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PLATÓN - Formas de gobierno

Formas de gobierno / regímenes políticos. Clasificación de Platón en "La República": aristocracia, timarquía, oligarquía, democracia, tiranía.
by

Lucía Juncos Castillo

on 17 September 2015

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Transcript of PLATÓN - Formas de gobierno

FORMAS DE GOBIERNO
PLATÓN
"La República"

ARISTOCRACIA
TIMARQÚIA
OLIGARQUÍA
DEMOCRACIA
TIRANÍA
Gobiernan los ricos. Hay una ley en la que se fija una determinada cantidad de riquezas que los ciudadanos deben tener para poder acceder al desempeño de los cargos públicos.
Los ciudadanos asignan más valor a las riquezas que a la virtud. La perversidad de sus deseos podrá observarse en ciertas situaciones: cuando tenga a su cargo una función en la que tenga plena libertad de obrar mal, o cuando puede gastar los bienes ajenos.
En el alma de este hombre no hay unidad sino dualidad.
Los ciudadanos son a la vez labradores, comerciantes y guerreros, es decir que no se especializan en una sola función.
La libertad para vender bienes implica que los ciudadanos puedan continuar en la ciudad sin pertenecer a ninguna de las clases.
BUENAS
CORRUPTAS
Las formas de gobierno señaladas por Platón son: aristocracia, oligarquía, timarquía, democracia y tiranía.

A cada organización política corresponden determinados caracteres en los hombres, ya que los gobiernos surgen de las costumbres de los ciudadanos.

El proceso de corrupción dado en cada organización política genera condiciones que provocan el paso a la próxima forma de gobierno.


Los gobernantes de la ciudad son los filósofos.
Cada clase social tiene función y una virtud propias: los guerreros defienden la ciudad y se caracterizan por la valentía, los productores poseen la virtud de la templanza, los filósofos gobiernan y su virtud es la prudencia.
Los gobernantes logran que las tres partes de su alma (la racional, la irascible y la concupiscible) estén en armonía y que domine la razón.
El hombre es bueno y justo.
Puede existir la justicia real.
Cuando en la aristocracia aparece la disensión al mezclarse las distintas clases, se genera falta de armonía. Cada clase deja de cumplir una función específica. El poder ya no es ejercido por los filósofos, y quienes gobiernan comienzan a buscar riquezas y honores.
CLASIFICACIÓN DE FORMAS DE GOBIERNO
CARACTERÍSTICAS DE LAS FORMAS DE GOBIERNO
El rasgo distintivo de esta forma de gobierno es el terror a que gobiernen hombres competentes. Se prefieren los temperamentos irascibles y poco ilustrados.
Se vive permanentemente en la guerra y se aprecian los engaños y estratagemas propios de ella.
En la educación se da más importancia a la gimnasia que a la música, y se deja de lado el régimen de persuasión en el que se privilegia la enseñanza de la filosofía y la dialéctica.
Los hombres que viven bajo esta forma de gobierno ambicionan el triunfo y los honores. Los ciudadanos son avaros y buscan aumentar su riqueza, la cual malgastan en satisfacer todos sus apetitos. No respetan la ley, son arrogantes y no tienen el don de la palabra.
A partir de la acumulación de riquezas que realizan todos los ciudadanos, surge una nueva forma de gobierno. Mientras acumulan y gastan dinero, dejando de cumplir las leyes, los ciudadanos admiran al rico y desprecian al pobre.
En la ciudad oligárquica se expande la cantidad de hombres pobres, que comienzan a odiar a quienes les sacaron su riqueza. Cuando la ciudad, por cualquier motivo, entra en crisis, se da una lucha interna en la cual una de las partes recibe apoyo externo de un gobierno que comparte sus principios. La democracia surge cuando los pobres obtienen la victoria sobre los ricos y a partir de eso destierran a algunos de estos últimos y matan a otros, hasta que llegan a ocupar el gobierno, que comparten con quienes quedan.
La distribución de los cargos públicos suele echarse a la suerte.
En esta ciudad hay libertad de acción y de expresión, el hombre es libre y tiene licencia para hacer lo que quiera.
El hombre es dominado por las pasiones no necesarias, ya que no ha desarrollado las virtudes. Su alma está vacía de enseñanzas y se introducen en ella la insolencia, la anarquía y la desvergüenza.
El hombre democrático ocupa dinero, esfuerzo y tiempo en satisfacer tanto los deseos necesarios como a los que no lo son. Considera que todos los placeres son de la misma naturaleza y no acepta que hay algunos que provienen de deseos perversos a los cuales hay que dominar y reprimir. No hay ningún tipo de orden en su vida ni en su conducta.
La destrucción de la democracia se da por el deseo inmoderado de libertad. Los gobernados castigan a sus gobernantes cuando estos no les conceden la más absoluta libertad. Se genera así una situación de anarquía en la cual los ciudadanos terminan por no atenerse a las leyes a fin de que nadie pueda ejercer el menor dominio sobre ellos. El exceso de libertad conduce al exceso contrario, es decir al exceso de esclavitud, a partir de lo cual surge una nueva forma de organización política.
El “pueblo” de la ciudad democrática tiene la costumbre de alentar y acrecentar el poder de un favorito que los dirige en su lucha por alcanzar todas las libertades: el caudillo. Éste se presenta como protector del pueblo. Busca terminar con sus enemigos exteriores y fomenta guerras para que el pueblo sienta la necesidad de un jefe. Suprime a todas las personas que se opongan a su gobierno
Los hombres que fueron esclavos y que ahora son la guarda del tirano son los nuevos ciudadanos que lo admiran y conviven con él. Los hombres decentes odian al tirano y lo rehúyen.
El hombre tiránico derrocha todos sus bienes y privilegia el ocio y los placeres, pide préstamos y se endeuda, y su patrimonio se disipa, para satisfacer esos deseos que no puede gobernar. Cuando no le queda nada, busca despojar a los demás de sus bienes, por el fraude o por la fuerza.
El hombre tiránico es el más perverso, porque su alma está llena de esclavitud. La que gobierna despóticamente es la parte apetitiva del alma, que es la más colérica y perversa.Estas personas no pueden gobernarse a sí mismas.
FORMAS DE GOBIERNO BUENAS Y CORRUPTAS
ARISTOCRACIA
En el régimen político aristocrático puede existir la justicia real.
El hombre que corresponde a esta forma de gobierno es bueno y justo.
En los regímenes defectuosos de gobierno los ciudadanos están dominados por la parte concupiscible del alma.
No existe armonía en los ciudadanos ni en las ciudades.
No existe justicia en las ciudades, ni hombres justos, aunque pueda haber apariencia de justicia.
TIMARQUÍA
OLIGARQUÍA
DEMOCRACIA
TIRANÍA
Los cargos públicos se ocupan a partir de la riqueza de la persona.
Se pierde la unidad que necesariamente tiene una ciudad: hay al menos dos ciudades, la de los ricos y la de los pobres, ambas conspiran contra la otra constantemente.
Se plantea como una forma de gobierno anárquica y pintoresca y generosa, en la que se establece una especie de igualdad tanto entre los iguales como entre los desiguales.
El alma del hombre tiránico está llena de esclavitud.
La que gobierna despóticamente es la parte apetitiva del alma, que es la más colérica y perversa.
No gobiernan hombres competentes, sino que se prefieren los temperamentos irascibles y poco ilustrados
Los ciudadanos son avaros y buscan aumentar su riqueza, la cual malgastan en satisfacer todos sus apetitos.
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