Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

1. Modernidad y posmodernidad

No description

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of 1. Modernidad y posmodernidad

Tradición/Modernidad/Postmodernidad/¿?
Aquí tomaremos la tensión entre Tradición/Modernidad/Postmodernidad/¿? como una matriz analítica (más que como periodos históricos delimitados), cuyas fases están asociadas con una explicación particular del mundo. Lo anterior es importante porque incide en los contornos de la teoría política y, por ende, en las distintas concepciones que revisaremos en torno a la cultura política.
Una explicación del mundo centrada en lo divino
Una explicación del mundo centrada en la Razón
Tantas explicaciones del mundo como sujetos
¿De qué manera nos resulta útil esta matriz analítica?
Pensemos en los efectos que ésta produce en la Teoría Política
Teorías política asociadas con el individualismo
La perspectiva individualista es una herencia de la modernidad, que asume un ejercicio del poder orientado a influenciar a la población para que persiga objetivos comunes o para que adopte normas particulares que dirijan y ordenen la vida colectiva. Toma al individuo como su principal unidad de análisis (i. e. ejerce el poder y al mismo tiempo es objeto de éste).
Uno de los principales supuestos de esta perspectiva asume que los individuos (autónomos y soberanos) se involucran en actividades voluntarias y racionales enfocadas a satisfacer sus propios intereses, en una constante interacción con otros individuos. Ello es precisamente lo que conforma las comunidades políticas (y lo que constituye el centro de análisis de la teoría política asociada con esta perspectiva: cómo emerge una comunidad política en un entorno individualista).
Desde la perspectiva individualista, el estudio del poder se despliega en tres grandes aristas:
La naturaleza y el grado de poder ostentado por individuos en particular (i. e. las élites políticas)
La naturaleza de los procesos políticos y de las instituciones que gestionan y distribuyen el poder ostentado por los individuos (i. e. los procesos electorales).
Los estándares morales y racionales que los individuos deben aplicar mientras ejercen el poder o se resisten a éste (i. e. los derechos civiles).

Bajo esta perspectiva, la vida colectiva, es decir, política, es vista como la suma de las distintas acciones llevadas a cabo por los individuos (que interactúan).
Hobbes vs Locke
Aún cuando ambos comparten una mirada similar sobre el individuo, postulan distintas configuraciones de la comunidad política: por un lado tenemos el absolutismo político promovido por Hobbes y encarnado en el Leviatán, mientras que por el otro lado observamos una política anclada en la autonomía y el constitucionalismo, las libertades civiles y la imposición lockeniana de límites al gobierno.
Ahora bien, ¿cuáles son las limitaciones de la perspectiva indivdualista?
En principio, la política no sólo alude al modo en que los individuos buscan satisfacer sus necesidades en un contexto de recursos escasos, como pareciera sugerir la perspectiva individualista (los individuos hacen la política y no a la inversa). No obstante, rercordemos que la política también juega un papel crucial en la estructuración de estas necesidades, y en la determinación del papel que éstas desempeñan. La política precede y sobrepasa a la mera satisfacción de las necesidades, a la distribución de los recursos. Incide, en las relaciones que sostenemos, e incluso en la arquitectura de la propia subjetividad.
Esto nos abre la puerta para ingresar en la discusión postmoderna en torno a la teoría política. Para ésta (asociada en principio con el comunitarismo) la política no es sólo un asunto de llevar a cabo lo que se requiere para obtener lo que se desea/se necesita, sino que también alude al ser y al proceso de convertirse en lo que uno es. La política también es un tema relativo a las identidades.
Uno de los núcleos que estructuran la visión postmoderna de la teoría política alude, precísamente, a plantear desafíos a las identidades derivadas de las instituciones políticas y sociales modernas (i. e. la producción de las diferencias).
El contraste entre el enfoque moderno y el enfoque postmoderno produce dos grandes preguntas:
¿Qué poder ejercen unos individuos sobre otros, en un entorno social, para lograr conseguir sus objetivos y satisfacer sus intereses?
¿Qué poder ejerce el entorno social sobre los individuos para que éstos construyan sus identidades?
Teorías políticas asociadas con el estructuralismo
Una pregunta central para esta perspectiva tiene que ver con la la influencia que ejerce la tradición (es decir, el conjunto de instituciones, costumbres, prácticas, etc.). Se parte del supuesto que las estructuras sociales inciden en el modo en que pensamos el mundo, y en la manera en que nos pensamos a nosotros mismos.
¿Cuáles serían las consecuencias de la perspectiva estructuralista para la teoría política?
En principio, quienes suscriben la perspectiva estructuralista suscriben la idea de que las estructuras sociales determinan en buena medida los comportamientos e interacciones de los miembros de una sociedad. En consecuencia, el orden social (que es derivado de la política) estaría en función de la configuración de las estructuras sociales.
En la medida en que las estructuras sociales se internalizan producen "esquemas" (de Kant a Bourdieu) que tienden a organizar el mundo (político).
Hay otros autores que buscan matizar la visión determinista que prevalece tanto en la perspectiva estructuralista como en la perspectiva individualista (i. e. Giddens y la estructuración).
Teorías post-estructuralistas
A diferencia de lo que ocurre tanto con la perspectiva individualista como con la estructuralista, la visión post-estruturalista rechaza la idea de que las estructuras sociales son fijas o evolucionan de acuerdo con patrones históricos determinados. También rechazan la idea de que el poder es una herramienta utilizada por los actores individuales para satisfacer sus intereses elegidos de manera libre.
Quienes suscriben la postura post-estructuralista asumen que el poder no emana sólo de las instituciones estables (i. e. parentesco, clases), sino que éste se encuentra disperso y fluye por todo el cuerpo social.
Ello configura una mirada "perspectivista" que pone en suspenso las pretensiones de objetividad derivadas de la postura positivista que enmarcó el surgimiento de la ciencia social. Dicha perspectiva postula, entre muchas otras cosas, una posición que invita a reconfigurar la propia noción desde la que entendemos el campo político. La ideología adquiere una relevancia inusitada (i. e. la imposición del pensamiento de las élites).
Más adelante en el curso profundizaremos en estos argumentos...
Tarea: Leer "What is political", de Mark E. Warren, y la introducción de "The democratic paradox" de Chantal Mouffe (si alcanzan a leer el 1er capítulo está perfecto).
Tantas explicaciones del mundo como sujetos
Full transcript