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TRABAJO

UDES
by

Sandra Patricia Maldonado Leal

on 22 November 2013

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Transcript of TRABAJO

REALIZADO POR:
SANDRA PATRICIA MALDONADO LEAL
EDUARD HUMBERTO RODRÍGUEZ MELENDEZ
ERICK VERA MERCADO.

ANÁLISIS DE LAS VARIABLES QUE AFECTAN LA CONDICIÓN SOCIO-ECONÓMICA EN EL ÁREA DE EDUCACIÓN, SALUD, EMPLEO, VIVIENDA, VIOLENCIA Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES DEL MUNICIPIO DE SURATÁ, DIAGNÓSTICO 2012-2013
OBJETIVO
GENERAL
Analizar las variables que afectan la condición socio-económica en el área de educación, salud, empleo, vivienda, violencia y participación política de las mujeres del municipio de SURATÁ.
OBJETIVOS
ESPECÍFICOS
ALCANCE
(cc) image by nuonsolarteam on Flickr
ESTUDIO DE BRECHAS DE GÉNERO DEL MUNICIPIO DE SURATÁ SANTANDER
Impactos sobre la productividad y competitividad del sector productivo de la región o el país.
Impactos sobre la sociedad y la política pública
Funciones:
HACER DEL CUERPO UN INSTRUMENTO PERFECTO DE ADAPTACION DEL INDIVIDUO A SU MEDIO FISICO Y SOCIAL CON ADQUISICION DE DESTREZAS EJECUTANDO CON PRECISION EL GESTO EN CUALQUIER SITUACION DENOMINADO DOMINIO FISIOLOGICO (1993)
SURATÁ


Por ello, es importante realizar investigaciones que aporten a la vida digna de muchas mujeres víctimas de la violencia, donde las políticas públicas deben
evitar el problema de la exclusión y generar propuestas emancipatorias desde el inicio de la investigación y durante todo el proceso, hasta el punto omega
de llegada. De ahí la importancia de generar alternativas y seleccionar criterios de inclusión genérica desde la práctica de política pública, para ello es
importante abordar el problema diagnosticado con el fin de generar una proyección de alternativas consideradas de acuerdo al contexto.
La falta de un filosofar la realidad de la mujer en cada municipio, ha generado una aplicación vertical de la política nacional de género sobre la diversidad e identidad local de las condiciones socioeconómica en el área de educación, salud, empleo, vivienda, violencia y participación política acorde al contexto, esto exige una investigación cuyo punto de referencia es el estudio de caso del Municipio de Suratá.
Hoy más que nunca, los gobiernos tienen un compromiso real y preciso con la mitad de la población, es decir con las mujeres, en cada municipio se encuentran procesos organizativos primarios en donde una mujer está asumiendo desde su pocas condiciones de vida un mundo posible, es por esto que existe un deber moral político y jurídico para ir disminuyendo las desigualdades existentes entre hombres y mujeres a fin de cumplir con los objetivos del milenio, en donde el gobierno ha comprometido su política internacional en defensa de los derechos y las oportunidades para las Mujeres.

En este accionar en el 2012 una mujer por primera vez administra el municipio de Suratá, una mujer que en su programa de gobierno compromete sus acciones para implementar la política pública en un municipio eminentemente masculino como es el Municipio de Suratá, en donde las mujeres son minoría en tanto población, pero también en participación política.

El reto del presente estudio investigativo es lograr que a través de las instancias de poder, pueda aprobarse el Plan de igualdad de oportunidades con presupuesto propio y acciones a corto, mediano y largo plazo para ir avanzando en la consecución equitativa de hombres y mujeres.




De acuerdo al planteamiento surge para el trabajo de investigación el siguiente problema:
¿Qué resultados de análisis de las condiciones socioeconómicas de las mujeres del municipio de Suratá inciden para la adaptación de la política pública durante el período del 2012-2013?.


Un aspecto central de la política pública para las mujeres debe ser el componente de Transversalizacion del enfoque de género en las entidades y programas de toda la administración municipal. Para ello, es necesario tener presente que el objetivo último es alcanzar la igualdad entre los géneros en el municipio, por ello la Transversalización supone la revisión exhaustiva de cuáles serán las implicaciones de cualquier acción planificada del municipio para mujeres y hombres. Además de que el diseño, implementación, y evaluación de todas las políticas públicas realice un monitoreo activo al impacto diferenciado por género, ayuda en este proceso la creación de un sistema de indicadores que incorpore información desagregada por sexo y variables que puedan dar cuenta del impacto de las políticas para hombres y mujeres. Este sistema puede estar a cargo de la oficina de planeación de la administración en coordinación con el mecanismo para el adelanto de las mujeres.

La Política Pública para las Mujeres y la Equidad de Género tiene como propósito proteger y garantizar el ejercicio de los derechos humanos, generando transformaciones significativas en las relaciones de poder entre mujeres y hombres, en las áreas de productividad y empleo, educación, justicia y resolución de conflictos, salud, participación ciudadana, ejercicio institucional, comunicación y cultura, que se evidencien en la equidad, la igualdad de oportunidades y nuevas formas de convivencia ciudadana.

Para la construcción de la política se deben explorar intereses, necesidades y problemáticas de las mujeres de diferentes sectores sociales. La información que se recoja debe indagarse sobre cinco áreas: cultural, social, económica laboral, educativa y política.
El documento final base de la Política Pública debe ser socializado en diferentes mesas de trabajo con grupos focalizados como:
•Líderes del municipio, madres cabeza de familia, madres comunitarias, mujeres en situación de desplazamiento, microempresarias y mujeres de la zona rural y urbana de Suratá.

Esta investigación cualitativa y cuantitativa es un referente que permite visibilizar los derechos de las mujeres a través de un documento validado técnicamente, con un equipo de expertos que permitan recolectar la información
El diagnóstico se realizará teniendo en cuenta las fuentes estadísticas nacionales y municipales, que las entidades del orden nacional, regional y local han construido, de igual manera se estudiaran las organizaciones que tengan observatorios, tales como el de salud departamental y datos estadísticos de ONG regionales y nacionales
Igualmente se tomaran los indicadores que ha elaborado la CEPAL para diagnóstico de brechas de género .De igual manera los grupos focales de mujeres aportaran el análisis cualitativo, se construirán otros indicadores y se elaboraran gráficas que será el aporte para el análisis de resultados.
Las categorías que se abordaran para el diagnóstico será recopilación de los enfoques conceptuales que otros estudios del país han elaborado teniendo en cuenta especificidades de la región.

El estudio de brechas partirá de una metodología descriptiva y cuantitativa, con la elaboración de un mapa conceptual de las relaciones de género en el municipio de Surata. El investigador desde su asesoría metodológica tendrá la responsabilidad de los contenidos temáticos y de las herramientas de planeación, manejo de información.


Porque es importante abordar sistémicamente la realidad compleja del género a partir de su epicentro intersubjetivo que se logra con la política pública, donde se genera las grandes decisiones, incluso condicionando a lo económico, por ello, cada tópico de la maestría debe ser abordado con compromiso y responsabilidad en la hora de investigar aspectos de naturaleza política y pública, ya que el éxito de la investigación sobre género, da un marco de análisis y acción para reparar y orientar a nuevas propuestas, de manera organizada, donde todos somos los actores de la parte pública de la política.

¿Qué gestión pública y de gobierno se pretende abordar en la investigación?, necesitamos una gestión eficaz, que garantice derechos no solo políticos y civiles, sino económicos, sociales, culturales, ambientales y culturales. Esto requiere un Estado Social de Derecho que no se deje desdibujar por el mercantilismo y capitalismo neoliberal, sino un Estado garante de la equidad de género.

Por todo esto, se ha decidido hacer esta política pública de género porque se requiere con urgencia la generación de procesos emancipatorios de transformación social, política, económica y cultural que favorezcan el reconocimiento del sujeto mujer, la resignificación de la dignidad humana y la transformación de las relaciones de género que concurren en las prácticas sociales, personales, institucionales y comunitarias en el Municipio de Suratá..
PROPUESTA DE INVESTIGACIÓN
INTRODUCCIÓN
FORMULACIÓN/ DECLARACIÓN DEL PROBLEMA
ANTECEDENTES, MARCO TEÓRICO,
CONCEPTUAL Y SITUACIÓN ACTUAL
1. Realizar un estado del arte de las variables socioeconómicas que afectan las dimensiones de género
2. Identificar las variables que afectan la condición socioeconómica en el área de educación, salud, empleo, vivienda, violencia y participación política del municipio de SURATÁ durante el año 2012.
3. Adaptar la política pública nacional de género analizando las variables socioeconómicas de las mujeres del municipio de SURATÁ.

Hoy más que nunca, los gobiernos tienen un compromiso real y preciso con la mitad de la población, es decir con las mujeres, en cada municipio se encuentran procesos organizativos primarios en donde una mujer está asumiendo desde su pocas condiciones de vida un mundo posible, es por esto que existe un deber moral político y jurídico para ir disminuyendo las desigualdades existentes entre hombres y mujeres a fin de cumplir con los objetivos del milenio, en donde el gobierno ha comprometido su política internacional en defensa de los derechos y las oportunidades para las Mujeres.

El reto del presente estudio investigativo es lograr que a través de las instancias de poder, pueda aprobarse el Plan de igualdad de oportunidades con presupuesto propio y acciones a corto. Mediano y largo plazo para ir avanzando en la consecución equitativa de hombres y mujeres.

El estudio investigativo toma datos de los diagnósticos del Plan de desarrollo Municipal. De los datos desagregados de la encuesta del Dane que sobre el municipio han elaborado, sobre los datos del Sisben 2012 y un hecho importante es haberse construido el estudio de Brechas del Departamento por parte de la Fundación Mujer y Futuro, ya que aporta datos que permitió proyectar la realidad del Municipio de Suratá.
IMPACTOS ESPERADOS




Adaptación en política pública de género

 Desarrollo de capacidades investigativas en género desde la realidad de la política pública nacional, departamental y municipal.

 Desarrollo o consolidación de Grupos de Investigación.

 Desarrollo de redes de información y colaboración científico-formativo en política pública de género.
Impactos sobre la productividad y competitividad de la UDES en la política pública de género
Acceso a nuevos análisis de la realidad de la mujer a nivel municipal y su desarrollo nacional ó internacional
Empleo generado Establecimiento de alianzas estratégicas entre fundaciones, redes de mujeres, Estado y academia
Mejoramiento de la productividad y la calidad
Mejoramiento del clima organizacional en la planeación de política pública de género
Regiones o comunidades beneficiadas por el proyecto
Otros
Reducción en la brecha de género.
Reducción en la violencia contra la mujer.
Adaptación de la política pública nacional con la municipal.
Mejoramiento de la dignidad humana desde los compromisos de genero.
Eliminación o reducción de riesgos para la salud humana en relación a la población femenina desde sus condiciones socioeconómicas.
Aprovechamiento sostenible de nuevos recursos naturales en pro del género en Suratá.
Efectos sobre la preservación de la biodiversidad y el reconocimiento del otro.
Otros
METODOLOGÍA Y PLAN DE TRABAJO
El diagnóstico se realizará teniendo en cuenta las fuentes estadísticas nacionales y municipales, que las entidades del orden nacional, regional y local han construido, de igual manera se estudiarán las organizaciones que tengan observatorios, tales como el de salud departamental y datos estadísticos de ONG regionales y nacionales
Igualmente se tomarán los indicadores que ha elaborado la CEPAL para diagnóstico de brechas de género .De igual manera los grupos focales de mujeres aportarán el análisis cualitativo, se construirán otros indicadores y se elaborarán gráficas que será el aporte para el análisis de resultados.
Las categorías que se abordarán para el diagnóstico será recopilación de los enfoques conceptuales que otros estudios del país han elaborado teniendo en cuenta especificidades de la región.
El estudio de brechas partirá de una metodología descriptiva y cuantitativa, con la elaboración de un mapa conceptual de las relaciones de género en el municipio de Suratá. La experta tendrá la responsabilidad de los contenidos temáticos y de las herramientas de planeación, manejo de información.

•Revisión documental del plan de Desarrollo, datos estadísticos rurales y urbanos así como análisis bibliográfico y buenas prácticas de políticas públicas de género en el país.

•Apoyar el análisis e interpretación de la información cualitativa de género, recolectada por el estudio de Política Pública Del departamento de Santander.

•Diseño e implementación de la estrategia de promoción de la participación en el proceso de formulación con organizaciones sociales y de mujeres a nivel municipal.
ACTIVIDADES
RECURSOS Y PRESUPUESTO





HUMANO INTERDICIPLINARIO

LA CONSULTORA EXTERNA.

Realizar 2 encuentros formativos con el equipo ejecutor.
Hacer aportes, ajustes y demás requerimientos que surjan dentro del proceso
Un metodólogo en investigación
Dos profesionales expertas en género y políticas públicas con un tiempo de dedicación completo de 5 meses.

Una EXPERTA especialista en Género. Magister

Diseño de la metodología de socialización del Documento preliminar de política pública, recolección y análisis de información (instrumentos de recolección de información)
Diseño de la estrategia de participación de las mujeres en la realización del diagnóstico.
Elaboración del documento final de política pública y el plan de igualdad de oportunidades para el municipio de Suratá.
Construcción de proyecto de acuerdo para aprobación de Plan de igualdad de oportunidades para las mujeres de Suratá.
Realizar 2 encuentros formativos con el equipo ejecutor.
Hacer aportes, ajustes y demás requerimientos que surjan dentro del proceso.

PROMOTORAS

2 INVESTIGADORES.

V
ALOR TOTAL DEL PROYECTO: SIETE MILLONES DE PESOS M/CTE ($7.000.000)
Mesas Temáticas Sectoriales
De acuerdo con las necesidades de profundización en ejes temáticos se convocarán algunas mesas temáticas sectoriales para el análisis de problemáticas y propuestas, por ejemplo en ejes como salud y empleo.
Grupos de Trabajo para profundización de información (Acercamiento algunas fuentes secundarias de información).
•Participación en el proceso de identificación de propuestas, priorización de temas y sectores.

De igual forma se promoverá la conformación y sesión de una Mesa interinstitucional con representación de las diferentes secretarías a fin de convalidar y conciliar la propuesta preliminar del Plan de Igualdad de Oportunidades con los planes sectoriales municipales.
Duración FASE 2 de formulación de la política y el plan de igualdad de oportunidades.
Estimamos que para cumplir con los objetivos planteados, se requiere mínimo de 5 meses, de trabajo del equipo señalado, cuyos integrantes del Comité Coordinador tendrán dedicación exclusiva.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
1.Martinelli José María, Políticas públicas en el nuevo sexenio, Plaza y Valdés editores, México, 2002.
2.Baradach Eugene, Los ocho pasos para el análisis de políticas publicas, CIDE; México, 1998, CIDE. 1998, pp. 13 – 90.
3.Majone, Giondomenico. Argumentación y persuasión en la formulación de políticas. México. FCE
4.Aguilar Villanueva Luis, La hechura de las políticas públicas, Porrua, México
5.Ruiz Sánchez Carlos, Manual para la elaboración de políticas publicas

WEBGRAFÍA
6.httpmatriz+de+resultados+de+un+proyecto&hl=es&client=firefox-a&rls=org.mozilla:es
7.www.industria.gob.ar/planeamientoestrategico/wp-content/uploads/2012/06/matriz11.jpg&w=900&h=597&ei=SlEKUIHXN-
8.http://www.infomipyme.com/Docs/GENERAL/offline/GDE_03.htm
9.http://www.eumed.net/rev/cccss/05/aalf.htm
ANEXOS
Formato No. 1
PROYECTO: Elaboración del diagnóstico de brechas de Género en el municipio de SURATÁ Santander como insumo para la formulación de la política pública de mujer y género.


PREGUNTAS PARA LOS GRUPOS FOCALES DIAGNÓSTICO BRECHAS DE GÉNERO SURATÁ

EJE DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA
1. ¿Consideran ustedes que hay suficiente cobertura para la atención en salud para las mujeres en el Municipio de Suratá?
2. ¿Cuáles considera son las debilidades estructurales – planta física y equipos, personal profesional, suministro de droga – más importantes y que impactan en la atención en salud de las mujeres del municipio de Surata?
3. La información recolectada evidencia que un 68% = 107 familias acceden a programas de intervención de promoción de la salud, pero ¿Existen y cuáles son los programas de intervención de promoción de la salud para las mujeres del municipio de Suratá según rangos de edad?
4. ¿Pueden acceder a la planificación familiar libre y autónoma para decidir si procrean o no, el número y espaciamiento entre los hijos/as?
RESULTADOS Y PRODUCTOS
PRODUCTO DE GENERACIÓN DE NUEVO CONOCIMIENTO.
MATRIZ DE RESULTADOS POLÍTICA PÚBLICA DE GÉNERO
CRONOGRAMA
RECURSOS Y PRESUPUESTO
REGISTRO FOTOGRÁFICO
GRACIAS
MOTIVACIÓN Y
JUSTIFICACIÓN
ANEXOS
Estado del arte de las variables socioeconómicas que afectan las dimensiones de genero de la Propuesta de Trabajo de Investigación de Maestría “ANÁLISIS DE LAS VARIABLES QUE AFECTAN LA CONDICIÓN SOCIO-ECONÓMICA EN EL ÁREA DE EDUCACIÓN, SALUD, EMPLEO, VIVIENDA, VIOLENCIA Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES DEL MUNICIPIO DE SURATA, DIAGNOSTICO 2012-2013”
Cuando se pregunta uno: ¿Por qué algunas naciones son ricas mientras otras son pobres?, la idea clave es que las naciones
producen dentro de sus fronteras no aquello que la dotación de recursos permite, sino aquello que las instituciones y las políticas públicas permiten.
M. Olson.

La maestría en Gestión Pública y de Gobierno aporta en la propuesta de investigación que aborda una mirada frente a la situación particular de género, esto se manifiesta en la participación proactiva del ámbito público de las mujeres en la construcción de políticas emancipadoras y equitativas, tal como lo señala HUMBERTO SIERRA PORTO , magistrado de la Corte Constitucional cuando afirma : “el primer acto de discriminación en la justicia se abre con el lenguaje jurídico, e igualmente afirma : es importante señalar que uno de los diálogos para establecer desde la justicia es sobre los derechos de las mujeres y sobre el alcance de la discriminación por razones de sexo”, este pronunciamiento tan profundo de una Corte eminentemente masculina viene a modificar la mirada única frente a un tema más excluyente como es la investigación plana de los proyectos en la academia. Si empezamos a introducir modificaciones en el lenguaje jurídico podemos iniciar la inclusión como principio de la mirada de género en cada accionar de la academia y de la política pública.
1. Realizar un estado del arte de las variables socioeconómicas
que afectan las dimensiones de género
LA EQUIDAD DE GÉNERO EN LA EDUCACIÓN
La educación es un derecho inherente y fundamental a todo género donde Constitucionalmente en nuestro Estado Social de Derecho (CONSTITUYENTE, 1991) se erradique cualquier tipo de discriminación y permita una educación con calidad para niños y niñas, incluso para hombres y mujeres, sin importar su condición económica, ideológica, religiosa, entre otras, donde la razón de ser de la educación esta en esa alteridad que interpela éticamente en nuestro quehacer. De ahí que la educación por conexidad con la dignidad hace parte del catalogo de los derechos humanos. Entendiendo que “los Derechos Humanos son atributos o facultades que todas las personas tenemos en virtud de nuestra dignidad” (SANDOVAL TERAN, 2004). Además, en relación al Genero, se resalta que los Derechos Humanos se da dentro de “criterios de igualdad, dignidad y libertad. La Revolución Francesa fue el hecho culminante de este proceso” (TOBON, 2003).
Sin embargo, “El 13 % de la población de niños y niñas en Colombia entre los 5 y 7 años se encuentran por fuera del sistema educativo. Adicionalmente hay marcadas inequidades entre las zonas urbanas y rurales.” (PROFAMILIA, 2005)
Uno de los objetivos del Milenio era “igualar las oportunidades a través de una cobertura amplia y una calidad pareja que no sea fuente de inequidades desde el inicio del proceso educativo.” (NACIONES UNIDAS, 2013). De ahí que “la consecución de la igualdad entre los sexos en el sistema educativo se sustenta en un poderoso argumento basado en los derechos humanos y una sólida razón en materia de desarrollo. La igualdad de género es una inversión asequible que produce rendimientos considerables. Cuando las niñas reciben instrucción, mejoran los medios de vida, se valora más la enseñanza y se fortalecen las responsabilidades cívicas. Sin embargo, en la mayoría de las sociedades hay desigualdades muy arraigadas que generan disparidades en el acceso a la enseñanza y en sus resultados.” (UNESCO, 2013).
Del total de habitantes del municipio de surata es de 3.436, de este porcentaje 826 son jóvenes de 15 a 29 años, de este número son mujeres 371; y 455 son hombres; el 70.5% de esta población total asiste a un establecimiento educativo formal, de este porcentaje un 59.9% ha alcanzado un nivel de básica primaria, el 16.5% ha alcanzado un nivel de básica secundaria y el 3.3% ha alcanzado un nivel de postgrado y maestría. Un 13.5% no tienen ningún nivel Educativo (MENDOZA PEREZ, RODRIGUEZ MELENDEZ, MONTESINOS CALDERÓN, & MORALES TÉLLEZ, 2012).
La posibilidad real de seguir estudiando se disminuye a medida que aumenta la edad de las mujeres, donde la obligación en el hogar llevan a que no continué con el ciclo educativo y aumenta para los hombres las posibilidades de estudiar la básica secundaria y el nivel universitario. Esto demuestra un discurso hipócrita en el que verbalmente se reconoce la importancia central de la educación, mientras que, en la realidad, esta no es una prioridad a la hora de asignarle recursos, medios, materiales y herramientas (ESTEVE, 2007) desde una política de equidad de género.
Además, la equidad de género en educación plantea que no solamente es el acceso a la educación, hay que plantear en los Proyectos educativos de cada institución la necesidad de contrarrestar los imaginarios de una cultura de la discriminación, el sexismo en la educación, lo que plante desde ya, inequidades de género en el sistema educativo. La desigualdad en la distribución de los ingresos reproduce la desigualdad en la educación. “Por último, la perspectiva de género nos abre un nuevo abanico para el análisis, la reflexión y la construcción de respuestas igualitarias. La corriente de iniciativas igualitarias ofrece un panorama en el que la y las inequidades que afectan un país. discriminación por razón de sexo parece irse (Política Nacional de Salud Sexual y superando en nuestra sociedad.” (RODRIGUEZ Reproductiva) CÁCERES, 2007). Por ello, la propuesta debe ser extensiva no solo en el Proyecto educativo, sino en el proyecto de aula y el proyecto de vida de cada estudiante donde se incorporen la igualdad de género.
a) Expansión de la educación preescolar
b) Educación primaria universal
b) Expansión de la educación secundaria
c) Educación para la población adulta
d) Igualdad entre géneros e) Calidad
Sin estos ítems, es imposible hablar de una educación con enfoque de género y sobre todo para el acceso de las mujeres en igualdad y equidad.
Los ítems apunta a principios en los sistemas educativos como el dialogo igualitario, considerar a la mujer como sujeto transformador, crear sentido en los proyectos de vida, inclusión social y solidaridad, igualdad de diferencias sin renunciar a la diferencia (BOTTON & PUIGVERT, 2005)
Un enfoque de género en la educación debe definirse en las siguientes fases:
Sin estos ítems, es imposible hablar de una educación con enfoque de género y sobre todo para el acceso de las mujeres en igualdad y equidad.
Los ítems apunta a principios en los sistemas educativos como el dialogo igualitario, considerar a la mujer como sujeto transformador, crear sentido en los proyectos de vida, inclusión social y solidaridad, igualdad de diferencias sin renunciar a la diferencia (BOTTON & PUIGVERT, 2005)
EQUIDAD DE GÉNERO EN LA SALUD

La salud sexual y reproductiva y las condiciones para el ejercicio de los derechos humanos relativos a ella reflejan de manera elocuente el nivel de desarrollo y las inequidades que afectan un país. (Política Nacional de Salud Sexual y superando en nuestra sociedad.” (RODRIGUEZ Reproductiva)
En muchos países, la articulación de las categorías género y salud ha sido reducida al conocimiento de la salud materno-infantil, en el mejor de los casos, a la descripción de diferencias de la salud de la mujer con respecto a la del varón. Se han asignado a mujeres y a hombres diferentes roles en la
sociedad. Las diferencias y las desventajas de género en el campo de la salud se manifiestan no sólo en la distribución de la enfermedad en una población determinada, sino en la forma como se promueve la salud, se previene y controla la enfermedad, se cuida a los enfermos, y en los modelos empleados para estructurar los sistemas de salud y la seguridad social. (ESTRADA, 2009)
Por otra parte, la calidad de vida relacionada con la salud y la salud auto percibida es peor en mujeres que en varones, y muestra interrelación con la clase social, la situación migratoria y la edad, si bien también se manejan hipótesis que postulan que el apoyo social puede ser uno de los determinantes que subyacen tras esas diferencias, así como la morbilidad diferencial. (SERRANO, 2012) La violencia representa una grave amenaza para la salud pública y por supuesto para la salud mental, y cuando esta se manifiesta con una connotación de género adquiere una dimensión más alarmante (DE LA FUENTE, 2012) . La Salud Pública no se ha de conformar con contribuir a desvelar las desigualdades de género, sino que desde sus funciones de promover, promocionar y mantener la salud de las poblaciones ha de impulsar y colaborar activamente en el mainstreaming de género. (SERRANO, 2012)
Se presenta una perspectiva de género para elanálisis de la situación en salud, así como la articulación de las categorías género y salud para entender las diferencias de la salud de la mujer con respecto a la del varón. Se recomienda prestar atención específica a aquellos procesos que subyacen a los problemas de salud de hombres y mujeres, y que trascienden el individualismo biomédico, así como estudiar las fuerzas sociales e históricas que por razones de género resultan en desventaja para el disfrute de la salud, y pasar del ámbito individual al colectivo. (ESTRADA, 2009)
Existe una menor visibilidad de los problemas de salud que presentan las mujeres inmigrantes. En este sentido hay que destacar que se han realizado pocos estudios sobre este tema. En todo caso la mayoría pone de manifiesto que existen una serie de factores que inciden en la salud sexual y reproductiva que está ligada a las desigualdades de género y a las condiciones socio-económicas que padecen las mujeres inmigrantes. (GRANDE, 2008)
En todas las edades, la percepción de salud de las mujeres es peor que la de los hombres y lo es cada vez más con el paso de los años, factor que no se traduce en una mayor demanda de servicios de salud por parte de ellas. (ESTRADA, 2009) La perspectiva de género en el ámbito de la salud implica relacionar la distribución del poder y el trabajo entre las mujeres y los hombres con sus perfiles epidemiológicos. Por este medio es posible explicar cómo y por qué difieren los perfiles de salud de los hombres y las mujeres. (CARCÍA Prince, 2005)
La verdadera equidad de género es un elemento indispensable de la salud mental en cualquier sociedad. La salud mental, forma parte de la salud ntegral, así como la medicina psicológica es igual a la medicina general, (DE LA FUENTE, 2012) afirmaciones no nuevas que ocurren cada vez obtienen más relevancia en el ejercicio de la formación médica como en las políticas públicas de salud. La salud es sinónimo de medicina y valores humanos que son indisolubles. Los trastornos neuropiquíatricos representan el 14% de las enfermedades en el mundo (DE LA FUENTE, 2012)
La salud significa mucho más que la expectativa de vida, debemos mirar la calidad de vida masculina y femenina, y sus modalidades de comportamiento. Aunque las mujeres pueden vivir más tiempo, tienden a ser más afectados por la enfermedad a largo plazo y crónica, que afecta significativamente la calidad de sus vidas. Es importante señalar que el estado de salud y el comportamiento de los hombres es un resultado de la construcción social del género como lo es para las mujeres.
Según los autores (Vega Jeanette, Bedregak Paula, Jaude Liliana, Delgado Iris); la orientación conceptual del análisis estadístico se basa en el modelo de Diderichsen (figura 1) que muestra la interrelación entre la sociedad y los individuos como dos niveles de mecanismos causales para la producción de enfermedad y muerte. Este modelo permite definir los puntos críticos con relación a equidad en salud identificando cómo operarían los diversos determinantes con relación al acceso a atención de salud (utilización de servicios) y el nivel de salud, para identificar y predecir las principales inequidades y avanzar en la generación de estrategias para su mejoramiento.

Mecanismos de inequidades en salud, modelo de Finn Diderichsen. En el individuo, impacto de la posición socioeconómica a través de exposición (I), susceptibilidad (II) e impacto diferenciales (III). En la sociedad, impacto de las condiciones de vida sobre la estratificación social (A), exposición (B) y susceptibilidad diferencial (C) y directo en salud (D).
En la región de América Latina, como en otras, se
observa la persistencia, e incluso reforzamiento en
algunos contextos, de modelos normativos sobre la
sexualidad y reproducción de hombres y mujeres
que promueven prácticas de subordinación
femenina, y limitan la autonomía sobre su cuerpo y
el libre ejercicio de su sexualidad, al tiempo que se
restringen sus expectativas y se relegan sus
proyectos de vida a ámbitos tradicionales (familia,
hogar). Las tendencias observadas coexisten, sin
embargo, con la aparición de conductas y actitudes
no convencionales entre determinados grupos
sociales (adolescentes, jóvenes, sectores medios y
altos) adoptadas a partir de la resignificación de
determinados valores culturales asociados con la
sexualidad y la reproducción que tienden a
desligarse de la asociación de la maternidad con la
identidad femenina, y que promueven una mayor
igualdad en las relaciones entre hombres y mujeres.
(MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción
y el uso de indicadores de género, 2006)
En el marco del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, otros aspectos de la salud reproductiva de hombres y mujeres merecen especial mención: el uso desproporcionado de métodos anticonceptivos definitivos (y mayoritariamente la esterilización femenina); la incidencia de abortos inseguros; y la aparición del SIDA entre las principales causas de mortalidad de mujeres en edades reproductivas, en algunos países de la región. (GÓMEZ, 2003) Si bien la planificación familiar se ha convertido en un componente cotidiano en la vida de la gran mayoría de las mujeres, este hecho no se ha visto acompañado de una participación significativa de los hombres en las responsabilidades sexuales, reproductivas y domésticas. (MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción y el uso de indicadores de género, 2006)
Un rasgo distintivo del rápido proceso de envejecimiento de la población es el predominio femenino, debido a que la mayor esperanza de vida de las mujeres produce un aumento muy pronunciado de su proporción en las edades más avanzadas. Actualmente, cerca del 60% de la población adulta mayor de América Latina y el Caribe está constituida por mujeres. (Salud, 2006) La “Fuerza de Tarea del Milenio sobre igualdad de género” ha aconsejado que, dentro del sector salud, “los países deben dar prioridad a las políticas que promuevan el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, incluyendo la planificación familiar, el aborto seguro, la prevención y el tratamiento de infecciones sexualmente transmitidas e intervenciones en la nutrición como también políticas que permitan a las
mujeres dar a luz de manera segura, garantizando que todos los partos sean atendidos por personal médico capacitado y que todas las mujeres tengan acceso a los centros de salud que cuenten con servicio de atención obstétrica de emergencia en caso de complicaciones que puedan ser fatales” (MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción y el uso de indicadores de género, 2006)
El hecho de que enfrenten una mayor discriminación en el mercado de trabajo y tengan que responsabilizarse de conciliar su trabajo productivo con el doméstico a lo largo de su vida, provoca que suelan trabajar más tiempo en el mercado informal y a realizar con mayor frecuencia actividades no remuneradas. Por ello, reciben menos jubilaciones que los varones y carecen más de seguridad social, lo que las hace más vulnerables ante la pobreza al llegar a la senectud. En los países de baja cobertura, los hombres pueden alcanzar una cobertura hasta tres veces superior a la de las mujeres (Salud, 2006)
EQUIDAD DE GENERO EN TRABAJO
“El trabajo es un componente primordial del proyecto de vida, de la autoafirmación y de la valoración social tanto para los hombres como para las mujeres. Pero, para ellas implica la transformación del modelo asignado de proyecto de vida dedicado al trabajo reproductivo y no remunerado, lo que se traduce en una carga adicional para poder superar las barreras y prejuicios sociales respecto a sus derechos y capacidades que frenan su participación equitativa en el empleo”13
La equidad de género es un elemento transversal constitutivo de la Agenda de Trabajo Decente. Esto significa, en primer lugar, que las diferencias y desigualdades en la situación de hombres y mujeres deben ser siempre consideradas cuando se analiza cada una de las dimensiones básicas de esa Agenda: los derechos y principios en el trabajo, la necesidad de crear más y mejores empleos, la extensión de la protección social y el diálogo social. (ABRAMO, 2006)
Cualquier conceptualización de la actividad económica debe incluir todos los procesos de producción de bienes y servicios orientados a la subsistencia y reproducción de las personas, independientemente de las relaciones bajo las cuales éstas se produzcan (HERRERA, 2006) La participación de las mujeres en la fuerza laboral en América Latina y el Caribe ha pasado de un 36% en 1980 al 52% en 2009 (WDR 2012) y ha permitido a las mujeres incrementar su autonomía económica. Sin embargo, las mujeres - particularmente las mujeres pobres - entran al mercado laboral en condiciones de desigualdad y de desprotección marcadas por el subempleo, la inestabilidad, la falta de cobertura de la seguridad social y los bajos ingresos. (Americanos, 2011)
Las desigualdades profesionales entre las mujeres y los hombres se han con- vertido en una cuestión capital, dado que las primeras han pasado a ser casi tan activas como los segundos en gran cantidad de países industrializados. De hecho, el papel de las mujeres en la economía es más de- terminante que nunca y lo mismo sucede en el ámbito social: puede afirmarse que su contribución equivale hoy día a la de los hombres en ambos terrenos. (CLOUTIER-VILLENEUVE, 2012) Otro punto abordado se relaciona con la masiva entrada de mujeres a la fuerza de trabajo que se viene dando sostenidamente desde la década de los 80 en toda la región y el rezago en materia de conciliación entre la esfera familiar y laboral. La permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo, los cambios demográficos expresados en el aumento de la esperanza de vida de la población, la menor injerencia de los estados en las actividades de cuidado, son todos factores que inciden en una mayor demanda de cuidados, a la vez que en una menor posibilidad de obtenerlos. Todo ello necesariamente exige una nueva mirada a las políticas de empleo, en el contexto de la conciliación entre las responsabilidades familiares y laborales. Al respecto, se presentan experiencias positivas llevadas a la práctica en países de la región. (Americanos, 2011)
El concepto de desigualdad (laboral) entre mujeres y hombres (o también diferencia) alude a la distancia que se- para a unos y otros en los diversos aspectos que caracterizan al mercado de trabajo. La discriminación (laboral) entre hombres y mujeres sería la parte de esa diferencia que no se puede justificar por una distinta aportación de valor en el desempeño de un trabajo y que solo puede ser explicada en función del sexo de la persona que lo realiza. (PRIETO, 2013) Aunque las diferencias de remuneración entre los géneros han disminuido enormemente en algunos grupos profesionales, las mujeres siguen estando en una posición menos ventajosa que los hombres: las trabajadoras ocupan más a menudo empleos peor remunerados, a tiempo parcial. (CLOUTIER- VILLENEUVE, 2012)
Garantizar el mismo status legal para hombres y mujeres es el primer paso necesario, pero no es suficiente para alcanzar la efectiva igualdad de oportunidades y de trato en el mundo del trabajo. Avanzar en la Agenda de Trabajo Decente, considerando su dimensión de género, significa avanzar también en la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. Esto plantea la necesaria articulación entre el respeto a los derechos de los trabajadores y trabajadoras y los demás objetivos estratégicos de la OIT: la promoción de un empleo de calidad para hombres y mujeres, la extensión de la protección social, en especial para los trabajadores y trabajadoras de la economía informal, y la promoción del diálogo social. (ABRAMO, 2006)
La división sexual del trabajo adquiere una dimensión diferente: debe analizarse en sus interrelaciones dentro de un sistema en movimiento, en continua transformación. En ese sentido, se rechaza el tratamiento tradicional de la economía que realiza una separación artificial entre la esfera de la producción –considerada como principal objeto de estudio- y de la reproducción - dependiente de la anterior. (HERRERA, 2006)
Esas diferencias y/o desigualdades solo pueden explicarse si se incorpora al análisis una consideración global de las relaciones asimétricas de género, es decir, de las diferencias y relaciones de género que se dan en el espacio social de la relación salarial y, a la vez, fuera del mercado de trabajo, en particular en el seno de las relaciones de género doméstico-familiares. La razón de ser de las desigualdades laborales de género no se hallarían, pues, en las reglas de funcionamiento autónomo del mercado de trabajo ni serían el resultado del comportamiento racional y calculador de las empresas y/o de los demandantes de empleo sino en la articulación entre las diferentes posiciones que hombres y mujeres ocupan (y practican) en el mundo del trabajo de mercado y las que ocupan o ejercen, en condiciones asimétricas, en el ámbito de las relaciones domésticas (PRIETO, 2013)a
La principal desventaja de las mujeres en el mercado laboral es el comportamiento de los empleadores al tener en cuenta el género del trabajador a la hora de decidir qué empleo ocupará y cuál será su remuneración ofrecida. Hombres y mujeres, entonces, compiten en mercados laborales diferentes, lo cual explica tanto las diferencias en las tasas de ocupación entre géneros, como el diferencial de salarios observado en el mercado laboral. (CARRANZA, 2012)
Para observarlo, basta con que recordemos, primero, los principales criterios con los que, al ser parte de la «norma social del empleo» actual, se suele juzgar la calidad de las condiciones de trabajo y de empleo de la población trabajadora y veamos, a continuación, cómo afectan diferencialmente a mujeres y hombres. Los criterios son los siguientes:
• Capacidad de movilización económica expresada en términos de «actividad»: a mayor tasa de actividad de una determinada población, mejor posición social en el mercado de trabajo.
• Estabilidad contractual: a mayor estabilidad contractual (contratos indefinidos) de una determinada población, mejor posición.
• Duración de las jornadas: a mayor número de asalariados con jornada completa de una determinada población, mejor posición.
• Participación en ocupaciones laborales de mayor nivel jerárquico: a mayor grado de participación de una población, mejor posición. (PRIETO, 2013)
Retribución salarial: a mayor nivel medioretributivo de una población, mejor posición.
Desde un punto de vista de igualdad de género, el hecho de que las mujeres a menudo no puedan jubilarse tan pronto como los hombres por razones económicas es sin duda inquietante. Hay una necesidad urgente de conocer mejor la transición femenina a la jubilación ya que un porcentaje cada vez mayor de mujeres permanece empleado continuamente a lo largo de toda su vida o bien busca una segunda carrera laboral reincorporándose tras el cuidado de los hijos. (Radl, 2013)
Las mujeres con discapacidad no están en igual situación que el resto de las mujeres, ni tampoco están en las mismas condiciones que los hombres con discapacidad, por lo que frecuentemente se habla de "doble discriminación" -por género y discapacidad-, término que no nos parece adecuado por tratarse de una afirmación simplista y poco exacta. (SHUM, 2007)
La teoría económica se refiere principalmente a cuatro tipos de discriminación en el mercado laboral:
i) La discriminación salarial se presenta cuando las diferencias salaria- les entre grupos de personas con características distintivas y observables no pueden ser atribuidas a diferencias en la productividad.
ii) La discriminación en el acceso al empleo se da cuando un grupo de trabajadores con determinadas características distintivas y
observables tienen tasas de desempleo mayores que otros grupos.
iii) La discriminación dentro del empleo se genera cuando un grupo de trabajadores con características distintivas y observables tiene restricciones a la formación de capital humano dentro del lugar en donde trabaja.
iv) La discriminación o segregación ocupacional se presenta cuando los empleadores asignan determinados tipos de empleo a algún grupo con características distintivas y observables. (CARRANZA, 2012)
La evidencia empírica internacional muestra que la segregación laboral por sexo, entendida como la concentración de mujeres en un reducido número de ocupaciones, continúa siendo uno de los rasgos de los mercados laborales actuales. (AMARANTE & ESPINO, 2003) Segregar ocupaciones por género puede ser causante de una brecha salarial, la existencia de la misma fortalece el deseo de una empresa para mantener a los grupos de empleados en ocupaciones diferentes: los empleadores se niegan a pagar a las mujeres el salario de un hombre cuando saben que pueden conseguir cubrir el puesto requerido por menos. (CARRANZA, 2012)
El papel que juega la división sexual del trabajo en las decisiones laborales de hombres y mujeres puede analizarse desde el punto de vista empírico, considerando la variable situación conyugal. Diferentes estudios señalan, entre los factores de diferenciación de ingresos entre hombres y mujeres, la importancia que subjetivamente le otorgan las mujeres al trabajo remunerado en relación a su vida familiar, las interrupciones en la carrera debido a los embarazos y crianza de los hijos o la cantidad de tiempo que están dispuestas a dedicarle al trabajo remunerado (AMARANTE & ESPINO, 2003)
Los errores más frecuentes a la hora de planificar políticas públicas de empleo y que no incorporan la perspectiva de género son:

• A la hora de recoger información no se ha tenido en cuenta la variable sexo, es decir, las fuentes informativas no están desagregadas por sexo.

• A la hora de formular la política pública de empleo, en sus objetivos, medidas y acciones se incluyen mujeres y hombres en categorías genéricas.

• Las personas políticas y/o técnicas que diseñan la política pública no son conscientes de los diferentes efectos que sus actuaciones producen en hombres y mujeres.

• Los equipos de trabajo que diseñan, ponen en marcha o evalúan las políticas públicas de empleo están conformados exclusivamente o en mayor número por hombres, y en el caso de contar con mujeres se cae en la creencia falsa de que por el hecho de ser mujeres están sensibilizadas en género.

• Otro error frecuente es la redacción de políticas públicas de empleo utilizando un lenguaje que abusa del genérico masculino, invisibilizando en muchas ocasiones a las mujeres, o bien el uso de expresiones que perpetúan estereotipos y roles de género.

• Formular políticas públicas de empleo y no acompañarlas de presupuestos sensibles al género, es decir no integrar un análisis de cómo afectan estos presupuestos a mujeres y a hombres, de las necesidades de ellas y ellos, y de los impactos diferenciados que pueden conllevar. (Oportunidades, 2012)
En pocas palabras, las mujeres que se incorporan al mercado laboral lo hacen frecuentemente en condición de precariedad y tratando de compatibilizarlo con su trabajo reproductivo. Aquí nuevamente nos encontramos con la tensión ya enunciada que se presenta entre los resultados de la aplicación del modelo neoliberal y los compromisos del país con la comunidad internacional que, a través de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente del primero y del tercero que se orientan a la erradicación de la pobreza extrema y el hambre y a la igualdad entre hombres y mujeres, propende por morigerar los efectos devastadores del modelo económico. (Radl, 2013)
CONDICIONES DE GENERO DESDE LA VIVIENDA
Desde la Cumbre sobre la Mujer: Acción para la Igualdad, el Desarrollo y la Paz, Beijing, realizada en 1995 se asegura que en la mayoría de las sociedades actuales existen grandes desigualdades de género en el acceso a la tierra, a la vivienda y la infraestructura básica. Su objetivo es: “Garantizar el acceso de las mujeres en
condiciones de igualdad a los recursos económicos, incluidos la tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología, la capacitación profesional, la información, las comunicaciones y los mercados, como medio de promover el adelanto de las
mujeres y las niñas y la potenciación de su papel, incluso mediante el aumento de su capacidad para disfrutar de los beneficios de la igualdad de acceso a esos recursos para lo que se recurrirá a, entre otras cosas, la cooperación internacional” NACIONES UNIDAS, 199
Posteriormente, las reflexiones de organismos internacionales como el PNUD-UNHABITAT, las cuales se fundamentan en los derechos humanos, vienen posicionado un concepto amplio e integral de hábitat, afirmando categóricamente que un hábitat adecuado significa mucho más que tener un techo para protegerse. Significa también disponer de un lugar con privacidad, espacio suficiente, accesibilidad física, seguridad adecuada, seguridad de tenencia, iluminación, calefacción y ventilación dignas, así mismo una infraestructura básica que incluya abastecimientos de agua, saneamiento y eliminación de deshechos, factores apropiados de calidad de medio ambiente y relacionados con la salud. “Es sabido que Colombia es un país de ciudades y regiones diversas. En este contexto, lo urbano en interacción con lo rural debe ser considerado como uno de los principales componentes para desenredar el nudo gordiano del ordenamiento territorial nacional. En este nudo se encuentran muchas de las causas de la pobreza y la exclusión, dos factores que han servido de caldo de cultivo para el conflicto que vive la nación colombiana.” (PNUD & UN-HÁBITAT, Hábitat y Desarrollo Humano, 2012)
Es por ello, que se plantea que el concepto de hábitat incluye: el territorio, su uso y propiedad; la pobreza urbana; el mejoramiento de los asentamientos precarios; el éxodo interno; la gobernabilidad participativa; el medio ambiente; la seguridad alimentaria; el transporte; la dimensión estética del hábitat. Por su parte la seguridad alimentaria incluye el acceso a los alimentos, su disponibilidad, su uso y la estabilidad del suministro (FAO, 1996), y está estrechamente relacionada con los mínimos vitales. El habitad no es un objeto sino un sujeto que requiere ser adecuado, esto significa:
“algo más que tener un techo para protegerse. Significa también disponer de un lugar con privacidad, espacio suficiente, accesibilidad física, seguridad adecuada, seguridad de tenencia, estabilidad y durabilidad estructurales, iluminación, calefacción y ventilación dignos, una infraestructura básica que incluya abastecimientos de agua, saneamiento y eliminación de deshechos, factores apropiados de calidad de medio ambiente y relacionados con la salud, y un emplazamiento adecuado y con acceso a fuentes de trabajo y a los servicios básicos, todo ello a un costo razonable.” (PNUD, CUADERNOS UN HABITAD, 2013)
A su vez es pertinente reconocer que el ambiente comprende no sólo las condiciones naturales, sociales y culturales correspondientes a un territorio y un tiempo determinados, que afectan la vida presente y futura de sus habitantes, sino además las relaciones entre éstos y la cultura a la cual pertenecen.
Es precisamente por la profunda articulación entre el hábitat, la seguridad alimentaria y el ambiente que se requieren de acciones estratégicas para frenar el deterioro y el riesgo ambiental tanto en las zonas urbanas como rurales. Diversos estudio señalan que los riesgos ambientales para la salud relacionados con la contaminación en las zonas urbanas pueden tener un efecto desproporcionado sobre la salud de las mujeres y los niños en razón de su diferente susceptibilidad a los efectos tóxicos de diversas sustancias químicas, de su diferente exposición a ellos y del carácter de las tareas que frecuentemente realizan las mujeres.
Resulta imperioso garantizar el acceso al agua potable y saneamiento, por el impacto en la salud de la población y especialmente la de las mujeres, quienes están más expuestas por las actividades domésticas y comunitarias que socialmente se les asigna, como asimismo las consecuencias sobre su vida cotidiana.
Por otra parte un hábitat adecuado está directamente relacionado con el derecho a una vivienda: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.” (ONU, 1948), a nivel internacional, podemos destacar que “Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia.” (ICESCR, 1976) y la 37 Convención sobre Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, 1979), así como también declaraciones y recomendaciones como la Plataforma de Beijing para la Acción (1995) y la Agenda Ambiental (1996). El concepto de vivienda adecuada es amplio, incluye otros componentes no solo el refugio. La ONU ha identificado siete elementos esenciales del derecho a la vivienda adecuada.
Seguridad legal de tenencia de tierras
(ya sea por posesión o arriendo, individual o colectivamente). En Colombia los grandes propietarios de tierras son hombres, donde existen las siguientes situaciones que vulneran el derecho a la vivienda: desalojos forzosos, limitación del acceso comunitario de las mujeres a la tierra cuando constituyen empresas asociativas (RED METROPOLITANA DE MUJERES, MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES, UNIFEM, FUNDACIÓN MUJER Y FUTURO, 2007)
• Acceso a servicios, materiales, instalaciones e infraestructura (incluidos, por ejemplo, caminos, educación, tierra, agua y salud)
• Capacidad de pago (los gastos para la vivienda no deberían causar la privación de otros derechos).
• Habitabilidad (varía de acuerdo con el ambiente local).
• Accesibilidad (se refiere a la accesibilidad física) • Ubicación (no muy alejado de los servicios civiles
y el sustento)
• Suficiencia Cultural (acorde a las necesidades culturales del grupo específico)
Esto significa que los derechos de acceso a tierra, recursos naturales, sustento y servicios básicos están incluidos en el derecho a una vivienda adecuada, así como también, por ejemplo, el derecho a no ser desalojado y el derecho de las personas mayores, enfermas o discapacitadas a tener un hogar adaptado a sus necesidades. El derecho a una vivienda adecuada abarca todo, garantizando los mismos derechos para todos los individuos, sin importar sexo, nacionalidad, etnia, edad, estado de salud o cualquier otro factor. Sin embargo, en la CEDAW se menciona especialmente el derecho de las mujeres a no ser discriminadas cuando se trata de derechos de propiedad, prácticas de sucesión, participación en la toma de decisiones y acceso a los servicios básicos. (CEDAW, 1979)
VIOLENCIA DE GÉNERO
(...) No solo ha dejado de coincidir el progreso de la ciencia con el progreso de la humanidad sino que ha llegado a entrañar el fin de la humanidad, de la misma manera que el progreso del saber pueda acabar muy bien en la destrucción de todo lo que ha hecho valioso ese saber...
Hannah Arendt14
Dentro de los enfoques que se tuvieron en cuenta para llevar a cabo este estudio se encuentran el posestructuralismo, el constructivismo, a la vez el constructivismo jurídico, la teoría feminista, la hermenéutica y la teoría crítica, las escritoras se basaron en preguntas problemas de relación entre la práctica jurídica y la violencia contra la mujer, los regímenes para la construcción de los derechos internacionales para las mujeres, al igual que cómo el derecho internacional ha permeado el derecho nacional, instancias de protección a esos derechos, precedentes jurisprudenciales existen en las cortes internacionales así como la entre otras. (Bustamante Arango Diana Marcela, 2010)
La violencia contra las mujeres, o violencia basada en el género, es una forma de discriminación que impide que las mujeres, en igualdad con los hombres, puedan ejercer sus derechos y libertades que se establecen en el marco de los derechos humanos. Esta violencia es fruto de las relaciones asimétricas de poder entre las mujeres y los hombres y se manifiestan tanto en el ámbito de la familia, como de la comunidad y el Estado en su conjunto. (MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción y el uso de indicadores de género, 2006)
La violencia hacia la mujer se ve plasmada en el ámbito socio-cultural, esto se evidencia aún más en países latinoamericanos. La violencia de género ha trascendido de los hogares a los medios de comunicación donde “la imagen de la mujer es manejada cada vez más seductora y sexualmente, a menudo reducida sólo a su cuerpo y vulgarizada al punto de volverse en lo que hace tiempo se hubiera definido como pornografía” (RAGNEDDA, 2008).
Sin embargo, se han sancionado leyes en ciertas naciones (España, México y Argentina) en las cuales se regula lo expuesto en campañas publicitarias, claro ejemplo es España “España fue pionera en ese sentido al dictar en 2004 la Ley orgánica de medidas de protección integral contra la violencia de género —que modifica la Ley general de publicidad —, donde se establece que es ilícita toda comunicación comercial que considere a las mujeres de manera vejatoria [...]” (LLAGUNO, 2013)
Es un avance para la protección integral de la mujer que la justicia reglamente leyes en las cuales se pretende afrontarlos problemas de violencia de género; éste es el caso de la Ley Orgánica de 2004 en la cual “El texto normativo afronta el problema de este tipo de violencia dando una respuesta integral y multidisciplinar a la misma, estableciendo para ello medidas educativas, de sensibilización, contra la publicidad ilícita, de prevención, de protección social y económica, de tutela institucional, penal y judicial” (LUACES, 2009)
Las leyes no son lo suficiente claras para su efectiva aplicación “A pesar de lo expuesto, las leyes contra la violencia de género en España, México y Argentina han cosechado críticas por su falta de conceptualización y operatividad, es decir, por no definir mejor qué debe entenderse por “comportamientos, imágenes y mensajes estereotipados” o “coadyuvar a generar violencia de género” puesto que las normas no pueden ser efectivas mientras no estén debidamente reglamentadas” (LLAGUNO, 2013)
La persistente violencia que los hombres ejercen contra las mujeres en el ámbito hogareño y familiar, constituye otro tema relevante en la generación de indicadores de género. Este hecho constituye una forma de discriminación que les impide ejercer sus derechos, en pie de igualdad con los hombres, restringiendo su participación en la toma de decisiones, en el mercado de trabajo y obstaculizando el ejercicio de su libertad a pertenecer a asociaciones, y realizar actividades sociales y políticas. (MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción y el uso de indicadores de género, 2006)
Sin embargo, combatir la violencia contra la mujer es complejo, ya que, se debe cambiar hábitos culturales, los cuales condicionan al individuo a practicar roles sociales, es decir, la mujer es madre y esposa y el hombre la “la cabeza del hogar” estos son avalados en muchas culturas por instituciones tanto políticas, educativas y religiosas “De este modo, el problema de la violencia de género aparece condicionado por una serie de factores culturales, educacionales, e incluso jurídicos que conllevan a una inferior posición de la mujer en relación con el hombre, en el seno de nuestra sociedad” (LUACES, 2009)
En cuanto al maltrato físico y psicológico contra la mujer son muchos los casos que se conocen, sin embargo, este tipo de maltrato es tolerado socialmente, ya que culturalmente se mantienen creencias de que un sujeto (mujer) está supeditado al otro lo cual hace que un individuo (hombre) tenga la falsa creencia que es dueño de la mujer indiferente al tipo de relación que tenga con ella, siendo vista la mujer en el plano social como objeto y no como objeto, es por este motivo que la “La violencia por motivos de género es, tal vez, la violación de los derechos humanos más generalizada y más tolerada socialmente” (CASADO, 2011)
La hipótesis de fondo que quiero sustentar es entonces que en la base de la violencia contra las mujeres existe una profunda desigualdad económica y social entre géneros, y que ésta es acrecentada por los medios. Este desequilibrio crea situaciones conflictivas y, específicamente, la acción contra las mujeres cobra fuerza debido a esa desigualdad y a las diferencias culturales. (RAGNEDDA, 2008)
La violencia de género en el ámbito intrafamiliar no solo afecta a las propias mujeres, sus consecuencias abarcan también a otros miembros de la familia, no solo por los efectos físicos y sicológicos que tiene en ellos, sino porque les impide plantearse objetivos propios y de grupo, limitando sus iniciativas para remontar situaciones adversas y sortear dificultades económicas, en condiciones de pobreza. (MONTAÑO, Guía de asistencia técnica para la producción y el uso de indicadores de género, 2006)
Se debe considerar que estos actos no solo se presentan en mujeres adultas, se evidencia en gran parte en niñas y adolescentes donde se presentan otros tipos de abusos siendo el abuso sexual el principal “Se estima que en todo el mundo una de cada cinco mujeres será víctima de violación o de intento de violación a lo largo de su vida. Una de cada tres habrá sido golpeada, obligada a entablar relaciones sexuales bajo coacción o maltratada de otra manera, por lo general por un miembro de su familia o un conocido”
Uno de los aspectos en los cuales se debe trabajar es en la educación que se imparta a los niños y niñas, se debe empezar a cambiar la mentalidad de que el “hombre es el que manda y la mujer obedece”, se debe quitar este juego de roles de la sociedad para poder alcanzar la equidad entre individuos sin importar su género.
Tipos de Violencia
Violencia o maltrato físico
Violencia Psicológica.
Violencia Intrafamiliar
Femicidio
Violencia Económica
Violencia contra las mujeres
en Colombia
PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE GÉNERO
Manuela Beltrán, Antonia Santos y Policarpa Salavarrieta, son mujeres enteramente conscientes de sus acciones, ellas no fueron influenciadas por los hombres de su familia, sino que más bien los influenciaron a ellos, y lucharon por un ideal que iba más allá del bienestar de sus familias (SERRANO GALVIS, 2012). Esto significa el liderazgo Político de las mujeres demostrando que “la realidad de género es un asunto político, pues es competencia exclusiva de los seres humanos.” (GALEANO BUILES, 2012). De ahí que la política aborda la actividad humana y no se queda en una metafísica de la esencia humana, sino que mira su praxis, es decir, “no se trata de investigar la naturaleza humana sino las actividades humanas” (ARENDT, 1993).
Cuando se aborda las actividades humanas debemos relacionarlo con la vivencia política de género, en el cual se pretenda trabajar en “estrategia para la participación política y ciudadana: Promover y fortalecer las competencias, capacidades y habilidades de las Mujeres y sus organizaciones sociales en el ámbito sectorial y territorial, para lograr su empoderamiento de manera efectiva en los espacios de participación y deliberación ciudadana, social y política.” (URIBE MARTÍNEZ, 2012).
Las mujeres que asistieron al grupo focal de participación política señalaron:
“En participación política la misma sociedad no apoya a una mujer, esto se debe a falta de liderazgo, falta de unidad entre las mujeres (ya que la división de Doris y Lesny del partido de la U les afecto la votación), falta formar a la mujer en política, no saben participar en política y la influencia de la persona y no el partido.” (MUJER CAMPESINA, 2012)
La autonomía política manifestada en la capacidad de participación y representación política, sin la cual la igualdad entre hombres y mujeres no es posible. Mientras no se reconsidere y reoriente la división sexual del trabajo y la distribución de los tiempos en los ámbitos público y privado, el acceso de las mujeres al mundo laboral y a la toma de decisiones, sigue estando pendiente.
Una de las formas que evidencian la discriminación contra la mujer se determina en el nivel de participación política en los destinos de un
municipio, no basta únicamente con ser nombrada,se requiere que las mujeres participen activamente en los destinos del municipio desde la Junta de acción comunal como presidenta, así también enlas instancias de poder como el concejo y la administración política del municipio. Surata siempre se había identificado porque en el Concejo municipal eran elegidas mujeres, en los dos últimos periodos dos mujeres hacían parte del Consejo Municipal, quienes asumían la representación de mujeres futuras concejalas aumentaría a cuatro de las mujeres, en las anteriores contiendas electorales el número de mujeres candidatas para el concejo por partidos políticos que hacen presencia en Surata fue representativo, lo que hacia presumir que en esta legislatura el numero representantes femeninas de los partido de la U, Cambio radical y el Polo democrático. Igualmente se presentaba como candidata a la Alcaldía una mujer, quien había desarrollado una labor como líder en anteriores legislaturas, se enfrentaba a varios hombres candidatos, lo que hacia mas difícil la oportunidad de llegar a la primera magistratura del municipio. (MENDOZA & RODRIGUEZ, 2012). Por ejemplo, en el caso de Suratá las elecciones para Alcaldes y concejales del Municipio de Surata votaron 1300 personas de estas el porcentaje mayor fue de hombres, las mujeres que se presentaron a la contienda en su mayoría no apoyaba a la candidata mujer, sino al candidato hombre, lo que dividió los votos, y no se elige a ninguna concejala, quedando solo la alcaldesa ganadora como tal, ganando por un margen de error del 2% de los votos del candidato hombre (FUNDEVIDADIGNA, 2012). Por otro lado, es de anotar que el Consejo de Planeación es de composición mixta, se ha encontrado que en sectores económicos tradicionales son las mujeres que llevan la vocería, pero esto no se refleja en la composición de las instancias de poder y decisión como el caso de gremios, comercio, juntas de acción comunal del sector rural, en estos sectores a pesar de su liderazgo las mujeres no eligieron mujeres representantes. (INVESTIGATORES 2012)
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Bibliografía
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