Loading presentation...

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in our knowledge base article

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

Constitución y Argumentación

No description
by

Maximino Mafla

on 6 September 2013

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of Constitución y Argumentación

MANUEL ATIENZA
Universidad de Alicante

I. Tema u horizonte problemático en el que se inscribe el texto
2. En el segundo aborda el problema de lo que ha de entenderse por “argumentación constitucional” y por “argumentación”, cómo se diferencian entre sí, tanto las argumentaciones constitucionales realizadas por legisladores, jueces constitucionales, jueces ordinarios y qué criterios de corrección deben utilizarse con relación a las finalidades que se persiguen, de igual manera qué esquemas de argumentos se usan, entre otros.


II. Tesis o principio de argumentación que fundamenta o justifica el autor del texto
El autor aclarar el significado de Estado constitucional y el papel que juega la argumentación en este modelo de Estado.
Para iniciar nos dice que el Estado constitucional no hace referencia al que está vigente una constitución, pues en un sentido amplio de Constitución (que hace mención al diseño y organización de los poderes de decisión colectiva de una comunidad) cualquier Estado o unidad política tendría una Constitución y por ende sería un Estado constitucional, lo cual no es cierto.
2. En un sentido estricto una Constitución supone una declaración o carta de derechos y una organización basada en determinada interpretación del principio de separación de poderes. Pero entender Constitución en este segundo sentido tampoco permite hablar de un Estado constitucional. Los Estados liberales de Derecho tienen una constitución en un sentido estricto y no por ello pueden considerarse como Estados constitucionales. El Estado constitucional tiene que ver, sobre todo, con un fenómeno de constitucionalización caracterizado por una Constitución “invasora” que logra condicionar la legislación, la jurisprudencia, la doctrina, la acción de los actores políticos y las relaciones sociales (Cfr. p. 199).
III. Argumentos que esgrime el autor para hacer creíble su tesis o principio de argumentación
1. El término constitucionalismo es una expresión ambigua que designa un modelo de organización jurídico política caracterizado por el fenómeno invasor de la Constitución, y otras veces se refiere a la forma de interpretar dicho fenómeno, es decir, se refiere a una cierta concepción del Derecho.

Según Atienza, en el plano teórico se pueden adoptar diversas posturas frente a tal fenómeno de constitucionalización: se ignora el fenómeno y se sigue construyendo la teoría del Derecho como se ha venido haciendo; se reconoce la existencia del fenómeno, pero estos cambios históricos pueden explicarse y manejarse sin tener que introducir un “nuevo” paradigma en el pensamiento jurídico; el nuevo fenómeno necesita de una nueva teorización. Los que asumen esta última postura se pueden dividir entre quienes consideran que la nueva teoría se ha de elaborar sin abandonar el positivismo jurídico y quienes sostienen que el positivismo ya no ofrece una teoría adecuada para dar cuenta de la constitucionalización.
Precisamente, lo que Atienza sostiene es que el Estado constitucional en cuanto fenómeno histórico está vinculado con el creciente desarrollo de la práctica argumentativa, y el constitucionalismo en cuanto teoría es el núcleo de una nueva concepción del Derecho que no se ajusta a los parámetros del positivismo jurídico, más bien coloca el énfasis en el derecho como argumentación (Cfr. p. 206). Aunque el autor admite que el Derecho no es sólo argumentación, si considera que el Derecho es esencialmente argumentación.
4. En efecto, en el Estado constitucional tanto el poder del legislador como el de cualquier otro órgano estatal está limitado y tiene que justificarse en forma exigente. No es suficiente la referencia a la autoridad y a ciertos procedimientos, debe también haber un control del contenido. De este modo se exige un incremento de la tarea justificativa en los órganos estatales, por lo cual se produce una mayor demanda de argumentación jurídica. El completo sometimiento del poder al Derecho (o a la razón) es el supuesto del ideal del Estado constitucional (Cfr. p. 206).
5. Para Atienza, ninguna de las concepciones del Derecho que han caracterizado el siglo XX (formalismo, iusnaturalismo, positivismo normativista, realismo jurídico, teorías críticas del Derecho) puede dar cuenta de modo satisfactorio de la dimensión argumentativa del Derecho. El déficit y cambios provocados en los sistemas jurídicos por el avance del Estado constitucional explican el hecho de que se esté gestando una nueva concepción del Derecho, caracterizada por rasgos ligados con el enfoque argumentativo del Derecho (Cfr. p. 207).
6. Las características de las constituciones contemporáneas explican el hecho de que la apelación a las normas, valores, principios de la Constitución jueguen un importante papel en diversos tipos de argumentaciones: aplicación judicial del Derecho, producción legislativa de normas, en general las argumentaciones prácticas (estas últimas de carácter moral o política). La referencia a la Constitución no necesariamente opera como un argumento de autoridad, por ejemplo, podrían emplearse para modificar o sustituir la misma Constitución. En vez de esta concepción amplia de argumentación constitucional podría pensarse en un sentido estricto que sólo incluyera la argumentación propiamente jurídica
7. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que no es posible distinguir nítidamente entre argumentación jurídica y argumentación política y moral, además la argumentación jurídica está lejos de ser una categoría homogénea, por tanto puede aludir al uso argumentativo que hace el legislador de la Constitución, o al que realiza un juez ordinario, o al que realiza un juez constitucional (Cfr. p. 208).
8. Antes de ver las especificidades de la argumentación constitucional conviene hacer algunas precisiones sobre qué es argumentar y “desde qué perspectivas y prospectivas se puede ver una argumentación”: 
Argumentar (…) es una actividad que consiste en dar razones a favor o en contra de una determinada tesis que se trata de sostener o refutar. (…) Embarcarse en una actividad argumentativa significa aceptar que el problema (…) que se trata (…) ha de resolverse mediante el intercambio de razones y que esas razones se hacen presentes por medio del lenguaje (…). Argumentar supone, pues, renunciar al uso de la fuerza física o de la coacción psicológica como medio de resolución de problemas (Cfr. p. 208).

IV. Conclusión o conclusiones que sugiere el autor del texto
1. Las primeras son los enunciados de los que se parte en la argumentación y las segundas son los enunciados a los que se llega. Estos enunciados son susceptibles de ser evaluados según ciertos criterios que posibilitan calificar los argumentos como válidos, sólidos, persuasivos, falaces, entre otros.

2. La argumentación jurídica puede ser entendida de tres maneras distintas: formal, material y pragmática. La concepción formal es propia de los lógicos. Acá siempre se trata de una relación formal, por lo tanto, lo que garantiza el paso de las premisas a la conclusión son reglas formales, es decir, reglas cuya aplicación no exige la consideración del contenido de verdad o de corrección de las premisas.

3. Aquí se hace abstracción de los participantes de la argumentación. La concepción material se puede encontrar en la distinción entre justificación interna y justificación externa. La justificación interna alude a la validez de una inferencia con base en premisas dadas (lógica deductiva); la justificación externa refiere al porqué de las premisas, lo cual sólo puede hacerse recurriendo a teorías materiales, que presupone una determinada filosofía moral y política

4. Lo importante es determinar en qué condiciones un cierto tipo de razones prevalece sobre otras; estos criterios dependen de como es el mundo. La concepción pragmática considera la argumentación como un tipo de acción lingüística que tiene lugar en situaciones determinadas. Tal actividad o proceso está regido por reglas de comportamiento lingüístico de los sujetos que intervienen en la argumentación (por ejemplo las reglas discursivas propuestas por Alexy. Cfr. 2004, p. 50).

El texto a protocolar se ubica en el horizonte temático de la relación entre Constitución y argumentación.
Para abordar este tema Atienza da dos pasos:
Constitución y Argumentación
1. En el primero, aclara: ¿Cuál es el papel de la argumentación en relación con el Derecho dentro de los Estados constitucionales contemporáneos? mostrando en ese sentido que, ahora el Derecho se ve como argumentación
I. Tema u horizonte problemático en el que se inscribe el texto
Protocolo elaborado por: Maximino Mafla Arango
Doctorando en derecho de la PUCV
Full transcript