Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

NORMAS LENINISTAS DE ORGANIZACION

No description
by

La Fede Bahía Blanca

on 9 September 2013

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of NORMAS LENINISTAS DE ORGANIZACION

NORMAS LENINISTAS
DE ORGANIZACION

cuando se planteó Lenin la Revolución Rusa:
buscó unificar los circulos en un sólo partido revolucionario que concentrara fuerzas. Determinó formas de estructura y funcionamiento que permitiera preservar los militantes y hacer lo más eficaz posible su actuar.
Una estructura que permitiera la participación de todos, cada uno con sus talentos, en la elaboración e implementación de la política, con una dirección centralizada que permitiera apuntar todos sobre un mismo objetivo.
Lenin señala en esa época que la principal tarea es:
“organizar la lucha del proletariado, dirigir esta lucha que
tiene por objetivo final la conquista del poder político por
el proletariado y la organización de la sociedad socialista”.

de los principios de la
organización revolucianaria

El CENTRALISMO DEMOCRÁTICO es el principio ordenador para la discusión – la dirección – la acción de los comunistas. El ejercicio de este principio nos permite:
•La más amplia discusión en la organización,
•La plena libertad de opinión en el proceso de discusión,
•La plena igualdad de derechos entre los militantes,
•La aplicación de la crítica y la autocrítica en los organismos del Partido,
•El control permanente del trabajo partidario, de abajo hacia arriba y vice versa,
•Asegura el respeto por los organismos de dirección y las decisiones de mayoría,
•Permite la elegibilidad de los organismos de dirección,
•Permite la entrega de cuentas y balances periódicos.

El centralismo democratico es una unidad dialéctica. Es decir, debemos verla en movimiento en el cotidiano accionar del Partido, interactuando permanentemente los dos elementos que la componen.

Si rompemos esta unidad dialéctica estaremos afectando negativamente el trabajo de todo el Partido. Si aplastamos la democracia interna, estamos asfixiando la discusión, la crítica, la autocrítica, olvidamos la verificación práctica de nuestra línea política. Todo lo cual nos lleva a una desviación burocrática y suplantación de la disciplina consciente por una administrativa.

La aplicación viva y armónica del centralismo democrático se expresará en el crecimiento amplio del Partido y en su fortalecimiento orgánico, político e ideológico.

El ámbito democrático de este principio es el organismo en el que actuamos: célula, dirección política, equipo, comisión, etc. El ámbito central son las resoluciones adoptadas las que son obligatorias para todos los militantes y organismos inferiores.
Son aspectos de la democracia: la elección de todos los organismos de dirección de abajo hacia arriba; la rendición de cuentas periódicas de los organismos superiores a los inferiores; el derecho a la opinión, a la crítica y el deber de la autocrítica.

Son aspectos del centralismo: la disciplina partidaria igual para todos los militantes; la plena subordinación de las minorías a las mayorías en el seno de los organismos; la obligatoriedad en el cumplimiento de las decisiones orgánicas; la subordinación de los organismos inferiores a los superiores.

El funcionamiento de todos los organismos partidarios es condición indispensable para la expresión práctica, viva, del centralismo democrático.
LA UNIDAD DE ACCION:
En la lucha
revolucionaria
la unidad es un
elemento
esencial para ganar
la confianzade las masas.
La diversidad de
opiniones sobre un
mismo tema
que expresen dirigentes
comunistas en una
organización conduce a la
desorientación y pérdida de
confianza en nosotros.
La unidad
de acción, es decir, todos
trabajando
en una sola dirección y bajo
una sola conducción es un
principio fundamental
para construir el proceso
de cambios.
En los partidos políticos
burgueses se da muchas
veces la expresión de
corrientes como algo
normal.
Ellos que sólo se están
jugando la alternancia en
un determinado
gobierno, pueden tener
este tipo de discrepancias,
total, al fin y al cabo ,
el poder siempre les
pertenece.





Un partido
revolucionario,
que se propone
ganar el poder,
cambiar el sistema
y que por tanto
está enfrentado a
todo el aparataje
del mismo, no puede
actuar, en este aspecto,
como un partido
burgués.
El enemigo dispone de la institucionalidad, del poder económico, de las ventajas sociales, y del aparato ideológico.Tiene
todo a su favor y por lo tanto puede permitirse peleas intestinas para llevar adelante la política del capital sin llegar
a un daño profundo. Por el contrario, las fuerzas revolucionarias van contra la corriente dominante, con medios que son generalmente escasos y con partidarios
que tampoco son tan numerosos.

Por ello, un partido revolucionario tiene
que tomar todas las medidas para aprovechar todas sus fuerzas, hasta la
más insignificante, en pos de conseguir
su objetivo.

Acatar la resolución significa no actuar contra ella y, más aun, significa difundirla
y trabajar activamente porque ésta se cumpla.

La violación del principio de la Unidad de Acción en un Partido revolucionario trae generalmente aparejada, la dispersión, la división y por tanto el debilitamiento de las fuerzas y el alejamiento del logro de los objetivos de cambio.

DISCIPLINA CONSCIENTE: Es otro de los pilares de nuestra organización y de nuestra condición de militantes revolucionarios. La disciplina consciente se adquiere en un proceso permanente de autoformación en la medida que desarrollamos y fortalecemos los niveles de la unidad política, ideológica y orgánica del Partido, en la medida que fortalecemos el proceso de elaboración colectiva.

La convicción personal de la necesidad de mantener una disciplina que no sólo impida dispersar las fuerzas, sino que impulse a sentirse responsable de abrir paso, de acrecentar posibilidades para la política del Partido, nace con la experiencia misma.

CRITICA Y AUTOCRITICA: Principio de
nuestra organización enlazado con la
práctica del centralismo democrático.
La crítica y autocrítica son herramientas
que los comunistas usamos para:
•El análisis de la realidad,
•La superación de las dificultades, y
•El logro de nuestros objetivos

En nuestra organización
la crítica es
concebida como un derecho y la
autocrítica como un deber.





Lenin distingue en la autocrítica los siguientes rasgos:
•Reconocer abiertamente los errores.
•Poner al descubierto sus causas.
•Analizar al situación que los ha originado.
•Discutir los medios de corregirlos.

Cómo método, la crítica y la autocrítica se ejercen tanto individual como colectivamente y deben ser incorporadas como práctica natural en la organización de los comunistas.

La crítica y la autocrítica en tanto herramientas para el conocimiento de la realidad y de búsqueda de caminos
para su transformación son
herramientas esencialmente revolucionarias que
forman al comunista con el
consiguiente efecto
multiplicador en las
organizaciones populares,
sociales, sindicales,
favoreciendo
así su
funcionamiento
e inserción
de masas.


El ejercicio
de la crítica y la
autocrítica exige de
nuestra honestidad y
responsabilidad. Debemos por
empezar a analizar nuestra conducta
para luego exigirla a los demás.
Así forjamos la autoridad moral y la fraternidad que deben presidir el
ejercicio de la democracia partidaria
y de la crítica como método constructivo
de búsqueda de las mejores soluciones colectivas a los problemas concretos.
TRABAJO COLECTIVO: Uno de los elementos más nocivos que el aparato ideológico del capitalismo neoliberal ha instalado en nuestra sociedad es el individualismo. Es decir, la idea de que “mis problemas son sólo míos y únicos y que debe resolverlos en forma personal” es lo que prevalece hoy entre nosotros y esto no es casual, lo que el sistema busca es dispersar los grupos sociales, impedir su organización, impedir que formen un frente común que se oponga al orden establecido.
Las formas, métodos y procedimientos de trabajo que caracterizan el estilo del Partido, de sus dirigentes, organismos y organizaciones, se fundamentan en la labor colectiva y son el resultado de experiencias prácticas acumuladas en forma individual y colectiva y debemos tratar siempre de que tengan carácter flexible, que respondan a la diversidad de condiciones y características en que se debe trabajar. Es decir, deben dar respuesta a las exigencias de la vida real.

El trabajo colectivo es mucho más que la simple suma de capacidades individuales, es la multiplicación de capacidades, disponibilidades, visiones y conocimientos individuales que potencian y enriquecen el trabajo partidario en la discusión, dirección y acción.

El trabajo colectivo significa en primer lugar, desprendernos de nuestro individualismo. En segundo lugar, buscar obtener de los demás lo mejor y lo máximo de sus capacidades. Y en tercer lugar, en la discusión, en el intercambio de opiniones y en la acción vamos superando nuestras deficiencias y defectos.

Podemos ayudar al desarrollo del sentido colectivo preocupándonos de cosas bien sencillas:
•Dar tiempo y oportunidad a todos para que opinen.
•El dirigente debe evitar hacer intervenciones muy largas
•Escuchar con atención a cada uno.
•Incorporar las buenas y nuevas ideas a la elaboración colectiva.
•Ser capaz de desprenderse de ideas fijas.
•Tener en cuenta las aptitudes y capacidades de cada uno al momento de asignar tareas.
•Destacar y estimular los aciertos, aunque sean de otros.


NORMAS LENINISTAS
DE ORGANIZACION

DESARROLLO Y FORTALECIMIENTO
DEL VINCULO CON LAS MASAS:
La organización revolucionaria surge
en función de los trabajadores, en
función de los explotados y desposeídos.
Por lo tanto el estilo de trabajo de nuestra
organización, dirigentes y militantes debe
incorporar formas y métodos de trabajo
que propicien y garanticen el más estrecho
contacto con las masas, principalmente
con los trabajadores. Siempre debemos estar preocupados de conversar y escuchar a las
personas, sus vivencias, experiencias,
puntos de vista, valoraciones. Porque todos
esos elementos enriquecen nuestra línea
política.
EL INTERNACIONALISMO
PROLETARIO:
El carácter antiimperialista
de nuestra organización, nuestra
opción por la autodeterminación
de los pueblos,
nuestra solidaridad con todos los
pueblos que luchan por la democracia,
el socialismo, por la paz y la
transformación del mundo nos
hace un partido profundamente
internacional.
Full transcript