIO DE CONDUCTA
CONTRATO DE CONTINGENCIAS

PASOS EN LA EVALUACIÓN DE LA CONDUCTA.
Los conceptos que aquí se presentan son un modelo de intervención, que se ha de adaptar a la edad, personalidad, desarrollo del niño. Así como a las habilidades que tengan los padres.
Los pasos serían los siguientes:
III) Ser consecuente y constante.

Conseguir el éxito final en el cambio de la conducta de su hijo requiere ser consecuente y constante. Pensar lo que se dice, decir lo que se piensa, y asegurarse de que todos digan lo mismo.
Junto con su cónyuge debe llegar a un acuerdo sobre el problema y el plan de actuación. Conseguir lo mismo de otros miembros de la familia, profesores, abuelos... o cualquier otra persona que tenga contacto regular con el niño.
Se debe tratar de aplicar una solución con constancia para que sea eficaz.
Los padres que pronto abandonan y son inconstantes pierden la autoridad.
Una vez que se ha tomado una decisión sobre cómo tratar un problema, no debe fluctuar y rendirse. Por ejemplo, si se ha decidido ignorarle sistemáticamente cuando el niño llora para que le compren caramelos en la tienda, y si, tras dos veces de ir de compras con él, la madre no soporta los lloriqueos y súplicas o las miradas hostiles de la gente y se rinde, agotada, no sólo no ha resuelto el problema, sino que se ha aumentado.

IV) Ser positivo
Trate de ver la conducta general de su hijo desde una perspectiva positiva.

Puede haber algunos aspectos que sean negativos, desadaptativos, esos son los que se van a trabajar uno a uno. Mientras tanto, asegúrese de que el niño sabe que Ud. le quiere y le aprecia al margen de su conducta.
V) Hacer saber al niño lo que se espera de él.

Después de seleccionar la conducta que se quiere cambiar y elegir una estrategia entre las que se ofrecen, se debe encontrar un momento tranquilo
para explicarle al niño lo que se espera de él, y lo que va a ocurrir.

Describa el objetivo con palabras sencillas que pueda comprender fácilmente.

Evite utilizar términos abstractos y concéntrese en lo que se espera de él, de lo que se quiere que haga más o menos a menudo.

No se debe revelar toda la estrategia sino comunicarle de una manera amistosa, cariñosa y sin amenazas cuál es el objetivo hacia el que se pretende avanzar.

I) Definir el problema.

Antes de hacer cambios hay que saber qué es lo que se quiere cambiar.

No sirve de nada etiquetar a un niño como irritante, tozudo o rebelde, ya que dichas etiquetas son generalidades, y no se puede cambiar algo tan poco definido.

Sea específico, defina y aísle el problema: ¿Qué es exactamente lo que el niño hace o no hace repetidas veces y que le disgusta?, ¿Qué es exactamente lo que Ud. quisiera que hiciera más o menos a menudo?

Tome una hoja de papel y divídala verticalmente por una línea. Escriba en la parte superior de una mitad Menos veces, y en la otra mitad Más a menudo, En la primera columna haga una lista de comportamientos o hábitos específicos que quisiera que su hijo hiciera menos. En la segunda columna, escriba las conductas que se pretenden conseguir más a menudo.
II) Enfocar los problemas uno por uno.

Una vez que haya decidido exactamente que conductas del niño se desea cambiar, puede surgir la tentación de abordar todos los problemas presentados a la vez. Centrarse en cada problema, uno por uno, resolviendo uno antes de pasar al siguiente.

Clasificar los problemas por orden de importancia. Es conveniente empezar por un problema menos significativo que pueda resolverse con rapidez, para que todo el mundo comience con una sensación de éxito.

Hay que ser modesto, los cambios tanto en los niños como en los adultos tienden a producirse lentamente y por etapas.

1.- Reforzadores.

Se entiende en general por refuerzo, todo lo que hace aumentar la frecuencia de una conducta, sea en probabilidad y/o intensidad.

Tipos de refuerzos

a) Refuerzo positivo:
Cualquier estímulo que aplicado a un sujeto mantiene o aumenta la frecuencia de la conducta. P.e. la frecuencia con que demos los buenos días a una persona, probablemente se verá incrementada, o la menos se mantendrá igual, si esa persona siempre nos devuelve -nos refuerza, diríamos- el saludo sonriente.

b) Refuerzo negativo:
Cuando se observa que la frecuencia de una conducta aumenta después de la supresión de un estímulo aversivo.

P.e. Cuando le digo al niño que no tendrá que tirar la basura ni quitar la mesa estímulos aversivos si saca buenas notas.

Por ejemplo:
Los hechos que refuerzan a una persona pueden no hacerlo con otra.

un niño que por lo general obtiene como notas en la escuela 4 y 5 probablemente será reforzado por un 6.

Sin embargo, un niño acostumbrado a sacar 9 y 10 probablemente considera el 6 como un castigo.
Un reforzador es más eficaz cuando el niño no lo ha recibido últimamente, si no puede producir saciedad.

El amor es un reforzador peligroso. Los padres e incluso los maestros utilizan a veces el cariño como reforzador: "¡Si sigues haciendo eso, no voy a poder quererte más!", "¡Te querré más aún si haces eso!". Se ofrecen besos y abrazos a cambio de buena conducta

Se pueden combinar varios reforzadores. El uso reiterado de un mismo reforzador puede reducir su eficacia.

No es necesario que los reforzadores se definan previamente. No es necesario que el niño sepa de antemano con exactitud qué clase de reforzador recibirá. Las sorpresas en este sentido a menudo resultan muy eficaces.

Las personas prestigiosas para el niño son los agentes reforzadores más eficaces

2.- La extinción.
Reduce la frecuencia de una conducta no deseable ignorándola cuando se produce. De esta manera llega a producirse la extinción al no recibir ningún refuerzo que la mantenga.

Para lograr que el niño deje de actuar de determinada manera, hay que evitar cualquier recompensa o refuerzo después de la conducta indeseable.
3.- El castigo:
Consiste en eliminar algo grato, o bien de proporcionar algo que resulte molesto al sujeto, siempre que responda con una conducta distinta a la
deseable, facilitando así la extinción de la misma.

Ante el castigo hay que hacer las siguientes consideraciones:


1. Tiende a producir respuestas emocionales de ansiedad

2. b) En los sujetos pequeños por observación, pueden aprender que castigar a los demás, es la mejor manera de resolver los problemas.

3. El castigo rara vez produce cambios permanentes a menos que una conducta incompatible y apropiada sea reforzada positivamente.

7. Los niños tienden a oponerse al castigo devolviendo castigo, por reciprocidad.

8. Los niños tienden a rehuir a quien los castiga.

9. No obstante, el castigo puede ser la única manera de conseguir que el niño intente iniciar alguna conducta alternativa que luego se puede reforzar.

4. Para que el castigo sea eficiente ha de ser impartido

5. Los que recurren a un excesivo uso del castigo acaban siendo personas tensas y desagradables.

6. Un castigo puede servir en algunos momentos como refuerzo para otros

Dra. Adriana
Sibaja Sánchez
Full transcript