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CORRIENTES FILOSÓFICAS DEL SIGLO XX

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on 1 May 2015

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CORRIENTES FILOSÓFICAS DEL SIGLO XX
ÍNDICE
1. Introducción
2. Filosofía del siglo XX
2.1. Filosofía en España
2.2. Filosofía en Europa
3. Contextos relevantes del siglo XX
3.1. Contexto histórico del siglo XX
3.2. Contexto cultural del siglo XX
4. Corrientes filosóficas del siglo XX
4.1. Fenomenología
4.2. Existencialismo
4.3. Hermenéutica
5. Filosofía analítica y continental
6. Teoría crítica de Max Horkheimer
7. Posturas particulares
8. Bibliografía
2.1. FILOSOFÍA EN ESPAÑA
4. Corrientes filosóficas del siglo XX
8. Bibliografía
http://www.buenastareas.com/ensayos/Contexto-Historico-Cultural-Del-Siglo-Xx/48601089.html
http://guindo.pntic.mec.es/ssag0007/filosofica/CorrientesfilosoficasXX.pdf
http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_anal%C3%ADtica
http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_continental
http://percyacunnavigil.blogspot.com.es/2012/07/la-teoria-critica-de-max-horkheimer.html
2. Filosofía en el siglo XX.
1. Introducción.
La filosofía del siglo XX se desarrolló en el mundo occidental, principalmente en Europa algunos de los temas más discutidos fueron la relación entre el lenguaje y la filosofía y las intervenciones filosóficas de los grandes desarrollos en lógica a lo largo de todo el siglo.
Karl Marx toma el concepto de dialéctica de Hegel pero elimina toda la interpretación religiosa, considerando que el movimiento descrito tiene como sujeto el mundo de la naturaleza y de la historia, que es el mundo finito. Soren Kierkegaard es considerado precursor del Existencialismo. Ya que decía que sólo los seres humanos existen, ya que las plantas y los animales duran, el autoconocimiento.
Los estilos filosóficos más significativos y que abarcaron el siglo XX fueron el Positivismo de Augusto Comte, la Fenomenología de Edmund Husserl y el existencialismo de Martin Heidegger.
La globalización corresponde, al capitalismo que se ha extendido por todo el mundo, y la pos-modernidad se refiere a las se refieren al proceso cultural observado en muchos países en las últimas dos décadas, producto de la realidad global, y que se caracteriza por la ausencia de valores que orienta la conducta y la cultura de los pueblos.
En España, la filosofía se ha desarrollado como pensamiento, y aparece no solo en libros filosóficos, sino también en obras literarias. En la península ibérica, hubo grandes célebres pensadores como Averroes.
En el siglo XX la filosofía española alcanzó un alto nivel gracias a los filósofos Unamuno, Ortega y María Zambrano, como podemos ver en el vídeo adjunto.





La filosofía del siglo XIX tomó las nociones radicales de la auto-organización y del orden intrínseco de la metafísica de Goethe y Kant y procedió a la larga elaboración de la tensión en el desarrollo sistemático y orgánico.

El más destacado fue el trabajo de Hegel, el cual propuso un marco dialéctico para el ordenamiento del conocimiento. A partir de la crítica de Marx y Engels a la dialéctica hegeliana, nace la dialéctica materialista y el materialismo histórico, y el Marxismo como corriente de pensamiento.

El siglo XIX también incluiría la negación de la voluntad de Schopenhauer. Con respecto al siglo XVIII, son los desarrollos científicos los que desafiarían la filosofía: el más importante fue el trabajo de Charles Darwin, el cual se basaba en la idea de auto-regulaciones orgánicas encontradas en filósofos como Adam Smith.
2.2. FILOSOFÍA EN EUROPA
3. Contextos relevantes del siglo XX
3.1. CONTEXTO HISTÓRICO
Durante esta época se vivieron diferentes crisis, paradojas y certezas que lograron una transformación en diferentes aspectos: político, económico y social.
Unas de las grandes certezas que se manejaban en el mundo (occidental) era la idea de Dios; considerándolo como el centro de la humanidad. Pero esta idea iba a cambiar desde la ilustración y la revolución francesa donde la idea de Dios cambiaría y pasaría a una segundo plano y ya el hombre empezaría hacer el dueño del mundo, es decir, el centro; esta idea se pudo derrocar por medio de la razón, ya que con esta el hombre podía dominar la naturaleza y poder descifrar todas las verdades del universo lo cual fue un duro golpe para la iglesia.
Pero cuando el hombre tiene dominio sobre todo con la razón se consideraba que el hombre había llegado a su máximo progreso, pero con la primera guerra mundial se pasó de lo racional a lo irracional ya que se mejoró el modo de vivir gracias al avance que hubo en la ciencia, en la salud (analgésicos, anestesia, vacunas) y de la tecnología (creación de maquinas en la industria, guerra ), y con todos estos avances se logro en todo el mundo que la natalidad demográfica se elevará y que las esperanzas de vida fueran mayores. Pero cuando el hombre cree que toca el cielo con las manos, se considera que es un ser supremo y puede doblegar al mundo a su manera. Y como en esta época muchos hombres tenían estos mismos ideales utilizan cualquier método y ese método mas conocido era la guerra, el modo más sencillo de ser el más poderoso del mundo.
Pero siempre en la historia habrá hombres y mujeres que querrán que el mundo sea mejor, más justo, más igualitario y aparecen personas como Montessori y Freinet, que por medio de sus propuestas pedagógicas se dé un acceso a la educación para las masas y que no sea una educación para el trabajo si no para la vida y que esta sea una educación pensante, de orden científico.
3.2. CONTEXTO CULTURAL
El Siglo XX caracterizó por los avances de la tecnología; medicina y ciencia en general; fin de la esclavitud en los llamados países desarrollados; liberación de la mujer en la mayor parte de los países; pero también por crisis y despotismos humanos en forma de regímenes totalitarios, que causaron efectos tales como las Guerras Mundiales; el genocidio y el etnocidio, las políticas de exclusión social y la generalización del desempleo y de la pobreza. Como consecuencia, se profundizaron las desigualdades en cuanto al desarrollo social, económico y tecnológico y en cuanto a la distribución de la riqueza entre los países, y las grandes diferencias en la calidad de vida de los habitantes de las distintas regiones del mundo. En los últimos años del siglo, especialmente a partir de 1989-1991 con el derrumbe de los regímenes colectivistas de Europa, comenzó el fenómeno llamado globalización o mundialización.
La literatura del siglo XIX agrupa el conjunto de autores que escriben durante el siglo XIX así como las teorías estéticas y obras publicadas durante este periodo. Puede dividirse en tres grandes etapas: el Romanticismo, el Realismo y la literatura finisecular, que entronca con la literatura del siglo XX. Si bien estas corrientes son propiamente europeas, la influencia imperialista hace que se encuentren trazas a través del mundo, aunque pueden continuar diversas tradiciones locales con otras periodizaciones y características. Como los movimientos se desarrollan a diferentes ritmos en cada país, este artículo divide la información por décadas.
4.1. Fenomenología
Husserl (Alemania, 1859-1938). El método fenomenológico influyó notablemente en autores interesados en la llamada “filosofía de la existencia” u ontología fenomenológica como Martin Heidegger (Alemania, 1889-1976), Jean-Paul Sartre (Francia, 1905-1980), quien hubo de subtitular “El ser y la nada”, su obra filosófica más emblemática, de la siguiente manera: “Ensayo de ontología fenomenológica”, y Maurice Merleau-Ponty (Francia, 1908- 1961). La fenomenología husserliana también influyó en la filosofía de Ortega y Gasset (España, 1883-1955), en tanto que éste consideraba la necesidad de “salvarnos en las cosas mismas” y entendía que la coexistencia yo-mundo tenía el orden siguiente: yo soy con las cosas, en medio de ellas, frente a ellas, porque las cosas nos afectan, porque vivir es estar en el mundo y las cosas son para mí, es decir, para una conciencia, porque pienso las cosas.
 “ir a las cosas mismas”: hallar las esencias (eidos)
 La conciencia, que es la que realiza ese “viaje” a las cosas mismas, que es la que se hace con las esencias (por eso es una “conciencia eidética”) es intencionalidad, un tender hacia las cosas, un buscarse y encontrarse, hallarse, diría Ortega, en ellas.
 El mundo es para una conciencia. No se trata de caer en el idealismo más extremo (el mundo es representación, contenido de mi conciencia), sino de comprender la realidad, el ser, como un plano de coexistencia: si la conciencia es pura intencionalidad, entonces ésta tiene su ser fuera de ella, en el mundo, en el afuera que son las cosas. Y gracias a ese tender hacia lo que no es ella se reconoce como tal, se autoconoce. Por tanto, la afirmación „el mundo es para una conciencia‟ supone el reconocimiento implícito y necesario para mi existencia de la existencia de lo otro, de la “otredad” o de lo que no soy yo.
 Por esta misma razón, el yo, la afirmación de la conciencia, no es algo cerrado, no es pura intimidad, no es mera subjetividad, sino que es una estructura “abierta al mundo”, una salida hacia las cosas.
Principales tesis
“Epojé”. Se trata de partir del escepticismo, pero en clave exclusivamente metodológica, es decir, no como tesis epistemológica ni ontológica, pues no se trata de afirmar que o bien nada existe o si existe no puede ser conocido, sino que se trata de postular el principio de “suspensión del juicio” acerca de la “tesis natural del mundo”. Epojé significa: suspendamos el juicio sobre la tesis realista para en vez de partir del plano objetivo de la existencia, en vez de comenzar por el mundo, podamos comenzar desde la conciencia (plano subjetivo) y así poder comprender ésta como una estructura abierta, intencional. La finalidad no es quedarse en la constatación de la existencia de la conciencia sino en la comprensión de la relación que hay entre el mundo y la conciencia.
Método
4.2. Existencialismo
Aunque pueden ser tratados como términos semejantes, “existencialismo” y “filosofía de la existencia” no son términos del todo equivalentes. El concepto de existencialismo es más general y sirve para calificar un movimiento cultural que va desde la filosofía (Jean-Paul Sartre, Francia 1905-1980, Simone de Beauvoir, Francia 1908-1986) y la literatura (además de los dos autores anteriores, quienes también destacaron sobresalientemente en el campo de la literatura, cabe hacer especial mención a las figuras de Franz Kafka –1883-1926- y Albert Camus -1913-1960) a las artes (en el cine, por ejemplo, se puede calificar de existencialista a Ingmar Bergman –Suecia 1918-2007-, con películas como: “El séptimo sello”, “Fresas salvajes”, “Los comulgantes” y “Persona”, entre otras). En cambio, el término de “filosofía de la existencia” ha de ser reservado para el campo particular de la filosofía sin ser por ello un terreno homogéneo ni en sus tesis ni en sus argumentos; en este campo cabe mencionar a figuras tan importantes en la historia de la filosofía como Martín Heidegger (Alemania, 1889-1976), que merecería un capítulo aparte, S. Kierkegaard (Dinamarca, 1813-1855), de cuya reacción frente al hegelianismo arranca tanto el existencialismo como la filosofía de la existencia, Karl Jaspers (1883-1969) y, en España, Miguel de Unamuno (1864-1936), preocupado especialmente por el tema de la inmortalidad (entendida como lucha contra la muerte, como ansia de inmortalidad) y del sentimiento trágico de la vida, y concibiendo la filosofía como algo cercano más a la poesía que a la ciencia.
 La existencia precede lógica y ontológicamente a la esencia: el hombre, por tanto, no está definido de antemano. Es un proyecto, algo que tiene que hacerse, que está abocado al futuro. Recordemos que estas tesis también fueron defendidas por Ortega y Gasset, aunque no es posible incluir a este filósofo en el ámbito del existencialismo. La realidad humana es, así, su propio trascender hacia aquello que le falta. En este sentido diría Sartre en “El existencialismo es un humanismo”: “El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace”.
 De esta forma, el hombre está condenado a la libertad: su existencia viene definida por su ser libre. El hombre es libre, pero no elige ser libre, ésta es su condición, su condena, su facticidad.
 Esta libertad es siempre una libertad-en-situación, porque cuanto más experimentamos nuestra libertad más reconocemos la del otro; cuanto más nos exige, más la exigimos. De nuevo Ortega compartiría esta tesis existencialista al afirmar que la libertad se vive siempre en una circunstancia.
 Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, si el hombre es libre, absolutamente libre en tanto que está condenado a ello, entonces es responsable de lo que es, que es justamente lo que hace. Así el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad.
Tesis
El existencialismo no posee un método propio sino que aglutina distintas perspectivas metodológicas con una misma pretensión, a saber: comprender la existencia humana, su lugar en el mundo, ofrecer inteligibilidad al proyecto de vida del ser humano.
Entre los métodos que concurren en la filosofía existencialista cabe destacar:
A) la ontología fenomenológica, esto es, una aplicación del método fenomenológico a la investigación ontológica de la existencia humana; esta perspectiva metodológica la encontramos brillantemente escenificada en los libros “Ser y Tiempo” de Martin Heidegger y “El ser y la nada” de Jean-Paul Sartre.
B) otro de los métodos presentes en el existencialismo es el denominado por Sartre “psicoanálisis existencial”, método de comprensión existencial de la vida del individuo y de cuyo rendimiento ha dejado Sartre notables muestras en obras suyas como “Flaubert, el idiota de la Familia”, “Baudelaire” y en un par de guiones cinematográficos: “Freud” y “Tifus”.
C) junto a la fenomenología y el psicoanálisis, el método dialéctico heredado de Hegel completa el orbe metodológico del existencialismo, que en su etapa final aborda un diálogo con el marxismo por el carácter histórico y estructural que poseía éste a partir de la década de los cincuenta y sesenta del siglo XX.
Resultado de este diálogo fue la obra de Sartre: “Crítica de la razón dialéctica”.
Metodología
4.3. Hermenéutica
De la hermeneia griega como facultad para transmitir mensajes (el dios Hermes trae el mensaje del hado) y de la radicalización y universalización del ars interpretandi latina humanista a principios del siglo XIX a cargo de Schleiermacher (1768-1834) surge un modelo epistemológico conocido como hermenéutica que enfatiza ontológicamente la comprensión en tanto que modo conformador de toda experiencia humana del mundo.
Sería, después, W. Dilthey (1833-1911) quien había de reservar la hermenéutica, entendida como comprensión, para nombrar el método propio de las ciencias humanas o ciencias del espíritu.
Por su parte, Hans-Georg Gadamer (1900-2002) hubo de ampliar el campo de esta técnica a todo tipo de textos y sobre todo centró el interés de la hermenéutica en el hecho mismo de la comprensión. Así, en Gadamer encontramos la depuración de este método, el comprender, enfocándolo hacia la tarea ontológica del preguntar filosófico.
Sin embargo la hermenéutica no habría aparecido sin la constatación histórica epistemológica del giro hacia el sujeto inducido por la fenomenología kantiana y hegeliana, las cuales habían de potenciar la necesidad de hallar en la subjetividad las condiciones de posibilidad de la objetividad.
 Dilthey plantea la necesidad de clarificar la dimensión metodológica de las ciencias del espíritu frente a las ciencias de la naturaleza. Si la tarea de éstas es la explicación, la función de aquéllas es la comprensión. Comprender es, pues, la preocupación principal de la hermenéutica. Pero, ¿comprender qué y cómo? Se trata de
comprender al hombre, es decir, ofrecer una visión unitaria del mismo, el sentido de su existencia. Para ello será necesario comprender el sentido de los hechos estudiados por las ciencias humanas o ciencias del espíritu, que son las encargadas de estudiar las múltiples dimensiones de lo humano.
 Gadamer, seguidor de Heidegger, entiende como éste que comprender es la tarea genuina del hombre, ya que es su forma auténtica de ser. Somos en la medida en que hacemos por comprender cuanto nos rodea y comprendernos a nosotros mismos.
 Para comprender hay que centrarse en el lenguaje. Por eso, Gadamer pondría de manifiesto, como también Heidegger (“el lenguaje es la casa del ser”, decía este autor), que el ser es el lenguaje. Y, así, la experiencia hermenéutica es de naturaleza lingüística. No hay otra alternativa que interpretar, comprender, el mundo desde el lenguaje y en el lenguaje, porque es precisamente en el lenguaje donde el mundo se presenta, se ofrece.
 Por tanto, la verdad sólo acontece en el lenguaje y su desvelación es el sentido que nace de la comprensión, de la interpretación.
 Desde la perspectiva hermenéutica conocer es interpretar.
Tesis
Desde el punto de vista estrictamente epistemológico, la hermenéutica es la búsqueda de una renovación (epistemológica) de las ciencias del espíritu o ciencias humanas frente al dominio de las ciencias de la naturaleza refrendado filosófica y políticamente por el positivismo. Así, la hermenéutica como epistemología de las ciencias humanas (Dilthey, Von Wright) pretende autonomizar el comprender como forma de racionalidad histórica frente al explicar como episteme de las ciencias naturales.
Pero la metodología hermenéutica tiene una profundidad ontológica, una carga ontológica: es el llamado “círculo hermenéutico”, término introducido por Martin Heidegger,
con el que se alude a la necesidad de englobar tanto al sujeto como al objeto, esto es, a la cosa definida y a las condiciones de la definición; condiciones no sólo lingüísticas (materiales y simbólicas) y gnoseológicas (métodos de conocimiento, instrumentos de percepción, etc.) sino sobre todo intencionales; dicha estructura intencional que el interpretar crítico tiene que tener en cuenta conforma no sólo la serie de expectativas individuales del sujeto cognoscente sino especialmente el contexto del texto, es decir, la situación del comprender. Así, el comprender hermenéutico supone un nuevo tratamiento del problema de la relación sujeto/objeto, porque tiene que tomar en consideración una doble contingencia: la de la cosa u objeto y la del intérprete o sujeto.
Método
5. Filosofía analítica y continental
FILOSOFÍA ANALÍTICA
El término Filosofía analítica, refiere a un modo particular de hacer filosofía desarrollada a principios del siglo XX, a partir de las obras de Bertrand Russell, George Edward Moore, varios miembros del Círculo de Viena y Ludwig Wittgenstein, entre otros. Por extensión, la filosofía analítica también refiere al desarrollo filosófico posterior, desplegado bajo la influencia de estos autores,y que prevalece con particular hegemonía dentro de la esfera académica anglosajona (sobre todo en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) y los países escandinavos.
Aunque difícil de determinar con exactitud, a grandes rasgos el término apunta a una forma de aproximarse a los problemas filosóficos, caracterizada principalmente por:
Un especial interés en el estudio del lenguaje y el análisis lógico de los conceptos, considerando tanto la lógica formal, como el lenguaje ordinario. Este rasgo se encuentra prácticamente en todas las obras más representativas de la Filosofía Analítica desde sus orígenes, como en Principia mathematica (1910-1913) de Russell y Whitehead, o como en el Tractatus Logico-Philosophicus (1921) de Wittgenstein.
Una posición más bien escéptica respecto de la tradición metafísica. Esta característica encontró su punto más álgido en el neopositivismo del Círculo de Viena de Otto Neurath y Rudolf Carnap, quienes llegaron a adoptar la posición fuerte de que los enunciados metafísicos carecen de sentido, una vez sometidos al análisis lógico.
Una conexión con la tradición empirista, tanto en espíritu, estilo, foco y análisis filosófico (ver Empirismo lógico).
Una autoproclamada afinidad con la investigación científica. En particular, con los conceptos de la física como paradigma de comprensión de lo real. Esta cualidad encuentra su lugar más evidente en el Fisicalismo, pero es un rasgo muy difundido dentro de la tradición analítica.
Una contraposición respecto a otras tradiciones filosóficas. Principalmente en relación a la llamada Filosofía Continental, aunque también a las diferentes formas de Filosofía Oriental, de Tomismo cristiano y de Marxismo, entre otras.
En la actualidad, junto con la Filosofía del lenguaje de los inicios, se han añadido nuevos temas dentro de la Filosofía Analítica, como la Filosofía de la Mente, la Filosofía de las ciencias, la Filosofía de las Matemáticas, la Epistemología e incluso la Metafísica. Esto ha enriquecido enormemente la tradición Analítica iniciada a principios del siglo pasado, pero también ha desdibujado los principios y límites característicos de esta corriente filosófica, razón por la cual resulta muy polémico intentar trazar una definición precisa del término en el presente.
BERTRAND RUSSELL
RUDOLF CARNAP
SAÚL KRIPKE
THOMAS NAGEL
FILOSOFÍA CONTINENTAL
Filosofía continental es un concepto que describe varios movimientos filosóficos de los siglos XIX y XX.1 Es usado por los filósofos analíticos en contraste con el concepto de filosofía analítica. Tradicionalmente se ha incluido dentro de la filosofía continental el idealismo alemán, la fenomenología, el existencialismo, la hermenéutica, el estructuralismo, el postestructuralismo, el feminismo, la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, así como algunas corrientes del marxismo.
Resulta difícil identificar rasgos comunes a todos los movimientos filosóficos agrupados bajo el término de filosofía continental. Éste, al igual que el término filosofía analítica, carece de una definición formal y puede ser entendido como una agrupación de filosofías dispares dentro del contexto de la Europa continental de los siglos XIX y XX.
Simon Glendinning sostiene que el término fue utilizado originalmente por los filósofos analíticos de forma peyorativa, agrupando las filosofías occidentales que eran rechazadas por ellos mismos. No obstante, Michael E. Rosen se ha aventurado a identificar los temas comunes en la filosofía continental:
Primero, los filósofos continentales en general rechazan el Cientificismo, la visión de que las ciencias naturales son la única, o la forma más acertada de entender los fenómenos. Por el contrario, la mayoría de los filósofos analíticos consideran su labor complementaria o subordinada a las ciencias naturales.
Segundo, la filosofía continental usualmente considera las condiciones de la experiencia posible como variables: determinadas por lo menos en parte por factores como el contexto, el tiempo y el espacio, el lenguaje, la cultura o la historia. Además la filosofía continental tiende hacia el historicismo.
Tercero, la filosofía continental típicamente sostiene que la agencia del humano puede cambiar estas condiciones de experiencia posible. Los filósofos continentales tienden a tomar un fuerte interés entre la teoría y la práctica, y seguido ven sus estudios filosóficos como cercanamente relacionado a la transformación personal, moral o política. Tendencia que es bastante clara en la tradición Marxista, pero tambien central en el existencialismo y en el post-estructuralismo.
EDMUND HUSSERL
JEAN PAUL SARTRE
JOSÉ ORTEGA Y GASSET
6. Teoría crítica de Max Horkheimer
Max Horkheimer (1895 –1973) fue un filósofo y sociólogo alemán, famoso por su trabajo en teoría crítica como miembro de la Escuela de Frankfurt de investigación social.
La Escuela de Frankfurt se considera como el espacio de reflexión de un variado grupo de filósofos unidos por intereses teóricos similares, las propuestas teóricas de sus miembros llegaron a ser muy distintas y en ocasiones divergentes, sin embargo, se podría decir que el tema que une a los distintos autores que hicieron parte de esta escuela, desde Horkheimer hasta Habermas, es la reflexión en torno a la razón, la cual, en oposición a la razón instrumental de la teoría tradicional, se constituye en una razón humana. A partir de este contexto, la escuela de Frankfurt, plantea la pugna teórica alrededor de la disputa entre la teoría crítica y la teoría tradicional.
La Teoría Crítica se opone radicalmente a la idea de teoría pura que supone una separación entre el sujeto que contempla y la verdad contemplada, e insiste en un conocimiento que está mediado por la experiencia, por las praxis concretas de una época, como por los intereses teóricos y extra-teóricos que se mueven al interior de las mismas. Se preocuparon por el método dialéctico instrumentado por Hegel y trataron, como sus predecesores, de orientarlo en una dirección materialista. Estaban particularmente interesados en explorar las posibilidades de transformar el orden social por medio de una praxis humana tradicional.
Desde esta perspectiva la Teoría Crítica se opone a la Teoría Tradicional como a la teoría que surge en el círculo de Viena llamado Positivismo Lógico y esto en dos niveles:
• En el plano Social, ya que la ciencia depende, -en cuanto ordenación sistemática- de la orientación fundamental que damos a la investigación (intereses intrateóricos), como de la orientación que viene dada dentro de la dinámica de la estructura social (intereses extra teóricos).
• En el plano Teórico-cognitivo, denuncia la separación absoluta que presenta el positivismo entre el sujeto que conoce y el objeto conocido. las ciencias pierden su carácter transformador, su función social.
La teoría crítica fue formulada por Max Horkheimer por primera vez en su obra de 1937 Teoría tradicional y teoría crítica.
7. NEOMARXISMO
El neomarxismo, en relación con el pensamiento marxista, es un conjunto de corrientes de pensamiento del siglo XX que se remonta, en sus principios, a los primeros escritos de Karl Marx anteriores a la influencia de Engels, y que rechaza el determinismo económico percibido en Marx en los escritos posteriores prefiriendo hacer hincapié en aspectos psicológicos, sociológicos y culturales.
Los neomarxistas parten de la existencia de una reciprocidad entre estructura y superestructura que constituye precisamente el proceso dialéctico real.
El neomarxismo es también usado frecuentemente para describir la oposición a desigualdades experimentadas por países en vías de desarrollo en el nuevo orden económico internacional. En un sentido social, el neomarxismo añade el entendimiento más amplio de Max Weber sobre la desigualdad social, en conceptos tales como el status y el poder, a la filosofía marxista.
En la actualidad se les llama Neomarxistas a quienes defienden posturas relacionadas con el Socialismo democrático, el Socialismo del siglo XXI y el Eurocomunismo. Se argumenta que estas teorías añaden elementos nuevos a la interpretación marxista, sin aceptar a ultranza elementos del Capitalismo como lo hace la Socialdemocracia.
Destaca un autor como:
Paul Baran
FIN
Trabajo realizado por: Rafael Arroyo Priego
Curso: 2ºA Bachillerato
Materia: Historia de la filosofía
Profesor: Juan Antonio Almendros
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