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LIBRO I: De las nociones innatas.

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Carlos Sánchez

on 19 September 2013

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Transcript of LIBRO I: De las nociones innatas.

LIBRO I: De las nociones innatas.
Introduccion
Locke dedica su primer libro a argumentar en contra de la existencia de ideas innatas y anunciar su tesis principal, que defenderá más adelante, según la cual todas nuestras ideas provienen de la experiencia. Los argumentos de Locke son esencialmente psicológicos. A menudo hace referencia a niños, deficientes mentales, o indios americanos para mostrar que cada uno es cada cual y que no hay ideas innatas comunes a todos los hombres
John Locke
Pensador inglés (Wrington, Somerset, 1632 - Oaks, Essex, 1704). Este hombre polifacético estudió en la Universidad de Oxford, en donde se doctoró en 1658. Aunque su especialidad era la Medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Ejmplo sobre el rechazo de las ideas innatas
Un niño no sabe que tres más cuatro son igual a siete hasta que puede contar hasta siete y posee el nombre y la idea de igualdad, y sólo entonces, cuando se les explican esas palabras, admite aquella proposición o, mejor dicho, percibe su verdad. Pero no es que asienta a ella de buena gana, porque se trate de una verdad innata; ni tampoco que su asentimiento faltase hasta entonces por carecer de uso de razón, sino que la verdad se hace patente tan pronto como ha establecido en su mente las ideas claras y los distintos significados de aquellos nombres. Y es entonces cuando conoce la verdad de esa proposición con el mismo fundamento y con los mismos medios por los que conocía antes que una vara y un cerezo no son la misma cosa, y por lo que también llegara a conocer más tarde que una misma cosa sea y no sea a la vez, como demostraremos más adelante de manera detallada.
 Capitulo 1: No hay principios innatos.
Nociones primarias, (poinai ennoiai) , caracteres como impresos en la mente del hombre; que el alma recibe en su primer ser y que trae en el mundo con ella. Para convencer a un lector sin prejuicios de la falsedad de esta suposición, me bastaría como mostrar (como espero hacer en las partes siguientes de este Discurso) de que modo los hombres pueden alcanzar, solamente con el uso de sus facultades naturales, todo el conocimiento que poseen, sin la ayuda de ninguna impresión innata, y pueden llegar a la certeza, sin tales principios o nociones innatos
. ^ Lo que es, es; y es imposible que la misma cosa sea y no sea.
Estas dos proposiciones son universalmente asentidas. Pero lo que es peor, este argumento del consenso universal, que se ha utilizado para probar los principios innatos, me parece que es una demostración de que no existen tales principios innatos, porque hay ningun principio al cual toda la humanidad preste un asentimiento universal. Empezaré con los principios especulativos, ejemplificando el argumento en esos celebrados principios de demostración, "toda cosa que es, es y de que es imposible que la misma cosa sea y o sea, que me parece que, entre todos, tendrían el mayor derecho al título de innatos. Disfrutan de una eputación tán sólida de ser principio universal que me parecería extraño, sin lugar a dudas, que alguien
los pusiera en entredicho Esos principios no están impresos en el alma naturalmente, porque los desconocenlos niños, los idiotas, etc....
 Capitulo 2: No hay principios prácticos innatos.
Los principios no podrían ser innatos a menos que también lo fueran sus ideas
Si los que se empeñan en persuadirnos de que hay principios innatos no los hubieran tomado en conjunto, sino que hubiesen considerado por separado las partes de que están compuestas esas proposiciones, tal vez no habrían creído tan a la ligera que tales nociones son realmente innatas

Las acciones dc los hombres nos convencen de que la regla de la virtud no es su principio interno.
La virtud generalmente merece la aprobación, no porgue sea innata, sino porgue es de provecho
No hay pvincipios morales que sean tan claros y tan generalmente acogidos como los principias
especulativos anteriormente mencionados

Si los principios especulativos de que tratamos en el capítulo anterior no gozan, de hecho, de asentimiento universal por parte de la humanidad, según hemos probado, está mucho más claro que los principios prácticos quedan lejos de ser universalmente acogidos y me temo que será difícil presentar una regla moral que pretendra tener un asentimiento inmediato y general como la proposición «lo que es, es», o que sea una verdad tan manifiesta como aquello de que «es imposible que una misma cosa sea y no sea a la vez». De aquá resulta evidente que los principios prácticos están más alejados del derecho de ser innatos, y que es más podesosa la duda acerca de que sean impresiones innatas en la mente.

 Capitulo 3: consideraciones relativas a los principios innatos tanto especulativos como prácticos.
La idea de Dios no es innata
Si pudiera suponerse innata alguna idea, sería, entre todas y por muchas razones, la idea de Dios la que debiera aceptarse como tal, pues es difícil concebir cómo pueda haber principios morales innatos sin la idea innata de una divinidad. Es imposible tener la noción de una ley y de la obligación de guardarla sin la noción de un legislador.
La idea de identidad no es innata
Si la idea de identidad (por referirme tan sólo a este ejemplo) es una impresión innata y, por ello, una idea tan clara y obvia que la debemos conocer necesariamente desde la cuna, quisiera yo que un niño de siete años, o incluso una persona de setenta, me dijera que si un hombre, que es una criatura compuesta de alma y cuerpo, es el mismo hombre cuando su cuerpo cambiaQué hace la identidad
Nadie crea que son puras especulaciones las cuestiones que acabo de proponer sobre la identidad del hombre, porque, incluso en ese caso, bastaría para demostrar que no hay ninguna idea innata de la identidad en la mente de los hombres
Las ideas, principalmente las que pertenecen a los principios, no nacen al mismo tiempo que los niños
Si consideráramos con atención a los recién nacidos, tendríamos escasos motivos para pensar que traen con ellos muchas ideas al mundo. Porque si exceptuamos algunas ideas de hambre, de sed, de calor y de algún dolor que pudieron haber sentido mientras estaban en el seno materno, no existe ni la menor apariencia de que tengan alguna idea establecida y de manera particular ninguna de aquellas ideas que responden a los términos de que están formadas esas proposiciones universales que se tienen por principios innatos
Conclusiones
En el primer capítulo, Locke argumenta de este modo contra el carácter innato de todo principio especulativo (es decir, referente a la naturaleza del mundo), mientras que en el segundo niega igualmente la existencia de principios prácticos innatos (es decir, referentes a la ética y al derecho). En el tercero aborda el caso de algunas ideas específicas, como la idea de Dios:
Pero aún si concediéramos que la humanidad, en todas partes, tuviera la noción de un Dios (lo cual contradice la historia), de ello no se seguiría que fuese una idea innata. Porque, suponiendo que ningún pueblo careciera de un nombre para designar a Dios, o que no le faltara acerca de Él alguna noción por oscura que fuera, con todo, no se sacaría la conclusión de que se trata de impresiones naturales en la mente, como tampoco los nombres de fuego, de sol, de calor o de número prueban que las ideas a que se refieren esos términos sean innatas sólo por el hecho de que los hombres conozcan o reciban de manera universal los nombres y las ideas de esas cosas.
Según Locke las ideas se expresan mediante palabras. Los nombres designan realidades y por tanto se fundan en la experiencia, nosotros conocemos las esencias nominales nunca las reales.
El conocimiento se define como la percepción de la conexión y acuerdo o repugnancia y desacuerdo de cualquiera de nuestras ideas. Hay varios tipos como por ejemplo: Relación; Su alcance depende de las ideas intermedias.
Con Locke se niega la existencia de las ideas innatas al afirmar que todo lo que está en nuestra mente ha pasado previamente por los sentidos o lo que es lo mismo procede de la experiencia. Por tanto la afirmación cartesiana queda eliminada. Locke considera que la causalidad y la sustancia son ideas complejas que se obtienen por manipulación de las ideas simples. Para Locke solo existen tres divisiones en la ciencia:
1. La filosofía natural: es el estudio de la naturaleza.
2. La semántica: es el estudio del lenguaje, de la relación entre las palabras y los contenidos.
3. La ética: es el estudio del comportamiento humano.

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