Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU EN LA VIDA DEL CATEQUISTA

Dones del Espiritu Santo, que Dios nos da para contruir la Iglesia con la formación catequetica
by

francisco sanchez

on 13 April 2013

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU EN LA VIDA DEL CATEQUISTA

Los frutos del Espíritu en la vida del catequista Gálatas 5, 22 «El fruto del Espíritu es caridad, alegría, paz, comprensión de los demás, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo.» Ser catequista es anunciar la Palabra de Jesús, dar testimonio del Evangelio, con nuestra palabra y nuestra vida. ES HACER SONAR Y RESONAR EN NUESTROS CORAZONES EL MENSAJE DE SALVACÍON Y EL AMOR DE DIOS COMO PROMESA PARA TODOS. Y QUE ESE SONIDO LO ESCUCHEN TODOS CON ESPERANZA Y ALEGRÍA El origen de la palabra catequista es «hacer resonar». La imagen con que asociamos este significado tan motivador de ser catequista, es «con una campana». ¿Alguien recuerda alguna vez que se guío por una campana… Alguien se dejo conducir por el sonido el repique de una campana? Yo me acuerdo mucho de dos: La campana de la parroquia... Marcaba las horas del día sobre todo a las doce al medio día para rezar el ANGELUS y sonaba con fuerza antes de cada misa dominical llamando a la comunidad. La campana de la escuela... Señalaba el comienzo (¡alegría!) del recreo, y también su finalización (no tanta alegría...) La campana era una señal, con su tañido nos hablaba de otra realidad más importante y trascendente que su sonido mismo. Ser catequista tiene mucho que ver con ser campana. Nuestro sonido osea (nuestra vida, nuestra palabra, nuestro testimonio con los niños y niñas de nuestros centros) debe ser capaz de evocar algo más importante que nos trasciende: la Palabra de Dios el encuentro con Jesús Estas dos cosas, provocan el ir configurándonos en otros Cristos.. El sonido de la campana es signo... y también lo es nuestra misión de catequista. Signos de vida nueva a la que Dios nos invita Signo de la compañía de Dios de su presencia de su cercanía, que nos da la certeza de que camina a nuestro lado y que no es indiferente a las cosas que pasan en el mundo. signo de la comunidad que nace en torno a: la palabra la oración la enseñanza los sacramentos el compartir El catequista vive animado por el Espíritu de Jesús, pide su guía y su aliento para ser fiel a su misión y poder anunciar el Evangelio. ¿Cómo está «sonando» nuestra campana en estos tiempos? ¿Estamos dando los frutos con los dones que el Espíritu nos ha dado y que Dios espera de nosotros? Para trabajar en grupos

Los frutos del Espíritu en la vida del catequista
Leemos el texto de Gálatas 5, 22 Recortamos siete campanas de cartulina y le ponemos a cada una el nombre de uno de los frutos del Espíritu (conviene que las campanas sean grandes).

Nos dividimos en parejas (y si somos pocos cada uno trabaja con una campana). A cada pareja se le da una campana y la siguiente guía: • Escribir una pequeña oración que comience con la frase: «Espíritu de Jesús ayúdanos a ser campana de...»
Entre todos escribir una nueva campana con un compromiso común a intentar vivir como catequistas. Colgar esa campana en un lugar visible dentro de la parroquia, colegio o capilla.
Terminar con un canto al Espíritu Santo. • ¿Qué significa ser campana de caridad, alegría, paz... (Cada uno completa según su campana) en la vida de un catequista? • Nombrar tres actitudes que como catequista ayudan a que suene, esa campana. • Nombrar tres actitudes que como catequista no ayudan a que la campana suene, actitudes que ahogan ese fruto, que no lo muestran, que no lo transmiten. Las actitudes y la oración se escriben dentro de la campana de cartulina.

Se pone en común lo trabajado en los grupos (o individualmente si son pocos). En ronda realizamos una oración compartida. Si es posible tener una campana de verdad, a medida que cada catequista va haciendo su oración personal en voz alta, al terminar hace sonar la campana y se la pasa al de al lado.
Full transcript