Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

Historia del vestido

No description
by

Marta Morales

on 27 September 2012

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of Historia del vestido

Adriana Solórzano
Marta Morales Historia del vestido (3000-1800a.C) Civilización sumeria 2000-1700a.C. Egipto 2600-1425a.C.) Creta 1800-331a.C.) Asiria 2500-300a.C. Grecia 3000 a.C - 300 d.C Edad Antigua La evolución del traje sumerio quedó plasmada en sus representaciones artísticas. Al principio, los hombres y mujeres vestían pieles y pellejos de cabra y oveja, denominados kokanés con los que confeccionaban prendas que dejaban un hombro descubierto. Además, se crearon otros trajes terminados en flecos, cuyo uso se generalizó en el primer milenio antes de Cristo. Los guerreros utilizaban una túnica a franjas, de largo medio, con el brazo derecho descubierto y un nudo en la espalda. En algunos casos, esta túnica envolvía el cuerpo y llegaba a la mitad de la pantorrilla, pero en otros es abierto y llega hasta la rodilla.

Los dignatarios, como insignia de mando, usaban una banda de cuero agujereado que les cubría el pecho y el vientre. Era común el uso de las transparencias y predominaba la sencillez formal. Había una gran similitud entre la indumentaria masculina y femenina. Se utilizaba una túnica talar, con 2 tirantes o uno transversal, ceñidos al cuerpo desde el pecho, dándole esbeltez y elegancia a la mujer. Luego la orilla del tejido se decoraba con franjas triangulares y líneas horizontales. Normalmente utilizaban varias túnicas talares superpuestas; la interior no se ajustaba al cuerpo, como la masculina, y terminaba en un cuello semicircular. Para el exterior se usaban túnicas y mantos, de corte recto y manga larga, cubriendo los brazos y dejando descubierto el busto. Los sacerdotes utilizaban una túnica talar que se destacaba por el uso de una piel de leopardo colocada sobre el hombro derecho, donde la cabeza caía sobre el cinturón. El domino marítimo que se tenía, favoreció a la difusión del traje cretense.
Los hombres usaban una pampanilla corta y terminada en punta, que variaba su corte según el material en que estuviera confeccionada. Los hombres de clase humilde usaban una túnica corta adornada con franjas. Los monarcas, sacerdotes y altos dignatarios tenían un traje de ceremonia que consistía en una túnica larga de una sola pieza en colores vivos con bordados, o una pampanilla corta.
Las mujeres de clase humilde usaban túnica larga ceñida a la cintura, de mangas cortas y cuello redondo. En cambio las ostentosas usaban corpiño que dejaba al descubierto el pecho, una falda en forma de cono lisa o con volantes superpuestos, o una falda/pantalón; en ocasiones se utilizaba un delantal. La indumentaria civil masculina era una túnica kandis de manga corta, más sencilla para el pueblo que para las clases altas; con una abertura para la cabeza y 2 para los brazos, la de la cabeza se alargaba sobre el pecho y podía cerrarse con cordones. Podía acompañarse de un manto con flecos, similar al de los sumerios.

La distinción de los altos dignatarios se marcaba con unas bandas cruzadas sobre el pecho, utilizando diferente color, tela y se colocaba de forma distinta. El traje real consistía en 2 túnicas, la interior era el kandis, largo de lino, y la exterior era una túnica kaunace, de lana adornada con flecos. Un manto cubría el cuerpo en forma de espiral, dejando un brazo descubierto. En los tejidos masculinos, los adornos se aplicaban en el dobladillo, las mangas y el cuello. En las túnicas femeninas, las decoraciones tenían un friso repetido por toda la tela.
La vestimenta femenina en la primera época Arcaica (s.VII) se componía de una falda, un corpiño sin mangas hasta el talle y un peplo o túnica estrecha hasta los pies, sujeta en el hombro mediante hebillas. La otra modalidad de túnica, de uso común, se llamaba kitón. El kitón dorio era cuadrado, de lana, más largo para mujeres que para hombres, con un lateral abierto y el otro cerrado; las mangas podían quedar sujetas con alfileres. La indumentaria masculina de los griegos estaba compuesta por el kitón, que consistía en una pieza rectangular de tela que llegaba hasta las rodillas o llegaba a los talones. Se sujetaba a los hombros por cordones y podía llevar uno o 2 cinturones. Persia 559-330a.C Sobre la indumentaria interior masculina, se colocaba una túnica corta de manga larga y estrecha y unos pantalones largos (anaxírides). Usaban distintos tipos de túnicas: largas, con mangas cortas, estrechas o anchas; otras manga corta que llegaban hasta la rodilla, frecuentemente adornadas con franjas bordadas; y unas túnicas talares de manga larga adornadas con flecos en la parte inferior. Los reyes, sobre el anaxírides y la túnica interior, visten otra túnica larga que forma numerosos pliegues. Tiene las mangas muy amplias y está adornada con dibujos y franjas al borde del escote. La túnica talar de mangas estrechas se convirtió en la base de la vestimenta de la mujer humilde. Cultura Ibérica 600-218a.C. La túnica utilizada por los hombres era muy ajustada al cuerpo, con mangas cortas, largas o sin mangas; generalmente llegaba a la rodilla, media pierna o a los talones. El lado superior terminaba en un escote redondo o triangular. Se ceñía en el talle con un cinturón o una correa cerrada en la espalda por debajo de los hombros. Roma 750a.C. – 391d.C. La indumentaria romana estaba basada en piezas de tela sin un corte específico que cubría el cuerpo de distintas maneras. Asimiló las influencias de la toga etrusca, de la túnica griega y de otros elementos asiáticos. Las túnicas eran adornadas por orlas en el bajo y bocamanga, claves, bandas de los hombros a debajo de la túnica, cosidas, bordadas o tejidas a la par de la tela, franjas estrechas que bordeaban el escote y el bajo, trozos de de tejido de diferente color aplicados a la altura del pecho y rodilla, segmentos o cuadros de color aplicados a las túnicas, y borlas que colgaban a lo largo de las claves. En la vestimenta interna femenina se encontraban: el mamillare, una cinta que va sobre el pecho como sujetador; la pampanilla de lino; y la intérula, una túnica hasta los talones. Sobre esta última, se superponían otras túnicas de diferentes tejidos. A ella añadían la stola, un vestido con o sin mangas, corto como una camisa o largo, con los bordes adornados en franjas de color púrpura.
Vestían también un amplio manto rectangular denominado palio que se adaptaba al cuerpo de diferentes formas. Imperio Bizantino s. III-XI La vestimenta masculina se compone de varias túnicas superpuestas. Utilizaban sobre la ropa interior o pantalón, una túnica inferior generalmente corta, como camisa, con mangas estrechas, largas, adornadas en los puños con diferentes bordados; y otra superior ajustada al talle con un cinturón bordado en oro, con mangas más anchas que la anterior y más cortas. La indumentaria femenina estaba compuesta por una túnica interior de manga larga y estrecha, a veces sustituida por una dalmática exterior. Ambas se adornaban con incrustaciones de piedras preciosas. Sobre ellas se colocaba la stolla y como prenda de acompañamiento se utilizaba el manto o paldamentum cortado de forma circular, abrochado en uno de los hombros. Península Itálica Debido a la influencia bizantina que tienen las prendas fueron perdiendo flexibilidad por el excesivo adorno, ocultando las formas del cuerpo. Hombres y mujeres ajustaban la túnica a la cintura. Alta Edad Media s. III-XI Reino Franco 481-987d.C. Como prendas exteriores se utilizaban: la gonela, una túnica de manga corta o larga que llegaba hasta las rodillas, generalmente bordad con galones y ajustada al talle con un cinturón; y el manto corto, abrochado en un lateral. Se destacaban las túnicas: gonela, una túnica corta, hasta la mitad del muslo, con mangas cortas; y la sayo, una hasta el talón, con mangas largas y ceñidas. Se utilizaban, generalmente, juntas, el sayo bajo la gonela. Como mantos se utilizaban el rheno y la saya. Islas Británicas 400d.C. El abandono de los romanos de estas tierras hizo que cambiaran las indumentarias utilizadas.
Las mujeres de clase alta británica utilizaban un smock o camisa y un kirtle, ambas amplias e interiores. Como prenda exterior usaban una túnica roc, a veces ajustada con un cinturón para dejar ver el bajo de la túnica interior. La túnica tenía cenefas bordadas en la parte inferior, mangas y cuello. Península Ibérica En la indumentaria masculina predominaba el uso de bracae o bragas cortas, sobre ellas utilizaban diferentes tipos de túnicas; las más importantes eran: la pectoralis, a los talones o corta adornada con claves, y la armilausa, abierta por delante. Todas se ajustaban con un cinturón y se llevaban encima de los pantalones denominados tubrucos. Las mujeres utilizaban varias túnicas hasta los talones y un manto denominado amiculum.

Con la invasión arábiga (s. VIII-XV) la vestimenta nuevamente se vio modificada. Se componía de varias túnicas superpuestas, hasta los talones, con manga corta o larga.

Los soldados, mercaderes y trabajadores de clase humilde utilizaban túnica corta, mientras que las personas con mayor condición utilizaban túnicas a los talones. Baja Edad Media s. XI-XIII Siglo XI Se llevaban modas de vestidos románticos de influencia bizantina con ropas largas y ampulosas, de anchas mangas, túnicas y mantos. Las clases pudientes llevarán calzas ceñidas a las piernas con ligas o sujetas con cintas al cinturón o camisa. La mutebag era ajustada y sin mangas, mientras que el mofarage o mofarrex tenía una abertura desde la cintura, dejando las piernas descubiertas. Las clases pudientes llevaban túnicas de diferentes longitudes que se llevaban superpuestas. Las túnicas exteriores se llamaban pintelles, o aljubas, un término usado en siglos posteriores para designar a la prenda usada sobre todas las demás. Siglo XII Se sigue pareciendo bastante a los trajes del siglo anterior (túnicas con decoración en bandas, mangas acampanadas) pero las mangas desarrollan bastante su extravagancia.
Los hombres llevarían una versión algo más corta, aunque prefieren traje largo para las ocasiones solemnes. Cuando llevan manto suele estar sujeto bien en el centro del pecho, bien sobre el hombro derecho. En cuanto a las mujeres, los dos vestidos que se utilizaban llevan también el nombre de camisola y brial; éste último entallado de modo que se ajuste al vientre y a los riñones, mientras que en las caderas forma grandes pliegues. Siglo XIII La vestidura básica de los hombres es el sayo, largo hasta media pantorrilla en versión elegante, o hasta la rodilla en versión más propia de trabajadores. Suele ir ceñido con un cinturón. Lo que se ve de las piernas se cubre con las medias calzas Las mujeres al igual que en los hombres, la prenda básica es la saya, que llegaría hasta el suelo, más o menos. Las mujeres pudientes parecen haber usado, al menos a veces, trajes más largos de lo necesario, arrastrando ligeramente por el suelo. Para trabajar tenderían quizás a ser más cortos, pero la modestia llevaba a tapar piernas y brazos siempre que fuera posible. Siglo XIV En este siglo sobresale el abandono del vestido largo y holgado, común a ambos sexos: corto para los hombres y largo para las mujeres, pero a partir de estos momentos, el traje fue ajustado y hendido, parcialmente o por completo; así mismo se encontraba atado o abotonado. También sobresalen la larga gamurra (casaca) de la mujer, su voluminoso peinado, los adornos de plumas y las formas complicadas del traje masculino que dieron la pauta a trajes disfrazados, que se aplicaba a las prendas que se salían de lo habitual. Edad Moderna Siglo XV-XVII Los vestidos masculinos se acortaron y las calzas se alargaron. Luego se transformó en una especie de corpiño abierto a los lados que dio forma a la "casaca".
En cuanto a la mujer, se caracterizaban por usar escote cuadrados con bordados en oro y plata. El sombrero era muy importante en esta época. Sobre el conjunto masculino, que continúa su adaptación a las formas del cuerpo, se podía colocar un manto corto, en ocasiones forrado de piel, con mangas colgantes, que cubría el cuerpo desde los hombros.
Luego aparece la moda de las cuchilladas, producidas éstas en las mangas, la zona superior de las calzas y el manto pequeño. Siglo XVIII El vestido de la mujer podía ser entero o constar básicamente de dos piezas: casaca y basquiña. El “petillo” era una pieza de adorno rígida y en forma de triángulo que se cosía delante del pecho. El escote, que era pronunciado, podía ir cubierto por una especie de pañuelo llamado bobillo que solía ser de seda. Para ahuecar la falda se usaba el miriñaque, llamado tontillo en España, este era un artefacto que comenzaba en las caderas, formado por cinco hileras de aros de caña o acero unidos entre sí por cuerdas. Esta pieza pasó de ser redondeada a tener forma más bien rectangular. Siglo XIX Los vestidos femeninos pasan a ser en algunos casos, copias de la indumentaria de las matronas romanas. Consistía básicamente en un vestido de talle alto, largo hasta el suelo, escotado y de manga corta, la cual confería a la mujer un aspecto muy esbelto y vertical. Los trajes de noche se alargaban por detrás luciendo una gran cola, y en los trajes de corte se usaban bordados de oro y plata, lo cual daba al vestido un aspecto "magestático". La cola se recogía en el llamado polisón, que precisaba de una "cintura de avispa"; para conseguirla, las damas llevaban un larguísimo corsé que moldeaba el busto, la cintura y las caderas. Edad Contemporánea S. XIX-XXI Siglo XX Aquí se llama vestido genéricamente, al traje femenino. Traje que cubre completamente el talle, compuesto de falda y cuerpo, generalmente de la misma tela. Es un clásico del vestuario femenino y fue la prenda más habitual del siglo. En esta época los nuevos estilos de vestidos causan molestias y las damas de la aristocracia de Paris, denuncian "la inmoralidad de los nuevos trajes".
La influencia del deporte en el siglo XX reforzó dicha tendencia, y el vestido, quedó como prenda utilizada para vestir. Siglo XXI La moda se fue asociando y cambiando según las distintas tribus urbanas, que constituyeron un modo de vivir, una determinada actitud frente a la vida y que generalmente hacen referencia a la juventud. La pertenencia a uno de estos grupos se hace evidente en la ideología, la música, el modo de vida y también en la apariencia, siendo el consumo de determinadas marcas de ropa, el uso de ciertas prendas o colores, distintivos propios de las distintas tribus. Es así como se van creando diversos diseños de vestidos. Todos inspirados en públicos distintos con necesidades distintas. Diseño del Producto Artesanal 4
Full transcript