Prezi

Present Remotely

Send the link below via email or IM

Copy

Present to your audience

Start remote presentation

  • Invited audience members will follow you as you navigate and present
  • People invited to a presentation do not need a Prezi account
  • This link expires 10 minutes after you close the presentation
  • A maximum of 30 users can follow your presentation
  • Learn more about this feature in the manual

Do you really want to delete this prezi?

Neither you, nor the coeditors you shared it with will be able to recover it again.

DeleteCancel

Make your likes visible on Facebook?

Connect your Facebook account to Prezi and let your likes appear on your timeline.
You can change this under Settings & Account at any time.

No, thanks

Aspectos más relevantes del siglo XX, en el plano político, económico, social y cultural

El siglo XX se inició en el año 1901 y terminó en el año 2000. No obstante, es frecuente la concepción errónea de que el
by MARIA ADRIANA GUTIERREZGARZON on 21 November 2012

Comments (0)

Please log in to add your comment.

Report abuse

Transcript of Aspectos más relevantes del siglo XX, en el plano político, económico, social y cultural



En el siglo XX la humanidad ha estado al borde del abismo. Y en ocasiones se ha precipitado en él. La era catastrófica proporcionó dos guerras mundiales, la desaparición de los regímenes democrático-liberales de la mayor parte de Europa durante las primeras décadas del siglo, la eclosión de los fascismos, el triunfo y consolidación del estalinismo y la división del movimiento obrero internacional. Es forzoso estar de acuerdo en la calificación de Hobsbawm de etapa catastrófica. Mucho antes, el gran escritor revolucionario Víctor Serge habló de medianoche en el siglo.

Con gran acierto Hobsbawm establece el contraste entre el optimismo antropológico que se iba extendiendo en el siglo XIX, y el indudable progreso moral y humanización de las instituciones que se aventuraba para el siglo siguiente, con la realidad de la violenta regresión que ha supuesto, desde esa perspectiva, la centuria de las guerras totales, los genocidios, la reinvención del esclavismo a gran escala en el Gulag y los perversos terrores estatales.

La metáfora de la catástrofe o de la barbarie revela mucho más que una caracterización de una etapa del siglo. La tendencia a la catástrofe no es privativa de esas décadas ominosas y terribles. La barbarie es recurrente y sigue presente después de 1945 como una de las facetas más teribles de nuestro mundo. Al fin y al cabo, los barbaries del maoismo, del polpotismo, de las dictaduras militares latinoamericanas o de las guerras de Corea o Vietnam son posteriores a los horrores de la primera mitad del siglo.

Después de 1991 siguen presentes los signos de la catástrofe. La guerra limpia contra Irak va desvelando su horrible trasfondo ocultado a la opinión pública occidental, las matanzas y depuraciones étnicas de la guerra en Bosnia, la barbarie gran-rusa en Chechenia, el terrorismo indiscriminado contra la población civil en numerosas zonas del mundo, la persistencia en la brutal violación de los derechos humanos sólo combatida por débiles organizaciones internacionales o las grandes hambrunas en el África subsahariana son otros tantos ejemplos de las tendencias catastróficas del siglo. Más que una etapa de la centuria “la catástrofe” es uno de los polos que se muestran incapaces de evitar periódicamente las oligarquías que pretenden gobernar el mundo. La edad de oro 1945-1973 El derrumbamiento del capitalismo está constituida para el historiador inglés por las tres décadas que transcurren, aproximadamente, desde 1945 hasta 1973; desde la derrota de las potencias fascistas y sus aliados hasta el final del ciclo largo de expansión económica de la posguerra. En la "edad de oro" se desarrollan los sistemas de protección social en los países capitalistas avanzados, acaba el colonialismo, se produce el largo equilibrio entre superpotencias que caracterizó la "guerra fría", se acelera el avance tecnológico, etc. Lo más importante es que, asociado al nuevo ciclo demográfico y de acumulación, tiene lugar una trascendental transformación en las condiciones de vida de una gran parte de los habitantes del planeta. Por vez primera, desde el Neolítico, la mayor parte de los seres humanos dejan de vivir de la agricultura y la ganadería, y se desarrolla impetuosamente la urbanización del mundo.

El análisis de la "edad de oro" muestra claramente la doble perspectiva que guía la obra de Hobsbawm: análisis de un tiempo histórico concreto pero, también, estudio de un tiempo social donde operan transformaciones de largo alcance.

Sin embargo, ese nuevo ciclo demográfico, económico, social y cultural de la posguerra podría tener continuidad, tal vez afectando de forma diferente según las grandes áreas geográficas. No parece tan sencillo considerarlo completamente terminado. Desde ese fundamental punto de vista no se entiende la periodificación de Hobsbawm, pues no aporta ningún factor analítico que le permita considerar que a partir de 1973 se haya producido el cierre de esa trascendental era de mutaciones. La aceleración de la mundialización o la nueva revolución telemática pueden considerarse tanto una nueva etapa como un desarrollo de algunas de las tendencias de “la edad de oro”. En definitiva, si el ciclo de desarrollo mundial enfatizado por el propio autor continua desarrollándose, esa periodificación propuesta carece de entidad, al mezclar niveles heterogéneos de tempo histórico que requieren, probablemente, distintos modelos conceptuales.

En otro plano, es necesario señalar la laguna analítica que supone la escasa atención prestada a los equilibrios sociales y políticos que caracterizan a las democracias electorales de los países occidentales en esa etapa. La desaparición de las condiciones para soluciones autoritarias (en la izquierda y en la derecha) durante la posguerra son elementos específicos básicos que permiten comprender la institucionalización de nuevas reglas sociales en esos estados nacionales de la Europa Occidental. Esa perspectiva se difumina ante el escaso protagonismo concedido en el análisis de Hobsbawm a los partidos socialdemócratas y a las fuerzas sindicales. de 1973-1991 supone el final de los equilibrios internacionales nacidos en 1945 y mantenidos gracias a la guerra fría. Una imagen tan brutal debería justificarse muy convincentemente. Hobsbawm utiliza ese concepto intentando dar cuenta de forma unificada de diferentes series de acontecimientos: la desaparición de los estados comunistas europeos, el final de la guerra fría, la crisis de la economía mixta y la ofensiva neoliberal, la mundialización creciente de la economía-mundo y la crisis de identidad del estado-nación, la nueva división del trabajo, la nueva era tecno-informática, etc.

La metáfora del derrumbamiento al utilizarse para caracterizar todo un periodo histórico parece unilateral, excesiva y, por tanto, completamente desacertada. Ese término sonoro parece tener una mayor relación con ciertas actitudes generacionales e ideológicas del autor que con unas nuevas tendencias sociales. De hecho, el fenómeno esencial característico de la actual onda de desarrollo histórico es el proceso de mundialización del mercado, bien descrito por el autor. Y ese proceso no se ha iniciado en 1973, ni constituye un proceso “terminado” sino en marcha. Sus efectos sobre los consensos sociales del estado de bienestar, donde éste existe, y los ritmos de evolución desencadenados, son más historia por escribir que historia escrita.

El único hundimiento genuino acaecido en el último cuarto de siglo es el que ha afectado a los anticuados sistemas posestalinistas europeos. Para suavizar ese significado transparente, hablar de la reaparición del desempleo masivo en Occidente, de la crisis del Estado de Bienstar y de la reaparición de la extrema pobreza en las ciudades, admite muchos calificativos, pero la referencia a un “derrumbamiento” común parece excesiva en cualquier caso. En relación a otras zonas del mundo, como el sudeste asiático, ahora están viviendo su "edad de oro" desde el punto de vista de la acumulación de capital. Si utilizamos variables políticas no deberíamos olvidar que, en zonas geopolíticas como América Latina, en la última década han ido desapareciendo todas las viejas dictaduras que ensangrentaron sus naciones y se han generalizado instituciones democráticas electorales, excepto en Cuba. En suma, la metáfora del derrumbamiento sólo es útil para dar cuenta del fin de las dictaduras de origen comunista y completamente inapropiada para dar cuenta de la crisis específica del sistema mundial. TRES ERAS EN EL SIGLO XX La era de las Catástrofes
1914-1945 Era de las matanzas 1914 De acuerdo a las palabras del historiador de origen ingles Erik Hobsbawn el año 1914 da pie o inaugura la llamada "Era de las matanzas". Un periodo marcado por la catastrofe producida por las traumaticas guerras y cuya estela de destrucción, hambre y desarraigo afecto fuertemente a la población civil. Fuente:
http://www.histodigital.es.tl/LA-ERA-DE-LAS-MATANZAS.htm El hongo de hiroshima Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki fueron ataques nucleares ordenados por Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos, contra el Imperio de Japón. Los ataques se efectuaron el 6 y el 9 de agosto de 1945, y pusieron el punto final a la Segunda Guerra Mundial Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_sobre_Hiroshima_y_Nagasaki La propaganda de Guerra Las mujeres reemplazaron a los hombres en sus trabajos Octubre 1929 la bolsa de valores de EEUU hizo "crack" Periodo de entre guerras surgió los Fascismos Benito Mussoline Adolf Hither sistemas de protección social en los países capitalistas avanzados La crisis de Berlín Guerra de Corea 1950-1953 Guerra de Vietnam 1968-1975 Fin de la guerra fría Conclusiones El siglo XX es un periodo de cambios acelerados. El desarrollo de las comunicaciones y de las tecnologías van a influir en gran medida durante el transcurso de este periodo. Sin embargo, los problemas socioeconómicos y políticos derivados de la Revolución Industrial culminan a principios de siglo con la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la Revolución Rusa (1917) y más tarde con la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Estos hechos sacuden hasta lo más íntimo las conciencias de la población. El panorama europeo es desolador ya que las guerras trajeron millones de muertos y muchas personas se vieron obligadas a abandonar sus países. Fundación Universitaria San Alfonso Historia II
María Adriana Gutierrez 2012
See the full transcript