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Arquitectura y Pensamiento

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Eduardo Negrillo Sánchez

on 3 September 2014

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Relaciones entre arquitectura y pensamiento
Organicismo
Post-PostModernismo
Fenomenología
Ecologismo
PostColonialismo
Feminismo
Formalismo
MetaRacionalismo
Regionalismo
Existencialismo
PostEstructuralismo
Liberalismo
Estructuralismo
Neoracionalismo
Positivismo
La arquitectura orgánica u organicismo arquitectónico es una filosofía de la arquitectura que promueve la armonía entre el hábitat humano y el mundo natural. Mediante el diseño busca comprender e integrarse al sitio, los edificios, los mobiliarios, y los alrededores para que se conviertan en parte de una composición unificada y correlacionada.
Los arquitectos Gustav Stickley, Antoni Gaudí, Frank Lloyd Wright, Alvar Aalto, Louis Sullivan, Bruce Goff, Rudolf Steiner, Bruno Zevi, Hundertwasser, Samuel Flores Flores, Imre Makovecz, Javier Senosiain y Antón Alberts son los mayores exponentes de la denominada arquitectura orgánica.
El estilo orgánico es un movimiento arquitectónico que se deriva del funcionalismo o racionalismo y que puede considerarse promovido fundamentalmente por los arquitectos escandinavos en la década 1930-40 y por el arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright. El movimiento acepta muchas de las premisas del racionalismo, como son la planta libre, el predominio de lo útil sobre lo meramente ornamental, la incorporación a la arquitectura de los adelantos de la era industrial, pero procura evitar algunos de los errores en que cae el racionalismo y aportar nuevos valores a la arquitectura.
Pueden considerarse a Erik Gunnar Asplund en Suecia y a Alvar Aalto en Finlandia como los principales propugnadores de esta corriente, cuyas ideas fundamentales podrían resumirse de la forma siguiente:


1- Una mayor preocupación por la vida del hombre. Se mira más al hombre, al que ha de servir la arquitectura, que a la propia arquitectura. La atención del arquitecto no debe limitarse a las estructuras y a la disposición de los ambientes, sino que debe extenderse a los problemas psicológicos y vitales del hombre.

2- Una nueva conciencia de los espacios internos: aunque la arquitectura racionalista propugna una adaptación de los volúmenes a las necesidades de planta, esos volúmenes están dominados por un estilo cubista, de formas tetraédricas, en- las que se encajan las necesidades, buscando además con ello una simplificación estructural y constructiva.
y por lo tanto es más propio hablar de un planteamiento que de un estilo de arquitectura orgánica. Como obras maestras de la arquitectura orgánica podemos citar la biblioteca de Viipuri (1930) y el pabellón finlandés en la Exposición de Nueva York de 1939, ambos de Aalto; la ampliación del Ayuntamiento de Goteborg (1937) de E. Asplund, y la casa de Taliesin West, en Arizona, de F. Lloyd Wright.
no repetidas, económicamente más costosas y difíciles de industrializar. En este aspecto, el organicismo abandona uno de los postulados del racionalismo, creando en cambio, cuando es bien interpretado, realizaciones más jugosas y humanas. Las obras de los grandes arquitectos orgánicos son mucho más personales y difíciles de imitar,
Asplund, Aalto y sus escuelas comienzan por el estudio de los ambientes, de los recorridos, de los movimientos del hombre y llegan a la creación de los espacios que consideran más indicados, a los que se les proporciona una envolvente apropiada. Las soluciones técnicas y estructurales deben ceñirse a esos espacios, dando lugar normalmente a formas más complicadas,
Erik Gunnar Asplund
Frank Lloyd Wright





Alvar Aalto

Y aquí estoy ante ustedes predicando la arquitectura orgánica, declarando que la arquitectura orgánica es el ideal moderno y la enseñanza tan necesaria si queremos ver el conjunto de la vida, y servir ahora al conjunto de la vida, sin anteponer ninguna "tradición" a la gran TRADICIÓN. No exaltando ninguna forma fija sobre nosotros, sea pasada, presente o futura, sino exaltando las sencillas leyes del sentido común --o del super-sentido, si ustedes lo prefieren-- que determina la forma por medio de la naturaleza de los materiales, de la naturaleza del propósito... ¿La forma sigue a la función? Sí, pero lo que importa más ahora es que la forma y la función son una.

La arquitectura es un fenómeno sintético que incluye prácticamente todos los campos de la actividad humana... En el último decenio, la arquitectura moderna ha sido funcional principalmente bajo el aspecto técnico, subrayando sobre todo el punto de vista económico de la actividad constructiva. Esto ha sido indudablemente útil para la producción de alojamientos para el hombre, pero ha constituido un proceso demasiado costoso, si se considera la necesidad de satisfacer otras exigencias humanas... El funcionalismo técnico no puede pretender ser toda la arquitectura... Si se pudiera desarrollar la arquitectura paso a paso, comenzando por el aspecto económico y técnico, y continuando después con las funciones humanas más complejas, entonces el planteamiento del funcionalismo técnico sería aceptable. Pero esto es imposible. La arquitectura no sólo cubre todos los campos de la actividad humana, sino que debe ser también desarrollada simultáneamente en todos esos campos. Si no, tendremos sólo resultados unilaterales y superficiales... En lugar de combatir la mentalidad racionalista, la nueva fase de la arquitectura moderna trata de proyectar los métodos racionales desde el plano técnico al campo humano... La presente fase de la arquitectura es, sin duda, nueva y tiene la precisa finalidad de resolver problemas en el campo psicológico...
El positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método científico. Según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.
Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.
Estas corrientes tienen como características diferenciadoras la defensa de un monismo metodológico (teoría que afirma que hay un solo método aplicable en todas las ciencias). La explicación científica ha de tener la misma forma en cualquier ciencia si se aspira a ser ciencia, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como medio para otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente. En metodología histórica, el positivismo prima fundamentalmente las pruebas documentadas, minusvalorando las interpretaciones generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen tener excesiva acumulación documental y escasa síntesis interpretativa. Auguste Comte formuló a mediados del siglo XIX la idea de la creación de la sociología como ciencia que tiene a la sociedad como su objeto de estudio. La sociología sería un conocimiento libre de todas las relaciones con la filosofía y basada en datos empíricos en igual medida que las ciencias naturales. Una de sus propuestas más destacadas es la de la investigación empírica para la comprensión de los fenómenos sociales, de la estructura y el cambio social (razón por la que se le considera padre de la sociología como disciplina científica). Comte presenta a la historia humana en tres fases:
- Fase teológica o mágica: corresponde a la infancia de la humanidad; en esta época las personas dan explicaciones mágicas de los fenómenos naturales, utilizan categorías antropológicas para comprender el mundo y técnicas mágicas para dominarlo.


Henri de Sanint-Simon
Auguste Comte
John Stuart Mill
- Fase científica o positiva: es la definitiva. El conocimiento se basa en la observación y la experiencia, y se expresa con el recurso de la matemática. Se busca el conocimiento de las Leyes de la Naturaleza para su dominio técnico.



- Fase metafísica o filosófica: las explicaciones son racionales, se busca el porqué de las cosas, y se sustituye a los dioses por entidades abstractas y términos metafísicos.



Además afirma que no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de lo positivo, y niega que la filosofía pueda dar información acerca del mundo: esta tarea corresponde exclusivamente a las ciencias.



Edmund Husserl presenta por primera vez su fenomenología en las Investigaciones Lógicas, publicadas en dos tomos en 1900 y 1901, esta obra es de gran importancia para los desarrollos posteriores de lo que será la fenomenología trascendental. En ella presenta una aguda crítica al psicologismo y desarrolla algunos conceptos heredados de Brentano, como el de vivencia intencional, que ocupará un lugar central en la fenomenología. La intencionalidad es descrita ahí como la propiedad de las vivencias de estar referidas a un objeto. La vida de conciencia es necesariamente intencional, esto es, todas las vivencias se refieren necesariamente a objetos, a los objetos entendidos como correlatos necesarios de vivencias, objetos intencionales, los denomina Husserl.
La fenomenología aparece en esta obra como una ciencia de esencias que debe de proceder conforme a un método. Este método supone varios elementos.
- Variación eidética, que consiste en comparar varios objetos intencionales para destacar una esencia común y para estudiarla.
Edmund Husserl
Hermenéutica
- Teoría de los todos y las partes, a partir de la cual se ha de distinguir entre partes independientes y partes no independientes de las esencias de los objetos intencionales. Con esto es posible describir las relaciones entre estas partes en términos de fundamentación.
- Teoría de los todos y las partes, a partir de la cual se ha de distinguir entre partes independientes y partes no independientes de las esencias de los objetos intencionales. Con esto es posible describir las relaciones entre estas partes en términos de fundamentación.
Así pues, en resumen, en las Investigaciones Lógicas la fenomenología ya es concebida una ciencia que estudia las estructuras esenciales de las vivencias y los objetos intencionales, así como relaciones esenciales entre tipos de vivencias y de objetos intencionales. Por otro lado, el propósito de la fenomenología tal y como es propuesta en esta obra consistiría en la aclaración epistemológica de la lógica pura, que comprendería también a la matemática, a partir del cumplimiento de las vivencias intencionales de las objetividades lógicas.
En cuanto a este último punto, Husserl afirma que también en las vivencias que tienen ideas como objetos intencionales es posible distinguir entre vivencias que presentan a sus objetos y vivencias que sólo los menta de manera vacía. (Esta mención vacía es una posibilidad de que surge con el lenguaje). Por ello cabe pensar las vivencias en las que se captan o intuyen ideas como vivencias análogas a aquellas en las que se percibe un objeto real. Desde este punto de vista los objetos son inconcebibles sin su referencia a las vivencias en las que se muestran: el postulado de una cosa en sí, independiente de la vida de conciencia, es absurdo.
La hermenéutica (“arte de explicar, traducir o interpretar”) es el arte de interpretar textos y especialmente el de interpretar los textos sagrados. En filosofía (particularmente en la de Hans-Georg Gadamer), teoría de la verdad y el método que expresa la universalización del fenómeno interpretativo desde la concreta y personal historicidad.
Para Mario Bunge es la interpretación de textos en la teología, la filología y la crítica literaria; y, en la filosofía, es la doctrina idealista según la cual los hechos sociales y quizás también los naturales son símbolos o textos que deben interpretarse en lugar de describirse y explicarse objetivamente.
La necesidad de una disciplina hermenéutica está dada por las complejidades del lenguaje, que frecuentemente conducen a conclusiones diferentes e incluso contrapuestas en lo que respecta al significado de un texto. La hermenéutica intenta descifrar el significado detrás de la palabra y, con ello, intenta la exégesis de la razón misma sobre el significado.
- Martin Heidegger
Ya en el siglo XX, Martin Heidegger, en su análisis de la comprensión, afirma que, cualquiera que sea, presenta una «estructura circular»:
Toda interpretación, para producir comprensión, debe ya tener comprendido lo que va a interpretar.
Heidegger introduce nuevos derroteros en la hermenéutica al dejar de considerarla únicamente como un modo de comprensión del espíritu de otras épocas y pensarla como el modo fundamental de situarse el ser humano en el mundo: existir es comprender. Desde entonces su hermenéutica de la facticidad se convierte en una filosofía que identifica la verdad con una interpretación históricamente situada (Hans-Georg Gadamer). La hermenéutica es considerada la escuela de pensamiento opuesta al positivismo.
Martin Heidegger
Paul Ricoeur
Mauricio Beauchot
Wilhelm Dilthey
- Mauricio Beuchot
La propuesta de hermenéutica analógica hecha por Mauricio Beuchot surge a partir del Congreso Nacional de Filosofía, llevado a cabo en la ciudad de Cuernavaca (estado de Morelos, México), en 1993, sintetizada en su obra Tratado de hermenéutica analógica (1997). Influenciado por el filósofo argentino Enrique Dussel y el llamado método analéctico, para posteriormente retomar ideas de la analogía en Peirce, Mauricio Beuchot propone un proyecto hermenéutico denominado hermenéutica analógica o también hermenéutica analógico-icónica.
- Paul Ricoeur
Paul Ricoeur (Essais d'herméneutique, París: Seuil, 1969) supera en su aporte a las dos corrientes anteriores, y propone una «hermenéutica de la distancia», lo que hace que surja una interpretación es el hecho de que haya una distancia entre el emisor y el receptor. De esta hermenéutica surge una teoría cuyo paradigma es el texto, es decir, todo discurso fijado por la escritura. Al mismo tiempo este discurso sufre, una vez emitido, un desarraigamiento de la intención del autor y cobra independencia con respecto a él. El texto ahora se encuentra desligado del emisor, y es una realidad metamorfoseada en la cual el lector, al tomar la obra, se introduce. Pero esta misma realidad metamorfoseada propone un «yo», un «Dasein», que debe ser extraído por el lector en la tarea hermenéutica. Para Ricoeur interpretar es extraer el ser-en-el-mundo que se halla en el texto. De esta manera se propone estudiar el problema de la «apropiación del texto», es decir, de la aplicación del significado del texto a la vida del lector. La reelaboración del texto por parte del lector es uno de los ejes de la teoría de Paul Ricoeur
Wilhelm Dilthey fue el primero en formular la dualidad entre las «ciencias de la naturaleza» y las «ciencias del espíritu», que se distinguen respectivamente por el uso de un método analítico esclarecedor, una, y el uso de un procedimiento de compresión descriptiva, la otra. Comprensión y aprehensión de un significado y sentido es lo que se presenta a la comprensión como contenido. Sólo podemos determinar la compresión por el sentido y el sentido apenas por la comprensión. Toda comprensión es aprehensión de un sentido. Para Dilthey todo conocimiento de las ciencias del espíritu es una comprensión y un conocimiento histórico. Este conocimiento es posible porque la vida (el objeto de estudio de las ciencias del espíritu) genera estructuras, ya sean desde una obra pictórica a una literaria; entonces concede a la hermenéutica el papel de disciplina encargada de interpretar dichas estructuras, permitiendo el conocimiento en las ciencias del espíritu.
- Historicismo diltheiano
Esta perspectiva influirá en la aparición del historicismo diltheiano. Wilhelm Dilthey (1833-1911) cree que toda manifestación espiritual humana, y no sólo los textos escritos, tiene que ser comprendida dentro del contexto histórico de su época. Si los acontecimientos de la naturaleza deben ser explicados, los acontecimientos históricos, los valores y la cultura deben ser comprendidos. Según Wilhelm Dilthey, estos dos métodos serían opuestos entre sí:

-
explicación
(propia de las ciencias naturales)
-
comprensión
(propia de las ciencias del espíritu o ciencias humanas)

Esclarecemos por medio de procesos intelectuales, pero comprendemos por la cooperación de todas las fuerzas sentimentales en la aprehensión, por la inmersión de las fuerzas sentimentales en el objeto.
Sartre propone la idea de que lo que "todos los existencialistas tienen en común es la doctrina fundamental de que la existencia precede a la esencia" lo que significa que la consideración más importante para las personas es el hecho de que son un ser consciente ("existencia") que actúa de forma independiente y responsable--en lugar de ser etiquetado con roles, estereotipos, definiciones, u otras categorías preconcebidas que se ajustan al individuo ("esencia"). La vida real de la persona es lo que constituye lo que podría llamarse su "verdadera esencia" en lugar de estar allí atribuido a una esencia arbitraria que otros utilicen para definirla.
Según el filósofo Steven Crowell, definir el existencialismo ha sido relativamente difícil, y argumenta que se comprende mejor como un enfoque general que se utiliza para rechazar ciertas filosofías sistemáticas, y no como una filosofía sistemática en sí.
Uno de sus postulados fundamentales es que en el ser humano "la existencia precede a la esencia" (Sartre), es decir, que no hay una naturaleza humana que determine a los individuos, sino que son sus actos los que determinan quiénes son, así como el significado de sus vidas. El existencialismo defiende que el individuo es libre y totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de una ética de la responsabilidad individual, apartada de cualquier sistema de creencias externo a él.
En líneas generales el existencialismo busca una ética que supere a las moralinas y prejuicios; en esto al observador neófito puede resultarle contradictorio ya que la ética que busca el existencialismo es una ética universal, válida para todos los seres humanos, que muchas veces no coincide con los postulados de las diversas morales particulares de cada una de las culturas preexistentes.
S. XIX
Martin Heidegger
Karl Jaspers
Jean-Paul Sartre
Miguel de Unamuno
Simone de Beauvoir
Albert Camus
El estructuralismo es un enfoque de las ciencias humanas que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX.
En general, es un enfoque filosófico que trata, de un modo, afrontar las ciencias humanas, de analizar un campo específico como un sistema complejo de partes relacionadas entre sí. Por tanto, en términos amplios y básicos el estructuralismo busca las estructuras a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (estudiando cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento, etc.).
La novedad que introduce el estructuralismo no es la idea misma de estructura, ya presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la eliminación en ella de un concepto central que ordene toda la realidad, como sucedía con las ideas platónicas.
El iniciador y más prominente representante de la corriente fue el antropólogo y etnógrafo Claude Lévi-Strauss (década de 1940), quien analiza fenómenos culturales como la mitología y los sistemas de parentesco.

Claude Lévi-Strauss
Jaques Lacan
Roland Barthes
Louis Althusser
Michel Foucault
Gastón Bachelard
Georg Wilhelm Friedrich Hegel
Jean-Paul Sartre
S. XIX
Søren Kierkegaard
Friedrich Nietzsche
Arthur Schopenhauer
Fiódor Dostoyevski
Tres escuelas de existencialismo
En términos de la existencia e importancia de Dios, hay tres escuelas de pensamiento existencialista:
- el
existencialismo ateo
(representado por Sartre),
- el
existencialismo cristiano
(Kierkegaard, Dostoievski, Unamuno o Gabriel Marcel)
- el
existencialismo agnóstico
(Camus, Heidegger).
Esta última propone que la existencia o la inexistancia de Dios es una cuestión irrelevante para la existencia humana: Dios puede o no existir. Y el problema, tan sólo por tener una idea firme, no soluciona los problemas metafísicos del hombre.Heidegger se distancia expresamente de Sartre en su Carta sobre el humanismo. Buytendijk, psicólogo cercano a Heidegger, admite ser existencialista. Merleau-Ponty es gran representante de la corriente, aunque manteniendo más nexos con la fenomenología de Husserl. Martin Buber, por su parte, representa a una corriente de existencialismo judío muy influida por el hasidismo. Mientras que Gabriel Marcel y Jacques Maritain son encuadrables dentro de un "existencialismo cristiano" no tanto de línea kierkegaardiana sino más bien jasperiana/mounierista (filosofía de la existencia y personalismo).
Durante los años 1940 y 50, la escena filosófica francesa se caracterizó por el existencialismo, fundamentalmente a través de Sartre, apareciendo también la fenomenología, el retorno a Hegel y la filosofía de la ciencia, con Gastón Bachelard.
Cuando en la década de 1960 Sartre se orienta hacia el marxismo, surge un nuevo modo de pensar, el estructuralismo. Claude Lévi-Strauss inicia este nuevo movimiento, basándose en las ideas de la etnología. Más tarde le seguirán Jacques Lacan en el psicoanálisis, Louis Althusser en el estudio del marxismo y finalmente Michel Foucault, desde un punto de vista muy crítico con la ambiciones estructurales.
Cabe destacar que Althusser y Foucault rechazaron la clasificación de su pensamiento dentro del estructuralismo (tal como aparece en su arqueología de las ciencias humanas, Las palabras y las cosas) y en rigor únicamente Lévi-Strauss realizó una reflexión explícita sobre el estructuralismo como método. En cualquier caso, se trata de un alejamiento de perspectivas meramente historicistas o subjetivistas bajo el intento de hallar una nueva orientación para la investigación que tome como bases correspondencias funcionales entre distintos elementos que forman parte de las distintas disciplinas.
La referencia ocasional al posestructuralismo como un movimiento puede estar ligada al hecho de que cuando el estructuralismo se estaba volviendo un tema de interés en las universidades de Estados Unidos, ya había una cantidad visible de crítica al estructuralismo. El naciente interés estadounidense llevó a la organización de una conferencia en la Universidad Johns Hopkins en 1966, a la cual fueron invitadas figuras consideradas como estructuralistas prominentes, incluyendo a Derrida, Barthes y Lacan. La presentación de Derrida en la conferencia: Structure, Sign and Play in the Human Sciences (Estructura, signo y juego en las ciencias humanas) aparece con frecuencia en las compilaciones como un manifiesto contra el estructuralismo. El ensayo de Derrida fue uno de los primeros en demarcar algunas limitaciones teóricas del estructuralismo y, dándole al mismo tiempo el crédito que se merecía, trataba de teorizar en términos que sin duda ya no eran estructuralistas. Aunque muchos se hubieran sentido empujados a ir más allá del estructuralismo, estaba claro que no había consenso sobre cómo hacerlo. Mucho del estudio del postestructuralismo está basado en las críticas comunes del estructuralismo.

Claude Lévi-Strauss
Jaques Lacan
Roland Barthes
Jaques Derrida
Gilles Deleuze
Julia Kristera
Michel Foucault
El estructuralismo trataba de encontrar un nivel de metalenguaje autosuficiente y generalizable capaz de describir las configuraciones de elementos antropológicos, literarios, lingüísticos, históricos o psicoanalíticos variables para analizar sus relaciones sin empantanarse por la identidad de estos elementos en sí mismos.
Por otra parte, el postestructuralismo comparte una preocupación general por identificar y cuestionar las jerarquías implícitas en la identificación de oposiciones binarias que caracterizan no solo al estructuralismo sino a la metafísica occidental en general. Si hay un punto en común entre las críticas postestructuralistas, es la revaluación de la interpretación estructuralista de Ferdinand de Saussure acerca de la distinción entre el estudio del lenguaje a través del tiempo versus el estudio del lenguaje en un momento determinado (diacrónico vs. sincrónico). Los estructuralistas afirman que el análisis estructural es generalmente sincrónico (en un momento determinado) y por tanto suprime el análisis diacrónico o histórico. También se dice que el postestructuralismo está preocupado en reafirmar la importancia de la historia y en desarrollar al mismo tiempo un nuevo entendimiento teórico del tema. De ahí se afirma también que el énfasis de postestructuralismo consiste en una reinterpretación de Sigmund Freud, Karl Marx, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger. Por ejemplo, la genealogía de Nietzsche sirve como punto de referencia teórico en el trabajo histórico de Michel Foucault de los años 1970, incluyendo sus críticas al estructuralismo.

De forma grandilocuente se dice que este reduccionismo es violento, y que el postestructuralismo lo identifica con la civilización occidental y excesos objetables de colonialismo, racismo, misoginia, androcentrismo, homofobia y otros parecidos. El elemento de "juego" en el título del ensayo de Derrida es con frecuencia entendido equivocadamente como juego lingüístico, basado en una tendencia a los juegos de palabras y el humor, en tanto que el construccionismo social, como se desarrolló en el trabajo posterior de Michel Foucault, es considerado como la creación de una especie de órgano estratégico al poner al descubierto las palancas del cambio histórico. La importancia del trabajo de Foucault es para muchos su síntesis de este recuento histórico social de los mecanismos del poder.
También se dice comúnmente que los postestructuralistas son más o menos conscientemente postmodernos, pero no pocos de ellos han mostrado preocupación por estos términos o incluso se han autodefinido como modernistas.
El liberalismo es un sistema filosófico, económico y político que promueve las libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho, como la democracia representativa y la división de poderes.
Aboga principalmente por:
El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de éstas, el progreso de la sociedad.
El establecimiento de un Estado de derecho, donde todas las personas sean iguales ante la ley, sin privilegios ni distinciones, en acatamiento de un mismo marco mínimo de leyes que resguarden las libertades y el bienestar de las personas.
El liberalismo surgió de la lucha contra el absolutismo, inspirando en parte en la organización de un Estado de derecho con poderes limitados --que idealmente tendría que reducir las funciones del gobierno a seguridad, justicia y obras públicas-- y sometido a una constitución, lo que permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía vigente hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente. Al promover la libertad económica, el liberalismo despojó de las regulaciones económicas del absolutismo a las sociedades donde pudo aplicarse, permitiendo el desarrollo natural de la economía de mercado y el ascenso progresivo del capitalismo.
Sus características principales son:

El formalismo, en filosofía, es el modo de ver las cosas desde el punto de vista de su forma esencial.
Surge con las ideas de Immanuel Kant, contiene tres características principales:
Una norma es legítima si en ella esta presente la formalidad; es decir, la legalidad.
La norma tiene como base una experiencia moral.
Las acciones buenas son las que han sido hechas por el deber.
George Wilhelm Friedrich Hegel introduce la superación de la lógica formal y el establecimiento de la lógica dialéctica:
las matemáticas no han logrado justificar estas operaciones que se basan en la transición, porque la transición no es de naturaleza matemática o formal, sino dialéctica.
Immanuel Kant
George Wilhelm Friedrich Hegel
- El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.
- La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en no afectar la libertad y el derecho de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
- El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.
- El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.
- El establecimiento de códigos civiles, constituciones e instituciones basadas en la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y en la discusión y solución de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.
- La tolerancia religiosa en un Estado laico.
Regionalismo Crítico es un acercamiento a la arquitectura que se esfuerza por contrarrestar la carencia de lugar y falta de identidad en la arquitectura moderna mediante el uso de contexto geográfico del edificio. El regionalismo crítico no es el regionalismo en el sentido de la arquitectura vernácula, sino que es, por el contrario, un vanguardista, el enfoque modernista, pero que comienza a partir de las premisas de la arquitectura local o regional. España, a juicio del profesor Tzonis y su mujer, Liane Lefaivre, también estudiosa, parece haber profundizado en esta actitud.

Alez Tzonis
Liane Lefaivre

El movimiento ecologista (en ocasiones llamado el movimiento verde o ambientalista) es un variado movimiento político, social y global, que defiende la protección del medio ambiente.
Una defensa pura del ecologismo se hace desde planteamientos ecocéntricos, dando prioridad a los ecosistemas y a las especies sobre los individuos -sean humanos o de otras especies. Un representante de este planteamiento es Pentti Linkola.
Habitualmente, el ecologismo se defiende desde posiciones antropocéntricas, es decir, para satisfacer una necesidad humana, incluyendo necesidades de salud y sociales. En esos términos, los ecologistas hacen una crítica social más o menos implícita, proponiendo la necesidad de reformas legales y concienciación social tanto en gobiernos, como en empresas y colectivos sociales. El movimiento ecologista está unido con un compromiso para mantener la salud del ser humano en equilibrio con los ecosistemas naturales, se considera la Humanidad como una parte de la Naturaleza y no algo separada de ella.
Pentti Linkola
La existencia de organizaciones ecologistas está estrechamente ligada al desarrollo de los sistemas democráticos y al progreso de las libertades civiles. El movimiento está representado por una amplia y variada gama de organizaciones no gubernamentales, desde el nivel global hasta la escala local. Algunos cuentan con decenios de historia y disponen de importantes infraestructuras a nivel internacional; aunque la mayoría lo forman organizaciones locales de carácter más o menos espontáneo.
Está relacionado con la ecología política. Se entiende que el ecologismo es una postura que postula que es necesario hacer modificaciones significativas en las políticas ambientales de todos los estados del mundo. Hay quienes proponen un cambio radical en el sistema de Estado y se niega la necesidad de más desarrollo en el sentido convencional o capitalista, mientras otros sólo proponen un cambio en la política ambiental, y otros un cambio profundo en la forma de las relaciones sociales y ambientales de producción.
Posiblemente esta política nace en el momento en que se hace patente el deterioro del medio ambiente a causa de los experimentos o el desconocimiento de la actividad humana. En el informe Los límites del crecimiento derivado del club de Roma de los Estados Unidos, nace la inquietud y surgen multitud de grupos políticos ambientalistas o ecologistas en ese país. La ecología política y el ecologismo no siempre son partidarios del ecocentrismo absoluto, sino que, generalmente, suele partir de posiciones antropocentristas.

El poscolonialismo, también conocido como teoría poscolonial, trata de un conjunto de teorías que lidian con el legado de la colonización británica y francesa durante el siglo XIX o española y portuguesa desde el siglo XVI hasta el XIX. Analiza los efectos del conocimiento producido en los países colonizadores sobre los países colonizados, o sus habitantes. La teoría poscolonial formó parte de las herramientas críticas de los años 1980. Esta trata muchos aspectos de las sociedades que han sufrido el colonialismo: el dilema de constituir una identidad nacional al despertar del yugo colonial, la manera en la que los escritores de países colonizados intentan articularse e incluso celebrar sus identidades culturales y reclamarlas a los colonizadores, los modos en que el conocimiento de los países colonizadores ha coadyuvado a elaborar una determinada subjetividad en los colonizadores (la perpetuación de las imágenes de los colonizados como seres inferiores), pero también el modo en que ese conocimiento ha generado también revueltas anticoloniales.
Desde el punto de vista de su recepción académica, el término poscolonialismo fue utilizado de tres formas diferentes, aunque estrechamente relacionadas, durante las últimas dos décadas del siglo XX.

- En su acepción temporal, el poscolonialismo aparece como un período histórico iniciado en 1947 (con la independencia de India), una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, cuando se quebrantaron los fundamentos geopolíticos del orden colonialista establecidos por Europa desde el siglo XVI. Los procesos emancipatorios en Asia y en África, la aparición de los nacionalismos del “Tercer Mundo" y su inscripción ambigua en las zonas de influencia definidas por la Guerra Fría, así como el éxodo masivo de inmigrantes hacia los países industrializados, serían algunas de las características del período poscolonial.

Martin Heidegger
Paul Ricoeur
Mauricio Beauchot
Wilhelm Dilthey
- En su acepción discursiva, el poscolonialismo hace referencia a las literaturas producidas en los territorios ocupados durante todo el período colonial, o bien a las prácticas discursivas contrahegemónicas que lograron quebrantar o desplazar los saberes utilizados por Europa para legitimar su dominio.

- Finalmente, la acepción epistémica del poscolonialismo tiene que ver con las llamadas “teorías poscoloniales" surgidas durante los años ochenta en Inglaterra y los Estados Unidos. Las pautas centrales de estas teorías fueron definidas por el teórico palestino Edward Said, quien en su libro Orientalism (1978) inició una genealogía de los saberes europeos sobre el “otro”, mostrando los vínculos entre ciencias humanas e imperialismo. Este camino fue seguido rápidamente por académicos indios (Gayatri Spivak, Homi K. Bhabha) y latinoamericanos (Walter Mignolo).

Las teorías poscoloniales tuvieron una amplia aceptación en los Estados Unidos, sobre todo en medios académicos tradicionalmente ocupados en el estudio de las llamadas “foreign cultures": antropología, etnología, historia y literatura. El acceso a las cátedras universitarias de inmigrantes provenientes de América Latina o de las antiguas colonias del Imperio británico, así como las discusiones de los noventa en torno al posmodernismo, la Deconstrucción, los Estudios Culturales y la teoría feminista, contribuyeron a la institucionalización académica del poscolonialismo.
En el ámbito de los Estudios Latinoamericanos, el poscolonialismo tuvo gran eco en el llamado "Grupo Latinoamericano de estudios Subalternos" conformado inicialmente por John Beverley, Javier Sanjinés, Patricia Seed, Walter Mignolo, Ileana Rodríguez, Michael Clark, José Rabasa y María Milagros López, quienes dieron a conocer su programa teórico en un documento titulado Founding Statement, publicado en 1993 por la revista Boundary. Pero el mayor aporte del poscolonialismo latinoamericano se observa en el Grupo modernidad/colonialidad conformado a finales de la década del noventa por personajes como Aníbal Quijano, Enrique Dussel, Walter Mignolo, Edgardo Lander, Santiago Castro-Gómez, Catherine Walsh, Ramón Grosfoguel, Arturo Escobar y Nelson Maldonado-Torres. Este movimiento también se caracterizó por introducir la literatura en los pueblos nativos, creando literatura propia de la región como historias de los nativos.
El feminismo es un conjunto heterogéneo de ideologías y de movimientos políticos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres, así como cuestionar la dominación y la violencia de los hombres sobre las mujeres y la asignación de roles sociales según el género.
El movimiento feminista ha creado un amplio conjunto de teorías sociales; una teoría feminista que ha dado lugar a la aparición de disciplinas de estudio como por ejemplo la teología feminista, la historia feminista o los estudios de género, entre muchas otras.
Gracias a la influencia del movimiento feminista, se han conseguido logros de trascendental importancia como el voto femenino, la igualdad ante la ley o los derechos reproductivos, entre otros muchos.
Alternativamente, y desde una óptica masculinista, algunos autores, como el ex feminista Warren Farrell, critican que el movimiento feminista, a pesar de que busca la igualdad de derechos entre varones y mujeres, ha hecho logros para liberar a las mujeres del papel femenino pero no ha hecho nada por liberar al varón del papel masculino.
Warren Farrell
Celia Amorós
Nancy Cott
Amelia Valcárcel
Feminismo es, según Celia Amorós, la lucha por la igualdad de las mujeres y los varones en tanto que seres genéricamente humanos, que se articula sobre el eje de las vindicaciones de mujeres que piden, para sí, lo que se ha definido como genéricamente humano. En la medida en que nociones como individuo, ciudadano, se han definido por los varones como genéricamente humano, se dice que las mujeres piden la igualdad con lo genéricamente masculino. Pero esto no debe confundirse con pedir lo identitariamente masculino. Nancy Cott define feminismo: "creencia en la importancia de la igualdad de género, invalidando la idea de jerarquía de género como concepto construido por la sociedad".
El feminismo es una teoría crítica, cuyo origen teórico está en la Ilustración, lo que no significa que la Ilustración fuese en sí feminista sino que se configura como un proyecto emancipatorio, en torno a las ideas de autonomía, igualdad. En palabras de Amelia Valcárcel: "el feminismo es un hijo no querido de la Ilustración".
Como movimiento de transformación de la sociedad, tiene una vocación de influencia sobre la forma en la que se conceptualiza la realidad y en el discurso científico. A medida que el movimiento feminista adquiere relevancia en el mundo académico, se va generando un cuerpo teórico independiente con herramientas conceptuales propias.
Lejos de ser objetivo, el ser humano en el proceso de comprender se transfigura, simultáneamente en observador y participante del mundo que lo rodea. Sin embargo, la idea de una conciencia integral difiere, a pesar de su cercanía, del pensamiento posmoderno, en tanto que rechaza el escepticismo radical que lo define, su carácter definitivamente auto-centrado y el consecuente hedonismo que lo caracteriza. El movimiento posmoderno no es el emergente, de esta nueva conciencia, sino un indicio más de la ruptura del orden racionalista.
El racionalismo, por un lado, acaba por alienarse con el conocimiento puramente instrumental y así como con el progreso, la riqueza, el poder y la codicia; la espiritualidad, como manifestación de la conciencia integral, representa un contrapunto, pues se centra en el ideal de humanidad que busca la justicia, la plenitud, la alegría vital, la compasión y el amor. No podemos prescindir de la razón. Pero tampoco desconocer nuestros impulsos espirituales. Dado el carácter armonizador, la conciencia integral no rechaza el pensamiento místico, sino que lo acepta y (hasta cierto punto) lo consciente.
Resulta ilustrativo mostrar las diferencias entre los mitos y los conceptos provenientes del pensamiento cientificista. Los mitos, en lugar de simplificar los significados reduciéndolos a frias definiciones y taxonomías clasificatorias, los amplifican y complejizan. Los mitos enriquecen, agregan información, imágenes, misterio y humor. El mito se erige como una proto-respuesta ante la pregunta que es siempre abierta, la que facilita el despertar de la respuesta individual que aporta claridad contextual al indagador. Es cierto que los mitos emplean figuras humanas y hablan con una retórica subjetivista que se entremezcla con pasiones y sentimientos, sin embargo, sus efectos pueden ser más objetivos ya que no fuerzan una construcción teórica y única de los fenómenos de la realidad que nos rodea.
Ernst von Glasersfeld
Percibimos al mundo en nuestra escala vital, como siguiendo ciertas reglas más o menos estables; pero, si vamos más allá en lo macro y lo micro, el espacio se curva, las fronteras entre el pasado y el futuro se desvanecen, la densidad de la materia se diluye, se crean partículas por doquier, las dimensiones se multiplican, y así siguiendo. Por eso, la realidad que observamos cotidianamente, es una pseudo-realidad sesgada por la constitución egocéntrica de nuestra identidad.
Los principales avances en la física del siglo pasado: la teoría de la relatividad, la física cuántica con el principio de incertidumbre de Heisenberg, y el de complementariedad de Bohr (y sus múltiples interpretaciones), la teoría del caos, la cibernética de segundo orden, los teoremas de Gödel, la teoría de las catástrofes, la termodinámica de las estructuras disipativas, la teoría de la información, los enfoques sistémicos, los sistemas complejos adaptativos, la criticalidad auto-organizada, las redes neuronales en fin, las ciencias de la complejidad, han introducido, en las últimas décadas, una visión que relativiza enormemente los conceptos mecanicistas, racionales y objetivos de lo real y son todas teorías que reflejan, la creciente importancia que tienen la contingencia, la incertidumbre, la interacción entre múltiples elementos conectados y a su vez, descontrolados, la indeterminación y la diversidad en los sistemas naturales y sociales, las Redes.
Este tipo de teorías requieren métodos y formas de pensar, distintos al método científico estándar. Por ejemplo, la contribución más importante de la teoría general de los sistemas, que comenzó desarrollando Ludwig von Bertalanffy es la demostración, de que los sistemas vivos no pueden ser comprendidos sólo desde el análisis. Las propiedades de las partes, de los elementos constitutivos, no tienen propiedades intrínsecas en relación al sistema y, en consecuencia, sólo pueden entenderse desde el contexto del todo. Fue luego, Heinz von Foerster quien por los año '60, consideró, que la ciencia debía ir más allá y afrontar un nuevo desafío epistemológico, en el cual el observador formara parte del sistema que intenta comprender.
Las ciencias de la complejidad, se acomodan a la idea de que el conocimiento no implica una correspondencia con la realidad. Ernst von Glasersfeld utiliza las palabras del inglés “match” (corresponder) y “fit” (encajar), para tratar de explicar las diferencias entre las dos posiciones metodológicas, que definen el racionalismo crítico y el enfoque sistémico. El realismo racionalista, considera que existe una correspondencia entre el conocimiento y la realidad, mientras el enfoque sistémico de la complejidad, debería sostener que el conocimiento supone sólo un “encaje” con ella. De este modo, diferentes conocimientos, significados, interpretaciones y experiencias pueden encajar en una misma realidad. Así, la función de la razón, no es describir una verdad o realidad ontológica objetiva, sino organizar el mundo experiencial del sujeto.
Post-postmodernismo es un término que se aplica a un amplio conjunto de la evolución de la teoría crítica, filosofía, arquitectura, arte, la literatura y cultura que están saliendo de y reaccionando ante el posmodernismo. Otro reciente término similar es metamodernismo.
El consenso sobre lo que constituye una época casi no se puede lograr mientras aquella época todavía está en sus etapas tempranas. Sin embargo, un tema positivo común de los actuales intentos de definir post-postmodernismo es que la fe, la confianza, el diálogo, el rendimiento y la sinceridad puede trabajar para trascender la ironía postmoderna. Las siguientes definiciones, que varían mucho en profundidad, enfoque y alcance, se enumeran en el orden cronológico de su aparición.
Tom Turner
Mikhail Epstein
Eric Gans
Alan Kirby
Timoteo Vermeulen
Robin van den Akker
En 1995, el arquitecto, paisajista y urbanista Tom Turner hizo un libro llamando a un giro post-posmoderno en la planificación urbana.
Turner critica el credo posmoderno del "todo vale" y sugiere que "las profesiones del entorno construido son testigos de los albores gradual de un post-postmodernismo que pretende atemperar la razón con la fe."13 En particular, Turner aboga por el uso de patrones orgánicos y geométricos atemporales en la planificación urbana. Como fuentes de tales patrones que cita, entre otras, la obra taoísta de influencia del arquitecto norteamericano Christopher Alexander, la psicología gestalt y el concepto del psicoanalista Carl Jung de arquetipos. En cuanto a la terminología, Turner nos insta a "adoptar post-postmodernismo - y orar por un nombre mejor."
En su libro de 1999 sobre "Russian postmodernism", el eslavo ruso-estadounidense 
Mikhail Epstein sugiere que el posmodernismo
"
es [...] parte de una formación histórica mucho mayor
", lo que él llama "posmodernidad.” Epstein cree que la estética posmoderna eventualmente se convertirá en algo totalmente convencional y brindará las bases para un nuevo tipo, no irónico de la poesía, que él describe utilizando el prefijo"trans-":
Al considerar los nombres que posiblemente podría usarse para designar la nueva era después de "posmodernidad", se encuentra que el prefijo "trans" se destaca de una forma especial. El último tercio del siglo 20 se desarrolló bajo el signo de "post", que marcó la desaparición de tales conceptos de la modernidad como "la verdad" y "objetividad", "alma" y "subjetividad", "utopía" e "idealidad" "origen primario" y "originalidad", "sinceridad" y "sentimentalismo". Todos estos conceptos ya se están renaciendo en forma de "trans-subjetividad", "trans-idealismo", "trans-utopía", "trans-originalidad", "trans-lirismo", "trans-sentimentalismo", etc.
1995
1999
El término post-milenarismo fue introducido en 2000 por el teórico cultural de Estados Unidos Eric Gans para describir la época después de la
postmodernidad en términos éticos y socio-político. Gans asocia estrechamente el postmodernismo con el "pensamiento victimario", que él define como basada en una oposición ética no negociable entre perpetradores y víctimas derivadas de la experiencia de Auschwitz y Hiroshima. En opinión de Gans, la ética del postmodernismo se deriva de la identificación con la víctima periférica y desdeñando el centro utópico, ocupado por el agresor.
2000
El posmodernismo, en este sentido, está marcado por una víctima política que es productiva en su oposición y crítica a la utopía modernista y el totalitarismo, pero improductivos hacia su resentimiento contra el capitalismo y la democracia liberal, que él ve como los agentes a largo plazo de la reconciliación global. En contraste con el postmoderniso, el post-milenarismo se caracteriza por el rechazo del pensamiento victimario y una vuelta al "diálogo no victimario"que "disminuye [...] la cantidad de resentimiento en el mundo." Gans ha desarrollado el concepto de post-milenarismo aún en muchas de sus crónicas de internet Chronicles of Love and Resentment y el término se alió estrechamente su teoría de la antropología generativa y su concepto escénico de la historia.
En 2010 los teóricos culturales Timoteo Vermeulen y Robin van den Akker introdujeron el término "metamodernism" como una
intervención en el debate post-postmodernismo. En su artículo 'Notes on metamodernism' (Notas sobre metamodernismo) ellos afirman que la década del 2000 está caracterizada por la emergencia de una sensibilidad que oscila entre lo que debe estar situado más allá de las posiciones modernas y estrategias posmodernas. Como ejemplos de la sensibilidad metarmodena Vermeulen y van den Akker citan la 'ingenuidad informada', el 'idealismo pragmático' y el 'fanatismo moderado' de las diversas respuestas culturales a, entre otros, el cambio climático, la crisis financiera, y (geo) la inestabilidad política.
Estéticamente, el metamodernism se ejemplifica con las prácticas tan variadas como la arquitectura de BIG y Herzog y de Meuron.
El prefijo "meta" aquí no se refiere a alguna postura reflexiva o reflexión repetida, sino la metaxy de Platón, que propone un movimiento entre los polos opuestos, así como fuera de ella.
2010
En 2006, el erudito británico Alan Kirby formuló una evaluación socio-cultural del post-postmodenismo que llamó
"pseudo-modernismo".Kirby asocia el pseudo-modernismo con la trivialidad y superficialidad que resulta de la participación instantánea, directa y superficial en la cultura posible gracias al Internet, los teléfonos móviles, la televisión interactiva y otros medios similares: "En el pseudo-modernismo telefoneas, das click, pulsas, navegas, eliges, te mueves, haces transferencias directas."
Los "estados intelectuales típicos" del Pseudo-modernismo están además descritos como "la ignorancia, el fanatismo y la ansiedad" que se es dicho para producir un "estado de trance" en los que participan en ella.
El resultado neto de esta superficialidad inducida por los medios y la participación instantánea de los acontecimientos triviales es un "silencio autista" sustituyendo "la neurosis de la modernidad y el narcisismo de el postmoderniso. "Kirby no ve obras estéticamente valiosas que salgan de pseudo-modernismo." Como ejemplos de su trivialidad cita reality shows, programas de noticias interactivas, "las tonterías que se encuentran [...] en algunas páginas de Wikipedia", documentos de jabones y el cine ensayístico de Michael Moore o Morgan Spurlock. En un libro publicado en septiembre de 2009 titulado Digimodernism: How New Technologies Dismantle the Postmodern and Reconfigure our Culture (Digimodernismo: cómo las nuevas tecnologías Desmontan lo posmoderno y reconfiguran nuestra cultura) Kirby desarrolla y matiza sus puntos de vista sobre la cultura y la textualidad en las secuelas del posmodernismo.
2006
Christopher Alexander
Gestalt
Carl Jung
Filosofía
CIAM de Frankfurt
Racionalismo
Psicologismo
Pura Visualidad
Marxismo
Realismo
Crítica Radical
Para el pensamiento marxista, construir es un proceso biológico. Construir no es un proceso estético. La nueva vivienda en su forma elemental se convierte no sólo en una máquina para habitar, sino también en un aparato biológico que satisface las necesidades del cuerpo y de la mente. Para la nueva construcción, los tiempos modernos ponen a disposición nuevos materiales de construcción:
Hormigón armado, vidrio armado, aluminio, silicona, amianto, goma sintéticacorcho prensado, colas en frío, viscosa, cuero sintético, Resinas sintéticas, madera contra- eternit, vidrio curado, materiales porosos, hormigón celular, caucho, madera sintética.
Organizan estos materiales de construcción en una unidad constructiva según principios económicos, de modo que cada forma, la estructura del edificio, el color de los materiales y la textura de las superficies nazcan automáticamente y sean determinadas por la vida (ambiente acogedor y prestigio no constituyen los “leitmotiv” en la construcción de la casa).
Dentro del ámbito de la realización de la economía socialista planificada, en el terreno de la construcción la reducción progresiva del número de elementos estándar (materiales, elementos de construcción, espacio) representa el índice de la progresiva socialización de la vida de las masas.
La misión artística de la arquitectura proletaria consiste en crear aquellos organismos constructivos, en los que pueda realizarse la cooperación de las más diversas expresiones del arte proletario: cine de masas, demostraciones de masas, teatros de masas, deportes de masas, “ángulo rojo”, santo y seña, manifiesto político, retrato de Lenin, busto de Stalin. El edificio en sí no es una obra de arte. Hay que buscar su calidad en las dimensiones y en las finalidades de su función, y no en el pathos vacío de cualquier ornamentación.
La construcción socialista no es ni hermosa ni fea, es completa o incompleta, válida o no válida. El resultado de un proceso organizador, una valoración meramente estética no es aplicable.
Término que designa un movimiento que apareció en Francia en 1848, a raíz de la revolución de ese año (por lo que se vincula a las ideas sociales a favor de los más pobres), y que se extendió hasta 1880.
El siglo XIX se aparta, en realidad, de esa noción de periodicidad que constituye la trama cronológica de los siglos de la civilización occidental; pero la historia de los estilos, que constituye un subproducto de la ciencia histórica, es curiosamente una de las muchas invenciones de aquella época, cuya mayor ambición, por no decir obsesión, fue la de crear un estilo. Esta nueva necesidad derivó de multitud de factores surgidos de otras tantas rupturas de la tradición del siglo XVIII. La Revolución Industrial, económica y social que conmovió a Europa y a gran parte del mundo relegó a un segundo plano el acontecer político o cultural y se fue desarrollando inexorablemente una fase avanzada en cuanto a tecnología y tecnocracia. Fue el inicio de la era del maquinismo, de las grandes concentraciones urbanas, de los nuevos transportes mecanizados, de los intercambios, señalando una ruptura radical en el desarrollo secular de nuestra civilización. Las nuevas técnicas industriales de construcción, el modo de financiación y de realización de los proyectos de las empresas capitalistas y el cambio de escala de la edificación urbana fueron en el siglo XIX algunas de las causas que exacerbaron las contradicciones propias del arte de construir. Por otro lado, tampoco el cambio de mentalidad se escapó de las contradicciones del siglo, puesto que, mientras se manifestaba la voluntad de adaptar la herencia del siglo de la Ilustración revisando el pasado en busca de modelos intemporales de perfección estética y funcionalidad, se imponía también la necesidad de dominar esa invención nueva que es la idea de "progreso".
El punto común del formalismo y a teoría de la pura visibilidad se basa en el hecho de relegar el contenido o tema de la obra a favor de la forma representativa, es decir, se basa en el estudio de la autonomía de las formas.
Sus máximos representantes son: Konrad Fiedler, Zimmermann, Hildrebrand.
Konrad Fiedler:
Se encargará de dar las pautas de la teoría d la pura visibilidad. Este teórico se basa en la teoría kantiana y la revisa. De él va a adoptar muchas afirmaciones pero dos de ellas básicamente:
-Las formas “a priori” para el conocimiento.
-La distinción entre percepción objetiva y subjetiva.
Para Fiedler el arte es una forma de conocimiento porque parte de esas formas “a priori” y además así el individuo dota de leyes a la naturaleza, pone orden a lo que le rodea. Por ello, según Fiedler, los juicios que se hacen sobre el arte son juicios lógicos frente al juicio estético que sería emitido por el espectador.
El arte reduce el problema del conocimiento de la forma excluyendo el sentimiento. De hecho, sustituye la distinción entre forma y contenido, a través del concepto de experiencia artística porque la experiencia artística sólo pertenece al espectador.
La psicología juega un papel muy importante en la arquitectura, desde la perspectiva sensorial, y los arquitectos de esta rama, tienen la facultad de crear distintos ambientes que influyen en los estados de ánimo; sin embargo, muchas veces se realiza un diseño sin tomar en cuenta este aspecto.
La influencia de la arquitectura sobre los seres humanos es primordial a la hora de concebir un proyecto, dejar que los espacios transmitan emociones a través de giros o quiebros, juegos de alturas, transparencias, efectos de luz y sombras o el color, idea ambientes imaginando cada suceso dentro de él, es lo que hace interesante la arquitectura al poder con nuestro criterio crear o dominar sensaciones en las personas que habitan estos espacios.
Los espacios pueden fomentar el amor o reducir el estrés, pero también pueden a provocar lo opuesto, ya que influyen en el desarrollo de nuestra vida diaria.
Hay un ejemplo muy simple que cabe mencionar, la oficina de Adolf Hitler, en donde llegar a ella era intimidante, la misma fue diseñada con esa intención, había que pasar por una serie de corredores estrechos, pasadizos, y hasta laberintos de puertas de diferentes colores; en estos ambientes el clima también jugaba un papel importante, algunos de los pasadizos eran calientes y otros fríos y al llegar al vestíbulo de estrada de la oficina la puerta era de tres metros y el escritorio de Hitler se encontraba aproximadamente a 50 cm. por encima del nivel del piso lo cual era intimidante para cualquier persona pasar esta travesía.
Alrededor del mundo, especialistas han analizado mediante diferentes experimentos este tema y lo han utilizado como herramientas para generar empresas más productivas, creando un vínculo entre el diseño y el rendimiento. Un adecuado espacio de trabajo es mucho más que aquel que proporciona herramientas u ofrece un buen salario, es darle al empleado un ambiente que le permita sentirse seguro y cómodo, en donde cada espacio se describa por sí solo.
Los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) surgieron en 1928, como una necesidad de los arquitectos que estaban desarrollando la nueva arquitectura del movimiento moderno y de la Bauhaus de poner en común sus experiencias, y de buscar caminos y soluciones comunes a los problemas que se estaban planteando. En este sentido entendían que la nueva arquitectura no debía ser una labor de personalidades individuales sino de un trabajo de colaboración, que permitiera dar solución a los complejos problemas que planteaba la nueva arquitectura, al tiempo que ésta debía encontrar una unidad de expresión
El racionalismo arquitectónico corresponde a una tendencia introducida en Europa a comienzos del siglo XX, que mantiene un fuerte compromiso con las conquistas de la estética del cubismo. La experiencia de la Bauhaus (1919) es decisiva para el desarrollo de un linaje racionalista en el campo de la arquitectura. Las investigaciones formales y las tendencias constructivistas realizadas con el máximo ahorro en la utilización del suelo y en la construcción; la atención a las características específicas de diferentes materiales (madera, hierro, cristal, metales, etc.), la idea de que la forma artística proviene de un método o problema previamente definido, lo que conduce a la correspondencia entre forma y función; y el recurso permanente a las nuevas tecnologías están entre los principales postulados de la escuela creada y dirigida por Walter Gropius (1883 - 1969).
El léxico de base cubista y constructivista adoptado por los arquitectos incluye el uso sistemático de formas elementales en la composición arquitectónica, con objeto de obtener simetría, equilibrio y regularidad en el conjunto diseñado. La utilización de nuevos materiales, la estructura aparente, las cubiertas planas, la sencillez de la ornamentación, las grandes superficies encristaladas y la preocupación por el espacio interno del edificio constituyen otros puntos centrales de la llamada arquitectura racionalista.
Además de Gropius, los nombres de Mies van der Rohe (1886 - 1969) y Le Corbusier están entre los más importantes exponentes de la arquitectura moderna - de corte racionalista y funcionalista -, que se disemina por todo el mundo en las primeras décadas del siglo XX.

La técnica del racionalismo.
El racionalismo se puede resumir en algunos puntos, definiendo la arquitectura moderna con los siguientes principios generales:
- La prioridad de la planificación urbanística sobre la proyectación arquitectónica
- El mayor aprovechamiento del uso del suelo y de la construcción para poder resolver el tema de la vivienda, aunque sea al nivel de existencia mínima
- La racionalidad rigurosa de las formas arquitectónicas
- La apelación sistemática a la tecnología industrial, a la normalización, a la prefabricación.
Escuela de Frankfurt
La Escuela de Frankfurt es una escuela de pensamiento e investigación social surgida a partir del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Frankfurt am Main, en Alemania. El término “Escuela de Frankfurt” es un término informal empleado para referirse tanto a los pensadores miembros del Instituto de Investigaciones Sociales como a aquellos influenciados por él. No existe ninguna institución formal con este nombre.
Inspirándose en Marx, Freud y Weber, la Escuela de Frankfurt sintetizó filosofía y teoría social para desarrollar una teoría crítica de la sociedad contemporánea.
Teoría crítica
Parece evidente que la elección de la frase “teoría crítica de la sociedad” para describir su doctrina responde en gran parte a la necesidad de encontrar una etiqueta menos controvertida que la de “marxismo”, y más general. Sin embargo, esta no es la única razón para la elección del nombre. No menos importante fue el hecho de que, en el contexto de la ortodoxia marxista-leninista, estaban conectando con la epistemología de la obra de Marx, que se presentaba a sí misma como una “crítica”.
La Escuela de Frankfurt entendía esta crítica de Marx como una crítica a la realidad social existente en términos del potencial para la libertad y la felicidad que existía dentro de esa misma realidad.

Primera etapa.
Las principales influencias sobre el pensamiento de la primera generación de la Escuela de Frankfurt:
Escuela de los Annales
“Los hombres sin historia son la historia.”
Alejada de la perniciosa influencia política del bloque soviético, los miembros de la Escuela de Annales consiguieron reconvertir el Materialismo Histórico en algo mucho más importante, llegando en cierta forma a superarlo y a crear algo que podríamos considerar novedoso.
La Escuela de Annales recibe su nombre de una revista, Annales. Revista que se empezó a editar a finales de los años 20 por la universidad de Estrasburgo y dirigida por Febvre y el genial Marc Bloch. La joven revista se convertiría muy rápidamente en una referencia para los historiadores de todo el globo y la prematura muerte de Marc Bloch no sólo no acabó con ella sino que facilitó que una nueva generación de historiadores franceses continuara y mejorara la obra del maestro.
Los artículos publicados en esta revista se caracterizan por la búsqueda de la ampliación de los campos de la Historia. Tradicionalmente la principal herramienta del conocimiento histórico había sido el estudio de las fuentes y desde finales del S.XIX se sumó como segundo pilar fundamental la arqueología. La Escuela de los Annales, partiendo de un gran conocimiento de ambas técnicas, intenta incorporar todos aquellos campos del conocimiento humano que puedan resultar útiles. La antropología, la sociología, la estadística, la lingüística, la economía… Todas son bienvenidas y todas son de gran importancia.
Situacionismo
El Situacionismo es una corriente de pensamiento crítico surgida en los años cincuenta del siglo XX. La idea esencial es la falsedad de la sociedad de consumo. Nuestra sociedad es un puro espectáculo, es decir, apariencia. Los situacionistas proponen rebelarse contra esta sociedad de la apariencia y rechazar sus valores establecidos que nos impiden vivir una vida auténtica. Es una lucha contra el consumismo y las seducciones engañosas de la vida motorizada y rutinaria. La Internacional Situacionista constituyó entre 1957 y 1972 un grupo de filósofos, arquitectos, pintores, críticos y activistas políticos que desde diversas perspectivas y técnicas, plantearon el interrogante sobre el papel del hombre y la cultura en la sociedad de consumo de postguerra. En todas partes se divulga todo lo que la I.S. ha dicho sobre arte, proletariado, urbanismo o espectáculo, todo menos lo esencial. Las ideologías individuales incorporan elementos de la teoría Situacionista separándolos de su totalidad, cuando en su conjunto reúnen efectivamente los fragmentos como una totalidad abstracta.
Situacionismo: Vocablo carente de sentido, forjado abusivamente por derivación de la raíz anterior. No hay situacionismo, lo que significaría una doctrina de interpretación de los hechos existentes. La noción de situacionismo ha sido concebida evidentemente por los antisituacionistas." (Publicado en el número 1 de "Internationale Situationniste", 1 de junio de 1958).
Influenciados por el Movimiento Letrista, el Movimiento Internacional por la Bauhaus Imaginista y el grupo CoBrA, proponen una conexión entre filosofía, arquitectura y cultura artística.
Guy Debord fue uno de los principales personajes en el situacionismo junto con Giuseppe Pinot-Gallizio cuyas pinturas industriales consistían en rollos de tela pintados con procedimientos mecánicos (máquinas de pintar) con los que su autor pretendía cubrir ciudades enteras, inventó una máquina para producir su pintura industrial. A partir de resinas de secado rápido, pistolas pulverizadoras y rollos de lienzo, el artista podía producir pinturas de ochenta metros de longitud que se decía cubrirían una ciudad entera.
Crítica Tipológica
Teoría de lo "anómalo"
Ecofeminismo
El ecofeminismo es una corriente del feminismo que se define por la relación que se establece entre la doble dominación patriarcal  hacia las mujeres y hacia  la naturaleza. Su surgimiento se sitúa en los años 70, situándose en las utopías literarias de estos años, en las cuáles se describe una sociedad en la que las mujeres viven sin opresión, dando como consecuencia la construcción de una sociedad con democracia, ecológica, descentralizada, no jerárquica, no militarizada, y en la que prevalece el uso de tecnologías con más respeto con el medio ambiente.
Debido a la heterogeneidad presente en el movimiento, no podemos hablar de ecofeminismo en singular, sino de ecofeminismos. Sin embargo, tal como señala Olaya Fernández Guerrero  se pueden señalar algunos aspectos comunes a todo el pensamiento ecofeminista: en primer lugar, la aplicación de la perspectiva de género al problema de la crisis ecológica; en segundo lugar, y como consecuencia de este enfoque, el ecofeminismo sostiene como tesis central la conexión entre la dominación de las mujeres y la dominación de la naturaleza no humana.
Uno de los referentes en el ámbito de los ecofeminismos en nuestro país es Alicia Puleo. Esta autora, doctora en Filosofía Moral y miembro de la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid, describe lo que el movimiento feminista aporta al ecologismo.
El ecofeminismo aporta a la mirada ecológica claves relacionadas con las diferencias de construcción de género. Muestra la importancia de reconocer las aportaciones de las mujeres a una nueva cultura de la sostenibilidad que tenemos como asignatura pendiente. Por un lado, se trata de visibilizar a las mujeres tanto en sus actuaciones ecológicas cotidianas y anónimas como en las científicas o humanísticas; por otro, de valorar prácticas del cuidado históricamente femeninas que hoy se revelan indispensables para todos si queremos un mundo que merezca la pena de ser vivido.
Arquitectura del Medio Ambiente
El medio ambiente está íntimamente relacionado a la arquitectura, pero esta es un proceso transformador de la realidad, siendo a su vez una actividad que produce un impacto en el medio ambiente. Utiliza al medio ambiente de diversas maneras, ya sea a favor o para establecer algún tipo de vínculo, entre la arquitectura y el medio ambiente. Podría establecerse ciertos niveles de implicación, la intensión de relacionar ambos conceptos puede ir desde una intención de relación puramente visual entre formas del paisaje y las de la edificación o bien puede ser el caso de una construcción únicamente bioclimática. Por estos motivos se puede decir que los temas entre arquitectura y medio ambiente pueden llegar a dos conceptos fundamentales, a su vez integrados uno del otro. Arquitectura sostenible o ecourbanismo; Toma en cuenta los recursos naturales, y con su construcción no pone en peligro los elementos del medio ambiente. Hace mucho énfasis y reflexión sobre el impacto ambiental y de todos los procesos implicados en una vivienda. Estos procesos van desde los materiales con los que fueron construidos hasta las técnicas de construcción, la ubicación de la vivienda y su impacto en el entorno, el consumo energético y el reciclado. Arquitectura bioclimática, arquitectura adaptada al medio ambiente, de igual manera hace reflexión sobre el impacto ambiental que provoca en la naturaleza, hace reducción de la contaminación y minimiza el uso de la energía eléctrica.
Paisajismo
La Arquitectura del Paisaje es la disciplina comprometida con la configuración consiente, del ambiente externo a la especie humana.
Involucra planificación, diseño y administración del paisaje para crear, mantener, proteger y enriquecer los lugares para que sean funcionales, bellos y sostenibles (en todo el sentido de la palabra), y apropiados ante las diversas necesidades ecológicas y humanas. La multifacética naturaleza del paisaje y de la interacción humana con él, significa que esta área del conocimiento es de una amplitud poco común, que acoge e integra conceptos y aproximaciones, no solo de las dos vertientes en las que tradicionalmente se divide el saber, entre las artes creativas y las ciencias naturales, sino que incorpora también muchos aspectos de las humanidades y la tecnología.
La arquitectura del paisaje es un campo multidisciplinar, incorporando aspectos de: botánica, horticultura, las bellas artes, la arquitectura, el diseño industrial, la geología y ciencias de la tierra, la psicología ambiental, la geografía y la ecología. Las actividades de un arquitecto paisajista pueden ir desde la creación de parques públicos y avenidas de la planificación del sitio para los campus y centros de oficinas corporativas, desde el diseño de residencias, con el diseño de la infraestructura civil y la gestión de grandes espacios naturales o recuperación de paisajes degradados como las minas o vertederos. Los arquitectos paisajistas trabajan en todo tipo de estructuras y el espacio exterior - materiales grandes o pequeños, urbanas, suburbanas y rurales, y con "suaves" "duros" y, mientras que la integración de la sostenibilidad ecológica. La valiosa contribución más se puede hacer en la primera etapa de un proyecto de generación de ideas con los conocimientos técnicos y el talento creativo para el diseño, la organización y el uso de los espacios. El arquitecto paisajista puede concebir el concepto general y preparar el plan maestro, de la que se preparan los planos de diseño detallados y las especificaciones técnicas. También pueden revisar las propuestas para autorizar y supervisar los contratos de obras de construcción. Otras capacidades incluyen la preparación de las evaluaciones de impacto del diseño, la realización de evaluaciones y auditorías ambientales, y que actúa como un testigo experto en investigaciones sobre temas de uso del suelo. También pueden apoyar y preparar las solicitudes de subvenciones de capital y los ingresos por financiación.
La variedad de las tareas profesionales que los arquitectos paisajistas colaboran es muy amplia, pero algunos ejemplos de los tipos de proyectos son:
La arquitectura minimalista como su nombre lo dice tiene como objeto destacar lo “mínimo”"less is more" o "menos es mas" de ahí deriva el termino y la tendencia de conseguir mucho con lo mínimo indispensable; de reducir a lo esencial, sin elementos decorativos sobrantes, para sobre salir por su geometría y su simpleza, utilizando materiales puros texturas simples y colores monocromáticos.
El minimalismo es una tendencia de la arquitectura caracterizada por la extrema simplicidad de sus formas que surgió en Nueva York a finales de los años sesenta. y formar una unidad. Esto se resume en el precepto minimalista de que “todo es parte de todo". Con el tiempo el minimalismo nacido a finales de los sesenta alcanzó su madurez en los años ochenta a tal punto que ejerció influencia.
Los orígenes de esta corriente están en Europa y se encuentran en el manifiesto titulado “Menos es más” del arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe, uno de los más importantes de este siglo. Debido a la segunda guerra mundial van der Rohe emigró a Estados Unidos para más tarde nacionalizarse estadounidense.
A fines de los años treinta van der Rohe ejerció la dirección de la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, en Alemania en donde se materializaron sus primeas ideas respecto a la pureza de las formas y al uso del concepto artístico para dotar al diseño industrial de personalidad.
Minimalismo
Ciudad Virtual
Nuevo Urbanismo
El Nuevo Urbanismo es un tipo de planificación urbana y movimiento de diseño que surgió como concepto en Estados Unidos a principios de los años '80.
Sus objetivos, eran reducir la dependencia del coche, crear vecindarios habitables y caminables con un centro denso de viviendas, oficinas comerciales y locales comerciales.El Nuevo Urbanismo promueve un retorno a la planificación de vecindarios tradicional como se han diseñado la ciudad de Charleston en Carolina del Sur y Georgetown en Washington, D.C. Estas localidades son las ideales para los nuevo urbanistas porque cada una se caracteriza por tener una calle principal peatonal, un parque vecinal, distritos comerciales y el sistema de grilla de calles
El Nuevo Urbanismo es el revival del arte de construir lugares y esencialmente es un reordenamiento del entorno edilicio en forma de ciudades, vecindarios, barrios de la forma en que las comunidades los construyeron durante centurias en todo el mundo.
El Nuevo Urbanismo implica no sólo la creación sino el acomodamiento y rediseño de las ciudades, así como la creación de nuevas ciudades y pueblos compactos.En muchos lugares de Estados Unidos las personas viven muy aisladas, y es imposible para ellos moverse sin vehículos ya que en algunas localidades, los centros comerciales, de esparcimiento, las viviendas y los lugares de trabajo están ubicados a kilómetros de distancia, unos de otros.
El Nuevo Urbanismo apela a la conectividad y a la compactación: que los centros urbanos, las viviendas, los comercios, de la ciudad estén ubicados en un mismo espacio, ordenados en forma compacta en contraposición con estar desperdigados y que se pueda caminar de uno lado a otro.
Participación
Tim O'Reilly (O'Reilly, 2005), desarrolla el concepto de arquitectura de la participación.  Es un concepto con el que pretende expresar la idea de contenidos generados mediante la colaboración entre usuarios y la producción por parte de estos.  En su nivel más simple, significa que la forma en que un servicio, producto o aplicación está diseñado puede mejorar facilitando la participación masiva de los usuarios.  La arquitectura de la participación ocurre cuando mediante el uso normal de una aplicación o servicio, el servicio mismo mejora.  Aplicado a la Web 2.0, se potencia y mejora en la medida que más personas las utilizan.  El software de la Web 2.0 está diseñado de forma que las interacciones del usuario tienen el efecto colateral de mejorar el servicio.  A mas usuarios de un servicio más posibilidades de que este mejore y que funcione mejor.  Cuanto más busco con el Google, más lo mejoro en sus resultados de búsqueda, cuanta más gente usa Facebook mejor es Facebook.
Esta arquitectura se construye alrededor de las personas y no de las tecnologías.  El papel de la tecnología es facilitar herramientas de empoderamiento y democratización en el intercambio del conocimiento.  Tras esta arquitectura de participación hay una ética de cooperación implícita, donde la Web 2.0 actúa como intermediario inteligente, conectando los extremos de la red entre sí y aprovechando las posibilidades que ofrecen los propios usuarios en la aportación de su conocimiento.
Crítica
Figuras
- Construir no es un problema de sentimiento, sino de conocimiento.
- Construir no es, por tanto, una operación compositiva inspirada en el sentimiento.
- Construir es un proceso organizado meditado.
- El Arquitecto es el organizador de las ciencias de la edificación. El Arquitecto en sí no es un Científico en el sentido estricto de la palabra.
Puesto que construir es un proceso de organización, la estructura rígidamente científica de la economía socialista planificada, ofrece la garantía de un más alto nivel de desarrollo para una arquitectura planificada.
Reglamentación, normalización y estandarización, constituyen el ABC de la arquitectura, en la economía socialista planificada. Coordinan las exigencias de las masas en relación con el área estandarizada y con los medios estandarizados. Ordenan estos elementos normalizados como órganos estándar de la tipología de la construcción para la vida socialista.

En el campo de la arquitectura del siglo XIX, el historicismo, el eclecticismo y las nuevas propuestas surgidas con el uso de materiales y técnicas industriales de construcción, son los componentes formales y conceptuales que cursan las directrices artísticas de un período de cambios, contrastes y dudas.
El surgimiento de nuevas tecnologías promovió que la arquitectura de vanguardia de la segunda mitad del siglo XIX se basara fundamentalmente en la utilización del hierro, el cristal y el hormigón armado. 
Los arquitectos, sin embargo, se encontraban más interesados en la decoración de sus obras que en la construcción propiamente dicha, y al principio no supieron sacar provecho de los medios ofrecidos por la industrialización. Contrariamente, los ingenieros, cuyo oficio por entonces comenzaban a adquirir más prestigio, aprovecharon al máximo los elementos existentes, aunque empeñados en satisfacer de manera eficaz las necesidades de la época, centraron su atención en la funcionalidad de sus proyectos en detrimento de la estética. Ante el gran crecimiento de las ciudades era apremiante la necesidad de viviendas, sin embargo, las casas pasaron a ocupar un segundo plano en los proyectos arquitectónicos.
El interés estaba puesto en la construcción de edificios fabriles, pabellones de exposiciones -era el auge, entonces, de las exposiciones universales- estaciones ferroviarias, puentes, mercados, museos, auditorios y bibliotecas. 
Estas premisas, no obstante, favorecieron el surgimiento de arquitectos como Henry Labrouste e ingenieros como Gustave Eiffel, que trascendieron los límites de su competencia y redujeron las diferencias entre una y otra actividad, lo cual posibilitaría en el futuro el trabajo en conjunto.
Entendiendo como experiencia artística: la expresión de un nuevo aspecto de la realidad a través de la elaboración formal.
La creación de forma se basa en la ordenación de la visión, dar un orden a lo que vemos. La visión artística es el reducto donde se conserva la auténtica aprehensión del mundo.
La belleza es un principio aplicable a los productos naturales frente a la idea del arte se refiere exclusivamente a un proceso de configuración. La creación de las formas, que es la premisa básica del arte para Fiedler, es resultado de un proceso espiritual; pero no por ello subjetivo,… sino que son innatas aunque se trata de un proceso espiritual es objetivo, es decir, la idea de la forma reside en su espíritu de una forma innata (como lo que decía Platón) pero no por ello es subjetiva.
Zimmermann:
Zimmermann, va a proponer la distinción de la ciencia dedicada al contenido de la fantasía (psicología, según él) y la ciencia que se dedica al análisis de la imagen de la fantasía (estética).
Por otro lado Zimmermann distinguirá tres modos artísticos en los cuales se distingue los diferentes tipos de relación que mantienen los elementos particulares:
La relación de tipo espacial y temporal.
La relación afectada por la sensibilidad del ejecutor y del espectador.
Un arte donde las relaciones necesiten del pensamiento, sobre todo, la poesía.
Para Zimmermann la creación artística es una construcción formal pero sus modos elementales (así llama Zimmermann a las cualidades de los objetos: grande, pequeño, fuerte, débil…) son recogidos por el pensamiento ya que el placer o el disgusto, ante la obra, es el resultado de la unión entre la idea y forma.
Hildebrand:
Hildebrand será el que lleva la teoría de la pura visualidad hacia el formalismo, lo cual queda plasmado en su obra: El problema de la Forma en la obra de arte 1893. Su método e idea se resumirá en la identificación plena entre forma y visión.
Así pues distingue dos formas esenciales de visión: la visión cercana o táctil de naturaleza analítica que se configura a través de impresiones sucesivas mediante el movimiento ocular y la visión distante u óptica de naturaleza sintética, unitaria y simultánea. La primera estaría concentrada en la visión objetiva y analítica de los estudiosos y la segunda es más subjetiva y se da en los artistas.
También distingue entre dos tipos de formas: reales que es la forma propia de las cosas, es decir, aquel factor de la apariencia que sólo depende del objeto y las formas aparentes y activas que es el modo como se muestra la realidad como interacción del objeto, de la iluminación, del entorno y del punto de vista cambiante. La forma aparente es la que se asocia a la obra de arte.
Hildebrand hace una realización entre arte y naturaleza. El arte enriquece nuestra relación con la realidad al deducir sus leyes estructurales hasta liberarla del cambio y del azar, es decir, el artista (entendido como genio innato) ve un orden en la naturaleza, en el azar, que nosotros no somos capaces de ver, extrae unas leyes y las plasma en la obra; por consiguiente el arte está más ordenado que la propia naturaleza siendo superior a ella.
De nuevo, Hildebrand, no escapa a los principios idealistas ya que sitúa el culmen del arte en Migue Ángel y en el manierismo. Cayendo en el idealismo de las formas.

La psicología juega un papel muy importante en la arquitectura, desde la perspectiva sensorial, y los arquitectos de esta rama, tienen la facultad de crear distintos ambientes que influyen en los estados de ánimo; sin embargo, muchas veces se realiza un diseño sin tomar en cuenta este aspecto.
La influencia de la arquitectura sobre los seres humanos es primordial a la hora de concebir un proyecto, dejar que los espacios transmitan emociones a través de giros o quiebros, juegos de alturas, transparencias, efectos de luz y sombras o el color, idea ambientes imaginando cada suceso dentro de él, es lo que hace interesante la arquitectura al poder con nuestro criterio crear o dominar sensaciones en las personas que habitan estos espacios.
Los espacios pueden fomentar el amor o reducir el estrés, pero también pueden a provocar lo opuesto, ya que influyen en el desarrollo de nuestra vida diaria.
Hay un ejemplo muy simple que cabe mencionar, la oficina de Adolf Hitler, en donde llegar a ella era intimidante, la misma fue diseñada con esa intención, había que pasar por una serie de corredores estrechos, pasadizos, y hasta laberintos de puertas de diferentes colores; en estos ambientes el clima también jugaba un papel importante, algunos de los pasadizos eran calientes y otros fríos y al llegar al vestíbulo de estrada de la oficina la puerta era de tres metros y el escritorio de Hitler se encontraba aproximadamente a 50 cm. por encima del nivel del piso lo cual era intimidante para cualquier persona pasar esta travesía.
Alrededor del mundo, especialistas han analizado mediante diferentes experimentos este tema y lo han utilizado como herramientas para generar empresas más productivas, creando un vínculo entre el diseño y el rendimiento. Un adecuado espacio de trabajo es mucho más que aquel que proporciona herramientas u ofrece un buen salario, es darle al empleado un ambiente que le permita sentirse seguro y cómodo, en donde cada espacio se describa por sí solo.
La técnica de los racionalistas se revela como más duradera, presentando aspectos y modalidades hasta hoy utilizables en gran parte, y bastante más formalizado y definida que las adoptadas pos el Art Nouveau, hasta el punto de poder identificarse con el código mismo del racionalismo. Se desarrolló con notable autonomía, debido a la elaboración de la técnica, que derivando del principio del arte para todos, se basa en el criterio de reducir la arquitectura a un servicio social funcional y tiende a facilitar la integración entre arquitectura y urbanística, como fenómeno típico de las realidad socioeconómica contemporánea.
El CIAM II
Se celebró en la ciudad de Frankfurt en 1929, convocado y bajo la orientación del arquitecto municipal de esta ciudad, Ernst May, y un experto en la construcción de viviendas sociales. El tema que se trató en el congreso fue el problema de la vivienda para las clases sociales menos acomodadas.
En este congreso se adoptó el nombre de CIAM, Congreso Internacional sobre la Arquitectura Moderna, nombre que indicaba la ocasión de encuentro que se ofrecía periódicamente para poder comparar las experiencias realizadas. Se establecieron explícitamente los objetivos de estas reuniones en cuatro puntos: fijar y concretar el problema real de la arquitectura; formular las ideas de la nueva arquitectura; extender estas ideas a todos los aspectos técnicos, económicos y sociales de la vida moderna y contrastar celosamente los problemas internos de la arquitectura. Asimismo se redactaron los estatutos que debían regir los Congresos y se crearon tres órganos directivos de los mismos:
1. El Congreso o Asamblea suprema de los asociados
2. El Comité Internationale pour la Realisation des Problèmes Architecturaux Cantemporains, CIRPAC, elegido por el Congreso
3. Las Ponencias o grupos de trabajo que habían de ocuparse de determinados problemas, con la colaboración de especialistas, no arquitectos.
El CIRPAC fue el órgano encargado de la organización de los congresos, es decir de los CIAM. Estaba formado por representantes de los diferentes países, que en muchos casos fueron los mayores defensores e incluso introductores del movimiento moderno en sus países. Éste fue el caso del arquitecto español Mercadal que formó parte de esta organización desde 1928, y que jugó un papel muy destacado en la arquitectura española de este momento. A partir de ellos se formaron además secciones nacionales.
Esta apariencia académica nada tuvo que ver con la labor realmente desarrollada en estos años. Gropius escribe en Alcances de la arquitectura integral: "...lo más importante fue el hecho de que en un mundo lleno de confusión, de esfuerzos fragmentarios, un pequeño grupo internacional de arquitectos sintió la necesidad de reunirse, con la intención de ver, como un conjunto unitario, los diferentes problemas con que se enfrentaban..."
Como se ha indicado en anteriores parágrafos, el tema que se trató en este segundo congreso fue definir el concepto de vivienda mínima como punto de partida para los razonamientos sobre la edificación subvencionada. Esta reunión, como la sucesiva, está influida, sobre todo, por el grupo alemán y por las experiencias prácticas desarrolladas en curso, de varias ciudades de Alemania, como la propia Frankfurt donde Ernst May, había desarrollado un importante número de originales urbanizaciones de viviendas de bajo costo.
En este II Congreso se fijaron como ideas básicas de la vivienda mínima, el hecho de que no tuviese porqué ser de amplias dimensiones aunque sí tenía que tener buena ventilación, iluminación y los puntos de entrada de luz de sol debían aumentarse. Además cada miembro de la familia debía poseer una habitación, aunque pequeña, y se reconocía la preferencia de las viviendas colectivas a las individuales, al menos en aglomeraciones industriales. Fijadas las necesidades de la vivienda mínima, se planteó el problema económico. Respecto a este problema se determinó que puesto que las clases populares no podían pagarse una casa habitable era necesaria la intervención del Estado, para lo que se consideraba que se debían reducir los gastos generales al mínimo, gastos que no sólo afectaban a la construcción sino también al terreno, a las calles, etc. Todas estas ideas se plasmaron en un documento fundamental Die Wohung für das Existenzminimum. Con todo ello, del problema de la tipología de la edificación se pasó necesariamente al problema de las viviendas en bloque que se planteó como tema del siguiente congreso.
La situación histórica: transición del capitalismo emprendedor de pequeña escala al capitalismo monopolista y al imperialismo.
Teorías de Weber: análisis histórico comparativo del racionalismo occidental referido al capitalismo, al estado moderno, a la racionalidad científica secular, a la cultura, y a la religión.
Teorías de Freud: descubrimiento del subconsciente; importancia del complejo de Edipo; análisis de las bases psicológicas del autoritarismo y del comportamiento social irracional.
Crítica del positivismo: crítica del positivismo, al que se considera expresión del conformismo, como filosofía, como método científico y como ideología política.
Modernismo estético: liberación del subconsciente; conciencia de estar viviendo en una época única.
Teoría marxista: crítica de la ideología burguesa; crítica de la alienación del trabajador; materialismo histórico; la historia es vista como una lucha de clases y de explotación del trabajador bajo distintas formas en cada época histórica.
Teoría de la cultura: crítica de la cultura occidental como la cultura de la dominación de la naturaleza, tanto la interior como la exterior; diferenciación dialéctica de las dimensiones emancipadoras y represivas de la cultura elitista.
Todas estas influencias se combinaron para crear la Teoría crítica de la cultura (primera generación). Los teóricos críticos desarrollaron una teoría integradora de las estructuras de dominio presentes en la civilización industrial avanzada y de la dialéctica a través de la cual se suprime el potencial emancipador de la sociedad moderna.
La naturaleza del marxismo fue el otro gran tema de investigación del Instituto, y fue en este contexto que surgió el concepto de “teoría crítica”. El término servía a varios propósitos; en primer lugar, contrastaba con las nociones tradicionales de pensamiento, que estaban influenciadas en gran medida por el positivismo y por el cientificismo. En segundo lugar, el término les permitía evitar ser etiquetados como “marxistas”. En tercer lugar, les ligaba a la “filosofía crítica” de Immanuel Kant. En un contexto intelectual marcado por un lado por un dogmatismo positivista y cientificista, y por un “socialismo científico” dogmático por el otro, la teoría crítica significaba la rehabilitación del espíritu revolucionario en un momento en que parecía haber entrado en declive.
Segunda etapa
La mayor aportación a la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt por parte de su segunda generación se centra en dos obras hoy en día consideradas clásicos del pensamiento del siglo XX: “La dialéctica de la Ilustración” (1944) de Horkheimer y Adorno, y la “Minima Moralia” (1951) de Adorno. En estas obras, la crítica al capitalismo se torna en una crítica a la civilización occidental. De hecho en “La dialéctica de la Ilustración” la “Odisea” aparece como paradigma de la conciencia burguesa.
La racionalidad de la civilización occidental es presentada como una fusión entre dominio y racionalidad tecnológica, encaminada a someter tanto a la naturaleza interna como a la externa. Sin embargo, en este proceso, el propio individuo es inevitablemente engullido. Adorno, que había recibido educación musical, escribió “La filosofía de la música moderna”, en la que, en esencia, critica el concepto de belleza, ya que considera que ha pasado a formar parte de la ideología de la sociedad capitalista avanzada. El arte y la música de vanguardia son las únicas formas de expresión que preservan la verdad al captar la realidad del sufrimiento humano.
Tercera etapa
Desde 1950 hasta la muerte de Adorno en 1969 y de Horkheimer en 1973, se llevan a cabo las aportaciones teóricas y metodológicas de la teoría crítica. Los teóricos críticos reconocen que las formas de opresión de la sociedad capitalista han cambiado. Durante esta etapa, el Instituo de Investigación Social se reestableció en Frankfurt (aunque muchos de sus miembros se quedaron en Estados Unidos), con el objetivo no sólo de continuar con sus investigaciones sino de convertirse en una fuerza dominante en la educación y la democratización de la Alemania Occidental.En esta tercera etapa, Horkheimer y Adorno se centraron en reformular la teoría crítica para adaptarla a la nueva época. En “Dialéctica negativa”, Adorno se esfuerza en rehacer la teoría crítica de forma que no pueda ser controlada por las estructuras de poder. Adorno sugiere que el “pecado original” del pensamiento es su intento por eliminar todo lo que no sea pensamiento. Esta reducción convierte al pensamiento en cómplice de la dominación.“Dialéctica negativa” marca el fin de la tradición frankfurtiana de situar al individuo como blanco de sus críticas. Sin una clase obrera revolucionaria, la Escuela de Frankfurt ya no tenía a nadie sobre quien apoyarse salvo el individuo. Esta postura ayudó a preparar el camino para la cuarta fase de la Escuela de Frankfurt, marcada por la “teoría de la comunicación” de Habermas.
Cuarta etapa
La obra de Habermas se centra en los intereses tradicionales de la Escuela de Frankfurt (la racionalidad, el sujeto humano, la socialdemocracia, y la dialéctica), y supera una serie de contradicciones que habían debilitado a la teoría crítica desde su concepción: las contradicciones entre los métodos materialistas y trascendentales, entre la teoría social marxista y las posturas individualistas del racionalismo crítico, y entre los fenómenos culturales y psicológicos por un lado, y la estructura económica de la sociedad por otro. La Escuela de Frankfurt había evitado hasta entonces adoptar una posición clara sobre la relación entre los métodos materialistas y trascendentales, lo que había generado una gran confusión entre sus lectores.
Al situar las condiciones de la racionalidad en la estructura social del uso del lenguaje, Habermas traslada el origen de la racionalidad del sujeto autónomo a los sujetos en interacción. La racionalidad no es una propiedad de los individuos como tales, sino de las estructuras de comunicación. Así Habermas consigue superar la postura ambigua del sujeto en la teoría crítica tradicional. La sociedad capitalista tecnificada no debilita la autonomía y la racionalidad del individuo a través de la dominación directa sobre el mismo, sino a través de la suplantación de la racionalidad comunicativa por una racionalidad tecnológica. Y, en su esbozo de la ética comunicativa como la etapa superior dentro de la lógica interna de la evolución de los sistemas éticos, Habermas la situa como potencial piedra angular de una nueva práctica política que incorporaría los imperativos de la racionalidad evolutiva.
La Escuela de Frankfurt ha sido atacada desde numerosos frentes. Los liberales y los tradicionalistas atacan a la Escuela de Frankfurt por entender que es una forma de “marxismo cultural” que ataca a los valores tradicionales ya la familia. Desde la izquierda, hay posturas críticas con la Escuela de Frankfurt que opinan que no es más que una crítica romántica y elitista de la cultura de masas disfrazada de neomarxismo. Los marxistas critican a la teoría crítica por ser una expresión de idealismo burgués que no guarda ninguna relación inherente con la práctica política ni con ningún movimiento revolucionario actual. Karl Popper criticaba a la Escuela por haberse desentendido de la promesa de Marx de un futuro mejor: “La condena de Marx de nuestra sociedad tiene sentido porque la teoría de Marx contiene la promesa de un futuro mejor. Pero su teoría pierde todo su sentido su se la extirpa de esta promesa, como han hecho Adorno y Horkheimer.
Algo semejante le sucede a la toponimia. Los nombres de los lugares pueden hacer relación a información o a leyendas hoy perdidas. No es casualidad que en un pico llamado “peñaferruz” (montaña de hierro) aparezca una torre medieval con vestigios de haber sido un importante centro de producción metalúrgica. No es casualidad tampoco que un monte llamado por los lugareños “monte afuracado” (monte agujereado) haya sido en su día una mina romana o que una elevación conocida como la “campa torres” escondiera una de las poblaciones célticas más importantes del norte (con sus correspondientes fortificaciones). Todos estos ejemplos son reales, y no conocemos ningún documento escrito que nos hubiera permitido descubrirlos.
La Escuela de los Annales, no podría haber sido de otra manera, ha generado también bastantes productos mediocres. La Historia Total tiene el inconveniente de hacer difícil encontrar el verdadero foco de investigación y la revista Annales ha llegado a dedicar gran espacio a asuntos de importancia secundaria como el estudio de las inscripciones realizadas en las Termas de Caracalla (sí, los romanos también escribían en los baños públicos). La Historia Total ha sido también denominada la Historia en Migajas, porque constantemente corría el riesgo de perderse en su infinidad de facetas. Yo creo que no es un problema del método, pero sí es cierto que con él resulta muy fácil perderse y no saber, exactamente, que es lo que estás investigando.
A la Escuela de Annales o a su inspiración le debemos el estudio de las leyendas locales (y no solo las grandes). Por una parte, se descubrió que muchas leyendas pueden estar relacionadas con hallazgos arqueológicos primitivos. Por ejemplo, las millones de leyendas sobre tesoros escondidos que se reparten por toda Europa suelen estar relacionadas con torres o construcciones de la antigüedad que, muchas veces, hoy son difícilmente detectables pero que cuando se originó la leyenda podrían ser evidentes. Una característica del hombre es el de la necesidad de darle explicación a todo, así que cuando un aldeano no pueda comprender un resto romano o prehistórico, va a generar una leyenda que llene el hueco. Probablemente este sea el origen de la incorrecta máxima “Toda leyenda esconde una parte de verdad”. Además, las leyendas se adaptan a formas conocidas que pueden permitirnos para rastrear flujos migratorios medievales, antiguos o, incluso, prehistóricos. Los Redcaps irlandeses, por ejemplo, podrían estar relacionados con los gorrín coloraos asturianos y eso implicaría que poblaciones hoy alejadas, un día pudieron estar muy conectadas.
Constant Nehuman, el desarrollo de la obra plástica de Constant se inicia en el Grupo Cobra sin embargo resulta más importante su proyecto “Nuevo Babilonia”, es un laberinto dinámico en el cual los sectores cambian constantemente de forma y de atmósfera según las actividades que tienen lugar en él; Los situacionistas pretendían así construir ciudades apasionantes, creando ambientes nuevos para liberar el comportamiento pasivo de la gente y el aburrimiento en que están inmersos, querían tomar la UNESCO para erradicar el espectáculo de la cultura y la sociedad del espectáculo.
Nehuman decía que la tecnología estaba demasiado avanzada y que habría que utilizarla para que ella trabajara para nosotros y así las personas tener una vida libre así como crear una cultura abierta, de participación total, de diálogo, de interacción, en cuyo seno todo el mundo se convirtiese en artista, querían una poesía que fuese comunicación inmediata con lo real y en último término, buscaban la transformación del mundo a través de un nuevo realismo, aunque no siempre sabían cómo eliminar el orden establecido.
También se tenían otras formas de vivir cada día para ellos existía el juego, la deriva y el détournement todo esto a través de la creación de situaciones. Este tema es extenso y muy interesante y hace difícil abordar todos los detalles y aspectos impresionantes en la forma de pensar y trabajar de estos artistas (aunque ellos no se consideraban de esa forma, para mí son creadores). El problema era que sus ideas ambiguas no contaban con un peso específico en el cual se pueda amarrar las ideas.
Un merito importantísimo es entender que fue uno de los pocos movimientos revolucionarios tan demandante y sobre todo tan apegado al arte que han surgido a través de la historia y que no solo repercutió en Francia sino que pasó a ser un movimiento de ejemplo global. El hecho de tener libros ilustrados sobre los pensamientos teóricos de la I.S. y aun así reproducirlas masivamente en la cuidad como forma de sello o esténcil en estos tiempos deja mucho a la admiración por todo lo que una idea pudo lograr.
En 1966 Aldo Rossi publica su obra más trascendental y a la larga uno de los libros más influyentes de la arquitectura del siglo XX. Un texto que alcanza un papel representativo similar al de los tratados de la época clásica. Este libro se titula La arquitectura de la ciudad y su pretensión es la de entender siempre la arquitectura en relación a la Ciudad, su gestión política, memoria, ordenanzas, trazado y estructura de la propiedad urbana. En su libro, Rossi habla poco de arquitectura y de arquitectos; construye el sabio tejido del libro a partir de los diferentes puntos de vista desde los que puede contemplarse la ciudad: desde la antropología, la psicología, la geografía, el arte, la novela, la economía, la política.
Hemos de tener en cuenta que en el contexto cultural y geográfico europeo, la ciudad, tras los desastres de la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en un bien escaso y enfermo que debe ser cuidadosamente reconstruido. Ello explica el drástico cambio de visión que se ha producido respecto a la ciudad. Es la distancia que va del texto de Ludwig Hilberseimer, La arquitectura de la gran ciudad (1927) -una ciudad ingenieril que se expresa a partir de los edificios más avanzados que se están realizando, es decir, aeropuertos, terminales de autobuses, oficinas, naves industriales, puertos, grandes edificios comerciales- hasta el texto de Rossi, La arquitectura de la ciudad, entendiendo la ciudad como un bien histórico y cultural, como la familiar ciudad europea del siglo XIX.
Otro de los conceptos básicos reutilizados por Aldo Rossi y por muchos otros arquitectos europeos es el de tipología arquitectónica. De hecho, críticos y arquitectos italianos, desde finales de los años cincuenta, han vuelto a utilizar este concepto. Saverio Muratori lo utiliza para sus estudios del tejido urbano de ciudades italianas, relacionándolo con la dimensión histórica y con los instrumentos de la proyectación. El mismo Giulio Cario Argan, a principios de los años sesenta, volvió a poner en circulación este concepto académico que fue básico en los planteamientos de Quatremére de Quincy. Siempre que existe una cierta voluntad clasificatoria y por lo tanto académica, se recurre a conceptos como el de tipo y modelo. En el caso de Aldo Rossi la reformulación de este concepto iba relacionado con la importancia otorgada a la trama urbana -cada tipología arquitectónica debe entenderse en función de la morfología urbana-, con la voluntad de señalar que aquello que está más cerca de la esencia de la arquitectura es la forma y la estructuración de los espacios. Si para Muratori el tipo es un concepto variable relacionado en el tiempo y el lugar, en cambio, para Rossi, partiendo de la confianza en la capacidad de permanencia de la forma, se trata de un arquetipo, de un principio lógico e inmutable.
También se habla de «la ciudad como manufactura». En contra del determinismo se defiende la capacidad del hombre para transformar el ambiente, para ir creando patria artificial. Es lo que Claude Lévi Strauss ha definido en ideas tales como «la ciudad como frontera entre lo artificial y lo natural» y «la ciudad como mayor creación de la civilización» Otra de las aportaciones que Aldo Rossi integra, de gran trascendencia a partir de los años sesenta, es la de Kevin Lynch. Su texto La imagen de la ciudad (1960) constituye una de las aportaciones más cruciales de los años sesenta, encontrando inmediatamente reflejo en los escritos de Rossi o de Norberg-Schulz. En sus trabajos Lynch afronta la interpretación de la ciudad desde criterios psicologistas y geométricos fuertemente influidos por las teorías perceptivas de la Gestalt. En este libro el objetivo es el de ¡luminar los estratos más profundos de cómo la conciencia colectiva e individual va recreando imágenes de la forma de la ciudad para irla haciendo «legible». La introducción de los conceptos urbano-formales de «senda», «borde», «barrio», «nodo» e «hito» ha tenido enorme influencia hasta hoy. Rossi destaca la insistencia de Claude Lévi-Strauss en subrayar un instinto espacial del hombre, que siempre acaba desarrollándose. Rossi escribe hablando de LéviStrauss que «ha ido quizá más adelante que todos al hablar de esta cualidad de los hechos urbanos y al afirmar que por muy rebelde que haya llegado a ser nuestro espíritu euclidiano a una concepción cualitativa del espacio, no depende de nosotros que ésta exista». Inevitablemente las ciudades evolucionan hacia el oeste, desarrollan la dicotomía centro-periferia, se despliegan en ejes paralelos y perpendiculares, etc.Por último, el texto de Aldo Rossi trata la ciudad como hecho económico e histórico, señalando el papel esencial de la estructura fragmentada de la propiedad privada y la trascendencia de operaciones públicas de expropiación. En esta parte del libro Rossi recoge la herencia de un filón de la tratadística clásica sobre la ciudad (Poete, Lavedan, Halbwachs, Bernouilli).Rossi insiste en que la ciudad es el lugar de la política, el espacio donde las manifestaciones colectivas expresan su voluntad; y para sustentarlo, recurre a Engels.
En esta certeza de que existen valores formales dados, inmutables, Rossi se asemeja al artista clásico, avocado para siempre a la nostalgia por la belleza de los primeros modelos.Pero tan importante como todo ello es que el concepto de tipo se convierte en instrumento esencial, no sólo del análisis sino también del proyecto. La opción tipológica sirve tanto como base del momento analítico de la arquitectura, como instrumento del proceso proyectual. El concepto abstracto de tipo permite identificar pensamiento y proyecto. Para Rossi, más allá del estilo, la justificación del edificio depende de unas leyes universales y permanentes. Con ello se configura una nueva manera de entender la arquitectura en los años sesenta: la que Manfredo Tafuri ha denominado la «crítica tipológica». La crítica tipológica reutiliza este concepto académico desde la nueva óptica del estructuralismo, intentando que se individualizan las formas espaciales invariantes.
En el desarrollo de este texto crucial de Aldo Rossi -La arquitectura de la ciudad- se contemplan diversos aspectos trascendentales de la ciudad. Se habla de «alma de la ciudad», tomando prestado este término del geógrafo Vidal de la Blache, fundador de la Escuela Regional Francesa. Es una idea que sintoniza con el planteamiento de la ciudad como obra de arte defendido por Gamillo Sitte. Y es el alma de las ciudades europeas que algunos novelistas como Thomas Mann han sabido recrear tan sabiamente. Recordemos tan sólo La muerte en Venecia (1912).
Concluye su libro con las siguientes afirmaciones: «La política, de hecho, constituye aquí el problema de las elecciones. ¿Quién elige en última instancia la imagen de una ciudad? La ciudad misma, pero siempre y solamente a través de sus instituciones políticas. Se puede afirmar que esta elección es indiferente; pero sería simplificar trivialmente la cuestión. No es indiferente; Atenas,Roma, París son también la forma de su política, los signos de una voluntad (...).En fin, el hombre no sólo es el hombre de aquel país y de aquella ciudad, sino que es el hombre de un lugar preciso y delimitado y no hay transformación urbana que no signifique también transformación de la vida de sus habitantes. Pero estas reacciones no pueden ser simplemente previstas o fácilmente derivadas; acabaremos atribuyendo al ambiente físico el mismo determinismo que el funcionalismo ingenuo ha atribuido a la forma. Reacciones y relaciones son difícilmente individualizables de modo analítico; están comprendidas en la estructura de los hechos urbanos. Esta dificultad de individualización nos puede inducir a buscar un elemento irracional en el crecimiento de la ciudad. Pero este crecimiento es tan irracional como cualquier obra de arte; el misterio estriba quizás, y sobre todo, en la voluntad secreta e incontenible de las manifestaciones colectivas. Así, la compleja estructura de la ciudad surge de un discurso cuyos puntos de referencia pueden parecer abstractos. Quizás es exactamente como las leyes que regulan la vida y el destino de cada hombre; en toda biografía hay motivos suficientes de interés, si bien toda biografía está comprendida entre el nacimiento y la muerte. Es cierto que la arquitectura de la ciudad, la cosa humana por excelencia, es el signo concreto de esta biografía; aparte del significado y del sentimiento con los que la reconozcamos.»En este texto, por lo tanto, conviven ya la búsqueda de lo científico y, a la vez, la aceptación de elementos irracionales que caracteriza la teoría y la obra de Rossi y que muchos de sus seguidores no han sabido entender.
Semiótica
La semiología o semiótica es la disciplina que estudia el signo y aborda la interpretación y producción del sentido, pero no trata el significado (que es abordado por la semántica), ni las denominaciones, incluyendo en estas las verbales (estudiadas por la lexicología, la lexicografía y la onomástica) y las no verbales (que estudian la simbología, la iconografía y la iconología).
Esto es, analiza los fenómenos, objetos y sistemas de la significación, de los lenguajes y de los discursos y los procesos a ellos asociados (producción e interpretación). Toda producción e interpretación del sentido constituye una práctica significante, un proceso de semiosis que se vehiculiza mediante signos y se materializa en textos.
Se suele apreciar una distinción entre semiótica propiamente dicha, que estudia el signo en general, y semiología, que estudia los signos en la vida social. Cabe separarlas también de la llamada teoría de la información y de la comunicología o ciencia que estudia los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas y la hermenéutica o disciplina que se encarga de la interpretación de los textos.1 La peculiaridad del enfoque semiológico responde al siguiente interrogante: "¿Por qué y cómo en una determinada sociedad algo --una imagen, un conjunto de palabras, un gesto, un objeto, un comportamiento, etc.-- significa?"
El interpretante, o sentido que el signo produce y que se traduce en otro signo o representamen.
Así pues, el signo es para él el producto de esta dinámica de semiosis, que la semiología europea designaba con otra terminología, respectivamente, significante, referente y significado, lo que luego se denominó triángulo de Ogden y Richards, estructura que integra estos tres elementos que configuran cualquier signo y que puede desfigurarse por fenómenos como la sinonimia, la homonimia, la polisemia etc., de forma que el triángulo puede transformarse en un rombo, un segmento etcétera.
Profundizando en la clasificación de los signos, Peirce llegó a la convicción de que estos podían clasificarse por la relación que guardaban estos elementos entre sí en tres tipos determinados:
Icónicos o iconos, cuyo representamen o significante guarda una relación de parecido con su objeto o referente: mapas, caricaturas, croquis...
Indicios o indicadores, cuyo representamen o significante guarda una relación natural o de causa-efecto con el objeto o referente: el humo como signo de fuego, el llanto como signo de emoción intensa (tristeza o alegría).
Símbolos, aquellos signos en los que la relación entre representamen o significante y objeto o referente no es de semejanza ni natural o de causa-efecto, sino arbitraria, convencional, pactada en el seno de una sociedad: el himno nacional, la bandera, la mayor parte de los vocablos de las lenguas naturales salvo las onomatopeyas sonoras del lenguaje oral o visuales del lenguaje escrito (caligramas, por ejemplo).
La luego denominada semiótica, como campo disciplinar, constituía una de las ciencias integradas en la Lingüística. Comenzó su desarrollo sistemático en la década del sesenta, pero sus atisbos se encontraban ya en el Curso de lingüística general del suizo Ferdinand de Saussure, publicado póstumo por sus discípulos en 1913, dentro de una corriente epistemológica denominada estructuralismo saussure-hjelmsleviano que obtuvo una fuerte impronta de esta disciplina lingüística porque sus autores fundamentales fueron filólogos y lingüistas como Ferdinand de Saussure, Louis Hjelmslev, Roman Jakobson y Ludwig Wittgenstein.
El lingüista Ferdinand de Saussure, a comienzos del Siglo XX, había concebido la posibilidad de la existencia de una ciencia que estudiara los signos «en el seno de la vida social», a la que denominó semiología, del griego semeion ("signo"). Posteriormente otro lingüista, el danés Louis Hjelmslev, profundizó en esta teoría y elaboró su sistemática formalización dentro del paradigma estructural, que bautizó como glosemática en sus Prolegómenos a una teoría del lenguaje (1943), sentando un conjunto de principios que servirán de fundamento teórico y epistemológico a ulteriores desarrollos de la semiótica estructuralista. A estos autores agregó sus aportaciones también otro famoso lingüista, el ruso Roman Jakobson, y el alemán Ludwig Wittgenstein, quien puso las bases de la pragmática lingüística al declarar que "el significado es el uso".
Con independencia de este desarrollo europeo otra línea de investigación semiótica se desarrolló sobre los escritos que dejó el filósofo y lógico estadounidense Charles Sanders Peirce, lo conocido como semiótica anglosajona, semiótica lógica o semiótica a secas. En su desarrollo teórico, Peirce toma como objeto de estudio a la semiosis, proceso en el cual se daba la cooperación de tres instancias (o subjects):
El representamen, o signo en sí, es decir, una manifestación material y perceptible que representa a otro objeto.
El objeto, que es aquello representado, esto es, aquello de lo que el signo da cuenta.
Otro de los elementos a considerar dentro de la arquitectura de participación es el de apertura.  Las comunidades, los grupos y los servicios se organizan de manera tal que las barreras impuestas a la participación son bajas y existe una valoración real de ideas y sugerencias nuevas que se adoptan por aprobación popular.   Esto conduce a que cualquier idea o sugerencia, no sea ni buena ni mala en sí misma, ya que en la Web 2.0 es buena en la medida en que logre la aceptación y adopción por parte de los usuarios.  Los sitios o las aplicaciones con más éxito parecen ser, aquellos que estimulan la participación masiva y ofrecen una arquitectura (facilidad de uso, herramientas útiles, etc.) que tiene barreras bajas y que por lo tanto permiten la participación masiva.
Si una parte esencial de la Web 2.0 es el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, convirtiendo a la Web en una especie de cerebro global, podemos decir que la blogosfera es el equivalente de la constante charla mental en el cerebro, la voz que oímos en todas nuestras cabezas.  Puede no reflejar la estructura profunda del cerebro, que es a menudo inconsciente, pero es, en cambio, el equivalente del pensamiento consciente.  Y como reflejo del pensamiento consciente y de la atención, la blogosfera ha comenzado a tener un efecto cada vez más importante.
El gran dilema de fondo sigue siendo la falsa relación ciudad-campo (ciudad-naturaleza). Los teóricos internacionales que representan las tendencias arquitectónicas a nivel mundial definen la ciudad -tal como se da en nuestros días- como si fuera el único medio para la vida humana. Pero en realidad lo definen como "un desierto": un territorio donde lo natural tiene derechos restringidos, el campo es provincia o periferia, resto anticuado que no vale la pena y de alguna manera condenado a desaparecer. Nuestros cuerpos, que podríamos llamar nuestra máquina, y las interacciones que surgen con el juego social sólo necesita el campo en forma de comida y como destinatario de los residuos que van de nuevo al campo (o a las corrientes de agua) en forma de basuras o aguas servidas.
Mientras no encontremos relaciones nuevas para este problema central las crisis urbanas se irán incrementando y aumentará el custionamiento a las formas y métodos de lo que construyamos.
La realidad de los cantegriles que se van acumulando alrededor de las grandes metrópolis son expresión y denuncia de un modo de desarrollo que nos va amenazando cada vez más. Si no podemos encontrar una fórmula global para resolver este dilema, deberíamos partir desde abajo, desde las bases donde los seres humanos se encuentran y crean cultura. Para ello, redescubrir y atender las necesidades humanas puede ser el mejor camino, camino que deberemos hacer al andar.
Tiene gran empeño en humanizar el entorno, tratando de encajar dentro de un sistema general de sostenibilidad. En caso de que la arquitectura no se integre a ninguno de estos conceptos, ni tome en cuenta el medio ambiente, pueden acarrear un impacto ambiental o bien podríamos llamarle, un conjunto de problemas ambientales. Por ejemplo, las edificaciones se desarrollan sin tener en cuenta el concepto de integración con el medio ambiente, esta situación se ve influenciada por la voluntad de la sociedad que la vive, y de los profesionales que la construyen, la posibilidad de aprovechar, hacer caso omiso o destruir, las capacidades que el mismo proporciona. Los problemas ambientales, dependen de las pautas que se tomen a la hora de la construcción, y del proceso que englobe toda su ejecución. Para evitarlos es de vital importancia la adecuación de las edificaciones a las condiciones naturales específicas de cada lugar sobre el que se vaya a actuar, y a la relación con la globalidad.
Estos distintos aspectos llevan a diferenciar a la arquitectura como un instrumento integrado al hacer sociocultural de su validez como expresión artística. Dentro de los sistemas ambientales, la arquitectura forma parte del subsistema construido (que engloba casas, calles, ciudades o áreas cultivadas, paisajes modificados o inventados por el ser humano). Tomando este aspecto como punto de partida de una visión ecológica, es necesario definir el porqué, para qué, con quién, en qué contexto hoy, ayer y sobre todo mañana se resolverá la forma y modo de vida que la arquitectura deberá albergar. Y de allí la necesidad de una permanente interacción entre pobladores y técnicos.
Pero es cada vez más evidente que ese andar tiene que fundarse en los deseos e ideas de los que habitarán lo que se proyecte. Razón esta que explica las nuevas corrientes surgidas en la sociedad demandando participación en todas las etapas que llevan a la definición de políticas en temas de urbanismo y de vivienda. Organizaciones barriales, cooperativas de autoconstruccion, grupos de mujeres o de jóvenes con déficit de vivienda, se van perfilando como actores sociales con fuertes reivindicaciones en toda esta temática.
Pequeñas unidades eficaces de personas de todas las edades, de distintos sexos y culturas, surgidas desde lo local, en lo que hoy se llaman ecocomunidades o, por lo menos, grupos de vecinos organizados y sensibilizados, dispuestos a defender su ambiente, parecería ser un camino alternativo posible para otra cultura del habitat.
Estas ecocomunidades u otras formas comunitarias deberían ahorrar energía y consumir lo menos posible, lo necesario, administrar colectivamente los espacio comunes ( que a veces se descuidan al considerarlos como de nadie) y participar activa y responsablemente de todas las decisiones que afectan su hábitat.
En América Latina nos encontramos después de más de 500 años de colonización, con situaciones ambientales muy precarias. La naturaleza sobreexplotada ha perdido, en muchos casos, hasta su capa vegetal y se encuentra invadida por casas, carreteras, tuberías, autopistas, torres de alta tensión, árboles y plantas exóticas no pertenecientes a los ecosistemas locales. A todo esto se agrega el hecho de que los métodos de construcción empleados sólo atienden el interés de ganancia de las empresas y de los especuladores de terrenos y edificaciones.
La creación de nuevas formas comunitarias deben generar lugares alternativos de vida, de hábitat, de trabajo, de encuentro, de producción, de cultura, de gozo, etc. Recuperar la capacidad de habitar el territorio y no meramente tener un nicho para refugiarse y dormir.
- La planificación, la forma, escala y ubicación de los nuevos desarrollos
- Diseño civil y la infraestructura pública
- Desarrollo sostenible
- Gestión de las aguas pluviales incluyendo jardines de lluvia, techos verdes, la recarga de las aguas subterráneas y humedales de tratamiento
- Campus y el diseño del sitio para las instituciones públicas y las instalaciones gubernamentales
- Parques, jardines botánicos, arboretos, vías verdes y la naturaleza conserva
- Las instalaciones de ocio, por ejemplo: parques infantiles, campos de golf, parques temáticos e instalaciones deportivas
- Las áreas de vivienda, parques industriales y desarrollos comerciales
- Raíces y residencia del paisaje y el diseño maestro
- Carreteras, estructuras de transporte, puentes y corredores de tránsito
- El diseño urbano, la ciudad y la ciudad plazas, frentes de agua, sistemas peatonales y aparcamientos
- Grande para los pequeños planificación de renovación urbana y el diseño
- Parque Natural, destino turístico, y recreando paisajes históricos y valoración histórica jardín y estudios de conservación
- Depósitos, presas, centrales eléctricas, la recuperación de las aplicaciones de la industria extractiva o grandes proyectos industriales y de mitigación
- Evaluación ambiental y evaluación del paisaje, la planificación de asesoramiento y propuestas de manejo de tierras.
- Desarrollos y mitigación costeras y en alta mar
- Diseño Ecológico cualquier aspecto del diseño que minimice los impactos destructivos del medio ambiente mediante la integración de sí mismo con los procesos naturales y la sostenibilidad.
Los preceptos básicos del minimalismo son:
Utilizar colores puros, asignarle importancia al todo sobre las partes, utilizar formas simples y geométricas realizadas con precisión mecánica, trabajar con materiales industriales de la manera más neutral posible y diseñar sobre superficies inmaculadas. El resultado que define este estilo en un concepto es la palabra “limpieza”.
El minimalismo le da gran importancia al espacio y a los materiales ecológicos. Centra su atención en las formas puras y simples. Otro de los aspectos que definen esta corriente es su tendencia a la monocromía absoluta en los suelos, techos y paredes. Al final son los accesorios los que le dan un toque de color al espacio. En un planteamiento minimalista destaca el color blanco y todos los matices que nos da su espectro. No hay que olvidar que el blanco tiene una amplia gama de subtonos.
Uno de los cambios producidos por el minimalismo en la decoración fue el uso de elementos como el cemento pulido, el vidrio, los alambres de acero.
Para el minimalismo todos los elementos deben combinar y formar una unidad. Esto se resume en el precepto minimalista de que “todo es parte de todo”.
El minimalismo se caracteriza por la extrema simplicidad de sus formas, líneas puras, espacios despejados y colores neutros, en un ambiente con equilibrio y armonía.
Ante todo se privilegian los espacios amplios, preferentemente altos, y libres. Un entorno armónico funcional, fuera del concepto de exceso, saturación y contaminación visual. Se evita también la cacofonía, la repetición y cualquier tipo de redundancia visual. Se podría considerar un “antibarroquismo” estético. Todo debe ser suavidad, serenidad y orden, nada de elementos superfluos y barrocos, de excesos ni estridencias, muchas veces ajenos al mundo exterior. Sobriedad sin ornamentación.
Las Líneas puras y bajas son una importante característica del minimalismo. En síntesis, la filosofía del minimalismo persigue construir cada espacio con el mínimo número de elementos posibles, de forma que se elimine o evite todo cuanto pueda resultar accesorio.En el minimalismo todos los elementos deben combinar y formar una unidad, priorizando el todo sobre las partes. El espacio en sí es de gran importancia, nunca “eclipsado” por los elementos decorativos. En este contexto, se da una clara primacía a las líneas puras y bajas, casi a ras de suelo, con monocromía absoluta en techos, pisos y paredes, complementándose con los muebles.
Las ciudades son construcciones físicas, pero también sociales, históricas y culturales, y por ende, complejas, imaginarias, y múltiples. Necesitan ser entendidas, gestionadas y sentidas; tradicionalmente con mapas, como también a través del arte, la literatura o el cine. Actualmente también a través de modelos tridimensionales, sistemas de información, simuladores, sitios web y comunidades por internet.
Este trabajo expone una experiencia pedagógica a distancia que exploró la multiplicidad de posibilidades urbanas en los sistemas virtuales, a través de grupos de trabajo y colaboradores internacionales, realizando registros de información, visitas colectivas a ambientes virtuales, videoconferencias sobre simulación urbana y la creación de modelos ideales de ciudades, con el objeto de permitir a los alumnos una aproximación educativa a las nuevas tecnologías aplicadas en situaciones urbanas, de una manera interactiva orientada a aprendizajes significativos y competencias.
El concepto de “ciudad virtual” puede ser interpretado muy ampliamente. Normalmente involucra tecnologías digitales, pero el sentido general del término “virtual” (“que tiene existencia aparente” según el diccionario de la RAE), se puede referir a cualquier descripción urbana o ciudad imaginaria. El concepto de “ciudad” posee una significación mas precisa (“conjunto de edificios y calles, con población densa y numerosa” según el diccionario de la RAE), implicando una realidad física determinada (que también se presta a veces para extensiones semánticas, al calificar como “ciudad” a distintas organizaciones humanas o agrupaciones de objetos).
De este modo las ciudades virtuales, son realidades abstractas que refieren a ciudades reales o aspectos urbanos que construyen ocomplementan percepciones. La recreación artística aprovecha indudablemente esta libertad expresiva, insinuando situaciones urbanas con pocas características. Pero la gestión urbana, y el desempeño de cada habitante en su ciudad, requieren instrumentos que se refieran a la realidad urbana, con una interpretación posible y efectiva. De este modo las representaciones tradicionales, como los mapas, pero también las historias ambientadas en diferentes entornos urbanos, películas o incluso documentales de ciudades, construyen una “ciudad virtual”. Referida a localizaciones precisas o a situaciones urbanas indefinidas, a través de la creación de sus autores y de la percepción de los espectadores, lectores u oyentes. Esto amplia la experiencia múltiple de una ciudad, y de nuestras propias vivencias urbanas. En ese sentido, las ciudades en la actualidad son tanto sus realidades físicas, como las percepciones colectivas y personales, expandidas por los medios de interpretación. Los cuales también constituyen por si mismos situaciones urbanas, ciudades imaginarias o imágenes ampliadas (a veces trastocadas) de ciudades reales.
Indudablemente el término “virtual” se refiere hoy en día al soporte digital otorgado por la tecnología computacional, y cualquier acción o información contenida o apoyada por medios electrónicos merece la acepción virtual (aunque efectivamente sea real, se refiere a una cualidad instrumental más que sustancial). Sin embargo, en su relación con la ciudad, corresponde una situación virtual por cuanto refiere a una condición física habitada, a través de medios digitales normalmente ubicuos y simbólicos, es decir abstractos, generales e inhabitados.
El término de “ciudad virtual” involucra entonces estrictamente una contradicción, en que la situación física de la ciudad no existe, pero se hace referencia a aspectos urbanos a través de diferentes medios, escritos, orales, gráficos, etc. Se pueden referir a una ciudad o condición especifica, o mencionarla parcialmente, combinar, aludir o imaginar alguna, y de ese modo, ampliar significativamente las posibilidades urbanas, sugiriendo situaciones inexistentes. El nombre de una ciudad, su himno, sus recuerdos, imágenes, sus mapas de calles y manzanas, son en un sentido general las primeras “ciudades virtuales”. Las cuales describen una realidad urbana, pero son interpretaciones o variaciones que conforman percepciones diferentes. Este es el fondo del concepto de ciudad y de su acepción virtual. La ciudad es una construcción colectiva de diferentes vivencias personales, por tanto su extensión virtual, ya sea verbal o visual, aunque sea lo más fidedigna posible, posee una multiplicidad de interpretaciones. La realidad física puede ser unitaria y coherente, pero suexperiencia social e individual es diversa y por ende se proyecta de manera distinta. En ese sentido ni un solo mapa o descripción, puede recoger totalmente la situación urbana, sino solo una vivencia parcialmente referida. Algunas veces colectivamente acordada (como el nombre y trazado de calles en un plano), pero nunca efectivamente integra.
Con una acepción tecnológica, el concepto de “ciudad virtual” es más determinado, pero no deja de ser amplio. Porque puede referirse desde una fotografía digital, que por muy fidedigna, es seleccionada, tratada gráficamente y transmitida ampliamente, construyendo o colaborando a conformar una ciudad virtual. Como indudablemente lo son también cualquier elaboración bidimensional, tridimensional o multimedial de fragmentos o situaciones urbanas en soportes electrónicos en que se reproducen o reconocen aspectos de una ciudad específica o genérica. En este ámbito, poseemos modelaciones volumétricas realistas (realistas en un sentido de reproducción gráfica), que se pueden presentar de manera estática, animada, interactiva, inmersiva, a distancia o colectiva (Horne et al, 2007). Por otro lado, poseemos sistemas de información de manejo y representación de datos urbanos, que puede ser altamente abstractos (como los números de un modelo de tráfico urbano), pero altamente fidedignos de ciertos aspectos, como también de un elaborado comportamiento (como una simulación de actividades), de información integrada (como un SIG) o de administración. Enotra arista, se encuentra la interacción otorgada por las redes globales de comunicación, que han conformado comunidades en entornos virtuales (gráficos o escritos) que se constituyen como completas ciudades o reproducen ciudades reales, colaborando o complementando su vivencia.
De este modo las tecnologías digitales han intervenido en las posibilidades urbanas también de una manera múltiple (Firmito, 2004), que desafía fundamentalmente las estructuras públicas, frente a la diversidad privada, y las rígidas tradiciones organizacionales, sobre las iniciativas temporales y dispersas. En ese horizonte, hacer comprender a los nuevos profesionales las alternativas tecnológicas y sus imbricaciones urbanas exige un relevante esfuerzo pedagógico, necesariamente parcial. De modo que establecer una estrategia que, además desarrolle competencias más que conocimientos técnicos, requiere una visión general de posibilidades, que fue el fin último de estas experiencias pedagógicas.
Auguste Choisy
François Auguste Choisy (Vitry-le-François, 7 de febrero de 1841 - París, 18 de septiembre de 1909)
Fue un ingeniero, historiador y teórico de la arquitectura. Su visión de la historia de la arquitectura es técnica; identifica la buena arquitectura con la buena construcción y explica la sucesión temporal de los estilos según las expresiones tectónicas de una sociedad en relación con su medio físico. En vida fue reconocido con la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Británicos.
Su obra fundamental fue la Historia de la arquitectura, que más allá de su visión analítica presentaba cerca de 1700 ilustraciones en blanco y negro que mostraban vistas isométricas desde dentro de los edificios y desde abajo. La isometría, utilizada en el libro con naturalidad, debido a su abstracción (la visión humana es una visión perspectiva), fue incorporada durante la generación siguiente a la arquitectura y al arte abstracto. Muchas de las ilustraciones del libro fueron utilizadas por Le Corbusier en su revista L'Esprit Nouveau.
Choisy fue, junto con Viollet-le-Duc y Guadet, uno de los tres historiadores de la arquitectura decimonónicos que más influyeron en la gestación de la arquitectura moderna. Es más, Le Corbusier le indicó como uno de los fundadores de la famosa revista, ya citada, L'Esprit Nouveau.
Frank Lloyd Wright
Nacido Frank Lincoln Wright, (Richland Center, Wisconsin, 8 de junio de 1867 - Phoenix, Arizona, 9 de abril de 1959)
Fue un arquitecto, uno de los principales maestros de la arquitectura del siglo XX. Precursor de la arquitectura orgánica.
Tras abandonar su carrera de ingeniería en Wisconsin al fallecer su padre, Wright se traslada a Chicago, donde es contratado por la oficina de los arquitectos Adler y Sullivan para trabajar como delineante jefe con Sullivan permaneciendo 6 años hasta que en 1893 abandona por un altercado que tuvo con él, abriendo su propio estudio de arquitectura.
Durante estos años diseñó la Casa Winslow, en River Forest, Illinois, la primera de la famosa serie de viviendas de pradera. Se trata de casas unifamiliares, fuertemente integradas en su entorno. Las cubiertas sobresalen considerablemente de las fachadas y las ventanas forman una secuencia continua horizontal. El núcleo central de las viviendas lo constituye una gran chimenea, alrededor de la cual se disponen las estancias.
Wright creó un nuevo concepto respecto a los espacios interiores de los edificios, que aplicó en sus casas de pradera, pero también en sus demás obras.
Mies van der Rohe
Ludwig Mies van der Rohe (Aquisgrán, Alemania, 27 de marzo de 1886 - Chicago, Illinois, 17 de agosto de 1969)

“…Debíamos distinguir el núcleo de la verdad. Sólo las preguntas que se refieren a la esencia de las cosas tienen sentido. Las respuestas que encuentra una generación a esta pregunta, son su aporte a la arquitectura…”
Mies van der Rohe, 1961
- La Belleza Atemporal de lo Esencial
 La obra arquitectónica del maestro alemán, sin artificios ni ornamentos y su discurso estoico y lacónico, nos transmiten en su sencillez lingüística mucho más de lo que aparentan. Sus propuestas poseen un verbo escondido que para entenderlo es necesario agudizar la observación. La aparente simpleza expresiva es una trampa donde podemos caer si estamos sedientos sólo de minimalismo. Sin embargo, la auténtica verdad no está allí, pues ese es el resultado de una búsqueda más exhaustiva, relacionada con la explotación de los medios técnicos e industrializados que la época le ofrecía en su momento. Imitar su lenguaje hoy es fomentar una ideología historicista postmoderna de la modernidad más que reconocer lo esencial de su ideología arquitectónica. Reflexionar sobre su ideario y traducirlo interpretativamente en los tiempos que nos tocan vivir es el objetivo. El compromiso con su época, sin dejarse llevar por las modas, es el punto de partida de sus reflexiones estando alerta y sabiendo discernir entre la verdad y la falsedad de los acontecimientos que cada momento histórico presenta.
Sigfried Giedion
Sigfried Giedion fue alumno de Heinrich Wölfflin en Múnich. Enseñó en la Universidad de Zúrich, en el Massachusetts Institute of Technology y en la Universidad Harvard. Fue el primer Secretario General del Congrès International d'Architecture Moderne.
En 1928 se incorporó al grupo de la iniciativa del Werkbundsiedlung Neubühl, a cuya comisión directiva perteneció hasta 1939. Escribió una serie de importantes artículos al respecto, que tuvieron difusión en todo el mundo. Con Espacio, tiempo y arquitectura compiló una historia canónica de la arquitectura moderna; con La mecanización toma el mando, libro difundido en inglés, francés y español, inauguró un nuevo género historiográfico sobre la técnica.
Le Corbusier
Le Corbusier fue, además de un gran arquitecto y pintor, un eminente teórico de la arquitectura. Escribió varios libros, en los que ejemplificaba sus ideas mediante proyectos propios. Tuvo muy claro que, aparte de saber crear buenos edificios era necesario saber explicarlos y transmitirlos al resto de los profesionales y a los estudiantes, y ejerció con gran maestría la tarea de publicitar su propia obra.
Como visionario, Le Corbusier veía la posibilidad de cambiar el mundo a través de la arquitectura. Si bien nunca se alió con un grupo político en particular, su postura estaba más cerca de una postura liberal (algunos lo han descrito como un socialista, adjetivo que probablemente se queda corto para caracterizar sus actividades), y como tal, veía todo proceso de diseño con fines utópicos. Lo que le permitió contribuir grandemente al significado de la arquitectura en general.
Influencia en la arquitectura moderna
Hoy en día la obra y el pensamiento de Le Corbusier siguen vigentes tanto en la práctica como en la enseñanza y en la teoría de la arquitectura. Como una de las figuras clave de la arquitectura moderna, la continuación del movimiento tiene en él y en sus obras un referente directo. Como uno de los precursores del brutalismo, sus trabajos posteriores han servido de base a corrientes arquitectónicas apoyadas en la tectónica (expresión de los materiales y sistemas constructivos) y en diferentes enfoques regionalistas.
Si bien para muchas figuras del pensamiento arquitectónico contemporáneo, la modernidad es un movimiento obsoleto, y por lo tanto las obras y premisas de su arquitectura no deben continuarse, hay un grupo importante de arquitectos (llamados neomodernos o simplemente modernos) que continúan haciendo arquitectura en el espíritu de Le Corbusier.
Introdujo la proporción áurea en muchas de sus obras, por ejemplo se puede apreciar en el módulo de la Capilla de Notre Dame du Haut.

- La máquina de habitar
Le Corbusier es conocido por su definición de la vivienda como la máquina para vivir también llamada la máquina para habitar traducido literalmente. Con ello, Le Corbusier ponía en énfasis no sólo el componente funcional de la vivienda, sino que esta funcionalidad debe estar destinada al vivir, comprendiéndose esto último desde un punto de vista metafísico.

Hilberseimer
Ludwig Karl Hilberseimer (Karlsruhe, 14 de septiembre de 1885 - Chicago, 6 de mayo de 1967) fue un arquitecto alemán, adscrito al expresionismo. .
Ciudad Vertical, Hilberseimer
Continuando con la búsqueda del modelo perfecto para una ciudad de rascacielos, y visto el modelo que proponía el arquitecto y urbanista suizo Le Corbusier en su ciudad para tres millones de habitantes, el siguiente paso lógico parece ser indagar en su modelo opuesto. Hilberseimer enfrenta los dos modelos básicos que se idearon en los años veinte del siglo pasado: zonificación horizontal o zonificación vertical ¿donde está la solución?
La contestación a la obra de Le Corbusier vino de parte de un arquitecto coetáneo suyo de origen alemán. Ludwig Hilberseimer fue profesor en la prestigiosa escuela de diseño, arte y arquitectura Bauhaus de Weimar (Alemania) y, desde 1922, venía dedicándose intensamente a ejercer la arquitectura y el urbanismo.
Trabajó también como crítico de arte y realizó varias publicaciones en las que exponía sus ideas y su visión sobre la arquitectura y el urbanismo modernos. En los dos primeros capítulos de su libro “La arquitectura de la gran ciudad”, publicado por primera vez en 1927, defiende y expone su propuesta para las nuevas metrópolis.
Comienza su trabajo criticando, por ineficiente y caótico, el modelo que se había impuesto en Nueva York y Chicago a calor de la especulación inmobiliaria que vivían las ciudades de la nueva potencia mundial. Calificaba el modelo de Manhattan como carente de programación y previsión urbanística, nacido de la especulación y completamente incoherente.
Bruno Zevi
Bruno Zevi (Roma, 22 de enero de 1918 - Roma, 9 de enero de 2000) (81 años) , arquitecto y
A lo largo de su vida Bruno Zevi divulgaría suficientes pruebas y artículos acerca de Arquitectura principalmente estudio las obras de Frank Lloyd Wright. Bruno Zevi se graduó en Harvard. También cerca de 1944 fundo La asociación de Arquitectura Orgánica (APA0) y “Metron” Arquitectura” revista enfocada a este tema. Principalmente Bruno Zevi fue una de las mentes teóricas más importantes que hayan influenciado por su manera de pensar y sus libros a varias generaciones.
Obras:
Hacia una arquitectura orgánica (1945), Saber ver la arquitectura (1948), Arquitectura e historiografía (1974) e Historia de la arquitectura moderna (1975).

Bruno Zevi afirma que
«... la esencia de la arquitectura no reside en la limitación material impuesta a la libertad espacial, sino en el modo en que el espacio queda organizado en forma significativa a través de este proceso de limitación... las obstrucciones que determinan el perímetro de la visión posible, más que el "vacío" en que se da esta visión»
Josep Lluis Sert
Josep Lluís Sert López (Barcelona, 1 de julio de 1902 - íd. 15 de marzo de 1983) fue un arquitecto español.
Nacido en Barcelona, desde muy joven se interesó por la obra de Antoni Gaudí, y de su tío, el pintor Josep Maria Sert. Estudió en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona.
Durante un viaje a París en 1926 Sert estudió en profundidad la obra de Le Corbusier, a quien conoció con tal motivo. Al año siguiente se incorporó al estudio de Le Corbusier y colaboró con él durante varios años. En 1930 comenzó a diseñar sus primeros edificios, que reflejan a través de su color blanco y la profusión de luz un inconfundible estilo mediterráneo. Al mismo tiempo estos edificios carecen de ornamentos y otros elementos innecesarios, con lo que Sert realizó por primera vez en España edificios de carácter racionalista. A este periodo pertenecen el Dispensario Antituberculoso y el Edificio de Viviendas en la calle Muntaner, ambos en Barcelona.
Junto con otros arquitectos, Sert fue miembro fundador del GATEPAC (Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) --con la finalidad de que fuese la rama española del Congreso Internacional de Arquitectura Moderna--, que fue constituido en Zaragoza en 1930 por iniciativa de Fernando García Mercadal para promover el estilo racionalista en la arquitectura española. El GATEPAC tenía además de la sede oriental o catalana, la norte y la central, que aludían respectivamente a los grupos vasco y madrileño. También asistió a las reuniones iniciales del CIAM, los congresos internacionales de arquitectura moderna, desde su segunda convocatoria de 1929 en Fráncfort, de los que acabaría siendo su presidente después de Le Corbusier.
Alison y Peter Smithson
Peter Smithson (Stockton-on-Tees 1923-2003) y Alison Smithson (Alison Gill) (Sheffield 1928- 1993) fueron dos arquitectos y urbanistas ingleses que trabajaron activamente en los aspectos teóricos de la arquitectura de las décadas de los 50 y 60. Están considerados cofundadores del brutalismo, y formaron parte del Team 10, un grupo de arquitectos que desde su primera reunión en 1954 ejerció, mediante sus publicaciones, una gran influencia en el urbanismo de la segunda mitad del siglo XX. En otras disciplinas artísticas, también formaron parte del Independent Group en 1956.
Los arquitectos se conocieron mientras estudiaban en la Universidad de Durham y contrajeron matrimonio en 1949, abriendo un estudio propio un año después.2
La importancia de esta pareja de arquitectos estriba más en su trabajo teórico sobre la arquitectura y el urbanismo que en la construcción de edificios, pero entre sus proyectos destacan el Golden Lane Housing (Londres, 1952), donde la composición abierta y compleja del barrio pretende romper con los principios de zonificación propios del racionalismo de principios de siglo, y la urbanización Robin Hood Gardens en Londres, construida entre 1966 y 1972. La disposición curvilínea y abierta de los edificios, organizados en torno a un gran jardín, materializa finalmente el concepto de lo que para los Smithson debe ser la arquitectura.
Ernesto N. Rogers
Ernesto Nathan Rogers (Trieste, 16 de marzo de 1909 - Gardone Riviera, 7 de noviembre de 1969)
Fue un arquitecto italiano, primo de Richard Rogers y responsable de la torre más representativa de Milán en la década de 1960, la Torre Velasca. Nacido en Trieste de padre inglés y madre judía, se graduó en arquitectura en el Politécnico de Milán en 1932. Ese mismo año fundó con otros estudiantes el estudio BBPR.
En el período de entreguerras su actividad coincidió sustancialmente con su trabajo en el BBPR.
En 1939, Rogers se refugió en Suiza a causa de las leyes raciales fascistas.
A su regreso a Italia en 1945, Rogers fue decisivo en la labor del BBPR, reconstituido después de la guerra manteniendo el mismo nombre.
Viajó por el mundo en el periodo de establecimiento internacional del llamado Movimiento Moderno de arquitectura. En 1946 conoció en Buenos Aires a Clorindo Testa, quien fue fuertemente influido por la opinión humanista de Rogers sobre la arquitectura moderna internacional.1
Giorgio Grassi
Giorgio Grassi (27 de octubre de 1935), es un arquitecto italiano, nacido en Milán, donde estudió arquitectura, graduándose en 1960. Por tres años desde el 1961 fue miembro de la redacción de la revista Casabella, y desde 1965 ha sido profesor en distintas escuelas. Es Catedrático de Composición Arquitectónica del Politécnico de Milán desde 1977. Su obra tiene muchas referencias con la arquitectura del pasado, y su búsqueda arquitectónica siempre está relacionada con la ciudad antigua debido a su profundo conocimiento de esta, aunque integrando también, la arquitectura del movimiento moderno.
Su obra se mide constantemente con la arquitectura del pasado, y concretamente con la ciudad antigua. Sus escritos y su arquitectura son una misma búsqueda, donde las arquitecturas del pasado y del presente no se oponen, sino que se igualan y son una misma cosa.
Aldo Rossi
Aldo Rossi (3 de mayo de 1931 - 4 de septiembre de 1997), arquitecto italiano, nacido en Milán. Fue a dos colegios diferentes durante la Segunda Guerra Mundial y a continuación estudió arquitectura en el Politecnico di Milano, donde se graduó en 1959.
En 1963 inició su actividad docente, primero como asistente de Ludovico Quaroni en la Escuela de Urbanismo de Arezzo, posteriormente de Carlo Aymonino en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia.
Rossi trabajó durante tres años para una revista de arquitectura, y en 1966 publicó su primer libro, La Arquitectura de la ciudad, en el que establecía sus teorías sobre el diseño urbanístico de las ciudades. Rossi se había interesado originalmente por el cine, pero se dedicó finalmente a la arquitectura. No obstante, en todos sus diseños están presentes de alguna forma los rasgos de los decorados teatrales. Realizó proyectos destinados al teatro y a la ópera. Para la Bienal de Venecia de 1979 diseñó un teatro flotante, el Teatro del Mondo. Con capacidad para 250 espectadores sentados alrededor del escenario. Más recientemente diseñó también el edificio de la Ópera Nacional de Génova. Su primera obra en América fue otro teatro, el Lighthouse Theatre, situado junto al lago Ontario en Toronto, Canadá.
En 1971 Rossi sufrió un accidente de automóvil, que le obligó a permanecer en el hospital durante algún tiempo. En esa época, según manifestó, cambió su vida, ya que comenzó a pensar en la muerte. Surgió en su mente la idea de que las ciudades son lugares para los vivos y los cementerios lugares para los muertos, que también requieren una planificación y diseño. Así fue como ganó el concurso para el cementerio de San Cataldo en Módena.
Manfredo Tafuri
Manfredo Tafuri es seguramente uno de los críticos de arquitectura más malditos y más desconocidos de la segunda mitad del siglo XX. Su proyecto histórico y crítico, de descomunal profundidad, su prosa compleja y densa y su vocabulario enrevesado y marxista, han hecho que, poco a poco, el paladín de la crítica arquitectónica de los años setenta haya sido paulatinamente jubilado y relegado al olvido.
Tafuri nos demostró que, desde Brunelleschi, toda arquitectura es pura ideología; situó la historia (la crítica histórica) como único método válido para comprender los fundamentos de la arquitectura (ahora lo llamaríamos “deconstruir"); usó este método crítico para desvelar los problemas intrínsecos a la arquitectura del movimiento moderno y puso fin a su “proyecto utópico”, convirtiéndose en precisamente aquello que quería superar: un instrumento al servicio de la racionalidad capitalista. Un instrumento que, aunque pretendía ser significativo y “cambiar el mundo” (de ahí su “utopía”) se convirtió en irrelevante e innecesario. Desde entonces, tal y como pronosticó Tafuri, la arquitectura ha vagado por innumerables teorías (en plural) por su incapacidad de entender su relación con la historia y la ideología.
Es muy probable que la arquitectura contemporánea viva mucho mejor sin esa presencia, fastidiosa e inoportuna, sobre su conciencia, continuamente recordándole su fracaso como mecanismo de cambio social. Y tal vez por eso la amnesia y el olvido son los mejores remedios para alejar la “angustia del arte burgués”: su respuesta inconsciente para acomodarse al shock (y este es un concepto compartido por Benjamin, Simmel y Tafuri) al que está sometida la experiencia contemporánea, es romper con la historia y refugiarse en al arte y la arquitectura autónoma.
Robert Venturi y Denise Scott Brown
Complexity and Contradiction in Architecture (Complejidad y contradicción en la arquitectura}, el estudio de Robert Ventura publicado en 1966 por el Museum of Modern Art de Nueva York, contribuyó a dar paso a una nueva época, pues influyó más que cualquier otro tratado sobre la evolución de la arquitectura en el último tercio del siglo XX. De una importancia similar es también el segundo libro, que escribió con Denise Scott Brown y Steven Izenour: Learning from Las Vegas (Aprendiendo de Las Vegas: El simbolismo olvidado dela forma arquitectónica), editado por el Massachusetts Institute of Technologie de Cambridge.La obra de Venturi es muy variada: comprende tanto proyectos de desarrollo urbano como casas unifamiliares, museos como supermercados, casas de playa como institutos de investigación. Casi al comienzo de su actividad constructiva se encuentra la residencia para personas de la tercera edad Guild House, en Filadelfia (1960-1963), a la que Venturi gusta de referirse para ilustrar sus tesis sobre lo feo, lo banal y lo simbólico en la arquitectura.
Colin Rowe
Colin Rowe (27 marzo 1920 a 5 noviembre 1999), de origen británico, historiador arquitectónico, crítico, teórico y maestro; reconocido como una importante influencia intelectual sobre la arquitectura y el urbanismo mundial en la segunda mitad del siglo XX y más allá, sobre todo en los campos del planeamiento, la regeneración y el diseño urbano.
Su tesis doctoral de 1945 para Rudolf Wittkower en el Warburg Institute, Londres, era una especulación teórica que Iñigo Jones pudo haber tenido la intención de publicar, un tratado teórico sobre la arquitectura, de forma análoga a los Cuatro Libros de Palladio. Aunque esta idea no fue apoyada por ninguna evidencia y no se pudo probar nunca, animado por Wittkower, Rowe estableció el camino de especular e imaginar lo que podría haber sucedido: una aproximación a la historia de la arquitectura que fue en gran parte imaginaria y de hecho cuestionable, pero que construyó sobre unos detallados estudios, convirtiéndose en inspiración para una generación de arquitectos en ejercicio para considerar la historia imaginativa como un componente activo en su proceso de diseño.
Peter Eisenman
Es un arquitecto estadounidense de origen judío. A finales de los años 50 fue colaborador de Walter Gropius, y en 1975 fue uno de los integrantes de los Five Architects.
En 1967 fundó el Institute for Architecture and Urban Studies, de Nueva York. Institución extraordinariamente activa y eficiente que pronto se convierte en obligado punto de referencia para todo aquel interesado en la arquitectura.
Peter Eisenman está comprometido con la arquitectura, tanto que se siente parte de ella; una forma organizada de proyectar, utilizando el criterio como base representativa.
Busca en su arquitectura la expresión que puede generar el volumen en lugar de masa, el equilibrio en lugar de simetría, superponiendo dichos volúmenes de tal manera que se exponga el sentir de la arquitectura que se quiere transmitir.
Para Eisenman la arquitectura debe estar libre y no estar sometida a procesos que transformen su expresión; una arquitectura dispuesta a transmitir su sustancia; que no se debe perder por el proceso evolutivo generado en la arquitectura a través del tiempo.
La posición del que proyecta debe ser coordinada, rechazando el intento de semantizar. La arquitectura es obtenida mediante el proceso, donde el objeto es uno mismo, es decir, el proceso es parte esencial de representar a la arquitectura. Nada es expuesto al azar, todo forma parte de un proceso evolutivo, hacia un mismo objetivo. Todo tiene un orden que va marcado por el tiempo; transmitir la esencia profunda de la estructura, distinguiéndola de elementos superficiales.
El proceso de proyectar debe ser expuesto, pues este muestra la realidad del objeto; organizar y valorizar para expresar la esencia. La arquitectura para Eisenman es como un proceso biológico, que nace y se forma, demostrando lo que es y lo que será con los resultados que se obtengan.
Eisenman genera arquitectura, la cual es entendida por la coordinación estructural, siendo todo parte de un proceso, realizando un profundo análisis, pretendiendo que la arquitectura recupere su ser. El orden superpuesto de un elemento genera equilibrio, el descomponer volúmenes para generar espacios, espacios que transmiten su esencia, siendo parte de un proceso de abstracción.
Gilles Deleuze
Categorizado académicamente como uno de los principales filósofos de la diferencia junto a Michel Foucault y Jacques Derrida, en la actualidad, el pensamiento de Gilles Deleuze se está convirtiendo en uno de los más difundidos y utilizados tanto en campos afines como lejanos a la filosofía. En efecto, los conceptos desarrollados junto a Félix Guattari durante la década de los 70 en El AntiEdipo y Mil Mesetas mantienen una presencia creciente en la ontología, el psicoanálisis, la teoría política, la crítica literaria y artística, la arquitectura y el urbanismo, la teoría de género, el postcolonialismo, e incluso en los últimos desarrollos de la teoría de la información y la biología genética.
La originalidad y novedad conceptual que conlleva su trabajo junto a Guattari hunde sus raíces en un análisis pormenorizado de la filosofía moderna, encaminado a reconstruir una interpretación alternativa de la misma en conflicto directo con el platonismo, el racionalismo cartesiano y la dialéctica hegeliana. Para ello, Deleuze problematizará principalmente el concepto de representación, la dualidad sujeto-objeto, y las relaciones de trascendencia, a las que contrapondrá nuevos conceptos como devenir, acontecimiento, rizoma, virtual, o agenciamiento, basados todos ellos en la univocidad del ser y la inmanencia absoluta de toda realidad.
Jacques Derrida
Jacques Derrida (El-Biar, Argelia francesa 15 de julio de 1930 - París, 8 de octubre de 2004), ciudadano francés nacido en Argelia, es considerado uno de los más influyentes pensadores y filósofos contemporáneos. Su trabajo ha sido conocido popularmente como pensamiento de la deconstrucción, aunque dicho término no ocupaba en su obra un lugar excepcional. Lo revolucionario de su trabajo ha hecho que sea considerado como el nuevo Immanuel Kant por el pensador Emmanuel Lévinas y el nuevo Friedrich Nietzsche, según Richard Rorty. Es el pensador de finales del siglo XX que más polémicas ha levantado, por su iconoclasia y por su empeño crítico. En cierta medida, logró realizar el sueño nietzscheano del filósofo-artista.
Lo más novedoso del pensamiento de Jaques Derrida es la denominada deconstrucción. La deconstrucción es un tipo de pensamiento que critica, analiza y revisa fuertemente las palabras y sus conceptos. El discurso deconstructivista pone en evidencia la incapacidad de la filosofía de establecer un piso estable, sin dejar de reivindicar su poder analítico.
Felix Guattari
Félix Guattari, nacido el 30 de abril de 1930 en Villeneuve-les-Sablons (Oise), fallecido el 29 de agosto de 1992 en la clínica de La Borde (Cour-Cheverny, Loir-et-Cher), fue un psicoanalista y filósofo francés.
Próximo a Jean Oury y a su hermano Fernand, trabajó durante toda su vida en la clínica de La Borde, centro destacado de la psicoterapia institucional. Siguió largo tiempo el seminario de Jacques Lacan, que fue su psicoanalista. Tomó distancias respecto al «lacanismo» a partir de su colaboración con Gilles Deleuze (es él el inventor del término «desterritorialización»). Militante de izquierda1 , Guattari ha sostenido numerosas causas de minorías en el contexto de la mundialización (apoyando a los palestinos en 1976, a los obreristas italianos en 1977, el proceso de re-democratización de Brasil a partir de 1979, etc.).
Félix Guattari no cree que sea posible aislar el elemento inconsciente en el lenguaje o estructurarlo dentro de unos horizontes significantes. Por el contrario, el inconsciente remite a todo un campo social, económico y político. Los objetos del deseo se determinan como realidad coextensiva al campo social (y en consecuencia a aquél definido por la economía política).
Paul Virilo
dentro de un sistema de tiempo único: el tiempo global. Hasta ahora la historia ha tenido lugar dentro de tiempos locales, estructuras locales, regiones y naciones.Pero ahora, en cierto modo, la globalización y la virtualización están inaugurando un tiempo universal que prefigura una nueva forma de tiranía. Si la historia es tan rica, es debido a que era local, fue gracias a la existencia de tiempos limitados espacialmente que no hicieron caso a algo que hasta ahora sólo ha ocurrido en la astronomía, el tiempo universal. Pero en un futuro muy cercano, nuestra historia sucederá únicamente en tiempo universal; eso es, en sí mismo, el resultado de la instantaneidad. De este modo vemos por un lado al tiempo real sustituyendo al espacio real. Un fenómeno que está haciendo de ambas distancias y superficies algo irrelevante en favor del "time-span" (medidas del tiempo), y un extremadamente corto tiempo de duración en esto.Por otro lado tenemos el tiempo global, perteneciente al multimedia, al ciberespacio dominando en forma increíble la estructura del tiempo local de nuestras ciudades, de nuestros vecindarios. Tanto que hay un debate para sustituir el término "global" por "glocal", una concatenación de las palabras local y global. Esto surge de la idea de que lo local ha llegado, por definición, a ser global y lo global, a ser local. Tal deconstrucción de la relación con el mundo no está desprovista de consecuencias en la relación entre los propios ciudadanos, nada se obtiene sin que también se pierda algo.Lo que se ganará de la información y la comunicación electrónica necesariamente provocará una pérdida de alguna otra cosa. Si no somos conscientes de esa pérdida y no la tenemos en cuenta, lo que ganemos carecerá de valor. Esta es la lección que debe aprenderse del desarrollo previo de la tecnología de los transportes. La realización del servicio de ferrocarril de alta velocidad ha sido posible sólo porque los ingenieros del s. XIX habían inventado el sistema de bloqueo automático que es un método para regular el tráfico de forma que los trenes son acelerados sin riesgo de catástrofes ferroviarias. Pero hasta ahora la ingeniería de control del tráfico en las autopistas de la información brilla por su ausencia.Hallamos aquí otro punto importante: que ninguna información existe sin desinformación, y ahora un nuevo tipo de desinformación está poniéndose a la cabeza y es totalmente distinta a la censura voluntaria.
Mike Davis
“Hoy, cuando los movimientos Occupy debaten sobre si necesitan o no mayor definición política, tenemos que entender qué reivindicaciones resultan más ampliamente atractivas manteniendo al propio tiempo un sentido radical antisistema. Algunos activistas jóvenes podrían dejar de lado un buen rato su Bakunin, su Lenin o su Slavoj Zizek, y desempolvar una copia de la plataforma de campaña de Roosevelt en 1944: una Carta de Derechos Económicos.”
 
Una amiga en Canadá me preguntó hace poco si las protestas de los 60 tenían lecciones importantes que ofrecer al Movimiento Ocuppy.
Le dije que uno de los pocos recuerdos claros que guardo de hace 45 años era el ferviente voto que entonces hice de no ir cumpliendo años para convertirme en un viejo orondo dispuesto a transmitir lecciones.
Pero ella insistió, y a punto tal, que la cuestión terminó por despertar mi propia curiosidad. ¿Qué habré realmente aprendido yo de mi azacaneada vida de activista?
Bueno, está fuera de duda que soy un profesional haciendo 1.000 copias de un panfleto con una máquina mimeografiadora sin llegar a desintegrarla. (Les he prometido a mis chicos llevarles al Smithsonian algún día para ver uno de esos infernales aparatos que tanto dinamizaron a los movimientos antibelicistas y a favor de los derechos civiles.)
Rem Koolhaas
Rem Koolhaas, cuyo verdadero nombre es Remmet Koolhaas nació en 1944 en Rotterdam, Países Bajos y es hoy por hoy una de las super-estrellas de la arquitectura moderna, Koolhaas es un provocador por naturaleza que ya desde estudiante se encargó de remecer los cimientos de las teorías arquitectónicas, nadie ha quedado impasible frente a sus planteamientos, ni sus seguidores ni sus férreos críticos quienes han llegado a afirmar que “ignora todas las consideraciones de belleza”. (Jue, 05 Sep 2013)
En el año 1975 Koolhaas inauguró su firma de arquitectura al lado de otros tres socios, la empresa se llamó Office for Metropolitan Architecture (OMA), posteriormente se creó otra dependencia llamada AMO, encargada de tareas puntuales. OMA en la actualidad trabaja con más de 325 arquitectos y diseñadores que realizan labores en todo el mundo.Hablar del estilo de Koolhaas es una tarea harto complicada, es un arquitecto cuyos edificios proyectan gran consistencia física y predominantemente masivos, este arquitecto también tiene aportes teóricos y ha publicado algunos libros, entre ellos “Mutaciones”, “S, M, L, XL”, “Content” y “Delirious New York: A Retroactive Manifesto for Manhattan”.Una de las facetas más notables de Koolhaas es la de teórico urbanista, ningún arquitecto ha abarcado tanto desde que Le Corbusier compartió su visión de la ciudad moderna allá por 1920 y 1930, durante sus travesías, Koolhaas ha escrito sobre la evolución de las metrópolis contemporáneas y saliendo del plano teórico, ha diseñado planos magistrales para locaciones tan espectaculares como el París sub-urbano, Hong Kong y el desierto Libio.
En 1904 construye la fábrica Larkin (Buffalo), de carácter monumental, estructura rectangular y fachada de ladrillo. Para este edificio diseña también el mobiliario, adecuándolo a su función laboral. La obra más famosa de este periodo es el Unity Temple (Oak Park, 1904), en el que utiliza el hormigón armado por primera vez y deja la instalación eléctrica a la vista como parte integrante de la arquitectura y el diseño.
Durante los años 1915 a 1922 Wright trabajó junto a Antonin Raymond en el proyecto del Hotel Imperial de Tokio, para el cual desarrolló un nuevo método de construcción resistente a los terremotos, que consistía en colocar sus cimientos en soportes basculantes hidraúlicos cuya eficacia se vio comprobada tras permanecer intacto después del terremoto que devastó la ciudad en 1923. Este hotel, lamentablemente, fue demolido en los años 60.
Otro proyecto innovador en cuanto al método de construcción fue la casa Barnsdall, en Los Ángeles, que se realizó mediante bloques de cemento prefabricados, diseñados por Wright. Este método de construcción lo aplicó después también en otras de sus obras, tales como la casa Millard, para el diseño creó un bloque con figuras étnicas, mismo que usó como unidad de medida, el bloque fue fabricado con arena del lugar pretendiendo "integrar" la casa a su entorno; la casa Ennis- Brown construida con lo que el llamaba "bloques de tela" y que es el mayor de los construidos en Los Ángeles.
Wright rechaza el criterio existente hasta entonces de los espacios interiores como estancias cerradas y aisladas de las demás, y diseña espacios en los que cada habitación o sala se abre a las demás, con lo que consigue una gran transparencia visual, una profusión de luz y una sensación de amplitud y abertura. Para diferenciar unas zonas de otras, recurre a divisiones de material ligero o a techos de altura diferente, evitando los cerramientos sólidos innecesarios. Con todo ello, Wright estableció por primera vez la diferencia entre "espacios definidos" y "espacios cerrados".
Wright además estudió con gran atención la arquitectura maya y aplicó un estilo reminiscente maya a muchas de sus viviendas, conocido como Revival Maya.
Abandonó a su familia en 1909 y viajó a Europa. El año siguiente presentó sus trabajos en una exposición de arquitectura y diseño en Berlín, donde obtuvo un gran reconocimiento. Una publicación que se editó sobre sus obras influyó a las nuevas generaciones de arquitectos europeos.
Los años comprendidos entre 1900 y 1910 abarcan la denominada etapa clásica, durante la que escribe varios libros y dicta algunas conferencias. Este periodo es calificado por el propio arquitecto como el de las casas de la pradera, por el gran número de casas de verano que edifica en los bosques o junto a los lagos de Wisconsin y de Míchigan y en los suburbios boscosos del norte de Chicago.
En 1901 dicta la conferencia Arte y artesanía de la máquina, en la Sociedad de Artes y Oficios de Chicago (se publicó en 1930).
Cuando atravesó un periodo en el que no tuvo muchos encargos, Wright aprovechó para escribir un libro sobre planificación urbanística, que publicó en 1932, año en el cual comenzó sus Tertulias y la escuela en Taliesin por la cual han pasado grandes arquitectos y artistas del siglo XX. Fijó su estudio y residencia en la finca que construyó a tal efecto en pleno desierto de Phoenix, Arizona, llamada Taliesin West (1938-59), en la que logró la integración absoluta del edificio en el paisaje, y donde se expone el modelo de una ciudad distribuida horizontalmente sobre el territorio y cuyos habitantes disponen de automóviles para desplazarse por ella.
Uno de sus proyectos más destacados y más conocidos lo realizó entre 1935 y 1939. Se trata de la casa Kaufmann en Bear Run, Pennsylvania, edificada sobre una enorme roca, directamente encima de una cascada con un estilo moderno adelantado a su época.
En los años siguientes, Wright diseñó toda clase de proyectos, y en todos introdujo criterios originales y avanzados para su época. También escribió otros libros y numerosos artículos, algunos de los cuales se han convertido en clásicos de la arquitectura de nuestro tiempo.
-  Razón y Abstracción 
Podríamos relacionar su filosofía proyectual, especialmente la de los rascacielos, tanto los que proyectara en su primera época en Alemania como los que construiría luego en los Estados Unidos, con la arquitectura gótica. Por un lado, las torres de oficinas o viviendas del siglo XX son hitos urbanos como lo eran durante el Medioevo las catedrales góticas. Por otra parte en lo constructivo, sus objetivos no se alejan de aquellos que tenían los constructores medievales, quienes buscaban expresar su credo espiritual por medio de construcciones precisas, racionales y abstractas con los materiales y las técnicas que su época les ofrecía. En el caso del gótico, se trata de una arquitectura sincera y transparente, estructuralmente esbelta, basada en un sistema de piel y esqueleto: vidrio y piedra. Mies la interpretará siglos más tarde utilizando vidrio y acero.  
La ciudad se despliega de norte a sur, coincidiendo con la dirección principal de los edificios y está formada por manzanas de 100 por 600 metros y calles de 60 metros de anchura. Los edificios comerciales tienen 15 metros de profundidad y se organizan formando una sucesión de patios cuadrados (siete en cada manzana) mientras que los edificios residenciales, de 10 metros de profundidad, son bloques lineales apoyados en los lados largos de la manzana y dispuestos a intervalos regulares de 70 metros de manera que los bloques, tanto en la calle como en el interior de las manzanas, guardan la misma separación.
Los dos bloques de cada manzana se unen en los lados cortos de la misma, en la planta sexta, por un cuerpo de edificación transversal acristalado de una planta. Esta planta sexta contiene tanto los accesos a los comercios y talleres como a las viviendas.
Como la ciudad residencial se encuentra sobre la comercial, cada uno vivirá sobre su lugar de trabajo. En este punto la ciudad moderna se toca con la ciudad del pasado. En una casa particular de una ciudad medieval, las habitaciones se hallaban encima de las tiendas y talleres. Lo que se traducía individualmente, acorde con la artesanía, se manifestará en el futuro colectivamente como corresponde a la industria.
Hilberseimer apura la concentración e incrementa la densidad, superponiendo usos unos encima de otros. Los comercios y la industria se encuentran en las primeras cinco plantas y por encima proyecta los edificios de 15 plantas de uso residencial. La unión entre negocios y residencia queda garantizada por la extraordinaria rapidez con la que ya contaban los nuevos ascensores.
Para Hilberseimer el modelo de ciudad para tres millones de habitantes propuesto por Le Corbusier en su Ville Contemporaine no soluciona casi ningún problema. Si bien es cierto que el proyecto propone una ciudad equilibrada, con una buena ordenación y distribución de usos y un aumento razonable de la densidad; sigue sin solucionar el problema fundamental de las nuevas metrópolis: el tráfico.
El modelo del suizo aglutina la mayoría del uso administrativo y comercial en el centro, además de viviendas para un millón de habitantes. El resto, las dos terceras partes de la población, se ven obligadas a desplazarse hasta el centro para hacer su vida. Es decir, de nada sirven aquí las sobredimensionadas avenidas y los grandes ejes de circulación si no seguimos sin atajar el problema. Un gran número de vehículos seguirán colapsando las vías de comunicación en las horas puntas del día, realizando una y otra vez el trayecto desde la periferia al centro y viceversa.
Hilberseimer, en la ciudad vertical, propone eliminar la necesidad del desplazamiento. Había que disminuir el tráfico al mínimo poniendo en contacto directo la vivienda con el trabajo y el comercio.
En su proyecto de ciudad vertical proponía romper radicalmente con el modelo actual, que seguía representado en la ciudad para tres millones de habitantes de Le Corbusier, en tanto que este seguía basándose en una zonificación horizontal (mejorada, eso sí).
Partiendo de la existencia de una nueva industria de construcción prefabricada, del uso contrastado de los eficaces ascensores y del reconocimiento de que Le Corbusier tenía razón en cuanto a la necesidad de elevar la densidad de nuestras ciudades, Hilberseimer propuso la zonificación vertical.
Asumiendo como premisas la alta densidad y el uso de la vivienda colectiva como tipología básica para construir la gran ciudad, Hilberseimer desarrolló un esquema en planta y dos célebres perspectivas. El modelo, en realidad, consta de dos ciudades superpuestas: debajo se encuentra la ciudad comercial y la circulación rodada: arriba, la ciudad residencial y la circulación peatonal. Además, bajo tierra discurren los servicios de transporte urbano e interurbano.
Al igual que con la propuesta de Le Corbusier, este modelo era un planteamiento teórico y no se planteaban su aplicación inmediata a una ciudad existente, con las limitaciones reales que eso conllevaría. Al igual que el arquitecto suizo, Hilberseimer renunciaba a explicar los mecanismos de gestión que podrían llegar a hacer la ciudad propuesta económica viable y técnicamente factible.
Por eso mismo, llevar estos modelos a cabo se tornaba una empresa harto difícil, solo posible en aquellos lugares donde los poderes públicos tuvieran fuerza suficiente para imponer el modelo a ciudadanos, propietarios e inversores.
De todas formas, desde el punto de vista operativo las ventajas eran indiscutibles ya que la desaparición del centro implicaba la eliminación de la demanda de acceso en un punto específico disminuyendo el riesgo de congestión. Al mismo tiempo, la superposición vertical convertía el siempre problemático tránsito entre vivienda y oficina en un mero trámite de ascensor. […] En virtud de ello la carga de tráfico mostrada se reducía exclusivamente a los tránsitos extraordinarios, haciendo posible la fluidez del tráfico mostrada en las perspectivas de presentación.
Los críticos de por aquel entonces calificaron el modelo como de hormiguero, con una excesiva superpoblación. Fue el propio Hilberseimer quien años más tarde, en 1963, renegó de su proyecto:
La repetición de los bloques tuvo como resultado demasiada uniformidad. Cualquier elemento de origen natural fue excluido: ningún árbol o zona con césped rompía la monotonía. Considerado en conjunto, el concepto de esta ciudad vertical estaba basado en una idea falsa. El resultado fue más una necrópolis que una metrópolis, un paisaje estéril de asfalto y cemento, inhumano en cualquiera de sus aspectos.
A pesar de todo, su idea de zonificación vertical parece que todavía está presente en algunos grandes proyectos. Podríamos decir que los grandes rascacielos que construimos en el siglo XXI, ciudades verticales con residencias, oficinas y hoteles que pueden llegar a albergar hasta 30.000 usuarios; son los herederos de la idea de Hilberseimer.
Mies intenta imperiosamente llegar a la esencia de la arquitectura a partir de la purificación de elementos, de modo similar al de Sócrates quien lo hacía desde su método irónico de preguntas punzantes para demostrar que sólo se sabe lo que no se sabe y reconocer la genuina luz de la verdad. Mies, como Sócrates, busca pacientemente la definición real de las cosas, para sentirse conducido a la verdad sin subjetivismos. La verdad única, válida para todos tiene cualidad objetiva por ser independiente de nosotros mismos. La época en que cada uno vive es una existencia verdadera e ineludible en la cual debemos aprender a hacernos valer. Con lo cual, frente a lo inevitable de esta realidad no son los hechos en sí mismos determinantes sino la relación que se establecen con ellos. De esta manera, Mies entabla un diálogo con los nuevos materiales, las nuevas técnicas, la industria y en base a ello conjuntamente con sus inclinaciones creativas desarrolla su arquitectura.
Su postura no es tecnócrata ni de especulación intelectual. Utiliza la técnica como medio, dominándola y lo intelectual se fundamenta en la manifestación espacial y no en la formal. Por ello en todos sus proyectos -construidos o no- se verifica una distancia equilibrada entre la precisión constructiva y la libertad creativa. Este despegue de ambas tendencias intenta demostrar que la arquitectura se mueve entre lo práctico y lo espiritual, y por atender a las necesidades de la vida del hombre es un hecho construido que con su idea influye en su existencia.
En su obra se verifica un proceso que va del orden a la definición pasando por la organización. Clarificando los tres conceptos: ordenar dando sentido a los elementos funcionales -cubierta-solado, estructura-cerramiento-; organizar, depurando la finalidad funcional y definir ajustando en detalle la organización. El orden total al que apuntaba desde la idea rectora hasta los detalles constructivos era un modo manifiesto de expresar ese orden que buscaba en su propia persona. El orden vital inmaterial que deseaba desde la estructura está muy cercano al pensamiento que planteaba el teólogo Romano Guardini en relación a la plenitud de la vida. En ambos casos es la esencia lo que trasciende la forma. La forma no es un objetivo sino una consecuencia de lo vital interior. Se trata del sí mismo de la arquitectura en Mies, y del hombre en Guardini que conduce a la conciencia de equilibrio y unidad. Es un modo de dilucidar pero al mismo tiempo integrar creativamente lo espiritual y lo material, lo eterno y lo temporal, lo esencial y lo formal. Esta filosofía es una lección para nuestros tiempos donde la forma es el objetivo principal de la arquitectura, producto natural de la superficialidad en la que hoy en día nos movemos.
Frente a la arquitectura clásica antigua y la neoclásica schinkeliana también demuestra una observancia racional y abstracta fundada en las armonías y proporciones geométricas de monumentos históricos como el Partenón o el Altes Museum (1823-30) de Karl F. Schinkel.  Si observamos su Galería Nacional  en Berlín (1962-67) la podemos comparar con el primero y si nos detenemos ante el Crown Hall del I.I.T (1950-56) advertiremos semejanzas con el segundo. Sin dudas el clasicismo miesiano es más una actitud creativa que un seguimiento imitativo. La monumentalidad clásica de su obra expresa más el espíritu de su tiempo que la re-vivificación de un modelo del pasado formal, espacial y técnicamente muerto. Su búsqueda de lo esencial era la construcción simultánea de espacio y estructura considerando los engaños formales una amenaza permanente. Principios de orden abstracto -ejes, geometría, simetría, ritmo, repetición- son la base proyectual, luego la forma será el resultado natural de una propuesta técnica.
- L´Esprit Nouveau
A fin de divulgar sus ideas sobre la arquitectura y la pintura, Le Corbusier fundó en 1920, junto con Amédée Ozenfant y Paul Dermée, una revista de divulgación artística que obtuvo gran resonancia internacional: L'Esprit Nouveau (El Espíritu Nuevo; aunque en francés la palabra esprit suele tener también el significado de conciencia, razón, inteligencia) cuyo primer número data del 15 de octubre de 1920 y el último en 1925. En 1923 Le Corbusier publica una recopilación de artículos de la revista en su libro "Vers Une Architecture".
- Los cinco puntos de una nueva arquitectura
En 1926 Le Corbusier presenta un documento donde expone en forma sistemática sus ideas arquitectónicas: los llamados «cinco puntos de una nueva arquitectura» representan una importante innovación conceptual para la época, aprovechando las nuevas tecnologías constructivas, derivadas especialmente del uso del hormigón armado:
- El Modulor
Ideó el Modulor, sistema de medidas basado en las proporciones humanas, en que cada magnitud se relaciona con la anterior por el Número Áureo, para que sirviese de medida de las partes de arquitectura. De esta forma retomaba el ideal antiguo de establecer una relación directa entre las proporciones de los edificios y las del hombre.
Tomó como escala del hombre francés medio de esa época: 1,75 m de estatura; y más adelante añadió la del policía británico de 6 pies (1,8288 m), lo que dio el Modulor II. Los resultados de estas investigaciones fueron publicados en un libro con el mismo nombre del Modulor.
Le Corbusier creía que el objetivo de la arquitectura es generar belleza (muy conocida también es su frase: la Arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz), y que ésta debía repercutir en la forma de vida de los ocupantes de los propios edificios.
En cuanto al criterio de «máquina de habitar», Le Corbusier estaba deslumbrado por las entonces nuevas máquinas: en especial los automóviles y aviones, considerando aquellos que tenían diseños prácticos y funcionales como modelo para una arquitectura cuya belleza se basara en la practicidad y funcionalidad: el racionalismo.
4- La ventana alargada: por el mismo motivo del punto anterior, también los muros exteriores se liberan, y las ventanas pueden abarcar todo el ancho de la construcción, mejorando la relación con el exterior y permitiendo un mejor asoleamiento de los espacios interiores.
5- La terraza-jardín: para Le Corbusier la superficie ocupada a la naturaleza por la vivienda debía de ser devuelta en forma de jardín en la cubierta del edificio, convirtiendo el espacio sobre la vivienda en un ámbito aprovechable para el esparcimiento, que además permitía mantener condiciones de aislamiento térmico sobre las nuevas losas de hormigón.
1- La planta baja sobre pilotes: para Le Corbusier, la planta baja de la vivienda, al igual que la calle, pertenecía al automóvil, ya sea para circulación o aparcamiento, por este motivo la vivienda se elevaba sobre pilotes para permitir el movimiento de los vehículos.
2- La planta libre: a partir de la estructura independiente, aprovechando la tecnología del hormigón armado genera una estructura de pilares en la que apoyan losas, de esta forma el arquitecto decide dónde poner los cerramientos, siendo independientes de un nivel al otro
3- La fachada libre: el corolario del plano libre en el plano vertical. La estructura se retrasa respecto de la fachada, liberando a ésta de su función estructural y permitiendo libertad en su composición independientemente de la estructura.
Le Corbusier fue uno de los miembros fundadores del Congreso Internacional de Arquitectura Moderna. En 1930 adoptó la nacionalidad francesa. Unos años después realizó su primer viaje a los Estados Unidos.
Le Corbusier se hizo famoso como uno de los líderes del llamado estilo internacional, junto a Ludwig Mies van der Rohe, Walter Gropius y otros. Fue un arquitecto muy admirado en su época e influyó a varias generaciones de arquitectos.
Al acabar la Guerra Civil fue represaliado por el gobierno de Franco, e inhabilitado para el ejercicio de la arquitectura, tras lo cual, en 1941 se exilió a los Estados Unidos, donde creó junto con otros arquitectos un estudio de arquitectura y urbanismo, que denominó Town Planning Associates. El estudio realizó varios proyectos urbanísticos, sobre todo en Latinoamérica, como el plan piloto de La Habana.
Después de haber sido durante un año profesor de arquitectura en la Universidad Yale, Sert fue nombrado en 1953 decano de la Escuela de Diseño de la Universidad Harvard, cargo que ejerció hasta 1969. En 1955 fundó un nuevo despacho de arquitectura con varios socios, que realizó proyectos por todos los Estados Unidos, tanto comerciales, como residenciales, institucionales y de oficinas. En el entorno de la universidad, Sert diseñó varios edificios que forman parte de sus obras más representativas y en las que se refleja la atmósfera mediterránea que conservó en sus diseños a lo largo de su vida profesional.
En 1981 recibió la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña y en 1982 la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes.
A través de la dirección de dos importantes revistas de arquitectura, Domus (1946-1947) y Casabella (1953-1965), especialmente a través de sus famosos editoriales, Rogers crea progresivamente un original enfoque teórico sobre la arquitectura, muy influida contemporáneamente a partir de estudios de Enzo Paci sobre la fenomenología de Edmund Husserl y en el interés personal por John Dewey, en particular en materia de enseñanza. Al mismo tiempo, en las oficinas editoriales de las revistas se dirigió constituir un grupo de jóvenes arquitectos (Aldo Rossi, Vittorio Gregotti, Giotto Stoppino y Giancarlo De Carlo, entre otros), que ejercen una influencia profunda en la cultura arquitectónica.
Especial importancia en la personalidad de Rogers fue el tema central de la enseñanza y la formación del arquitecto, en particular el compromiso como profesor en el Politécnico de Milán, del que llegó a ser profesor titular sólo en 1964, pocos años antes de su muerte prematura, debido al ostracismo de la parte más tradicionalista del claustro.
De la misma época es su primer complejo de viviendas, diseñado para un barrio de la periferia de Milán, y denominado Gallaratese. Se trata de dos edificio iguales, separados por un espacio estrecho. Para Rossi la originalidad de este proyecto consistía sobre todo en que los dos edificios podían repetirse varias veces, sin que por ello el conjunto perdiese atractivo. A partir de entonces hizo numerosos proyectos residenciales, tanto viviendas y hoteles, como casas individuales.
A lo largo de su carrera, Rossi realizó también numerosos e importantes proyectos en los Estados Unidos. Uno de los primeros fue la casa unifamiliar en Mount Pocono, Pennsylvania. En Galveston, Texas diseñó un arco monumental para la ciudad, y en Coral Gables, Florida, recibió el encargo de proyectar la nueva Escuela de Arquitectura.
En 1990 Rossi recibió el prestigioso premio Pritzker de arquitectura. Sus méritos no se limitaron al campo de la arquitectura, sino que fue también diseñador, teórico, profesor y autor. Uno de los miembros del jurado del premio Pritzker expresó su concepto de Rossi diciendo que era un poeta convertido en arquitecto.
Rossi fue profesor de arquitectura en la Escuela Politécnica de Milán, en el Instituto Universitario de Arquitectura de Venecia, en la Escuela Técnica Superior de Zúrich y en la escuela Cooper Union de Nueva York.
Rossi fue uno de los grandes renovadores ideológicos y plásticos de la arquitectura contemporánea; con su poesía metafísica y el culto que profesó a la vez a la geometría y a la memoria, este milanés cambió el curso de la arquitectura y del urbanismo del último tercio del siglo XX.
Este más de comunicación explícita, de simbolismo y decoración no se encontraba en la arquitectura de la Modernidad clásica, por ejemplo en Mies van der Rohe o en Adolf Loos. Según Venturi podía alcanzar y cultivar su pureza y hermetismo ignorando muchos aspectos y cerrándose a las necesidades de la sociedad.Ese demostrativo «menos», la renuncia a la ambigüedad en la arquitectura moderna, es para Venturi sencillamente aburrido.Venturi encuentra lo ambiguo, lo contradictorio y lo opuesto en sus digresiones históricas, sobre todo en la arquitectura del manierismo, del barroco y del rococó.También en Le Corbusier (1887-1965) --uno de los pocos arquitectos modernos, con Alvar Aalto (1898-1976), que goza de sus simpatías-- ve un principio de contradicción, como en villa Savoie, sencillo en el exterior, pero complejo en el interior. Según Venturi, Le Corbusier es un maestro en transgredir reglas, de modo sutil pero muy efectivo.
Una y otra vez, Venturi se remite a la literatura y el arte, en los que la complejidad y la contradicción son imprescindibles. Como ejemplo incluye el pop art, que trabaja con paradojas, cambia el contexto o la escala y quiere aprovechar todos los potenciales de la percepción. Aunque sería inadecuado y fragmentario calificar a Venturi de arquitecto del pop art, se manifiesta su cercanía a esta corriente. Como los artistas del pop art, desde Robert Rauschenberg (nacido en 1925) hasta Andy Warhol (1928-1987), también ventura intenta superar los límites entre lo cotidiano y el arte; como ellos, también saca de su contexto cosas que nos son familiares y abre así nuevos significados.Muchas de las cosas que Venturi presenta, como cuando hace hincapié en la complejidad de la ciudad histórica o cuando rechaza el credo funcionalista, aparecen también en Aldo Rossi (1931-1997). Sin embargo, a Venturi no le interesan principalmente --como a su colega italiano-- las cuestiones de tipología. Centra su atención en lo narrativo y simbólico, categorías mal vistas en la arquitectura moderna desde los años veinte.
Aproximadamente al mismo tiempo construyó para su madre una pequeña casa en Chestnut Hill, que refleja sus ideas sobre la variedad y la contradicción, rompe con todas las convenciones funcionalistas y no teme producir perplejidades, por ejemplo con una escalera que lleva hasta un muro. En los comercios para las cadenas de supermercados BEST y BASCO, que construyó a mediados de los años setenta y que no son otra cosa que «cajas decoradas», se descubren elementos tomados del pop art. La obra construida por Venturi se caracteriza en la mayoría de los casos, desde los años ochenta, por el juego con elementos clásicos de arquitectura, que con Robert Stern podría caracterizarse de «clasicismo irónico». En el prólogo de Complejidad y contradicción en la arquitectura Venturi se muestra partidario de un intento de crítica arquitectónica y aporta una justificación de su propio trabajo: su premisa no es la objetividad, sino la libertad artística; estudia lo que le interesa en la arquitectura; es decir, la complejidad y la contradicción. Invirtiendo el dicho de Ludwig Mies van der Rohe («menos es más»), Venturi postula: «más es no menos».
Modus operandi completamente original de Rowe se basa en hacer comparaciones entre los eventos culturales que la historia mantenía separados y clasificados, pero que desenterró de su extenso conocimiento y se coloca junto a la comparación. Su visión no lineal completamente ortodoxo, simultánea, y no cronológico de la historia, hizo posible que desarrollara especulaciones teóricas, como su famoso ensayo "Las matemáticas de la Villa ideal" (1947) en el que la teoría de la composición de "reglas" en las villas de Palladio que pudiera demostrarse que corresponden a las "reglas" similares en villas de Le Corbusier en Poissy y Garches. Aunque al igual que su tesis dosctoral, esta propuesta era imposible de apoyar con evidencias, como una especulación que permitió Rowe para elaborar una crítica transhistórica asombrosamente fresca y provocativa de ambos Palladio y Le Corbusier, en la que no fue evaluada la arquitectura de ambos en tiempo cronológico, pero al lado del otro en el momento presente.
Esta fue una revolución que resitua la arquitectura moderna dentro de la historia y que la historia reconoce como una influencia activa. Años más tarde, cuando la influencia de Rowe se había extendido por todo el mundo, este enfoque se convierte en un elemento clave en el proceso de diseño arquitectónico y urbano: si "la presencia del pasado" fue evidente en la obra de muchos arquitectos a finales del 20. Siglo, de James Stirling a Aldo Rossi, Robert Venturi, Oswald Matthias Ungers, Peter Eisenman, y otros, esto era en gran parte debido a la influencia de Rowe.
Une cartografía de la subjetividad, para tener un alcance analítico, debe según él deshacerse de todo ideal de cientificidad. Dicha cartografía se basaría en una contundente crítica de los métodos de subjetivación subordinados al régimen identitario y al modelo de la representación, sobre lo que la psicoanalista y colaboradora Suely Rolnik llama «el malestar en la diferencia».2 La ética de Guattari consiste en oponer a este ideal un constructivismo ontológico a todos los niveles, tanto en el caso de aprehensión de los niveles etológicos en los bebés como en el de la función existencial del rock en los jóvenes, e incluso en el de la aprehensión pática en la psicosis, en que pueden ser incluidos los más diversos componentes semióticos (incorporación de la ciencia o de los medios de comunicación como elementos de la novela familiar moderna, por ejemplo). Por ello debería aceptarse que la psique es el resultado de componentes múltiples y heterogéneos. Ella desarrolla el registro verbal, pero también los medios de comunicación no verbales, las relaciones con el espacio arquitectónico, los comportamientos etológicos, los estatutos económicos, las aspiraciones éticas y estéticas, etc. Esto implica que no se puede tomar la subjetividad como algo dado, configurado por las estructuras universales de la psique, sino que, al contrario, permite suponer mecanismos diferenciados de subjetivación. Ello es debido a que el inconsciente no es estructural, sino procesual; no puede darse referido solamente al quehacer familiar y cotidiano, a dicha "novela familiar", sino igualmente a las maquinarias técnicas y sociales. No puede dirigirse solamente hacia el pasado, sino también hacia el futuro.
Pensador de la natalidad, de los comienzos, la búsqueda radical de Guattari de una capacidad para dar forma conceptual y pragmática a interrogantes existenciales, para reintegrar la complejidad de los individuos, su libido, sus sueños e inclinaciones en la ecuación política, le llevan a promover lo que llamará una ecosofía.
Derrida tuvo un impacto significativo en la filosofía continental europea y en la teoría literaria, en particular mediante su vínculo amistoso y literario con el crítico Paul de Man, que se traduciría en un libro suyo a la muerte de éste. Sin embargo, no hay acuerdo sobre hasta qué punto existe consonancia entre la teoría de Derrida y la deconstrucción que se ha desarrollado en la crítica literaria. Derrida hizo una continua referencia a la filosofía analítica en su trabajo, en particular a John Austin, con cierta distancia crítica.
Su trabajo es frecuentemente asociado con el postestructuralismo y el posmodernismo, pero su asociación con el segundo es incierta. Lyotard es un puente más cercano entre la deconstrucción y el posmodernismo, al desarrollar sentidos filosóficos del posmodernismo, que Derrida utilizó en largos diálogos que no admiten una relación clara entre el trabajo de los dos. Figuras consideradas dentro del mismo campo de la deconstrucción se han definido de tendencias modernistas más que posmodernos.
Derrida es un filósofo que suscita adhesiones inquebrantables y detracciones no menos vigorosas. Pero es que, interesado a la vez por la filosofía y la literatura, no renunció "ni a la una ni a la otra", y de hecho pensó "mediante la misma escritura y no sólo en el seno de una reflexión histórica o teórica", lo que complicaba el resultado de sus reflexiones. De hecho, como subrayó antes de su muerte, a él le había interesado mucho "dejar huellas en la historia de la lengua francesa".
Cabe mencionar que la mayoría de los estudios de Derrida exponían una fuerte dosis de rebeldía y de crítica al sistema social imperante.
Como explicó el mismo Derrida en su "Carta a un amigo japonés", la voz "déconstruction" intentaba traducir y reapropiar para sus propios fines los términos heideggerianos Destruktion y Abbau, que abordaban problemas de la estructura y la arquitectura de la metafísica occidental; pero la palabra francesa, clásica, tiene variados usos, más consistentes con sus intenciones: en su caso sería un gesto "a favor" y "en contra" del estructuralismo, esto es entra en su problemática y en sus excesos. La deconstrucción se relaciona con trayectorias vastas de la tradición filosófica occidental, aunque también está ligada a disciplinas académicas diversas como la lingüística y la antropología (llamadas "ciencias humanas" en Francia), con las que polemiza cuando percibe que no participan suficientemente de las "exigencias filosóficas". El examen conceptual e histórico de los fundamentos filosóficos de la antropología, así como su uso constante de nociones filosóficas, fue un aspecto importante de su pensamiento. Entre sus influencias más notables se encuentran Friedrich Hegel, Friedrich Nietzsche, Edmund Husserl, Sigmund Freud y Martin Heidegger.
Sus primeros trabajos de tono internacional --De la gramatología, La escritura y la diferencia y La voz y el fenómeno (los tres de 1967)-- fueron vivamente criticados, pero también muy admirados, y para algunos son sus mejores ensayos, por los cuales empezó a enseñar en Alemania y los EE UU. Por sus referencias a John Austin y su teoría de los actos de lenguaje, Derrida fue acusado, sobre todo por John Searle, de obstinarse en enunciar contra-verdades evidentes. En 1992, veinte filósofos firmaron contra él, reprochándole «su inadecuación a los estándares de claridad y de rigor», pero no impidieron que se le concediera el honoris causa por la Universidad de Cambridge (1992), tras una votación que logró 336 votos (frente a 204). En paralelo con la filosofía analítica, Derrida fue objeto de críticas por parte de Chomsky. Pero encontró la mayor audiencia en los Estados Unidos, que frecuentó asiduamente, sobre todo en los departamentos de ciencias políticas, literatura y estudios culturales. Su legado de buena parte de sus manuscritos en la Biblioteca de Irvine, pese a sus conflictos éticos finales, es una muestra del afecto por su población.
Maurizio Ferraris ha sintetizado así su figura como pensador: "la oscilación entre idealismo (y trascendentalismo) por una parte, y realismo, por la otra, constituye un rasgo característico de toda la filosofía husserliana, de la cual Derrida se presenta, pues, como heredero altamente innovador; y ello explica por qué, después de las resistencias iniciales, su filosofía fue ocupando paulatinamente un espacio tan central en la filosofía contemporánea".
Una de las primeras pruebas de las teorías urbanistas de Koolhaas, tuvo lugar en los 90, cuando se le comisionó para diseñar una obra de expansión urbana en las laderas de Lille, una ciudad industrial en el norte francés, ciudad cuya economía se basaba en la industria textil y la minería, la obra, llamada Euralille incluía un centro comercial, un centro de convenciones, torres de oficinas rodeadas por pistas y líneas de trenes, lo que buscaba Rem era una verdadera colección de atracciones urbanas, en esta obra trabajaron algunos célebres arquitectos además del mismo Koolhaas.El trabajo de Koolhaas es tan difícil de clasificar que los mismos académicos no saben definir su estilo, ¿es un Deconstructivista? ¿Estructuralista? ¿Modernista? El diseño de la Biblioteca Pública de Seattle, otra de sus obras se resiste a ser etiquetado, se trata de una edificación que parece haber sido levantada en base a formas abstractas, inconexas y sin la menor armonía, carentes de toda lógica visual.Los aportes de Koolhaas han sido famosos desde que solo eran escritos teóricos, incluso antes de que se construyeran sus edificaciones, incluso algunos de sus más sonadas ideas, están aún en el tablero de diseño y no han sido llevadas a la práctica. Este genial y controvertido arquitecto ha volcado todo su talento también en algunas ciudades asiáticas, en China ha construido entre el 2004 y 2009 la sede central de la televisión estatal CCTV en Pekín y también el Shenzhen Stock Exchange en la provincia de Shenzen, también destacan la Embajada de Países Bajos en Berlín, el Museo de Arte de la Universidad de Seúl, el Teatro Dee y Charles Wyly en Dallas Texas y la Biblioteca Central de Seattle, entre otras obras.Koolhaas es uno de esos genios irrepetibles que aparecen cada cierto tiempo en diferentes campos del conocimiento, la arquitectura ha sido remecida con su visión radical, sus frases crudas, su filosofía y su desfachatez, el movimiento sísmico que sus propuestas han causado no es destructivo, es solo renovador, y es que para levantar un nuevo paradigma es necesario destruir el paradigma obsoleto, y en esto, Koolhaas es un especialista nato.
Tiene que ver con cierto tipo de obstrucción de los sentidos, una pérdida de control sobre la razón de los géneros. Aquí yace un nuevo y mayor riesgo para la humanidad procedente de la multimedia y los ordenadores. Albert Einstein ya lo había profetizado en la década de los cincuenta, cuando habló sobre la "segunda bomba". La bomba electrónica, después de la atómica. Una bomba por la cual la integración del tiempo real será a la información lo que la radioactividad es a la energía: la desintegración no afectará solamente a las partículas de materia sino también a la gente que compone nuestras sociedades.Esto es precisamente lo que se puede ver en el trabajo con la masa de desempleo, los trabajos unidos y el brote de empresas deslocalizadas. Uno podría suponer que del mismo modo que el surgimiento de la bomba atómica provocó la rápida elaboración de una política de disuasión adaptada al siglo XXI, ésta podría ser una forma de disuasión para contrarrestar el daño causado por la explosión de información ilimitada. Éste será el mayor accidente del futuro, el que viene luego de la sucesión de accidentes específicos de la era industrial. (Así mientras fueron inventados barcos, trenes, aviones o plantas nucleares, al mismo tiempo se inventaron naufragios, descarrilamientos, accidentes de aviación y el desastre de Chernobyl ...).Después de la globalización de las comunicaciones se debería esperar un tipo generalizado de accidente, sería algo como lo que Epicuro llamó el "accidente de accidentes" (y Saddam Hussein seguramente llamaría la "madre de todos los accidentes"). El colapso de la bolsa es una débil prefiguración de ello. Nadie ha visto este accidente generalizado todavía. Pero presta atención si oyes hablar sobre la "burbuja financiera en la economía": una metáfora muy significativa es utilizada aquí y conjura visiones de ciertas nubes que nos recuerdan algunas otras tan espantosas como las de Chernobyl... Cuando uno se cuestiona sobre los riesgos de accidentes en las autopistas de la información, la finalidad no es la información en sí misma sino la absoluta velocidad de los datos electrónicos.El problema aquí es la interactividad.
La ciencia de los ordenadores no es el problema, sino la comunicación por ordenadores, o más bien el (todavía no completamente conocido) potencial de la comunicación por ordenadores. En los EE.UU., el Pentágono (origen de Internet) está incluso hablando en términos de una "revolución de lo militar" junto con una "guerra de conocimiento", que podría sustituir a la guerra de cerco, de la cual Sarajevo es un trágico recordatorio. Cuando Eisenhower dejó la Casa Blanca en 1961 definió el complejo militar industrial "como una amenaza contra la democracia". Sabía de lo que estaba hablando, ya que él ayudó a construirlo en primer lugar. Pero llega 1995, momento en el que el complejo militar informático está tomando forma con algunos líderes políticos americanos, más notablemente con Ross Perot y Newt Gingrich, que hablan sobre la "democracia virtual" en un espíritu con reminiscencias del misticismo fundamentalista, ¿cómo no alarmarse? ¿Cómo no ver los contornos de la cibernética convertidos en una política social?El narcocapitalismo del wired world (mundo interconectado), el poder sugestivo de las tecnologías virtuales no tiene paralelo. Al lado del ilícito narco-capitalismo basado en drogas, que está actualmente desestabilizando la economía mundial, se está construyendo rápidamente una narco-economía de comunicación por ordenadores. La cuestión sería si los países desarrollados no están jugando con tecnologías virtuales para devolver la pelota a los países subdesarrollados que están, especialmente en Latinoamérica, viviendo de la producción ilícita de drogas químicas. Cuando uno observa cuánto esfuerzo de investigación en tecnologías avanzadas se ha canalizado en el campo del ocio (videojuegos, gafas de realidad virtual, etc...), ¿debería este potencial, sometido e instantáneo, que está siendo desencadenado por estas nuevas técnicas en las poblaciones, permanecer oculto?Algo está flotando entre nosotros que parece un "ciberculto". Debemos saber que las nuevas tecnologías de conocimiento sólo promoverían la democracia si, y solamente si, nos oponemos desde el principio a la caricatura de la sociedad global que es tramada para nosotros desde las grandes empresas multinacionales lanzándose a sí mismas, en una marcha peligrosa, a las autopistas de la información.
Aparte de eso, me acuerdo sobre todo de las amonestaciones y consejos de camaradas mayores o con más experiencia: las guardo en la memoria como 10 Mandamientos personales por el estilo de los que podéis encontrar en un libro dietético o en un manual de consejos inspiradores. Para lo que pueda servir:

Primero: el imperativo categórico es organizar, o más bien facilitar la autoorganización de los demás. La catálisis es buena cosa, pero la organización es mejor.

Segundo: el liderazgo debe ser temporal y siempre sometido a revocación. La tarea de un buen organizador, como solía decirse en el movimiento de derechos civiles, es organizarse a uno mismo a partir de un puesto de trabajo, no convertirse en indispensable.

Tercero: quienes protestan deben subvertir la constante tendencia a la metonimia -tomar la parte por el todo, al individuo por el grupo-- que caracteriza a los grandes medios de comunicación. (Piénsese por un momento lo absurdo que es, por ejemplo, llamar “Día de Martin Luther King” a lo que debería propiamente llamarse “Día del Movimiento de los Derechos Civiles”.) Los portavoces deberían rotar regularmente, y cuando fuera necesario, ser despachados.
En efecto, las grandes voces radicales -Tom Paine, Sojourner Truth, Frederick Douglas, Gene Debs, Upton Sinclair, Martin Luther King, Malcolm X y Mario Savio-- siempre supieron cómo apelar a los norteamericanos sirviéndose de las palabras potentes y familiares procedentes de sus grandes tradiciones de conciencia.
Un ejemplo extraordinario fue la campaña casi exitosa de Sinclair para el cargo de Gobernador de California en 1934. Su manifiesto “Terminemos ya con la pobreza” era, en substancia, el programa del Partido Socialista traducido a parábolas novotestamentarias. Ganó millones de adhesiones.
Hoy, cuando los movimientos Occupy debaten sobre si necesitan o no mayor definición política, tenemos que entender qué reivindicaciones resultan más ampliamente atractivas manteniendo al propio tiempo un sentido radical antisistema.
Algunos activistas jóvenes podrían dejar de lado un buen rato su Bakunin, su Lenin o su Slavoj Zizek, y desempolvar una copia de la plataforma de campaña de FDR[oosevelt] en 1944: una “Carta de Derechos Económicos”.
Era un toque de rebato a favor de la ciudadanía social y una declaración de los derechos inalienables al empleo, a la vivienda, a la asistencia sanitaria y a una vida feliz (tan alejada como imaginarse quepa de la timorata política rebosante de concesiones practicada por la Administración Obama, esa especie de “porfa, porfa, máteme sólo a la mitad de los judíos, pero no más, ¿vale?”.)
La Plataforma programática para su cuarto mandato -cualesquiera que fueran las motivaciones oportunistas que existieran en la Casa Blanca en 1944-- se servía del lenguaje de Jefferson para avanzar las reivindicaciones centrales del sindicato obrero [de izquierda] CIO y del ala socialdemócrata del New Deal.   
No era el programa máximo de la Izquierda (es decir, la propiedad social democrática de los bancos y de las grandes corporaciones empresariales), sino la posición progresista más avanzada jamás abrazada por un gran partido político norteamericano o por un presidente estadounidense.
Hoy, ni que decir tiene, una Carta de Derechos Económicos es, a la vez, una idea manifiestamente utópica y una simple definición de lo que el grueso de los norteamericanos necesita existencialmente.
Pero los nuevos movimientos, como los viejos, deben ocupar, cueste lo que cueste, el terreno de las necesidades fundamentales, no el del “realismo” político de corto plazo.
Y en haciéndolo, ¿por qué no aceptar el regalo del respaldo de Roosevelt?
Mike Davis
Noveno: la creciente participación de los sindicatos obreros en las protestas Occupy -incluida la espectacular movilización que obligó al Departamento de Policía de Nueva York a echarse atrás en su propósito de desalojarles-- transformará a unos y a otros, y permite esperar que el levantamiento termine siendo una lucha genuinamente de clase.
Sin embargo, al mismo tiempo, deberíamos recordar que el grueso de los dirigentes sindicales siguen atrapados sin esperanza en un desastroso matrimonio con el Partido Demócrata, así como en batallitas intersindicales que han arruinado buena parte de las promesas de un nuevo comienzo en el mundo del trabajo organizado.
La protesta anticapitalista necesita, así pues, engancharse con mayor eficacia a los grupos de oposición de base y a los cónclaves progresistas realizados en el seno de los sindicatos.
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Décimo: una de las lecciones más simples pero también más permanentes de las generaciones disidentes pasadas es la necesidad del habla vernácula. La urgencia moral del cambio adquiere su mayor grandeza cuando se expresa en un lenguaje compartido.
Octavo: el futuro del movimiento Occupy lo determinarán menos las cifras de gente en Liberty Park (aun siendo su mantenimiento un sine qua non del futuro) que los soldados sobre el terreno en Dayton, Cheyenne, Omaha y El Paso. La difusión geográfica de las protestas equivale en muchos casos a la diversificación y a la incorporación de gentes de color y de sindicalistas.
La aparición de los medios de comunicación sociales, huelga decirlo, ha creado oportunidades sin precedentes para el diálogo horizontal entre los activistas ajenos a la elite por todo el país y aun a lo ancho del mundo. Pero la ocupación de las calles comunes y corrientes -no sólo de Wall Street-- necesita todavía más apoyo por parte de quienes tienen más recursos y tienen acceso mediático en  los grandes centros urbanos y académicos. Una oficina autofinanciada de portavoces y activistas sería una ayuda inestimable.
Y al revés, resulta esencial llevar las historias recónditas y periféricas de las gentes a audiencias nacionales. La narrativa de la protesta necesita convertirse en un mural de las reivindicaciones por las que lucha la gente del común en todo el país: parar la minería a cielo abierto en Virginia occidental; reabrir los hospitales en Laredo; apoyar a los trabajadores portuarios en Longview, Washington; acabar con un departamento policial fascista en Tucson; protestar contra los escuadrones de la muerte en Tijuana; o acompañar a las protestas contra el calentamiento global en Saskatoon…
Sexto: una “estrategia organizada” no sólo es un plan para aumentar la participación en la protesta, sino también un concepto para alinear la protesta con las bases que cargan con el grueso de la explotación y de la opresión.
Por ejemplo, uno de los movimientos estratégicamente más brillantes del Movimiento de Liberación Negro a finales de los 60 consistió en llevar la lucha al interior de las fábricas de automóviles en Detroit para formar la Liga de los Trabajadores Negros Revolucionarios.
Ahora el movimiento “Occupying the Hood” es un desafío y ofrece una oportunidad parecida. Y las tropas que ocupan el espacio frente a la sede de los plutócratas tendrán que responder inequívocamente a la crisis de los derechos humanos en las comunidades obreras de inmigrantes.
Las protestas en favor de los derechos de los inmigrantes de hace cinco años se contaron entre las manifestaciones más masivas en la historia de los EEUU. Tal vez veamos el próximo 1 de Mayo una convergencia de todos los movimientos contra la desigualdad en un único día de acción.
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Séptimo: construir movimientos que sean verdaderamente incluyentes con los parados y los pobres precisa de infraestructuras capaces de subvenir a las necesidades básicas de supervivencia: alimentos, habitación, asistencia sanitaria. Para permitir vidas de lucha, tenemos que crear colectivos que compartan y redistribuir nuestros recursos para ayudar a los combatientes jóvenes que están en primera línea.
Análogamente, tenemos que renovar el aparato de los abogados comprometidos con el movimiento (como el National Lawyers Guild) que tan destacado y vital papel jugó sosteniendo la protesta frente a la represión masiva de los 60.
Cuarto: lo mismo vale para las relaciones entre un movimiento y los individuos que participan como un bloque organizado. Yo creo mucho en la necesidad de una izquierda orgánica revolucionaria, pero los grupos sólo pueden pretender autenticidad si dan prioridad a la construcción de la lucha y no mantienen agendas secretas, ocultas a otros participantes.

Quinto: como tuvimos que terminar aprendiendo de mala manera en los 60, la democracia de consenso no es lo mismo que la democracia participativa. Para comunas y grupos de afinidad, la toma de decisiones por consenso puede funcionar admirablemente, pero para cualquier protesta amplia o a largo plazo, resulta esencial algún tipo de democracia representativa que permita la más amplia participación igualitaria. El diablo, como siempre, está en los detalles: en asegurar que todos y cada uno de los delegados pueden ser revocados, en formalizar los derechos de las minorías políticas, en garantizar la representación equitativa, etc., etc.
Bien sé que resulta una herejía decir eso, pero los buenos anarquistas persuadidos de las bondades del autogobierno de las bases y de la acción concertada encontrarán muchas cosas valiosas en las Reglas de Orden del Roberts (una simple tecnología útil para organizar discusiones y tomas de decisión).
La crítica arquitectónica acompañó al Movimiento Moderno en su revolución cultural, pero una vez concluida la revolución corresponde a la crítica el papel de descubrir sus carencias, contradicciones, objetivos traicionados, errores, y, principalmente, deberá también demostrar su complejidad y su fragmentariedad; si no lo hiciese así, seguiría colaborando en la formación de mitos que si eran precisos --como fuerzas necesarias e indispensables para forzar la situación, ahora han de eliminarse.
Pero la crítica no puede limitarse a detectarla sino que ha de diagnosticarla y descubrir en la arquitectura las intuiciones innovadoras, distinguiéndolas de las influencias dictadas por las modas, e incluso por el esnobismo cultural. Todo esto supone, en una suspensión provisional del juicio sobre el valor de una obra, intentar comprender sus significados intrínsecos y poner en el momento actual un poco de orden.
El papel de la crítica es individuar con exactitud y objetividad el mecanismo, el potencial comunicativo, las mixtificaciones y los valores del contexto en que se sitúa el acto de proyección. Esta desmixtificación tiene dos efectos:
1) rompe la ligazón entre lenguaje arquitectónico e ideologías sobreentendidas, permite una elección consciente, analítica y verificable:
2) acentúa, llevándolo al límite, el consumo de temas, métodos y lenguaje, manifestando la fragilidad del presente.
De este modo la crítica comprueba la validez histórica de la arquitectura, lo que en el presente supone reconocer la situación absurda de la arquitectura, obligada a una construcción realizada en la desconfianza de las estructuras que condicionan la proyección. Pone en evidencia su carácter de disciplina históricamente condicionada e institucionalmente funcional al "progreso" de la burguesía precapitalista primero, y a las nuevas perspectivas de la civilización del Capital, luego.
Esta desmixtificación no lleva a resolver la aporía, pero fuerza la contradicción; deja de manifiesto que el único camino posible es la exasperación de las antítesis, el choque frontal de las posiciones, la acentuación de las contradicciones.
“La naturaleza (y la animalidad en ella) se queja, con una queja muda pero audible a través de suspiros sensibles y hasta del susurro de las plantas”

Gilles Deleuze (París, 18 de enero de 1925 - París, 4 de noviembre de 1995. Filósofo francés, considerado entre los más importantes e influyentes del siglo XX) planteó que la cuestión de lo animal podía convertirse en una apuesta estratégica, en tanto que permitiría elaborar una teoría de lo anómalo. La humanidad, pensaba, es tributaria de esta animalidad anómala, de modo que repensar el estatus de lo animal podría transformar la comprensión de lo que es humano.
Jacques Derrida, por su parte, abordó en uno de sus últimos libros, L'Animal que donc je suis, (2006), la deconstrucción de una tradición filosófica que ha maltratado a los animales ya desde el mismo concepto. Trataba de mostrar así la fragilidad y la porosidad de las supuestas fronteras entre lo animal y lo humano, abriendo un ámbito especulativo truncado a su muerte.
Frente a la tentación de sucumbir a una ecología sentimental o a una antropologización de lo animal, Deleuze y Derrida invitaron a pensarlo como fenómeno anómalo y liminal, más que fronterizo. En esta perspectiva, se propone reabrir la cuestión de la animalidad y de lo monstruoso en el cruce entre pensamiento y prácticas artísticas y en el seno de una indagación acerca de la identidad (ya no idéntica ni sustancial) y lo comunitario. Plantea igualmente una interpelación sobre el papel jugado por la animalidad y la monstruosidad como dispositivos de alterización y marginalización de determinados colectivos.
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