Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

FASES DEL DUELO Y EL DUELO EN CADA ETAPA DE LA VIDA

No description
by

enrique rayo

on 12 November 2013

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of FASES DEL DUELO Y EL DUELO EN CADA ETAPA DE LA VIDA

FASES DEL DUELO Y EL DUELO EN CADA ETAPA DE LA VIDA
FASES DEL DUELO
Las Fases del Duelo más frecuentes por las que pasa un ser humano tras la trágica experiencia de sufrir una pérdida personal (divorcio, salud, trabajo, amistad, muerte de un ser querido, etc) no son muy distintas de unas personas a otras.
La primera reacción de una persona que sufre una pérdida es levantar sus primeros mecanismos de defensa para postergar, aunque sea un poco, el impacto de la agresión que la noticia necesariamente implica.

Esta primera barrera defensiva lo lleva a decir y sentir: no quiero, no puede ser, debe de ser un error. La persona se convence de que ha habido una equivocación.

LA NEGACION
Aparecen las ideas de negociar la realidad.Se piensa en hacer un trato con la vida, con Dios, con el diablo, con el médico, si la pérdida es de salud.La negociación es una nueva conducta defensiva que trata de evitar lo inaceptable; un canje que pretende restitución a cambio de buena conducta.
NEGOCIACION
La depresión suele aparece con sentimientos de angustia e ideas circulares y negativas.
La depresión es la fase del duelo donde más se atascan las personas
DEPRESION
Cuando la persona ve por fin la realidad, intenta todavía rebelarse contra ella, y entonces sus preguntas y sentimientos cambian. Nacen otras preguntas: porque yo, porque ahora, no es justo, y aparece el enojo con la vida, con Dios y con el mundo.
IRA
Llegar aquí requiere que la persona haya tenido el acompañamiento y el tiempo necesarios para superar las fases anteriores. La aceptación solamente aparece cuando la persona ha podido elaborar su ansiedad y su cólera, ha resuelto sus asuntos incompletos y ha podido abandonar la postura auto discapacitada ante la depresión.
ACEPTACION
EL DUELO EN LA NIÑEZ
Antes de los cuatro o cinco años es muy normal que no tengan noción de la muerte. Quizá podría hablarse de una cierta alteración emocional por la ausencia de la madre –si es ella la fallecida- también por el padre.

Entre los cinco y los nueve años pueden aparecer miedos, ya que al no poder identificar la realidad pueden creer que la muerte es alguien, una persona o una especie de “monstruo” que puede venir en cualquier momento a hacerle daño, a llevarle de su casa y separarle del entorno seguro en que se encuentra.

Hasta los nueve o diez años perciben la muerte como algo malo que le pasa a las personas y por deducción pueden llegar a pensar que eso mismo también les puede pasar a ellos.

COMO AYUDAR
Hablar sobre la muerte ayudará a que el niño/a la vaya conceptuando como algo natural y facilitará que se abra la puerta de una comunicación sincera.

Es muy importante fomentar la comunicación, sólo así se podrá saber lo que siente y le costará menos iniciar el diálogo cuando le sea difícil expresar su dolor.
es muy importante preparar al niño/a para el desenlace. Sobre todo si se trata de alguien tan cercano como uno de los padres o un hermano.

Debe evitarse mantener la muerte en secreto ya que el niño/a observará la tristeza y la conducta afligida de los adultos que aumentaría su confusión al mezclar realidad con fantasía.

EL DUELO EN LA ADOLESCENCIA
los adolescentes sufren un montón de transformaciones durante este periodo, no se trata únicamente de un proceso hormonal duro -al que quitamos importancia-, sino de grandes cambios físicos y cognitivos durante los cuales tiene que crearse una imagen adecuada de su cuerpo y del mundo.

Si a esto le unimos un duelo por alguien significativo, que era fuente de seguridad para él, es probable que el adolescente vea cómo su mundo en construcción se tambalea y su supuesta seguridad caerá unos peldaños, mientras intenta aparentar una falsa normalidad. Dos máximas en el pensamiento adolescente son: “Yo puedo con todo” y “Aquí no pasa nada, todo está bien”. Así que hay que estar prevenido ante estas actitudes. No es que no les duela, sino que simplemente en ese momento no pueden ni quieren manejar ese dolor.

QUE HACER
Dejarle su espacio, sin atosigarle, manteniéndonos cerca por si nos necesita, y propiciar medios de expresión alternativos. Hay que tratarle con mucha paciencia ante sus actitudes adolescentes y con comprensión, porque, aunque parezcan insensibles, les duele tanto o más que a los adultos que forman parte de su vida.

Es normal que estén enfadados por la muerte del ser querido y lo paguen en el ámbito familiar, así que hay que ser tolerantes. Aunque intentan aparentar normalidad, aún son niños frágiles que luchan por hacerse un hueco en el mundo adulto y se protegen con actitudes que suelen desesperar a los mayores.

EL DUELO EN LA ADULTEZ Y VEJEZ
Cuando uno de los cónyuges fallece, el que queda atraviesa un largo periodo de shock, protesta, desesperación y recuperación. El proceso de recuperación implica desarrollar una explicación satisfactoria de la razón por la que ha muerto el otro, neutralizar los recuerdos y asociaciones, y crear una nueva imagen de uno mismo. Las mujeres parecen adaptarse a la vida en solitario mucho mejor que los hombres. En comparación con las mujeres, los hombres tienen peor salud, mayor aislamiento emocional, unos vínculos más débiles con la familia y no es tan probable que tengan una persona de confianza. Durante el primer año de condolencia, el cónyuge puede estar deprimido, angustiado y hasta tener reacciones fóbicas. Aún después de la recuperación el dolor continúa.
“El duelo es un proceso de cambio
y con la muerte termina una vida, pero no una relación.
Ésta se modifica de una relación de presencia
a una de ausencia,
pero la desaparición de alguien a quien amamos
no nos obliga a olvidarlo”.
COMO AYUDAR
Acompañarles. En el caso de personas de edad avanzada que han perdido a su pareja.
No quitarle importancia al duelo del anciano. Cuando una persona mayor sufre la pérdida de un familiar cercano bien sea un hijo, nieto, yerno, sobrino, etc. se tiende a considerar que el duelo es menor y sin embargo no es así.
Ser comprensivos.
GRACIAS
ENRIQUE RAYO BARRIOS
BIOETICA Y TANATOLOGIA
LIC. JANETH I. SANCHEZ MARQUEZ.
Full transcript