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Amplía tu vocabulário

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by

Igor Serpa

on 19 March 2014

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Transcript of Amplía tu vocabulário

Mi diario de viajes
Las variedades del español
LA HISTÓRIA DE AMÉRICA
Las Partes del Coche
ESPANHOL PORTUGUÊS ESPANHOL PORTUGUÊS
La ventanilla- Janela /El retrovisor exterior- Retrovisor de fora
La puerta- Porta/ El limpiaparabrisas- Limpador de pára-brisas
La baca- Maçaneta/ El radiador- Radiador
El asiento- Banco/ El tornillo- Parafuso
El maletero- Porta-malas/ El motor- Motor
Las luces de posición- Setas/ El parachoques- Pára-choques
Las matrículas-Placa /El intermitente- Pisca-alerta
La rueda de repuesto o recambio- Estepe/ La batería-Bateria
El tubo de escape-Cano de descarga /El ventilador -Ventilador
El neumático- Pneu/ El cinturón de seguridad- Cinto de segurança
La rueda- Roda/ La cerradura Fechadura
La llanta- Aro /El parabrisas- Pára-brisas
El capo- Capô/ El espejo retrovisor- Espelho retrovisor
El retrovisor- Retrovisor /El salpicadero- Painel de controle
Adverbios
Amplía tu vocabulário
Carta requerimiento/reclamación/empleo
Recetas rápidas/postres y dulces
Significado de los tiempos
Las crónicas: el descubrimiento y la colonización
Frutas
abacate- palta / aguacate
abacaxi- piña / ananás
ameixa -ciruela
amêndoa- almendra
amora -mora
avelã -avellana
banana- banana / plátano
castanha -castaña
cereja -cereza
coco -coco
damasco- damasco
figo -higo
framboesa- frambuesa
goiaba- guayaba
laranja- naranja
limão-limón
maçã- manzana
mamão -mamón / papaya
manga -mango
melancia- melón de agua / sandía
melão -melón
morango- frutilla / fresa
pera- pera
pêssego- durazno / melocotón
tangerina- mandarina
uva- uva
Vegetales
abóbora- zapallo
agrião- berro
alface- lechuga
alho- ajo
batata -papa / patata
batata-doce batata / boniato
berinjela- berenjena
beterraba- beterraga / remolacha
brócolis- bróculi / brécol
cebola -cebolla
cenoura- zanahoria
couve- col
couve-flor- coliflor
ervilha- arveja / guisante
espinafre- espinaca
milho choclo / maíz
palmito- palmito
pepino- pepino
pimentão- pimiento
repolho -repollo
tomate- tomate
vagem- vaina / chaucha
La cocina
armário de cozinha- alacena
batedeira elétrica -batidora eléctrica
cafeteira -cafetera
congelador- congelador
exaustor- campana extractora
fogão- fogón
forno- horno
gás -gas
geladeira- frigorífico / nevera
lavadora de louças- lavavajillas
liquidificador- licuadora
micro-ondas- microondas
pia de cozinha- fregadero
torneira- grifo
torradeira- tostador de pan
Cuarto de Baño

água quente- agua caliente
banheira- bañera
boxe- cabina de ducha
escova de cabelo- cepillo de pelo
escova de dentes- cepillo de dientes
espelho- espejo
chuveiro- ducha
papel higiênico- papel higiénico
pasta de dentes- pasta dentífrica
pente- peine
pia- lavabo
sabonete- jabón
tapete- alfombra
toalha- toalla
torneira- grifo
vaso sanitário- inodoro
xampu- champú
Dormitorio
abajur- lámpara de mesa
armário- armario
beliche- litera
bicama -cama marinera
berço- cuna
cama de casal- cama de matrimonio
cama de solteiro- cama de una plaza
cobertor- manta / frazada
colchão- colchón
cômoda- cómoda
cortina- cortina
criado-mudo mesita de noche
edredom -edredón
espelho- espejo
fronha- funda de almohada
guarda-roupa- ropero
janela- ventana
lençol- sábana
penteadeira- tocador
poltrona- sillón / butaca
porta-joias- joyero
quadro- cuadro
tapete- alfombra
travesseiro- almohada
Utensilios de cocina y mesa
abridor de garrafa -abrebotella
abridor de latas- abrelatas
açucareiro- azucarero
chaleira- tetera
colher- cuchara
colher de pau- cuchara de madera
colherinha de café cucharita de café
concha -cucharón / cazo
copo- vaso
desentupidor- sopapa
escorredor de pratos- escurreplatos
escorredor de macarrão- escurridor / colador
espátula- paletilla
espeto- broqueta
espremedor de batatas- presapuré
faca- cuchillo
forma- molde
forma para gelo- cubeta de hielo
fósforos- cerillas
frigideira- sartén
funil -embudo
garfo- tenedor
guardanapo- servilleta
lixeira -basurero
palito de dentes- mondadientes
paliteiro- palillero
panela- olla
panela de pressão- olla a presión
pano de prato- trapo de cocina
peneira- colador pequeño
pires- platillo
prato- plato
prato fundo- plato hondo
prato raso- plato llano / playo / raso
ralador- rallador
saca-rolhas- sacacorchos
saleiro- salero
tábua de carne- tajadero
taça- copa
talheres -cubiertos
tampa- tapa
tigela- cuenco
xícara- taza
xícara de café- pocillo de café
Corpo humano
antebraço -antebrazo
axila- axila
barriga- barriga
boca- boca
bochecha - mejilla
braço- brazo
cabeça- cabeza
cabelo- cabello / pelo
cílios -pestañas
cintura- cintura
coluna- columna
coração- corazón
costelas- costillas
cotovelo- codo
coxa- muslo
dedão do pé- dedo gordo del pie
dedo anular- dedo anular
dedo indicador- dedo índice
dedo médio- dedo medio
dedo mínim-o dedo meñique
dedo polegar- dedo pulgar
dentes- dientes
garganta- garganta
joelho- rodilla
lábios- labios
língua- lengua
mão- mano
nádegas- nalgas
nariz- nariz
olhos- ojos
orelha- oreja
ouvido-oído
ossos- huesos
pé- pie
peito- pecho
pele- piel
perna- pierna
pescoço- cuello
pulmão- pulmón
pulso- muñeca
queixo- mentón / barbilla
seios- senos
sobrancelha- ceja
testa- frente
tornozelo- tobillo
umbigo- ombligo
unha- uña
Ropas
bermuda- bermuda
biquíni- bikini
blusa- blusa
blusa de lã- saco de lana
blusão- blusón
boné- gorra
botas- botas
cachecol- bufanda
calcinha- bombacha
calça- pantalón / pantalones
camisa- camisa
camiseta- camiseta
camisola- camisón
capa de chuva- impermeable
capuz- capucha / caperuza
casaco- abrigo
chapéu- sombrero
chinelo- chinela
cinto- cinturón
colete -chaleco
cueca- calzoncillo
jaqueta- cazadora
jeans- vaqueros
gravata- corbata
luvas- guantes
macacão- enterito
maiô- traje de baño
meia- calcetín
minissaia- minifalda
paletó -chaqueta / saco
pantufas- pantuflas
pijama- pijama / piyama
saia-falda / pollera
sandália- sandalia
sapato -zapato
sobretudo- sobretodo
sutiã- corpiño / sostén / sujetador
tênis- tenis / zapatillas
terno- traje
vestido- vestido
Modelo carta solicitud de trabajo.

Adela Torres Suares
C/ tulipanes, 20
28080 - Madrid
Tfno: 91 2222222

Empresa de trabajo de imagen S.A.
Att. Director de recursos humanos
28020 - Madrid

En Madrid, 12 de Junio de 2010


Muy señor mío:

Escribo esta carta con objeto de participar en la selección de nuevos candidatos para el puesto de trabajo de modelo en su empresa.
Junto a esta carta adjunto el curriculum vitae así como una selección de mis mejores fotografías hechas en estudio por el prestigioso fotógrafo James Berry.
Quedo a su disposición para cualquier pregunta o consulta que pudiera surgirle.
Sin mas que añadir, se despide atentamente:
Adela Torres
Modelo profesional de tallas altas.
Modelo carta solicitud de empleo

Carmen Marina Suares
C/ subida, 10, 2º D
24080 - Madrid
Tfno: 91 2222222
Empresa de veterinaria "lNVASA S.A."
A la atención de la srta: Lola Perez
28034 -
Madrid

a 15 de Junio de 2010


Estimada señorita Lola:

Escribo esta carta como respuesta al anuncio publicado en el periódico "El mundo" con fecha 10 de junio, en el que se solicitan personas con el título de medicina veterinaria general. Como puede ver adjunto en el curriculum, realicé mis estudios en la facultad de León y además acompañé mi preparación con practicas en el zoológico de Madrid.
Me he tomado la libertad de investigar su empresa y me ha sorprendido gratamente su innovación en el sector de los trasplantes de órganos, por lo que me complacería mucho comenzar mi vida laboral en ella.
Quedo a su entera disposición para concertar una entrevista en persona o telefónica, o para cualquier otra duda que pudiera surgir sobre mi curriculum.
Atentamente
Carmen Marina
(firma)
Modelo carta solicitud de permiso.

Adela Torres Suares
C/ Bajada, 20, 1º D
28080 - Madrid
Tfno: 91 2222222
BANCO BUENASVISTAS
Pº Concordia, 120, 5º I
Att. Director del Banco
28034 - Madrid

Madrid, 15 de Junio de 2010


Muy señor mío:
Le envío esta carta para hacerle saber que el pasado día 12 de junio nació mi hijo y es mi deseo encargarme de él, por lo que bajo dichas circunstancias y conforme a lo que la ley prevé en estos casos, solicito el permiso de maternidad. Así mismo, una vez terminada la licencia de maternidad, también solicito la rescisión del contrato con fecha 2 de enero de 2011.
Junto a esta carta, le adjunto el ata de nacimiento de mi hijo.
Quedo a su disposición para cualquier pregunta o duda que le pueda surgir.
Atentamente
Adela Torres
Modelo carta solicitud de ayuda.

Andres Gomez Gomez
C/ Bajos, 20, 1º D
28080 - Madrid
Tfno: 91 2222222
Ayuntamiento de Torre fogones
A la atención del alcalde:

Madrid, 15 de agosto de 2011


Muy señor mío:

Me dirijo a usted personalmente con el fin de que remedie mi penosa situación en la que me veo desde que la empresa DINOSA cerró sus puertas y abandonó la localidad.
Resulta que la desaparición de dicha empresa coincidió con mi baja laboral, por lo que a la hora de repartir las indemnizaciones no estuve presente. Por otro lado, tampoco tengo derecho a paro porque ya lo gasté en su totalidad. No dispongo de ahorros ni de familiares que puedan ayudarme y para colmo el banco ha solicitado el desahucio de mi vivienda. Estamos sin luz y sin agua y nuestra situación es precaria.
Por ello, le solicito la ayuda correspondiente a la ley 12/92 cuyos fondos son destinados a los vecinos de esta localidad de Torre Fogones que la necesiten.
Quedo a su disposición para cualquier duda o sugerencia que tenga y le invito a estudiar mi caso personalmente.
Un saludo afectuoso
Andrés Gómez
(firma)
Carta de respuesta

Fermín Arraskamelabarrigoitia Puig
Agente comercial
Taulat, 120
Barcelona
12 de junio de 2012

Sr. Leopoldo García Ruiz
Director Gerente de
Fabricas García
Madrid

Muy señores míos:
En respuesta a la carta de ustedes en la que solicitaban cierto numero de piezas para un proyecto que tiene lugar en navidad, debo contestarles muy a pesar nuestro que en nuestras instalaciones no disponemos de la máquina capaz de realizar semejante trabajo en tan poco tiempo. Podemos en todo caso subcontratar personal de nuestra empresa filial, posponer todos nuestros proyectos y dedicarnos exclusivamente al vuestro. De esta manera es posible conseguir sus piezas, pero el coste se eleva enormemente a más del doble de lo establecido.
De usted depende si le convence o no continuar con nosotros.
Quedo a su disposición
Atentamente
(Firmado) Fermín Arraskamelabarrigoitia
Carta social de presentación de un amigo a otro en un ambiente de sociedad:


Querido Manuel: Con estas líneas tengo el gusto de presentarte a Narciso Tembleque, por habérmelo solicitado así tu padre, con el que me une una gran amistad.
Le interesa la plaza que anuncias, y él será se entere de las razones que tiene para creer que puede desempeñarla.
Muchas gracias por la atención que le dispenses y un fuerte abrazo de tu siempre buen amigo,
(firmado:) Constantino Farigola
Carta personal de felicitación




Felicitación por onomástica a un íntimo amigo:

Madrid, 19 enero de 2013

Juanito!:
Es muy probable que con lo malpensado que eres se te estará ocurriendo que me he olvidado de que mañana es tu santo. ! Pues ya ves que no has acertado y que si me he acordado!
Te quiero demasiado como para olvidarme tan pronto de ti en este día tan señalado. Lo que si que me da tristeza es no poder felicitarte de manera personal y que podamos ir a tomar unas cervezas o cenar algo como solíamos hacer antes, pero en fin, el año que viene seguro que podemos hacerlo.
Esta tarde, después del trabajo iré con los amigos a tomar unas copas y levantare una de ellas en tu honor, brindare por tu salud.
Un abrazo fortísimo de tu amigo Luis.

Firma (sin apellido)
Entrega de un material


Empresa de Zapatillas
28080 Madrid


Tienda de Calzado ZAPATISTAS S.A.
C/ Pablo Picasso 33,
28080 Madrid


Madrid, 12 de julio de 2012
Junto con esta carta, se adjuntan dos cajas con el contenido del último pedido de referencia numero REF447474.
Se incluyen 2 lotes de zapatillas sin cordones, 1 lote de cordones amarillos y 1 lote de suelas de caucho.
El albarán y la factura vienen en el interior.
Aquí firmamos ambas partes dando el consentimiento de que la entrega se ha realizado favorablemente para las dos partes y que el contenido de las cajas corresponde al pedido solicitado.
Comprador Vendedor
Firma firma
Me levanto a las 6:30
de la mañana, me como unas sausalito y a las 7:00
ya estoy en marcha camino
de un parque llamado Boston Common desde el que voy a comenzar el famoso, aunque para mi desconocido, The Freedom Trail. El recorrido es un paseo turístico señalizado con una linea roja en el suelo y que pasa por las principales atracciones turísticas de Boston.

Tras esta visita

se sigue dirección norte
hacia el Quincy Market para dirigirse al Northend y cruzar hacia Charlestown por el Charlestown Bridge a visitar el Bunker Hill Monument lugar dominado por una torre con 221 pies de altura realizada para conmemorar la batalla que se produjo en este lugar entre britanicos y americanos el 17 de junio de 1775.

Se convirtió en una de las primeras naves de la armada de los Estados Unidos y estuvo en servicio hasta 1907, año en que se convirtió en museo. Junto al barco se encuentra el USS Constitution Museum un lugar ideal para que los mas pequeños se vayan familiarizando con la historia de su país de una forma divertida.

Tras esta visita
me voy al MIT y a Harvard
,
aprovecho para comerme
un perrito a mitad de camino y
me vuelvo al hotel
hecho polvo que llevo casi 5 horas caminando y se nota. No los veo en profundidad sino solo por encima pero me doy cuenta que las instituciones que hay en este país para estudiar no tienen nada que ver con las que tenemos en España.
Relajados, tranquilos, sin prisas.
Estamos de vacaciones, nuestra idea es una ruta
de senderismo por los Picos de Europa que no tiene mucha dificultad y por ello
nos confiamos y nos lo tomamos con calma
. ¿Para que madrugar con el frío que hace en Potes? Será verano pero aquí se nota el fresquito que nos sube a la habitación desde el río. Apartamento Brisas del Deva se llama. Ahora se por qué lo de las brisas.

En nuestro segundo día
en esta zona de Cantabría
tenemos previsto dar un paseo por los caminos
que existen por esta zona. El senderismo en los Picos de Europa está muy arraigado y son multitud los caminos por los que
hcer una ruta que nos permita pasar un bonito día disfrutando de la naturaleza
y la tranquilidad que abundan en estas montañas.
No hemos elegido una ruta muy complicada
, aunque sí un poco larga, pero bueno, al fin y al cabo la idea es subir con el teleférico y bajar andando. Así que, casi a las 10 de la mañana estamos en la base del teleférico de Fuente Dé a la espera de nuestro turno.

La subida impresiona menos de lo que en principio parece. Cuando ves venir la cabina del teleférico y hasta donde te lleva te llama un poco la atención pero luego no es para tanto.
La seguridad que sientes
dentro de la pequeña cabina, nada que ver con el tamaño del teleférico que hay en Vallnord y que une Pal y Arinsal,
hace que el viaje sea cómodo
y que,
poco después de las 10 y cuarto, ya estemos sobre la plataforma de metal
que hace las veces de mirador. Un fuerte viento
nos golpea
así que, viendo que la gente se divide en dos grandes grupos, unos que
se van hacia abajo en dirección al viento
y otros que
se dirigen
hacia la derecha a resguardarse de él tras las enormes moles de roca que hay aquí arriba, decidimos seguir a los que van contra el viento.

La primera parte del camino es en ascenso. Apenas 100 metros de desnivel sirven para alcanzar la parte baja de la Peña Olvidada, montaña de 2406 msnm. No se llega a su cima sino que
se aprovecha
un paso entre esta y la Orcadina de Covarrobres a través del cual pasa el camino por la ladera de la Peña Vieja, considerado el pico más alto de Cantabria con sus 2.617 msnm, en dirección al Chalet Real, antigua casa de acogida de los mineros que trabajaban en la zona y que recibió su nombre por acoger al rey Alfonso XIII en 1912. Una vez alcanzado este punto se gira a la derecha camino de las praderas de Áliva, lugar tradicional de pastoreo llegando enseguida al Refugio de Áliva, lugar en el que
poder disfrutar
de un agradable almuerzo con
productos típicos
de estas tierras.
Comienza nuestra visita
a Barcelona.
Ya hemos dejado las maletas
en el Melon District Marina y
nos dirigimos a conocer la ciudad
. Por supuesto,
lo primero que necesitamos es
una mapa el cual
nos lo proporcionan
en la recepción del hotel. La idea inicial es ver la parte vieja de Barcelona así que,
tras consultar el mapa
, comprobamos que estamos a poco más de 10 minutos del barrio del Born hacia el que nos dirigimos.

Para llegar hasta él no vamos por el camino más corto
sino que descendemos por la diagonal camino del Parque de la Ciudadela,
un precioso lugar que, a estas horas que el sol comienza a ponerse y ya no aprieta mucho está lleno de gente paseando
, haciendo deporte o, simplemente,
pasando el rato
entre sus rincones. Pese a que
la parte más interesante
es aquella en la que se encuentra su cascada y el lago
nosotros accedemos por el paseo
junto al Castillo de tres dragones, paseo que seguimos hasta darnos de bruces con el zoo de Barcelona. Desde aquí giramos hacia la Estación de Francia desde la que accedemos al Barrio del Born.

Por desgracia el Mercado del Born, y sus alrededores, están aún de obras por lo que
no podemos disfrutar
de las maravillosas ruinas de la Barcelona de 1714 que guarda este precioso lugar que, una vez abierto, se convertirá en una de las visitas necesarias para cualquiera que vaya a Barcelona. Pero no pasa nada, desde aquí ya
se ve una de las maravillas
que guarada Barcelona. La catedral de Santa María del Mar se muestra al otro lado del Passeig del Born. Es su imagen más sencilla, más fría,
la puerta de acceso a un mundo oculto y maravilloso
que sorprende al que entra por este lado. Una imagen de iglesia pequeña y sencilla que contrasta con la enorme grandeza y belleza de su interior. Puede que no sea la más grande, quizá no sea la más hermosa pero
hay que reconocer
que esta iglesia tiene algo especial que atrapa a quién se adentra en su interior.

Una de las actividades más interesantes que se pueden llevar a cabo en Barcelona
es intentar saber donde estás
cuando te metes en el barrio Gótico y eso es
lo que hicimos tras salir
de Santa María del Mar. Tras cruzar la Via Laietana dedicamos un
buen rato del final de la tarde a pasear sin rumbo
fijo, para lo cual no tuvo nada que ver el hecho de que nos perdieramos, por el Barrio Gótico
disfrutando de sus callejuelas y encontrando lugares maravillosos y escondidos que nos llamaron mucho la atención descubriendo una zona increible en medio de la ciudad de Barcelona.
El Barrio Gótico es una delicia de noche. La Catedral de Barcelona, el Ayuntamiento o el Palacio de la Generalitat son algunos de los edificios más importantes que se pueden encontrar por aquí. Pero no son los que nos interesan, al menos, a nosotros.
Tras haber despedido a mi hermano que puso fin a su viaje a New York la tarde anterior dediqué el resto de la tarde a acudir a una lavanderia cercana. Me compré
algo de cena en el Essex street Market, un m
ercado pequeñito y muy chulo
en el que encontrar cualquier cosa que te imagines, y me hice una ensalada y un poco de fiambre entre un pan un poco raro antes de irme a dormir que
yo me voy a Boston
y s
on cuatro horas de bus
.

A la mañana siguiente
escucho un taconeo en el pasillo y
me levanto
no vaya a ser que Ángel salga disparado a trabajar y no tenga tiempo de hablar un poco con él.
Llegó por la noche de Miami
y yo ya estaba durmiendo por lo que no me quiso despertarme. Lo pillo de milagro ya que tiene una reunión
antes de las nueve
y tiene un poco de prisa. Tiempo justo para darle las gracias por su casa y comentar cuatro cosas sobre su viaje a los Everglades y a Key Largo de estos días.

También se levanta Pep, que se ha quedado a dormir en el sofá
ya que anoche
no tenía sitio donde quedarse a dormir y aprovecho para desayunar con él. Tras un rato hablando me despido de él y me voy, con bastante antelación, hacia el lugar de salida de mi autobús a Boston situado en la 10th Av. entre la 40th y la 41st, que hoy estoy solo y no se si podre moverme por los metros de New York con la soltura que lo hace mi hermano.
Llego sin mucha dificultad
, nada más que es pesado el hecho de llevar dos maletas y una mochila con el portátil, que, con los metros abarrotados, molesta un poco, pero nada más. Por suerte parece que los cortes de lineas y desvíos que sufrimos
el fin de semana
acaban en cuanto comienza una nueva jornada laboral. Y es que si
un lunes
en hora punta toda esta gente que va a trabajar sufriera lo que hemos pasado nosotros con los metros…
Dos de mis pasiones, viajar y el fútbol,
encuentran en Londres
su máxima expresión. Si
alguna ciudad destaca
por encima de todas
en cuanto a clubs de futbol
esa es Londres y,
para mi
, la afición hacia este deporte es una excusa perfecta para poder realizar una escapadita a
disfrutar de las maravillas, rincones
y, como no, de los pubs que Londres esconde.

Londrés está unida al fútbol y el fútbol está unido a Londres. Chelsea, Arsenal, Tottenham Hotspur, Fulham, West Ham, Wimbeldon, Millwall, Queens Park Rangers… todos ellos equipos de futbol con sede en Londres y con estadios propios que
hacen de esta ciudad un lugar ideal de visita
para los amantes del futbol. Tradición, historia y rivalidad que
inundan los rincones aledaños
a sus estadios. La mítica del fútbol no se resume en ningún sitio mejor que en los estadios de fútbol de Londres.Visitar un estadio de futbol en Londres no está en muchas guías, de hecho no encontrarás muchos aficionados alrededor pero si puedes acude un día de partido,
mézclate con la gente y disfruta del ambiente
que se vive en los aledaños y dentro de los estadios. Si te gusta el futbol y estás en Londres no
puedes dejar de visitar
los siguientes estadios de fútbol.
La tarde cae
sobre el Vallnord Bike Park.
El sol comienza a desaparecer
tras las montañas.
Desde lo alto
del Pic del Cubil, enfundado en una casaca de manga larga, con una coraza protectora y con una bici de descenso me encuentro mirando al infinito. El tiempo se detiene. La brisa que corre en estas alturas
hiela mi cara.
No se el tiempo que llevaré
aquí mirando las montañas
que cada año se visten de blanco al llegar el frío.
Ahora no quedan rastros
de esa estación de esquí, tan solo las pistas marcadas entre el bosque de Pal.
La soledad de la montaña
domina el ambiente.
Abajo queda
el precioso pueblo que da nombre a la zona.
Más abajo
todavía, La Massana,
nuestro destino, nuestro punto final
, el lugar al que deberemos llegar para devolver las bicis de descenso y el equipamento que hemos alquilado esta mañana.

Unos pocos locos llegan a través del telecabina pero no, no vienen con esquís. En estas fechas las bicis se adueñan de la montaña.
Ahora no
se habla de palilleros o “culosmojaos”, de tablas o de esquís, de nieve polvo o de nieve pastosa. No, ahora toca disfrutar de uno de los mejores Bike Park de Europa. Y sí, estamos en Vallnord, un lugar que cada año, cuando se retiran los últimos restos de nieve en la zona de Pal, comienza una vertiginosa carrera para poner a punto las pistas que verán como miles y miles de aventureros esparcen su adrenalina por estas montañas. Las pistas por las que en invierno desciendes con los esquís
ahora las desfrutara
recorriéndolas sobre una bici de descenso gracias al gran trabajo de los miembros de la estación.

La mañana la hemos comenzado
alquilando las bicis en el Pic Negre de La Massana, dos espectaculares Commencal más la coraza, el casco y unas espinilleras, con las que
hemos subido
hasta Pal gracias al Telecabina que une La Massana y el Vallnord Bike Park que ocupa la montaña de Pal.
Sorprende la primera vez que llegas
, te bajas del telecabina y, al contrario que
otras veces cuando sales
en busca de la nieve, ves las montañas con una amalgama de verdes maravillosos. Si en invierno la imagen que se disfruta
desde la terraza
de acceso al telecabina
es impresionante
no lo es menos cuando llegas en verano y ves el esplendoroso bosque que allí se encuentra, divisando perfectamente todas las pistas de esquí y el Pic del Cubil.

Para comenzar nuestra aventura
por el Vallnord Bike Park
comenzamos bajando
por la Verdet, la pista más sencilla, que sirve para comenzar a soltar adrenalina y comenzar a familiarizarse con la bici de descenso. Radios de giro, frenos, pasos por curva, chorradas fáciles y sencillas al tiempo que
te introduces en los bosques
de Pal buscando soltar un poco de adrenalina. La pista es sencilla pero disfrutona para comenzar.
Se accede a ella tras descender un poco por la carretera
. Gracias a la excelente señalización del Vallnord Bike Park es fácilmente localizable. Esta pista te dejará a los pies del Telesilla La Serra II, el telesilla más importante de Vallnord en invierno,
desde el
que acceder al Pla de la Cot que
es donde
está el inicio de la gran mayoría de pistas de descenso.

Aunque solo sea por añoranza del invierno y la nieve la siguiente pista que hacemos es La Serra, una pista fácil que te permite estirar piernas que
te llevará hasta
La Caubella. El conjunto de Verdet y la Serra es el lugar indicado para comenzar en esta disciplina de descenso que, día a día, está ganando más adeptos. Y es que eso de subir con un telesilla sin tener que dar pedales para solo tener que bajar mola, ¿a que sí?.
Así volvemos al punto de partida
y, de nuevo,
tenemos que ir hasta
el Telesilla de La Serra II pero esta vez le ponemos un puntito más de emoción y, en lugar de ir rodeando el bosque por La Verda, lo hacemos a través de él adentrándonos en la Carbonera, también puedes hacerlo por la Fourcross pero, curiosamente, es una pista por la
que nunca he pasado
y, por tanto, no se como es. La Carbonera es, posiblemente, la mejor pista
para adentrarse ya en terreno complicado
. Pese a que su nivel de dificultad aumenta es una pista que ya comienza a dejarte ver lo que se sentirás un poco más adelante. Ya notas que vas más tenso que por las dos verdes y eso se agradece.
Pasos para el Receta Rápida de Crema de Manzana:
Crema de manzanaPaso 1:
Pelar las manzanas
y
meterlas en un
cazo

(1. m. Recipiente de cocina, de metal, porcelana, etc., generalmente más ancho por la boca que por el fondo, pero a veces cilíndrico, con mango y, por lo general, un pico para verter.)
con un poco de agua (3 cucharadas), una cucharada de vino dulce y el palito de canela.
Calentar y dejar a fuego lento
durante 25 minutos.
Quitar el palito de canela
,
machacar
las manzanas hasta que se haga un puré,
quitar
el líquido que sobra, y
dejar enfriar
.

Paso 2:
Montar
la nata.
Mezclar la nata
con el puré frio y
añadir
la piel rallada de un limón.
Colocar
en el frigorífico.

Paso 3:
Servir en copas
individuales y
adornar
con una hoja de menta fresca.
Preparación de la Receta Rollitos de Parmesano y Puerros[
puerro.1. m. Planta herbácea anual, de la familia de las Liliáceas, con cebolla alargada y sencilla, tallo de seis a ocho decímetros, hojas planas, largas, estrechas y enteras, y flores en umbela, con pétalos de color blanco rojizo. El bulbo de su raíz es comestible
]
Paso 1:
Lavar bien
los puerros y
cortar la parte
verde. En una olla grande con sal,
cocer los puerros al vapor.

Precalentar
el horno a temperatura suave.
Paso 2:
Untar una fuente de horno
con mantequilla y colocar en ella los puerros, cuando estén tiernos pero no deshechos.
Rallar el queso
parmesano sobre los puerros.

Paso 3:
Colocar un trocito
de mantequilla sobre cada puerro.
Meter los puerros en el horno
unos 15 minutos y ¡listo!.
Preparación de la Receta Bacalao con tomate:
Paso 1:
Escurrir el bacalao puesto en remojo el día anterior
, al cual se le ha debido de ir cambiando el agua.
Paso 2:
Poner agua a hervir y escaldar brevemente
el pescado para
poder quitarle
bien la piel, las espinas y
trocearlo
.

Paso 3:
Freír en aceite las cebollas
bien
picaditas
y, antes de que se doren,
añadirles el tomate y el perejil,
también bien picados.
Salpimentar muy levement
e en el caso de la sal porque luego el bacalao es muy salado.

Paso 4:
Pasar el sofrito
de tomate por el chino o la batidora.

Paso 5: Por otro lado, se
machacan bien los ajos y se sofríen en aceite
, en una cazuela de barro.

Paso 6:
Incorporar el pescad
o y, antes de que tome color,
agregar la salsa de tomate.

Dejar cocinarse unos minutos
,
añadiendo agua
si redujera demasiado líquido.


Adverbios de lugar
: cerca, lejos, enfrente, detrás, arriba, encima, abajo, debajo,
dentro, fuera, afuera, etc.
Adverbios de tiempo
: antes, después, luego, despacio, apriesa o aprisa, aún,
todavía, siempre, nunca, jamás, etc.

Adverbios de modo:
bien, mal, apenas, recio (reciamente), paso (en voz baja), bajo (lo
mismo), quedo (blandamente, con tiento, sin hacer ruido), alto (en voz alta), buenamente,
fácilmente, justamente, y casi todos los adverbios en mente.
Adverbios de cantidad
: mucho, poco, harto, bastante, además, demasiado, más,
menos, algo, nada.
Adverbios de afirmación
: ciertamente, verdaderamente, etc.

Adverbios de negación
: no, tampoco, nada, nunca, jamás, etc.
Adverbios de duda
: acaso, tal vez, quizá o quizás, etcétera.
O
tros adverbios demostrativos de lugar
son aquende (del lado de acá), allende (del lado
de allá). Aquende, allende, se emplean también como preposiciones: allende el mar, allende el
río.

Adverbios demostrativos de tiempo
: ahora (en esta hora, al presente), hoy (en este día
en que estamos hablando), mañana (en el día siguiente al de hoy), pasado mañana (en el día
siguiente al de mañana), ayer (en el día - anterior al de hoy), anteayer (en el día anterior
al de ayer), anoche (en la noche anterior al día de hoy), entonces (en aquel tiempo), etc.
Adverbios demostrativos de cualidad o modo
: tal, sí, así.
Donde entra como elemento en los adverbios compuestos, adonde, endonde,
dedonde, pordonde
; los cuales es necesario distinguir de las frases en que donde lleva envuelto
su antecedente, que es el término de la preposición. Por ejemplo: «Estaba emboscado el enemigo
en la selva adonde nos encaminábamos»; selva es el antecedente de adonde; como si dijéramos
en la selva a la cual, sería selva el antecedente de la cual.
Dedonde
es una sola palabra en este pasaje de Cervantes: «Corrimos
una borrasca, que nos duró cerca de cuarenta horas, al cabo de las cuales dimos en esta
isla dedonde hoy salimos». Se divide en dos palabras distintas cuando decimos, por
ejemplo: «Salió de donde estaba escondido», esto es del paraje donde.
La misma diferencia se verifica en
pordonde
, que es una sola palabra en
«La ciudad pordonde transitábamos».
Como
es de frecuentísimo uso, y lleva muchas veces envuelto su antecedente:
«Portose noblemente, como lo habían hecho sus antepasados»; noblemente es aquí el antecedente de como.
Cuanto
se apocopa de la misma manera y en las mismas combinaciones que
tanto
: «Cuanto son más apetecidas las cosas tanto es más mezclado de inquietudes.
El adverbio
cuanto
lleva muchas veces envuelto su antecedente: «Fueron las ventajas
alcanzadas por el enemigo rápidas, cuanto decisivas.
El si condicional
es siempre un adverbio relativo equivalente también a la
expresión supuesto que o dado que, tomada en el sentido de condición: «Si deseamos cumplir
(Martínez de la Rosa) con nuestras obligaciones, debemos ante todo conocerlas.
El verbo castellano tiene
formas simples y formas compuestas
, significativas de
tiempo. Las simples son meras inflexiones del verbo, como leo, lea, leyera. Las compuestas son
frases en que está construido el participio sustantivado del verbo con cada una de las
formas simples de haber, como he leído, habías leído, hubieras leído.
En las formas compuestas no se pueden juntar dos participios; no sería pues buen
castellano, «Él ha habido salido»; «Ella había habido escrito». Pero se pueden juntar dos
gerundios: «Estando yo vistiéndome, oí que tocaban a fuego».
Las formas compuestas en que entra el gerundio no presentan ninguna
dificultad, porque expresan el mismo tiempo que la forma simple del auxiliar: yo estoy
temiendo, significa el mismo tiempo que yo temo. Hay a la verdad diferencia entre
estoy temiendo y temo; la primera expresión significa un estado habitual o una duración
algo larga.
Canto, presente. Significa la
coexistencia del atributo
con el momento en que
proferimos el verbo.
Esta relación de coexistencia no consiste en que las dos duraciones
principien y acaben a un tiempo; basta que el acto de la palabra, el momento en que se
pronuncia el verbo, coincida con un momento cualquiera de la duración del atributo, la
cual, por consiguiente, puede haber comenzado largo tiempo antes, y continuar largo
tiempo después. Por eso el presente es la forma que se emplea para expresar las
verdades eternas o de una duración indefinida: «Madrid está a las orillas del
Manzanares»; «La tierra gira al rededor del sol»; «El cuadrado de la hipotenusa es igual
a la suma de los cuadrados de los catetos.
Nótese que en unos verbos el atributo, por el hecho de haber llegado a su
perfección, expira, y en otros, sin embargo, subsiste durando: a los primeros llamo
desinentes, y a los segundos permanentes. Nacer, morir, son verbos desinentes, porque
luego que uno nace o muere, deja de nacer o de morir; pero ser, ver, oír, son verbos
permanentes, porque sin embargo de que la existencia, la visión o la audición sea desde
el principio perfecta, puede seguir durando gran tiempo.
El pretérito de los verbos desinentes significa siempre
la anterioridad de
toda la duración del atributo al acto de la palabra
, como se ve por estos ejemplos: «Se
edificó una casa»; «La nave fondeó a las tres de la tarde».
Cantaré, futuro. Significa la posterioridad del atributo al acto de la palabra.
Cantaba, co-pretérito. Significa la coexistencia del atributo con una cosa pasada.

El indicativo tiene cinco formas compuestas, en que el participio sustantivado se
combina con las cinco formas simples del indicativo de haber:
he cantado, hube cantado, habré
cantado, había cantado, habría cantado.
En ellas, como en todas las que se componen con el
participio sustantivado, el tiempo significado por la forma compuesta es anterior al tiempo del
auxiliar. Por consiguiente,
he cantado es un ante-presente, hube cantado un ante-pretérito, habré
cantado un ante-futuro, había cantado un ante-co-pretérito, y habría cantado un ante-pospretérito.
Comparando estas dos proposiciones: «Roma se hizo señora del mundo»,
y «La Inglaterra se ha hecho señora del mar», se percibe con claridad lo que distingue
al pretérito del ante-presente. En la segunda se indica que aún dura el señorío del mar;
en la primera el señorío del mundo se representa como una cosa que ya pasó. La forma
compuesta tiene pues relación con algo que todavía existe.
Se dirá propiamente «Él estuvo ayer en la ciudad, pero se ha vuelto hoy al campo».
Se dice que una persona ha muerto cuando aún tenemos delante vestigios recientes de
la existencia difunta; cuando aquellos a quienes hablamos están creyendo que esa
persona vive; en una palabra, siempre que va envuelta en el verbo alguna relación a lo
presente.
Hube cantado, ante-pretérito
. Significa que el atributo es inmediatamente
anterior a otra cosa que tiene relación de anterioridad con el momento en que hablo. «Cuando
hubo amanecido, salí»: el amanecer se representa como inmediatamente anterior al salir, que es
cosa pasada respecto del momento en que se habla.
Habré cantado, ante-futuro.
Significa que el atributo es anterior a una cosa que
respecto del momento en que se habla es futura. «Procura verme pasados algunos días; quizá te
habré buscado acomodo» (Isla); el buscar (que significa hallar) es anterior al procurar, que se
presenta como cosa futura.
La causa de esta diferencia entre hube cantado y había cantado está en el
elemento de coexistencia de la segunda forma. Para comprenderlo, podemos concebir
en el anterior ejemplo tres cosas: sacar, haber sacado y desobedecer. El fin del sacar
es necesariamente el principio del haber sacado. Y como había sacado es un copretérito
de la frase verbal haber sacado.
Habría cantado, ante-pos-pretérito.
Significa la anterioridad del atributo a una
cosa que se presenta como futura respecto de otra cosa que es anterior al momento en que se
habla. «Díjome que procurase verle pasados algunos días; que quizá me habría hallado
acomodo»; -186- hallar, anterior a procurar; procurar, posterior a decir, pretérito.
Pero
habré cantado significa anterioridad a
una cosa que se mira como posterior al acto de la palabra; cantaría, posterioridad a una
cosa que se mira como anterior a ese acto.
Significado de los tiempos simples y compuestos del subjuntivo común

En el subjuntivo común no hay más que dos formas simples correspondientes a
las cinco del indicativo:
cante, presente y futuro; cantase o cantara, pretérito, co-pretérito y pospretérito.
Y si tal es el plan de las formas simples, parece que, según lo arriba dicho (§ 289), el de las
formas compuestas debería ser éste: haya cantado, ante-presente y ante-futuro; hubiese o
hubiera cantado, ante-pretérito, ante-co-pretérito y ante-pos-pretérito. Pero el subjuntivo
castellano no admite ante-pretérito.
Hable, presente. «Paréceme que alguien habla en el cuarto vecino». - «No percibo
que hable nadie en el cuarto vecino».
Llegue, futuro. «Es seguro que llegará mañana el correo». - «Es dudoso que llegue
mañana el correo».
Fundase o fundara, pretérito. «Muchos historiadores afirman que Rómulo fundó a
Roma». - «Hoy no se tiene por un hecho auténtico que Rómulo fundase o fundara a
Roma».
Hablase o hablara, co-pretérito. «Pareciome que hablaban en el cuarto vecino». -
«No percibí que nadie hablase o hablara en el cuarto vecino».
Llegase o llegara, pos-pretérito. «Se anunciaba que al día siguiente llegaría la
tropa». - «Por improbable se tenía que al día siguiente llegase o llegara la tropa».
Haya pasado, ante-presente. «Bien se echa de ver que ha pasado por aquí un
ejército». - «No se echa de ver que haya pasado por aquí un ejército».
Haya ejecutado, ante-futuro. «Puedes estar cierto de que para cuando vuelvas se
habrá ejecutado tu encargo». - «Puede ser que para cuando vuelvas se haya ejecutado
tu encargo».
Hubiese o hubiera pasado, ante-co-pretérito. «Bien se echaba de ver que había
pasado por allí un ejército». - «No se echaba de ver que hubiese o hubiera pasado por
allí un ejército».
Hubiese o hubiera ejecutado, ante-pos-pretérito. «Te prometieron que para cuando
volvieses se habría ejecutado tu encargo». - «Procurábamos que para cuando volvieras
se hubiese o hubiera ejecutado tu encargo».
¿cúales son tus aficiones favoritas?
Bueno me gusta mucho leer, escribir, ver televisión de todo un poco (en especial anime, no es para niños).
Me gusta mucho practicar deportes, mi favorito para practicar el tennis y me gusta mucho salir a bailar y a convivir con todo tipo de personas nuevas esas son mis aficiones.
Ahí van una serie de sugerencias.
Fotografía
. Si te gusta la fotografía, estás de suerte. Internet tiene cientos de foros, páginas, blogs, dedicados a la fotografía. Quieres exponer tus fotos en una galería. Hazlo en la mayor galería del mundo, en internet. En Flickr o Picasa, puedes subir tus mejores fotos, y crear galerías para la que gente las conozca, como está haciendo mi mujer. Si quieres algo más personal, puedes crear tu propia página en internet con ellas como ha hecho mi amigo Josedeconde. También puedes enseñar a usar Photoshop.
Cine
. En el pasado hacer una película estaba reservado a unos pocos. Aunque hoy también es difícil, nada te impide empezar a crear tus propios cortos usando un material muy sencillo, y con los numerosos programas de edición de vídeo. Con el más sencillo, Microsoft Movie Maker, puedes hacer auténticas virguerías que antes, solo estaban al alcance de unos pocos. Luego, puedes dar a conocer tu trabajo en YouTube o Vimeo.
Música
. Si tu pasión es la música puedes, desde crear una página para tu grupo en MySpace como ha hecho el grupo bigcity de un antiguo compañero de trabajo, hasta hacer tus propias creaciones y compartirlas para que otros las usen en sus composiciones. Si tienes oreja en vez de oído, también puedes crear un blog para escribir sobre el tema, o simplemente escribir artículos y subirlos a otros blogs especializados.
Ciencia.
¿No te han dado un beca? No te preocupes, lo creas o no hay muchas empresas que buscan a gente por internet para que investiguen. Y lo creas o no, hay mucha gente con afán científico que investiga gratis para otras compañías.
Baile. ¿Por qué no abres tu propia academia de danza por internet? Puedes crear tus propios vídeos y manuales para enseñar a bailar salsa, meregue, break dance…
Deportes
. ¿Te gusta el futbol, el tenis, el atletismo? Puedes hacer de periodista deportivo y comentar las noticias más interesantes de tu equipo.
Empresario. Monta tu negocio en internet. Abre un tienda en eBay, o en Yahoo Shops y dale salida a tu inquietud empresarial. El riesgo es mínino, no alquilas local, no pagas luz, agua, teléfono y no tienes que dejar tu trabajo…
Cocina
. Emula a Arguiñano con tu propio canal de cocina. Con una simple cámara puedes grabar cómo haces tus mejores recetas y subirlas a internet.
Informática
. ¿Eres un friki-geek? Estás de suerte, puedes usar internet para crear tutoriales sobre infinidad de programas, trucos de programación, páginas web…
I
diomas.
¿Sabes chino? Pues dinos cómo lo has aprendido y crea un curso de chino por internet.
Naturaleza.
Te gusta salir al campo todos los fines de semana, a pasear por la montana. Haz como hizo Jesús Calleja, que se hartó de cortar el pelo, se fué con su hermano y una cámara, y ahora está recorriéndose el mundo haciendo documentales para Cuatro.
Finanzas
. Puedes desde prestar dinero por internet, hasta crear tu propia agencia de valores.
Periodismo
. Te gusta contar lo que pasa a diario, ¿por qué no escribes una gaceta local? Seguro que en tu barrio, pueblo, o comunidad, hay muchas noticias de las que te gustaría informar y opinar y de las que te gustaría leer. Hazlo. Es gratis.
Escribir
. No tienes editor para escribir un libro. Da igual, publícalo primero en internet. ¿Te sigue gustando el papel? No te preocupes, también puedes editarlo en papel sin editor.
Jugar
. Solo te gusta jugar al pro evolution (o cualquier otro juego). Haz como un conocido que crea diseños de armas armas para juegos. Hay gente que se gana la vida como profesional de los juegos.
¿Te has preguntado alguna vez si tus aficiones tienen algo que ver con tu marca personal? ¿Eres consciente del valor que aportan tus hobbies a tu marca?

Me encanta conocer a las personas y descubrir qué hay detrás ellas. Es sorprendente saber qué detrás de un abogado hay un experto piloto de aviación, que bajo las hojas de cálculo y los planes de viabilidad de un experta analista financiera existe una gran fotógrafa, y que detrás de una experta en comunicación hay una cocinera de primer nivel.
A mi me gustan los lugares cálidos y más en mitad del invierno , conjugar un poco lo cultural con la diversión y el descanso creo que es perfecto .Yo tengo 47 años con mentalidad joven y ganas de vivir nuevas experiencias.Un saludo a todas.

UNA MUJER DE 36 AÑOS QUE NO LE GUSTA LAS SALIDAS NOCTURNAS .DISFRUTO MÁS YENDO AL CINE AL TEATRO,Y LUEGO UNA CENA TRANQUILITA,ME GUSTAN REIR,ESCUCHAR MUSICA,Y LEER UN BUEN LIBRO,MUY IMPORTANTE.Y PASARMELO MUY BIEN.ME GUSTARIA ENCONTRAR,HA MUJERES CON BUENA AFINIDAD PARA VIAJAR,SIN MALOS ROLLOS,Y SOLO CON UN FIN AMISTOSO,Y PARA COMPARTIR NUESTROS VIAJES CON ALEGRIA,HUMOR Y MUCHA SIMPATIA.

A mi también me encanta planificar los viajes, si vieras la de catálogos que tengo en casa, ya podría tener planificadas las vacaciones del resto de mi vida.
En mi tiempo libre me gusta estar afuera. En el invierno yo esquiar con mi amiga Rebekah todos los domingos. Cuando hace frío mi novio y yo jugamos a las cartas y quedarse en el interior. Yo soy más activo en el verano. En el verano, yo juego al tenis, nadar y doy una caminata. También me gusta hacer camping con mis amigos. Estos son algunos de las cosas que hago en mi tiempo libre.

En Mi tiempo libre me gusta jugar los deportes. A mis amigos y yo jugamos el golf todos el verano.

En mi tiempo libre me gusta jugar los deportes. Me encanta jugar al voleibol y jugar al tenis. En el verano me gusta nadar con mis amigos. Siempre me gusta ir al cine con mi familia. Para mi las películas cómicas y las películas románticas es divertida. También, en Arizona un aficione que me gusta es montar a caballo y me gusta tomar el sol.

En mi tiempo libre, me encanta escuchar música, me gusta muchos tipos de música! Me gusta jugar los deportes también. Me gusta nadar, jugar al tenis, voleibol, y fútbol. Me gusta viajar también!

Yo tengo muchas actividades que me gusta hacer en mi tiempo libre. Durante la semana, toco la guitarra y generalmente me ejercito. Durante los fines de semana, mis actividades dependen del tiempo.

Yo paso mi tiempo libre con muchas cosas diferentes. Mi afición favorita es bucear. Me encanta bucear, especialmente en el mar de Caribe. También me gusta esquiar y caminar en las montañas. No sólo me gusta las actividades de afuera, me gusta artes y oficios también. Además, mis amigos y yo nos gusta ir al cine para ver películas y ir al club. Me gusta mucho pasar el tiempo con mis amigos.
Marketing, publicidad, anuncios, ofertas, empleo
La zona norte es el escenario por excelencia donde se desarrollan este tipo de emprendimientos. El lugar está recibiendo fuertes
inversiones
inmobiliarias. Uno de los ejemplos más claros se da en Benaví­dez. En el circuito recostado sobre la ruta 27 se encuentran
varias oportunidades
en los barrios del Masterplan Villa Nueva, un área residencial compuesta por 11 barrios netamente náuticos, de los cuales ya se entregaron los primeros cuatro (San Isidro Labrador, Santa Clara, San Agustí­n y Santa Catalina) mientras se construyen los otros siete (San Rafael, San Gabriel, San Francisco, San Juan, Santa Teresa, San Marco y San Benito).

Aquí­, la oportunidad radica en la
financiación
que se puede obtener en la compra de tierras, ya que todo el complejo se construyó con el sistema de Fideicomiso
al costo
. De esta manera es posible
adjudicarse
un lote con un adelanto y pagar el resto
en cuotas
en pesos mientras avanzan las obras. Para este año está prevista la entrega de San Marco y San Benito para el año que viene. Ambos se conectan al rí­o Luján mediante el canal Villanueva y
poseen lotes
con amarra propia.

Cerca de allí­, en Tigre, también hay
novedades
. La primera es la adquisición por parte de la compañí­a TGLT de un predio de 32 hectáreas con 600 metros de costa sobre el Luján. Allí­, los desarrolladores tiene pensado construir un barrio náutico que demandará una
inversión
de 50 millones de dólares, aunque todaví­a no tienen fecha de inicio de obras.
los gastos
las ganancias
la declaración de la renta
el depósito
la cuenta de ahorros (
ahorrar:1. tr. Reservar alguna parte del gasto ordinario. U. t. c. prnl.
2. tr. Guardar dinero como previsión para necesidades futuras.
el cajero automático
los bienes
las acciones
la gestión
el viaje de negocios
la inversión
el impuesto sobre la renta
la tabla de salarios
la renta, los ingresos
la mercancía
PUNTA DEL ESTE, Uruguay-
Inversores
argentinos y uruguayos impulsan un
megaproyecto
inmobiliario para el barrio Rincón del Indio de Punta del Este. La inversión supera los US$ 200 millones y su concreción sería un alivio para la industria de la construcción fernandina.

La propuesta
, hoy a estudio de la Junta Departamental de Maldonado, incluye complejos residenciales, un condo-hotel y
emprendimientos
comerciales, entre ellos una zona franca.

La firma Vertland Sociedad Anónima, integrada por el contador Juan Etcheverrito, fue la primera, de esta manera, en presentar un proyecto de magnitud en el denominado Eje Aparicio Saravia.

BUENOS AIRES, Argentina – Capital Federal sigue creciendo y nos ofrece cada día nuevas alternativas a la hora de invertir. Con el
nuevo desarrollo
Niceto Vega 5656, Newland Desarrollos Inmobiliarios presenta una excelente oportunidad de invertir en pozo en uno de los barrios con mayor
crecimiento
de la ciudad.

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Niceto 5656 se compone de 9 pisos de altura, con amplios monoambientes en
etapa de pre-venta
. Se trata de unidades divisibles, aptas como vivienda o para uso profesional que se destacan por su moderno diseño arquitectónico, terminaciones de calidad y gran luminosidad. Los departamentos tienen un tamaño ideal para la renta, con áreas que varían de los 46 m2 a los 60 m2. Las unidades cuentan además con balcones aterrazados y parrilla individual.
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Asegúrate de que el titular de la cuenta bancaria en la que vayas a depositar coincida con los datos de contacto del vendedor.
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Y todo lo que necesites saber antes de comprar.
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Sácate todas las dudas
Si después de leer toda la publicación aún tienes dudas, pregúntale al vendedor todo lo que necesites saber.
Puedes aprender todavía más con el video de Cómo comprar.
Misión

Ofrecer servicios integrales para la operación y el desarrollo de los mercados financieros soportados en su capital humano y en tecnología de vanguardia, buscando siempre incrementar el valor para nuestros accionistas.

Visión

Tener una posición de liderazgo en los mercados financieros, en cuanto a servicio, rentabilidad e innovación en cada uno de los segmentos que participamos.


Nuestra organización y su gente nos basamos en estos principios fundamentales que constituyen NUESTROS VALORES:

Ética:

Velar por el apego al «Código de Ética de la Comunidad Bursátil Mexicana» y el «Código de Ética de la Bolsa Mexicana de Valores».
Transparencia:

Proveer información clara, precisa y oportuna al mercado.
Innovación:

Desarrollar nuevos productos, funcionalidades y esquemas operativos que satisfagan oportunamente las necesidades del mercado.

Seguridad:

Brindar confianza y certidumbre operativa a los participantes del mercado.

Alto desempeño:

Maximizar la eficacia de nuestra actividad en beneficio del mercado, la sociedad y nuestros accionistas.
El Mercado Global Bolsa Mexicana es un mecanismo diseñado para listar y operar, en el ámbito de la Bolsa Mexicana de Valores, bajo el esquema regulatorio y operativo del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), valores que no fueron objeto de oferta pública en México, que no se encuentran inscritos en la Sección de Valores del Registro Nacional de Valores, y que se encuentran listados en mercados de valores extranjeros que han sido reconocidos por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) (Mercados Extranjeros Reconocidos) o cuyos emisores hayan recibido el reconocimiento correspondiente por parte de la citada Comisión (Emisores Extranjeros Reconocidos).
La Bolsa es un mercado. Como en todo mercado, se negocian una serie de productos y se ponen en contacto compradores y vendedores. Efectivamente, en primer término, la Bolsa es punto de encuentro entre dos figuras muy importantes en una economía: empresas y ahorradores.

Las empresas que necesitan más fondos para alcanzar sus objetivos tienen diferentes formas de conseguirlos. Una de las más interesantes es acudir a la Bolsa y vender activos financieros, como acciones, bonos, obligaciones, etc. Esta primera venta se conoce como “mercado primario”. A partir de aquí, los productos se pueden comprar y vender en la Bolsa, dando lugar al mercado secundario.

Por otro lado, los ahorradores (tanto instituciones como particulares) desean obtener rentabilidad de sus excedentes y entre las muchas alternativas de inversión que existen, pueden decidir la compra en Bolsa de los productos emitidos por las empresas.

La Bolsa, por tanto, cumple una función esencial en el crecimiento de toda economía, puesto que canaliza el ahorro hacia la inversión productiva. Es un instrumento de financiación para las empresas y de inversión para los ahorradores. Facilita la movilidad de la riqueza.
Quizás, el primer ejercicio que debería plantearse un ahorrador, a la hora de decidir el destino de su inversión, sería definir con precisión qué riesgo está dispuesto a asumir, o dicho de otro modo, qué nivel de beneficio/pérdida espera aplicar a dicha inversión. En el perfil riesgo/rentabilidad afectan, entre otros factores, la edad, la psicología de la persona, el periodo decidido para la inversión y la cantidad de renta disponible para el ahorro.

Es importante definir el plazo de vigencia de la inversión. Como se ha demostrado en distintos estudios sobre distintos mercados, incluido el español, la Bolsa a largo plazo es una inversión rentable y segura. Para periodos suficientemente largos, de 10 años en adelante, una cartera diversificada de acciones ofrece rentabilidades superiores a las de cualquier otro activo financiero.
Requisitos

Cotizar en bolsa es una decisión estratégica para las compañías. Aumentar la notoriedad, proporcionar liquidez a los accionistas, obtener financiación o una valoración objetiva de la empresa suelen ser las principales razones para acudir al mercado. La Bolsa ofrece un acceso óptimo a la comunidad inversora tanto nacional como internacional.

El acceso al mercado bursátil precisa del cumplimiento de unos requisitos previos y de una posterior elección del procedimiento que mejor se ajuste a las necesidades y objetivos de la empresa.

El proceso de admisión es más sencillo de lo que a menudo se piensa, tanto por la facilidad de cumplir los requisitos como por la tramitación que requiere.
Entre las inversiones más rentables destaca es la de bienes inmueble, o más conocidas como casas o pisos. Muchos se preguntarán que cómo va a ser eso posible si precisamente ahora en España lo que hay es un stock de viviendas y que va bajando de precio.
Si preferimos la Bolsa para invertir dinero, podemos buscar refugio también en el extranjero. Por ejemplo el Mercado de Valores de Canadá es más seguro, rentable y estable a día de hoy que la de Madrid. Podemos encontrar empresas muy rentables en el país norteamericano pero será bien que busquemos un asesor.

El oro es otra de las inversiones rentables, pero eso sí, a largo plazo. Se puede introducir el capital tanto en el propio material como en títulos o en acciones de empresas extractoras del metal áureo.

La energía es uno de los sectores más rentables para invertir. Primero porque es necesaria para cualquier trabajo, por lo que siempre va a haber empresas energéticas. Y en segundo lugar cabe destacar que las nuevas fuentes de energía van a ser muy rentables en el futuro ya que por ejemplo las células fotovoltaicas van a servir tanto para una casa como para una fábrica o un coche, por lo que ahora es el momento de invertir.
El chef Ferrán Adrià y la plataforma online Trip4real buscan a mil emprendedores de toda España apasionados de su ciudad, y “soñadores” de los sectores turismo, viajes y ocio en su sentido más amplio (música, arte, deporte, gastronomía, literatura, moda), que deseen dar a conocer su proyecto y convertirse en microemprendedores con startups.
Ser distribuidor de Avon da la oportunidad de empezar a trabajar con una marca de cosméticos consolidada desde hace muchos años y con gran confianza entre los consumidores.
Avon es una compañía que lleva más de 45 años en España con un catálogo de 3.000 productos entre belleza, higiene personal, complementos o joyería.

Unirte a esta empresa conllevará una serie de ventajas frente a un trabajo convencional. Además de poder adquirir los productos de Avon a menor precio que otras personas, podrás empezar a ganar dinero vendiendo los productos a tus vecinos o amigos en su propia casa.

Pero no es la única ventaja. Convertirse en distribuidor de Avon implica un trabajo totalmente flexible, de forma que el trabajador elige cuándo y dónde quiere ponerse a vender. En resumen no existirá más jefe que tú misma.

Empezar a trabajar como distribuidora de Avon es muy fácil. Sólo hay que entrar en la página web de la compañía y rellenar el formulario de inscripción. Una consejera devolverá la llamada y te explicará al detalle en qué consiste trabajar para Avon, con las ventajas que ello conlleva. Si finalmente se decide aceptar el trabajo, el primer envío nos llegará de forma gratuita para que empieces a trabajar cuanto antes.
Calcula el importe total de tus deudas: El primer paso que debes tomar para deshacerte de tus deudas es admitir que tienes deudas, y estar dispuesto a librarte de ellas. Calcula detenidamente la cantidad total de dinero que debes. Deshazte primero de las deudas con los tipos de interés más altos, esto te ayudará a ahorrar bastante dinero. Es muy difícil solucionar tus problemas si no tienes claro cuál es tu situación financiera.
Calcula tus gatos y evita añadir ni un solo euro a la cantidad que debes: Es hora de que dejes de malgastar dinero así que tienes que cambiar tus hábitos a la hora de gastar. Vigila cuidadosamente la cantidad que ganas y tus gastos básicos e intenta disminuir los gastos tanto como te sea posible. Todo esto significa un cambio en tu forma de vida. Evita por todos los medios añadir ni siquiera un euro a tu ya agobiante deuda, por ejemplo, utiliza una tarjeta de débito en vez de una tarjeta de crédito, de forma que sólo puedas utilizar la tarjeta si tienes dinero en tu cuenta.
Exprimir cualquier dinero adicional y acelera los pagos de tus deudas: Recorta tu forma de vida y utiliza cualquier dinero extra que recibas para despejar tus deudas más rápidamente. Elimina una deuda cada vez, deshazte de la que tenga los tipos de interés más altos primero, con lo que ahorrarás mucho dinero.
En general podemos agrupar las preguntas de la entrevista de trabajo en varios tipos:

Preguntas personales: se trata de preguntas generales sobre aficiones e intereses, suelen servir para romper el hielo e ir acompañadas de una charla informal.
Preguntas de experiencia: son cuestiones orientadas a conocer más sobre la experiencia previa y las labores desempeñadas.
Preguntas de comprobación: son aquellas preguntas cuyo objetivo es comprobar información (o falta de información) contenida en el curriculum vitae.
Preguntas hipotéticas: son preguntas del tipo “qué harías si…?”. Sirven para evaluar tus reacciones y tus habilidades de cara a resolver problemas concretos.
Preguntas de actitud y personalidad: son preguntas que están dirigidas a conocer mejor tu actitud frente al trabajo y al puesto.
Preguntas sobre habilidades de primera línea o de refuerzo: si solicitas un puesto en el que se trabaja de cara al cliente, este tipo de preguntas pondrán a prueba tus habilidades en ese terreno y cómo gestionarías una queja.
Preguntas técnicas: son preguntas específicas sobre el área del puesto de trabajo que se ofrece. Sirven para evaluar tus conocimientos reales sobre la materia, no tus opiniones.
Preguntas de pensamiento creativo: son preguntas que requieren usar el pensamiento creativo para resolver problemas concretos. Pueden recordar a aquellas preguntas tipo test para calcular el cociente intelectual, sólo que son más difíciles. Al principio pueden desconcertar bastante, especialmente si no se esperan.
Preguntas de definición: son cuestiones en las que se pregunta sobre tus puntos de vista o tus opiniones sobre habilidades y técnicas.
Preguntas de presión: son preguntas que utiliza deliberadamente el entrevistador para evaluar tu reacción a las presiones.
Expresiones idiomáticas
A

A cada dos por tres = Vira e mexe/Com frequência

A cantar las cuarenta = Dizer o que pensa

A caballo regalado no se mira el colmillo = A cavalo dado não se olha os dentes

A contra pelo = Contra maré

A diestra y siniestra = A torto e a direito

Aguar la fiesta = Estragar, “melar”

Ahogarse en un vaso de agua = Fazer tempestade em um copo de água

A la corta o a la larga = Mais cedo ou mais tarde

A la pata coja = Sobre um pé só

Al dedillo = De cor e salteado

Allá ti = O problema é teu

A lo mejor = Se calhar

Alucinar en colores = Ficar muito surpreso

A mí me deja frío = Me é indiferente / não me afeta

Andar de capa caída = Andar desanimado

Andarse con ojo = Andar com cuidado

Andar por las ramas =Desviar do assunto

A pierna suelta =Dormir à vontade

Armar jaleo = Fazer ruido / barulho

A ver si cuela = Ver se acreditam

Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza = Pau que nacse torto, morre torto

A regañadientes = Contra a vontade

A simple vista = À primeira vista

¿ A santo de qué? = Por que cargas d’água?

Atar la lengua = Morder a língua

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda = O hábito não faz monge
B

Bajar de las nubes = Deixar de sonhar

Bailar al son que tocan = Dançar conforme a música

Bocata = Acabar em sanduíche ou rápida refeição

Buscarle cinco pies al gato = Procurar pelo em ovo

Buscar una aguja en un pajar = Procurar uma gulha em um palheiro
C

Cabeza de chorlito = Cabeça de vento

Cachondeo = Brincadeiras ou fazer das suas

Caer bien / mal una persona = Gostar / não gostar de uma pessoa desde o primeiro olhar

Calcular a ojímetro = Fazer cálculos aproximados

Cambiar la chaqueta = Atuar de forma diferente

Cargar con el muerto = Pagar o pato

Chapar = estudar muito

Coger algo al vuelo = Entender rápidamente

Coger el hilo = Pegar o fio da meada

Como anillo al dedo = Como uma luva

Como una cabra ( estar) = Louco

Con pelos y señales = Com todos detalhes

Correr con los gastos = Pagar a conta

Costar un ojo de la cara = Custar muito caro/ caríssimo

Como quien oye llover = Sem fazer caso

Con pelos y señales = Em todos os detalhes, tintim por tintim

Contar faroles = Contar mentiras

Creerse más que nadie = Sentir-se superior

Creerse un “fitipaldi” = Dirigir como louco / dirigir em alta velocidade

Cundir el trabajo = Render o trabalho

Currar = Trabalhar
D

Dar calabaza = Ir mal da prova

Dar coba = Puxar o saco / adular

Dar corte = Dar vergonha / sentir vergonha

Dar el tostón = Molestar, incomodar

Dar en el clavo =Acertar algo

Dar ganas de = Sentir desejos de

Dar la gana = Querer

Dar la lata = Molestar, aborrecer

Dar una lección = Castigar severamente

Dejar plantado = Dar o cano

Dar un portazo = Bater a porta

Dar pie = Propiciar / oferecer uma ocasião

Dar un plantón = Não comparecer a um encontro

Dar una paliza = Dar uma surra

Darse aires de = Atuar com superioridade

Darse por contento = Conformar-se

Dar un sablazo = Pedir dinheiro emprestado

Dar la nota = Chamar a atenção de forma negativa


Dar un punto = Deixar ser levado por um impulso

De bote en bote = completamente cheio

De buenas a primeras = Sem mais, nem menos

Decir a todo amén = Aceitar tudo sem protestar

De la noche a la mañana = Da noite para o dia

Del dicho al hecho, hay mucho trecho = Do dizer ao fazer, há muita diferença

De fábula, viejo = Fantástico, pai

Defender a capa y espada = Defender com unhas e dentes

Dejar plantado = Ficar esperando

Dejarse llevar = Não oferecer resistencia

De mala gana = De má vontade

De mírame y no me toques = Cheio de não-me-toques

Desde luego = Evidentemente, sem dúvida

De tal palo, tal astilla = Tal pai, tal filho

De un plumazo = De uma só vez / rapidamente

Devolver la pelota = Responder da mesma maneira

Dinero constante y sonante = Dinheiro vivo

Dormir a pierna suelta = Dormir como uma pedra

Dormirse en los laureles = Dormir no ponto

Duro de pelear = Duro de roer
E

Echar de menos = Sentir saudades

Echar la buena ventura = Ler a sorte

Echar en cara = Jogar na cara

Echar la casa por la ventana = Gastar dinheiro a toa / esbanjar

Echar la culpa = Jogar a culpa

Echar leña al fuego = Colocar lenha na fogueira

Echar un jarro de agua fría = Jogar um balde de agua fria

Echar una mano = Dar uma força, uma mão

Echar un vistazo = Dar uma olhada

El horno no está para bollos = O mar não está para peixes

El que mucho abarca, poco aprieta = Quem tudo quer, tudo perde
El que no arriesga, no gana = Quem não arrisca, não petisca

Empinar el codo = Encher a cara

En casa de herrero, cuchillo de palo = En casa de ferreiro, espeto de pau

Encontrar la puerta cerrada = Encontrar a porta fechada

En cueros = Nu, sem roupa

En tiempos de Maricastaña = No tempo do Onça

En un santiamén = Num piscar de olhos / em dois palitos/rapidamente

Estar al corriente = Estar a par

Estar al tanto (de) = Estar a par

Estar en la luna = estar no mundo da lua

Estar en cuclillas = Estar de cócoras

Estar hasta los topes = Estar muito cheio / saturado

Estar a dos velas = Estar sem dinheiro

Estar apañado = Estar em situação difícil

Estar entre la espada y la pared = estar em uma situação sem saída

Estar hecho polvo = Estar cansado

Estar listo = Estar preparado

Estar verde = Não ter experiência

Estar hecho polvo = Cansaço físico

Estirar la pata = Bater as botas (morrer)
F

Faltarle un tornillo = Ter um parafuso a menos

Fichar a la hora = Chegar pontualmente ao trabalho ou outro lugar

Fuerza de enchufes = com pistolão

Fulano y mengano = fulano e beltrano

G

Guardar la vez = guardar o lugar de alguém na fila

Golpear la puerta = bater na porta

Golpe de Estado = golpe de estado

Golpe de gracia = tiro de misericórdia

Golpe de mano = assalto brusco
H

Haber gato encerrado = Nesse mato tem coelho

Hablar por hablar = Falar por falar

Hablar por los codos = Falar pelos cotovelos

Hacer borrón y cuenta nueva = virar a página, passar uma borracha no que passou

Hacer el ganso = Dizer bobagens para divertir os outros

Hacer el tonto = Fazer aplacadas

Hacerse el tonto = Fazer-se de bobo

Hacer hincapié = Bater o pé (insistir em uma ideia)

Hacer la vista gorda = Fazer vista grossa

Hacer la pelotilla = Puxar o saco, adular

Hacer novillos = Cabular aula

Hacer hincapié = Teimar , persistir

Hacer los honores = Fazer as honras da casa

Hacer la vista gorda = Fazer que não está vendo, ignorar

Hay moros en la costa = Tem alguém espiando, curiosando, espreitando

Hecho una braga = Estar casado fisicamente

Hombre, qué despiste = Cara que distração

Hora suprema = Hora da morte

Hoy no llevo prisa Hoje não tenho pressa
Ir a toda pastilla = A toda velocidade

Ir con pies de plomo = Ir, atuar com precaução

Ir como sardinas en lata= Ir muito apertado

Ir hecho un adefesio = Ir mal vestido , mal arrumado

Irse al grano = Ir direto ao ponto, ao assunto

Irse de la lengua = Dar com a língua nos dentes

Irse pitando = Andar rapidamente, sair correndo

J

Jarabe de pico = Pessoa que fala muito

Juego de niños = Coisa boba e sem importância

Jugarse el todo por el todo = Arriscar tudo ou nada

Jugarse el pellejo = Arriscar a pele

Jugar a las barajas = Jogar cartas

Jugar sucio = Jogar sujo

Jugar limpio = Jogar aberto, ser claro e franco

Jugar con dos barajas = Fazer jogo duplo
L

La misma canción = A mesma conversa, lengalenga

Leer la cartilla a alguien = Por as cartas na mesa, os pingos nos “is”

Levantar la liebre = Chamar a atenção sobre algo

Llenar el buche = Encher o bucho, comer muito

Llorar como una Magdalena = Estar chorosa e desconsolada

Los míos = Minha familia

M

Mal de ojo = Mau-olhado

Mandar un emilio =Mandar um e-mail

Matar dos pájaros de un tiro = Matar dois coelhos com uma só cajadada

Medir con la mirada = medir com o olhar, dar uma secada

Meter en cintura = Impor disciplina

Meterse en camisa de once varas = Entrar em uma enrascada

Meterse en camisa de once varas = Complicar-se desnecessariamente

Meterlo en el bolsillo = Manipular a uma pessoa

Meterse en la danza = Entrar no rolo

Meter la pata = Cometer um erro, dar um fora

Mirar de reojo = Olhar de canto, olhar de rabo de olho, de esguelha

Mirar lãs musarañas = Estar distraído

Mirar por encima = Olhar superficialmente

Morderse las manos = Roer as unhas de raiva

Morirse de miedo = Morrer de medo

Mosquearse = Indispor-se

Muñecas parlantes = Falar demais
N

Niñas de los ojos = Menina dos olhos

No caber en la cabeza = Não conseguir entender

No doy pie con bola = Não dar uma dentro

No estar en sus cabales = Não estar bem da cabeça , faltar um parafuso

No hay mejor espejo que el amigo viejo =O melhor espelho é um velho amigo

No pegar ojo = Não poder dormir

No probar bocado = Não tocar a comida

No ser ni chincha, ni limonada = Não ser uma coisa, nem outra

No tener dos dedos de frente = Não ter um pingo de juízo

Nunca es tarde si la dicha es buena = Mais vale tarde do que nunca

O

Oler a perro muerto = Cheirar a gambá
P

Para chuparse los dedos = Para lamber os beiços/dedos

Partir de cero =Partir da estaca zero

Pasar de castaño oscuro = Passar dos limites

Pasarlo bomba, pipa = Divertir-se muito

Pasar un buen rato = Ter um bom momento

Pensar en musarañas = Estar no mundo da lua

Pillar en bragas = Pegar de calça curta

Poner a escurrir = Falar mal de alguém

Poner los cabellos de punta = Ficar de cabelo em pé

Poner los cuernos = Botar chifres (trair)

Poner el grito en el cielo = Botar a boca no trombone

Poner las peras a cuarto = Repreender duramente

Ponerse al corriente = Informar-se, ficar sabendo das fofocas

Ponerse a mal = Brigar com alguém

Ponerse como um tomate = Ficar vermelho como um pimentão

Ponerse em jarras = Rodar a baiana

Ponerse guapo = Ficar bonito

Ponerse los pelos de punta = De arrepiar os cabelos

Por casualidad = Por casualidade

Por si las moscas = Por via das dúvidas

Por supuesto = Certamente, com certeza, claro

Por todo lo alto = Com toda pompa

Por su cara bonita = Pelos seus lindos olhos
Q

Quebradero de cabeza = Dor de cabeça por um problema

Quebrarse = Falhar a voz por emoção

Qué chasco = Que fiasco

Qué chorra ! = Que sorte!

Qué chorradas dices! = Que bobagens você disse1

Quedar a deber = Ficar devendo

Quedarse para vestir santos = Ficar solteirona, para titia

Qué despistado = Que desligado

Qué guapo eres! = Que bonito você é

Qué lástima! = Que pena!

Qué mala cara Cara de enfezado

Quemarse = Ter uma grande paixão

Quemarse las cejas = Estudar muito, queimar as pestanas

Qué pesado eres = Como você é chato

Qué rollo = Que chatice
R

Ratón de biblioteca = Rato de biblioteca

Recoger la casa = Limpar, colocar a casa em ordem

Retomar el hilo = Retomar o fio da conversa

Romper la cara = Quebrar a cara

S

Saber algo a papagayo = Saber de memória

Sacarse unas pelas = Ganhar algum dinheiro com pequenos trabalhos

Salir pitando = Sair voando

Saltarse a la torera = Não respeitar, não ter em conta

Ser el padre pintado = Ser a cara do pai

Ser listo = Ser esperto

Ser pan comido = Ser moleza, ser muito fácil

Ser un viejo verde = Ser um velho safado

Ser un caradura = Ser um cara de pau

Soltarse a gusto = Fazer o que quer e do jeito que quer

Soltarse el pelo = Descabelar-se, desesperar-se

Soy chiflado = Sou louco
T

Tener agallas = Ter coragem, audácia, valentia

Tener dos caras = Ser falso, hipócrita

Tener las pelotas llenas = Estar de saco cheio

Tener mala pata = Ter má sorte

Tener la fiesta em paz = não ter problemas, não discutir ou brigar com ninguém

Tener la sartén por el mango = Ter a faca e o queijo na mão

Tener mala gana = Ter má vontade

Tener mala lengua = Falar palavrões

Tener mala uva = Ter mau caráter ou má intenção

Tener más cara que espalda = Ser muito atrevido, não ter vergonha de dizer o que pensa

Te toca a ti = É a tua vez

Tomar el pelo = Fazer de bobo, tirar sarro

Tranqui = Tranquilo
Las palabras
alhaja.
(Del ár. hisp. alḥáǧa, y este del ár. clás. ḥāǧah, cosa necesaria o valiosa).1. f. joya (‖ adorno).2. f. Adorno o mueble precioso.
miriñaque
1.(De or. inc.).1. m. Alhajuela de poco valor que sirve para adorno o diversión.
trasnochar.
(De tras- y noche)1. intr. Dicho de una persona: Pasar la noche, o gran parte de ella, velando o sin dormir.
carillón
.(Del fr. carillon).1. m. Grupo de campanas en una torre, que producen un sonido armónico por estar acordadas.
zafar
1.1. tr. Adornar, guarnecer, hermosear o cubrir.
retazo
1. m. Retal o pedazo de una tela.2. m. Pedazo de cualquier cosa.
cómitre.
(Del lat. comes, -ĭtis, ministro subalterno).1. m. Persona que en las galeras vigilaba y dirigía la boga y otras maniobras y a cuyo cargo estaba el castigo de remeros y forzados.
jerez
.1. m. Vino blanco y fino que se cría y elabora en los términos municipales de Jerez de la Frontera, Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, en España. chusco, ca.1. adj. Que tiene gracia, donaire y picardía. U. t. c. s.
jirón.
(Del fr. giron, regazo).1. m. Faja que se echaba en el ruedo del sayo o de la saya.2. m. Pedazo desgarrado del vestido o de otra ropa.3. m. Pendón o guion que remata en punta.4. m. Parte o porción pequeña de un todo.
colilla
.(Del dim. de cola1).1. f. Resto del cigarro, que se tira por no poder o no querer fumarlo. carátula.1. f. Máscara para ocultar la cara.
cilicio
.(Del lat. cilicĭum).1. m. Faja de cerdas o de cadenillas de hierro con puntas, ceñida al cuerpo junto a la carne, que para mortificación usan algunas personas.
quena
.(Del quechua kkhéna).1. f. Flauta aborigen del Altiplano, construida tradicionalmente con caña, hueso o barro. Mide unos 50 cm de longitud y se caracteriza por su escotadura en forma de U con el borde anterior afilado.
sacabuche
.(Del fr. ant. saqueboute, de saquer, tironear, y bouter, arrojar).1. m. Instrumento musical metálico, a modo de trompeta, que se alarga y acorta recogiéndose en sí mismo, para que haga la diferencia de voces que pide la música. pabellón.(Del fr. ant. paveillon).1. m. Tienda de campaña en forma de cono, sostenida interiormente por un palo grueso hincado en el suelo y sujeta al terreno alrededor de la base con cuerdas y estacas.
quijada
.(Del lat. vulg. *capseum).1. f. Cada una de las dos mandíbulas de los vertebrados que tienen dientes. tobillero, ra.1. adj. Dicho de una prenda de vestir: Que llega hasta los tobillos.
Falda tobillerabarniz
.(Del dialect. berniz, y este del b. lat. veronix, -icis 'sandáraca', procedente de Beronice, ciudad de Egipto).1. m. Disolución de una o más sustancias resinosas en un líquido que al aire se volatiliza o se deseca. Con ella se da a las pinturas, maderas y otras cosas, con objeto de preservarlas de la acción de la atmósfera, del polvo, etc., y para que adquieran lustre.

desplante.
(De desplantar)1. m. Dicho o acto lleno de arrogancia, descaro o desabrimiento.
almadraba
.(Del ár. hisp. almaḍrába 'lugar donde se golpea o lucha').1. f. Pesca de atunes. oquedad.(De hueco).1. f. Espacio que en un cuerpo sólido queda vacío, natural o artificialmente.
colofón
.(Del lat. colŏphon, -ōnis, y este del gr. κολοφών, término, fin).1. m. Impr. Anotación al final de los libros, que indica el nombre del impresor y el lugar y fecha de la impresión, o alguna de estas circunstancias.2. m. Remate, final de un proceso.
hojaldre.
(De hojalde).1. amb. Masa de harina muy sobada con manteca que, al cocerse en el horno, forma muchas hojas delgadas superpuestas. U. m. en m.2. amb. Dulce hecho con esta masa. muelle1.(Del lat. mollis).1. adj. Delicado, suave, blando.2. adj. Inclinado a los placeres sensuales.
huero
1, ra.(Del dialect. gorar, empollar, incubar).1. adj. Vano, vacío y sin sustancia.
púa
(Del lat. vulg. *pugia, de pugĭo, -ōnis, puñal).1. f. Cuerpo delgado y rígido que acaba en punta aguda. cardada.1. f. Porción de lana que se carda de una vez.
boñiga.(
Etim. disc.).. f. Excremento del ganado vacuno.
alfarería
.(De alfaharería).1. f. Arte de fabricar vasijas de barro cocido.
solutrense.
(Del fr. solutréen, de Solutré).1. adj. Se dice de un estadio cultural del Paleolítico superior, caracterizado especialmente por unos útiles líticos muy planos y de gran belleza en la talla. guardarraya.1. f. Ant. Linde de una heredad.2. f. Cuba. Camino estrecho entre dos espacios cultivados, especialmente en un cañaveral, que permite el paso de personas, animales y vehículos y que sirve de línea divisoria en campos de cultivo.
hongo
.(Del lat. fungus).1. m. Planta talofita, sin clorofila, de tamaño muy variado y reproducción preferentemente asexual, por esporas. Es parásita o vive sobre materias orgánicas en descomposición. cubrecorsé.1. m. Prenda de vestir que usaban las mujeres inmediatamente encima del corsé.
añoranza.
(Del cat. enyorança).1. f. Acción de añorar, nostalgia.
escarapela
.(De escarapelar).1. f. Divisa compuesta de cintas por lo general de varios colores, fruncidas o formando lazadas alrededor de un punto. Como distintivo, se coloca en el sombrero, morrión, etc. Se usa también como adorno.
turpial
.(Del caribe turpiara).1. m. Pájaro tropical de la familia de los Ictéridos, de unos 24 cm de longitud, de plumaje negro brillante en la cabeza, cuello, lomo, alas y cola, y amarillo anaranjado en la nuca y la zona ventral, cuyo canto es variado y melodioso. Es el ave nacional de Venezuela. oblea.(Del fr. ant. oublée, y este del lat. oblāta).1. f. Hoja delgada de pan ácimo.
cochinilla
1.(Del dim. de cochina, por la forma del animal).1. f. Crustáceo isópodo terrestre, de uno a dos centímetros de largo, de figura aovada, de color ceniciento oscuro con manchas laterales amarillentas, y patas muy cortas. Cuando se le toca, se hace una bola. Se cría en lugares húmedos.
grifo, fa
.(Del lat. tardío gryphus, lat. gryps, gryphis, y este del gr. γρύψ, γρυπός, grifo, animal fabuloso).1. adj. Dicho del cabello: Crespo o enmarañado. ménsula.(Del lat. mensŭla, mesita).1. f. Tablero horizontal adosado a una pared. tiesto1.(Del lat. testum1. m. Pedazo de cualquier vasija de barro.
guarismo, ma.
(Cf. algoritmo).1. adj. ant. Perteneciente o relativo a los números.
calambre.
(Del fr. crampe, y este quizá del franco *kramp; cf. rampa1).1. m. Contracción espasmódica, involuntaria, dolorosa y poco durable de ciertos músculos, particularmente de los de la pantorrilla.
agobiar.
(De un der. del lat. gibbus 'giba').1. tr. Imponer a alguien actividad o esfuerzo excesivos, preocupar gravemente, causar gran sufrimiento. Le agobian los quehaceres, los años, las penas.
escabel.
(Quizá del cat. ant. escabell, y este del lat. scabellum).1. m. Tarima pequeña que se pone delante de la silla para que descansen los pies de quien está sentado.
cariacontecido, da
.(De cara y acontecido).1. adj. coloq. Que muestra en el semblante pena, turbación o sobresalto.
salmuera.
(Del lat. sal mŭria).1. f. Agua cargada de sal.
pórtico
.(Del lat. portĭcus).1. m. Sitio cubierto y con columnas que se construye delante de los templos u otros edificios suntuosos.
cimera
.(Del lat. chimaera, monstruo fabuloso).1. f. Parte superior del morrión, que se solía adornar con plumas y otras cosas.
antojo.
(Del lat. ante ocŭlum 'delante del ojo').1. m. Deseo vivo y pasajero de algo.2. m. Juicio o aprehensión que se hace de algo sin bastante examen.
picaporte
.(Del cat. picaportes, aldaba).1. m. Instrumento para cerrar de golpe las puertas y ventanas.
arrebujar
.(De rebujo1).1. tr. Coger mal y sin orden alguna cosa flexible, como la ropa, un lienzo, etc.
cardo.
(Del lat. cardus).1. m. Planta anual, de la familia de las Compuestas, que alcanza un metro de altura, de hojas grandes y espinosas como las de la alcachofa, flores azules en cabezuela,
tinaja
.(Del lat. *tinacŭla, de tina).1. f. Vasija grande de barro cocido, y a veces vidriado, mucho más ancha por el medio que por el fondo y por la boca, y que encajada en un pie o aro, o empotrada en el suelo, sirve ordinariamente para guardar agua, aceite u otros líquidos.
enrevesado
, da.1. adj. Difícil, intrincado, oscuro o que con dificultad se puede entender.
adusto, ta
.(Del lat. adustus).1. adj. Quemado, tostado, ardiente.
empellón.
(De empellar).1. m. Empujón recio que se da con el cuerpo para sacar de su lugar o asiento a alguien o algo.
chanza.
(Cf. it. ciancia).1. f. Dicho festivo y gracioso. percance.(De percanzar).1. m. Contratiempo, daño, perjuicio imprevistos.
lenteja
.(Del lat. lenticŭla).1. f. Planta herbácea, anual, de la familia de las Papilionáceas, con tallos de tres a cuatro decímetros, endebles, ramosos y estriados, hojas oblongas, estípulas lanceoladas, zarcillos poco arrollados, flores blancas con venas moradas, sobre un pedúnculo axilar, y fruto en vaina pequeña, con dos o tres semillas pardas en forma de disco de medio centímetro de diámetro aproximadamente.
pómulo
.(Del lat. pomŭlum, manzanita, por la forma).1. m. Hueso y prominencia de cada una de las mejillas.
páramo
.(Del lat. parămus, voz de or. prerromano).1. m. Terreno yermo, raso y desabrigado.2. m. Lugar sumamente frío y desamparado.
cepa
.(De cepo1).1. f. Parte del tronco de cualquier árbol o planta, que está dentro de tierra y unida a las raíces.
enjalbegar
.(Del lat. vulg. *exalbicāre, blanquear).1. tr. Blanquear las paredes con cal, yeso o tierra blanca.
hule
.(Del náhuatl ulli).1. m. Caucho o goma elástica. olifante.De elefante).1. m. Cuerno de marfil que figura entre los arreos militares de los caballeros medievales, y, en particular, el cuerno de Roldán, personaje central del ciclo legendario de Carlomagno.
añafil
.(Del ár. hisp. annafír, y este del ár. clás. nafīr).1. m. Trompeta recta morisca de unos 80 cm de longitud, que se usó también en Castilla.
hincapié
.1. m. Acción de hincar o afirmar el pie para sostenerse o para hacer fuerza.
despilfarro
.(De despilfarrar).1. m. Gasto excesivo y superfluo. Areca-2. f. Fruto de esta planta. Se emplea en tintorería, y sirve en Filipinas para hacer buyo.
tiesto
1.(Del lat. testum).1. m. Pedazo de cualquier vasija de barro.
cala
3.(Del lat. calla, cierta planta).1. f. Planta acuática aroidea, con hojas radicales de pecíolos largos, espádice amarillo y espata grande y blanca.
cardencha
.(Del lat. *cardincŭlus, de cardŭus, cardo).1. f. Planta bienal, de la familia de las Dipsacáceas, que alcanza unos dos metros de altura, con las hojas aserradas, espinosas y que abrazan al tallo, y flores purpúreas, terminales, cuyos involucros, largos, rígidos y con la punta en figura de anzuelo, forman cabezas que usan los pelaires para sacar el pelo a los paños en la percha.
esparto
.(Del lat. spartum, y este del gr. σπάρτον).1. m. Planta de la familia de las Gramíneas, con las cañas de unos 7 dm de altura, hojas radicales de unos 60cm de longitud, tan arrolladas sobre sí y a lo largo que aparecen como filiformes, duras y tenacísimas, hojas en el tallo más pequeñas. Tiene flores en panoja espigada de 3 dm de largo, y semillas muy menudas.
retozar
.(Del lat. *retunsāre, de retu[n]sum, retundĕre, dar metidos o golpes).1. intr. Saltar y brincar alegremente.
saíno
.(Quizá de saín).1. m. Mamífero paquidermo, cuyo aspecto es el de un jabato de seis meses, sin cola, con cerdas largas y fuertes, colmillos pequeños y una glándula en lo alto del lomo, de forma de ombligo, que segrega una sustancia fétida. Vive en los bosques de la América Meridional y su carne es apreciada.
jauría.
1. f. Conjunto de perros mandados por el mismo perrero que levantan la caza en una montería.
enjambre
.(Del lat. exāmen, -ĭnis).1. m. Multitud de abejas con su maestra, que juntas salen de una colmena para formar otra colonia.
pringue
.(De or. inc.).1. amb. Grasa que suelta el tocino u otra cosa semejante sometida a la acción del fuego.
brisca
.(Del fr. brisque).1. f. Juego de naipes, en el cual se dan al principio tres cartas a cada jugador, y se descubre otra que indica el palo de triunfo.
abalorio.
(Del ár. hisp. alballúri, el de vidrio, este del ár. clás. billawr, y este del gr. βήρυλλος, berilo).1. m. Conjunto de cuentas agujereadas, con las cuales, ensartándolas, se hacen adornos y labores.
perdigar
.1. tr. Soasar la perdiz o cualquier otra ave o alimento para que se conserve algún tiempo sin dañarse.
termes
.(comejenes)(Del lat. termes, -ĭtis, carcoma).1. m. Insecto del orden de los Isópteros, que, por su vida social, se ha llamado también, erróneamente, hormiga blanca. Roen madera, de la que se alimentan, por lo que pueden ser peligrosos para ciertas construcciones.
ajimez
.(Del ár. hisp. šamís).1. m. Ventana arqueada, dividida en el centro por una columna.
baldosa1.
(Del prov. baudosa).1. f. Antiguo instrumento musical de cuerda parecido al salterio. mampostería.(De mampostero).1. f. Obra hecha con mampuestos colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
maraca
.(Del guar. mbaracá).1. f. Instrumento musical suramericano, que consiste en una calabaza con granos de maíz o chinas en su interior, para acompañar el canto. Actualmente se hace también de metal o materiales plásticos.
charca.
(Voz onomat.).1. f. Depósito algo considerable de agua, detenida en el terreno, natural o artificialmente.
zócalo
.(Del lat. soccŭlus, dim. de soccus, zueco).1. m. Arq. Cuerpo inferior de un edificio u obra, que sirve para elevar los basamentos a un mismo nivel.
cincel
.(Del b. lat. scisellum, y este del lat. scindĕre, hender).1. m. Herramienta de 20 a 30 cm de largo, con boca acerada y recta de doble bisel, que sirve para labrar a golpe de martillo piedras y metales.
hornacina
.(De horno).1. f. Hueco en forma de arco, que se suele dejar en el grueso de la pared maestra de las fábricas, para colocar en él una estatua o un jarrón, y a veces en los muros de los templos, para poner un altar.
tozudo, da
.(De tozo1).1. adj. Obstinado, testarudoengorro.(De engorrarse).1. m. Obstáculo, impedimento, molestia. menhir.(Del fr. menhir, y este del bretón menhir, der. de men, piedra e hir, larga).1. m. Monumento megalítico que consiste en una piedra larga hincada verticalmente en el suelo.
dolmen
.(Del fr. dolmen, de or. inc.).1. m. Monumento megalítico en forma de mesa, compuesto de una o más lajas colocadas de plano sobre dos o más piedras verticales.
escozor
.(De escocer).1. m. Sensación dolorosa, como la que produce una quemadura.
bohío.(Voz de las Antillas).1. m. Cabaña de América, hecha de madera y ramas, cañas o pajas y sin más respiradero que la puerta. alero1.(De ala1).1. m. Parte inferior del tejado, que sale fuera de la pared y sirve para desviar de ella las aguas llovedizas. hastial.(Del lat. *fastigiāle, de fastigĭum).1. m. Parte superior triangular de la fachada de un edificio, en la cual descansan las dos vertientes del tejado o cubierta, y, por ext., toda la fachada. astilla.(Del lat. *astella, de astŭla).1. f. Fragmento irregular que salta o queda de una pieza u objeto de madera que se parte o rompe violentamente. U. t. en sent. fig. arcabuco.(De or. inc., quizá del taíno).1. m. Monte muy espeso y cerrado. curiara.(Del caribe culiala).1. f. Embarcación de vela y remo, que usan los indios de América Meridional, menor que la canoa, y más ligera aunque más larga. moriche.1. m. Árbol de América intertropical, de la familia de las Palmas, con tronco liso, recto, de unos ocho decímetros de diámetro y gran elevación; hojas con pecíolos muy largos y hojuelas grandes y crespas, espádices de dos a tres metros, y fruto en baya aovada, algo mayor que un huevo de gallina. bejuco.(De or. caribe).1. m. Planta sarmentosa y trepadora, propia de regiones tropicales. tulipán.(Cf. turbante).1. m. Planta herbácea de la familia de las Liliáceas, vivaz, con raíz bulbosa y tallo liso de cuatro a seis decímetros de altura, hojas grandes, radicales, enteras y lanceoladas, flor única en lo alto del escapo, grande, globosa, de seis pétalos de hermosos colores e inodora, y fruto capsular con muchas semillas. tapara.1. f. Fruto del taparo. churuata.1. f. Ven. Vivienda indígena de los piaroas, hecha de paja, de forma cónica y de grandes dimensiones, donde viven en comunidad. paují.(Voz onomat.).1. m. Ave de América tropical, del orden de las Galliformes, y de una familia especial exclusivamente americana, de cuerpo robusto, cola larga y cresta de plumas eréctiles hacia adelante, coloración negro lustroso con abdomen blanco, cera amarilla que sostiene una prominencia bulbosa, pico negruzco con punta clara y patas grisáceas. Su carne es comestible, por lo que está amenazada. crótalo.(Del lat. crotălum, y este del gr. κρόταλον).1. m. Serpiente venenosa de América, que tiene en el extremo de la cola unos anillos óseos, con los cuales hace al moverse cierto ruido particular. treno1.(Del lat. thrēnus, y este del gr. θρῆνος).1. m. Canto fúnebre o lamentación por alguna calamidad o desgracia. ponzoña.Del lat. pontionāre).1. f. Sustancia que tiene en sí cualidades nocivas para la salud, o destructivas de la vida. zahúrda.(Quizá voz de or. germ.; cf. al. Sau, marrana, y Hürde, cercado).1. f. pocilga. ataxia.(Del gr. ἀταξία).1. f. Med. Desorden, irregularidad, perturbación de las funciones del sistema nervioso. piltrafa.(De or. inc.).1. f. Parte de carne flaca, que casi no tiene más que el pellejo.
guaracha
.1. f. Cuba, Guat., Nic., Pan. y P. Rico. Baile popular afroantillano en parejas.2. f. Cuba. Canción popular que acompaña este baile, de tema generalmente picaresco o satírico.
remeneo
.1. m. Movimientos rápidos y continuos.
mellizo, za
.(Del lat. vulg. *gemellicĭus, de gemellus, gemelo).1. adj. Nacido de un mismo parto, y más especialmente de un parto doble. U. t. c. s.
cenzontle
.(Del náhuatl centzuntli, que tiene cuatrocientas [voces]).1. m. Pájaro americano de plumaje pardo y con las extremidades de las alas y de la cola, el pecho y el vientre blancos. Su canto es muy variado y melodioso.
almohaza
.(Del ár. hisp. almuḥássa, y este del ár. clás. miḥassah).1. f. Instrumento, usado para limpiar las caballerías, que se compone de una chapa de hierro con cuatro o cinco serrezuelas de dientes menudos y romos, y de un mango de madera o un asa.
atusar
.(Der. del lat. attonsus, part. pas. de attondĕre 'pelar, trasquilar').1. tr. Recortar e igualar el pelo con tijeras.
charolar
.1. tr. Barnizar con charol o con otro líquido que lo imite.
pámpano
.(Del lat. pampĭnus).1. m. Sarmiento verde, tierno y delgado, o pimpollo de la vid.
alubia
.(Del ár. hisp. allúbya, este del ár. clás. lúbiyā', y este del persa lubeyā).1. f. judía (‖ planta papilionácea).2. f. judía (‖ fruto).
garbanzo
.(De or. inc.).1. m. Planta herbácea de la familia de las Papilionáceas, de cuatro o cinco decímetros de altura, tallo duro y ramoso, hojas compuestas de hojuelas elípticas y aserradas por el margen, flores blancas, axilares y pedunculadas, y fruto en vaina inflada, pelosa, con una o dos semillas amarillentas, de un centímetro aproximadamente de diámetro, gibosas y con un ápice encorvado.
malanga
.1. f. Col., Cuba, El Salv., Hond., Pan. y P. Rico. Planta arácea, de hojas grandes acorazonadas, tallo muy corto y tubérculos comestibles, que se cultiva en terrenos bajos y húmedos.
ñato, ta
.(Del quechua ñatu).1. adj. Am. chato (‖ de nariz poco prominente).
bizquear
.(De bizco).1. intr. Padecer estrabismo o simularlo.2. tr. guiñar (‖ cerrar un ojo momentáneamente). jarano.1. m. sombrero de fieltro, usado en América, muy duro, de color blanco, falda ancha y tendida horizontalmente, y bajo de copa, la cual suele llevar un cordón que la rodea por la base y cuyos dos extremos caen por detrás y rematan con borlas.
tinglado
.(Del fr. ant. tingle).1. m. cobertizo.2. m. Tablado armado a la ligera.
escalinata
.(Del it. scalinata).1. f. Escalera amplia y generalmente artística, en el exterior o en el vestíbulo de un edificio. grisura.1. f. Cualidad de gris.2. f. Insignificancia, mediocridad.
granate
.(Del prov. granat).1. m. Piedra fina compuesta de silicato doble de alúmina y de hierro u otros óxidos metálicos. Su color varía desde el de los granos de granada al rojo, negro, verde, amarillo, violáceo y anaranjado.
moña
.(Quizá de la raíz prerromana *mūnn-, protuberancia, bulto).1. f. Figura de mujer que sirve de juguete a las niñas. cintajo.1. m. despect. de cinta.
mamarracho
.(Del ár. hisp. *muharráǧ o *muharríǧ, y este del ár. muharriǧ, bufón).1. m. coloq. Persona o cosa defectuosa, ridícula o extravagante.
címbalo
.(Del lat. cymbălum, y este del gr. κύμβαλον).1. m. cimbalillo.2. m. Arqueol. Instrumento musical muy parecido o casi idéntico a los platillos, que usaban los griegos y romanos en algunas de sus ceremonias religiosas.
disparejo, ja
.1. adj. dispar. duela.(Del fr. ant. douelle, dim. de doue).1. f. Cada una de las tablas que forman las paredes curvas de las pipas, cubas, barriles, etc.
albayalde.
(Del ár. hisp. albayáḍ, y este del ár. clás. bayāḍ).1. m. Carbonato básico del plomo. Es sólido, de color blanco y se emplea en la pintura.
sobador, ra.
1. m. y f. C. Rica, Ec., El Salv., Guat. y Hond. Persona hábil en tratar dislocaciones de huesos.
cacatúa
.(Del malayo kakatw, voz imitativa de su canto).1. f. Ave trepadora de Oceanía, del orden de las Psitaciformes, con pico grueso, corto, ancho y dentado en los bordes, mandíbula superior sumamente arqueada, un moño de grandes plumas movibles a voluntad, cola corta y plumaje blanco brillante. Aprende a hablar con facilidad y, domesticada, vive en los climas templados de Europa. empellón.(De empellar).1. m. Empujón recio que se da con el cuerpo para sacar de su lugar o asiento a alguien o algo.
chamaco, ca.
1. m. y f. Cuba, El Salv., Hond. y Méx. Muchacho, niño. rompeolas.1. m. Dique avanzado en el mar, para procurar abrigo a un puerto o rada.
tudesco, ca
.(Del lat. mediev. Teutiscus, y este del germ. *Thiudiska).1. adj. Natural de cierto país de Alemania, en la Sajonia inferior. U. t. c. s.
lápida
.(Del lat. lapis, -ĭdis).1. f. Piedra llana en que ordinariamente se pone una inscripción.
ensaimada.
(Del mallorquín ensaïmada, der. de saïm, saín).1. f. Bollo formado por una tira de pasta hojaldrada dispuesta en espiral.
gasa
.(Del ár. clás. ẖazz o qazz, y este del persa gaz o kaž, seda cruda).. f. Tela de seda o hilo muy clara y fina.
crespón
.(De crespo).1. m. Gasa en que la urdimbre está más retorcida que la trama.
chalán, na
.(Del fr. chaland, cliente).1. adj. Que trata en compras y ventas, especialmente de caballos u otras bestias, y tiene para ello maña y persuasiva. U. t. c. s.
naumaquia
.(Del lat. naumachĭa, y este del gr. ναυμαχία).1. f. Combate naval que como espectáculo se daba entre los antiguos romanos en un estanque o lago.


flabelo
.1. m. Abanico grande con mango largo.;
astillero
.(De astilla).1. m. Establecimiento donde se construyen y reparan buques.2. m. Depósito de maderos.3. m. Percha en que se ponen las astas o picas y lanzas.4. m. ant. Fondo de la nave.;
séquito
.(Del lat. sequi, seguir).1. m. Agregación de gente que en obsequio, autoridad o aplauso de alguien le acompaña y sigue.;
granate.
(Del prov. granat).1. m. Piedra fina compuesta de silicato doble de alúmina y de hierro u otros óxidos metálicos. Su color varía desde el de los granos de granada al rojo, negro, verde, amarillo, violáceo y anaranjado.2. m. Color rojo oscuro. U. t. c. adj.
muaré
.(Del fr. moiré, este del it. mocaiarro, y este del ár. muẖayyar, escogido).1. m. Tela fuerte que forma aguas. atuendo.(Del lat. attonĭtus 'asombrado').1. m. Aparato, ostentación.2. m. Atavío, vestido. ujier.(De usier).1. m. Portero de estrados de un palacio o tribunal. horchata.(Del lat. hordeāta, hecha con cebada, quizá por conducto mozár.).1. f. Bebida hecha con chufas u otros frutos, machacados, exprimidos y mezclados con agua y azúcar.; turiferario.(Del lat. turiferarĭus).1. m. Encargado de llevar el incensario. partesana.(Del it. partigiana).1. f. Arma ofensiva, a modo de alabarda, con el hierro muy grande, ancho, cortante por ambos lados, adornado en la base con dos aletas puntiagudas o en forma de media luna, y encajado en un asta de madera fuerte y regatón de hierro. Fue durante algún tiempo insignia de los cabos de escuadra de infantería. morrión.(De morra1).1. m. Armadura de la parte superior de la cabeza, hecha en forma de casco, y que en lo alto suele tener un plumaje o adorno.; solariego, ga.1. adj. Perteneciente o relativo al solar de antigüedad y nobleza. U. t.c. s.; portapaz.1. amb. Placa de metal, madera, marfil, etc., con alguna imagen o signos en relieve que, en las misas solemnes, se besaba en la ceremonia de la paz.; levita2.(Del fr. lévite).1. f. Vestidura masculina de etiqueta, más larga y amplia que el frac, y cuyos faldones llegan a cruzarse por delante. chícharo.(Del mozár. číčar[o], y este del lat. cicĕra).1. m. Guisante, garbanzo, judía.; carbonario, ria.(Trad. del it. carbonaro).1. adj. Se decía de cada una de ciertas sociedades secretas fundadas en Italia en el siglo XIX con fines políticos o revolucionarios. Las logias carbonarias.; páramo.(Del lat. parămus, voz de or. prerromano).1. m. Terreno yermo, raso y desabrigado. puna2.(De or. quechua).1. f. Tierra alta, próxima a la cordillera de los Andes. laja1.(Del port. laja, y este del lat. hisp. lagĕna).2. f. Mar. Bajo de piedra, a manera de meseta llana.


colmo1.(Del lat. cumŭlus, montón).1. m. Porción de materia pastosa o árida, o de cosas de poco volumen, que sobresale por encima de los bordes del vaso que las contiene.2. m. Complemento o término de algo. fanal.(Del it. fanale, y este del gr. φανάριον).1. m. Farol grande que se coloca en las torres de los puertos para que su luz sirva de señal nocturna. boleador.(De bolear2).1. m. germ. Hombre que hace caer a otro. alción.(Del gr. ἀλκυών, de ἅλς, mar, y κύειν, concebir).1. m. martín pescador (‖ pájaro de unos 15 cm). trajinar.(Del lat. *tragināre, arrastrar).1. tr. Acarrear o llevar géneros de un lugar a otro. sobaquina.1. f. Sudor de los sobacos, que tiene un olor característico y desagradable. antruejo.(De entruejo).1. m. Conjunto de los tres días de carnestolendas. tejoleta.1. f. Pedazo de teja o de barro cocido. palmeta.(Del dim. de palma).1. f. Instrumento que se usaba en las escuelas para golpear en la mano, como castigo, a los niños. birrete.(Del prov. ant. birret, dim. del lat. tardío birrus 'capote con capucho', y este quizá del celta *birros 'corto'; cf. irl.ant. berr).1. m. birreta.2. m. Gorro armado en forma prismática y coronado por una borla que llevan en los actos solemnes los profesores, magistrados, jueces y abogados. mordaza.(Del lat. vulg. mordacia, del n. pl. de mordax, -ācis).1. f. Instrumento que se pone en la boca para impedir el hablar. U. t. en sent. fig. crisocola.(Del gr. χρυσός, oro, y κόλλα, cola2).1. f. Arqueol. Sustancia que los antiguos empleaban para soldar el oro. Era un hidrosilicato de cobre, con algo de sílice y agua. chantre.(Del fr. chantre).1. m. Dignidad de las iglesias catedrales, a cuyo cargo estaba antiguamente el gobierno del canto en el coro. sochantre.(De so3 y chantre).1. m. Director del coro en los oficios divinos. atarazana.(Del ár. hisp. *ãdár aṣṣán‘a, este de dár aṣṣiná‘a, y este del ár. clás. dār aṣṣinā‘ah 'casa de la industria').1. f. arsenal (‖ de embarcaciones).2. f. Cobertizo o recinto en que trabajan los cordeleros o los fabricantes de márragas u otras telas de estopa o cáñamo.3. f. And. Lugar donde se guarda el vino en toneles. tullir.(Del lat. tollĕre).1. intr. Cineg. Dicho de un ave de rapiña: Arrojar el excremento.2. tr. Hacer que alguien pierda el movimiento de su cuerpo o de alguno de sus miembros. U. t. c. prnl. baldar.(De balde2).1. tr. Dicho de una enfermedad o de un accidente: Impedir el uso de los miembros o de alguno de ellos. U. t. c. prnl. zarambeque.(De zambra1).1. m. Tañido y danza alegre y bulliciosa de personas de raza negra. vallisoletano, na.(De Vallisoletum, nombre de la ciudad en documentos medievales).1. adj. Natural de Valladolid. U. t. c. s. colmar.(Del lat. cumulāre, amontonar).1. tr. Llenar una medida, un cajón, un cesto, etc., de modo que lo que se echa en ellos exceda su capacidad y levante más que los bordes. agalla.(Del lat. galla).1. f. Excrecencia redonda que se forma en el roble, alcornoque y otros árboles y arbustos por la picadura de ciertos insectos e infecciones por microorganismos. bohío.(Voz de las Antillas).1. m. Cabaña de América, hecha de madera y ramas, cañas o pajas y sin más respiradero que la puerta. lóbrego, ga.(Del lat. lubrĭcus, resbaladizo).1. adj. Oscuro, tenebroso. timba.1. f. casa de juego.
acongojar.(De congojar).1. tr. Entristecer, afligir. U. t. c. prnl. cucaña.(Del it. cuccagna).1. f. Palo largo, untado de jabón o de grasa, por el cual se ha de trepar, si se hinca verticalmente en el suelo, o andar, si se coloca horizontalmente a cierta distancia de la superficie del agua, para coger como premio un objeto atado a su extremidad. fleco.(De flueco, y este del lat. flŏccu[m]).1. m. Adorno compuesto de una serie de hilos o cordoncillos colgantes de una tira de tela o de pasamanería. abalorio.(Del ár. hisp. alballúri, el de vidrio, este del ár. clás. billawr, y este del gr. βήρυλλος, berilo).1. m. Conjunto de cuentas agujereadas, con las cuales, ensartándolas, se hacen adornos y labores. veleta.(De vela2).1. f. Pieza de metal, ordinariamente en forma de saeta, que se coloca en lo alto de un edificio, de modo que pueda girar alrededor de un eje vertical impulsada por el viento, y que sirve para señalar la dirección del mismo. cencerro.(Formación onomat. de or. inc., quizá del vasco zinzerri, campanilla del perro).1. m. Campana pequeña y cilíndrica, tosca por lo común, hecha con chapa de hierro o de cobre, que se usa para el ganado y suele atarse al pescuezo de las reses. tasajo.(De or. inc.).1. m. Pedazo de carne seco y salado o acecinado para que se conserve. pócima.(De apócima).1. f. Cocimiento medicinal de materias vegetales. sinapismo.(Del lat. sinapismus, y este del gr. σιναπισμός, de σίναπι, mostaza).1. m. Med. Cataplasma hecha con polvo de mostaza. trastocar.(De trastrocar).1. tr. p. us. Trastornar, revolver. matachín1.(Del it. mattaccino, payaso, bufón).1. m. Antiguamente, hombre disfrazado ridículamente, con carátula y vestido de varios colores ajustado al cuerpo desde la cabeza a los pies. garnacha1.(Del prov. ganacha o garnacha).1. f. Vestidura talar que usan los togados, con mangas y un sobrecuello grande, que cae desde los hombros a las espaldas. subasta.(Del lat. sub hasta, bajo la lanza, porque la venta del botín cogido en la guerra se anunciaba con una lanza).1. f. Venta pública de bienes o alhajas que se hace al mejor postor, y regularmente por mandato y con intervención de un juez u otra autoridad. aledaño, ña.(Del lat. adlatanĕus, de ad latus).1. adj. Confinante, lindante. vericueto.1. m. Lugar o sitio áspero, alto y quebrado, por donde no se puede andar sino con dificultad.
mambrú.(De Mambrú, forma pop. de Marlborough, por alus. a J. Churchill, 1650-1722, general inglés y primer duque deMarlborough).1. m. Mar. Chimenea del fogón de los buques. puerro.(Del lat. porrum).1. m. Planta herbácea anual, de la familia de las Liliáceas, con cebolla alargada y sencilla, tallo de seis a ocho decímetros, hojas planas, largas, estrechas y enteras, y flores en umbela, con pétalos de color blanco rojizo. El bulbo de su raíz es comestible. garnacha1.(Del prov. ganacha o garnacha).1. f. Vestidura talar que usan los togados, con mangas y un sobrecuello grande, que cae desde los hombros a las espaldas. percherón, na.(Del fr. percheron, natural del Perche, antigua provincia de Francia).1. adj. Dicho de un caballo o de una yegua: Perteneciente a una raza francesa que por su fuerza y corpulencia es muy a propósito para arrastrar grandes pesos. francachela.1. f. coloq. Reunión de varias personas para regalarse y divertirse comiendo y bebiendo, en general sin tasa y descomedidamente. chanza.(Cf. it. ciancia).1. f. Dicho festivo y gracioso.; adaraja.(Del ár. hisp. addaráǧa, y este del ár. clás. daraǧah)1. f. Constr. Cada uno de los dentellones que se forman en la interrupción lateral de un muro para su trabazón al proseguirlo. U. m. en pl. témpano.(Del lat. timpănum, y este del gr. τύμπανον).1. m. Pedazo de una cosa dura, extendida o plana; como un pedazo de hielo o de tierra unida. labriego, ga.(De labra y -iego).1. m. y f. Labrador rústico. nasa.(Del lat. nassa).1. f. Arte de pesca que consiste en un cilindro de juncos entretejidos, con una especie de embudo dirigido hacia adentro en una de sus bases y cerrado con una tapadera en la otra para poder vaciarlo. calamar.(Del lat. calamarĭus, de calămus, caña o pluma de escribir).1. m. Molusco cefalópodo de cuerpo alargado, con una concha interna en forma de pluma de ave y diez tentáculos provistos de ventosas, dos de ellos más largos que el resto. Vive formando bancos que son objeto de una activa pesca. cofa.(Del ár. clás. quffah, cesto).1. f. Mar. Meseta colocada horizontalmente en el cuello de un palo para fijar los obenques de gavia, facilitar la maniobra de las velas altas, y antiguamente, también para hacer fuego desde allí en los combates. almohaza.(Del ár. hisp. almuḥássa, y este del ár. clás. miḥassah).1. f. Instrumento, usado para limpiar las caballerías, que se compone de una chapa de hierro con cuatro o cinco serrezuelas de dientes menudos y romos, y de un mango de madera o un asa. charol.(Del port. charão, y este del chino chat liao).1. m. Barniz muy lustroso y permanente, que conserva su brillo sin agrietarse y se adhiere perfectamente a la superficie del cuerpo a que se aplica. escobillón.(Del aum. de escobilla).1. m. Instrumento compuesto de un palo largo, que tiene en un extremo un cilindro con cerdas alrededor, y sirve para limpiar los cañones de las armas de fuego. sorna.(De or. inc.).1. f. Espacio o lentitud con que se hace algo.2. f. Disimulo y bellaquería con que se hace o se dice algo con alguna tardanza voluntaria.3. f. ironía (‖ tono burlón con que se dice algo). singladura.(De singlar).1. f. Mar. Distancia recorrida por una nave en 24 h, que ordinariamente empiezan a contarse desde las 12 del día. zafarrancho.(De zafar, desembarazar, y rancho).1. m. Mar. Acción y efecto de desembarazar una parte de la embarcación, para dejarla dispuesta a determinada faena. Zafarrancho de combate, de limpieza. cureña.(De curueña).1. f. Armazón compuesta de dos gualderas fuertemente unidas por medio de teleras y pasadores, colocadas sobre ruedas o sobre correderas, y en la cual se monta el cañón de artillería. alquitranar.1. tr. Untar o cubrir de alquitrán algo, como un pavimento, un tejado, una cuerda, etc., para impermeabilizarlo, protegerlo de la humedad, etc. repliegue.1. m. Pliegue doble o irregular.2. m. Acción y efecto de replegarse (‖ encerrarse en sí mismo).
duela.(Del fr. ant. douelle, dim. de doue).1. f. Cada una de las tablas que forman las paredes curvas de las pipas, cubas, barriles, etc. ariete.(Del lat. arĭes, -ĕtis, carnero).1. m. Máquina militar que se empleaba antiguamente para batir murallas, consistente en una viga larga y muy pesada, uno de cuyos extremos estaba reforzado con una pieza de hierro o bronce, labrada, por lo común, en forma de cabeza de carnero. alacrán.(Del ár. hisp. al‘aqráb, y este del ár. clás. ‘aqrab).1. m. escorpión (‖ arácnido). cuaderna.(Del lat. quaterna).1. f. En el juego de tablas, doble pareja. mohín.(De mohíno).1. m. Mueca o gesto. ajorca.(Del ár. hisp. aššúrka, y este del ár. clás. šuruk, pl. de širāk, correa).1. f. Especie de argolla de oro, plata u otro metal, usada por las mujeres para adornar las muñecas, brazos o gargantas de los pies. manumiso, sa.(Del part. irreg. de manumitir; lat. manumissus).1. adj. Dicho de una persona: horra (‖ que ha alcanzado la libertad). anona2.(De anón).1. f. Árbol de la familia de las Anonáceas, de unos cuatro metros de altura, de tronco ramoso, con corteza oscura, hojas grandes, alternas, lanceoladas, lustrosas, verdinegras por encima y más claras por el envés, flores de color blanco amarillento, solitarias, de mal olor, y fruto como una manzana, con escamas convexas, que cubren una pulpa blanca, aromática y dulce, dentro de la cual se hallan las semillas, que son negras, duras y correspondientes una a cada escama del mismo fruto. Es planta propia de países tropicales, pero se cultiva en las costas del mediodía de España. báscula.(Del fr. bascule).1. f. Aparato que sirve para medir pesos. tapón.Del fr. tapon, y este del franco *tappo).1. m. Pieza con que se tapan las vasijas, introduciéndola en el orificio por donde sale el líquido. zanjar.(De sanjar).2. tr. Remover todas las dificultades e inconvenientes que puedan impedir el arreglo y terminación de un asunto o negocio... malanga.1. f. Col., Cuba, El Salv., Hond., Pan. y P. Rico. Planta arácea, de hojas grandes acorazonadas, tallo muy corto y tubérculos comestibles, que se cultiva en terrenos bajos y húmedos. riada.1. f. Avenida, inundación, crecida. espadilla.1. f. Insignia roja, en forma de espada, que llevan los caballeros de la Orden de Santiago.2. f. Instrumento de madera, a modo de machete, que se usa para espadar.3. f. Pieza en forma de remo grande, que hace oficio de timón en algunas embarcaciones menores. merluza.(De or. inc.).1. f. Pez teleósteo marino, anacanto, de cuerpo simétrico, con la primera aleta dorsal corta y la segunda larga, tanto como la anal. Alcanza hasta un metro de longitud y es muy apreciado por su carne. Abunda en las costas de España. baladrón, na.(Del lat. balătro, -ōnis).1. adj. Fanfarrón y hablador que, siendo cobarde, blasona de valiente. caleta1.1. f. Am. Barco que va tocando, fuera de los puertos mayores, en las calas. membrillo.(Del lat. melimēlum, manzana dulce, y este del gr. μελίμηλον).1. m. Arbusto de la familia de las Rosáceas, de tres a cuatro metros de altura, muy ramoso, con hojas pecioladas, enteras, aovadas o casi redondas, verdes por el haz y lanuginosas por el envés, flores róseas, solitarias, casi sentadas y de cáliz persistente, y fruto en pomo, de diez a doce centímetros de diámetro, amarillo, muy aromático, de carne áspera y granujienta, que contiene varias pepitas mucilaginosas. Es originario de Asia Menor; el fruto se come asado o en conserva, y las semillas sirven para hacer bandolina. cámbrico, ca.(De Cambria, forma latinizada de Cymry, Gales).1. adj. Geol. Se dice del primero de los seis períodos geológicos en que se divide la era paleozoica, que abarca desde hace 600 millones de años hasta hace 500 millones de años, caracterizado por el predominio de los trilobites y la aparición de muchos filos de invertebrados. U. t. c. s. m. pizarra.(De or. inc.).1. f. Roca homogénea, de grano muy fino, comúnmente de color negro azulado, opaca, tenaz, y que se divide con facilidad en hojas planas y delgadas. Procede de una arcilla metamorfoseada por las acciones telúricas.
trébol.(Del cat. trébol, y este del gr. τρίφυλλον).1. m. Planta herbácea anual, de la familia de las Papilionáceas, de unos dos decímetros de altura, con tallos vellosos, que arraigan de trecho en trecho, hojas casi redondas, pecioladas de tres en tres; flores blancas o moradas en cabezuelas apretadas, y fruto en vainillas con semillas menudas. Es espontánea en España y se cultiva como planta forrajera muy estimada. tisana.(Del lat. ptisāna, y este del gr. πτισάνη).1. f. Bebida medicinal que resulta del cocimiento ligero de una o varias hierbas y otros ingredientes en agua. tonina.(Del lat. thunnus, atún).1. f. atún (‖ pez teleósteo).2. f. delfín1. rémora.(Del lat. remŏra).1. f. Pez teleósteo marino, del suborden de los Acantopterigios, de unos 40 cm de largo y de 7 a 9 en su mayor diámetro, fusiforme, de color ceniciento, con una aleta dorsal y otra ventral que nacen en la mitad del cuerpo y se prolongan hasta la cola, y encima de la cabeza un disco oval, formado por una serie de láminas cartilaginosas movibles, con el cual hace el vacío para adherirse fuertemente a los objetos flotantes. Los antiguos le atribuían la propiedad de detener las naves. paquidermo.(Del gr. παχύς, grueso, y -dermo).1. adj. Zool. Se dice de los mamíferos artiodáctilos, omnívoros o herbívoros, de piel muy gruesa y dura; p. ej., el jabalí y el hipopótamo. U. t. c. s. m. cayuco1.1. m. Embarcación india de una pieza, más pequeña que la canoa, con el fondo plano y sin quilla, que se gobierna y mueve con el canalete. hipocampo.(Del lat. hippocampus, y este del gr. ἱππόκαμπος).1. m. Anat. Eminencia alargada, situada junto a los ventrículos laterales del encéfalo. carey.(Del taíno carey).1. m. Tortuga de mar, de hasta un metro de longitud, con las extremidades anteriores más largas que las posteriores, los pies palmeados, las mandíbulas festoneadas y el espaldar de color pardo o leonado y dividido en segmentos imbricados. Su carne es indigesta, pero sus huevos se aprecian como manjar excelente. Abunda en las costas de las Indias Orientales y del golfo de México, donde se pesca por el valor que tiene en el comercio. carapacho1.1. m. Caparazón de las tortugas, los cangrejos y otros animales. achicoria.(De chicoria).1. f. Planta de la familia de las Compuestas, de hojas recortadas, ásperas y comestibles, así crudas como cocidas. La infusión de la amarga o silvestre se usa como remedio tónico aperitivo. cascarón.1. m. Cáscara de huevo de cualquier ave, y más particularmente la rota por el pollo al salir de él. zarcillo1.(Del lat. circellus, circulito).1. m. Pendiente, arete. guayuco.(Voz cumanagota).1. m. Col., Pan. y Ven. Taparrabo usado por los indígenas americanos. chamuscar.(Del port. chamuscar).1. tr. Quemar algo por la parte exterior. U. t. c. prnl. viloen ~.1. loc. adv. Suspendido, sin el fundamento o apoyo necesario; sin estabilidad. grava.(Voz de or. prerromano).1. f. Conjunto de guijas (‖ piedras lisas y pequeñas). añagaza.(Del ár. hisp. annaqqáza 'señuelo', y este del ár. clás. naqqāz 'pájaro saltarín').1. f. Artificio para atraer con engaño. cimbalillo.(Del dim. de címbalo).1. m. Campana pequeña, especialmente la que en las catedrales y otras iglesias se toca después de las campanas grandes para entrar en el coro. escalpelo.(Del lat. scalpellum).1. m. Med. Instrumento en forma de cuchillo pequeño, de hoja fina, puntiaguda, de uno o dos cortes, que se usa en las disecciones anatómicas, autopsias y vivisecciones. pontón.(Del lat. ponto, -ōnis).1. m. Barco chato, para pasar los ríos o construir puentes, y en los puertos para limpiar su fondo con el auxilio de algunas máquinas.; horadar.(De horado).1. tr. Agujerear algo atravesándolo de parte a parte. polilla.(De or. inc.).1. f. Mariposa nocturna de un centímetro de largo, cenicienta, con una mancha negra en las alas, que son horizontales y estrechas, cabeza amarillenta y antenas casi verticales. Su larva, de unos dos milímetros de longitud, se alimenta de borra y hace una especie de capullo, destruyendo para ello la materia en donde anida, que suele ser de lana, tejidos, pieles, papel, etc.; garamanta.(De garamante).1. adj. Se dice del individuo de un pueblo antiguo de la Libia interior. U. t. c. s. nimiedad.(Del lat. nimiĕtas, -ātis).1. f. Pequeñez, insignificancia. finca.(De fincar).1. f. Propiedad inmueble, rústica o urbana. begonia.(Del fr. bégonia).1. f. Planta perenne, originaria de América, de la familia de las Begoniáceas, de unos cuatro decímetros de altura, con tallos carnosos, hojas grandes, acorazonadas, dentadas, de color verde bronceado por encima, rojizas y con nervios muy salientes por el envés, y flores monoicas, con pedúnculos largos y dicótomos, sin corola y con el cáliz de color de rosa. alberca.(Del ár. hisp. albírka, y este del ár. clás. birkah).1. f. Depósito artificial de agua, con muros de fábrica, para el riego. algarrobo.(De algarroba).1. m. Árbol siempre verde, de la familia de las Papilionáceas, de ocho a diez metros de altura, con copa de ramas irregulares y tortuosas, hojas lustrosas y coriáceas, flores purpúreas, y cuyo fruto es la algarroba. Originario de Oriente, se cría en las regiones marítimas templadas y florece en otoño y en invierno. pérgola.(Del it. pergola, y este del lat. pergŭla, balcón).1. f. Armazón para sostener una planta.2. f. Jardín que tienen algunas casas sobre la techumbre. buganvilia o buganvilla.(De Louis Antoine, conde de Bougainville, 1729-1811, navegante francés que la trajo a Europa).1. f. Arbusto trepador suramericano de la familia de las Nictagináceas, con hojas ovales o elípticas, brácteas de diversos colores y flores pequeñas. claudicar.(Del lat. claudicāre, cojear).1. intr. Acabar por ceder a una presión o una tentación. enhestar.(De enhiesto).1. tr. Levantar en alto, poner derecho y levantado algo. U. t. c. prnl. mohín.(De mohíno).1. m. Mueca o gesto. cincel.(Del b. lat. scisellum, y este del lat. scindĕre, hender).1. m. Herramienta de 20 a 30 cm de largo, con boca acerada y recta de doble bisel, que sirve para labrar a golpe de martillo piedras y metales. cantinero, ra.1. m. y f. Persona que tiene cantina (‖ puesto de bebidas).4. f. Mujer que tenía por oficio servir bebidas a la tropa, incluso en las acciones de guerra. salvoconducto.1. m. Documento expedido por una autoridad para que quien lo lleva pueda transitar sin riesgo por donde aquella es reconocida.
maitines.(Del cat. dialect. maitines, y este del lat. [tempus] matutīnum, [tiempo] matutino).1. m. pl. Primera de las horas canónicas, rezadas antes de amanecer. achispar.(De chispa 'borrachera').1. tr. Poner casi ebria a una persona. taracea.(Del ár. hisp. tarsí', y este del ár. clás. tarṣī‘, incrustación).1. f. Embutido hecho con pedazos menudos de chapa de madera en sus colores naturales, o de madera teñida, concha, nácar y otras materias. corondel.(Del cat. corondell).1. m. Impr. Regleta o listón, de madera o metal, que ponen los impresores en el molde, de alto a bajo, para dividir la plana en columnas. porrón1.(De or. inc.).1. m. Vasija de barro de vientre abultado para agua.2. m. Redoma de vidrio muy usada en algunas provincias españolas para beber vino a chorro por el largo pitón que tiene en la panza. horchata.(Del lat. hordeāta, hecha con cebada, quizá por conducto mozár.).1. f. Bebida hecha con chufas u otros frutos, machacados, exprimidos y mezclados con agua y azúcar. basquiña.(De vasco).1. f. Saya que usaban las mujeres sobre la ropa para salir a la calle, y que actualmente se utiliza como complemento de algunos trajes regionales. atuendo.(Del lat. attonĭtus 'asombrado').1. m. Aparato, ostentación. achicar.(De chico).1. tr. Amenguar el tamaño, dimensión o duración de algo. U. t. c. prnl.2. tr. Extraer el agua de un dique, mina, embarcación, etc. trajinar.(Del lat. *tragināre, arrastrar).1. tr. Acarrear o llevar géneros de un lugar a otro.; anafe.(Del ár. hisp. annáfiẖ, y este del ár. clás. nāfiẖ 'soplador').1. m. Hornillo, generalmente portátil. cínife.(Del lat. cinyphes, y este del gr. κνίψ).1. m. mosquito (‖ insecto díptero). bujía.(De Bujía, ciudad de Argelia).2. f. Candelero en que se pone. taburete.(Del fr. tabouret).1. m. Asiento sin brazos ni respaldo, para una persona. burdo, da.(Quizá del lat. tardío burdus 'bastardo').1. adj. Tosco, basto, grosero. mangle.(Voz caribe o arahuaca).1. m. Arbusto de la familia de las Rizoforáceas, de tres a cuatro metros de altura, cuyas ramas, largas y extendidas, dan unos vástagos que descienden hasta tocar el suelo y arraigar en él, con hojas pecioladas, opuestas, enteras, elípticas, obtusas y gruesas, flores axilares de cuatro pétalos amarillentos, fruto seco de corteza coriácea, pequeño y casi redondo, y muchas raíces aéreas en parte. Es propio de los países tropicales, y las hojas, frutos y corteza se emplean en las tenerías. carey.(Del taíno carey).1. m. Tortuga de mar, de hasta un metro de longitud, con las extremidades anteriores más largas que las posteriores, los pies palmeados, las mandíbulas festoneadas y el espaldar de color pardo o leonado y dividido en segmentos imbricados. Su carne es indigesta, pero sus huevos se aprecian como manjar excelente. Abunda en las costas de las Indias Orientales y del golfo de México, donde se pesca por el valor que tiene en el comercio. pavesa.(Del lat. *pulvisĭa, de pulvis, -ĕris, polvo).1. f. Partecilla ligera que salta de una materia inflamada y acaba por convertirse en ceniza. picota.(De pico1 y pica1).1. f. Rollo o columna de piedra o de fábrica, que había a la entrada de algunos lugares, donde se exponían públicamente las cabezas de los ajusticiados, o los reos. cabilla.(Dialect. del lat. *cavicŭla, por clavicŭla, clavija).1. f. Mar. Barra redonda de hierro, de seis a ocho centímetros de grueso, con la cual se clavan las curvas y otros maderos que entran en la construcción de los buques. faena.(Del cat. ant. faena, hoy feina, cosa que se ha de hacer).1. f. Trabajo corporal. hacha1.(Del lat. *fascŭla, cruce de facŭla, pequeña antorcha, y fascis, haz).1. f. Vela de cera, grande y gruesa, de forma por lo común de prisma cuadrangular y con cuatro pabilos. muelle2.(Del cat. moll).1. m. Obra de piedra, hierro o madera, construida en dirección conveniente en la orilla del mar o de un río navegable, y que sirve para facilitar el embarque y desembarque de cosas y personas e incluso, a veces, para abrigo de las embarcaciones. nubarrón.1. m. Nube grande, oscura y densa, separada de las otras. correveidile.(De la fr. corre, ve y dile).1. com. coloq. Persona que lleva y trae cuentos y chismes. jamelgo.(Del lat. famelĭcus, hambriento).1. m. coloq. Caballo flaco y desgarbado, por hambriento. funámbulo, la.(Del lat. funambŭlus, que anda sobre una cuerda).1. m. y f. Acróbata que realiza ejercicios sobre la cuerda floja o el alambre. atusar.(Der. del lat. attonsus, part. pas. de attondĕre 'pelar, trasquilar').1. tr. Recortar e igualar el pelo con tijeras.
bahareque.(De or. taíno).1. m. Col., Ec., Hond. y Ven. bajareque (‖ pared de palos).; taita.(Del lat. tata, padre).1. m. Voz infantil con que se designa al padre.2. m. Hombre que tenía el gobierno de la mancebía.3. m. Ant. Tratamiento que suele darse a los negros ancianos.4. m. Arg. Hombre que domina una actividad por lo general vinculada al folclore urbano.El taita del bandoneón. guaricha.(Voz cumanagota).1. f. Col. y Ec. rabona (‖ mujer que suele acompañar a los soldados).2. f. Pan. Lamparita de queroseno.3. f. Ven. Indígena joven y soltera. guarura.1. f. Col. y Ven. Caracol hasta de un pie de longitud, que usado como bocina produce un sonido que se oye a gran distancia. bribonada.(De bribón).1. f. Picardía, bellaquería. barajuste.1. m. El Salv., Hond. y Ven. estampida (‖ huida impetuosa). alcaraván.(Del ár. hisp. *alkarawán, este del ár. clás. karawān, y este del persa karvān).1. m. Ave caradriforme de cabeza redondeada, patas largas y amarillas, pico relativamente corto y grandes ojos amarillos. De costumbres crepusculares o nocturnas, habita en terrenos descubiertos, pedregosos o arenosos. señero1, ra.(De seña).1. adj. Dicho de un territorio o de un pueblo: Que tenía facultad de levantar pendón en las proclamaciones de los reyes. cimarrón, na.(De cima).1. adj. Mar. Dicho de un marinero: Indolente y poco trabajador. U. t. c. s.2. adj. Am. Dicho de un animal doméstico: Que huye al campo y se hace montaraz.3. adj. Am. Dicho de un animal: Salvaje, no domesticado. culatear.1. intr. Cuba. Dicho de un arma: Dar un golpe en el hombro al ser disparada.2. intr. Ven. Acobardarse en una situación que requiere esfuerzo o resolución. U. t. c. prnl. ansina.(De ansí).1. adv. m. desus. así. U. c. rur. médano.(Del ár. hisp. máydan, y este del ár. clás. maydān, explanada [de arena, propia para combatir]; cf. port. médão).1. m. duna.2. m. Montón de arena casi a flor de agua, en un paraje en que el mar tiene poco fondo. soga.(Del lat. tardío soca).1. f. Cuerda gruesa de esparto.2. f. cuerda (‖ medida de ocho varas y media).
lindero, ra. (De linde).1. adj. Que linda con algo.2. m. Linde o lindes de dos terrenos.3. f. Linde, o conjunto de los lindes de un terreno. chinchorro.1. m. Red a modo de barredera y semejante a la jábega, aunque menor.2. m. Embarcación de remos, muy chica y la menor de a bordo.3. m. Hamaca ligera, tejida de cordeles o fibra. montaraz.(De monte y -araz).1. adj. Que anda o está hecho a andar por los montes o se ha criado en ellos.2. adj. Se dice del genio y propiedades agrestes, groseras y feroces. mugre.(Der. regres. de mugroso y mugriento).1. f. Suciedad grasienta. zanja.(De zanjar).1. f. Excavación larga y estrecha que se hace en la tierra para echar los cimientos, conducir las aguas, defender los sembrados o cosas semejantes.2. f. Am. Arroyada producida por el agua corriente.; boquerón.(Del aum. de boquera).1. m. Abertura grande. chinchorro.1. m. Red a modo de barredera y semejante a la jábega, aunque menor.2. m. Embarcación de remos, muy chica y la menor de a bordo. carnaza.1. f. Cara de las pieles que ha estado en contacto con la carne y opuesta a la flor.; ocelote.(Del náhuatl ocelotl, tigre).1. m. Felino americano de cerca de un metro y medio de longitud, de pelaje de color amarillento con rayas y lunares negros en todo el cuerpo, cola anillada, orejas negras y punteadas de blanco. Se encuentra desde Arizona hasta el norte de la Argentina.; samán.1. m. Ven. Árbol americano de la familia de las Mimosáceas, de hasta 25 m de altura, copa ancha y frondosa, hojas algo pilosas y flores rosadas, que crece en tierras calientes. mogollón, na(Del it. moccobello o cat. mogobells, propina, y estos del ár. muqābil, compensación).1. adj. p. us. holgazán.2. adj. p. us. gorrón (‖ que vive a costa ajena).3. m. coloq. Gran cantidad de algo.4. m. coloq. Lío, jaleo.5. adv. coloq. mucho (‖ con abundancia). codillo.(Del dim. de codo).1. m. En los animales cuadrúpedos, coyuntura del brazo próxima al pecho.2. m. Parte comprendida desde esta coyuntura hasta la rodilla.3. m. Parte de la rama que queda unida al tronco por el nudo cuando aquella se corta.4. m. Entre cazadores, parte de la res que está debajo del brazuelo izquierdo.; tapara.1. f. Fruto del taparo.2. f. Ven. Vasija que se hace con este fruto, utilizada para llevar líquidos. aricar.1. tr. Arar muy superficialmente.2. tr. arrejacar. panal.(De pan).1. m. Conjunto de celdillas prismáticas hexagonales de cera, colocadas en series paralelas, que las abejas forman dentro de la colmena para depositar la miel.2. m. Cuerpo de estructura semejante, que fabrican las avispas.
alondra.(Del lat. alaudŭla, dim. de alauda, voz de or. celta).1. f. Pájaro de 15 a 20 cm de largo, de cola ahorquillada, con cabeza y dorso de color pardo terroso y vientre blanco sucio. Es abundante en toda España, anida en los campos de cereales y come insectos y granos. Se la suele cazar con espejuelo.; jarcia.(Del gr. ἐξάρτια, pl. de ἐξάρτιον, aparejos de un buque).1. f. Aparejos y cabos de un buque. U. m. en pl.2. f. Conjunto de instrumentos y redes para pescar. celaje.(De cielo).1. m. Aspecto que presenta el cielo cuando hay nubes tenues y de varios matices. U. m. en pl. ebúrneo, a.(Del lat. eburnĕus).1. adj. De marfil.2. m. Claraboya o ventana.; muelle1.(Del lat. mollis).1. adj. Delicado, suave, blando.2. adj. Inclinado a los placeres sensuales. ajuar.(Del ár. hisp. aššiwár o aššuwár, y este del ár. clás. šawār o šiwār).1. m. Conjunto de muebles, enseres y ropas de uso común en la casa 2. m. Conjunto de muebles, alhajas y ropas que aporta la mujer al matrimonio.; sauce.(Del lat. salix, -ĭcis).1. m. Árbol de la familia de las Salicáceas, que crece hasta 20 m de altura, con tronco grueso, derecho, de muchas ramas y ramillas péndulas. Tiene copa irregular, estrecha y clara, hojas angostas, lanceoladas, de margen poco aserrado, verdes por el haz y blancas y algo pelosas por el envés, flores sin cáliz ni corola, en amentos verdosos, y fruto capsular. Es común en las orillas de los ríosvguadaña.(Del germ. *waith-, y este quizá del gót. *waithô, prado, pastizal; cf. a. al. ant. weida,neerl. ant. weitha).1. f. Instrumento para segar, que se maneja con ambas manos, formado por una hoja larga y curvilínea, puntiaguda por un lado y sujeta por el otro, más ancho, a un mango largo que forma ángulo con el plano de la hoja y lleva dos manijas, una en el extremo y otra en el segundo tercio del mango. acero.(Del lat. aciarĭum, de acĭes, filo).1. m. Aleación de hierro y carbono, en diferentes proporciones, que, según su tratamiento, adquiere especial elasticidad, dureza o resistencia.2. m. Cada uno de los aceros especiales.3. m. Arma blanca, y en especial la espada.
jauría.1. f. Conjunto de perros mandados por el mismo perrero que levantan la caza en una montería. esquila1.(Del gót. *skĭlla; cf. a. al. ant. scëlla).1. f. Cencerro pequeño, en forma de campana.2. f. Campana pequeña para convocar a los actos de comunidad en los conventos y otras casas. postrero, ra.(De *postrarĭus, por postrēmus, infl. por primarĭus).1. adj. Último en una lista o serie.2. adj. Se dice de la parte más retirada o última en un lugar.3. f. Hond. Segunda siembra y cosecha de maíz o frijol que se inicia en octubre y se recoge en enero o febrero.gualdrapa.(De or. inc.).1. f. Cobertura larga, de seda o lana, que cubre y adorna las ancas de la mula o del caballo. yeso.(Del lat. gypsum, y este del gr. γύψος).1. m. Sulfato de calcio hidratado, compacto o terroso, blanco por lo común, tenaz y tan blando que se raya con la uña. Deshidratado por la acción del fuego y molido, tiene la propiedad de endurecerse rápidamente cuando se amasa con agua, y se emplea en la construcción y en la escultura.; chicha1.(Voz infantil; cf. it. ciccia).1. f. coloq. Carne comestible.; curaca.(De or. quechua).1. m. Am. Mer. Cacique, potentado o gobernador.; guaca.(Del quechua waca, dios de la casa)1. f. Sepulcro de los antiguos indios, principalmente de Bolivia y el Perú, en que se encuentran a menudo objetos de valor.2. f. En América Central y gran parte de la del Sur, sepulcro antiguo indio en general.3. f. Am. Mer. y Hond. Tesoro escondido o enterrado.; guiño.(De guiñar).1. m. Acción de guiñar (‖ cerrar el ojo).2. m. destello (‖ resplandor vivo y efímero). habano, na.1. adj. Perteneciente o relativo a La Habana, y, por ext., a la isla de Cuba. Tabaco habano.2. adj. Se dice del color del tabaco claro.3. m. Cigarro puro elaborado en la isla de Cuba con hoja de la planta de aquel país. lozanía.(De lozano).1. f. En las plantas, vigor y frondosidad. telaraña.1. f. Tela que forma la araña segregando un hilo muy tenue.2. f. Cosa sutil, de poca entidad, sustancia o subsistencia. raudal.(De raudo).1. m. Caudal de agua que corre violentamente.2. m. Abundancia de cosas que rápidamente y como de golpe concurren o se derraman. chantre.(Del fr. chantre).1. m. Dignidad de las iglesias catedrales, a cuyo cargo estaba antiguamente el gobierno del canto en el coro. escarcela.(Del it. scarsella, bolsa).1. f. Mochila del cazador, a manera de red.2. f. Adorno femenino, especie de cofia.3. f. Especie de bolsa que pendía de la cintura. yaraví.(De or. quechua).1. m. Melodía dulce y melancólica de origen incaico, que se canta o se interpreta con quena. chispa.(Voz onomat.).1. f. Partícula encendida que salta de la lumbre, del hierro herido por el pedernal, etc.2. f. Gota de lluvia menuda y escasa.3. f. Partícula de cualquier cosa;
huaiño.(Voz quechua).1. m. Bol. Baile popular de la región andina.2. m. Bol. Música con que se acompaña este baile. rastrojo.(De restojo).1. m. Residuo de las cañas de la mies, que queda en la tierra después de segar.2. m. El campo después de segada la mies y antes de recibir nueva labor. zagal1, la.(Del ár. hisp. zaḡál[l], joven, valiente, o del ár. clás. zuḡlūl, muchacho).1. m. y f. Pastor joven. rosicler.(Del fr. rose y clair, rosa y claro).1. m. Color rosado, claro y suave de la aurora. sahumar.(Del lat. suffumāre).1. tr. Dar humo aromático a algo a fin de purificarlo o para que huela bien. U. t. c. prnl. guante.(Quizá del cat. guant, y este del franco *want; cf. b. al. wante, neerl. want).1. m. Prenda para cubrir la mano, que se hace, por lo común, de piel, tela o tejido de punto, y tiene una funda para cada dedo.2. m. Cubierta para proteger la mano, hecha de caucho, goma, cuero, etc., como la que usan los cirujanos y los boxeadores. cencerro.(Formación onomat. de or. inc., quizá del vasco zinzerri, campanilla del perro).1. m. Campana pequeña y cilíndrica, tosca por lo común, hecha con chapa de hierro o de cobre, que se usa para el ganado y suele atarse al pescuezo de las reses. sepia.(Del lat. sepĭa, y este del gr. σηπία).1. f. jibia (‖ molusco).2. f. Materia colorante que se saca de la jibia y se emplea en pintura.3. m. Color rojizo claro, que se obtiene de esta materia o por otros procedimientos. aliento.(Del lat. *alenĭtus, por anhelĭtus).1. m. Aire que se expulsa al respirar. Echar el aliento. Buen, mal aliento.2. m. respiración (‖ acción y efecto de respirar).3. m. Vida, impulso vital.4. m. Espíritu, alma. yugo.(Del lat. iugum).1. m. Instrumento de madera al cual, formando yunta, se uncen por el cuello las mulas, o por la cabeza o el cuello, los bueyes, y en el que va sujeta la lanza o pértigo del carro, el timón del arado, etc.2. m. Armazón de madera unida a la campana que sirve para voltearla.3. m. Ley o dominio superior que sujeta y obliga a obedecer.4. m. Carga pesada, prisión o atadura. congoja.(Del cat. congoixa).1. f. Desmayo, fatiga, angustia y aflicción del ánimo. quena.(Del quechua kkhéna).1. f. Flauta aborigen del Altiplano, construida tradicionalmente con caña, hueso o barro. Mide unos 50 cm de longitud y se caracteriza por su escotadura en forma de U con el borde anterior afilado. esquila1.(Del gót. *skĭlla; cf. a. al. ant. scëlla).1. f. Cencerro pequeño, en forma de campana.2. f. Campana pequeña para convocar a los actos de comunidad en los conventos y otras casas.


trajinar.(Del lat. *tragināre, arrastrar).1. tr. Acarrear o llevar géneros de un lugar a otro.; embozar.1. tr. Cubrir el rostro por la parte inferior hasta las narices o los ojos. U. m. c. prnl.2. tr. Disfrazar, ocultar con palabras o con acciones algo para que no se entienda fácilmente. chasco1.(Voz onomat.).1. m. Burla o engaño que se hace a alguien. novicio, cia.(Del lat. novicĭus).1. m. y f. Persona que, en la religión donde tomó el hábito, no ha profesado todavía.2. m. y f. Principiante en cualquier arte o facultad. U. t. c. adj.3. m. y f. p. us. Persona muy compuesta y arreglada en sus acciones, especialmente en la modestia, por ser esto lo que de ordinario se ve en los novicios de las religiones. faz(Del lat. facĭes).1. f. Rostro o cara. copla.(Del lat. copŭla, unión, enlace).1. f. Combinación métrica o estrofa.2. f. Composición poética que consta solo de una cuarteta de romance, de una seguidilla, de una redondilla o de otras combinaciones breves, y por lo común sirve de letra en las canciones populares.3. f. pareja (‖ conjunto de dos personas o cosas que tienen alguna semejanza).4. f. pl. coloq. versos.5. f. pl. Cuentos, habladurías, impertinencias, evasivas. terquedad.1. f. Cualidad de terco.2. f. Porfía, disputa obstinada. rechinar.(De re- y china1).1. intr. Dicho de una cosa: Hacer o causar un sonido, comúnmente desapacible, por rozar con otra. Le rechinaban los dientes.2. intr. Entrar mal o con disgusto en algo que se propone o dice, o hacerlo con repugnancia.
longaniza.(Del lat. vulg. lucanicĭa, infl. por longus).1. f. Pedazo largo de tripa estrecha rellena de carne de cerdo picada y adobada. sisar.(De sisa).1. tr. Quedarse con la sisa (‖ parte que se defrauda o se hurta).2. tr. Hacer sisas (‖ en las prendas de vestir). jarrazo.1. m. Golpe dado con jarra o jarro. soga.(Del lat. tardío soca).1. f. Cuerda gruesa de esparto. cincha.(Del lat. cingŭla, ceñidores).1. f. Faja de cáñamo, lana, cerda, cuero o esparto, con que se asegura la silla o albarda sobre la cabalgadura, ciñéndola ya por detrás de los codillos o ya por debajo de la barriga y apretándola con una o más hebillas. turrón.(De or. inc.).1. m. Dulce, por lo general en forma de tableta, hecho de almendras, piñones, avellanas o nueces, tostado todo y mezclado con miel y azúcar. podenco.1. m. El de cuerpo algo menor, pero más robusto que el del lebrel, con la cabeza redonda, las orejas tiesas, el lomo recto, el pelo medianamente largo, la cola enroscada y las manos y pies pequeños, pero muy fuertes. Es poco ladrador y sumamente sagaz y ágil para la caza, por su gran vista, olfato y resistencia. recio1, cia.1. adj. Fuerte, robusto, vigoroso. Era un hombre recio en extremo. paletoque.(Del fr. ant. paltoke).1. m. p. us. Capotillo de dos haldas largo hasta las rodillas y sin mangas. sartal.1. m. sarta (‖ serie de cosas metidas en un hilo o cuerda). bodigo.(Del lat. [panis] votīvus '[pan] ofrecido en voto').1. m. Panecillo hecho de la flor de la harina, que se suele llevar a la iglesia por ofrenda. cañizo, za.(Del lat. cannicĭus, der. de canna, caña).1. adj. Ec. y Ven. Hecho o cubierto de cañas.2. m. Tejido de cañas y bramante o tomiza que sirve para camas en la cría de gusanos de seda, armazón en los toldos de los carros, sostén del yeso en los cielos rasos, etc. mancilla.(Quizá del lat. vulg. macella, manchita).1. f. mancha (‖ deshonra, desdoro).2. f. ant. paño (‖ mancha oscura en el cuerpo).3. f. ant. Llaga o herida que mueve a compasión.4. f. ant. Lástima, compasión.
Historia de la lengua española
Aportes prerromanos
Los aportes prerromanos son los correspondientes a la lengua española anteriores al siglo III a. C.: Los pueblos primitivos que vivían en la Península Ibérica y que solo en parte conocemos (íberos, celtas, vascos) y los que comerciaban con ellos (fenicios, cartagineses y griegos).
A partir del siglo III a. C., se produce la romanización de la Península, proceso que se alargará hasta finales del siglo I a. C. Este proceso afectará a muchos ámbitos de la vida peninsular, incluido el lingüístico. Las lenguas prerromanas decaen en su uso y se limitan cada vez más a las áreas rurales. Inicialmente, se da un extensivo bilingüismo en los principales centros de ocupación romanos, y posteriormente las lenguas indígenas quedan limitadas a las regiones más aisladas. Así en el uso público son sustituidas por el latín, que es la lengua administrativa del Imperio romano.
El castellano medieval comprende el período desde los primeros textos en el siglo X hasta el inicio del reajuste del sistema consonántico hacia el siglo XIV. El castellano medieval de los siglos X a XIII se encontraba en situación de transición entre los finales del latín tardío y los comienzos del español medio (siglo XV). El español medieval está más cerca en ciertos aspectos de otras lenguas romances de la península que el español moderno.
Tras la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo V, el latín vulgar evoluciona progresivamente en toda la Europa latina diversificándose. En ese mismo siglo, se producen las invasiones bárbaras, lo cual va a permitir la incorporación al español de algunos vocablos germánicos, junto con los que ya habían entrado anteriormente en el latín vulgar. Destacan los relacionados con las contiendas como guerra (werra), o yelmo (helm). Algunos nombres propios también derivan de las lenguas germánicas; es el caso de Álvaro (de all -todo- y wars -prevenido-) o Fernando (de frithu -pacífico- y nanth -atrevido-). Las sucesivas transformaciones fonológicas y gramaticales llevarían a la emergencia de las lenguas romances como lenguas con dificultades para la inteligibilidad mutua entre el siglo VI y IX d. C. Dicha evolución va a originar la aparición de las diversas lenguas romances.
En el siglo VIII, la expansión musulmana en la Península Ibérica pone a las lenguas romances peninsulares bajo una fuerte influencia léxica del árabe (más de 4000 vocablos en español), apareciendo el mozárabe (un conjunto poco conocido de dialectos romances con cierta influencia del árabe, fue el idioma utilizado por los cristianos arabizados). El contacto con los árabes probablemente dotó al mozárabe de unas características que lo distinguen del resto de lenguas romances. Muchas palabras castellanas actuales provienen del árabe como álgebra, almohada, almirante (donde al- es artículo), aceite, o ajedrez.
En el Siglo IX, la influencia árabe tiene sus expresiones artísticas, con la aparición de Jarchas y otros textos medievales en mozárabe, muchas escritas en alfabeto árabe, en lugar del alfabeto latino.
Alfonso X el Sabio, Rey de Castilla y Rey de León (1252-1284), institucionalizó las Escuelas de traductores de Toledo. De ellas surgió una forma estandarizada de castellano medieval, conocida como castellano alfonsino que el propio rey usó en sus obras. Entre los méritos de Alfonso X se cuenta la redacción de obras científicas e historiográficas (El Lapidario, Las Siete Partidas, General Estoria y la Primera Crónica) en lengua castellana en lugar de en latín como había sido costumbre. Alfonso X elevó el prestigio del uso escrito del castellano escrito dentro su corte y por todo el territorio castellano, al mismo tiempo en que Castilla y León se expandían paulatinamente hacia el sur. Además Alfonso X emprendió numerosos proyectos, tales como la traducción de textos jurídicos al castellano y la normalización ortográfica del mismo, bajo la labor de eruditos y escribas eclesiásticos.
El castellano medieval presentaba cierta variación dialectal y cambio sincrónico, aunque bajo el reinado de Alfonso X se extendió el uso del estándar literario toledano debido a Alfonso X y sus colaboradores. Esta lengua escrita estándar se cree representativa de la lengua culta de la corte y la de otros escritores del siglo XIII.
El castellano medieval, con sus influencias prerromanas, se expandió al sur de la península a medida que avanzaba la Reconquista. A finales del siglo XV, coincidiendo con la unión política de los reinos de Castilla y Aragón, la toma de Granada y el descubrimiento de América, Antonio de Nebrija publica en Salamanca su Gramática castellana, el estudio gramatical no relacionado al latín, siendo el primer tratado de gramática de la lengua castellana (y de la lengua moderna en general).
Con la expansión del Imperio español, el idioma español se expande a través de los Virreinatos de Nueva España, del Perú, Nueva Granada, el Río de la Plata y la colonia Filipina, Guam, Islas Marianas y las Carolinas. Esta espectacular difusión permitió a la lengua adquirir nuevo léxico procedente de lenguas nativas del continente Americano, sobre las que a su vez tuvo un enorme impacto.
El español medieval o castellano medieval se refiere a las variantes del castellano habladas en la península ibérica entre el siglo X hasta entrado el siglo XV aproximadamente; más específicamente antes de que sucediera el reajuste consonántico que daría origen al español contemporáneo. La primera obra extensa de la literatura en castellano medieval es el llamado Cantar de mio Cid o Poema de mio Cid, creado a finales del siglo XII o principios del siglo XIII por autor anónimo.


El castellano antiguo está testimoniado desde finales del siglo X, se considera que el texto más antiguo conservado podría ser la Nodicia de Kesos. Esta lengua experimentó una serie de importantes cambios fonológicos y gramaticales hasta llegar al castellano moderno. Convencionalmente se agrupa la evolución de la lengua como:
Castellano antiguo (o más propiamente castellano medieval), nombre usado universalmente para designar la lengua testimoniada entre los siglos X y XIV. Este estadio de la lengua se caracteriza por poseer un número elevado de sibilantes y distinguir entre fricativas sordas y sonoras.
Castellano medio (o español áurico), entre los siglos XV y XVII el español experimentó una serie de cambios que llevaron del castellano antiguo al castellano moderno. Entre ellos están el reajuste de las sibilantes, la fijación de la posición de pronombres clíticos.
Castellano moderno (o español moderno) a partir del siglo XVIII la fonología y gramática del castellano se reconocen como muy cercanas al castellano moderno, con diferencias ligeras.
El sistema fonológico del castellano antiguo era mucho más cercano al de las demás lenguas romances que el inventario actual. El inventario más antiguo que podemos reconstruir con seguridad se habría mantenido más o menos sin cambios entre los siglos X y XIV aproximadamente. Ese inventario habría estado dado por tres pares de sibilantes, sordas y sonoras con valor de distinción fonológica.
En castellano medieval no existía el sonido fricativo velar sordo [x] correspondiente a la grafía moderna j o g (ante e, i) en la lengua moderna; tampoco existía el sonido interdental fricativo sordo [θ], del castellano septentrional, que representado hoy las grafías z o c (ante e, i).
A partir de finales del siglo XVI y mediados del siglo XVII el inventario fonológico habría quedado reducido por la pérdida de sonoridad en las fricativas y el reajuste de las sibilantes al siguiente inventario.
Los textos en español medieval muestra los mismos cinco grafemas del español moderno < a, e, i, o, u > aunque algunas alternancias del tipo siento/sentimos (frente a lleno/llenamos) y cuezo/cocemos (frente a coso/cosemos) son evidencias de que originalmente debió existir una diferencia entre vocales semicerradas (/e/, /o/) y vocales semiabiertas (/ɛ/, /ɔ/). Este sistema es similar al de muchas lenguas romances como el portugués (excluyendo sus vocales nasales) o el catalán. Sin embargo, los fonemas /ɛ/, /ɔ/ —que sólo se daban en sílaba tónica— desaparecieron rápidamente, dando lugar a diptongos crecientes /je/, /we/ en sílaba tónica (*tɛnes > tienes, *pɔdo > puedo) y a vocales semicerradas /e/, /o/ en sílaba átona. El siguiente cuadro resume las vocales presentes en español medieval arcaico reconstruibles a partir de la evidencia del latín y las alternancias presentes en español medieval tardío
La ortografía del español medieval, en lo que respecta a las sibilantes, es idéntica a la que se sigue usando en portugués moderno, lengua que sigue reflejando los valores fonéticos originales (al no haber sufrido el reajuste de las sibilantes que se dio en español medio entre los siglos XVI y XVII). La ortografía española se debe a la reforma de 1815. El antiguo sonido del castellano medieval [z], se representaba como ⟨ s ⟩ entre vocales, y en español moderno sólo aparece como alófono frente a consonantes sonoras. Ejemplos de grafía de las sibilantes son:
xefe (español mod. jefe, cf. portugués chefe)
Xeres (esp. mod. Jerez, cf. portugués Xerez)
oxalá (esp. mod. ojalá, cf. portugués oxalá)
dexar (esp. mod. dejar, cf. portugués deixar)
fazer o facer (esp. mod. hacer, cf. portugués fazer)
dezir (esp. mod. decir, cf. portugués dizer)
lança (esp. mod. lanza, cf. portugués lança)
passar (esp. mod. pasar, cf. portugués passar)
foces 'hoces', fozes 'garganta' (esp. mod. hoces en ambos casos, cf. portugués foices, fozes)
coxo 'paticojo' / cojo 'agarro' (esp. mod. cojo en ambos casos, cf. portugués coxo, colho)
osso (animal), oso (osar) (esp. mod. oso en ambos casos, cf. portugués urso, ouso)
Las letras ⟨b⟩ y ⟨v⟩ posiblemente marcaban sonidos diferentes; ⟨b⟩ representaba una oclusiva en posición inicial (y tal vez en entre vocales); mientras que ⟨v⟩ entre vocales representaba una aproximante o fricativa labial (o labiodental), en posición inicial tenía el mismo sonido [b]. En la reforma ortográfica de 1815, se decidió que ⟨b⟩ y ⟨v⟩ que por entonces no eran diferentes representaran etiomológicamente la grafía latina siempre que fuera posible (con muy pocas excepciones como boda < lat. vota). Algunos ejemplos de ortografía antigua:
aver (esp. mod. haber, cf. latín habēre, portugués haver)
caber (esp. mod. caber, cf. latín capere, portugués caber)
bever (esp. mod. beber, cf. latín bibere; portugués beber < antiguo:'bever)
bivir/vivir (esp. mod. vivir, cf. latín vīvere, portugués viver)
amava (esp. mod. amaba, cf. latín amābam/amābat, portugués amava)
La letra ⟨f⟩ presentaba dos alófonos uno labiodental [f], otro labial [ɸ] ( como en fuente). El primero dio normalmente en español medieval tardío y español medio /h/ representado como ⟨h⟩ (aunque flor > flor no *hlor y fiel > fiel no *hiel), mientras que el segundo dio en español moderno [f]. Mientras que la mayoría de ⟨h⟩ del español medieval eran puramente etimológicas y eran mudas (ya que la /h/ original del latín había caído). Ejemplos:
fablar (esp. mod. hablar)
fazer o facer (esp. mod. hacer)
fijo (esp. mod. hijo)
foces / fozes (esp. mod. hoces)
follín (esp. mod. hollín)
ferir (esp. mod. herir)
falso (esp. mod. falso)
fama (esp. mod. fama)
forma (esp. mod. forma y horma)
fiel (esp. mod. fiel)
fuerte (esp. mod. fuerte)
flor (esp. mod. flor)
Nótese que eun muchos cultismos (fama, falso) se mantiene el sonido [f]. El cambio /f/ > /h/ fue gradual y no se dio uniformemente igual en todas partes esa es la razón por la que existen variantes como: Fernández / Hernández (< esp. med. Fernandez), Ferrero / Herrero, fierro / hierro o fondo / hondo; satisfacer / hacer.
En el cambio del castellano antiguo al español moderno se produjeron numerosos cambios analógicos y regularizaciones, especialmente en el paradigma verbal. Por ejemplo, en español antiguo son frecuentes formas de pretérito perfecto simple en -uve muchas retenidas aún en la lengua moderna (anduve, tuve, ...) pero otras ya desaparecidas como (conuve 'conocí' o similarmente truxe 'traje', ...).
Latín Castellano antiguo Forma regularizada
COGNŌVĪ conuve conocí
TRŪXĪ truxe traje
AMBULĀVĪ anduve
TENUĪ tuve
En el español medieval usó la forma vos, era al igual que ahora una forma de segunda persona, pero se usaba tanto para el plural como forma de respeto. Para distinguir ese uso se introdujo una forma de plural informal vosotros que se oponía a vos. La forma vos tendió a generalizarse, de manera similar a lo sucede en las variantes de español con voseo, por esa razón se hizo común en situaciones formales usar la forma vuesa merced > vuesarced > vuesaced > vuested > usted (con muchas otras variantes) que marcaba aún más la distancia y el respeto. La generalización como forma de plural de vosotros llevó por analogía a la creación de la forma nosotros (presente hoy en día en todas las variedades).
En castellano medieval los perfectos compuestos de los verbos de movimiento se construían con el auxiliar "ser":
(1) Las mugieres son llegadas a Castiella.
'Las mujeres han llegado a Castilla'.
La pertenencia o posesión se expresaba con el verbo aver (haber):
(2) Pedro ha dos fijas
'Pedro tiene dos hijas'
En el pretérito perfecto compuesto, el participio pasado solía concordar en género y número gramaticales con el objeto directo. Por ejemplo:
(3) María ha cantadas dos canciones
'María ha cantado dos canciones.'
A continuación se presentan algunas formas en latín y sus correspondientes en castellano medieval y en español moderno.
Latín
acceptare, captare, effectus, respectus
Castellano antiguo
acetar, catar, efeto, respeto
Español moderno
aceptar, captar, efecto, respecto y respeto
Latín
et, non, nos, hic e, et;
Castellano antiguo
non, no; nós; í y, e;
Español moderno
no; nosotros; ahí
Latín
stabat; habui, habebat; facere, fecisti
Castellano antiguo
estava; ove, avié; far/fer/fazer, feziste
Español moderno
estaba; hube, había; hacer, hiciste
Latín
quando, quid, qui (quem), quo modo
Castellano antiguo
quando, que, qui, commo/cuemo
Español moderno
cuando, que, quien, como
La cultura de los iberos, de origen probablemente norteafricano: a ellos debió la península el nombre de Iberia, que le dan los escritores griegos.
Las antiguas civilizaciones prerromanas
La actual Baja Andalucía y el sur de Portugal fueron asiento de la civilización tartesia o turdetana, que hubo de recibir tempranas influencias de los navegantes venidos de Oriente.
El florecimiento de la civilización tartesia fue largo.
También los fenicios sostenían relaciones comerciales con el Sur de España.
Fenicios y griegos se disputaron el predominio en la región Tartesia.
Gádir (recinto amurallado)-Gades (romanos)-Qadis (árabe)-actual Cádiz.
A los cartagineses se debe la fundación de Cartago, capital de sus dominios en España.
De origen púnico se dice ser el nombre de Hispania, que en lengua fenicia significa "Tierra de conejos".
La colonización helénica, desterrada del sur, prosiguió en Levante, donde se hallaban Lucentum>Alicante.
Al contacto con las civilizaciones oriental y griega se desarrolló el arte ibérico.
En el siglo VI pueblos célticos habían llegado hasta Portugal y la Baja Andalucía.
En la época de Augusto el geógrafo griego Estrabón afirmó que entre los naturales de la península Hispana había diversidad de lenguas.
La influencia de las lenguas prerromana en el idioma español
El español se conservan algunos sufijos derivativos nominales de abolengo prerromano (arro, orro, urro, buharro, machorro, baturro) de origen mediterráneo primitivo.
Por los siglos XI y XII subsistían ieco y ueco, procedentes de eccu y occu no latinos; ahora sólo se encuentran con pérdida total de significado, en palabras sueltas (muñeca, morueco) y en nombres de lugar (Barrueco). En peñasco, nevasca, borrasca parece sobrevivir un sufijo ligur asco. Del precéltico o céltico aiko, aecu, muy atestiguado en inscripciones hispanas, proviene iego, bastante activo en otro tiempo (andariego, mujeriego, solariego, palaciego).
Son muy numerosas las palabras españolas que no encuentran etimología adecuada en latín ni en otras lenguas conocidas (abarca, artiga, aulaga, barda, barraca, barro, cueto, charco, galápago, manteca, perro, rebeco, sima, samaruego, toca, tojo), pero no se ha encontrado fundamento suficiente para señalarles procedencia concreta de alguna lengua prerromana conocida.
Los autores latinos citan como hispanas o ibéricas hasta unas treinta palabras, que en su mayoría no han llegado al romance. Varrón afirma que lancea (lanza) no era voz latina, sino hispana. Plinio recoge arrugia "conducto subterráneo", antecendente de arroyo.
No son prerromanos muchos celtismos que, tomados de los galos, adquirieron carta de la naturaleza en latín e pasaran a todas o gran parte de las lenguas romances. Así ocurrió con un nombre característico del vestido celta, camisia (esp.camisa). La vivienda celta dejó al latín capanna (esp. cabaña). Después de la romanización el vascuense ha seguido proporcionando al español algunos vocablos.
La época alfonsí y los inicios de la 
prosa castellana
El llamado castellano alfonsí fue el resultado de la labor regia de Alfonso X,
conocido por el sobrenombre de el Sabio. Reinó en Castilla y León a lo largo de treinta y dos años, de 1252 a 1284. Todos los historiadores coinciden en señalar que fue uno de los monarcas más importantes, si no el más influyente, de toda la Edad Media en la Península Ibérica. Hijo del rey Fernando III supo culminar y engrandecer todas las empresas sociales, políticas, económicas y culturales que su padre había emprendido
años atrás.
Su proceder como mecenas se vio cumplido con el desarrollo de la Escuela de Traductores de Toledo, la cual ya funcionaba desde el siglo XII aunque será ahora con su patronazgo cuando alcance su momento más esplendoroso. Alfonso X, como nadie hasta ese momento, supo aprovechar la realidad social de su reino con la convivencia de
judíos y musulmanes, ya que de ambos grupos intentó asimilar toda la cultura de la que eran portadores.
Con Alfonso X la lengua castellana adquiere carta de naturaleza como lengua escrita y cultural. Tal afirmación puede ser hecha porque antes de su reinado, la lengua culta escrita era el latín, y a partir de la labor de su scriptorium y de la difusión de documentos desde su cancillería, deja ese puesto prominente al castellano.
La gran innovación de Alfonso X en este procedimiento fue suprimir ese último paso: la traducción por escrito en latín. De esta forma la traducción de los textos árabes, o en otros casos de textos griegos, quedaba directamente escrita en castellano.
Dos fueron las obras de Historia que se escribieron bajo su supervisión: la Grande e General Estoria (que finaliza en la época en la que vivieron los padres de la Virgen, basándose en La Biblia y en los textos mitológicos procedentes del mundo grecorromano) y la Estoria de España o Primera Crónica General (en la que recorre todo el pasado ibérico hasta el reinado de Alfonso VIII de Castilla; aquí se apoya el los
cronistas anteriores, sobre todo en Rodrigo Jiménez de Rada y en Lucas de Tuy). Los dos textos fueron redactados en castellano. El objetivo expreso que tenía el monarca para acometer tales empresas no era otro que su propio sentido de la historia, es decir, en su concepción del mundo los acontecimientos históricos deben ser conocidos para poder aprender de ellos y no equivocarse de nuevo; el pasado lo concibe
como experiencia política.


Los poetas DE ESPAÑA
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Originario de Sevilla, España, Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 siendo su padre un célebre pintor del costumbrismo sevillano quien dejó huérfano a Adolfo a los cinco años.
Como legado para la literatura del mundo, Gustavo Adolfo Bécquer dejó sus "Rimas" a través de las cuales deja ver lo melancólico y atormentado de su vida.
Por ser un romántico tardío, ha sido asociado igualmente con el movimiento posromántico. Aunque en vida ya alcanzó cierta fama, solo después de su muerte y tras la publicación del conjunto de sus escritos alcanzó el prestigio que hoy se le reconoce.
Su obra más célebre son las Rimas y Leyendas. Los poemas e historias incluidos en esta colección son esenciales para el estudio de la literatura hispana, sobre la que ejercieron posteriormente una gran influencia.
RIMA LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!

Garcia Lorca
Federico García Lorca (Fuente Vaqueros,1 Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, Granada, 18 de agosto de 1936)2 fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.
Murió fusilado tras la sublevación militar que dio origen a la Guerra Civil Española.
GRANADA

Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.

Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?

¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?

Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.

¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.

RAFAEL DE LEÓN
Rafael de León y Arias de Saavedra, VIII marqués del Valle de la Reina, VII marqués del Moscoso y IX conde de Gómara (Sevilla, 6 de febrero de 1908 - Madrid, 9 de diciembre de 1982), fue un poeta español de la Generación del 27 y autor de letras para copla, faceta esta última en la que se hizo famoso por haber formando parte del trío Quintero, León y Quiroga. Fue el letrista de algunas de las más célebres canciones populares españolas del siglo XX, como Tatuaje, Ojos verdes, A ciegas, A la lima y al limón ¡Ay pena, penita, pena!, María de la O, Con divisa verde y oro, ..
Romance de los ojos verdes


-¿De dónde vienes tan tarde?
¡Dime, di! ¿De dónde vienes?
-Vengo de ver unos ojos
verdes como el trigo verde.
El sueño juega y se esconde
en la plaza de mi frente;
cabalgo por las ojeras
de unos ojos en relieve.
El cuarto se va llenando
de mar, de barcos y peces,
acuarium improvisado
sobre el barniz de los muebles,
mientras que la media luna
de junio roja y solemne
se suicida sobre el filo
de la mañana que viene.
-¿De dónde vienes cantando?
¡Dime, di! ¿De dónde vienes?
-Vengo de ver unos ojos
verdes como el limón verde.
Por el río de la siesta
pasa un pregón hecho nieve
persianas atravesando:
"¡Chumbos frescos, ¿quién los quiere?!"
La sábana de la cama
en silencio se defiende
amortajando suspiros
bajo la cal de sus pliegues
contra dos cuerpos desnudos
que su blancura oscurece;
muslos de trigo en mis muslos
brazos delgados y ardientes
que como ríos morenos
iluminados de fiebre
se precipitan sin pulso
por la llanura del vientre
en una lucha romana
de mirtos y de laureles.
-¿Dónde naciste? -En Tarifa,
¿Y tú? -En Sevilla. Mis sienes
están preñadas de olivos
como tus ojos de verdes.
El silencio apuñalado
vuelve a sembrar las paredes
y un sueño de torres altas
y de relojes ausentes
sobre la cama cansada
echa su capa de nieve.
-¿De dónde vienes borracho?
¡Dime, di! ¿De dónde vienes?
-Vengo... vengo de la viña
y el olivarito verde.
-¿Qué mala hierba pisaste,
quién te atravesó las sienes
con ese mal fario...? ¡Dime!
-Son las cosas de la suerte,
unos la encuentran de espaldas,
otros la encuentran de frente,
y yo me encontré a sus ojos
verdes como el trigo verde.
-¿Quieres que te haga una taza
de hierbabuena caliente?
-Quiero su voz, luna y plata
diciéndome que me quiere.
-¿Quieres que te ate un pañuelo
y te lo anude a la frente?
-Quiero sus brazos de trigo
y su cintura de aceite.
-¿Quieres que cante una nana
para ver si así te duermes?
-Quiero sentirme en el cuello
su aliento de flauta breve.
-Entonces... mi corazón,
dime, ¡por Dios! lo que quieres.
-Quiero sus ojos. Sus ojos
verdes como el trigo verde,
como el limón y la albahaca,
como el mar y los cipreses,
el romero y los laureles...
Si no me traes sus ojos,
¡dile que venga la muerte!
ANTONIO MACHADO
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875 – Colliure, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98 y uno de sus miembros más representativos. Su obra inicial suele inscribirse en el movimiento literario denominado Modernismo.
HE ANDADO MUCHOS CAMINOS

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancòlicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adònde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.

JOSE DE ESPRONCEDA
José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado (Almendralejo, España; 25 de marzo de 1808 - Madrid; 23 de mayo de 1842), fue un célebre escritor de la época del Romanticismo, considerado como el más destacado poeta romántico español.
EL REO DE MUERTE

¡Para hacer bien por el alma
del que van a ajusticiar!
I

Reclinado sobre el suelo
con lenta amarga agonía,
pensando en el triste día
que pronto amanecerá,
en silencio gime el reo
y el fatal momento espera
en que el sol por vez postrera
en su frente lucirá.

Un altar y un crucifijo,
y la enlutada capilla
lánguida vela amarilla
tiñe en su luz funeral,
y junto al mísero reo,
medio encubierto el semblante,
se oye al fraile agonizante
en son confuso rezar.

El rostro levanta el triste
y alza los ojos al cielo;
tal vez eleva en su duelo
la súplica de piedad:
¡Una lágrima! ¿es acaso
de temor o de amargura?
¡Ay! a aumentar su tristura
¡Vino un recuerdo quizá!

Es un joven y la vida
llena de sueños de oro,
pasó ya, cuando aún el lloro
de la niñez no enjugó:
El recuerdo es de la infancia,
¡Y su madre que le llora,
para morir así ahora
con tanto amor le crió!

Y a par que sin esperanza
ve ya la muerte en acecho,
su corazón en su pecho
siente con fuerza latir,
al tiempo que mira al fraile
que en paz ya duerme a su lado,
y que ya viejo y postrado
le habrá de sobrevivir.

¿Mas qué rumor a deshora
rompe el silencio? resuena
una alegre cantinela
y una guitarra a la par,
y gritos y de botellas
que se chocan, el sonido,
y el amoroso estallido
de los besos y el danzar.

Y también pronto en son triste
lúgubre voz sonará:
¡Para hacer bien por el alma
del que van a ajusticiar!

Y la voz de los borrachos,
y sus brindis, sus quimeras,
y el cantar de las rameras,
y el desorden bacanal
en la lúgubre capilla
penetran, y carcajadas,
cual de lejos arrojadas
de la mansión infernal.

Y también pronto en son triste
lúgubre voz sonará:
¡Para hacer bien por el alma
del que van a ajusticiar!

¡Maldición! al eco infausto
el sentenciado maldijo
la madre que como a hijo
a sus pechos le crió;
y maldijo el mundo todo,
maldijo su suerte impía,
maldijo el aciago día
y la hora en que nació.

JOSÉ ZORILLA
José Zorrilla y Moral (Valladolid, 21 de febrero de 1817 – Madrid, 23 de enero de 1893) fue un poeta y dramaturgo español.
CORRIENDO VAN POR LA VEGA

Corriendo van por la vega
a las puertas de Granada
hasta cuarenta gomeles
y el capitán que los manda.
Al entrar en la ciudad,
parando su yegua blanca,
le dijo éste a una mujer
que entre sus brazos lloraba:
«Enjuga el llanto, cristiana
no me atormentes así,
que tengo yo, mi sultana,
un nuevo Edén para ti.
Tengo un palacio en Granada,
tengo jardines y flores,
tengo una fuente dorada
con más de cien surtidores,
y en la vega del Genil
tengo parda fortaleza,
que será reina entre mil
cuando encierre tu belleza.
Y sobre toda una orilla
extiendo mi señorío;
ni en Córdoba ni en Sevilla
hay un parque como el mio.
Allí la altiva palmera
y el encendido granado,
junto a la frondosa higuera,
cubren el valle y collado.
Allí el robusto nogal,
allí el nópalo amarillo,
allí el sombrío moral
crecen al pie del castillo.
Y olmos tengo en mi alameda
que hasta el cielo se levantan
y en redes de plata y seda
tengo pájaros que cantan.
Y tú mi sultana eres,
que desiertos mis salones
están, mi harén sin mujeres,
mis oídos sin canciones.
Yo te daré terciopelos
y perfumes orientales;
de Grecia te traeré velos
y de Cachemira chales.
Y te dará blancas plumas
para que adornes tu frente,
más blanca que las espumas
de nuestros mares de Oriente.
Y perlas para el cabello,
y baños para el calor,
y collares para el cuello;
para los labios... ¡amor!»
«¿Qué me valen tus riquezas
-respondióle la cristiana-,
si me quitas a mi padre,
mis amigos y mis damas?
Vuélveme, vuélveme, moro
a mi padre y a mi patria,
que mis torres de León
valen más que tu Granada.»
Escuchóla en paz el moro,
y manoseando su barba,
dijo como quien medita,
en la mejilla una lágrima:
«Si tus castillos mejores
que nuestros jardines son,
y son más bellas tus flores,
por ser tuyas, en León,
y tú diste tus amores
a alguno de tus guerreros,
hurí del Edén, no llores;
vete con tus caballeros.»
Y dándole su caballo
y la mitad de su guardia,
el capitán de los moros
volvió en silencio la espalda.
MIGUEL HERNÁNDEZ
Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27».
LAS ABARCAS DESIERTAS

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

RAFAEL ALBERTI
Rafael Alberti Merello (El Puerto de Santa María, Cádiz, 16 de diciembre de 1902 - ibídem, 28 de octubre de 1999) fue un escritor español, especialmente reconocido como poeta, miembro de la Generación del 27. Está considerado uno de los mayores literatos españoles de la llamada Edad de Plata de la literatura española,1 cuenta en su haber con numerosos premios y reconocimientos. Murió a los 96 años.
Tras la Guerra Civil Española se exilió debido a su militancia en el Partido Comunista de España. A su vuelta a España, tras el fin de la dictadura franquista, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1983 y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz en 1985.2
Publicó sus memorias bajo el título de La arboleda perdida.
Sueño del marinero

Yo, marinero, en la ribera mía,
posada sobre un cano y dulce río
que da su brazo a un mar de Andalucía,

sueño ser almirante de navío,
para partir el lomo de los mares
al sol ardiente y a la luna fría.

¡Oh los yelos del sur! ¡Oh las polares
islas del norte! ¡Blanca primavera,
desnuda y yerta sobre los glaciares,

cuerpo de roca y alma de vidriera!
¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,
bajo el plumero azul de la palmera!

Mi sueño, por el mar condecorado,
va sobre su bajel, firme, seguro,
de una verde sirena enamorado,

concha del agua allá en su seno oscuro.
¡Arrójame a las ondas, marinero:
-Sirenita del mar, yo te conjuro!

Sal de tu gruta, que adorarte quiero,
sal de tu gruta, virgen sembradora,
a sembrarme en el pecho tu lucero.

Ya está flotando el cuerpo de la aurora
en la bandeja azul del océano
y la cara del cielo se colora

de carmín. deja el vidrio de tu mano
disuelto en la alba urna de mi frente,
alga de nácar, cantadora en vano

bajo el vergel azul de la corriente.
¡Gélidos desposorios submarinos,
con el ángel barquero del relente

y la luna del agua por padrinos!
El mar, la tierra, el aire, mi sirena,
surcaré atado a las cabellos finos

y verdes de tu álgida melena.
Mis gallardetes blancos enarbola,
¡Oh marinero!, ante la aurora llena

¡y ruede por el mar tu caracola!

VICENTE LUIS MORA
Vicente Luis Mora Suárez-Varela (Córdoba, 26 de septiembre de 1970) es un escritor, poeta, ensayista y crítico literario español.
Ha recibido diversos galardones por sus obras literarias. Aparte de colaborar con revistas y suplementos culturales (como Ínsula, Animal sospechoso, Clarín, El invisible anillo, Mercurio o Quimera o Cuadernos del Sur del Diario Córdoba) mantiene un prestigioso1 blog de crítica literaria y cultural titulado Diario de lecturas. La obra de Mora está incluida en varias antologías de poesía y narrativa.
LA CASA NEGRA

Llegué de noche a esta casa extraña
desalojé el color para asentarme
me horrorizaron sus paredes blancas
tras diluir mi esencia bajé al sótano
allí encontré enterradas mis raíces
hacían de cimientos de la casa
ya era parte de ella sin saberlo
quise hacerla a mi imagen y medida
tomé mi esencia que dormía en cubos
y fui tapando su horroroso albor
y me salvó la mano que escribía
la pluma hisopo sustanciando el llanto

ahora hasta las tejas son oscuras

soy un tintero triste y solitario

las nubes no se acercan sin mancharse

mi cuerpo es un sinfín de líneas negras

el negativo exacto de la página

en esta casa ya no vive nadie
PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA
Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 17 de enero de 1600 - ibídem, 25 de mayo de 1681) fue un escritor barroco español del Siglo de Oro, fundamentalmente conocido por su teatro. Caballero de la Orden de Santiago.
SONETOS

1

A las flores

Éstas que fueron pompa y alegría
despertando al albor de la mañana,
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría.

Este matiz que al cielo desafía,
Iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se emprende en término de un día!

A florecer las rosas madrugaron,
y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.

Tales los hombres sus fortunas vieron:
en un día nacieron y espiraron;
que pasados los siglos, horas fueron.


2

A las estrellas

Esos rasgos de luz, esas centellas
que cobran con amagos superiores
alimentos del sol en resplandores,
aquello viven, si se duelen dellas.

Flores nocturnas son; aunque tan bellas,
efímeras padecen sus ardores;
pues si un día es el siglo de las flores,
una noche es la edad de las estrellas.

De esa, pues, primavera fugitiva,
ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere;
registro es nuestro, o muera el sol o viva.

¿Qué duración habrá que el hombre espere,
o qué mudanza habrá que no reciba
de astro que cada noche nace y muere.

4

A un altar de Santa Teresa

La que ves en piedad, en llama, en vuelo,
ara en el suelo, al sol pira, al viento ave,
Argos de estrellas, imitada nave,
nubes vence, aire rompe y toca al cielo.

Esta pues que la cumbre del Carmelo
mira fiel, mansa ocupa y surca grave,
con muda admiración muestra süave
casto amor, justa fe, piadoso celo.

¡Oh militante iglesia, más segura
pisa tierra, aire enciende, mar navega,
y a más pilotos tu gobierno fía!

Triunfa eterna, está firme, vive pura;
que ya en el golfo que te ves se anega
culpa infiel, torpe error, ciega herejía.


5

A San Isidro

Los campos de Madrid, Isidro santo,
emulación divina son del cielo,
pues humildes los ángeles su suelo
tanto celebran y veneran tanto.

Celestes labradores, en cuanto
son amorosa voz, con santo celo
vos enviáis en angélico consuelo
dulce oración, que fertiliza el llanto.

Dichoso agricultor, en quien se encierra
cosecha de tan fértiles despojos,
que divino y humano os da tributo,

no receléis el fruto de la tierra,
pues cogerán del cielo vuestros ojos,
sembrando aquí sus lágrimas, el fruto.

LOPE DE VEGA
Félix Lope de Vega y Carpio (Madrid, 25 de noviembre de 1562-ibídem, 27 de agosto de 16351 ) fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal.
El llamado Fénix de los ingenios y Monstruo de la Naturaleza (por Miguel de Cervantes) renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que el teatro comenzaba a ser un fenómeno cultural de masas. Máximo exponente, junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana y autor de muchas novelas.
A MIS SOLEDADES VOY

A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.

¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!

Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.

El dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.

La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo,
su locura en su arrogancia,
mi humildad en su desprecio.

O sabe naturaleza
más que supo en otro tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.

Sólo sé que no sé nada,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.

Señales son del jüicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más
otros por cartas de menos.

Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los extraños
y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?

Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
con el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento,

y algunos inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.

Virtud y filosofía
peregrina como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.

Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños!

Fea pintan a la envidia,
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos.

Ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, afirmaron
parabién, ni pascua dieron.

Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.

TIRSO DE MOLINA
Tirso de Molina (pseudónimo de fray Gabriel Téllez), (Madrid, 24 de marzo de 1579 - Almazán, Provincia de Soria, 12 de marzo de 1648), fue un dramaturgo, poeta y narrador español del Barroco.
Tirso de Molina destaca sobre todo como autor teatral. Su dramaturgia abarca principalmente la comedia de enredo, como Don Gil de las calzas verdes, y obras hagiográficas como la trilogía de La Santa Juana o La dama del olivar.
COPLAS

De no hallar en mis amores
el número de mi mesa
sabe Dios cuánto me pesa.

Cuéstame hartos desvelos
celos bastardos, mal nacidos celos.

No soy carne ni pescado,
y aunque mi sazón es corta
sé muy bien lo que me importa.

Mi gusto aprendió en Toscana,
pues hallo el arte de amar
en el tropo variar.

Peor que el diablo soy si me resuelvo,
pues a puerta cerrada aún no me vuelvo.

Cúpome el número sexto,
mas yo he sido tan fiel
que jamás me acusé de él.

Puesto que no hay más que ver
en lo que llego a mirar,
aún hay más que desear.

Para la flecha de amor,
aunque aguda y penetrante,
tengo el pecho de diamante.

Aunque en orden a limpieza
todos dirán en mi abono
mejor cuelo que jabono.

No lloréis, ojos hermosos,
no lloréis.
Podrá ser que os engañéis.

Sin pundonor, sin melindres,
sin desdenes, vengo a ser
don calla a más no poder.

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TRIUNFO DE AMOR

Fuga

Hagan plaza, den entrada,
que viene triunfando Amor
de una batalla mortal
en que ha sido vencedor.


Romance

Una soberbia hermosura
armas contra Amor previene,
por huir del dulce yugo
que ha domado tantas frentes.

Con los rayos de sus ojos
al sol venció muchas veces,
y con victorias tan grandes
bien pudo desvanecerse.

Y viendo al Amor desnudo
persuadióse fácilmente
que de los más flacos bríos
no pudiera defenderse.

Que no es posible que haya
en denudez tan patente
herida que al tierno niño
dolor o sangre no cueste.

Tuvo por vanas sus flechas,
que como es ciego parece
que sólo del aire vago
serán cometas lucientes.

Pues una vez que le hirieron
fue tan sin riesgo, que en breve
aun no quedó en la memoria
señal que la herida acuerde.

Presentóle la batalla,
mas con halago valiente
el niño dios resistía
sin amenazas crueles.

Y en vez de bronces bastardos
hace que en su campo suene
dulce voz, que la victoria
le previno desta suerte:

Desarmado y ciego, Amor
vencerá mejor.

Corrióse de su arrogancia
la hermosísima rebelde
y al honor pone en el campo
que le venza y atropelle.

¡Qué dura fue la batalla!
Mas el honor tuvo siempre
la desdicha de inclinarse,
y un niño entonces le vence.

Retirándose el recato,
más que cobarde, prudente
lidiaba, pero no pudo
en una ocasión valerse.

Acometiéronle juntos
una tropa de desdenes,
mas del honor rebatidos
unos huyen y otros mueren.

Ya está cerca de rendida
la bella airada, ya teme,
ya se defiende sin brío,
mas con todo se defiende.

Su entendimiento animoso
al duro combate viene,
mas cegóse con el humo
del fuego que Amor enciende.

Del respecto acompañada
la libertad te acomete.
Vino Amor con ella a brazos
y rindiósele obediente.

Vencida llora la ingrata
y sobre una alfombra verde
vertió por lágrimas perlas,
pero dulcísimamente.

Con tan preciosa victoria,
Amor ufano y alegre
manda que en dulce armonía
su gloria y triunfo celebren:

Desarmado y ciego, Amor
vencerá mejor.

FRAY LUIS DE LEÓN
Fray Luis de León1 (Belmonte, Cuenca, 1527 o 15282 – Madrigal de las Altas Torres, Ávila, 23 de agosto3 de 1591) fue un poeta, humanista y religioso agustino español de la Escuela salmantina.
Fray Luis de León es uno de los escritores más importantes de la segunda fase del Renacimiento español junto con Francisco de Aldana, Alonso de Ercilla, Fernando de Herrera y San Juan de la Cruz. Su obra forma parte de la literatura ascética de la segunda mitad del siglo XVI y está inspirada por el deseo del alma de alejarse de todo lo terrenal para poder alcanzar a Dios, identificado con la paz y el conocimiento. Los temas morales y ascéticos dominan toda su obra.
ODA I
VIDA RETIRADA

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

ODA XVIII
EN LA ASCENSIÓN

¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y tú, rompiendo el puro
aire, ¿te vas al inmortal seguro?

Los antes bienhadados,
y los agora tristes y afligidos,
a tus pechos criados,
de ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?

¿Qué mirarán los ojos
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura,
¿qué no tendrá por sordo y desventura?

Aqueste mar turbado,
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué norte guiará la nave al puerto?

¡Ay!, nube, envidiosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!


LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE
Luis de Góngora y Argote (Córdoba, 11 de julio de 1561-ibídem, 23 de mayo de 1627) fue un poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, máximo exponente de la corriente literaria conocida, más tarde y con simplificación perpetuada a lo largo de siglos, como culteranismo o gongorismo, cuya obra será imitada tanto en su siglo como en los siglos posteriores en Europa y América. Como si se tratara de un clásico latino, sus obras fueron objeto de exégesis ya en su misma época.
SONETOS

1

A Córdoba

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
De honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
De arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
Que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre glorïosa patria mía,
Tanto por plumas cuanto por espadas!

Si entre aquellas rüinas y despojos
Que enriquece Genil y Dauro baña
Tu memoria no fue alimento mío,

Nunca merezcan mis ausentes ojos
Ver tu muro, tus torres y tu río,
Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!


2

De la brevedad engañosa de la vida

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agonal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,

que presurosa corre, que secreta,
a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
fiera que sea de razón desnuda,
cada Sol repetido es un cometa.

¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.

Mal te perdonarán a ti las horas:
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.


3

Inscripción para el sepulcro de Dominico Greco

Esta en forma elegante, oh peregrino,
de pórfido luciente dura llave,
el pincel niega al mundo más süave,
que dio espíritu a leño, vida a lino.

Su nombre, aún de mayor aliento dino
que en los clarines de la Fama cabe,
el campo ilustra de ese mármol grave:
venéralo y prosigue tu camino.

Yace el Griego. Heredó Naturaleza
Arte; y el Arte, estudio; Iris, colores;
Febo, luces -si no sombras, Morfeo-.

Tanta urna, a pesar de su dureza,
lágrimas beba, y cuantos suda olores
corteza funeral de árbol sabeo.


4

De un caminante enfermo que se enamoró donde fue hospedado

Descaminado, enfermo, peregrino,
en tenebrosa noche, con pie incierto
la confusión pisando del desierto,
voces en vano dio, pasos sin tino.

Repetido latir, si no vecino,
distinto, oyó de can siempre despierto,
y en pastoral albergue mal cubierto,
piedad halló, si no halló camino.

Salió el Sol, y entre armiños escondida,
soñolienta beldad con dulce saña
salteó al no bien sano pasajero.

Pagará el hospedaje con la vida;
más le valiera errar en la montaña
que morir de la suerte que yo muero.


5

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello;

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

ARCIPRESTE DE HITA
Juan Ruiz (Alcalá de Henares, Madrid,1 n. 1 c. 1284 - c. 1351), conocido como el Arcipreste de Hita, fue el creador de una obra miscelánea predominantemente narrativa en verso que constituye una de las obras literarias más importantes de la literatura medieval española, el Libro de buen amor.
Gozos de Santa María (1)

¡O María
luz del día,
tú me guía
toda vía!

Gáname gracia e bendiçión
e de Jhesú consolaçión,
que pueda con devoçión
cantar de tu alegría.

El primero gozo queAs lea:
en çibdad de Galilea,
Nazarec creo que sea,
oviste mensajería

del ángel que a ti vino,
Grabïel santo e digno;
tróxote mensaz divino,
díxote: ¡Ave María!

Tú, desque el mandado oíste,
omilmente lo resçebiste,
luego virgen conçebiste
al fijo que Dios enbía.

En Belem acaesçió
el segundo quando nasçió
e sin dolor aparesçió
de ti, Virgen, el Mexía.

El tercero cuentan las Leyes
quando venieron los reyes
e adoraron al que veyes
en tu braço do yazía.

Ofreçiól mirra Gaspar,
Melchior fue ençienso dar,
oro ofreçió Baltasar
al que Dios e omne seía.

Alegría quarta e buena
fue quando la Madalena
te dixo goço sin pena,
que el tu fijo vevía.

El quinto plazer oviste
quando al tu fijo viste
sobir al Çielo e diste
graçias a Dios ó subía.

Madre, el tu gozo sesto:
quando en los disçípulos, presto,
fue Spíritu Santo puesto
en tu santa conpañía.

Del septeno, Madre santa,
la Iglesia toda canta:
sobiste con gloria tanta
al çielo quana ý avía.

Reinas con tu fijo quisto,
nuestro Señor Jhesu Christo:
por ti sea de nós visto
en la gloria sin fallía.



Gozos de Santa María (2)

Virgen, del Çielo reína,
e del mundo melezina,
quiérasme oír,
que de tus gozos
escriva yo prosa digna
por te servir.

Dezirte he tu alegría
rogándote toda vía,
yo pecador,
que a la grand culpa mía
non pares mientes, María,
mas al loor.

Tú siete gozos oviste:
el primero, quando resçebiste
Salutaçión
del ángel, quando oíste
¡Ave, María; conçebiste
Dios, salvaçión.

El segundo fue conplido
quando fue de ti nasçido
e sin dolor;
de los ángeles servido,
fue luego conosçido
por Salvador.

Fue el tu gozo terçero
quando vino el luzero
a demostrar
el camino verdadero
a los reyes, conpañero
fue en guiar.

Fue tu quarta alegría
quando te dixo, María,
el Grabïel
que el tu fijo vevía
e por señal te dezía
que viera a él.

El quinto fue de grand dulçor:
quando al tu fijo Señor
viste sobir
al çielo, a su Padre Mayor,
e tú fincaste con amor
de a él ir.

Non es el sesto de olvidar:
los discípulos vino alunbrar
con espanto;
tú estavas en ese lugar,
del çielo viste ý entrar
Spíritu Santo.

Este septeno non ha par:
quando por ti quiso enbïar
Dios tu padre,
al çielo te fizo pujar,
con él te fizo assentar
como a Madre.

Señora, óy al pecador,
que tu fijo, el Salvador,
por nós diçió
del çielo, en ti morador;
el que pariste, blanca flor,
por nós murió.

Pecadores non aborrescas,
pues por ellos ser merescas
Madre de Dios;
ant'él connusco parescas,
nuestras almas le ofrescas,
ruégal por nós.
FRANCISCO DE QUEVEDO
Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos (Madrid, 14 de septiembre de 15801 – Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 8 de septiembre de 1645), conocido como Francisco de Quevedo, fue un escritor español del Siglo de Oro. Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española y es especialmente conocido por su obra poética, aunque también escribió obras narrativas y obras dramáticas.
UN VALENTÓN

Un valentón de espátula y gregüesco,
que a la muerte mil vidas sacrifica,
cansado del oficio de la pica,
mas no del ejercicio picaresco,

retorciendo el mostacho soldadesco,
por ver que ya su bolsa le repica,
a un corrillo llegó de gente rica,
y en el nombre de Dios pidió refresco.

"Den voacedes, por Dios, a mi pobreza
-les dice-; donde no; por ocho santos
que haré lo que hacer suelo sin tardanza!"

Mas uno, que a sacar la espada empieza,
"¿Con quién habla? -le dice al tiracantos-,
¡cuerpo de Dios con él y su crianza!

Si limosna no alcanza,
¿qué es lo que suele hacer en tal querella?"
Respondió el bravonel: "¡Irme sin ella! "

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A LA EDAD DE LAS MUJERES

De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta.
¡Dichoso aquel que en tal edad la goza!

De treinta a treinta y cinco no alboroza;
mas puédese comer con sal pimienta;
pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en vísperas ya de una coroza.

A los cuarenta y cinco es bachillera,
ganguea, pide y juega del vocablo;
cumplidos los cincuenta, da en santera,

y a los cincuenta y cinco echa el retablo.
Niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.

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DESENGAÑO DE LAS MUJERES

Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.
JORGE MANRIQUE
Jorge Manrique (Paredes de Nava, Palencia o Segura de la Sierra, Jaén, ¿1440? – Santa María del Campo Rus, Cuenca, 24 de abril de 1479)2 fue un poeta castellano del Prerrenacimiento, sobrino del también poeta Gómez Manrique. Es autor de las Coplas a la muerte de su padre, uno de los clásicos de la literatura española de todos los tiempos.
COPLAS POR LA MUERTE DE SU PADRE


Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Invocación:

Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas
sus sabores;
A aquél sólo me encomiendo,
aquél sólo invoco yo
de verdad,
que en este mundo viviendo
el mundo no conoció
su deidad.

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Este mundo bueno fue
si bien usáramos de él
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquél
que atendemos.
Aun aquel hijo de Dios,
para subirnos al cielo
descendió
a nacer acá entre nos,
y a vivir en este suelo
do murió.

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.

Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
el color y la blancura,
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud.

Pues la sangre de los godos,
y el linaje y la nobleza
tan crecida,
¡por cuántas vías y modos
se pierde su gran alteza
en esta vida!
Unos, por poco valer,
¡por cuán bajos y abatidos
que los tienen!
otros que, por no tener,
con oficios no debidos
se mantienen.

Los estados y riqueza
que nos dejan a deshora,
¿quién lo duda?
no les pidamos firmeza,
pues son de una señora
que se muda.
Que bienes son de Fortuna
que revuelven con su rueda
presurosa,
la cual no puede ser una
ni estar estable ni queda
en una cosa.

Pero digo que acompañen
y lleguen hasta la huesa
con su dueño:
por eso nos engañen,
pues se va la vida apriesa
como sueño;
y los deleites de acá
son, en que nos deleitamos,
temporales,
y los tormentos de allá,
que por ellos esperamos,
eternales.

Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.

Si fuese en nuestro poder
hacer la cara hermosa
corporal,
como podemos hacer
el alma tan glorïosa,
angelical,
¡qué diligencia tan viva
tuviéramos toda hora,
y tan presta,
en componer la cativa,
dejándonos la señora
descompuesta!

Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
por casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la muerte
como a los pobres pastores
de ganados.

Dejemos a los troyanos,
que sus males no los vimos
ni sus glorias;
dejemos a los romanos,
aunque oímos y leímos
sus historias.
No curemos de saber
lo de aquel siglo pasado
qué fue de ello;
vengamos a lo de ayer,
que también es olvidado
como aquello.

¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención
como trajeron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?
¿qué fueron sino verduras
de las eras?

¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?
¿Qué se hicieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
que tañían?
¿Qué se hizo aquel danzar,
aquellas ropas chapadas
que traían?

Pues el otro, su heredero,
don Enrique, ¡qué poderes
alcanzaba!
¡Cuán blando, cuán halagüeño
el mundo con sus placeres
se le daba!
Mas verás cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró;
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duró con él
lo que le dio!

Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vajillas tan febridas,
los enriques y reales
del tesoro;
los jaeces, los caballos
de sus gentes y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados?

Pues su hermano el inocente,
que en su vida sucesor
se llamó,
¡qué corte tan excelente
tuvo y cuánto gran señor
le siguió!
Mas, como fuese mortal,
metióle la muerte luego
en su fragua.
¡Oh, juïcio divinal,
cuando más ardía el fuego,
echaste agua!

Pues aquel gran Condestable,
maestre que conocimos
tan privado,
no cumple que de él se hable,
sino sólo que lo vimos
degollado.
Sus infinitos tesoros,
sus villas y sus lugares,
su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?
¿Qué fueron sino pesares
al dejar?

Y los otros dos hermanos,
maestres tan prosperados
como reyes,
que a los grandes y medianos
trajeron tan sojuzgados
a sus leyes;
aquella prosperidad
que tan alta fue subida
y ensalzada,
¿qué fue sino claridad
que cuando más encendida
fue amatada?

Tantos duques excelentes,
tantos marqueses y condes
y varones
como vimos tan potentes,
di, muerte, ¿dó los escondes
y traspones?
Y las sus claras hazañas
que hicieron en las guerras
y en las paces,
cuando tú, cruda, te ensañas,
con tu fuerza las aterras
y deshaces.

Las huestes innumerables,
los pendones, estandartes
y banderas,
los castillos impugnables,
los muros y baluartes
y barreras,
la cava honda, chapada,
o cualquier otro reparo,
¿qué aprovecha?
que si tú vienes airada,
todo lo pasas de claro
con tu flecha.

Aquél de buenos abrigo,
amado por virtuoso
de la gente,
el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
y tan valiente;
sus hechos grandes y claros
no cumple que los alabe,
pues los vieron,
ni los quiero hacer caros
pues que el mundo todo sabe
cuáles fueron.

Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados
y parientes!
¡Qué enemigo de enemigos!
¡Qué maestro de esforzados
y valientes!
¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!
¡Qué razón!
¡Cuán benigno a los sujetos!
¡A los bravos y dañosos,
qué león!

En ventura Octaviano;
Julio César en vencer
y batallar;
en la virtud, Africano;
Aníbal en el saber
y trabajar;
en la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad
con alegría;
en su brazo, Aureliano;
Marco Tulio en la verdad
que prometía.

Antonia Pío en clemencia;
Marco Aurelio en igualdad
del semblante;
Adriano en elocuencia;
Teodosio en humanidad
y buen talante;
Aurelio Alejandro fue
en disciplina y rigor
de la guerra;
un Constantino en la fe,
Camilo en el gran amor
de su tierra.

No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas
ni vajillas;
mas hizo guerra a los moros,
ganando sus fortalezas
y sus villas;
y en las lides que venció,
muchos moros y caballos
se perdieron;
y en este oficio ganó
las rentas y los vasallos
que le dieron.

Pues por su honra y estado,
en otros tiempos pasados,
¿cómo se hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos y criados
se sostuvo.
Después que hechos famosos
hizo en esta misma guerra
que hacía,
hizo tratos tan honrosos
que le dieron aún más tierra
que tenía.

Estas sus viejas historias
que con su brazo pintó
en juventud,
con otras nuevas victorias
ahora las renovó
en senectud.
Por su grande habilidad,
por méritos y ancianía
bien gastada,
alcanzó la dignidad
de la gran Caballería
de la Espada.

Y sus villas y sus tierras
ocupadas de tiranos
las halló;
mas por cercos y por guerras
y por fuerza de sus manos
las cobró.
Pues nuestro rey natural,
si de las obras que obró
fue servido,
dígalo el de Portugal
y en Castilla quien siguió
su partido.

Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero:
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la muerte a llamar
a su puerta,

diciendo: "Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero,
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama.

No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama glorïosa
acá dejáis,
¡aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal
ni verdadera¿;
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal
perecedera.

El vivir que es perdurable
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida deleitable
en que moran los pecados
infernales;
mas los buenos religiosos
gánanlo con oraciones
y con lloros;
los caballeros famosos,
con trabajos y aflicciones
contra moros.

Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos;
y con esta confianza
y con la fe tan entera
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera
ganaréis."

No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera
es locura.

MARQUÉS DE SANTILLANA
El Marqués de Santillana, nombre por el que es conocido Íñigo López de Mendoza, I marqués de Santillana, I conde del Real de Manzanares y señor de Hita y Buitrago (Miranda de Ebro, Burgos, 19 de agosto de 1398 - Guadalajara, 25 de marzo de 1458), fue un militar y poeta del Prerrenacimiento.
SERRANILLAS


Serranilla I

Serranilla de Moncayo,
Dios vos dé buen año entero,
ca de muy torpe lacayo
faríades cavallero.

Ya se pasava el verano,
al tiempo que onbre se apaña
con la ropa á la tajaña,
encima de Oxmediano
ví serrana sin argayo
andar al pie del otero,
más clara que sale en Mayo,
ell alva, nin su luzero.

Díxele: "Dios nos mantenga,
serrana de buen donayre."
Respondió como en desgayre:
¡Ay!, que en hora buena venga
aquel que para Sanct Payo
desta yrá mi prisionero."

E vino a mí como un rayo
diziendo: "Preso, montero."

Díxele: "Non me matedes,
serrana, sin ser oído,
ca yo non soy del partido,
desos por quien vos lo avedes.

Aunque me vedes tal sayo
en Agreda soy frontero,
e non me llaman Pelayo,
magüer me vedes señero."

Desque oyó lo que dezía,
dixo: "Perdonad, amigo,
mas folgad ora comigo,
e dexad la montería.

A este çurrón que trayo
quered ser mi parcionero,
pues me fallesçió Mingayo
que era comigo ovejero.


Entre Torellas y el Fayo
pasaremos el Febrero."

Díxele: "De tal ensayo,
serrana, soy placentero."



DUQUE DE RIVAS
Ángel María de Saavedra y Ramírez de Baquedano, III duque de Rivas, grande de España, más conocido por su título nobiliario de duque de Rivas, (Córdoba, 10 de marzo de 1791 – Madrid, 22 de junio de 1865) fue un escritor, dramaturgo, poeta, pintor y político español, conocido por su famoso drama romántico Don Álvaro o la fuerza del sino (1835). Fue presidente del gobierno español (Consejo de Ministros entonces) en 1854, durante sólo dos días.
UNA ANTIGUALLA DE SEVILLA

Romance I

- El candil

Más ha de quinientos años,
en una torcida calle,
que de Sevilla, en el centro,
da paso a otras principales;

Cerca de la media noche,
cuando la ciudad más grande
es de un grande cementerio
en silencio y paz imagen;

De dos desnudas espadas
que trababan un combate,
turbó el repentino encuentro
las tinieblas impalpables.

El crujir de los aceros
sonó por breves instantes,
lanzando azules centellas,
meteoro de desastres.

Y al gemido, ¡Dios me valga!
¡Muerto soy! Y al golpe grave
de un cuerpo que a tierra vino,
el silencio y paz renacen.

Al punto una ventanilla
de un pobre casuco abren;
y, de tendones y, huesos,
sin jugo, como sin carne,

Una mano y brazo asoman,
que sostienen por el aire
un candil, cuyos destellos
dan luz súbita a la calle.

En pos un rostro aparece
de gomia o bruja espantable
a que otra marchita mano
o cubre o da sombra en parte.

Ser dijérase la muerte
que salía a apoderarse
de aquella víctima humana
que acababan de inmolarle;

O de la eterna justicia,
de cuyas miradas nadie
consigue ocultar un crimen,
el testigo formidable.

Pues a la llama mezquina,
con el ambiente ondeante,
que dando luz roja al muro
dibujaba desiguales.

Los tejados y azoteas
sobre el oscuro celaje,
dando fantásticas formas
a esquinas y bocacalles.

Se vio en medio del arroyo,
cubierto de lodo y sangre,
el negro bulto tendido
de un traspasado cadáver.

Y de pie a su frente un hombre,
vestido negro ropaje,
con una espada en la mano,
roja hasta los gavilanes.

El cual, en el mismo punto,
sorprendido de encontrarse
bañado de luz, esconde
la faz en su embozo, y parte.

Aunque no como el culpado
que se fuga por salvarse,
sino como el que inocente,
mueve tranquilo el pie y grave.

Al andar, sus choquezuelas
formaban ruido notable,
como el que forman los dados
al confundirse y mezclarse.

Rumor de poca importancia
en la escena lamentable,
mas de tan mágico efecto,
y de un influjo tan grande.

En la vieja, que asomaba
el rostro y luz a la calle,
que, cual si oyera el silbido
de venenosa ceraste,

O crujir las negras alas
del precipitado Arcángel,
grita en espantoso aullido,
¡Virgen de los Reyes, valme!

Suelta el candil, que en las piedras
se apaga y aceite esparce,
y cerrando la ventana
de un golpe, que la deshace,

Bajo su mísero lecho
corre a tientas a ocultarse,
tan acongojada y yerta,
que apenas sus pulsos laten.

Por sorda y ciega haber sido
aquellos breves instantes,
la mitad diera gustosa
de sus días miserables:

Y hubiera dado los días
de amor y dulces afanes
de su juventud, y dado
las caricias de sus padres,

Los encantos de la cuna,
y... en fin, hasta lo que nadie
enajena, la esperanza,
bien solo de los mortales:

Pues lo que ha visto la abruma,
y la aterra lo que sabe,
que hay vistas, que son peligros,
y aciertos que muerte valen.


ROSALÍA DE CASTRO
Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837 — Padrón, 15 de julio de 1885) fue una poetisa y novelista española que escribió tanto en lengua gallega como en lengua española. Considerada en la actualidad como un ente indispensable en el panorama literario del siglo XIX, representa junto con Eduardo Pondal y Curros Enríquez una de las figuras emblemáticas del Rexurdimento gallego, no sólo por su aportación literaria en general y por el hecho de que sus Cantares Gallegos sean entendidos como la primera gran obra de la literatura gallega contemporánea, sino por el proceso de sacralización al que fue sometida y que acabó por convertirla en encarnación y símbolo del pueblo gallego.1 Además, es considerada junto con Gustavo Adolfo Bécquer, como la precursora de la poesía española moderna.
A ORILLAS DEL SAR

I

A través del follaje perenne
que oír deja rumores extraños,
y entre un mar de ondulante verdura,
amorosa mansión de los pájaros,
desde mis ventanas veo
el templo que quise tanto.

El templo que tanto quise...,
pues no sé decir ya si le quiero,
que en el rudo vaivén que sin tregua
se agitan mis pensamientos,
dudo si el rencor adusto
vive unido al amor en mi pecho.


2

¡Otra vez!, tras la lucha que rinde
y la incertidumbre amarga
del viajero que errante no sabe
dónde dormirá mañana,
en sus lares primitivos
halla un breve descanso mi alma.

Algo tiene este blando reposo
de sombrío y de halagüeño,
cual lo tiene, en la noche callada,
de un ser amado el recuerdo,
que de negras traiciones y dichas
inmensas, nos habla a un tiempo.

Ya no lloro..., y no obstante, agobiado
y afligido mi espíritu, apenas
de su cárcel estrecha y sombría
osa dejar las tinieblas
para bañarse en las ondas
de luz que el espacio llenan.

Cual si en suelo extranjero me hallase,
tímida y hosca, contemplo
desde lejos los bosques y alturas
y los floridos senderos
donde en cada rincón me aguardaba
la esperanza sonriendo.


3

Oigo el toque sonoro que entonces
a mi lecho a llamarme venía
con sus ecos que el alba anunciaban,
mientras, cual dulce caricia,
un rayo de sol dorado
alumbraba mi estancia tranquila.

Puro el aire, la luz sonrosada,
¡qué despertar tan dichoso!
Yo veía entre nubes de incienso,
visiones con alas de oro
que llevaban la venda celeste
de la fe sobre sus ojos...

Ese sol es el mismo, mas ellas
no acuden a mi conjuro;
y a través del espacio y las nubes,
y del agua en los limbos confusos,
y del aire en la azul transparencia,
¡ay!, ya en vano las llamo y las busco.

Blanca y desierta la vía
entre los frondosos setos
y los bosques y arroyos que bordan
sus orillas, con grato misterio
atraerme parece y brindarme
a que siga su línea sin término.

Bajemos, pues, que el camino
antiguo nos saldrá al paso,
aunque triste, escabroso y desierto,
y cual nosotros cambiado,
lleno aún de las blancas fantasmas
que en otro tiempo adoramos.


4

Tras de inútil fatiga, que mis fuerzas agota,
caigo en la senda amiga, donde una fuente brota
siempre serena y pura,
y con mirada incierta, busco por la llanura
no sé qué sombra vana o que esperanza muerta,
no sé qué flor tardía de virginal frescura
que no crece en la vía arenosa y desierta.

De la oscura Trabanca tras la espesa arboleda,
gallardamente arranca al pie de la vereda
La Torre y sus contornos cubiertos de follaje,
prestando a la mirada descanso en su ramaje
cuando de la ancha vega por vivo sol bañada
que las pupilas ciega,
atraviesa el espacio, gozosa y deslumbrada.

Como un eco perdido, como un amigo acento
que sueña cariñoso,
el familiar chirrido del carro perezoso
corre en alas del viento y llega hasta mi oído
cual en aquellos días hermosos y brillantes
en que las ansias mías eran quejas amantes,
eran dorados sueños y santas alegrías.

Ruge la Presa lejos..., y, de las aves nido,
Fondón cerca descansa;
la cándida abubilla bebe en el agua mansa
donde un tiempo he creído de la esperanza hermosa
beber el néctar sano, y hoy bebiera anhelosa
las aguas del olvido, que es de la muerte hermano;
donde de los vencejos que vuelan en la altura,
la sombra se refleja;
y en cuya linfa pura, blanca, el nenúfar brilla
por entre la verdura de la frondosa orilla.


5

¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón, oh Iria Flavia!
Mas el calor, la vida juvenil y la savia
que extraje de tu seno,
como el sediento niño el dulce jugo extrae
del pecho blanco y lleno,
de mi existencia oscura en el torrente amargo
pasaron, cual barrida por la inconstancia ciega,
una visión de armiño, una ilusión querida,
un suspiro de amor.

De tus suaves rumores la acorde consonancia,
ya para el alma yerta tornóse bronca y dura
a impulsos del dolor;
secáronse tus flores de virginal fragancia;
perdió su azul tu cielo, el campo su frescura,
el alba su candor.
La nieve de los años, de la tristeza el hielo
constante, al alma niegan toda ilusión amada,
todo dulce consuelo.
Sólo los desengaños preñados de temores,
y de la duda el frío,
avivan los dolores que siente el pecho mío,
y ahondando mi herida,
me destierran del cielo, donde las fuentes brotan
eternas de la vida.


6

¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella!
Viendo cuán triste brilla nuestra fatal estrella,
del Sar cabe la orilla
al acabarme, siento la sed devoradora
y jamás apagada que ahoga el sentimiento,
y el hambre de justicia, que abate y que anonada
cuando nuestros clamores los arrebata el viento
de tempestad airada.

Ya en vano el tibio rayo de la naciente aurora
tras del Miranda altivo,
valles y cumbres dora con su resplandor vivo;
en vano llega mayo de sol y aromas lleno,
con su frente de niño de rosas coronada,
y con su luz serena:
en mi pecho ve juntos el odio y el cariño,
mezcla de gloria y pena,
mi sien por la corona del mártir agobiada
y para siempre frío y agotado mi seno.


7

Ya que de la esperanza, para la vida mía,
triste y descolorido ha llegado el ocaso,
a mi morada oscura, desmantelada y fría,
tornemos paso a paso,
porque con su alegría no aumente mi amargura
la blanca luz del día.

Contenta el negro nido busca el ave agorera;
bien reposa la fiera en el antro escondido,
en su sepulcro el muerto, el triste en el olvido
y mi alma en su desierto.

VICENTE ALEXANDRE
Vicente Pío Marcelino Cirilo Aleixandre y Merlo (Sevilla, 26 de abril de 1898 – Madrid, 13 de diciembre de 1984) fue un poeta español de la llamada Generación del 27.
Elegido académico en sesión del día 30 de junio de 1949, ingresó en la Real Academia Española el 22 de enero de 1950. Ocupó el sillón de la letra O.
Premio Nacional de Literatura en 1933 por La destrucción o el amor,1 Premio de la Crítica en 1963 por En un vasto dominio, y en 1969, por Poemas de la consumación, y Premio Nobel de Literatura en 1977.
EL MÁS PEQUEÑO

Es el más pequeño de todos, el último.
Pero no le digáis nada; dejadle que juegue.
Es más chico que los demás, y es un niño callado.
Al balón apenas si puede darle con su bota pequeña.
Juega un rato y luego pronto lo olvidan.

Todos pasan gritando, sofocados, enormes,
y casi nunca le ven. Él golpea una vez,
y después de mucho rato otra vez,
y los otros se afanan, brincan, lucen, vocean.
La masa inmensa de los muchachos, agolpada, rojiza.

Y pálidamente el niño chico los mira
y mete diminuto su pie pequeño,
y al balón no lo toca.
Y se retira. Y los ve. Son jadeantes,
son desprendidos quizá de arriba, de una montaña,
son quizá un montón de roquedos que llegó ruidosísimo
de allá, de la cumbre.
Y desde el quieto valle, desde el margen del río
el niño chico no los contempla.
Ve la montaña lejana. Los picachos, el cántico de los vientos.
Y cierra los ojos, y oye
el enorme resonar de sus propios pasos gigantes por las rocas bravías.



EL NIÑO RARO

Aquel niño tenía extrañas manías.
Siempre jugábamos a que él era un general
que fusilaba a todos sus prisioneros.

Recuerdo aquella vez que me echó al estanque
porque jugábamos a que yo era un pez colorado.

Qué viva fantasía la de sus juegos.
Él era el lobo, el padre que pega, el león, el hombre del largo cuchillo.

Inventó el juego de los tranvías,
y yo era el niño a quien pasaban por encima las ruedas.

Mucho tiempo después supimos que, detrás de unas tapias lejanas,
miraba a todos con ojos extraños.

(Historia del corazón. La mirada infantil.)



EL NIÑO MURIÓ

¿Quién sufre? Pasé de prisa.
¿Quién se queja? Y me detuve.
La choza estaba oscura. Y la voz: "¿Quién te quiere a ti, corzo mío?"
Pero el niño no se callaba.
"Rey de la selva viva, rey mío". Y el niño seguía llorando.

El amuleto; el lamento: la madre canta. Canta muy dulcemente.
El niñito llora.
Huele a sándalo triste. Mano que mece a un niño. Canta.
¿Quién sueña?
El lamento largo no cesa. Dura más que la vida. El niñito calla.
Canta la madre.
Más allá de la vida canta la madre. Duerme la selva.

(Historia del corazón. La mirada extendida)



LA HERMANILLA

Tenía la naricilla respingona, y era menuda.
¡Cómo le gustaba correr por la arena! Y se metía en el agua,
y nunca se asustaba.
Flotaba allí como si aquel hubiera sido siempre su natural elemento.
Como si las olas la hubieran acercado a la orilla,
trayéndola desde lejos, inocente en la espuma,
con los ojos abiertos bajo la luz.

Rodaba luego con la onda sobre la arena y se reía,
risa de niña en la risa del mar,
y se ponía de pie, mojada, pequeñísima,
como recién salida de las valvas de nácar,
y se adentraba en la tierra,
como un préstamo de las olas.

¿Te acuerdas?
Cuéntame lo que hay allí en el fondo del mar.
Dime, dime, yo le pedía.
No recordaba nada.
Y riendo se metía otra vez en el agua
y se tendía sumisamente sobre las olas.

(Historia del corazón. La mirada infantil.)



DÁMASO ALONSO
Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas (Madrid, 22 de octubre 1898 – 25 de enero 1990) fue un literato y filólogo español, miembro de la Real Academia Española y de la Real Academia de la Historia. Premio Miguel de Cervantes 1978.
SUEÑO DE LAS DOS CIERVAS

1

¡Oh terso claroscuro del durmiente!
Derribadas las lindes, fluyó el sueño.
Sólo el espacio.

Luz y sombra, dos ciervas velocísimas,
huyen hacia la fontana de aguas frescas,
centro de todo.

¿Vivir no es más que el roce de su viento?
Fuga del viento, angustia, luz y sombra:
forma de todo.

Y las ciervas, las ciervas incansables,
flechas emparejadas hacia el hito,
huyen y huyen.

El árbol del espacio. (Duerme el hombre)
Al fin de cada rama hay una estrella.
Noche: los siglos.


2

...El árbol del espacio. Duerme el hombre.
Al fin de cada rama hay una estrella.
Noche: los siglos.

Duerme y se agita con terror: comprende.
Ha comprendido, y se le eriza el alma.
¡Gélido sueño!

Huye el gran árbol que florece estrellas,
huyen las ciervas de los pies veloces,
huye la fuente.

¿Por qué nos huyes, Dios, por qué nos huyes?
Tu veste en rastro, tu cabello en cauda,
¿dónde se anegan?

¿Hay un hondón, bocana del espacio,
negra rotura hacia la nada, donde
viertes tu aliento?

Ay, nunca formas llegarán a esencia,
nunca ciervas a fuente fugitiva.
¡Ay, nunca, nunca!



VIENTO DE NOCHE

El viento es un can sin dueño,
que lame la noche inmensa.
La noche no tiene sueño.
Y el hombre, entre sueños, piensa.

Y el hombre sueña, dormido,
que el viento es un can sin dueño,
que aúlla a sus pies tendido
para lamerle el ensueño.

Y aun no ha sonado la hora.

La noche no tiene sueño:
¡alerta, la veladora!



MADRIGAL DE LAS ONCE

Desnudas han caído
las once campanadas.

Picotean la sombra de los árboles
las gallinas pintadas
y un enjambre de abejas
va rezongando encima.

La mañana
ha roto su collar desde la torre.

En los troncos, se rascan las cigarras.

Por detrás de la verja del jardín,
resbala,
quieta,
tu sombrilla blanca.



LOS CONTADORES DE ESTRELLAS

Yo estoy cansado.
Miro
esta ciudad
-una ciudad cualquiera-
donde ha veinte años vivo.

Todo está igual.
Un niño
inútilmente cuenta las estrellas
en el balcón vecino.

Yo me pongo también...
Pero él va más deprisa: no consigo
alcanzarle:
Una, dos, tres, cuatro,
cinco...

No consigo
alcanzarle: Una, dos...
tres...
cuatro...
cinco...


SALVADOR RUEDA
Salvador Rueda Santos (aldea de Benaque, Macharaviaya, Málaga, 3 de diciembre de 1857 – Málaga, 1 de abril de 1933) fue periodista y poeta español. Se le considera precursor español del Modernismo.
SONETOS

1

La lámpara de la poesía

Desde la frente, que es lámpara lírica, desborda su acento
como un aceite de aroma y de gracia la ardiente poesía,
y a los ensalmos exhala cantando su fresca armonía,
vase llenando de luz inefable la esponja del viento.

Rozan los versos como alas ungidas de lírico ungüento
sobre las frentes, que se abren cual rosas de blanca alegría;
y un abanico de ritmos celestes el aire deslía,
cual si moviera sus plumas de magia de Dios el aliento.

Vierte en el aire la lámpara noble sus sones divinos,
que goteantes de sílabas puras derraman sus trinos
desde el tazón del cerebro de lumbre que canta sonoro.

Y revolando las almas acuden de sed abrasadas
como palomas que beben rocío y ondulan bañadas
en el temblor de la fuente sube del verso de oro.

2

La copla

Tiene la mariposa cuatro alas;
tú tienes cuatro versos voladores;
ella, al girar, resbala por las flores;
tú por los labios, al girar, resbalas.

Como luces su túnica, tú exhalas
de tu forma divinos resplandores,
y fingen ocho vuelos tembladores
tus cuatro remos y sus cuatro palas.

Ya te enredas del alma en una queja,
ya en la azul campanilla de una reja,
ya de un mantón en el airoso fleco.

En el pueblo, andaluz, copla, has nacido,
y tienes --¡ave musical!-- tu nido
de la guitarra en el sonoro hueco.

3

El ave del paraíso

Ved el ave inmortal, es su figura;
la antigüedad un silfo la creía,
y la vio su extasiada fantasía
cual hada, genio, flor o llama pura.

Su plumaje es la luz hecha locura,
un brillante hervidero de alegría
donde tiembla 1a ardiente sinfonía
de cuantos tonos casa la hermosura.

Su cola real, colgando en catarata;
y dirigida al sol, haz que desata
vivo penacho de arcos cimbradores.

Curvas suelta la cola sorprende,
y al aire lanza cual tazón de fuente
un surtidor de palmas de colores.

4

La cigarra

Silencio; es la cigarra, la doctora,
la que enseñó a Virgilio la poesía
y dio a las viñas griegas su armonía
cual bordón inmortal de luz cantora.

Aun pasa con su lira triunfadora
ardiendo en entusiasmo y energía;
encerrado en sus élitros va el día,
escuchad su canción abrasadora.

Ser en la roja siesta enardecido,
es un ascua del sol hecha alarido
que a su propio calor fundirse quiere.

Quema al cantar su real naturaleza,
canta por el amor a la belleza,
canta a las almas, y cantando muere.
LUIS CERNUDA
Luis Cernuda Bidou o Bidón (Sevilla, 21 de septiembre de 1902 – México, D.F., 5 de noviembre de 1963) fue un destacado poeta y crítico literario español, miembro de la llamada Generación del 27.
A UN POETA MUERTO
(F.G.L.)

Así como en la roca nunca vemos
La clara flor abrirse,
Entre un pueblo hosco y duro
No brilla hermosamente
El fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras
Verdor en nuestra tierra árida
Y azul en nuestro oscuro aire.

Leve es la parte de la vida
Que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre
Sordamente en la entraña
Toda hiel sempiterna del español terrible,
Que acecha lo cimero
Con su piedra en la mano.

Triste sino nacer
Con algún don ilustre
Aquí, donde los hombres
En su miseria sólo saben
El insulto, la mofa, el recelo profundo
Ante aquel que ilumina las palabras opacas
Por el oculto fuego originario.

La sal de nuestro mundo eras,
Vivo estabas como un rayo de sol,
Y ya es tan sólo tu recuerdo
Quien yerra y pasa, acariciando
El muro de los cuerpos
Con el dejo de las adormideras
Que nuestros predecesores ingirieron
A orillas del olvido.

Si tu ángel acude a la memoria,
Sombras son estos hombres
Que aún palpitan tras las malezas de la tierra;
La muerte se diría
Más viva que la vida
Porque tú estás con ella,
Pasado el arco de tu vasto imperio,
Poblándola de pájaros y hojas
Con tu gracia y tu juventud incomparables.

Aquí la primavera luce ahora.
Mira los radiantes mancebos
Que vivo tanto amaste
Efímeros pasar junto al fulgor del mar.
Desnudos cuerpos bellos que se llevan
Tras de sí los deseos
Con su exquisita forma, y sólo encierran
Amargo zumo, que no alberga su espíritu
Un destello de amor ni de alto pensamiento.

Igual todo prosigue,
Como entonces, tan mágico,
Que parece imposible
La sombra en que has caído.
Mas un inmenso afán oculto advierte
Que su ignoto aguijón tan sólo puede
Aplacarse en nosotros con la muerte,
Como el afán del agua,
A quien no basta esculpirse en las olas,
Sino perderse anónima
En los limbos del mar.

Pero antes no sabías
La realidad más honda de este mundo:
El odio, el triste odio de los hombres,
Que en ti señalar quiso
Por el acero horrible su victoria,
Con tu angustia postrera
Bajo la luz tranquila de Granada,
Distante entre cipreses y laureles,
Y entre tus propias gentes
Y por las mismas manos
Que un día servilmente te halagaran.

Para el poeta la muerte es la victoria;
Un viento demoníaco le impulsa por la vida,
Y si una fuerza ciega
Sin comprensión de amor
Transforma por un crimen
A ti, cantor, en héroe,
Contempla en cambio, hermano,
Cómo entre la tristeza y el desdén
Un poder más magnánimo permite a tus amigos
En un rincón pudrirse libremente.

Tenga tu sombra paz,
Busque otros valles,
Un río donde del viento
Se lleve los sonidos entre juncos
Y lirios y el encanto
Tan viejo de las aguas elocuentes,
En donde el eco como la gloria humana ruede,
Como ella de remoto,
Ajeno como ella y tan estéril.

Halle tu gran afán enajenado
El puro amor de un dios adolescente
Entre el verdor de las rosas eternas;
Porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra,
Tras de tanto dolor y dejamiento,
Con su propia grandeza nos advierte
De alguna mente creadora inmensa,
Que concibe al poeta cual lengua de su gloria
Y luego le consuela a través de la muerte.

Como leve sonido:
hoja que roza un vidrio,
agua que acaricia unas guijas,
lluvia que besa una frente juvenil;

Como rápida caricia:
pie desnudo sobre el camino,
dedos que ensayan el primer amor,
sábanas tibias sobre el cuerpo solitario;

Como fugaz deseo:
seda brillante en la luz,
esbelto adolescente entrevisto,
lágrimas por ser más que un hombre;

Como esta vida que no es mía
y sin embargo es la mía,
como este afán sin nombre
que no me pertenece y sin embargo soy yo;

Como todo aquello que de cerca o de lejos
me roza, me besa, me hiere,
tu presencia está conmigo fuera y dentro,
es mi vida misma y no es mi vida,
así como una hoja y otra hoja
son la apariencia del viento que las lleva.

Como una vela sobre el mar
resume ese azulado afán que se levanta
hasta las estrellas futuras,
hecho escala de olas
por donde pies divinos descienden al abismo,
también tu forma misma,
ángel, demonio, sueño de un amor soñado,
resume en mí un afán que en otro tiempo levantaba
hasta las nubes sus olas melancólicas.

Sintiendo todavía los pulsos de ese afán,
yo, el más enamorado,
en las orillas del amor,
sin que una luz me vea
definitivamente muerto o vivo,
contemplo sus olas y quisiera anegarme,
deseando perdidamente
descender, como los ángeles aquellos por la escala de espuma,
hasta el fondo del mismo amor que ningún hombre ha visto.
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
Juan Ramón Jiménez Mantecón (Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 – San Juan, Puerto Rico, 29 de mayo de 1958) fue un poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, por el conjunto de su obra, designándose como trabajo destacado de la misma, la narración lírica Platero y yo.
LA ROSA AZUL

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
Se me torna celeste la mano, me contagio de otra poesía
Y las rosas de olor, que pongo como ella las ponía, exaltan su color;
y los bellos cojínes, que pongo como ella los ponía, florecen sus jardines;
Y si pongo mi mano -como ella la ponía- en el negro piano,
surge como en un piano muy lejano, mas honda la diaria melodía.

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
me inclino a los cristales del balcón, con un gesto de ella
y parece que el pobre corazón no está solo.
Miro al jardín de la tarde, como ella,
y el suspiro y la estrella se funden en romántica armonía.

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
Dolorido y con flores, voy, como un héroe de poesía mía.
Por los desiertos corredores que despertaba ella con su blanco paso,
y mis pies son de raso -¡oh! Ausencia hueca y fría!-
y mis pisadas dejan resplandores.



IBA TOCANDO MI FLAUTA

Iba tocando mi flauta
a lo largo de la orilla;
y la orilla era un reguero
de amarillas margaritas.

El campo cristaleaba
tras el temblor de la brisa;
para escucharme mejor
el agua se detenía.

Notas van y notas vienen,
la tarde fragante y lírica
iba, a compás de mi música,
dorando sus fantasías,

y a mi alrededor volaba,
en el agua y en la brisa,
un enjambre doble de
mariposas amarillas.

La ladera era de miel,
de oro encendido la viña,
de oro vago el raso leve
del jaral de flores níveas;

allá donde el claro arroyo
da en el río, se entreabría
un ocaso de esplendores
sobre el agua vespertina...

Mi flauta con sol lloraba
a lo largo de la orilla;
atrás quedaba un reguero
de amarillas margaritas...




¡QUÉ TRISTEZA DE OLOR A JAZMÍN!

¡Qué tristeza de olor de jazmín! El verano
torna a encender las calles y a oscurecer las casas,
y, en las noches, regueros descendidos de estrellas
pesan sobre los ojos cargados de nostalgia.

En los balcones, a las altas horas, siguen
blancas mujeres mudas, que parecen fantasmas;
el río manda, a veces, una cansada brisa,
el ocaso, una música imposible y romántica.

La penumbra reluce de suspiros; el mundo
se viene, en un olvido mágico, a flor de alma;
y se cogen libélulas con las manos caídas,
y, entre constelaciones, la alta luna se estanca.

¡Qué tristeza de olor de jazmín! Los pianos
están abiertos; hay en todas partes miradas
calientes... Por el fondo de cada sombra azul,
se esfuma una visión apasionada y lánguida.




ESTOY TRISTE, Y MIS OJOS NO LLORAN

Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.
RAMÓN DEL VALLE INCLÁN
Ramón Valle y Peña (Villanueva de Arosa, 28 de octubre de 1866 – Santiago de Compostela, 5 de enero de 1936), también conocido como Ramón del Valle-Inclán o Ramón María del Valle-Inclán, fue un dramaturgo, poeta y novelista español, que formó parte de la corriente literaria denominada modernismo en España y se encuentra próximo, en sus últimas obras, a la denominada generación del 98. Se le considera uno de los autores clave de la literatura española del siglo XX.
ROSA DE LLAMAS

Ráfagas de ocaso, dunas escampadas.
La luz y la sombra gladiando en el monte:
tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

La culebra de un sendero tenebroso,
la sombra lejana de uno que camina,
en medio del yermo el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina.

¡Venteaban los canes de la duna ascética
la sombra sombría del que va sin bienes,
alma en combate, la expresión frenética,
un ramo de venas saltante en las sienes!

Lóbrega su estrella le alumbra el sendero
con un torbellino de acciones y ciencias:
las torvas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

Ráfagas de ocaso, dunas escampadas,
la luz y la sombra gladiando en el monte:
mítica tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

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ROSALEDA

Cuando iba por la selva nocturna, sin destino,
escuché una esperanza cantar sobre el camino,
en la alborada de oro. Yo pasaba. Su canto
daba sobre una lírica fresca rama de acanto.

Saliendo de mi noche, me perdí en un recinto
de rosas. Por los métricos sellos de un laberinto,
los senderos en fuga culterana y ambigua,
conjugaban el tema de la fábula antigua.

Conversé con las rosas, y, como un amuleto,
recogí de las rosas el sideral secreto.
Los números dorados
de sus selladas cláusulas, me fueron revelados.

Mi Alma se daba,
dándose gozaba,
y transcendía
su esencia en goce.
Se consumía
en la alegría
del que conoce.

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ROSA HIPERBÓLICA

Va la carreta bamboleante
por el camino, sobre una foz,
el can al flanco va jadeante,
dentro una sombra canta sin voz:

-Soñé laureles, no los espero,
y tengo el alma libre de lid.
¡No envidio nada, si no es dinero!
¡Ya no me llama ningún laurel!

Pulsan las penas en la ventana.
Vienen de noche con su oración,
mas aún alegran en la mañana
los gorriones de mi balcón.

Echéme al mundo de un salto loco,
fui peregrino sobre la mar,
y en todas partes pecando un poco,
dejé mi vida como un cantar.

No tuve miedo, fui turbulento,
miré en las simas como en la luz,
di mi palabra con mi alma al viento,
como una espada llevo mi cruz.

Yo marcho solo con mis leones
y la certeza de ser quien soy.
El Diablo escucha mis oraciones.
Canta mi pecho: ¡Mañana es Hoy!

Va la carreta bamboleante
por el camino, sobre una foz,
el can al flanco va jadeante,
dentro una sombra canta sin voz.

La Conquista de México se refiere principalmente al sometimiento del estado mexica o azteca, logrado por Hernán Cortés en el nombre del rey Carlos I de España y a favor del Imperio español entre 1519 y 1521. El 13 de agosto de este último año, la ciudad de México-Tenochtitlan cayó en poder de los conquistadores españoles, después de dos años de enconados intentos bélicos, políticos y conspirativos, en los que participaron junto con los españoles, los pueblos indígenas previamente avasallados por los mexicas, en un afán por rebelarse —aprovechando la alianza con los recién llegados— de las condiciones de sojuzgamiento en que vivían. Este hecho marcó el inicio de la colonización española y el nacimiento del México mestizo.
Hubo posteriormente otras expediciones y campañas militares, tanto de Hernán Cortés como de sus capitanes, entre 1521 y 1525, en la zona central, norte y sur del territorio del actual México, las cuales fueron sentando los primeros límites del Virreinato de Nueva España. Desde esta base inicial, la conquista fue continuada con la incorporación de otros territorios por diversos conquistadores y Adelantados: California, la península de Yucatán, la zona occidental conocida como Nueva Galicia, la zona noreste conocida como Nuevo Reino de León, la zona norte en donde se encontraba la Nueva Vizcaya y otros territorios de América del Norte y Central. A partir de estos acontecimientos, que modificaron drásticamente la geopolítica mundial en los albores del siglo XVI, discurrirían aproximadamente tres siglos de dominación colonial española.
Las fuentes principales de información de las campañas de Cortés y sus capitanes son las crónicas de Indias redactadas en el siglo XVI, de las que destacan la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, quien participó en las campañas bélicas, las cartas de relación de Hernán Cortés al rey Carlos I de España, y la obra de Francisco López de Gómara, conocida como Historia general de las Indias, quien nunca pisó el continente americano pero conoció a Cortés y se documentó con los relatos de los soldados que participaron en la conquista.
La Historia verdadera de la conquista de la Nueva España es una obra de Bernal Díaz del Castillo, que fue uno de los soldados participantes en la mayoría de las jornadas de la conquista de México en el siglo XVI.
Cada uno de los doscientos catorce capítulos se convierten en una vivencia para el lector. Como muestra de la sencillez de su estilo, Bernal narra un asombroso fragmento de cuando los españoles entraron por primera vez a la ciudad de México:
«luego otro día partimos de Estapalapa, muy acompañados de (...) grandes caciques, íbamos por nuestra calzada adelante, la cual está ancha de ocho pasos, y va tan derecha a la ciudad de México, que me parece que no se torcía poco ni mucho, y puesto que es bien ancha toda iba llena de aquellas gentes que no cabía, unos que entraban en México y otros que salían, y los indios que nos venían a ver, (...) estaban llenas las torres y los cués [templos] y en las canoas y de todas partes de la laguna, y no era cosa de maravillar, porque jamás habían visto caballos ni hombres como nosotros».
Si estamos interesados en saber lo que comía Moctezuma, podemos recurrir a la Historia Verdadera:
«en el comer, le tenían sus cocineros sobre treinta maneras de guisados, hechos a su manera y usanza y teniánlos puestos en braseros de barro chicos debajo, porque se enfriasen, y de aquello que Moctezuma había de comer guisaban más de trescientos platos (...) cotidianamente le guisaban gallinas, gallos de papada, faisanes, perdices de tierra, codornices, patos mansos y bravos (...) él sentado en un asentadero bajo, rico y blando, y la mesa también baja (...) allí le ponían sus manteles de mantas blancas (...) y cuatro mujeres muy hermosas y limpias le daban agua en unos xicales (...) y le daban sus toallas, y otras dos mujeres le traen el pan de tortillas».
Gracias a su obra, también podemos acompañar a los españoles en sus penurias:
«... cada día menguaban nuestras fuerzas y la de los mexicanos crecían, y veíamos muchos de los nuestros muertos y todos los demás heridos, y aunque peleábamos muy como varones no podíamos hacer retirar ni que se apartasen los muchos escuadrones que de día y de noche nos daban guerra, y la pólvora apocada, y la comida y el agua por consiguiente, (...) en fin, veíamos la muerte a los ojos, (...) y fue acordado por Cortés y por todos nuestros capitanes y soldados de que noche nos fuésemos, cuando viésemos que los escuadrones guerreros estuviesen más descuidados (...) Y estando en esta manera cargan tanta multitud de mexicanos a quitar la puente y a herir y a matar en los nuestros (...) y como la desdicha es mala en tales tiempos, ocurre un mal sobre otro; como llovía resbalaron dos caballos y caen en el agua (...) De esta manera que aquel paso y abertura se hinchó de caballos muertos y de indios e indias».
Las Cartas de relación escritas por Hernán Cortés, fueron dirigidas al emperador Carlos V. En estas cartas, Cortés describe su viaje a México, su llegada a Tenochtitlán, capital del imperio azteca, y algunos de los eventos que resultarían en la conquista de México.
Hernán Cortés era de linaje noble y estudió durante algún tiempo latín, gramática y leyes en la Universidad de Salamanca, aunque sin graduarse, obtuvo los conocimientos y habilidades necesarias de buen escritor, sus cartas tienen verdadero valor literario e histórico, pues las descripciones en ellas plasmadas figuran en primer término de las crónicas de la conquista del Imperio Azteca.1
Así como otros españoles que describieron la gran ciudad de Tenochtitlán, Cortés describe éste lugar con un tono de asombro y de maravilla: La ubicación de la ciudad en medio de un lago rodeado de montañas, la arquitectura espléndida, y evidentemente la riqueza material.
Las Cartas de relación

Primera carta de relación de la justicia y regimiento de la Rica Villa de la Vera Cruz a la reina doña Juana y al emperador Carlos V, su hijo, firmada el 10 de julio de 1519.
La carta describe la expedición de Francisco Hernández de Córdoba, y la expedición de Juan de Grijalva como antecedentes a la expedición de Hernán Cortés, de la cual se describen los hechos ocurridos en Cuba, Cozumel, la batalla de Centla, y el arribo a San Juan de Ulúa.
En la carta se describen la flora y la fauna de las tierras visitadas, se reportan de forma destacada los sacrificios humanos que realizaban los nativos. Pero como punto principal se reporta la instauración del Cabildo de la Villa Rica de la Vera Cruz y el nombramiento de Hernán Cortés como "Capitán General y Justicia Mayor", se suplica al rey no otorgar el nombramiento de Adelantado o Gobernador al Teniente de Almirante Diego Velázquez de Cuéllar. La carta fue firmada por el concejo y llevada por Francisco de Montejo y Alonso Hernández Portocarrero al rey Carlos I, siendo el piloto de la embarcación Antón de Alaminos; al realizar una escala en la isla de Cuba, la noticia llegó a Diego Velázquez de Cuéllar quien denunció la rebeldía y desacato de Hernán Cortés.17 Junto a la carta se entregó el Quinto del Rey, además de las piezas de oro, plumas exóticas, y pieles se destacan dos libros mayas, el Códice Troano y el Códice Cortesano conocidos popularmente bajo el nombre de Códice de Madrid.
Segunda carta de relación de Hernán Cortés al emperador Carlos V, firmada en Segura de la Frontera el 30 de octubre de 1520.
Después de 15 meses Cortés vuelve a reportarse, en primera instancia se disculpa por el tiempo transcurrido sin escribir, reporta el hundimiento premeditado de las naves para evitar deserciones de los seguidores de Velázquez. Describe las riquezas del Estado de Culúa (Estado mexica), cuyo sometimiento a favor de la corona española es el objetivo principal. Reporta la excursión enviada por Francisco de Garay, la alianza con los totonacas, las batallas y posterior alianza con los tlaxcaltecas, describe la matanza de Cholula como una acción militar preventiva, la entrada y recepción a México-Tenochtitlan, la batalla de Nautla, la sentencia de Cuauhpopoca, el arresto de Moctezuma Xocoyotzin, y el intento de levantamiento de Cacama, se describe además un poco la sociedad de Tenochtitlan, el mercado o tianguis, los alimentos, y algunas costumbres de los mexicas (aztecas).
Cortés, con especial énfasis describe lo sucedido con la expedición y encuentro de las fuerzas comandadas por Pánfilo de Narváez, justificando desde su particular punto de vista sus acciones al respecto y refrendando su lealtad a la corona española. Para terminar describe la matanza del Templo Mayor, la muerte del huey tlatoani Moctezuma Xocoytzin, los hechos previos al episodio conocido como la Noche Triste, la batalla de Otumba, las campañas de la zona del río Pánuco y la fundación de Segura de la Frontera, al despedirse solicita la autorización oficial para nombrar a los territorios como "Nueva España", debido a la similitud de climas con la península Ibérica. El responsable de entregar esta carta fue Alonso de Mendoza.
Historia general de las Indias fue la obra de Francisco López de Gómara en la que se relatan los acontecimientos sucedidos durante la conquista de México, de la Nueva España. Su primera impresión se realizó en diciembre 1552, en el taller de Agustín Millán en Zaragoza, con el nombre completo de Primera y segunda parte de la Historia General de las Indias con todo el descubrimiento y cosas notables que han acaecido dende que se ganaron hasta el año de 1551. Con la conquista de México de la Nueva España.
La obra fue mejorada y editada con diferentes títulos. La corona española prohibió su impresión en 1556, y se imprimió en otros idiomas hasta 1605. Durante casi ciento cincuenta años dejó de publicarse. Las ediciones modernas suelen enfocarse a la "Historia de la conquista de México".
El virreinato de Nueva España fue una entidad territorial integrante del Imperio español, establecida en gran parte de América del norte por la Corona durante su dominio en el Nuevo Mundo, entre los siglos XVI y XIX, etapa conocida como período colonial mexicano. Fue creada tras la caída de México -Tenochtitlán evento principal de la Conquista la que propiamente no concluyó sino hasta mucho después, pues el territorio de Nueva España siguió creciendo hacia el norte, a costa de los territorios de pueblos indígenas del desierto, El virreinato de Nueva España fue creado oficialmente el 8 de marzo de 1535. Su primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco, y la capital del virreinato fue la Ciudad de México establecida sobre la antigua Tenochtitlan.
El virreinato de Nueva España llegó a abarcar los territorios de España en Norteamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía.
La organización política dividía el virreinato en reinos y capitanías generales. Los reinos eran los de Nueva España (diferente al virreinato en sí); Nueva Galicia (1530); Guatemala (1540); Nueva Vizcaya (1562), Nuevo Reino de León (1569); Nuevo México (1598); Nueva Extremadura (1674) y Nuevo Santander (1746). Las capitanías fueron las de Filipinas (1574); Cuba; Puerto Rico y Santo Domingo. Estas subdivisiones territoriales tenían un gobernador y capitán general (que en la Nueva España era el propio virrey, quien añadía este título a sus otras dignidades). En Guatemala, Santo Domingo y la Nueva Galicia estos funcionarios eran llamados presidentes gobernadores, dado que encabezaban reales audiencias. Por esta razón estas audiencias eran consideradas como "pretoriales".2
Existía una jurisdicción señorial, la del Marquesado del Valle de Oaxaca, propiedad de Hernán Cortés y sus descendientes. El Marquesado incluía un conjunto de vastos territorios donde los marqueses tenían jurisdicción civil y criminal, y derecho a conceder tierras, aguas y bosques. Dentro del Marquesado se hallaban sus principales posesiones (estancias de ganado, labores agrícolas, ingenios azucareros, batanes y astilleros).3
Carlos III de España introdujo reformas en la organización del virreinato en 1786, conocidas como reformas borbónicas en la Nueva España, en las que creaba las intendencias, que permitieron limitar, en cierta forma, las atribuciones del virrey.
Desde principios del siglo XIX, el virreinato cayó en crisis, agravada por la Guerra de la independencia española, y su consecuencia directa en el virreinato, la crisis política de 1808, que acabó con el gobierno de José de Iturrigaray y más adelante dio pie a la Conjura de Valladolid y la conspiración de Querétaro. Esta última fue el antecedente directo de la guerra de independencia mexicana, la que, al concluir en 1821, desintegró el virreinato y dio paso al Imperio Mexicano, en el que finalmente se coronaría Agustín de Iturbide.
MESOAMERICA
México-Tenochtitlan (en náhuatl, Mēxíhco-Tenochtítlan) fue la capital del Imperio mexica.1 La fundación de la ciudad es un hecho cuya historia se mezcla con la leyenda. La mayoría de las fuentes cita como fecha de fundación de la ciudad el 26 de julio de 1325, de acuerdo con la información proporcionada por los mexicas y que se encuentra registrada en varios documentos. La leyenda de la fundación señala que México-Tenochtitlan fue poblada por un grupo de tribus nahuas migrantes desde Aztlán, lugar cuya ubicación precisa se desconoce. Tras merodear por las inmediaciones del lago de Texcoco, los futuros mexicas se asentaron en diversos puntos de la cuenca de México que estaban sujetos al señorío de Azcapotzalco. La migración concluyó cuando fundaron su ciudad en un islote cercano a la ribera occidental del lago. Las excavaciones arqueológicas apuntan a que el islote de México estuvo habitado desde antes del siglo XIV y que la fundación de Tenochtitlan pudo ser posterior a la de México-Tlatelolco, su "gemela" del norte. México-Tenochtitlan se convirtió en un altépetl independiente tras el establecimiento de una alianza con Texcoco y Tlacopan que derrotó a Azcapotzalco.
La capital de los mexicanos se convirtió en una de las mayores ciudades de su época en todo el mundo y fue la cabeza de un poderoso Estado que dominó una gran parte de Mesoamérica. El florecimiento de la ciudad se realizó a costa del tributo pagado por los pueblos sometidos a su poder. Por ello, cuando los españoles llegaron a Mesoamérica, numerosas naciones indígenas se aliaron con ellos con el objetivo de poner fin a la dominación tenochca. Cuauhtémoc —último tlatoani de México-Tenochtitlan— encabezó la resistencia de la ciudad, que cayó el 13 de agosto de 1521 a manos de los españoles y sus aliados indígenas, todos bajo el mando de Hernán Cortés.
Huitzilopochtli (en náhuatl Huītzilōpōchtli; AFI [wiːtsiloːˈpoːtʃtɬi]:1 ) fue la principal deidad de los mexicas. También fue conocido como Ilhuicatl Xoxouhqui y ha sido asociado con el sol.2 A la llegada de los españoles a Mesoamérica, era la deidad más adorada en el Altiplano Central por imposición de los mexicas. Los conquistadores lo llamaron Huichilobos (el topónimo Churubusco deriva de Huītzilōpōchco)
México-Tlatelolco o, simplemente, Tlatelolco (náhuatl: tlatelli o xaltiloll, ‘terraza o lugar del montón de arena’)? fue una ciudad fundada por los tlatelolcas, tribu mexicas que se separó de los tenochcas, fundadores de México-Tenochtitlan. México-Tlatelolco se encontraba en un islote al norte de ésta ciudad, dentro del lago de Texcoco. Allí se se encontraba el tianguis más importante de la región —y de hecho de toda Mesoamérica— donde se comercializaba todo tipo de mercancías locales y de las zonas más apartadas.
De la antigua ciudad sólo quedan los restos de algunos edificios que constituyen lo que actualmente se conoce como zona arqueológica de Tlatelolco. La ciudad fue saqueada y destruida por los conquistadores, quienes usaron las piedras para construir el templo de Santiago sobre los restos de los antiguos teocalli prehispánicos.
El mercado de Tlatelolco fue visitado por Hernán Cortés antes de la guerra de conquista. En el sitio tuvo lugar la última y decisiva batalla contra los mexicas el 13 de agosto de 1521 cuando el derrotado Cuauhtémoc fue obligado a capitular ante Cortés. El cronista Bernal Díaz del Castillo describe la matanza de mexicas: «...ese día fue tan sangriento que era imposible caminar por el lugar debido a la cantidad de cadáveres apilados». Se estima que más de 40.000 indígenas fueron asesinados ese día.
Cuauhtémoc (náhuatl: cuāuhtēmoc, ‘el águila que desciende’‘cuāuhtli, águila; tēmoc, descender, caer, bajar’)? (1496 – m. el 28 de febrero de 1525) fue el último tlatoani mexica de México-Tenochtitlan. Asumió el poder en 1520, un año antes de la toma de Tenochtitlan por Hernán Cortés y sus tropas.
El nombre Cuāuhtémōc que significa literalmente 'Águila que descendió (se posó)' (náhuatl cuāuh(-tli) 'águila', temō- 'descender', -c PASADO). La forma honorífica de Cuāuhtémōc es Cuāuhtémōctzīn (el sufijo -tzīn se usa para designar una dignidad similar a "Don" o "Señor" en español).
Cuāuhtémōc hijo de Ahuizotl y primo de Moctezuma Xocoyotzin y, como Cuitláhuac, tendría que haber sido marido de su hija Tecuichpo (náhuatl, 'copo de algodón') al llegar ésta a la nubilidad. Cuando asumió el poder, los conquistadores ya habían sido expulsados de Tenochtitlan, pero la ciudad estaba devastada por el hambre, la viruela, y la falta de agua dulce. Cuauhtémoc llegaba a este momento tras haber sido tlacochcálcatl (jefe de armas) de la resistencia a los conquistadores, dado que desde la muerte de Moctezuma previo a la Noche Triste, se le identifica como líder militar de los mexicas.
Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos.
Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de cien mil aliados indígenas,1 la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas.
Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días,2 el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco.
La Noche Triste es el nombre de la derrota, sufrida por las huestes españolas de Hernán Cortés, a manos del ejército mexica en la noche del 30 de junio de 1520, en las afueras de Tenochtitlan (hoy Ciudad de México).
Moctezuma Xocoyotzin (en náhuatl Motēcuhzōma Xōcoyōtzin; AFI [moteːkʷ'soːma ʃoːko'joːtsin]: 'Moctezuma el joven') o Moctezuma II (1466 – 29 de junio de 1520) fue huey tlatoani de los mexicas entre 1502 - 1520. La ortografía Moctezuma es la más frecuente y moderna; no obstante, la mayoría de las fuentes de los siglos XVI y XVII refieren que su nombre fue Motecuhzoma1 incluido Fray Bernardino de Sahagún que usó una forma más próxima al náhuatl: Motecuçoma y Motecuhzomatzin. Por razones de cortesía y respeto real se agregaba con frecuencia "tzin" (sufijo reverencial en náhuatl)2 para llamarlo.3 También se le llama Moteczuma en la obra de Salvador de Madariaga "Hernán Cortés".
Señales

Moctezuma Códice Durán.
Según la leyenda, antes de la llegada de los conquistadores españoles se dieron ocho señales durante los 10 años anteriores, que anunciaban el colapso del estado mexica:
Una columna de fuego apareció en el cielo nocturno (posiblemente un cometa).
El templo de Huitzilopochtli fue arrasado por el fuego, mientras más agua se arrojaba para apagar el incendio, las llamas crecían más.
Un rayo cayó en el templo de Xiuhtecuhtli, en donde se llama Tzummulco, no se escuchó el trueno.
Cuando había aún sol, cayó un fuego. En tres partes dividido, saliendo de occidente a oriente con una larga cola, se escucharon ruidos en gran alboroto como si fueran cascabeles.
El agua del lago pareció hervir, por el viento que sopló, parte de Tenochtitlan se inundó.
Se escuchó a una plañidera dirigir un canto fúnebre a los aztecas. (Los mexicas referían que era la diosa Coatlicue, quien anunciaba destrucción y muerte a sus hijos, enviando a la Cihuacóatl (conocida posteriormente como La Llorona).
Se cazó un extraño pájaro parecido a una grulla. Cuando Moctezuma Xocoyotzin miró en sus pupilas, pudo ver hombres desconocidos que se hacían la guerra y venían a cuestas de unos animales parecidos a venados.
Gente extraña, con un cuerpo y dos cabezas, gente deforme y monstruosa, las llevaban a la casa de lo negro se las mostraban a Moctezuma y luego desaparecián (posiblemente hombres a caballo).10
Primer contacto con los españoles


Monumento del Encuentro en Ciudad de México.
En la primavera de 1519, al recibir la noticia de la llegada de extraños a la costa este del actual México, las playas de Chalchihuecan en el actual estado de Veracruz. Moctezuma envió embajadores presididos por cinco nobles mexicas para investigar los relatos. Siguiendo sus detalladas instrucciones, los emisarios llevaban tres conjuntos de atavíos: uno asociado a Tezcatlipoca, otro de Tláloc, y otro de Quetzalcóatl. Cada dios nahua tenía elementos de atavío específicos, y Moctezuma creía que Cortés podía estar relacionado con Quetzalcóatl, tomando en consideración la profecía la cual decía "del este vendrán hombres blancos y barbados" y pensaba que si el español permitía que lo adornasen con sus atributos quedaría probado que tal relación era cierta, puesto que nadie osaría dejarse ornar de tal forma sin estar autorizado para ello por la deidad. Acaso por pura casualidad, Cortés se mostró complacido cuando lo vistieron con el traje de Quetzalcóatl. Esto aterrorizó a Moctezuma Xocoyotzin, que envió ricos presentes para evitar que se acercaran los españoles. Pero los regalos sólo excitaron la codicia de los invasores. Otros intercambios con los españoles dieron lugar a nuevas casualidades de interpretación religiosa que alimentaron el pánico místico del tlatoani: un casco militar oxidado enviado por Cortés con el encargo de que lo llenaran de oro resultó ser idéntico a una prenda de Huitzilopochtli. Tras la alianza con los tlaxcaltecas y la matanza de Cholula, Motecuhzoma envió a un embajador llamado Cihualpopoca (o Tzihualpopoca), que se hizo pasar por el propio Motecuhzoma, suplantación descubierta por intuición de Cortés e información de sus recién adquiridos aliados tlaxcaltecas.11 El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era el dios y sacerdote Quetzalcóatl.
Moctezuma Xocoyotzin cedió ante todas las solicitudes de Cortés ya que no pudo reunir un ejército lo bastante grande como para poder vencerlo. Sus 400 hombres con 40 caballos, y más de 3000 aliados Tlaxcaltecas fueron alojados en el suntuoso palacio de Axayácatl. Las imágenes de los dioses mexicas fueron derribadas y sustituidas por imágenes cristianas, se limpió la sangre de los sacrificados y se suprimió el sacrificio humano. A los españoles se les dieron gran cantidad de presentes y se supone que, entre otros, se les entregó el ahora conocido como penacho de Moctezuma, el cual se encuentra en el momento actual en un museo de Viena, en Austria. Moctezuma aceptó ser bautizado y declarado súbdito de España, donde todavía viven sus descendientes, los condes de Miravalle y los duques de Moctezuma. (Hay fuentes que aseguran que nunca fue bautizado y que simplemtente era prisionero de los españoles
Quetzalcóatl (náhuatl: quetzalcōātl, ‘serpiente emplumada’‘quetzalli, plumaje; cōātl, serpiente’)? es uno de los dioses de la cultura mesoamericana, llegando a considerarse como el dios principal del panteón prehispánico; entre otros, Alfredo López Austin considera precisamente a Quetzalcóatl, como la deidad principal a partir de la cual se generan los demás a partir del desdoblamiento, pero algunos como Miguel León-Portilla, consideran a Tezcatlipoca como el dios principal (ensayo Tezcatlipoca, dios principal) y otros consideran a los dioses que le dieron origen como los principales, surgiéndose como el dios de la vida, de la luz, de la sabiduría, de la fertilidad y del conocimiento, patrón del día y de los vientos, el regidor del Oeste.
Quetzalcóatl (náhuatl: quetzalcōātl, ‘serpiente emplumada’‘quetzalli, plumaje; cōātl, serpiente’)? representa la dualidad inherente a la condición humana: la "serpiente" es cuerpo físico con sus limitaciones, y las "plumas" son los principios espirituales. Otro nombre aplicado a esta deidad era Nahualpiltzintli, "príncipe de los nahuales". Quetzalcóatl es también el nombre nahuatl de los mesías mesoamericanos y el título de los sacerdotes supremos de la religión tolteca.
Tezcatlipoca AFI [teskatɬiː'poka] (náhuatl: tezcatlipoca, ‘espejo negro humeante’‘tezcatl, espejo; tliltic, negro; poca, que humea’)? en la mitología mexica (y otros pueblos mesoamericanos de habla náhuatl), es el señor del cielo y de la tierra, fuente de vida, tutela y amparo del hombre, origen del poder y la felicidad, dueño de las batallas, omnipresente, fuerte e invisible. Entre los nahuas, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca son dualidad y antagonía. Quetzalcóatl es llamado también Tezcatlipoca blanco en tanto que el color de Tezcatlipoca es el negro.
Ometéotl, el creador, el principio dual, masculino y femenino, en la cultura nahua, viviendo en el decimotercero cielo, engendró cuatro hijos: el primero fue Xipe Tótec (Tezcatlipoca Rojo o Camaxtle), el segundo fue Tezcatlipoca (Tezcatlipoca negro), el tercero fue Quetzalcóatl (Tezcatlipoca blanco), y al cuarto lo llamaron Huitzilopochtli (Tezcatlipoca azul o colibrí zurdo).
En una de las leyendas nahuas, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl originaron al mundo. Existía solo un océano primigenio, donde únicamente vivía el monstruo de la tierra, Cipactli, Tezcatlipoca ofreció su pie como señuelo, y el monstruo de la tierra emergió y se lo comió. Entonces, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl se apoderaron de él, y lo extendieron para convertirlo en la tierra. Sus múltiples ojos se convirtieron en estanques y lagunas, y sus fosas nasales son las cuevas. Para resarcir el daño que le hicieron al monstruo de la tierra, Tezcatlipoca exige ofrendas humanas, consistentes en dar de cada uno lo mejor de sí, alcanzando la trascendencía a través de la acción y la preservación de la naturaleza. Entre los toltecas, era un protector transformador que descendió del cielo a la tierra valiéndose de una tela de araña, para destruir la obra de Quetzalcóatl, a quién se le apareció bajo el aspecto de un viejo que le ofreció el brebaje de la inmortalidad, pero éste era en realidad una bebida enloquecedora. Los espíritus de los muertos debían presentarse ante Tezcatlipoca para recibir su sentencia vestidos con una piel de ocelote y con un yugo de madera al cuello. Antes de entrar en el reino de la muerte, la morada de Mictlán, eran sometidos a varias pruebas.
Mictlan o Mictlán (náhuatl: mictlān, ‘el lugar de los muertos’‘micqui, muerto; titlan, lugar’)? según la mitología mexica es el nivel inferior de la tierra de los muertos, a partir de los diferentes recintos donde irán los difuntos por muerte natural a través del camino de los muertos, el rumbo del que llegarían por igual los nobles y plebeyos, sin distinción de rango ni riquezas, a excepción de aquellas personas que no morían ni en guerra, ni durante el parto (estos iban al Tonatiuhichan o Casa de Tonatiuh), ni por muerte relacionada con el agua, el rayo y los padecimientos como la hidropesía, las tumefacciones o enfermedades como la lepra, la gota y el herpes (estos iban al Tlalocán o Casa de Tláloc), que para que el muerto del que había dejado de existir llegase hasta el trono de Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, se debía hacer un extenso viaje de cuatro años a través de los nueve estratos subterráneos.1
Los trece cielos en la mitología mexica son resultado de la cabeza de Cipactli, de cuyo cuerpo los dioses han dado forma al universo. Todos estos niveles representan la región vertical del universo. Las fuerzas superiores e inferiores convergen en la tierra influenciándola; asimismo, diariamente los cuerpos celestes caen al inframundo y emergen de él, y definidos por los cuatro puntos cardinales y las fuerzas que emanan de ellos, y sostenida por un eje al centro donde convergen esas fuerzas. Sus regidores son Tezcatlipoca (Norte), Xipetótec y/o Tláloc (Este), Quetzalcóatl (Oeste), Huitzilopochtli (Sur). El centro de la tierra está gobernado por Xiuhtecuhtli (Centro), siendo el punto de unión de la tierra y del cielo, de los cuatro rumbos del mundo, el mundo superior e inferior. De esta forma, el organismo humano está inserto en el cosmos y forma parte de los cinco elementos junto con el aire, la tierra, el fuego y el agua.
ANTILLAS
Las Antillas fueron las primeras tierras descubiertas por Cristóbal Colón (San Salvador es una de las Bahamas) y recibieron ese nombre porque los cartógrafos de la época citaban una isla llamada Antilia situada en la región occidental del Atlántico. Este término es una traducción del término compuesto del portugués antilha (anti-isla), que algunos afirman se refería a las islas que fueran antípodas de Portugal. Una de las primeras menciones de Antilha se encuentra en la carta de Pizzigano, de 1424.
Sin embargo, los primeros nombres que recibió la región (provenientes del nombre de sus pobladores indígenas) fueron, los de islas Caribes, Islas Caribeñas, islas Lucayas o islas Camercanes. Antes de que Colón llegase a América, la tribu de los Caribes habitaba la costa norte de Sudamérica, específicamente en las costas de Venezuela y muchas de sus islas. El nombre Caribe, se debe a ellos, pero además este grupo de indígenas motivó la formación de otro término —el de caníbales— que aún hoy se emplea para describir a las personas que se alimentan de carne humana. Sin embargo el etnónimo Caribe parece provenir de la mitología griega clásica en la cual se habla de una nación de karibaloi o kanibaloi caracterizada por su antropofagia.
Los caribes —llamados caríbales o galibi [cita requerida] en algunos documentos históricos, denominaciones derivadas del proto-caribe *karipona: 'hombre(s)'— eran un conjunto de pueblos que, en el momento del contacto colombino en el siglo XV, ocupaban norte de Colombia, el noreste de Venezuela y varias Antillas Menores. En las islas del mar Caribe desaparecieron como etnia independiente como consecuencia de la colonización europea, aunque en Venezuela, Brasil y Las Guayanas continuaron dando lugar a los galibis (kari'ñas) modernos y otros pueblos. En las islas se dio el mestizaje con africanos en la isla de San Vicente; viven en la actualidad en Honduras. Los caribes pertenecían a la familia lingüística más amplia a la que dieron su nombre y cuyos otros miembros se hallan en el norte de Sudamérica.
Este fue uno de los primeros pueblos americanos que conocieron los europeos. En las crónicas se les suele contraponer a los taínos de lengua arahuaca que llegaron a las Antillas antes que ellos. De esta manera, mientras que los taínos eran vistos como un pueblo pacífico y con una cultura elevada, a los caribes se les veía como un pueblo belicoso y salvaje que practicaba la antropofagia. De hecho, su nombre es el origen de los términos caníbal y canibalismo con cuyos equivalentes se describe en varios idiomas europeos la práctica de alimentarse con carne humana.
Las Antillas Mayores o Grandes Antillas son un grupo de islas en el mar Caribe localizadas al este de Yucatán (México) y sureste de la Florida (Estados Unidos) y al oeste de las Antillas Menores o Pequeñas Antillas. El grupo está compuesto por las islas de Cuba, Jamaica, La Española (que incluye a República Dominicana y Haití), Puerto Rico y la Isla de la Juventud. Las Bahamas, si bien vecinas, no integran esta unidad geográfica.
Las Grandes Antillas descansan sobre un macizo submarino común y están atravesadas por una cadena abrupta y elevada de montañas, cuyos picos más altos oscilan entre 2.000 y 3.000 metros que culminan en la República Dominicana (en el Pico Duarte con 3.087 m) y declina, a ambos lados, en Cuba, Jamaica y Puerto Rico. Esas montañas están compuestas de piedra caliza, con afloramiento de otras rocas, todas ellas mucho más antiguas que las de origen eruptivo de las Pequeñas Antillas y sin huellas de actividad volcánica reciente. Las Bahamas, por el contrario, son islas de origen coralino. Antiguamente a las Bahamas ni siquiera se las consideraba como parte de las Antillas, aunque en la actualidad está difundido su englobamiento como un tercer grupo dentro de las mismas (Grandes Antillas, Pequeñas Antillas y las Bahamas).
Las Grandes Antillas están en una parte de América central llamada Archipiélago Antillano y están bañadas por el mar Caribe y El océano Atlántico. Los sistemas de gobierno son: capitalista en Puerto Rico, La Española y Jamaica y comunista en Cuba.
Algunos de Los Recursos Minerales que podemos encontrar en las Antillas Mayores son: Bauxita, Oro, Cobre, Bronce, Hierro, Plata, Mármol; entre otros.
Las Antillas Menores o Pequeñas Antillas es el grupo de islas en el mar Caribe formado por las Antillas de menor tamaño, que forman un arco insular al sudeste de las Antillas Mayores o Grandes Antillas, que va desde el este de Puerto Rico hasta la costa occidental de Venezuela.
Las islas son parte de un largo arco de islas volcánicas, la mayoría de los cuales se encuentra alrededor de la parte oriental del mar Caribe en el límite oeste con el océano Atlántico, y algunas de las cuales se encuentran en una franja sureste de ese mismo mar, justo al norte de América del Sur. Las Antillas Menores más o menos coinciden con el borde exterior de la Placa del Caribe, y muchas de las islas se formaron como resultado de la subducción, cuando una o más placas del Atlántico se deslizaron por debajo de la placa del Caribe.
Políticamente las Pequeñas Antillas se dividen en 8 países insulares independientes, 3 Territorios Británicos de Ultramar, 2 departamentos de ultramar de Francia, 2 colectividades de ultramar de Francia, 3 países autonómos del Reino de los Países Bajos, 3 Municipios especiales del Reino de los Países Bajos, 1 Área insular de Estados Unidos, y 2 entidades federales de Venezuela.
Las lenguas principales por orden de importancia en las Antillas Menores son el inglés, el francés, el español, el papiamento y el neerlandés.
Desde 1625 los holandeses, franceses y británicos empezaron a competir en la captura de caribes de las islas para venderlos como esclavos en las plantaciones usando como pretexto su canibalismo,9 tal como hicieron los españoles en la primera mitad del siglo XVI. Esto llevó a una rápida pérdida de población, en Guadalupe resultaron casi exterminados mientras que San Cristóbal fue atacada apenas dos veces. A esto hay que unir las nuevas enfermedades traídas por los europeos, principalmente la viruela, frente a la cuál no fueron capaces de inventar un antídoto, como en el caso de la sífilis, enfermedad crónica tratada con té de corteza de árboles.10
La conquista de las Antillas Menores la protagonizaron británicos y franceses durante los siglos XVII y XVIII enfrentando la oposición de las tribus caribes que gracias a sus habilidades como navegantes eran capaces de lanzar ataques o escapar entre las distintas islas. En 1635 los franceses desembarcaron en Guadalupe y sometieron a los pocos caribes restantes y en 1649 liderados por Jacques du Parquet fundaron Saint George en Granada siendo de inmediatos atacados por los caribes nativos apoyados por guerreros de San Vicente y Dominica, los franceses rechazaron el ataque y terminaron exterminando a los indios y expulsaron a los sobrevivientes.11 Los sobrevivientes refugiados en Dominica planearon atacar Guadalupe pero los franceses se enteraron y enviaron 150 hombres que atacaron por sorpresa el campamento indio, masacrando a todos los que pudieron, impidiéndoles pedir ayuda a sus aliados de San Vicente y Martinica. La última resistencia en Granada acabó en 1654.12
La isla de Santa Lucía, no estuvo poblada por los caribes permanentemente, pero en 1639 cuando los británicos fundaron una colonia que fue destruida por los indios al año siguiente en venganza a que un buque inglés capturo como esclavos a algunos indios de Dominica. La masacre dejó a los ingleses sin interés de conquistar las islas sureñas. En 1643 los franceses conquistaron la isla y su primer gobernador M. De Rousselan fundaron un fuerte. En 1654 se traslado a asumir el gobierno de Granada donde los nativos lo asesinaron ya que vivía en una hacienda aislada lo que inicio una rebelión de los caribes que fue sometida sangrientamente. Parquet organizó entonces una expedición contra los isleños de San Vicente, su campaña fue feroz, matando a todos los que pudo, los sobrevivientes se refugiaron en las montañas.13 Ante esto un grupo de caribes asesinaron a 5 franceses en Dominica y el gobernador ejecutó a 10 indios en represalia, esto motivo a los nativos de Martinica a rebelarse. Pronto 2.000 indios y negros cimarrones destruyeron varias plantaciones y pusieron sitio al fuerte-capital de Saint-Pierre. El oportuno desembarco de 300 holandeses que destruyeron el ejército rebelde y en una terrible campaña de castigo se forzó a los indios a huir a Granada.
Estos hechos llevaron a que en 1656 los esclavos de las islas empezaran a rebelarse. En Guadalupe los esclavos angoleños empezaron a masacrar a todos los blancos que encontraron hasta que fueron sometidos. En Martinica se produjeron numerosas fugas, muchos llegaron optaron por ir a Dominica, los caciques que anteriormente los recibían para vendérselos luego a los españoles empezaron a aliarse con ellos. Flotillas de canoas caribes transportaban bandas de cimarrones que atacaban las plantaciones hasta que en 1657 una tropa de negros de Brasil traídos por el Señor de L'Orange los derroto. Finalmente esto llevo a que los franceses expulsaran de Martinica a todos los caribes a Dominica, los que no se marcharon terminaron ejecutados por los colonos que actuaban por su cuenta. Así en 1658 no habían indios en la isla.14
En 1660 se llegó a una serie de acuerdos, los franceses prometieron a los caribes que no molestarían a los sobrevivientes que aún vivían en Granada y Martinica y no atacarían Dominica y San Vicente que serían territorios indígenas.15 Sin embargo, para abril 1664 los ingleses desconocieron el tratado firmado con los franceses cuatro años antes e invadieron Santa Lucía ya que habían una fuerte presión demográfica en sus plantaciones en Barbados. Tenían 1.500 soldados ingleses y 600 caribes de Dominica al mando de un mestizo apellidado Warner, los franceses huyeron de la isla y se refugiaron en Granada. Pronto los británicos se ganaron el apoyo de los caribes de Paria. Los franceses aprovecharon para iniciar una guerra entre las tribus contrarias a Warner y las que lo apoyaban, terminando en la captura de este en 1666, luego atacaron Antigua, capturando esclavos y comiéndose a algunos ingleses. Rápidamente los principales grupos de caribes optaron por aliarse a los franceses, incluyendo a los de San Vicente.16
En tanto que en San Cristóbal los ingleses establecieron una colonia en 1624 y los franceses al año siguiente, en 1626 los primeros masacraron a los caribes en un lugar que paso a ser conocido como Bloody Point temiendo que estos pudieran atacarlos, los indios sobrevivientes huyeron a Dominica. Tras esto ambas colonias decidieron repartirse la isla y vivir en paz hasta 1665 durante la Segunda Guerra anglo-holandesa los franceses atacaron a sus rivales lo que fue aprovechado por los caribes para asaltar la isla con un ejército de 3.000 a 4.000 guerreros de las otras islas pero estos fueron vencidos y masacrados (1667).17 Tras estos hechos los europeos decidieron volver al status quo anterior al conflicto hasta 1713 cuando la isla fue cedida por completo a Gran Bretaña.
Dominica permaneció como territorio neutral hasta que en 1715 los franceses establecieron una colonia ahí tras una rebelión de cimarrones en el norte de la Martinica, llamada La Gaoulé, doce años después M. Le Grand conquistó toda la isla y la convirtió una colonia oficial del Reino de Francia estableciendo plantaciones. En junio de 1761 una expedición al mando de Andrew Rollo capturo la isla que paso a ser posesión británica. En 1759 también capturaron Guadalupe y en 1762 Martinica pero por el Tratado de París las devolvieron a Francia.
Mientras en la isla de San Vicente o Hairouna los caribes resistieron exitosamente a los europeos, muchos esclavos africanos que huyeron de Barbados, Santa Lucía y Granada y se mezclaron con los nativos, dando como resultado los garífunas o caribes negros. En 1796 cuando los británicos lograron su conquista, la población local fue desterrada a Roatán, una isla frente a la costa de Honduras, pero solo la mitad llegó con vida. La pequeña isla era poco fértil por lo que los garífunas solicitaron al gobierno colonial español establecerse en la costa caribeña de la actual Honduras a cambio de proteger dicho territorio de incursiones de tribus hostiles o de los ingleses lo que aceptaron.18
En Dominica en el año 1700 había unos 2.000 caribes según el explorador Jean-Baptiste Labat, y en San Vicente, isla poblada por los "caribes negros" que en distintas estimaciones hechas por exploradores estaba poblada por 3.000 almas en 1676 según Philip Warner en su Account of the Islands, 4.000 en 1735 según un explorador francés apedillado La Borde, y finalmente 5.000 en 1796 momento en que fueron definitivamente sometidos por los ingleses que los deportaron a Roatán.19
En América , se llamó cimarrón a los esclavos rebeldes, algunos de ellos fugitivos, que llevaban una vida de libertad en rincones apartados de las ciudades o en el campo denominados palenques o quilombos. Posteriormente, en Cuba se adoptó preferiblemente el vocablo jíbaro para referirse los cimarrones. Parece también que la palabra cimarrón no se empleó casi nunca con los nativos americanos fugitivos.
Bartolomé de las Casas O.P. (Sevilla, 24 de agosto de 1474 o 14841 – Madrid, 17 de julio de 1566) fue un encomendero español y luego fraile dominico, cronista, filósofo, teólogo, jurista, «Procurador o protector universal de todos los indios de las Indias», obispo de Chiapas en el Virreinato de Nueva España, escritor y principal apologista de los indígenas.
Junto con Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas es considerado uno de los fundadores del derecho internacional moderno16 y un gran protector de los indios y precursor de los derechos humanos junto al jesuita portugués António Vieira. Aunque desde perspectivas opuestas, tanto él como Vitoria se ocuparon del problema alrededor del cual emergió el derecho de gentes en la época moderna: la definición de las relaciones entre los imperios europeos y los pueblos del Nuevo Mundo. Esta tarea requería de la creación de un marco jurídico suficientemente amplio como para ser válido al mismo tiempo para europeos y aborígenes.17 La tradición legal que fue usada para tal fin fue precisamente la del derecho natural, la cual fue tomada del derecho medieval y la filosofía estoica. Las Casas consideró que los indios tenían uso de razón, tanto como los antiguos griegos y romanos, y que como criaturas racionales eran seres humanos. Como tales, los indígenas estaban cobijados por el derecho natural y eran titulares de los derechos a la libertad y a nombrar sus autoridades.18
Su contribución a la teoría y práctica de los derechos humanos puede apreciarse en su obra "Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias", el cual, por ser escrito a mediados del siglo XVI, constituye el primer informe moderno de derechos humanos. En él describe las atrocidades a las que fueron sometidos los indígenas de las Américas por los conquistadores españoles. Un párrafo puede dar una idea de los hechos que narra este libro: "Otra vez, este mesmo tirano fue a cierto pueblo que se llamaba Cota, y tomó muchos indios he hizo despedazar a los perros quince o veinte señores y principales, y cortó mucha cantidad de manos de mujeres y hombres, y las ató en unas cuerdas, y las puso colgadas de un palo a la luenga, porque viesen los otros indios lo que habían hecho a aquellos, en que habría setenta pares de manos; y cortó muchas narices a mujeres y a niños".
Aunque abogó por la defensa de los indios y se ha cuestionado su defensa de los negros se conoce que escribió un opúsculo titulado Brevísima relación de la destrucción de África como preludio a Brevísima relación de la destrucción de las Indias, contra el maltrato de la población africana contra abusos de Castilla y Portugal.
La Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un libro escrito en 1552 por el fraile dominico español Bartolomé de las Casas, el principal defensor de los indios en América, en el que denunció el efecto que tuvo para los naturales la colonización de España del Nuevo Mundo.
La Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un libro escrito en 1552 por el fraile dominico español Bartolomé de las Casas, el principal defensor de los indios en América, en el que denunció el efecto que tuvo para los naturales la colonización de España del Nuevo Mundo.
En el siglo XIV los caribes exterminaron o expulsaron de la isla a la población indígena de los arawak. Cristóbal Colón llegó a Dominica el 3 de noviembre de 1493, siendo la primera isla descubierta en su segundo viaje a América. El nombre con el que Colón bautiza a la isla se deriva del nombre del día de la semana en que avistan la isla, domingo. Los barcos españoles llegaron con frecuencia durante el siglo XVI, pero una resistencia feroz por parte de los caribes disuadió a España de sus esfuerzos de asentarse allí.
En 1627 los británicos también fallaron al intentar capturar la isla.
Los primeros europeos en lograr colonizar la isla fueron los franceses. En el siglo XVII arribaron a la zona leñadores franceses2 que rebautizaron un poblado caribe con el nombre de Roseau desarrollando una ciudad que hoy es la capital del país. La nueva colonia logró tener su propia iglesia en 1730, la que hoy es la catedral católica. Aunque los británicos tomaron la isla por la fuerza un siglo después, la presencia francesa trascendió el paso de los años, ya que hoy se continúa hablando, como se verá más abajo, un idioma derivado del francés y asimismo, la mayoría de la población profesa el catolicismo.
Durante casi un siglo Dominica permaneció aislada y aún llegaban más indios caribes de otras islas a asentarse en Dominica, después de abandonar las islas vecinas y refugiarse en Dominica debido a que los europeos dominaban la región. Francia formalmente cedió la posesión de la isla al Reino Unido en 1763, que convirtió la isla en colonia en 1805 y por fin un gobierno fue establecido por los británicos.
La isla de la Martinica (en francés: Martinique) es un departamento de ultramar francés ubicado al norte de Santa Lucía, en aguas del mar Caribe (como tal, constituye una región ultraperiférica de la Unión Europea). Debe su nombre a Cristóbal Colón, quien la descubrió en 1502. Se llamaba Jouanacaëra-Matinino y estaba habitada por los caribes.2 Esta isla pertenece al grupo de las llamadas Antillas Menores y dentro de éste pertenece al grupo de las llamadas Islas de Barlovento. Pertenece a Francia desde 1635. Es montañosa y de origen volcánico.
Durante las primeras décadas de la ocupación francesa, la isla es la producción de alimentos fuerte colonial proporcionar beneficios: tabaco, añil, cacao. La crisis del tabaco de la segunda mitad del siglo XVII, hizo que las primeras plantacionesse arruinasen, así como la producción de azúcar.
El monocultivo de la caña de azúcar formó parte del paisaje y de la cultura criolla que dominaron la economía hasta la segunda mitad del siglo XX. Éste cultivo lo realizaban los esclavos africanos que eran traídos a la isla, y tenían el apodo de los “treinta y tres”. El cultivo de la caña dio lugar al desarrollo de comercio triangular (Europa, África, América), por lo cual provocó una rápida afluencia de población de esclavos africanos a las posesiones francesas en América.
El imperio neerlandés fue rápidamente expulsado en la segunda mitad del siglo XVII, por la lucha entre ingleses y franceses. Todos los grandes conflictos europeos fueron por poseer el Caribe. Martinica fue una posesión británica, pero durante períodos relativamente cortos. Pasa a ser territorio francés después de 1816.
Las islas de Barlovento son un grupo de islas de América que acotan al este la cuenca del Mar Caribe, integrado por las islas septentrionales de las Pequeñas Antillas. Algunas de las islas principales son Granada, Martinica, Santa Lucía, Barbados, Guadalupe, Dominica, Trinidad y Tobago.
Nombre y geografía

Las Islas de Barlovento fueron llamadas así porque estaban más a barlovento (en la dirección de origen del viento) de las naves que venían al Nuevo Mundo que las Islas de Sotavento, dado que los vientos que prevalecen en esa zona soplaban en el sentido de este a oeste. Las corrientes transatlánticas y los vientos que producían la ruta más rápida a través del océano llevaban a las naves primero a estas islas ubicadas en el sureste de las Antillas para luego continuar a su destino final en el Caribe o Norteamérica.
Guadalupe (en francés: Guadeloupe) es un pequeño archipiélago de las Antillas, en el mar Caribe que forma una región de ultramar de Francia y una región ultraperiférica de la Unión Europea.2 Se encuentra a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana. Antiguamente se llamaba Karukera, que significaba "la isla de las bellas aguas". Cristóbal Colón le dio su actual nombre en honor de la Virgen Santa María de Guadalupe, Extremadura, España. Popularmente, en la cultura creole local se la llama Gwada.
Granada (a veces referida en español como Grenada, su nombre en inglés, para diferenciarse de otras regiones de igual denominación)3 es un país insular en el mar Caribe que incluye a las Granadinas del sur. Es el segundo país independiente más pequeño del hemisferio occidental (después de San Cristóbal y Nieves). Se encuentra en la zona sureste del mar Caribe, al norte de Trinidad y Tobago, al Nordeste de Venezuela, y al sur de San Vicente y las Granadinas. Su capital es Saint George.
Cuando Cristóbal Colón descubrió la isla en 1498 le otorgó el nombre de «Concepción». Sin embargo, ese nombre le fue retirado en 1523, cuando los exploradores españoles lo cambiaron a «Granada», por la similitud que encontraron entre el terreno montañoso de la isla y la Sierra Nevada que rodea la ciudad española de Granada. Aunque la isla pasó al dominio francés y británico, su nombre en español se adaptó a ambas lenguas: La Grenade en francés y Grenada en inglés, su nombre oficial actual.
Arawaco o arawak es el nombre genérico dado a varios pueblos indígenas que se encontraban asentados en las Antillas y la región circuncaribe a la llegada de los españoles en el siglo XV. El nombre también se ha aplicado posteriormente a numerosas etnias que hablan o hablaban lenguas de la familia arawak y que tradicionalmente habitaban una extensa zona comprendida entre la actual Florida y las Antillas, Venezuela, el oeste de Perú, el sur de Brasil e incluso Bolivia y Paraguay. De hecho esta familia de lenguas es una de las más extendida de América del sur. El término arahuaco no debe confundirse con arawaco usado para designar a grupos étnicos de Colombia de la familia chibcha, ni tampoco todos los pueblos cuya lengua es considerada arawacana son de hecho arahuacos.
Incluían a los taínos, que ocupaban las Antillas Mayores y Bahamas, los nepoyas y suppoyos de Trinidad y los iñeris que habitaban las Antillas Menores antes de la llegada de los caribe, que vivían en la costa este de América del Sur, hasta lo que es actualmente Brasil. El extremo sur de la difusión arahuaca se encontró en territorios del extremo norte de Argentina a donde antes del siglo XIV había llegado la parcialidad arahuaca conocida como chané, en el siglo XX todavía había grupos arawak en el NE. de Boliva y E. de Paraguay.
Aspectos histórico-políticos
A la llegada de los conquistadores españoles los arahuacos estaban sufriendo la invasión de sus territorios y la esclavización de sus mujeres y niños por parte de los caribes. Por el sur de América otras parcialidades arahuacas (arawak) como la de los chané sufrían un proceso similar a manos de etnias como la de los avá, dando lugar por forzada mixogénesis a la población llamada "chiriguana".[cita requerida] Aunque otros grupos del interior de la Amazonia vivían relativamente libres sin estar enfrentados continuamente a sus vecinos, como sucedía con los pacíficos caquetíos de Venezuela.
En líneas generales (especialmente en las Antillas) la llegada de los españoles implicó un agravamiento de la situación para los arahuacos (tal cual lo describiera Bartoloméo de las Casas), a punto tal que por las enfermedades traídas de Eurasia y las feroces condiciones de esclavización a las que fueron sometidos, la población prácticamente desapareció en algunas regiones del Caribe, aunque en otros lugares se dio un fuerte proceso de mestizaje.
La población arahuaca de las Antillas disminuyó y a finales de siglo se había extinguido.
Los taínos fueron los habitantes precolombinos de las Bahamas, las Antillas Mayores y el norte de las Antillas Menores. Se trata de un pueblo que llegó procedente de América del Sur, específicamente de la desembocadura del río Orinoco, pasando de isla en isla, reduciendo o asimilando a los pobladores más antiguos,1 2 como los guanajatabeyes y los ciguayos cuyas culturas son anteriores a la llegada de los taínos. La lengua taína pertenece a la familia lingüística macroarahuacana, que se extiende desde América del Sur a través del Caribe.
En el momento de la llegada de Cristóbal Colón en 1492, había cinco cacicazgos taínos en el territorio de La Española (hoy Haití y República Dominicana), cada uno dirigido por un cacique principal (jefe), a quien se le rendía homenaje. Puerto Rico también fue dividida en cacicazgos. Al jefe o cacique de la tribu se le pagaba un tributo significativo. Los caciques tenían el privilegio de llevar colgantes de oro llamados guanin, viviendo en bohíos rectángulo en lugar de ovalados que los pobladores habitaban, y sentándose en taburetes de madera cuando recibían huéspedes. En el momento de la conquista española, los mayores asentamientos de población taína podían llegar hasta 3.000 personas cada uno. Los taínos competían tradicionalmente con sus vecinos las tribus caribes, otro grupo originario de América del Sur, que vivían principalmente en las Antillas Menores.3 La relación entre los dos grupos ha sido objeto de mucho estudio.
Los taínos tuvieron una creencia religiosa monoteísta como muchos indígenas de Las Américas. La divinidad principal era YaYa. También se le conoce como Semign (que significa "Dios" en lengua arahuaca taína). En los libros de historia suele decirse que en su vida estaba presente el politeísmo, pero eso fue una excusa que crearon los españoles para que la Reina de España legalizara la esclavitud.
La palabra cemí cuyo significado en lengua taína significa "Ángel", designa a los seres espirituales de la mitología taína. Algunos de estos eran: Yocajú Bagua Maorocoti, Opiel Guobiran, Baibrama, Corocote y Maketaurië Guayaba.
Los guanajatabeyes (o guanahatabeyes) eran un grupo indígena del Caribe que habitó Cuba hasta la época de la conquista europea. El término se refiere tanto a los guanajatabeyes históricos o modernos del siglo XVI como a los guanajatabeyes antiguos o prehistóricos, cuya cultura específca es reconocible desde al menos el 1000 a. C.
A la llegada de los españoles se estima que los guanajatabeyes eran unos 100.000 individuos, y se considera que existe una continuidad cultural clara con los guanajatabeyes más antiguos. Se considera que estos últimos fueron los primeros habitantes de Cuba. Colón entró en contacto con los últimos guanajatabeyes del extremo oriental de Cuba, que actualmente se consideran descedientes más o menos directos de los primeros pobladores de las islas, aunque existieron migraciones posteriores y probablemente cierto grado de mestizaje.
Siboney o ciboney ('habitantes de cuevas' en taíno clásico, lengua arawak de los indígenas del Caribe) era un pueblo que estaba entre los ocupantes aborígenes de las Antillas del Mar Caribe. Cuando los europeos llegaron a América, los siboney ocupaban territorios en Cuba occidental y en la parte occidental de La Española (en lo que actualmente se corresponde con Haití). Los siboney de los tiempos de la conquista europea también son llamados taínos-siboney e incluso taínos occidentales, y tenían características culturales diferentes de los siboneyes más antiguos.
El término "siboney" puede resultar confuso porque se ha aplicado a grupos étnicos de diferentes épocas que tanto culturalmente, como posiblemente lingüísticamente eran diferentes entre sí. El término se refiere primariamente a los pobladores de principios del siglo XVI que hablaban una lengua arawak, diferente del taíno clásico del oriente de Cuba y Occidente de La Española (De las Casas se reiere a ellos como "taínos ciboney").
La civilización maya habitó una gran parte de la región denominada Mesoamérica, en los territorios actuales de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y en el comprendido por cinco estados del sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, con una historia de aproximadamente 3000 años.
Durante ese largo tiempo, en ese territorio se hablaron cientos de dialectos que generan hoy cerca de 44 lenguas mayas diferentes. Hablar de los "antiguos mayas" es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial. Contrariamente a una creencia muy generalizada, la civilización maya nunca "desapareció". Por lo menos, no por completo, pues sus descendientes aún viven en la región y muchos de ellos hablan alguno de los idiomas de la familia mayense.
La literatura maya ilustra la vida de esta cultura. Obras como el Rabinal Achí, el Popol Vuh, los diversos libros del Chilam Balam, son muestra de ello. Lo que sí fue destruido con la conquista es el modelo de civilización que hasta la llegada de los primeros españoles, había generado tres milenios de historia.
La conquista española de los pueblos mayas no se consumó hasta 1697, con la toma de Tayasal, capital de los mayas Itzá, y Zacpetén, capital de los mayas Ko'woj, en el Petén (actual Guatemala). El último estado maya desapareció cuando el gobierno mexicano de Porfirio Díaz ocupó en 1901 su capital, Chan Santa Cruz, dando así fin a la denominada Guerra de Castas.
Los mayas hicieron grandes e impresionantes construcciones desde el Preclásico medio y grandes ciudades como Nakbé, El Mirador, San Bartolo, Cival, localizadas en la Cuenca del Mirador, en el norte del Petén, y durante el preClásico, las conocidas ciudades de Tikal, Quiriguá (ambas las primeras en ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1979 y 1981 respectivamente), Palenque, Copán, Río Azul, Calakmul, Comalcalco (construida de ladrillo cocido), así como Ceibal, Cancuén, Machaquilá, Dos Pilas, Uaxactún, Altún Ha, Piedras Negras y muchos otros sitios en el área. Se puede clasificar como un imperio, pero no se sabe si al momento de colonizar impusieron su cultura o si fue un fruto de su organización en ciudades-estado independientes cuya base eran la agricultura y el comercio. Los monumentos más notables son las pirámides que construyeron en sus centros religiosos, junto a los palacios de sus gobernantes (lugares de gobierno y residencia de los nobles), siendo el mayor encontrado hasta ahora el de Cancuén, en el sur del Petén, muchas de cuyas estructuras estaban decoradas con pinturas murales y adornos de estuco. Otros restos arqueológicos importantes incluyen las losas de piedra tallada usualmente llamadas estelas (los mayas las llamaban tetún, ‘tres piedras’), que muestran efigies de los gobernantes junto a textos logográficos que describen sus genealogías, entronizaciones, victorias militares, y otros logros. La cerámica maya está catalogada como una de las más variadas, finas y elaboradas del mundo antiguo.
Los mayas participaban en el comercio a larga distancia en Mesoamérica, y posiblemente más allá. Entre los bienes de comercio estaban el jade, el cacao, el maíz, la sal y la obsidiana.
Preclásico maya
También llamado Período Agrícola, existe un debate sobre los años de inicio y fin de este intervalo de tiempo, el más aceptado en este caso, para el área maya, inicia aproximadamente en el año 1000 a. C. y terminaría alrededor del 320. Durante este periodo se desarrolla el idioma maya y el pueblo maya adquiere experiencia y construye algunas grandes ciudades.
Una teoría, basada en estudios de cerámica, motiva a deducir que en el periodo Preclásico la costa del Océano Pacífico, desde el este de Oaxaca hasta El Salvador estuvo poblada por los ancestros de los mixe y popolucas actuales, de uno de estos es el grupo de los mayas que, hacia el 1200 a. C., emigraron hacia el Golfo de México y desarrollaron la civilización olmeca arqueológica. De hecho, la cerámica más antigua de esta región es de un estilo inconfundible llamado Ocós, originaria del Pacífico de Guatemala, pero unos 600 años más antigua que la olmeca.
Según otra teoría, complementaria a la anterior, los descendientes de los olmecas emigraron a la zona del Petén guatemalteco, donde posteriormente se mezclaron con la gente del lugar originando a los "protomayas". Existen algunos fragmentos donde se afirma que estos provenían de una migración que se produjo en el núcleo original maya, que ciertos arqueólogos han encontrado en la zona maya de Guatemala conocida como El Petén, cuando en el Preclásico medio se comenzaron a desarrollar ciudades monumentales en la Cuenca del Mirador como Nakbé, El Mirador y Cival, con sus ahora famosos murales del Preclásico, los más finos y antiguos del área maya. Estas grandes ciudades ya contaban con todas las características que hicieron famosos a los mayas del periodo Clásico, y dando lugar a la duda de que si los olmecas y mayas fueron, efectivamente, culturas que se desarrollaron independientemente.
Posteriormente, en el Posclásico, algunos grupos emigraron del Petén rumbo al norte (Península de Yucatán) y otros se quedaron ahí; de esta manera se explica el origen de las diferentes tribus mayas (itzáes, xiús, cocomes,, tzeltales, lacandones, entre otras), ya que cada una de ellas conservaba rasgos comunes, solo variaban los distintos dialectos. Cuando se realizó la conquista española, cada uno de estos grupos se fue adaptando al mestizaje cultural y se fue haciendo único y autónomo en sus tradiciones. Al paso del tiempo la gran civilización maya floreció y alcanzó auge en la zona norte del Petén, en la Cuenca del Mirador, en el corazón de la selva tropical; ahí fue su núcleo original. Algunos especulan que el pueblo maya tomó como ejemplo muchos estilos de vida de la cultura olmeca, aunque los recientes hallazgos en las ciudades del Petén, como El Mirador, Cival, etc., contradicen ésta teoría. De esta época datan el urbanismo y el que se fueron desarrollando en un ambiente estable y prolongado; se adaptaron al medio ambiente en que vivían y sabían convivir con la naturaleza. Por todo ello se distingue el gran respeto que tenían como seres humanos hacia su entorno.
Se estima que la selva del Petén se encontraba deshabitada al inicio del tercer milenio antes de Cristo, cuando los primeros agricultores construyeron sus chozas a orillas del río La Pasión y la Cuenca del Mirador, demostrado por muestras de polen de maíz, que datan ca 2750 a. C. en lagos de la Cuenca del Mirador. Estos se empezaron a relacionar con la población de los Altos y la costa del Pacífico de Guatemala en sitios como Takalik Abaj, ca 1000 a. C., Kaminaljuyú, ca 800 a. C., y El Salvador, ca 900 a. C., así como con la de la costa del golfo de México. Hacia el año 1000 a. C. la población en expansión se extendió por toda esta zona central iniciándose el proceso de urbanización, el empleo de sistemas agrícolas más complejos y una organización política más avanzada, capaz de controlar la creciente población y con una jerarquización interna, en la que nobles y sacerdotes iban ocupando los puestos de autoridad. Se inicia una división del trabajo con la diversificación de ocupaciones: agricultura, caza, pesca, recolección, alfarería, industria lítica, industria textil, comercio y culto religioso.
El trabajo de la tierra dio prioridad al cultivo del maíz, el frijol, el cacao y la calabaza, en tanto la caza, la pesca y la recolección quedaron como actividades complementarias; por eso a este periodo se le conoce también como agrícola. En él se va desarrollando una religión sencilla con la creencia en una vida ultra terrena y el culto a los muertos.
La evidencia arqueológica muestra que los mayas comenzaron a edificar una arquitectura ceremonial hace unos 3000 años. Hay un desacuerdo entre los límites y la diferencia entre los mayas antiguos y una civilización mesoamericana preclásica vecina, la cultura olmeca. Los olmecas y los mayas antiguos parecen haberse influenciado entre sí. Los monumentos más antiguos consisten en simples montículos de tumbas, los precursores de las pirámides se erigieron más tarde.
De modo gradual, la influencia de la cultura olmeca dejó de ser tan grande como había sido durante el período preclásico medio. Hacia el siglo III a. C. había cesado definitivamente. Sin embargo, muchos pueblos de toda el área mesoamericana habían absorbido algunos de sus rasgos principales (culto a los muertos, arquitectura y escultura monumentales, el culto a las divinidades del agua y el fuego, etc.). Para el Preclásico tardío, en toda Mesoamérica surgieron tradiciones culturales regionales, que fueron construidas sobre la base del legado olmeca. Los mayas tomaron de ese pueblo la escritura, el sistema de numeración y la cuenta larga, y muchas otras cosas. La cultura maya, propiamente dicha, no surgió sino hasta el primer siglo de la era cristiana, más o menos contemporánea al desarrollo de Teotihuacan.
Del período Preclásico tardío se han detectado numerosos asentamientos humanos, entre los cuales se encuentran Santa Marta (Chiapas), donde se constata una temprana ocupación en labores de cerámica y cultivo de maíz, fechada con el año años 1320 a. C.; Chiapa de Corzo, Tonalá, Padre Piedra, e Izapa, con influencia olmeca; Edzná, Xicalango, Tixchel y Santa Rosa Xtampak (Campeche); Yaxuná, Acanceh, Dzibilchaltún (Yucatán); El Trapiche, Casa Blanca, Laguna Cuzcachapa, Las Victorias y Bolinas (Chalchuapa); y Kaminaljuyú en el sur de Guatemala. Los pobladores de este último asentamiento controlaron las relaciones comerciales de la zona con el resto de Mesoamérica hasta que fueron invadidos hacia el año 400 d. C., por guerreros provenientes del centro de México, de la poderosa ciudad de Teotihuacan, cuya influencia militar y cultural se dejó sentir desde entonces en todo el ámbito maya.
Período Clásico
Artículo principal: Período clásico mesoamericano


Estela de Copán según un grabado de Frederick Catherwood, 1839.
También llamado Periodo Teocrático, abarca desde los años 320 a 987 d. C., aproximadamente. Recibe este nombre porque en un principio se creyó que fue el grupo sacerdotal el que ejerció el poder político y que toda la vida económica, social y cultural se desarrolló en torno a la religión.
Los grupos sacerdotales, tuvieron gran importancia en el gobierno de los Estados mayas del Clásico; a pesar de eso, nunca fueron dirigentes. Existía una clase noble y, en todo caso, eran los guerreros quienes concentraban el poder. La imagen de los mayas como una sociedad gobernada por sacerdotes fue derribada cuando se descubrió que las ciudades estaban en permanente guerra unas con otras.
Se incrementó notablemente la agricultura como actividad económica básica, la cual era practicada por grandes contingentes de labradores, propiciando una compleja división del trabajo y en consecuencia una fuerte estratificación social.
Las zonas arqueológicas más conocidas de este periodo son: Tikal, Uaxactún, Piedras Negras, Cancuén, Caracol, Yaxhá, Naranjo, Xultún, Río Azul, Naachtún, Dos Pilas, Machaquilá, Aguateca, Comalcalco, Pomoná, Moral Reforma, Palenque, Yaxchilán, Kankí, Bonampak, Quiriguá, Tulum, Edzná, Oxkintok, Ceibal, Xamantún, Copán, San Andrés, Yaaxcanah, Cobá, El Cedral, Ichpaatún, Kantunilkín, Kuc (Chancah), Kucican, Tazumal, Las Moras, Mario Ancona, Muyil, Oxlakmul, Oxtancah, Oxhindzonot, Pasión de Cristo, Río Indio, San Antonio III, Nohkuo Punta Pájaros, San Manuel, San Miguel, San Claudio, Tortuguero, Punta Molas, Tamalcab, Templo de las Higueras, Tupack, Xlahpak, Tzibanché y Kohunlich.


Cobá.
Los dos principales centros de la zona del Petén son Uaxactún y Tikal. Uaxactún (600 a. C. al 889 d. C.), localizado a 25 kilómetros al norte de Tikal (Guatemala), tiene el templo maya más antiguo que se conoce en la región, y es el primer lugar en donde se observó la existencia del arco falso maya. Tikal (800 a. C. al 869 d. C.), enclavado en el corazón de la selva muestra una gran influencia teotihuacana y llegó a poseer 100 mil habitantes en su momento culminante, siendo la ciudad más grande de América en el Clásico tardío. Este centro dependía de una complicada red comercial y se encontraba enclavado en un lugar estratégico, entre dos sistemas fluviales que iban al Golfo de México y al mar Caribe.
Período Posclásico
Artículo principal: Período posclásico mesoamericano


Kukulkán es el nombre maya de Quetzalcóatl, personaje importante en el Período Posclásico de los mayas. Aquí lo vemos en un dibujo de un bajorrelieve de Yaxchilán.
Abarca los años 1000-1687. Una vez abandonados los centros ceremoniales mayas del periodo clásico, la fuerza generadora de esta época va a ser una corriente migratoria identificada étnicamente con los mayas arraigados en la región, que traía consigo una cultura mestizada de fuerte contenido náhuatl.
Esta corriente, llamada putún o maya-chontal, habitaba en el sur de Tabasco y tenía estrechas relaciones comerciales con los pueblos del centro de México y con los grupos nahuas establecidos en la periferia de la región maya, por ejemplo en Xicalango. Su presencia habría de romper con el precario equilibrio en el que trataba de mantenerse el mundo teocrático, y fueron los putunes los que aprovecharon la caída de este orden para introducir una nueva forma de vida y de dominio sobre la región.
El territorio del que provenían los putunes era el delta de los ríos Usumacinta y Grijalva, una región de ríos, riachuelos, lagunas y pantanos en donde predominaba el transporte acuático. Esto hizo de los putunes unos excelentes navegantes y mercaderes, que controlaban las rutas marítimas comerciales alrededor de la península de Yucatán, desde la Laguna de Términos en Campeche hasta el centro de Sula en Honduras.
Los putunes se establecieron al sur del río de la Pasión y llamaron a su tierra Acalán (‘lugar de canoas’). Fundaron dos poblaciones principales: Potonchan (Putunchan), situada en la desembocadura del río Grijalva, e Itzamkanac, junto al actual río Candelaria que desemboca en la laguna de Términos. Itzamkanac era la capital de Acalán, pero tal vez fuera Potonchán la primera población. En efecto, esta dominaba el comercio relacionándose con los zoques y con los habitantes de las tierras altas de Chiapas. En cambio, Itzamkanac estaba ubicada demasiado río arriba para llegar a ser un importante puerto de intercambio. De ahí que Xicalango, el gran centro comercial situado en la laguna de Términos y controlado por Itzamkanac, supliera esta función.
Establecieron numerosos puertos en esas rutas, entre los que destacan Cozumel, Xel-Há, Bahía de la Ascensión y Polé (la actual Xcaret), en Quintana Roo, que fueron dominados por una rama de los putunes, a quienes se conoce como itzaes (‘aquellos que hablan la lengua entrecortadamente’).
Desde Polé los itzáes penetraron tierra adentro para conquistar Chichén en 918, y desde entonces tomo el nombre de Chichén-Itzá. Hacia el 950, dominaban toda la región oriental hasta Bakhalal (Bacalar) y Chactemal (Chetumal). Una vez controlada la zona, esta rama itzá de los putunes estableció comunicación con sus vecinos mexicanos del sur de Campeche. Se supone que los itzaes —quienes hablaban tanto el chontal como el náhuatl y habían absorbido profundas influencias del centro de México—, recibieron a Quetzalcóatl, llamado en maya Kukulkán. Este había huido de Tula y se alió con los chontales para conquistar Chichén Itzá en 987. De esta época datan las influencias toltecas en el arte y la arquitectura mayas.
Es conveniente recalcar que autores como Enrique Florescano, Leonardo López Luján y Alfredo López Austin, ponen en duda que el Quetzalcóatl histórico haya llegado a Yucatán. En primer lugar, porque las fechas no coinciden. En segundo, porque similares argumentos presentaban los nobles mixtecos, tarascos y más tarde los mexicas para legitimar su posición en la estructura social. Tanto el mito de Tollan y el de la huida de Quetzalcóatl, como las expresiones artísticas y la vocación eminentemente guerrera de las sociedades mesoamericanas del período Posclásico temprano, forman parte de un complejo muy extendido por toda la región en ese tiempo.
Hacia el año 1000, Chichén Itzá formó una alianza con los cocomes de Mayapán y los xiu de Uxmal. Dicha alianza es conocida con el nombre de Confederación o Liga de Mayapán, rota en 1194 por Hunac Ceel, líder de los cocomes. Las hostilidades desembocaron en la derrota tanto de los itzáes como de los tutul xiúes. El auge de Chichén-Itzá y de sus gobernantes maya-toltecas terminó en caos hacia fines del siglo XIII. Los itzáes abandonaron su ciudad y se dirigieron a las selvas desiertas del Petén. Allí, en el lago Petén Itzá, fundaron una nueva población localizada en la isla de Tayasal.
La supremacía de Mayapán llegó a su fin hacia 1441, cuando el líder xiu de Uxmal, Ah Xupan Xiu, la destruyó masacrando a la familia real cocom. Durante su apogeo, Mayapán llegó a tener hasta 12 mil habitantes. Era una ciudad fortificada, rodeada de una muralla de piedra. Se pueden ver en su arquitectura claras influencias toltecas.
En el este de la península, según señala Eric J. Thompson en su libro Los habitantes de la costa oriental de la península de Yucatán:
"Los putunes conservaron en su poder la región de Bakhalal y Chetumal durante el periodo de dominación de Mayapán [...] en la provincia de Uaymil se hablaba un dialecto parecido al campechano y, naturalmente los documentos de Paxbolón con su afirmación de que Chetumal pagaba tributo a los putunes acalanes".
Eric J. Thompson#GGC11C
Las crónicas mayas establecen claramente que los putunes conservaron su poder sobre la región de Bakhalal y Chactemal durante el periodo de la dominación de Mayapán (1200-1480) pero ni por eso abandonaron el dominio de su antiguo territorio al sur de Tabasco, sino que hicieron constantes viajes de ida y vuelta a Potonchán.
A la caída de Mayapán, la península de Yucatán se dividió en 16 pequeños estados, cacicazgos o provincias, cada uno con su propio gobernante. Entre estos cacicazgos existían rivalidades y guerras constantes, herencia de las luchas sin tregua entre los xiu y los cocomes. Esa era la situación reinante a la llegada de los primeros españoles.
En el Petén, Tayasal de los itzaes, Zacpetén de los ko'woj y Queixil de los yalnain, fueron las últimas ciudades mayas y mesoamericanas en ser conquistadas, en el 1697, después de varios intentos fallidos, incluyendo unos de Hernán Cortés en 1542.
En el altiplano sur surgieron otros estados mayas, entre ellos el reino k'iche' basado en Q'umarkaj (Utatlán), que produjo el Popol Vuh, la obra histórica y mitológica más conocida de los mayas. Otros estados en las tierras altas de Guatemala incluyen los reinos mam en Huehuetenango (Saculew), kaqchikel en Iximché, chuj en San Mateo Ixtatán y poqomam, probablemente en Mixco Viejo.
La sociedad

Aldeas "vivienda"
Existían casas unifamiliares donde vivían los padres y los hijos quienes adoptaban a miembros viejos o jóvenes de la familia o fuera de ella (ejemplo: Tulum). También había edificios multifamiliares habitados por personas de lazos sanguíneos comunes de elevada posición social (ejemplo: los complejos residenciales de Kohunlich). Los materiales de las casas varían de muros y techos de madera y palma a materiales resistentes como piedra y estuco. También la vivienda podía estar formada por tres estructuras principales separadas, (dormitorios, la cocina, la bodega) y podían construir otras estructuras separadas (talleres, baños, saunas) (ejemplo: Joya de Cerén).
Dormían sobre unas plataformas bajas adosadas a los muros donde colocaban colchones rellenos de algodón (las hamacas fueron una adaptación de las redes de pesca, invento de los indígenas caribes de Haití llegado a Yucatán con el arribo de los españoles). También se dormía sobre petates en el suelo.
Este tipo de habitaciones tenían poca ventilación y luz porque carecían de ventanas. Las habitaciones fueron usadas para dormir y guardar pertenencias; sus ocupantes trabajaban en las afueras y poseían huertos para consumo familiar.
La gente común vivía en palapas alrededor de las ciudades, los materiales que usaban eran renovables como la palma chiit (para los techos), la madera, el bajareque y el estuco (para las paredes). En el centro de la ciudad habitaban los sacerdotes y la nobleza en los castillos, pirámides y templos ceremoniales.
Vestimenta
Gran parte de la población estaba dedicada a las jornadas agrícolas, por ello usaron ropa adecuada a las condiciones necesarias, además la indumentaria dependía del nivel social. La mayoría de la gente vestía sencillamente: las mujeres con el sovon o hipil o una falda y su manto; y los hombres con una especie de calzón llamado patí. Sin embargo, la nobleza utilizaba ricos y complicados atuendos bordados con plumas y gemas, calzaba sandalias de mixa y lucía grandes tocados de plumas, además de collares, pectorales y pesados cinturones con incrustaciones de nácar y piedras grabadas. Otras prendas comunes entre los nobles fueron las faldas, capas cortas o largas, chaquetas (generalmente de piel de jaguar o algodón), adornos de conchas, caracoles y diseños geométricos. Aparte del tocado, algunos nobles y sacerdotes llevaban enormes orejeras, narigueras, brazaletes y anillos de jade, cuarzo y oro, y se perforaban la barbilla, bajo el labio inferior, para incrustarse un bezote.
Entre los accesorios había sombreros, turbantes, penachos, diademas y gorros cónicos. Por lo general el jade era muy utilizado hasta el 900 a. C. (aunque no desaparece) y posteriormente llega la joyería de oro.
Podemos imaginar, por las pinturas murales de Bonampak, la riqueza y suntuosidad que irradiaban estos atavíos en las ceremonias y también en las batallas, en donde los guerreros añadían al vestuario sus armas, escudos y cotas o chalecos protectores también profusa y bellamente adornados.
Para teñir sus artículos indumentarios utilizaron diversos colorantes. Los más importantes fueron:
De origen mineral
Arcilla atapulgita (paligorskita)
De origen vegetal
Añil (Indigofera sufruticosa e Indigrofera guatemalensis), de estas dos (atapulgita y añil) se piensa que los mayas sacaron el azul maya (su color característico).
De origen animal
El color rojo, obtenido de la grana cochinilla (insecto parásito que ataca al nopal, del que hay varias especies de los géneros Opuntia y Nopalea).
El color violeta proviene de un caracol llamado Plicopurpura pansa.
Estos colorantes fueron obtenidos a través de cultivos o por el comercio.
La mujer y su posición social
La mujer tuvo posiciones elevadas en la sociedad y algunas fueron gobernantes. Las mujeres eran muy importantes para la economía familiar, pues elaboraban utensilios de cerámica, diseñaban piezas en barro o esculpidas o talladas a modo de escultura, y tejían el algodón para confeccionar vestidos. También criaban animales para comer o como mascotas y se encargaban de elaborar comidas y bebidas para las fiestas religiosas. No participaban en ceremonias religiosas donde se efectuaban sacrificios humanos, excepto en ciertas fiestas donde acudían las ancianas.
En el Posclásico las mujeres no participaban en el autosacrificio, pero en el Clásico sí, al menos las de alto rango.
Para los mayas, el kamnicté (matrimonio) era constituido por arreglo de los padres y tenía fines económicos o de alianza. Un claro ejemplo de esto fue la relación sanguínea que unía a los gobernantes de Tortuguero y Palenque,2 ya que Pakal II se habría casado con la Reina Roja de Tortuguero,3 lo que sin duda, motivó el sentimiento expansionista de Pakal II, y consolidó a Tortuguero como una barrera de defensa y contradefensa de Palenque.
Además, entre otras costumbres, el hombre recién casado vivía bajo las órdenes del suegro en un período variable, pero que, en ocasiones, podía llegar a ser de cinco años.
Estructura de la civilización maya

Organización social
La vida del prehispánico en los grandes centros urbanos debía ser tan compleja como lo es para los habitantes en las modernas ciudades de la actualidad. Lo que se sabe de los mayas nos hace pensar así. En el artículo "Los mayas" de Howard LaFay se puede leer que:
"Desapareció la imagen del hombre maya como primitivo agricultor pacífico practicando ritos religiosos esotéricos en la quietud de la selva. El resultado es un pueblo guerrero lleno de vida, en número insospechado anteriormente, que usó técnicas agrícolas muy avanzadas. Y al igual que los vikingos, a medio mundo de distancia, comerciaban e invadían con brío".
Howard LaFay


Estela maya en Campeche, bajorrelieve de personaje ataviado, Museo de la Soledad.
La sociedad maya estaba organizada sobre la base de una marcada estratificación social, a la cabeza de la cual se encontraba la nobleza, los almenehoob (‘los que tienen padres y madres’). Este grupo privilegiado monopolizaba el poder y la autoridad al ostentar los puestos políticos y religiosos. El gobernante supremo de la provincia era, como ya vimos, el halach uinik (o halach wíinik) en quien residía el poder absoluto sobre los asuntos terrenales y espirituales. Se le llamaba también ahau; sus emblemas eran el escudo redondo y el cetro con figura antropomorfa y cabeza de serpiente. El cargo de halach uinik era hereditario dentro de una sola familia, y pasaba del padre al hijo mayor.
El halach uinik era, al mismo tiempo, el batab o jefe local de la ciudad en la que vivía, y tenía bajo su mando al resto de los bataboob o jefes locales de las poblaciones que conformaban la provincia. Como jefe supremo, recibía tributo, convocaba a los guerreros y formulaba la política.
En la guerra cada batab comandaba a sus soldados, pero existía un comandante militar supremo llamado nacom, que desempeñaba el cargo durante tres años y respondía directamente ante el halach uinik.
Después de los bataboob estaban los ah cuch caboob, quienes administraban los barrios en los que se encontraba dividida la ciudad. Un cargo similar era el de los ah kuleloob, delegados que acompañaban al batab, sirviéndole de ayudantes, portavoces y mensajeros. Encontramos también a los funcionarios encargados de las cuestiones sociales y ceremoniales, llamados popolna y ah holpop. Finalmente, la categoría más baja de funcionarios era la de los tupiles, que hacían las veces de alguaciles o policías, manteniendo el orden y vigilando el cumplimiento de la ley.
El grupo de los sacerdotes, llamados genéricamente ahkincob (singular: ahkin), tenía la misma categoría que los jefes o bataboob. El sacerdocio también era hereditario y privativo de unas cuantas familias de la nobleza. El supremo sacerdote recibía el nombre de ahuacán, que significa ‘señor serpiente’. Sus actividades se relacionaban con el ritual, los sacrificios, la adivinación, la astronomía, los cálculos cronológicos, la escritura jeroglífica, la educación religiosa y la administración de los templos.
Debajo del ahuacán estaban los sacerdotes llamados chilames o adivinos, destinados a interpretar los designios que los dioses enviaban a los hombres a través de los oráculos. El encargado de llevar a cabo los sacrificios rituales y abrir el pecho de la víctima para sacarle el corazón era el nacom, que no debe confundirse con el jefe militar a quien también se le llamaba así. Le ayudaban cuatro asistentes llamados chacoob, quienes, además de sostener a la víctima, tenían otras funciones, como la de encender el fuego nuevo en el mes de pop, ayunar y untar de sangre a los ídolos que recién se habían esculpido en el mes de mol.
No hay duda sobre el lugar que ocupaban los mercaderes profesionales (polom) en la escala social. Eran miembros de la nobleza, no sólo por descender de los navegantes putunes conquistadores de esa tierra, sino por tener en sus manos esa importante actividad económica. Así, el cronista Antonio de Herrera y Tordecillas en su Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firme del mar océano señala:
"En esta tierra de Acalán, usaban hacer señor al más caudaloso mercader, y así lo era Apoxpalón, que tenía gran trato de algodón, cacao, esclavos, sal, oro, aunque poco y mezclado con cobre, y otras cosas; y de caracoles colorados, para atavíos de las personas, resinas y sahumerio para los templos y tea para alumbrarse, colores y tintas para pintarse en las guerras y fiestas y para teñirse para defensa del calor y del frío y de otras mercaderías que habían menester..."
Antonio de Herrera y Tordecillas
Por su condición de nobles, los mercaderes fueron aliados poderosos de los jefes militares, ya que les informaban sobre las rutas y las posibilidades económicas y defensivas de otros pueblos.
Aunque, en general, toda la tierra era propiedad comunal y pertenecía a los pueblos, los nobles tenían mayor acceso al producto de la tierra (los frutales, las plantaciones de cacao y las salinas), no la poseían ni la trabajaban: lucraban con el trabajo de los agricultores. Estos recibían también el pago de tributos, consistentes generalmente en productos de la caza y la pesca, cultivos de la milpa, miel, mantas de algodón y servicio personal.
Debajo de este complejo estrato que era la nobleza, estaba el pueblo, la gente común llamada yalba uinikoob (‘hombres pequeños’), chemal uinicoob, memba uinicoob o pizilcan, todos ellos plebeyos. Estos nombres significan lo mismo que el término náhuatl macehual, frecuentemente utilizado en la época colonial.
La gente común era la más numerosa y comprendía a los campesinos, pescadores, leñadores, aguadores, albañiles, artesanos, canteros, tejedores, cargadores, etcétera. El pueblo era el que cultivaba el maíz y producía los alimentos para sí mismo y para la clase noble. También era el que cortaba, cargaba, labraba y esculpía las piedras que conformarían los grandes edificios, el que construía las calzadas y los templos, el que decoraba sus fachadas con pinturas y mosaicos, y el que con su tributo en especie y en trabajo sostenía a la clase privilegiada.
Por debajo del pueblo se encontraba el último peldaño en la escala social: los esclavos, (ppentoc, masculino y munach, femenino). Eran, en su mayor parte, individuos capturados en la guerra o bien esclavizados por algún delito. También se podía nacer esclavo o convertirse en tal al ser vendido en el comercio o al quedar huérfano.
En forma esquemática se puede decir que la sociedad maya se dividía en cuatro grandes grupos sociales:
La nobleza, formada por sacerdotes, guerreros, burócratas y comerciantes, ejercía el poder y se pertenecía a este grupo sólo por nacimiento.
Los artesanos, especializados, que elaboraban los objetos utilizados por la nobleza para vestirse, adornar sus viviendas y demostrar su rango.
Los campesinos, que vivían dispersos en torno a las ciudades y tributaban un tercio de lo que producían a la nobleza.
Los esclavos, prisioneros de guerra que eran vendidos para hacer trabajos o para ser sacrificados en determinados rituales a la lluvia, la tierra o el sol.
Organización económica


Las semillas del cacao (Theobroma cacao) fueron utilizadas como monedas por los mayas.
Siendo la agricultura una actividad central en la vida de los mayas, se ha especulado mucho sobre las técnicas agrícolas que utilizaban con más frecuencia en la época prehispánica; si las de tipo extensivo, como el sistema de roza-tumba-quema, o las de tipo intensivo, como el riego y las terrazas. Hay evidencias de que combinaban ambas técnicas con otras alternativas, como la recolección, las huertas domésticas, los camellones o campos levantados, la arboricultura, la caza y la pesca. Es importante recordar que fue principalmente la selva tropical el tipo de ecosistema en el que los mayas vivieron y del cual obtuvieron su alimento. Sin embargo, las características del trópico varían mucho y es posible que las diferencias en clima, suelo y vegetación determinaran la explotación de los recursos naturales y el tipo de sistema agrícola utilizado. Las técnicas debieron, pues, adaptarse a la cantidad y calidad de la tierra disponible, al tipo de cultivos y a diversos factores socioeconómicos.
Comercio
El comercio fue indispensable para la economía de los mayas, ya que el área geográfica maya proveía gran cantidad de productos, pero tenían escasez o ausencia de otros. Durante el Clásico se desarrollaron grandes mercados en las urbes, que se llamaban p'polom. Tras la reorganización social de finales del Postclásico se desarrollaron los tianguis. Entre los mayas, los comerciantes hacían largos y exhaustivos recorridos para poder abastecer a pequeños comerciantes quienes distribuían de casa en casa los artículos exclusivos de ciertas zonas como el jade, del Valle del Motagua en Guatemala, la indipensable obsidiana de las fuentes del altiplano de Guatemala como El Chayal e Ixtepeque, las prestigiosas plumas del quetzal, de los bosques nubosos de Guatemala, el algodón del noreste, las conchas y el pescado de las costas. También la sal del norte, y de fuentes del río Chixoy en Alta Verapaz, el cacao de Tabasco, Guatemala y Honduras, y el pedernal de la zona puuc. El arte también se convirtió en un objeto apreciado entre los nobles, y las cerámicas policromas de lugares como Chamá y Nebaj en el altiplano de Guatemala se distinguieron por sus finas obras que se han encontrado en muchos sitios distantes. Los grandes comerciantes adquirían gran prestigio y fama entre la nobleza maya y en algunas ocasiones eran reclutados como espías del rey.
Moneda
No existían monedas para el comercio, solamente el trueque y en ocasiones se utilizó el cacao como tal. Aunque no había un valor exacto, un conejo valía 10 semillas. El cacao conservó sus usos económicos durante un breve periodo del dominio español: el 17 de junio de 1555, por orden del virreinato de la Nueva España, el cacao pudo ser intercambiado con monedas europeas al equivaler un real español por 140 semillas de cacao, en 1575 bastaban 100 semillas de cacao por un real y al final de ese siglo eran 80 por un real.
Propiedad de la tierra
Los gobernantes supremos (ahau) otorgaban tierras a sus súbditos, según su rango social y división del trabajo se otorgaban parcelas de terreno cultivable por familia para su subsistencia, para pagar tributo y para comercio, en una extensión que tuviera la capacidad de producción para cubrir los requisitos antes expuestos. No debe confundirse bajo ningún motivo con un sistema comunal, ya que la tierra pertenecía al ahau, que la podía retirar en cualquier momento y utilizarla para sus propios fines, como una propiedad personal más que como propiedad de la ciudad-Estado maya que gobernara.
Transporte marítimo
El transporte marítimo tuvo gran importancia en el desarrollo del comercio y por lo tanto de su economía. Sus embarcaciones más tempranas tenían como base el remo y carecían de la vela. Con estas primeras embarcaciones costearon la península de Yucatán y lograban salir de la peligrosa barrera coralífera ayudándose de faros que les indicaban las distancias, peligros, así como las salidas al mar. También navegaron por los ríos de Tabasco, Chiapas, Guatemala y Honduras. Se estima que en esas embarcaciones se podían transportar de veinte a cuarenta personas, incluyendo sus mercancías. Existen evidencias de que arribaron a las tierras de Honduras y es posible que hayan llegado hasta Panamá. Primeramente las embarcaciones estaban adaptadas para navegar en agua dulce, después se fueron adaptando al mar, gracias a que diferenciaron e hicieron distinción entre la proa y la popa
Transporte terrestre
Existía gran diversidad y complejidad entre las extensas redes de carreteras y caminos. Son dignos de importancia los sacbe'ob (sacbé en singular, de sak ‘blanco’ y beh ‘camino’). En general, la construcción de las carreteras y caminos se realizaban mediante todo un conjunto de procedimientos laboriosos. En primer lugar, se podaba el camino previamente determinado, después, con la ayuda de gigantescas moles de piedra, alisaban la tierra. Posteriormente se cubrían con arena calcárea (sascab) con el fin de que la maleza no obstruyera la vialidad, y por último, se cubrían con estuco. Un sacbé muy conocido es el que comunica a Cobá con Yaxuná, y tiene cien kilómetros de longitud.
A pesar de que conocieron la rueda solo la utilizaron en la elaboración de juguetes artesanales que hacían representando animales cuadrúpedos con una rueda en cada pata. Sin embargo, lo más indispensable para poder lograr un excelente vehículo de transporte, no son las ruedas en sí, sino los 'rayos' o radios de ellas. La carencia de animales de tiro no explica por sí misma la inexistencia de carros, tanto como los mencionados radios.
Manifestaciones culturales

Religión


Representación tradicional de Ixtab, diosa del suicidio.
Dominando la mayoría de los aspectos de la vida de los mayas, se encontraba la religión, siempre presente y dejando sentir su influencia en los ritos agrícolas, en las ceremonias públicas, en el arte y la cultura. Su importancia fue muy grande, si se toma en cuenta que estuvo fuertemente ligada al control político, a la ideología que sustentó a la civilización maya y que, como las ciencias, estuvo también en manos de un grupo especializado, el de los sacerdotes. La religión maya tenía tres características fundamentales:
Religión politeísta: Se adoraba a varios dioses a la vez.
Religión de aspectos naturalistas: Los dioses eran los elementos, los fenómenos atmosféricos y los cuerpos celestes.
Religión dualista: Partía del principio de que el bien y el mal son igualmente divinos. Los dioses del bien estaban en constante lucha con los dioses del mal, pero eran tan inseparables uno del otro como el día y la noche. Otros ejemplos son: el padre fecundante y la madre fecundada; la vida y la muerte (lo más parecido que podemos encontrar es tal vez el yin y el yang). Los destinos de la humanidad se veían afectados siempre por esta lucha. Los dioses benévolos producían cosas positivas, como el trueno, el rayo, la lluvia, el maíz y la abundancia. A los dioses malévolos en cambio, se les atribuía el hambre y la miseria causadas por los huracanes, las sequías y la guerra sembradora de muerte y destrucción. Un excelente ejemplo de esto es una representación en un códice en la que Chac, dios de la lluvia, planta un árbol, mientras que a su lado Ah Puch, dios de la muerte, lo arranca y lo rompe en dos.
Dioses mayas
Hunab Kú: (Su nombre significa "dios creador de todo ") dios Creador. El concepto de Hunab Ku es relativamente reciente. Su referencia más antigua proviene de la época de la colonia. Era según estas referencias el principal dios maya, creador del mundo y de la humanidad a partir del maíz. En relación con esto, Domingo Martínez Paredes en su libro Hunab Ku: Síntesis del pensamiento filosófico maya, nos dice:
Analizados detenidamente los conceptos éticos y estéticos del pueblo maya, desde las obras materiales hasta las del intelecto, fuimos llegando a conocer —gracias al análisis lingüístico y filológico—, la realidad de la expresión hunab ku, como "dador del movimiento y la medida", ya que los elementos de que se compone lo revelan así: hun, "único", "solo"; nab, "medida" y "movimiento" y ku o kub, "dador".
Domingo Martínez Paredes
Itzamná, también llamado Zamná: señor de los cielos, la noche y el día e hijo de Hunab kú. Posiblemente se manifestaba también como Ahau o Kinich Kakmó, el dios del sol. Se le representa en los códices como un anciano de mandíbulas sin dientes, carrillos hundidos, nariz aguileña y algunas veces barbado. Se le atribuye la invención de la escritura, del calendario y por tanto, su origen se remonta a los principios de la historia maya.
Kukulkán: representaba al dios del viento llamado también ‘serpiente emplumada’, traída del altiplano central por putunes itzáes y toltecas.
Ix Chebel Ya'ax: esposa de Kinich Ahau.
Kinich Ahau: dios Sol, hijo de Itzamná.
Ixchel: diosa de la Luna, las inundaciones, el embarazo, el tejido y esposa de Itzamná. Se presenta como una anciana vaciando un cántaro sobre la tierra o también como una anciana tejiendo con un telar de cintura.


Mascarón del dios Sol localizado en Pomoná, Tabasco.
Chaac: dios de la lluvia que se divide en los cuatro rumbos cardinales, este (rojo), norte (blanco), oeste (negro) y sur (amarillo). A Chac, dios de la lluvia, se le representa con una nariz parecida a una trompa y dos colmillos enrollados que le salen de la boca y se dirigen hacia abajo. El adorno que lleva en la cabeza, es por lo general una faja anudada, y el jeroglífico de su nombre tiene un ojo que en el Códice Tro-Cortesiano, toma decididamente la forma de una "T". Era el dios de mayor ascendencia popular, al ser por extensión dios de la fertilidad y de la agricultura. Imagen de Chac.
Wakax Yol K'awil o Nal: dios del maíz o de la agricultura (existen versiones alternativas con el nombre de Yum Ka'ax). Señor de los bosques, se presentaba siempre como un joven y algunas veces con una mazorca de maíz en la cabeza o sosteniendo una vasija con tres mazorcas.
Ah Puch, Kisin, Kimil o Hun Ahaw: dios de la muerte.
Yum kaax: Dios del maíz y de la guerra.
Xaman Ek: Estrella del norte (probablemente sea la Estrella Polar).
Ixtab: diosa del suicidio, esposa de Kisin.
Ek Chuah: "estrella negra". escorpión negro de la guerra, patrono del cacao y los mercaderes. Es el dios M de los códices, representado con nariz muy larga, el cuerpo pintado de negro, con mecapal y cargando un bulto en la espalda.
Ik: dios del viento.
Kakupakat: dios de la guerra.
Hay un dios que preside la guerra, los sacrificios humanos y la muerte violenta.
Los dioses principales, o más conocidos, son: Kukulkán en el período Posclásico, Chac, Itzamná, Ah Muken Kab (el dios descendente), y trece dioses del mundo superior (Oxlahun Ti K'u) y nueve del inframundo (Bolon Ti K'u).
Manifestaciones culturales

Religión


Representación tradicional de Ixtab, diosa del suicidio.
Dominando la mayoría de los aspectos de la vida de los mayas, se encontraba la religión, siempre presente y dejando sentir su influencia en los ritos agrícolas, en las ceremonias públicas, en el arte y la cultura. Su importancia fue muy grande, si se toma en cuenta que estuvo fuertemente ligada al control político, a la ideología que sustentó a la civilización maya y que, como las ciencias, estuvo también en manos de un grupo especializado, el de los sacerdotes. La religión maya tenía tres características fundamentales:
Religión politeísta: Se adoraba a varios dioses a la vez.
Religión de aspectos naturalistas: Los dioses eran los elementos, los fenómenos atmosféricos y los cuerpos celestes.
Religión dualista: Partía del principio de que el bien y el mal son igualmente divinos. Los dioses del bien estaban en constante lucha con los dioses del mal, pero eran tan inseparables uno del otro como el día y la noche. Otros ejemplos son: el padre fecundante y la madre fecundada; la vida y la muerte (lo más parecido que podemos encontrar es tal vez el yin y el yang). Los destinos de la humanidad se veían afectados siempre por esta lucha. Los dioses benévolos producían cosas positivas, como el trueno, el rayo, la lluvia, el maíz y la abundancia. A los dioses malévolos en cambio, se les atribuía el hambre y la miseria causadas por los huracanes, las sequías y la guerra sembradora de muerte y destrucción. Un excelente ejemplo de esto es una representación en un códice en la que Chac, dios de la lluvia, planta un árbol, mientras que a su lado Ah Puch, dios de la muerte, lo arranca y lo rompe en dos.
Dioses mayas
Hunab Kú: (Su nombre significa "dios creador de todo ") dios Creador. El concepto de Hunab Ku es relativamente reciente. Su referencia más antigua proviene de la época de la colonia. Era según estas referencias el principal dios maya, creador del mundo y de la humanidad a partir del maíz. En relación con esto, Domingo Martínez Paredes en su libro Hunab Ku: Síntesis del pensamiento filosófico maya, nos dice:
Analizados detenidamente los conceptos éticos y estéticos del pueblo maya, desde las obras materiales hasta las del intelecto, fuimos llegando a conocer —gracias al análisis lingüístico y filológico—, la realidad de la expresión hunab ku, como "dador del movimiento y la medida", ya que los elementos de que se compone lo revelan así: hun, "único", "solo"; nab, "medida" y "movimiento" y ku o kub, "dador".
Domingo Martínez Paredes
Itzamná, también llamado Zamná: señor de los cielos, la noche y el día e hijo de Hunab kú. Posiblemente se manifestaba también como Ahau o Kinich Kakmó, el dios del sol. Se le representa en los códices como un anciano de mandíbulas sin dientes, carrillos hundidos, nariz aguileña y algunas veces barbado. Se le atribuye la invención de la escritura, del calendario y por tanto, su origen se remonta a los principios de la historia maya.
Kukulkán: representaba al dios del viento llamado también ‘serpiente emplumada’, traída del altiplano central por putunes itzáes y toltecas.
Ix Chebel Ya'ax: esposa de Kinich Ahau.
Kinich Ahau: dios Sol, hijo de Itzamná.
Ixchel: diosa de la Luna, las inundaciones, el embarazo, el tejido y esposa de Itzamná. Se presenta como una anciana vaciando un cántaro sobre la tierra o también como una anciana tejiendo con un telar de cintura.


Mascarón del dios Sol localizado en Pomoná, Tabasco.
Chaac: dios de la lluvia que se divide en los cuatro rumbos cardinales, este (rojo), norte (blanco), oeste (negro) y sur (amarillo). A Chac, dios de la lluvia, se le representa con una nariz parecida a una trompa y dos colmillos enrollados que le salen de la boca y se dirigen hacia abajo. El adorno que lleva en la cabeza, es por lo general una faja anudada, y el jeroglífico de su nombre tiene un ojo que en el Códice Tro-Cortesiano, toma decididamente la forma de una "T". Era el dios de mayor ascendencia popular, al ser por extensión dios de la fertilidad y de la agricultura. Imagen de Chac.
Wakax Yol K'awil o Nal: dios del maíz o de la agricultura (existen versiones alternativas con el nombre de Yum Ka'ax). Señor de los bosques, se presentaba siempre como un joven y algunas veces con una mazorca de maíz en la cabeza o sosteniendo una vasija con tres mazorcas.
Ah Puch, Kisin, Kimil o Hun Ahaw: dios de la muerte.
Yum kaax: Dios del maíz y de la guerra.
Xaman Ek: Estrella del norte (probablemente sea la Estrella Polar).
Ixtab: diosa del suicidio, esposa de Kisin.
Ek Chuah: "estrella negra". escorpión negro de la guerra, patrono del cacao y los mercaderes. Es el dios M de los códices, representado con nariz muy larga, el cuerpo pintado de negro, con mecapal y cargando un bulto en la espalda.
Ik: dios del viento.
Kakupakat: dios de la guerra.
Hay un dios que preside la guerra, los sacrificios humanos y la muerte violenta.
Los dioses principales, o más conocidos, son: Kukulkán en el período Posclásico, Chac, Itzamná, Ah Muken Kab (el dios descendente), y trece dioses del mundo superior (Oxlahun Ti K'u) y nueve del inframundo (Bolon Ti K'u).
Arte con plumas

Fue una manifestación artística muy apreciada en la cual utilizaban, sobre todo, las plumas de quetzal, para la elaboración de penachos y otros adornos.Los penachos variaban en forma y tamaño según la posición que ocupaban.
Cerámica



Un ejemplo de la cerámica maya lo constituye este plato.
Fue rica y variada desde vasos y platos hasta objetos para culto. En su mayoría los objetos eran pintados con motivos geométrico aunque también representaban animales y figuras geométricas.
La cerámica tiene paredes muy delgadas, formas simétricas, tintes de base caliza con paredes pulimentadas, muchos colores y excelente terminado de acuarela. Las piezas se cocían a temperaturas de hasta 800 grados en hornos abiertos. Las decoraciones incluyen textos escritos en maya con escenas de nobles, episodios militares, imágenes de gobernantes, de seres sobrenaturales, etc. Esto nos hace pensar que fueran hechas por artesanos nobles y firmadas por ellos para poder afianzar alianzas y como ajuar funerario.
Escultura



Bajorrelieve en el museo de sitio de Palenque.
Para los diferentes trabajos en escultura, bajorrelieves, alto relieves y estelas utilizaron madera, estuco y piedra calcárea, ocasionalmente recubierta de estuco (pasta hecha de polvo de piedra calcárea, conchas y aglutinantes vegetales) pintado de diversos colores.
Ejemplos más comunes en escultura
Águila: animal sagrado. En muchas ocasiones se le ve con un corazón en su garra como alusión a un sacrificio humano.
Chaac: (dios de la lluvia), representado normalmente por una larga trompa, ojos, orejas con sus aretes y una boca abierta con dientes afilados.
Chac Mool: (símbolo religioso), probable que haya sido un lugar para colocar ofrendas (humanas o de otro tipo) o un trono. Tiene forma de un hombre que mira de lado, acostado, con las piernas plegadas (postura típica de un ejercicio abdominal) y las manos sosteniendo un plato sobre su estómago. Estas estatuas podrían representar prisioneros de guerra.
Cruces: simbolizan las 4 direcciones o ángulos del mundo más el centro, también representa la planta del maíz.
Dios descendente Ah Muken Kaab: (deidad muy vista en Tulum). Su nombre se explica al observar que siempre está con los pies arriba, los brazos y cabeza abajo y una cola en forma de avispa.
Estelas: placas de madera o piedra en posición vertical que contienen diseños, escritura y calendáricas, para conmemorar eventos sobresalientes.
Falos (penes): representan un culto a la fertilidad. Se encuentran sobre todo en Uxmal. La posición que tienen hace pensar que el semen entra a la tierra y la fertiliza.
Flores: representan la fertilidad y la sexualidad.
Greca: símbolo que representa al viento, nubes, lluvia, etc.
Hombre serpiente emplumada: es otra de las representaciones del dios Kukulkán.
Hombre barbado: en ocasiones es una probable representación de Kukulkán. Interpretaciones más modernas dicen que representa a la serpiente de la guerra Waxak Lahun Uva Kan.
Jaguares: es el animal sagrado que representa al Sol en su paso por el inframundo, fue un probable trono.
Kukulkán: (su culto acepta varios atributos). Es representado como una serpiente de cascabel con plumas.
Planeta Venus: relacionado con la dualidad de la religión maya y con muchas cosas más, entre ellas la guerra.
Portabanderas: estatuas de seres humanos que sostenían banderas que se encajaban en las manos.
Serpientes de Cascabel: tienen atributos. Cuando salen de un cuerpo simbolizan la sangre y la fertilidad al convertirse en flores, cuando salen de vasijas representan el agua.
Sistema de Escritura

Artículo principal: Escritura maya


Jeroglíficos usados en la ciudad de Palenque.
El sistema de escritura maya (a menudo llamada jeroglífica por un vago parecido superficial con la escritura del Antiguo Egipto, con la que no se relaciona) era una combinación de símbolos fonéticos e ideogramas, en realidad la estructura pictográfica es más parecida al chino, donde los ideogramas pueden anidarse para formar conceptos más complejos, a la vez que funcionar sólo como representaciones fonéticas. El desciframiento de la escritura maya ha sido un largo y laborioso proceso. Algunas partes de ésta fueron descifradas a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX (en su mayoría partes relacionadas con números, el calendario, y astronomía), pero los mayores avances se hicieron en las décadas de 1960 y 1970, y se aceleraron de allí en adelante, de manera que ahora la mayoría de textos mayas pueden ser leídos casi completamente en sus idiomas originales. Los misioneros españoles, en su afán por imponer y arraigar la religión cristiana entre los indígenas, para acelerar el proceso de catequización, ordenaron la quema de todos los libros mayas poco después de la conquista.6 El hecho fue un gran golpe a la conservación del conocimiento de la antigua escritura maya. Aunque muchas inscripciones en piedra aún sobreviven (la mayoría de ciudades que ya estaban abandonadas cuando llegaron los españoles), sólo tres libros y algunas páginas de un cuarto sobreviven de las antiguas bibliotecas. Terrones rectangulares de yeso son un descubrimiento frecuente en la arqueología maya; parecen ser restos de lo que una vez fueron libros, después de que todo el material orgánico se pudrió.
INCA
La Conquista del Perú (1532-1533) es el proceso histórico de anexión del Imperio incaico al Imperio español. Felipe Guamán Poma de Ayala, cronista del país, señala el primer contacto entre un español llamado Pedro de Candía y Huayna Cápac.1 Sin embargo, fue a principios de 1532 que un ejército incaico se topó con los Conquistadores españoles, durante la guerra civil entre los dos herederos al trono cuzqueño, Huáscar y Atahualpa, hijos del recién difunto Emperador Inca, Huayna Cápac. En este encuentro, Atahualpa fue tomado preso por Francisco Pizarro y semanas después fue ejecutado. Sin embargo, tras el inicio de la conquista española el imperio incaico sobreviviría hasta 1572 en que el virrey Francisco de Toledo ejecutaría al último Sapa Inca: Túpac Amaru I.
Felipe Guamán Poma de Ayala , (n. ¿1534/1556? - m. ¿1615/1644?),1 ocasionalmente escrito también como Felipe Huamán Poma de Ayala, fue un cronista indígena del Virreinato del Perú.
Un puñado de documentos del siglo XVI dan fe de que Guamán Poma sirvió en la década de 1560-70, como traductor ("lengua") del quechua para varios funcionarios coloniales, entre ellos del oidor Alberto de Acuña conocido como el "Abogado General de los Indios" nombrado por el virrey García Hurtado de Mendoza en 1589. También sirvió de traductor al oidor Pedro Arteaga de Mendiola en la visita a las minas de Huancavelica en 1588. Estuvo al servicio de don Juan Pérez de Gamboa, corregidor de Huancavelica y luego visitador de las tierras del Cusco, Huamanga, Huancavelica, Vilcabamba, Castrovirreyna y Jauja en 1587.5
Guamán Poma apareció como actor en una serie de demandas de finales de la década de 1590, en la que trató de recuperar el título político y de tierra en el Valle de Chupas que él creía suyo por derecho de familia. Estos juicios en última instancia resultaron desastrosos para él: no sólo perdió, sino que en 1600 fue despojado de todos sus bienes y obligado a exiliarse en las ciudades que había gobernado una vez como un noble.
La gran obra de Guamán Poma es El Primer nueva corónica y buen gobierno , un documento de 1189 páginas. Su libro sigue siendo la más larga crítica sostenida sobre el dominio colonial español producido por un sujeto indígena durante el periodo colonial. Escrita entre 1600 y 1615 y dedicada al rey Felipe III de España, la Corónica describe las injusticias del régimen colonial y sostiene que los españoles fueron colonos extranjeros en el Perú. "Es nuestro país", dijo, "porque Dios nos lo ha dado a nosotros." El rey nunca recibió el documento.
Pedro de Candía, (bautizado como Pietro de Cândia en Creta, * ¿1484? – † Chupas, Perú, 16 de septiembre de 1542), apodado el Griego, fue un aventurero griego naturalizado español, uno de los principales actores de la conquista del Perú y de las guerras civiles entre los conquistadores. Fue uno de los Trece de la Isla del Gallo, Artillero Mayor del Perú y Grandeza de España. Físicamente fue un hombre muy alto, corpulento, de tez blanca y ojos claros; de acuerdo con las descripciones y retratos de las crónicas hispanas de las Américas, de rostro clásico greco-romano.
Candía estuvo luego en la exploración de la costa pacífica de los actuales Colombia y Ecuador (marzo a septiembre de 1528). En Tumbes (extremo norte de la costa peruana) se arriesgó a adentrarse en la ciudad, que de lejos parecía una fortaleza; se cubrió con una gruesa cota de malla y celada de hierro, se ciñó al cinto una espada, embrazó una rodela de acero y cogió su arcabuz; otros cronistas añaden que llevaba también una gran cruz de palo. Según contó después a sus compañeros, Candía avanzó hacia el pueblo, donde los indios, reunidos en la plaza, le pidieron que demostrara el poder de su arcabuz. Candía accedió; cargó su arma y disparó a distancia hacia un tablón que estalló en pedazos, lo que causó gran admiración y estupor entre los presentes. Luego, los indios le arrojaron «un tigre y un león», para ver si usaría su arma como defensa; contra lo esperado, Candía arrojó al suelo su arcabuz, y los animales, en vez de atacarle, se le acercaron mansos y humildes. El Inca Garcilaso de la Vega diría más tarde que fue «el poder de la Cruz» lo que amansó a las fieras e hizo que los indios vieran a Candía como un enviado de sus dioses. Sea como fuese, lo cierto es que los indios acogieron hospitalariamente a Candía, dejándole que visitara los principales edificios de la ciudad: el Templo del Sol, el Acllahuasi o casa de las escogidas y la Pucara o fortaleza, donde el griego apreció los ricos ornamentos de oro y plata. Luego, sobre un paño trazó el plano de la ciudad, y posteriormente escribió una relación, hoy perdida. De vuelta donde sus compañeros, relató su experiencia, la misma que causó asombro y alentó más a continuar en la conquista.
La visita de Candía a Tumbes es históricamente verosímil, a excepción del episodio del león (que recuerda mucho a una leyenda del Cid), fábula que fue declarada enteramente falsa en 1578, de acuerdo a una investigación minuciosa que se hizo en tiempos del virrey Francisco Álvarez de Toledo.
Francisco Pizarro González, (Trujillo, Corona de Castilla, 16 de marzo de 14781 — Lima, Perú, 26 de junio de 1541), adelantado, marqués de la Conquista, fue el explorador y conquistador español del Perú, gobernador de Nueva Castilla (actual territorio peruano) con sede de gobierno en La ciudad de los reyes (Lima). Es recordado por haber logrado imponerse sobre el Imperio incaico con ayuda de diversos cacicazgos locales, conquistando el mencionado estado imperial cuyo centro de gobierno se ubicaba en el hoy Perú, y estableciendo una dependencia española sobre él. Si bien tuvo el título de marqués, fue "marqués sin marquesado"; por la emancipacion de la Corona de su Majestad el rey4 sus descendientes tuvieron el título de marqueses de la Conquista, pero de Atavillos.5 Sin embargo, es muy posible que en razón de su lealtad a la corona le fue como honra concedido el título de marqués de los Atavillos, siendo este el título utilizado por el cronista don Francisco López de Gomara en su Historia General de las Indias, capítulo CXXXII. También fue referido como Marqués por Pedro Cieza de León en su libro la Chrónica del Perú. Para sus huestes indígenas era conocido como Apu (Jefe, Señor, General) o Machu Capitán (Viejo Capitán).
En 1502, llegó a América en la expedición de Nicolás de Ovando, el nuevo gobernador de La Española. De sus primeros años en América se sabe muy poco. Probablemente pasó un tiempo en la Isla de La Española.7
En 1508, el rey Fernando el Católico sometió a concurso la conquista de Tierra Firme.[cita requerida] Se crearon dos nuevas gobernaciones en las tierras comprendidas entre los cabos de la Vela (Colombia) y de Gracias a Dios, (en la frontera entre Honduras y Nicaragua). Se tomó el golfo de Urabá como límite de ambas gobernaciones: Nueva Andalucía al este, gobernada por Alonso de Ojeda, y Veragua al oeste, gobernada por Diego de Nicuesa.
En 1509, hubo una expedición comandada por el bachiller y Alcalde Mayor de Nueva Andalucía Martín Fernández de Enciso que salió a socorrer a su superior jerárquico, el gobernador Alonso de Ojeda. Ojeda junto con setenta hombres, había fundado el poblado de San Sebastián de Urabá en Nueva Andalucía, lugar donde después se levantaría la ciudad de Cartagena de Indias; sin embargo, cerca del establecimiento existían muchos indígenas belicosos que usaban armas venenosas, y Ojeda había sido herido de una pierna. Poco después, Ojeda se retiró en un barco a La Española, dejando el establecimiento a cargo de Francisco Pizarro, que en ese momento no era más que un valiente soldado en espera de que llegara la expedición de Enciso. Ojeda pidió a Pizarro que se mantuviera con unos pocos hombres por cincuenta días en el poblado, o que de lo contrario usara todos los medios para regresar a La Española.
Hombre de fuerte carácter y poco dispuesto a la actividad sedentaria, participó en la expedición de Alonso de Ojeda que exploró América Central y Colombia (1510) y luego en la de Vasco Núñez de Balboa que culminó en el descubrimiento del Mar del Sur (más tarde océano Pacífico) en 1513.
En enero de 1519, Francisco Pizarro arrestó a Vasco Núñez de Balboa por orden de Pedro Arias de Ávila, Gobernador de Castilla de Oro. De 1519 a 1523, fue encomendero y alcalde de Panamá.
En efecto, en 1524, Pizarro se asocia con Diego de Almagro y Hernando de Luque, un hombre influyente, cura de Panamá, para conquistar "Birú" o "El Birú" (el Imperio inca del Perú), del que tenían vagas noticias, repartiéndose las responsabilidades de la expedición. Pizarro la capitanearía, Almagro se encargaría de la intendencia y Luque estaría al cargo de las finanzas y de la provisión de ayuda. Existen noticias de un cuarto asociado, el licenciado Espinosa, que no quiso figurar oficialmente y que habría sido el financiador principal de las expediciones hacia el Perú.
A finales de septiembre de 1526, cuando habían transcurrido dos años de viajes hacia el sur afrontando toda clase de inclemencias y calamidades, llegaron a la isla del Gallo extenuados. El descontento entre los soldados era muy grande, llevaban varios años pasando calamidades sin conseguir ningún resultado. Pizarro intenta convencer a sus hombres para que sigan adelante, sin embargo la mayoría de sus huestes quieren desertar y regresar. Allí se produce la acción extrema de Pizarro, de trazar una raya en el suelo de la isla obligando a decidir a sus hombres entre seguir o no en la expedición descubridora.
Tan sólo cruzaron la línea trece hombres. Los "Trece de la Fama", o los "Trece caballeros de la isla del Gallo", fueron: Bartolomé Ruiz, Pedro Alcón, Alonso Briceño, Pedro de Candia, Antonio Carrión, Francisco de Cuéllar, García Jerén, Alonso Molina, Martín Paz, Cristóbal de Peralta, Nicolás de Rivera (el viejo), Domingo de Soraluce y Juan de la Torre y Díaz Chacón.
Con la Capitulación de Toledo de 1529, firmado por Isabel de Portugal con la autoridad del Rey Carlos V, derechos de dominio sobre la zona de Perú que había explorado cinco años antes. El territorio que correspondía a Pizarro iba desde el Río de Santiago (Río de Tempula) en Colombia, hasta el Cuzco,8 incluido Machu Pichu, ciudad que se mantuvo oculta a los conquistadores españoles durante 400 años.
En 1532 Pizarro zarpa desde la ciudad de Panamá con 180 soldados y desembarcan cerca de Tumbes, en lo que ahora es Perú y que entonces formaba parte del imperio inca llamado Tahuantinsuyo y se extendía desde Colombia hasta Chile con una población de 12 millones de personas. Pizarro tenía intereses de conquista territorial, ya que tenía una autorización del Rey de España Carlos V para ello, y de acumulación de oro, de lo que entregarían una parte al Rey de España. Para los incas el oro estaba ligado más a lo sagrado que a lo económico. Los incas creían que un día dios Viracocha regresaría desde la tierra del sol naciente, un dios que tenía con barba blanca y ojos verdes y se había ido a través del Océano Pacífico para volver en tiempos de gran necesidad.9 Las cámaras funerarias de los indios mochicas, señores de Sipán, que había vivido en la zona 500 años antes, tenían grandes cantidades de oro y plata, que los incas no narraron esto a los españoles aunque ellos encontraron algunas en su ruta. Los españoles se encontraban a menudo con ruinas de los mochicas, donde procuraban refugio por la noche. Buscaron comida para cocinar y encontraron patatas. Encontraron algunas figuras pequeñas de oro y los guías nativos prometieron llevarlos en busca de más al reino de Atahualpa.
Atahualpa supo que Pizarro había llegado y se dirigía a su reino y espías del rey inca seguían la ruta de Pizarro avisándose desde las distancias con espejos. Los indios tayanes le habían dicho a Atahualpa que los españoles eran dioses, dado su piel blanca, sus barbas, sus brillantes armaduras y que habían venido en grandes naves desde el Océano Pacífico.
Atahualpa creyó estas informaciones de que los españoles eran dioses y lo tomó por un buen presagio. Entonces la zona vivía una guerra civil por la sucesión del emperador Inca Huayna Cápac, muerto por viruela. Había un enfrentamiento entre sus sucesores, los Sapa Inca Atahualpa y su hermano, Huáscar.
FRANCISCO PIZARRO
La captura de Atahualpa


Cuarto del rescate de Atahualpa en Cajamarca. Los incas lo llenaron una vez de oro y dos de plata. El botín fue entregado a Pizarro.
Fue invitado por Atahualpa a encontrarse en la fortaleza inca de Cajamarca, por intermedio de un emisario muy allegado a él. El emisario se encontró con los españoles en Cajas y además de llevarle regalos (patos desollados, vasijas en forma de fortaleza, etc.) midió las fuerzas de los españoles y lo invitó a continuar su marcha por el valle del Chancay, cerca del pueblo de Chongoyape hasta Cajamarca para entrevistarse con Atahualpa. Pizarro aceptó y le envió una fina camisa de Holanda y dos copas de vidrio al Inca como regalo. Así, se adentró en territorio Inca con 168 soldados y 37 caballos, se dirigió a Cajamarca.
Los españoles, al llegar a los núcleos incas vieron que se trataba de una civilización avanzada, con sistemas de irrigación, una rica cultura y un ejército poderoso. Al llegar a la fortaleza de Cajamarca la encontraron casi vacía, y la exploraron inquietos temiendo una emboscada. Sin embargo Atahualpa se encontraba en un manantial cercano con su hermana sin preocuparse en absoluto por la presencia de los españoles. Pizarro deseaba hablar con Atahualpa por lo que envió emisarios. El encuentro que tuvo lugar entre el rey y los enviados de Pizarro fue muy tenso. Atahualpa y sus hombres vistieron sus mejores galas en el recibimiento y tenía una pose muy seria. Los incas nunca habían visto caballos, de modo que los españoles decidieron permanecer en sus monturas y encabritarlos y hacerlos relinchar en presencia del monarca inca. Atahualpa respondió bebiendo del cráneo de un prisionero ejecutado. Posteriormente, ofreció copas de oro a los españoles que ellos bebieron. Finalmente, prometió ir a Cajamarca al día siguiente a entrevistarse con Pizarro.8
Los exploradores habían contado al menos 30.000 guerreros incas, por lo que iniciar una conquista militar sería imposible. La noche del 16 de noviembre de 1532 los españoles rezaron pensando que sería la última vez. A la mañana siguiente los españoles se prepararon para la batalla y se escondieron en un patio a esperar. Posteriormente, vinieron miles de soldados incas desarmados y los rodearon. Luego, vino un desfile de cientos de sirvientes limpiando el camino para el paso del rey Atahualpa, que iba subido en un trono de oro rodeado de sus líderes. Entonces el capellán de los españoles se acercó al trono con una cruz y una biblia y pidió al Rey que se retractara de sus creencias paganas y aceptara el bautismo y la autoridad del Rey de España Carlos V. Atahualpa tomó la Biblia, la examinó sin entender nada de lo que ponía y la arrojó al suelo, lo que fue interpretado como una blasfemia por los españoles y Pizarro ordenó abrir fuego. Los españoles posteriormente sacaron sus espadas e iniciaron una matanza y tomó prisionero a Atahualpa (16 de noviembre de 1532).
El reino inca y Pizarro


Pájaro de oro inca. Museo de América de Madrid. España.
Fue confinado en una sala de Cajamarca con sus tres esposas y se le dejaba seguir conduciendo sus asuntos de gobierno. Pizarro además hizo que el inca Atahualpa aprendiera el idioma español y le hizo aprender a leer y a escribir. De esta forma, fue posible comunicarse con el rey inca, que le informaba de sitios donde había oro. Además, jugaba a partidas de juegos de mesa con el rey indio.
Pizarro emprendía con sus hombres exploraciones en busca del preciado metal. En una de ellas llegaron a encontrarse con la fortaleza de Sacsayhuamán, donde grupos de incas se resistían a los españoles. Los españoles atacaron la fortaleza y la conquistaron. En sus expediciones los españoles encontraron desiertos, salinas e incluso hacia el Este, exploraron en la selva del Amazonas.
Para crear un vínculo más cercano Atahualpa ofreció a Pizarro su hermana favorita en matrimonio, Quispe Sisa, hija del emperador inca Huayna Cápac. El conquistador la hizo bautizar como Inés Huaylas y tuvo dos hijos con ella: una primera hija que llamó como su padre, Francisca Pizarro Yupanqui y Gonzalo, que murió joven.
Pizarro mantuvo una estrecha alianza con la nobleza del Cuzco, partidaria de Huáscar, lo que le permitió completar la conquista del Perú. Tras nombrar Inca a un hermano de Atahualpa, Túpac Hualpa, marchó al Cuzco, capital del Imperio inca, que ocupó en noviembre de 1533. Su hermano Juan fue nombrado regidor de la ciudad.
Atahualpa propuso a Pizarro llenar la habitación donde se encontraba preso, el conocido Cuarto del Rescate, dos veces, una con oro y otra con plata a cambio de su libertad, lo que Pizarro aceptó. Los súbditos trajeron oro en llamas durante tres meses hacia Cajamarca de todas las partes del reino para salvar su vida. Finalmente lograron reunirse 84 toneladas de oro y 164 de plata.
Francisco Pizarro ordenó la ejecución de Atahualpa, mientras estuvo prisionero. A pesar de haber recibido el rescate más alto de la historia, lo mandó ajusticiar la noche del 26 de julio de 1533 por los delitos de sublevación, poligamia, adoración de falsos ídolos y por haber ordenado ejecutar a Huáscar. Además, se creía que había mandado un ejército para luchar contra los españoles desde el sur hacia el norte comandado por el general Calcuchimac. Se le ofreció ser quemado vivo o convertirse al cristianismo y ser estrangulado y eligió el estrangulamiento. Fue estrangulado en el poste, después de que el sacerdote lo bautizara dándole el nombre cristiano de Francisco.Esa noche miles de súbditos de Atahualpa se suicidaron para seguir a su señor al otro mundo.
El 18 de enero de 1535, fundó en la costa la Ciudad de los Reyes, pronto conocida como Lima, y Trujillo, con lo que se inició la colonización efectiva de los territorios conquistados. Mientras tanto, su hermano Hernando, que había partido a España para entregar el Quinto del Rey a la corona, regresó portando el título de marqués para su hermano Francisco, y el de adelantado para Almagro, al cual se le habían concedido 200 leguas al sur del territorio atribuido a Pizarro.
Guerra civil entre conquistadores
Almagro, considerando que el Cuzco estaba dentro de su jurisdicción destituyó a Juan Pizarro y lo encarceló junto a su hermano Gonzalo. Francisco acudió desde Lima y firmó un acuerdo con Almagro en Cuzco, tras lo cual Almagro partió para Chile.
A la vuelta de su infructuosa expedición, Almagro trata de ocupar de nuevo el Cuzco, el cual, defendido por su regidor Hernando Pizarro, estaba resistiendo un largo cerco por parte de los incas sublevados al mando de Manco Inca, que había conseguido huir de los españoles.
Mientras tanto Pizarro en Lima sufrió también el cerco de dicha ciudad por parte de Quizu Yupanqui, general y pariente de Manco Inca, quien tras estar a punto de tomar la capital fue muerto en batalla. La victoria de Pizarro en Lima se debió a su estratégica alianza con los señores étnicos enemigos de los Incas. En este caso en particular destacó la alianza con la cacique de Huaylas. Estos acudieron a Lima con cinco mil hombres, quienes pelearon junto a los hispanos en la defensa de Lima frente al cerco y ataque de Quizu Yupanqui.


Tumba de Francisco Pizarro en una capilla ubicada en la nave derecha de la Catedral de Lima.
Tras la llegada de Almagro al Cuzco, Manco Inca levantó el cerco, lo que aprovechó Almagro para encarcelar a Hernando y Gonzalo Pizarro. Tras derrotar al lugarteniente de Pizarro, Alonso de Alvarado, en la Rota de Abanday, llega a un nuevo acuerdo con Pizarro en Mala (1537), por el que Hernando es puesto en libertad.
La paz fue corta y ambos bandos vuelven a enfrentarse en la batalla de las Salinas (1538), cerca de Cuzco. Los almagristas son derrotados y Diego de Almagro procesado, condenado a muerte y ejecutado por Hernando Pizarro, en la Plaza Mayor de Cuzco (8 de julio de 1538).
Tras la muerte de Almagro, Pizarro se dedicó a consolidar la colonia y a fomentar las actividades colonizadoras (envía a su hermano Gonzalo a Quito y a Pedro de Valdivia a Chile)
Sin embargo, los partidarios de Almagro se agruparon en torno a su hijo Almagro el Mozo, los cuales, bajo el mando de Juan de Rada entran en la residencia de Francisco Pizarro en Lima y le dan muerte el 26 de junio de 1541 de una estocada en el cuello.
Palacio de la Conquista[editar · editar código]



Palacio de la Conquista, Trujillo
Artículo principal: Palacio de la Conquista
Después de su regreso del Perú y ya notoriamente enriquecida la familia Pizarro, se erigió en la esquina sureste de la Plaza Mayor de Trujillo y al costado del Ayuntamiento, en la ciudad natal del conquistador Francisco Pizarro, un palacio de estilo plateresco del siglo XVI mandado construir por su hija, Francisca Pizarro Yupanqui. Es el palacio más imponente de esta Plaza.
Este opulento palacio se estructura en cuatro plantas, siendo significativo el escudo de armas de la familia Pizarro que se encuentra en el balcón de la esquina con su contenido iconográfico. En uno de sus lados está Francisco Pizarro y en el otro, su esposa, la princesa Inca Inés Huaylas, su hija Francisca Pizarro Yupanqui y su esposo Hernando Pizarro. Coronan este edificio doce elegantes esculturas que representan alegorías de los vicios y virtudes. Son notables sus chimeneas, ventanas y artísticas rejas de forja.
Francisca Pizarro Yupanqui nació en 28 de diciembre de 1534 en Jauja (Perú), y murió en Trujillo (España) en 1598 a la edad de 63 años. Fue conocida como la "primera mestiza" del Perú.
Fue hija del conquistador de Perú, Francisco Pizarro, y de Inés Huaylas, nieta a su vez del Inca Huayna Cápac, y conocida antes de su bautismo como Quispe Sisa, Ñusta y hermana de los Incas Huáscar y Atahualpa. El padre de Francisca, el Gran Marqués, y la mayor parte de su familia más directa murieron durante el periodo conocido como la Conquista. Francisca y su hermano, que falleció, fueron reconocidos como los legítimos herederos del Conquistador por el emperador Carlos V en la real cédula 12 de octubre de 1537.
Tras el fallecimiento de su padre, la heredera Doña Francisca como descendiente del Gran Marqués de la Conquista y de la Casa real Inca de Huayna Capac fue cortejada por los principales notables españoles del Perú, entre ellos Gonzalo Pizarro, que tenía entonces treinta años, y que juntos hubieran compuesto, una poderosa pareja, como temió el Consejo de Indias, con capacidad de intentar coronarse reyes del Perú. Sin embargo, como parte de la estrategia de la corona española para pacificar el Perú se desplazó a la familia Pizarro a Europa, incluida la primera mestiza, intentona que consiguió frustrar a Agustín de Zárate, aunque Gonzalo sería abandonado frente al poder del rey de España, representado por los virreyes Belasco Núñez Vela y Pedro de la Gasca, y derrotado definitivamente en la Batalla de Jaquijahuana.
Francisca fue llevada a España en 1550, y casó allí en primeras nupcias a la edad de veinte años con su tío, Hernando Pizarro, y tras el fallecimiento de este, casó en segundas nupcias con un aristocrata trasladándose a la corte de Madrid. Fuera de la vida tempestuosa de la conquista, fue conocida en España como Doña Francisquita, tuvo 5 hijos, llevando entonces una vida fundamentalmente cortesana. Fue la promotora de la construcción del Palacio de la Conquista, en la Plaza Mayor de Trujillo (España), de la Catedral de la plaza mayor de Lima (Perú), así como otras obras y donaciones, destacando el Convento de la Merced de Trujillo, donde estuvo Tirso de Molina, quien no la olvidó en sus escritos elogiándola en su obra "Amazonas en las Indias"
Bartolomé Ruiz (Moguer, Huelva, ca. 1482 - 1532) fue un conquistador español que pasó a la historia por formar parte de la expedición de los Trece de la Fama y por ser el primer español en avistar costas del Ecuador y desembarcar en ellas.
Diego de Almagro (Almagro, España, 14751 - Cuzco, Perú, 1538). Adelantado, fue un conquistador español. Participó en la conquista del Perú y se le considera oficialmente el descubridor de Chile, fue también el primer europeo en llegar al actual territorio de Bolivia.
Diego de Almagro nació en la ciudad de la que lleva su apellido (en la actual provincia de Ciudad Real), siendo hijo ilegítimo de Juan de Montenegro y Elvira Gutiérrez. Ambos padres se habían dado la promesa de matrimonio, pero terminaron su noviazgo sin realizar este compromiso. Para cuando rompieron Elvira estaba embarazada de Diego, razón por la que sus familiares la ocultaron hasta que naciese el niño, que vio la luz en el año 1475.
Fundó San Pedro de Riobamba la primera ciudad española en el Ecuador, además mandó a fundar y a poblar Puerto Viejo al capitán Francisco Pacheco en las inmediaciones de la costa ecuatoriana.
Inca (quechua clásico: inqa, ‘inca’)? fue el soberano del estado incaico, entidad que existió en el occidente de América del Sur desde el siglo XIII hasta el siglo XVI. También eran usados los términos Cápac Inca (quechua: Qapaq Inqa, ‘el Poderoso Inca1 ’)? y Çapa Inca (quechua: Sapa Inqa, ‘el Inca, el único’)? cuyo dominio se extendió inicialmente al curacazgo del Cuzco y luego al Tahuantinsuyo. El primer sinchi cuzqueño en utilizar el título de inca fue Inca Roca, fundador de la dinastía Hanan Cuzco. El último inca en el gobierno fue Atahualpa. Posteriormente el título fue empleado por los jefes de la resistencia a la conquista del Perú, como Manco Inca o Túpac Amaru I, conocidos como incas de Vilcabamba.
La residencia de los incas se encontraba en Cuzco. Los miembros de la sociedad incaica consideraban que sus gobernantes eran descendientes y sucesores de Manco Cápac, héroe cultural que introdujo la vida civilizada y en el cual se apoyaba la legitimidad del régimen político incaico.
El Imperio incaico fue un estado precolombino situado en América del Sur. Al territorio del mismo se denominó Tahuantinsuyo (del quechua Tawantin Suyu, «las cuatro regiones o divisiones») y al periodo de su dominio se le conoce además como incanato e incario. Floreció en la zona andina del subcontinente entre los siglos XV y XVI, como consecuencia del apogeo de la civilización incaica.[cita requerida] Abarcó cerca de 2 millones de km² entre el océano Pacífico y la selva amazónica, desde las cercanías de San Juan de Pasto en el norte hasta el río Maule en el sur. El imperio incaico fue el dominio más extenso que tuvo cualquier estado de la América precolombina.1
Los orígenes del imperio se remontan a la victoria de las etnias cuzqueñas (actual Perú) lideradas por Pachacútec frente a la confederación de estados chancas en el año 1438. Luego de la victoria, el curacazgo incaico fue reorganizado por Pachacútec. El imperio incaico iniciaría con él una etapa de continua expansión que siguió con su hermano Cápac Yupanqui, luego por parte del décimo inca Túpac Yupanqui, y finalmente del undécimo inca Huayna Cápac quien consolidaría los territorios. En esta etapa la civilización incaica logró la máxima expansión de su cultura, tecnología y ciencia, desarrollando los conocimientos propios y los de la región andina, así como asimilando los de otros estados conquistados.
Luego de este periodo de apogeo el imperio entraría en declive por diversos problemas, siendo el principal la confrontación por el trono entre los hijos de Huayna Cápac: los hermanos Huáscar y Atahualpa, que derivó incluso en una guerra civil. Finalmente Atahualpa vencería en 1532, sin embargo su ascenso al poder coincidiría con el arribo de las tropas españolas al mando de Francisco Pizarro, que capturarían al Inca y luego lo ejecutarían. Con la muerte de Atahualpa en 1533 culminó el imperio incaico, sin embargo, varios incas rebeldes, conocidos como los «Incas de Vilcabamba», continuarían la lucha contra los españoles hasta 1572 cuando fue capturado y decapitado el último de ellos: Túpac Amaru I.
El imperio incaico corresponde actualmente a territorios relativos al sur de Colombia, pasando por Ecuador, principalmente por Perú y Bolivia, la mitad norte de Chile y el noroeste de Argentina. El imperio estuvo subdividido en cuatro suyos: el Chinchaysuyo (Chinchay Suyu) al norte, el Collasuyo (Qulla Suyu) al sur, el Antisuyo ('Anti Suyu') al este y Contisuyo ('Kunti Suyu') al oeste. La capital del imperio fue la ciudad de Cuzco, en el Perú.
Las fuentes históricas incaicas
Los ayllus y panacas tenían cantares especiales mediante los cuales narraban su historia. Estos cantares se ejecutaban en determinadas ceremonias frente al Inca. Estos relatos, a manera de memoria colectiva, constituyen los primeros registros históricos recogidos en las crónicas.2
Otro recurso utilizado para registrar la historia fueron unos mantos y tablas que contenían pinturas representando pasajes heroicos. Estos documentos fueron guardados en un lugar denominado Poquen Cancha. Se sabe que el Virrey Toledo envió al rey Felipe II cuatro paños que ilustraban la vida de los incas añadiendo con sus propias palabras que «los yndios pintores no tenían la curiosidad de los de allá».2
Además, algunos hechos pasados fueron almacenados en los quipus, aunque no se sabe cómo pudieron utilizar estos sistemas de cordeles y nudos para almacenar hechos históricos existen varias crónicas que describen que los quipus servían para evocar las hazañas de los gobernantes.2
En general, en el imperio incaico se recordaban los hechos que les parecían importantes de recordar y no era necesaria la precisión. Además, los gobernantes podían ordenar excluir intencionalmente de los registros históricos algunos hechos que pudiesen molestarles. María Rostworowski denomina a esta cualidad de la historia incaica una «amnesia política» que era asumida por todo el vulgo pero que era recordada por las panacas o ayllus afectados, siendo este un factor que contribuyó a las futuras contradicciones en las crónicas europeas sobre los incas.2
La reinvención de tradiciones
Luego del encuentro de la cultura hispana y la andina, se estableció la escritura como medio de transmisión y registro de información; además se inició un proceso de mestizaje y sincretismo que dieron lugar a la recreación de tradiciones y la invención de otras.
El aporte para ésta recreación e invención de tradiciones fue tanto hispano como andino; esto se evidencia en las crónicas del siglo XVI en donde se describen personajes fusionados, como el caso de Tunupa y Huiracocha con los apóstoles Tomás y Bartolomé, describiéndolos como hombres blancos y barbados que impartieron enseñanzas. Igualmente el imaginario europeo buscó, e incluso creyeron encontrar, «el dorado» y el «país de las amazonas» en el nuevo mundo. En otros casos, afirmaban que el Cuzco tenía el perfil de un león americano (puma), poniendo similitudes con algunas ciudades del renacimiento europeo que tenían perfil aleonado.2 Más recientemente, en el siglo XX, aparecen otros elementos de esta reinvención de tradiciones, como son los casos de la bandera del imperio incaico y la ceremonia cuzqueña del Inti Raymi.4 Cabe indicar que todas estas re-invenciones, son parte de un proceso natural en todas las culturas, pero para entender la historia incaica es necesario diferenciar cuales son los aspectos sincréticos o inventados y cuales no lo son.
Antecedentes fundacionales del imperio incaico
Hacia el año 900 d.C. se inicia la decadencia de los estados Huari y Tiahuanaco en el área central andina. En el caso de Huari, la ciudad de Wari empieza a perder poder político en contraposición a alguna de sus ciudades periféricas, como lo demuestra el caso de Pachacamac situado frente al mar.5 En tanto en el caso de Tiahuanaco, el proceso de decadencia se inicia en sus colonias de la costa de manera sangrienta, como lo evidencia el caso de Azapa;6 en el Collao, en cambio, Tiahuanco fue perdiendo su poder gradualmente y mientras perdía hegemonía su población fue emigrando y fundando poblaciones nuevas.6
Como una hipótesis sobre la decadencia de Huari y Tiahuanaco, existen evidencias de un prolongado periodo de sequía que duró desde el año 900 d.C. hasta el 1200 d.C. en los andes centrales.5 Arqueológicamente, existen evidencias de largos procesos migratorios de población a lo largo en los andes durante los periodos post-huari y post-tiahuanaco. La arqueología revela que en los valles interandinos, la población construyó sus asentamientos en lo alto de cerros procurando la seguridad, lo que nos habla de un prolongado periodo de enfrentamientos étnicos. En la costa, en tanto, varios grupos alcanzaban estabilidad política, como lo demuestran los casos de Chincha, Chimú y Huancavilca.
Éste periodo histórico fue plasmado en leyendas y mitos andinos de diferentes maneras. En las tradiciones orales de los andes se hace referencia a que en el principio los pueblos realizaron largas caminatas buscando tierras fértiles, surgiendo héroes míticos que eran, por lo general, semi-divinos y que iban siendo guiados por seres sobrenaturales (el sol, la luna, etcétera). Éstos héroes míticos generalmente tenían algún poder. De esa manera surgen las figuras de Manco Cápac, en el caso fundacional del Cuzco; o Pariaccaca en el caso de Huarochirí.
Los orígenes míticos
Existen dos mitos difundidos sobre el origen de la etnia cuzqueña. El más difundido es la versión garcilaciana de la pareja Manco Cápac y Mama Ocllo; el otro es el mito de los 4 hermanos Ayar y sus 4 hermanas, éste último mito es recogido por Betanzos, Cieza de León, Guamán Poma, Santa Cruz Pachacuti y Sarmiento de Gamboa.3
La leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo[editar · editar código]
El sol, viendo el estado penoso de los hombres, creó una pareja: Manco Cápac el varón y Mama Ocllo, su esposa y hermana; les entregó un bastón de oro y les ordenó ir por el mundo para civilizar a los pobladores. Les encargó fundar una tribu, e implantar en ésta, el culto al dios sol.
Manco Cápac y Mama Ocllo salieron de las espumas del lago Titicaca, y avanzaron hacia el norte. El bastón de oro les serviría para encontrar el lugar ideal para la fundación del imperio, pues en él se hundiría el bastón hasta desaparecer.
Decidieron separarse, marchando Manco Cápac al norte y Mama Ocllo al sur del valle, para convocar a la gente y someterla. Los habitantes de todo el valle no tardaron en reconocerlos como seres sobrenaturales. Después de un largo recorrido, el cetro se hundió en el cerro Huanacauri. Manco Cápac y Mama Ocllo se establecieron allí.
Manco Cápac mandó a los que estaban con él instalarse en la parte alta del valle, que se llamó Hanan Cuzco; y Mama Ocllo colocó a los suyos en la parte baja o Hurin Cuzco. Ambos ayudaron a mejorar el lugar; enseñaron a los hombres que allí vivían a trabajar la tierra y a construir canales. A las mujeres Mama Ocllo les enseñó a coser, cocinar y hacer telares.
Los hermanos Ayar
Según este mito, la historia se inició en cuevas ubicadas en el cerro Tambotoco llamadas Maras Toco, Sútic Toco y Cápac Toco; de las cuales salieron 3 grupos llamados Maras, Tampus y Ayar. Los hermanos Ayar eran 4 varones y 4 mujeres, los varones eran Ayar Uchu, Ayar Manco, Ayar Cachi y Ayar Auca. Uchu corresponde al ají, Manco a un cereal (Bromus Mango) y Cachi a la sal; la onomástica a estos tres nombres nos da a entender a un culto por los productos de la tierra. Auca, en cambio, hacía referencia a la actitud guerrera.
Estos 4 hermanos iban acompañados por sus hermanas Mama Ocllo, Mama Raua, Mama Ipacura o Mama Cura, y finalmente Mama Huaco.3
Los 8 hermanos iban junto a sus ayllus buscando donde asentarse recorriendo de sur a norte, en su camino realizaban labores agrícolas y cuando cosechaban se retiraban buscando otro lugar. Primero hicieron su paso por Guaynacancha, ahí Mama Ocllo quedó embarazada de Ayar Manco. Luego avanzaron a Tamboquiro, en donde nació Sinchi Roca. Posteriormente llegaron a Pallata y de ahí a Haysquisrro, estos viajes duraron varios años.3
En Haysquisrro conspiraron contra Ayar Cachi; temerosos del poder que ostentaba, pues podía derribar cerros y formar quebradas con el tiro de su honda, le pidieron que regresara Tambotoco a recoger el topacusi (vasos de oro), el napa (insignia) y unas semillas, una vez adentro un enviado llamado Tambochacay lo encerró dentro de la cueva.
Luego continuaron su viaje hasta Quirirmanta, en donde oficiaron un concejo decidiendo que Ayar Manco sería el jefe pero antes debía casarse con Mama Ocllo; en tanto que Ayar Uchu tendría que petrificarse y transformarse en una huaca que se llamaría Huanacauri, con éste acto Ayar Uchu se convertiría en un ser sagrado.
El viaje continuó hasta Matagua realizando por primera vez el huarachicuy, luego de eso horadaron las orejas de Sinchi Roca. Luego de esto Mama Huaco, probó suerte y lanzó dos varas de oro, una cayó en Colcabamba pero no logró penetrar el suelo; la otra cayó en Guaynapata hundiéndose suavemente. Sobre este acontecimiento, otros autores atribuyen a Ayar Manco el lanzamiento de la vara de oro, pero todas coinciden que fue en Guaynapata donde se hundió el bastón fundacional.
Después de eso hubieron varios intentos de llegar al lugar donde se hundió la vara, pues eran repelidos por los naturales, hasta que Ayar Manco tomó la decisión de enviar a Ayar Auca para que se adelante con su ayllu y poblase esa tierra. El llegar a ese lugar Ayar Auca se convirtió en piedra, en el sitio que posteriormente sería el Coricancha. Luego de varios enfrentamientos con la población local, Ayar Manco y Ayar Uchu llegaron hasta el lugar y tomaron posesión de éste, desde ese momento Ayar Manco pasa a llamarse Manco Cápac.
Investigaciones sobre los mitos fundacionales del Cuzco[editar · editar código]
Al respecto de los 2 mitos fundacionales, la leyenda de la pareja fundacional (Manco Cápac y Mama Ocllo), surge posterior a la entronización de Pachacutec, pues relaciona una huaca pan-andina, como lo es el Lago Titicaca, con la fundación del Cuzco. Garcilazo tradujo el mito planteando una pareja que llegó para civilizar a pueblos bárbaros enseñándoles nuevas tecnologías; el hecho real es que actualmente se sabe que el área central andina ya poseía avances tecnológicos milenarios que fueron difundidos por los estados panandinos Huari y Tiahuanaco, y que ya eran de conocimiento de los pequeños pueblos que habitaban la zona del Cuzco.
Si bien ambos mitos narran un éxodo poblacional buscando tierras fértiles, sólo el mito de los hermanos Ayar narra la petrificación de personajes y éste último relato es muy recurrente en otras etnias del área central andina.3
Sobre la ubicación de las cuevas, Bingham en 1912 comisionó a George Eaton para ubicar las ventanas de Tambotoco, teniendo en cuenta que todavía existe el poblado de Pacarictambo pero la búsqueda de Eaton no encontró las cuevas. Luego en 1945, Jorge Muelle, Luis Llanos y César Lobón recorrieron Mollebamba buscando el sitio de Guaynacancha (en el distrito de Pacarictambo), ahí asoció un grupo de cavernas cerca del peñón de Puma Orqo con las cuevas de Tambotoco. Posteriormente Gary Urton aportó investigaciones sobre el poblado de Pacarictambo, afirmando que fue trasladado en tiempos de la colonia y que era muy posible que su ubicación original hubiese sido cercano a las ruinas de Maukallajta, cercana al sitio encontrado por Muelle, Llanos y Lobón en 1945.3
En general, el relato de los hermanos Ayar nos muestra a un hombre guerrero (Ayar Auca) y a una mujer guerrera (Mama Huaco), dando una visión distinta a la de Garcilazo, en donde el rol femenino está dedicado al tejido, la cocina y el cuidado de los infantes; éste mito narra un hecho ocurrido durante una de las tantas batallas para posesionarse del Cuzco, en la que Mama Huaco hiere a un hombre luego le abre el pecho y sopla sus «bofes» haciendo que la gente de Acamama huyera temerosa.3
Origen (histórico)
Artículo principal: Origen de la etnia incaica
Gobierno de Manco Cápac
Artículo principal: Manco Cápac


El 1º Inca: Manco Cápac.
Fundó el imperio incaico, aproximadamente el año 1200 d.C. y fue su primer gobernante. Se caracterizó por el dominio de las tribus preincaicas que vivían dispersas en el Cuzco y sus alrededores. Manco Cápac unificó a los huallas, poques y lares, y con ellos se estableció en la parte baja de la ciudad. De este modo se inició la dinastía de los Urin Cuzco. Poco tiempo después ordenó la construcción de la primera residencia de los incas, el Inticancha o Templo del Sol. Su hermana y esposa fue Mama Ocllo.
Imperio legendario (fase local):
Época preestatal: formación
Artículo principal: Curacazgo del Cuzco
De escasa movilidad; se tienen pocas noticias de sus sucesivos gobiernos: Sinchi Roca, quien habría gobernado desde 1230 a 1260 sin conseguir una expansión significativa en el entonces reino cuzqueño; Lloque Yupanqui, que culminaría su gobierno en 1290 con el mérito de llegar a concretar diversas alianzas con distintos pueblos circundantes a los incas; Mayta Cápac reconocido por su victoria ante los acllahuiza y que culminaría su gobierno alrededor de 1320; y Cápac Yupanqui, el primer conquistador, a quien se debe la victoria ante los condesuyo. Este período habría durado aproximadamente 80 años, iniciándose aproximadamente en 1230 d.C. (año en que comienza el gobierno de Sinchi Roca), hasta 1350 d.C. (año en que culmina con el gobierno de Cápac Yupanqui).
Una visión etnohistórica más general de este período describe que los incas llegaron al Cuzco alrededor del siglo XIII d.C. y, en el siglo siguiente, lograron imponerse a las poblaciones más cercanas al valle cuzqueño. Desde su llegada al Cuzco, los incas se habrían mezclado con algunos de los pueblos que habitaban el lugar y expulsado a otros. Habrían organizado su predominio al hacer alianzas con distintos curacas estableciendo relaciones de parentesco y al enfrentarse en guerras. A estas prácticas, que continuaron, se sumaron otras como el acopio de excedentes y mano de obra y la práctica de la redistribución. Para entender esta situación habría que considerar, además, que el prestigio religioso que acompañó a los incas fue la piedra angular de la eficacia de todos los mecanismos de expansión que emplearon en esta época.
Se denomina preestatal a esta etapa, porque en ningún momento surgió en sí una sólida idea de estado o nación incaica; sino aún existía la idea andina de considerarse una macroetnia, si bien esto cambiaría al extenderse significativamente el territorio de la etnia luego del gobierno de Cápac Yupanqui y sus diversas conquistas. El fin de este periodo coincide con el fin de la dinastía de los gobernantes Urin Cuzco (Rurin Qusqu), quienes vieron en Cápac Yupanqui a su último representante.
Época estatal: gran expansión[editar · editar código]
Artículo principal: Expansión del Imperio incaico
Véase también: Naciones integrantes del imperio incaico
Véase también: Naciones anexadas al imperio incaico
Con Pachacútec se inicia el modelo imperial, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac.
Gobierno de Pachacútec[editar · editar código]


El 9º Inca


Territorios conquistados por Pachacútec
Artículo principal: Pachacútec
Durante su gobierno se inicio la expansión territorial, inaugurando de esta manera el periodo imperial al anexionar numerosos pueblos. Pachacútec mejoró la organización del estado, dividiendo el imperio en cuatro regiones o suyus. Por el norte, sometió a los huancas y taramas, hasta llegar a la zona de los cajamarcas y cañaris (Ecuador). Por el sur sometió a los collas y lupacas, que ocupaban la meseta del altiplano. Organizó a los chasquis e instituyó la obligatoriedad de los tributos.
Imperio histórico (fase de expansión):
- Dinastía Hanan Cuzco: 1438 - 1471.
Gobierno de Túpac Yupanqui


El 10º Inca


Territorios conquistados por Túpac Yupanqui.
Artículo principal: Túpac Yupanqui
Fue un destacado militar que logró importantes victorias durante el gobierno de su padre Pachacútec. En 1471 asumió el trono y amplió las fronteras del imperio hacia el sur, hasta llegar al río Maule en Chile. También sometió al reino Chimú y a algunos pueblos del altiplano y del norte argentino. Sofocó la resistencia de los chachapoyas y avanzó por el norte hasta Quito. Quiso incursionar en la selva, pero una rebelión de los collas lo obligó a desviarse hacia el Collao. Mejoró la recaudación de los tributos y nombró nuevos gobernantes visitadores (tuqriq). Murió en 1493.
Imperio histórico (fase de expansión):
- Dinastía Hanan Cuzco: 1471 - 1493.
Gobierno de Huayna Cápac[editar · editar código]


El 11º Inca
Artículo principal: Huayna Cápac
Se le considera el último soberano del incario. Durante su gobierno, continuó la política de su padre, Túpac Inca Yupanqui, en cuanto a la organización y fortalecimiento del estado. Para conservar los territorios conquistados tuvo que sofocar en forma sangrienta continuas sublevaciones. Derrotó a los chachapoyas y anexionó la región del golfo de Guayaquil, llegando hasta el río Ancasmayo (Colombia). Estando en Quito, enfermó gravemente y falleció en 1525. Algunas crónicas españolas postulan que además amplió las fronteras del imperio más hacia el sur, y que incluso habría llegado hasta el río Biobío en Chile; aunque este límite más austral no ha sido comprobado arqueológicamente, y no es aceptado históricamente. Con su muerte se inició la decadencia del imperio.
Imperio histórico (fase de expansión):
- Dinastía Hanan Cuzco: 1493 - 1525.
Crisis de sucesión
Las crisis de sucesión eran un fenómeno coyuntural que era muy frecuente en la historia política del imperio. El que aspiraba a ser el nuevo soberano debía demostrar que era el «más hábil», tenía que ser confirmado por un oráculo y además tenía que ganar adeptos en las panacas cuzqueñas.
Huayna Cápac nombró heredero a Ninan Cuyuchi7 (hijo de la Coya Mama-Cussi-Rimay[cita requerida]), pero el sacerdote del sol hizo un sacrificio en el que vio que la suerte no le favorecería a Ninan Cuyuchi. Por ese motivo, cuando Huayna Cápac falleció en Quito, fue llevado en andas hasta el Cuzco manteniendo en secreto la muerte de éste, para mantener el orden político. En ese contexto, Raura Ocllo, madre de Huáscar quien se encontraba en Quito junto a Huayna Cápac, viaja rápidamente al Cuzco acompañada de unos cuantos orejones para preparar la entronización de Huáscar. Según María Rostworowski, fue Raura Ocllo quien convenció a las panacas cuzqueñas para nombrar como sucesor a Huáscar; mientras que Atahualpa se quedó en Quito junto con otros nobles.8
Por su parte, Atahualpa era hijo de Tocto Coca (mujer que pertenecía a la panaca de «Hatun Ayllu»); y al morir su padre ordenó edificar en la localidad de Tumipampa un palacio en su honor. Este hecho enojó al curaca de Tumipampa llamado Ullco Colla, quien envió mensajes a Huascar acusando a Atahualpa de sublevación; además Atahualpa se quedó en el norte acompañado de varios generales importantes leales a Huayna Cápac, que tenían un aprecio especial por Atahualpa. Luego de éste hecho, Atahualpa envió presentes a su hermano Huáscar, pero éste último ordenó hacer tambores con los cueros de los mensajeros. Según Rostworowski, Atahualpa fue incitado a rebelarse por los generales de su padre, con quienes había participado en varias batallas contra los nativos del norte.8
En ese contexto ocurrió la rebelión de los «cañaris», quienes tomaron prisionero a Atahualpa encerrándolo en un tambo. La huída de Atahualpa toma un contexto mítico, pues según los oradores Atahualpa fue convertido en «amaru» (serpiente) por su padre sol, y así logró huir del encierro. Otras crónicas dan cuenta de que fue una mujer quien le entregó una barra de cobre con la que hizo un forado y pudo huir del encierro. Una vez libre, Atahualpa reunió un ejército y asesinó a sus enemigos en Quito y Tumipampa, ésta última ciudad fue arrasada en venganza a Ullco Colla; luego avanzó a Tumbes intentando avanzar hasta la isla Puná, pero el curaca de Puná se adelantó y arrasó Tumbes. Con el pueblo de Tumbes arrasado, los primeros españoles pisan el terrorio incaico.8
En tanto, Huascar trataba de estabilizar su entronización en el Cuzco con el apoyo de las panacas. Sobre Huascar, los cronistas describen varios errores políticos que fueron menguando el apoyo cuzqueño. Primeramente, no atendió a los ayllus reales como era la costumbre, no asistió a los almuerzos públicos en la plaza del Cuzco (que afianzaban vínculos de reciprocidad y parentesco). Eliminó a los ayllus custodios de su guardia personal y nombró como guardia real a guerreros «cañaris» y «chachapoyas». Huáscar dudaba de la lealtad de las panacas cuzqueñas y se rodeó de otros nobles, bajo el temor de una rebelión de la nobleza cuzqueña amenazó con enterrar las momias reales y quitarle sus tierras a las panacas. Poco a poco Huáscar se iba ganando enemistades en un periodo de intrigas entre la nobleza cuzqueña, en su contraparte Atahualpa iba ganando adeptos.
Gobierno de Huáscar
Artículo principal: Huáscar
Huáscar no estuvo de acuerdo con el testamento de Huayna Cápac, ya que se creía con derecho de heredar todo el imperio incaico según las leyes, costumbres y tradiciones incaicas. Huáscar se enfrentó en 1531 después de muchos años de paz a su medio hermano Atahualpa, quien también se consideraba legítimo heredero del trono en la región de Quito. Muy pronto importantes regiones del imperio fueron sacudidas por sangrientas batallas entre tropas cuzqueñas y quiteñas, que terminaron con la victoria final de los últimos. Huáscar fue tomado prisionero y muerto posteriormente por orden de Atahualpa.
Imperio histórico (fase de expansión):
- Dinastía Hanan Cuzco: 1525 - 1532.
Gobierno de Atahualpa
El 13º Inca.
Artículo principal: Atahualpa
Hijo de Huayna Cápac con la noble incaica Tocto Ocllo Coca. Tras la muerte de su padre, se convirtió en gobernador de la ciudad de Quito. Bien sea al temor que le tenía a su hermano Huascar o la ambición de convertirse en soberano, luego se proclamó Inca en Quito y así inició la guerra de sucesión incaica. Sus tropas, dirigidas por Chalcuchímac y Quizquiz, derrotaron al ejército de Huascar en la batalla de Cotabamba (Apurímac) y entraron triunfantes al Cuzco. Enterado de la victoria, Atahualpa marchó a Cajamarca para ser coronado inca. En el trayecto fue aclamado por los pueblos del norte. Sin embargo, al llegar a Cajamarca, fue tomado prisionero por los españoles en la batalla de Cajamarca. Era el año 1532. Este hecho marcó el fin del imperio incaico.
En contra de lo pensado, Atahualpa (que gobernó de facto entre 1532 - 1533), no forma parte de la capaccuna al nunca ceñir la mascaipacha. Por lo tanto es impropio llamarle Sapa Inca, como algunas veces se le titula. Quito fue incendiada por completo por el general Rumiñahui en 1534, antes de la llegada de los españoles a la ciudad en busca de los tesoros del imperio, y fundada nuevamente por el español Sebastián de Benalcázar sobre las cenizas del pueblo incaico el 6 de diciembre de 1534.
Razones de la caída del imperio
Según Waldemar Espinoza , la teoría más consistente es la que resalta la difícil situación social y política que existía en el Tahuantinsuyo a la llegada de los españoles. Esta situación estaba caracterizada por los siguientes factores: Primero, un descontento de muchos pueblos con la situación imperial; Cieza menciona a los Chachapoyas, Cañaris y Huancas que brindaron gran ayuda material a los invasores. Segundo, la guerra civil entre Huáscar y Atahualpa había dejado a la clase dirigente del imperio dividida en dos bandos al igual que a los cuerpos militares; el resultado fue que muchos miembros del bando de Huáscar no hicieron casi nada para detener la caída del imperio e incluso se alegraron con el cautiverio de Atahualpa. Por último, el tipo de vida muy arraigada a la tierra y a sus señoríos hizo que los indios del Tahuantinsuyo acepten con menos resistencia la imposición de nuevos señores que otros pueblos como los que habitaban los actuales Chile o Colombia. La mayoría de estudios coinciden en que sin la ayuda de las etnias descontentas con el imperio hubiese sido imposible su conquista por parte de los soldados que llegaron de España.
Según el mismo Waldemar Espinoza, las menos consistentes de las hipótesis expuestas en razón de este tema son las que se refieren a la ayuda divina y a la superioridad racial y cultural de los invasores. La primera es fácilmente descartada puesto que en la ciencia rigurosa y seria no hay lugar para causalismos de origen divino. La segunda hipótesis es el eco de prejuicios racistas y etnocéntricos de sus autores que, de manera deliberada o desadvertida, ignoraron los logros culturales del mundo andino. Estas teorías están descartadas desde hace muchas décadas por los estudios antropológicos y etnológicos.
Incas coloniales
Desde la llegada de los españoles, en su marcha hacia el Cuzco.
Túpac Hualpa Inca (1533) 2 meses, septiembre y octubre. Inca Coronado por los españoles, muere antes de llegar a la Ciudad Imperial en el Valle del Mantaro.
Manco Inca (1533-1545), Inca Coronado por los españoles (1533) rebelado contra ellos (1536) abandona el Cuzco, trasladando su capital primero a Ollantaytambo y luego a Vilcabamba.
Paullu Inca (1537-1549), Inca Coronado por los españoles durante el gobierno de Manco Cápac II (1537), que además reinó cuatro años después de la muerte de este, durante el gobierno de Sayri Túpac Inca.
Neo-Estado Inca: Incas de Vilcabamba
Estos no fueron incas "reales" en su totalidad, sino que fueron gobernantes de pueblos descendientes de los incas. Estos pueblos llegaron a considerarlos "Incas". Sin embargo, no gobernaron el Cuzco, y su poder fue puramente local.
Manco Inca hasta su muerte en 1545 Inca de Vilcabamba.
Sayri Túpac Inca (1545-1558) Inca de Vilcabamba.
Titu Cusi Yupanqui Inca (1558-1571) Inca de Vilcabamba.
Túpac Amaru I Inca (1571-1572) Inca de Vilcabamba.
Organización política

El gobierno imperial era de tipo monárquico teocrático y la máxima autoridad era el Sapa Inca, aconsejado por el consejo imperial. El gobierno de cada suyo (región administrativa) estaba a cargo de un Suyuyuc Apu, que actuaba como virrey.
El Inca
Artículo principal: Inca
A estos gobernantes, a los que se atribuía un origen divino, se les suele asociar los títulos de señor inca y sapa inca: "divino inca" y "único inca", respectivamente.
La "Capac cuna" era la lista oficial de gobernantes de la civilización incaica. Se especula que existieron más gobernantes de los que ésta acepta y que varios fueron borrados de la historia oficial del imperio por distintos motivos. En total, fueron doce los soberanos incaicos.
Imperio legendario; periodo sin expansión:
~1200 - ~1230: Manco Cápac
~1230 - ~1260: Sinchi Roca
~1260 - ~1290: Lloque Yupanqui
~1290 - ~1320: Mayta Cápac
~1320 - ~1350: Cápac Yupanqui
~1350 - ~1380: Inca Roca
~1380 - ~1400: Yáhuar Huácac
~1400 - 1438: Viracocha Inca
Imperio histórico; periodo de crecimiento del imperio:
1438 - 1471: Pachacútec
1471 - 1493: Túpac Yupanqui
1493 - 1525: Huayna Cápac
1525 - 1532: Huáscar
1532 - 1533: Atahualpa
Aunque algunos historiadores consideran que Atahualpa no debe ser incluido en la capac cuna, argumentando que Atahualpa se habría declarado súbdito de Carlos I de España, además del hecho de que nunca llegó a serle ceñida la mascapaicha, el símbolo del poder imperial. Pero la mayor parte de los cronistas da como cierta la relación de 13 incas, asignando el escaño 13ro. a Atahualpa.
Otros historiadores han seguido el linaje y consideran que deben tomarse en cuenta también a Tarco Huamán y a Inca Urco. El primero sucedió a Mayta Cápac y, después de un corto período, fue depuesto por Cápac Yupanqui. Inca Urco se ciñó la mascaipacha por decisión de su padre, Viracocha Inca, pero, ante su evidente desgobierno y la invasión de los chancas, huyó con él. Luego del triunfo de Cusi Yupanqui -el futuro Pachacútec Inca Yupanqui, también hijo de Viracocha Inca- sobre el pueblo enemigo, Inca Urco fue muerto en una emboscada que él mismo le tendió a su hermano. Asimismo, Garcilaso y algunos otros cronistas insertan entre Pachacútec y Túpac Yupanqui a Amaru Inca Yupanqui, soberano de dudosa existencia.
El derecho hereditario
La historia política incaica, casi siempre, estuvo plagada de enfrentamientos por el poder hereditario. Esto se debía a la ambigüedad de los criterios para la elección del nuevo Inca.7
El principal criterio para elegir al nuevo inca fue la normativa de elegir al «más hábil». El nuevo inca podía ser hijo del antiguo inca con la coya o con cualquier concubina. Los herederos debían ser mayores de edad. El Inca podía nombrar a un sucesor, pero éste tenía que ser aceptado por los dioses (a través de un oráculo) y por las panacas.7
El criterio de elegir al «más hábil» como gobernante fue un criterio muy difundido por todo el territorio, muchas de las macroetnias y etnias elegían como gobernante al que demostraba mayor capacidad de mando y no eran necesariamente los hijos propios; esta costumbre fue tan eficaz que el virrey Toledo ordenó: «no hacer novedades, dejando la sucesión al antiguo derecho y costumbre».7
En el caso de los gobernantes incaicos, el más hábil era también el que ganaba más partidarios en las «panacas», demostrando su capacidad de negociación política. Esto también llevó a luchas entre las panacas por el poder, que ocasionaron crímenes por motivos políticos.7
En el caso de las «panacas», era importante el estatus social de la madre pues todo hace indicar que el patrón de convivencia post-matrimonial del Cuzco era exogámico y matrilineal. Es decir que lo único que diferenciaba a los hijos de un Inca era su ascendencia materna y era lo que le otorgaba más rango a unos que a otros. En la red social incaica, una madre con abundante parentela poseía mayor capacidad para ejercer la «reciprocidad», tan importante en la estructura social incaica.
En general fueron varios aspectos los que primaban ante la elección de un soberano incaico, pero los criterios eran tan ambiguos que en muchos casos, cuando uno de los hijos del Inca demostraba ser hábil en la política, la administración y la guerra, se imponía ante sus hermanos. Como ejemplos, Pachacutec se impuso ante Inca Urco (Inca Urco fue nombrado sucesor por Huiracocha Inca); Inca Roca se entronizó luego de la muerte de Cápac Yupanqui a manos de su propia esposa llamada Cusi Chimbo, mujer que luego sería desposada por el mismo Inca Roca; Atahualpa se impuso ante su hermano Huáscar, en un proceso en el que Atahualpa fue ganando batallas y aliados políticos demostrando su habilidad como gobernante. En general, la muerte de un Inca, casi siempre traía consigo un periodo coyuntural de inestabilidad política en la que uno de los hijos tenía que demostrar su habilidad para entronizarse en el poder.7
Consejo imperial
El máximo organismo dedicado a la asesoría del soberano incaico. Integrado por ocho personas:
Los gobernadores de los suyus (suyuyuq).
El príncipe heredero (auqui). La tradición del auqui fue instaurada por Pachacútec Inca Yupanqui y Túpac Yupanqui fue el primer auqui.
El sumo sacerdote (Willaq Uma).
Un amauta (hamawt'a).
El general del ejército imperial (Apuskipay).
Organización social

El ayllu
Artículo principal: Ayllu
La palabra «ayllu» de origen quechua y aimara significa entre otras cosas: comunidad, linaje, genealogía, casta, género, parentesco. Puede definirse como el conjunto de descendientes de un antepasado común, real o supuesto que trabajan la tierra en forma colectiva y con un espíritu solidario.
El «ayllu» fue la base y el núcleo de la organización social del imperio. Los ayllus creían que descendían de un antepasado común, por lo cual los unían lazos de parentesco. Este antepasado podía ser mítico o real; y en todos los casos, los ayllus, conservaban un «mallqui» (momia) al cual rendían culto y por medio del cual daban sentido a sus relaciones. Además del mallqui, los miembros de un ayllu tenían divinidades tutelares comunes y tributaban a la tierra de forma común.

Un ayllu poseía ganado, tierras y agua al que todos sus miembros tenían derecho siempre y cuando cumplieran obligaciones establecidas entre los miembros. Cada ayllu manejaba el tamaño de sus «tupus» (unidad de medida de la tierra), cada «tupu» entregado debía ser trabajado para no perder el derecho sobre la tierra. En la actividad agrícola los miembros del ayllu se ayudaban mutuamente; el hecho de pertenecer al ayllu les daba derecho a recibir ayuda en el caso que su propia familia nuclear no fuera suficiente; esta ayuda generalmente se daba en tiempo de cosecha, siembra o en la construcción de las viviendas de los recién casados; en estos casos entraba en juego el «principio de reciprocidad» que obligaba a devolver la ayuda prestada.
En el caso del curaca (jefe del «ayllu»), podía pedir ayuda para pastar su ganado o trabajar la tierra. Éste estaba obligado a brindar comida y chicha a los que lo ayudasen pero no estaba obligado a devolver la ayuda, por lo cual existía una reciprocidad asimétrica con éste.
En el caso de las tierras comunales, todos los miembros del «ayllu» la trabajaban organizados por el «curaca» y el «llacta camayoc». La producción de las tierras comunales era almacenada y redistribuida entre los miembros del ayllu que lo necesitasen.
Al trabajo colectivo para la construcción y mantenimiento de canales, depósitos o andenes, se le denominó «minka» y era organizado por el curaca, quien además asignaba las tareas que debían cumplir los miembros del «ayllu».25
Los ancianos, viudas, huérfanos e inválidos, también estaban obligados al trabajo colectivo pero recibían ayuda para el trabajo de sus «tupus». Por lo general los ancianos e inválidos realizaban tareas de supervisión. Poma señala que las aguas de riego eran distribuidas por los ancianos.
Los ayllus no sólo poseían tierras en un territorio compacto; la necesidad de hacer autosuficiente a un ayllu lo obligaba a abarcar otros pisos ecológicos, esto dio origen a una territorialidad discontinua que no fue homogénea ni diferenciada. Los ayllus con población numerosa podían acceder a tierras distantes y a mayor variedad de productos.
John Murra señala que un buen ejemplo de esto fueron los reinos aimaras, tanto Collas, Lupacas y Pacajes lograron controlar territorios discontinuos en la costa a manera de enclaves. En lugares con distancias considerables se construyeron viviendas que albergaban a los miembros del ayllu, los miembros del ayllu se turnaban para trabajar estas tierras alejadas.
Si bien en las zonas de altura del imperio incaico la característica general de los ayllus fue agrícola, existieron ayllus agrícolas y ganaderos a la vez y otros que sólo eran ganaderos. Los ayllus eminentemente ganaderos se ubicaban en Chinchaycocha y el Collao; estos ayllus se dedicaban a la crianza de llamas y alpacas de las cuales se obtenía fibra; carne fresca o carne seca a la que se le denominaba «charqui»; pellejos para la elaboración de «ojotas», correas, bolsas y sogas; huesos para fabricar agujas, instrumentos musicales u otros; y «taquia» (excremento) para combustible. En la costa, los ayllus tenían poblaciones especializadas en agricultura, intercambio, pesca y artesanía.
La dualidad
El principio básico organizativo de la sociedad incaica fue la dualidad, esta dualidad se basaba en relaciones de parentesco. Los ayllus comprendían dos parcialidades que podían ser «hanan o urin», «alaasa o massaa», «uma o urco», «allauca o ichoc»; según Franklin Pease estas palabras se entendían como «alto o bajo», «derecha o izquierda», «masculino o femenino», «dentro o fuera», «cerca o lejos» y «delante o detrás».
Los cronistas españoles describieron a los curacas en parejas pero sin especificar la dualidad debido a que esta forma de organización era desconocida en Europa. En 1593 se describieron curacazgos divididos en dos mitades, en los cuales cada mitad tenía un curaca al frente; esta situación se describió de los curacazgos de Acarí, Lima y los curacazgos Lupacas del Collao y Tarata.
También existieron curacazgos en donde gobernaban mujeres con su «segunda persona», estos datos provenían de los curacazgos de Colán. En el Cuzco sucedía lo mismo, basando su organización en el principio de dualidad.
Los europeos documentaron dinastías cuzqueñas: «Hanan Cuzco» y «Urin Cuzco», describiéndolas como dinastías sucesivas en las que se dividía el Cuzco; los españoles fueron incapaces de identificar el gobierno dual por lo cual colocaron una «dinastía» como antecedente de la otra. En otras regiones del imperio se prefería otras denominaciones para las partes de la dualidad; las regiones aymaras prefirieron «alaasa - masaaa», otros grupos cercanos al lago Titicaca prefirieron «uma - urco» indicando lejanía o cercanía a fuentes de agua (lago o ríos); al norte del territorio se prefería «allauca - ichoc» (izquierda-derecha).
Las funciones que cumplían cada parte son poco claras. Las crónicas no describen las funciones específicas que cumplían los jefes étnicos de cada mitad. Lo que sí se describe es que uno de los jefes estaba subordinado al otro; Rostworowski describe que en el caso del Cuzco la mitad de arriba era más importante pero en el caso de Ica la mitad de abajo lo fue.
Pease señala que ambas mitades se integraban por la reciprocidad. En el Cuzco, «hanan» y «urin» eran opuestos y a su vez complementarios como las manos humanas («yanantin»). Aun así, es difícil deducir cuales eran las funciones de cada parte, lo único que queda claro es que ambas partes se complementaban y existían obligaciones recíprocas entre ambas.
Clases sociales en el imperio incaico
La sociedad Inca, fue jerárquica y rígida. Existieron grandes diferencias entre las clases sociales, siendo estas diferencias respetadas por todos los habitantes del imperio. Las clases jerarquizadas formaban una pirámide donde el Inca, con todo el poder, se encontraba en la cúspide (plana), mientras que el pueblo, que era la gran mayoría, constituía su base social.
Clases sociales del imperio incaico
Clases Sociales Representantes
Realeza
Inca
La Coya: Esposa del Inca
El Auqui: Hijo del Inca y heredero
Nobleza
Nobleza de Sangre: Restantes miembros de las Panacas (parientes del anterior inca).
Nobleza de Privilegio: Personas que destacaron por sus servicios; Sacerdotes, Acllas y Altos jefes.
Ayllu
Hatun Runa: tributarios(campesino).
Mitmaqkuna: Grupos trasladados para colonizar nuevas regiones enseñando a los pueblos nuevas costumbres.
Yanas: Servidores del Inca y del imperio.
Pinas: Prisioneros de guerra dependientes del Inca que no eran escogidos como Yanaconas.
Las panacas
Las panacas eran linajes de descendientes directos de un inca reinante, excluyendo el sucesor y conservaban la momia del inca fallecido, al igual que sus memorias, quipus, cantares y pinturas en recuerdo del finado de generación en generación.
Estas panacas reales formaban la élite cuzqueña. Tuvieron un rol en la política del incanato y sus alianzas y enemistades fueron cruciales para la historia de la capital inca. Se dice que hubo otras panacas, que tuvieron un papel importante en épocas anteriores. Una nota curiosa acerca de las panacas, es que si se le añaden las panacas tradicionales, se obtiene un total de 8 panacas por cada dinastía, el cual es un número frecuente en la organización andina de los ayllus por ser un múltiplo de la dualidad y de la cuadriplicación.
Actividades económicas

Al llegar al imperio incaico, los españoles coincidieron en destacar el éxito de su economía. Los cronistas describieron los productos que hallaron en los depósitos, alabando la abundancia de la producción tanto en agricultura como en ganadería; los europeos también alabaron la repartición equitativa de estos productos entre la población.
Las crónicas coinciden que el éxito de la economía incaica se basaba en una correcta administración de los recursos, para hacer efectiva esta forma administrativa se construyeron depósitos y se utilizaron los quipus como un sistema de contabilidad.
Si bien las crónicas mencionan que la riqueza de los incas se basó en la entrega de tributos, las investigaciones recientes muestran que esto no fue así; más bien el éxito del imperio se logró en una correcta administración de la mano de obra, Pease afirma que esto logró que el estado tenga la producción necesaria para la redistribución.
El trabajo para la producción redistributiva era rotativo (mita) y era entregada periódicamente por los ayllus del imperio incaico. Este sistema no fue creación incaica pues estaba basado en las formas tradicionales de administración, los Incas llevaron este sistema a su máxima expresión almacenando producción y redistribuyéndola conforme a las necesidades e intereses estatales.
La base de la economía fue la agricultura; las tierras eran comunales. Cada familia tenía sus tierras para cultivarlas y alimentarse. Las familias más numerosas, recibían mayor cantidad de tierras.
La forma de trabajo de las tierras era la “minka”, es decir, “se ayudaban en tareas agrícolas en forma comunitaria”. El Portal Fuenterrebollo, nos dice que “… bien cuando un individuo tenía tanto trabajo que no podía con él, o en caso de huérfanos, enfermos y viudas”. “Cuando no se podía cultivar ciertas especies necesarias (las papas, por ejemplo), parte de la comunidad se asentaba en otras zonas. Esta forma de obtener recursos se conocía como “complementariedad ecológica”.
La base de la alimentación incaica, fue la papa y el maíz, complementada con carne de auquénidos: llama y alpaca. En las zonas altas de los Andes, se cultivaron y cosecharon hasta 200 especies de papas, que se diferenciaban por el color y el tamaño. Para evitar su descomposición y con fines de almacenarlas o para la alimentación de su numeroso ejército sobre todo cuando salían de campaña, aprendieron a secar y trozar la papa (liofilización),producto que se denominaba Chuño, luego antes de consumirlas las volvían a hidratar y se cocinaban. Complementaban esta dieta con otros vegetales como olluco, oca, tomate, frijol, zapallo, ají, maní (del cual además extraían aceite), quinua y frutas.
Los incas no sólo cultivaron los terrenos planos o semi inclinados, usaron un sistema ingenioso para cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en formar terrazas, denominadas “andenes”, que rellenaban con tierra vegetal que era contenida con muros de piedra. Además de la lana que les proporcionaban los auquénidos, sembraron, cosecharon y usaron el algodón para la confección de su vestimenta. En las tierras correspondientes a la selva alta, sembraron y cosechaban la “hoja sagrada”: la coca.
Pescaban diversas especies de peces y cazaban aves silvestres. Para mantener tal cantidad de tierras sembradas, los incas fueron grandes ingenieros hidráulicos: mucho de los canales de regadía de la sierra aún hoy, funcionan perfectamente e irrigan las nuevas tierras de cultivo.
La tenencia de la tierra
La tenencia de la tierra era un derecho que los pobladores tenían por pertenecer a un determinado grupo étnico. Los curacas repartían la tierra de acuerdo a las necesidades de los individuos y sus familias. La unidad de medida era el «tupu», pero las dimensiones del «tupu» podían variar de acuerdo al rendimiento de la tierra. De acuerdo a esto una unidad doméstica recibía 1 1/2 tupu, al nacer un hijo varón se les asignaba un tupu adicional y si nacía una mujer se les asignaba 1/2 tupu adicional; si los hijos se casaban, los tupus adicionales se les retiraba a la familia.
Algunos cronistas indican que el reparto de las tierras era anual, Guamán Poma señala que ese reparto se realizaba después de la cosecha en el octavo mes del calendario incaico y que esa actividad recibía el nombre de «chacraconacuy» (esto correspondía a los meses de julio y agosto). John Murra señala que esta ceremonia anual era una ceremonia de reafirmación de las tierras y que existía una continuidad en la tenencia de la tierra por parte de cada familia. La ceremonia del «chacraconacuy» contemplaba la fertilización de la tierra, la limpieza y reparación de canales y acequias así como sacrificios a la «pachamama».
En las crónicas se señala que luego de una conquista la tierra y el ganado eran declarados «propiedad del estado» y que luego eran cedidos a las poblaciones conquistadas. En realidad la tenencia de la tierra luego de una conquista era condicionada por la riqueza y los recursos que existían en ese territorio. Por lo general, a los productores de tubérculos se les dejaba continuar con la posesión de sus tierras; en cambio a los grupos productores de maíz y coca, era común que se les expropiara sus tierras para dedicarlas al estado o a los cultos, teniendo en cuenta que esta producción era especialmente importante para la religión incaica.
Se ha documentado que en Chincha, por cada «huaranca» (mil unidades domésticas) se tomaba 1 chacra. En otros casos los Incas ampliaron la frontera agrícola (construyendo andenes y canales) para tomar esta ampliación a nombre del estado, luego estas tierras eran trabajadas por el grupo étnico conquistado. Otra modalidad fue colocar mitmakunas en las colonias del grupo étnico conquistado, como sucedió con los Lupaka.
Existió una marcada diferenciación entre las tierras del estado y las destinadas al culto, éstas eran administradas independientemente y sus cosechas eran almacenadas por separado. Inti, Mamaquilla, Chuquiilla, Pachamama tenían tierras asignadas a su culto, así como también los santuarios de los antepasados míticos como Huanacaure; además el estado, en muchos casos, asignó tierras a las deidades de las etnias conquistadas. La mano de obra para el trabajo de las tierras estatales y de culto se obtuvo de la mita.
Los mercaderes
En las crónicas españolas se menciona la existencia de mercaderes, estos mercaderes básicamente eran habitantes de las costas que se dedicaban al intercambio de productos. Al respecto María Rostworowski aclara que el contexto utilizado para la palabra «mercader» en la época del imperio incaico debe entenderse en el entorno de una economía ajena al uso de la moneda en la cual sólo existía el «trueque» (intercambio).
Existieron dos grupos de tratantes de importancia los llamados «tratantes chinchanos» y los «tratantes norteños». Los chinchanos tenían dos rutas, una ruta marítima en la que iban hacia al norte en balsas llevando cobre y trayendo mullu, esta ruta llegaba hasta Manta y Portoviejo, existió otra ruta terrestre que se dirigía desde Chincha hacia el Cuzco.
Los norteños tuvieron dos niveles, un primer nivel que se encargaba de desecar pescado para luego trasladarlo hacia la sierra colindante e intercambiarlos; el otro nivel correspondía a los pobladores que no peseían ningún tipo de tierra y que sólo se dedicaban al intercambio de ropa de lana, chaquira, algodón, frijoles, pescado, sal y otras cosas. A estos especialistas en el intercambio se les llamó «mindalaes» y comerciaron en el actual Ecuador.
Agricultura
Artículo principal: Agricultura incaica
Al ser los Andes una sociedad predominantemente agrícola, los incas supieron aprovechar al máximo el suelo, venciendo las adversidades que les ofrecía el accidentado terreno andino y las inclemencias del clima. La adaptación de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas organizar la producción de diversos productos, tanto de la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a pueblos que no tenían acceso a otras regiones. Los logros tecnológicos, alcanzados a nivel agrícola, no hubieran sido posibles sin la fuerza de trabajo que se encontraba a disposición del Inca, así como la red vial que permitía almacenar adecuadamente los recursos ya cosechados y repartirlos por todo su territorio.
Herramientas agrícolas
Los antiguos peruanos del Cuzco para realizar sus labores agrícolas utilizaron, como no tenían yunta por la falta de animales, el arado de tracción humana que denominaban la tajlla o chaquitajlla, que es un palo puntiagudo, con una punta un tanto encorvada, que a veces era de piedra o de metal. Antes de su terminal tenía esta herramienta otro palo transversal, el agricultor apoyaba su pie para hundirlo en la tierra y luego hacer el surco. Las herramientas manuales incaicas empleadas en la agricultura no han podido ser superadas, sobre todo cuando se trata de trabajar en las laderas andinas o en ámbitos limitados como los andenes.
Fertilizantes
La importancia de la agricultura llevó a los indígenas a buscar fertilizantes para sus cultivos. La información que poseemos sobre abonos procede de la costa y manifiesta el aprovechamiento de recursos naturales renovables. Los principales abonos empleados son nombrados por los cronistas y fueron usados sobre todo para la producción de maíz lo cual confirmaría la sugerencia de Murra acerca de la prioridad de este cultivo. Un primer abono consistía en enterrar junto con los granos, pequeños peces como sardinas o anchovetas. Una representación de este sistema estaba pintada en los muros de uno de los santuarios de Pachacámac donde figuraba una planta de maíz germinando de unos pececitos. El segundo abono usado era el estiércol de las aves marinas que por millares anidan en las islas del litoral. El recurso llamado guano se formaba por las deyecciones de las aves y los costeños tenían por costumbre extraer el guano de las islas. El tercer recurso renovable provenía del mantillo de hojas caídas de los Huarangos utilizadas para mejorar los suelos.
Los andenes


Andenes en el Valle Sagrado de los Incas.
Los incas tuvieron una especial preocupación por encontrar formas para mejorar las condiciones del suelo para la agricultura. La variedad del clima y del territorio difícil, los llevaron a buscar soluciones diversas, y fueron muchas las formas que encontraron para hacer frente al problema. Entre las medidas más conocidas se encuentran la construcción de andenes, que durante el gobierno incaico se le dio una gran importancia. Aunque demandaban movilizar grandes cantidades de mano de obra, que el estado incaico podía realizar con relativa facilidad. Los andenes son terrazas agrícolas artificiales que sirven para obtener tierra útil para la siembra en las escarpadas laderas andinas. Permitían aprovechar mejor el agua, tanto en lluvia como en regadío, haciéndola circular a través de los canales que comunicaban sus diversos niveles, con esta medida evitaban al mismo tiempo la erosión hidráulica del suelo. Los andenes no sólo servían para el cultivo del maíz, sino para el cultivo de diferentes productos agrícolas, y aún para diferentes usos: para sembríos, para evitar la erosión, para el lavado de la sal mineral, etc.
Los camellones
Eran terrenos artificiales construidos en las riberas del lago Titicaca. Se trataban de montículos de tierra que permitían almacenar y aprovechar mejor el agua en lugares de frecuentes inundaciones a causa de las lluvias. Usaron una serie de técnicas agrícolas en los camellones, entre ellas, el trazado de surcos artificiales para dar protección a las plantas, facilitar el drenaje durante las lluvias, inundaciones, riego, como fuentes de abono y, especialmente, para disminuir el crudo frío nocturno en las alturas, evitando de este modo las heladas.
Sistemas de riego
Los conocimientos hidráulicos -canales y bocatomas-, permitieron la irrigación y el cultivo, especialmente del maíz. El litoral peruano se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan por las serranías y cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. Los costeños fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos bastante sofisticados de irrigación, sobre todo los mochicas y más tarde los chimú. En el Cuzco se canalizaron los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales. Un ejemplo de la tecnología serrana es Cumbemayo, en Cajamarca, canal tallado en la piedra. La importancia de las obras hidráulicas se manifiesta en los numerosos mitos que cuentan los orígenes de dichas obras.
Productos agrícolas
Junto con la ganadería, la agricultura representó la base de la economía incaica. Las poblaciones que habitaron el área andina lograron domesticar y aclimatar una gran variedad de productos a diversas condiciones, sacando provecho de terrenos considerados difíciles para la producción agrícola. El principal producto que cultivaron era la papa, con la cual preparaban diferentes tipos de chuño; también otros tubérculos como la mashua, el olluco y la oca. El maíz era considerado un recurso de tipo suntuario que otorgaba prestigio y era cultivado con fines burocráticos, militares y ceremoniales. En la costa cultivaron el camote, frijol,etc.
Ganadería[
Artículo principal: Ganadería incaica
En los Andes prehispánicos, los camélidos desempeñaron un rol verdaderamente importante en la economía. Particularmente fueron la llama y la alpaca (los únicos camélidos domesticados por el hombre andino) las que, criadas en hatos de gran escala, fueron utilizadas para diferentes propósitos dentro del sistema de producción de los incas. Igualmente, fueron utilizadas otras dos especies de camélidos sin domesticar: la vicuña y el guanaco. La primera de estas era cazada mediante los chacos (cacerías colectivas) para ser esquiladas (con herramientas de ganadería como piedras, cuchillos, hachas de piedra y hachas de metal como cobre )y luego puestas en libertad; así se aseguraban que su cantidad se mantuviese. Los guanacos en cambio, eran cazados por su carne, que era muy apreciada. Los cronistas señalan que se comía la carne de todos los camélidos, pero debido a las restricciones que existían para su matanza su consumo debió haber sido todo un lujo. Probablemente la población tenía acceso a carne fresca sólo en el ejército o en ocasiones ceremoniales, cuando se hacía una amplia distribución de los animales sacrificados. En la época de la colonia, los pastos fueron desapareciendo o empobreciéndose debido exclusivamente a la presencia masiva de los animales introducidos por los españoles y los hábitos alimenticios que estos tenían. El medio ambiente andino sufrió un cambio considerable con los animales domésticos que llegaron con la presencia hispana.
Religión

Artículo principal: Religión incaica
Véase también: Mitología incaica
La religión estuvo constantemente presente en todos los ámbitos de las labores incaicas. En las leyendas de formación del imperio incaico, se percibe una marcada diferencia sexual entre hombre y mujer. Eran politeístas (es decir creían en varios dioses), destacando el culto al "Dios del Sol (Inti)".
Cosmovisión
Según la mitología incaica, existían tres mundos diferentes, los cuales habían sido creados por el dios incaico Viracocha (también conocido como Wiracocha o Huiracocha). La división se hacía de la siguiente manera:
1. Hanan Pacha (mundo de arriba, celestial o supraterrenal): era mundo celestial y sólo las personas justas podían entrar en ella, cruzando un puente hecho de pelo. En la tradición andina se definió al Hanan Pacha como el mundo superior donde habitaban los dioses como Viracocha, Inti, Mama Quilla, Pachacamac, Mama Cocha, etc.
2. Kay Pacha (mundo del presente y de aquí): en la cosmovisión andina, Kay Pacha es el nombre del mundo terrenal, donde habitan los seres humanos y pasan sus vidas.
3. Uku Pacha (mundo de abajo o mundo de los muertos): en la mitología andina, Uku Pacha era el mundo de abajo o mundo de los muertos, de los niños no nacidos y todo lo que estaba debajo de la superficie de la tierra o del mar. Las fuentes, cuevas u otras de las aberturas de la superficie terrestre eran considerados líneas de comunicación entre el Uku Pacha y el Kay Pacha.
Templos
Pascaumati Templo del Sol (Coricancha), en Cuzco.
Templo de la Luna.
Templo de Pachacamac (destruido).
Templo de Urpi Huachac.
Plaza de los peregrinos.
Templo de Zuma. (Siendo ésta una de las inspiraciones para crear un juego con su mismo nombre)
Dioses incaicos

Wiracocha, «Dios de todo lo creado».


Inti, «El Dios Sol».
Viracocha
Su nombre completo a fin de recalcar su calidad de ser supremo, es: Apu Qun Tiqsi Wiraqucha (Apu Kon Titi Viracocha). Era considerado como el esplendor originario o El Señor, Maestro del Mundo. En realidad fue la primera divinidad de los antiguos peruanos, tanto los habitantes de Caral, Chavin, Huari y especialmente los Tiahuanacos, que provenían del Lago Titicaca. Surgió de las aguas, creó el cielo y la tierra. El culto al dios supuso un concepto de lo abstracto y de lo intelectual, y estaba destinado solo a la nobleza. Huiracocha, al igual que otros dioses, fue un dios nómada y tenía un compañero alado, el Pájaro Inti, una especie de pájaro mago, sabedor de la actualidad y del futuro. Este pájaro mago, no es otro que el Corikente de las tradiciones orales, el picaflor de oro, mensajero de los dioses, cuyas plumas servían para la mascaipacha o corona imperial del Inca. Huiracocha es representado con dos varas, que al parecer eran realmente estólicas (propulsalanzas) o warakas (hondas gigantes andinas)
Inti
Era el dios sol y dios supremo, el cual ejercía la soberanía de la actualidad en el plano divino (Hanan Pacha). Igualmente era hijo del dios sol del mundo antiguo (Ñaupapacha) y reinaba sobre el ser humano en el mundo actual (Kaypacha). Inti era la divinidad popular más importante del imperio incaico siendo adorado en varios santuarios. Se le entregaban ofrendas de oro, plata y ganado, así como las llamadas Vírgenes del Sol. También se le hacían ofrendas humanas en el mes de los Capac hucha, la cual muchas veces consistía en reos de muerte, como dios más importante.
Mama Quilla
Era la madre luna y esposa de Inti. Madre del firmamento, de ella se tenía una estatua en el Templo del Sol, en el que una Orden de Sacerdotisas le rendía culto. Los antiguos moche a diferencia de los incas, consideraban a la Luna la deidad principal.
Pacha Mama
Llamada también Madre Tierra ya que era la encargada de propiciar la fertilidad en los campos. Se le tributaban ofrendas o pagos.
Pachacámac
Era una reedición de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del imperio incaico. Era conocido como el dios de los temblores, y su culto hizo un aparente sincretismo con el actual Señor de los Milagros, el cual tiene rasgos de este antiguo dios pagano según la historiadora María Rostworowski.
Mama Sara
Era la Madre Maíz o del alimento, la más importante de las conopas (representaciones religiosas) de los alimentos junto con la coca y papa.
Mama Cocha
Madre del Mar, a quien se le rendía culto para calmar las aguas bravas y para la buena pesca. Era la madre que representaba todo lo que era femenino.
Dioses menores
Aparte del gran Huiracocha y su corte terrenal de Amauta, o sabios y primeros sacerdotes y administradores, el segundo cordón de clérigos, la nobleza militar y los Ayllus o gremios, regidos hasta en su más mínimo movimiento por la ley del Inca, el pueblo llano tenía su panteón con otros dioses menores, a los que -tal vez- le resultaba más sencillo y cercano dirigirse en busca de favores y soluciones.
La estrella rizada o de la mañana acompañaba al Sol, al igual que Illapa, dios del trueno y la batalla, como la imagen de la estrella de oro, la de la tarde, Venus o Chasca, hacía su guardia junto a la Luna, y Chuychú, el bello arco iris estaba por debajo de ambos grandes dioses. El arco iris fue luego elevado a dios de los nobles debido a que representaba la belleza que estaba reservada para los nobles
Las constelaciones de la copa de la coca (Kukaa Manka) era una constelación que cuidaba de las hierbas mágicas, como la constelación de la copa de maíz (Sara Manca) lo hacía con los alimentos vegetales, y la del jaguar (Chinchay) se encargaba de los felinos. El Wasikamayuq era el dios tutelar del hogar, mientras que el Qhaxra-kamayuq se esforzaba por evitar que los ladrones entraran en esa misma casa, y los Auquis asumían la vigilancia de cada poblado. Había también un dios de las tormentas y otro dios del granizo; tras Pacha Mama, la diosa de la Tierra, estaban Apu katikil y Pikiru, como dioses tutelares de los gemelos; la serpiente Hurkaway era la divinidad de lo que estaba bajo tierra, mientras que el ávidoSupay reinaba en el mundo de los muertos y no cesaba de reclamar más y más víctimas para su causa, lo que hizo que los españoles le dieran el nombre de diablo, aunque tenía cualidades benignas y malignas.
También estaba el dios Wakon o Kon, un hermano de Pachacamac expulsado por éste y que se llevó con él, al ser forzado a irse, la lluvia y dejó a la franja costera del Perú seca para siempre, un dios maligno y devorador de niños, de risa cruel y habilidad para rodar por las montañas; otros hermanos, Temenduare y Arikuté, dieron origen al diluvio con sus querellas conjurando a un temible monstruo de cientos de patas de agua.
En total y según algunas tradiciones orales El primer sol del mundo o tierra antigua (Ñaupa pacha) fue Viracocha, que creó su corte y tuvo 4 hijos: Kon o Wakon dios de las sequías, Mallko (Temenduare?) dios de la ley, Vichama (Arikute?) dios de la guerra y la venganza y Pachacamac, quienes regentaron sucesivamente el mundo actual destruyéndolo sucesivamente. Estos guardan relación con los 4 hermanos del mito de los hermanos Ayar, uno de los mitos de la creación del imperio incaico. Pachakamac a su vez tuvo de hijos al sol y la luna del mundo actual o Kay Pacha. Pachakamac se autoexilió al mar desde donde domina los terremotos, dejando el mundo en mando a su hijo Inti o sol del mundo actual.
Existen otras "huacas" o dioses, como Catequil, poderoso dios oráculo. Huallallo Carhuincho, dios de fuego con rasgos malignos; Wari, dios gigante de la guerra referido a la cultura del mismo nombre; Amaru, la serpiente mitológica divina, entre muchos otros nombrados en sin número de tradiciones orales recopiladas recientemente por aficionados como Toro Montalvo y los miembros de la asociación Dragones de sur.
Nueva coronica y buen gobierno-Felipe Guaman Poma de Ayala

Como los dichos padres y curas de las dichas doctrinas de este reino cada uno de ellos ocupan a los dichos indios mitayos; dos indios en la cocina, un caballerizo, otro hortelano, otro portero, otro en la cocina, otros mitayos de leñas, yerbas y miches, rescatadores y mensajeros y chacarerosy gallineros y cabrero, ovejero, vaquero, yeguacamayo, porquero y entre cosas impertinentes le ocupa a los indios y a las indias sin pagarle a los dichos pobres indios de este reino y ansí se ausentan de sus casas.
Cómo los dichos padres de las doctrinas tienen an la caballeriza diez mulas con otras que tienen de sus amigos a engordar a la costa de los indios y solteras que pasan trabajos, algunos tienen hato de vaca mil cabezas, o de cabras, o de ovejas y puercas, yeguas, o carneros de la tierra, cien o docientas gallinas, y capones, y conejos, y sementeras, oficiales en cada cosa de los susodichos, con sus corrales y casas, ocupando a los pobres indios y no se lo paga; y se pierde uno de estos le cobra ciento y no les paga ni le da de comer y ansí de tanto trabajo se ausentan.
Historia verdadera de la conquista de la nueva España- Bernal Díaz del Castillo
Por bien de mañana que vinieron los cholultecas con la gente de guerra, ya todos nosotros
estábamos muy a punto para lo que se había de hacer, y los soldados de espada y rodela puestos a
la puerta de gran patio, para no dejar salir ningún indio de los que estaban con armas. Nuestro
capitán también estaba a caballo, acompañado de muchos soldados para su guarda. Y desde que
vio que tan de mañana habían venido los caciques, papas y gente de guerra, dijo:¡Qué voluntad
tienen estos traidores de vernos entre las barrancas para hartarse de nuestras carnes! ¡Mejor lo
hará Nuestro Señor! Como Cortés estaba a caballo y doña Marina junto a él, comenzó a decir a
los caciques que, sin hacerles enojo ninguno, a qué causa nos querían matar la noche pasada, y
que si les hemos hecho o dicho cosa para que nos tratasen aquellas traiciones más de
amonestarles las cosas que a todos los demás pueblos por donde hemos venido les decimos y
decirles las cosas tocantes a nuestra santa fe, y esto sin apremiarles en cosa ninguna; y a qué fin
tienen ahora nuevamente aparejadas muchas varas largas y recias, con colleras, y muchos
cordeles en una casa junto al gran cu; y por qué han hecho de tres días acá albarradas en las calles
y hoyos, y pertrechos en las azoteas, y por qué han sacado de su ciudad sus hijos, mujeres y
hacienda.
Carta de relación- Hernán Cortez
[…] En un capítulo desta carta dijimos de suso que haríamos a vuestras reales altezas relación, p