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Esquizofrenia y trastornos psicóticos

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Juanjo Carrillo

on 22 January 2014

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Transcript of Esquizofrenia y trastornos psicóticos

Esquizofrenia y trastornos psicóticos

Trastornos psicóticos
Esquizofrenia
Es el trastorno psicótico más conocido.La esquizofrenia es un trastorno fundamental de la personalidad, una distorsión del pensamiento. Los que la padecen tienen frecuentemente el sentimiento de estar controlados por fuerzas extrañas. Poseen ideas delirantes que pueden ser extravagantes, con alteración de la percepción, afecto anormal sin relación con la situación y autismo entendido como aislamiento.
La edad de inicio promedio es en los hombres entre los 15 y los 25 años, y en las mujeres entre los 25 y los 35 años.
Diferencias de esquizofrenia y trastornos psicóticos
Trastorno psicótico breve
Son una alteración que comporta el inicio súbito de uno de los siguientes síntomas psicóticos positivos por lo menos: ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje desorganizado. o comportamiento catatónico o gravemente desorganizado. Dura por lo menos 1 día y menos de 1 mes, el sujeto acaba recuperando por completo el nivel previo de actividad.
Trastorno psicótico no especificado
Incluye una sintomatología psicótica (p. ej., ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje desorganizado, comportamiento catatónico o gravemente desorganizado) no se dispone de una información adecuada para establecer un diagnóstico específico trastornos con síntomas psicóticos que no cumplen los criterios para alguno de los trastornos psicóticos específicos.
Trastornos psicóticos
Se consideran psicosis todos los trastornos mentales en los que la pérdida de contacto con la realidad es muy llamativa (por ejemplo, en casos en los que el paciente no distingue en absoluto entre la realidad y su fantasía, o entre sus miedos internos y las amenazas reales). La pérdida de contacto con la realidad existen distintos grados.
Las psicosis cursan con mucha frecuencia con delirios y con alucinaciones (percepciones sin estímulo real como voces, visiones, etc.). Las alucinaciones y delirios son producidas por depresión psicótica, o por manía delirante (como en el trastorno bipolar), en intoxicaciones por drogas estimulantes o alucinógenas, efecto secundario de algunos fármacos, en el seno de algunas enfermedades médicas (neurológicas, reumatológicas).
El trastorno psicótico más conocido es la esquizofrenia.
Existen diferentes tipos de trastornos psicóticos:
Trastorno psicótico debido a enfermedad médica
Las alucinaciones y las ideas delirantes son la característica esencial de este trastorno. Son causa directa de la enfermedad. No se establece este diagnóstico si la alteración aparece exclusivamente en el curso de un delirium.
Las alucinaciones pueden ser de cualquier modalidad,aunque ciertos factores etiológicos desencadenen fenómenos alucinógenos específicos. Las alucinaciones pueden ser simples o amorfas, o muy complejas y organizadas, dependiendo siempre de la causa, las condiciones ambientales, la naturaleza y la localización de la lesión.
Se establece el diagnóstico si el sujeto conserva el juicio de realidad para la alucinación y se da cuenta de que las alucinaciones son producto de la enfermedad que posee. Las ideas delirantes pueden ser de distintos temas.
Subtipos de esquizofrenia:
Tipo paranoide
Tipo desorganizado
Tipo catatónico
Tipo residual
Trastornos
Trastorno esquizofreniforme
Trastorno esquizoafectivo
Trastorno delirante
Trastorno psicótico breve
Trastorno psicótico compartido
Trastorno psicótico
Trastorno psicótico inducido por sustancias
Trastorno psicótico no especificado
Especificaciones
En base a la presencia o ausencia de factores estresantes precipitantes:
Con desencadenante(s) grave(s). Se asigna esta especificación si los síntomas psicóticos se presentan poco después y en aparente respuesta a uno o más acontecimientos que, solos o en conjunto, serían claramente estresantes para cualquier persona en circunstancias parecidas y en el mismo contexto cultural. En el DSM-III-R este tipo se denominaba «psicosis reactiva breve» como la pérdida de un ser querido o el trauma psicológico de un combate. Algunas veces es difícil determinar si fue un precipitante o una consecuencia de la enfermedad. En estos casos, la decisión dependerá de factores relacionados como la relación temporal entre el estrés y el inicio de los síntomas, de la información adicional acerca del nivel de actividad previo al estrés facilitada por algún allegado y de la historia de respuestas similares a los acontecimientos estresantes en el pasado.

Sin desencadenante(s) grave(s). Si los síntomas psicóticos no parecen ser una respuesta a acontecimientos que serían claramente estresantes para cualquier persona.
Esta especificación se asigna si el inicio de los síntomas psicóticos se produce en las primeras 4 semanas del posparto.
Síntomas y trastornos asociados
Es típico que los sujetos experimenten un gran desorden emocional o una confusión abrumadora, con rápidas alternancias entre distintos estados afectivos. El nivel de deterioro puede ser grave y puede ser necesaria la supervisión del sujeto para asegurar que se cubren sus necesidades nutricionales e higiénicas, y que está protegido de las consecuencias del empobrecimiento del juicio, del deterioro cognoscitivo o de los comportamientos derivados de las ideas delirantes. Los trastornos de la personalidad previos pueden predisponer al sujeto al desarrollo del trastorno.
Diagnóstico diferencial
Se diagnostica un trastorno psicótico debido a enfermedad médica o un delirium cuando las ideas delirantes o las alucinaciones son un efecto fisiológico directo de una enfermedad médica específica.
3. Alucinaciones auditivas persistentes en ausencia de otras características.
2. Síntomas psicóticos de menos de 1 mes, que no han remitido y, por tanto, no cumplen los criterios para un trastorno psicótico breve.
Ejemplos:
1. Psicosis posparto: no cumple los criterios para un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos (incluyendo sus tipos).
Criterios para el diagnóstico
Preocupación por una o más ideas delirantes o alucinaciones auditivas frecuentes.
No hay lenguaje desorganizado, ni comportamiento catatónico o desorganizado, ni afectividad aplanada o inapropiada.
También pueden presentar ansiedad, ira, tendencia a discutir y violencia
criterios para el diagnostico
• Marcada alteración psicomotora que puede incluir inmovilidad motora o actividad motora excesiva.
• Negativismo extremo, o mutismo.
• Peculiaridades del movimiento voluntario con posturas extrañas, movimientos estereotipados, muecas.
• Copia lo que dice o hace otra persona.

Subtipos tradicionales
Prevalencia
Son difíciles de estimar debido a que hay una amplia variedad de etiologías médicas. Los síntomas psicóticos pueden aparecer hasta en un 20% de los individuos que padecen trastornos endocrinos; y hasta un 40% de los sujetos que presentan epilepsia del lóbulo temporal.
Curso
Puede presentarse en un estado transitorio o de forma recurrente. Este no siempre suele acabar con los síntomas psicóticos.
Diagnóstico diferencial
Se puede establecer el diagnóstico de demencia si los síntomas psicóticos son consecuencia de la propia demencia. En el caso de que las ideas delirantes aparezcan en una demencia vascular, se realiza el diagnóstico de demencia vascular del

subtipo con ideas delirantes.
Los síntomas psicóticos son producidos por el consumo de alguna sustancia, o bien de su abstinencia, se debe considerar el trastorno psicótico inducido por sustancias. Si la alteración es consecuencia tanto de la enfermedad médica como del consumo de determinadas sustancias, entonces puede dar ambos diagnósticos (trastorno psicótico debido a enfermedad médica y trastorno psicótico inducido por sustancias).
Trastorno psicótico primario (por ejemplo, esquizofrenia, trastorno delirante,…) o de un trastorno primario del estado de ánimo con síntomas psicóticos; ya que en ambos no puede demostrase la existencia de ninguna enfermedad médica Las alucinaciones auditivas son más características de la esquizofrenia, mientras que las visuales y olfativas) indican la existencia de un trastorno psicótico debido a enfermedad médica o de un trastorno psicótico inducido por sustancias.
Trastorno psicótico no especificado cuando no se puede determinar si la alteración psicótica es primaria, inducida por sustancia o debida a una enfermedad médica.
Tipo desorganizado
Tipo paranoide
Tipo catatónico
Tipo HEBEFRÉNICA
Tipo residual
Esquizofrenia
Otros trastornos psicóticos
Trastorno esquizofreniforme
Trastorno esquizoafectivo
Trastorno delirante
Trastorno psicótico compartido
Trastorno psicótico inducido por sustancias
Trastorno psicótico compartido
Porcentaje de la población afectada
Vídeo de la esquizofrenia.
Más de medio millón de personas en España sufren esquizofrenia, un trastorno mental con una alta y temprana mortalidad como muestra que los pacientes presenten una esperanza de vida un 20% inferior al resto de la población.
Es la tercera causa de discapacidad entre la gente joven (en el ámbito mundial).

UN 66% DEL 20% ANTERIOR LOGRA OBTENER UN NIVEL DE VIDA ACEPTABLE
Hasta un 20% de los pacientes con esquizofrenia muestran una evolución muy negativa de la enfermedad, por lo que requieren una atención especial y una demanda de recursos sanitarios y sociales alta, e, incluso, el internamiento.
Pueden llegar a ser violentos una vez tratados pero es muy poco probable que esto ocurra, ya que solo el 5% de la población tratada muestra agresividad.
Puede aparecer en la adolescencia o el principio de la edad adulta, con una media de edad de inicio situada alrededor de los 30 años. Un diagnóstico exige la remisión total de todos los síntomas y un retorno al nivel premórbido de actividad dentro del mes de inicio de la alteración. En algunos sujetos la duración de los síntomas psicóticos es muy breve
Trastorno psicótico no especificado
Trastorno psicótico inducido por sustancias
Trastorno psicótico debido a enfermedad médica
Trastorno psicótico breve
Trastorno delirante
4. Ideas delirantes no extrañas persistentes, con períodos de episodios afectivos superpuestos que han aparecido durante una parte sustancial de la alteración delirante.
5. El clínico ha llegado a la conclusión de que hay un trastorno psicótico, pero en las que es incapaz de determinar si es primario, debido a una enfermedad médica o inducido por sustancias.
Diagnósticos
Síntomas positivos: Exceso o distorsión de las funciones normales como:
• Alucinaciones:
• Ideas delirantes:
• Comportamiento gravemente desorganizado o catatónico
Síntomas negativos: Parecen reflejar una disminución o pérdida de las funciones normales. Los síntomas negativos comprenden restricciones:
• Embotamiento afectivo:
• Pobreza del habla (alogia).
• Abulia o apatía:
• Anhedonia:

criterios para el diagnostico
• Lenguaje y comportamiento desorganizado.
• Afectividad aplanada o inapropiada.
• Puede presentar ideas delirantes que giran alrededor de un tema incoherente.
• Suele ser de inicio temprano.

criterios para el diagnostico
• Tiene un comienzo temprano (entre 12-13 años), en principio parece retraso mental.
• Sufre alteración de la conducta.
• Afectividad aplanada.
• Delirios.

tipo simple
criterios para el diagnostico
• Es un tipo de esquizofrenia sin alucinaciones ni delirios, pero el enfermo pierde sus capacidades, no da a basto.
criterios para el diagnostico
• Predominan los síntomas negativos, ocurre cuando se cronifican las alteraciones anteriores.
Pronóstico
Del 20 al 30% de los pacientes logran llevar una vida relativamente normal. El otro 20-30% experimenta síntomas moderados. Y el 40-60% restante lleva una vida perturbada por el trastorno.
Factores de buen pronóstico:
• Edad tardía de comienzo.
• Comienzo agudo de la enfermedad.
• Existencia de factores precipitantes: drogas.
• Ausencia de embotamiento afectivo.
• Factores precipitantes de la enfermedad claramente identificables.
• Si la persona presentaba buena adaptación social, sexual y laboral antes de la aparición de la enfermedad.
• Ambiente social y familiar favorable.
• Buen cumplimiento del tratamiento.
• Antecedentes familiares de trastornos de humor.
• Confusión y síntomas atípicos.
• El subtipo de mejor pronóstico es la Esquizofrenia Paranoide.

Factores de mal pronóstico
• Inicio en edad temprana.
• Comienzo progresivo o insidioso de la enfermedad.
• Prevalencia de síntomas negativos.
• Aislamiento social o pocos sistemas de apoyo social.
• Trastorno previo de la personalidad.
• Embotamiento afectivo.
• Historia familiar de esquizofrenia.
• Larga evolución antes del primer contacto médico.
• Abuso de drogas.
• Presencia de anomalías cerebrales claras (ventrículos dilatados).
• Cuando la enfermedad no remite en tres años y hay múltiples recaídas.
• La esquizofrenia de tipo Desorganizado es la de mayor gravedad.

Tratamiento
El tratamiento es farmacológico, los medicamentos antipsicóticos utilizados son los neurolépticos (Haloperidol, Largacil, Meleril, etc.) son muy efectivos en el tratamiento de la esquizofrenia pero poseen importantes efectos secundarios como temblores, rigidez, inquietud interna, sudor e incluso convulsiones. También produce efectos indeseables no neurológicos como ictericia (coloración amarillenta de la piel), fiebre alta, anemia aplásica, hipersensibilidad dérmica, hipotensión, incremento de peso y en casos extremos "síndrome neuroléptico maligno" que puede llevar a la muerte. Los neurolépticos aparecieron en los años cincuenta, actualmente existen nuevas formas de presentación que reducen estos efectos secundarios como la Clizamina o la Risperidona, gracias a este avance los pacientes no abandonan tan fácilmente el tratamiento, pues no sufren tantas molestias.
Se trata de un trastorno que comparte características de la esquizofrenia y del trastorno bipolar y suele tener, también, un pronóstico intermedio entre los dos.
Es una alteración en la que se presentan simultáneamente un episodio afectivo y los síntomas de la fase activa de la esquizofrenia, y está precedida o seguida por al menos 2 semanas de ideas delirantes o alucinaciones sin síntomas importantes de alteración del estado de ánimo.
se caracteriza por una presentación sintomática equivalente
a la esquizofrenia, excepto por la duración . La alteración dura 1 a 6 meses y por la ausencia del requerimiento de que exista un deterioro funcional.

La presencia de una o más ideas delirantes que persisten durante al menos 1 mes. No debe realizarse el diagnóstico de trastorno delirante si el sujeto ha presentado alguna vez ideas delirantes . Si hay alucinaciones visuales o auditivas, no son importantes, y puede haber alucinaciones táctiles u olfatorias (y ser importantes).

Establecen una duración mínima de 3 meses.

El concepto «rareza»: las ideas delirantes se califican como extrañas sin son claramente improbables, incomprensibles y si no derivan de experiencias de la vida cotidiana (p.ej.). Por el contrario, las ideas delirantes no extrañas se refieren a situaciones que es posible que se den en la vida real (p. ej.). En otros, el deterioro es importante e incluye una actividad laboral escasa o nula y aislamiento social. Cuando hay una actividad psicosocial pobre en el trastorno delirante, ésta deriva directamente de las mismas creencias delirantes. (P. ej.). Una característica habitual de los sujetos con trastorno delirante es la aparente normalidad de su comportamiento y de su aspecto cuando sus ideas delirantes no son cuestionadas o puestas en juego.
Subtipos
Puede especificarse en base al tema delirante que predomine:
Tipo erotomaníaco
. Cuando el tema central es que otra persona está enamorada del sujeto. La idea delirante suele referirse a un amor romántico idealizado y a una unión espiritual, más que a la atracción sexual. Frecuentemente, la persona ocupa un status más elevado (p. ej.), puede ser un completo extraño. Son habituales los intentos por contactar con el objeto de la idea delirante. A veces, la idea delirante se mantiene en secreto. Los varones, se ven envueltos en problemas legales a causa de sus intentos por conseguir el objeto de su idea delirante o de sus inentos por «rescatarle» de algún peligro imaginario.
Tipo de grandiosidad.
Cuando el tema central es la convicción de tener algún extraordinario (no reconocido) talento o intuición, o de haber hecho un descubrimiento importante. Puede tener la idea delirante de mantener una relación especial con alguien importante (p. ej.) o de ser una persona importante. Las grandiosas pueden tener un contenido religioso (p. ej.).
Tipo celotípico.
Cuando el tema central es que el cónyuge o amante es infiel. Aparece sin ningún motivo y se basa en inferencias erróneas que se apoyan en pequeñas «pruebas» (p. ej.), que son guardadas y utilizadas para justificar. Suele discutir con el cónyuge e intenta intervenir en la infidelidad imaginada (p. ej.).
Tipo persecutorio
. Cuando el tema central se refiere a la creencia del sujeto de que está siendo objeto de una conspiración, es engañado, espiado, seguido, envenenado o drogado, calumniado maliciosamente, perseguido u obstruido en la consecución de sus metas a largo plazo. Pequeñas trivialidades pueden ser exageradas y convertidas en el núcleo de un sistema delirante. Frecuentemente, el núcleo de la idea delirante es alguna injusticia que debe ser remediada mediante una acción legal y puede enzarzarse en repetidos intentos por obtener una satisfacción apelando a los tribunales y otras instituciones gubernamentales. Son a menudo resentidos e irritables y pueden reaccionar de forma violen-
ta contra los que creen que les están haciendo daño.
Tipo mixto
. Cuando no hay ningún tema delirante que predomine.
Tipo no especificado.
Cuando la creencia delirante dominante no puede ser determinada con claridad o cuando no está descrita en los tipos específicos
Tipo somático.
Cuando el tema central se refiere a funciones o sensaciones corporales. Pueden presentarse de diversas formas. Las más habituales son la convicción de que el sujeto emite un olor insoportable por la piel, la boca, el recto o la vagina; que tiene una infestación por insectos en o den- tro de la piel; que tiene un parásito interno; que algunas partes del cuerpo tienen evidentes malformaciones o son feas (en contra de lo observable), o que hay partes del cuerpo (p. ej.) que no funcionan.
Se pueden producir problemas sociales, conyugales o laborales como consecuencia. Sus interpretaciones de estos acontecimientos son consistentes con las creencias delirantes. Muchos sujetos desarrollan un estado de ánimo irritable o disfórico, puede interpretarse como una reacción a sus creencias delirantes. Puede haber accesos de ira o comportamiento violento, en especial en los tipos persecutorio y celotípico. Pueden producirse problemas legales en los tipos erotomaníaco y celotípico. Los sujetos del tipo somático pueden verse sometidos a pruebas y exploraciones médicas innecesarias. Sufren depresiones cada vez más fuertes.
El trastorno delirante puede asociarse al trastorno obsesivo-compulsivo, al trastorno dismórfico y a los trastornos paranoide, esquizoide o por evitación de la personalidad.
Síntomas y trastornos asociados
Síntomas dependientes de la cultura y el sexo
Al evaluar la posible presencia debe tenerse en cuenta la historia cultural y religiosa del sujeto. Algunas culturas tienen creencias ampliamente difundidas y culturalmente aceptadas que pueden ser consideradas delirantes. También varía en diferentes culturas y subculturas. El trastorno delirante celotípico es más frecuente en varones que en mujeres, pero no hay diferencias genéricas importantes en la frecuencia.
Es raro en el marco clínico y el trastorno explica el 1-2 % de los ingresos en hospitales psiquiátricos. Se carece de información precisa acerca de la prevalencia en la población, pero la estimación más alta es de alrededor del 0,03 %. Debido al inicio tardío, el riesgo de morbilidad (Proporción de personas que enferman en un sitio y tiempo determinado) a lo largo de la vida puede estar entre el 0,05 y el 0,1 %.
Prevalencia
Curso
Patrón familiar
Generalmente, la edad de inicio es mas o menos a mediados de la edad adulta. El curso es muy variable. Suele ser crónico, sobretodo en tipo persecutorio, aunque a menudo se producen oscilaciones en la intensidad de las creencias delirantes. Pueden haber largos períodos de remisión, seguidos de recaídas. También puede remitir en unos pocos meses sin recaídas.
Es más frecuente en familiares de sujetos con esquizofrenia mientras que otros estudios no han encontrado una relación familiar entre el trastorno delirante y la esquizofrenia. Los trastornos paranoide y por evitación pueden ser frecuentes en los familiares biológicos de primer grado(padres e hijos) de los sujetos con trastorno delirante.
Diagnóstico diferencial
Difícil distinguir los trastornos del estado de ánimo con síntomas psicóticos del trastorno delirante, porque los síntomas psicóticos asociados a los trastornos del estado de ánimo suelen implicar la presencia de ideas delirantes no extrañas, y el trastorno delirante frecuentemente lleva asociados síntomas afectivos. Si los síntomas que cumplen los criterios para un episodio afectivo están presentes durante una parte sustancial de la alteración delirante (p. ej.), entonces el diagnóstico apropiado es trastorno psicótico no especificado, acompañado por el de trastorno depresivo no especificado o el de trastorno bipolar no especificado.
Trastorno obsesivo-compulsivo. La capacidad de los sujetos para reconocer que las obsesiones o las compulsiones son excesivas o irrazonables. La realidad puede perderse y la obsesión puede alcanzar proporciones delirantes (p. ej.).

En el trastorno paranoide de la personalidad no hay creencias delirantes persistentes o bien definidas. Siempre que una persona con un trastorno delirante tenga un trastorno previo de la personalidad.
Sólo se establece cuando la idea delirante no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia o a una enfermedad médica. Un delirium, una demencia o un trastorno psicótico debido a enfermedad médica pueden presentarse con síntomas que sugieren un trastorno delirante. Por ejemplo, las ideas delirantes persecutorias simples (p. ej.) serían diagnosticadas como una demencia tipo Alzheimer, con ideas delirantes.
Un trastorno psicótico inducido por sustancias, especialmente el debido a estimulantes como las anfetaminas o la cocaína, puede ser idéntico en su sintomatología,pero se diferencia por la relación cronológica del consumo de la sustancia con el inicio y la remisión de las creencias delirantes.
Puede distinguirse de la esquizofrenia y del trastorno esquizofreniforme por la ausencia de los demás síntomas característicos de la fase activa de la esquizofrenia (p. ej.). Comparado con la esquizofrenia, el trastorno delirante suele producir menos deterioro de la actividad laboral y social.
Los sujetos con un trastorno psicótico compartido. En el trastorno psicótico compartido las ideas delirantes aparecen en el contexto de una
relación muy estrecha con otra persona, son formalmente idénticas a las de esa otra persona y se
atenúan o desaparecen cuando el sujeto con el trastorno psicótico compartido es separado del su-
jeto con el trastorno psicótico primario. El trastorno psicótico breve se diferencia por el hecho de que los síntomas delirantes duran menos de 1 mes.
Difícil diferenciar la hipocondría . En la hipocondría, el temor o la preocupación de tener una enfermedad grave se sostienen con una intensidad menor que en el trastorno delirante (p. ej.).

El trastorno dismórfico implica una preocupación por algún defecto imaginario en el aspecto físico. Muchos sujetos sostienen sus creencias con una intensidad menor que la delirante y reconocen que la visión que tienen de su aspecto está distorsionada.
Criterios para el diagnóstico
A. Ideas delirantes no extrañas (p. ej.) por lo menos 1 mes de duración.
B. Nunca se ha cumplido el Criterio A para la esquizofrenia.
Nota:
Puede haber alucinaciones táctiles u olfatorias
C. La actividad psicosocial no está deteriorada de forma significativa y el comportamiento no es raro ni extraño.
D. Si se han producido episodios afectivos simultáneos a las ideas delirantes, su duración total ha sido breve en relación con la duración de los períodos delirantes.
E. La alteración no se debe a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej.) o a enfermedad médica.
Distinguir de los patrones de respuesta culturalmente admitidos.
Síntomas dependientes de la cultura
Prevalencia
Los escasos datos sugieren que es poco frecuente.
Curso
Patrón familiar
Algunos datos sugieren que el trastorno psicótico breve puede estar relacionado con los trastornos del estado de ánimo, mientras que otros datos apuntan a que puede ser distinto tanto de la esquizofrenia como de los trastornos del estado de ánimo.
El trastorno psicótico inducido por sustancias, el delirium inducido por sustancias y la intoxicación por sustancias se distinguen del trastorno psicótico breve por que la sustancia se considera etimológicamente relacionada con los síntomas psicóticos. Para llegar a esta conclusión son útiles los análisis de laboratorio. No puede hacer el diagnóstico de trastorno psicótico breve si los síntomas psicóticos son atribuibles a un episodio afectivo.
Si persisten durante 1 mes o más, el diagnóstico será trastorno esquizofreniforme, trastorno delirante, trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos o trastorno psicótico no especificado, dependiendo de los demás síntomas.

Eltrastorno esquizofreniforme es difícil cuando los síntomas psicóticos han remitido antes de 1 mes en respuesta a un tratamiento farmacológico. Puesto que los episodios recidivantes del trastorno psicótico breve son raros, hay que prestar atención a la posibilidad de que un trastorno recidivante sea la causa de cualquier episodio psicótico recidivante.
Trastorno facticio, con síntomas psicológicos, puede parecerse a un trastorno psicótico breve, pero son producidos intencionadamente. La simulación implica síntomas aparentemente psicóticos, generalmente hay pruebas de que la enfermedad fue fingida con una finalidad comprensible.

En algunos sujetos con trastornos de la personalidad los factores psicosociales estresantes pueden provocar períodos breves y de síntomas psicóticos. Son transitorios y no tributarios. Si los síntomas psicóticos persisten durante por lo menos 1 día, se debe realizar el diagnóstico adicional de trastorno psicótico breve.

La máxima duración de estos episodios psicóticos breves varía en función del tipo de síntomas . El DSM-IV propone una duración máxima de 1 mes.
Criterios para el diagnóstico
A. Presencia de uno (o más) de estos síntomas:
(1) ideas delirantes
(2) alucinaciones
(3) lenguaje desorganizado (p. ej., disperso o incoherente)
(4) comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
No incluir un síntoma si es un patrón de respuesta culturalmente admitido.
B. La duración es de al menos 1 día, pero inferior a 1 mes, con retorno completo al nivel premórbido de actividad.
C. La alteración no es atribuible a un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos, a un trastorno esquizoafectivo o a esquizofrenia y no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o de una enfermedad médica.
Tipos:
Con desencadenante(s) grave(s) (psicosis reactiva breve):
si los síntomas psicóticos se presentan poco después y en respuesta a acontecimientos que, solos o en conjunto, serían estresantes para cualquier persona.
Sin desencadenante(s) grave(s):
si los síntomas no se presentan poco después o no hay una respuesta a acontecimientos estresantes para cualquier persona.
Consiste en una idea delirante que se desarrolla en un sujeto implicado en una relación estrecha con otra persona (suele denominarse «inductor» o «caso primario») que padece un trastorno psicótico con ideas delirantes. El sujeto pasa a compartir las creencias delirantes del caso primario en parte o en su totalidad. La idea delirante no se explica mejor por la presencia de otro trastorno psicótico (p. ej.,) ni de un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos y no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej.) o a una enfermedad médica (p. ej.). El diagnóstico más frecuente del caso primario es esquizofrenia. El contenido de las creencias delirantes compartidas dependerá del diagnóstico del caso primario y puede incluir creencias delirantes relativamente extrañas (p. ej.), ideas delirantes congruentes con el estado de ánimo (p. ej., que el caso primario va a recibir próximamente un contrato de 2 millones de dólares para hacer una película, lo que va a permitir que la familia se compre una casa mucho mayor y con piscina), a las ideas delirantes no extrañas características del trastorno delirante (p. ej.). El caso primario en el trastorno psicótico compartido es el dominante en la relación e impone el sistema delirante a la segunda persona, más pasiva e inicialmente sana. Con frecuencia, los sujetos que llegan a compartir las creencias delirantes son familiares o el cónyuge y han vivido durante largo tiempo con el caso primario, algunas veces en un relativo aislamiento social. Si la relación con el caso primario es interrumpida, las creencias delirantes del otro sujeto suelen disminuir o incluso llegan a desaparecer.
El trastorno psicótico compartido puede presentarse en un número mayor de individuos, sobretodo en situaciones familiares en las que uno de los padres es el caso primario y los hijos adoptan las creencias delirantes del progenitor.

No suelen darse otros aspectos raros o inhabituales en el comportamiento.


Hay muy poca información. Es raro en el marco clínico, aunque en algunos casos pasan desapercibidos. Algunos datos sugieren que es más frecuente en las mujeres.


La edad de inicio habitual es muy variable. Si no se interviene, el curso suele ser crónico, porque se presenta en relaciones prolongadas y resistentes al cambio.
Síntomas y trastornos asociados
Prevalencia
Curso
Son muchas las que pueden causar algún tipo de trastorno psicótico. Destacamos, las enfermedades neurológicas, las enfermedades endocrinas, las enfermedades metabólicas, alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico, enfermedades hepáticas o renales y trastornos autoinmunes con afectación del sistema nervioso central. Entre ellas las que más se asocian a ideas delirantes son las que afectan a estructuras subcorticales o del lóbulo temporal.
Enfermedades médicas asociadas
Alucinaciones y las ideas delirantes debidas a los efectos fisiológicos de una enfermedad médica.
Las alucinaciones pueden ser visuales, olfativas, gustativas, táctiles o auditivas(p.ej.olfativa: cuando piensas que huele a goma quemada y no es cierto o auditiva: cuando crees que te han dicho algo y no es real). Las alucinaciones olfativas son muy sugerentes de epilepsia (pérdida brusca del conocimiento y convulsiones) del lóbulo temporal.
No se establece el diagnóstico de trastorno psicótico debido a enfermedad médica si el sujeto conserva el juicio de realidad para la alucinación y se da cuenta de que son causadas por la enfermedad médica. Las ideas delirantes pueden ser de temas muy diversos los más frecuentes son los persecutorios. Los sujetos con lesiones cerebrales parietales derechas pueden no reconocer partes de su propio cuerpo hasta un extremo delirante (síndrome de omisión contralateral).

Para determinar si el trastorno psicótico es debido a una enfermedad médica,hay que establecer la presencia de dicha enfermedad. También la alteración psicótica está etiológicamente relacionada con la enfermedad a través de un mecanismo fisiológico. Una consideración es una asociación temporal entre el inicio de la enfermedad médica y la del trastorno psicótico. Otra es la presencia de síntomas atípicos en un trastorno psicótico primario (p. ej., edad de inicio atípica o presencia de alucinaciones visuales u olfativas). Se debe considerar si la alteración se explica mejor por la presencia de un trastorno psicótico primario, un trastorno inducido por sustancias u otro trastorno mental primario
Características diagnósticas
Subtipos
Enfermedades médicas asociadas

Para indicar los síntomas predominantes.­ Si hay ideas delirantes y alucinaciones, se codificará lo que predomine:
Con ideas delirantes: Se usa este subtipo si predominan las ideas delirantes.
Con alucinaciones: Se usa este subtipo si predominan las alucinaciones.
Son diversas las enfermedades médicas que pueden causar síntomas psicóticos, entre las que se incluyen enfermedades neurológicas enfermedades endocrinas, enfermedades metabólicas alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico, enfermedades hepáticas o renales y trastornos autoinmunes con afectación del sistema nervioso central. Las que más se asocian a la ideas delirantes son las que afectan al lóbulo temporal.
Diagnóstico diferencial
Criterios para el diagnóstico
A. Alucinaciones o ideas delirantes acusadas.
B. A partir de la historia clínica, la exploración física o las pruebas de laboratorio, hay pruebas de que la alteración es un efecto fisiológico directo de una enfermedad médica.
C. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental.
D. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de un delirium.
El trastorno psicótico debido a enfermedad ha de distinguirse de un trastorno psicótico primario (p. ej.). No puede demostrarse la existencia de ninguna enfermedad médica asociada de una forma etiológica. La edad tardía de inicio (p. ej., la aparición de ideas delirantes por primera vez en un sujeto de más de 35 años) y la ausencia de antecedentes personales o familiares de esquizofrenia o de trastorno delirante sugieren la conveniencia de una evaluación completa para descartar el diagnóstico de un trastorno psicótico debido a enfermedad médica.

Las alucinaciones auditivas que implican voces que pronuncian frases complejas son más características de la esquizofrenia. En cambio, las visuales, olfatorias indican la existencia de un trastorno psicótico debido a enfermedad médica o de un trastorno psicótico inducido por sustancias.

El trastorno psicótico no especificado se diagnostica cuando no se puede determinar si la alteración psicótica es primaria, inducida por sustancias o debida a enfermedad médica.
Las alucinaciones y las ideas delirantes son habituales en el contexto de un delirium; sin embargo, no se realiza un diagnóstico independiente de trastorno psicótico debido a enfermedad médica si la alteración aparece exclusivamente en el transcurso de un delirium. En el caso de que las ideas delirantes aparezcan en el transcurso de una demencia tipo Alzheimer o de una demencia vascular, se establece el diagnóstico de demencia tipo Alzheimer o demencia vascular del subtipo con ideas delirantes y no se establece un diagnóstico independiente de trastorno psicótico debido a enfermedad médica.

Si hay una mezcla de tipos diferentes de síntomas (p. ej., psicóticos y de ansiedad), el diagnóstico es trastorno psicótico debido a enfermedad médica, porque en estos casos habitualmente predominan los síntomas psicóticos.
Si hay pruebas de consumo reciente o prolongado de alguna sustancia (incluyendo medicamentos con efectos psicotrópicos), o de abstinencia de sustancias, o de exposición a un tóxico (p. ej., intoxicación por LSD, abstinencia de alcohol), hay que considerar el posible trastorno psicótico inducido por sustancias.

Los síntomas que se presentan en 4 semanas de una intoxicación o abstinencia de alguna sustancia pueden ser un trastorno psicótico inducido por sustancias, dependiendo del tipo, la duración o la cantidad de la sustancia que se haya usado. Si la alteración es debida tanto a enfermedad médica como al consumo de alguna sustancia, pueden realizarse ambos diagnósticos.
Subtipos y especificaciones
Sustancias específicas
Diagnóstico diferencial
Categorías de los trastornos:
Trastorno psicótico debido al consumo de sustancias psicoactivas: si los síntomas psicóticos aparecen durante las primeras 2 semanas de consumo.
Trastorno psicótico de inicio tardío debido al consumo de sustancias psicoactivas: si éstos aparecen entre las 2 y las 6 semanas de haberse iniciado el consumo. Duración máxima de 6 meses.
Criterios para el diagnóstico
A. Alucinaciones o ideas delirantes.
B. A partir de la historia clínica, la exploración física o los exámenes de laboratorio, hay pruebas de (1) o (2):
(1) las alucinaciones o ideas delirantes aparecen durante o en el mes siguiente a una intoxicación por o abstinencia de sustancias.
(2) el consumo de un medicamento está etiológicamente relacionado con la alteración.
C. La alteración no se explica mejor por la presencia de un trastorno psicótico no inducido por sustancias. Las pruebas de que los síntomas no son atribuibles a un trastorno psicótico no inducido por sustancias pueden ser las siguientes: los síntomas preceden al inicio del consumo de la sustancia (o al consumo del medicamento); los síntomas persisten durante un período sustancial de tiempo (p. ej., alrededor de 1 mes) tras la abstinencia aguda o la intoxicación grave, o son claramente excesivos en relación con lo que cabría esperar por el tipo o la cantidad de la sustancia utilizada o la duración de su uso, o hay otros datos que sugieren la existencia de un trastorno psicótico no inducido por sustancias (p. ej., una historia de episodios recidivantes no relacionados con sustancias).
D. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de un delirium.
Pueden emplearse los siguientes subtipos para indicar el síntoma predominante:
Con ideas delirantes. Este subtipo se emplea si predominan las ideas delirantes.
Con alucinaciones. Este subtipo se emplea si predominan las alucinaciones.
El contexto en el que se hayan iniciado los síntomas psicóticos puede indicarse utilizando las especificaciones siguientes:
De inicio durante la intoxicación
. Se debe usar esta especificación si se cumplen los criterios para la intoxicación por la sustancia y si los síntomas aparecen durante el síndrome de intoxicación.
De inicio durante la abstinencia.
Se debe usar esta especificación si se cumplen los criterios para la abstinencia de la sustancia y si los síntomas aparecen durante o poco después del síndrome de abstinencia.
Pueden presentarse con la intoxicación de: alcohol; alucinógenos; anfetaminas y sustancias de acción similar; Cannabis; cocaína; fenciclidina y sustancias de acción similar; inhalantes; opiáceos (meperidina); sedantes, hipnóticos y ansiolíticos, y otras sustancias o desconocidas. Pueden presentarse en asociación con la abstinencia de: alcohol; sedantes, hipnóticos y ansiolíticos, y otras sustancias o desconocidas. El inicio del trastorno varía dependiendo de la sustancia.(p.ej.,) Las alucinaciones pueden presentarse en cualquier modalidad.(p.ej.,) Las alucinaciones auditivas son las voces, pero también pueden haber alucinaciones visuales o táctiles.
Los trastornos psicóticos inducidos por la intoxicación por anfetamina y cocaína comparten características clínicas.
Las ideas delirantes de persecución pueden aparecer poco después del consumo de anfetamina o de simpaticomiméticos de acción similar. La alucinación de larvas o gusanos que pululan por la piel o debajo de ésta (formicación) puede conducir al rascado y a producir extensas escoriaciones de la piel.
El trastorno psicótico inducido por Cannabis puede aparecer poco después del consumo de Cannabis y normalmente implica la presencia de ideas delirantes de persecución. Es poco frecuente. Puede haber una marcada ansiedad, labilidad emocional, despersonalización y amnesia posterior. Las alucinaciones de intoxicación por Cannabis son poco frecuentes excepto cuando se alcanzan niveles sanguíneos altos.
Sustancias como las anfetaminas, la fenciclidina y la cocaína provocan estados psicóticos temporales que algunas veces persisten durante semanas o incluso más, a pesar de retirar el agente causal y de instaurar un tratamiento con neurolépticos.
Algunos medicamentos provocan síntomas psicóticos (p.ej.)
A veces es necesario un cambio en el tratamiento de la enfermedad médica (p. ej.,) para determinar si el medicamento es el agente causal. Si la alteración es debida tanto a enfermedad médica como al consumo de una sustancia, deben realizarse ambos diagnósticos (p. ej.,). Cuando no hay datos suficientes para determinar si los síntomas psicóticos son inducidos por sustancias o debidos a enfermedad médica, o si son primarios (p. ej.,), se hablará de trastorno psicótico no especificado.
Se debe realizar un diagnóstico de trastorno psicótico inducido por sustancias. Los sujetos intoxicados por estimulantes, Cannabis, el opiáceo meperidina o la fenciclidina, o bien quienes estén realizando una retirada de alcohol o sedantes, pueden experimentar percepciones alteradas (luces centelleantes, sonidos, ilusiones visuales) que reconocen como efectos de la droga. Si el juicio de realidad de estas experiencias permanece intacto (p. ej.,) el diagnóstico será intoxicación o abstinencia de sustancias, con alteraciones perceptivas (p. ej.,). Los flashbacks alucinatorios que pueden aparecer largo tiempo después de haber dejado de usar alucinógenos son diagnosticados como trastorno perceptivo persistente por alucinógenos. Además, si los síntomas psicóticos inducidos por sustancias aparecen exclusivamente en el transcurso de un delirium, como ocurre en algunas formas de abstinencia de alcohol, los síntomas psicóticos son considerados un síntoma asociado al delirium.
El trastorno psicótico primario por el hecho de considerar que hay una sustancia que está etiológicamente relacionada con los síntomas.
Un trastorno psicótico inducido por sustancias debido a un tratamiento prescrito por una enfermedad mental o médica general debe iniciarse mientras el sujeto está tomando la medicación (o durante la retirada si es que hay un síndrome de abstinencia asociado a dicha medicación). Una vez interrumpido el tratamiento ha sido, los síntomas psicóticos normalmente remiten al cabo de unos días o de algunas semanas (dependiendo de la vida media de la sustancia y de la existencia de un síndrome de abstinencia). Si los síntomas persisten más allá de 4 semanas, hay que considerar otras posibles causas de los síntomas psicóticos. Puesto que los sujetos con enfermedades médicas suelen tomar medicamentos para estas enfermedades, el clínico debe considerar la posibilidad de que los síntomas psicóticos estén causados por las consecuencias psicológicas de la enfermedad médica más que por la medicación, en cuyo caso se diagnostica trastorno psicótico debido a enfermedad médica.
La característica esencial es la presencia de alucinaciones o ideas delirantes que se consideran efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej.,). No se incluyen las alucinaciones cuando el sujeto es consciente de que son provocadas por una sustancia, ya que éstas deben diagnosticarse como intoxicación por sustancias o abstinencia de sustancias. Este diagnóstico debe realizarse en lugar del de intoxicación por sustancias o abstinencia sólo si los síntomas son excesivos en relación con los habitualmente asociados con el síndrome de intoxicación o de abstinencia, y cuando los síntomas son de suficiente gravedad como para merecer atención clínica independiente.
Se distingue de un trastorno psicótico primario. En cuanto a las drogas de abuso, tiene que haber pruebas de intoxicación o abstinencia. Los trastornos psicóticos inducidos por sustancias sólo se producen en asociación con estados de intoxicación o abstinencia, mientras que los trastornos psicóticos primarios pueden preceder el inicio del consumo de la sustancia o pueden producirse tras largos períodos de abstinencia. Una vez iniciados, los síntomas psicóticos pueden continuar mientras continúe el consumo de la sustancia. En algunas sustancias puede aparecer con retraso, el inicio puede darse hasta 4 semanas después del abandono de la sustancia. Otra consideración es la referente a la presencia de características atípicas para un trastorno psicótico primario (p. ej.,).
9 de cada 10 alucinaciones no auditivas son producto de un trastorno psicótico inducido por sustancias o de un trastorno psicótico debido a enfermedad médica.
Por el contrario, los factores que sugieren que los síntomas psicóticos son atribuibles a un trastorno psicótico primario incluyen la persistencia de los síntomas psicóticos durante un período sustancial de tiempo (p. ej.) tras el final de la intoxicación o la abstinencia de la sustancia, la aparición de síntomas que son claramente excesivos en relación con lo que cabría esperar por el tipo o la cantidad de la sustancia utilizada o la duración del uso, o una historia de trastornos psicóticos primarios recidivantes. Incluso en una persona con intoxicación o abstinencia se han de tener en cuenta otras posibles causas de síntomas psicóticos, ya que los problemas por consumo de sustancias no son raros entre las personas con trastornos psicóticos (presumiblemente) no inducidos por sustancias.
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